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Ascenso de Rosas y la Confederación

Este documento resume el ascenso al poder de Juan Manuel de Rosas en Argentina y el surgimiento de la Confederación Argentina durante su mandato. Explica que Rosas buscaba construir un orden social y político estable después de décadas de guerras, y cómo utilizó las instituciones existentes de Buenos Aires para legitimar su gobierno. También analiza cómo Rosas logró imponer su proyecto político sobre otras alternativas a través del control de las masas populares y la represión de la oposición, lo que llevó al surgimiento del fenómeno del "terror

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Ascenso de Rosas y la Confederación

Este documento resume el ascenso al poder de Juan Manuel de Rosas en Argentina y el surgimiento de la Confederación Argentina durante su mandato. Explica que Rosas buscaba construir un orden social y político estable después de décadas de guerras, y cómo utilizó las instituciones existentes de Buenos Aires para legitimar su gobierno. También analiza cómo Rosas logró imponer su proyecto político sobre otras alternativas a través del control de las masas populares y la represión de la oposición, lo que llevó al surgimiento del fenómeno del "terror

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TEXTO N°9: PAGANI “EL ASCENSO DE ROSAS AL PODER Y EL

SURGIMIENTO DE LA CONFEDERACION”
Hay aspectos sustanciales del Rosismo que siguen permaneciendo en la
oscuridad y hay dos razones que les atañen a la historiografía: la primera es la dificultad
de pensarlo como parte de las alternativas sociopolíticas existentes en el Rio de la Plata,
razón por la cual se lo puede considerar como una anomalía de nuestra historia. La
segunda es la falta de periodización de sus prácticas y discursos. Se construye una
imagen del Rosismo siempre igual a sí mismo. Parece más apropiado situarlo en un
contexto más vasto, que preste atención a sus diversos momentos y componentes.
El objetivo de rosas era la construcción de un orden social y político tras décadas
de inestabilidad provocada por las guerras de independencia y civiles.
Los instrumentos jurídicos y políticos con los que se edificó el régimen rosista
habían sido creados durante el proceso de construcción de la provincia en 1820. Los tres
poderes cobrarían un nuevo sentido durante su mandato. Estas instituciones brindaron
un marco legal para encuadrar las acciones de la administración rosista, como una
instancia de legitimación a través de la práctica ininterrumpida del sufragio por un
sector de un electorado masculino. Así mismo la opinión pública fue un componente
necesario de esa legitimidad aunque fuertemente reprimida y censurada.
Pero en todo caso, la continuidad principal del Rosismo debe hallarse en la
existencia misma del Estado de Buenos Aires como entidad política autónoma.
Primordial era para rosas la construcción de un orden que garantizara el
predominio del sector mercantil ganadero porteño, la inserción en el mercado mundial,
el control de los recursos del puerto y la aduana y la expansión de la producción
pecuaria.
Este proyecto chocó con los intereses de otros sectores sociales, políticos,
económicos y regionales. Ante esto Rosas busco y logro inhibir la creación de poderes
políticos legales por encima de los estados provinciales. La solución fue la creación de
una Confederación, la que a partir del Pacto Federal de 1831 reguló las relaciones entre
provincias y delegó en Buenos Aires el manejo de las relaciones exteriores. La
aceptación de la existencia de una multiplicidad de soberanías era una noción
ampliamente compartida por las elites rioplatenses. De allí en adelante el federal fue el
único sistema admitido como viable por las provincias.
Pero la verdadera solución al problema del orden aportado por rosas fue su
intento de uniformar a la sociedad rioplatense bajo el color de una sola facción política,
la federal. Creía que solo una profunda homogeneidad política podía garantizar la
estabilidad, y quien no era federal, era unitario y enemigo del orden.
En suma, la creación del régimen rosista fue parte de un proceso de ascenso
de los sectores dominantes bonaerenses y debió enfrentar a aquellos que
