DEMANDAS DE CONTENIDO PATRIMONIAL
(ART. 56 AL 64)
El objetivo de este procedimiento es buscar resarcir el daño patrimonial en las distintas
figuras que realizan función administrativa, es decir bajo el principio de la responsabilidad
administrativa, como lo dice Badell en su artículo se trata el medio de impugnación
mediante el cual se da trámite a pretensiones relacionadas con la responsabilidad
contractual o extracontractual de la Administración Pública.
En ese sentido hace referencia a uno de los principales objetos del contencioso
administrativo, esto es:
A. Las pretensiones de condena al pago de sumas de dinero y la reparación de daños y
perjuicios originados por la responsabilidad contractual y extracontractual de la
Administración.
B. Las pretensiones ligadas al cumplimiento o la resolución de un contrato
administrativo.
De esa forma, en el contencioso administrativo se distinguen dos tipos de responsabilidad
de la Administración Pública, a saber: extracontractual y contractual.
1. Responsabilidad Extra-contractual:
Respecto al régimen de la responsabilidad de la Administración, la Sala Político
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia ha dejado sentado en varias decisiones
que conforme a la Constitución de 1999, en sus artículos 3, 21, 30, 133, 140, 259 y 316,
queda establecida de manera expresa la responsabilidad patrimonial de la Administración
Pública, por los daños que sufran los particulares como consecuencia de su actividad.
Establece el artículo 140 de la Constitución de 1999 que el Estado responderá
patrimonialmente por los daños que sufran los particulares en cualquiera de sus bienes y
derechos, siempre que la lesión sea imputable al funcionamiento dela Administración
Pública.
Pública, por los daños que sufran los particulares como consecuencia de su actividad.
Establece el artículo 140 de la Constitución de 1999 que el Estado responderá
patrimonialmente por los daños que sufran los particulares en cualquiera de sus bienes y
derechos, siempre que la lesión sea imputable al funcionamiento de la administración.
Por ejemplo: Imagínense un funcionario policial con fu uniforme de policía, su arma de
reglamento, de repente se para en la plaza bolívar de Araure toma el arma de reglamento
y dispara y mata unas personas porque de repente le provoco matar, ese funcionario tiene
un objetivo, el está puesto por el estado con vocación de la seguridad ciudadana, es una
actividad del estado y la ejerce a través de la policía, La pregunta seria, ¿es el estado es
responsable? con vocación de lo que le hizo a esos ciudadanos ese policía? Hay que
determinarlo. Cómo? Si estaba actuando en nombre del estado como policía, estaba
actuando en función de policía administrativa, es un ente del estado, ejerce una actividad
y hay un vínculo del estado con ese ciudadano. Se entiende que hay un principio que se
utiliza mucho en derecho mercantil que es el principio que dice que la responsabilidad es
de quien elige, el Estado es responsable? Si, sería responsable, porque? Porque fue
quien eligió un ciudadano, le dio un armamento, un uniforme y lo coloco allí, se puse loco,
mala suerte que no le hizo un examen psicológico. El estado es responsable y podría ser
demandado por daños morales, por los familiares de los muertos y pedir una
indemnización pecuniaria por responsabilidad extracontractual, porque no hay un contrato
entre la víctima y el estado, por eso hay una responsabilidad extracontractual.
Si lo vemos desde otro punto de vista, ese mismo policía está allí prestando sus
funciones, alguien le dice, mira que en este momento está tu mujer con otro tipo en tu
casa, va al casa, se consigue a la mujer con otro hombre y mata al hombre, ¿habría
responsabilidad del estado? no, había que demostrar el vínculo del estado con el hecho
ocasionado y evidentemente es muy difícil demostrar allí porque el estado lo coloco allí,
no para que matara a otro por “infidelidad” , eso sería una causa externa a ese vínculo
entre esa persona que eligió el estado y el hecho ocurrido, por eso es que tiene que
establecerse el vínculo entre el hecho y el Estado para establecer la responsabilidad, si
no se demuestra el hecho, si yo demando, siendo familia del hombre que estaba con la
mujer y lo mataron y voy a demandar al estado porque el policía mato por daños morales
de repente yo pierdo la causa porque lo declaran sin lugar porque no hay un vínculo o no
logro probar el vínculo del estado con el hecho ocasionado allí. Es una demanda por una
responsabilidad extracontractual).
