ESI y Género en Educación Primaria
ESI y Género en Educación Primaria
MÓDULO 0
Unidad Transversal: ESI desde la perspectiva de género
Este módulo se plantea como eje transversal, el mismo se trabajará a lo largo del
año articulándose con el resto de los bloques (ver cronograma)
-La educación de “las niñeces”: una mirada desde la identidad de género. Ley de
educación sexual integral. Lineamientos y propuestas curriculares. Ejes.
- Los discursos heteronormativos frente a las concepciones que apuntan a la
diversidad sexual Los medios de comunicación y los estereotipos de género.
Desigualdad según el género. Crisis del pensamiento binario. Funciones parentales:
Sostén e interdicción. -Crianzas libres. Democratización en las familias. Infancias
libres, infancias trans. Debates actuales: Ley de IVE, ILE
- El abuso sexual y maltrato contra la infancia y la adolescencia. Conductas sexuales
abusivas. Orientaciones
Bibliografía
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ISFD y T N35 Profesorado de educación primaria
Abril 2020
1
Entendidas como un dispositivo del poder para ejercer su influencia. “cada discurso activa (…) una gran cantidad de
elementos dispuestos a su alrededor: costumbres, palabras, saberes, normas, leyes, instituciones; por eso sería
preferible hablar de prácticas discursivas o (…) de dispositivos. (Veyne (2009) “Foucault. pensamiento y vida”. Bs
As:Paidós)
2
partes agregadas: materia por un lado, e ideas ya supuestas, por el otro.
(Morgade, 2016, 8)
La ley
2
Ponencia en Simposio Forum Infancias 2018
3
Es aquí donde se acude al artículo 3° nuevamente en su inciso b, en el
cual se plantea como un objetivo de la ESI “Asegurar la transmisión de
conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos
aspectos involucrados en la educación sexual integral”, es aquí donde nos
apoyamos para decir taxativamente que la perspectiva de género es la impronta
desde la cual hay que pensarla hoy.
Ejes de la ESI
3
([Link]
reforma-de-la-actual-ley-nacional/)
4
“La Construcción social del cuerpo comienza desde el nacimiento. Ante un
nuevo bebé, a partir de la “lectura” de su cuerpo se le atribuye un “sexo”
y un nombre, de mujer o de varón. En ocasiones, los genitales externos no
son del todo legibles (“¿Qué?, ¿esa pequeña protuberancia? No parece un
pene, mi hijo no tendría un pene tan pequeño, ¡¿o es una nena con vulva
extraña?!... ¡digamos que es una nena!), y se atribuye un sexo con algunas
incertidumbres.
Más adelante, la vestimenta, las formas de comunicación verbal, gestual, y
física, los estímulos y los “retos” serán también vehículos de las
concepciones familiares acerca de cómo es “una niña” y de cómo es “un
niño”. (G. Morgade, 2016,45)
5
Toda cultura construye su sistema sexo - género4 desde el cual se
construirán las identidades subjetivas individuales más allá de su estructura
anatómica y cultura. Los sistemas de sexo-género no son naturales.
La escuela, como otras instituciones funciona como dispositivo
reproductor de desigualdades desplegando todas sus armas de adoctrinamiento,
pero hay algún “haz” de resistencia que nos hace pensar en el potencial de la
escuela para romper con su matriz homogeneizadora, patriarcal y excluyente,
para encaminarse hacia rumbos inclusivos, feministas y diversos. Vemos algunos
ejemplos
En la escuela en la cual me encuentro haciendo En mi práctica, tuve que dar una actividad
mis prácticas de 3ro, asistí un día fuera de mi sobre juego dramático, basado en el cuento
día de practica debido a la modificación de un (anteriormente trabajado) “caperucita y el
plan de clase. El grado que se me asigno es lobo”. En el momento de repartir los disfraces,
segundo grado. El día que asistí los nenxs se pregunté abiertamente: ¿quién quiere ser
encontraban organizándose en el sum de la caperucita? A lo que un nene me respondió
escuela para sacarse la foto grupal; la docente y ¡YO! con plena seguridad. Le puse el disfraz y
el fotógrafo comenzaron a ubicar a los nenxs sin prejuicio de sus compañeros, ni de las
por altura pero lo que me llamo mucho la docentes presentes jugó libremente.
atención fue la posee de los nenes y nenas. Los
nenes debían posar como "cancheros", en Estudiante de 4° año del profesorado de
cambio las nenas debían sentarse cruzadas de educación inicial
piernas de perfil con sus manos delicadas
apoyándolas en sus rodillas con una gran
sonrisa y todos sus pelos prolijos.
4
Rubin, Gayle. [1975] 1986. El tráfico de mujeres. Notas sobre la "Economía Política" del sexo.
En: Revista Nueva Antropología. Vol. VIII, N 0030. Universidad Nacional Autónoma de
México.
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El año pasado realicé mis prácticas con un grupo de inicial con nen@s de 4 a 8 años aproximadamente,
tuve que dar una clase sobre vestimenta, había preparado dos figuras grandes (nena y nene en malla)
hechas con cartulinas e imanes para colocar en la pared que tenía una chapa, preparé la posible ropa con
el mismo material. Durante el desarrollo de la actividad un nene intenta colocarle un vestido a la figura del
nene, como lo que yo pretendía lograr en la clase era que diferencien entre la ropa de nenes y nenas,
intervine y le dije que el vestido lo debería colocar en la figura de la nena. La profesora de prácticas me
señaló que no fue apropiada mi intervención porque generó que el niño perdiera espontaneidad para elegir
por sí mismo quién debe o quiere usar un vestido.
Infancias trans
“Mmm…tengo dudas de cómo nos dejan jugar de niños…esos ojos que nos ponen
en lo celeste aunque cueste y que nos instalan solo en el rosa aunque haya
muchas cosas divertidísimas otras cosas. Quiero un jugar de niños y niñas
probando y probándose, mezcladitos y mezcladitas en el arco iris de jugar. Solo
así es divertido ir aprendiendo que nos debe importar finalmente tu juego…y
todos los otros posibles juegos” (Susy Shock: 2017)
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lesbiana? ¿Qué lo/la/le lleva enamorarse de un hombre hetero - cis5 o de una
mujer trans?
