Habilidades Sociales en Educación Infantil
Habilidades Sociales en Educación Infantil
HABILIDADES SOCIALES EN
EDUCACIÓN INFANTIL
Propuesta de intervención
ABSTRACT
This work aims to give a theoretical framework about social skills in early
childhood education and brings about the design of an intervention proposal and its later
improvement. Social skills are important for children’s social development, especially
for children of early ages. These skills avail an integration and good coexistence in
society. First, there will be an introduction about social skills and its importance in pre-
school education; then, it will follow an intervention which will be put into practice in a
classroom of three-year-old children. Finally, the implementation of part these general
activities proposal, its results and conclusions will be examined.
Keywords: Social skills, Early Childhood Education, Integration, Gardner and Multiple
Intelligence, Social skills Programmes, General activities proposal.
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1
2. OBJETIVOS ................................................................................................................. 3
3. JUSTIFICACIÓN Y RELACIÓN ................................................................................ 4
4. MARCO TEÓRICO ..................................................................................................... 8
4.1 INTRODUCCIÓN .................................................................................................. 8
4.2 INTELIGENCIA EMOCIONAL ........................................................................... 9
4.2.1 Componentes de la inteligencia emocional .................................................... 10
4.2.2 La educación emocional y su relación con las habilidades sociales .............. 10
4.2.3 Inteligencia intrapersonal e interpersonal ...................................................... 13
4.3 ¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES? ................................................. 15
4.3.1 Definiciones y tipología ................................................................................. 15
4.3.2 Habilidades sociales en Educación Infantil .................................................... 16
4.3.3 Componentes de las habilidades sociales ....................................................... 17
4.3.4 Aprendizaje de las habilidades sociales ......................................................... 17
4.4 PROGRAMAS PARA EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES
SOCIALES EN EDUCACIÓN INFANTIL ................................................................... 18
4.5 BENEFICIOS DE UNAS HABILIDADES SOCIALES POSITIVAS EN
EDUCACIÓN INFANTIL ......................................................................................... 21
5. PROPUESTA GENERAL DE ACTIVIDADES ....................................................... 23
5.1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................ 23
5.2 OBJETIVOS DE LA PROPUESTA GENERAL DE ACTIVIDADES ............... 25
5.3 METODOLOGÍA ................................................................................................. 27
5.4 CONTEXTUALIZACIÓN ................................................................................... 27
5.5 CRONOGRAMA Y HORARIO .......................................................................... 27
5.6 PROPUESTA DE ACTIVIDADES ..................................................................... 29
5.7 EVALUACIÓN FINAL ....................................................................................... 41
7. ANEXO: El monstruo de los colores ......................................................................... 50
8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ....................................................................... 51
ÍNDICE DE TABLAS
ÍNDICE DE FIGURAS
1
relaciones con sus compañeros. Los maestros deben prevenir, proporcionar las
herramientas oportunas y ser ejemplo para el alumnado, y así poder mejorar las
cualidades de cada niño o niña. Además, este seguimiento se debería dar en todas las
etapas educativas, pues, aunque es muy habitual ver que se facilitan algunas bases en
Infantil, sin embargo, en etapas posteriores esta clase de aprendizaje se suele
abandonar, para concentrar la enseñanza en los contenidos formales de las asignaturas.
En este sentido, con el fin de que los niños y niñas no aprendan únicamente meros
conocimientos formales y puedan conseguir la felicidad en el contexto social en el que
vivan, la educación a lo largo de la vida ha de fundamentarse, como indica Delors
(1996), en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos
y aprender a ser.
Por lo demás, el presente trabajo ha quedado dividido en las siguientes partes:
2
2. OBJETIVOS
3
3. JUSTIFICACIÓN Y RELACIÓN
CON EL CURRÍCULO
Las razones de que los niños y niñas de Educación Infantil deban potenciar las
habilidades sociales son las que se exponen a continuación.
En principio, para conseguir un buen rendimiento escolar. Hay que tener en
cuenta que la dimensión social y psicológica forma parte de cada persona y debe
desarrollarse en su totalidad, ya que la parte cognitiva guarda una estrecha relación
con la dimensión social y con las emociones. Se obtiene un mejor rendimiento y se
logra un mejor aprendizaje si los alumnos y alumnas poseen bienestar emocional.
En segundo lugar, los niños y niñas de hoy serán los futuros adultos en la
sociedad del mañana. Para un desarrollo íntegro de cada persona, hay que mejorar
todas las dimensiones del ser humano (social, cognitiva, física, psicológica o
emocional y ética). Las personas son seres sociales por naturaleza y, para conseguir
una óptima convivencia con sus iguales, deben aprender, a través de diversas
experiencias, a relacionarse con los demás, de manera asertiva y sabiendo afrontar los
conflictos que puedan surgir. Todo ello les proporcionará una buena calidad de vida.
En conclusión, las habilidades sociales son básicas en el desarrollo de la persona
para aspirar a la felicidad en el día a día. Además, favorecen la confianza en uno
mismo y proporcionan una sana autoestima, herramienta muy útil en las situaciones y
contextos de la vida cotidiana, lo que hace que se produzcan unas relaciones
interpersonales gratificantes. Las habilidades sociales son también necesarias para
lograr un autoconocimiento, autoconcepto, autoestima y autocontrol mayores, así
como una más adecuada regulación de las emociones positivas.