2. Responsabilidad Contractual:
La Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, no establece de forma
expresa la competencia de la Jurisdicción Contencioso Administrativa para conocer sobre
las cuestiones que se susciten con motivo de la interpretación, cumplimiento, caducidad,
nulidad, validez o resolución de los contratos administrativos, como sí lo hacía la Ley
Orgánica de la Corte Suprema de Justicia del año 1976, en su artículo 42, numeral 14, lo
que dio origen a una abundante creación jurisprudencial. En ese sentido, la Sala Político
Administrativa de la extinta Corte Suprema de Justicia, mediante sentencia de fecha 14 de
junio de 1983, dictó la célebre decisión Acción Comercial C.A. retomando, en forma
definitiva, la teoría general de los contratos administrativos. En dicha sentencia, el
Supremo Tribunal, a la par que reconoció la existencia de contratos administrativos –
como categoría distinta a las de los contratos “de derecho común” celebrados por la
Administración-, ratificó la noción de servicio público como identificadora de esta
modalidad contractual. En este sentido, se indicó:
“Cuando requerimientos de interés colectivo así lo postulan, acude la Administración a la
figura del contrato administrativo para asegurarse la colaboración del particular en la
satisfacción de determinadas necesidades de interés general. La presencia de la
Administración –dadas determinadas condiciones- en el negocio jurídico, marca a éste
inevitablemente de características distintas a las de la contratación ordinaria, para
asegurar de esta manera que aquella, depositaria del interés general o colectivo, pueda
comprometerse sin sacrificarlo en aras de intereses privados de los administrados, por
importantes –individualmente considerados- que éstos parezcan. (...)”.
Sin embargo, en razón de que una de las características fundamentales de todo contrato
administrativo es que una de las partes intervinientes sea necesariamente la
administración pública, podemos inferir que la posibilidad para los particulares de
interponer acciones por ante la Jurisdicción Contencioso Administrativa, suscitadas en
razón de los contratos administrativos en los cuales sea parte la República, los Estados o
los Municipios viene a ser definida por los numerales 4, 5, 8 y 9 del artículo 9 de la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, el cual establece que los órganos
de la Jurisdicción Contencioso Administrativa son competentes para conocer de:
“4. Las pretensiones de condena al pago de sumas de dinero y la reparación de daños y
perjuicios originados por responsabilidad contractual o extracontractual de los órganos
que ejercen el Poder Público.
5. Los reclamos por la prestación de los servicios públicos y el restablecimiento de las
situaciones jurídicas subjetivas lesionadas por los prestadores de los mismos.”
“8. Las demandas que se ejerzan contra la República, los estados, los municipios, los
institutos autónomos, entes públicos, empresas o cualquier otra forma de asociación en
las cuales la República, los estados, los municipios o cualquiera de las personas jurídicas
antes mencionadas tengan participación decisiva.
9. Las demandas que ejerzan la República, los estados, los municipios, los institutos
autónomos, entes públicos, empresas o cualquier otra forma de asociación, en la cual la
República, los estados, los municipios o cualquiera de las personas jurídicas antes
mencionadas tengan participación decisiva, si es de contenido administrativo.”
Si yo celebro un contrato con una empresa para que me haga una plaza o una escuela y
en esa escuela hay unos niños, se cae el techo, hay un niño muerto, yo voy a demandar
al estado, demando al empresa, demando solidariamente al estado, litisconsorcio pasivo
porque el estado celebro un contrato con la empresa y es responsable que eso quedara
bien hecho, es tanto responsable la empresa como el estado hay un vínculo y esa
responsabilidad surge por un contrato, ahora que el estado demande a la empresa, eso
es otra cosa?.
Evidentemente que para yo accionar contra el estado por cualquier motivo en que
sustente mi pretensión bien sea por responsabilidad del estado por una relación
contractual o una relación contractual extracontractual o porque simplemente
establecimos un vínculo con el estado porque tiene una deuda conmigo y no me ha
cancelado, necesariamente y por cualquiera de las razones que yo vaya a demandar
Procedimiento que rige las Demandas de Contenido Patrimonial
La Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa establece un
procedimiento especial para las demandas de contenido patrimonial en la Sección
Primera, Capítulo II, Título IV.
