Milagros y Discipulado en Marcos 2:1-12
Milagros y Discipulado en Marcos 2:1-12
Vol. II – 2020
Artículo
Resumen
Este artículo propone explorar los posibles propósitos que Jesús tenía al realizar mila-
gros de sanidad. El relato de Marcos 2,1-12 es apropiado para tal fin, pues manifiesta
con precisión la naturaleza de la obra de Jesús hacia las personas. Los milagros de
Jesús son un llamado a la conversión y están relacionados con su misión. Es desde ese
enfoque que hay que observarlos para comprenderlos mejor. Jesús encauza la situa-
ción que se vive en la casa con el propósito de discipular a los presentes.
Palabras claves
Evangelio de Marcos — Discipulado — Milagros de Jesús
Abstract
This article aims to explore the possible purposes that Jesus had in performing mir-
acles of healing. The account of Mark 2,1-12 is appropriate for this purpose since it
conveys with precision the nature of Jesus’ work toward humanity. Jesus’ miracles are
a call to conversion and are related to His mission, and it is from this perspective that
they must be looked into. Jesus guides the situation in the house with the purpose of
discipling those present.
Key Words
Gospel according to Mark — Discipleship — Jesus’ miracles
Introducción
La conocida historia de la sanación del paralítico (Mc 2,1-12) entre-
mezcla varios temas que aún tocan los corazones de los lectores, como la
abnegación de sus amigos, la inspiradora confianza en Jesús,1 y el poder
1
Wolfgang Beinert, Diccionario de teología dogmática (Barcelona: Herder, 1990), 288.
2
F. F. Bruce, I. H. Marshall, A. R. Millard, J. I. Packer y D. J. Wiseman eds. Nuevo diccionario
bíblico certeza (Buenos Aires: Certeza Unida, 2003), 1065.
3
Morris Ashcraft, El perdón de los pecados (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 1976),
78.
4
“The story became an expression of Jesus ministry in miniature, a ministry to resorted whole-
ness of body for the sick and broken relationships with God for the sinner”. Robert Guellich,
Mark 1-8:26, Word Biblical Commentary 34a (Dallas, TX: Word Books, 1989), 94.
5
“Cuando Cristo realiza un milagro, invita al mismo tiempo a la conversión y a la fe en su misión.
Un rasgo específico del milagro cristiano es el hecho de que un prodigio esté ligado de esta forma
a la conversión interior y que establezca así una relación transformadora entre Cristo y la persona
favorecida por el milagro”. René Latourelle, Milagros de Jesús y teología del milagro (Salamanca:
Sígueme, 1990), 367.
6
“Los milagros de Jesús se comprenden a la luz de su persona y de su misión. Sólo tienen sentido si
los consideramos como parte de su actividad salvadora. No tienen un valor en sí, sino que aclaran
la misión de Jesús”. Antonio Salas, Dios te habló (Madrid: Editorial Biblia y Fe, 1984), 63.
7
Latourelle, Milagros de Jesús y teología del milagro, 111.
creen en una interpolación del texto.8 Pero, como sostiene Dupont, la in-
terpretación de un relato único es defendible.9 Asimismo, para Dufour,
no hay un relato de milagro y otro de controversia, sino una sola acción.10
Al hacer su estudio, Wolter muestra diferentes posturas críticas a estos
versículos, que consideran que fueron agregados y que no pertenecen al
relato original. Concluye diciendo que no es una “estructura aislada”, sino
que son las palabras centrales en los tres Evangelios.11
Contexto cercano
8
Jerry Camery-Hoggatt, “Words Plays: Evidence of Dramatic Irony in the Gospel of Mark” (tesis
doctoral, Boston University, 1985), 257.
9
“J. Dupont afirma que ‘es muy posible defender la unidad desde el origen’”. Latourelle, Milagros
de Jesús y teología del milagro, 111-112.
10
“X. Léon-Dufour sostiene que ‘la verdadera punta del relato no reside en el milagro ni en la con-
troversia, sino en la relación entre ambos. No hay dos acciones, subordinadas una a la otra, sino
una sola con dos registros diferentes: la palabra de Jesús, que perdona los pecados a la vez que da
la vida” (ibíd., 112).
