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Nuevas élites aymaras en Oruro

Este documento describe el surgimiento y situación actual de los qamiris, una nueva elite aymara en Oruro, Bolivia. Los qamiris son descendientes de los sariris (viajeros) y han consolidado una forma de vida basada en la generación y distribución de capital económico para ganar capital social y simbólico. Esto les ha permitido ganar espacios urbanos antes monopolizados por la elite criolla-mestiza, aunque aún enfrentan cierta discriminación. El documento analiza el concepto de elite y racismo, y cómo las elites tradic

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Nuevas élites aymaras en Oruro

Este documento describe el surgimiento y situación actual de los qamiris, una nueva elite aymara en Oruro, Bolivia. Los qamiris son descendientes de los sariris (viajeros) y han consolidado una forma de vida basada en la generación y distribución de capital económico para ganar capital social y simbólico. Esto les ha permitido ganar espacios urbanos antes monopolizados por la elite criolla-mestiza, aunque aún enfrentan cierta discriminación. El documento analiza el concepto de elite y racismo, y cómo las elites tradic

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JORGE LLANQUE

QAMIRIS
AYMARAS
Nuevas elites en Oruro

T’inkazos,
número 29, 2011
T'inkazos. Revista Boliviana de Ciencias
Sociales
ISSN: 1990-7451
[email protected]
Programa de Investigación Estratégica en
Bolivia
Bolivia

Llanque, Jorge
Qamiris aymaras. Nuevas elites en Oruro
T'inkazos. Revista Boliviana de Ciencias Sociales, núm. 29, 2011, pp. 45-63
Programa de Investigación Estratégica en Bolivia
La Paz, Bolivia

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Qamiris aymaras
Nuevas elites en Oruro1
Qamiris aymaras
New elites in Oruro
Jorge Llanque2

Fecha de recepción: marzo de 2011


T’inkazos, número 29, 2011, pp. 45-63, ISSN 1990-7451 Fecha de aprobación: abril de 2011
Versión final: mayo de 2011

Los qamiris son un grupo social referente del desarrollo económico-comercial


en Oruro. Considerados herederos de los sariris (viajeros), consolidaron una
lógica de vida basada en la generación de capital económico que comparten
y distribuyen con el objetivo de acceder a capitales sociales y simbólicos. Esto
les permite ganar espacios urbanos que antes eran monopolizados por la elite
criollo-mestiza, pese a continuar expuestos a ciertas formas de discriminación.

Palabras clave: racismo / elites aymaras / discriminación / exclusión /


comercio / qamiris / sariris / estado nación / descolonización

Qamiris are a social group playing a key role in the development of the
economy and trade in Oruro. Seen as the heirs of the sariris (travellers), they
have consolidated a way of life based on the generation of economic capital
which they share and distribute with the aim of gaining access to social and
symbolic capital. This enables them to move into urban spaces that used to be
monopolized by the criollo-mestizo elite, although they still experience certain
forms of discrimination.

Keywords: racism / aymara elites / discrimination / exclusion / trade /


qamiris / sariris / nation state / decolonization

1 El presente artículo se basa en los hallazgos de la investigación “Procesos de desplazamiento e inclusión de una elite indígena
(qamiris) en la ciudad de Oruro. Inclusión-exclusión en un mundo de prejuicios raciales en la dinámica urbana diferenciada de
la elite tradicional”, realizada en el marco de la convocatoria “Racismo, discriminación y relaciones socioculturales” convocada
por el PIEB. La investigación fue concluida por Jorge Llanque Ferrufino (coordinador) y Edgar Villca Mamani (investigador),
con el asesoramiento académico de Marcelo Fernández Osco. Nuestra eterna gratitud por sus consejos.
2 Antropólogo, especialista en educación superior, investigador del Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA) y docente de
la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Oruro. Correo electrónico: [email protected]

Qamiris aymaras|45
Los qamiris (ricos) aymaras son un grupo social Pocas han estudiado directamente esta temática
que en la actualidad tiene un protagonismo re- en el caso boliviano, más aún cuando estas elites
levante tanto en Oruro como a nivel nacional. -las tradicionales criollas y, posteriormente, las
Esta elite no ha surgido de manera espontánea; mestizas- ubicadas en todo el país pero sobre
al contrario, es el producto de relaciones históri- todo concentradas en las capitales de departa-
cas de consolidación en la zona fronteriza occi- mentos, son las que refieren o condicionan el
dental del departamento de Oruro. Este artículo colonialismo interno que expresan las relaciones
se propone mostrar su historia, su vivencia y su interculturales actuales en nuestro país.
dinámica; para tal efecto, comienzo con una bre- De manera general, y específicamente en el
ve referencia teórico-paradigmática sobre el con- caso latinoamericano, las elites han desarrolla-
cepto de elite; caracterizo el proceso histórico así do un discurso referido a un racismo univer-
como la situación de los qamiris en la actualidad sal, desde la visión de colonialidad del poder
y abordo el fenómeno de exclusión/inclusión y propuesta por Quijano (2000) a nivel sub-
expresiones contemporáneas de racismo genera- continental y por Rivera Cusicanqui (1993)
das en torno a estos actores. en el caso boliviano con el colonialismo inter-
no; también aludían a la exclusión social, por
Elites y racismo ejemplo, en situaciones de movilidad social, al
mantener estructuras de poder y de explotación
La base teórica sobre la que se desarrolla la inves- de los recursos económicos. Otra expresión del
tigación parte de las visiones sobre el concepto discurso del racismo desde las elites es el de la
de elite, entendiendo que la elite asume un dis- modernidad en contra de el de la identidad,
curso ideológico propugnado desde una visión criticado por Fausto Reynaga (1978) que hace
racista de la sociedad. Nos referimos a la idea de referencia a un determinante identitario, con-
colonialidad del poder a partir del concepto de traponiendo algunas reacciones de la sociedad
raza como elemento determinante de clasifica- dominante a la postura de las identidades en
ción y estructuración social en el actual sistema conflicto, en nombre de una macro-identidad
capitalista, definido de esta manera por Aníbal cultural en contra de la de otros grupos; eso
Quijano (2000). Según este autor, las elites re- se ha reflejado en las posiciones definidas de
frendan su hegemonía mediante la colonialidad Gabriel René Moreno (1896), Alcides Argue-
del ser en el sentido de la cultura globalizante das (1979) y de los seguidores del proceso mo-
actual. Sin embargo, los grupos marginados de dernizador occidental en el país. En el caso de
esta estructura de poder no siempre reaccionan Oruro, este discurso se consolidó entre sus in-
de la misma manera: es el caso de los qamiris que telectuales, en la época del auge minero:
guardan muchos elementos propios de la cultura
aymara reflejados en un proceso de conviviali- Las costumbres del indio del altiplano,
dad con el actual “sistema-mundo”. están todavía envueltas por la sombría ig-
Por ello, el estudio de las elites es un tema norancia de las épocas prehistóricas de la
complejo, que ha sido frecuentemente abordado humanidad. A pesar de estar el amor a su
de manera transversal en otras investigaciones3. choza ha desarrollado en sumo grado entre

3 En el caso boliviano, la más reciente es el estudio de Medinaceli (2010) sobre la formación de los llameros o sariris y otros
grupos de poder económico en el periodo del auge colonial de la plata.

