Guía para Realizar Un Diagnóstico para Una Política Pública
Guía para Realizar Un Diagnóstico para Una Política Pública
Coordinadora
María del Mar Herrera Menchén. Responsable del Área de Evaluación de Políticas Públicas en
el Instituto Andaluz de Administración Pública.
Autores
Juan Javier Cerezo Espinosa de los Monteros. Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía.
María del Mar Herrera Menchén. Responsable del Área de Evaluación de Políticas Públicas en
el Instituto Andaluz de Administración Pública.
Personas Colaboradoras
María José Martínez Perza. Agencia IDEA. Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y
Universidad.
Agradecimientos
María del Pilar Garrido Granado. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo
Sostenible.
Cita
Instituto Andaluz de Administración Pública. Guía para realizar un Diagnóstico para una
Política Pública. Sevilla, 2019.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
ÍNDICE
PRESENTACIÓN.............................................................................................................................. 4
1. INTRODUCCIÓN.................................................................................................................... 11
3.4. CUARTA FASE: ELABORAR EL DIAGNÓSTICO FINAL. IDENTIFICAR LOS PROBLEMAS, NECESIDADES Y RETOS DE INTERÉS
Y SELECCIONAR LOS INDICADORES DE CONTEXTO ................................................................................................ 55
3.5.1. Analizar las causas y los efectos de los problemas, necesidades y retos ........................... 59
4.2. PRIORIZAR Y SELECCIONAR LOS PROBLEMAS, NECESIDADES Y RETOS, TAREA DEL COMITÉ DIRECTIVO ................. 68
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................................. 72
ANEXOS ....................................................................................................................................... 74
ANEXO VI. IDENTIFICACIÓN DE CREENCIAS LIMITANTES PARA LA REALIZACIÓN DEL DIAGNÓSTICO ... 125
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
PRESENTACIÓN
Gracias a la experiencia acumulada y los requerimientos de todos los que colaboran con
nosotros, nos hemos dado cuenta de que un elemento esencial para poder tener una política
evaluada, es decir, un plan estratégico que pueda rendir cuentas, es contar con un diagnóstico
previo de la realidad que permita conocer qué está pasando y qué debe ser solucionado o
mejorado.
El diagnóstico es una conclusión a la que llegamos acerca de qué le pasa al sector, colectivo o
contexto con el que queremos trabajar y es el producto de un proceso complejo de recogida
de información multilateral, análisis e interpretación de la misma que nos permite elaborar
unas conclusiones acerca de los problemas, necesidades y retos que se deberían abordar.
Esta guía pretende trasladar a los lectores un proceso que sea suficientemente profundo como
para que permita tomar decisiones basadas en evidencias, pero no tan largo y detallado que lo
haga inviable en las Administraciones Públicas.
Proponemos un diagnostico multifuentes, que permita recoger datos y todas las visiones, pero
que no requiera de sistemas complejos de investigación social que alarguen en exceso el
proceso.
El trabajo ha sido realizado por personas que trabajan en la Junta de Andalucía y que lo están
llevando a la práctica en diferentes organismos.
Quiero dar las gracias a los autores que han ayudado a la elaboración de esta guía y que
pertenecen al Grupo de Personas colaboradoras en el Evaluación de Políticas Publicas del IAAP.
Estamos seguros que el producto aquí presentado puede ser útil, no sólo para el personal
técnico que deba enfrentar la tarea de elaborar un plan en la Junta de Andalucía, sino que
puede aplicarse en otras Administraciones Públicas.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
RESUMEN EJECUTIVO
Introducción
Para que las políticas públicas consigan un buen funcionamiento de los servicios públicos que
aumente el bienestar de la sociedad, hace falta realizar un certero diagnóstico de la situación
de partida que se quiere mejorar. Esto implica identificar y priorizar los problemas
(obstáculos), necesidades (carencias) y retos (objetivos a futuro) que permitan conocer “qué
está ocurriendo” en el sector con el que se trabaja y “por qué”, para poder saber “qué hacer”
para mejorar la situación encontrada. Una política es un plan para alcanzar un objetivo de
interés público, y la evaluación de una política pública es “una disciplina que tiene como objeto
el examen, cualitativo y cuantitativo, de las decisiones tomadas por los Gobiernos para resolver
problemas sociales” (Rodríguez, 2018). La política pública se desarrolla según diferentes
etapas, encontrándose el diagnóstico en la etapa inicial.
4. Aprobación del Plan Estratégico por las autoridades promotoras del Plan.
7. Evaluación intermedia.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
c. Un análisis de las relaciones causales que explican los problemas, necesidades y retos.
Para delimitar el alcance del diagnóstico, se debe tener en cuenta el programa y el mandato
del Gobierno, las competencias del órgano promotor de la política, los compromisos de planes
vigentes que afecten a la política a elaborar, el ámbito de actuación al que se refiere dicha
política, la vigencia prevista para el plan, la localización geográfica para sus actuaciones, y qué
población se espera que sea cubierta por las mismas. También, los agentes clave que deberán
ser tenidos en cuenta y los recursos disponibles.
Para valorar cómo el sistema de buena gobernanza diseñado para el plan afecta a la realización
del diagnóstico, se tendrá en cuenta la coordinación que deberá existir entre los diferentes
departamentos de la Administración implicados, y la participación de grupos de interés
afectados por la política. Intervendrán en este mecanismo de gobernanza los siguientes
órganos:
• Comité Directivo.
• Comité Asesor.
• IAAP.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Entre los grupos de interés más frecuentes suelen encontrarse colectivos de personas
destinatarias del plan, asociaciones representantes de los sectores implicados, sector
empresarial, asociaciones de personas consumidoras y usuarias, profesionales de la
Administración pública, personas expertas de fuera de la Administración, sindicatos,
universidades, colegios profesionales y otras Administraciones públicas.
Para planificar las tareas necesarias para el diagnóstico, se realizará un cronograma, previendo
un periodo de trabajo habitual de unos 4-6 meses para la finalización del diagnóstico.
1. Recoger información.
Recoger información
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Para trabajar con este grupo se podrán utilizar diversas técnicas, como por ejemplo un
cuestionario on line de preguntas abiertas, o un grupo focal.
Para llevar a cabo esta fase, se recogerán opiniones de los grupos afectados, de los
profesionales del sector y se realizarán unas Jornadas Participativas.
Se realizará una lista de todos los agentes, colectivos, organizaciones, operadores, empresas,
instituciones, etc., con las que debería contarse, y se definirá el menor número de técnicas
posible que permita recoger todas las visiones y aportaciones de estos grupos.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Jornadas Participativas
3. Integrar los datos numéricos con las opiniones de los grupos de interés.
4. Elaborar unas conclusiones finales, que expliquen qué está pasando, por qué, y qué
efectos están teniendo lugar por ello.
Se analizarán las causas y los efectos de los problemas, necesidades y retos, elaborando un
árbol de problemas, o empleando otra técnica que resulte útil; se priorizarán los problemas,
necesidades y retos, utilizando para ello una técnica de brainstorming, o bien otra técnica de
priorización que se considere oportuna; y finalmente, se explorarán las posibilidades para la
acción pública, mediante un análisis DAFO, o utilizando otra técnica pertinente.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
1. INTRODUCCIÓN
Una buena forma de comenzar a hacer esto es averiguar “qué está ocurriendo o no” en el
sector de sociedad con el que se quiere trabajar, para poder saber “qué hacer” desde la
Administración. Es decir, realizar un certero diagnóstico de problemas, necesidades, o retos a
abordar, que permita elaborar estrategias de políticas públicas que realmente incrementen el
bienestar de la ciudadanía. Identificar problemas que supongan un obstáculo, necesidades que
no estén siendo cubiertas, o retos que amenacen el futuro, será crítico para mejorar la
sociedad, aumentando el bienestar de los colectivos con los que se trabaje.
Dado que el diagnóstico del que trata esta guía se refiere a las políticas públicas, será
necesario entonces definir qué se entiende por una política pública, para poder después
identificar el lugar que ocupa el diagnóstico dentro de su ciclo de elaboración, implantación de
la política y evaluación de esta. Según el Banco Mundial (2010) “una política es un plan para
alcanzar un objetivo de interés público”. Por su parte, evaluación de políticas públicas se
entendería como “una disciplina que tiene como objeto el examen, cualitativo y cuantitativo,
de las decisiones tomadas por los Gobiernos para resolver problemas sociales” (Rodríguez,
2018). O lo que lo mismo, el proceso por el que podemos conocer en qué medida las acciones
públicas ha mejorado el bienestar general.
Además, para entender el enfoque de política pública desde el que se elabora esta guía, es
necesario distinguir dos posibles acepciones: la política como proceso y la política como
resultado. La política como proceso (politics en inglés) se refiere a la secuencia de conductas
individuales y colectivas orientadas al control del poder: partidos políticos, preferencias
electorales, etc. Sin embargo, la política como resultado (en inglés policy) se refiere a la
manera en que los Gobiernos dan respuesta a los problemas que se presentan en una
sociedad. Es a este segundo aspecto de la política al que se refiere esta guía en todo momento
(AEVAL, 2015).
Esta definición de política como resultado, implica que existe una metodología y un conjunto
de técnicas para identificar qué debe ser abordado, establecer prioridades, definir objetivos y
diseñar posibles soluciones a los problemas de la sociedad. Por tanto, existe una dimensión
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
“técnica” de la política, que facilita que la acción pública se realice de forma que se maximice
el valor que la Administración aporta a la ciudadanía, y que incrementa sus posibilidades de
éxito. Esta guía se centra en los aspectos técnicos de la política, concretamente en la etapa del
diagnóstico.
Esta dimensión técnica de la política se lleva a cabo mediante diferentes etapas, que
clásicamente se han venido definiendo como se describe en la ilustración 1:
ANALIZAR
NECESIDADES
EVALUAR
RESULTADOS PLANIFICAR
ACTUAR
2. Planificar: valorar alternativas para resolverlos, analizar qué alternativas serán más
eficaces y tienen más probabilidades de éxito, y adoptar las que parezcan mejores. Es
decir, decidir qué curso de acción será el más adecuado.
Como puede observarse, el diagnóstico tiene que ver con las etapas iniciales del ciclo de
elaboración de una política pública. Pero es importante resaltar que se trata de una fase
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Por otro lado, tras la experiencia adquirida en la práctica evaluadora por el Área de Evaluación
de Políticas Públicas del Instituto Andaluz de Administración Pública (en adelante Área de EPP
del IAAP), se ha desarrollado este ciclo profundizando en el mismo, entendiendo que posee
mayor complejidad. Por ello, se han incluido los aspectos relevantes que se han entendido
necesarios tras participar en la elaboración y evaluación de diversas políticas. Esto ha hecho
que el ciclo quede definido, en el modelo del IAAP, de la siguiente manera:
1. ANÁLISIS de
problemas, necesidades
y retos de la realidad no
abordados. 2. Toma de decisiones:
11. EVALUACIÓN DE que va a abordar la
IMPACTO política: ELABORACION
DEL PLAN
3. DISEÑO SISTEMA DE
10. EVALUACIÓN FINAL SEGUIMIENTO Y
DE RESULTADOS EVALUACIÓN
Ilustración 2. Ciclo de elaboración e implantación de una política pública. Fuente: elaboración propia.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
2. Elaboración del plan: elaborar y redactar, a partir del diagnóstico realizado, los
problemas, necesidades y retos sobre los que se trabajará, las estrategias decididas,
los objetivos a perseguir, y el sistema de monitorización e indicadores para evaluar,
descrito en el punto siguiente.
4. Evaluación ex ante: antes de que el plan se apruebe e implante, mientras este se está
elaborando, se irá analizando el mismo, buscando posibles déficits y carencias, que si
se corrigen podrán mejorar sus posibilidades de éxito. Este trabajo será realizado por
personas ajenas a la formulación del plan.
8. Evaluación intermedia: evaluar lo logrado por el plan a medio plazo, por ejemplo, a la
mitad de su periodo de vigencia. Reflexionar sobre los resultados parciales, de forma
participativa, con todos los implicados.
9. Rediseño del Plan: aprender del seguimiento y la evaluación intermedia, para corregir
aquello que resulte posible antes de que finalice el plan.
10. Evaluación final de resultados: analizar lo que se ha llevado a cabo para identificar
logros y aprender de ello, utilizarlo para mejorar la acción pública, y rendir cuentas
sobre lo conseguido.
11. Evaluación de impacto: averiguar hasta qué punto han mejorado los problemas, se
han cubierto las necesidades, o se han superado los retos, gracias a la intervención de
la Administración. Es decir, saber en qué medida, gracias al Plan, la situación de
partida ha mejorado.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Tras ello, con toda la información cuantitativa y cualitativa posible, y tras haber recogido los
puntos de vista de todos los agentes y colectivos implicados, el diagnóstico debe concluir con
tres productos relevantes:
Posteriormente, ambos productos se harán llegar a quienes deban decidir qué es prioritario
que el plan estratégico aborde. Con frecuencia, estas decisiones serán tomadas por el Comité
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Debe tenerse en cuenta que estos tres conceptos, problemas, necesidades y retos, constituyen
una herramienta que permite ser exhaustivo a la hora de recoger la situación inicial que se
desea mejorar con la política. Esto es así porque amplían la visión de quienes participan en la
elaboración de un diagnóstico, y permiten que se aborde la realidad desde puntos de vista
diferentes, teniendo en cuenta matices distintos, que de otra manera podrían pasar
desapercibidos. A continuación, se explican con mayor profundidad cada uno de estos
conceptos:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
expresada por un grupo que considera, de manera legítima, que tiene menores
servicios que otro grupo de ciudadanos, territorios o colectivos. Por ejemplo,
hablaríamos de que en un área determinada no exista un polideportivo, mientras que
en áreas cercanas similares sí, por lo que se identificaría esta carencia como una
necesidad.
● Retos: son desafíos a los que las políticas públicas deben hacer frente con antelación.
Implican un planteamiento de futuro, que no aborda una necesidad, o un problema
presente, sino que requiere de una política pública que tenga como fin conseguir en
un futuro una posición de mejora, o bien anticiparse a situaciones adversas
(problemas y necesidades no cubiertas), para las que se considera probable que
lleguen a suceder si la Administración pública no se adelanta a esa situación. Un reto
es la identificación de una situación futura deseada a la que se puede y debe aspirar
como sociedad. Supone graduar la utopía: acercarse lo máximo posible a la sociedad a
la que todo el mundo aspira, con el máximo bienestar y calidad de vida posibles para
toda la ciudadanía. Es decir, centrar las políticas, no sólo en resolver temas a corto
plazo, sino también a medio y largo plazo. Los retos deberían constituir la máxima
aspiración de todo plan estratégico, ya que este, por definición, se elabora con una
visión, al menos de medio plazo. Un ejemplo podría ser disponer de un entorno
urbano con movilidad sostenible.
