LA PERMUTA
ARTICULOS 1558 AL 1564 DEL CÓDIGO CIVIL
La permuta es un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar el derecho
de propiedad (dominio) de una cosa para recibir el derecho de propiedad (dominio) de otra. Es
el contrato que sirve para regular el acto.
También puede ser el contrato por el cual uno de los contratantes se obliga a entregar el
dominio de una cosa y otra en dinero, pero cabe aclarar que en algunas legislaciones, si la
parte en numerario es superior o igual al valor de la cosa, el contrato será de compraventa; si
el valor de la cosa es mayor que la cantidad de dinero, el contrato es de permuta.
La permuta puede ser utilizada como un mecanismo legal para el cambio de divisas en
situaciones en la que esta actividad se encuentra prohibida o limitada por un régimen de
control de cambio.
LA PERMUTA EN EL DERECHO ROMANO.
Los romanos distinguieron el pacto producto del mero consentimiento, de los contratos
sancionados y reconocidos por el derecho civil. Las formalidades eran las que proporcionaban
fuerza obligatoria a los convenios.
El derecho romano contractualista es sustancialmente formalista porque al consentimiento de
las partes debía adicionarse, para que del contrato se originase, una acción, el cumplimiento
de las formalidades impuestas por el ordenamiento jurídico. Ya que las formalidades eran las
que hacían producir eficacia al contrato y se consideraban como la verdadera causa civil de las
obligaciones.
Como el formalismo constituía un obstáculo para la contratación; comenzó a decrecer, y la
voluntad llega a asumir una posición clara dándose eficacia al consentimiento por si mismo,
para que nacieran relaciones obligatorias, debido a la evolución jurídica se le dio validez al
consentimiento y así con el desarrollo del trafico jurídico las relaciones entre particulares
fueron dando lugar al nacimiento de otras convenciones que no entraban dentro del recinto
de los contratos consagrados por el ius civilis, lo que motivo a englobar aquellas relaciones
contractuales que en un principio no engendraban obligaciones exigibles.
Cuando la evolución del Derecho Romano hizo del acuerdo de voluntades el elemento
característico del contrato, se acepta que puedan ser perfeccionados por el mero
consentimiento de las partes, apareciendo así, los contratos consensuales.
El contrato se aplica a todo acuerdo de voluntades reconocido por el derecho civil, dirigido a
crear obligaciones civilmente exigibles. Pero no todo acuerdo de voluntades era considerado
contrato, sino solamente aquellas relaciones a las que la ley atribuía el efecto de engendrar
obligaciones civilmente exigibles. Estos llegaron a constituir una de las fuentes más fecundas
de los derechos de crédito. Estaba siempre protegido por una acción que le atribuía plena
eficacia jurídica, cosa que también ocurría con algunos pactos que no entraban en la categoría
de contratos, pero existía también un gran número de convenciones o pactos que, a diferencia
de los contratos, no estaban provistos de acción para exigir su cumplimiento y carecían de
nombre.
Surgiendo así diversas figuras contractuales generadoras de obligaciones que se agrupan bajo
la denominación común de otras convenciones sancionadas y cuya eficacia jurídica fue
reconocida mediante el otorgamiento de acciones. Dentro de esta categoría se encuentran los
contratos innominados y dentro de este tipo de contrato encontramos la Permuta.
La Permuta también llamada contrato de cambio es un negocio innominado por el que las
partes convienen, que una debe entregar a la otra una cosa y recibir de esta otra cosa en
cambio. Consiste en que una persona transfería a otra la propiedad de una cosa para que ésta
a su vez le trasmitiera la propiedad de otras u otras.
Era una convención sinalagmática transmitente de manera recíproca del dominio o derecho de
propiedad que el permutante va a ejercer sobre las cosas que adquiere como consecuencia del
cambio, por tanto engendra obligaciones de dar, su conclusión tiene lugar cuando una de la
partes ha hecho entrega de una cosa con el objeto de que esta cumpla con una prestación de
igual naturaleza.
La Permuta consiste en un cambio de propiedad de una cosa por otra, es un contrato clásico
innominado, doy para que des “Do ut des” y al respecto los sabinio nos consideraban que eran
varias las diferencias entre la compraventa y la permuta razón por la cual prefirieron
denominar a la permuta como un contrato innominado.
Desde un principio se trató de confundirlo con la compraventa, pero ya desde entonces se
diferenciaban en muchos aspectos:
1- La permuta solo adquiere fuerza obligatoria cuando una de las partes ejecuta su
obligación.
2- En la Permuta ambas partes se denominan permutantes y en la compraventa, hay
vendedor y comprador.
3- En la permuta cada una de las partes transfiere la propiedad de las cosas que entregan y
en la compraventa se transfiere la posesión pacífica y duradera de las cosas.
