Empresas DE Seguros
Empresas DE Seguros
EMPRESAS
DE
SEGUROS
Profesor: Bachilleres:
Introducción……………………………………………………………………………………………………………..………………… 1°
Contenido …………………………………………………………………………………..…………………………………….……….. 2°
Aspectos generales.
Origen y evolución histórica del seguro, reaseguro y coaseguro.
Definiciones y aspectos generales de tarifa, riesgo, prima, póliza y siniestros.
Principios básicos del seguro.
Semejanzas y diferencias entre seguro, reaseguro y coaseguro.
Ejercicio práctico.
Conclusión……………………………………………………………………………………………………………………………….….. 3°
Bibliografía…………………………………………………………………………………………………...…………………..………… 4°
Introducción
El termino seguridad proviene de la palabra “Securitas” del latín. Se puede referir a la
seguridad como la ausencia de riesgo o también a la confianza en alguien.
En la actualidad se puede decir que casi todas las actividades de la vida sugieren la
exposición a unos determinados riesgos que pueden tener una repercusión negativa tanto en las
personas como en su patrimonio. Los seguros son el producto de una de las virtudes más
fundamentales de la civilización, que la humanidad ha desarrollado desde el momento en que se
unieron los hombres para la mutua protección y provecho.
El propósito básico de un seguro, consiste en cubrir mediante el pago de una prima, "todo
hecho particular, imprevisto o fortuito" que esté dentro de las leyes “Son los fundamentos
doctrinarios en que se basa la actividad aseguradora y son las normas que rigen las relaciones
entre Asegurador y Asegurado”
Así mismo, se obliga a las partes a actuar entre sí con la máxima honestidad, no
incurriendo en mentiras, omisiones, ocultaciones o errores; recordado siempre que el seguro no
puede ser fuente de lucro para el asegurado ya que la indemnización sólo contempla reparar o
reponer la cosa dañada.
Empresas de seguro
Etimología
Seguro
“Es un medio por medio del cual un individuo puede protegerse a sí mismo y a terceros de
situaciones accidentales o imprevistas. Es una garantía que permite indemnizar parte del perjuicio
producido en situaciones adversas. Ejemplo: El seguro del automóvil ampara a la persona de cubrir
gran parte del gasto en el caso de producirse un accidente”
“El seguro es un instrumento económico que tiene como finalidad reducir las necesidades
económicas de una persona al producirse un hecho fortuito que afecta su vida o su salud”
Empresa de seguro
“Es la institución económica que elimina o reduce los perjuicios que en el patrimonio de
una persona producen determinados acontecimientos fortuitos, distribuyendo aquellos perjuicios
sobre una serie de personas en las cuales gravita el mismo riesgo, aunque no se haya cumplido. Es
la cima de la previsión que, como institución económico social y para satisfacer las necesidades de
igual carácter producidas por la posible realización de un hecho incierto, diluye los riesgos
homogéneos en que se hallan sometidas una serie de economías, mediante la cobertura basada
en términos técnicos adecuados.”
Contrato de seguro
Es el acuerdo por el cual una de las partes, el asegurador, se obliga a resarcir de un daño o
a pagar una suma de dinero a la otra parte, tomador, al verificarse la eventualidad prevista en el
contrato, a cambio del pago de un precio, denominado prima, por el tomador.
Asegurador
Tomador
Asegurado
Importancia
Las aseguradoras tienen un gran protagonismo en la vida cotidiana, por lo que son de gran
importancia en el mundo moderno. Diariamente, muchas personas están expuestas a situaciones
adversas tales como: enfermedades, incendios, choques, etc. Por esta razón suelen adquirir
pólizas que les garanticen vivir sin preocupaciones.
Características:
La institución del Seguro es casi tan antigua como la civilización misma; se encuentran
antecedentes en las culturas griega y romana, y entre los aztecas; quienes concedían a los
ancianos notables, algo semejante a una pensión.
