0% encontró este documento útil (0 votos)
173 vistas7 páginas

Alcaraz Varó 2

Este documento describe los diferentes paradigmas de investigación lingüística, incluyendo el paradigma estructuralista, generativista y de la pragmática. Explica que un paradigma es el marco conceptual y metodológico que guía la investigación de una comunidad científica durante un período de tiempo. Los cambios en los paradigmas conducen al progreso de la lingüística a medida que nuevas perspectivas reemplazan a las anteriores.

Cargado por

Loa Pascuali
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
173 vistas7 páginas

Alcaraz Varó 2

Este documento describe los diferentes paradigmas de investigación lingüística, incluyendo el paradigma estructuralista, generativista y de la pragmática. Explica que un paradigma es el marco conceptual y metodológico que guía la investigación de una comunidad científica durante un período de tiempo. Los cambios en los paradigmas conducen al progreso de la lingüística a medida que nuevas perspectivas reemplazan a las anteriores.

Cargado por

Loa Pascuali
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Alcaraz Varó, Enrique (1990): “La Investigación Lingüística” en 3 Paradigmas

de la Investigación Lingüística, Alcoy, Marfil, pp. 7 – 23

Resumen (parte 2)

El paradigma como ortodoxia reinante

El término ‘paradigma’ es polisémico 1 en lingüística ya que por su significación


etimológica, remite a modelos de declinación nominal o a la conjugación verbal
de una lengua. Por otra parte, refiere a las relaciones asociativas,
complementarias de las sintagmáticas, que las distintas clases de unidades
lingüísticas mantienen entre sí.

Las relaciones asociativas o paradigmáticas son verticales y están sometidas


a la operación de “selección” que realiza cada usuario de la lengua en la
actuación lingüística cotidiana. Las sintagmáticas, complementarias de las
anteriores, son horizontales y están sometidas a las operaciones de
“combinación” en el mismo proceso de actuación lingüística. Por ejemplo, las
unidades léxicas2 señorita, chica, muchacha, joven, etc. mantienen relaciones
paradigmáticas entre sí puesto que, al emitir un enunciado, solo se elige una
de ellas; mientras que chica, inglés, esa, habla, mantienen relaciones
sintagmáticas porque se combinan horizontalmente al formar el enunciado:
Esa chica habla inglés.

Además de los significados mencionados, en la investigación científica, el


término ‘paradigma’ tiene otro introducido por Thomas Kuhn (1975) que
define al paradigma como el marco metodológico y conceptual universalmente
reconocido que, durante cierto tiempo proporciona modelos de problemas,
soluciones, métodos, teorías y metas investigadoras a una comunidad
científica.

Existe un paradigma cuando en la comunidad científica hay uniformidad de


ideas y creencias en cuanto a las teorías, leyes, reglas, suposiciones,
procedimientos, puntos de vista e incluso escuelas que constituyen su cuerpo
conceptual. Este actúa de contexto para la interpretación de los
acontecimientos científicos3 … Tomado el significado de uniformidad en sentido
estricto, no sería pertinente el concepto de paradigma en lingüística, ya que es
poco probable encontrar un consenso absoluto sobre todos los postulados

1 Varios significados.
2 Son las unidades de significación de la lengua que pueden coincidir con una palabra
o una parte de esta como los afijos, las raíces o desinencias. Estas no constituyen una
palabra completa pero poseen significado. En el caso del ejemplo referido en el texto
del resumen, se utiliza el concepto de “unidades léxicas” para hacer referencia a las
palabras.
3 Un concepto próximo a la concepción de ‘paradigma’ es el de ‘Programa de
Investigación’ (Lakatos, I. (1975): La metodología de los programas de investigación
científica, Madrid, Alianza).
lingüísticos aunque el concepto goce de reconocimiento en la configuración de
la investigación lingüística. Hay quienes consideran que no es un instrumento
útil y aplicable a esta disciplina (Percival, W. K., 1976; Guba, E., 1983)

Un paradigma consolidado es el marco de referencia, caracterizado por una


homogeneidad relativa de pensamiento teórico básico que proporciona a la
comunidad científica criterios para:

a. Marcar metas nuevas que estimulen la formulación de teorías


enriquecedoras
b. Seleccionar hechos relevantes que se conviertan en problemas de
investigación
c. Proponer soluciones a los problemas anteriores dentro del paradigma.

Para lograr los objetivos señalados, los paradigmas cuentan con textos básicos,
que podríamos llamar “fundacionales” que sirven para definir los problemas y
los métodos de investigación. Por ejemplo, en el paradigma estructuralista el
Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure y El Lenguaje de
Leonard Bloomfield, entre otros; Las Estructuras Sintácticas y Aspectos de la
Teoría de la Sintaxis de Noam Chomsky son textos básicos del paradigma
generativista.

La noción de paradigma es importante porque permite comprender el avance


de cualquier campo de investigación ya que, como Kuhn (1975) asegura, el
progreso epistemológico se produce por los cambios de paradigmas. La
originalidad kunhiana reside en su diagnóstico del desarrollo científico. Este se
formaliza a través de periodizaciones generadas por rupturas… En
consecuencia, la aparición de los distintos paradigmas de la lingüística se basa
en el hecho de que siempre se han tenido los mismos puntos de vista con
relación a la realidad a los intereses, a los objetivos y a la finalidad en el
análisis de un mismo fenómeno.

