Informe
Informe
andamos?
Personajes:
Narrador.
María
José
Pastores
Josefina
Casiano
Abuelo Leocadio
Candelaria
Linda Bella
Felipe
Ángeles
Arcángel Gabriel
Divina
Pura
Inocencia
Diablos
Lucifer (Revolucionario, Zapata)
Satanás
Luzbelina
Narrador: Dándose cuenta Dios de que en la tierra las cosas no estaban marchando como Él lo
había planeado desde que había decidido crear al hombre, y que éste se estaba hundiendo en la
perdición del pecado, decidió hacerle al hombre el mejor regalo que su bondad y su misericordia
podía. Decidió mandar a su hijo, a su único hijo; para que sembrara entre los hombres la semilla
del amor y de la hermandad, y les recordara cual era el plan divino de Dios.
Pero necesitaba encontrar a una mujer de buen corazón y alma limpia para que fuera la que llevara
en su vientre a ese ser divino en su manera mortal y humana. Encontró en la ciudad de Nazaret en
Galilea, a una doncella agraciada de nombre María; el Señor la había elegido para que fuera ella
quien diera a luz, educara y cuidara a su hijo en la tierra.
Entonces tuvo Dios la necesidad de anunciarle a María de su tarea tan importante; y para ello eligió
al mejor de sus ángeles; el Arcángel Gabriel.
Divina: (Entra corriendo con una laptop en la mano, comienza a gritarle a Gabriel) Gabriel, Gabriel.
¿Dónde Estás? ¿Dónde te metiste?
Entran Pura e Inocencia jugando a las traes, corren una detrás de la otra, toman a Divina y le dan
varias vueltas, Cuando la sueltan Divina se tambalea mareada.
Divina: (Que todavía se tambalea) Hay, ya ni la muelan, me dejaron más mareada que volador de
Papantla.
Oigan ¿No han visto a Gabriel? tengo un mensaje mucho muy importante de parte de Nuestro
Señor y no lo encuentro.
Pura: (Con tono fresa) Hay Divina, o sea bájale dos rayitas a tu estrés OK ¿Cómo te explico? Mira
te presto mi celular para que le marques y le preguntes en donde anda, no te compliques.
Divina: Presta pues el celular... (En eso suena el ringtone de “mensajito mensajito”)
Divina: Ándale chiquita, quien te viera, tu tan nice, tan fashion, tan fresita y con ese tonito tan sui
generis.
Pura: Tu comentario está out side eh, o sea, ni al caso, cero cool. Es Gabriel, dice que viene
llegando.
Se escucha el sonido de una avioneta pasando, después un grito, y luego del grito un golpe, el
Arcángel Gabriel entre mientras se queja y se soba la espalda.
Gabriel: Haaaaay, estos taxistas celestiales cada vez manejan peor, y luego a estas alas que les
anda fallando el aterrizaje. Que porrazo me acabo de poner, creo que voy a tener que visitar al
quiropráctico.
¿Y ustedes que hacen aquí? ¿Mitin otra vez? ¿O huelga de hambre? (Volteando hacia arriba)
¡¡¡Hay Dios mío, en buena hora hicieron su sindicato de Ángeles!!!
Divina: No no no Gabriel, ningún mitin ni nada por el estilo, te estamos esperando porque San
Pedro te mandó un mensaje de parte de nuestro Señor, una misión muy pero muy importante,
mira, mira, aquí lo tienes.
Voz de San Pedro: (Carraspea la garganta) ¿Ya está grabando? Arcángel Gabriel, los hombres en
la tierra se están perdiendo en el pecado, y Dios nuestro Señor ha decidido mandar a su hijo a la
tierra para que viva entre los hombres y les enseñe de nuevo el camino del amor, ya ha elegido a
la mujer que llevará en su vientre y dará a luz a su hijo. Tu misión, si decides aceptarla, será ir a la
tierra e informarle a ella de su elección, su nombre es María y vive en la ciudad de Nazaret en
Galilea. Si fallas o eres capturado el Cielo negara cualquier relación contigo, y acuérdate que las
multas son muy caras.
Ahora que si decides no aceptar la misión pues creo que tendré que bajarte el sueldo. Este
mensaje explotará en 5 segundos. 5, 4, 3, 2, 1 (Los ángeles corren tratando de esconderse, se
agachan y se tapan los oídos)
(San Pedro se ríe) Ay, qué buena broma. No es cierto, como creen que va a explotar mi
computadora, si están carísimas, y con esto de las caídas de las bolsas de valores, hasta en el
cielo hay crisis. Bueno, cambio y fuera.
Gabriel: Dios santo, que misión tan delicada, y yo con fallas mecánicas. Oh, y ahora ¿quién podrá
ayudarme?
Inocencia: Yooooooo!!!
Todos: Eeeeeehhhhh!!!
Gabriel: (Se le arrima y le habla de ladito) ¡¡¡Esas frases no se usan, que tienen derechos de
autor!!! Vas a hacer que nos demanden, y acuérdate que todos los abogados los tienen en el
infierno.
Inocencia: (Corrige) Yooo, digo que podríamos ir todas contigo. O en todo caso ayudarte a arreglar
esos problemas mecánicos que te andan dañando el espinazo.
Pura: O sea Inocencia, aparte de naca ignorante; no es el espinazo lo que trae dañado, es el
aterrizaje en las alas ¿ves?
Inocencia: (Burlona y remedando a Pura) O sea… (Con tono normal) ¿Que no ves que es el
espinazo el que le está resultando dañado con los porrazos que se pone cada vez que no aterriza
bien? ¿O no Gabrielito?
Gabriel: Este, si. Pero no creo que San Pedro nos deje salir a todos en bola, ya ven que está peor
que los de la patrulla fronteriza, mejor nada más me ayudan a reparar mis alas y un par de fallas
mecánicas extra que traigo en los guaraches para el aterrizaje.
Imagínense; si me las llevo a todas ustedes, me saldría carísimo, con eso de la crisis, la
globalización, la caída de las bolsas de valores, y los gastos que nos dejó el mundial, el aumento al
IVA y a la gasolina todo el año, no hay para viajes colectivos.
Vámonos rapidito al taller para que me ayuden a reparar mis alas. Y tu inocencia, vete a la tienda
de mamá Lucha, o sea como quien dice al Chedrawi verde y cómprame un paracaídas, digo, no es
que desconfíe de sus conocimientos de mecánica, es mera precaución.