11
“En Marcos 2:10-11 no existe un quiebre idiomático ni una sintaxis dura...Tampoco se trata de
una estructura aislada, sino un libre incidente idiomático griego. Por eso no es sorprendente que
el hilo de las palabras de este lugar es lo esencial de los tres evangelios”. Michael Wolter, “‘Ihr sollt
aber wissen...”: das Anakoluth nach ίνα ειδη̂τε in Mk 2,10-11 parr.”, Zeitschrift für die neutesta-
mentliche Wissenschaft und die Kunde der älteren Kirche 95, n.o 3-4 (2004): 275 (traducción del
autor).
12
Guillermo Cook y Ricardo Foulkes, Comentario bíblico hispanoamericano (Bogotá: Caribe,
1993), 95. Hasta el acontecimiento relatado en Mc 2,1-12, el ministerio de Jesús en tierras de
Galilea se había desarrollado sin oposición aparente. Pero ahora, estando en “su ciudad” (Lc 9,1),
se producirá la primera contienda de donde surgirán sus adversarios.
13
Joshep Exell S, The Biblical Illustrator (Grand Rapids, MI: Baker Book, 1975), xvi; D. Guthrie
y J. A. Motyer, eds., The New Bible Commentary Revised (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1978),
853-854; Francis D. Nichol, ed., Comentario bíblico adventista, 7 vols. (Boise, ID: Pacific Press,
1978-1990), 5:553; Manuel de Tuya, ed., Biblia comentada, 5 vols. (Madrid: BAC, 1977), 487.
14
Lut Respen, El compromiso de Dios con la humanidad (Libertador San Martín, Entre Ríos: Edi-
torial UAP, 2007), 308.
15
“Consequently 2:1-12 continues the ministry depicted in 1:21-45 and introduces the resulting
implications for conflict as they arise in 2:1-3:6 with hint of their ultimate results in 2:1-3:6”.
Guellich, Mark 1-8:26, 83.
16
“En conjunto, están estructuradas en forma concéntrica, A+B+C+B’+A’: (A) autoridad para
perdonar pecados: los escribas están sentados en juicio contra Jesús (2:1-12); (B) compartir la
mesa con los impuros: cuestionamiento fariseo (2:13-17); (C) celebrar en vez de ayunar: lo viejo
y lo nuevo son incompatibles (2:18-22); (B’) trabajar para comer en sábado: cuestionamiento
fariseo (2:23-28) y (A’) sanar en sábado: los escribas se levantan para destruir a Jesús (3:1-6)”.
Cook y Foulkes, Comentario bíblico hispanoamericano, 95.
17
Ibíd., 33.
18
Ernesto Renan, Vida de Jesús (México DF: Compañía General de Ediciones, 1960), 263.
Contexto inmediato
19
“La lengua y el estilo es mucho más sencillo que en Mt y Lc. La sintaxis es muy simple. La coor-
dinación o parataxis domina todo el evangelio. Generalmente, las oraciones se unen por medio
de kai, más raras veces por de… Se prefiere el discurso directo dentro de la narración”. Alfred
Wikenhauser, Introducción al Nuevo Testamento (Barcelona: Herder, 1966), 139.
20
“A glance at the contents of this Gospel at once shows that for the writer movement is more
fascinating than discourse. Where the teaching of Jesus is given it is nearly always in the setting
of some narrative. The vividness of the style gives the impression of a quickly moving drama with
the cross as its climax. Example of this characteristic might be multiplied, but the following will
be sufficient to illustrate it. Mark describes the breaking up of the roof of the house to let down
the palsied man (Mk 2:4)”. Donald Guthrie, New Testament Introduction (Downers Grove, IL:
InterVarsity Press, 1978), 53.
21
“A paralytic is surely the most striking of the miracles listed, perhaps more impressive than the
raising of a dead person. And then the cymbals crash and you pay attention. Jesus declares the
forgiveness of this man’s sins, and thereby crosses the point of no return. The crucifixion, which
is the major focus of the Marcan Gospel, begins at this point”. John Vannorsdall, “Mark 2:1-12”,
Interpretation 36 (1982): 62.
Análisis sintáctico
22
Rafael Aguirre Monasterio y Antonio Rodríguez Carmona. Evangelios sinópticos y Hechos de los
Apóstoles (Estella, Navarra: Verbo Divino, 2005), 106.
23
Tuya, Biblia comentada, 4:486. La conjunción kai es característica del hebreo y el arameo.
