Técnicas de estudio: Conoce los mejores 20 métodos de estudio
07/09/2021 / Métodos de aprendizaje
En este post te voy a explicar todo sobre las técnicas de estudio y cómo puedes aprovecharlas para
mejorar tu nivel de aprendizaje. Así como los distintos tipos de métodos de estudio y sus ventajas.
El momento de estudiar es uno de los más importantes del día. Durante el mismo, se requiere
mantener un elevado nivel de concentración y disciplina para eliminar las distracciones y
enfocarse en el aprendizaje.
No obstante, esto puede resultar bastante difícil en algunos casos. Afortunadamente, existen
múltiples técnicas de estudio que te ayudarán a concentrarte y retener información de forma más
sencilla. Te invitamos a continuar con nosotros para conocer todos los detalles sobre ellas.
¿Qué son las técnicas de estudio?
Las técnicas de estudio consisten en una serie de métodos aplicados al momento de
estudiar, cuya finalidad es facilitar la concentración del estudiante durante el proceso de
aprendizaje.
Algunas de sus ventajas son:
Retener información con mayor facilidad.
Definir prioridades para estudiar de manera más organizada.
Administrar el tiempo de forma más eficiente y mantenerse motivado.
Una de las características más notorias de estas estrategias es que pueden aplicarse muy
fácilmente a cualquier área de estudio. Al mismo tiempo, son muy sencillas de llevar a cabo, por lo
que pueden ser aprendidas en un período de tiempo muy corto.
Objetivo principal de una técnica de estudio
Tal como se ha destacado con anterioridad, el objetivo principal de una técnica de estudio es
ayudar al estudiante a lograr una mayor concentración al estudiar.
Al mismo tiempo, se busca incrementar su capacidad para retener información, así como su
motivación para continuar aprendiendo. Debido a esto, su utilización, independientemente del
área de estudio de su usuario, es muy recomendable.
Identificar tu forma de aprender
Antes de aplicar estas técnicas de aprendizaje, es importante determinar cuál es tu forma de
aprender al momento de obtener nuevos conocimientos.
Esto consiste en un conjunto de características personales que determinan las actividades, los
medios y los sentidos por medio de los cuales se asimila información con mayor facilidad.
Bien sea por medio de la toma de notas, al observar imágenes o videos, a través de sentidos como
la vista, el oído, el tacto, o bien una combinación de todos ellos.
Actualmente se han definido tres formas de aprendizaje generales:
La visual: Como su nombre lo indica, la forma de aprendizaje visual se basa en relacionar
imágenes con ideas o conceptos. Los mapas conceptuales son un buen ejemplo de ello. Es
la forma de aprendizaje más común entre las personas.
La auditiva: Por otra parte, los individuos que aprenden de manera auditiva suelen
retener información de forma más eficiente al recordar expresiones orales. Si bien no es
tan eficiente como el medio visual al momento de relacionar conceptos, es de gran
importancia al estudiar temas como los idiomas o la música.
La kinestésica: Finalmente, el sistema kinestésico se encuentra basado en el movimiento y
el tacto. Por ejemplo, al manipular herramientas o instrumentos, o al caminar mientras se
recita información. En general, esta forma de aprendizaje es un poco más lenta que las
otras dos. No obstante, tiende a resultar en una mayor retención de la información.
La mayoría de las personas suele utilizar alguna de ellas más que las otras. Por esto, es muy
importante determinar cuál se ajusta mejor a nosotros antes de comenzar a aplicar las técnicas de
estudio.
¿Para qué sirven las técnicas de estudio?
Como se ha destacado con anterioridad, las técnicas de estudio sirven para ayudar a los
estudiantes a sacar el mayor provecho posible a sus rutinas de estudio.
Esto se logra al organizar los estudios, crear esquemas de repaso, incrementar la concentración
del estudiante, facilitar la retención de información, desarrollar la motivación y mucho más, todo a
través de las técnicas de aprendizaje.
Tipos de técnicas de estudio
Las técnicas de estudio pueden categorizarse en distintos tipos de acuerdo a la idea básica
detrás de su aplicación.