Narrador: Y después de pasar por el taller mecánico y de equiparse con el paracaídas que
Inocencia le comprara en la tienda de mamá Lucha, Gabriel se dirigió a la tierra para cumplir con
su importante misión. Y después de que el taxi celestial se perdiera y diera vueltas, y vueltas y
vueltas, por fin dieron con el lugar donde vivía María, y esto es lo que sucedió.
Se escucha de nuevo el sonido de la avioneta, un grito y un golpe, entra Gabriel de nuevo
sobándose y casi llorando, avienta una mochila que trae puesta.
Gabriel: Ayyyy, no puede ser, ahora si se me juntaron los riñones con el espinazo del santo
changazo que me puse, creo que algo se me rompió. Pero que malos mecánicos me resultaron
estos ángeles, y esta distraída de Inocencia en lugar de comprar un paracaídas me compro una
mochila de viaje estilo militar. Bueno, a lo que vinimos.
Comienza la canción de Misión imposible mientras que Gabriel Hace varios movimientos
escondiéndose, hasta que llega a una puerta; se para la música, por un momento.
Gabriel: ¿Será aquí? Según las coordenadas exactas que me dieron debe ser aquí, pero no veo
absolutamente nada, tendré que ponerme mis visores nocturnos. (Comienza de nuevo la música,
saca unos lentes y se los pone, debe haber un tipo de pared y detrás de la pared María recostada y
dormida, después de unos movimientos más Gabriel se para frente a María)
María: ¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí? ¿Por dónde entraste? ¿Qué quieres? ¿Por qué
Argentina le ganó a México en el mundial?
Gabriel: Ay María, eres más preguntona que los maestros en exámenes finales. Espérate, deja
pongo musiquita, que sin intro no me sale bien. (Gabriel saca un celular y se escucha música de
arpas bajita mientras habla)
Alégrate María, has encontrado gracia ante los ojos de Dios, él ha decidido hacerle al hombre un
regalo divino, mandar a su hijo para que viva entre ellos, y tú has sido elegida para ser la madre de
ese niño. Concebirás y darás a luz a un hijo y le pondrás por nombre Jesús. (Se detiene la música)
¡¡¡Claro, antes de dar a luz tendrás que llevar el embarazo nueve meses como todas eh!!!
María: ¿Yo, concebir y dar a luz un hijo? ¿Cómo puede ser eso posible? Yo no he conocido
hombre alguno.
Gabriel: Serás iluminada por el espíritu santo, concebirás por gracia de Dios. El niño que darás a
luz será llamado santo, el hijo de Dios, vendrá a traer el perdón de los pecados para todos los
hombres y su reino no tendrá fin. Entonces María ¿Qué dices?
María: Pues no sé todavía estoy muy confundida, no entiendo cómo es que yo, pueda concebir sin
más que la gracia de Dios. Pero si esa es la voluntad del Señor, ¡¡¡Que así sea!!! (María se
arrodilla) Hágase en mí según tu palabra bello ángel, yo soy la esclava del Señor.
Oye, pero, ¿no habrá manera de que evitemos eso de los mareos, y las nauseas, y sobre todo los
kilitos de más?
Gabriel: No lo creo, ya ándale, que acabas de dar tu palabra, y acuérdate que ¡¡¡el que da y quita,
con el Diablo se desquita!!! (Gabriel, se acerca a María, le pone una mano en el hombro durante un
momento, se escucha el aleluya, Gabriel se va y María se queda hincada, se apagan las luces).
Narrador: El anuncio a María estaba hecho, había sido iluminada por el espíritu santo y ahora
concebiría al hijo de Dios. Pero faltaba algo muy importante, darle la noticia a José con quien María
estaba desposada pero no en unión de matrimonio aún. José se había enterado de la concepción
de María y había pensado dejarla en secreto para no difamarla. Pero Dios mando de nuevo al
arcángel Gabriel para que le pidiera no hacerlo, y por el contrario la llevara con él pues María debía
tener un hombre en la tierra que la cuidara y que le ayudara a cuidar y a educar al hijo de Dios;
veamos lo que pasa.
Gabriel: Hijo, no me imaginaba que José viviera tan lejos, ya traigo ampollas en los cayos de los
juanetes, oh, creo que aquí es.
De nuevo está solo una pared, José adentro dormido, Entra Gabriel y lo mueve varias veces, José
dice frases como “Dejen dormir” “otros cinco minutos” “No quiero ir a trabajar”, hasta que se
despierta y se levanta asustado.
José: (Tartamudea) qui qui, qui qui, que que, co co, po po…
Gabriel: Ca ca… (Corrige) ca cálmate, que ya me estas contagiando, (Música de arpas de fondo
mientras le da el mensaje) soy el arcángel Gabriel, y vengo a traerte un mensaje muy importante
ya que María está desposada contigo y sé que tú has pensado en dejarla porque sabes que ha
concebido. No tengas miedo de llevarla contigo José, ella ha sido elegida para ser la madre del hijo
de Dios, y lo que ha sido engendrado en ella es obra del espíritu santo. Tú has sido elegido por
Dios para ser quien cuide de su hijo en la tierra y lo eduque entre los hombres. Lo llamaras Jesús y
Él será quien salve a su pueblo de sus pecados (Se detiene la música).
José: Pero es que María está embarazada, ¿Y yo qué? Te prometo que no tuve nada que ver en el
asunto
Gabriel: Sí ya sé!!! ya te dije que está embarazada por obra del espíritu santo.
Gabriel: Ay José, pues porque así es en todas las pastorelas hombre; tú no te preocupes. Lleva a
María contigo, que tú has sido el elegido del Señor para ser el padre de su hijo aquí en la tierra.
José: Está bien, atenderé al llamado del Señor mi Dios, tendré a María por esposa y cuidaré de su
hijo. (José se hinca mientras que el arcángel Gabriel sale) Hágase tu voluntad aquí en la tierra
como en el cielo. (Se apagan las luces)
Narrador: Las cosas iban bien, María estaba esperando al hijo de Dios quien vendría al mundo a
librar al hombre de sus pecados, pero el mal que nunca descansa no tardaría en enterarse de los
planes de Dios y seguramente algo intentaría hacer para evitar que el niño Jesús cumpliera con su
destino en la tierra, veamos que sucede en tanto en el infierno.
Lucifer entra bailando, con atuendo de Zapata, con carrilleras, sombrero, unas botas altas como a
la rodilla y una pistola en el cinto, se escucha la música de la canción “Cómo me duele” Lucifer
canta cambiando la letra.
