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Propiedades de la Materia en Odontología

El documento describe las propiedades generales y específicas de la materia, incluyendo la masa, el volumen, la densidad y la conductividad. También explica que la radiación electromagnética como los rayos X y gamma no poseen masa pero sí energía. Finalmente, presenta el espectro electromagnético ordenado por frecuencia y longitud de onda.

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Propiedades de la Materia en Odontología

El documento describe las propiedades generales y específicas de la materia, incluyendo la masa, el volumen, la densidad y la conductividad. También explica que la radiación electromagnética como los rayos X y gamma no poseen masa pero sí energía. Finalmente, presenta el espectro electromagnético ordenado por frecuencia y longitud de onda.

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TÓPICOS DE RADIOFISICA EN

ODONTOLOGÍA

MATERIA
La Materia es todo aquello que tiene masa, peso y ocupa un lugar en el
espacio. En un sentido clásico y general, esta definición comprende lo
que podemos definir como materia ordinaria, y que posee una serie de
propiedades que se pueden clasificar en:
Propiedades generales: son aquellas comunes a todos los tipos de
materia y, en consecuencia, no permiten distinguir unos de otros.
Propiedades específicas: son características de cada tipo de materia por
lo que permiten distinguir unas sustancias de otras.

PROPIEDADES GENERALES DE LA MATERIA

Masa: magnitud que expresa la cantidad de materia de un cuerpo.


Volumen: magnitud métrica definida como la extensión en tres
dimensiones de una región del espacio (Espacio que ocupa un cuerpo)
Inercia: tendencia de los cuerpos a conservar su estado de movimiento,
consecuencia de la masa que poseen. La primera ley de Newton,
también llamada ley de inercia o principio de inercia, afirma que un
objeto permanecerá en reposo o en movimiento uniforme en línea recta,
siempre que no tenga su estado alterado por la acción de una fuerza
externa. Por lo tanto, cuanto mayor es la masa del objeto, mayor es la
inercia, es decir, mayor la resistencia que el cuerpo ofrece a la alteración
de su estado.
Peso: es la fuerza de atracción gravitatoria que experimenta un cuerpo,
proporcional a su masa.
Las propiedades generales se denominan también propiedades
extensivas (varían según la extensión del cuerpo o de la fracción de este
considerada).

PROPIEDADES ESPECÍFICAS DE LA MATERIA


Las propiedades específicas son características de cada tipo de
materia, permiten distinguir unas sustancias de otras.

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Dr. Juan Germán Flesia
Densidad: Relación entre la masa y el volumen de un cuerpo.
Temperaturas de Fusión o Punto de Fusion: temperatura a la que se
produce la transición de fase del estado sólido al líquido a presión
atmosférica normal
Dureza: la oposición que ofrecen los materiales a alteraciones físicas
como la penetración, la abrasión y el rayado
Conductividad Térmica: propiedad de los materiales que valora la
capacidad de transmitir el calor a través de ellos.
Conductividad Eléctrica: medida de la capacidad de un material o
sustancia para dejar pasar la corriente eléctrica a través de él.
Otras propiedades específicas son la resistencia a la fractura o a la
deformación, la viscosidad, el calor específico, También se consideran
propiedades específicas aquellas que nos permiten distinguir
sensorialmente unas sustancias de otras: olor, color, sabor…

MATERIA SIN MASA

En la actualidad conocemos partículas sin masa, como los fotones que


constituyen la luz y, en general, cualquier radiación electromagnética.
Cuando hablamos de partícula, nos referimos a la parte más pequeña de
la materia, y esta se caracteriza por tener masa.
Einstein, en un trabajo individual realizado de manera simultánea a la
Teoría de la Relatividad Especial escribe su ecuación E = mc2, que
relaciona la energía con la masa la masa y la velocidad de la luz (en el
vacío). Es decir, existe una equivalencia entre masa y energía, como si
fuesen dos manifestaciones de una misma cosa. Los fotones no tienen
masa, pero son partículas portadoras de energía (la energía del Sol nos
llega a través de los fotones de la luz que emite y que llega a nosotros)
por lo que tiene sentido referirse a ellas como partículas, siempre y
cuando entendamos que estas se caracterizan por tener masa o energía
(existiendo una relación de equivalencia entre ambas).
Este trabajo define inequívocamente la naturaleza de las radiaciones
electromagnéticas, siendo una de ellas la Radiación Roentgen la cual no
posee masa pero si energía.