“Es cada lector el que debe valorar, en cada caso, el sentido preciso de esta ‘parántasis’, correspon-
diente al hebreo waw” (ibíd.)
24
“La parataxis, o simple coordinación de las oraciones con kai, en vez de emplear participios u
oraciones subordinadas, es una de las características más notables del estilo de Marcos”. Vicent
Taylor, Evangelio según san Marcos (Madrid: Cristiandad, 1980), 71.
25
Roldán, Alberto Fernando. Jesús en acción, un comentario dinámico al Evangelio de Marcos,
2 vols. (Buenos Aires: Publicaciones Alianza, 2000), 1:46.
26
Joanna Dewey, Markan Public Debate (Atlanta, GA: Scholars Press, 1980), 66.
Para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad... para per-
donar pecados (10b)
Dijo al paralítico: Levántate, toma tu lecho y vete a tu casa (10c-11).27
Este quiasmo centra el propósito de la perícopa: es el perdón de los
pecados. En el siguiente paralelismo, se percibe que en el versículo 11 está
el imperativo central del relato del milagro:
Vinieron (3a)
Bajaron el lecho (4c)
A ti te digo (11a)
levántate (11b)
Se levantó (12a)
salió (12c)
Aquí se puede observar cómo el acto de sanidad se corresponde con
el eje temático (v. 11): “A ti te digo, levántate”. El acento está en la auto-
ridad de la Palabra de Jesús, contrastando “la situación humana” en dos
momentos: “antes y después de la Palabra de Jesús”.28
Una de las formas para determinar el centro del mensaje de la perícopa
es verificar la frecuencia con que se usan las palabras. En Marcos 2,1-12 el
vocablo citado más veces es el hombre enfermo de parálisis. “La quíntuple
repetición del término paralítico (2:3,4 5,9,10), constituye al inválido en
el personaje central”.29
Conexiones intertextuales
27
Cook y Foulkes, Comentario bíblico hispanoamericano, 97.
28
Ibíd., 98.
29
Juan Mateos, Los doce y otros seguidores de Jesús en el Evangelio de Marcos (Madrid: Cristiandad,
1982), 263.
30
“Though Mark does not cite Isaiah 53, his narrative is suffused with motifs relating to it (cf. e.g.,
53:7 ‘opend not his mouth’ and Mk 14:61 and 15:5; 53:12 ‘numbered with the transgressors’
and Mk 14:48 and 15:27; 53:9 ‘made his grave…with a rich man’ and Mk 15:43-46)”. John
Rices, William R. Telford y Christopher M. Tuckett, The Synoptic Gospels (Sheffield: Sheffield
Academic Press, 2001), 210.
31
Maurice Carrez, “La herencia del Antiguo Testamento”, en Los Milagros de Jesús según el Nuevo
Testamento, ed. por Xavier León-Dufour, 49-60 (Madrid: Cristiandad, 1979), 56. Hay dos pa-
sajes que coinciden claramente: Mc 5 y 2 Re 4,18-37 (resurrección de un niño) y Mc 6 y 2 Re
4,42-44 (multiplicación de panes).
32
“… and it is only in Mark an Paul that we find, as we shall see later, a theology of the cross, a theo-
logian cruces, placed in opposition to a triumphalist one, a theologia gloriae (Mk 15:31-32 and
1 Cor 1:18-25)… Paul in abstract theological terms and in the direct form of an Epistle, Mark
in the ‘visual’ and narrative form of a Gospel. If we see Mark as ‘narrative Christology’, then, it is
possible to view it as a treatment of the Jesus tradition influenced by the Pauline emphasis on the
salvific significance of the death and resurrection of Christ”. Rices, Telford y Tuckett, Synoptic
Gospels, 225.
33
“La coincidencia más notable entre ambos autores en el terreno cristológico es el empleo de los
títulos Hijo de Dios e Hijo”. Taylor, Evangelio según san Marcos, 142.
Detalles semánticos
A continuación, se analizarán semánticamente algunos términos im-
portantes de la narración.
Versículo 1
34
“Concretamente, la palabra eirēneuete solo sale en el Nuevo Testamento en Marcos (9,50) y en
Pablo (Rm 12,18; 2 Co 13,13; 1 Ts 5,13)”. Tuya, Biblia comentada, 5:485.
35
Barnanbas Lindars, The Gospel of John: New Century Bible Commentary 4 (Grand Rapids, MI:
Eerdmans, 1981), 42-44.
