ALIMENTACIÓN INFANTIL,
HÁBITOS SALUDABLES Y
TRASTORNOS EN LA ALIMENTACIÓN
Tema 3
CONDUCTA Parte I
ALIMENTARIA
Todos debemos contribuir a mejorar las costumbres nutricionales y la
educación a los consumidores desde los colegios, sin olvidar que es una
responsabilidad compartida.
Es interesante, incluir asignaturas sobre nutrición complementándolas con
actividades físicas.
La alimentación es una de las bases de la buena salud. Podemos influir
aplicando programas preventivos o correctivos sobre una dieta saludable.
Factores a tener en cuenta:
Introducción • Cultura
• Nivel socioeconómico
• Gustos y preferencias
• Familia
No hay que forzarlo a comer ni regañarle, sino estimularle a probar nuevos
alimentos, presentándoselos con un aspecto agradable. Los niños de corta
edad necesitan tres comidas regulares más uno o dos tentempiés. Hay que
planificar el horario de estos de tal forma que no queden demasiado cerca
de los horarios de las comidas principales.
• Cualquier pauta de alimentación que minimice el riesgo de las
enfermedades relacionadas con la nutrición que proporcione
cantidades adecuadas de todos los nutrientes esenciales
(hidratos, vitaminas, proteínas y minerales) y minimice el
riesgo de las enfermedades o alteraciones asociadas a la
sobre ingesta (Hegsted, 1984).
Dieta
saludable Olivares, propone modelos educativos aplicables en la
educación nutricional.
Diseminación de la información o Conocimientos-
Actitudes-Prácticas
Motivación social, psicológica o de expectativas valoradas
Creencia en salud
Conducta alimentaria (Gil 2004)
Factores:
1. Hábitos de alimentación 3. Cantidades de alimentos
• Aprendizaje y experiencias pre-5 años • Pirámide de alimentos
• Condicionamientos (asociación entre • Azucares o hidratos de carbono
emoción y alimentos) (monosacáridos, disacáridos y polisacáridos)
• Costumbres familiares • Proteínas
• Status social y sexo • Grasas
• Fibra
2. Selección de alimentos
• Factores biológicos (sabor dulce vs. sabor 4. Preparación culinaria
amargo) • Higiene
• Presencia y apariencia física de alimentos • Cocinado
• Geografía y clima • Conservación
• Religión • Contaminación
• Socioeconomía • Agua potable
• Comunicación (tv, radio, redes sociales…)
• Cambios en la estructura familiar
Una alimentación correcta es aquella que combina todos
los nutrientes necesarios de una manera equilibrada y
atractiva para el niño.
• Consumo ocasional: Grasas (margarina, mantequilla),
dulces, bollería, caramelos, pasteles, bebidas
refrescantes, helados, carnes grasas, embutidos.
Alimentación • Consumo semanal: pescados y mariscos (3-4 raciones
semana); carnes magras (3-4 raciones semana); huevos
correcta (3-4 raciones semana); legumbres (2-4 raciones semana);
frutos secos (3-7 raciones semana).
• Consumo diario: leche, yogur, queso (2-3 raciones día);
aceite de oliva (3-6 raciones día); verduras y hortalizas
(más de 2 raciones día); frutas (más de 3 raciones día);
pan, cereales integrales, arroz, pasta, patatas (4-6
raciones día); agua (4-8 raciones día).
Desayuno
• El desayuno es una de las comidas más importantes del día. Supone, al menos, un cuarto
de las necesidades nutricionales de los niños. Cuando los niños no desayunan bien no
tienen la energía y la vitalidad para afrontar el esfuerzo físico e intelectual que les exigen
las actividades escolares. Además, un desayuno no adecuado hará que los niños tengan a
media mañana la necesidad de un gran aporte energético, encontrado en productos de
alto contenido en azúcar y grasas, como es la bollería industrial.
• Para que un desayuno sea completo debe contener: Lácteos: leche, yogur, y/o queso.
Cereales: galletas, pan, copos. Grasas: aceite de oliva, mantequilla o margarina. Frutas o
Zumo. Otros: mermelada, algún fiambre, miel, etc.
• Cuando el desayuno aporta por lo menos 3 alimentos de los citados arriba, con toda
seguridad, contribuirá a que los niños tengan más energía y más fuerza para desarrollar
las actividades que les exijan. Todo es una cuestión de hábito que hay que establecer
desde pequeños. Comidas
Comida
• En los hábitos alimentarios españoles, la comida del mediodía es la más consistente que
en otros países, cubriendo, al menos, del 35 al 40% de las necesidades nutricionales
diarias
diarias del individuo. La fruta debe ser el postre habitual.