46| | Artículos
ellos, les es casi desconocido el amor patrio. le atribuye Maldonado Torres (2007), es decir
‘No tienen el sentimiento de la propiedad con el prejuicio de concebir al otro como un
que caracteriza a los pueblos que se engran- “sub-humano”; es lo que Dussel denomina el
decen’ y vive feliz con el miserable producto ego conquiro (yo conquisto) de los colonizadores
que le basta sacar de la tierra para su frugal (1989). En este sentido, las elites construyen una
alimentación la lana para sus tejidos. Le es visión llena de prejuicios en torno a los qamiris,
completamente indiferente la lucha por la y su lugar de procedencia, así como el origen de
existencia, razón por la que su índole es en su potenciamiento económico, al margen de las
extremo desidiosa e inhospitalaria. Aferrado normas: ésta es otra forma de colonialidad que
como el que más fácil de ser arrastrado a refleja un simbolismo cultural de quién debe ser
una ciega idolatría. Los enseres que compo- elite y quién no.
nen su hogar, son generalmente objetos que
causan repugnancia, lejos de prestar como- En el mundo de los qamiris
didades y mostrar aseo. (Saínz, Palenque,
Condarco y Zeballos, 1925: 901). El mundo aymara ha sido ampliamente inves-
tigado desde diversas visiones, sean esencialistas
El racismo se asume y se caracteriza precisa- (por ejemplo, Mamani, 2000; Reynaga, 1981),
mente como una estrategia de las elites que ma- o utilitarias (Albó, 2002; Carter y Mamani,
nejan el Estado y por sectores de la sociedad con 1989 y muchos otros), o bien como una pro-
mentalidad colonial, de defensa y de ataque de puesta alternativa al modelo de desarrollo occi-
los cánones tradicionalmente establecidos de po- dental (Bernabé, Valencia, Arrazola, Martinez,
der y representatividad, con el fin de mantener 2003; Patzi, 2009; Yampara y Temple, 2008 y
las estructuras sociales existentes en el país. Su otros). Sin embargo, no se ha prestado la debida
base ideológica de dominación es, parafraseando atención a grupos de poder económico como el
a Fanon, que “la inferiorización es el correlativo de los qamiris.
indígena de la superiorización europea” (Fanon, Esta falta de estudios es, a su manera, un
1973: 76) y, añadiríamos, de la superioridad indicador del anonimato en el que los qami-
mestizo-criolla boliviana, como lo revela la his- ris han vivido a lo largo de la historia, en un
toria del desarrollo de qamiris y sariris (viajeros) proceso de invisibilización tanto en tiempos
en el occidente orureño. de la Colonia española como, posteriormente,
Las elites determinan procesos de exclusión durante la República boliviana. Efectivamen-
y minimización prácticos y discursivos desde la te, el discurso de los intelectuales bolivianos
visión de lo que Wallerstein llama los “sistemas- impregnados de visiones eurocentristas, no ha
mundo” (1998), es decir un núcleo y una pe- permitido que sean visibles. Por otro lado, el
riferia. Esto se refleja también en la forma de Estado monocultural tampoco ha propiciado el
concepción y organización del Estado boliviano, surgimiento de estos grupos con miras a la ge-
donde solo se identifica la acción del mismo en neración de procesos propios de desarrollo en
el llamado eje central (que agrupa a los departa- regiones que no son parte del mencionado eje
mentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz), central, como Oruro, en este caso.
a partir del cual irradia el accionar del “Estado A pesar de este proceso de invisibilidad, los
aparente” como dice Zavaleta (2006), que pro- qamiris orureños continuaron articulándose en
pugna la “colonialidad del ser” en el sentido que el paradigma del suma qamaña, es decir el “vivir

Qamiris aymaras|47
bien” (Spedding, 2010)4, incluso superándolo al mayoría o como minoría, han mostrado
reclamar el concepto de “vivir mejor”. Cual-qui- singular tendencia hacia el racionalismo
era puede vivir bien, sin embargo “vivir mejor” económico, tendencia que ni se daba ni se
implica mayores sacrificios, para mayores benefi- da entre los católicos, en cualquier situación
cios. Por tanto, cuentan con una visión propia en que se encuentren. La razón de tan dis-
del desarrollo, algo emparentada con la lógica tinta conducta ha de buscarse, pues, en una
capitalista actual. Pero los qamiris se caracterizan determinada característica permanente y no
por desarrollar actividades diferentes a las de las solo en una cierta situación histórico-políti-
elites tradicionales criollo-mestizas, con formas ca de cada confesión (Weber, 1990: 27).
de acción alternas en la visión de la “aparente5”
sociedad dominante donde ha cundido la crisis A partir del enfoque weberiano aplicado al
del capitalismo. Esto revela que, en la actualidad, análisis de los qamiris aymaras, cabe destacar
se precisa comprender a estos grupos sociales. que ellos recibieron una fuerte influencia de la
Por ejemplo, para los qamiris, la riqueza no religión católica, que constrasta con el estudio
solo está circunscrita a la establecida en la lógica de Weber que señala que fueron las condiciones
urbana capitalista occidental ya que, parafrasean- religiosas protestantes las que potenciaron el es-
do a Bourdieu (2000, 2007), la lógica del capital píritu capitalista. En el caso boliviano, el Estado
económico no es suficiente para explicar la rea- y las elites de poder quisieron eliminar tanto los
lidad contextual; es necesario analizar el capital valores como los símbolos identitarios andinos.
económico juntamente con el social, el cultural y Los qamiris aymaras se adaptaron y revitalizaron
el político desde una lógica aymara. Precisamen- su cosmovisión andina en un proceso de “con-
te, esto es algo que caracteriza a los aymaras pues, vivialidad” con el catolicismo colonial, lo que
a pesar de siglos de colonización forzada y de im- les permitió tender puentes hacia el mundo de
posición de estructuras sociales y mentales en su la modernización recreando organizaciones con
locus y su historia, ellos supieron mantener for- lógicas propias. Es el caso del qhatu6, un espacio
mas, procesos y lógicas que, aunque invisibiliza- económico propio que difiere del que hacen uso
das, generaron procesos de “convivialidad” con el en el universo capitalista occidental pues refleja
cuerpo social general (Yampara y Temple, 2008). acciones sociales, simbólicas, económicas y cul-
Los qamiris aymaras, al igual que los purita- turales propias del contexto aymara. He ahí la
nos calvinistas o pietistas, hacen uso de su forma fortaleza propiamente dicha del qhatu que plan-
de vida austera y rígida en lo personal y familiar, tean Yampara y Temple (2008) como un espacio
lo que les permite desarrollarse económicamente comercial de convivialidad usado, entre otros,
desde la lógica capitalista: por las elites aymaras o qamiris.
El capital social de los qamiris se muestra en
Han sido siempre los protestantes (…) los las fiestas, en las prácticas económicas, en las re-
que, como oprimidos u opresores, como des sociales, en la formación de capital que son a

4 El estudio de Spedding es interesante para analizar el concepto de suma qamaña, no tanto como filosofía de vida sino en la
forma como el gobierno lo concibe.
5 Aparente porque solo son las elites las que están en el poder y han creado un imaginario para el resto de la población con el fin
de mantener su control y poder simbólico.
6 Significa mercado, pero más allá de la idea de un espacio de compra/venta.

