UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DEL PERÚ
Análisis de caso
Trabajo que como parte del curso de Ciudadanía y Reflexión Ética presentan los alumnos:
Quiroz Fernández Nallely U20224600
Ventocilla Alvites Anghelyn U20214147
Guevara Reyes Maritza Selene U20216821
Pérez Larrea Royer Alexander U20308296
Jhuñor Roni Saucedo Altamirano U20225720
Viernes, 16 de abril de 2021
“Implicancias éticas en las decisiones medicas durante la pandemia del Covid-19”
La actual crisis sanitaria ha mostrado las deficiencias del sistema de salud peruano. Diariamente
se pierden miles de vidas y muchos pacientes esperan ser atendidos. La escasez de recursos y
camas UCI han puesto en un “estado de catástrofe” la primera línea de atención. En muchos
casos, decidir a quienes se les brinda una cama UCI implica consideraciones éticas por parte de
los médicos. Esta situación genera diversas posturas referentes a si el actuar de los médicos es el
adecuado. A partir de ello, surge la siguiente interrogante ¿Son justificables los parámetros
establecidos para la priorización de los pacientes en camas UCI? Consideramos, debido a la
gravedad del contexto, que sí es éticamente justificable establecer parámetros para la toma de
decisiones médicas; siempre y cuando, estos cumplan con principios éticos relacionados a
“libertad y responsabilidad”, “ética de máximos y mínimos” y “reconocimiento del otro”. A
continuación, explicaremos nuestra postura.
En primer lugar, enfocado a partir de mencionado por Ricardo Velázquez (2016), para ejercer
una libertad responsable existen dos elementos básicos: la voluntad y razón. En otras palabras, el
ejercicio de nuestra voluntad, a través de las decisiones que tomamos, demandan un
razonamiento previo que incluye las consecuencias posibles de nuestros actos. Aplicado a el caso
la atención adecuada de los pacientes y la disposición de camas UCI, los médicos son libres de
establecer parámetros de atención prioritaria, siempre y cuando estos sean conscientes de las
consecuencias que ello implica. Es decir, comprender que a pesar que sus decisiones conlleven
afrontar circunstancias adversas, los beneficios logrados a partir de ello son mayoritarios.
Asimismo, "el individuo es libre de desarrollarse en la sociedad, siempre y cuando las decisiones
conlleven a un razonamiento bajo los límites previos". Savater, F (1991). No obstante, los límites
éticos no son estructuras rígidas a través del tiempo, puesto que pueden ser modificados por las
circunstancias específicas. En el contexto del caso, es el “estado de catástrofe” que empuja los
límites éticos para establecer convenciones sociales que enfatizan el bienestar generalizado. Por
ejemplo, muchos centros de salud optan por aplicar un sistema de triaje en situaciones de
emergencia que prioriza el máximo beneficio a todos basados en criterios de idoneidad. En
Europa se ha venido aplicando este sistema a partir de la primera ola de contagios, por lo que se
demuestra la efectividad práctica. En resumen, no somos libres de elegir algunas circunstancias,
pero si somos responsables para manifestar una respuesta adecuada teniendo en cuenta los
límites de una libertad responsable.
En segundo lugar, basado en la teoría de “Máximos y Mínimos” planteado por Adela Cortina, los
debates éticos deben ser resueltos tomando en cuenta dos principios fundamentales; la felicidad y
justicia. En otras palabras, los individuos tienen la posibilidad de lograr sus máximas de felicidad
y bienestar, siempre y cuando cumplan con unas mínimas exigencias de convivencia. Aplicado al
caso de la atención adecuada de los pacientes y la disposición de camas UCI, los directores de
los hospitales del país deberían tener en cuenta la probabilidad de recuperación que tiene cada
paciente. Con esto, no se busca minimizar la importancia de que los demás pacientes tengan una
cama; al contrario, permite optimizar los recursos médicos empleados, evitando un posible
desabastecimiento y situación colapso hospitalario. Todo ello contribuye positivamente a
mantener la estabilidad en la salud pública y permite expandir la atención a más infectados.