Sin embargo, volviendo a G. Morgade, desde los primeros años de vida los
sujetos se apropian de una identidad de género a través de una red de discursos
sobre lo que es “ser mujer” o “ser varón”, “de prácticas que apoyan y reproduce
estos discursos y de instituciones que enmarcan el proceso de construcción del
sentido de sí y de la realidad que presenta cada época” (Isnardi, torres
Cárdenas:2017)
Alan Otto Prieto, activista trans, en el libro “ni una menos desde los
primeros años” relata su experiencia en la escuela
“…Ella (la seño Susana) desde que comenzamos a relacionarnos, sabía que yo
era un “niñx” especial. Nunca sentí en ese entonces la necesidad o el deseo de
cambiar de nombre, o de decir que yo era un varón. Lo que recuerdo es que no
me gustaban cosas de chicas y siempre me sentía ajeno a los juegos e
imposiciones de las y los adultos. Por eso quería tanto a mi seño Susana, porque
5
Cisgénero (abreviado cis) es un neologismo y tecnicismo de origen alemán propio del campo
interdisciplinario de los estudios de género, término que es utilizado para hacer referencia a aquellos
individuos cuya identidad de género coincide con su fenotipo sexual. Lo opuesto a cisgénero es denominado
transgénero (Wikipedia)
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ella no me retaba, no me encasillaba en lo que tenía que hacer. Creo que mi
sonrisa y mi cara de felicidad le bastaban…me quería por quien yo era.
Cuando comencé la escuela primaria, las cosas se fueron poniendo más difíciles,
a medida que crecemos también crecen las presiones sobre los roles de género
que demos asumir. Recuerdo, por ejemplo, cómo con una amiga intentábamos
hacer pis de pie. Era algo muy gracioso nuestra forma de experimentar todo lo
que veíamos. Yo me sentía trans, ella no.
El binarismo cae allí con todo su peso. Nos separaban por “sexo” y no por
deporte, el rendimiento o las exigencias. El pene o la vagina determinaban a qué
debíamos jugar. Recuerdo también la angustia en la clase de una docente, monja,
donde no podría contar las veces que me repitieron que debía comportarme
como una señorita (…) odiaba ir a sus clases.
2. Respetar la diversidad
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Sin embargo, los diferentes movimientos y organizaciones de diversidad de
género, como el movimiento LGTTBQI continúan luchando por sus derechos, y
todavía somos testigos de conductas discriminadoras y violentas cargadas de
homofobia (o de homoodio, como lo explica Esther Díaz)6 y prejuicio.
La clase observada fue del área de ambiente natural y social en donde la docente de la sala reúne
a l@s niñ@s en ronda y comienza a conversar con ell@s acerca de los animales domésticos que
tienen en sus hogares, todos l@s alumn@s fueron contando, una nena contó que ella tenía un
loro y la docente contó que ella también tenía dos loritos y que eran noviecitos, dijo que los tenía
en una jaula, pero un día se descuidó y uno de los loritos se escapó y el lorito que quedó dentro
de la jaula quedó triste, no quería comer, tomar agua, ni hacer nada. Entonces una alumna le
pregunta si sabía si ese lorito que se escapó era nena o nene, a lo que la docente le responde que
seguro el que se escapó era el nene porque los hombres son los que siempre se van y la nena
seguro, es la que se quedó en la jaula, porque las nenas son las que lloran. Luego de esto la clase
continúa con normalidad.
6
[Link]
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En la escuela secundaria en la cual trabajo como auxiliar, asistía una joven que se vestía como
varón, año a año adquiría más rasgos masculinos, el pelo corto, ropa de varón, también se peleaba
y tenía mal comportamiento, siempre rebelde. Un día tuvo una pelea con unas compañeras, le pegó
muy fuerte a una de ellas porque le había dicho “vos sos un varón”. Esto la había enojado por eso le
pegó “una trompada”. La directora citó a la abuela de la adolescente (porque vivía con su abuela) y
le indicó que la cambie de escuela, ya que en ésta no era aceptada tal cual era, y consideraba que
era mejor que asistiera a un colegio donde fuera aceptada.
3 valorar la afectividad
Este eje nos invita a pensar nuevos sentidos para la educación sexual,
sobre todo desde el enfoque integral al concebir la sexualidad como constitutiva
del ser humano. Por lo tanto tiene que ver con sentimientos, valores, emociones
y afectos. Miedos, enojos, el deseo, el placer y displacer, alegrías, prejuicios,
modos de expresión, convivencia sana libre de maltrato y violencia, son algunas
de las cuestiones que, siempre estuvieron en las aulas, pero ahora ya no se
ocultan ni prohíben, sino que se tratan pedagógicamente.
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Agustín le comentó a su mamá que una niña del salón lo molestaba, no solo a él sino que también
a los demás compañeros. Le contó que ella le había pegado una piña en el estómago tan fuerte,
que le quitó la respiración, que se la quiso devolver, cuando recordó “que a las nenas no se les
pega”, entonces se tragó su orgullo y le advirtió, a su madre que si la niña lo seguía acosando, él
no tendría más remedio que transgredir su lema y pegarle a una mujer.
Su mamá le indicó que acudiera al maestro, que le contara la situación, que con seguridad
intervendría correctamente.
(Escuela primaria)
Una niña de sexto grado, en un rincón subrepticio de la escuela, “vendía” piquitos a aquellos niños
que osaran pagar un peso por ellos. Así estuvo recaudando algunos días, hasta que los docentes de
la institución se percataron de la “barrabasada”. No tardaron en llover calificativos y
aseveraciones tales como “es una cualquiera”, “¿y que querés con la madre que tiene?”, “ya
empieza de chiquita…”
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Los y las docentes tenemos también la responsabilidad de que puedan
ejercerse plenamente.
Buenos modales
En abril del año 2008 me hallaba en primer año de secundaria, durante esa etapa ya habíamos
conocido a todos los docentes, salvo al profesor de matemáticas. El primer día ingresa al aula sin
siquiera presentarse, anota en el pizarrón los temas que veremos, en un momento me veo
obligada a levantarme porque no llego a ver una parte de lo escrito en la pizarra, el profesor me
mira y se acerca para decirme: –Alumna , eso no es de señorita, estamos en una institución
educativa, primero que su guardapolvo no es del talle adecuado y segundo siéntese bien, cruce las
piernas, no es un varoncito- . Guardo silencio, yo era bastante tímida, además confié en que
simplemente había tenido un mal día.