Se baja el volumen de la música sin detenerse, Lucifer sigue cantando hasta que lo interrumpen…
Soy el chamuco
Soy el chamuco…
Lucifer: (Va, toma un sobre de alguna caja que semeje un buzón, lo abre y empieza a leer) ¿Qué,
Qué? ¿El hijo de Dios va a nacer? ¿Y va a venir para enderezar a los hombres? No, no puede ser,
y tanto trabajo que me ha costado darle al hombre cosas en que distraerse para que se olvide de
mi enemigo.
La avaricia con los ricos, la envidia entre las mujeres vanidosas, el odio entre los poderosos para
que hagan guerras, la lujuria la he metido entre los infieles. Y ahora que todo parecía marchar tan
bien.
¡¡¡Aaaaaah!!! No puedo permitir que un niño me eche a perder tantos siglos de maldades,
tendremos que redoblar esfuerzos, trabajar horas extra ¿Dónde estarán mis ayudantes?
Últimamente no se han conectado al Messenger, ni al facebook, no dejan mensajes en twitter y ya
ni digo del Teams porque ese lo usan para sus clases en línea ¡¡¡Satanás, Luzbelina, vengan aquí,
aparezcan demonios!!!
Satanás: (Se escucha la canción de “Tiene espinas el rosal” Con atuendo como el del Vitor entra
bailando, luego enojado y reclamando) Chale, chale que chale chale, me cai que no hay
considerancia, por eso luego la banda se encrespa y se arma la gresca cuando la cosa es así de
grotesca pipipi, no dejan descansar un rato chiguaguas.
Lucifer: Cuantas veces tengo que decirte que no me digas Luci, mi nombre es Lucifer Zapata,
¡¡¡Lu…ci…fer!!! Y hazte para allá ¡¡¡Cuádrese!!! ¡¡¡Firmes!!! Respétame que traigo ¡¡¡Botas!!!
(Retira a Luzbelina, ésta se pone en firmes)
Lucifer: Ps no sé, últimamente está viendo mucho internet y quién sabe que cosas saca de ahí.
Lucifer: (Molesto) Ya Satanás, párale, tranquilízate ¡¡¡Cuádrese!!! Que lo que tengo que decirles es
muy importante (Con tono militar) Firmes, suman la panza, saquen el pecho, saquen la lengua,
cierren la boca. (Satanás y Luzbelina se quejan porque se muerden la lengua; se desforman)
Necesito que me digan cómo vamos con la maldad en la tierra.
Satanás: Uh jefe ps yo re bien; ire, por aquí traigo en la cartera el reporte de todo el año, aguante
y se lo enseño (Se busca la cartera pero no se la encuentra) espéreme (Se ríe nervioso, sigue
buscando y no encuentra nada) ps si aquí la traía, ¿ps que pasó? ¿Y mi cartera? Se me hace que
ya me dieron vajilla, Se me hace que en el uber pool me la quitaron.
Luzbelina: (Burlona, se ríe) Eso le pasa por presumido, ¡¡¡a ver comprueba que has estado
trabajando!!! No le creas Luci, éste es un mentiroso del demonio.
Luzbelina: Hay Luci, es que no se vale, a éste flojo lo mandas a la Ciudad en donde hay muchas
personas a quienes tentar y ni así puede, mientras que a mí me mandas a los pueblos en los que
solo hay unos cuantos pastores. Imagínate, ahí nada mas hay borregos, conejos, caballos y una
que otra mula, ¡¡¡no agraviando lo presente!!! (Voltea de nuevo a ver a Satanás de arriba a abajo),
ni modo que pervierta a los borregos.
Satanás: Ahí está, ¿no que muy muy?, ¿no que tu muy aplicadita?, ¡¡¡a ver, a ver!!! Si no ¿pa qué
andas de acusona?
Lucifer: Que ya te calmes, No me respetas ni por que traigo ¡¡¡Botas!!! Te la estás ganando
chamuco, te la estás ganando. (Enojado se dirige a Luzbelina) Y tú, ¡¡¡ya te dije que no me gusta
que me digas Luci!!!
Luzbelina: Bueno y ¿Yo qué culpa tengo que este espécimen te haga enojar? (Muy barbera, se le
acerca, le da una vuelta) Pero no te enojes porque te digo así, lo que pasa es que se me hace más
fácil decirte Luci, además se escucha más sexy, grrrr, guapo, ¿apoco de veras te molesta tanto?
Lucifer: (Da un salto para quitarse, contesta muy rápido y se le va la voz) No, (compone) digo, no,
digo, si, y ya cálmate, que por andar de barbera no creas que no me doy cuenta de que tampoco tú
has hecho lo que te toca.
Los he mandado llamar porque necesito que redoblemos el trabajo, me han avisado que mi
enemigo el de allá arriba va a mandar a su hijo a la tierra, a vivir entre los hombres para predicar la
paz, el amor al prójimo, la hermandad, (Conforme Lucifer va diciendo cada buena palabra los otros
dos hacen gestos de asco) ¿Se dan cuenta? No podemos permitirlo, debemos evitar que los
hombres regresen al buen camino, debemos voltear el mundo de cabeza si es necesario para irle
ganando terreno a ese niño, y cuando nazca ya le habremos ganado la batalla.
Satanás: Ok mi jefazo, recibido, comprendido y apuntado, pues entonces como dijo el resorte, yo
me restiro, hay nos vidrios, me voy a chambear, y a ver si recupero mi cartera porque hay traigo mi
pasaporte pa ir a Disney y quiero ir a conocer al mickys mouse ahora que me toquen mis
vacaciones. Y hora si que como el Deivis Coperfils, yo me desaparezco. (Sale de la escena)
Luzbelina: Entonces que Luci ¿Me cambias de zona o no? (Le agarra la barba y le pica las
costillas) ándale, no seas tan malo conmigo, a ver ¿Quién lo quiere? ¿Quién lo quiere?, ¿a dónde
ta’ Luci?
Lucifer: Aquí ta’. (Brinca de nuevo y luego reacciona, Grita y Luzbelina se asusta) ¡¡¡Yaaaaa!!!,
¿ves los ridículos que hago por tu culpa? Y no, no te voy a cambiar de zona, precisamente es ahí
en donde más trabajo debemos hacer, porque en los pueblos la gente es muy dedicada a Dios,
(carraspea la garganta) digo al de allá arriba, así que tendrás que ponerte muy lista (Con voz
militar) Firmes, flanco izquierdo (Luzbelina se da vuelta para la derecha) a la otra izquierda, de
frente... marche, 1, 2, 1, 2, 1, 2.