Como ha quedado expuesto, la jurisdicción contencioso administrativa, de rango
constitucional, de desarrollo jurisprudencial, y con una nueva regulación legal específica,
es el instrumento más importante para hacer efectivo el derecho constitucional de la tutela
judicial efectiva. Todas estas normas adjetivas que se han comentado recogen, sin duda,
el amplísimo espectro de actuación de este sistema de justicia, al que corresponde
imponer el principio de responsabilidad del Estado, que junto a la separación de los
poderes y la legalidad, constituyen la base fundamental del Esto de Derecho y de Justicia
que se proclama en el Texto Constitucional.
Si bien es cierto, cuando revisamos el artículo 33 de la LOJCA , no observamos ordinal
que indique procedimientos previos e incluso al revisar los artículos que regulan el
procedimiento de contenido patrimonial tampoco nos ordena cumplir algún requisito
previo, es en el artículo 35 ordinal 3 de la LOJCA quien nos establece ese requisito
procesal .
Al respecto, disponen los artículos 8° y 56 del Decreto con Fuerza de la Ley Orgánica de
la Procuraduría General de la República, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 5.554 Extraordinario de fecha 13 de noviembre de 2001,
vigente para la fecha en que fue interpuesta la demanda, que:
Artículo 8º.- Las normas de este Decreto Ley son de orden público y se aplican con
preferencia a otras leyes..
Artículo 56.- Quienes pretendan instaurar demandas de contenido patrimonial contra la
República deben manifestarlo previamente por escrito al órgano al cual corresponda el
asunto y exponer concretamente sus pretensiones en el caso. De la presentación de este
escrito se debe dar recibo al interesado y su recepción debe constar en el mismo
En relación al agotamiento del procedimiento administrativo previo a las demandas contra
la República, la Sala expresó en sentencia N° 1.648 de fecha 13 de julio de 2000, lo
siguiente:
En la estructura del ordenamiento jurídico, está concebida la acción procesal como el
medio para acceder a la función jurisdiccional, cuando existe la necesidad de satisfacer
pretensiones jurídicas. Si se entiende la acción procesal como un derecho a la
jurisdicción, debe precisarse que ella es un presupuesto lógico de todo derecho, dado su
carácter de medio o instrumento jurídico para lograr, por intermedio de los órganos
jurisdiccionales, el goce y ejercicio pleno de todos los demás derechos. Esta necesaria
relación de medio a fin, permite calificar a la acción como un derecho especial o de
segundo nivel, es decir, un auténtico meta derecho, frente a todos los demás derechos del
ordenamiento jurídico.
Este especial derecho de acción procesal está previsto y garantizado expresamente en la
vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 26, en los
siguientes términos: ‘Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de
administración de justicia para hacer valer sus derecho e intereses, incluso los colectivos
o difusos; a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión
correspondiente’ (…).
Sin embargo, a pesar de existir la garantía de acceso a la jurisdicción, en algunos casos
la ley somete a ciertas condiciones o requisitos previos, la tutela judicial de las
pretensiones que los justiciables aspiren proteger o defender.
Así tenemos que quien pretenda instaurar demandas contra la República de Bolivariana
de Venezuela, debe agotar previamente el procedimiento administrativo contemplado en
la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República.
Frente a esta exigencia de agotamiento anticipado del procedimiento administrativo, su
omisión constituye una causal expresa de inadmisibilidad, la cual debe tener muy en
cuenta el juez de lo contencioso administrativo, en la oportunidad de decidir sobre la
admisión de las demandas o solicitudes que se le presentan.
En atención a esto, es mandato de Ley realizar el antejuicio administrativo para intentar
demandas contra la República (órganos sin personalidad jurídica, los estados u órganos
que se les haya asignado esta prerrogativa
Para aclarar esto les copio una jurisprudencia:
Mediante decisión número 1371 de fecha 25 de mayo de 2006, la Sala Político-
Administrativa, con ponencia del Magistrado Dr. Emiro García Rosas, declaró que a las
Empresas del Estado, no les es aplicable el procedimiento administrativo previo
establecido en los artículos 54 y siguientes de la Ley Orgánica de la Procuraduría General
por cuanto la Ley Orgánica de la Administración Pública no hizo extensivo a las empresas
publicas los privilegios y prerrogativas de la República.
