RAZONAMIENTO VERBAL
El razonamiento es el conjunto de actividades mentales que consiste en la conexión de
ideas de acuerdo con ciertas reglas. Se trata de la capacidad para razonar con
contenidos verbales, estableciendo entre ellos principios de clasificación, ordenación,
relación y significados.
A diferencia de lo que puede suponerse, el razonamiento verbal es una capacidad
intelectual que suele ser poco desarrollada por la mayoría de las personas.
Ventajas del razonamiento verbal
Desarrolla la capacidad de razonamiento lógico y ordenado sobre las palabras,
para poder emplearlas apropiadamente
El razonamiento verbal no es un conjunto de ejercicios memorísticos, sino
que implica conocer el léxico, saber usarlo, y; conocer y aplicar las reglas
lógicas que controlan la combinación adecuada entre las palabras.
Desarrolla la capacidad de abstracción y sistematización, además de
las habilidades para el análisis y la síntesis.
Ayuda a los alumnos a desarrollar una mentalidad crítica, reflexiva y creativa.
Ayuda a los estudiantes a mejorar en su comprensión lectora, la argumentación,
el procesamiento de textos y el análisis de situaciones.
¿Como desarrollar el razonamiento verbal?
Para mejorar el razonamiento verbal debemos aumentar el léxico y la capacidad de
razonamiento estableciendo relaciones entre las distintas palabras.
El léxico hace referencia al vocabulario de un idioma. A mayor vocabulario, mayor nivel
de léxico; y en consecuencia más fácilmente resolveremos ejercicios de razonamiento
verbal.
Algunos consejos para mejorar el léxico son:
Realizar lecturas y buscar en el diccionario aquellas palabras que no
comprendemos.
Jugar crucigramas y resolver autodefinidos
Hacer juegos con sinónimos y antónimos
Construir familias de palabras o buscar palabras derivadas
Buscar asociaciones de sustantivos individuales y colectivos (oveja – rebaño)
Buscar palabras homófonas, homónimas y parónimas
APLICACIONES PRÁCTICAS DEL RAZONAMIENTO VERBAL
SINÓNIMOS Y ANTÓNIMOS
¿Qué es un sinónimo? Un sinónimo es una palabra o expresión que tiene el mismo
significado, o muy parecido, que otra palabra. Como por ejemplo comenzar y
empezar.
¿Qué es un antónimo? Un antónimo es una palabra o expresión que tiene el
significado contrario que otra palabra. Como por ejemplo alto y bajo.
PARÓNIMOS
Las palabras parónimas son aquellas que se escriben o suenan de una manera muy
similar, pero que poseen significados diferentes, no relacionados. Junto con las
palabras homógrafas, homónimas y homófonas, se trata de términos que pueden
prestarse a confusión al momento de usarlas, o de cometer errores ortográficos al
escribirlas.
Hay tres tipos de paronimia:
1. De letra: en este caso cambia una letra de una palabra a otra como en
"abertura" y "apertura", o en "Tomás" y "Jonás".
2. De tilde: en este caso es una tilde la que cambia el significado como en "más" y
"mas", o "té" y "te".
3. De letra y tilde: en este caso tanto la tilde como la letra cambian el significado
como en "allá" y "haya", o "ahí" y "hay".
A continuación se presenta una lista de palabras parónimas que hay que conocer
para no cometer errores ortográficos ni de sentido al usarlas en la oración.
Ejemplos de palabras parónimas
Absolver: liberar de algún cargo u obligación
Absorber: retener una sustancia las moléculas de otra en estado líquido o gaseoso.
El juez va a absolver al acusado de todos sus crímenes.
El paño va a absorber toda la humedad del piso.
Convidar: ofrecer una persona a otra que le acompañe a comer, a una función o a
cualquier otro evento.
Combinar: unir cosas diversas para formar un compuesto.
Te voy a convidar a una cena con mi familia.
Voy a combinar los dos sabores de helado.
ANALOGÍAS
Las analogías son relaciones de semejanza que se establecen entre dos términos,
conceptos o ideas que pueden ser distintos entre sí. Es un recurso del lenguaje que se
utiliza para indicar que dos cosas tienen elementos en común.
¿Para qué sirven las analogías?
La analogía nos sirve para comprender teorías o conceptos novedosos, explicar
conceptos científicos, resolver nuevas dificultades basándonos en problemas
anteriores similares, e incluso para predecir eventos futuros partiendo de eventos
pasados, o interpretar eventos presentes con características parecidas a sucesos
pasados.
Es por ello que la analogía puede emplearse en diversos campos del conocimiento, como
el lenguaje y la lógica formal, el derecho, la filosofía, la biología o la geografía.
Resumiendo, una analogía es la relación de semejanza entre dos elementos que no son
similares del todo, pero que contienen cada uno un rasgo parecido.
Así, la analogía es la base de la metáfora, del símil, la comparación y la homología, pues
todas estas figuras retóricas se fundamentan en las relaciones de semejanza entre
uno o diversos elementos.
Características de las analogías
Los términos no son iguales: la analogía implica semejanza, no igualdad.
Permite el aprendizaje: una analogía ilustrará un hecho, comportamiento o
situación, que nos permitirá entender otro de parecidas circunstancias.
Fórmula: su esquema general sería: “A es a B como C es a D”. Es entonces tanto
una comparación entre distintos conceptos o ideas como una semejanza, que a
su vez es también una comparación.