Es importante señalar que se trata de problemas, necesidades y retos que tienen como
protagonista a la sociedad. Debe trabajarse desde el punto de vista de que la Administración
ofrece un servicio a la ciudadanía, evitando comportamientos endogámicos que primen los
intereses de la propia Administración por encima de los de la sociedad. Lógicamente, las
dificultades que encuentre la Administración para desempeñar bien su cometido pueden
suponer un hándicap a la hora de proporcionar un buen servicio a la ciudadanía, y desde este
punto de vista, podrán ser incluidos en el diagnóstico. Así, por ejemplo, la falta de presupuesto
suficiente para el órgano promotor de la política no es un problema de la sociedad que deba
formar parte del diagnóstico, aunque pueda estar afectando a cómo el órgano promotor
puede resolver los problemas que se diagnostiquen.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Podemos utilizar una metáfora para hacer más comprensible, por analogía, la distinción entre
la información recogida y el diagnóstico de la situación de partida. Si una persona se encuentra
mal y acude al médico, este le pregunta por sus síntomas, lo explora, le pide pruebas
diagnósticas (por ejemplo, análisis de sangre y orina, y radiografías). Después de haber
realizado todos estos actos, el médico dispondrá de toda la información que pretendía
recoger, que deberá ser interpretada. Pero esta información acumulada, por ejemplo, el nivel
de colesterol que se ha encontrado, sin duda de gran utilidad, no constituye todavía el
diagnóstico. A la vista de la información recogida, el médico deberá concluir poniéndole una
“etiqueta” al padecimiento de la persona: el nombre de la enfermedad. Este sí es el
diagnóstico. Ahora que sabemos qué le pasa al paciente, podemos aplicarle un tratamiento. Lo
mismo sucede, salvando la distancia, con los problemas, necesidades y retos de la sociedad
que deben ser abordados por una política pública. Será necesario recoger la información
pertinente, ordenarla e interpretarla. Pero no podemos quedarnos en los datos, sino que
finalmente debemos concluir identificando cuál es el “padecimiento” de la sociedad sobre el
que se debe trabajar: el nombre concreto de los problemas, necesidades y retos objeto de la
política pública, sus causas y sus efectos, que permite ofrecer soluciones a los mismos.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Expresado de una forma más académica, podemos decir, siguiendo a Aguilar y Ander-Egg
(2001, p.31), que se considera un diagnóstico al “proceso de elaboración y sistematización de
información que implica conocer y comprender los problemas y necesidades dentro de un
contexto determinado, sus causas y evolución a lo largo del tiempo, así como los factores
condicionantes y de riesgo y sus tendencias previsibles; permitiendo una discriminación de los
mismos según su importancia, de cara al establecimiento de prioridades y estrategias de
intervención, de manera que pueda determinarse de antemano su grado de viabilidad y
factibilidad, considerando los medios disponibles, así como las fuerzas y actores sociales
involucrados en las mismas”.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Una herramienta que permita averiguar dónde no ha Un acopio de tanta información que resulta imposible
trabajado aún la política pública y, sin embargo, determinar qué es lo importante.
debería hacerlo.
Una visión, compartida por todos los afectados, sobre La visión exclusiva de las personas que trabajan en el
qué está pasando, y en qué debería trabajarse. organismo promotor.
Tiene que liderarse desde el organismo promotor. No puede ser realizado en exclusiva por agentes
diferentes al organismo promotor (colaboradores
externos de la propia Administración, o consultores
externos de empresas privadas).
● Se han establecido las relaciones de causa y efecto para los problemas con claridad.
● Los problemas, necesidades o retos a los que la política pretende dar respuesta se han
definido de forma explícita y clara, utilizando para ello información objetiva y precisa.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ahora bien, a partir del trabajo práctico y de las investigaciones sobre políticas públicas
realizadas en los últimos años por el Área de EPP del IAAP, se ha identificado como una
debilidad en la planificación política la baja calidad de los diagnósticos (IAAP, 2018). Algunos
aspectos concretos que podrían mejorarse son:
Por todo ello, resulta oportuno elaborar esta guía, a la que se pretende dar un carácter de
instrumento práctico, con el objetivo de ayudar a las instituciones promotoras de políticas
públicas en la realización de diagnósticos de calidad elevada para los problemas, necesidades o
retos que deban abordarse mediante una política.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
La normativa actual indica que se deberán considerar los distintos principios o prioridades
transversales y horizontales para la elaboración de políticas públicas. Por ello, se tendrán en
cuenta para el diagnóstico los aspectos que atraviesen de forma transversal todas las
dimensiones de la política. En algunas ocasiones, estos aspectos serán específicos de la política
concreta. Sin embargo, con carácter general se tendrán en cuenta la perspectiva de género y la
atención a colectivos desfavorecidos (no discriminación).
Género
Es conveniente hacer un análisis previo de pertinencia de género, que nos permita calibrar la
relevancia que el género tiene en ese plan o política. No en todas las políticas tiene el mismo
grado de pertinencia y, en consecuencia, el nivel de exigencia que deberemos tener con la
integración de la igualdad de género dependerá de la relevancia del género en la política
concreta. También será importante conocer la pertinencia para contar con personas que
tengan las competencias necesarias en igualdad de género. Para ello, se pueden tener en
cuenta las siguientes consideraciones (Gómez y Menéndez, IAAP, 2019):
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Para el análisis de estas variables se aplicará una metodología similar a la empleada para
analizar las variables relacionadas con el género.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● Por otro lado, la acción pública viene determinada por las competencias del órgano
promotor de la política. Sus competencias, definidas por un Decreto de estructura o la
norma que corresponda, pueden indicar a partir de dónde no ir “más allá” o, por el
contrario, orientar sobre la necesidad de incluir desde el principio a órganos,
diferentes del promotor, pero competentes en la materia. Por ejemplo, en materia de
movilidad, la red ferroviaria no depende de la Administración de la Comunidad
Autónoma, ¿significa esto que no hay que tenerla en cuenta a la hora de diseñar la
política de movilidad? Incluir en la elaboración de la política a otra Administración con
competencias puede proporcionar información clave, imprescindible para poder
realizar un buen trabajo, y facilitar la colaboración más adelante, cuando llegue el
momento de implantar las acciones que se hayan decidido incluir en el plan
estratégico.
● Se debe precisar el ámbito de actuación al que se refiere la política pública. Hay que
identificar aspectos tales como la vigencia prevista para el plan, la localización
geográfica para sus actuaciones, y qué población se espera que sea cubierta por las
mismas.
● Será necesario identificar los agentes clave que deberán ser tenidos en cuenta. Es
probable que procedan de entidades tanto públicas como privadas, así como del
mundo asociativo.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● Por último, resulta imprescindible tener en cuenta los recursos disponibles para
desarrollar la política, en la medida en que esto resulte posible. Con frecuencia la
demanda de atención a los problemas de la sociedad es ilimitada. Por eso, se deberán
centrar los esfuerzos en analizar qué se puede hacer desde la Administración, con el
presupuesto, y los medios humanos y materiales realmente disponibles o que se
podrían conseguir. De todas formas, si se estima que es de gran importancia mejorar
los recursos para atender situaciones específicas, siempre existe la posibilidad de
justificar, precisamente a través del diagnóstico realizado, la petición para incorporar
nuevos medios. Un caso particular se da cuando se cuenta con fondos
suprarregionales, como por ejemplo fondos europeos, ya que estos pueden obligar a
enfocar los esfuerzos en ámbitos concretos.
Elaborar una política que realmente tenga éxito a la hora de eliminar o mitigar los problemas
de la sociedad, es algo tan complejo que no puede hacerse únicamente por la Administración
Pública que la promueve. Como suele decirse, tanto la política pública, como su diagnóstico,
no pueden elaborarse sólo “desde un despacho”. Por eso, una de las cuestiones que hay
definir, desde el inicio, consiste en determinar el rol que se encomiende a cada grupo de
interés afectado por la política en cuestión. Con esto nos referimos a la gobernanza, en la
medida en que esta gobernanza afecta a la elaboración del diagnóstico.
Es necesario aclarar a continuación tres conceptos clave para el proceso de elaboración del
diagnóstico y para la identificación de los actores relevantes para su elaboración. Se trata de
los términos buen gobierno, buena administración y buena gobernanza, utilizados
indistintamente como sinónimos, pero que tienen elementos singulares que los caracterizan,
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
siendo la participación, elemento común en todos, pero con distinto alcance. Siguiendo a
Ponce Solé (2014), las diferencias entre estos tres términos serían:
“La idea de buen gobierno se refiere al modo cómo una parte del poder ejecutivo, el
Gobierno, desarrolla sus funciones, mientras la buena administración hace referencia
al modo cómo el poder ejecutivo desarrolla sus tareas administrativas, siendo los
conceptos de mala administración (negligente) y corrupción (mala administración
dolosa) sus opuestos. En este sentido, pues, el buen gobierno y la buena administración
son nociones distintas de la buena gobernanza, más restringidas y concretas, pues no
incluyen a actores privados y se distinguen por la específica función a la que se refieren,
aunque en ocasiones, sobre todo buena gobernanza y buen gobierno, se utilicen de
forma indistinta, dependiendo del contexto y del idioma”.
Debe recordarse que el modelo de gobernanza propuesto por el IAAP hace de la participación
de la ciudadanía una seña de identidad.
El término “buen gobierno” se refiere a los deberes de una parte del poder ejecutivo, el
Gobierno, en su quehacer diario. Trata sobre los deberes de los miembros del gobierno y altos
cargos en el ejercicio de sus potestades, es decir, la toma de decisión pública. El alcance de
estos deberes quedó regulado en la Ley 19/2013 de 9 de diciembre, de Transparencia, Acceso
a la Información Pública y Buen Gobierno dónde se establecen los principios éticos y de
actuación que deben regir la labor de los miembros del Gobierno y altos cargos y asimilados de
la Administración del Estado, de las Comunidades Autónomas y de las Entidades Locales en
consonancia con la responsabilidad a la que están sujetos.
Por último el término “buena gobernanza”, de reciente aparición, se refiere a una nueva forma
de gobierno, más participativa y abierta, donde se toman decisiones públicas basadas en el
consenso y la cooperación entre actores públicos y privados, estos últimos legitimados por su
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Por todo ello, el modelo de gobernanza que propone el IAAP para la elaboración de un
diagnóstico participativo basa su metodología en la persuasión, la negociación y el consenso,
así como en la coordinación y cooperación público-privada, incorporando a las decisiones de
la Administración la voz de la ciudadanía, y dotando también a la Administración de un rol,
entre otros, de dinamización y de arbitraje de los intereses legítimos de las partes implicadas.
En este punto, será necesario distinguir entre la coordinación interna de los propios órganos
de la Administración, y la gobernanza propiamente dicha.
La coordinación interna tiene que ver con determinar el rol concreto que se espera de los
diferentes departamentos de la Administración pública, en nuestro caso, de la Administración
autonómica. En general, quedan afectadas por esta necesidad de coordinación las Secretarías
Generales y Direcciones Generales con las que se debe contar, así como los Servicios,
profesionales y otras entidades públicas del ámbito en cuestión que deban tenerse en cuenta.
En la siguiente tabla, se concreta el modelo de gobernanza propuesto en esta guía (ver Anexo I
para más información al respecto):
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Durante el diagnóstico, por tanto, es indispensable conocer en detalle cuáles son los actores,
tanto externos a la Administración, como internos, y su grado de influencia. A partir de este
análisis, se identificará a los actores y grupos de interés del sector público o privado
(organismos públicos, instituciones, organizaciones sociales, empresas, ciudadanía...) que
puedan influir, de una u otra forma, en la política pública, identificar sus intereses, necesidades
y las posibles soluciones que puedan presentar para la situación planteada.
A la hora de decidir con qué grupos contar, puede tenerse en cuenta que los siguientes
colectivos suelen estar afectados por las políticas públicas:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● Sector empresarial.
● Sindicatos.
● Universidades.
● Colegios profesionales.
Una vez que hayamos identificado quiénes formarán parte del mecanismo de gobernanza, con
quién se contará, será necesario saber qué técnicas se emplearán para hacer posible su
participación, y obtener la información que se necesita. Para conseguir esto, ¿qué técnicas
podemos utilizar?
En principio, cualquier técnica que sirva para obtener datos relevantes, o la percepción de los
grupos de interés, podría resultar de utilidad. La técnica concreta se seleccionará dependiendo
del contexto y del tipo de audiencia. Sin embargo, es necesario alcanzar un equilibrio entre el
rigor metodológico, que garantice la validez de la información recogida, con la necesidad de
obtener la información de una manera eficiente, con cargas de trabajo realistas, y a tiempo,
para que pueda ser utilizada en un momento oportuno para la toma de decisiones. Por eso, en
el planteamiento que se propone en esta guía prima lo práctico y viable, sin perder de vista
que la recogida debe ser sistemática, estructurada y participativa.
Algunas de las técnicas que, con mayor frecuencia, se pueden emplear son (ver Anexo II donde
se desarrollan cada una de estas técnicas):
● Brainstorming (Técnica 1): se trata de exponer de manera informal y libre todas las
ideas que surjan en torno a un tema concreto. Cuanto mayor sea el número de ideas,
más fácil será escoger entre ellas. Estas ideas no son juzgadas y analizadas en el
momento (se elimina toda crítica) de forma que el miedo al ridículo desaparezca y se
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
impulse la creatividad. Se anotan todas las ideas, ya que en principio toda idea es
válida y ninguna debe ser rechazada, y la valoración se reserva para otro momento.
● Grupos focales (Técnica 4): es parecido al trabajo con los grupos de discusión, pero la
persona que modera centra la discusión en temas concretos. En el caso que nos ocupa,
los temas serían qué problemas, necesidades y retos deben ser abordados, y cuáles
son más urgentes o importantes.
● Método Delphi (Técnica 6): se interroga a los representantes de los grupos de interés
en rondas sucesivas, presentándoles afirmaciones y preguntándoles sobre las mismas.
Se presentan escenarios sobre los que opinar a cada uno de los participantes, se
sintetizan las respuestas y se prepara un nuevo cuestionario depurado a partir de la
información recogida en la primera ronda, que se vuelve a presentar a los consultados,
hasta que se vaya alcanzando un consenso sobre los problemas a abordar. Con
frecuencia, se utiliza esta técnica para personas para las que existe alguna dificultad a
la hora de establecer una reunión presencial.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Por tanto, como venimos diciendo, una vez analizados qué colectivos, entidades, agentes,
profesionales, etc., están afectados, o deben estar implicados, en la política del sector, se
deberán generar equipos de trabajo para obtener la información buscada, utilizando estas
técnicas, y dividir las tareas entre las personas participantes en función de su perfil y los
criterios de selección que se hayan determinado. Estos equipos deben establecer un plan de
trabajo para hacer operativas todas las fases del proceso, y conseguir así información valiosa a
tiempo. Este plan de trabajo contendrá entonces los plazos, responsabilidades, mecanismos
de trabajo y coordinación, y recursos disponibles para realizar las encuestas, entrevistas,
reuniones, etc. Una parte clave del proceso será, por tanto, planificar los momentos y los
mecanismos para la participación social. Es necesario pensar en el rol que deben desempeñar,
el momento en que deben hacerlo y la técnica que puede emplearse para incorporarla.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Como puede observarse a partir de lo explicado hasta ahora, es necesario organizarse bien
para que el diagnóstico se realice de forma adecuada. Una herramienta útil para simplificar y
visualizar la planificación y gestión de las tareas a realizar es el diseño de un cronograma
consensuado. Su propósito es plasmar un plan de acción y ser lo más efectivos posible.