En otro orden de cosas, se muestran a continuación aquellos pasajes del Decreto
122/2007, de 27 de diciembre, del Boletín Oficial de Castilla y León (Núm. 1), en los
que se aprecia la mención de las habilidades sociales en el currículo de Educación
Infantil.
4
- Artículo 3. – Finalidad.
- Artículo 4. – Objetivos.
5
A continuación, se muestran los objetivos de cada área y sus respectivos
contenidos y criterios.
6
En conclusión, se puede observar que las habilidades sociales están presentes en el
currículo de Educación Infantil como contenidos trasversales y globalizadores que
suelen partir de experiencias y aprendizajes significativos en niños y niñas. Por este
motivo, son aprendizajes que les servirán en su madurez, y para cuya adquisición la
escuela debe proporcionar las estrategias y conocimientos necesarios, con el fin de que
puedan serles útiles para desenvolverse en el futuro.
7
4. MARCO TEÓRICO
4.1 INTRODUCCIÓN
En la infancia, algunas de las habilidades básicas que los niños y niñas deben
aprender son las competencias sociales. Desde que nacen, forman parte de un contexto
social como es la familia. Por ello, el apego o desapego familiar y los modelos sociales
que se inculquen al niño o la niña pueden tener una influencia positiva o negativa.
Estos modelos podrán tener consecuencias en futuras relaciones interpersonales.
Según crecen y alcanzan la edad adulta, los niños y niñas amplían los distintos
entornos, contextos y círculos sociales (escuela, barrio, lugares de vacaciones,
trabajos). Así, las habilidades sociales son básicas para una formación integral de la
persona (en lo social, en su actitud ética, en su capacidad cognitiva, en el aspecto
físico).
Relacionado con lo que se ha explicado anteriormente, cabe destacar el Modelo
Ecológico de Bronfenbrenner (1987). El modelo explica de forma esquemática los
distintos entornos, desde el más cercano, o microsistema (por ejemplo, la familia)
hasta el más general, o macrosistema (la cultura) con los que cada persona convive a
lo largo de su vida (como puede observarse en la figura 1, que se muestra a
continuación). Estos entornos o sistemas no son independientes, sino que tienen
relación e interactúan entre sí, es decir, influyen en la personalidad y operan sobre los
pensamientos, ideas o creencias de un individuo, y asimismo sobre las opiniones que
los demás poseen sobre él. Inversamente, también estos entornos se ven afectados por
la percepción que de ellos tiene la persona. A modo de conclusión, cada ser humano,
desde que nace y según va creciendo, desarrolla su personalidad, tiene experiencias
diversas y adquiere unos valores y roles en la sociedad, todo lo cual moldea sus
creencias y comportamientos.
8
Figura 1: Modelo Ecológico de Bronfenbrenner (elaboración propia a
partir de Gratacós, s. f.).
9
4.2.1 Componentes de la inteligencia emocional
Por lo demás, según Teruel (2014, p. 64), los rasgos del asertividad son:
“honestidad, seguridad (autoconfianza), idoneidad (saber buscar el momento),
claridad, respeto, ambición positiva y pragmatismo (saber lo que se quiere)”.
10
cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de
la personalidad integral. Para ello se propone el desarrollo de
conocimientos y habilidades sobre las emociones con objeto de capacitar
al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida
cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y
social.
Cabe señalar asimismo que para esta misma autora (López-Cassà, 2005, p. 157-
158) los contenidos de la educación emocional son los siguientes:
12
4.2.3 Inteligencia intrapersonal e interpersonal
13
En las siguientes tablas 1 y 2, se exponen algunas características de estos tipos
de inteligencia.
14
4.3 ¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES?
Antes de tratar sobre las habilidades sociales, hay que saber si “competencias
sociales” y “habilidades sociales” poseen el mismo significado. En este sentido, según
Geertz (citado por Giménez Dasí y Quintanilla, 2009), la competencia social conlleva,
por un lado, el manejo de un conjunto de reglas y algoritmos para desenvolverse con
soltura en el medio social y viene condicionada por la propia estructura interna del
organismo. Pero, además, los conocimientos sociales y emocionales constituyen una
serie de normas culturales establecidas en contextos concretos, sumamente variados y
conformes a su significado histórico y social.
Dicho de otro modo, los individuos tienen unas competencias sociales innatas, y
las distintas experiencias, los distintos entornos en los que se relacionan habitualmente
influyen en las respuestas, decisiones y actitudes que adoptan. La competencia, por
tanto, puede ser positiva o negativa. Además, las experiencias previas que cualquier
persona haya tenido hasta un momento determinado pueden influir en su
comportamiento posterior.
Por su parte, Caballo (citado por Lacunza, 2011) define las habilidades sociales
como un conjunto de conductas que permiten a la persona desarrollarse en un contexto
individual o interpersonal, expresando sentimientos, emociones, deseos, opiniones o
derechos propios de una manera ajustada a la situación de que se trate. Por lo general,
hacen posible resolver los problemas inmediatos y ayudan a prevenir los que puedan
surgir en el futuro, en la medida en que la persona respeta los comportamientos ajenos.