De este modo, cada estudiante puede aplicar aquellas que se ajusten de forma más eficiente a sus
preferencias de estudio. Entre los principales tipos de técnicas de estudio es posible mencionar:
El subrayado: Consiste en resaltar las ideas más significativas del texto con distintos
colores de acuerdo con la importancia del punto que representan
El Resumen: Este tipo se basa en extraer las ideas de mayor relevancia del texto sin
necesidad de realzarlas. Es una muy buena alternativa para realizar repasos del contenido,
afianzando el conocimiento general
El Esquema: Reúnen las ideas y las organizan de manera lógica. Es una excelente opción
cuando se tiene un buen dominio del tema, pero se desea contar con una herramienta de
apoyo para repasar. Los mapas mentales y conceptuales con un buen ejemplo de este tipo
de estrategia
Los cuadros sinópticos: Exponen un conjunto de ideas interrelacionadas entre sí de forma
organizada y fácil de entender. Son ideales tanto para el estudio como para el repaso.
20 técnicas de estudio
En este punto, de seguro te estarás preguntando qué otros métodos puedes aplicar para optimizar
tus hábitos de estudio. A continuación te presentamos 20 técnicas de estudio muy eficientes que
puedes utilizar en casa para lograr un aprendizaje mucho más completo.
1. Pomodoro
2. Mapas mentales
3. Resúmenes
4. Listas
5. Esquemas
6. Cuadro comparativo
7. Realizar ejercicios
8. Explicar el tema
9. Leer en voz alta
10. Encontrar exámenes pasados
11. Autoevaluación
12. Calendario de estudios
13. Organización del tiempo
14. Grupos de estudios
15. Flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio
16. Apuntes clásicos
17. Subrayar lo importante
18. Mnemotecnia
19. Método de Cornell
20. Podcast
Cada una de ellas tiene sus ventajas y lo mejor es que todas están disponibles para que las puedas
usar en cualquier momento.
Método de estudio Pomodoro
El método de estudio Pomodoro consiste en dividir el tiempo de estudio en plazos de 25
minutos, los cuales son denominados “Pomodoros”.
Reglas del método pomodoro:
Estos se encontrarán separados por intervalos de descanso que también tendrán una
duración establecida, la cual se irá incrementando luego de cada Pomodoro.
Una vez que finalices el primer lapso de estudio, podrás descansar durante cinco minutos.
Luego de ello, debes continuar estudiando hasta que completar el segundo Pomodoro,
cuyo descanso será de 10 minutos.
De esta forma, la tercera pausa tendrá una duración de 15 minutos. Por otra parte, para el
cuarto descanso es recomendable alejarse y dedicarse a cualquier actividad breve para
despejar la mente. Luego de ello, se vuelve a comenzar.
Como puedes ver, el método Pomodoro resulta bastante sencillo, ya que todo lo que se necesita
para llevarlo a cabo es contar con un reloj con alarma y la voluntad de respetar los
intervalos, tanto de estudio, como de descanso.
Mapa mental
El mapa mental es una herramienta de estudio bastante útil. Consisten en un diagrama que se
utiliza para representar ideas, palabras, dibujos, imágenes, entre otros elementos que se
relacionan a una idea o concepto central.
Se trata de uno de los métodos más eficaces para extraer, organizar y memorizar información,
siendo una técnica de estudio muy popular.
Son de gran ayuda al momento de repasar los puntos clave sobre un tema, permitiendo resumir
sus ideas más importantes a través de palabras clave, abreviaturas, dibujos, signos, códigos, entre
otros.
Resúmenes
Los resúmenes consisten en un escrito, generalmente breve, en el que se sintetizan los puntos
de mayor relevancia de un texto de mayor complejidad.
De esta forma, se descarta todo el contenido que no sea vital para la comprensión de la idea
principal. Los resumenes son una técnica bastante recomendable al momento de repasar o
memorizar algún tema en particular.
Pasos para elaborar un resumen:
Para elaborarlos, es necesario leer y comprender el texto original en su totalidad.
Posteriormente, el mismo se separará en párrafos en los que se destacarán las ideas
principales y secundarias. A continuación, los puntos resaltados se transcriben a un papel y
se redactan los párrafos nuevamente haciendo uso de ellos.
Finalmente, es importante leerlo para asegurarse de que la información pueda entenderse
y no se haya omitido ningún punto importante.
De esta forma, tu resumen estará listo. Una vez que empieces a utilizarlo, notarás que se trata de
una fabulosa forma de estudiar.
Listas
Al momento de aprender, es sumamente importante mantener la organización. Las listas
consisten en ordenar los contenidos a repasar de acuerdo a las prioridades del estudiante.
De esta forma, se puede definir el orden en el que se desea estudiar los temas y seguir una
secuencia mucho más ordenada y menos estresante.
Hacer esquemas
Los esquemas son representaciones gráficas de distintos conceptos o ideas que guardan relación
entre sí.
Habitualmente, estas herramientas se elaboran a partir de una idea principal, la cual se une a
otros puntos secundarios que son cruciales para comprender el tema que se estudia.
