Ejercicio: Posponer el pensamiento
1. Aplica tras cada pensamiento perturbador, sin enganchar.
2. Tras notar el pensamiento, puedes posponer hasta después en el día. Como ayuda,
puedes recordarte y verbalizarte que es solo un pensamiento y que no necesitas darle
vueltas y preocuparte hasta más adelante. Además, date el permiso de centrarte en el
presente, en lo que está sucediendo o lo que estás haciendo.
3. Más tarde en el día busca un rato en el que, si lo deseas, puedes preocuparte sobre el
pensamiento que se pospuso. Este periodo no debe durar más de 10 minutos y no debe
ser antes de acostarse (De preferencia utilizar un cronómetro).
*Conviene enfatizar que este tiempo de preocupación no es obligatorio y que muchas
personas deciden no llevarlo a cabo o lo olvidan.
4. Posponer el pensamiento perturbador te permitirá poner a prueba como abordar tus
pensamientos. Recuerda, tu mente no te dirige a ti, tú diriges a tu mente.