Salmo 23 (22)
El Señor es mi pastor, nada me falta.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.
O bien:
R/. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú vas conmigo.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis
fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de
su nombre. R/.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.
SR-1