Pasaron algunas clases, estábamos repasando los criterios de divisibilidad, la mayoría no había
estudiado, yo sí, no porque me gustara la materia sino que le tenía cierto temor al profesor, sobre
todo por sus comentarios malintencionados. Comienza a preguntar, nadie responde, por lo cual
decido hacerlo yo, él mira a su alrededor y pregunta: -¿alguien más?- como nadie responde, yo
vuelvo a hacerlo, por lo que dice: -Vos ya respondiste, sólo eso sabés, entendelo con esa actitud,
nunca vas a conseguir marido, espero que al menos sepas cocinar y limpiar, porque las mujeres
sólo sirven para eso- . Dejé de participar en sus clases, aun así, renunció en septiembre
Llegando a este último eje ya tendrán una idea de lo que se entiende por
salud y por cuerpo. Por supuesto, como lo venimos desarrollando los entendemos
desde una mirada integral.
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Sobre como mi homosexualidad mató a una profesora
Era el año 2004, yo cursaba primer año en la escuela..., que es un colegio estrictamente religioso,
donde muchas veces se interrumpen las clases para asistir a misa. En el colegio teníamos una cátedra
llamada “salud y adolescencia” dictada por A… una profesora sexagenaria que pese a ser
tradicionalista, retrógrada y meritocrática- era muy común que antes de cerrar sus notas preguntara
uno por uno “¿qué nota creés que te merecés?”. Intentaba establecer un vínculo humano con los
alumnos. Era de trato amable y había tomado conmigo particular cariño.
Durante la primer clase sobre sexualidad, la profesora pidió a los alumnos que realizaran de manera
anónima un conjunto de preguntas que nos gustaría que nos respondieran. Guiado en parte por mi
intriga y en parte por la vergüenza que me producía escribir, incluso de manera anónima, sobre el acto
sexual en sí sabiendo que lo iba a leer una profesora, me dediqué a preguntar sobre cuestiones
relacionadas más con la diversidad de identidades sexuales y la manera en la que se inscriben en el
individuo. Apuntando a un interés más bien antropológico sobre ¿cómo, cuándo y por qué se configura
un objeto de deseo?
Fui el primero en entregar, y con un gesto intencional la profesora tiró abajo el velo del anonimato que
me protegía de la mirada de mis compañeros. La profesora silenciosamente leyó mis preguntas antes
de que nadie más entregue y detuvo la clase para hacer acotaciones y explicar que ella no tenía
problema en contestar ninguna pregunta, pero el trabajo no estaba referido a temas como
homosexualidad, transexualidad etc. Pude ver en sus ojos la desilusión con la que me miraba. Mi
primer impulso fue explicarle la naturaleza de mis dudas, pero no lo hice. En vez de eso me pregunté
¿por qué tengo que explicar si soy o no homosexual?, ¿de que manera cambia eso la ecuación? ¿por
qué esos temas no forman parte del programa si responde a situaciones más usuales que los
trastornos alimenticios? ¿por qué aclara? ¿por qué no quiere que le pregunten sobre homosexualidad?
En ese momento, muerto de vergüenza que me suponía tal exposición, no dije nada. La profesora
murió la semana siguiente con la desilusión de que su alumno favorito se había vuelto puto, y mis
preguntas nunca las respondieron.
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La escuela y la ESI
La escuela tiene una gran responsabilidad para que la ESI sea posible, y a la vez
la ESI revitaliza a la escuela, la dota de sentido y realidad. La ESI potencia a
los sujetos en su devenir, su ejercicio es una práctica de subjetivación por
excelencia. La ESI invita a la reflexión, a la crítica, a la problematización de lo
establecido. La ESI es vínculos sanos sin opresión, sin violencia, es justicia,
respeto, dignidad e igualdad de derechos.
Bibliografía
Merchan C y Fink N (2016) “Ni una menos desde los primeros años. Educación en
géneros para infancias más libres. CABA: Las Juanas Chirimbote
Shock Susy (2017) “Crianzas. Historias para crecer en toda la diversidad”. CABA.
Muchas Nueces Ed.
15
16
17
5
Nuestra civilización occidental es heredera de veinte siglos de dualismo. Por empezar el dualismo
teológico que separa radicalmente el alma (esencia divina), del cuerpo ligado a la animalidad; cuerpo
culposo; cuerpo vergonzoso; cuerpo de pecado; cuerpo que es necesario disimular y ocultar. A este
dualism
educación intelectual, esencialmente verbal, donde es necesario disciplinar al cuerpo para ponerlo al
18
19
6
ed. América Libre Ed. Madres de Plaza de Mayo, Bs. As., 2004.
7
8
Caminos, 1996
20
21
Manual Para Docentes
ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA
Contexto social
pág. 4
Cómo actuar
pág. 14
Dificultades
pág. 16
Conclusiones
pág. 18
23
OBJETIVO / QUÉ ES EL ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA 3
. O b j e t i vo
La finalidad de este material es aportar algunos elementos
básicos sobre abuso sexual en la infancia (A.S.I.), pensado
para quienes trabajan o están en contacto permanente con
chicxs, y opten por asumir un compromiso de intervención,
dado que esta problemática afecta a muchísimas niñas y
niños (se estima 1 de cada 5)* generando un daño
inmenso, comparable con la tortura.
Saber del problema, y actuar en consecuencia, rompe con
la impunidad de los culpables y otorga a las víctimas un
camino de reparación y libertad.
. Qué es el abuso
“Se considera abuso sexual en la infancia (A.S.I.) a
involucrar al niñx en actividades sexuales que no llega a sexual
en la
comprender totalmente, a las cuales no está en
condiciones de dar consentimiento informado, o para
las cuales está evolutivamente inmaduro. El A.S.I se
manifiesta en actividades entre un niñx y un adultx, en-
tre un niñx y otrx, que por su edad o por su desarrollo,
se encuentra en posición de responsabilidad, confian-
infancia?
za o poder. Estas actividades- cuyo fin es
gratificar o satisfacer las necesidades de la otra
persona- abarcan, pero no se limitan, a: la
inducción a que un niñx se involucre en
cualquier tipo de actividad sexual ilegal, la
explotación de niñxs a través de la
prostitución o de otra formas de prácticas
sexuales ilegales, y la explotación de niñxs
en la producción de materiales y
exhibiciones pornográficas”.