4- La permuta es un contrato innominado DU UT DES, y la compraventa un contrato
consensual.
REGULACION LEGAL DE LA PERMUTA
SENTIDO DEL ARTICULO 1558 DEL CÓDIGO CIVIL VENEZOLANO.
Artículo 1558 del Código Civil Venezolano:
La Permuta es un contrato por el cual cada una de las partes se obliga a dar una cosa para
obtener otra por ella.
Nos indica que la Permuta es un acuerdo de voluntades que puede ser entre dos o mas
personas, donde la prestación de una de las partes consiste en la obligación de transferir a la
otra la propiedad de una cosa cierta, con la condición de que ésta a su vez le haga entrega de
la propiedad de otra cosa cierta.
Existe una reciprocidad entre las partes y el contrato queda configurado desde que ellas se
comprometen a transferirse mutuamente la propiedad de dos cosas ciertas. La disposición del
mismo artículo establece la diferencia entre este tipo de contrato y la compraventa al no
mencionar el precio, es un trueque te doy una cosa para que me des otra cosa, pero en
especie no en dinero.
Artículo 1559 ejusdem:
La Permuta se perfecciona, como la venta, por el solo consentimiento.
Artículo 1563, ejusdem:
Las demás reglas establecidas para el contrato de venta se aplican al de permuta.
El principio general, es que la permuta se rige por las mismas normas que la venta, el legislador
insistió innecesariamente en el principio de la consensualidad del contrato y estableció
expresamente que en la permuta los gastos de escritura y accesorios serán satisfechos de por
mitad con los contratantes, salvo que los mismos hayan dispuesto lo contrario, lo que no es
sino la aplicación “ mutatis mutandis” de la regla instituida en materia de venta.
Las normas específicas de la permuta son las referentes a:
1- Permuta de la cosa ajena: Establecida en el artículo 1560 del Código Civil , según el cual el
que ha recibido ya la cosa y prueba que el otro contratante no era dueño de la cosa dada en
permuta solo queda obligado a devolver la que recibió y no queda obligado a dar lo que
prometió.
2- Evicción de la cosa permutada: artículo 1501. El permutante que padecido evicción de la
cosa que recibió, puede, a su elección, demandar la indemnización de perjuicios o repetir la
cosa que dio. Esta disposición marca una diferencia con la venta, ya que en la venta quien
sufre evicción solo puede obtener coactivamente una indemnización en dinero mientras que
en la permuta puede optar entre exigir una indemnización en dinero o la repetición de la cosa.
3- Oponibilidad de la resolución de la permuta a los terceros.
La resolución del contrato conforme a lo establecido en los artículos 1560 y 1561, (permuta de
la cosa ajena y evicción) no perjudica los derechos de terceros, antes del registro de la
demanda en caso de inmuebles o antes del registro de la demanda si se trata de muebles.
CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO
La permuta es un contrato:
1- Traslativo de dominio: Sirve para transmitir la propiedad.
2- Principal: no depende de otro contrato
3- Bilateral. Se realiza entre dos o, más personas.
4- Oneroso: Es necesario un intercambio y si no sería uno de donación de bienes.
5- Conmutativo (generalmente): Ambas partes suelen tener las mismas obligaciones y
derechos.
6- Aleatorio por excepción.
7- Instantáneo o de tracto sucesivo.
8- Consensual: El contrato se perfecciona por el mero consentimiento, aunque en algunos
casos haga falta cumplir formalidades para hacer frente a las obligaciones que nacen del
contrato (por ejemplo, escriturar un bien inmueble).
ANALOGÍA Y DIFERENCIA CON LA COMPRAVENTA
La permuta se perfecciona por el mero consentimiento de las partes de la misma manera que
en el contrato de compraventa. Se distingue de éste, porque en el contrato de venta la cosa es
cedida a cambio de un precio establecido en dinero y en la permuta ninguna de las partes se
obliga a pagar dinero, sino que ambas partes asumen la obligación de pagar precios en
especie.
Otra distinción es que mientras que en la compraventa existen dos partes diferenciadas:
comprador y vendedor, con distintas obligaciones, en la permuta las dos partes están en
igualdad de condiciones.
En la venta quien sufre evicción solo puede obtener coactivamente una indemnización en
dinero mientras que en la permuta puede optar entre exigir una indemnización en dinero o la
repetición de la cosa. En el caso de ausencia de regulación específica, la permuta se regula por
las disposiciones establecidas para la compraventa.
OBLIGACIONES DE LAS PARTES
1- Transferir la propiedad de las cosas o derecho permutados.
2- Entregar la cosa.
3- Responder por los vicios ocultos.
4- Garantizar una posición pacífica.