Son una muy buena herramienta cuando se necesita aprender temas complejos, pues permiten
sintetizarlos para entenderlos más fácilmente.
Existen muchos tipos de esquemas que pueden elaborarse de acuerdo a las preferencias de cada
estudiante. Sin embargo, el principio básico detrás de cada uno es el mismo.
De esta forma, se convierten en uno de los mejores métodos de estudio, especialmente para
temas extensos o complejos.
Cuadro comparativo
Los cuadros comparativos son herramientas que permiten realizar una comparación entre dos o
más elementos de manera gráfica y organizada. De esta manera, es posible vincular ambos
conceptos y definir sus principales similitudes, diferencias y características.
Ventajas:
Ofrecen una lectura muy ordenada en la que se exponen con claridad los puntos que se
desea comparar.
Al clasificar la información de esta manera, resulta mucho más sencillo retenerla y llegar a
una conclusión con respecto a la misma.
En general, los cuadros comparativos se utilizan como una técnica de estudio o de análisis,
especialmente al tratar con temas complejos, pues facilitan mucho su comprensión.
Realizar ejercicios
Al momento de realizar ejercicios, se pasa de la teoría a la práctica. Esta técnica de estudio es muy
útil para habituarte a los desafíos que pueden presentarse al momento de realizar test o
exámenes, disminuyendo de esta forma los efectos del estrés y favoreciendo el desarrollo de la
memoria activa.
Se trata de un método muy recomendable que brinda a los estudiantes experiencia previa que les
permite desempeñarse de manera satisfactoria durante las pruebas y los exámenes.
Explicar el tema
Explicar el tema que se estudia, tanto a uno mismo como a otra persona, es una de las mejores
formas de aprender. El estudiante debe haber alcanzado una conclusión con respecto al tema y
contar con un elevado nivel de entendimiento sobre el mismo.
De esta forma, no solo podrá reafirmar sus conocimientos, también tendrá la oportunidad de
obtener un punto de vista diferente del tema, o de generar incógnitas que quizás no hubiera
podido alcanzar por medio de otras técnicas.
Leer en voz alta
Leer en voz alta te permite reafirmar los conocimientos adquiridos. Al aplicarla, la información no
solo será captada por los ojos, sino también por los oídos. Resulta bastante útil al momento de
escribir artículos, resúmenes o ensayos.
Leer en voz alta nos permite identificar errores y encontrar incoherencias.
De esta forma, al estudiar en voz alta resulta más sencillo memorizar el contenido. Sin embargo, se
trata de un método que requiere bastante concentración por parte del estudiante.
Encontrar exámenes pasados
Buscar exámenes pasados en internet puede darte una idea del tipo de preguntas que encontrarás
al momento de presentar la evaluación. Gracias a ello, podrás tener una referencia sobre los
puntos en los que debes enfocarte al estudiar.
Sin embargo, esta técnica de estudio no es infalible, ya que las interrogantes del examen final
podrían ser totalmente diferentes a las encontradas en la web, por lo que no se recomienda
abusar de ella.
Autoevaluación
La autoevaluación es una de las técnicas de aprendizaje prácticas más recomendables. Como su
nombre lo indica, consiste en plantearse un test o un examen a uno mismo para determinar qué
tanto conocimiento se tiene sobre el tema que se aprende.
La autoevaluación debe contener preguntas desafiantes que estimulen a la mente.
Es preferible no conocer una respuesta en una autoevaluación y continuar estudiando que
fallar en el examen real.
Otra alternativa muy recomendable es pedir a un familiar o amigo que prepare la evaluación para
nosotros. De esta manera, podremos conocer qué puntos dominamos y en cuáles debemos
esforzarnos un poco más.
Calendario de estudios
Un calendario de estudios, también conocido como “Cronograma de estudios”, es un horario en el
que se definen todas las horas del día en las que se dispone de tiempo para estudiar, así como los
plazos establecidos para cada tema o asignación.
Se trata de una herramienta de estudio muy recomendable que te permitirá planificar tu día y tus
rutinas de aprendizaje de forma mucho más eficiente.
Organización del tiempo
Organizar el tiempo es uno de los factores más importantes al momento de aprender. Como se ha
mencionado en el punto anterior, resulta necesario asignar un momento específico para el repaso
de cada materia.
Al mismo tiempo, es aconsejable que la hora de estudio sea la misma diariamente. De esta forma,
el cerebro se encontrará más dispuesto a retener información en ese momento, lo cual será una
gran ayuda.