En Egipto, se manejaba la idea de ayuda mutua entre los socios de una institución, para
ayudar en los ritos funerarios del socio que falleciera.
En Roma, existían asociaciones militares en las que sus miembros contribuían con cuotas
para crear un fondo, que se utilizaba para pagar los gastos funerarios de sus miembros así como
indemnizaciones en caso de retiro obligatorio a causa de invalidez.
La data de la creación del reaseguro nos lleva al siglo XIX. En el amparo de un viaje de
Genova a Sluys, el asegurador a su vez, reaseguro una parte del viaje (La más peligrosa, de Cádiz
hasta el destino de Sluys)
Se señala que el origen del coaseguro tiene como punto de partida la ordenanza de LUIS
XIX de Francia que decía “Sera legal que los aseguradores reaseguren con otras personas aquellos
riesgos que hubieran asegurados previamente por sí mismos”
La evolución histórica del seguro tiene como punto de partidas la civilización Babilonica, Egipto,
Grecia, Roma y la creación del Préstamo a la Gruesa Ventura la cual consistía en que el propietario
de una nave de mercancías pedía prestado a diferentes acreedores una suma de dinero igual al
valor de la mercancía Transportada. Si la nave llegaba sin problemas, devolvía la suma con un
interés de hasta un 15%; si se perdía la mercancía, el préstamo se entendía cancelado.
Edad Media
Tontinas: De origen italiano. Consistían en sumas fijas de dinero cuyo total se dividía entre
el número de supervivientes a fecha dada.
El seguro marítimo era una práctica habitual entre los navegantes y comerciantes
mediterráneos en la época en que Cristóbal Colon proyectó el viaje que le llevo a descubrir el
Nuevo Mundo. No es extraño pensar que al proyectar su expedición, Colon, tuviese la
preocupación de suscribir una póliza de seguro que garantizase los riesgos que afrontará.
La prohibición canónica del préstamo marítimo con interés, hizo que los especialistas se
esforzasen por formular el seguro del modo más opuesto posible a aquel contrato. Para
conseguirlo, la obligación del asegurador se disimulaba bajo la forma de un contrato de compra.
Aquél decía comprar al asegurado los objetos de que se trataba de asegurar y se reconocía deudor
del precio estipulado, conviniéndose en que el contrato sería nulo si estos objetos llegaban sanos y
salvos al punto de destino. Es decir, que la indemnización pactada revestía en el contrato la forma
de precio.
Esta ficción, empleada primero para el seguro marítimo, se hizo luego extensiva a los
contratos de seguros de vida, pero como aquí no podían designarse como objeto del contrato de
compraventa las personas aseguradas, se acudía al recurso de hacer recaer el contrato sobre una
cantidad de objetos y mercaderías.
Segunda Etapa.
Comprende el período que va desde el Siglo XIV hasta el Siglo XVII y es la del desarrollo y
formación del Seguro, aparecen las primeras Instituciones de Seguros en los Ramos de Marítimo,
Vida e Incendio.
Las primeras manifestaciones se dan con el florecimiento del comercio, ya que se hacen
más evidentes los peligros del transporte marítimo y terrestre. Se procura dar legislación sobre tal
fenómeno promoviendo la protección necesaria para comerciantes y transportistas.
Los primeros contratos de Seguro de Vida se dan en el Siglo XIV y eran para mujeres
embarazadas.
El primer contrato de Seguro conocido, relativo al Seguro Marítimo, data de 1347, suscrito
en Génova, ampara tanto los accidentes de transporte como la tardanza en la llegada del buque a
su destino.
Las primeras Pólizas de Seguro de Vida se extendieron en Londres en The Royal Exchange
por comisionistas que se reunían. Siendo emitida la primera Póliza de este ramo en 1583.