procuraban construir un sistema político con otras características. ¿Por qué el
Rosismo se impuso sobre estas alternativas? El éxito de Rosas radicó en que fue
quien mejor supo comprender las transformaciones provocadas por 20 años de
convulsionada vida independiente. Entre otras, la necesidad de controlar los sectores
populares y disciplinar a las elites políticas. Es que para Rosas el mal que aquejaba a la
sociedad era el florecimiento de las pasiones políticas. En consecuencia buscó
transformar la política en un mero arte administrativo con el objetivo de centralizar el
poder en el ejecutivo provincial.
Esto llevo al surgimiento del fenómeno del Terror. Ante esto hay dos posturas:
la que lo sitúa como una monstruosidad, una anomalía en la historia rioplatense; por
otro lado la que lo exculpa y justifica por su carácter de necesidad excepcional. El autor
plantea que no podemos reducir al Rosismo a una de sus manifestaciones. El terror
constituía un aspecto importante de la política de disciplinamiento social y político de
Rosas, pero no era arbitrario. Por eso cobró mayor intensidad en algunos momentos
entre1838-1842.
El primer gobierno de Rosas (1829 – 1832).
Rosas inauguró su gobierno con un sólido consenso entre los sectores
propietarios, como entre los sectores populares rurales y urbanos. Sin embargo, este
primer mandato está marcado por el enfrentamiento de las facciones al seno del partido
federal. Se hizo evidente la brecha entre los federales partidarios del equilibrio de
poderes y de las libertades individuales, de aquellos que estaban dispuestos a respaldar
la voluntad rosista de prolongar el poder excepcional.
El gobierno de Balcarce y la división del federalismo porteño.
El año 1832 tuvo como epicentro la discusión sobre la no renovación de las
facultades extraordinarias ejercidas por rosas. Para el gobernador, la normalidad
institucional solo podía tener una consecuencia: el resurgimiento de la inestabilidad
fomentado por las pasiones políticas. Esto fue agudizando las diferencias en el seno del
partido federal, llevando a la polarización entre rosistas y antirrosistas.
A fines de 1832 la sala decide que las facultades extraordinarias no serían
renovadas, pero si seguía ofreciéndole el cargo de gobernador a Rosas, quien no estaba
dispuesto a aceptar la gobernación en estas condiciones. La junta resolvió elegir a Juan
Ramón Balcarce, cuya mayor cualidad era su segura subordinación a los designios de
Rosas. Este último tenía la posibilidad de tener una dedicación más plenas a sus
actividades privadas sin tener que perder del todo el control de la vida política. Rosas
fue designado general de Campaña y entre 1833 y 1834 comandó la campaña al
desierto.
Creación de la mazorca, habitualmente confundida con la Sociedad Popular
Restauradora. Mientras que esta última estaba compuesta por miembros de la elite
porteña adherentes al Rosismo, la Mazorca era su grupo de choque reclutado entre los
sectores populares y utilizado para amedrentar a los opositores. La máxima inspiradora
de esta agrupación era Encarnación Ezcurra, quien encabezó al sector más intransigente
del partido. Al mismo tiempo se produjo una hábil guerra propagandística que buscaba
catalogar amigos y enemigos. Ambos fenómenos (la mazorca y la guerra
propagandística) eran armas de lucha política utilizadas a conciencia. Deben ser
entendidas a la luz del proceso de movilización de los sectores populares rurales y
urbanos desencadenados por 20 años de guerras. Rosas buscaban no solo representar y
apaciguar estos sectores sino también disciplinar a las elites políticas que ponían en
riesgo la estabilidad y el orden social.
El conflicto en el noreste y el asesinato de Quiroga.
La noticia de la muerte de Quiroga (febrero de 1835) fue aprovechada por
Rosas, quien obtuvo los instrumentos legales para ejercer el poder. El 6 de marzo de
1835 la Sala lo nombró gobernador y capitán general de la Provincia por 5 años con la
suma del poder público. Finalizaba así una etapa en la cual Rosas había logrado
suprimir toda disidencia interna y externa en Buenos Aires. Ahora sí, estaba en
condiciones de avanzar sobre el resto de las provincias rioplatenses.

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