Neem
El árbol de los mil usos empezó a extenderse por todo el subcontinente indio y también por otros
países con los que la India tenía relaciones comerciales y culturales . El neem tuvo su origen en los
bosques secos del interior de Myanmar y desde allí colonizó las junglas secas del oeste y el centro
de la India.
En medicina tradicional, la corteza de neem también se utiliza para aliviar inflamaciones e
irritaciones cutáneas y curar heridas, hemorroides y encías sangrantes. La savia, por su parte, se
emplea para curar diversas dermatosis incluidas hasta hace poco las tremendas úlceras de la lepra.
La goma, similar a la arábiga, se utiliza como emulgente para el dolor de garganta y las flores como
vermífugos, para aliviar la tos y varias dolencias oculares, entre ellas las cataratas. Los frutos,
también con poder vermífugo, sirven para tratar los trastornos urinarios, purificar la sangre y curar
los granos sangrantes. El aceite, que hasta hace unas décadas se empleaba como un fortaleciente
infantil en el sur de la India, se considera todavía como un remedio óptimo para los eccemas,
asbcesos, lesiones lepróticas, para la psoriasis y la caspa, para matar piojos y para aliviar
comezones. Utilizado en masajes, se considera asimismo ideal para combatir el reumatismo y los
dolores articulares.
Las hojas, por su parte, se emplean en la inducción del parto y el tratamiento de los trastornos
posteriores, para la higiene íntima (por sus propiedades antiinflamatorias y antisépticas), para
inducir la lactación (propiedad que también se utiliza a veces en la industria láctica), para combatir
distintas afecciones cutáneas y para tratar la diabetes. Tras una serie de infructuosos estudios
realizados a principios del siglo xx, la eficacia terapéutica del neem y la utilización industrial de su
aceite en la fabricación de jabones y otros productos empezó a investigarse a fondo durante la II
Guerra Mundial.
El extracto de semilla de neem contiene azadiractina, un compuesto activo que puede combatir
los parásitos que afectan el cabello y la piel, como los piojos, ya que actúa interrumpiendo el
crecimiento de los parásitos e interfiriendo en la reproducción y otros procesos celulares.
El extracto de neem y la nimbidina, un compuesto que se encuentra en el aceite de neem, también
pueden tratar la caspa debido a sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Nimbina es
un compuesto químico clasificado como triterpenoide aislado de Azadirachta indica. Este se cree
que es responsable de gran parte de las actividades biológicas de neem, y se dice que tiene
propiedades antiinflamatorias, antipiréticas, antifúngicas, antihistamínicas y antisépticas.
Su uso reduce la caspa, tiene propiedades germicidas y antibacterianas reduce el exceso de grasa
en el cabello, combinado con otras hierbas ayuda a tratar y acondicionar su cabello. También es
anti piojos.