Las primeras habilidades sociales que los niños y niñas aprenden son las que
adquieren en el primer contexto social, el familiar. Por lo tanto, un buen ambiente y
estímulos adecuados en esta etapa harán que los niños tengan unas habilidades básicas
para su adecuada integración en los contextos futuros. Sin una buena base social, el
niño o niña tendrá dificultades o no sabrá cómo relacionarse con sus iguales, y en el
futuro será un niño o niña que no estará integrado en la sociedad, o lo estará de manera
deficiente y presentará inseguridades en los distintos contextos sociales.
Los tipos de habilidades sociales, según Aranda (2007), son los que se enumeran
a continuación:
15
- Habilidades de autoestima: hacen referencia al autoconcepto y
autoimagen de la persona, cualidades, aspecto físico, conocimientos,
habilidades, defectos, valoraciones de los demás y valía.
- Habilidades de autonomía, de cuidado personal e higiene: logros para
conseguir la autonomía en el aseo, alimentación y vestuario, que
fomentan la autoestima; asimismo, autoconocimiento a propósito de
cuándo el niño o niña se halla enfermo, y formas de evitar los peligros.
- Habilidades para las relaciones sociales: comportamientos o conductas en
distintas situaciones sociales.
- Habilidades de comunicación: expresar o comunicar a través del lenguaje
las diversas opiniones, sentimientos, peticiones en los distintos contextos
diarios en los que se desenvuelven los niños y niñas.
En la actualidad no existe acuerdo entre los diferentes autores que han abordado
el asunto en torno a una definición clara de los componentes que conforman una
conducta social habilidosa. Por otro lado, existen ciertos componentes de las
habilidades sociales desde un punto de vista didáctico; siguiendo a Peláez (2016, p. 8),
estos son:
Los niños y niñas aprenden las habilidades sociales a través del modelado y de
su exposición a las distintas situaciones sociales en las que interactúan, pues el
comportamiento de las personas depende en gran parte del ambiente que las rodea.
Ciertamente, la genética y la personalidad de los niños y niñas influyen en estos
17
aprendizajes, pero no son determinantes. En definitiva, resulta a todas luces evidente
que las habilidades sociales se pueden aprender.
Según Monjas y González (citados por Llanos 2006), existen varios tipos de
aprendizaje social, que se detallan a continuación.
Por un lado, tenemos el aprendizaje por experiencia o conducta, conforme al
cual los niños y niñas aprenden de sus propias vivencias, a través de todo aquello que
ellos mismos expresan y piensan. El entorno resulta influyente en las diferentes
reacciones o respuestas que un individuo pueda manifestar en un momento puntual.
Por otra parte, existe también el aprendizaje por observación de los
comportamientos de los demás: los niños y niñas aprenden imitando conductas y
modelos de referencia, como pueden ser sus padres, maestros, familia, amigos, vecinos
del barrio, etc.
Otro de los tipos de aprendizaje social es el verbal o institucional, consiste en
el aprendizaje de instrucciones o verbalizaciones en un entorno familiar y escolar. Los
niños y niñas aprenden de lo que se les dice en estos contextos.
Por último, señalamos el aprendizaje por retroalimentación interpersonal, por
medio del cual las niñas y niños aprenden en las interacciones sociales. En este caso, si
una conducta se ve reforzada, seguramente en un futuro esa conducta se repita en más
ocasiones. Por el contrario, la ausencia de refuerzo provocará la disminución o
extinción de dicha conducta.
Con el fin de mejorar las habilidades sociales de los niños y niñas en las
escuelas, en la actualidad estas habilidades están incluidas como contenidos
transversales en todas las materias, bien con programas específicos en habilidades
sociales (autoestima, autoconcepto, competencia para conversar, etc.), bien
combinados con algunos contenidos relacionados con la educación en valores
(cooperación, resolución de conflictos, educación para la paz e igualdad o educación
emocional). Todo ello con el propósito añadido de trabajar en la faceta emocional de
los niños y niñas, ya que hasta la fecha se ha venido concediendo más importancia a la
dimensión cognitiva (aprendizajes de distintas áreas) que a la emocional.
18
Las mejoras sobre programas de habilidades sociales en la etapa de Educación
Infantil no han sido notorias hasta hace unos años. Según Curran (citado por Sanz,
2016, p. 10), los programas de intervención son “un intento directo y sistemático de
enseñar estrategias y habilidades interpersonales a los individuos con la intención de
mejorar su competencia interpersonal individual en clases específicas de situaciones
sociales”.
A continuación, Sanz (2016) explica algunos programas de intervención que se
han llevado a cabo desde hace algunos años. En la siguiente tabla se citan los distintos
programas.
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN
• Programa de Habilidades Sociales. (Verdugo, 1997).
• Programa de Habilidades Sociales en la Educación Infantil. (Álvarez,
1996).
• Programa de Habilidades Sociales de Interacción Social (PEHIS).
(Monjas, 1993).
• Programa de Resolución de Conflictos. (D’Zurilla, 1993).