5- Responder de la evicción
6- Pagar la parte que corresponda por Ley de los gastos de escritura y registro (salvo pacto en
contrario).
7- Pagar los impuestos que correspondan por Ley.
CONCLUSIÓN
Breve análisis de la regulación del contrato de Permuta. Exponiendo un concepto que arranca
del Derecho Romano hasta nuestro tiempo, contenido en el ordenamiento jurídico
venezolano, articulo 1558 del Código Civil vigente, tomando en cuenta que toda institución y
estudio de cualquier convención hace necesario pesquisar un poco sobre sus orígenes hasta
llegar a su forma actual para así poder hacer una hipótesis lógica de los planteamientos
detallados durante la investigación y análisis.
Por ello hemos tratado sobre su concepto, su situación en el Derecho romano, su regulación
legal, sus características, y su diferencia con el contrato de venta, puntos que al ser analizados
en detalles nos permiten una visión general de la materia y una concepción homogénea,
concreta y precisa sobre el tema.
Notamos que suele confundirse la permuta y la compraventa, por cuanto ambas tiene
elementos esenciales para su configuración que le son comunes pero que a la vez existe una
marcada diferencia entre ambas figuras jurídicas, que lo da la propia legislación, quien las une
pero las separa radicalmente al establecer una disposición: el carácter pecuniario de la venta.
Observamos que esta figura jurídica se configuraba cuando las partes prometían el
cumplimiento de prestaciones reciprocas y nace cuando se hizo necesario amparar y proteger
a la persona que ya había cumplido con su obligación, dándose acción para constreñir al otro
contratante al cumplimiento de la suya, ya que esta figura no se englobaba dentro de los
contratos nominados y la parte que cumplía con su obligación no tenía acción civil para obligar
a la otra parte a que cumpliera, eran denominados contratos innominados en el derecho
romano, ahora es un contrato consensual, como la venta, se perfecciona con el
consentimiento.
Así, el Derecho romano lo consideraba un contrato innominado, y real a diferencia de la venta
que era consensual, se perfeccionaba con la entrega de la cosa y el que había cumplido con
ello sólo podía demandar la cosa permutada o la devolución de lo que había entregado. En la
Edad Media y Derecho español ya fue consensual, carácter que subsiste en la legislación actual
y que es aceptado uniformemente por la doctrina.
La permuta no hay que verla como un contrato aislado y sin importancia, mucho menos
pretender que está en desuso, está estipulado en el ordenamiento jurídico, solo que no es tan
utilizado o mejor dicho “usual” como otros contratos, por decir la venta.
No deja de ser cierto que con la aparición del contrato de compraventa desciende el papel
primordial que en las transacciones tenía la permuta, asumiendo este carácter el primero por
su evidente practicidad.
Ello de ninguna manera significa que la permuta haya desaparecido en la realidad de los
hechos, las permutas de cosas manuales entre gente amiga, el cambio de inmuebles ubicados
en distintas localidades, el trueque de automotores, tan en apogeo en nuestros días,
demuestran que este antiguo contrato no ha desaparecido, que interesa al Derecho y que
interesa conocer su regulación jurídica.
Esta figura jurídica tiene vigencia propia no está condicionada al contrato de venta ni es
accesoria del mismo.
Permuta.
En la permuta las partes intercambian bienes mutuamente, por
ejemplo, una parte entrega una casa y la otra un vehículo. En la
permuta se da una cosa por otra.
Se requiere que las dos partes que intervienen en la compraventa
estén interesadas en lo que la otra parte intercambia.
En la permuta, según el artículo 1958 del código civil, las dos partes se
consideran vendedoras, ya que al no ser un contrato de compraventa,
no existe un comprador.
Diferencia entre el contrato de permuta y el de compraventa.
El contrato de permuta se diferencia del contrato de compraventa,
en que mientras en la permuta la obligación de las partes es de dar
una cosa por otra, en la compraventa una es la obligación del
vendedor que es la de entregar la cosa vendida y otra la del
comprador que es pagar el precio, aunque este sea en especie.
Aunque ambos contratos son nominados, ya que se encuentran
regulados por el código civil, el contrato de permuta trae una
remisión normativa a las normas tendientes a la compraventa
mientras no se opongan a la naturaleza de la permuta.
Tanto en la compraventa como en la permuta el contrato se
perfecciona con el consentimiento de las partes, es decir, que ambos
contratos tienen la característica de ser consensuales, a menos que se
trate de bienes inmuebles lo cual requiere para que se perfeccione de
escritura pública.
Qué es el permuta y cuando se puede realizar?
La permuta es el intercambio de bienes entre dos partes.
El contrato de permuta se celebra entre dos partes, que deben ser propietarias de los
bienes objeto de intercambio y este se hará sin intervención de dinero, salvo excepciones.