48| | Artículos
la vez festejo, producción y comercialización. Es En la actualidad, cabe señalar que los qami-
decir que a pesar de los procesos de imposición ris también son permeables a la globalización y
y transculturación refrendados por el Estado y a la mercantilización excesiva posmoderna que
por su colonialidad de poder eurocentrista, los afectan su “ser”, en el sentido de una ontología
qamiris aymaras usaron lógicas y prácticas pro- social urbana, de una forma de ser-en-el-mundo
pias para recrear sus instituciones generadoras de en la que los sujetos son “sujetados” al capita-
capital, en el marco de sus valores y costumbres; lismo, refrendado y revitalizado por el proceso
así lo ilustran los estudios de Yampara y Temple de neocolonialidad imperante en las sociedades
(2008) en la ciudad de El Alto. latinoamericanas (Bigott, 1973).
Esto es precisamente un reflejo de las matri-
ces culturales aymaras de organización, como Los qamiris del occidente
señala el clásico estudio sobre la comunidad orureño
de Irpa Chico (Carter y Mamani, 1989) en el
que se muestra que el carácter racional y austero En el pasado, los qamiris del occidente orureño
de esta cultura solo se transgrede en la etapa de hicieron tradicionalmente uso de diversos pisos
transmisión de los cargos en la comunidad, en el ecológicos para generar espacios de comercializa-
afán de buscar prestigio y a la vez de generar ca- ción. En el periodo colonial, la falta de presencia
pital social y simbólico. Lo que aparenta ser un “real” del Estado español, en términos de fuerza
derroche innecesario de dinero es, en realidad, pública, fue compensada por la presencia sim-
“la obligación de hacer cargos políticos y religio- bólica de autoridades civiles y religiosas, lo que
sos para mantener o poder acceder a los recursos permitió que los caciques gobernadores indíge-
materiales que es el elemento central en la repro- nas conformaran grupos de poder económico
ducción de las familias” (Patzi, 2009: 159). simbólicamente emparentados con Pedro Mar-
Es por ello que los pueblos aymaras y sobre todo tín Capurata CondorVillca a partir de 15407.
los qamiris cuentan con valores socio-culturales La influencia de este personaje fue determinante
de acceso, reproducción y producción de riquezas pues permitió que los caciques pudieran com-
con base en el sentido social y la persistencia del prar sus tierras. Posteriormente, en el siglo XIX,
ayllu. Este no es concebido como una “organiza- la relación de las autoridades indígenas de Oruro
ción primitiva” sino como una “institución pro- con el Estado se rompió y se buscó nuevas for-
pia de desarrollo” a través de la persistencia de la mas de organización y de diálogo. El resultado
religión convivial andina, pero en el proceso de fue, generalmente, una limitada presencia real y
fortalecimiento de sus instituciones, de su perso- efectiva del Estado en la región.
nalidad, de su riqueza material y social. El qamiri En Oruro, la zona de Sabaya, Huachaca-
aymara se alimenta de concepciones socio-simbó- lla, Todos Santos, Escara, pertenecía al señorío
licas que reflejan sus valores y patrones culturales preincaico aymara de Karankas, hoy conocido
que favorecen, en la cultura aymara, el desarrollo como Jach’a Carangas. Las condiciones socio-
económico; por ejemplo, la autodisciplina, la res- estratégicas del lugar la convirtieron en una zona
ponsabilidad, el servicio a la comunidad. de influencia económica para el intercambio y

7 El cacique principal de la zona era Chuquichambi, legendario señor aymara que había participado en la lucha contra los españoles
en Cochabamba (Medinacelli, 2010). Chuquichambi murió en 1540 y luego, según la misma autora, Carangas se dividió en tres
parcialidades. CondorVillca fue parte de la cédula de encomienda de Mendieta, aunque también feriaron con Gómez de Luna.

Qamiris aymaras|49
posterior comercio de llamas, en tiempos prehis- recaudación del tributo y eran responsables del
pánicos y luego en el periodo colonial. Además, envío de trabajadores a la mit’a de Potosí; vela-
con la explotación de sal del salar de Coipasa, los ban por el orden social local en función al man-
sariris (viajeros) aymaras revitalizaban continua- dato del Estado colonial español que decía que
mente rutas de transporte de productos entre di- los indios se ocupasen en labores productivas,
versos pisos ecológicos. Su influencia fue tal que para evitar la idolatría y el disenso.
incluso recibieron tierras por parte de los incas Es a partir de mediados del siglo XVI que
en Cochabamba a fines del siglo XV (Rivière, surge el mito de Pedro Martín Capurata Con-
citado en Medinacelli, 2010). dorVillca, el prototipo de cacique gobernador
Tanto la fundación de la Villa de San Felipe de Sabaya. Actualmente, es considerado y re-
de Austria a principios del siglo XVII como la verenciado como un héroe mítico local y como
de otros asentamientos (Turco, Salinas de Garci un ejemplo a seguir por los qamiris de la zona
Mendoza) estuvieron relacionadas con la explo- occidental de Oruro, fronteriza con Chile, por
tación de minerales. Todas las actividades gira- el poder social y económico que adquirió. Re-
ban en torno a la extracción de las riquezas del sulta interesante, como menciona Gilles Rivière
subsuelo y su comercialización; de esta manera, (1997), que los posteriores caciques de Sabaya se
se tejieron importantes redes de transporte y se identificaran con este gobernador.
crearon postas para mulas y caballos, alrededor Efectivamente, dicho personaje está asocia-
de las cuales fueron creciendo centros poblados. do a un mito: el de Tata Sabaya8 que circula
El comercio con el sur consolidó rutas tanto en en la memoria histórica de la actual región de
la región oriental de Oruro (Challapata, Kulta) J’acha Carangas, en sus diferentes interpreta-
como en la zona occidental (hacia Tarapacá y ciones. Dicho mito se refiere a lo siguiente: a
Arica). La influencia de los centros mineros era mediados del siglo XVI, Pedro Martín Capurata
fuerte en pueblos como Carangas, Todos Santos CondorVillca asumió el rol de cacique goberna-
y La Rivera: desde allá, los qamiris aymaras se dor, merced a su origen y ascendencia aymara,
dedicaban a traer coca y diversos productos para siendo reconocido por la Corona española. El
el sustento diario de las minas. honor que lo rodeaba se expresaba, por ejem-
Entre las instituciones coloniales fundamen- plo, en la distinción de la que gozaba al poder
tales en la región de Carangas, una de las más usar un caballo blanco9 adornado con estrellas
importantes fue la del Gobernador de armas, de plata, recordando la producción local de las
corregidor y justicia mayor, además de los cu- minas. Estos símbolos de estatus y prestigio
ras en los pueblos. Estas autoridades casi siem- reflejaban el reconocimiento a los empresarios
pre fueron los tradicionales kurakas o caciques mineros o azogueros, a los corregidores y demás
de origen indígena que se consolidaron como funcionarios españoles y, en algunos casos, a la
elites locales. Se encargaban de supervisar la población nativa10.

8 Aún hoy, en los ritos ancestrales en Sabaya, la autoridad máxima originaria es denominada Mallku Sabaya.
9 En otros pueblos aymaras, el jilaqata también gozaba de similares señales de distinción: “…Antes el jilaqata siempre tenía que
tener su mula, era imprescindible” (Carter y Mamani, 1989: 280).
10 Se dice que el mismo Rey obsequió a la población una imagen de la Virgen María, como se puede ver en la frase inscrita al
pie de la imagen: “Retrato de la Milagrosa Imagen de Nra. Sª de Sabaya de Carangas. Una de las que embio el S. emperador
Carlos Quinto desde Roma en el descubrimiento de estos Reynos. De cuyas portentosas maravillas participan todas las que se
le encomienda”.

