BIOGRAFÍA (NICOL)
Celestin Freinet (1896-1966) nació en un pequeño pueblo rural de los Alpes
marítimos franceses, donde de niño tendría que trabajar como pastor. En
1913, con 17 años, ingresó en la Escuela Normal de maestros de Niza, pero
con el estallido de la Gran Guerra del 14 fue movilizado, y en 1915 fue herido
en el pecho. Esta herida lo obligaría a una larga convalecencia de 4 años y le
provocaría en el futuro secuelas respiratorias que duraría el resto de su vida.
El trabajo y la obra de Célestin Freinet no pueden entenderse en profundidad
sin tener en cuenta dos aspectos clave en su vida. El primero fue su filiación
política de izquierdas, y concretamente comunista (perteneció al Partido
Comunista francés durante gran parte de su vida, aunque terminó rompiendo
con él). Se debe tener en cuenta que Freinet, además de educador, fue
activista y sindicalista; en 1932, por ejemplo, creó una cooperativa de
trabajadores para electrificar su pueblo natal, y en 1933 creó la Cooperativa
de Enseñanza Laica de Francia. Su proyecto educativo, que él caracterizaba
como una Escuela Popular, formaba parte de un proyecto social más amplio
En 1926 contrajo matrimonio con Élise Freinet. Como él, Élise fue una
pedagoga innovadora, y aunque Célestin ya había establecido las bases de
su pedagogía antes de conocerla, fueron los dos quienes fundaron el
movimiento Freinet. De hecho, las aportaciones de Élise fueron muy valiosas
en el ámbito de la enseñanza artística (ya que, además de docente, Élise era
artista) y de las ciencias naturales. Tras la muerte de Célestin, fue Élise quien
se encargó de continuar con el legado de su marido hasta su muerte en 1983.
Se podría decir que el alcance del movimiento Freinet probablemente habría
sido bastante menor sin el apoyo de Élise Freinet.
Pedagogía de Freinet (ILE)
Tres son los principios básicos que se encuentran bajo la pedagogía de
Célestin Freinet: la libertad de expresión, la vida cooperativa, y la realización
y emancipación por medio del trabajo.
. “El trabajo –decía Freinet en una entrevista– debe estar integrado en la
vida”. Esta concepción del trabajo, junto con la libertad de expresión, dan
sentido a las estrategias cooperativas de la escuela Freinet, tales como el
periódico de la escuela, el aprendizaje por tanteo, los talleres o las asambleas
escolares, entre otros.
A Freinet no le gustaba hablar de teoría o de metodología consideraba que
las herramientas pedagógicas que manejaba eran técnicas o principios que
daban buenos resultados, y que aquellos no debían ser estáticos, sino
adaptarse a las necesidades de cada grupo y de cada alumno.
Supo valorar a los niños y niñas no como entes abstractos que deben
acomodarse forzosamente a un plan y a unos métodos previamente
establecidos, sino como sujetos únicos a los que la pedagogía tiene la
obligación de ayudar en sus procesos de formación, allí vio la necesidad de
crear unas técnicas adecuadas para esos fines. Su práctica buscaba la
superación del intelectualismo de la vieja escuela (y de la vieja teoría)
valorando el juego y, especialmente, el trabajo propiamente dicho.
Su práctica transformadora y de carácter social se dio en una escuela rural
del sur de Francia -en Vence- donde tuvo que partir de cero en sus
innovaciones técnicas ya que no era educador de origen
Freinet tuvo que inventarlo todo por sí mismo, pues la tradición metodológica
predominante en la época no le servía porque era arbitraria, estática,
bloqueadora del desarrollo armonioso de los niños y niñas, excesivamente
teoricista y escolástica y, por lo tanto, alejada de la vida misma.
