2022
Matemática
Básica
Profesor: Teófilo Lucio Valdivieso Echevarría.
Alumno: Beckham Kluivert Campos Onofre
Sección: “A”
Autor: Leonhard Euler.
Introducción
Leonhard Euler fue un gran físico y un importante erudito del siglo XVIII quien
fue el responsable de desarrollar muchos de los conceptos que forman parte
integral de las matemáticas modernas. Fue uno de los pensadores más más
importante, estableciendo una carrera como académico y contribuyendo en gran
medida con sus aportes al campo de la geometría, la trigonometría y el cálculo,
entre muchos otros. Lanzó, además, cientos de artículos y publicaciones a lo
largo de su vida, y continuó publicando incluso después de perder la vista.
Dijo: “Para aquellos que preguntan cuál es la cantidad más infinitamente
pequeña en las matemáticas, la respuesta es cero. Por lo tanto, no hay tantos
misterios ocultos en este concepto, ya que por lo general se cree que sí”.
Leonhard Euler.
Leonhard Euler
Matemático (1707 Basilea, Suiza, 1783 San Petersburgo, Rusia)
Leonhard Euler nació el 15 de abril de 1707 en
Basilea, Suiza y murió el 18 de septiembre de
1783 en San Petersburgo, Rusia. Fue hijo de un
clérigo, que vivía en los alrededores de Basilea.
Su padre Paul Euler había estudiado teología en
la universidad de Basilea y había asistido a las
clases de Jacob Bernoulli. De hecho, Paul Euler
y Johann Bernoulli habían vivido juntos en la
casa de Jacob Bernoulli durante sus estudios en
la universidad.
Paul Euler se convirtió en un pastor protestante y se casó con Margaret
Brucker, la hija de otro pastor. Paul Euler le enseñó a su hijo matemáticas
elementales y otras materias. Su talento natural para las matemáticas se
evidenció pronto por el afán y la facilidad con que estudiaba, bajo la tutela de
su padre.
A una edad temprana fue enviado a la Universidad de Basilea, donde atrajo la
atención de Johann Bernoulli. Inspirado por un maestro así, maduró
rápidamente, a los 17 años de edad, cuando se graduó Doctor, provocó
grandes aplausos con un discurso probatorio, el tema del cual era una
comparación entre los sistemas cartesiano y newtoniano.
Su padre deseaba que siguiera el estudio de la teología. Pero, cuando vio que
el talento de su hijo iba en otra dirección le autorizó a seguir sus estudios
favoritos. A la edad de diecinueve años, envió dos memorias a la Academia de
París, una sobre arboladura de barcos, y la otra sobre la filosofía del sonido.
Estos ensayos marcan el comienzo de su espléndida carrera.
Por esta época decidió dejar su país nativo, a consecuencia de una aguda
decepción, al no lograr un profesorado vacante en Basilea. Así, Euler partió en
1727, año de la muerte de Newton, a San Petersburgo, para reunirse con sus
amigos, los jóvenes Bernoulli, que le habían precedido allí algunos años antes.
En el camino hacia Rusia, se enteró de que Nicolás Bernoulli había caído
víctima del duro clima nórdico; y el mismo día que puso pie sobre suelo ruso
murió la emperatriz Catalina, acontecimiento que amenazó con la disolución de
la Academia, cuya fundación ella había dirigido. Euler, desanimado, estuvo a
punto de abandonar toda esperanza de una carrera intelectual y alistarse en la
marina rusa. Pero, felizmente para las matemáticas, Euler obtuvo la cátedra de
filosofía natural en 1730, cuando tuvo lugar un cambio en el sesgo de los
asuntos públicos. En 1733 sucedió a su amigo Daniel Bernoulli, que deseaba
retirarse, y el mismo año se casó con Madeimoselle Gsell, una dama suiza, hija
de un pintor que había sido llevado a Rusia por Pedro el Grande.
Hacia 1730, había realizado una serie de trabajos sobre cartografía, ciencias
de la educación, magnetismo, máquinas de vapor y construcción de barcos.
Por otro lado, su investigación teórica fue en Teoría de números, análisis
infinitesimal incluyendo ecuaciones diferenciales y cálculo de variaciones.
Especialmente estudió ciertas funciones y ecuaciones diferenciales que hoy día
llevan su nombre.
Dos años más tarde, Euler dio una muestra insigne de su talento, cuando
efectuó en tres días la resolución de un problema que la Academia necesitaba
urgentemente, pese a que se le juzgaba insoluble en menos de varios meses
de labor. Pero el esfuerzo realizado tuvo por consecuencia la pérdida de la
vista de un ojo. Pese a esta calamidad, prosperó en sus estudios y
descubrimientos; parecía que cada paso no hacía más que darle fuerzas para
esfuerzos futuros. Hacia los treinta años de edad, fue honrado por la Academia
de París, recibiendo un nombramiento; asimismo Daniel Bernoulli y Collin
Maclaurin, por sus disertaciones sobre el flujo y el reflujo de las mareas. La
obra de Maclaurin contenía un célebre teorema sobre el equilibrio de esferoides
elípticos; la de Euler acercaba bastante la esperanza de resolver problemas
relevantes sobre los movimientos de los cuerpos celestes.