50| | Artículos
El aspecto importante resaltado por el mito es extremidades inferiores, se caracterizaron
que el cacique gobernador se enfrentó al poder como permanentes viajeros (salineras) hacia
colonial encarnado en el cura11 y, por extensión, los valles y el Salar de Coipasa. Así mismo el
al imperio español. La “República de españoles” brazo que fue llevado por Toledo determi-
estaba representada por la Iglesia, más que por nó posiblemente una condición de pueblo
fuerzas del orden que solo intervenían en mo- trabajador y conservador de sus costumbres
mentos de tensión; por ello, el control sobre la lo que según a dichas creencias se deberían
“República de indios” era reducido. Este con- a la falta del otro brazo. En cuanto a Hua-
texto favoreció el hecho que Capurata encerrara chacalla, el miembro viril del cacique que
al cura. Al enterarse de la noticia, la represión significó para esta comunidad para que en
contra el cacique gobernador fue la eliminación su tesonera lucha levantara su desarrollo
de la influencia de Capurata, la maldición del como pueblo progresista. Por último el
pueblo y el consiguiente éxodo de la población corazón y el brazo que quedaron en Sabaya
local. Suponemos que el castigo por rebelarse hicieron caracterizar a este pueblo por su
contra la Corona española fue la muerte por trabajo y por su ideología política cultural
descuartizamiento, a modo de ejemplo, y para telúrica (periódico Sabaya… mi tierra, año
evitar que las ansias de “liberación” se regaran II, número 2 de agosto 2007).
por la zona12. Finalmente, las autoridades espa-
ñolas le dieron un grotesco fin, esparciendo sus En otras versiones, la cabeza se fue a Llica
restos en toda la provincia de Jach’a Carangas. (suroeste de Potosí), los brazos a Andamarca, los
Los restos dispersos de Capurata adquirieron testículos a Sabaya14. Los más beneficiados por
un carácter de fetiche y dieron características pe- este fenómeno fueron los habitantes de Sabaya,
culiares simbólicas atribuidas a la gente de las no solo por recibir los principales restos del ca-
markas13 de Carangas, en cuanto a su oficio y a cique gobernador, sino también por ser la sede
su personalidad. Entre los mitos locales, se se- de su mítico padre, el cerro Sabaya. Estos son
ñala que: los elementos referenciales de revitalización de
las costumbres aymaras, a pesar de la extirpación
… Salinas de Garci Mendoza, como pue- de idolatrías durante el periodo colonial.
blo que alcanzó un desarrollo floreciente De esta manera, este mito se fue fortaleciendo
ante los primeros, irradiado por la cabeza en el marco de otras relaciones de dominación.
del personaje; Andamarca y Corque, fueron Se ha convertido en el eje identitario y de valo-
las comunidades que favorecidas por las ración socio-cultural que reconstituye el legado

11 Los cultos a los santos y a las vírgenes desarrollados por los curas fueron creando un poder paralelo al civil, que llegó a ser
denunciado por algunos. Es el caso de Bacarreza (1997) que señala que los curas cobraban sumas exorbitantes por la realización
de bautizos, misas y festividades religiosas así como para la veneración de ciertas imágenes religiosas en el periodo colonial. Es
posible que Pedro Martín Capurata CondorVillca, cansado de los abusos del cura, haya decidido castigarlo, con el beneplácito
de sus súbditos.
12 Un castigo tradicional en la época colonial era el descuartizamiento con caballos y la posterior exposición de los miembros del
infortunado en las plazas principales de los pueblos. Eso ocurrió en 1781, por ejemplo, con Tupac Katari cuando se sublevó
contra la Corona.
13 Significa pueblo en aymara.
14 Entrevista a Rudy Moya, 2010.

Qamiris aymaras|51
dejado por Capurata en beneficio de sus nuevos sustancialmente la estructura originaria basada
seguidores. El mito va adquiriendo una fuerza en la lógica del ayllu.
vital productiva-económica para los qamiris que A partir de la década de 1960, poco a poco
desean emular las acciones de Capurata Condor- se fueron creando “islas urbanas aymaras” en
Villca al apostar por una identidad socio-cultu- la ciudad de Oruro, en una suerte de comple-
ral fortalecida y proclive a potenciarse cada vez mentariedad vertical eco-simbiótica, reflejo de
más en función al desarrollo económico, con un la práctica comercial de los antiguos llameros,
fuerte énfasis en lo social y lo simbólico. posteriormente convertidos en transportistas. Es
Esto ocurría, por ejemplo, a principios del la zona sud de la ciudad de Oruro la que recibió
siglo XX. En datos referidos al pago de im- estos primeros impactos. Los qamiris empezaron
puestos por tasas de los indígenas originarios, a generar mayores recursos y quisieron gozar de
los de 1919 señalan que los montos pagados los beneficios que sólo otorga la ciudad. En los
en la zona eran relativamente altos, como re- años 1970 y 1980, el impacto fue creciendo con
fiere el informe de Lima (1921) o de Blanco el crecimiento del sector transportista qamiri
(2001): los pueblos de Huachacalla y Sabaya con vehículos de alto tonelaje, heredero de los
eran importantes por su nivel de desarrollo, su llameros de antaño. Estos medios de transporte
actividad comercial. En esa época, muchos qa- articulan un territorio que no se limita al ám-
miris se destacaron en la comercialización de bito nacional, llegando hasta Argentina, Chile
pieles de chinchilla, de corderos y otros pro- y Perú. Los beneficios fueron invertidos en la
ductos locales. compra de casas de antiguos profesores o de mi-
Pero no todos los aymaras son ricos. Por neros, para poder usarlas como vivienda y a la
consiguiente, es preciso caracterizar los facto- vez garaje para sus preciados pachajchus (camio-
res que han permitido consolidar la formación nes de alto tonelaje).
de estos qamiris del occidente orureño. Uno de Es en la década de 1990 cuando se visibiliza
ellos es precisamente su ubicación en la fronte- la mayor presencia de los qamiris. En esta época,
ra entre Bolivia y Chile, y las implicancias de las nuevas generaciones consolidaron el proceso
esta situación para el comercio. Este elemen- comercial sin limitarse al transporte sino invo-
to es determinante en el proceso de formación lucrándose directamente en el comercio. Los
económica y cultural. Cabe recordar que, en la comerciantes se despliegan económicamente
actualidad, la presencia real y efectiva del Esta- pues Oruro es parte de una red de operaciones
do en la región es muy incipiente, incluso en comerciales que incluye las ciudades del eje (La
los puestos fronterizos. Paz - Cochabamba - Santa Cruz), los países ve-
Con la Revolución Nacional de 1952, las cinos y países de ultramar que producen bienes
transformaciones desarrolladas por el Estado na- destinados a satisfacer la demanda interna del
cionalista se tradujeron en la creación de cargos mercado boliviano.
paralelos a los originarios para tener presencia Los qamiris se han instalado en amplios sec-
en organizaciones sindicales como la Federación tores de la zona sur de Oruro, consolidando
Sindical Única de Trabajadores Campesinos de ciertas actividades simbólico-religiosas como la
Oruro (FSUTCO). Si bien la zona no adoptó fiesta de compadres, abriendo grandes locales
la estructura sindical campesina, adecuó sus ins- de fiesta, desarrollando negocios propios, eri-
tituciones tradicionales para sentar presencia. giendo construcciones enormes como símbolo
Es importante recalcar que no se transformó de estatus social y, sobre todo, apropiándose de