La primera y más revolucionaria de las técnicas desarrolladas por Freinet fue
la de la imprenta escolar. Con ella rompió definitivamente con los métodos
tradicionales y abrió terreno a una nueva práctica alejada de las lecciones
verbales y de la memorización sin sentido. A poco tiempo de su presentación
en un congreso, se generó un movimiento por la imprenta en la escuela. La
imprenta dio lugar a un trabajo creativo en el que los niños y niñas afianzaban
progresivamente sus mecanismos de atención, su memoria visual, su
desarrollo psicomotriz, su aprendizaje de la lectoescritura, entre otros. Esta
experiencia trajo consigo nuevas técnicas, tales como la de la
correspondencia escolar y el texto libre que le hacía frente al clásico manual
escolar de frases hechas y fórmulas fijas. Estas nuevas técnicas cambiaron la
fisonomía de las relaciones entre los alumnos, pues componer un texto en la
imprenta, organizar la correspondencia escolar, suponían una práctica
cooperativa incluida en una práctica social de mayor alcance. La prioridad
para Freinet consistía en establecer los fundamentos de una pedagogía
popular que se opusiera a la educación burguesa. "Debemos ser todos los
educadores del pueblo juntos quienes, mezclados con el pueblo, en la lucha
del pueblo, hagamos realidad la escuela del pueblo" (Freinet, 1996)
Aplicar las técnicas de Freinet implica partir del alumnado, de sus
capacidades de comunicación libre y de cooperación participando de diversos
contextos, no solo el escolar; significa dar la palabra a los alumnos y
alumnas. Para este educador el principio de cooperación era especialmente
importante en su propuesta, dicho principio exige la creación de un ambiente
en el aula.
Freinet generó cambios en las relaciones profesor, alumno, escuela y saber,
decidido por la idea de ofrecer un papel activo a los niños y niñas en el plano
escolar. Él realizó una acción educativa en la que teoría y práctica no se
oponían, sino que una no podía desarrollarse sin la otra.
La experimentación fue una de las técnicas desarrolladas por Freinet, según
la cual todo aprendizaje natural está subordinado a la experiencia, la misma
abarca un trabajo de investigación reflexiva sobre los diversos materiales
físicos o mentales, adquiriendo allí, aptitud para observar, manipular,
relacionar, emitir hipótesis, verificarlas, aplicar leyes y códigos, y comprender
cada vez informaciones más complejas. En síntesis, a partir de sus propias
experiencias, el educando construirá su personalidad y proveerá los
elementos de su propia cultura.
TÉCNICAS POSTULADAS POR FREINET son 8 (NICOL)
EL APRENDIZAJE POR TANTEO
La experiencia educativa de Freinet está muy asociada a las escuelas rurales,
y en este sentido se logra entender su invitación a salir fuera de la escuela y
observar todo aquello que existe alrededor. Los Freinet defendían que el
aprendizaje óptimo se da a través de la interacción del entorno, por lo que
incitaban a los educandos a seguir los principios del método experimental.
También en la misma dirección van algunas otras de sus iniciativas, como el
huerto escolar o el cuidado de animales domésticos o de granja en la
escuela. En sus habituales salidas al campo, si observaba que un alumno o
alumna se interesaba por algún aspecto concreto, le pedía que lo investigara,
que realizará un trabajo y posteriormente lo presentara ante sus compañeros
y compañeras. El propósito era siempre trabajar a partir de los centros de
interés de los estudiantes para conseguir un aprendizaje más significativo y
una mayor implicación por parte del alumno.
CONOCIMIENTOS APLICADOS
La escuela francesa de entreguerras defendía un método de enseñanza de la
lectoescritura de tipo sintético, basado en la repetición de sonidos pegados
para así formar sílabas y posteriormente palabras, y trabajando en general
con textos ajenos a la realidad de los alumnos. Freinet, por el contrario,
sostenía un tipo de enseñanza analítico: empezar por reconocer las palabras
por su forma y en textos cercanos a la realidad del estudiante, y a partir de
ahí se aproximaba a la lengua por descomposición: ver qué sílabas y qué
letras tiene la palabra, observar cómo se repiten en esta y aquella palabra,
etc. De igual forma, las matemáticas deberían aprenderse a partir de casos
reales, y la historia explicarse (o investigarse) a partir de las huellas
observadas en el pueblo o de los testimonios de los mayores. El principio que
hay detrás es siempre el mismo: avanzar de lo más concreto a lo más
abstracto, y no al revés.