La analogía es una estrategia que se utiliza muchísimo en el campo del
aprendizaje.
Para que una analogía sea comprendida es necesario que tanto el emisor como el
receptor conozcan las semejanzas o diferencias que pueden existir entre los
elementos comparados.
Tipos de analogías
Se dividen en dos grandes grupos, analogías simétricas y asimétricas, y estas, a su
vez, se desglosan en más tipos.
Analogías simétricas
Los términos presentan una cierta equivalencia entre sí y pueden ser intercambiables
porque comparten contenido semántico. Se clasifican en:
De sinonimia: se establece entre dos términos sinónimos. Ejemplo: claro –
luminoso.
Por complementariedad: se da cuando entre las palabras nombradas hay un
vínculo que las une. Ejemplo: sed – bebida.
Analogía cogenérica: se establece cuando los términos comparados forman la
misma categoría o la misma clase. Ejemplo: gato – felino.
Analogías asimétricas
Las analogías asimétricas enfrentan dos términos o conceptos contrarios y habrá que
entenderlas en un contexto. Se clasifican en:
Por oposición: entre conceptos desiguales. Ejemplo: feo – bonito.
De intensidad: entre dos palabras en las que existe una relación de importancia
respecto al otro (mayor o menor). Ejemplo: gris – grisáceo.
Analogía inclusiva: se establece entre la idea del conjunto (todo) y de un
elemento (parte) del conjunto. Se subdivide en:
o Todo-parte: flor – pétalo.
o Continente-contenido: cetáceo – ballena.
o Género-especie: euro – moneda.
o Conjunto-elemento: cordillera – montaña.
Por ubicación: surge de la zona de tránsito de uno de los términos. Ejemplo:
libro – biblioteca.
Causa-efecto: establecida por causalidad. Ejemplo: golpe – dolor.
Secuencialidad: establecida por la secuencia entre dos palabras. Ejemplo:
lotería – dinero.
Función: se establece gracias a la función o rol que cumplen las palabras.
Ejemplo: pincel – pintar.
Reciprocidad: sucede cuando una palabra implica necesariamente a otra,
necesita de ella. Ejemplo: verdugo – víctima.
Por producto: una de las palabras es el producto y la otra el productor.
Ejemplo: novela – novelista.
Por instrumento o medio: se establece entre el objeto utilizado y quien lo
utiliza. Ejemplo: bisturí – cirujano.
De característica: establecida cuando una palabra enfatiza un atributo o
característica de la otra. Ejemplo: fiereza – león.
Ejemplos de analogías
El veterinario es a los animales lo que un doctor a las personas.
El salvavidas es al agua lo que el paracaídas al aire.
Los conectores lógicos
En gramática, se conoce como conectores lógicos o conectores discursivos a
cierto tipo de palabras o expresiones cuya función dentro del texto es dar
relación lógica a las oraciones y vincular las distintas partes que lo componen.
TIPOS DE CONECTORES LÓGICOS
Los conectores discursivos se clasifican de acuerdo con el sentido que introducen en
el texto o a la función que cumplen en él, de la siguiente manera:
Conectores coordinantes. Permiten conducir al lector dentro del texto,
detallando el sentido de lo que lee y sirviendo de puente entre una idea y la
siguiente. ejemplo: a continuación, por si fuera poco, en otro orden de ideas.
Conectores disyuntivos. Proponen separaciones o contradicciones entre las
ideas presentadas en un texto. ejemplo: contrariamente, por otro lado, en
cambio.
Conectores causales. Introducen una relación de causa y efecto, o una razón
de ser, de lo que se expone en el texto. Por ejemplo: de modo que, por
consiguiente, de esa manera.
Conectores temporales. Proponen una relación temporal, o sea, cronológica, de
las ideas, diciendo qué ocurre primero y qué después. Así, pueden ser de
anterioridad (por ejemplo: hace tiempo, érase una vez), simultaneidad (por
ejemplo: a la vez, a la par, simultáneamente) o posterioridad
(posteriormente, finalmente, entonces).
Conectores locativos. Definen dentro del texto un lugar de referencia, una
ubicación especial o temporo-espacial. Por ejemplo: por debajo de, allí, encima
de.
Conectores aditivos. Aquellos que “suman” ideas, o sea, las acumulan, para
ganar intensidad en el decir. Por ejemplo: asimismo, por si fuera poco, de la
misma manera.
Conectores aclarativos. Cumplen con insistir o aclarar un punto previo,
retomándolo o añadiendo nuevos matices para alcanzar el sentido deseado. Por
ejemplo: dicho de otro modo, esto quiere decir, más precisamente.
Conectores comparativos. Permiten introducir contrastes dentro de la
exposición, cotejando algo con otra cosa, o sea, comparando elementos. Por
ejemplo: de modo similar, en cambio, contrariamente a.
Conectores conclusivos. Introducen una sensación de cierre o término de la
exposición, o al menos de un apartado de la misma. Por ejemplo: en resumen, en
síntesis, finalmente.
Conectores condicionales. Establecen una relación de condicionalidad, o sea, de
que una idea depende de otra cosa previa o posterior en el discurso. Por
ejemplo: siempre que, en caso de que, a no ser que.
Conectores continuativos. Permiten alargar una secuencia de ideas, añadiendo
elementos o continuando una exposición que se vio previamente interrumpida.
Por ejemplo: Retomando lo dicho, o sea, volviendo a, en otras palabras.