Los límites de los paradigmas dependen de la perspectiva con que los


analizamos… Por ejemplo, el estructuralismo europeo y americano surge como
réplica a la visión del paradigma historicista decimonónico. Algo similar ocurre
con el paradigma transformacional – generativo: examinado desde cerca, es un
cambio revolucionario con relación al paradigma estructuralista. Sin embargo,
desde la pragmática, que analiza el lenguaje como discurso, la gramática
transformacional y el estructuralismo son una misma cosa: lingüística
estructural oracional frente a la lingüística supraoracional de la pragmática.

Los cambios de paradigma

El abandono de los postulados y las líneas que han constituido el marco teórico
de la investigación hasta determinado momento y la sustitución de estos por
otros distintos, permite afirmar que ha habido un cambio de paradigma
(Hymes, D., 1974).

En lingüística, el progreso se ha producido, como en las demás ciencias, por un


cambio de paradigma. Cambio que ha conllevado el salto de un componente
lingüístico a otro. Por ejemplo, el estructuralismo americano de los años treinta
y cuarenta se ocupó, en primer lugar, de la fonología y, luego, de la morfología.
El paradigma generativista, estudió la morfosintaxis, posteriormente, la
semántica y, últimamente, ha puesto la atención a la investigación del discurso
y del uso del lenguaje en el paradigma de la pragmática.

El nacimiento de un paradigma tiene carácter revolucionario… Pero en las


ciencias el término ‘revolución científica’ no ha de entenderse como cambio
radical de la noche a la mañana, sino como “episodios de desarrollo no
acumulativo de las ciencias, mediante los cuales los viejos paradigmas son
sustituidos en todo o en parte por uno nuevo que es incompatible con los
anteriores” (Kuhn, T., 1975).

Los paradigmas alcanzan sus status como tales cuando tienen más éxito que
sus competidores en la resolución de problemas que han quedado sin
explicación satisfactoria… En la lingüística, más que de cambio de paradigma
se podría hablar de nacimiento y desarrollo de nuevos paradigmas que
conviven en leal competencia con otros establecidos, aunque uno de ellos goce
de mayor aceptación que los otros en un período determinado.

En resumen, el paradigma se puede considerar como la perspectiva


investigadora “dominante”… pero no “excluyente”. Este último conlleva dos
direcciones significativas:

a. no excluyente de otras perspectivas investigadoras que puedan estar


conviviendo con la principal. Por ejemplo, en pleno dominio del
generativismo se sigue haciendo investigación en el estructuralismo
b. no excluyente de otros puntos de vista distintos al principal del
paradigma que puedan perfeccionarlo. Por ejemplo, la noción de
actividad comunicativa es propia de la pragmática, pero no está ausente
del generativismo y del estructuralismo. Lo propio sucede con el
concepto de estructura, característico del estructuralismo y del
generativismo. El concepto aludido tampoco es ajeno a la pragmática.

Los tres grandes paradigmas en los que se han efectuado las investigaciones
en lingüística son: el paradigma estructuralista, el paradigma generativista y el
paradigma de la pragmática. Sin embargo, en estos tres paradigmas, no se
agotan las perspectivas investigadoras: la investigación diacrónica o histórica
no ha dejado de realizarse y se hace investigación en áreas muy próximas a la
lingüística como la sociolingüística, la psicolingüística, la filosofía del lenguaje,
etc.
La investigación lingüística. El lenguaje como objeto de estudio

La investigación lingüística es el estudio sistemático y riguroso que se lleva a


cabo para contribuir al avance del conocimiento lingüístico, es decir, para
llegar a un mejor conocimiento del lenguaje. Dicha investigación se realiza de
acuerdo a principios metodológicos, va dirigido a la coronación de nuevas
conclusiones, a la detección de leyes acerca del funcionamiento del lenguaje, a
la formulación de nuevas teorías que expliquen o puedan predecir el
comportamiento de los datos lingüísticos. En esta última afirmación están
implicadas tres nociones importantes de la investigación: teoría, datos y
explicación.

Las teorías son el sostén básico de la investigación… Son reflejos o


formulaciones del estado de progreso en que se encuentra una disciplina en
determinado momento. En este sentido, se podría considerar a la investigación
científica como una marcha hacia la verdad científica, de cuya existencia
estamos convencidos axiomáticamente.

Todo lo dicho puede quedar resumido afirmando que la investigación


lingüística precisa constante renovación teórica, inventiva metodológica y
sólido trabajo empírico.