Merienda
• Suele ser muy bien aceptada por los niños y puede complementar la dieta, porque
permite incluir productos de gran interés nutricional: lácteos, frutas naturales, bocadillos
diversos, etc. No debe ser excesiva, para que los niños mantengan el apetito a la hora de
la cena.
Cena
• Se elegirá en función de los alimentos ya tomados en las otras comidas del día. Debe
realizarse a una hora no muy tardía para evitar que la proximidad al momento del sueño
impida que los niños duerman bien.
Para ver de forma intuitiva los cinco grupos de alimentos y
las cantidades que deben formar parte de las comidas
diarias de niños de entre 18 meses y 3 años, se diseñó una
pirámide que los representara:
• Granos: 6 a 11 raciones de pan, cereales, arroz y pasta.
PIRÁMIDE • Vegetales: 3 a 5 raciones.
ALIMENTICIA • Frutas: 2 a 4 raciones.
• Lácteos: 2 a 3 raciones.
• Proteínas: 2 a 3 raciones de carnes, legumbres, huevos.
• Grasas y azúcares (salsas, azúcares, caramelos):
esporádicamente y en pocas cantidades.
Los errores en la alimentación de los niños/as pueden ser:
• Por defecto: aporte calórico insuficiente. Ralentización del
crecimiento y maduración, adelgazamiento.
• Por desequilibrio: calorías suficientes, pero proporción de
nutrientes no equilibrada. En estos casos encontramos
raquitismo, desarrollo muscular escaso, dificultades
cognitivas, etc.
• Por exceso: aporte calórico excesivo que ocasiona obesidad
o caries dental.
ERRORES EN LA
ALIMENTACIÓN También se pueden considerar errores en la alimentación a las
imprudencias que muchos padres comenten a la hora de
alimentar a sus hijos. Algunos de estos errores son:
• Tomar más de tres productos o raciones de lácteos al día.
• Preguntar a los menores que quieren tomar.
• Sustituir la fruta por zumos envasados.
• Abusar de cereales azucarados y/o chocolateados para el
desayuno.
• Meriendas blandas a base de pan de molde o bollería.
Manipulación
Cocinado y preparación
PREVENCIÓN
Aporte de vitaminas
Estrés
• Selección de alimentos
• Tener en cuenta la pirámide alimenticia
• Aprendizaje vivencial (costumbres y buenos hábitos)
• Establecer rutinas sencillas
Potenciar • Compra
hábitos • Cocina
saludables • Mesa
• Horarios
• Restaurantes
Hacer participes de estos hábitos
TRASTORNOS
ALIMENTICIOS
Criterios diagnósticos
Alteración de la alimentación por una dificultad persistente para comer adecuadamente
con incapacidad significativa para aumentar de peso o con pérdidas significativas de peso
durante por lo menos 1 mes
La alteración no se debe a ninguna enfermedad asociada
No se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental o por la no disponibilidad de
alimentos
El inicio es anterior a los 6 años de edad
Factores predisponentes,
desencadenantes y de mantenimiento
Predisponentes Desencadenantes Mantenimiento
Individuales (biológicos y Estrés Habilidades personales
psicológicos) Dietas Ansiedad
Familiares Problema familiar Regulación emocional
Socio-culturales Distorsión de la imagen
TIPOS
Tipos
DSM-V Chatoor y cols. (2001)
• Anorexia Nerviosa • Trastornos de la alimentación
• Bulimia Nerviosa • De la homeostasis
• Pica • Del vínculo
• Trastorno de rumiación • De separación
• Postraumático
Característica
principal: Pobre reciprocidad entre
la mama y el bebe y una inadecuada ingesta de
alimento
• Inicio entre 0-3 meses
• Patrón irregular de alimentación
• Ingesta varía en cantidad
HOMEOSTASIS • Horarios variados
• Pobre regulación del bebé
• Irritabilidad; fatiga; problemas de sueño
• Ansiedad/depresión materna = incapacidad
para entender las señales del bebé
• Trastornos del crecimiento
Característica
principal: Ausencia de compromiso
mutuo de placer en la relación
• Inicio entre 2-8 meses
• Ausencia de reactividad social
• Ausencia de contacto visual; no responde a
sonrisas
VÍNCULO • Depresión materna; alto estrés psicosocial; abuso
de sustancias = ausencia de cuidado y
alimentación afectuoso
• Trastornos del crecimiento
• Problemas del desarrollo motor
• Retrasos de desarrollo cognitivo
Característica
principal: rechazo del alimento por
parte del niño o exagerada selección de los
alimentos
• Inicio entre 6-36 meses, durante el periodo de
transición hacia la alimentación autonomía
• Ansiedad materna
SEPARACIÓN • Obligar al niño a comer
• Dificultades en sensaciones somáticas de
hombre y saciedad, por emociones de enfado y
frustración
• Trastornos del crecimiento
• Problemas del desarrollo
Característica principal: Rechazo de la
alimentación a consecuencia de una
experiencia traumática relacionados con el
esófago u orofaringe
POSTRAUMÁTICO • Estrés intenso asociado
• Ansiedad anticipando el momento
• Malestar familiar
• Obliga a comer = estrés se acentúa
El apetito es el impulso instintivo que nos lleva a satisfacer deseos y necesidades. Familiarmente, nos referimos a las ganas de comer. Para definir este
término, los especialistas se refieren a que el apetito es el “hambre moderada orientada hacia la elección de determinados alimentos”.
