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La contrapublicidad
La contrapublicidad representa un movimiento de crítica a la publicidad y, a través de ella, a las
grandes empresas y multinacionales que la utilizan. El término está acuñado por grupos y organizaciones
que rechazan el modelo económico dominante y las prácticas empresariales abusivas o no
compatibles con el desarrollo sostenible.
Estos grupos denuncian a la publicidad por considerar que es un motor de consumo que muestra una
realidad deformada y busca que el ciudadano consuma sin límites. El mensaje contrapublicitario se crea
de dos formas:
1. Modificando los anuncios del anunciante al que se quiere denunciar.
Se trata de difundir las críticas hacia una marca, su actuación comercial o corporativa o sus
productos aprovechando las campañas que ella ha realizado o está realizando. Para ello se
manipulan elementos visuales o de texto de forma que el contenido cambie. Lo que el publico ve
es la campaña que ya conoce modificada para trasladar el mensaje de denuncia.
2. Diseñando una campaña original de denuncia.En este caso el mensaje es totalmente nuevo
y se crea como cualquier campaña de publicidad. Si sigue el proceso de planificación (Bloques 5 y
6) que hemos estudiado (investigación, objetivos, estrategia, creatividad, plan de medios y
evaluación) tendrá más posibilidades de ser eficaz.
De esta forma lo grupos contra la publicidad se convierten en anunciantes y utilizan, al menos en este
segundo caso, las mismas técnicas que sus denunciados para crear y difundir su mensaje. Lo que cambia
es el contenido de la propuesta que, lógicamente, responde a sus preocupaciones y a su ideología.
Lo que la contrapublicidad traslada a la sociedad un modelo distinto, contrario al de
producción y consumo, que busca sensibilizar sobre el cuidado del mediambiente, los derechos
humanos, la paz, la justicia o el reparto de recursos en el planeta. En algunos países, entre ellos Canadá,
Francia, Italia y Japón, se viene produciendo una movilización social que propicia la expansión de estos
valores unida al rechazo de la globalización.
La organización anticonsumo más conocida en el mundo es The Media Foundation, nacida en 1989
(Vancouver, Canadá) cuando Kalle Lasn y un grupo de fotógrafos y publicitarios deciden actuar contra la
campaña “Forest forever” de la industria maderera, difundido por la cadena de televisión pública
canadiense CBC. Lasn y su grupo crearon un crítico anuncio que la CBC se negó a emitir para evitar el
conflicto hasta que la polémica llegó a la opinión pública y “Forest forever” fue retirado.
Desde entonces esta fundación es conocida por sus campañas como “El día de no comprar nada” o “La
semana sin televisión” y por su actividad de “cazaanuncios” a través de “Adbusters”.
En España el grupo Consume hasta morir, perteneciente a la comisión de consumo de la organización no
gubernamenal Ecologistas en Acción, realiza una actividad semejante a la de The Media Foundation,
difundiendo el mensaje de consumo responsable a través de convocatorias, concursos, talleres, etc.