Luzbelina sale de la escena, Lucifer se queda cantando, con tono de los pastores a Belén.
Narrador: Y el tiempo pasó, y el día del nacimiento del niño Jesús se llegó, y Dios le encomendó al
arcángel Gabriel que junto con sus ángeles bajaran a la tierra a darle la noticia a la gente en la
tierra, los humildes eran los elegidos para ser los primeros que recibieran la buena nueva y los
primeros que tuvieran la dicha de verlo. Así que el arcángel Gabriel dividió sus tropas en dos para
que bajaran a la tierra a hacer el anuncio del nacimiento del hijo de Dios invitando a la gente
humilde a ir a adorarlo. Y a pesar del frío de temporada los ángeles bajaron a la tierra a cumplir con
el mandato de Dios.
Josefina: ¿Dónde andará Casiano que no regresa? Ya me quiero dormir y tengo que esperarlo pa
darle de cenar.
Casiano: (Entra corriendo) Vieja, vieja, ayúdame que me vienen siguiendo, me queren matar. Mira
si llegan a buscarme les dices que soy el póster de Brad Pitt en tamaño natural (Se pega a la
pared). A poco no estoy igualito.
Josefina: (Se rasca la cabeza) Pus… sí, no una cosa así que digas, ¡¡¡Que bárbaro, como se
parece al Brad Pitt!!! Pero pus hay más o menos le das un aire, un Brad Pitt región cuatro, pero sí.
Pero qué te pasa Casi, ¿Por qué vienes tan asustado?
Casiano: Irala, írala, ¿Cuántas veces tengo que decirte que no quiero que me digas Casi? Me
llamo Casiano y Ansina quero que me digas.
Josefina: Ta bien Ansina… pero no te enojes. Oye y ¿dónde están los borregos? Llegates
corriendo pero no se escuchó ruido.
Casiano: Es que eso es precisamente lo que quería decirte, es que es una historia tan increíble…
¡¡¡que no me la vas a creer!!!
Casiano: ¿Cómo que por qué? ¿Cómo que por qué? Pus porque es increíble ¿no te acabo de
decir? Que es lo que te digo pues ¡¡¡Apuntale bien!!! ¡¡¡Estás viendo y no ves!!! Es como si dijieras,
vas pero no vas a lo que vas, pus entonces ¿a qué vas? Deja te cuento ira.
Pus resulta que ya traía las borregas de regreso, Y en eso que veo que venía cayendo un avión del
cielo.
Casiano: Pus que empiezo a pensar muy rapidisisisimo. Y me dije a mí mismo “mi mismo, si el
avión viene como a 250 km por hora y viene cayendo en un ángulo de 45 grados, hay que mover
exactamente 50 metros a las borregas”. Pero en lo que le saqué la raíz cuadrada a la hipotenusa
del coseno para hacer los cálculos el avión se alcanzó a estrellar y con la explosión corrieron todas
las borregas, (Se sienta y hace como que llora) Me abandonaron vieja, todas se fueron.
Josefina: Viejo mentiroso, se me hace que más bien te quedates dormido de güelta, y hora ¿Qué le
vamos a decir a mi agüelo? Ora si las perdites todas, de por sí dice que no trabajas.
Casiano: Tu agüelo; Un día llegó quesque de visita y ya nunca se fue ni hace nada. Bueno ya,
olvídate del agüelo. Mejor calienta los tamalitos porque me vengo muriendo de hambre.
Abuelo Leocadio: (Entra Gritando, camina con bordón) Josefina, Josefina, ya llegué.
Abuelo Leocadio: (Voltea, grita) ¡¡¡Los zombies!!! Pero si ya no es Halloween (Se pone las manos
en el pecho, limpia el terreno con el pie y luego se desmalla de la impresión).
Divina: Mmmmm, te digo Gabriel que debemos entrar más despacito, éste es el número cien que
se nos desmaya cuando bajamos a dar algún anuncio divino, ya sabes que hacer, ándale.
Gabriel: Si, déjamelo a mí, por aquí traigo el algodón con alcohol que me dio Verito la enfermera.
Abuelo: Estoy muy mareado, estoy viendo pollos y guajolotes por todos lados.
Gabriel: ¡¡¡No!!! Ni pollos ni guajolotes, somos ángeles, enviados del Cielo, y hemos venido a
darles la buena nueva. (Comienza la música de arpas de fondo) Ésta noche, en la Ciudad de Belén
nacerá el enviado del Cielo, el Salvador, el que trae el perdón de los pecados para todos los
hombres, el Hijo de Dios.
Gabriel: Sí, y nosotros hemos venido a avisarles y a decirles que ustedes, los más humildes de
corazón, han sido elegidos para ser los primeros en verle y darle la bienvenida, para adorarle y ser
testigos del amor de Dios por los hombres, ustedes son de los afortunados elegidos.
Gabriel: (Se ríe) Está bien, pero, en lo que estábamos; (Empieza de nuevo la música de arpas)
seguirán aquella estrella (Señala hacia el horizonte) y en donde ésta se detenga, ahí encontraran
al niño, junto a sus padres María y José, tendrán la dicha de conocer al hijo de Dios.
Divina: Así que anden buenos pastores, prepárense y anden, vayan que el hijo de Dios está a
punto de nacer, y ustedes deben llegar a Belén para darle la bienvenida. (Los ángeles se van)
Abuelo Leocadio: Yo digo que hay que ir, ¿qué tal que nos regalan unos tamalitos?
Abuelo Leocadio: (Carraspea la garganta) No, mijita ¿cómo pasas a creer? También pienso en
atolito. Pero Vamos!!! ya ves que con eso de las reumas si no me muevo me entumo. Por eso yo
digo que hay que ir a Belén; a mi me sirve hasta pa ejercitar las piernas.
Josefina: Pero pus es que Belén queda re lejos, y nosotros no tenemos en que ir. Yo con tanto
quiaser que tengo aquí en la casa pus no me quedan ánimos pa caminar tantisimo. Aparte ya ven
que dicen que todavía no se acaba lo del Covid y ahí viene la influenza AW1XHBG , eso es re
peligroso, que tal que nos contagian.
Casiano: ¡¡¡Irala tu, no seas tan gu… güena pa poner pretextos!!! Que no escuchates que es el hijo
de Dios el que va a nacer. Además, nos llevamos nuestro cubrebocas y mantenemos la sana
distancia.