25
CONTEXTO SOCIAL 5
26
6 CÓMO RECONOCER A UNA VÍCTIMA
INDICADORES ESPECÍFICOS:
Relato e indicadores físicos
Relato
INDICADORES INESPECÍFICOS:
Indicadores psicológicos
el comportamiento, juegos y
producciones gráficas
Indicadores psicológicos:
En niñxs de 0 a 2 años:
• Llanto permanente.
• Miedo repentino a personas importantes para él/ella, o
ante quienes estuvieran a su cuidado.
• Agresión o rechazo reiterados para con alguien.
• Trastornos del sueño: pareciera que nunca quieren bajar la
guardia y viven tensionados. Presencia de pesadillas, terro-
res nocturnos o sueño alternado.
En niñxs de 3 a 5 años:
• Presencia de los ejemplos antes mencionados.
• Ropa interior rota: con presencia de sangre o sin ella.
• Masturbación compulsiva: se puede observar que cons-
tantemente se tocan o rozan el área genital. Cuando esto
sucede, no hay que retarlos, sino que se debe proceder a
distraerlos, para luego investigar sobre si pudo o no haber
sido estimulado por un adulto.
• Introducción de elementos en la vagina o ano.
• Curiosidad sexual inusual: realizan preguntas que denotan
un conocimiento detallado de sexualidad adulta.
• Lenguaje sexual obsceno.
• Hiperactividad.
• Conductas regresivas.
• Desobediencia permanente.
• Sumisión llamativa.
• Aislamiento.
• Anestesia emocional: parece que nada les importara.
• Fobias y temores inexplicables: de repente no quieren ir
solxs al baño o tienen pánico de separarse de su madre o
de ir a la casa de algún familiar, a la escuela, etc.
• Fallas en la atención: pareciera estar ausente de su alrededor.
28
8 CÓMO RECONOCER A UNA VÍCTIMA
En niñxs de 6 a 12 años:
• Algunos de los elementos antes mencionados.
• Coerción sexual hacia niñxs más pequeñxs.
• Confusión en cuanto a la identidad o normas sexuales: se
desnudan en público para mostrar abiertamente sus genita-
les o pretenden vérselos a otrxs.
• Conocimiento y comportamiento sexual raro o inusual:
cuando juegan hacen a sus muñecos mantener relaciones
sexuales.
• Comportamiento seductor manifiesto.
• Ponerse ropa sobre ropa: algunxs niñxs tienen la necesidad
de ponerse muchos calzoncillos o bombachas para dificul-
tar el abuso.
• Tics nerviosos.
• Fugas del hogar.
• Negativa a dejar la escuela para volver a su casa.
• Problemas con la figura de autoridad: sistemáticamente se
niega a acatar órdenes o respetar consignas.
• Pseudo madurez o sobreadaptación: tienen un lenguaje y
una actitud de personas más grandes, como un modo de
compensar un sentimiento de inadecuación o de inferiori-
dad.
• Dificultades en el control de sus impulsos: les pegan a sus
compañerxs, tiran las cosas, etc.
• Baja tolerancia a la frustración: apenas algo les sale mal
o pierden en algún juego, se comportan agresivamente y
abandonan de inmediato lo que estaban haciendo.
• Robos.
• Mentiras frecuentes.
• Hipervigilancia: se lx ve reservadx, desconfiadx, antisocial, a
la defensiva.
• Vergüenza excesiva: cuando se subestima ante los demás al
punto de no hablar o no animarse a jugar con casi nadie.
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CÓMO RECONOCER A UNA VÍCTIMA 9
De 12 a 21 años:
Los dibujos
No hay mejor forma de ayudar a un niñx en problemas, que estando abiertxs a ello.
Todas las herramientas pueden quedar en el maletín, si no estamos dispuestxs a
usarlas. Hay que recurrir y confiar en nuestro aspecto humano, en lo que sentimos
frente a las expresiones graficas de quienes están a nuestro cuidado.
Ninguno de estos indicadores que pudieran aparecer en algún dibujo, al igual que
en los indicadores psicológicos, puede ser interpretado de manera aislada. Se
debe poner atención en una serie de varios dibujos (los más posibles), como en el
resto de las actitudes y contexto del niñx.
*Algunos ejemplos:
nº 1- 9 años. Indicadores A.S.I.: Boca tachada/ Ausencia de cuerpo. (pág.10)
nº 2- 10 años. Indicadores A.S.I.: Piojos en el cabello/ Cara manchada de granos/
Nariz en punta/ Busto tachado/ Pelos parados/ Expresión de asco en el rostro/
Círculo alrededor de la cabeza/ Fea sensación que produce el dibujo. (pág.12)
nº 3- 5 años. Indicadores A.S.I.: Pene/Expresión de espanto/ Ojos vacíos. (pág. 12)
nº 4- 8 años. Indicadores A.S.I.: Figura fálica dentro del tronco. (pág. 13)
nº 5- 5 años: Indicadores A.S.I.: Temática del dibujo. (pág. 13)
* Los dibujos en el abuso sexual en la infancia. María Beatriz Müller. María Cecilia López. 2011 Editorial Maipue.
34
14 CÓMO ACTUAR?
35
CÓMO ACTUAR? 15
Aconsejable
Acercarse a un espacio de asistencia como Centros de
Asistencia a la Victima (CAV) dependiente del ministerio
público, o espacios similares que existen en todas las pro-
vincias. También se puede recurrir a organizaciones de la
sociedad civil que se dediquen al tema, con el fin de ase-
sorarnos y dar cada paso con mayor seguridad.
Cómo actuar?
A- Reconocer al abusador
Si bien no es nuestra tarea definir, ni juzgar quién podría ser el
abusador de nuestrx alumnx (a menos que sea mencionado),
es bueno tener un panorama.
No existe un perfil homogéneo de abusador. Si realizan una
investigación más profunda, encontrarán una extensa y deta-
llada clasificación.
Sí contamos con innumerables estudios internacionales, que
nos aportan algunas definiciones para tener en cuenta. Del
90% a 95% de los abusadores son varones. En la mayoría
de los casos, son los padres biológicos, seguido por familia-
res cercanos: abuelos, tíos, hermanos mayores, o padrastros;
luego por conocidos no familiares; y, por último, por desco-
nocidos.