La citada sentencia indicó que, el antejuicio administrativo constituye, en principio, un
requisito de admisibilidad sólo para las demandas incoadas contra la República; sin
embargo, tales disposiciones no pueden ser interpretadas aisladamente de otras leyes,
que atribuyen a otros entes públicos los mismos privilegios de la República, como sucede
por ejemplo, con los Institutos Autónomos.
En consecuencia, la Sala Político-Administrativa aclaró que si bien es cierto que “en el
contencioso de las demandas o también denominado de plena jurisdicción, los entes del
Estado poseen una serie de garantías o privilegios, como lo sería el antejuicio
administrativo”, dicho criterio debe ser interpretado de manera restrictiva, puespara que tal
privilegio sea aplicable a determinado ente público es necesario que exista expresa
previsión legal al respecto.
Les comparto un material de la profesora Francys Becerra que explica excelentemente el
tema:
Antejuicio Administrativo
Es un típico procedimiento administrativo, aunque de naturaleza especial, ordenado a
obtener la administración publica el reconocimiento pacifico de un derecho una situación
de modo unilateral para eludir un proceso; es pues, la doctrina del “acto previo” aplicado a
la órbita privada que es donde nació tal doctrina, y el antejuicio administrativo tiende a
conseguir ese acto concreto contra el que accionar. No será un acto administrativo y, sin
embargo, el procedimiento en si, es un procedimiento administrativo, pues
independientemente de la naturaleza del acto a que conduzca, comporta el ejercicio de
facultades de naturaleza administrativa y no jurisdiccional como crónicamente se sostiene;
además está regulado por normas de aquel carácter, en cuanto comportan la presencia
de la administración pública como sujeto destinatario de las mismas.
El antejuicio administrativo se caracteriza, en cuanto al fondo, por tratarse de derechos
civiles y no administrativos, y en cuanto a la forma, porque se ajusta a un procedimiento
administrativo especial. Se trata de una vía administrativa que no constituye técnicamente
en recurso, en razón de que con ella el administrado no pretende la impugnación de acto
alguno, por tanto, constituye una reclamación.
1. Elementos del antejuicio administrativo
1. Un procedimiento cuyo agotamiento sea condición de admisibilidad de una acción.
2. Que el objeto de la pretensión que constituye la acción afecte en forma directa un
interés de la administración pública.
3. En el procedimiento administrativo ordinario las cuestiones son jurídico-
administrativas; por el contrario, en el procedimiento en que se tramite al antejuicio
administrativo el derecho que se discute no es administrativo, sino civil, mercantil o
laboral.
4. Mientras en el procedimiento administrativo ordinario se da la posibilidad de
recursos administrativos, el antejuicio administrativo tiene lugar en única instancia.
La finalidad del antejuicio administrativo es procurar una solución amigable al objeto de
las reclamaciones, así como la debida ilustración del Procurador General de la República
sobre el fondo del asunto y de los elementos del juicio de que se disponga.
La intención del legislador es crear dicho procedimiento administrativo previo con el objeto
de que las partes resolvieran, amistosa y extrajudicialmente, las controversias que
pudieran suscitarse. No lográndose la conciliación, toca al particular recurrir ante el
órgano jurisdiccional con el fin de que le sea tutelada la pretensión.
2. Objeto
El objeto del antejuicio administrativo es la pretensión en el mismo contenida, es decir, la
declaración de voluntad que el reclamante solicita de la administración pública. Es de
señalar que entre el objeto del antejuicio administrativo y del proceso ulterior ha de existir
una identidad sustancial.
En efecto, el procedimiento administrativo previo a las acciones que se intenten en la
república, tiene un doble fin. De una parte, el de evitar para los órganos administrativos la
instauración de procesos judiciales innecesarios y, luego facilitar al estado los elementos
de juicio que sean necesarios para llegar a un criterio definido acerca del asunto que se
debate. El antejuicio administrativo tiene también como finalidad, permitir una mejor
defensa del interés público, a través de la centralización de un eficaz defensa procesal de
la República.