Abuelo Leocadio: A ver, a ver ¿cómo está eso de que nos vamos con el Gerundio? A ese señor yo
ni lo conozco.
Casiano: Hay agüelo, con el gerundio, cómo se ve que no ha tomado clases de español;
¡¡¡caminando, trotando y andando!!!
Abuelo Leocadio: Ta güeno. Ándele pues mija, póngase unos tamalitos y un atolito pal camino,
porque vamos hasta Belén. Yo después de ver al niño ya me podré morir tranquilo.
Casiano: ¡¡¡Ah pues entonces hay que apurarnos!!! Ándale Josefina, no hay tiempo que perder.
Casiano: Ándele. Ya ni tu agüelo se queja y eso que es tan viejo que su nombre aparece en el
calendario azteca, ándele.
Abuelo Leocadio: ¿Viejo? ¿Yo? Muchachito igualado, yo también jui joven, y mas inteligente que
tu, jui guapo…
El abuelo sigue diciéndole cosas, cada vez más bajito, mientras se apaga la luz.
Narrador: Mientras, los demás ángeles seguían llevando la noticia del nacimiento del hijo de Dios a
los más humildes, y los invitaban para que marcharan hacia Belén a darle al niño la bienvenida.
Veamos que tal les estaba yendo.
Linda Bella: Hay amá, calmate, no grites tan juerte que me estresas y eso del estrés provoca
arrugas. Aaaaay, y estos condenaos borregos con ese griterio. (Se levanta enojada)
Felipe: Que gritos pega amá, se oye hasta el corral, ya que los borregos se habían calmado, usté
los alborotó con tanto grito.
Candelaria: Que ganas de darle mortificaciones a tu madre muchacho, te llevates el morral con el
dinero, y necesito ir a comprar una vela porque no hay, y ya está oscuro.
Felipe: A que, si lo dejo aquí luego ésta lo agarra y se va a comprar cremas y mascarillas, y ¿Pa
qué? Luego cuando se pone esa de aguacate en la cara; más bien parece Fiona y ahí anda
espantando a todo el mundo.
Linda Bella: (Suelta la carcajada) Si cierto, por poco y les da hasta el diabetis. Pero nomás jue una
confusión.
Entran Pura e Inocencia, ésta se viene sobando la espalda y quejándose, los pastores los ven
sorprendidos, los ángeles hablan como si no hubiera nadie más.
Inocencia: Hay Pura, ese condenado borrego topea muy fuerte, creo que ya me descuadriló, se me
torció el lumbago.
Pura: (Se ríe de Inocencia) O sea Inocencia, es que solo a ti se te podía ocurrir meterte al corral a
querer saludar a los borregos, ahora si te viste súper mal eh.
Inocencia: (Se endereza y les habla a los pastores) Ah, buenas noches. Disculpen que hayamos
entrado sin saludar pero es que tuvimos un pequeño percance. Pura, el intro musical por favor.
(Pura saca un reproductor de música, se equivoca de música) Esa no, la otra intro. (Se escucha
música de arpas)
Somos enviados del cielo y hemos venido a traerles una buena noticia, ésta noche nacerá el
salvador, el que viene a traer el perdón de los pecados para el hombre, el Hijo de Dios.
Pura: Si, ésta noche va a nacerá en Belén City, o sea en la ciudad de Belén, es el niño más nice de
todo el mundo, digo, a todos los hombres a amarse los unos a los otros, y ustedes han sido
elegidos por Dios para ser los primeros en conocer al baby.
Inocencia: Sí, Dios quiere que vayan a darle la bienvenida a su hijo a este mundo, para que sean
testigos del gran amor de Dios hacia los hombres.
Pura: Check it out mis pastorcillos, deberán seguir aquella star (señala hacia el horizonte) que es la
que les indicará en donde va a nacer el niño, así que prepárense y corran presurosos que el niño
está a punto de nacer.
Los ángeles se van, los pastores no reaccionan, solo se les quedan viendo mientras salen, de
repente…
Candelaria: ¡¡¡La profecía es cierta, el hijo de Dios va a nacer entre los hombres!!! Hijos, tenemos
que ir a Belén.
Candelaria: ¿Cómo que no? ¿Qué no oyeron? Va a nacer el hijo de Dios, y Él quiere que nosotros
vayamos a verlo.
Linda Bella: Ay amá ¿Usté cree que voy a ir en estas fachas? No, necesito pintarme, y peinarme,
arreglarme muy bonita.
Felipe: Mmmmm, pus si vamos a ir hasta que ésta quede bonita vamos a llegar cuando el niño ya
vaya saliendo de la universidad.
Narrador: Mientras que los pastores estaban tomando rumbo hacia Belén Lucifer preparaba, según
él, el mundo para la llegada del hijo de su enemigo con la ayuda de sus diablitos, veamos lo que
sucede con ellos en el infierno.
Lucifer: (Está leyendo una carta, y mientras lee…) No, no, esto no puede ser ¿Nueve meses ya?
Pero como pasa el tiempo, ésta noche nace el niño, y ni siquiera sé cómo van las cosas en la
tierra.
Entra Luzbelina.
Satanás: (Entra bailando agarra a Luzbelina y le da un par de vueltas) ¿Que onda jefatzo?
Lucifer: Nada que resulta que me acabo de enterar que hoy, ésta noche, nace el niño, el hijo de mi
enemigo, y como no habían venido en estos meses necesito que me digan cómo les fue en la
tierra, si ya la gente está tan entretenida que no le interese el nacimiento del hijo de Dios,
(carraspea la garganta) digo, de mi enemigo.
Satanás: Es que como ya hace mucho que nos da vacaciones, yo, ps yo, éste yo, ps me fui de
vacaciones en estos meses. (Emocionado) Ps resulta que encontré mi cartera, y como ahí traía mi
pasaporte para ir a los Yunaites, que me voy a ver al mikys mouse.
Luzbelina: ¿Fuiste a Estados unidos? Pero si no sabes hablar inglés ¿cómo le hiciste ya andando
allá?
Satanás: Que falta de desincultura, que falta de designorancia de mis capacidades ¡¡¡yo sé hablar
inglés, ira!!! Has de cuenta, que llego con el miky, y que le digo “¿Juai de Miki? You aaah, este, me
ser tu fans miky, you ser mi idoleishon” y que saco un queso que le llevé desde acá y que le digo
“Miky, you aaaah, ¿querer ahhh, cheese? Ándale, teikis teikis, is for you, is aaah quesitou, ser
leche de vaqueishon.