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espacios territoriales de la antigua clase media en el área rural, consolidó en sus estructuras de
orureña como la plaza principal, el casco viejo y jerarquización. Desde su realidad, su cultura y
los principales mercados. su itinerario, demostraron que es posible pen-
Además de ello, se vislumbra su presencia en sar en la formación del ciudadano boliviano sin
el campo social y político: son los casos del Ing. necesariamente contar con el apoyo del Estado,
Juan Quircio Choque Capuma, diputado nacio- desde lógicas alternas, en este caso aymaras, a las
nal; del Sr. Ever Moya, diputado nacional; el Sr. establecidas por el “Estado aparente” (Zavaleta,
Walter Mamani Choque, Presidente del Club de 2006), pues este mismo Estado genera discursos
fútbol San José. Estos casos han suscitado diver- racistas contra el “otro”, como se expresa, por
sos tipos de reacciones, algunas de las cuales re- ejemplo, en los prejuicios hacia la práctica del
producen la colonialidad del poder expresada en contrabando15. En este sentido, el mensaje es
un colonialismo interno de formación de clases que se puede vivir con dignidad, fuera de la co-
sociales, en las que se manifiesta el racismo desde lonialidad del poder y del saber propugnada por
las tradicionales estructuras de poder. el Estado y la sociedad dominantes.
Los prejuicios y las acciones de este racismo Es de esta manera que los qamiris orureños se
se muestran de diversas formas, de ahí la im- han consolidado, históricamente, como un grupo
portancia de estudiar las expresiones de defensa social fuera de las estructuras de desarrollo centra-
y ataque que se asumen desde el Estado y que listas del Estado boliviano; han logrado generar
se reflejan en el consciente e inconsciente de la procesos propios que les permiten, en la actuali-
sociedad mayor frente a los qamiris. Estos, al dad, afianzarse en espacios regionales y urbanos.
estilo de Pedro Martin Capurata CondorVillca Pero si bien la fortaleza del qamiri radica en su ca-
-el ícono identitario de Sabaya- buscan trans- pital económico, también se halla condicionado
formar la sociedad en la lógica del ayllu, en la por su capital social y su capital simbólico.
lógica de su vivencia, transfigurando Oruro en
una macro marka. El qamiri aymara orureño
El desarrollo de este sector se expresa, por y su(s) capital(es)
ejemplo, en el protagonismo político. Las his-
torias de vida de personas como Walter Mama- A lo largo de su vida, el qamiri aymara se em-
ni, Bernabé Plata, Juan Quircio, Toribio Villca, peña en conformar tres capitales importantes
Eleuterio Alconz, entre otros, reflejan precisa- para su consolidación como individuo y a nivel
mente que estos qamiris no tuvieron que seguir familiar: el capital económico, el capital social y
la “lógica de sometimiento mental” que el Es- el capital simbólico. Estos tres capitales se hallan
tado nacional, imbuido de la lógica centralista fuertemente vinculados entre sí mediante rela-
y que minimiza el impacto de transformación ciones dinámicas.

15 Los qamiris entrevistados niegan haber incurrido en la práctica del contrabando. Ellos indican que su desarrollo económico se
debió a que pudieron llevar sus productos más allá de los mercados tradicionales de consumo. Así mismo, eliminaron el recurso
a los intermediarios (en este caso, en Iquique, Chile) y trabajaron directamente con los productores, sean chinos, malayos, etc.
Sin embargo, reconocen que existe el contrabando pero son otras las personas que se dedican a esta actividad. Es menester
señalar que el Estado no es capaz de generar propuestas y alternativas de desarrollo así como oportunidades laborales; su radio
de acción y la mayor parte del presupuesto ejecutado se ha concentrado en las ciudades/departamentos del eje central, lo que
precisamente provoca que el resto de los bolivianos deba buscar alternativas de desarrollo y de progreso, sobre todo en activi-
dades informales.

Qamiris aymaras|53
Mario Conde Cruz. Anónimo. Acuarela, 2007.
Así es como el capital económico se vincula antiguos qamiris. Este es precisamente el funda-
al capital social, precisamente a través de insti- mento del espíritu de la economía aymara.
tuciones sociales andinas tan tradicionales como Desde esta perspectiva, de manera particular,
el ayni. Se trata de una lógica revitalizada en el los aymaras y, específicamente, los qamiris como
sistema capitalista bajo la forma de acumulación individuos no pueden separarse de su entorno
de capital, pero en base al sentido social, donde lo cultural y de su colectividad, porque gran parte
recibido es solo una especie de préstamo para des- de su capital social se refleja en sus redes sociales
pegar económicamente; el mismo es devuelto al y en factores socioculturales como su grupo refe-
que otorgó el ayni en una cadena sin fin que busca rencial de riqueza y estatus.
el potenciamiento económico de todos los parti- El desafío que implica demostrar estatus y
cipantes en un encadenamiento de reciprocidad. prestigio (capital simbólico) frente a sus similares
Desde la visión occidental, este aparenta ser in- destina al qamiri a pasar su vida compitiendo para
teresado e individualista pero, en el caso del ma- ser el mejor. Se trata de una competencia sana,
trimonio, por ejemplo, mediante los tipanakuy16, en el sentido en que permite que el nuevo qamiri
la lógica aymara demuestra que sirve para con- tanto como los antiguos se dediquen a un per-
solidar relaciones macro-familiares y conformar manente progreso y desarrollo para enfrentarse en
una nueva célula o unidad (la pareja qamiri) en la taypis17 simbólicos, como las fiestas, y demostrar o
estructura de los grupos de poder qamiris. exponer sus capitales frente a los demás.
Efectivamente, la devolución del ayni es la Ser un jaqi18 qamiri aymara va más allá de
garantía necesaria tanto para fortalecer la econo- gozar de prestigio, pasando cargos en la comu-
mía familiar como para devolver a otros lo que nidad, por ejemplo, en un sistema que, al pa-
han entregado al qamiri. Esto implica procesos recer, no otorga mayores beneficios: “Todo el
económicos de reciprocidad simétricas y/o asi- sistema (de rotación de cargos) conduce enton-
métricas, pero resulta ser la mejor garantía para ces a una rutina individualista y poco creativa”
conformar un capital económico a partir del ca- (Albó, 2002: 16). Al contrario, este sistema de
pital social, pues una mayor inversión económi- cargos es dinámico y pujante pues sirve para ga-
ca se expresa en la presencia de un mayor núme- nar y consolidar el prestigio de la familia frente
ro de paisanos y qamiris antiguos con prestigio a la comunidad, pasando cargos de responsabi-
que concurren y realzan una fiesta de matrimo- lidad en beneficio de todos. Es demostrar a la
nio, por ejemplo, aportando con un importante comunidad que, como autoridad originaria, se
ayni (económico y social) para iniciar las activi- ha podido concretar proyectos, llevar desarrollo
dades de la joven pareja. En términos de capital a la comunidad. En otras palabras, es ser supe-
simbólico, el mismo matrimonio surge basado rior, en términos de prestigio, para beneficio de
en el estatus y el prestigio que le otorgan los pa- la comunidad. En estos casos, las experiencias
rientes e invitados. De esta manera, la fiesta se previas son decisivas, por ejemplo, la herencia
convierte en un duelo simbólico de estatus, una familiar de algunos cargos, o bien las acciones
competencia abierta para emular y superar a los realizadas por mayores. El ascenso exitoso del

16 Las tipañas o los tipanakuy se refieren al dinero (en la actualidad; antes podían ser bienes) que se otorga al anfitrión de una fiesta,
con la intención de que sea devuelto en otra ocasión.
17 Frontera pero también espacio de encuentro.
18 Significa persona, pero no individuo sino pareja: un jaqi varón debe tener un jaqi mujer.