Las primeras manifestaciones del Seguro de Incendio se dan en 1667, en Inglaterra, a raíz
del famoso incendio de Londres, que destruyó 13,200 casas y 90 iglesias. Se crearon entonces las
oficinas de Seguros llamadas “FIRE Office* y “Friendly Society”,
En 1677 en Hamburgo, se funda la primera caja General Pública de Incendio, formada por
varios propietarios que reunían cierta cantidad para socorrerse entre ellos en caso de incendios.
En 1686 surge Lloyd's como la más poderosa empresa aseguradora.
En cuanto a la regulación Jurídica del Seguro, ésta se inicia con los estatutos de Florencia,
en 1369; Barcelona, 1435; Burgos, 1494; Sevilla, 1554.
Tercera Etapa.
Comienza a finales del siglo XVI, Hasta nuestros días en la que se afianzan los fundamentos
técnicos y jurídicos del Seguro.
En 1634 Blas Pascal, famoso matemático de su tiempo, da lugar al nacimiento del cálculo
de probabilidades y a la teoría de los Grandes Números. En Inglaterra, Edmund Halley elabora la
primera tabla de mortalidad, técnicamente construida.
Entre las más recientes fundaciones y que existen están: en 1910 la Compañía
Internacional de Seguros en Panamá, en 1915 La Centro Americana en el Salvador, en 1917 El
Ahorro Hondureño S.A. Compañía de Seguros en Honduras, en 1940 la Comanda Nacional de
Seguros en Nicaragua y 1948 Guranai y Townson S.A. en Guatemala.
En América Latina
La evolución del seguro en América Latina, dió por influencias de naciones europeas, sobre
todos los países de Francia, Inglaterra y España. Una de las manifestaciones más antiguas en este
sentido data de 1543, en que por primera vez llegaron al Perú mercancías aseguradoras de
España.
Pero ya en esta época surgen las primeras compañías de América en relación a seguros: en
el año de 1789 en México, 1795 en Cuba, 1796 en Argentina, 1808 en Brasil, 1854 en Uruguay,
1876 en Ecuador y en 1895 en Perú.
Las más antigua fundaciones y que actualmente existen son de nacionalidad, Chilena,
brasilera y Argentina.
El seguro en Venezuela
En el año 1930 se registró un suceso que iba a ser trascendental para el progreso de los
Seguros de Vida: el 1ro de junio comenzó sus actividades en Caracas la PanAmerican Life y
seguidamente se observa como empieza a despertar la conciencia pública a la noción de la
previsión social como una necesidad imperiosa del hombre civilizado.
En 1931, se funda Seguros Ávila, que fue la primera Empresa de Seguros inscrita en el
Ministerio de Fomento cuando se dictó la Ley de 1935, su registro tenía el No. 1 y fecha 8 de julio
de 1936.
Para 1956, las compañías nacionales ya eran 25 y las extranjeras 23. Sin embargo, de las
empresas nacionales, 8 al menos tenían capital mayoritariamente extranjero y sólo en el resto
eran auténticamente nacionales el capital y el control.
Los graves problemas económicos por los que atravesó el país, ocasionados por el cambio
de gobierno que se produjo en el año 1958, hicieron que muchas empresas nacionales se
declararan en quiebra o en liquidación amistosa. Algunas extranjeras decidieron cerrar sus oficinas
en Venezuela y retirarse del mercado directo.
En 1967 Venezuela reunió en Caracas las empresas de los países hermanos y entonces se
creó la Confederación Panamericana de Productores de Seguros (COPAPROSE). A continuación,
Venezuela ingresó al Buró Internacional de Productores de Seguros (BIPAR).
Tarifa
“Es el instrumento mediante el cual se determina el pago de una prima en función de tipo
de seguro y riesgo”
Las tarifas se clasifican en dos grandes grupos: tarifas obligatorias u oficiales, y tarifas
privadas o particulares.
Tarifación
Se llaman decrecientes debido a que la desaparición de los objetos no será total, sino que
en caso de siniestro, lo más probable es una pérdida parcial.