36
Ernesto Renan, Vida de Jesús (México DF: Compañía General de Ediciones, 1960), 173.
37
Matthew Henry, Comentario bíblico de Matthew Henry (Barcelona: CLIE, 1999), 21.
38
Alejandro Diez-Machado y Sebastian Bartima, Enciclopedia de la Biblia, 6 vols. (Barcelona: Edi-
ciones Garriaga, 1963), 1:27. Por estar bien situada en la Via Maris, en punto de tránsito de pro-
pios y extraños, Jesucristo la hizo centro de su apostolado: fue su ciudad (Mt 9,1). Efectivamente,
en ella hizo muchos milagros: curó al paralítico, a un leproso, al hombre de la mano paralizada,
a la suegra de Pedro, a la hemorroísa, a un poseso, a otros enfermos y posesos; y resucitó a la hija
del jefe de la sinagoga llamado Jairo. En aguas de Capernaúm, calmó la tempestad. Considerable
parte de la predicación de Jesús fue oída en esta ciudad.
39
Taylor, El Evangelio según san Marcos, 214.
40
José María González Ruiz, Evangelio según san Marcos (Estella, Navarra: Verbo Divino, 1988),
84.
41
Gnilka, El Evangelio según san Marcos, 114.
42
“Cuando Mc describe el concurso de gente que va hacia ‘la casa’, utiliza el verbo sunagein (2,2
sunajthesan), del que deriva sunagōgē (cf., 1,21.23)... La sunagōgē es el lugar natural donde se
encuentran los escribas y a donde asiste la gente para aprender de Dios”. Mateos, Los doce y otros
seguidores de Jesús en el Evangelio de Marcos, 87.
cación más amplia; esta oikō es un reflejo que representa “la casa de
Israel”.43
Versículo 9
Versículo 10
1. Hina de eidēte, “para que sepáis”. La raíz de eidēte es oida, que sig-
nifica conocer mediante la percepción.47 Este parece ser el sentido que
Jesús quiere darle a la acción portentosa que va a realizar a través de
sus palabras. Esta frase es la introducción al clímax de la perícopa. Esta
43
“Ahora bien, el oikō que engloba a los israelitas de Cafarnaún con sus estructuras religiosas (‘si-
nagoga’, ‘letrados’), y donde ‘está Jesús’, no es otro que ‘la casa de Israel’ (heb. Bet Ysra’el), que
representa al pueblo como tal. En 2:2, por tanto, oikō es una expresión elíptica que designa el
oikos Israēl, el ámbito del pueblo elegido” (ibíd., 88).
44
“Es evidente que los escribas estaban pensando: Es fácil decir que los pecados de un hombre
están perdonados, pero nadie puede decir si lo están en realidad. Inmediatamente Jesús aceptó
su desafío tácito y, en resumen, les preguntó: ¿Qué sería para ustedes más fácil, perdonar los pe-
cados de un hombre o sanarlo de su parálisis?”. Nichol, Comentario bíblico adventista, 5:569-570
(énfasis añadido).
45
“Dos hechos, ambos imposibles para el hombre y ambos fáciles para Dios, son puestos aquí en
contraste”. M. Hunter, El Evangelio según san Marcos (Buenos Aires: La Aurora, 1960), 43).
46
“The context suggests that verifiability determines degree of easier/harder. One can verify the
word of healing through observation, whereas the word of forgiveness cannot be empirically
verified. Therefore, the word of healing (harder) being verified by observation would imply the
validity of the word of forgiveness (easier) by reasoning from the greater (harder) to the lesser
(easier)”. Guellich, Mark 1-8:26, 88.
47
W. E. Vine, Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento, 4 vols. (Barcelona: CLIE,
1984), 394.
48
Wolter, “‘Ihr sollt aber wissen...’: das Anakoluth nach ίνα ειδη̂τε in Mk 2,10-11 parr.”, 275.
49
“El poder de Dios está ya actuando y es capaz de vencer el mal físico y espiritual que hay en el
mundo”. Salas, Dios te habló, 64.
50
Gerhard Kittel y Gerhard Friedrich eds. Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo Testa-
mento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2003), 237.
51
“Este poder es inseparable de la inminencia del reino; con la presencia de aquel que lo ejerce, el
reino mismo se acerca”. Ibíd., 238.