Son perversos, esto implica que su accionar responde al pro-
pio placer, reconocen el daño que ocasionan y lo ilícito de sus
actos, por esto son capaces de manipular a sus víctimas para
que no hablen, y a su entorno para que no sospeche. Suelen
ser capaces de tener una vida social “normal”, pareja, trabajo,
amigxs, etc.
A veces respondemos equivocadamente a prejuicios tales
como creer que un monstruo capaz de semejantes aberra-
ciones, debería mostrarse como una persona oscura y de as-
pecto siniestro. Lamentablemente, esto no es así, suelen ser
personas muy agradables.
Tal vez sirva pensarlo desde otra óptica: naturalmente, sole-
mos anteponer el vinculo por sobre la sospecha, porque sa-
namente lo referenciamos a lo que debería ser: un padre, un
tío, un abuelo como cuidador, protector, cariñoso y responsa-
ble; y de esta forma no los podemos creer capaces de seme-
jante aberración, otorgándoles, sin querer, cierta impunidad…
En cambio, hay que asumir que existen pedófilos y que éstos
construyen relaciones y tienen hijxs, nietxs, sobrinxs…
B- La justicia
Al igual que otros pilares fundamentales de nuestra estructura
social, responde a viejos paradigmas ideológicos (patriarca-
les), aparte de estar rebalsada de causas, falta de personal
idóneo, falta de espacio físico, y recursos de toda índole.
Por lo cual, no responde ante las tantas denuncias de A.S.I.
en el modo que se necesita. Nos encontramos con el estan-
camiento de las causas, pérdida de los expedientes, malos
tratos de muchos funcionarios, incluso el propio abandono de
37
DIFICULTADES 17
Dificultades
den algunos jueces, abogadxs y psicólogxs, y que debemos
conocer para estar atentxs a la hora de actuar:
c- El SAP
Ante las denuncias por abuso sexual intrafamiliar, los abusa-
dores cuentan con una justificación “teórica” para defenderse,
el Síndrome de Alienación Parental (SAP) que ha sido re-
chazado como entidad clínica por las dos instituciones más
reconocidas en el mundo en términos de salud y trastornos
mentales: la Organización Mundial de la Salud y la Asociación
Americana de Psicología, por eso no aparece en las listas de
trastornos patológicos de ningún manual. Sin embargo, mu-
chos jueces responden al SAP aunque no lo mencionen.
Incluso lo sostienen diferentes organizaciones de padres ale-
jados de sus hijxs, como Apadeshi y Hombres del obelisco,
sin mencionar públicamente que tienen interrumpido el vínculo
por atravesar procesos judiciales que tienen que ver con de-
nuncias por abuso sexual.
El autor del SAP fue el estadounidense Richard Alan Gardner
(1931-2003) psiquiatra- profesor.
Este “síndrome” consiste en interpretar que lxs niñxs son
alienadxs por uno de sus progenitores, que es en general la
madre, contra otro, el padre.
Esta madre mediante la manipulación construiría en lxs niñxs
CONSEJO
el odio hacia el padre, inventando abusos sexuales u otros he-
chos de violencia, a tal punto que lxs niñxs llegarían a creerlo,
por eso declaran ante la justicia situaciones de abuso o su ne-
gativa a tener contacto alguno con él. El tratamiento ante este
Se recomienda googlear
diagnóstico (SAP), consiste en desprogramar al niñx alienadx, sobre el SAP y su autor,
recuperando el vínculo con el padre hasta llegar a la reversión ya que hizo en más de una
de tenencia, desvinculación con la madre y castigo penal para oportunidad la defensa
ella. Esta teoría no goza de validez científica alguna, pero sí tie- explicita de la actividad
ne perfecta convivencia con el sistema judicial, justamente por sexual con niñxs, consi-
ubicar a la mujer como maliciosa y mentirosa, no considerando derando a la pedofilia
a lxs niñxs sujetxs de derecho a lxs cuales hay que oír y tener una de las preferencias
en cuenta su opinión y deseo. Arrancándoles la posibilidad de
un verdadero cuidado y tratamiento psicológico que lxs ayude
sexuales minoritarias, y
a salir de las consecuencias de haber sufrido abuso sexual, y como tal, discriminadas
dejándolxs de nuevo en manos de sus agresores. por la sociedad.
38
18
Conclusiones
Este material fue elaborado por un grupo de mujeres que nos conformamos como agrupa-
ción, entre otras cosas, porque juntas encaramos una denuncia de A.S.I.. El penoso, pero
firme camino que recorrimos juntas, nos llenó de fuerza y aprendizaje. Consideramos fun-
damental socializarlo y hacer extensiva la red de apoyo, lucha y contención.
En 2014 compartimos este material que elaboramos como producto de nuestro compro-
miso en la lucha contra el A.S.I.. Hoy socializamos nuestro manual modificado, dado que
creemos que el lenguaje es un campo más de lucha contra las estructuras patriarcales .
Por eso, nos parece importante repensar las categorías centrales desde donde diariamente
trabajamos por eliminar todas las formas de violencia machista.
Redefinimos el concepto de Abuso sexual en la infancia, a la luz de los procesos sociales y
políticos de la lucha feminista. Siguiendo los aportes de Eva Giberti de que el abuso no es
infantil, sino que son cometidos por adultos sobre niñas y niños , nos posicionamos hablan-
do ahora de abuso sexual en la infancia.
Equipo interdisciplinario
Mundanas agrupación de mujeres
39
Somos una agrupación de mujeres convencidas de que no hay
otra manera de conquistar nuestros derechos que no sea lu-
chando.
Que para luchar somos más fuertes unidas y... que fuertes no
significa duras. Por eso adoptamos el arte como herramienta,
capaz de sensibilizarnos, de compartir emociones y de descu-
brirnos desde infinitos lugares.
Hacemos jornadas abiertas en las cuales podemos, a través de
diferentes lenguajes artísticos y el juego, reconocer los diferentes
tipos de violencia que vivimos en lo cotidiano y que muchas veces
naturalizamos.