Por tanto se fija el “principio de la necesaria identidad de las pretensiones” en sede
administrativa y en sede judicial. Este es, un principio procesal y no de procedimiento
administrativo. La instancia judicial es revisora de lo dispuesto y decidido en sede
administrativa. Ello implica la imposibilidad de que se deduzca en el proceso una
pretensión no deducida previamente en el antejuicio administrativo, pues entre sus
características está la de fijar los términos de la futura demanda, lo cual impone una
identidad sustancial de la demanda en tiempo, cantidades y conceptos. Es una carga
procesal que corresponde con el principio de que solo se puede llevar a la justicia aquello
planteado en sede administrativa.
3. Plazo
La LOPGR no señala ningún plazo dentro del cual deba interponerse el antejuicio
administrativo, cosa perfectamente normal porque esa materia está presidida por las
reglas del derecho material sobre prescripción de las acciones de cuyo ejercicio se trate.
La irregularidad que pueda haber cometido la administración pública entraña el
nacimiento de un derecho que no es de orden administrativo con tal, su ejercicio solo se
encuentra supeditado a la voluntad del particular, con la única limitación de la prescripción
de la acción. Deberá promover el antejuicio administrativo antes de que prescriba la
acción correspondiente. (Es decir, antes de los 180 días) comentario propio
4. Sustanciación
Fases que configuran el antejuicio administrativo
1. Solicitud ante el ministerio al cual le corresponda el asunto con exposición
completa de las pretensiones del solicitante
2. Formación del expediente por parte del ministerio respectivo y remisión del mismo
a la procuraduría general de la república.
3. Formación por escrito del dictamen del procurador general de la república sobre el
caso
4. Remisión del dictamen al ministro que lo solicitara, y notificación por parte de este
interesado, así como de su opinión contraria a la del procurador, si fuere el caso
5. Respuesta del interesado, informado si se acoge o no al criterio precedentemente
aludido, ya que en caso afirmativo, la solución se ha de basar en tal caso
afirmativo, la solución se ha de basar en tal criterio y en la hipótesis contraria, el
interesado queda facultado para ocurrir a la vía judicial.
6. Remisión de copia de la respuesta del interesado a la Procuraduría General de la
República.
5. Terminación.
Sobre el antejuicio administrativo puede recaer una decisión expresa; en tal caso puede
desestimar o estimar parcial o totalmente la pretensión deducida.
En este lugar resta por decir que la decisión ha de resolver todas las cuestiones
planteadas por el reclamante y aquellas otras derivadas del expediente que como lo más
probable es que la decisión afecte a los derechos subjetivos ha de ser motivada; y que,
desde luego, ha de ser notificada conforme a los preceptos de la propia LOPA.
El solo cumplimiento por parte del actor de hacer su reclamación administrativa previa,
aun cuando la administración pública no le responda, lo faculta para acudir a la vía judicial
ordinario.
6. Efectos.
De su no cumplimiento
- Efectos procesales
El procedimiento del antejuicio administrativo es de orden público, y su incumplimiento
acarreará como consecuencia la obligación del juez de no dar curso a la demanda
propuesta contra la república.
No es suficiente alegar haber efectuado las gestiones necesarias, sino que debe haber
constancia de que las mismas se efectuaron conforme al procedimiento previsto en la
LOPGR.
- Supuestos de su no cumplimiento.
Se hace de todo punto preciso analizar cuando se entiende que el antejuicio no ha sido
cumplido, en los casos siguientes:
1. En primer lugar cuando hay una falta absoluta de antejuicio administrativo
2. En segundo término cuando entre la pretensión en el antejuicio administrativo y el
proceso subsiguiente hay variación sustancial
-De su cumplimiento
El antejuicio administrativo se agota por la denegación expresa de la reclamación o por el
transcurso del lapso previsto sin que se notifique al reclamante la decisión expresa.
En uno u otro caso, el interesado podrá ejercer la acción correspondiente, lo que quiere
decir que en ambos supuestos existe el presupuesto procesal en sentido estricto en que
el antejuicio administrativo consiste. De hay que al escrito de la demanda deberá
acompañarse la decisión denegatoria, constancia o recibo acreditativo de la presentación
de la reclamación administrativa o de su presentación por intermedio de algún tribunal.
Artí[Link] de procedencia. El procedimiento regulado en esta sección regirá
la tramitación de las demandas de contenido patrimonial en las que sean partes los
sujetos enunciados en el artículo 7 de esta Ley.