Lucifer: (Irónico) Ja… ja… ja… ¿y apoco te quedaste 9 meses con Miky Mouse?
Satanás: Lo que pasa es que en la montaña rusa perdí de nuevo mi cartera con el pasaporte.
Luzbelina: Hay Luci, pues veras, yo, como ahí donde me mandaste no hay mucho que hacer me la
pasaba contando ovejas y pues me quedaba dormida todo el tiempo, hasta tiempo me di de
escribir una canción, oye (Canta un pedacito de “Brincan los borregos”. Pero ¿Qué crees Luci? te
tengo un notición, pero un notición, no me lo vas a creer. Andaba yo rondando por algunas casas y
¿Qué crees? ¿Pero qué crees? No hombre mira, no me lo vas a creer.
Lucifer: (Enojado, le grita) Yaaaaa, habla de una vez ¿Qué fue lo que escuchaste?
Luzbelina: Ay que genio; Pues resulta que los pastores van ya agarrando camino hacia Belén, y se
fueron porque van a darle la bienvenida al hijo de tu enemigo, van a adorarlo.
Lucifer: Porque traigo ¡¡¡Botas!!! No podemos permitirlo, los pastores no deben llegar a Belén,
tenemos que detenerlos. (Serio) Vamos a tener que tentarlos, (con tono maligno y moviendo las
manos) si, tentarlos, hacerlos que pequen, Pereza, lujuria, envidia, gula, ira, soberbia, avaricia; si
tentarlos para que no vayan a Belén (Hace risa maligna, Satanás interrumpe su risa).
Pero ya vámonos, que tenemos que alcanzar a los pastores para que no lleguen a Belén, no
podemos permitir que lleguen a adorar a ese niño ¡¡¡Flanco izquierdo, de frente, marchen!!! 1, 2, 1,
2, 1, 2.
Narrador: Ya los pastores iban con rumbo hacia Belén, y los ángeles estaban encargados de
cuidarlos en su camino, de protegerlos para que llegaran con bien; pero Lucifer y sus secuaces
estaban dispuestos a impedirlo y habían preparado sus mejores maldades, veamos lo que sucede
en el camino hacia Belén.
Felipe: Amá ¿Ya faltará poco? le dije que Belén está re lejos, ya nos hemos gastado un dineral.
Linda Bella: Hay amá, se me viene corriendo el maquillaje, voy a llegar bien fea a ver al niño.
Candelaria: Dejen de preocuparse por cosas sin importancia (Hace como que llora)
Candelaria: (Le hace ademán de desprecio) ¡¡¡Hum!!! Tu Linda Bella ¡¡¡no vayas a querer
maquillarte otra vez!!! Que ya nos toco esperarte como dos horas antes de salir de la casa. Y tu
Jelipe, deja de quejarte.
Entra Lucifery Luzbelina hablan con acento Cubano, bailando “Vamos pa la Conga” Luzbelina trae
a Lucifer de la cintura.
Lucifer: Oh, mira mi negra, pastores mexicanos, saca la foto del recuerdo (Luzbelina apunta con la
cámara, Lucifer abraza a Candelaria y a Linda Bella, ellas posan para la foto).
Luzbelina: Oh, nosotros somos turistas, venimos de Cuba buscando un portal, con un niño, para
tomarle una foto, pero nos perdimos.
Lucifer: Oh, qué bonito morral, me gusta, me gusta, ¿qué te parece chico si hacemos una apuesta?
si adivino tu nombre ¿me lo regalas? Y si no yo te regalo ésta camarita ¿Qué te parece, estás de
acuerdo?
Felipe: Con J.
Lucifer: Ah ¿Juan?
Felipe: No.
Lucifer: Eh ¿José?
Felipe: No.
Luzbelina: (Le coquetea a Felipe, se le acerca) que pastor tan amable, tan galante, (Le agarra los
brazos) tan fuerte ¡¡¡Tan Guapo!!! Yo con uno de esto si me quedaría en México, es mas hasta me
casaría (Felipe se chivea, pero Luzbelina le abre el morral, cuando Felipe se da cuenta se quita
rápido)
Candelaria: (Interrumpe, va y jala a Felipe y a Linda Bella) Hepa, hepa ¿que disfiguros son esos?
Acuérdense que tenemos que llegar a Belén.
Satanás: (Entra corriendo y buscando a Lucifer) A ti te ando buscando. Entonces qué ¿No se
animaron con la llevada a Belén? Le aseguro que yo lo llevo en la micro ¡¡¡Súbale hay lugares!!!
(Hace su grito) no se va a arrepentir, es más le cobro hasta que lleguemos.
Los Pastores se juntan, mientras que los diablos hacen como que discuten, pero en silencio, no se
escuchan sus voces.
Linda Bella: (Emocionada) ¿Oyeron? Este galanazo va pa’ Belén, y trae micro.
Felipe: ¡¡¡No que!!! A de cobrar rete arto, No nos alcanza, ¿Y luego pal’ regreso que hacemos?
Felipe: (Pregunta a Satanás) Queremos saber ¿cuánto nos cobras por llevarnos a Belén?
Satanás: (Chifla) Tomando en cuenta que subió el IVA y la gasolina, y que la micró tiene asientos
reclinables, aire acondicionado, quemacocos, sonido envolvente y botanas y bebidas incluidos, ps
yo ando cobrando algo así como 1000 pesos por pastor pero ustedes me cayeron bien y se los voy
a dejar en 10 pesitos.
Felipe: ¿Tu qué dices amá? ¿Nos vamos en la micro o nos vamos caminando?
Candelaria: Pus yo digo que nos vayamos con el jovenazo, nada más que como le dijo aquí al
cubanito, le pagamos a la bajada.
Lucifer: (Se ríe, deja de hablar como extranjero) ¡¡¡Cayeron Luzbelina, cayeron!!! por lo pronto
éstos pastores ya no llegan a Belén, ahorita Satanás se encarga de amarrarlos y encerrarlos hasta
mañana, y no llegarán a ver al niño (Se abrazan y brincan de felicidad)
Entra Gabriel.
Gabriel: ¡¡¡No cantes victoria Chamuco malvado, tramposo!!! Me devuelves a esos pastores ahora
mismo o te las verás conmigo.
Lucifer: Ja, ja, ja ¿A poco crees que me asustas? ¿Qué no ves que traigo ¡¡¡Botas!!!, si quieres que
te regrese a los pastores vas a tener que pasar sobre mí.