Qamiris aymaras|55
compromiso originario es un modelo a imitar. en el proceso de esta investigación. Allí se de-
Para dar jerarquía a su presencia como futura sarrollan valores como responsabilidad, religio-
autoridad originaria, el qamiri debe ser mejor sidad, compromiso social, tenacidad, prácticas
que sus pasarus19 y así consolidar el estatus de agro-céntricas en los negocios, respeto mutuo
su familia, tanto para sus ascendentes como sus en el trabajo y reciprocidad, como señalan los
descendientes. propios qamiris.
La única forma de obtener este reconocimien- En el caso de las fiestas, los qamiris ubicados
to es mediante el matrimonio. Tanto varones específicamente en la zona sur de la ciudad de
como mujeres constituyen la auténtica esencia Oruro y en cercanías de los principales merca-
del qamiri aymara. Es por ello que su desempe- dos, aprovechan para reproducir su cultura en
ño es continuamente vigilado por la comunidad: este escenario. Veamos lo que ocurre en la fiesta
actitudes que atentan contra la sacralidad del ma- de comparsas que se lleva a cabo anualmente en
trimonio son fuertemente castigadas, pues pre- el marco del festejo del Carnaval20. Esta fiesta se
cisamente el matrimonio es la base social de caracteriza por la gran presencia de comercian-
mantenimiento de la estructura familiar así tes que conforman agrupaciones. Las comparsas
como el generador del capital económico qamiri. se hallan identificadas de acuerdo a la lógica del
Esto llevaría a considerar que, dentro la filosofía qhatu. Dichas fiestas, generadoras de capitales
andina, la complementariedad es un idilio con- social, simbólico y económico, y constructoras
tinuo de trabajo y tesón entre chacha (hombre) y de la identidad gremial, se diferencian del Car-
warmi (mujer), es decir la pareja qamiri, donde naval de las elites locales por contar con otras
ambos contribuyen por partes iguales. Pero no motivaciones para su realización. La memoria
se debe olvidar que siglos de imposición socio- local rescata que las primeras comparsas, en la
cultural donde prevalecía la figura masculina (Pa- década de 1960, fueron las de Santa Bárbara y
tria Potestad) han calado hondo en determinados Villa Esperanza. Posteriormente, en la década de
sectores de los qamiris: esto se refleja en actitudes 1970, se creó la comparsa Unión Comercial.
machistas, patriarcales y androcéntricas que sigue Cabe destacar que ha sido común que los
reproduciendo la sociedad dominante y son asi- poderes locales vinculados a las elites criollo-
miladas por las parejas aymaras. mestizas quisieran aprovechar estos espacios en
beneficio propio, no así en la lógica del ayllu en
Algunos valores culturales que el festejo es igual a la producción y repro-
de los qamiris ducción de capitales. A eso se debe la presen-
cia de políticos y autoridades que solicitaron, y
La formación de un qamiri, en términos de “éti- en algunas oportunidades, se aprovecharon del
ca del trabajo”, se realiza en contextos como las apoyo de los qamiris y comerciantes; incluso,
fiestas y en el ingreso a instituciones tradiciona- fungieron de pasantes21. Otros, en cambio, in-
les orureñas como la Asociación de Fútbol Oru- tegraron la lógica de la comunidad y del ayllu22.
ro y el Club Sabaya, que han sido identificados Posteriormente, se organizó la comparsa Litoral,

19 Los que asumieron el cargo e hicieron algo por la comunidad, antes del jaqi.
20 Las siguientes informaciones han sido recopiladas en el marco de la fiesta de comparsas del año 2010.
21 Entre ellos se destacan Mirtha Quevedo, ex prefecta del Departamento, Edgar Bazán Ortega, ex alcalde del Gobierno Municipal.
22 Fue el caso de Wilford Condori, concejal de la ciudad y Juan Quircio (†), ex diputado por el MAS.

56| | Artículos
conformada mayormente por personas oriundas musicales que participarán en el festejo y eligen
del pueblo de Huachacalla, y en 2010, nació la el atuendo de la comparsa que comunican a sus
comparsa Sabaya. invitados cuando difunden la invitación24.
Al jugarse el prestigio del qamiri y su fami-
En el libro de actas ya se tiene los pasantes lia, todo debe ser cuidadosamente preparado:
hasta el año 2033. La banda ha costado la ostentación y el lujo deben impactar a todos
5.000 dólares americanos, y la orquesta, los invitados. En los últimos años, se ha hecho
1.200 dólares americanos. Para esto, todos uso de la televisión y la radio para dar a cono-
hemos hecho aporte voluntario $us 100, cer la realización de fiestas y matrimonios. Ahí,
200, hasta 1.000. Con ese capital hemos al igual que en las invitaciones, se informa qué
arrancado, y hemos hecho un recuento de conjuntos participarán, los “bloques” de bailari-
$us 8.000 y tantos. Y de la Virgen también nes invitados; estos son elementos que afianzan
se ha hecho su Nayracha23 que también se el prestigio del organizador de la fiesta. Incluso,
ha hecho $us 8.000. (…) Todos hemos he- en algunos casos, se llega a invitar por este me-
cho un aporte. Para ser pasante por cantón, dio a los qamiris orureños aymaras residentes en
por comunidad, es a voluntad. Falta con- lugares lejanos como España, Estados Unidos,
sensuar con la gente de Cochabamba, Santa Chile; pese a que los canales locales de televisión
Cruz, Estados Unidos, de la Argentina no pueden ser captados en otros lugares, es una
donde tenemos mucha gente (Rudy Moya, forma de distinción frente a la sociedad orureña;
Oruro, 15 de febrero de 2010). es un indicador de la gran cantidad de parientes,
paisanos, en resumen, del capital social de los
La base de la organización de la comparsa Sa- pasantes de la fiesta.
baya se demuestra precisamente en la lógica del Si bien estas manifestaciones públicas (pro-
ayni en la Nayracha, entendida como un apor- paganda, publicidad) demuestran el estatus y el
te voluntario en beneficio de la Virgen del So- prestigio de los pasantes, en realidad, el éxito de
cavón, con el fin de solventar la fiesta. De esta la fiesta se mide por la presencia de invitados de
manera, se genera también el primer capital que prestigio. Entre ellos, los más esperados son las
da vitalidad y vigencia al evento como parte de autoridades originarias pues dan las bendiciones
la lógica del qhatu, como fiesta generadora de necesarias de las illas25 y de las principales dei-
capitales sociales, culturales y económicos. dades a los pasantes y sus invitados y otorgan
La comparsa Sabaya es un referente de identi- su visto bueno para que los pasantes reciban los
dad así como de generación de capitales sociales beneficios socio-culturales correspondientes, es
y económicos. Produce desarrollo y beneficios decir: respeto por parte de la comunidad, jus-
económicos pues los pasantes contratan un lo- tificación social para asumir otro cargo superior
cal para la realización de la fiesta, los conjuntos o incluso para presentarse a una candidatura en

23 Proviene de la palabra nayra que significa antes, anterior; Nayra Pacha es el pasado, lo antiguo (Layme, 2004). Nayracha es un
aporte para satisfacer a los antepasados, los antiguos, para que prodiguen abundancia, den bienestar y felicidad a los pasantes.
24 Estas invitaciones suelen ser muy vistosas, más grandes que las comunes, impresas a todo color, para expresar la grandeza y
generosidad de los pasantes.
25 Amuleto para atraer la abundancia (Layme, 2004). Se denomina de igual manera a ciertos lugares y piedras tutelares.