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Dr. Juan Germán Flesia
Parámetros del Movimiento Ondulatorio

Una onda es una perturbación que se propaga a través de un


determinado medio o en el vacío, con transporte de energía, pero sin
transporte de materia.
Una onda es la propagación de una determinada perturbación (producida
en un punto denominado foco), en la que se produce un transporte de
energía, pero no de materia.

La ecuación de onda es una función y = f(x,t) que suele expresarse


mediante una serie de magnitudes o parámetros característicos del
movimiento ondulatorio:

Amplitud: es la elongación máxima o, lo que es lo mismo, la máxima


distancia de cualquier punto de la onda medida respecto a su posición
de equilibrio. Su símbolo es A y se expresa en unidades de longitud (m).

Longitud de onda: es la distancia que existe entre dos puntos sucesivos


que se encuentran en el mismo estado de vibración (misma elongación,
velocidad, aceleración…). Se simboliza mediante la letra griega λ (lambda)
y se expresa en unidades de longitud (m).

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Dr. Juan Germán Flesia
Periodo: es el tiempo necesario para describir una oscilación completa o,
también, el tiempo que emplea la onda en recorrer una longitud de onda.
Su símbolo es T y se expresa en unidades de tiempo (s).

Frecuencia: es el número de oscilaciones por unidad de tiempo. Se


simboliza mediante f o con la letra griega ν (leída ni o nu) y su unidad es
el s–1 o hercio (Hz).

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Dr. Juan Germán Flesia
ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO

Se conoce como espectro electromagnético a la distribución energética


del conjunto de todas las ondas electromagnéticas.

De las ecuaciones de Maxwell se desprende que cualquier onda


electromagnética constituye una propagación de una perturbación de un
campo eléctrico y otro magnético, simultáneos y perpendiculares entre
sí. Además, también predice que su velocidad en el vacío es una
constante, cuyo valor es:

Teóricamente son posibles todas las frecuencias o longitudes de onda,


por lo que el espectro electromagnético es continuo. La relación entre
frecuencia (f) y longitud de onda (λ) viene dada por:

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Dr. Juan Germán Flesia
Teniendo en cuenta esta expresión podemos afirmar que las ondas de
mayor frecuencia son las que tienen menor longitud de onda, y viceversa.
Además, según la ecuación de Planck, la energía de una onda
electromagnética es directamente proporcional a su frecuencia (o
inversamente proporcional a su longitud de onda)

El espectro electromagnético abarca todas las ondas


electromagnéticas, ordenadas en función de su frecuencia (o longitud de
onda) y, por tanto, en función de su contenido energético:

Las ondas de radio o radiofrecuencias (RF) son las menos energéticas,


con un intervalo muy amplio de frecuencias, que van desde los 3 Hz hasta
los 300 GHz (longitudes de onda superiores a 1 mm, hasta miles de
kilómetros). A pesar de su nombre, además de en las transmisiones de
radio, también son usadas para la televisión, el radar o la telefonía móvil.

Las microondas se encuentran entre 1 y 300 GHz, por lo que son el


tramo más energético de las radiofrecuencias, empleadas en radares,
televisión vía satélite, telefonía móvil, conexiones inalámbricas y hornos
microondas.

Los infrarrojos (IR) se encuentran entre los 300 GHz hasta 400.000 GHz
(longitudes de onda comprendidas entre 750 nm y 1 mm). Son emitidas
por todos los cuerpos, aumentando con la temperatura. Son utilizados
en dispositivos de visión nocturna o en mandos a distancia (así no
interfieren con las radiofrecuencias), además de interesantes
aplicaciones en la industria y en astronomía.

La luz visible constituye una pequeña parte del espectro


electromagnético, con frecuencias comprendidas entre 4 ˑ 1014 y 7’9 ˑ

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1014 Hz (longitudes de onda comprendidas entre 380 y 750 nm). Estas
frecuencias son las únicas que pueden ser percibidas por el ojo humano:

Los ultravioletas (UV) tienen frecuencias mayores a las de la luz visible,


desde 7’9 ˑ 1014 Hz a 3 ˑ 1016 Hz (longitudes de onda desde 10 a 380
nm, aproximadamente). Forma parte de los rayos solares, y resulta
perjudicial para la vida, aunque la capa de ozono filtra la mayor parte,
evitando que llegue a la superficie terrestre. Se emplea en las lámparas
de luz negra (que se hace visible al iluminar ciertos materiales
fluorescentes), como las que sirven para detectar billetes falsificados.