EL TEXTO LIBRE
Freinet animaba a sus alumnos a crear textos de tema libre en los que
reflejaran sus propias experiencias tanto en la escuela como fuera de ella, en
los llamados “libros de vida”. La escritura (y el dibujo) se convertía en un
ejercicio de creatividad, sin ningún tipo de imposiciones y plenamente
vinculado con el contexto social y cultural del niño. Posteriormente, les pedía
a los niños leer estos textos en clase, y cada semana se elegían los que más
gustaban. Los seleccionados eran sometidos a una revisión gramatical y de
estilo conjunta, y una vez listos eran preparados para su publicación en el
periódico escolar.
EL PERIÓDICO ESCOLAR
La prensa escolar es sin duda una de las más importantes y conocidas
estrategias de Célestin Freinet. Con la incorporación en las escuelas de
pequeñas imprentas manuales, Freinet pretende dar voz a los alumnos. Los
niños, en la escuela de Freinet, son también capaces de crear contenidos y
de transmitir el conocimiento adquirido. La imprenta escolar tiene también,
además, la virtud de realzar la dimensión comunicativa del aprendizaje y de
convertir a los niños en partícipes en la construcción de su propio
conocimiento, en vez de los receptores pasivos que tradicionalmente habían
sido.
EL PLAN DE TRABAJO
En la Escuela Freinet, el tiempo y el espacio eran variables más flexibles que
en la enseñanza tradicional. El espacio cerrado de la clase con sus pesados
pupitres y sus ventanas pequeñas fuera del alcance de los niños se convierte
en un espacio abierto, luminoso, que suma a la clase una serie de talleres
donde los niños complementan su aprendizaje. De la misma manera, el
tiempo no está dividido en partes diferenciadas y completamente
independientes, sino que se intenta dar al aprendizaje un sentido integral y
más natural y fluido. En este sentido, una herramienta importante para Freinet
es el plan de trabajo, un documento en el que cada semana los alumnos
establecen su compromiso a realizar una serie de actividades (fichas,
trabajos, lecturas) y en la que proponen iniciativas propias que consideran
que pueden serles de utilidad para el aprendizaje. Por supuesto, el plan de
trabajo requiere un acuerdo con el maestro o la maestra y su aprobación,
pero aun así, constituye una muy interesante estrategia para reforzar la
autonomía del alumno.
LA COOPERATIVA ESCOLAR
Para Célestin Freinet, la escuela recrea cualquier otra comunidad humana, en
la que los miembros tienen deberes y responsabilidades. En este sentido, la
creación de una cooperativa escolar traslada a los niños la organización y el
mantenimiento de gran parte de las iniciativas escolares. La venta del
periódico escolar, la realización de figuras en los talleres que después puedan
venderse en mercados u otros proyectos similares, sustentan los gastos
derivados del día a día en la escuela (por ejemplo, el papel de la imprenta).
Se trata, fundamentalmente, de transmitir a alumnos y alumnas la idea de una
sociedad humana que funciona en base a la colaboración y la cooperación.
La cooperativa, además, se convierte en un campo de práctica ideal para
aprender matemáticas y lengua de manera práctica.
ASAMBLEAS
Los problemas de los estudiantes se resuelven entre los propios estudiantes
en un ejercicio de participación democrática por el que los niños se dotan a sí
mismos de voz. En las aulas de la escuela, Freinet incluía un mural con tres
columnas: “Critico, propongo, felicito”, en el que los niños podían escribir
cuando quisieran, siempre y cuando sus declaraciones fueran firmadas. La
asamblea se encargaba de revisar todas las quejas y propuestas semanales
con el fin de resolver posibles conflictos y de negociar con el profesor. La
asamblea se convertía así en un órgano de mediación importante en la
actividad educativa.