52
Simon Gathercole, “The Son of the Man in Mark´s Gospel”, The Expository Times 115 (2004):
366-372.
53
“Por primera vez, en este relato los tres autores de los sinópticos usan este título distintivo (Mt
9,6; Mc 2,10; Lc 5,24). Esta era la forma favorita en que Cristo se llamaba a sí mismo, y aparece
unas 80 veces en los Evangelios... A lo menos, entre algunos judíos, ese título era entendido
como un nombre para el gobernante mesiánico del nuevo reino que se iba a establecer”. Nichol,
Comentario bíblico adventista, 5:570.
Versículo 11
Versículo 12
Reflexiones teológicas
58
“After his sins were forgiven he was still on the pallet; and he stayed there throughout the discus-
sion between Jesus and the scribes”. Vannorsdall, “Mark 2:1-12”, 60.
59
“Los milagros, en una palabra, son los primeros frutos de la presencia operante del Reino de Dios
en la humanidad”. Jacques Dupuis, Introducción a la cristología (Estella, Navarra: Verbo Divino,
1994), 71.
60
“Durante su ministerio, Jesús dedicó más tiempo a sanar a los enfermos que a predicar. Sus mi-
lagros atestiguaban la verdad de sus palabras de que no había venido para destruir, sino para
salvar... Mientras él pasaba por los pueblos y ciudades, era como una corriente vital que difundía
vida y gozo por dondequiera que fuera...”. Elena de White. El Deseado de todas las gentes (Florida
Oeste, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2003), 316-317.
61
Kittel y Friedrich, Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, 216.
62
“Existhemi, cuando es causativa (en presente, imperfecto, futuro y aoristo primero) significa des-
plazar, asustar; cuando es intransitivo (en aoristo segundo, perfecto, pluscuamperfecto, en voz
media y pasiva), significa estar asustado (aquí y en 5:42; 6:51), estar fuera de sí, estar loco (3:21)”.
Taylor, Evangelio según san Marcos, 220.
63
En esta dirección, también Léon-Dufour escribe lo siguiente: “Para superar la situación a que lle-
vaba la historia de las formas, no pocos pidieron a la historia de la redacción que tomara el relevo.
A partir de los distintos géneros literarios reconocidos, la crítica debía esforzarse por precisar
la redacción debida al autor. Los autores dejaban de ser considerados como ‘compiladores’ (M.
Dibelius) o como organizadores de materiales (R. Bultmann), para ser valorados en lo que son:
intérpretes que transmiten la palabra que le ha sido transmitida. De este modo se afirmaba cierta
discontinuidad entre la ‘tradición’ y la ‘redacción’, y el redactor consigue una gran autoridad”.
Xavier Léon-Dufour, “Estructura y función del relato de milagro”. En Los Milagros de Jesús según
el Nuevo Testamento, ed. por Xavier León-Dufour, 277-336 (Madrid: Cristiandad, 1979), 302.
64
“Mientras que la escuela de la historia de las formas quería todavía reducir en gran parte la obra
del evangelista a su actividad recopiladora, hoy día se destaca cada vez más gracias a los estudios
de historia de la redacción que la labor de recopilador y de redactor de Marcos estaba determi-
nada por una concepción teológica”. Josef Schreiner, Forma y propósito del Nuevo Testamento
(Barcelona: Herder, 1973), 196.
65
“Consequently, this pericope makes a fundamental statement about the nature of Jesus’ healing
ministry. Healing the sick and forgiving the sinner represent single issue after all. They both
point to the eschatological character of Jesus’ ministry that placed him in conflict with the reli-
gious authorities”. Guellich, Mark 1-8:26, 82.
66
“El episodio del paralítico (2:1-13) anuncia que la fe en Jesús libera del pecado y comunica vida
también a la humanidad no israelita”. Mateos, Los doce y otros seguidores de Jesús en el Evangelio
de Marcos, 75.
Conclusiones
El milagro que Jesús hizo con este hombre enfermo tiene varios pro-
pósitos que se pueden describir en diferentes niveles.