Ilustración 4. Calendario consensuado para la elaboración del Plan Estratégico de mejora de la competitividad del
sector agrícola, ganadero, pesquero y agroindustria y del desarrollo rural de Andalucía 2019-2022.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
El modelo para realizar un diagnóstico que se presenta en esta guía, propone un método
concreto que se puede seguir de manera completa, pero también se puede utilizar como
referente orientador, de manera que cada órgano promotor lo modifique para adaptarlo a sus
circunstancias particulares. Dicho de otra forma, ofrece una secuencia lógica de actuación,
pero admite cambios, y es flexible en cuanto a las técnicas a utilizar.
● Con una lógica de intervención: que aquello que se propone hacer, tenga
posibilidades de ejercer un cambio hacia lo deseado en la situación de partida.
En la práctica del IAAP, durante estos años, se ha evidenciado que el proceso que facilita en
mayor medida la realización de un diagnóstico participativo sigue la secuencia que se
representa en el siguiente gráfico:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Un buen análisis de la situación de partida puede marcar la diferencia. Realizarlo con una
calidad elevada no es sencillo ni rápido, si se quiere que el plan impacte en el centro de la
“diana” de los problemas de la ciudadanía. Pero merece la pena, porque delimitar con
exactitud qué debe ser abordado, orientará la acción pública de manera que esta pueda
realizar realmente una aportación de valor a la sociedad.
Para conseguirlo, habrá que dedicar algunos recursos, concretamente horas de trabajo de
personal, destinadas a realizar este análisis, o incluso la colaboración de otros organismos
públicos (por ejemplo, centros que elaboren estadísticas) o empresas externas para la
realización de los análisis estadísticos o realización de encuestas (Técnica 7) o entrevistas
(Técnica 3).
Lo normal será que quienes promuevan la política sean ya personas con amplios
conocimientos en el campo en cuestión. No obstante, a la hora de realizar el diagnóstico,
tendrán que concretar ese conocimiento sobre cuáles son los problemas que necesitan
atención y cómo deberían abordarse. También deberán actualizar ese conocimiento, ponerlo
al día y completarlo de una manera más exhaustiva, con nuevos datos, profundizando en el
porqué de las cosas. Es un momento importante, por lo que debemos parar y reflexionar. Es
necesario, por tanto, recoger y organizar la información de la que ya dispone la Administración
responsable, de acceso más o menos fácil. Para ello, es de utilidad realizar, entre otras, las
acciones que se describen a continuación.
Lo primero será recopilar y ordenar toda la información relativa al sector con el que se está
trabajando, y con la que ya cuenta el propio organismo promotor, o sus colaboradores más
directos. Por ejemplo, se recogerá toda la información útil que pueda obtenerse de los
36
Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
En este caso, jugará un papel relevante el Comité Técnico (ver Anexo I para conocer su
composición y funciones), que deberá ayudar a lo largo de toda la elaboración del diagnóstico
a varias tareas, pero en esta etapa, deberá recopilar toda la información pertinente que deba
ser estudiada.
“…el Comité Técnico es uno de nuestros principales aliados…Es fundamental una labor
de interlocución y de complicidad que es muy importante.”
“Es preciso contar con personas conocedoras y con una cierta experiencia de los temas,
comprometidas, sensibles y trabajadoras.”
También, en estas etapas iniciales, podrán identificar brechas de conocimiento, que será
necesario, pero del que no disponemos aún: estadísticas, revisión bibliográfica, información
que generen actores implicados, modelos de buenas prácticas en entornos similares
directamente relacionados con el alcance del plan, etc. Existirán en este ámbito también
proyectos y programas de otras Administraciones (a nivel local de otras comunidades
autónomas, estatal, europeo, internacional…), planes anteriores y sus evaluaciones, e incluso
normativa. Estos documentos pueden orientar y proporcionar ideas sobre cómo han abordado
otros actores, ante la misma tesitura, el diagnóstico, e incluso, ante la ausencia de datos en
nuestro propio ámbito, puede proporcionarnos información que sirva para estimar el dato que
falta para nuestro trabajo. Ahora bien, es muy importante tener la precaución de no copiar
miméticamente las conclusiones a las que se haya llegado en otros planes, pues desconocemos
el contexto más amplio en el que se han diseñado, y también ignoramos hasta qué punto se
trata de diagnósticos acertados, no olvidemos que cada problema depende de un contexto y
una realidad específica.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
“... [La recogida inicial de información] en primer lugar, [es] un esfuerzo por
sistematizar la información. Puede que incluso haya que desempolvar viejos
documentos, pero para proyectar el futuro hace falta conocer bien el pasado, y
observar la tendencia, y el devenir en el tiempo de antiguas cuestiones que parecen
irresolubles. El [diagnóstico] es también una excelente oportunidad para resolverlas...”
Los datos con los que se cuente de entrada no suelen ser suficientes. Lo normal será que haya
que buscar más información, para subsanar las lagunas de conocimiento que dificulten
comprender en profundidad el fenómeno en cuestión. Será importante entonces obtener
información complementaria de calidad, utilizando fuentes especializadas o personas expertas,
primando la calidad, sobre la cantidad de los datos. Si en algún momento esto pudiera parecer
un esfuerzo añadido, debe recordarse que es importante cubrir estas lagunas, dado que en
estas actuaciones se invertirá dinero público, y lo que se pretende es conseguir el mayor grado
de acierto posible, para lo que resulta imprescindible un diagnóstico ajustado y certero.
Sin ánimo de ser exhaustivos, algunas acciones que se pueden realizar para recoger
información adicional son:
(IECA: [Link]
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● Grupos de discusión (Técnica 3): si los informadores clave debaten sobre la situación
de partida que se quiere mejorar, es posible que se recojan temas clave que deban ser
tenidos en cuenta.
● Método Delphi (Técnica 6): se hacen rondas sucesivas de preguntas a los informantes
clave, depurando el cuestionario que se envía cada vez a partir de la información
recogida en la ronda anterior, lo que permite obtener una lista de temas relevantes
que deben ser tenidos en cuenta.
Con esta información se podrán construir indicadores de contexto que describirán la situación
de partida que se quiere cambiar. Además, serán importantes para el plan la formulación de
indicadores realización y resultado (en una fase posterior al diagnóstico)1.
1
Indicadores de realización: no miden la consecución de un objetivo, sino que sirven para ir comprobando hasta
qué punto se están cumpliendo, en cada momento, las medidas y actuaciones previstas en el plan. Su valor inicial es
cero, y va incrementándose conforme se van llevando a cabo las actuaciones planificadas. Miden lo que se ha
realizado, de lo que se había planteado hacer. Se trata, por tanto, de actividades realizadas por la Administración.
Indicadores de resultado: son los indicadores que se establecen para medir si se han alcanzado los objetivos
generales y específicos para cada línea estratégica del plan. Sirven para medir los efectos directos e inmediatos
producidos por la implantación del plan. Es decir, se trata de los primeros efectos del plan sobre la sociedad.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Una vez se disponga de toda la información recopilada hasta este momento, en cantidad y
calidad suficientes, y debidamente analizada y organizada, destacando la que se considere más
relevante, se deberán extraer unas primeras conclusiones “provisionales”, lo que se puede
denominar el “diagnóstico preliminar”. Esto ayudará a comprender mejor la información y
delimitar con mayor detalle los problemas, necesidades o retos a abordar. También ayudará a
definir las siguientes etapas que se consideren necesarias para obtener el diagnóstico final. A
continuación, se presenta información extraída del Diagnóstico preliminar del III Plan de
Acción Integral para las Personas con Discapacidad en Andalucía (2019):
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 6. Diagnóstico preliminar del III Plan de Acción Integral para las Personas con Discapacidad en Andalucía
(2019).
Resulta de gran ayuda, para profundizar en el diagnóstico preliminar, contar con las opiniones
de un grupo de personas profesionales con experiencia y conocimientos reconocidos en su
sector. Estas pueden pertenecer al propio órgano promotor, o bien a algún organismo con una
relación de colaboración estrecha como, por ejemplo, un centro de investigación dependiente
del promotor de la política. Este grupo de personas recibe el nombre de Comité Asesor (ver
Anexo I para conocer su composición y funciones).
El Comité Asesor es un órgano de apoyo, de carácter consultivo, formado por personal del
propio organismo promotor, que aporta conocimiento y experiencia en un determinado
ámbito, para contribuir con información especializada a la toma de decisiones.
Es frecuente que los equipos de trabajo de los promotores, que están inmersos en el análisis
de la situación y la toma de decisiones, se hagan muy expertos en el tema en cuestión. Pero
precisamente esta alta especialización en el conocimiento reduce su campo de observación, y
les puede hacer difícil poder pensar de manera más amplia. Para evitarlo, y enriquecer el
diagnóstico, el Comité Asesor incorpora una perspectiva complementaria, aportando visiones,
y en su caso recomendaciones, relevantes sobre los aspectos críticos que deberían tenerse en
cuenta a la hora de realizar el análisis y diagnóstico de la realidad. Así, ayuda a lo que en
numerosas ocasiones se denomina “thinking out of the box”: pensar de forma disruptiva,
creativa, “rompiendo el molde”, superando barreras mentales, proponiendo conceptos
novedosos (Joachimsthaler, 2007). Las personas que integran el Comité Asesor tienen un
sentido de visión que les permite intuir lo que para las personas más directamente implicadas
resulta imperceptible. Además, el conocimiento sobre el tema de interés suele estar
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Aportará reflexiones, conocimiento y evidencias de lo que se sabe que funciona para resolver
los problemas a abordar. Posee la ventaja de que se trata de profesionales vinculados a la
Administración Pública, que cuentan con experiencia práctica en el área o sector público en el
que se quiere intervenir, y que conocen cómo funciona la Administración en cuestión. Además,
como no están directamente involucrados en la elaboración del plan, su posición de
observadores externos les permite aportar elementos de verificación y comprobación de las
perspectivas consideradas hasta el momento. Podríamos decir que son algo así como
“revisores externos”, al igual que se hace con los artículos que se envían a una revista
científica.
“[El Comité Asesor es] muy interesante, dando una orientación muy buena para ir
organizando el trabajo y dotándolo de contenido.”
A modo de ejemplo, se presenta a continuación la composición del Comité Asesor del Plan
Estratégico de mejora de la Competitividad del sector Agrícola y Ganadero 2019-2022:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 7. Composición del Comité Asesor del Plan Estratégico de mejora de la Competitividad del sector
Agrícola y Ganadero 2019-2022.
Se recomienda, como primera acción con el Comité Asesor, utilizar este tipo de
cuestionarios, que permitirá recoger informaciones, experiencias y conocimientos, a
través de preguntas abiertas, que cada miembro del Comité deberá responder de
forma individual. El cuestionario no debe ser muy amplio, para evitar que el trabajo
para sintetizar las aportaciones resulte demasiado complejo. Previamente se habrá
compartido con el Comité Asesor el diagnóstico preliminar, para que sus aportaciones
se enfoquen a la vista del trabajo que se haya podido realizar hasta el momento. Las
preguntas del cuestionario se podrán utilizar para aclarar algunas cuestiones que
hayan surgido a raíz de la elaboración del diagnóstico preliminar, o bien para recoger
información adicional. De ahí la importancia de una buena definición de las cuestiones
a plantear a los miembros del comité.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Preguntas marco:
Ilustración 8. Preguntas para el grupo focal de personas expertas para la elaboración de la Estrategia de Compra
Pública de Innovación en la Administración Pública de la Junta de Andalucía.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Si no se contara con personal cualificado, ni con suficiente experiencia en el sector, dentro del
organismo promotor, se puede organizar un grupo de personas expertas externas de
reconocido prestigio. Las técnicas serían las mismas: cuestionario on line y grupo focal (ver
Anexo II).
La siguiente ilustración sintetiza cómo se lleva a cabo la fase de recogida de información, quién
trabaja en la misma, cómo lo hace y qué producto se obtiene:
“La primera parte del proceso arroja una información valiosa. Es necesario hacer un
esfuerzo en la recogida de datos, sistematizarlos y ordenarlos, pero nunca deja de
sorprenderte. Desde el minuto uno ya estás aprendiendo. Creo que, de toda la
información, la que más útil me ha resultado es la que se obtiene por medio de las
encuestas. Las personas encuestadas agradecen mucho este proceso y suelen ser muy
sinceras en sus respuestas.”
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
A la hora de realizar el diagnóstico intervienen distintos actores y grupos, cada uno de ellos
con su particular vivencia sobre la situación a abordar, lo que lógicamente condicionará la
imagen de la realidad sobre la que se desea intervenir. Por ejemplo, no es lo mismo el
problema del tráfico para las empresas de transportes, para los conductores de vehículos
particulares, o para la ciudadanía que los usa. Por ello, es fundamental que el diagnóstico sea
un proceso participativo y de debate entre los actores clave implicados y la Administración.
Será, por tanto, necesario, diseñar los mecanismos que hagan posible la participación de estos
grupos.
El modelo para elaborar diagnósticos que se propone en esta guía contiene elementos de lo
que comúnmente se viene a denominar Proceso de Investigación-Acción Participativa
(Eizagirre y Zabala, 2000). Este es un método de investigación y aprendizaje colectivo de la
realidad, basado en un análisis crítico, con la participación activa de los grupos implicados. Se
orienta a estimular la práctica transformadora y el cambio social. Combina dos procesos, el de
conocer, y el de actuar, implicando en ambos a la población cuya realidad se aborda. Se
proporciona a los promotores técnicas para analizar y comprender mejor la realidad de los
agentes implicados (sus problemas, necesidades, capacidades, recursos), ayudándoles a
planificar acciones y medidas para transformarla y mejorarla. Se combina la teoría y la praxis,
y se posibilita el aprendizaje organizacional, la toma de conciencia crítica de los participantes
sobre su realidad, su empoderamiento, el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su
movilización colectiva y su acción transformadora.
Por estos motivos, una vez realizados los análisis cuantitativos explicados en los apartados
anteriores de esta guía, interesa ahora incorporar las visiones de los principales grupos de
interés.
