Principio de fe pública o fe legitimada
Giménez Arnau, define a la fe pública como la función específica, de carácter público, cuya
misión es robustecer con una presunción de verdad los hechos o actos sometidos a su amparo.
Tambini, expresa que la fe pública notarial es, pues, la certeza, confianza, veracidad y
autoridad legítima atribuida al notario respecto de actos, hechos y dichos realizados u
ocurridos en su presencia, los que se tienen por verdaderos, auténticos, ciertos, con toda
fuerza probatoria mientras se demuestre lo contrario.
Principio de forma
Según Bardallo, la forma notarial es la forma jurídica auténtica y legitimadora de actos y
negocios jurídicos.
Es importante porque el derecho notarial se ocupa del formalismo para la facción del
instrumento público y así da la forma establecida por ley a ciertos actos jurídicos.
Principio de autenticación
Por medio de la autenticación, el notario da fe o certifica un acto, hecho, documento, es
auténtico, original real o verídico.
La idea de autenticar franquea al notario la capacidad de dispensar autenticidad a los actos y
contratos celebrados en su presencia.
Principio de inmediación
La inmediación está referida al conocimiento directo del acto, hecho o dicho en el que el
notario interviene.
El notario percibe de manera directa lo que dicen y hacen los sujetos.
La inmediación se da entre el notario, las partes y el instrumento público notarial.
Principio de rogación
Los interesados deben solicitar la actuación del notario en los asuntos que la ley le faculta, ya
sea de manera oral o escrita.
El notario nunca puede actuar de oficio, debe mantener su imparcialidad e independencia en
el ejercicio de su función.
El principio de rogación se da al inicio de toda actuación notarial.
Con ello se individualiza y concreta la obligación genérica de prestar la función notarial.
Principio de acuerdo o consentimiento
Todo acto realizado ante notario exige en la conducta del otorgante o de los otorgantes una
decisión tomada libremente.
Las partes deben prestar consentimiento para que teniendo conciencia del acto que van a
celebrar se vinculen u obliguen jurídicamente.
Si no hay acuerdo, el notario se inhibe en intervenir.
Principio de unidad del acto o la audiencia notarial
El acto de otorgamiento del instrumento público, debido a su propia naturaleza y función, es
siempre unitario, regido por el principio de concentración.
La unidad del acto implica simultaneidad de circunstancias, para elaborar un todo orgánico de
acción, de tiempo, de lugar y de personas.
Tiene como finalidad la conservación del acto y de los efectos jurídicos queridos por las partes.
Principio de protocolo o escritura matriz
Tiene por finalidad cumplir con la conservación y perdurabilidad a través del tiempo, del
contenido exacto, original y primigenio de las manifestaciones de la voluntad de los
particulares, el notario debe conservar la escritura matriz o protocolo para luego reproducirlos,
según sea necesario.
Aporta ventajas en garantía de la seguridad jurídica.