TAREA 1. 2ª EVALUACIÓN.
GEOGRAFÍA
A la vista del mapa adjunto “Área de vegetación potencial del bosque mediterráneo costero”, indique el
nombre de las provincias numeradas y señale los factores que explican esta distribución.
Las provincias numeradas son, del 1 al 10 respectivamente: Valencia, Castellón, Alicante, Tarragona,
Málaga, Cádiz, Granada, Baleares, Barcelona y Murcia. La distribución de la vegetación depende de las
precipitaciones, las temperaturas, del suelo y del relieve. En esta región hay precipitaciones escasas con
temperaturas suaves y baja amplitud térmica. Los suelos que variarán dependiendo de la roca donde se
asiente, pueden ser: suelos rojos, vertisuelos o gris subdesértico, entre otros. Por eso encontramos
formaciones vegetales de tipo perennifolio con matorrales como la maquia, garriga y estepa. Algunas
especies que la componen son la encina, el pino o el alcornoque que se adaptan bien a todo tipo de suelos y
resisten bien la escasez de agua.
Comenta la siguiente cliserie de la Cordillera Cantábrica
Esta cliserie nos muestra la vegetación habitual de la Cordillera Cantábrica. En ella se aprecian desde la base
los pisos basal, montano, subalpino y alpino, con una altura de 2500 m.
En la base (piso basal) encontramos la fachada norte, más fresca y húmeda, está ocupada por el roble,
especie caducifolia característica del bosque atlántico. En la fachada sur la especie dominante es la encina,
especie perennifolia característica del bosque mediterráneo. El roble se encuentra en el lado norte porque
resiste mejor el frío y la humedad. Sin embargo, la encina se encuentra en el lado sur porque resiste mejor
las zonas más secas. En el piso superior a la encina y entrando en el piso montano se encuentra el rebollo,
especie marcescente que soporta muy bien la bajas temperaturas. En la mayor parte del lado norte del piso
montano, se localiza la caducifolia haya, que junto al roble define al bosque atlántico. El haya es una especie
que soporta mejor el frío que el roble. En la cliserie cantábrica se extiende de los 600 a los 1.700 metros en
la fachada norte, y de los 1.400 a los 1.700 metros en la fachada sur. En el piso subalpino se sitúa la landa,
formación propia del clima atlántico. Son propias de esta formación plantas como el tojo y el brezo. En este
caso, encontramos la misma formación vegetal en ambas laderas. Por último, en el piso alpino, por encima
de los 2.200 metros, predominan los prados.
Podemos aprovecharlo de varias formas: la ladera norte de robles tiene un aprovechamiento forestal muy
habitual para la fabricación de muebles, en la ladera sur el encinar permite un aprovechamiento ganadero,
gracias a las bellotas, pero también aprovechamiento forestal por el carbón vegetal de la encina. En cuanto al
rebollo, su madera se puede aprovechar para la construcción y para hacer leña y su fruto para alimento del
ganado. La landa puede usarse como cama de animales y para pasto. Y los prados suelen ser aprovechados
para la alimentación del ganado.