La publicación de muchos artículos sobre matemáticas y la de su libro
Mecánica (1736-37), donde presenta la mecánica newtoniana en forma de
análisis matemático por primera vez, le distinguen como uno de los mejores
matemáticos de su tiempo.
Hacia 1740 Euler tenía una gran reputación, habiendo ganado el gran premio
de la Academia Francesa en dos ocasiones en 1738 y 1740. En el verano de
1741, el rey Federico el Grande invitó a Euler a residir en Berlín. Esta invitación
fue aceptada, y Euler vivió en Alemania hasta 1766. Durante su residencia en
Berlín, Euler escribió un notable conjunto de cartas, o lecciones, sobre filosofía
natural, para la princesa de Anhalt Dessau, que anhelaba la instrucción de un
tan gran maestro. Estas cartas son un modelo de enseñanza clara e
interesante, y es notable que Euler pudiera encontrar el tiempo para un trabajo
elemental tan minucioso como éste, en medio de todos sus demás intereses
literarios.
Su madre viuda vivió también en Berlín durante once años, recibiendo asiduas
atenciones de su hijo y disfrutando del placer de verle universalmente estimado
y admirado. En Berlín, Euler intimó con M. de Maupertuis, presidente de la
Academia, un francés de Bretaña, que favorecía especialmente a la filosofía
newtoniana, de preferencia a la cartesiana. Su influencia fue importante, puesto
que la ejerció en una época en que la opinión continental aún dudaba en
aceptar las opiniones de Newton. Maupertuis impresionó mucho a Euler con su
principio favorito del mínimo esfuerzo, que Euler empleaba con buenos
resultados en sus problemas mecánicos.
Durante los 25 años en Berlín, Euler escribió alrededor de 380 artículos.
Escribió libros sobre cálculo de variaciones, órbitas planetarias, artillería y
balística, sobre análisis, construcción de barcos y navegación, sobre el
movimiento de la luna, lecciones de cálculo diferencial. Además de las cartas
didácticas a la princesa de Alemania (3 vols., 1768-72).
En 1766 Euler volvió a San Petersburgo, para pasar allí el resto de sus días,
pero poco después de su llegada perdió la vista del otro ojo. Durante algún
tiempo, se vio obligado a utilizar una pizarra, sobre la cual realizaba sus
cálculos, en grandes caracteres. No obstante, sus discípulos e hijos siguieron
copiando su obra, escribiendo exactamente lo que le dictaba Euler. Una obra
magnífica, que era en extremo sorprendente, tanto por su esfuerzo como por
su originalidad. Euler poseyó una asombrosa facilidad para los números y el
raro don de realizar mentalmente cálculos con grandes números.
En 1771, cuando estalló un gran fuego en la ciudad, llegando hasta la casa de
Euler, un compatriota de Basilea, Peter Grimm, lo salvó de las llamas. Si bien
se perdieron los libros y el mobiliario, se salvaron sus preciosos escritos. Euler
continuó su profuso trabajo durante doce años, hasta el día de su muerte, a los
setenta y seis años de edad. Después de su muerte en 1783, la Academia de
San Petersburgo continuó publicando trabajos inéditos de Euler durante casi 50
años más.
Euler era como Newton y muchos otros, un hombre capacitado, que había
estudiado anatomía, química y botánica. La apacibilidad de ánimo, la
moderación y la sencillez de las costumbres fueron sus características. Su
hogar era su alegría, y le gustaban los niños. Pese a su desgracia, fue animoso
y alegre, poseyó abundante energía; como ha atestiguado su discípulo M.
Fuss, "su piedad era racional y sincera; su devoción, ferviente".
El trabajo de Euler en matemáticas fue amplísimo. Ha sido el más prolífico
escritor de matemáticas de todos los tiempos. Ha hecho importantes
contribuciones en geometría analítica y trigonometría, donde fue el primero en
considerar al seno, coseno etc. como funciones en vez de como cuerdas
siguiendo a Ptolomeo.
Hizo decisivas contribuciones a la geometría, cálculo y teoría de números. Dió
una visión conjunta del cálculo diferencial de Leibniz y del método de fluxiones
de Newton. Introdujo las funciones beta y gamma, y estudió algunas
ecuaciones diferenciales. También mecánica continua, el movimiento de la
luna, el problema de los tres cuerpos, elasticidad, acústica, teoría de ondas de
luz, hidráulica y música. Estableció los fundamentos de la mecánica analítica,
especialmente en su Teoría de los movimientos de cuerpos rígidos (1765).
Debemos a Euler muchas de las notaciones hoy día populares en matemáticas:
f(x) para una función (1734), e para la base de los logaritmos naturales (1727), i
para la raíz cuadrada de -1 (1777), π para pi, la notación abreviada de
sumatorios (1755), para diferencias finitas y muchas otras hoy día comunes.
Euler echó abajo la conjetura de Fermat de que los números de la forma 2^2^n
eran primos, verificando que si lo eran para n = 0,1,2,3 y 4 pero que el
siguiente n = 5, 2^32 + 1 = 4294967297 es divisible por 641 y por tanto no es
primo. Euler también estudió otras conjeturas de Fermat e introdujo la función
phi, φ, que cuenta el número de números menores que uno dado que son
primos con el.