Nos organizamos para acompañarnos en la lucha política co-
lectiva como en el ámbito privado, creemos que todas somos
víctimas del patriarcado de diferente forma, y estamos expues-
tas a sufrir situaciones límite. Estando acompañadas podemos
enfrentarlas con menos dolor y pensando más claramente.
Funcionamos como RED. Con la idea de red vinculada al so-
porte, a eso que impide la caída, lo que nos da seguridad para
dar vueltas en el aire y disfrutar del vientito de la libertad en
la cara... La red está ahí, por las dudas, por si nos resbala-
mos o nos empujan al vacío. Así es la red, un montón de hilos
casi iguales que cuando se atan se transforman y soportan lo
que ninguna individualmente podría.
- COORDINACIÓN GENERAL
E INVESTIGACIÓN
Yamila Corin Arteterapeuta
yamilaylisto@[Link]
- ILUSTRACIONES
Florencia I. Pastorella
florpastorella@[Link]
- DISEÑO GRÁFICO
Paula Martínez
[Link]@[Link]
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Ficha de cátedra N°1 Módulo 0
¿Qué son las prácticas discursivas? ¿Por qué y cómo afectan a los cuerpos?
¿Cuáles son los debates que se fueron suscitando en torno a la ley de ESI después de su sanción?
¿Cómo definirían los ejes de “respetar la diversidad”, “valorar la afectividad” y “cuidar el cuerpo y la
salud”?
¿Por qué se dice que la ESI es una práctica subjetivante por excelencia?
Consigna
Relatar de manera simple y sintética una situación escolar que se pueda enmarcar pedagógicamente
desde la ESI. Luego relacionarla con un eje o categoría de los desarrollados en el texto.
Una vez que pudieron pensar esa relación les solicito que lo escriban en uno o dos párrafo debajo
del relato.
Si no se tiene relato propio pueden tomar alguno de los relatados y analizarlo desde algún eje
diferente al que figura en el texto.
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Prevención e intervención frente al ASI
La hipersexualización en la niñez
Bibliografía
Módulo 0. Toporosi, Susana (2018) “En carne viva, abuso sexual infantojuvenil” Topia
Editorial. Selección de páginas del capítulo 7
Detrás de una víctima de ASI hay un niño, niña o adolescente, un sujeto de derecho a quien
hay que escuchar en un principio, reconocer su voz (qué puede decir, cómo, cuándo, a quién,
etc), respetar sus tiempos y comprender sus procesos. Por lo tanto, hablar de infancias (en
relación a su sentido etimológico) tampoco se correspondería con esta concepción. Por eso,
se sugiere reemplazar infancias por niñez. Al decir abuso sexual de la infancia hay que
reconocer que se está ante un ataque sexual en la niñez. Es importante partir de este debate.
Definiciones
“Se considera abuso sexual en la infancia a involucrar al niñx en actividades sexuales que no
llega a comprender totalmente, a las cuales no está en condiciones de dar consentimiento
informado, o para las cuales está evolutivamente inmaduro” (Susana Toporosi "en carne
viva" CABA. Topia, 2020)
Desde esta definición entendemos que el ASI provoca un trauma. Un trauma, siguiendo a
Jean Laplanche es algo que irrumpe la estabilidad del Yo “algo de la realidad irrumpe y
produce un estallido” (Toporosi: 2020)
El trauma es difícil de tramitar para el psiquismo, genera una gran cantidad de carga de
angustia que el Yo intenta procesar, una carga pulsional que aparece como reminiscencia
(Freud. Más allá del principio del placer). El trauma “ no puede entrar en el circuito de la
represión secundaria, que permite que algo vivido pueda ser archivado y luego recuperado
bajo la forma de recuerdo” (Susana Toporosi) El trauma se revive en un presente continúo en
un intento por ligarse a una representación y calmar la angustia.
Es por esta razón que la mayoría de las veces la manifestación de un abuso se da a través de
indicios que son signos, no símbolos, del trauma. Estos signos suelen ser inespecíficos
requieren pensarse e interpretarse en un contexto en el que pueden sumarse otros indicios.
Son indicios que nos convocan, al percibirlos, desde la intuición, la angustia proyectada,
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movilizan e interpelan, por eso es importante reconocerlos y posibilitar una actitud de
apertura y predisposición si un niño/a se anima a hablar, de la forma que sea.
Siguiendo a Rita Segato el ASI se enmarca dentro de la violencia patriarcal, por eso hay que
intervenir desde una perspectiva de género para prevenir y acompañar. Esta autora habla del
dominio y el sometimiento que sufre la víctima, detrás de un ASI hay un crimen de poder.
Por eso por mucho tiempo fue considerado como una situación del ámbito privado definida
desde la moral patriarcal justificadora de los abusos ("la victima lo provocó", "un hombre no
puede controlar sus impulsos", etc.)
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sumado a que la víctima suele sentir algún tipo de excitación corporal provocada por
la intromisión de la que se siente responsable.
El ASI "es la intromisión de la genitalidad del adulto en el cuerpo y el psiquismo del niño,
quien no está aún en condiciones de entender, de poder decidir y al tratarse de una relación
totalmente asimétrica, lo desborda en su capacidad de metabolización resultándole
traumatológico “ (Toporosi; 2020; 150p)
La misma autora plantea que si bien es un hecho tan grave como el abuso sexual por parte de
un adulto y deja las mismas huellas traumáticas, no hay que perder de vista que estamos ante
un sujeto en vías de construcción psíquica, por lo tanto, hay que intervenir desde el
alojamiento y el amparo para que no se cristalice una identidad futura de abusador
(Toporosi).
Al no poder equiparar, en este sentido, un abuso por parte de un adulto con uno producido
por un adolescente o niño/a se lo denomina conductas sexuales abusivas.
“Hay un sometimiento de un adolescente, niño/a que obliga a otro/a a realizar algo que no
desea o que siente que no puede elegir (...) Despierta angustia en quien no puede evitar ser
sometido (Toporosi. op cit)
La autora que venimos siguiendo explica que en los juegos sexuales “ hay acuerdo entre
ambos niños, explícito o implícito (…) hay búsqueda de descubrir y experienciar
sensaciones placenteras corporales (…) está enmarcado en el juego simbólico: jugar a los
novios, al doctor, a la mamá y al papá” (toporosi: op cit)
Veamos las principales características de los juegos sexuales detalladas por la autora:
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La sobresexualización de la infancia
Este concepto tiene que ver con la exposición de niños/as a situaciones ligadas a prácticas
sexuales adultas que les provocan una sobrecarga de estímulos (Toporosi) que no pueden
procesar.