Entre estas tenemos las del seguro contra robo, las cuales se basan en que a menor capital
asegurado, se fija una tasa de prima más alta, la cual va decreciendo a medida que aumenta el
capital.
Son las que tienen igual reglamentación por estar previamente establecidas y no son
competitivas. Son éstas: tarifa de incendio: de automóvil; robo y la tarifa establecida por la
superintendencia de seguros para los colectivos de vida.
Tarifas proporcionales
Riesgo
La ley del contrato de seguro define el riesgo como el suceso futuro e incierto que no
depende exclusivamente de la voluntad del tomador, del asegurado o del beneficiario, y cuya
materialización da origen a la obligación de la empresa de seguros.
Desde el punto de vista técnico, puede decirse que el riesgo es la posibilidad de que por
azar ocurra un evento, futuro e incierto, de consecuencias dañosas susceptibles de crear una
necesidad patrimonial.
Prima de seguro
“Es La cantidad de dinero exigida para obtener cobertura conforme a una póliza de seguro
específica durante un determinado período de tiempo. Dependiendo del contrato de la póliza, la
prima podría pagarse mensualmente, trimestralmente, semestralmente o anualmente.”
“La prima es la contraprestación económica que ha de pagarse al asegurador a cambio de
que éste asuma las consecuencias económicas desfavorables derivadas del acaecimiento de los
riesgos objeto del seguro.”
Clasificación
Prima única. Cuando el tomador solamente está obligado al pago de una única prima a lo
largo de toda la vigencia del contrato de seguro.
Prima periódica. El tomador está obligado a pagar la prima de forma periódica. El plazo del
período de pago puede ser mensual, trimestral, anual, etc.
Según la duración
Póliza
Existe una gama muy amplia de riesgos a asegurar, por lo tanto, lo primero que se debe
hacer antes de tomar un seguro, es informarse detalladamente de las características del producto,
de modo de determinar con precisión los riesgos cubiertos y las exclusiones existentes. Una vez
aceptada la propuesta, se emite la póliza propiamente tal.
La póliza se compone de tres partes fundamentales:
A.- Condiciones particulares: Son los aspectos específicos de cada póliza en concreto que la
individualiza frente a las restantes.
Tienen que estar redactadas de forma clara y precisa. Además nunca deben perjudicar a
los consumidores, por lo que todas aquellas cláusulas que limiten sus derechos, tienen que
resaltarse de una forma especial y estar expresamente aceptadas por el asegurado.
Número de póliza
Tipo de póliza
Fecha
Número de la cuenta a cargar o abonar
Nombre de la cuenta a cargar o abonar
Parcial
Debe
Haber
Sumas iguales
Concepto
Nombre y firma de quien elabora, revisa y autoriza
Adicionalmente, las pólizas cheques contienen los datos de emisión del cheque:
Por último, las pólizas cheque pueden tener una copia del cheque emitido y deben contener la
firma y fecha de quien lo recibió.
Clasificación:
La indicación de los seguros existentes sobre el mismo objeto y riesgo. Las pólizas se
pueden clasificar en:
Simples: son aquellas en las que el objeto se determina con precisión, sin que pueda ser
reemplazado.
Flotantes: son aquellas que cubren una pluralidad de objetos, sustituibles, mientras dure
el contrato.
Con cláusulas impresas, contienen el condicionado general utilizado para toda clase de
riesgos. Deben ser aprobadas por la autoridad competente (…)
Con cláusulas manuscritas, contienen el condicionado particular conforme a la naturaleza
específica de cada riesgo. En caso de que surjan discrepancias entre ambas formas (…)"
Siniestro
El concepto de siniestro (del latín sinister) tiene tres grandes usos. Por un lado, hace
referencia a aquel o aquello que tiene propensión hacia lo malo o funesto. Se trata de una especie
de costumbre o tendencia que es malintencionada. Una persona siniestra, por ejemplo, puede ser
maligna o perversa: “El siniestro general ordenó el fusilamiento de los cuatro detenidos”, “Franco
es siniestro, siempre trata de agredir a la gente”.