En 1735, con 28 años, halló la suma de la serie convergente Σ1/n^2=π^2/6 en
la que habían trabajado sin conseguirlo matemáticos de la talla de Jacob
Bernoulli, Johann Bernoulli, Daniel Bernoulli, Leibniz, Stirling, de Moivre y
muchos otros.
Euler también demostró que Σ1/n^4=π^4/90, Σ1/n^6=π^6/945,
Σ1/n^8=π^8/9450, Σ1/n^ {10} =π^ {10} / 93555 y Σ1/n ^ {12}
=691π^{12}/638512875. En 1737, probó la conexión entre la función zeta con
la serie de números primos obteniendo la famosa igualdad ζ(s) = Σ(1/n ^ s) = Π
(1 - p^{-s}) ^ {-1} donde la suma es en todos los números naturales n mientras
que el producto es en todos los números primos.
También en 1735, halló el valor hasta 16 lugares decimales de la constante
gasmma γ, hoy conocida con su nombre. Euler estudió las series de Fourier y
en 1744 fue el primero en expresar una función algebraica por medio de una
serie de este tipo.
Encontró la fórmula de sumación hoy conocida como de Euler-McLaurin.
Demostró el último teorema de Fermat para n = 3, donde introdujo cálculo con
números algebraicos. Se puede afirmar que el análisis matemático comienza
con Euler. En 1748, publica Introducido in analysin infinitorum haciendo
precisas ideas de Johann Bernoulli more precise para definir una función. Este
trabajo se fundamenta en las funciones elementales en vez de curvas
geométricas, como era común antes. También aparece por primera vez la
famosa fórmula e ^ ix = cos x + i sin x.
En 1751, publicó su teoría de logaritmos de números complejos. También
investigó funciones analíticas de una variable compleja. En 1777, descubrió las
ecuaciones hoy conocidas como de Cauchy-Riemann, que también fueron
descubiertas por d'Alembert en 1752.
Euler hizo contribuciones fundamentales en diferencias finitas, cálculo de
variaciones, estudió las funciones β y γ. También en geometría diferencial,
investigando la teoría de superficies y su curvatura. Muchos de sus resultados
fueron redescubiertos por Gauss. Introdujo en topología la característica de
Euler de un poliedro. Publicó sobre mecánica donde introdujo los métodos
analíticos.
Dió una versión definitiva sobre hidrostática que había sido estudiada desde
Archimedes. Euler contribuyó al conocimiento de muchas áreas y en todas
ellas empleó su conocimiento y habilidad matemática. En astronomía su teoría
lunar fue usada por Tobias Mayer para determinar sus tablas del movimiento
de la luna. De hecho, Euler recibió una recompensa económica del gobierno
inglés en 1765 por su contribución teórica al cálculo de longitudes. También
escribió sobre música y sobre cartografía donde ayudó a Delisle en su mapa
del imperio ruso.
Deterioro de la visión
Retrato de Euler del año 1753 dibujado por Jakob Emanuel Handmann. El
retrato sugiere problemas en el ojo derecho, así como un posible estrabismo. El
ojo izquierdo parece sano, si bien más tarde Euler tuvo problemas de
cataratas.19
La vista de Euler fue empeorando a lo largo de su vida. En el año 1735 Euler
sufrió una fiebre casi fatal, y tres años después de dicho acontecimiento quedó
prácticamente ciego del ojo derecho. Euler, sin embargo, prefería acusar de
este hecho al trabajo de cartografía que realizaba para la Academia de San
Petersburgo.
La vista de ese ojo empeoró a lo largo de su estancia en Alemania, hasta el
punto de que Federico II hacía referencia a él como el Cíclope. Euler más tarde
sufrió cataratas en su ojo sano, el izquierdo, lo que le dejó prácticamente ciego
pocas semanas después de haber sido diagnosticadas. A pesar de ello, parece
que sus problemas de visión no afectaron a su productividad intelectual, dado
que lo compensó con su gran capacidad de cálculo mental. De manera similar,
Euler estudio la Eneida de Virgilio desde el comienzo hasta el final.5 También
podía calcular de manera instantánea preguntas de fórmulas de trigonometría y
las primeras 6 potencias de los primeros 100 números primos sin papel ni
lápiz.20
Pasó los últimos años de su vida ciego, pero siguió trabajando. Muchos
trabajos se los dictó a su hijo mayor. Esto incrementó el respeto que la
comunidad científica ya tenía por él. El matemático francés François Arago
(1786-1853) se refirió en cierta ocasión a él diciendo:
Retorno a Rusia
La situación en Rusia había mejorado enormemente tras el ascenso de
Catalina la Grande, por lo que en 1766 Euler aceptó una invitación para volver
a la Academia de San Petersburgo y pasar allí el resto de su vida. Su segunda
época en Rusia, sin embargo, estuvo marcada por la tragedia: un incendio en
San Petersburgo en 1771 le costó su casa y casi su vida, y en 1773 perdió a su
esposa Katharina Gsell, después de cuarenta años de matrimonio. Euler se
volvió a casar tres años más tarde con Salome Abigail Gsell (1723-1794),22
hermana de padre de su primera mujer. Este segundo matrimonio duró hasta la
muerte del matemático.