• Programa de Desarrollo de las Habilidades Sociales en niños de 3–6
años. (Álvarez, Álvarez-Monteserín, Cañas, Jiménez y Petit, 1990).
Fuente: Elaboración propia a partir de Sanz (2016)
19
- Ibarrola, B. (2003). Sentir y pensar. Programa de inteligencia emocional
para niños y niñas de 3 a 5 años. Madrid: SM.
Contenidos: conciencia emocional, regulación emocional, autoestima,
habilidades socio-emocionales, habilidades para la vida. En cada bloque
hay seis actividades. Para que sean efectivas, deben tener continuidad en
el tiempo.
20
Además, es necesaria una formación para el profesorado con el fin de llevar a
cabo estos programas sobre habilidades sociales; esta formación incluiría aspectos
tales como:
21
de los otros. La finalidad última es que los niños y niñas aprendan unas reglas básicas
de convivencia y unos comportamientos adecuados en las distintas situaciones,
contextos sociales y entornos en los que viven.
En definitiva, unas relaciones sociales de calidad son esenciales para la vida de
las personas. Según la Redacción de Educaweb (2018), las razones son las siguientes.
En primer lugar, las relaciones sociales proporcionan bienestar personal y una
mejor calidad de vida. En cambio, si estas relaciones no son plenas o se dan carencias
sociales, se pueden desencadenar cuadros de ansiedad y estrés. Además, las personas
que poseen escasas habilidades sociales pueden sufrir desequilibrios psicológicos,
(como, por ejemplo, ansiedad, estrés, autoconcepto negativo, baja autoestima), y
somatizaciones (como dolores de estómago o de cabeza), e incluso desarrollar algún
tipo de fobia social.
Por lo tanto, una persona que sea socialmente hábil ganará en calidad de vida y
en satisfacción consigo misma, y será capaz de conseguir los propósitos u objetivos
que se proponga y el bienestar necesario más fácilmente que las personas con déficits
sociales.
Además, la falta de habilidades sociales acarrea como consecuencia el
surgimiento constante de emociones negativas (rechazo, frustración, ira, complejo de
inferioridad o sensación de ser desatendido por los demás). En efecto, tal como afirma
Roca (2014), las relaciones personales positivas favorecen el desarrollo de una buena
autoestima y una felicidad plena.
Por lo demás, el dominio de las habilidades sociales en la escuela se traduce en
una mejora del ambiente escolar, en una convivencia más respetuosa, en la creatividad
de los alumnos y alumnas, y en la mejor identificación y gestión de las emociones
propias y ajenas; en definitiva, en el bienestar del alumnado, cuyos comportamientos
agresivos o cohibidos, además, disminuyen progresivamente. Como consecuencia de
todo ello, las familias de los alumnos también se ven favorecidas, porque perciben y
promueven una educación en valores y conductas prosociales.
22
5. PROPUESTA GENERAL
DE ACTIVIDADES
5.1 INTRODUCCIÓN
Esta propuesta de intervención gira en torno a las habilidades sociales que han
de desarrollar los alumnos y alumnas en el primer curso de Educación Infantil,
habilidades que aparecen recogidas en el currículo de esta etapa. La propuesta en
cuestión se compone de una serie de actividades, que son las siguientes: “Me
presento”, “Juego de las estatuas”, “Abrazos al son de la música”, “El teléfono
estropeado” , “La silla fantástica” y “Kamishibai: El monstruo de los colores” y “El
dado de las emociones”.
Uno de los objetivos de la Educación Infantil es el desarrollo integral de cada
persona, lo que incluye su dimensión social, en la medida en que cada individuo acaba
formando parte activa de la sociedad. En el ya mencionado Decreto 122/2007 del
Boletín Oficial de Castilla y León, que establece el currículo del segundo ciclo de la
Educación Infantil, la dimensión social está presente en las tres áreas que conforman el
ciclo, es decir: a) conocimiento de sí mismo y autonomía personal; b) conocimiento
del entorno, y c) lenguajes: comunicación y representación.
Por lo demás, resulta crucial que los maestros transmitan a los niños y niñas
valores que les ayuden a convertirse en personas críticas, autónomas y sociables; en
definitiva, que les enseñen habilidades para la vida en sociedad que habrán de
desarrollar en el futuro. Ese es el motivo por el que ha sido escogido el tema de las
habilidades sociales para la elaboración de este trabajo: la enorme importancia que
posee la dimensión social en esta etapa de la educación, así como su estrecha relación
con el entramado emocional del niño.
23
Justificación de las actividades
24
representan escenas dramáticas en las que aprenden roles o normas
sociales establecidas.
Hay que advertir, por lo demás, que la edad en la que se va a trabajar esta unidad
didáctica (3 años) puede conllevar algunas dificultades iniciales en relación con los
contenidos de las distintas actividades.
25
Tabla 5: Objetivos, contenidos y estándares de aprendizaje
26
las actividades. Todo ello ayudará al maestro a comprobar si los criterios de la
propuesta se han cumplido.