Esta sobre exposición provoca una hiper estimulación y un estado de excitación permanente.
La escena se repite compulsivamente para intentar tramitarse y simbolizarse. No hay juego, la
experiencia desborda al yo; genera angustia.
Algunas de estas situaciones pueden provocarse por la visión de escenas sexuales en medios
de comunicación (redes sociales, etc). Podemos relacionar esta temática con la unidad 1 y 2
de la materia. La sociedad de consumo también plantea al sexo y a los cuerpos como
mercancía. Además, la seducción e incitación al deseo como imperativo hacen que
constantemente se esté “bombardeado/a” de estímulos para provocar el consumo. (acá
podemos retomar a Byung Chul Han, a Bifo y los/as autores de la unidad 1).
Susana Toporosi se pregunta "¿ qué pasa cuando el terreno del jugar es puesto en
cortocircuito por algo que no pertenece al mundo infantil, la sexualidad genital, que los
niños no pueden metabolizar porque es un cuerpo extraño para el cual no están preparados
aún?”
Es acá donde nuevamente traemos la figura del adulto desde su rol amparante o des-
amparante.
La ausencia o la fragilidad del adulto/a como sostén e interdicción dejan a lxs niñxs sobre
estimulados sexualmente, enfrentados a su propia angustia sin poder gestionar por sí mismo
esa enorme cantidad de excitación.
Lo mismo sucede si se reprende o castiga a lxs niñxs que manifiestan conductas derivadas de
la hipersexualización, se les llena de culpa y responsabilidad sin comprender toda la
situación.
Bueno, hasta acá llagamos con estas problemáticas. Es un un “pantallazo general” hay mucho
más para decir y profundizar. A quienes quieran hacerlo les dejo de sugerencia algunos textos
que tengo digitalizados, son optativos y no están incluidos en el programa de la materia.
En síntesis, estas clases apuntan a conocer algunas cuestiones básicas ligas al abuso sexual y
a las conductas sexuales abusivas en la niñez para poner en relieve sobre todo la importancia
de la profesionalización docente desde la ESI con perspectiva de género y con una mirada
centrada en el/la niño/a como sujeto de derecho. En este sentido, el/la docente desde su tarea
se involucra con una subjetividad que se está constituyendo por lo tanto es una figura
amparadora que desde su práctica puede sostener y ser borde. (Interdicción).
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Habilitar la escucha atenta, el diálogo, para intentar comprender la situación y el
punto de vista del niño/a.
Respetar sus tiempos, su manera de comunicar, ofrecerle alternativas desde un lugar
de confianza, seguridad, cuidado y respeto.
No culpabilizar ni reprender desde una posición moralizante y disciplinadora, poder
detectar si ante una situación hay angustia o no del niño/a. Poder diferenciar un abuso,
una conducta producto de la hipersexualización o un juego sexual.
Películas recomendadas:
Pequeña miss sunshine (Little Miss Sunshine ) año 2006. [Link]. (enlace para ver la
película)
Reconocer, respetar, alojar y habitar la diversidad nos lleva a otra palabra tan de moda en
estos tiempos: inclusión.
Incluir no es tolerar o “soportar” al otro y permitir “estar”, un ejemplo claro es lo que sucede
con las personas con discapacidad y la transformación de la escuela especial diferencial en la
educación inclusiva, ésta última propone “estar todos juntos en el aula” o “una escuela para
todos”, sin embargo seguimos escuchando experiencias pedagógicas excluyentes: negación
de la vacante, rechazo de grupos de padres aduciendo que “bajará” la calidad educativa, aulas
sin los apoyos pedagógico-didáctico- curriculares necesarios, etc. Incluir es mucho más que
tolerar y que estar todos juntos. Carlos Skliar (2018), pedagogo argentino, habla de
“diferencia” más que de diversidad, porque reconocer la alteridad (un otro, que no es igual a
mí, que se diferencia, pero que a la vez es imagen de mi propia mismidad) no es algo simple,
espontáneo y armónico. Estar realmente con el otro/a/e es “habitar” un espacio, hacerlo
propio, es conflictivo, genera malestar e incomodidad, implica garantizar derechos a todos los
actores, no es simplemente “estar”.
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Se dice odio | Aunque se habla de homo/lesbo o transfobia | Página12 ([Link])
Este eje implica asumir la diferencia, la alteridad que hace a la sociedad misma, pero a la vez
luchar por la igualdad de derechos por el hecho de ser humanos. Aceptar y reconocer las
diversas identidades de género, las diferentes orientaciones de género, los diversos modos de
vida que se manifiestan en las diversas configuraciones culturales y sobre todo despojarnos
de categorías que pongan rótulos para seguir definiendo que es normal y qué no.
La clase observada fue del área de ambiente natural y social en donde la docente de la sala
reúne a l@s niñ@s en ronda y comienza a conversar con ell@s acerca de los animales
domésticos que tienen en sus hogares, todos l@s alumn@s fueron contando, una nena contó
que ella tenía un loro y la docente contó que ella también tenía dos loritos y que eran
noviecitos, dijo que los tenía en una jaula, pero un día se descuidó y uno de los loritos se
escapó y el lorito que quedó dentro de la jaula quedó triste, no quería comer, tomar agua, ni
hacer nada. Entonces una alumna le pregunta si sabía si ese lorito que se escapó era nena o
nene, a lo que la docente le responde que seguro el que se escapó era el nene porque los
hombres son los que siempre se van y la nena seguro, es la que se quedó en la jaula, porque
las nenas son las que lloran. Luego de esto la clase continúa con normalidad.
En la escuela secundaria en la cual trabajo como auxiliar, asistía una joven que se vestía
como varón, año a año adquiría más rasgos masculinos, el pelo corto, ropa de varón,
también se peleaba y tenía mal comportamiento, siempre rebelde. Un día tuvo una pelea con
unas compañeras, le pegó muy fuerte a una de ellas porque le había dicho “vos sos un
varón”. Esto la había enojado por eso le pegó “una trompada”. La directora citó a la
abuela de la adolescente (porque vivía con su abuela) y le indicó que la cambie de escuela,
ya que en ésta no era aceptada tal cual era, y consideraba que era mejor que asistiera a un
colegio donde fuera aceptada.