El 18 de septiembre de 1783, Euler falleció en la ciudad de San Petersburgo
tras sufrir un accidente cerebrovascular y fue enterrado junto con su primera
esposa en el Cementerio Luterano ubicado en la isla Vasilievski. Sus restos
fueron trasladados por los soviéticos al Monasterio de Alejandro Nevski
(también conocido como Leningradsky Nikropol).
El matemático y filósofo francés Nicolas de Condorcet escribió su elogio
funerario para la Academia francesa:
Tumba de Euler en el Monasterio de Alejandro Nevski.
dejó de calcular y de vivir.
Contribución a las matemáticas y a otras áreas científicas
Popularizó el uso de la letra π para relacionar la longitud de una
circunferencia y su diámetro.
Introdujo la letra i para denotar el número complejo √− 1.
Popularizó el uso de las letras a, b,c para denotar los lados de un triángulo y
A,B,C para los vértices opuestos a cada lado.
Introdujo el símbolo ∑. de sumatorio.
Empleo de f(x) para denotar a una función f que depende de x. Además, dió
una definición para el concepto de función: “Una función de una magnitud
variable es cualquier expresión analítica formada por la cantidad variable y
por cantidades constantes”.
Euler trabajó prácticamente en todos los ámbitos de las
matemáticas: geometría, cálculo, trigonometría, álgebra,
teoría de números, además de física continua, teoría
lunar y otras áreas de la física. Adicionalmente, hizo
aportaciones relevantes a la lógica matemática con su
diagrama de conjuntos.
Ha sido uno de los matemáticos más prolíficos de la historia. Su actividad de
publicación fue incesante (un promedio de 800 páginas de artículos al año en
su época de mayor producción, entre 1727 y 1783), y una buena parte de su
obra completa está sin publicar. La labor de recopilación y publicación completa
de sus trabajos, llamados Opera Omnia, comenzó en 1911 y hasta la fecha ha
llegado a publicar 76 volúmenes. El proyecto inicial planeaba el trabajo sobre
887 títulos en 72 volúmenes. Se le considera el ser humano con mayor número
de trabajos y artículos en cualquier campo del saber, solo equiparable a Gauss.
Si se imprimiesen todos sus trabajos, muchos de los cuales son de una
importancia fundamental, ocuparían entre 60 y 80 volúmenes. Además, y según
el matemático Hanspeter Kraft, presidente de la Comisión Euler de la
Universidad de Basilea, no se ha estudiado más de un 10 % de sus escritos.
Por todo ello, el nombre de Euler está asociado a un gran número de
cuestiones matemáticas.
Se cree que fue el que dio origen a los pasatiempos sudoku creando una serie
de pautas para el cálculo de probabilidades.
Notación matemática
Euler introdujo y popularizó varias convenciones referentes a la notación en los
escritos matemáticos en sus numerosos y muy utilizados libros de texto.
Posiblemente lo más notable fue la introducción del concepto de función
matemática, tiendo el primero en escribir f(x) para hacer referencia a la función
f aplicada sobre el argumento x. Esta nueva forma de notación ofrecía más
comodidad frente a los rudimentarios métodos del cálculo infinitesimal
existentes hasta la fecha, iniciados por Newton y Leibniz, pero desarrollados
basándose en las matemáticas del último.
También introdujo la notación moderna de las funciones trigonométricas, la
letra e como base del logaritmo natural o neperiano (el número e es conocido
también como el número de Euler), la letra griega Σ como símbolo de los
sumatorios y la letra i para hacer referencia a la unidad imaginaria.
Análisis
El desarrollo del cálculo era una de las cuestiones principales de la
investigación matemática del siglo xviii, y la familia Bernoulli había sido
responsable de gran parte del progreso realizado hasta entonces. Gracias a su
influencia, el estudio del cálculo se convirtió en uno de los principales objetos
del trabajo de Euler. Si bien algunas de sus demostraciones matemáticas no
son aceptables bajo los estándares modernos de rigor matemático, es cierto
que sus ideas supusieron grandes avances en ese campo.
El número
Euler definió la constante matemática conocida como
número como aquel número real tal que el valor de la
derivada la pendiente de la línea tangente) de la función
{ f(x)=e^{x}{ f(x)=e^{x}} en el punto x=0}x=0 es
exactamente 1. Es más, es el número real tal que la
función {f(x)=e^{x} { f(x)=e^{x}} se tiene como derivada
a sí misma. La función {e^{x}}e^x es también llamada
función exponencial y su función inversa es el logaritmo
natural o logaritmo en base e, mal llamado logaritmo neperiano.