Las previsiones de esta sección tendrán carácter supletorio en los demás procedimientos
( El carácter de este procedimiento para los demás que observaremos.)
supletorio
Una vez establecido la necesidad del antejuicio de mérito, respondido o no, se debe
cumplir con los recaudos del artículo 33 de los requisitos de la demanda y teniendo
presente la cuantía para accionar, el Juez cumplirá con el articulo 36 y artículo 37.
Cumplidos con estos artículos se realizara la audiencia preliminar tendrá lugar el décimo
día de despacho siguiente a la hora que fije el tribunal. Dicha audiencia será oral, con la
asistencia de las partes. En este acto, el Juez o Jueza podrá resolver los defectos del
procedimiento, de oficio o a petición de parte, lo cual hará constar en acta.
El demandado deberá expresar con claridad si contraviene los hechos alegados por la
contraparte, a fin de que el Juez o Jueza pueda fijar con precisión los controvertidos. En
esta oportunidad, las partes deberán promover los medios de prueba (todo medio de
prueba de conformidad a la libertad de pruebas y sus limitaciones) que sustenten sus
afirmaciones.
El Juez o Jueza podrá, de oficio o a petición de parte, convocar para su participación en
la audiencia preliminar a las personas, entes, consejos comunales, colectivos o cualquier
otra manifestación popular de planificación, control y ejecución de políticas y servicios
públicos, cuyo ámbito de actuación se encuentre vinculado con el objeto de la
controversia, para que opinen sobre el asunto debatido.
De ser procedente su participación se les notificará, de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 37 de esta Ley, fijándose la audiencia cuando conste en autos la notificación
respectiva.
Las personas y entes antes señalados, no requerirán representación ni asistencia de
abogado. El Juez o Jueza facilitará su comparecencia y deberá informarles sobre los
aspectos relevantes de la controversia
.
Representación en la audiencia preliminar. Cuando el Juez o Jueza acuerde la
participación de las personas o entes indicados en el artículo anterior, podrá escoger
entre los presentes quien los represente.
Si el demandante no compareciere a la audiencia preliminar, se declarará desistido el
procedimiento.
El desistimiento del procedimiento sólo extingue la instancia y el demandante podrá volver
a proponer nueva demanda inmediatamente.
Si el demandado no compareciere a la audiencia preliminar, la causa seguirá su curso
(prerrogativa de la República)
La contestación deberá realizarse por escrito dentro de los diez días de despacho
siguientes a la celebración de la audiencia preliminar, y deberán presentarse (evacuar
documentales) los documentos probatorios. Para las actuaciones posteriores se dejará
transcurrir íntegramente el lapso previsto en este artículo.
Dentro de los cinco días de despacho siguientes al vencimiento del lapso previsto en el
artículo anterior, las partes presentarán sus escritos de pruebas.
Dentro de los tres días siguientes a la presentación de los escritos de pruebas, las partes
podrán expresar si convienen en algún hecho u oponerse a las pruebas que aparezcan
manifiestamente ilegales o impertinentes.
Vendido el lapso anterior, dentro de los tres días de despacho siguientes al vencimiento
del referido lapso, el Juez o Jueza admitirá las pruebas que no sean manifiestamente
ilegales, impertinentes o inconducentes y ordenará evacuar los medios que lo requieran,
para lo cual se dispondrá de diez días de despacho, prorrogables a instancia de parte por
diez días.
Cuando las partes sólo promuevan medios de pruebas que no requieran evacuación, se
suprimirá el lapso previsto para tal fin.
Finalizado el lapso de pruebas, dentro de cinco días de despacho siguientes, se fijará la
oportunidad para la celebración de la audiencia conclusiva. En los tribunales colegiados
se designará ponente en esta oportunidad.
En la audiencia conclusiva, las partes expondrán oralmente sus conclusiones, las cuales
podrán consignar por escrito.
Al comenzar la audiencia, el Juez o Jueza indicará a las partes el tiempo para exponer
sus conclusiones, réplica y contrarréplica
Concluida la audiencia, el Juez o Jueza dispondrá de treinta días continuos para decidir.
El pronunciamiento podrá diferirse justificadamente por treinta días continuos. La
sentencia publicada fuera del lapso deberá ser notificada a las partes, sin lo cual no
correrá el lapso para recurrir.