Los rayos X tienen frecuencias aún mayores, entre 3 ˑ 1016 y 3 ˑ 1019


Hz (con longitudes de onda comprendidas entre 0’01 y 10 nm). Son muy
energéticos y son capaces de atravesar cuerpos opacos. Tienen
importantes aplicaciones médicas (radiología).

Los rayos γ (gamma) son los más energéticos (y peligrosos), con


frecuencias superiores a 3 ˑ 1019 Hz (longitudes de onda inferiores a 0’01
nm). Se producen en procesos radiactivos o en la desintegración de
partículas subatómicas, y se encuentran también en el espacio
interestelar. Son muy penetrantes e ionizantes, por lo que pueden
resultar tremendamente dañinos.

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Dr. Juan Germán Flesia
RADIACIÓN ROENTGEN
Definición
Fotón o cuanto de energía, llamado originalmente por Albert Einstein
"cuanto de luz”. El nombre moderno “fotón” proviene de la palabra griega
que significa luz.
En el siglo XVII, Isaac Newton se defendió teoría de que la luz son
partículas. En esos mismos años, Huygens y Hooke (combativos rivales
de Newton) apoyaron la hipótesis de que la luz es una onda. Ambas
teorías aportaban experimentos que corroboraban el modelo.
La idea de la luz como partícula retornó con el concepto moderno de
fotón, que fue desarrollado gradualmente entre 1905 y 1917 por Albert
Einstein apoyándose en trabajos anteriores de Planck quien introdujo el
concepto de cuanto.
El fotón es la partícula portadora de todas las formas de radiación
electromagnética, incluyendo a los rayos gamma, los rayos X, la luz
ultravioleta, la luz visible, la luz infrarroja, las microondas, y las ondas
de radio.
El fotón tiene masa cero y viaja en el vacío con una velocidad constante
c. (Velocidad de la Luz)
Como todos los cuantos, el fotón presenta tanto propiedades
corpusculares como ondulatorias ("dualidad onda-corpúsculo"). Se
comporta como una onda en algunos fenómenos como la refracción que
tiene lugar en una lente; o como una partícula cuando interacciona con
la materia para transferir una cantidad fija de energía.

Generación

PRODUCCION DE RAYOS X
Un haz de rayos X se obtiene de forma artificial frenando un haz de
electrones que se han acelerado, contra un blanco metálico de un metal
de alto peso molecular como el Wolframio.
En cualquier aparato de rayos X existe un cátodo emisor de electrones y
un ánodo o anticátodo conectado a un potencial fuertemente positivo
respecto al cátodo, que atrae los electrones y que a la vez sirve de blanco
contra el que éstos chocan. Los electrones son acelerados aplicándoseles
una diferencia de potencial eléctrica (entre 25 kVp y 150 kVp en
radiodiagnóstico), adquiriendo una energía máxima igual a la diferencia
de potencial aplicado, expresado en keV.

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Los electrones acelerados van a ir perdiendo energía cinética conforme
van produciéndose colisiones con los átomos de Wolframio y Molibdeno
del ánodo.
Para las energías típicas utilizadas en radiodiagnóstico, las mayores
pérdidas de energía se deben a ionizaciones que quedan depositadas en
el ánodo, provocando la producción de calor (99 % de la energía utilizada
se convierte en calor; sólo una pequeña cantidad (1%) de la energía de
esos electrones acelerados se emite en forma de radiación
electromagnética: rayos X.
Los rayos X pueden originarse a través de un mecanismo de producción
doble que frecuentemente actúan de forma simultánea: la radiación de
frenado y la radiación característica.

Radiación de frenado
Un electrón, cargado negativamente, al pasar próximo a un núcleo
atómico, con carga positiva, frena y desvía su trayectoria por atracción
de las cargas de distinto signo que poseen con disminución de su energía
cinética.
La energía cinética perdida por el electrón se puede emitir en forma
de un fotón de rayos X.
Las posibilidades de esa pérdida de energía cinética son variables, el fotón
emitido puede tener una energía muy variable. Un haz continuo de
electrones que choquen con el ánodo dará lugar a un haz de fotones
heterogéneos, de distintas energías el cual representa el espectro
característico de rayos X producido por la radiación de frenado o
Bremsstrahlung. La energía de los fotones de frenado tiene valores
comprendidos entre cero, y la energía cinética máxima que transporta el
electrón al producirse la colisión.
El kV seleccionado en el aparato da la energía máxima con la que se
aceleran los electrones. Una diferencia de potencial de 100 keV nos da
una energía de los electrones de 100 KeV con lo cual obtendremos fotones
de frenado con energías comprendidas entre 0 y 100 keV. La radiación
de frenado supone entre el 70 - 85 % de la totalidad de radiación
producida.