El número e puede ser representado como un número real en varias formas:
como una serie infinita, un producto infinito, una fracción continua o como el
límite de una sucesión. La principal de estas representaciones, particularmente
en los cursos básicos de cálculo, tiene como forma el límite:
y también la serie:
Además, Euler es muy conocido por su análisis y su frecuente utilización de la
serie de potencias, es decir, la expresión de funciones como una suma infinita
de términos como la siguiente:
Uno de los famosos logros de Euler fue el descubrimiento de la expansión de
series de potencias de la función arco tangente. Su atrevido, aunque, según los
estándares modernos, técnicamente incorrecto uso de las series de potencias
le permitieron resolver el famoso problema de Basilea en 1735, por el cual
quedaba demostrado que:
Euler introdujo el uso de la función exponencial y de los logaritmos en las
demostraciones analíticas. Descubrió formas para expresar varias funciones
logarítmicas utilizando series de potencias, y definió con éxito logaritmos para
números negativos y complejos, expandiendo enormemente el ámbito de la
aplicación matemática de los logaritmos. También definió la función
exponencial para números complejos, y descubrió su relación con las funciones
trigonométricas. Para cualquier número real φ, la fórmula de Euler establece
que la función exponencial compleja puede establecerse mediante la siguiente
fórmula:
Siendo un caso especial de la fórmula (cuando = ),
lo que se conoce como la identidad de Euler:
Esta fórmula fue calificada por Richard Feynman como «la fórmula más
reseñable en matemáticas», porque relaciona las principales operaciones
algebraicas con las importantes constantes 0, 1, y , mediante la relación
binaria más importante. En 1988, los lectores de la revista especializada The
Mathematical Intelligencer votaron la fórmula como «la más bella fórmula
matemática de la historia». En total, Euler fue el responsable del
descubrimiento de tres de las cinco primeras fórmulas del resultado de la
encuesta.
Además de eso, Euler elaboró la teoría de las funciones trascendentes
(aquellas que no se basan en operaciones algebraicas) mediante la
introducción de la función gamma, e introdujo un nuevo método para resolver
ecuaciones de cuarto grado. También descubrió una forma para calcular
integrales con límites complejos, en lo que sería en adelante el moderno
análisis complejo, e inventó el cálculo de variaciones incluyendo dentro de su
estudio a las que serían llamadas las ecuaciones de Euler-Lagrange.
Euler también fue pionero en el uso de métodos analíticos para resolver
problemas teóricos de carácter numérico. Con ello, Euler unió dos ramas
separadas de las matemáticas para crear un nuevo campo de estudio, la teoría
analítica de números. Para ello, Euler creó la teoría de las series
hipergeométricas, las series q, las funciones hiperbólicas trigonométricas y la
teoría analítica de fracciones continuas. Por ejemplo, demostró que la cantidad
de números primos es infinita utilizando la divergencia de series armónicas, y
utilizó métodos analíticos para conseguir una mayor información sobre cómo
los números primos se distribuyen dentro de la sucesión de números naturales.
El trabajo de Euler en esta área llevaría al desarrollo del teorema de los
números primos.
Otros aportes
En su Introducción al análisis de los infinitos (1748), realizó el primer
tratamiento analítico completo del álgebra, la teoría de ecuaciones, la
trigonometría y la geometría analítica.
Trató el desarrollo de series de funciones y formuló la regla por la que solo las
series convergentes infinitas pueden ser evaluadas adecuadamente. También
abordó las superficies tridimensionales y demostró que las secciones cónicas
se representan mediante la ecuación general de segundo grado en dos
dimensiones.
Poseedor de una asombrosa facilidad para los números y el raro don de
realizar mentalmente cálculos de largo alcance. Se recuerda que, en una
ocasión, cuando dos de sus discípulos, al realizar la suma de unas series de
diecisiete términos, no estaban de acuerdo con los resultados en una unidad de
la quincuagésima cifra significativa, se recurrió a Euler. Este repasó el cálculo
mentalmente, y su decisión resultó ser correcta.
Realizó también aportaciones a la astronomía, la mecánica, la óptica y la
acústica. Entre sus obras más destacadas se encuentran Instituciones del
cálculo diferencial (1755), Instituciones del cálculo integral (1768-1770) e
Introducción al álgebra (1770).
Teoría de números
El interés de Euler en la teoría de números procede de la influencia de
Christian Gold Bach, amigo suyo durante su estancia en la Academia de San
Petersburgo. Gran parte de los primeros trabajos de Euler en teoría de
números se basan en los trabajos de Pierre de Fermat. Euler desarrolló
algunas de las ideas de este matemático francés, pero descartó también
algunas de sus conjeturas.
Euler unió la naturaleza de la distribución de los números primos con sus ideas
del análisis matemático. Demostró la divergencia de la suma de los inversos de
los números primos y, al hacerlo, descubrió la conexión entre la función zeta de
Riemann y los números primos. Esto se conoce como el producto de Euler para
la función zeta de Riemann.
Euler también demostró las identidades de Newton, el pequeño teorema de
Fermat, el teorema de Fermat sobre la suma de dos cuadrados e hizo
importantes contribuciones al teorema de los cuatro cuadrados de Joseph-
Louis de Lagrange. También definió la función φ de Euler que, para todo
número entero positivo, cuantifica el número de enteros positivos menores o
iguales a n y coprinos con n. Más tarde, utilizando las propiedades de esta
función, generalizó el pequeño teorema de Fermat a lo que se conoce como el
teorema de Euler.