Por otra parte, en el campo del derecho y de los seguros, un siniestro es un accidente o
daño que puede ser indemnizado por la aseguradora. Aplicado al contrato de seguro, el siniestro
es la concreción del riesgo cubierto y el nacimiento de la prestación del asegurador.
No obstante, también tienen lugar siniestro dentro del ámbito del hogar. En este caso, se
trata de toda una serie de problemas que se dan en la vivienda tales como rotura de cristales y
tuberías, inundaciones o incendios. Aspectos todos ellos, y otros muchos más, que se podrán
solventar gracias a los seguros que los propietarios de aquella tienen a su cargo con el claro
objetivo de proteger su casa.
Siniestro total: se da en aquellos casos en los que el siniestro ha provocado la destrucción total
del bien.
Siniestro parcial: se produce cuando el siniestro ha supuesto una serie de daños en el bien
asegurado, pero sin que los mismos hayan implicado la destrucción total de éste.
La Ley sobre el Contrato de Seguro determina en sus Artículos del 66 al 80 todas las
circunstancias a considerar para el aviso y pago del siniestro.
Coaseguro
Cuando el mismo seguro o el seguro del riesgo relativo a la misma cosa se hubiesen
repartido entre varias empresas de seguros en cuotas determinadas, cada empresa de seguros
estará obligada a pagar la correspondiente indemnización, solamente en proporción a su
respectiva cuota, aun cuando se trate de un solo contrato, suscrito por todas las empresas de
seguros.
No obstante lo previsto en el párrafo anterior, si en el pacto de coaseguro existe un
mandato a favor de una o varias empresas de seguros para suscribir los documentos contractuales
o para pedir el cumplimiento del contrato o contratos al tomador o al asegurado en nombre del
resto de las empresas de seguros, se entenderá que durante toda la vigencia del coaseguro las
empresas de seguros delegadas están legitimadas para ejercitar todos los derechos y para recibir
cuantas declaraciones y reclamaciones correspondan al tomador, al asegurado o al beneficiario.
Si el objeto asegurado cambia de propietario los derechos y las obligaciones derivadas del
contrato de seguro pasan al adquirente, pero tal situación deberá ser notificada a la empresa de
seguros dentro de los quince (15) días hábiles siguientes. Se exceptúa el supuesto de las pólizas
nominativas para riesgos no obligatorios, si en las condiciones generales existe pacto en contrario.
La Aseguradora podrá reducir la prestación debida hasta la suma que habría reportado si
el aviso se hubiera dado oportunamente.
Ejecutar todos los actos para evitar o disminuir el daño, los gastos que hace el Asegurado
para evitar o disminuir el daño y que no son considerados improcedentes los pagará la Compañía
de Seguros.
Principio de Contribución: Podría darse el caso que el mismo bien sea asegurado por su
valor real con distintos aseguradores. En tal eventualidad, si cada uno de los aseguradores
indemnizara un siniestro en su totalidad, el asegurador resultaría recibiendo una suma de dinero
superior al daño sufrido. Esta práctica sería contraria al espíritu y en consecuencia entra en acción
el llamado “Principio de Contribución”, en virtud del cual el monto del siniestro se prorratea entre
los distintos aseguradores, a razón de la suma nominal cubierta por cada uno de ellos.
Para recordar al asegurado la existencia de este principio y para evitar al mismo tiempo
posibles abusos, se le invita a declarar, en su solicitud de seguro, las pólizas que tuviera vigentes
sobre el mismo riesgo, las que serán tomadas en consideración al liquidarse un siniestro. Claro
está que no hay nada malo en contratar varios seguros en distintas compañías aseguradoras,
siempre y cuando el monto total asegurado no exceda del valor real.
Como es natural, las pólizas de seguro de vida constituyen caso parte, quedando
normalmente fuera del campo de aplicación del principio de contribución.