Para poder incorporar, de manera efectiva, la voz de los diferentes grupos afectados habrá que
comenzar por analizar cómo es el contexto en el que se va a desarrollar esta etapa del trabajo,
el plazo de tiempo con el que se cuenta, los recursos de personal de los que se dispone, etc.
Será imprescindible, para todo ello, contar con el apoyo del liderazgo político.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● En primer lugar, recoger una lista de todos los agentes, colectivos, organizaciones,
operadores, empresas, instituciones, etc. con las que debería contarse.
● Después, por economía de esfuerzo, definir el menor número de técnicas posible que
permita recoger todas las visiones y aportaciones, evitando que el proceso se
convierta en largo, complicado o tedioso. Para seleccionar las técnicas, es importante
tener en cuenta que estas resulten apropiadas para los colectivos concretos con los
que se van a utilizar.
“Aunque la mayoría de las aportaciones suelen tener una visión amplia, objetiva y de
interés general en su conjunto, a veces hay que saber distinguir los intereses generales
de los intereses particulares o minoritarios. Todas las voces suman, han de ser
escuchadas, pero hay que tener una visión amplia. En cierto modo, es una de las tareas
más complejas del proceso.”
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
dispersión geográfica, un cuestionario on line (Técnica 7), que permita responder a distancia y
dotar al proceso de mayor rapidez, resulta especialmente útil; y a la vista del alto número de
respuestas que pueden llegar a obtenerse, conviene que las preguntas del cuestionario
cuenten con opciones cerradas de respuesta, de manera que el posterior análisis estadístico
resulte más fácil.
“[Las opiniones de profesionales del sector] ofrecen siempre una visión cualificada,
rigurosa y ajustada a la realidad, que mejora la calidad de cualquier plan.”
Este colectivo de profesionales cuenta con un correo electrónico corporativo, lo que permite
enviarle un enlace al cuestionario. Además, las actuales herramientas disponibles para
construir cuestionarios on line permiten obtener, de forma automática, las respuestas
organizadas en tablas y gráficos. Esto ahorra tiempo de trabajo, y facilita el proceso posterior
de interpretación y elaboración de conclusiones a partir de la información recogida.
Sin llegar a recomendar ninguna herramienta concreta, sí puede decirse que algunas de las
más utilizadas actualmente son:
● EuSurvey: [Link]
● LimeSurvey: [Link]
● SurveyMonkey: [Link]
● GoogleForms: [Link]
Por otro lado, es posible que se decida avanzar un paso más allá, y buscar información valiosa
sobre el imaginario personal y social del colectivo participante, así como descubrir y
comprender, a través de la interacción entre los participantes, aspectos clave sobre el tema
por el que se pregunta. Pero no es posible comprender estos discursos sin observar cómo
interacciona el grupo. En este caso, es apropiado utilizar un grupo de discusión (Técnica 3) o
grupo focal (Técnica 4).
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
cosas. Es fundamental para algunas cuestiones que sólo se pueden resolver entre todos
los actores implicados.”
En el IAAP se trabaja habitualmente con una técnica denominada Jornadas Participativas (ver
Anexo III). Se trata de un espacio para la deliberación conjunta sobre aquellos aspectos que
estos colectivos consideran esenciales que aborde la política pública que se está elaborando.
Las Jornadas están previstas para unas 80 personas. A través de las diferentes dinámicas de
trabajo, todas las personas participantes podrán incorporar sus opiniones. Estas jornadas
suelen durar unas 5 horas.
● Que los sectores afectados por la política se sientan escuchados por la Administración
que los convoca, al recogerse con interés sus puntos de vista, para ser tenidos en
cuenta posteriormente, y otorgarle valor a la hora de elaborar una nueva estrategia.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
En la siguiente fase se sintetizan los grupos de interés cuyos puntos de vista se recogen, cómo
puede obtenerse su percepción y qué producto se obtiene al final de esta fase:
Ilustración 10. Detalle de la fase de incorporar información y percepciones de los grupos de interés.
Esta fase es quizás de las más difíciles y esenciales para llegar al diagnóstico. Es recomendable
aplicar una secuencia metodológica que facilite la interpretación de la información. Por ello, se
propone seguir las siguientes fases, adaptadas a partir de las habituales en cualquier proceso
de investigación social:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Descripción Elaboración de
estadística de la conclusiones por
información áreas
recogida
b. Ámbito educativo.
d. Acceso a la salud.
f. Discriminación.
g. Accesibilidad al hogar.
i. Transporte y movilidad.
j. Comunicación.
k. Recursos.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 12. Gráfico del III Plan de Acción Integral para las Personas con Discapacidad en Andalucía (2019).
3. Integración de los datos numéricos con las opiniones de los grupos de interés: junto a
cada dato relevante que merezca la pena que sea tenido en cuenta, se añadirán, en
cada apartado o dimensión estudiada, las opiniones recogidas más significativas que
ayuden a interpretar el dato. Por ejemplo, se pueden incluir citas textuales que
reflejen opiniones de manera literal, o conclusiones de grupos de trabajo. En
cualquier caso, el objetivo será acompañar los datos numéricos con la percepción que
tienen los implicados sobre los mismos. El siguiente ejemplo es un fragmento extraído
del análisis de datos realizado para realizar el diagnóstico de la Estrategia para el
Impulso y Consolidación de la Compra Pública Innovadora de la Junta de Andalucía
(2018):
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 13. Análisis de datos realizado para realizar el diagnóstico de la Estrategia para el Impulso y
Consolidación de la Compra Pública Innovadora de la Junta de Andalucía (2018).
Ilustración 14. Conclusiones por áreas para el diagnóstico del II Plan Estratégico de Defensa de las
Personas Consumidoras y Usuarias en Andalucía 2019-2023.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Así, es importante realizar una interpretación precisa y sintética de los datos recogidos, para
llegar a realizar un diagnóstico concreto, y que las conclusiones permitan tomar decisiones
bien fundamentadas. De hecho, se podría decir que aquí reside el corazón del diagnóstico,
facilitar que las decisiones estratégicas de una política estén bien fundamentadas. No es
necesario redactar un documento muy largo, pero sí completo, escrito con un lenguaje
sencillo y claro, fácilmente entendible por todos los que vayan a leerlo. Para ello, se les
enviará el producto realizado a todos aquellos grupos y colectivos con los que se haya venido
trabajando. También puede exponerse públicamente, en la página web del organismo,
reuniones, encuentros, jornadas, etc.
En la siguiente ilustración se sintetizan las tareas que hay que realizar en esta fase, quién debe
realizarlas, cómo puede hacerlo y qué producto debe obtenerse al final de la misma:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
El diagnóstico es el producto final de todo el proceso. Sintetiza “qué está pasando”, por qué, y
qué consecuencias está teniendo. Dicho con una metáfora, indica cuál es la
“enfermedad/situación a cambiar” del sector. Señala no sólo qué datos describen la situación
sino también cómo es percibida por la mayoría de los sectores implicados: profesionales,
afectados, instituciones implicadas, etc. Por tanto, indica qué es necesario que la acción
pública tenga en cuenta para mejorar la situación, teniendo en cuenta lo que los propios
colectivos implicados han determinado como necesario o urgente. Llegados a esta fase del
trabajo, las conclusiones del diagnóstico deberán incluir al menos dos aspectos esenciales:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 16. Indicadores de contexto de la Estrategia de Impulso del Sector TIC Andalucía 2020
b) Una lista de los problemas, necesidades y retos que se han recogido durante todo el
proceso, con expresión de aquellos en los que coinciden la mayoría. Los siguientes son
problemas, necesidades y retos priorizados en la jornada participativa (por las
personas participantes) como documento de trabajo para la elaboración del Plan de
Transporte Metropolitano del Área de Málaga:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 17. Problemas, necesidades y retos priorizados en la jornada participativa para la elaboración del Plan de
Transporte Metropolitano del Área de Málaga.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
La siguiente ilustración sintetiza las tareas a realizar en esta fase, quién debe realizarlas, y qué
productos se obtienen:
Para ello, se plantea volver a acudir al Comité Técnico y/o al Comité Asesor. En esta etapa se
proponen dos técnicas concretas, aunque se contempla la posibilidad de utilizar otras que el
órgano promotor de la política considere más oportunas para lograr la finalidad que se
pretende. En cualquier caso, es importante que este análisis no lo haga el propio órgano
promotor sin la participación de otros agentes, sino que, en la medida de lo posible, cuente
con otros actores, ya sea procedentes de su propia Administración, o externos, que puedan
ampliar su visión.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
3.5.1. Analizar las causas y los efectos de los problemas, necesidades y retos
Si se han llevado a cabo los pasos anteriores, se habrá recogido una gran cantidad de
información, tanto cuantitativa (indicadores cuantitativos de contexto), como cualitativa
(percepciones), sobre qué problemas, necesidades y retos deben priorizarse. Llegados a este
punto, será un buen momento para organizar esta información de manera que resulte “más
manejable”. Y sobre todo, comprender por qué ocurren esas situaciones, y qué consecuencias
se derivan de las mismas, resultará una experiencia de aprendizaje fundamental que ayudará a
decidir correctamente para paliar o solucionar lo diagnosticado. Elaborar un árbol de
problemas (Técnica 8) puede ayudar a ello.
Esta es una de las herramientas más adecuadas para realizar el análisis y caracterización del
problema, dado que “permite identificar a partir del problema definido, su origen,
comportamiento y consecuencias, con el objeto de establecer las diversas causas que lo
originaron y los efectos que genera” (CONEVAL, 2010).
Esta técnica, permite obtener una lista de los problemas, necesidades y retos más
importantes identificados, definir sus principales causas y sus consecuencias más
importantes. Para ello, se emplea como base un esquema en forma de árbol, de tal manera
que el problema central es el tronco, sus causas las raíces y sus consecuencias las ramas. En
cada árbol solamente se aborda un problema central: aquellos que se prioricen entre todos los
implicados como los más graves, urgentes o prioritarios.
Las causas y efectos que parten del problema central pueden ser varios. Una causa podrá ser, a
su vez, causa de otra, y así hasta llegar a las causas últimas del problema. Del mismo modo
ocurre con las consecuencias. Aunque es posible profundizar mucho con esta metodología en
las posibles causas y consecuencias, es recomendable que el grado de profundidad que se
alcance no introduzca un nivel de complejidad excesivo, es decir, evitar que “los árboles
impidan ver el bosque”. El siguiente es un ejemplo de árbol de problemas para la elaboración
del Plan Estratégico de mejora de la competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero y
agroindustria y del desarrollo rural de Andalucía 2019-2022:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 19. Árbol de problemas para la elaboración del Plan Estratégico de mejora de la competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero y agroindustria y del desarrollo rural de
Andalucía 2019-2022.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Para hacer más fácil al Comité Directivo la decisión sobre qué debe abordarse en el Plan,
conviene ordenar y clasificar los problemas, necesidades y retos que, a juicio de la mayoría, se
hayan considerado más urgentes, graves, importantes o relevantes. Esta priorización puede
ser llevada a cabo el Comité Técnico del Órgano Promotor. Para ello, podrá utilizar la técnica
que estime más oportuna (ver Anexo II). Entre estas, se pueden encontrar:
● Lluvia de ideas.
Para la clasificación de qué problemas, necesidades o retos se deben tener en cuenta para que
sean finalmente abordados por la acción pública que se va a diseñar en el nuevo Plan, se
pueden atender los siguientes criterios:
● Equidad.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
El diagnóstico de los factores críticos, tanto internos como externos, que entran en juego en la
implantación de la política pública, permite identificar las oportunidades y amenazas del
entorno, para poder solucionar o paliar los problemas, necesidades y retos, así como las
fortalezas y debilidades de la Administración, y la sociedad, para mejorar la situación de
partida. Así, realizar un análisis DAFO (Técnica 9), de forma grupal, puede incrementar el valor
del diagnóstico. Las siguientes son una lista de debilidades y fortalezas, organizadas de las que
coincide la mayoría (en verde) a las menos coincidentes (en rojo) encontradas al aplicar el
análisis DAFO a la Estrategia de Impulso del Sector TIC Andalucía 2020:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 20. Fortalezas y debilidades encontradas al aplicar el análisis DAFO a la Estrategia de Impulso del Sector
TIC Andalucía 2020.
En este punto, ya se cuenta con un análisis de la situación de partida, que reúne información
cuantitativa y opiniones cualitativas. A partir de aquí, conviene dar un paso más, y
proporcionar sentido a esta información en un contexto más amplio, en el marco de las 4
dimensiones estudiadas en el análisis DAFO.
El proceso de definición de posibles alternativas de solución, parte del análisis del problema,
sus causas y efectos anteriormente identificados, así como del análisis de sus debilidades,
amenazas, fortalezas y oportunidades. De aquí surgirán, objetivos (resultados esperados),
medios (alternativas de solución o acciones) y fines (objetivos específicos o efectos esperados).
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
La herramienta propuesta para realizar dicho análisis es el Árbol de objetivos, que permitirá
identificar posibles soluciones. En este árbol de objetivos se describirá la relación jerárquica
entre medios y fines que deberá contemplarse cuando se avance en la elaboración del Plan, en
etapas posteriores al diagnóstico. El siguiente es un ejemplo extraído del Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), de México:
Ilustración 21. Transición del árbol de problemas al árbol de objetivos. Fuente: CONEVAL, 2010.
Una vez que se haya realizado el análisis DAFO, se estará en condiciones de ordenar las
posibles alternativas de solución que empiezan a surgir en esta etapa, permitiendo priorizar las
que sean viables para ser implantadas.
El diagnóstico culmina con la elaboración del documento que recoge los resultados de todas
las etapas anteriores. Este documento debe ser redactado por una sola persona, con revisión
posterior de otras, o bien por un equipo muy reducido de personas, con capacidad de síntesis,
que sistematicen la información generada durante el diagnóstico, y la presenten de forma
ordenada.
Es interesante que, una vez elaborado el resumen ejecutivo del diagnóstico, vuelva a ser
revisado y analizado críticamente por parte de los distintos agentes implicados, antes de su
presentación al Comité Directivo.
La siguiente ilustración sintetiza las tareas a realizar en esta fase, quién debe realizarlas, cómo
llevarlas a cabo y qué productos se obtienen:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
La propuesta del IAAP es que quien redacte el diagnóstico final sea la Oficina Técnica del
Órgano Promotor, si es necesario, ayudada de personal técnico externo. El documento final no
debe ser muy extenso, pero se le pueden añadir todos los anexos necesarios.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Es recomendable que, una vez elaborado el resumen ejecutivo del diagnóstico, se envíe a todos
los participantes externos e internos para que vuelva a ser revisado y analizado críticamente,
antes de su presentación al Comité Directivo.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
El diagnóstico de una política pública se realiza para que la Administración aprenda a abordar
de la manera más efectiva posible los problemas sociales. Por eso, puede entenderse como
una actividad de aprendizaje organizacional. Alcover y Gil (2002) explican que para las
organizaciones la adquisición, creación y actualización del conocimiento se ha convertido en la
piedra angular de su estrategia. El aprendizaje tiene lugar, en primer lugar, a nivel individual,
pero también debe implicar al nivel grupal (equipo de trabajo, departamento, unidad…), hasta
llegar finalmente a la organización entera que aprende en su conjunto.