5.3 METODOLOGÍA
5.4 CONTEXTUALIZACIÓN
27
Tabla 6: Cronograma
Actividades
1ª “Me presento”. Semana del 1 al 5 de abril (viernes, 5 de abril).
2ª “Kamishibai: El monstruo de los colores” y “El dado de las emociones”.
Semana del 8 al 12 de abril (lunes, 8 de abril).
3ª “Juego de las estatuas”. Semana del 24 al 26 de abril (jueves, 25 de abril).
4ª “Abrazos al son de la música”. Semana del 29 de abril al 3 de mayo (martes, 30
de abril).
5ª “El teléfono estropeado”. Semana del 6 al 10 de mayo (miércoles, 8 de mayo).
6ª “La silla fantástica”. Semana del 13 al 17 mayo (lunes, 13 de mayo).
Tabla 7: Horario
28
Según el Decreto 122/2007 del Boletín Oficial de Castilla y León (p. 7), “La
evaluación debe tener como fin la identificación de los aprendizajes adquiridos, así
como la valoración del desarrollo alcanzado por el alumnado, teniendo por tanto un
carácter netamente formativo”. Además, es preciso también evaluar la propia práctica
educativa, con el fin de detectar los posibles fallos cometidos en ella y establecer las
mejoras necesarias que contribuyan al mayor aprendizaje de los niños y niñas.
Actividades de la propuesta
1. “Me presento”
2. “Juego de las estatuas”
3. “La silla fantástica”
4. “Abrazos al son de la música”
5. “El teléfono estropeado”
6. “Kamishibai: “El monstruo de los colores” y “El dado de las
emociones” (realizada en el aula durante el Prácticum)
Objetivos
- Crear un clima de confianza con sus iguales.
- Contar rasgos del propio temperamento o gustos personales a los compañeros o
compañeras.
- Respetar el turno de palabra.
- Escuchar detenidamente a los demás.
29
Contenidos
- Turnos de palabra.
- Expresión de gustos o rasgos personales a los demás.
- Respeto a las opiniones de otros.
- Escucha activa.
Criterios de evaluación
- Saber esperar el turno de palabra.
- Conseguir expresar los rasgos o gustos personales a los demás.
- Ser capaz de escuchar y respetar las diferentes opiniones de sus iguales.
Desarrollo
La maestra pide a los niños y niñas que se sienten en círculo para que todos
puedan observarse adecuadamente. En seguida, entrega el micrófono al primer niño o
niña, quien se presentará al resto de compañeros, aportando detalles que le
caracterizan (por ejemplo, cuál es su color preferido, su comida favorita, aquello que
no le gusta, etc.). Sucesivamente, harán lo propio los demás niños y niñas de la clase.
Si a alguno de los alumnos le resulta embarazoso hablar delante del resto, correrá el
turno al siguiente niño o niña. Lo ideal sería que la maestra creara un clima de confort,
para que los niños y niñas que tienden a cohibirse pierdan el miedo poco a poco.
Temporalización
20 minutos
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: un micrófono.
- Espaciales: un aula.
30
Actividad 2: “Juego de las estatuas”
Objetivos
- Identificar las emociones (miedo, alegría, tristeza, rabia, calma y amor).
- Expresar sentimientos.
- Adivinar, mediante gestos y expresiones, la emoción representada.
Contenidos
- Sentimientos y emociones.
- Identificación tanto de las emociones propias como las de los demás.
Criterios de evaluación
- Ser capaz de expresar e identificar las distintas emociones, sentimientos y
gestos.
- Conseguir adivinar de qué emoción se trata.
Desarrollo
La maestra divide la clase en dos grupos, de modo que los miembros de uno de
los grupos se encargarán de representar la emoción escogida, mientras que los del otro
deberán adivinar de qué emoción se trata (más tarde, se intercambiarán los roles). A
continuación, la maestra ha de explicar a los niños y niñas que, mientras suena la
música, ellos pueden bailar como prefieran, pero que, cuando la música cese de sonar,
deben detenerse en el sitio y escuchar la emoción que él les declara; en seguida habrán
de expresar ellos mismos con gestos la emoción recién indicada.
Temporalización
20 minutos
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: ordenador u otro dispositivo para poner música.
- Espaciales: un aula amplia.
31
Actividad 3: “La silla fantástica”
Objetivos
- Intercambiar ideas y opiniones con los compañeros/as sobre las cualidades
positivas que estos poseen.
- Reforzar la autoestima y el autoconcepto.
Contenidos
- Autoconcepto personal y autoestima.
- Cualidades personales.
Criterios de evaluación
- Ser capaz de recibir con aceptación las opiniones de los demás.
- Conseguir reforzar la autoestima personal de cada niño y niña para que se
sienta mejor consigo mismo.
Desarrollo
La maestra llamará por equipos a los niños y niñas, que se irán sentando uno a
uno en una silla. Un compañero o compañera nombrará alguna cualidad positiva del
niño o niña que permanece sentado. Esto les servirá como refuerzo positivo y mejorará
el autoconcepto que tengan de sí mismos.
Temporalización
20 minutos
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: silla con decoración en papel continuo que simule un trono de
reyes.
- Espaciales: un aula.
32
Actividad 4: “Abrazos al son de la música”
Objetivos
- Fomentar los lazos de amistad en el aula.