Contribuyó de manera significativa al entendimiento de los números perfectos
(teorema de Euclides-Euler), tema que fascinó a los matemáticos desde los
tiempos de Euclides, y avanzó en la investigación de lo que más tarde se
concretaría en el teorema de los números primos. Los dos conceptos se
consideran teoremas fundamentales de la teoría de números, y sus ideas
pavimentaron el camino del matemático Carl Friedrich Gauss.H
En el año 1772, Euler demostró que 231 – 1 = 2 147 483 647 es un número
primo de Mersenne. Esta cifra permaneció como el número primo más grande
conocido hasta el año 1867.
Teoría de grafos y geometría
En 1736, Euler resolvió el problema conocido como
problema de los puentes de Königsberg. La ciudad de
Königsberg, en Prusia Oriental (actualmente
Kaliningrado, en Rusia), estaba localizada en el río
Pregel, e incluía dos grandes islas que estaban
conectadas entre ellas por un puente, y con las dos
riberas del río mediante seis puentes (siete puentes
en total). El problema que se planteaban sus habitantes
consistía en decidir si era posible seguir un camino, y
cómo hacerlo, que cruzase todos los puentes una sola
vez y que finalizase llegando al punto de partida. Euler
logró demostrar matemáticamente que no lo hay, porque con esta
configuración no es posible conformar lo que se denomina hoy un ciclo
euleriano en el grafo que modela el recorrido, debido a que el número de
puentes es impar en más de dos de los bloques (representados por vértices en
el grafo correspondiente).
A esta solución se la considera el primer teorema de teoría de grafos y de
grafos planares. Euler también introdujo el concepto conocido como
característica de Euler del espacio, y una fórmula que relacionaba el número de
lados, vértices y caras de un polígono convexo con esta constante: el teorema
de Euler para poliedros, que básicamente consiste en buscar una relación entre
número de caras, aristas y vértices en los poliedros. Utilizó esta idea para
demostrar que no existían más poliedros regulares que los sólidos platónicos
conocidos hasta entonces. El estudio y la generalización de esta fórmula,
especialmente por Cauchy y L'Huillier, supuso el origen de la topología.
Dentro del campo de la geometría analítica descubrió además que tres de los
puntos notables de un triángulo —baricentro, orto centro y circuncentro—
podían obedecer a una misma ecuación, es decir, a una misma recta. A la recta
que contiene el baricentro, orto centro y circuncentro se le denomina «Recta de
Euler» en su honor.
Matemática aplicada
Algunos de los mayores éxitos de Euler fueron en la resolución de problemas
del mundo real a través del análisis matemático, en lo que se conoce como
matemática aplicada, y en la descripción de numerosas aplicaciones de los
números de Bernoulli, las series de Fourier, los diagramas de Venn, el número
de Euler, las constantes e y π, las fracciones continuas y las integrales. Integró
el cálculo diferencial de Leibniz con el método de fluxión de Newton, y
desarrolló herramientas que hacían más fácil la aplicación del cálculo a los
problemas físicos. Euler ya empleaba las series de Fourier antes de que el
mismo Fourier las descubriera y las ecuaciones de Lagrange del cálculo
variaciones, las ecuaciones de Euler-Lagrange.
Hizo grandes avances en la mejora de las aproximaciones numéricas para
resolver integrales, inventando lo que se conoce como las aproximaciones de
Euler. Las más notables de estas aproximaciones son el método de Euler para
resolver ecuaciones diferenciales ordinarias, y la fórmula de Euler-Maclaurin.
Este método consiste en ir incrementando paso a paso la variable
independiente y hallando la siguiente imagen con la derivada. También facilitó
el uso de ecuaciones diferenciales, en particular mediante la introducción de la
constante de Euler-Mascheroni:
Por otro lado, uno de los intereses más llamativos de Euler fue la aplicación de
las ideas matemáticas sobre la música. En 1739 escribió su obra Tentamen
novae theoriae música, esperando con ello poder incorporar el uso de las
matemáticas a la teoría musical. Esta parte de su trabajo, sin embargo, no
atrajo demasiada atención del público, y llegó a ser descrita como «demasiado
matemática para los músicos y demasiado musical para los matemáticos».
Física y astronomía
Euler ayudó a desarrollar la ecuación de la curva elástica, que se convirtió en el
pilar de la ingeniería. Aparte de aplicar con éxito sus herramientas analíticas a
los problemas de mecánica clásica, Euler también las aplicó sobre los
problemas de los movimientos de los astros celestes. Su trabajo en astronomía
fue reconocido mediante varios premios de la Academia de Francia a lo largo
de su carrera, y sus aportes en ese campo incluyen cuestiones como la
determinación con gran exactitud de las órbitas de los cometas y de otros
cuerpos celestes, incrementando el entendimiento de la naturaleza de los
primeros, o el cálculo de la paralaje solar. Formuló siete leyes o principios
fundamentales sobre la estructura y dinámica del Sistema Solar y afirmó que
los distintos cuerpos celestes y planetarios rotan alrededor del Sol siguiendo
una órbita de forma elíptica. Sus cálculos también contribuyeron al desarrollo
de tablas de longitud más exactas para la navegación.43 También publicó
trabajos sobre el movimiento de la Luna.
Además, Euler llevó a cabo importantes contribuciones en el área de la óptica.