Deberá, por tanto, facilitarse que se produzca una transición del conocimiento entre lo
individual y colectivo, para que se distribuya en la organización, y los aprendizajes conseguidos
durante la elaboración del diagnóstico se terminen codificando en rutinas (reglas, prácticas,
procedimientos, convenciones, creencias, líneas de trabajo, etc.) que guíen la conducta de la
Administración. Así, se acaba por elaborar reglas a un nivel superior, y se retan los modelos
mentales colectivos de la organización, y la base emocional en los que se sustentan, a través
de la reflexión colectiva sobre las asunciones, creencias y fundamentos que dirigen la
organización, y en base a las experiencias vividas durante la elaboración del diagnóstico.
Finalmente, el nuevo conocimiento deberá transformarse en acción y aplicación a la realidad.
En esta etapa, es conveniente generar un documento de síntesis del diagnóstico, para que los
actores implicados puedan participar, y obtener feedback de ellos. Esto es importante para
que aquellos a quienes se les haya pedido participar en la elaboración del diagnóstico, reciban
retroalimentación sobre el resultado de su aportación, para que se sientan implicados, y para
que puedan reflexionar sobre el nuevo modelo mental de la realidad elaborado.
Especialmente importante será el envío a los grupos y colectivos sociales que se verán
afectados por la implantación de la política, dado que su implicación continua a lo largo de
todas las fases del proceso puede mejorar su comprensión de las medidas a adoptar, y facilitar
su colaboración a la hora de implantarlas.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
4.2. Priorizar y seleccionar los problemas, necesidades y retos, tarea del Comité Directivo
Finalmente, el Comité Directivo deberá decidir qué problemas, necesidades y retos deben
abordarse prioritariamente teniendo en cuenta sus compromisos políticos, el programa de
gobierno y los resultados del diagnóstico.
En este punto es importante distinguir entre el papel asesor de los niveles técnicos que han
colaborado en la realización del diagnóstico, y el papel decisor del personal directivo que
finalmente deberá liderar la política en cuestión y, así mismo, será el encargado de rendir
cuentas públicamente. El trabajo técnico realizado hasta el momento será fundamental, y
resultará de gran valor para que la organización aprenda la forma más acertada para mejorar
la calidad de vida de la ciudadanía. Pero hay que tener en cuenta, además, que el nivel
directivo posee una visión de conjunto más amplia, y cuenta con la potestad, y la legitimidad,
de decidir la organización final de la estrategia a desarrollar.
El Comité Directivo, formado por los responsables del más alto nivel de los distintos
organismos implicados, será quien deba decidir qué problemas, retos, y necesidades se
abordarán en los años siguientes, y a partir de ahí, definir los recursos humanos, materiales y
financieros para que ello sea posible.
“[Es necesario] contar con el apoyo manifiesto y por escrito del personal directivo de la
organización.”
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Los objetivos describirán cuál será la situación futura, cuya definición partirá de los puntos
críticos identificados en el diagnóstico. Por esto, es evidente que debe haber una conexión
realista entre lo que se defina en el plan y los propósitos que se esperan alcanzar con la
implantación de la política pública. Los objetivos estratégicos son los compromisos políticos, la
versión, redactada en forma positiva, de los problemas, necesidades y retos detectados, y que
la Administración se compromete a cambiar. Por ejemplo, si uno de los problemas detectados
en el sector de la discapacidad es un desempleo mayor en las personas con discapacidad que
en la población general, y que, además, en el caso de las mujeres con discapacidad la dificultad
de encontrar un empleo se incrementa, si el Comité Directivo ha decidido que este es uno de
los principales problemas a abordar, se podría plantear el siguiente objetivo estratégico:
“Disminuir la tasa de paro de la mujeres con discapacidad en un 5% anual”, o bien “Aumentar
la tasa de empleo de las personas con discapacidad en un 8%”. Ambos objetivos son
fácilmente evaluables si se cuenta con los datos previos a la implantación, y posteriormente se
puede demostrar la contribución atribuible del plan estratégico a la mejora obtenida.
Si lo que se plantea es el reto de la sostenibilidad del transporte público, habrá que decidir qué
factores pueden producir un mayor impacto a medio plazo. Así, por ejemplo, el objetivo
estratégico podría ser: “Disminuir en un 20% los desplazamientos en vehículos a motor
privado, o aumentando los desplazamientos urbanos en bicicleta en un 15%”.
Por tanto, el Comité Directivo deberá priorizar los problemas, necesidades y retos, y
determinar cuáles formarán parte del plan estratégico. A partir de los mismos, se definirán los
ejes estratégicos, los objetivos estratégicos y las actuaciones del plan. De cada objetivo,
posteriormente, se establecerán los programas y líneas de actuación que se desarrollarán en el
marco del plan estratégico.
Para desarrollar las estrategias ¿cómo lograr lo que se ha propuesto como objetivo? será
necesario conocer el nivel esperado (metas), los medios disponibles (estructura organizativa,
recursos humanos, materiales y económicos) y en qué tiempo se va a realizar (cronograma).
También, el plan estratégico deberá incorporar cómo se van a realizar las tareas de
seguimiento y evaluación final.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Formulación de alternativas
Una vez que se haya decidido sobre qué problema trabajar, deberán formularse diferentes
alternativas para afrontarlo. Habrá que definir los objetivos a alcanzar, y generar posibles
caminos para alcanzar esos objetivos. Se valorarán los impactos potenciales de esas vías
alternativas, para poder decidir cuáles son las mejores.
Como ya se señaló más arriba, es recomendable contemplar teorías causales sobre la que se
puedan asentar las distintas hipótesis de intervención: cuáles son las causas de los problemas,
y cómo se verán afectadas por los diferentes cursos de acción posibles. También es importante
jerarquizar los objetivos de nivel más elevado de los que dependen otros objetivos (por
ejemplo, en forma de objetivos generales y específicos); expresar estos objetivos en forma de
resultados o logros esperados, e incluir indicadores asociados a todos los objetivos. Asimismo,
es importante definir bien la población destinataria que potencialmente podría beneficiarse
del plan si éste contara con recursos ilimitados, así como la población beneficiaria que
realmente se beneficiará del plan de forma concreta.
De esta forma, las alternativas barajadas deberán partir del diagnóstico, y contar con objetivos
alineados con los problemas, necesidades y retos diagnosticados. Sin embargo, la experiencia
del Área de EPP del IAAP, indica que las dificultades para elaborar el diagnóstico inicial de
forma adecuada afectan con frecuencia, de manera importante, a la generación de alternativas
viables.
Se podrá optar por una de las alternativas barajadas, o bien por una combinación de aspectos
concretos de varias de ellas. Para esto, podrán utilizarse datos estadísticos, opiniones de los
actores relevantes, técnicas de priorización etc. Este será el trabajo técnico que podrán utilizar
los decisores políticos. Finalmente, les corresponderá a ellos, a la vista del diagnóstico
realizado, adoptar la decisión final sobre el diseño más adecuado de la política.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ahora bien, como consecuencia de la deficiente definición del diagnóstico, con frecuencia no
se han definido objetivos claros, que respondan al mismo, para los que se puedan proponer
alternativas eficaces.
También será necesario definir los recursos humanos, materiales y financieros del plan, así
como calendarizar las acciones del mismo y designar los responsables de cada acción, lo que
no siempre resulta fácil. En cualquier caso, será imprescindible contar con un diagnóstico
adecuado para poder decidir qué recursos serán necesarios.
Implementación
Para implantar la alternativa elegida, hará falta programar las actividades a realizar, gestionar
los diferentes procesos y proyectos del programa, aplicar los procedimientos administrativos
necesarios, coordinar los recursos disponibles, realizar las inversiones previstas, etc.
Lógicamente, todo ello deberá estar alineado con las necesidades descritas a partir de un
diagnóstico preciso.
Resultados
Hará falta contar con indicadores para los que se haya definido la fuente de información, la
unidad de medida y su temporalidad, e identificar a las personas responsables de aportar la
información para construir los indicadores, y los órganos de la Administración responsables del
seguimiento y la implantación. Contar con evaluaciones ex ante (de partida), in itinere (de
seguimiento) y ex post (tras la implantación) permitirá difundir la información y poner en valor
la acción pública, así como valorar hasta qué punto se están consiguiendo los objetivos que
responden al diagnóstico realizado.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
BIBLIOGRAFÍA
Aguilar Idañez María José, Ander-Egg, Ezequiel. (2001). Diagnóstico Social. Conceptos y
metodología. Argentina: Editorial Lumen Hvmanitas.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
ANEXOS
Función principal
El Comité Directivo estará compuesto por todos los órganos de las Consejerías implicadas en el
ámbito del Plan, representados al máximo nivel. Este Comité estará presidido por la Consejería
promotora del Plan.
Frecuencia de participación
3. Validación: tras cada uno de las fases de la elaboración del Plan, se podrá solicitar al
Comité Directivo que valide los avances realizados. La validación esencial será la del
documento final completo del Plan.
Reuniones presenciales.
Función principal
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Este Comité Técnico deberá estar formado por personal técnico de todas las Consejerías
implicadas por el Plan que se está elaborando.
Frecuencia de participación
3. Elaboración de las fichas de programas: una vez que estén definidos los objetivos
estratégicos y las líneas estratégicas, se les solicitará que elaboren las fichas de los
programas de actuación que incluirá el Plan.
4. Revisión del plan: finalmente, se les facilitará el borrador final del Plan para que
puedan analizarlo y realizar las aportaciones que consideren oportunas.
Función principal
El Comité Asesor es un órgano de apoyo de carácter consultivo, formado por personal del
propio Organismo promotor o colaboradores cercanos de la Junta de Andalucía, que aporta
conocimiento y experiencia en un determinado ámbito, para contribuir con información
especializada en la toma de decisiones. El objetivo de su conformación es incorporar una
perspectiva complementaria a los equipos que están inmersos en el análisis de la situación y la
toma de decisiones, aportando recomendaciones sobre los aspectos críticos que tendría que
considerar el análisis y diagnóstico de la realidad. Así como en la orientación de programas y
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
líneas de acción que se consideren convenientes y pertinentes para conseguir los objetivos
estratégicos que contemple el Plan.
El Comité Asesor debe estar compuesto por un grupo de 5 a 10 personas, vinculadas con la
Administración Pública en la diversidad de Consejerías o Direcciones Generales que se
relacionen con el sector del Plan, con demostrada solvencia profesional y trayectoria en la
dirección, coordinación, gestión o implementación reflexionada de las políticas públicas del
sector, considerando que se cumplan los siguientes criterios de pluralidad y representatividad:
Frecuencia de participación
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
en sus experiencias acerca de cuáles son los problemas, necesidades y retos del sector
y cuáles son los factores que creen que habría que trabajar para que esto cambiara.
Función principal
Se trata de personas ajenas al órgano promotor, no relacionadas con la elaboración del Plan.
La finalidad de su participación es la aportación de conocimiento científico y buenas prácticas
nacionales e internacionales, así como el análisis de la pertinencia, coherencia y viabilidad del
Plan.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Frecuencia de participación
Además de las personas expertas, que serán las que aporten su expertise, estará
presente en la sala el equipo promotor del proyecto, en el rol principal de escuchar
pero con la posibilidad de realizar preguntas aclaratorias si fuera necesario.
4. Análisis del Primer Borrador del Plan Elaborado: se facilitará a las personas expertas
el Primer Borrador del Plan Elaborado para que analicen su viabilidad, enfoque y
posibilidad de resolver los problemas que se plantean. Las dimensiones para evaluar
pueden hacer referencia a la pertinencia, el impacto esperado, la suficiencia de
tiempos y medios, la coherencia externa, etc.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Función principal
Su función principal será el apoyo en la identificación de aspectos clave para la elaboración del
diagnóstico, aportando su visión sobre temas que no se hayan tenido en cuenta o que se
hayan analizado desde una perspectiva diferente. Aportan una visión cercana de los
problemas, necesidades y retos que afectan al sector en cuestión.
Dependerá del ámbito del Plan que se esté elaborando. En general, se trata de invitar a
participar a las posibles personas beneficiarias que podrían verse afectadas positiva o
negativamente por el Plan, a las asociaciones, empresas, sindicatos, ciudadanía, etc.
Frecuencia de participación
Se les pedirá que aporten su visión una vez se tenga un primer borrador de diagnóstico
elaborado, con vistas a que puedan estudiarlo y analizar si existen aspectos que no se han
tenido en cuenta, y cuáles de los problemas, necesidades y retos reflejados son prioritarios.
Función principal
Se trata del equipo sobre el que recae el peso de la redacción del Plan. Sus principales
funciones, además de la propia redacción del Plan, serían la recogida de documentación e
información, la convocatoria de sesiones de trabajo, seguimiento o coordinación con otros
agentes, la organización de las actividades concretas necesarias para la elaboración del
diagnóstico, etc. Esta Oficina Técnica deberá coordinar y gestionar la toma de decisiones.
Esta Oficina estará compuesta por personal técnico del órgano promotor, y se recomienda que
no esté formada por más de 4 o 5 personas. Además, en caso de que haya diferentes unidades
administrativas implicadas en la elaboración del Plan, es recomendable que todas estén
representadas en este órgano.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Frecuencia de participación
Al ser el órgano responsable de la coordinación y redacción del Plan, su participación debe ser
permanente y continuada.
Reuniones de trabajo.
Función principal
Esta Oficina de apoyo está compuesta por personal técnico del IAAP con conocimientos y
experiencia en materia de evaluación de políticas públicas.
Frecuencia de participación
Al tener un rol de asesoramiento, su participación debe ser continua, estando disponible para
resolver las dudas que puedan surgir en la oficina técnica del órgano promotor y para ayudar
en la metodología a seguir en las diferentes fases.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Técnica 1. Brainstorming
FINALIDAD
Es una técnica creativa basada en la interacción entre los participantes de un grupo para la
generación de nuevas ideas a partir de un tema concreto.