Los criterios en los que se fundamenta la investigación lingüística son:

a. objetividad
b. explicitud
c. sistematicidad
d. precisión o rigor en el tratamiento de los datos y en la formulación de los
enunciados que se hagan
e. coherencia
f. tratamiento global dentro de los límites marcados
g. simplicidad en el proceso investigador y descriptivo

Se distinguen dos visiones del objeto de la lingüística: una restringida y otra


amplia. La primera hace abordajes dl lenguaje en un determinado paradigma.
La segunda (más aceptada) es el estudio del lenguaje en todos sus
manifestaciones, no solo la fonética – fonológica, la sintáctico –semántica sino
también la ritual, la literaria, la del uso social, la que tiene en cuenta los
trastornos del lenguaje, la que analiza la relación entre el lenguaje y el
pensamiento (Lakoff, G., 1974).

Consecuentemente, en el estructuralismo el campo de investigación son las


estructuras del lenguaje, los niveles de análisis, las relaciones que mantienen
entre sí las distintas unidades. En el generativismo el objeto de investigación
son las intuiciones lingüísticas de los hablantes nativos y en la pragmática el
objeto de investigación es el discurso comunicativo. En los tres paradigmas, el
lenguaje ha sido el objeto final de estudio.

Las metas que la investigación lingüística ha marcado están ligadas a la


formulación de teorías, descripciones de lenguas que no contaban o no
cuentan con escritura, cuestiones de variación lingüística (dialectos, idiolectos,
estilos, registros), el uso comunicativo y social del lenguaje. Así, se pueden
distinguir varias direcciones de estudio interrelacionadas.

La lingüística puede ser aplicada a otras funciones o disciplinas. Las ramas más
importantes de su aplicación son: la didáctica de las lenguas materna y
extranjeras, la estilística… aunque los horizontes de la investigación del
lenguaje se han ampliado al considerar otros temas como los trastornos del
lenguaje (afasias, dislexias, etc.), el análisis de los lenguajes específicos (legal,
científico, etc.).

Los datos de la investigación

El lenguaje humano es muy complejo y, por ello, es permeable a ser analizado


desde tantos ángulos como su complejidad lo admita. Debido a esto, el objeto
final sobre el que actúan las teorías, los modelos y las hipótesis de la
investigación lingüística son los datos del lenguaje. Estos son el producto de la
observación, es decir, el elemento o conjunto de elementos que el observador
percibe y segmenta en forma de unidades que se repiten… en las que
destacamos sus intereses por determinados fenómenos o aspectos del
lenguaje y la relevancia de lo que necesita para su tarea de investigación.

Por lo tanto, la materia prima con la que se forma el corpus de datos son los
enunciados que están compuestos por formas de la lengua: oraciones,
palabras, sílabas, vocales, etc.

Al respecto, existe la creencia de que los investigadores formulan sus teorías


recogiendo datos que los llevaran a conclusiones. Sin embargo, esto no es así
porque un dato es el producto de una observación lingüística que está
condicionada por orientaciones teóricas y la obtención y selección de datos
estarán basadas en premisas teóricas.

Hay una dialéctica entre datos y teorías, ya que estas influyen en el


descubrimiento del dato y en su interpretación… El hecho de la interpretación
dependa de las teorías le confiere a las mismas una importancia singular,
constituyéndolas en los fundamentos de la investigación.

El potencial de los datos de una lengua es infinito pero no depende del número
que se tenga sino de la relevancia que los mismos posean y de los intereses
de la investigación. Por eso, los datos de la investigación deben ser:

a. válidos
b. comprobables y
c. homogéneos

Son válidos si son representativos de lo que se quiere demostrar. Por ejemplo,


si se desea hacer una descripción sobre el habla de niños de 8 a 12 años, solo
serán válidos los obtenidos del habla de niños de esa edad.

Son comprobables si se pueden situar en un contexto lingüístico para formar


las denominadas clases de equivalencias.

Son homogéneos si se pueden relacionar en un dominio determinado. Por


ejemplo, los enunciados orales producidos por los niños de un curso al final del
día.

Por lo tanto, si se buscan relaciones paradigmáticas no se deben incluir


otras cuestiones.

La formalización y la terminología

Desde el principio se pretende imprimir precisión y rigor conceptual a todas las


aseveraciones lingüísticas. Para otorgar esta precisión y rigor aludidos, se
acude a la formalización y al metalenguaje o terminología especializada. La
formalización colabora con el desarrollo más exacto de las nociones teóricas. El
metalenguaje o terminología especializada permite que los conceptos se
concreten y estabilicen.

Actividad

1. En la investigación científica, ¿qué significados tiene la palabra


paradigma?
2. ¿De qué autor recupera el concepto “paradigma” Enrique Alcaraz Varó?
¿Qué explicaciones da al respecto?
3. En la investigación lingüística, ¿cuál es el objeto de estudio? ¿Cómo
tiene que ser la investigación lingüística? ¿Cuáles son las tres nociones
implicadas en la caracterización que Varó realiza de dicha investigación?
4. Señalar las dos visiones desde las que se hace investigación en
lingüística. ¿Qué implica cada una?
5. ¿Por qué es importante la teoría en materia investigativa? ¿Qué aportes
otorga al investigador?
6. ¿Cómo deben ser los datos de la investigación? ¿Qué relación tienen con
la teoría?
7. ¿Qué permiten la formalización y la terminología? Al respecto, ¿qué
concepto se emplea para dar cuenta de la terminología especializada?

También podría gustarte