Grupos de estudios
Estudiar con amigos es una de las técnicas de aprendizaje más eficaces que existen. Al hacerlo, es
posible intercambiar ideas, conocer distintas opiniones, reforzar conocimientos, plantear
preguntas y mucho más.
Los grupos de estudio permiten que sus integrantes se apoyen mutuamente para lograr
comprender el tema de forma más completa, al generar interrogantes, compartir puntos de vista y
mucho más.
No obstante, es importante que los grupos de aprendizaje mantengan la disciplina y dejen a un
lado las distracciones para enfocarse en aprender. Si se logra será una de las técnicas de
estudio más completas.
Flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio
Las flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio, son herramientas que contienen una serie
de palabras, números, símbolos o imágenes, las cuales sirven como apoyo para repasar y
memorizar el contenido que se estudia.
Son utilizadas en una gran variedad de asignaciones, como la física, la química, la matemática, la
historia, la literatura, entre otros.
Habitualmente, en un lado de la ficha o tarjeta se coloca una pregunta y en el otro la respuesta a la
misma. También son utilizadas para escribir fórmulas, fechas, palabras clave y mucho más.
Son una técnica de estudio muy didáctica que puede utilizarse en juegos educativos y otras
actividades con el fin de facilitar la memorización.
Apuntes clásicos
Pocas técnicas de estudio tienen tanta eficacia como tomar tus propios apuntes. De esta forma,
interpretarás el contenido que deseas aprender antes de escribirlo. Además, al plasmarlo en
papel, el cerebro reafirmará y conservará estos conocimientos.
De esta forma, será mucho más sencillo retenerlos de forma definitiva al momento de estudiar. A
causa de ello, tomar apuntes, hacer resúmenes y en general, escribir el tema que se repasa es uno
de los mejores métodos para garantizar el aprendizaje.
Subrayar lo importante
El subrayado consiste en destacar las ideas más importantes de un texto haciendo uso de un
resaltador o un lápiz de color.
Se trata de una técnica sencilla, la cual no requiere de mucho esfuerzo. Debido a ello, no ofrece los
resultados más eficientes.
Sin embargo, puede ser de utilidad al momento de resaltar puntos importantes para la
elaboración de una herramienta de estudio diferente, como un mapa mental, un esquema o un
cuadro comparativo.
Mnemotecnia
Esta técnica de aprendizaje consiste en generar imágenes o palabras clave mentales que puedan
asociarse con el concepto que se estudia.
Es un truco muy efectivo y estimulante para la memoria, cuyos resultados están comprobados. Sin
embargo, es una técnica que requiere de mucha práctica para poder dominarla. Si bien no es
difícil, es necesario acostumbrarse a su funcionamiento.
Es especialmente útil al momento de recordar conceptos complejos, listas, palabras en otros
idiomas, o distintos temas que requieran razonamiento por parte del estudiante.
Método de Cornell
El método de Cornell es un sistema que se emplea al momento de tomar notas. A través de él, es
posible condensar y organizar apuntes de manera eficiente.
Para emplearlo, el estudiante debe dividir su hoja de trabajo en dos columnas.
Una para apuntes y otra para preguntas o palabras clave relacionadas con el tema.
Al mismo tiempo, se dejarán unas cinco o siete líneas en blanco al final de la hoja.
De esta forma, las notas tomadas durante la clase se colocan en la columna para apuntes,
parafraseando las ideas extensas y utilizando abreviaturas para las oraciones largas. Mientras
tanto, las observaciones y preguntas relevantes se colocarán en la otra columna.
Una vez que se finalice la toma de notas, se elaborará un pequeño resumen en las líneas libres,
el cual será de gran ayuda para comprender el tema al momento de estudiar.
Durante el estudio, el alumno utilizará sus apuntes para intentar dar respuesta a las preguntas que
ha planteado. Por ello, se verá en la necesidad de consultar sus apuntes frecuentemente,
favoreciendo la retención de la información.
Podcast
Actualmente uno de los formatos más populares de entretenimiento es el «podcast», sin embargo
para quienes son auditivos es una buena forma de aprender. Puedes encontrar podcast de
prácticamente todos los temas.
Si bien el más popular a nivel educativo son los audiolibros (que no forman parte del formato
podcast), existen canales de youtube y personas en plataformas como spotify que se dedican a
difundir temas académicos por medio de este tipo de plataformas.
¿Cómo elegir la mejor técnica de estudio?
Como se ha demostrado con anterioridad, la selección de técnicas de estudio disponibles
actualmente es sumamente amplia. Debido a ello, en algunos casos puede ser un poco complicado
determinar cuál de ellas utilizar.