DESCRIPCIÓN
La lluvia de ideas, también denominada tormenta de ideas, es una técnica de grupo para
generar ideas originales en un ambiente relajado, que se puede realizar en escenarios formales
preparados para la ocasión o aprovechando el entorno habitual de los participantes. Es una
técnica exploratoria poco estructurada, donde la persona que modera tiene un papel más
pasivo que en otras técnicas como, por ejemplo, en los grupos focales, que nos permite
generar gran cantidad de ideas y buscar nuevas oportunidades para solucionar problemas
mediante el ejercicio de la imaginación y creatividad de un grupo. Se trata de exponer de
manera informal y libre todas las ideas que surjan en torno a un tema concreto. Cuanto mayor
sea el número de ideas, más fácil será escoger entre ellas. Estas ideas no son juzgadas y
analizadas en el momento (se elimina toda crítica) de forma que el miedo al ridículo
desaparezca y se impulse la creatividad. Se anotan todas las ideas, ya que en principio toda
idea es válida y ninguna debe ser rechazada, y la valoración se reserva para otro momento.
Esta es una de las principales reglas de la técnica, aplazar el juicio.
CÓMO SE DESARROLLA
1. Determinar el tema central o problema a tratar: es importante centrar el tema para a partir
de ahí poder generar ideas adecuadas.
3. Desarrollo de la sesión: la sesión debe tener una duración entre 1 y de 2 horas con la
siguiente secuencia:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- Cada participante, durante un tiempo determinado, emite una idea por ronda que se va
registrando. No se permiten críticas ni manifestaciones sobre las ideas, simplemente se anotan
en una lista en una pizarra o papelógrafo.
- Una vez todos los participantes han aportado sus ideas, se revisa el listado para garantizar su
comprensión.
- Pizarra, paneles o papelógrafo, rotuladores, bolígrafos, bloc de notas o papel, tarjetas y agua.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- El tema a tratar debe quedar claro desde el inicio para evitar el desorden en las respuestas.
- El grupo de participantes debe ser heterogéneo, con personas con diferentes experiencias y
conocimientos, y paritario en cuanto al sexo.
- En la sesión se debe aportar una idea por ronda. Por lo cual se debe ser claro en lo que se
expone.
- Es importante que exista un clima relajado para que las personas se sientan con la confianza
suficiente para expresar sus ideas.
- La presentación y la moderación de la práctica la debe ejercer una persona que no tenga una
posición dominante sobre los demás, de forma que ninguna persona se sienta inhibida.
- En caso de que no fluyan las ideas, se puede provocar al grupo formulando diferentes
preguntas: ¿qué?, ¿quién?, ¿dónde?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿por qué? Incluso, se puede realizar
alguna pregunta inverosímil para desatascar la rigidez que pueda existir en ese momento.
- El silencio puede ser necesario en un determinado momento para terminar de pulir una idea
o para reflexionar sobre las demás ideas.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- Anotar las ideas en una lista bien visible de forma que se refuerce la autoestima.
• Suspender el juicio: cuando surgen las ideas no se permite ningún comentario crítico.
• Pensar libremente: todas las ideas son bienvenidas por muy imposibles o
inimaginables que parezcan.
Técnica 2. Entrevistas
FINALIDAD
DESCRIPCIÓN
Es una conservación entre dos o más personas (formal o informal) guiada por una de ellas que
hace la función de entrevistador/a con la finalidad de conseguir una mayor comprensión del
fenómeno en cuestión desde el punto de vista del entrevistado/a, en la que lo importante son
las respuestas a las cuestiones planteadas por parte del entrevistado/a que deben ser
registradas y analizadas posteriormente.
CÓMO SE DESARROLLA
La entrevista debe prepararse con antelación teniendo en cuenta los objetivos definidos y la
información de interés que se pretende obtener.
Preparación
2. Seleccionar a las personas que se van a entrevistar: ¿a quién? (informante clave, personas
expertas, población objeto, etc.) y ¿a cuántas?
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
4. Redactar las preguntas y secuenciarlas. Lógicamente debe haber una correspondencia clara
entre las preguntas y el objetivo definido.
Durante la entrevista
1. Presentación.
3. Informar sobre qué vamos a hacer con la información obtenida y si esta es anónima.
5. Desarrollar la entrevista en base a las preguntas del guion establecido, pero con cierta
flexibilidad y libertad para modificar el orden de las preguntas si se considera oportuno, para
que el entrevistado proporcione información valiosa.
Después de la entrevista.
2. Anotar las ideas, pensamientos o aspectos relevantes que hayan surgido durante las
entrevistas.
- Guion de entrevista.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
La entrevista es una técnica compleja en que la que pueden influir diferentes factores, por lo
que debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- El lugar de realización de la entrevista debe ser adecuado para evitar ruidos, posibles
interrupciones, etc.
- Tener cuidado en el tono de voz y la forma de realizar las preguntas, pues la forma en la que
se pregunta puede condicionar la respuesta.
- Permanecer en una posición neutra de escucha activa, pero sin llegar al extremo de que el
entrevistado conduzca la entrevista o que se centre demasiado en único tema.
- No se deben tomar notas durante la entrevista (en sentido estricto), pues puede influir en el
clima de la entrevista y cohibir al entrevistado. Una vez finalizada la entrevista y antes de
iniciar la siguiente, si podemos anotar los aspectos más relevantes.
VARIANTES DE ENTREVISTAS
Entrevista estructurada
Tiene un guion predeterminado que se debe seguir sin posibilidad de salirse del mismo. Las
preguntas son cerradas y formuladas en el mismo orden o secuencia preestablecida. Tiene la
ventaja de que todos los entrevistados responden a las mismas cuestiones y los datos
obtenidos son más fáciles de tratar. El inconveniente es que pueden resultar algo limitante y se
puede perder información relevante.
Entrevista semiestructurada
Tiene un guion predeterminado con preguntas abiertas, pero con flexibilidad para adaptarlas
en función de las respuestas de la persona entrevistada.
Entrevista no estructurada
No existen preguntas predeterminadas que guíen la entrevista, pero sí una serie de preguntas
abiertas sobre los temas clave de interés. Es una entrevista no directiva, aunque guiada, que
concede el espacio suficiente a la persona entrevistada para expresarse libremente y con
profundidad.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Todas las variantes de entrevista se pueden realizar de forma personal (a una sola persona) o
de forma grupal (varias personas al mismo tiempo) así como de forma presencial o utilizando
sistemas online.
FINALIDAD
El grupo de discusión es una técnica de participación social orientada a facilitar una visión
amplia e integradora de diferentes puntos de vista, sobre un servicio, estrategia, política o
programa público.
DESCRIPCIÓN
Esta técnica permite a las personas participantes hacer una contribución a las discusiones
sobre temas de interés compartido y generar ideas para la acción de una forma mucho más
abierta y espontánea que en el Grupo Focal. Aunque puede ser utilizada para la obtención de
información, se suele usar como herramienta para la creación de consensos entre personas de
orígenes y procedencias diversas. Por ejemplo, si se debate sobre la situación de partida que
se quiere mejorar, es posible que se recojan elementos clave que deban ser tenidos en cuenta.
CÓMO SE DESARROLLA
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
moderadora debe tener habilidades comunicativas y puede contar con el apoyo de uno o
varias personas para el registro de información.
5. Desarrollo de la sesión: antes de iniciar la sesión, el moderador debe explicar los objetivos,
el uso que se le dará a la información y la dinámica de la misma. El moderador debe promover
el debate con preguntas que estimulen la participación en sesiones de una duración mínima de
una hora y media y máximo de dos horas, tiempo suficiente para que todos los participantes
puedan expresar sus opiniones. Es importante que la persona que modera reconduzca el
debate cuando considere que el debate no funciona o los temas son ambiguos o repetitivos,
siempre desde una posición neutra (no debe dar su opinión), siempre respetando las opiniones
de todas las personas participantes en el grupo. Finalizada la sesión, se reúnen las notas
tomadas por la persona moderadora y, en su caso, la persona anotadora y la grabación.
6. Análisis de los documentos obtenidos: se seleccionan los elementos más relevantes para el
tema de estudio, descubriendo categorías y temas emergentes, codificando categorías y
estableciendo relaciones entre las mismas.
- Lugar o espacio donde se realizará la sesión grupal con una amplia mesa redonda u ovalada.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Es aconsejable, que las personas participantes reciban información ilustrativa sobre el objeto
de la mesa y la finalidad de su participación con carácter previo a la celebración de la sesión.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- El grupo puede reunirse en una o varias sesiones, con una duración no superior a 4 horas de
trabajo.
- Es recomendable que la persona moderadora tome notas y cuente con la ayuda de una o dos
personas anotadoras que levante acta de la sesión (intervenciones, silencios, gestos, etc.), de
esta forma la persona moderadora puede centrarse en el resto de funciones.
FINALIDAD
DESCRIPCIÓN
Los grupos focales son grupos de discusión colectiva, similar a los grupos de discusión, pero en
los que la persona que modera, centra la discusión en temas muy concretos. Por tanto, el foco
se centra en las opiniones y actitudes de personas previamente seleccionadas por su
conocimiento y/o experiencia en la materia que permite conocer la situación actual de la
problemática objeto de la política pública. A través de la discusión grupal se genera
conocimiento sobre las experiencias y creencias de los participantes que nos permiten, por
ejemplo, detectar carencias y puntos fuertes sobre una política pública concreta.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
CÓMO SE DESARROLLA
Los grupos focales son grupos reducidos de debate y discusión con una persona moderadora y
un cuestionario de entrevista abierta, grupal y estructurada.
3. Elaboración del cuestionario de preguntas. El moderador debe contar con una guía de
entrevista con preguntas abiertas relacionadas con el tema de interés. Las preguntas deben ser
concretas, con posibilidad de ampliarlas si se considera oportuno, que lleven la conversación
de lo general a lo específico. Seleccionar preguntas adecuadas a las características del grupo y
pertinentes con la temática focal.
4. Seleccionar el lugar de celebración. El lugar donde se llevará a cabo el grupo focal también
es importante Debemos prestar atención a las siguientes características: ubicación en función
de los participantes seleccionados; que sea de fácil acceso; que sea un lugar confortable con
espacio suficiente, tranquilo y libre de ruidos y distracciones del exterior, etc.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- Guion de preguntas.
- El tiempo estimado de cada sesión grupal será de entre 1 hora y media y 2 horas.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- La confección de los grupos debe ser heterogénea para enriquecer los debates y la obtención
de información desde diferentes puntos de vista.
- La persona moderadora tiene que incitar con sus preguntas el debate, estar muy atenta a
todo lo que acontece y reconducirlo cuando lo considere oportuno, evitando las
confrontaciones excesivas.
- Es importante cuidar las formas de expresión y adaptarlas a las características del grupo.
- Los grupos focales más estructurados son la mejor alternativa, en cambio, los menos
estructurados son de utilidad para propósitos exploratorios.
FINALIDAD
Es una técnica de análisis de problemas y generación de ideas muy estructurada que utiliza la
reflexión individual para obtener un listado priorizado de temas relevantes.
DESCRIPCIÓN
Esta técnica grupal permite a las personas participantes hacer una contribución similar a como
se hace en una “lluvia de ideas o tormenta de ideas”, que se irán anotando en una pizarra o
elemento similar (fase nominal) y con un posterior debate del grupo sobre las ideas aportadas
(fase de discusión), que finaliza con la votación final sobre el orden de prioridad que el
conjunto de las ideas aportadas debería tener.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Es una técnica que permite obtener un gran número de conclusiones de forma rápida,
priorizando un gran número de elementos relevantes, pero que requiere de una buena
estructuración y un alto compromiso por parte de las personas participantes.
CÓMO SE DESARROLLA
- Debate sobre las ideas anotadas (fase de discusión): los participantes explican por turnos las
ideas aportadas y dan su opinión sobre el resto de ideas.
- Votación final e individual: cada participante emite su voto sobre el orden de prioridad que el
conjunto de las ideas anotadas debería tener. Una forma usual es que cada participante
seleccione 5 ideas prioritarias y las valore de 1 a 5 puntos.
- Consenso: se suman las puntuaciones dadas a cada una de las ideas y se ordenan en función
de la puntuación total obtenida. El resultado es el orden de prioridad establecido por las
personas participantes.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- Lugar o espacio donde se realizará la sesión grupal con una amplia mesa redonda u ovalada.
- Pizarra, paneles o papelógrafo, rotuladores, bolígrafos, bloc de notas o papel, tarjetas y agua.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Una metodología tan precisa requiere una marcada delimitación del tema o problema que se
quiere abordar. De lo contrario, aumenta la probabilidad de que la conversación se disperse.
- Deben controlarse bien los tiempos en cada fase. Las fases nominal y de discusión deben
estar claramente diferenciadas. La fase nominal puede tener una duración, por ejemplo de 10
minutos, y posteriormente, una vez registradas todas las aportaciones, iniciar el debate.
- La persona moderadora o una persona anotadora debe tomar nota de toda información
relevante surgida durante el proceso, así como de las intervenciones.
FINALIDAD
DESCRIPCIÓN
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
factores y tendencias más importantes e inciertas, para analizar los escenarios más relevantes,
sus interrelaciones e implicaciones. El debate o discusión de partida se puede repetir en
sucesivas ocasiones según se considere oportuno para conseguir mayor profundidad en la
información obtenida.
CÓMO SE DESARROLLA
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Las personas expertas no deben comunicarse entre sí durante el proceso, pues de lo que se
trata es de recabar su opinión de forma individualizada.
- Con frecuencia, se utiliza esta técnica para personas para las que existe alguna dificultad a la
hora de establecer una reunión presencial.
- A las personas seleccionadas se les debe informar de los objetivos, criterios de selección,
calendario, resultados esperados y usos potenciales, así como de posibles recompensas
(monetarias, informe final, etc.).
- La información que se le presenta a las personas expertas en cada una de las rondas incluye
un resumen cuantitativo de las respuestas dadas, no solamente el porcentaje de las respuestas
mayoritarias, sino también todas las opiniones indicando el grado de acuerdo alcanzado.
- Como ventajas del método: ayuda a explorar de forma sistemática y objetiva problemas que
requieren la concurrencia y opinión cualificada; permite participar un elevado número de
personas sin que sea caótico; los temas pueden ser muy amplios o, también, muy específicos;
aminora los efectos negativos de las influencias propias de las reuniones “cara a cara”.
Técnica 7. Encuesta
FINALIDAD
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
DESCRIPCIÓN
Es una técnica que permite recoger información precisa de una gran cantidad de personas a
partir de un cuestionario estructurado previamente construido. A través del cuestionario, se
puede conocer la opinión de los colectivos seleccionados sobre las cuestiones que se han
decidido incluir, teniendo un amplio control sobre las respuestas recibidas. Este tipo de técnica
se utiliza cuando se pretende obtener información precisa y generalizable.
Las preguntas incluidas en el cuestionario (pueden ser cerradas, abiertas o mixtas) deben estar
redactadas de forma coherente, organizadas, secuenciadas y con una estructura lógica entre
ellas que permita recoger toda la información del mayor número de personas. Su formulación
requiere un amplio conocimiento del objeto de análisis que permita plantear las cuestiones
con la máxima precisión, pudiendo optar por tratar varios temas en el mismo cuestionario o
diseñar varias encuestas más específicas.