- Incentivar la iniciativa en los niños y niñas más cohibidos.
- Favorecer la cohesión grupal.
- Reforzar la autoestima de los niños y niñas.
Contenidos
- Expresión de la alegría a través del abrazo.
- Cohesión del grupo.
- Reforzamiento de la autoestima.
Criterios de evaluación
- Ser capaz de expresar las emociones positivas, como por ejemplo la alegría,
mediante abrazos a los compañeros.
- Dotar de iniciativa a los niños y niñas más vergonzosos, para que se expresen
con libertad en un clima confortable y seguro.
- Conseguir crear un clima positivo y relajado en el aula.
Desarrollo
La maestra propone a los niños y niñas que se coloquen en el aula como ellos
elijan. Cuando la música comience a sonar, bailarán del modo que más les guste. A
continuación, la maestra hará detener la música y los niños tendrán que dejar de bailar
y abrazar al compañero o compañera que prefieran. Habrá de advertirse que no se debe
abrazar al mismo niño o niña más de una vez. Además, pueden añadirse determinadas
reglas (por ejemplo, abrazarse de tres en tres o por equipos). De esta forma, la maestra
será capaz de observar qué niños y niñas están mejor integrados en el grupo, cuáles
tienen más iniciativa para acercarse a otros, quién es más inhibido, etc. En caso de que
haya algún niño o niña desplazado, la maestra incitará a sus compañeros para que
vayan a abrazarlo. De este modo, estos alumnos o alumnas más tímidos irán
adquiriendo confianza, lo que provocará que en ocasiones subsiguientes sean ellos
quienes tomen la iniciativa.
33
Temporalización
20 minutos
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: ordenador u otro dispositivo para poner música.
- Espaciales: un aula amplia
Objetivos
- Fomentar el uso del lenguaje oral a través de mensajes a los compañeros.
- Comprender e interpretar el mensaje correcto de otros niños y niñas para
informar al siguiente compañero o compañera.
- Comprobar si, tras su recorrido a través de los alumnos, el mensaje inicial ha
sufrido muchas modificaciones.
Contenidos
- Expresión y comprensión oral.
- Escucha activa.
Criterios de evaluación
- Saber comprender e interpretar el mensaje transmitido por el compañero.
- Ser capaz de escuchar atentamente lo que a uno se le está diciendo.
Desarrollo
La maestra indica a los niños y niñas que se sienten en círculo. Inmediatamente
después, les explica en qué consiste el juego: primero, cada niño o niña,
sucesivamente, tendrá que decir al oído del compañero de su derecha la palabra que
toque (por ejemplo, azul, león, otoño...), conforme él la haya escuchado; se procederá
de este modo hasta llegar al último de ellos. Este comunicará al resto de la clase la
palabra que le ha sido transmitida, y en seguida se comparará este resultado con el
término que se había propuesto en un primer momento, con el fin de verificar si el
mensaje llegó correctamente o no. Las palabras escogidas estarán relacionadas con los
34
juegos cotidianos del aula (estaciones, colores, animales, números, etc.). Se realizarán
varias rondas con términos distintos, para comprobar si al final del juego se ha
mejorado la comprensión del mensaje y la escucha a los demás. Asimismo, conforme
los alumnos vayan adquiriendo mayor agilidad, pueden introducirse en la dinámica
elementos que la hagan más difícil (por ejemplo, limitar el tiempo en cada turno
dedicado a pensar y transmitir la palabra, ir más deprisa, decir las palabras en inglés,
etc.).
Temporalización
20-25 minutos
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: ninguno.
- Espaciales: un aula amplia.
35
asimismo la obligación de educarlos en el delicado campo de la inteligencia
emocional.
En este sentido, cabe afirmar que la “didáctica del cuento” conlleva una
metodología que potencia la imaginación de los alumnos, que les hace vivir historias
en primera persona, empatizar con los personajes y entender un mensaje o moraleja
principal. Ciertamente, resulta llamativo observar cómo los relatos despiertan la
curiosidad de niños y niñas, y cómo atraen poderosamente su atención.
Por otra parte, la técnica narrativa que se ha escogido para el desarrollo de la
primera parte de esta actividad es el kamishibai (literalmente ‘drama de papel’), un
tipo de teatro tradicional de origen japonés utilizado durante siglos para contar
historias. En él, un narrador se apoya, para exponer su relato, en una secuencia de
láminas que van apareciendo a través de un teatrillo de madera rectangular provisto de
dos puertas. La técnica en cuestión, por su novedad y belleza, resulta especialmente
indicada para llevar a cabo la actividad (el texto del cuento aparece en el Anexo).
Objetivos
- Identificar las emociones.
- Diferenciar las distintas emociones básicas (miedo, alegría, tristeza, rabia,
calma y amor).
- Disfrutar del cuento como medio de aprendizaje.
- Dramatizar algunas situaciones cotidianas relacionadas con las emociones que
aparecen en las tarjetas del cuento.
- Relacionar los estados de ánimo con las expresiones corporales y faciales de
cada emoción.
Contenidos
- Trabajo con las emociones (miedo, alegría, tristeza, rabia, calma y amor).