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Dr. Juan Germán Flesia
Radiación característica
En la interacción del electrón incidente sobre el ánodo del Tubo productor
de Radiación Roentgen, su energía cinética puede excitar y desplazar a
los electrones del material que lo constituye, produciendo un espacio en
una órbita interna, el lugar vacío generado es ocupado por otro electrón
de una órbita próxima, emitiéndose la diferencia de energía existente
como radiación electromagnética (fotón)
La radiación característica de mayor interés en radiología es la que
proviene de la expulsión de un electrón de la capa K (bien sea de
Wolframio o de Molibdeno) y para que se de este tipo de radiación
característica, la energía del electrón incidente deberá ser superior a la
energía de enlace de la capa K.
La radiación característica tiene aplicación en técnicas radiográficas
especiales, como en la mamografía, que precisa rayos X de baja energía
para diferenciar mejor, por su distinta absorción, los componentes de la
glándula mamaria. Se utiliza un ánodo de molibdeno con un kilovoltaje
de 25 a 35 kV, emitiendo radiación de frenado y característica para
mejorar el contraste de las estructuras mamarias.

Propiedades Físicas

- Se desplazan en línea Recta a la velocidad de la Luz


ordinaria. (300000 Kms/S).
- Atraviesan cuerpos opacos a la luz ordinaria de
acuerdo a su masa, densidad y espesor.
- Producen fenómenos de Ionización al interactuar con
la materia.
- No poseen cuerpo ni masa.
- No son desviados por campos eléctricos ni magnéticos.
- Son Generados Artificialmente,

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INTERACCIÓN DE LA RADIACIÓN CON LA MATERIA

Cuando las partículas cargadas interaccionan con la materia, se


producen una serie de efectos, que dependen del tipo de partícula, de
su energía, y del medio material con el que sufren interacción.
La problemática de la interacción de partículas con la materia constituye
un campo de gran interés en temas como la detección de la radiación, los
efectos biológicos producidos por la acción de las radiaciones sobre la
materia viva, el diseño de los blindajes apropiados para cada tipo de
radiación y la obtención de una imagen diagnóstica válida para su
interpretación clínica.
En general cuando un haz de partículas cargadas interactúa con la
materia, tienen lugar una serie de procesos que atenúan el haz incidente
al ser absorbida en parte por dicha materia. En Radiodiagnóstico tienen
interés dos tipos de partículas en su interacción con la materia:
- Electrones: en la producción de rayos X al colisionar contra un ánodo
de Wolframio o de Molibdeno (actualmente también de Rodio/Paladio en
mamografía)
- Fotones: que producidos en un tubo de rayos X interaccionan con la
materia. En nuestro caso el paciente, para poder obtener una imagen
radiológica, en función de su mayor o menor absorción.

INTERACCION DE UN HAZ DE FOTONES CON UN MEDIO MATERIAL


En el apartado anterior se ha estudiado como la aceleración de electrones
y su frenamiento producen fotones con una energía tan elevada que los
clasifica dentro de los rayos X en el espectro de radiación
electromagnética. En este apartado se va a estudiar la interacción de
estos fotones con la materia, con especial atención en el paciente de
radiodiagnóstico.
El mecanismo de absorción de la radiación por la materia es complejo ya
que resulta de la superposición de varios procesos independientes.
Cuando un haz de fotones interacciona con un paciente, pueden
ocurrir dos cosas con cierta probabilidad:
A) Que atraviese al paciente sin interaccionar con ningún átomo de éste:
no depositará en él ninguna energía, y no producirá en él ningún efecto.
B) Que colisione con alguno de los electrones corticales de los átomos del
paciente, cediéndole toda o parte de su energía. En este segundo caso, se
pueden producir dos procesos de interés en radiodiagnóstico:

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- Efecto fotoeléctrico
- Efecto Compton.