1. Primer nivel. Aquí está la disposición de Jesús en atender las nece-
sidades de este hombre: perdón y sanidad física. Esto es lo básico que
quiere transmitir al realizar un milagro. Jesús contempla la acción de
los cinco y luego centra su mirada en el inválido para declararle: “Hijo,
tus pecados te son perdonados” (Mc 2,5b). Con esta proclamación,
Jesús actúa en una dirección que parecería inconsecuente ante la evi-
dente necesidad física del hombre enfermo.68 Lo que está sucediendo
es que Jesús inicia la sanidad en el lugar acertado, pues sana la raíz del
mal que aquejaba al hombre enfermo: los pecados.69 Este incidente es
otra manifestación del conocimiento que Jesús posee del pecado y de
su influencia en toda la estructura integral (cuerpo, mente y espíritu)
del ser humano.70
67
“It appears that Mark selected a pericope that originally consisted of a healing (2:1-5, 11-12)
with a specific declaration of God´s forgiveness (2:5b). An independent logion expressing the
Son of man´s authority to forgive sins (2:10), a motif implicit to Jesus’ ministry and an irritant
to the Jewish religious authorities, gave rise to a later expansion (2:6-10) of the miracle story
(2:1-5, 11-12) with its reference to the forgiveness of sins (2:5b). The story became an expres-
sion of Jesus’ ministry in miniature, a ministry to restore wholeness of body for the sick and
broken relationships with God for the sinner”. Guellich, Mark 1:8-26, 93-94.
68
“Al ver la fe de los cuatro amigos y del paralítico, dijo a este: Hijo, tus pecados te son perdonados
(o han sido perdonados, v 5). Esta aparente inconsecuencia nos obliga a analizar la estructura
interna de la perícopa”. Cook y Foulkes, Comentario bíblico hispanoamericano, 96.
69
“La curación del enfermo y la remisión de los pecados están en estrecha relación, y para una
mente jurídica incluso en una relación causa-efecto, pues en las enfermedades graves se veían las
consecuencias del pecado. Al empezar Jesús por pronunciar la palabra de perdón, elimina la raíz
más profunda del mal, y la liberación de la dolencia corporal no es sino el remate de la curación al
tiempo que la confirmación de que el hombre se le han perdonado los pecados”. Rudolf Schnac-
kenburg, El Evangelio según san Marcos (Barcelona: Herder, 1973), 62).
70
“El punto de esta curación no fue dirigida a la relación existente entre la parálisis del hombre y
su pecado, sino que más bien a las dos necesidades que tenía el hombre. Jesús otra vez muestra
La sanidad realizada por Jesús en esta casa procura algo más pro-
fundo que lo visible.75 Para Jesús, sanar a una persona de un mal físico
y espiritual tiene como propósito final un llamado a la conversión y el
ofrecimiento de una vida nueva.76
Es de considerar que el vocablo “discípulo” aparece en Marcos
unas cuarenta veces y siempre en plural.77 Marcos no aplica este térmi-
no para referirse solamente a los doce; a veces es aplicado a un grupo
más grande de personas que siguen a Jesús.78
3. Tercer nivel. Jesús deseaba instruir a sus discípulos para la misión.
El registro bíblico dice que Jesús ya había elegido a cuatro (Mc 1,16-20).
Esta casa era el aula donde Jesús aplicaba su pedagogía teórico-prác-
tica, pues predicaba y sanaba. Esta era la misión que sus discípulos
harían después de su ascensión y que registra el Libro de Hechos de
los Apóstoles.
El Evangelio de Marcos muestra las reacciones de los discípu-
los. La palabra discípulo en latín tiene significado de ‘aprender’.80
79
75
“El prodigio de sanidad realizado por Jesús en la casa de Pedro ha tenido un objetivo que es
más amplio que sólo el bienestar del, ahora, exparalítico. Hay una verdad más profunda como
motivo para que Jesús haga este milagro, y está oculta por el desconocimiento de la situación de
los implicados en el portento”. White, El Deseado de todas las gentes, 24. “En el perdón de los
pecados en la curación del paralítico de Capernaún Cristo volvió a enseñar la misma verdad [que
Él perdona pecados]. Hizo ese milagro para que se manifestase su poder de perdonar pecados.
Y la curación del paralítico ilustra también otras verdades preciosas”. Simon Légasse, “Los mila-
gros de Jesús según Mateo”. En Los Milagros de Jesús según el Nuevo Testamento, ed. por Xavier
León-Dufour, 220-239 (Madrid: Cristiandad, 1979), 232.
76
Monden, El milagro, signo de salud, 102.
77
“The Greek word for disciple (“learner”) occurs in the Gospel of Mark some 40 times (always
in the plural)...”. Heber F. Peacock, “Discipleship in the Gospel”, Review and Expositor 75, n.º 4
(1978): 556.