- Relación de las distintas emociones con su correspondiente expresión corporal
y facial.
- Dramatización de distintas situaciones cotidianas en las que expresamos
emociones.
36
Criterios de evaluación
- Entender qué emociones básicas experimentan las personas.
- Expresar su emoción favorita.
- Realizar diferentes expresiones faciales y corporales correspondientes a las
distintas emociones representadas en las tarjetas.
- Trabajar en grupo la dramatización.
Recursos
- Humanos: maestro/a.
- Materiales: cartón, palillos, pintura, pinceles, cartulinas, papel de seda
decorativo, folios, pegamento universal y tijeras.
- Espaciales: un aula amplia.
Desarrollo
Esta actividad está dividida en dos partes.
PARTE PRIMERA. En primer lugar y a modo de introducción, se lleva a cabo una
“asamblea de las emociones”, con el fin de comprobar si los niños y niñas son capaces
de identificarlas, así como de diferenciar unas de otras. Seguidamente, se procede a la
narración del cuento a través de la técnica del kamishibai. Acto seguido, se formulan
las siguientes preguntas finales para verificar que los alumnos han comprendido el
relato:
37
Figura 2: Puertas del teatrillo kamishibai
PARTE SEGUNDA. A continuación, los niños y niñas juegan con “El dado de las
emociones”. Primero, la maestra organiza la clase por equipos (mesa azul, mesa roja,
etc.). Después, los niños y niñas tienen que hacer girar el dado y coger una tarjeta;
cada una de las tarjetas se corresponde con una emoción (miedo, alegría, tristeza,
rabia, calma o amor) y un contexto de representación de esa emoción (con propuestas
del tipo: “Me pego con mi hermana y estoy rabioso”). Entre todos los miembros del
grupo realizan la dramatización, de modo que cada niño adopta un rol (mamá, papá,
hermano, etc.) dentro de una situación o lugar determinados (casa, colegio, calle, etc.).
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Figura 4: “Dado de las emociones” y las tarjetas con texto para la dramatización
Resultados de la actividad
En definitiva, los niños y niñas sabían qué emociones aparecían y cuáles eran positivas
o negativas. La mayoría de niños y niñas preferían las de alegría, calma y amor.
A través de esta actividad, los alumnos y alumnas se iniciaron en la práctica de
la dramatización, en la que la mayoría de los grupos se desenvolvió adecuadamente,
por medio de la expresión corporal y de los gestos faciales. Además, mostraron muy
buena disposición a la hora de simular las situaciones cotidianas que se les invitaba a
dramatizar, y emplearon la comunicación oral con eficacia. Cabe añadir que nunca
habían realizado este tipo de actividades, y que, sin embargo, el resultado fue
altamente satisfactorio.
El formato elegido para el desarrollo de la actividad (el teatro kamishibai),
desconocido para los alumnos y alumnas, les sorprendió y agradó enormemente, y les
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mantuvo atentos durante toda la sesión. Algo parecido sucedió con “El dado de las
emociones”: nunca habían practicado juegos dramáticos y la experiencia resultó muy
positiva.
Con respecto al resultado de la puesta en práctica de la actividad durante el
Prácticum del pasado año 2019, conviene indicar que los cuatro grupos de niños y
niñas que hubieron de realizar la dramatización (en el juego de “El dado de las
emociones”) mantuvieron una actitud participativa. No obstante, dos de los grupos
destacaron especialmente en lo que concierne a la correcta comprensión de las
instrucciones y a la soltura con que afrontaron la representación.
Evaluación de la actividad
1 2 3 4 5
Muestra interés y participa en las
actividades del cuento y “El dado de las
emociones”.
Identifica las distintas emociones del
cuento.
Escucha con atención y entiende lo que
nos trasmite la narración del cuento.
Sabe diferenciar las emociones positivas
(alegría, calma, amor) de las que no lo son
(rabia, tristeza, miedo).
Realiza el juego dramático en “El dado de
las emociones”.
Muestra actitudes desinhibidas en el juego
dramático.
Representa los roles en las distintas
situaciones cotidianas del juego dramático.
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5.7 EVALUACIÓN FINAL
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Tabla 10: Lista de control
ÍTEMS SÍ NO OBSERVACIONES
Expresa ideas, sentimientos y emociones mediante el
lenguaje oral o gestual.
Muestra sentimientos de alegría y abraza a sus
compañeros.
Disfruta y comprende la literatura infantil (en forma
de cuento).
Se interesa y participa en el juego dramático.
Se muestra receptivo cuando recibe valoraciones
positivas de sus compañeros/as.
Entiende los mensajes que recibe del compañero/a.
Transmite los mensajes a los demás.
Es capaz de presentarse y mencionar algún hobby al
resto con un lenguaje claro y preciso, sin cohibirse.
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Algunos aspectos concretos de la propuesta que se han evaluado son los
siguientes.
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escuela a las que los alumnos y alumnas están acostumbrados, y
asimismo trabajar con contenidos, tanto específicos como transversales,
que les que sean útiles para su día a día, y que, de hecho, están presentes,
en mayor o menor medida, en todo el currículo de Educación Infantil.