Empieza la canción de Matrix (Trinity fight), pelean pero en cámara lenta, los ángeles y Luzbelina
también se mueven como en cámara lenta. Unos 30 o 40 segundos, Gabriel le da vuelta a Lucifer y
la hace manita de puerco se detiene la música y se mueven de manera normal).
Luzbelina: ¡¡¡Ya, ya mi diablito, vengase conmigo!!! (Le reclama a Gabriel) Aprovechado, nada más
porque lo ves debilucho, flaco, torpe, atarantado, mugroso, apestoso…
Gabriel: ¿Con eso, o quieres más? Tú dices si me regresas a los pastores o te aplico una
hurracarrana o te hago la mística (Se encamina hacia Lucifer).
Lucifer: Está bien, no te alteres (Le grita a Satanás) ¡¡¡Satanás!!! Trae a los pastores, que si no
éste me vuelve a surtir.
Lucifer: Ganaste una batalla Gabriel, pero no la guerra, la noche aún no termina.
Los Diablos salen, Gabriel empieza a desatarles las manos a los pastores.
Felipe: Pus si, es que venimos de camine y camine… y camine y camine… (Pausa de cinco
segundos, Gabriel trata de hablar pero Felipe lo interrumpe) y camine y camine, si, y camine y…
(Gabriel grita enojado, interrumpe a Felipe antes que termine la frase).
Gabriel: ¡¡¡Ya!!! (Se habla a sí mismo) Tranquilo Gabrielito, tranquilo, no te alteres, cuanta hasta
diez y cuéntaselo a quien más confianza le tengas… uno, dos, tres por tres nueve, mas uno diez…
miren pastores, no se preocupen, ya les falta muy poco, sigan ese camino y llegarán a donde está
el niño… anden vayan, que yo tengo que cuidar a ése Diablo tramposo, no sea que vaya a seguir
con sus maldades.
Entran Casiano, Josefina y el abuelo Leocadio, van caminando de lado a lado del escenario.
Canción “los huaraches de fondo”
Casiano: ¡¡¡No!!!
Josefina: (Con voz entrecortada, como si fuera a llorar) Vas a ver grosero!
Josefina se sienta, Casiano va a sacar las pomadas pero entran los demonios bailando y cantando
la peinada.
Abuelo Leocadio: (Corre y se le arrima a Luzbelina) Y ¿A dónde tan peinada? Digo ¿A dónde se
dirigen sus mercedes?
Satanás: Ps no vamos, más bien venimos, venimos regresando de regreso de Belén, íbamos a ver
al niño pero ps no se pudo.
Luzbelina se mueve de lugar una y otra vez, y el abuelo la sigue cada vez que se mueve, le alza
las cejas y le pica las costillas con el codo.
Luzbelina: (Se le pega a Josefina, el abuelo la sigue) Huy chaparrita, apenas van a la mitad del
camino, y de aquí en adelante es pura subida (Se aleja del abuelo y se pone a un lado de Lucifer)
Lucifer: Efectivamente, aquí es apenas la mitad del camino, nosotros venimos de allá, fuimos a ver
al niño, pero (Los diablos hacen como que llora) hay demasiada gente, hay filas y filas de gente
que lo quiere ver, por eso mejor nos regresamos, así que ustedes ¿Ya para que van?
Abuelo Leocadio: Pero yo quiero ir a ver al niño, además los ángeles nos dijeron que éramos pocos
los elegidos, nunca dijeron que juera a haber un gential.
Satanás: Chales agüelito, ps si, pero ya ve, se fue regando el chisme, y hora hay muchísima gente,
con decirle que hay gente que llegó desde ayer para apartar lugar.
Josefina: Pus yo también quiero conocer al niño agüelo, abrazarlo; pero es que falta la mitad del
camino y yo ya siento que no llego (Se sienta).
Casiano: Ps mire agüelo, yo también digo que deberíamos ir ¡¡¡Qué tal si en lo que llegamos ya se
van acabando las filas!!! Y tú, no pongas tantos pretextos.
Luzbelina: (Lucifer la avienta sobre el abuelo y ésta lo abraza) Oigan y ¿no preferirían mejor ya no
ir a Belén y quedarse aquí con nosotros? Al cabo ni van a poder ver al niño ¿Qué tal si festejamos
la navidad aquí todos juntos?, con una buena fiesta, música, tamalitos y atolito¿Qué dicen?
Abuelo Leocadio: Pus yo creo que si nos podríamos quedar aquí con ellos ¿Ustedes que dicen?
Digo, a fin de cuentas Josefina tiene razón, yo con mis reumas.
Lucifer: Ya ven, a que van a Belén. Mejor seguimos aquí la fiesta, Satanás, sírveles otro tamalito.
Gabriel: Alto ahí (Satanás está de espalda, grita asustado, se arrodilla y se pone las manos en la
nuca).
Los pastores siguen sentados, solo voltean los tres juntos hacia un lado y otro cada vez que algún
diablo o algún ángel habla.
Abuelo Leocadio: Ah caray y tan buenos que les quedaron los tamalitos.
Gabriel: Sí, ellos quieren evitar que ustedes lleguen a Belén a ver al hijo de Dios. (Dirigiéndose a
los demonios) Pero de una vez les digo que pierden su tiempo si están pensando en lograr evitarlo.
Divina: Si, nosotros nos encargaremos de que lleguen con bien a adorar al hijo de Dios.
Lucifer: Miren pollitos, nosotros llegamos primero, y estos pastores son nuestros, así que mejor
váyanse retirando antes de que me enoje y les quite las plumas.
Gabriel: ¿Tú no aprendes verdad? (Lucifer se asusta, corre y se esconde detrás de Luzbelina)
Estos pastores son criaturas del Señor, por lo tanto ustedes no tienen ningún derecho sobre ellos
aunque hayan llegado primero, así que nosotros los vamos a llevar a Belén a ver al hijo de Dios.
Inocencia: Déjame atenderlos Gabriel, que yo acabo de aprender karate viendo Cobra Kai (hace
pasos de karate)
Inocencia: Pues no me importa, éntrale, órale (Inocencia y Luzbelina se ponen en guardia para
pelear).
Casiano: (Interrumpe y se mete en medio) ¡¡¡Un momento!!! ¿Se van a pelear pa ver quién se
queda con nosotros?
Casiano: A ta güeno.
Gabriel: (Jala a Inocencia) No tenemos permitido pelear, ya me regañaron por la de hace rato, va
en contra de Dios, podemos arreglarlo de otra manera.
Gabriel: Pues no sé, algo que no tenga que ver con la violencia. Es una pastorela escolar.
