EPIFANÍA DEL SEÑOR
Ciclo B
INTRODUCCIÓN
Queridos hermanos, les damos una cordial bienvenida a esta Santa Misa, para celebrar juntos la
Solemnidad de la Epifanía, o Manifestación del Señor.
La fiesta de hoy, prolongación de la Navidad, tiene en nuestra liturgia como protagonistas a unos
magos de tierras extrañas que vienen a adorar al Mesías. Celebramos, en el Niño nacido de
María, la manifestación de aquel que es el Hijo de Dios, el Mesías de los judíos y la luz de las
naciones.
Como los reyes magos se dejaron guiar por la luz de aquella estrella, nosotros nos dejamos
conducir también para adorar y celebrar con gozo al niño Jesús. De pie, cantamos el canto de
entrada…
INTRODUCCIÓN A LA LECTURA Y SALMO
En la fiesta de la Epifanía celebramos que el nacimiento de Jesús en Belén es Buena Noticia para
todo el universo. Es una forma de cumplimiento de lo anunciado por Isaías en la primera lectura.
La carta a los Efesios insiste: todos los hombres y mujeres de la tierra somos herederos de la
misma salvación. Por eso deseamos con el salmo que todos los reyes de la tierra se postren ante
el Señor. Escuchemos atentos.
EVANGELIO
El evangelio de San Mateo nos cuenta el episodio de los reyes magos que vienen a visitar al
recién nacido Mesías. Esos personajes que vienen desde lejos, obedientes a una intuición
misteriosa, llegan hasta Jesús, lo reconocen como el enviado de Dios y «cayendo de rodillas, lo
adoran». Recibimos la palabra cantando el Aleluya
ORACIÓN DE LOS FIELES
A cada una de las peticiones responderemos orando: "QUE TU LUZ NOS GUÍE SIEMPRE,
SEÑOR"
—Padre, al pedirte por la Iglesia y el Papa Francisco, queremos que la fiesta de la epifanía del
Señor nos anime a buscar siempre a Dios y a ser anunciadores y evangelizadores de su
presencia entre nosotros, y por eso te pedimos...
—Padre, queremos que en nuestra Iglesia diocesana, nuestras manos siempre estén tendidas y
nuestras puertas abiertas para que entre todo el que, con sincero corazón, busque la verdad y el
verdadero rostro de Dios, y por eso te pedimos...
—Padre, al pedirte por nuestra patria, para que todos los que la habitamos sepamos descubrir a
Cristo como verdadero centro de nuestras vidas, te pedimos...
—Padre, al pedirte por los niños, para que sepamos hacerles descubrir que el gran regalo que
nos haces, es el regalo de la fe, el regalo de la esperanza, el regalo del amor a Dios, te pedimos...
—Padre al pedirte por toda nuestra comunidad, para que purificando nuestro corazón y nuestra
mirada, para ser verdaderos fermentos de unidad y amor entre los hombres, y con nuestras vidas
iluminemos el camino de los que te buscan, te pedimos…
OFRENDA
En estos dones del pan y del vino, Jesucristo se nos va a ofrecer como sacrificio y se nos va a dar
como alimento. Ofrezcamos el oro, el incienso y la mirra de nuestras propias vidas, en un deseo
de entregarnos como adoración a Dios.
COMUNIÓN
MIENTRAS COMULGA EL SACERDOTE
Algunos de nosotros no podemos hacer la comunión sacramental.
Manifestaremos nuestro deseo de recibirla con la siguiente oración
Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.
El Señor se nos ha manifestado en la Palabra proclamada, y ahora en su Cuerpo y en su Sangre
que debemos compartir fraternalmente, ya que todos estamos invitados a sentarnos a la mesa del
Reino.
Cantamos...
DESPEDIDA:
La estrella sigue brillando, "se han abierto los caminos divinos de la tierra", así nosotros debemos
recorrerlos y encontrar a Cristo para seguir caminando con seguridad, con esperanza, con alegría
y paz.
Nos despedimos cantando...