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Introducción
El presente informe surge a partir de la necesidad de relevar estadísticamente las
distintas experiencias de todas las infancias trans que han transitado por la Asociación
Civil Infancias Libres, desde momentos previos a su conformación como grupo, hasta
la actualidad. No solamente dimensionar las experiencias de aquellxs niñxs1, sino
también comprenderlas dentro de una familia o núcleo familiar. Es decir, que las 100
experiencias aquí relevadas comprenden también una cantidad mayor de vivencias,
que no conocemos pero existen.
Para ello, la asociación realizó encuestas con las madres, padres y responsables de
lxs niñxs durante el periodo de junio 2018 y junio 2019. En donde se indagó sobre
temas vinculados con las propias niñeces, los primeros momentos donde expresaban
sus sentires, y como fueron recibidos por las distintas familias. Para luego abordar las
distintas acciones tomadas (o no) en conjunto con lxs niñxs para que puedan vivir
libremente e intentar garantizarles su bienestar. También son abordados ámbitos
vinculados con la familia extendida, la escolarización y religión.
El objetivo principal de este informe, es brindar datos sobre las infancias trans,
visibilizando sus experiencias y dando a conocer cuáles son los principales obstáculos
que lxs niñxs experimentan en el camino por expresar y vivir su identidad tal cual son.
Al mismo tiempo, este es uno de los primeros informes que analiza la temática de
forma específica, por lo que puede ser un disparador para futuras investigaciones. Así
como también material de consulta y divulgación para concientizar sobre esta
temática.
1
A partir de aquí, siempre que no pueda darse cuenta del género al que se hace alusión se
utilizará la letra “x” para evitar encasillar en un género femenino o masculino.
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Al focalizar sobre cuales eran estas manifestaciones que daban cuenta del género
autopercibido por el/la niñx:
Violencia / Enojo 1%
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El núcleo familiar
Con quienes compartimos la cotidianidad del día a día suelen ser quienes más
conocen nuestras formas de ser y estar en el mundo. Sin embargo, durante la niñez
son lxs adultxs quienes condicionan esas formas de ser y estar para lxs niñxs.
Las reacciones de los distintos grupos familiares frente a las manifestaciones de la
autopercepción de género de sus hijxs se conforman de la siguiente manera:
Las reacciones más comunes están relacionadas con el desconcierto (48%) las
sensaciones de no saber qué hacer o cómo reaccionar, en segundo lugar se ubica el
intentar buscar ayuda (36%) como una reacción frente una situación donde lxs niñxs
no hacen “lo esperado” por sus responsables. Luego sensaciones de tristeza /
angustia (34%) y temor (31%) fueron las más comunes frente a las manifestaciones de
lxs niñxs sobre su disconformidad con el género asignado.
En menor medida se declararon reacciones de amenaza (12%) o enojo (9%). También
era relacionado con sentimientos de indiferencia (5%) o a la orientación sexual (4%).
El 5% de lxs adultxs lo vinculo al rechazo o no tomarlo en serio (5%).
Solo el 6% de las reacciones de las familias fueron de aceptación en primera
instancia del sentir de sus hijxs, sin vincularlo con un malestar / padecer.
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Entre las familias cuya reacción fue la de buscar ayuda sobre la disconformidad de
género de su hijx, lo hicieron recurriendo a los siguientes lugares:
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Psicología 75%
Pediatría 42%
Psiquiatría 15%
Endocrinología 2%
Neurología 2%
Psicopedagogía 1%
La psicología fue la principal rama de la salud a las que las familias recurrieron
en busca de ayuda para comprender y poder ayudar a sus hijxs (75%). Mientras que
se ubica en segundo lugar la pediatría (42%), siendo un poco menos común la
consulta psiquiátricas (15%). Aisladamente, se observan que las familias recurrieron a
especialidades como neurología (2%), endocrinología (2%) y psicopedagogía (1%)
80%
20%
Ayudó No ayudó
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Reflexiones finales
A modo de cierre, luego de relevar distintas dimensiones de las experiencias de lxs
menores y sus familias, es necesario hacer hincapié en algunas reflexiones.
La finalidad de este informe es la de aportar visibilidad en la cotidianidad de la
niñez trans y sus familias.
Todos los planos aquí relevados: manifestaciones del género autopercibido, las
reacciones de las familias, ámbitos escolares, religiosos, etc. atraviesan las
experiencias de todas las personas Por eso, es necesario realizar un profundo
ejercicio de inmersión y autorreflexión para poder divisar como estas categorías
operan en nuestra propia forma de ver, ser y estar en el mundo que habitamos. En el
día a día se encuentran plasmadas de forma simultánea, y puede resultar difícil de
diferenciarlas unas de las otras.
Cualquier práctica que se salga de los valores o parámetros de conocimiento, tiene
una alta probabilidad a ser catalogada como algo amenazante, anormal o patológica.
Por lo enunciado más arriba, es que las familias deben realizar un trabajo de
inmersión y reflexión que les permita superar prejuicios internos para poder
acompañar y apoyar las experiencias de sus hijxs, y dejarlxs ser libremente.
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hombre o mujer por tener uno u otro genital. También existen feminidades con pene, y
masculinidades con vulva cada cuerpo es apto a que cada persona pueda disfrutar en
libertad su propia diversidad sin, necesariamente, responder a normas o mandatos
heteronormativos sobre como desenvolverse en el mundo. De esta forma, se
produciría finalmente la separación entre el género que se construye, y la genitalidad /
sexualidad, que también es un plano que se construye.
Si esta disrupción se produce, haría que los riesgos vinculados a exponerse a
prácticas de intervención permanente del cuerpo disminuyan.
Aquí se nos presenta un nuevo desafío, que las niñeces trans encuentren pares
durante el desarrollo de su infancia es algo que no se ha dado en experiencias trans
adultas. Por lo que hasta el momento ha demostrado ser una experiencia que impacta
en lxs menores positivamente.
Es nuestro mayor interés que este informe resulte un nuevo punto de partida
para futuras investigaciones y accionares sobre las niñeces trans, en pos de
garantizar infancias cada vez más libres. Por una nueva generación de personas
libres, respetadas con derecho a ser felices.
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