Pura: ¿Qué les parece si lo arreglamos en un partido de futbol? Al fin que en el cielo tenemos a los
mejores jugadores.
Luzbelina: Pues sí, pero en el infierno tenemos a todos los árbitros (Los diablos se ríen con burla).
(Le llevan su trinche a Lucifer, Gabriel no puede sacar su espada, los ángeles le ayudan, pelea con
sonidos de sables laser, Lucifer pierde y queda tirado, Gabriel le pone la espada en el pescuezo).
Gabriel: ¡¡¡Ríndete Lucifer, antes que con mi espada les corte esos cuernos, y las colas para
hacerme un cinturón!!!
Lucifer: Nada de rendirme, apenas va el primer round. (Se para y brinca como boxeador) Éntrale
plumífero, ya me hiciste enojar ¡¡¡Luzbelina, Satanás, vengan, vamos a echarle montón!!! (Satanás
recoge un palo)
Satanás: (Con miedo) No, no, ya tranquilízate Gabrielito, si el jefe nada más estaba bromeando
¡¡¡ya nos vamos eh!!! (Se agacha a recogerlo, le hace la seña a Luzbelina para que le ayude).
Luzbelina: (Nerviosa) ¡¡Si, si, Ya nos vamos!!! Que tengan buenas noches, con su permiso
(Levantan entre los dos a Lucifer, y salen de la escena).
Todos: ¡¡¡Viva!!!
Todos: ¡¡¡Viva!!!
Casiano: (Enojado) ¡¡¡Ya!!! (Le da un empujón al abuelo en el hombro) Usté se quedó en el grito de
independencia, eso fue desde Septiembre.
Gabriel: Bueno pastores, ya es hora, tienen que seguir su camino hasta Belén, ya falta muy poco,
no creo que ese diablo tramposo vuelva a molestarlos. Pueden irse tranquilos.
Abuelo Leocadio: Gracias angelitos, si no ha sido por ustedes esos demonios nos hubieran
engañado.
Casiano: ¿Qué estamos esperando? Vámonos Corriendo, yo ya no puedo esperar a ver al niño.
Josefina: Yo tampoco, ya quiero llegar a Belén. ¡¡¡Vámonos!!! (Empieza a caminar) Ándele agüelo,
Casi, apúrense (Los demás pastores salen tras Josefina y dicen adiós a los Ángeles, salen de la
escena)
Gabriel: Bueno ángeles, nosotros también vámonos que tenemos que estar ahí presentes, ya
hemos cumplido nuestra misión. (Salen todos caminando de la escena, se apaga la luz)
Narrador: Después que María y José habían llegado a Belén, María dio a luz a su bebé en un
humilde pesebre de paja, en un establo junto a los animales. Este lugar era lo único que ellos
habían podido conseguir durante su estadía en Belén. No eran personas que poseían riquezas
materiales. Pero tenían la enorme responsabilidad y el honor de criar y educar al hijo de Dios. El
calor de María, unas pobres mantas y su humilde cunita hecha de paja lo abrigaban.
Los pastores, guiados por el brillo de la estrella, llegaron hasta el lugar para ver el milagro del amor
de Dios hacia los hombres, llegaron para adorar al niño.
Se escucha el Ave María durante un momento, María y José están hincados a los lados del niño,;
se detiene el ave María y empieza música suave de fondo.
María: Mi niño hermoso, bendecido seas por siempre, aquí estoy yo que soy tu madre para
cuidarte y protegerte. Eres regalo de Dios, eres regalo divino, has venido para amarnos y
enseñarnos el buen camino.
José: (Volteando hacia el cielo) Señor, te prometo cuidar de tu hijo y educarlo a la manera de los
hombres, tu palabra se ha cumplido, y nosotros, tus humildes servidores, recibimos a tu hijo entre
nosotros con mucho amor.
Melchor: Hemos seguido una estrella desde Oriente y nos ha traído aquí. Nos ha marcado el
camino para encontrar al redentor, al salvador.
Melchor: Le traemos oro, porque es rey, porque su reino se extenderá por toda la tierra y no tendrá
fin (Se acerca al niño, se arrodilla y deja su presente).
Gaspar: También le traemos incienso, por divinidad, porque es el hijo de Dios (Se acerca al niño,
se arrodilla y deja su presente).
Baltasar: Y por último le traemos mirra, por su naturaleza humana, por las heridas que su cuerpo
ha de recibir y la sangre que ha de derramar para el perdón de los pecados. (Se acerca al niño, se
arrodilla y deja su presente, los tres reyes magos se quedan ahí).
Enseguida entran los pastores en fila y se hincan de lado hacia el nacimiento de manera que no le
den la espalda por completo al público
Abuelo Leocadio: Niño precioso, redentor del mundo, aquí estoy lleno de gozo, con un fervor muy
profundo, con todos mis años a cuestas, pero lleno de contento, de venir a verte y traerte unas
ofrendas.
Casiano: Una cobija pal frío, pa que no te vaya a dar frío, y una almohadita bordada, rellena de
lana de oveja. Y a ti mi niña María, Que Dios te Guarde por siempre, ésta corona de flores, para
que adornes tu frente.
Josefina: Hasta aquí llegamos todos, con cansancios y descuidos, pero entre andando y andando,
ya estamos aquí contigo, para saludarte y verte, y también pa’ conocerte, venimos desde rete lejos,
pero llegamos pa’ adorarte.
Felipe: Niñito hijito del Creador, caminamos mucho, pero aquí estamos presentes, con alegría y
mucho gusto.
Linda Bella: Para dejar las costumbres que hacen que seamos malos, la vanidad, el egoísmo y la
avaricia dejaremos para agradarte.
Candelaria: Aunque con muchos trabajos y lidiando con los malos, con la ayuda de tus ángeles a
verte por fin llegamos, te damos la bienvenida y te bendecimos mi niño, tu eres el salvador, el que
limpiará nuestro destino.
Narrador: Y así sucedió, el bien triunfó sobre el mal, Dios le hizo al hombre el regalo más preciado,
su hijo único, para que con su sangre lavara los pecados de los hombres y nos diera salvación, hoy
es Navidad, y recordamos el día en que nació Jesús; y tal como los pastores le adoramos y le
bendecimos. Hoy démosle la bienvenida en nuestros corazones, y no olvidemos el verdadero
significado de esta fecha tan especial, festejemos con alegría la llegada del niño Jesús al mundo
“FELIZ NAVIDAD A TODOS”.