Así como puede ser que el asegurado contrate seguros en exceso del valor real del bien
asegurado, también se presenta en la práctica el caso opuesto, caracterizado por el hecho de que
el monto asegurado bajo una póliza o un conjunto de pólizas, resulte inferior al valor real del bien.
En este caso la doctrina considera que el propio asegurado se constituye en asegurador por la
diferencia entre el valor real y el valor cubierto por las pólizas. Se habla en este caso de
“coasegurador”, para indicar esta particular dualidad, por la cual el asegurado es también,
parcialmente, su propio asegurador. En tal circunstancia, todo siniestro es liquidado en la misma
proporción que el valor asegurado guarda con el valor real.
Reaseguro
Coaseguro
Para que se constituya coaseguro es necesario que el asegurado solicite o acceda a que
dos o más aseguradores se distribuyan el seguro, es decir, que en el coaseguro es
necesario el consentimiento del asegurado
Al Igual que el seguro, los reaseguros protegen a la compañía de seguros de la pérdida
financiera.
Todas estas modalidades de coaseguros y reaseguros están pensadas para que las
empresas aseguradoras puedan hacer frente a todas sus responsabilidades sin caer en una
situación de quiebra cuando los índices de siniestralidad superan determinados límites.
Tanto en el contrato de seguros como en el contrato de reaseguros persiguen la cobertura
de un riesgo y su indemnización en caso de siniestros o materialización de riesgo, la
reaseguradora garantiza que los riesgos asumidos por la aseguradora sean indemnizados.
Ambos contratos son onerosos.
Retenciones
Los pagos que hagan las empresas de seguro, las sociedades de corretaje de seguros y las
empresas de reaseguros, domiciliadas en el país, a los corredores de seguros y a los agentes de
seguros, sean personas naturales o jurídicas, residentes o domiciliadas en el país por las
prestaciones de los servicios que le son propios.
PN Residente 100% 3 %
PJ Domiciliada 100% 5%
Los pagos que hagan las empresas de seguros a las personas o empresas de servicios,
situadas en el país, con las cuales contraten la reparación de daños sufridos en bienes de sus
asegurados, así como los que hagan las empresas de seguros a clínicas, hospitales y demás centros
de salud, por la atención hospitalaria dada a sus asegurados, hecha exclusión de los honorarios
profesionales.
PN Residente 100% 3%
PJ Domiciliada 100% 5%
Conclusión
Es más conveniente definir el seguro como el contrato en virtud del cual, una parte se
obliga al pago de una prima determinada y la otra parte, el asegurador, se obliga a asumir un
riesgo igualmente determinado. A su vez, las compañías de seguros cubren los riesgos a los que se
ven expuestos los bienes o las personas. A cambio del pago de una cantidad (que se denomina
prima), la compañía de seguros pagará la cantidad acordada (indemnización) en el caso de que
ocurra un determinado evento (siniestro) cuyo riesgo de que ocurra es objeto de cobertura por el
seguro.
De acuerdo con el aviso del siniestro, La Ley sobre el Contrato de Seguro determina en sus
Artículos del 66 al 80 todas las circunstancias a considerar para el aviso y pago del siniestro.
Cuando el Asegurado tiene conocimiento de la realización del siniestro y/o el beneficiario conoce
que tiene derecho de reclamar la suma asegurada, deberá dar aviso a la Aseguradora, por escrito,
en un plazo máximo de 5 días.
En cuanto al reaseguro tenemos que es aquel que permite una nivelación o equilibrio en
las carteras constituidas, evitando la posibilidad de que los siniestros de elevado importe hagan
peligrar la estabilidad económica de la entidad, al traspasar parte del riesgo a otra aseguradora. El
Coaseguro es el reparto de un riesgo entre varios aseguradores. La razón del coaseguro es en la
actualidad la existencia de bienes con un alto valor (obras de arte, edificios, aeronaves…) cuya
cobertura supondría un riesgo excesivo para una sola compañía.
Bibliografía