Efecto fotoeléctrico
El efecto fotoeléctrico se produce cuando tiene lugar una colisión entre
un fotón de la radiación incidente y un electrón cortical de un átomo del
material absorbente. En este impacto, o interacción, el fotón incidente de
radiación cede toda su energía, por lo que es completamente absorbido y
desaparece. A este efecto se le denomina efecto fotoeléctrico, y es el efecto
deseado para obtener una buena imagen radiológica; aunque implica la
absorción de esa energía del fotón de radiación, y por ello, un posible
efecto biológico.
En el átomo del material absorbente (el paciente en nuestro caso), que
ha recibido este impacto del fotón de radiación incidente pueden ocurrir
varias cosas:
1.- Que el fotón incidente ceda toda su energía en el impacto contra el
electrón cortical del átomo del paciente, pero que la energía que le
transmite es menor a la energía de ligadura que lo mantiene en su orbital:
en este caso el fotón de radiación es completamente absorbido y
desaparecerá (efecto fotoeléctrico). En el paciente prácticamente no
ocurrirá nada ya que el electrón contra el que se colisionó volverá a su
situación inicial (colisión elástica).
2.- Un caso particular del apartado anterior, es aquella situación en la
que tras el impacto del fotón de radiación, éste le cede toda su energía al
electrón cortical del paciente, pero ésta resulta exactamente igual a la
energía de ligadura que lo mantiene en su orbital. En este caso, el fotón
de radiación también es completamente absorbido (efecto fotoeléctrico),
aunque en el paciente el electrón orbital es arrancado de su posición y
puede salir proyectado en cualquier dirección denominándose entonces
fotoelectrón, Este hueco dentro de la órbita del átomo del paciente, que
supone un estado de inestabilidad, tenderá a ocuparse mediante los
mecanismos de saltos orbitales que se han ido describiendo con
anterioridad. En este caso particular, igualmente ocurre la absorción
completa del fotón de radiación que caracteriza al efecto fotoeléctrico,
aunque las posibles consecuencias para el medio absorbente (el paciente
en nuestro caso), pudieran ser ligeramente mayores.
El efecto fotoeléctrico depende, por tanto, de la energía de ligadura de las
distintas capas orbitales del átomo. Dado que estas energías son
características de cada elemento, la atenuación o absorción de los fotones

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de radiación dependerá del átomo del absorbente que se exponga a la
radiación.
Se puede establecer que la probabilidad de interacción fotoeléctrica:
1.- Aumenta de forma importante cuando aumenta el número atómico de
los átomos del paciente con los que colisiona (proporcionalmente a Z3).
2.- Disminuye cuando aumenta la energía de los fotones
(aproximadamente como 1/E3).
Por ello, disminuye rápidamente también con la disminución de la
longitud de onda, en la misma proporción. Siendo, por tanto, el efecto
fotoeléctrico una interacción característica de radiaciones de baja
energía.
3.- Es directamente proporcional a la densidad del medio: aumentará el
efecto fotoeléctrico cuanto más denso sea el medio absorbente.
La interacción fotoeléctrica es la interacción dominante con tejidos
biológicos a bajas energías (por debajo de 100 keV), y es fundamental
para la obtención de la imagen radiológica en radiodiagnóstico. Cuando
un fotón interacciona por efecto fotoeléctrico con tejidos biológicos puede
suponerse que toda su energía es depositada dentro del medio con el que
interacciona.
Efecto Dispersión Compton
El efecto Compton supone la interacción con el medio no deseada, pero
que resulta inevitable, ya que, aunque en diferente grado, siempre estará
presente con las energías empleadas en el radiodiagnóstico médico.
Se trata de una interacción que se produce mayoritariamente con
electrones atómicos poco ligados (los de las capas orbitales más
externas). En el medio absorbente, en cada una de las colisiones, se cede
más energía a los electrones que la energía de ligadura que los mantiene
en sus orbitales. Se producirá un arrancamiento de esos electrones de
sus orbitales con los procesos de ionización y/o excitación que se han
descrito anteriormente.
Como consecuencia de esta interacción Compton, dentro de la protección
Radiológica suceden dos situaciones de interés:
1.- El fotón de radiación incidente no es absorbido, sino que continúa
su trayectoria tras múltiples colisiones que le provocan múltiples
desviaciones de su trayectoria; ello dará lugar a la radiación dispersa que
disminuirá la calidad de la imagen radiológica, y/o provocará el riesgo de
irradiación del personal que se encuentre dentro de la sala durante la
exploración radiológica.