INTERCAMBIO EPISTOLAR
Una de las culminaciones del método Freinet es la propuesta de un
intercambio epistolar continuado entre los alumnos de distintos centros
educativos. Con él, se da al estudiante la oportunidad de poner en valor
aquello que lo rodea y que forma su contexto al explicarlo y transmitirlo a una
persona ajena. Lo determinante es, una vez más, la dimensión comunicativa
del modelo propuesto por el matrimonio Freinet.
VIGENCIAS DE LAS TÉCNICAS DE FREINET (ILE)
Muchas de las intuiciones que se encuentran bajo los planteamientos de
Célestin Freinet han sido verificadas por las ciencias de la educación y tienen
un largo recorrido dentro de la investigación sobre la innovación pedagógica.
Otro aspecto interesante –y revolucionario en su momento– de la pedagogía
de Freinet es su predisposición a introducir las nuevas tecnologías de la
época en el aula. Freinet no solo dio un uso extenso a la imprenta portátil,
sino que también sirvió para sus clases de gramófonos, de radios, o incluso
de proyectores cinematográficos. No tuvo reparos en incorporar los últimos
avances tecnológicos a la educación, siempre y cuando la innovación no
fuera sólo aparente y pudiera beneficiar el aprendizaje de niños y niñas. Y
todavía hoy, ya en pleno siglo XXI, su actitud plantea un debate interesante.
Porque, computadoras e impresoras, internet o incluso los dispositivos
móviles y las redes sociales pueden muy probablemente aportar los mismos
beneficios que Freinet obtuvo con la imprenta –o incluso ampliarlos
Las técnicas desarrolladas en las aulas que siguen la pedagogía Freinet
pueden verse enriquecidas por las posibilidades que las tecnologías ofrecen
en cuanto a la comunicación, como, por ejemplo, las redes sociales, blogs,
chats, entre otros. Así también, por las oportunidades de expresarse a través
de diferentes lenguajes y sus combinaciones, como el video, el audio, la
imagen y la escritura.
La socialización y el aprendizaje colaborativo producido a partir de las
acciones de cada individuo, presentes en los estudios sobre la inclusión de
las tecnologías en la educación, también son foco de la pedagogía Freinet, la
cual defiende el trabajo cooperativo e individualizado, y respeta las
diferencias entre niños y niñas.
Freinet creía que la escuela debía proporcionar los medios para que los niños
y niñas desarrollaran su capacidad de análisis crítica del mundo, de
pensamiento autónomo y autoformación participada, lo que se corresponde
con la idea de colocar al alumno como centro de la enseñanza, participante
activo, que la pedagogía de los medios describe.
Otro aspecto en común entre las propuestas estudiadas se encuentra en la
defensa de la contextualización de la escuela en términos culturales: poder
integrar la cultura de los niños y niñas a sus aprendizajes para después
ampliar sus conocimientos culturales.
CONCLUSIÓN
Para finalizar, es importante resaltar que las posibilidades de construcción de
aprendizajes críticos, autónomos, cooperativos y creativos dependen de la
forma en que acontecen las condiciones y relaciones entre los actores del
proceso educativo. Esto significa que si la base pedagógica que sustenta la
razón de la enseñanza fuera opresora, o sea, considerara a los educandos
como elementos vacíos en los cuales depositar el saber, no importaba cuál
fuese el soporte metodológico utilizado; no habría una construcción de
conocimiento por parte de los alumnos y alumnas. No existiría aprendizaje
autónomo y creativo.
Por esta razón, los fundamentos de la pedagogía Freinet, se caracteriza
como una pedagogía popular que coloca a los alumnos como centro y a la
comunidad como partícipe del proceso de enseñanza y aprendizaje, puede
ser considerada, además de precursora de algunos aspectos de la pedagogía
de los medios, como un referente pedagógico, entre otros. Una base en la
cual encontrar sustento para llevar adelante propuestas educativas que
incluyan a las tecnologías en su desarrollo, y que tengan como finalidad
promover la construcción reflexiva y crítica por parte de los niños y niñas, de
su ser más en el mundo, hacedores de su historia y de la historia colectiva,
que también les pertenece.