No estaba de acuerdo con las teorías de Newton sobre la luz, desarrolladas en
su obra Opticks, y que eran la teoría prevalente en aquel momento. Sus
trabajos sobre óptica desarrollados en la década de 1740 ayudaron a que la
nueva corriente que proponía una teoría de la luz en forma de onda, propuesta
por Christian Huygens, se convirtiese en la teoría hegemónica. La nueva teoría
mantendría ese estatus hasta el desarrollo de la teoría cuántica de la luz.
En el campo de la mecánica Euler, en su tratado de 1739, introdujo
explícitamente los conceptos de partícula y de masa puntual y la notación
vectorial para representar la velocidad y la aceleración, lo que sentaría las
bases de todo el estudio de la mecánica hasta Lagrange. En el campo de la
mecánica del sólido rígido definió los llamados «tres ángulos de Euler para
describir la posición» y publicó el teorema principal del movimiento, según el
cual siempre existe un eje de rotación instantáneo, y la solución del movimiento
libre (consiguió despejar los ángulos en función del tiempo).
En hidrodinámica estudió el flujo de un fluido ideal incompresible, detallando las
ecuaciones de Euler de la hidrodinámica.
Adelantándose más de cien años a Maxwell previó el fenómeno de la presión
de radiación, fundamental en la teoría unificada del electromagnetismo. En los
cientos de trabajos de Euler se encuentran referencias a problemas y
cuestiones tremendamente avanzadas para su tiempo, que no estaban al
alcance de la ciencia de su época.
Leonhard Eulerhizo la comprobación de lo siguiente: las identidades de
Newton, el teorema de Fermat sobre la suma de dos cuadrados, el pequeño
teorema de Fermat y realizó la contribución al trabajo de Joseph-Louis de
Lagrange llamado el teorema de los cuatro cuadrados.
Hizo que varios matemáticos de la época pudieran entender los números
perfectos, además logró concretar una investigación que estaba realizando
sobre el teorema de los números primos, sus ideas sirvieron de inspiración y
gran ayuda para el matemático Carl Friedrich Gauss.
El problema de los puentes de Konigsberg (problemas de los siete puentes de
Konigsberg) fue resuelto por Leonhard Euler, en cuanto al planteamiento de si
se podía seguir un camino para llegar y como llegar a los puentes pasándolos
todos de una vez, para así llegar al punto de partida; en la que responde que
no es posible dado que su número es impar.
Debido a este resultado y/o resolución aparece el primer teorema de teoría de
grafos y hace la definición de lo que se conoce como características de
Leonhard Euler, que consiste en un numero definido que sirve para describir la
estructura de espacios topológicos. Pero también, publicó su teorema para
poliedros que indica “la relación entre el número de caras, aristas y vértices de
un poliedro convexo”.
Fórmula
El descubrimiento sobre la relación que había entre las funciones
trigonométricas y el logaritmo se debió a Roger Cotes en el año 1714. Sin
embargo, realizó la formula usando la función exponencial en vez del logaritmo,
en la que escribió una carta que fue popularizada y publicada en su obra
Introductio in analys in Infinitorum.
De esta manera la fórmula también conocida como relación de Euler que lleva
su nombre, establece el siguiente teorema:
Eix= cos + i sen
Utilizado para todo número real x, con una base en el logaritmo natural y la
unidad imaginaria en la que puede verse el seno y coseno que forman parte de
las funciones trigonométricas.
Lógica
En el campo de la lógica, se atribuye a Euler el uso de curvas cerradas para
ilustrar el razonamiento silogístico (1768). Las representaciones de este tipo
reciben el nombre de diagramas de Euler.
Arquitectura e ingeniería
En este campo, Euler desarrolló la ley que lleva su nombre sobre el pandeo de
soportes verticales y generó una nueva rama de ingeniería con sus trabajos
sobre la carga crítica de las columnas.
Otros aportes de Euler son:
Introductio in analysin infinitorum (1748)
En esta obra que contiene dos volúmenes aparecen los fundamentos del
análisis matemático. Está compuesta dos partes, en la primera que posee 18
capítulos y la segunda que cuenta con 22 capítulos. Tuvo varias traducciones y
la versión en inglés fue realizada en 1988 por John D. Blanton, siendo la obra
originalmente escrita en latín.
También se encuentra en línea realizada por Ian Bruce y una compilación por
V. Frederick Rickey.
Lettres à une Princesse d’Allemagne (Cartas a una Princesa
alemana) (1768–1772).
Cartas de Euler sobre distintos temas de Filosofía Natural dirigidas a una
Princesa alemana, es un trabajo que contiene la recopilación de más de
doscientas cartas en la que realizaba la exposición de temas de física y
matemáticas.
Euler exponía su visión en cuanto a su personalidad y creencias religiosas,
convirtiéndose en la obra más leída del momento para llegar a ser publicada
por todo el continente europeo y en los Estados Unidos. La importancia que
guarda estos escritos, es que Euler se valió de su ingenio y capacidad de
explicar asuntos científicos para una comunidad poco cualificada y aun hizo
que estos lectores comprendieran el tema sin mucho problema.
Frases de Leonhard Euler
El genio de las matemáticas dejó un legado importante para todos aquellos que
estudien la materia pura como tal. Realizo varias contribuciones resaltantes en
otros temas de interés. Loa cargos ejercidos en las Academias que perteneció,
le aportó mucha ayuda para centrarse en sus estudios científicos, he aquí lo
fundamental del personaje.