Según Martínez, E (2013): “Las éticas de máximos incluyen todo aquello que, siendo valioso y
deseable para algunas personas, no es un mínimo exigible a todos”. Por lo tanto, ante esta
situación de magnitudes catastrófica es trascendental ejercer el principio médico de justicia
distributiva y priorizarse la maximización del bien común por encima del bien individual. En
este sentido, se cree conveniente otorgar camas UCI de acuerdo al grado de valor social que
tenga el paciente, por ejemplo, médicos, gestantes o personas relacionadas a la primera línea de
atención, tal como es sugerido por las autoridades.
En tercer lugar, basándose en lo mencionado por Charles Taylor (1992) en su teoría
“reconocimiento del otro”, la convivencia debe realizarse en condiciones de igualdad, aceptando
las diferencias y apuntando hacia un pluralismo moral; garantizando con ello, el cumplimiento de
los derechos y la obtención oportunidades de vida equitativa para todos. Es por ello que, es
importante puntualizar que criterios de priorización de pacientes en UCI, bajo ninguna
circunstancia deberían estar enfocados a partir de un “falso reconocimiento” de las minorías. Es
decir, las decisiones clínicas no deben ser condicionadas respecto a los estereotipos y
valoraciones erróneas establecidos por grupos pseudo-superiores tales como: racismo,
machismo, discriminación indígena u otras variantes discriminatorias. Por ende. la imagen
disminuida de las minorías, establecida por las jerarquías sociales, no debe limitar la obtención ni
el ejercicio de sus derechos fundamentales como la salud. Según Levinas (1979)., en su tratado
sobre “el otro” y la sabiduría del amor, lo que define al ser humano no es el saber sino más bien
el amor hacia los demás (el otro). El enfoque de la medicina moderna en muchas ocasiones se
desvía de estas nociones y se olvida de la construcción humanística del ethos médico. Por lo
tanto, para el establecimiento de los parámetros es trascendental instruir adecuadamente a los
médicos en la adoptación una conducta hospitalaria que comprenda de manera empática los
alcances de sus decisiones. Todo ello implica dejar de superponer el bienestar individual ente el
bienestar colectivo, olvidar los fines lucrativos y rechazar los prejuicios sociales.
En conclusión, los parámetros de priorización establecidos por los médicos para la atención de
paciente y asignación de camas UCI son éticamente justificables. Puesto que, los médicos son
libres de establecer parámetros de atención prioritaria, siempre y cuando estos sean conscientes
de las consecuencias que ello implica. Asimismo, se debe tener en cuenta la probabilidad de
recuperación que tiene cada paciente optimizando los recursos médicos empleados para evitar un
posible desabastecimiento y situación colapso hospitalario. Por último, los criterios de
priorización de pacientes en UCI, bajo ninguna circunstancia deberían estar enfocados a partir de
un “falso reconocimiento” de las minorías. Todo ello contribuirá que poder superar la crisis en
la que nos encontramos, si bien las decisiones son tomadas por los médicos, también es nuestra
responsabilidad comprenderlas, evitando así un distrés moral y percepciones equivocadas
respecto a la atención brindada.
Referencias:
Cortina, A. (2013). ¿Para qué sirve realmente…? La ética. España: Paidós editorial.
Savater, F. (1991). Ética para Amador, capítulo 1, pp 11-18. Barcelona: Ariel.
Velázquez, R. (2016) Libertad y responsabilidad. Revista Milenio (11/05/2021) Extraído de:
[Link]
Rubio, O (2020). Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en la situación
excepcional de crisis por pandemia covid-19 en las unidades de cuidados intensivos. Grupo de
Trabajo de Bioética de la SEMICYUC. Extraído de:
[Link]
Filosofía&co (2020) Levinas y el camino hacia la sabiduría del amor. (10/05/2021) Extraído de:
[Link]
Taylor, C. (1992) El multiculturalismo y la política del reconocimiento. Extraído de:
[Link]
Registro de participación:
Quiroz Fernández Nallely (Si participo 100% de las reuniones, coordinadora)
Ventocilla Alvites Anghelyn (Si participo 100% de las reuniones)
Guevara Reyes Maritza Selene (Si participo 100% de las reuniones)
Pérez Larrea Royer Alexander (Si participo 100% de las reuniones)
Jhuñor Roni Saucedo Altamirano (Si participo 100% de las reuniones)