Si deseas encontrar el mejor método de estudio para ti, inicialmente debes determinar tu forma
de aprendizaje, tal y como se mencionó previamente.
Basándote en esto, podrás seleccionar aquellas técnicas que se ajusten a tu manera de aprender,
bien sea con metodologías basadas en el aspecto visual, auditivo o kinestésico.
Una vez que hayas conseguido determinar el tipo de técnica que te favorece, podrás probar los
distintos métodos comprendidos en dicha categoría para descubrir cuál de ellos resulta más
eficiente de acuerdo a tus preferencias de estudio.
Hábitos de estudio
Además de las distintas técnicas de aprendizaje mencionadas con anterioridad, puedes recurrir a
algunos hábitos de estudio que serán de ayuda para aprender de forma más eficiente y segura.
Entre estos se destacan:
Definir un objetivo de estudios: Es muy común no acabar nada por no tener objetivos de
estudio. Lo mejor es que establezcas una meta y la cumplas, de esa forma podrás medir tu
avance.
Estudia siempre a la misma hora: Con esto podrás crear un hábito con el que tu cerebro se
irá acostumbrando a estudiar en determinado momento del día.
No descuides tus horas de sueño: Está comprobado que el nivel de aprendizaje de una
persona que no cuenta con las horas de sueño suficientes disminuye considerablemente.
Desactiva las notificaciones de tu teléfono: La distracción más común son las redes
sociales. Al momento de estudiar asegúrate de quitar todas las distracciones posibles.
Recompensa tu esfuerzo: Después de una jornada de estudio date un gusto. Míralo como
una recompensa por tus esfuerzos, puede ser algo sencillo como una partida o tu postre
favorito.
Si logras definir y respetar tus metas, te será mucho más sencillo enfocarte en el aprendizaje e
ignorar las distracciones.
Si logras establecer y posteriormente mantener estos hábitos de estudio, en definitiva lograrás
aprender de forma mucho más eficiente e incrementarás tu rendimiento académico de manera
notoria.
¿Por qué son importantes los métodos de estudio?
Los métodos de estudio son sumamente importantes, ya que permiten corregir los malos hábitos
de estudio y ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento académico.
Al mismo tiempo, son de gran ayuda para estimular la mente y desarrollar la memoria a
futuro. Debido a ello, son herramientas muy valiosas que cualquier estudiante debe conocer.
¿Cómo mejorar el aprendizaje? Además de las distintas formas de aprendizaje mencionadas con
anterioridad, existen ciertas estrategias de aprendizaje que pueden ser de gran utilidad al
optimizar este procedimiento de manera muy notoria.
Estrategias de aprendizaje vs. técnicas de estudio
Las estrategias de aprendizaje se desarrollan desde diferentes puntos de vista y tomando en
consideración distintos aspectos.
De acuerdo con Schmeck (1988) y Schunk (1991), estas estrategias pueden definirse como una
secuencia de planes o procedimientos por medio de los cuales se busca alcanzar una meta
académica en específico.
Estas estrategias no deben confundirse con las técnicas de estudio, las cuales son elementos
particulares que tienen lugar dentro de esta secuencia.
De esta forma, las estrategias de aprendizaje son procedimientos mucho más avanzados que
buscan la solución de ciertos problemas o inconvenientes académicos en los cuales se incluye una
o varias técnicas de estudio.
Organización y disciplina al momento de estudiar
Si bien las distintas técnicas de estudio mencionadas con anterioridad son bastante
efectivas, ninguna de ellas surtirá efecto si el estudiante no mantiene el orden y la disciplina al
momento de estudiar.
Si no consigues organizar los temas que se estudiarán de acuerdo a su prioridad, no logras
eliminar las distracciones y no tienes la intención y la voluntad de aprender, estos métodos
perderán toda su eficacia.
Por ello, al momento de estudiar es muy importante ser disciplinado. Sigue horarios establecidos,
busca un lugar tranquilo y silencioso en donde te sea posible concentrarte y mantén tu
Smartphone y cualquier otra distracción lejos de ti.
Es muy importante que seas disciplinado con tus descansos.
Excederte con tus estudios no te ayudará a aprender, de hecho, tendrá el efecto contrario. Debido
a esto, debes asegurarte de hacer pausas y respetar tus horas de sueño.
De esta forma, las técnicas de estudio mencionadas con anterioridad sin duda te ayudarán a
aprobar cualquier evaluación y superar todos los retos que te propongas.