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2.- Se producirán múltiples ionizaciones en los átomos del tejido del
paciente al absorberse parte de la energía de estos fotones tan
energéticos; y que son la base de las teorías por las que se explican los
efectos biológicos producidos por la radiación ionizante.
Se puede establecer que la probabilidad de que se produzca una
interacción Compton:
- Aumenta al aumentar la energía de los fotones. Por ello, aumenta al
disminuir la longitud de onda (1/λ)
- Es prácticamente independiente del número atómico del material, ya
que éste tiene escasa incidencia en el proceso
- Es proporcional a la densidad del medio: aumenta al aumentar la
densidad del medio absorbente
La interacción Compton es la interacción dominante en tejidos biológicos
a energías intermedias (entre 100 y 1000 keV). Por ello, las energías
utilizadas en el diagnóstico radiológico tienen como límite superior
energías de 150 kV, en donde el efecto fotoeléctrico en los tejidos
orgánicos sería máximo, mientras que el efecto Compton se encuentra,
en términos proporcionales, dentro de unos márgenes adecuados para
obtener una buena calidad en la imagen radiológica.

Formación de la imagen radiológica


La energía de los fotones utilizados en radiodiagnóstico (de 20 a 150 keV)
provoca procesos de interacción con los materiales biológicos que se han
estudiado anteriormente: interacción fotoeléctrica e interacción
Compton. La primera de ellas representa la absorción total de la energía
del fotón, mientras que la interacción Compton supone la aparición de
un fotón disperso de menor o igual energía que la del fotón incidente y
un depósito parcial de la energía de este en el paciente.
La imagen radiológica se forma por la interacción de los fotones de rayos
X con el material detector (película radiográfica) y representa, por tanto,
la distribución de los fotones que han interaccionado con el paciente y/o
han alcanzado el sistema de registro de la imagen. Esos fotones pueden
ser bien los fotones que han pasado a través del paciente sin interacción
con ningún átomo del paciente; o bien, los fotones originados en los
procesos de dispersión en el mismo paciente.
Esquemáticamente, el haz de radiación podría reducirse a tres únicos
fotones en su interacción con el paciente: uno, que no colisiona con
ningún átomo del medio; y, otros dos, que al colisionar con el paciente
producirán un efecto fotoeléctrico y un efecto Compton, respectivamente.

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- El primero, atravesará sin colisionar en ningún sentido con los átomos
del paciente y llegará a la película o receptor estimulando su emulsión
fotográfica. Será el responsable del ennegrecimiento generalizado de la
película radiológica (fondo radiotransparente)
- El segundo, será el que producirá el efecto Fotoeléctrico. Será aquel
fotón que al colisionar con los átomos del paciente será completamente
absorbido (desaparecerá del medio), y no llegará a excitar la emulsión
fotográfica de la película radiográfica. Será el responsable de las
imágenes blancas o radioopacas tras el revelado de la película.
- El tercer fotón sería el que produce el efecto Compton. El efecto
Compton es aquel fotón que podrá colisionar una o varias veces con
electrones corticales de los átomos del paciente, pero que no será
totalmente absorbido. A cada colisión variará su dirección o trayectoria y
podría provocar diferentes efectos:

a.- Podría chocar, al desviar su trayectoria sobre un punto de la película


que ya estuviera ennegrecida por que hubiera sido alcanzada
previamente por otro fotón. Su efecto podría pasar desapercibido.
b.- Podría alcanzar una zona que debería estar blanca o radioopaca por
corresponderse con puntos en los que se ha producido efecto
fotoeléctrico. En este caso, podría agrisarla o ennegrecerla hasta hacerla
desaparecer completamente de la imagen ocultando las estructuras
anatómicas que produjeron la absorción de la radiación.
c.- Podría cambiar tanto su trayectoria, e incluso llegar a la retro
dispersión, que volvería a la sala aumentando la radiación dispersa, que
provocaría la irradiación de las personas que se encontrasen dentro de la
sala.
Así pues, los fotones dispersos son originados mayoritariamente en la
interacción Compton y su intensidad aumenta al hacerlo la energía media
del haz, cuanto mayor es el volumen atravesado. Además, pueden ser
emitidos en cualquier dirección dando lugar a un velo sobre la imagen
que deteriora su contraste. Para evitar este deterioro se recurre a la
utilización de rejillas antidifusoras que pueden eliminar hasta el 90 % de
la radiación dispersa.

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