UNIVERSIDAD AUTONOMA
JUAN MISAEL SARACHO
Nombre y AP.: Jairo Mealla Zelada
Materia: Gestión y Control del Sector
Publico
Licenciada: Nelfi Garcia Soliz
Control interno y sus 5 componentes
El control interno es un proceso, ejecutado por la Junta Directiva o Consejo de
Administración de una entidad, por su grupo directivo (gerencial) y por el resto del
personal, diseñado específicamente para proporcionarles seguridad razonable de
conseguir en la empresa las tres siguientes categorías de objetivos:
• Efectividad y eficiencia de las operaciones.
• Suficiencia y confiabilidad de la información financiera.
• Cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables.
Esta definición enfatiza ciertos conceptos o características fundamentales sobre
el Control Interno, como son:
• Es un proceso que parte de los demás sistemas y procesos de la empresa
incorporando en la función de administración y dirección, no adyacente a éstos.
• Orientado a objetivos es un medio, no un fin en sí mismo.
• Es concebido y ejecutado por personas de todos los niveles de la organización
a través de sus acciones y palabras.
• Proporciona una seguridad razonable, más que absoluta, de que se lograrán
sus objetivos.
Componentes
El control interno consta de cinco componentes interrelacionados, que se
derivan de la forma como la administración maneja el ente, y están integrados a
los procesos administrativos, los cuales se clasifican como:
a) Ambiente de Control.
b) Evaluación de Riesgos.
c) Actividades de Control.
d) Información y Comunicación.
e) Supervisión y Seguimiento.
El control interno, consiste en un proceso multidireccional repetitivo y
permanente, en el cual más de un componente influye en los otros y conforman
un sistema integrado que reaccionan dinámicamente a las condiciones
cambiantes.
Niveles de Efectividad
Los sistemas de control interno operan con distintos niveles de efectividad;
puede ser juzgado efectivo en cada uno de los tres grupos, respectivamente, si
el consejo de administración o junta y la gerencia tienen una razonable
seguridad de que:
• Entienden el grado en que se alcanzan los objetivos de las operaciones de las
entidades.
• Los informes financieros sean preparados en forma confiable.
• Se observen las leyes y los reglamentos aplicables.
a) Ambiente de Control
Cosiste en el establecimiento de un entorno que se estimule e influencie la
actividad del personal con respecto al control de sus actividades.
Es la base de los demás componentes de control a proveer disciplina y
estructura para el control e incidir en la manera como:
• Se estructuran las actividades del negocio.
• Se asigna autoridad y responsabilidad.
• Se organiza y desarrolla la gente.
• Se comparten y comunican los valores y creencias.
• El personal toma conciencia de la importancia del control.
Factores del Ambiente de Control:
• La integridad y los valores éticos.
• El compromiso a ser competente.
• Las actividades de la junta directiva y el comité de auditoría.
• La mentalidad y estilo de operación de la gerencia.
• La estructura de la organización.
• La asignación de autoridad y responsabilidades.
• Las políticas y prácticas de recursos humanos.
El ambiente de control tiene gran influencia en la forma como se desarrollan las
operaciones, se establecen los objetivos y se minimizan los riesgos. Tiene que
ver igualmente en el comportamiento de los sistemas de información y con la
supervisión en general. A su vez es influenciado.
b) Evaluación de Riesgos
Es la identificación y análisis de riesgos relevantes para el logro de los objetivos
y la base para determinar la forma en que tales riesgos deben ser mejorados.
Así mismo, se refiere a los mecanismos necesarios para identificar y manejar
riesgos específicos asociados con los cambios, tanto los que influyen en el
entorno de la organización como en su interior.
En toda entidad, es indispensable el establecimiento de objetivos tanto globales
de la organización como de actividades relevantes, obteniendo con ello una
base sobre la cual sean identificados y analizados los factores de riesgo que
amenazan su oportuno cumplimiento.
La evolución de riesgos debe ser una responsabilidad ineludible para todos los
niveles que están involucrados en el logro de los objetivos. Esta actividad de
autoevaluación debe ser revisada por los auditores interno para asegurar que
tanto el objetivo, enfoque, alcance y procedimiento han sido apropiadamente
llevados a cabo.
Toda entidad enfrenta una variedad de riesgos provenientes de fuentes externas
e internas que deben ser evaluados por la gerencia, quien a su vez, establece
objetivos generales y específicos e identifica y analiza los riesgos de que dichos
objetivos no se logren o afecten su capacidad para salvaguardar sus bienes y
recursos, mantener ventaja ante la competencia. Construir y conservar su
imagen, incrementar y mantener su solidez financiera, crecer, etc.
Objetivos: Su importancia es evidente en cualquier organización, ya que
representa la orientación básica de todos los recursos y esfuerzos y proporciona
una base sólida para un control interno efectivo. La fijación de objetivos es el
camino adecuado para identificar factores críticos de éxito.
Las categorías de los objetivos son las siguientes:
• Objetivos de Cumplimiento. Están dirigidos a la adherencia a leyes y
reglamentos, así como también a las políticas emitidas por la administración.
• Objetivos de Operación. Son aquellos relacionados con la efectividad y eficacia
de las operaciones de la organización.
• Objetivos de la Información Financiera. Se refieren a la obtención de
información financiera confiable.
El logro de los objetivos antes mencionados está sujeto a los siguientes eventos:
1. Los controles internos efectivos proporcionan una garantía razonable de que
los objetivos de información financiera y de cumplimiento serán logrados, debido
a que están dentro del alcance de la administración.