Qamiris aymaras|57
elecciones municipales o para postular a un car- de origen generan estos acuerdos y equilibrios.
go público, por el servicio que realizaron para su Otros casos ilustran la dinamicidad de la cultura
comunidad. aymara en nuevos contextos, nuevos espacios de
Otra demostración del poder económico y interacción. La ciudad de Oruro ya no es perci-
social de un qamiri, en el caso de los varones, bida como una zona de residencia: a través del
se expresa en el campo del deporte, específica- Club Sabaya, se convierte en parte de la marka
mente del fútbol. El Club Sabaya, actualmente sabayeña. Un proceso similar se ha visto en la
ubicado en la primera categoría de fútbol de la fortuna de otros clubes de fútbol, como el Club
Asociación de Fútbol Oruro, se ha convertido Huachacalla o el Club Escara, por ejemplo, aun-
en un elemento referencial identitario fortaleci- que con ciertas particularidades:
do gracias a la presencia de Walter Mamani a su
cabeza, el año 1997. El proceso que siguió este Nombran a una persona potentada, a
empresario y político sabayeño como Presidente uno que tiene dinero van a conversar el
de este club y que lo llevó a obtener el título de directorio saliente. Entonces es un lujo ser
campeón en la categoría “Primera B no aficiona- presidente, pero eso va a cuenta del direc-
dos” fue el siguiente: torio, ¿no? Sobre todo al encargado directo:
le nominan un delegado y secretario más,
En una de las reuniones, definieron que pero ese es el símbolo del escareño. Por eso,
debía manejar mi comunidad que se llama su segundo himno es el huayñito “Somos
Alaroco y manejamos el club. Nos habíamos valerosos muchachos del club escareño equipo
elegido la directiva, como yo viví en Oruro, de gran pujanza”. Cuando los jugadores que
me han elegido Presidente. El 97, le sacamos no son de allá, se les invita a una fiesta y
campeón de la “B”. Hemos ascendido a la allá se los trata bien. Entonces, es un nexo
“A” y yo le hice salir campeón en mi gestión. que permite aglutinar a nuestros residentes
Estábamos a un pasito de llegar al fútbol del interior, de La Paz, Cochabamba, San-
profesional. También me hice cargo como ta Cruz, Yacuiba, a través del fútbol, a las
Presidente del Club Sabaya como si hubiera clases sociales y lo mismo sucede en Co-
prestado un cargo devocional. Esta decisión chabamba, en Santa Cruz: tienen un club
ha salido de una reunión en Sabaya. Enton- que participa en el aniversario de Oruro y
ces me han dicho: ‘Walter, ¿por qué tú no no se olvidan y todos estos campeonatos en
nos colaboras con el Club este añito?’. ‘No Escara son el 6 de junio. Lo mismo es en
hay problema’, les dije. ‘Yo les coopero pero Sabaya. Entonces, son todos estos elemen-
como hubiera pasado un cargo en Sabaya tos que aglutinan todo y tienen la identidad
para que me digan pasiri26’ (Walter Mamani, (Fernando Tawiwara, Oruro, 12 de octubre
Oruro, 15 de noviembre de 2010). de 2010).

Es interesante notar que las condiciones ac- Los enclaves culturales persistentes en las dife-
tuales y el hecho de que muchos qamiris se en- rentes ciudades donde los qamiris aymaras orure-
cuentran realizando actividades lejos de su lugar ños han migrado se han conformado a partir de

26 Sinónimo de pasante.

58| | Artículos
los equipos de fútbol que resultan ser el contexto Él lo ha planificado desde el año pasado.
socio-simbólico de unión y reencuentro con los El 2009 ya me llegó al periódico dos notas
familiares y migrantes en el pueblo de origen, sea donde la hinchada le estaba pidiendo a don
en la fiesta del 6 de junio en Escara o la primera Walter para que se haga cargo del club.
semana de diciembre en Sabaya, o los primeros Yo pensé que era solo una acción política,
días de enero en Huachacalla. Allá se lleva a cabo pero con el transcurrir de los meses, estos
el campeonato anual de fútbol y participan las documentos han vuelto a aparecer. Por eso,
delegaciones de todos los lugares de residencia. dice don Walter: ‘yo estoy aquí a pedido de
En este sentido, el fútbol es asumido como una la hinchada’. Esa su ventaja es que ha tra-
prolongación de la fiesta, del festejo aymara en la bajado mucho tiempo y poco a poco se ha
lógica del qhatu, pues es un re-encuentro entre hecho conocer con los medios, de manera
todos los “paisanos”, los “hermanos” aymaras, en que, cuando ha llegado el proceso eleccio-
el que comparten sus experiencias, sus logros y nario, él ya tenía una gran ventaja. Él se ha
capitalizan sus avances. Es un retorno a la tierra contratado publicidad en varios medios,
de origen donde demuestran que han salido de en el deporte, en radio, en televisión. Ellos
ella pero para ser exitosos. han ido difundiendo ya hace rato: ‘Walter
presidente, Walter porque necesitamos un
Un qamiri presidente del club cambio…’. Entonces, ¿quién es la opción?
de fútbol San José ¿Quién puede venir con dinero para San
José? … Y aparece Walter Mamani (Etzhel
La mayor de las glorias para los qamiris ayma- Llanque, Oruro, 15 de diciembre de 2010).
ras es que pese a una férrea oposición, el qamiri
Walter Mamani haya ganado la Presidencia del Walter Mamani había planificado ser Presi-
Club de fútbol San José gracias al voto de los dente del Club San José y por eso debía capitali-
orureños. Así lo explica el Director de Deportes zar su imagen social de orureño occidental, pero
del Periódico La Patria de Oruro: también de empresario qamiri. La alianza con
la prensa le permitió lograr un impacto social.
En estas elecciones se ha notado mucho más Además, Mamani es un hombre pragmático: en
interés que en las anteriores. Hemos visto la una última jugada, sin siquiera ser Presidente, en
presencia de muchos políticos que han sido plena conferencia de prensa, presentó al entrena-
arrinconados, tratando de salir a través de dor y a cinco jugadores pre-contratados:
San José. La presencia de estos frentes (que
han sido cinco) nos ha mostrado que ahí es- Todo, aparte de anunciar, él ya estaba
taba el MAS, dividido en dos frentes, ADN, obrando. O sea… ‘Ya tengo el entrenador’,
que se han unido con el MIR, en fin (Etzhel dijo y la gente confió… ‘Ya tengo cinco ju-
Llanque, Oruro, 15 de diciembre de 2010). gadores’: ha confiado más. Era el más lúcido
en sus propuestas; proponía y mostraba, lo
La postulación de Walter Mamani a la pre- que no han hecho los otros (Etzhel Llanque,
sidencia de este club fue preparada con antici- Oruro, 15 de diciembre de 2010).
pación pues uno de los medios para ingresar a
una institución tan tradicional en Oruro era un Esta es precisamente la lógica diferenciada
proceso muy planificado: del qamiri aymara: actúa mostrando lo que va

Qamiris aymaras|59
a hacer, pues ya lo está haciendo a diferencia de con un joven de esa región. Los resentidos
la elite criollo-mestiza que se basa en la retórica; tienen una doble conducta: una de ofensa
si bien otros candidatos habían conversado con y otra de admiración; pero se sienten más
un técnico para dirigir el equipo, el qamiri fue contentos cuando tienes su amistad de un
más pragmático. Su imagen de potentado ay- fronterizo; hasta inclusive se jactan de com-
mara frente a un ex senador, un ex candidato a partir con ellos (Toribio Mamani, Oruro,
gobernador, un ex dirigente minero y un políti- 28 de mayo de 2010).
co emparentado con el Presidente Morales, fue
importante. Es de esa manera que en diciembre La sociedad dominante y, sobre todo, las eli-
de 2010, Walter Mamani logró conquistar la tes locales han delimitado el campo de exclu-
presidencia del club para orgullo de la ciudad de sión desde el capital cultural, ostentado títulos
Oruro y de gran parte de los residentes orureños universitarios, conservando el manejo de insti-
en el país y en el exterior. De por sí, esto es un tuciones tradicionales, el recuerdo de la historia
reflejo de lo que pueden hacer los qamiris ayma- de la oligarquía minera. En contraparte, los qa-
ras que viven en Oruro. miris cuentan con pocos profesionales aunque
en los últimos tiempos ha surgido una nueva
Exclusión y racismo en Oruro generación de profesionales que seguramente
generará otras reacciones y efectos en la socie-
La sociedad urbana orureña aún no ha podi- dad receptora.
do establecer lazos de interculturalidad con los A pesar de estas dificultades, la “resistencia
qamiris aymaras. Algunos sectores de las clases cultural” de los qamiris se manifiesta de diferen-
medias bajas siguen viviendo en la lógica de la tes formas; en la lógica varonil, se ha circunscrito
civilización eurocentrista y generan todavía dis- a la práctica y política interna del “deporte rey”,
cursos racistas que veremos más adelante27. es decir, el fútbol. Este escenario ha sido propi-
La sociedad dominante todavía es conserva- cio para la expresión del racismo.
dora y se muestra celosa del avance económico Al ser el deporte -sobre todo el fútbol- uno
de los qamiris del occidente de Oruro. A decir de de los elementos característicos de la persistencia
nuestros interlocutores, los más resentidos con de la identidad de los qamiris aymaras, la for-
los fronterizos son los que no han alcanzado un mación de sus clubes de fútbol, tanto en la liga
espacio económico en la actividad del comercio: interprovincial como en el proceso de consolida-
por esta razón, se expresan en términos ofensi- ción de los clubes, los ha llevado a sufrir terribles
vos: “…indios, llamas, burros cargado de plata”. procesos de discriminación al seno de una de
Pero, por otro lado, según los qamiris: las instituciones urbanas como la Asociación de
Fútbol Oruro (AFO):
…su sueño es hacer casar a sus hijas con un
joven de la frontera y hasta se sienten or- Cuando vinieron [los primeros escareños]
gullosos de que sus hijas estén enamorando se presentaban en los equipos aquí en el