El uso del cuestionario permite cuantificar y analizar la información con mayor facilidad que la
generada por otros métodos o técnicas, al poder tabularla y codificarla. En este sentido,
cuanto más cerradas son las preguntas, mayor número de personas a las que se puede aplicar,
pues facilita su tabulación y posterior análisis.
CÓMO SE DESARROLLA
2. Diseño del cuestionario: en base a los objetivos, se establecen las dimensiones de las que se
quiere obtener información y la forma en la que se va a aplicar el cuestionario (por agilidad, se
recomienda presentación on line), esto determinará la forma de elaboración de las preguntas.
Para cada dimensión, se establecen una serie de preguntas, tanto cerradas como abiertas, en
función de los objetivos y de las necesidades de información. Habrá que pensar qué
información se necesita y seguir la máxima del menor número posible de cuestiones. Una vez
definidas las preguntas, seleccionar las más claras, las que incidan en la información que se
necesita, y ordenarlas de forma que su presentación sea lógica y fácil para la persona que
responde. Finalmente, se diseña el cuestionario final, en el que se introduce, además de las
preguntas seleccionadas, una introducción que explique por qué se realiza y que anime a su
respuesta.
95
Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
3. Trabajo de campo. Administración del cuestionario: envío del cuestionario, por ejemplo,
por e-mail, a la muestra seleccionada estableciendo un tiempo máximo para su
cumplimentación.
4. Análisis e interpretación de datos: análisis de los datos aportados por las personas
encuestadas y elaboración de conclusiones.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Las preguntas deberán formularse de forma clara y sencilla y controlando que todo el mundo
pueda entender lo mismo.
- En la medida de lo posible, es mejor hacer preguntas cerradas, porque estas permiten hacer
más fácilmente el tratamiento estadístico de los datos recogidos.
- La encuesta, como todas las técnicas de recolección de datos, debe tener la máxima validez
posible.
FINALIDAD
Es una técnica participativa que permite analizar los problemas que se han identificado
durante el análisis de contexto, sus causas y efectos.
DESCRIPCIÓN
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
emplea como base un esquema en forma de árbol, de tal manera que el problema central es el
tronco, sus causas las raíces y sus consecuencias las ramas. En un árbol solamente se aborda
un problema central, mientras que causas y efectos serán varios y a varios niveles, es decir,
una causa podrá ser a su vez causa de otra y así hasta llegar a las causas últimas del problema
que se van a abordar en el plan. Del mismo modo ocurre con las consecuencias. En otras
palabras, el árbol de problemas se utiliza para conocer la naturaleza y el entorno del problema,
estableciendo las acciones para resolverlo y solventando cada una de las causas que lo
originan
CÓMO SE DESARROLLA
Árbol de Problemas
Ilustración 23. Esquema de árbol de problemas. Fuente: Manual de Elaboración de Planes Estratégicos de Políticas
Públicas en la Junta de Andalucía.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
corregir y descartar aquellos que no tengan una especial relevancia o que no tengan relación
específica con el objeto de la política.
2. Identificación del problema central: una vez identificados los problemas que afectan
específicamente, debemos diferenciar qué problema o problemas son centrales. Para ello,
debemos analizar uno por uno, verificando si están relacionados y qué tipo de relación tienen,
de tal forma que podamos establecer si unos están derivados de otros, en cuyo caso serían
causas o consecuencias del problema central.
3. Análisis de las causas: una vez establecido el problema central o problemas centrales, habrá
que analizar las causas de los mismos, es decir, se deben identificar qué circunstancias forman
parte de la raíz del problema (las situaciones de las que se deriva el problema central), las
relaciones causa-efecto entre las raíces (causas) y el problema central (efecto). En el modelo
que se propone en este manual, se entiende que las causas son complejas: muchos factores
confluyen para que aparezca un problema. Es decir, no basta con “tocar una sola tecla” para
arreglar el problema, sino que es necesario “tocar todos los palos” para que este mejore,
abordar el problema desde varios puntos de vista. Dicho con palabras más formales, los
problemas habitualmente se explican mejor mediante un modelo causal multifactorial. Por
tanto, si varios factores deben existir para que el problema llegue a aparecer, la intervención
que se genere para mitigarlo o hacerlo desaparecer deberá ser multicomponente. Además, en
el modelo causal se entiende que existen causas cercanas y causas lejanas de los problemas. Si
analizamos por qué se ha producido el problema, podremos observar que responde a varias
causas inmediatas. Pero a su vez, estas causas inmediatas responden a otras causas más
profundas. Por eso, las intervenciones con mayor impacto potencial son las que actúan sobre
estas causas lejanas o profundas, porque esto hará que disminuyan varias de las causas
cercanas. En la terminología del árbol de problemas, se dice que existen varios niveles de
profundidad o raíces secundarias.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
5. Análisis de coherencia del árbol: una vez que se ha terminado de elaborar el árbol,
conviene volver sobre el mismo, para recorrer los caminos completos desde las causas del
nivel más bajo hasta las consecuencias del nivel más alto, comprobando si se mantiene la
lógica de la relación causal a lo largo de todo el camino. Si se encuentran incoherencias, se
tendría que resolver, identificando qué elementos no encajan, por qué no, y replanteando el
diseño del árbol en los aspectos que sea necesario.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Trabajar el árbol a partir de los problemas ya identificados, es decir, una vez detectado el
problema central, comenzar el análisis causal con los otros problemas no considerados
centrales, pues muy posiblemente sean problemas derivados o causas del problema central.
- Para el análisis causal se recomienda recurrir a preguntas sencillas del tipo: ¿Qué provoca que
el problema X ocurra?, ¿Cuál es la causa de que...? ¿Qué implicaciones tiene el problema? Y
¿Por qué se da la situación...? ¿Qué consecuencias tiene...? ¿Está afectando en igual medida a
mujeres y hombres? ¿Cuál es la razón o motivo de esa desigualdad? ¿Por qué se da esa
situación en las mujeres? ¿Por qué se da esa situación en los hombres? Etc.
- Es conveniente limitar el análisis a un número de niveles adecuado (dos o tres niveles), pues
se puede llegar a definir muchos niveles, llegando hasta el punto de que el último nivel, sea el
problema central de una programación más específica.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
El proceso de definición de posibles alternativas de solución, parte del análisis del problema,
sus causas y efectos anteriormente identificadas, así como del análisis de sus debilidades,
amenazas, fortalezas y oportunidades, que se convertirán en el análisis de objetivos
(resultados esperados), medios (alternativas de solución o acciones) y fines (objetivos
específicos o efectos esperados).
La herramienta propuesta para realizar dicho análisis es el Árbol de objetivos, que nos
permitirá identificar posibles soluciones. El resultado será un árbol de objetivos en el que se
observará la jerarquía de los medios y de los fines que deberá incluirse cuando se avance en la
elaboración del Plan.
FINALIDAD
El Análisis DAFO es una técnica que nos permite identificar las Debilidades, Amenazas,
Fortalezas y Oportunidades a la hora de establecer un diagnóstico de la situación de cara a la
toma de decisiones sobre la intervención pública objeto de formulación. Proporciona una
visión global de la situación.
Tras el DAFO, se propone utilizar el Análisis CAME (Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar),
técnica que se aplica a los resultados que ha arrojado el análisis DAFO para identificar qué
alternativas de solución son las más convenientes para Corregir las Debilidades, Afrontar las
Amenazas, Mantener las Fortalezas y Explotar las Oportunidades.
DESCRIPCIÓN
El Análisis DAFO es una matriz cuadrada que conjuga el análisis de las características internas
(Debilidades y Fortalezas) de la población objeto de la intervención, con el análisis de su
entorno o contexto (Amenazas y Oportunidades), con el fin de definir una estrategia de
desarrollo.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Ilustración 24. Matriz de análisis DAFO. Fuente: Manual de Elaboración de Planes Estratégicos de Políticas Públicas
en la Junta de Andalucía.
Algunas preguntas que podrían utilizarse para explorar las debilidades son:
- A la hora de trabajar en la actualidad con los problemas identificados, ¿existen fallos típicos y
recurrentes?
- ¿En qué áreas, relacionadas con los problemas, necesidades y retos en cuestión, se trabaja
peor?
- ¿Qué es visto por la población destinataria del plan como una debilidad o fallo de la
Administración pública?
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Algunas preguntas con las que puede trabajar el grupo que elabora el plan para identificar las
amenazas son:
- ¿Se tiene constancia de algún hecho externo que pueda afectar negativamente?
• Fortalezas: aspectos positivos internos que permiten aprovechar las oportunidades o hacer
frente a las amenazas. Ej.: alguna función que una organización realiza de manera correcta,
recursos considerados valiosos o una cualidad que te haga competitivo frente a otros.
Algunas preguntas con las que puede trabajar el grupo que elabora el plan para identificar las
fortalezas son:
- ¿Qué hace especialmente bien la organización promotora del plan que esté relacionado con
los problemas, necesidades y retos identificados?
- ¿Qué ejemplos de éxitos similares al buscado ahora se han tenido en el pasado? ¿Cómo se
consiguió? ¿Pueden utilizarse las mismas habilidades en esta ocasión?
- ¿En qué áreas relacionadas con los problemas en cuestión cuento con más recursos
económicos?
- ¿En qué áreas cuento con una buena formación de los recursos humanos?
Algunas preguntas con las que puede trabajar el grupo promotor para identificar las
oportunidades son:
- En relación con los problemas, necesidades y retos planteados, ¿hay algo en el entorno que
llame la atención en positivo?
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- ¿Existen políticas ajenas al plan que se está elaborando que se puedan aprovechar
positivamente?
- ¿Es posible trabajar en la incorporación de las mujeres a las actividades promovidas por el
plan?
Este análisis ayuda a la organización a identificar los factores estratégicos críticos, para una vez
identificados, usarlos y apoyar en ellos los cambios organizacionales: consolidando las
fortalezas, minimizando las debilidades, aprovechando las ventajas de las oportunidades, y
eliminando o reduciendo las amenazas.
Tomando como referencia los resultados del análisis DAFO, el Análisis CAME ayuda a definir
una serie de acciones que constituyan una estrategia con la que poder alcanzar los objetivos
que se marquen tras realizar el diagnóstico.
Ilustración 25. Matriz de análisis CAME. Fuente: Manual de Elaboración de Planes Estratégicos de Políticas Públicas
en la Junta de Andalucía.
A continuación, se señalan diferentes tipos de acciones que se pueden extraer del CAME
(Feria, 2017):
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Algunas preguntas a realizar: ¿las debilidades y deficiencias se pueden corregir con facilidad
aprovechando una oportunidad?
• Afrontar las amenazas no dejando crecer las debilidades: evitar que las amenazas se
conviertan en debilidades (Estrategia supervivencia).
Algunas preguntas a realizar: ¿Alguna amenaza puede impedir mi actividad? ¿Existe alguna
amenaza alarmante? ¿La podemos corregir superando alguna debilidad?
• Mantener las fortalezas afrontando las amenazas: tomar medidas para evitar perder
nuestras fortalezas. El objetivo es mantener nuestros puntos fuertes y fortalecerlos para que
sigan siendo una ventaja competitiva en el futuro y no empeorar la situación actual (Estrategia
defensiva).
Algunas preguntas a realizar: ¿Las fortalezas son lo suficientemente sólidas para competir con
éxito y alejar las amenazas? ¿Existe una amenaza alarmante? ¿La podemos corregir usando
alguna fortaleza?
CÓMO SE DESARROLLA
Análisis DAFO
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
conocer las fuerzas interiores que intervienen (fortalezas) y las limitaciones que impiden el
alcance de las metas establecidas con eficacia y eficiencia (debilidades).
3) Análisis Externo: se trata de analizar las condiciones o circunstancias ventajosas del entorno
que pueden ser beneficiosas (oportunidades); así como las tendencias del contexto que en
cualquier momento pueden ser perjudiciales (amenazas).
4) Priorización: una vez obtenidas las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades hay
que seleccionar cuáles de ellas son más importantes. Para ello, es útil hacer una lista por
categorías para que los participantes del DAFO clasifiquen por orden de importancia las
diferentes ideas obtenidas y le asignen un peso relativo a cada una. Otra forma de ordenar las
diferentes categorías, para el caso de que se haya realizado una consulta pública, es la de
indicar el número de veces que se ha repetido una idea.
Análisis CAME
1) Con los datos obtenidos en el DAFO se desarrollan estrategias que maximicen el potencial
de las fortalezas y oportunidades, y minimicen el impacto de las debilidades y amenazas.
• Acciones para afrontar las amenazas evitando que aumenten las debilidades.
3) Implementar las acciones y realizar un seguimiento de ellas para comprobar que se cumplen
los objetivos.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
- Debe ser preparado a conciencia con tiempo suficiente para que aporte la información que se
precisa.
- Es importante no mezclar las fuerzas exteriores, aquellas que vienen de nuestro entorno y no
se pueden controlar por la intervención a implementar, con las fuerzas interiores o propias,
que, hasta cierto punto, son aspectos que se pueden cambiar o controlar desde dentro.
FINALIDAD
Ayuda a decidir qué es más urgente, más importante, en base a la ponderación de opiniones y
aplicación de una serie de criterios.
DESCRIPCIÓN
Una vez que se han identificado problemas, necesidades y retos, y antes de la elaboración del
plan, se debe proceder a la priorización y valoración de los problemas detectados. Esta fase de
la planificación se dirige, por una parte, a seleccionar los problemas, necesidades y retos que
serán objeto de intervenciones o prioridades de acción y, por otra, a identificar aquéllos para
los que es necesario conocer mejor las causas y soluciones o prioridades de investigación.
Puede utilizarse, por ejemplo, una parrilla para clasificar los problemas y facilitar la
priorización. Clasifica las alternativas de intervención en función de la importancia del
problema y de la sensibilidad del mismo a la intervención propuesta, y a partir de esa
clasificación establece prioridades de acción y prioridades de investigación. Este esquema
puede representarse en una matriz o en un diagrama X-Y, donde el eje X representa la
importancia del problema y el eje Y la efectividad de las intervenciones sobre el mismo. Los
problemas se pueden localizar en este diagrama como círculos proporcionales al coste de las
intervenciones, como un elemento para ayudar a establecer prioridades.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Para la valoración, los diferentes métodos de priorización, utilizan criterios que facilitan el
análisis de determinados aspectos relacionados. Se trata de definir los principios en los que se
va a basar la decisión de intervenir sobre un problema. A continuación se detallan algunos de
los criterios de priorización más utilizados:
Aunque los términos eficacia y efectividad suelen utilizarse habitualmente como sinónimos,
existe una diferencia importante entre ellos que es conveniente precisar. El término eficacia
hace referencia a los resultados o beneficios obtenidos por una determinada intervención
realizada en condiciones ideales. La efectividad hace referencia a los resultados obtenidos en
condiciones reales. Por esta razón, habitualmente, la efectividad de un programa o
intervención suele ser inferior a su eficacia y depende de otras variables como la aceptación de
la intervención, la cobertura, la calidad con la que se presta, el cumplimiento de las
actividades, etc.