2. En relación a los objetivos de operación, la situación difiere de la anterior
debido a que existen eventos fuera de control del ente o controles externos. Sin
embargo, el propósito de los controles en esta categoría está dirigido a evaluar
la consistencia e interrelación entre los objetivos y metas en los distintos niveles,
la identificación de factores críticos de éxito y la manera en que se reporta el
avance de los resultados y se implementan las acciones indispensables para
corregir desviaciones.
Los riesgos de actividades también deben ser identificados, ayudando con ello a
administrar los riesgos en las áreas o funciones más importantes; las causas en
este nivel pertenecen a un rango amplio que va desde lo obvio hasta lo complejo
y con distintos grados de significación, deben incluir entre otros aspectos los
siguientes:
• La estimación de la importancia del riesgo y sus efectos.
• La evaluación de la probabilidad de ocurrencia.
• El establecimiento de acciones y controles necesarios.
• La evaluación periódica del proceso anterior.
c) Actividades de Control
Son aquellas que realiza la gerencia y demás personal de la organización para
cumplir diariamente con las actividades asignadas. Estas actividades están
expresadas en las políticas, sistemas y procedimientos.
Las actividades de control tienen distintas características. Pueden ser manuales
o computarizadas, administrativas u operacionales, generales o específicas,
preventivas o detectivas. Sin embargo, lo trascendente es que, sin importar su
categoría o tipo, todas ellas están apuntando hacia los riesgos (reales o
potenciales) en beneficio de la organización, su misión y objetivos, así como la
protección de los recursos propios o de terceros en su poder.
Las actividades de control son importantes no solo porque en sí mismas implican
la forma correcta de hacer las cosas, sino debido a que son el medio idóneo de
asegurar en mayor grado el logro de objetivos.
d) Información y Comunicación
Están diseminados en todo el ente y todos ellos atienden a uno o más objetivos
e control. De manera amplia, se considera que existen controles generales y
controles de aplicación sobre los sistemas de información.
1. Controles Generales: Tienen como propósito asegurar una operación y
continuidad adecuada, e incluyen al control sobre el centro de procesamiento de
datos y su seguridad física, contratación y mantenimiento del hardware y
software, así como la operación propiamente dicha. También se relacionan con
las funciones de desarrollo y mantenimiento de sistemas, soporte técnico y
administración de base de datos.
2. Controles de Aplicación: Están dirigidos hacia el interior de cada sistema y
funcionan para lograr el procesamiento, integridad y confiabilidad, mediante la
autorización y validación correspondiente. Desde luego estos controles cubren
las aplicaciones destinadas a las interfases con otros sistemas de los que se
reciben o entregan información.
Los sistemas de información y tecnología son y serán sin duda un medio para
incrementar la productividad y competitividad. Ciertos hallazgos sugieren que la
integración de la estrategia, la estructura organizacional y la tecnología de
información es un concepto clave para el nuevo siglo.
Con frecuencia se pretende evaluar la situación actual y predecir la situación
futura sólo con base en la información contable. Este enfoque es simplista, por
su parcialidad, sólo puede conducir a juicios equivocados.
Para todos los efectos, es preciso estas conscientes de que la contabilidad nos
dice, en parte, lo que ocurrió, pero no lo que va a suceder en el futuro. Los
sistemas producen reportes que contienen información operacional, financiera y
de cumplimiento que hace posible conducir y controlar la organización.
La información generada internamente, así como aquella que se refiere a
eventos acontecidos en el exterior, es parte esencial de la toma de decisiones
así como en el seguimiento de las operaciones. La información cumple con
distintos propósitos a diferentes niveles.
e) Supervisión y Seguimiento
En general, los sistemas de control están diseñados para operar en
determinadas circunstancias. Claro está que para ello se tomaron en
consideración los objetivos, riesgos y las limitaciones inherentes al control; sin
embargo, las condiciones evolucionan debido tanto a factores externos como
internos, provocando con ello que los controles pierdan su eficiencia.
Como resultado de todo ello, la gerencia debe llevar a cabo la revisión y
evaluación sistemática de los componentes y elementos que forman parte de los
sistemas de control. Lo anterior no significa que tenga que revisarse todos los
componentes y elementos, como tampoco que deba hacerse al mismo tiempo.
La evaluación debe conducir a la identificación de los controles débiles,
insuficientes o innecesarios, para promover con el apoyo decidido de la
gerencia, su robustecimiento e implantación. Esta evaluación puede llevarse a
cabo de tres formas: durante la realización de las actividades diarias en los
distintos niveles de la organización; de manera separada por personal que no es
el responsable directo de la ejecución de las actividades (incluidas las de
control) y mediante la combinación de las dos formas anteriores. Para un
adecuado seguimiento (monitoreo) se deben tener en cuenta las siguientes
reglas:
• El personal debe obtener evidencia de que el control interno está funcionando.
• Sí las comunicaciones externas corroboran la información generada
internamente.
• Se deben efectuar comparaciones periódicas de las cantidades registradas en
el sistema de información contable con el físico de los activos.
• Revisar si se han implementado controles recomendados por los auditores
internos y externos; o por el contrario no se ha hecho nada o poco.
• Sí son adecuadas, efectivas y confiables las actividades del departamento de
la auditoría interna.
Informe de las deficiencias
El proceso de comunicar las debilidades y oportunidades de mejoramiento de los
sistemas de control, debe estar dirigido hacia quienes son los propietarios y
responsables de operarlos, con el fin de que implementen las acciones
necesarias. Dependiendo de la importancia de las debilidades identificadas, la
magnitud del riesgo existente y la probabilidad de ocurrencia, se determinará el
nivel administrativo al cual deban comunicarse las deficiencias.