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objetivo es incentivar las habilidades interpersonales de niños y niñas, así
como favorecer el buen clima entre ellos y la cohesión del grupo.
- Disfrute de la literatura infantil: el goce de la lectura se intenta promover
a través del cuento El monstruo de los colores, narrado con la técnica
kamishibai, que ayuda por sí misma a potenciar la imaginación y la
creatividad. Por lo demás, la práctica efectuada nos muestra que los
alumnos y alumnas entendieron a la perfección el mensaje del relato y
supieron relacionar correctamente las emociones con los diferentes
colores del protagonista.
Por otra parte, entre las mejoras posibles que pueden mencionarse en relación
con la puesta en práctica de la actividad descrita, cabe resaltar que la asamblea
posterior al cuento de El monstruo de los colores (a la que me acabo de referir) resultó
algo descontrolada, con mucho alboroto y con todos los niños y niñas hablando al
mismo tiempo, lo que dificultó la conversación con ellos, conveniente para haber
tenido un mejor balance de la actividad. En este sentido, hubiera sido aconsejable
haber llevado un control más estrecho del grupo.
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- El formato kamishibai para la narración del cuento resultó sumamente
atractivo para los niños y niñas. Como queda dicho, se trata de un tipo de
teatro que no habían presenciado antes, lo que ayudó a captar su
curiosidad y atención, y, en consecuencia, mejoró su comprensión de las
distintas emociones del protagonista. Además, el tratamiento del tema de
las emociones en el cuento se lleva a cabo en clave muy cotidiana para
un niño o niña de 3 años, lo que favorece su identificación con el
personaje y la expresión de sus propias emociones. A ello también
colabora su momento vital, en el que empiezan a conocerse a sí mismos y
a interactuar más intensamente con otros niños y niñas. Adicionalmente,
se trata de una etapa en la que están muy acostumbrados a la escucha de
cuentos, ya que es una actividad diaria en el aula.
- Por lo que respecta al juego de dramatización (“El dado de las
emociones”), también nos encontramos ante una práctica que nunca antes
habían realizado (según el testimonio de la maestra), lo que aumentó su
interés y ganas de participar. Además, les resultó muy inmediato el captar
las instrucciones de lo que tenían que hacer en cada situación
representada y el papel que en ellas desempeñaba cada uno.
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6. CONCLUSIONES
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los niños y niñas se desarrollen con buen nivel de autoestima, autocontrol y manejo de
situaciones sociales complejas propias del día a día.
En lo que concierne a la aplicación del estudio de las habilidades sociales en la
escuela, es preciso indicar que en la actualidad no existen demasiados programas
específicos sobre este tema en la etapa de Educación Infantil, y que, en cualquier caso,
sería necesario previamente una adecuada formación del profesorado en este campo,
con el fin de poder llevar a cabo más propuestas educativas de este tipo. Desde luego,
me parece que la inclusión de esta dimensión educativa debería ser una prioridad a la
hora de concebir en el futuro los cursos de formación en las escuelas.
Quisiera insistir también en el reto que ha supuesto trabajar las habilidades
sociales con niños y niñas de 3 años, y en lo complicado que por momentos ha
resultado adaptar los contenidos a una edad tan temprana, en que todavía impera el
egocentrismo y en que algunos aspectos de las relaciones interpersonales (compartir,
pedir prestado, trabajar en colaboración, etc.) aún no son asimilados de manera
inmediata.
En definitiva, las habilidades sociales resultan de suma importancia para la
adquisición de todos los aprendizajes, aparte de suponer en sí mismas una fuente de
bienestar. Sin duda, en la medida en que los niños y niñas las desarrollen eficazmente
para desenvolverse con naturalidad y confianza, su rendimiento académico y su futuro
se verán beneficiados. Es sabido que el ser humano es un ser social por naturaleza (un
“animal político”, según la célebre fórmula aristotélica), para el desarrollo de cuya
personalidad va aprendiendo en los distintos entornos o contextos sociales. En suma, si
para un desarrollo integral de la persona todas las dimensiones son relevantes
(cognitiva, social, ética, trascendental o física), las habilidades propias de la dimensión
social han de tener un papel prominente en todas las etapas de la trayectoria educativa.
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7. ANEXO
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8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez, A., Álvarez-Monteserín, M.ª. A., Cañas, A., Jiménez, S., y Petit, M.ª. J.
(1990). Desarrollo de las habilidades sociales en niños de 3-6 años. Guía
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Educación para el siglo XXI (pp. 91-103). Madrid: Santillana/UNESCO.
www.redalyc.org/html/184/18424417009/
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Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-57. Recuperado de
https://www.redalyc.org/pdf/274/27411927009.pdf
https://es.slideshare.net/fundacioncadah/programa-de-habilidades-para-la-
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Salamanca: Trilce.
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de pedagogía, 442, 62-64.
Verdugo, M. (1997). Programa de habilidades sociales. Programas conductuales
alternativos. Salamanca: Amaru.
Waldman, N. (1999). Multiple Intelligences Grade 6: Teaching kids the way they
learn. Torrance: Frank Schaffer Publications.
Leyes educativas
Referencias web
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