27 Una de las expresiones racistas más fuertes ha sido, probablemente, la apreciación de un comentarista político local, de profe-
sión ingeniero, en ocasión de las elecciones departamentales para el cargo de Gobernador. Mencionó que la Gobernación se
había ruralizado y que el pensamiento indígena no era un pensamiento científico por lo que los campesinos no eran llamados
a hablar de desarrollo en el departamento de Oruro.

60| | Artículos
barrio (zona Sud), y luego presentaron su insuflaban en los jóvenes las ganas de luchar o
equipo en la Asociación de Oruro. En- de ganar los partidos en los que hasta el árbitro
tonces, en todo el partido, nos insultaban estaba en contra de ellos:
con denominaciones como ‘llamas, ustedes
son llamas’ [decía la gente de la ciudad], ‘Jóvenes, ustedes nunca tienen que desma-
porque ha sido primer equipo provincial yar, vamos pueden, tienen que remontar
[el Club Escara] que se ha presentado en la el resultado’.
AFO. Todos los equipos eran de empresas o (….) Sacaba dinero de su bolsillo y decía:
representaban a instituciones como ENAF, ‘Chicos, me tienen que ganar, este premio
Ferroviario, Litoral y luego de Escara. Y por es para ustedes’, y todos nos rajábamos, él lo
eso, cada partido que jugábamos recibía- ha subido a una categoría máxima.
mos la discriminación de todos; incluso nos (…) Para él era fácil apoyar económica-
escupían en la cara. Entonces la discrimina- mente. Había ciertas formas de discrimina-
ción ha sido siempre latente de la gente que ción, pues, del campo y ciudad. Por ejem-
vive en la ciudad por una parte y también plo sucedió que en la AFO se reunieron y
por tenencia económica. El término del dijeron: ‘¿Cómo un equipo provincial iba a
‘sabaco’ no es de alabanza; muchos pobla- ir a un nacional?’. Eso pasó porque Escara,
dores de aquí de la ciudad dicen: ‘Este es en el año 1990, como campeón de Oruro
un sabaco’ y qué significa, que tiene dinero (selección sub-16), tenía que ir a Potosí y
pero que es ignorante, o decir huachacalle- cuando la Asociación de Fútbol nos puso
ño o sabayeño o escareño es sinónimo de trabas para ir allá y quisieron armar en la
decir: ‘tiene plata pero es ignorante’ [prejui- AFO una selección orureña [la convoca-
cio de la ciudad]. (…) toria era para clubes campeones, no para
En el colegio Naciones Unidas se aglutina a selecciones], pero cosa que nosotros, como
la mayoría, me parece del occidente, enton- Club Escara, ganamos a esa selección oru-
ces ya los chicos lo pusieron ‘Sabaya School’ reña (Limberg Araoz Choque, Oruro, 5 de
cuando es ‘Naciones Unidas’ (Fernando noviembre de 2010).
Tawiwara, Escara, 12 de octubre de 2010).
En este caso, el buen qamiri es un ejemplo a
El racismo imperante se manifiesta precisa- imitar pues muestra su integridad logrando in-
mente por parte de la sociedad urbana en las troducir en los nuevos o jóvenes miembros de su
reuniones deportivas donde las instituciones comunidad los valores socioculturales de lucha
sociales tradicionales también asumieron actitu- ideológica y fortaleza. Su sola presencia y caris-
des defensivas, en ocasiones agresivas y de ex- ma son determinantes para su trabajo, a pesar de
clusión, hacia los equipos provinciales, tal como los obstáculos que pueden colocar las institucio-
lo describe el informante Tawiwara, en una nes tradicionales.
construcción social evidente con fuerte carga Al contrario, los qamiris, en lugar de actuar
racista, como cuando se dice “Sabaya School”, con rudeza o torpeza, cimentan y generan estra-
prefiriendo el uso del idioma inglés como señal tegias para permitir una mayor empatía frente a
de distinción. Sin embargo, esto no amainó sus la sociedad tradicional, aunque ello no signifi-
ánimos de participación. Qamiris como Juan ca que olviden sus raíces socioculturales. Así es
Quircio, querendones de su tierra, reflejaban e como, en un proceso lento pero seguro, coparon

Qamiris aymaras|61
espacios en instituciones como la Asociación de qamiris generan capital social bajo la lógica del
Fútbol Oruro: compartir y redistribuir parte de sus ganancias
con el afán de consolidar nuevos capitales. Eso
Él [Juan Quircio Choque Capuma] era les permite ganar espacios urbanos que antes eran
delegado de Escara ante la AFO y era bien monopolizados por la elite criollo-mestiza abiga-
popular y bien conocido por la gente. En- rrada, pese a seguir expuestos a ciertas formas de
tonces se ha postulado a la presidencia, y ha discriminación por parte de la sociedad orureña.
sido ganador de la Asociación de Fútbol y La lógica, la personalidad y los valores qamiris
estando en la AFO, se ha hecho conocer más se enfrentan a una lógica de colonialidad mental
para luego postularse a la Cooperativa de y transculturación en diversas instituciones que
Teléfonos Oruro (COTEOR) y en conforman la sociedad local, mediante actitudes
COTEOR también lo ganó, y de COTEOR de exclusión disimulada a partir de la vigencia
a Diputado, al gobierno… Con Escara se de prejuicios que los tildan de “contrabandis-
ha hecho conocer y él le ha dejado mucho a tas”, “sabacos” y otros términos despectivos. Pese
Escara (Limberg Araoz Choque, Oruro, 12 a ello, la fuerza y el empuje de los qamiris han
de noviembre de 2010). permitido que revitalicen prácticas culturales
propias en el actual sistema capitalista. Una de
La vigencia y protagonismo de los qamiris ay- las características de este tipo de sociedades es el
maras se refleja precisamente en la posibilidad de de la convivialidad y adaptación, sin perder su
pertenecer a estas instituciones tradicionales re- identidad frente a la macro sociedad dominante.
presentativas del departamento de Oruro. La Aso- Sin embargo, en esta sociedad mayor, toda-
ciación de Fútbol Oruro como la Cooperativa de vía se manifiestan -por lo menos en el caso de
Teléfonos de Oruro son espacios tradicionales y Oruro- formas ocultas de racismo en que la
conglomerados donde se conoce a mucha gente: colonialidad del ser propugnada por un sistema
ser miembro de las mismas es la mejor manera de capitalista occidental eurocentrista que impera
ampliar su capital social y de ser una figura pública. en las sociedades urbanas bolivianas exige, me-
diante la violencia simbólica, desechar la identi-
Conclusiones dad y práctica socioeconómica qamiri aymara y
asumir la lógica de la sociedad decadente.
La colonialidad del poder, en la historia de nuestro
país, en lugar de ir destruyendo culturas nativas Bibliografía
en sus expresiones tradicionales, ha cimentado un Albó, Xavier
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La formación de capitales se circunscribe a la Martinez, Freddy y Felipe, Efraín
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