Las preguntas que hay que responder son las siguientes: ¿Existen, para los diferentes aspectos
del problema, soluciones efectivas en términos de promoción, prevención, tratamiento y
readaptación? ¿Se dispone de la tecnología necesaria para aplicarlas?
Eficiencia
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Equidad
Característica que consiste en proporcionar igual atención a los individuos que tienen iguales
necesidades de servicio, independientemente de otros factores.
Accesibilidad
Característica que define la facilidad de los usuarios para acceder a los programas y servicios
de la Administración. Puede analizarse atendiendo a criterios distributivos, económicos,
geográficos, barreras físicas o culturales.
Adecuación
Los programas, al igual que cualquier otro servicio de la Administración, deben proporcionarse
a quien realmente los necesita, y hacerlo en número y forma apropiados. Lo contrario
corresponde al terreno de la inadecuación que puede relacionarse con cuidados innecesarios,
no útiles o con un cociente alto de la relación riesgo/beneficio.
Factibilidad
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Métodos cuantitativos
Método Hanlon
B: Severidad
C: Eficacia de la intervención
D: Factibilidad de la intervención
● Magnitud del problema: definido en función del número de personas afectadas por el
problema respecto a la población total (prevalencia).
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
E: Factibilidad Económica
A: Aceptabilidad
R: Disponibilidad de Recursos
L: Legalidad
Análisis coste efectividad: las diferentes alternativas de intervención obtienen distintos niveles
de efectividad. Se elige la alternativa con menor coste por unidad de efectividad.
Análisis coste utilidad: igual al anterior salvo que la efectividad se mide en años de vida
ajustados por calidad.
Análisis coste beneficio: tanto los costes como los resultados se miden en unidades
monetarias. Permite conocer el saldo neto que produce la intervención de un determinado
programa.
CÓMO SE DESARROLLA
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
3. Definición criterios de priorización: los criterios deben estar definidos de manera muy clara
y sin lugar a diferentes interpretaciones. Todos los participantes deben saber a qué se refiere
cada uno y cómo se valora.
4. Priorización y selección: una vez definidos los problemas y necesidades, se deben priorizar.
Para ello se pueden usar diferentes técnicas como se ha indicado anteriormente. La cuestión
es seleccionar aquellos que se van a abordar en función de los resultados obtenidos una vez
aplicados los criterios de priorización.
- Lugar o espacio donde se realizará la sesión grupal con una amplia mesa redonda u ovalada.
- Pizarra, paneles o papelógrafo, rotuladores, bolígrafos, bloc de notas o papel, tarjetas y agua.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
- Se recomienda hacer la matriz de forma participativa, al menos con los órganos internos de la
entidad responsable del plan o programa.
- Se debe ser lo más práctico posible sin coartar argumentaciones constructivas, para lo cual es
fundamental no perder de vista el objetivo de esta técnica: detectar, formular y priorizar los
elementos que permitirán pasar de una situación presente dada a otra futura deseada.
- La priorización realizada por los gestores técnicos debe ser ascendida al nivel político para su
validación definitiva.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Índice
4.4. Cierre
La Junta de Andalucía, a través del IAAP, promueve la participación, junto con la transparencia
y el enfoque de género, como uno de los tres pilares fundamentales sobre los que se debe
sustentar la planificación y evaluación de Políticas Públicas.
Consideramos esencial que todos los agentes/colectivos implicados participen de forma activa
en el diseño y planificación de la política pública porque ello tiene claras ventajas:
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
3. Se detectan problemas que han podido pasar inadvertidos a los datos o se descubren
factores que pueden ejercer un rol de palanca de cambio que ayude a conseguir los
objetivos.
4. Los colectivos implicados pueden conocer los puntos de vistas de los otros y entender su
posición.
5. Los agentes y colectivos suelen darse cuenta de que hay muchas más cuestiones en las
que están de acuerdo que en desacuerdo.
6. Al haber escuchado a los demás (o recibido informe donde se recogen los distintos
puntos de vista), son más capaces de entender por qué otras cuestiones, que ellos no
consideran importantes, están incluidas en el plan, etc.
La organización de jornadas es un medio vehicular que permite a los agentes implicados ser
sujetos activos de la definición de la acción pública.
En primer lugar, se identificarán los agentes clave a los que se va a invitar a participar
(asociaciones o colectivos interesados, grupos de profesionales implicados, personas expertas
en la materia, organizaciones sindicales, etc.).
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
3.2.1. Objetivo
Recoger datos de los colectivos que están implicados en las necesidades, problemas o
retos identificados.
Detectar las prioridades de los diversos colectivos y estimar entre todos cuáles son las
más graves y/o urgentes a abordar.
Priorizar programas, acciones y medidas que se consideran más urgentes y que cuentan
con posibilidades de realizarse.
3.2.2. Tiempos
Si la Jornada participativa incluye una persona experta para centrar el tema, se podrá alargar
una hora más.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Lugar
Recursos Humanos
Recursos Materiales
Una vez que se tenga claro el objetivo, las personas destinatarias y la metodología, estamos en
condiciones de realizar el envío de las invitaciones a participar en la Jornada. Se efectuará,
preferentemente, con entre 2 y 3 semanas de antelación a la celebración de la reunión. De
esta forma, se intenta garantizar la máxima asistencia. El correo o carta de invitación debería
ser motivadora y demostrar el gran interés por que acuda. Como mínimo contendrá los
siguientes aspectos:
● Lugar de celebración.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Al menos dos días antes de la celebración de la jornada, es esencial disponer de la lista final de
personas asistentes confirmadas para poder organizar adecuadamente el desarrollo de la
sesión (espacios, materiales, distribución de grupos, etc.). En muchos casos, los subgrupos se
determinarán previamente en función de los perfiles de los asistentes.
Este momento se dedica a exponer la información principal que servirá como punto de partida
para el debate que se genere posteriormente en los grupos de trabajo. Por ejemplo, datos de
la realidad que se han recogido previamente o antecedentes de partida que han de tenerse en
cuenta. Recomendamos que esta introducción no sea excesivamente larga, ya que se debe
haber enviado la información previamente para que tengan la posibilidad de analizarla,
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
haciéndose en la presentación un resumen de los aspectos más importantes para que sirva de
punto de partida de la discusión (entre 20 y 30 minutos).
Esta etapa llevará como mínimo unos 45-60 minutos. En nuestro modelo se repite dos veces:
la primera con grupos homogéneos, y la segunda con grupos heterogéneos. Todo ello supone
otra hora de trabajo.
En caso de que se quieran hacer grupos aleatorios, una de las opciones más rápidas y sencillas
consiste en preparar cartulinas de colores de tamaño A6 (tantos colores como grupos de
trabajo se vayan a hacer) y repartirlas a las personas asistentes al principio de la jornada
conforme vayan accediendo a la sala donde se hará la bienvenida.
Cada uno de estos grupos de trabajo contará con, al menos, una persona dinamizadora y una
persona facilitadora, cuyas funciones específicas se detallan a continuación.
● Lograr que al final haya aportaciones relativas a todas las preguntas planteadas.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
● Ayudar a que las personas que deban estar en el grupo lleguen a tiempo.
● Tomar notas en letra clara de las conclusiones del gran grupo, pidiendo explicación si
es necesario.
De todas formas, queremos aclarar que la dinámica de trabajo del grupo se deberá establecer
en función de la que se considere más adecuada para el logro de los objetivos (en la última
hoja de este documento se presenta un ejemplo).
4.4. Cierre
Una vez finalizados el debate y la exposición, la misma persona que realizó la bienvenida e
introducción, deberá agradecer a las personas asistentes su participación, así como exponer su
valoración de la jornada.
Una vez finalizada la sesión, se elaborará un informe sobre el desarrollo de ésta, las personas
asistentes, los contenidos tratados, así como las principales conclusiones extraídas de cada
etapa.
Estas conclusiones son las que se deben añadir como producto de la recogida complementaria
de la realidad. En el Plan, de alguna manera, deben quedar reflejados aspectos que han sido
inspirados por las aportaciones de estos colectivos.
Es muy importante que este documento se envíe tanto a las personas asistentes como a
aquellas que fueron invitadas pero no pudieron asistir.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Finalidad
Esto permite convertir los mandatos para llevar adelante una determinada política, en
estrategias concretas, con prioridades, objetivos, líneas de trabajo y recursos para lograr los
resultados esperados, siempre basados en un diagnóstico de calidad.
Para realizarlo, se requiere que las personas responsables sepan elaborar planes estratégicos,
y conozcan por tanto las herramientas necesarias, para que los productos que se generen
cuenten con los niveles de calidad y profundidad deseables. Además, estos profesionales
deberán compaginar sus obligaciones cotidianas con la elaboración del plan. Ambas cosas
justifican el apoyo externo metodológico para la elaboración de planes estratégicos, y de
diagnósticos.
Estructura
Por ello, los planes comienzan con la descripción de la situación de partida, y el análisis de los
problemas que encontramos en esta situación inicial que se quiere mejorar, así como las
oportunidades que se podrán aprovechar en ese punto de partida. De esta forma, se podrá
responder a la pregunta: ¿dónde estamos? Así, para saber a dónde queremos llegar, será
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
necesario conocer en detalle el punto de partida que deseamos modificar, y por qué se da esa
situación, es decir, realizar el diagnóstico.
El plan estratégico, que plasma la política pública, deberá tender un puente desde dónde
estamos al principio (diagnóstico realizado) hacia dónde queremos estar (impacto deseado).
Para ello, establecerá los objetivos y prioridades y, a continuación, describirá las estrategias
que van a ponerse en marcha (recursos, herramientas, acciones, etc.), respondiendo a las
preguntas: “¿Cómo podemos mejorar la situación identificada en el diagnóstico?”, y “¿qué
tenemos que hacer para mejorar la situación diagnosticada?”. Finalmente, debe establecerse
el sistema de seguimiento y evaluación que mejor informe de los resultados que se alcancen
en la realidad.
Fases
A efectos didácticos, podemos decir que la planificación estratégica se lleva a cabo en 5 fases
(Feria, 2017):
a. ¿Hacia dónde se desea dirigir la política pública en los próximos 3-5 años?
2. Análisis de situación. Aunque el diagnóstico tendrá impacto sobre todas las fases del ciclo
de la política pública, será en el momento de realizar el análisis de situación donde se
encuentre su principal ubicación, para lo que se deberá:
3. Objetivos y estrategias:
4. Ejecución:
b. Movilización de recursos.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
La siguiente ilustración muestra las diferentes fases del proceso de elaboración de un plan
estratégico. Puede observarse que la elaboración del diagnóstico se revela como un elemento
crítico para poder elaborar el plan:
Ilustración 26. Fases para la elaboración de un plan estratégico. Fuente: Manual de Elaboración de Planes
Estratégicos de Políticas Públicas en la Junta de Andalucía.
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Una vez que se han seleccionado los problemas, necesidades y retos sobre los que es oportuno
y prioritario actuar, se podrá trabajar en la elaboración de objetivos que se planteen mejorar
las situaciones identificadas, y a continuación, proponer intervenciones para lograr dichos
objetivos. Para poder llevar a cabo esta cadena de actuaciones, resultará de gran valor contar
con “números”, datos que cuantifiquen la situación de partida para cada área de actuación. Se
trata de la línea base.
La línea base es un conjunto limitado de indicadores de contexto, que permite valorar los
cambios que se produzcan por la acción pública, debiendo poder describir su situación inicial y
final en relación con los objetivos perseguidos por el programa. Es decir, sabemos el punto de
partida de los problemas que queremos cambiar, lo hemos cuantificado, y esto nos permitirá
más adelante, cuando evaluemos el plan, averiguar el impacto de nuestras intervenciones,
comparando el valor de los indicadores en el momento inicial con el valor de estos indicadores
en el momento final del plan. Además, el estudio de línea de base puede ayudar a definir el
diagnóstico de la intervención, mejorando el proceso de planificación de la intervención por lo
que también puede usarse también en las evaluaciones ex ante.
Estos dos momentos de la línea base de indicadores poseen un nombre técnico: línea base
estática y línea base proyectada:
Es importante tener presente, que el estudio de línea de base no es un diagnóstico, por lo que
los objetivos del programa deben estar bien definidos de forma que sea fácil determinar los
valores iniciales de las variables relacionadas con estos y que se expresan a través de
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
indicadores. Se trata de recoger aquellos indicadores más relacionados con los objetivos
estratégicos.
Para conocer lo que es la línea base se puede consultar el manual Bases para la Evaluación de
Impacto de Políticas Públicas (Serrano, 2019):
[Link]
ublica/publico/anexos/evaluacion/Bases_Evaluacion_Impacto.pdf
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
Quienes promueven una política pública poseen unas creencias de qué problemas,
necesidades o retos son relevantes, cuáles son sus causas y sus consecuencias, y cómo pueden
ser abordados con éxito. El diagnóstico de una política se verá influenciado por creencias e
hipótesis acerca de cómo debe este diagnóstico realizarse. Por ello, es interesante, en esta
etapa, hacer explícitos estos supuestos tácitos. Una vez puestos de manifiesto, se debe
verificar si está suficientemente fundamentado. Se debe averiguar hasta qué punto esta
“teoría” sobre cómo ocurrirá debe realizarse el diagnóstico debe ser complementada con
información nueva que genere creencias más eficaces.
• Las instituciones que deben ser implicadas, la necesidad de involucrar a otros actores
no contemplados en un principio, cómo se relacionan entre sí estos actores y cuáles
son los grupos de interés clave entre los participantes. ¿Están “todos los que son”, y
“son todos los que están”?
• Cómo se ven afectados los grupos de interés por el proceso de cambio. Conflictos
entre grupos afectados por el plan. ¿Nos hemos atrevido a preguntar todo lo que es
necesario abordar para contar con un buen diagnóstico?
• Temas clave de fondo que no se hayan “etiquetado” de forma expresa. ¿Hay “cosas”
importantes que no se han terminado de decir en las reuniones y encuestas?
• Historia de los planes anteriores, que condicione la realización del diagnóstico para el
plan actual. ¿Nos limita en exceso?
• Qué intervalo de tiempo estamos visualizando. ¿Se verán de forma diferente los
problemas, necesidades y retos si ampliamos el plazo temporal que tenemos en
cuenta?
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Guía para realizar un diagnóstico para una política pública
• Qué no hemos hecho, o visto, que deberíamos haber hecho, o visto. ¿Se nos ha
pasado algo relevante por alto?
• Qué no estamos viendo que necesitamos ver. ¿Falta alguna información relevante
aún?
• Con quién se debería compartir y discutir estos supuestos. ¿A quién más habría que
hacerle llegar la información del análisis de la situación de partida?
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