78
“A careful reading of the texts shows that in the Gospel of Mark the term ‘disciples’ is never
limited to the Twelve (this term is used 10 or 11 times) or identified exclusively with them... It
seems clear that all followers of Jesus may be referred to as ‘his disciples’ and the term is at times
applied to a large group and at times to a smaller group of followers” (ibíd.).
79
“The teaching of Jesus is often clearly directed to the disciples, and the whole course of Jesus’ minis-
try seems to be dependent upon the response that disciples make to his teaching”. Ibíd., 555.
80
Luís Heriberto Rivas, “Discípulos para la misión en el Nuevo Testamento”, Revista Teología 44,
n.° 94 (2007): 476. El término discípulo se deriva del verbo latino disco, que traducido en caste-
llano tiene el sentido de aprender. El discipulus es entonces el que aprende.
81
Robert E. Coleman, The Master Plan of Evangelism (Westwood, NJ: Fleming H. Revell,
1964), 62.
82
Kittel y Friedrich, Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento, 543.
83
Santiago Guijarro Oporto, “La familia en el movimiento de Jesús”, Estudios Bíblicos 61
(2003): 82.
84
“La meta se logra cuando los nuevos conversos llegan a ser cristianos responsables y reproducti-
vos que completan el ciclo y garantizan el proceso continuo de evangelismo y crecimiento”. Raso,
“Un estudio de factores personales, eclesiásticos, pastorales y comunitarios que inciden sobre la
misión de hacer discípulos”, 23.
85
“En la casa del paralítico sanado, hubo gran regocijo cuando él volvió a su familia... Este hombre
y su familia estaban listos para poner sus vidas por Jesús. Ninguna duda enturbiaba su fe, nin-
guna incredulidad manchaba su lealtad hacia Aquél que había impartido luz a su oscurecido
hogar”. White, El Deseado de todas las gentes, 236-237.
86
Michel Green, La evangelización en la iglesia primitiva (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1997),
365.
87
“El foco de la misión -en este envío- son las casas u hogares (6:10). Se entiende que las casas
son lugares de convivencia familiar, y es allí donde Jesús pretende que los discípulos inicien un
proceso de transformación salvífica para luego convertirlos en un hogar-iglesia. Se trata de una
estrategia misionera clara, iniciar grupos en las casas, que más tarde sería la base de las congre-
gaciones locales. Esta metodología fue puesta en práctica en la misión posterior de la iglesia en
una manera directa”. Efraín Choque, “Estructura de la vocación misionera en el libro de Marcos”.
En Marcos: el evangelista del “tiempo cumplido”, ed. por Merling Alomia, Joel Leiva y Juan Milla-
nao, 195-212 (Lima: Ediciones Theologika, 2003), 205.
88
Vaage, “En otra casa”, 41.
89
Rivas, “Discípulos para la misión”, 475. También hay que considerar que el rabbí era elegido por
el estudiante; en tanto que los discípulos de Jesús fueron llamados por él.
90
“En la opinión del autor, el creyente es enviado por Cristo así como Él fue enviado por el Padre
para continuar la misión”. Raso, “Un estudio de factores personales, eclesiásticos, pastorales y
comunitarios que inciden sobre la misión de hacer discípulos”, 22.
91
“Marcos recuerda que ser discípulo es adherirse primeramente a la persona del Señor”. José Mi-
randa, “El concepto teológico del discipulado en Marcos”. En Marcos: el evangelista del “tiempo
cumplido”, ed. por Merling Alomia, Joel Leiva y Juan Millanao, 161-176 (Lima: Ediciones Theo-
logika, 2003), 317.
92
Mario Veloso, El compromiso cristiano (Buenos Aires: Zunino Ediciones, 1975), 317.
93
Jean Delorme, El ministerio y los ministerios según el Nuevo Testamento (Madrid: Cristiandad,
1975), 170. En las conclusiones del capítulo sobre el Evangelio de Marcos, Delorme considera
Nicolás Presser
Asociación Argentina Central de los Adventistas del Séptimo Día
Córdoba, Argentina
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que el término discípulo se extiende más allá de los Doce. Esta idea la va desarrollando a lo largo
de todo este capítulo.
94
Choque, “Estructura de la vocación misionera en el libro de Marcos”, 211.