A continuación, algunas frases célebres del físico matemático, Leonhard Euler:
«Dado que la textura del Universo es la más perfecta y la obra de un
Creador sapientísimo, nada sucede en el Universo sin obedecer alguna
regla de máximo o mínimo».
«Mejor que de nuestro juicio, debemos fiarnos del cálculo algebraico».
«Señora, he llegado de un país donde las personas son ahorcadas si
hablan».
«Aunque el fin sea penetrar en el misterio íntimo de la naturaleza y de
ahí a aprender las verdaderas causas de los fenómenos, puede suceder,
no obstante, que una determinada hipótesis ficticia puede ser suficiente
para explicar muchos fenómenos».
«Para aquellos que preguntan cuál es la cantidad más infinitamente
pequeña en las matemáticas, la respuesta es cero. Por lo tanto, no hay
tantos misterios ocultos en este concepto, ya que por lo general se cree
que sí».
«A partir de que el universo es el más perfecto trabajo de un sabio
creador, nada en absoluto tiene lugar en él sin alguna regla de máximos
o mínimos».
“Los matemáticos han intentado en vano, hasta la actualidad, descubrir
algún orden en la secuencia de números primos, y tenemos razones
para creer que se trata de un misterio que la mente humana nunca
resolverá”.
En definitiva, Leonhard Euler fue extraordinario físico y matemático suizo que
no le tuvo miedo a las adversidades y a pesar de su discapacidad con la visión,
no fue obstáculo para seguir escribiendo y realizando sus obras.
Se convirtió en uno de los científicos más destacados del siglo XVIII, realizando
una serie de aportaciones en diversas materias que sirvió para resolver
cuestiones científicas y lógicas, de una época marcada e integradas por los
mejores eruditos de la historia.
Creencias religiosas y posturas filosóficas
Euler y su amigo Daniel Bernoulli se oponían al monismo de Leibniz y a la
corriente filosófica representada por Christian Wolff. Euler insistía en que el
conocimiento se basa en parte en la existencia de leyes cuantitativas precisas,
algo que el monismo y las teorías filosóficas de Wolff no eran capaces de
proveer. Sus inclinaciones religiosas también pueden haber contribuido a que
le desagradase ese tipo de doctrinas, hasta el punto de que llegó a catalogar
las ideas de Wolff como «paganas y ateas”. Sin embargo, tuvo una inmensa
influencia debido al racionalismo temprano del filósofo René Descartes.
Gran parte del conocimiento que tenemos de las creencias religiosas de Euler
se deduce de su obra Cartas a una Princesa alemana, así como de un trabajo
anterior llamado Rettung der Göttlichen Offenbahrung Gegen die Einwürfe der
Freygeister (en español, Defensa de la revelación divina frente a las objeciones
de los librepensadores). Estos trabajos muestran a Euler como un cristiano
convencido de que defendía la interpretación literal de la Biblia (por ejemplo, su
obra Rettung era principalmente una discusión en defensa de la inspiración
divina de las escrituras).
Obra
Euler cuenta con una extensísima bibliografía, en esta sección se puede
encontrar alguna referencia sobre algunas de sus obras más conocidas o
importantes.
Mechanica, sive motus scientia analytica exposita (1736)
Solutio problematis ad geometriam situs pertinentis (1741)
Methodus inveniendi líneas curvas máximo minimive
proprietate gaudentes, sive solutio problematis
isoperimetrici latissimo sensu accepti (1744).
Introductio in analysin infinitorum (1748)
Institutiones Calculi Differentialis (1765)
Theoria motus corporum solidorum seu rigidorum (1765)
Institutiones Calculi Integralis (1768-1770)
Vollständige Anleitung zur Algebra (1770)
Lettres à une Princesse 'Allemagne (Cartas a una Princesa
alemana) (1768-1772
En 1911, la Academia Suiza de las Ciencias comenzó a publicar una colección
definitiva de los trabajos de Euler titulada Opera [Link] un plan para la
ampliación de la obra a la publicación de la correspondencia (en el año 2008 se
han publicado ya tres volúmenes de correspondencia) y los manuscritos de
Euler, aunque no se ha especificado ninguna fecha para su edición.
Reconocimientos y honores
Euler es conmemorado por la Iglesia Luterana en su Calendario de Santos
el 24 de mayo, en su condición de devoto cristiano (creyente en la
infalibilidad de la Biblia) y de apologista convencido contrario al ateísmo
creciente de su época.
Varias calles de ciudades de todo el mundo llevan su nombre, como sucede
en París (Francia), Basilea (Suiza), Binzen (Alemania), México, D. F.
(México), Buenos Aires (Argentina), Padua (Italia) o Englewood (Estados
Unidos).
En conmemoración suya, Euler ha aparecido en la serie sexta de los billetes
de 10 francos suizos.
Numerosos sellos postales tanto suizos como alemanes y rusos llevan su
efigie.
El cráter lunar Euler recibió ese nombre en su honor.
El asteroide (2002) Euler también debe su nombre al gran matemático.
Antiguo billete de 10 francos suizos con el retrato de Euler.