• La anorexia es el rechazo a ultranza de la ingestión de alimentos. La anorexia en los niños es debida a causas psicológicas (sobre todo cuando hay
una relación conflictiva con el cuidador principal); orgánicas (debido a una enfermedad subyacente que provoca inapetencia); o funcionales (una
alteración en el desarrollo del hábito alimentario).
Existen varios tipos de anorexia infantil:
• Anorexia del lactante: poco frecuente y casi siempre causada por alguna enfermedad que cursa con este síntoma.
• Anorexia fisiológica: que está relacionada con una disminución de las necesidades del organismo del niño en el segundo año de vida, mientras los
padres y abuelos mantienen la idea errada de que necesita la misma cantidad de alimentos que durante los primeros doce meses.
• Anorexia psicógena: originada por trastornos internos o factores ambientales (imposición de una alimentación excesiva).
• Anorexia del destete: al introducir alimentos sólidos al bebe, los rechaza. Si la madre es tranquila y tolerante ante la situación, el niño no tardara en
normalizarse. Si la madre, ansiosa, no tolera la protesta de su hijo, se irán enfrentando madre e hijo, y esta situación puede perdurar hasta los 5-6
años.
• Oposicionismo: es una conducta de oposición más o menos global, dramática y compulsiva. Es propia del preescolar pequeño, abarca todos los
ámbitos, incluido el de la alimentación.
• Anorexia reactiva o electiva: desencadenada solo ante personas o alimentos concretos. Se trata de niños que han sido presionados a comer y la
familia no ha sabido luego variar este antagonismo reforzándose el rechazo defensivo.
ANOREXIA
• Enfermedad orgánica o transgresión dietética: en la mayoría de enfermedades, la anorexia constituye un
síntoma prodrómico. En un lactante una anorexia deberá hacernos pensar en infección respiratoria o
urinaria.
• Situaciones de estrés: el apetito es una actitud reactiva frente a determinados estímulos, no siempre de
carácter nutricional. Cualquier situación de estrés puede alterarla (inicio en guardería, pérdidas afectivas,
etc.).
• Talla baja: a los niños menudos-inapetentes, generalmente con padres también de talla limite-baja,
temerosos de que su hijo quede bajo como ellos, a menudo los fuerzan a comer. Ante niños con crecimiento
límite mediremos a los padres, controlaremos la velocidad de crecimiento y ante la duda descartaremos la
presencia de patología orgánica asociada.
• Anorexia nerviosa: Es un miedo irreal a ganar peso y una imagen equivocada sobre el propio cuerpo que se
presenta a partir de los 12 años.
Anorexia secundaria a:
Se caracteriza por protagonizar episodios de atracones repetidos en los que se ingieren grandes cantidades de comida de forma compulsiva. Estas personas tienen
una gran preocupación por engordar y por su imagen corporal, ya que tras los atracones se provocan el vómito o recuren a laxantes para compensar la sobreingesta.
Este trastorno suele comenzar después de periodos de anorexia
• Estudios epidemiológicos muestran que el trastorno está aumentando en los últimos años, tanto entre la población juvenil como infantil, especialmente entre el
sexo femenino. El número de niños y niñas que padecen bulimia van en aumento. Solía surgir en la adolescencia, pero desde hace unos años, la edad de aparición
de la bulimia ha descendido a niños más pequeños.
• Causas
• Rechazo social a las personas que padecen obesidad
• Problemas afectivos, comentarios desfavorables sobre el peso de la niña o niño
• Autoestima o querer parecerse a personas famosas o personajes de moda
• Obesidad previa y abuso sexual
• El tratamiento de la bulimia infantil, debe encararse con la utilización de técnicas que abarquen diferentes áreas:
• Emocional
• Familiar
• Grupal
• Social
• Física
En estos casos la implicación del entorno familiar es sumamente importante. Es necesario que la familia esté atenta a la aparición de síntomas y signos
relacionados con cambios de hábitos alimentarios, sociales, escolares o familiares, que hagan sospechar la aparición de un trastorno de la alimentación como es
la bulimia.
BULIMIA
La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es
mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el
medio urbano.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más
probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las
enfermedades cardiovasculares.
El sobrepeso y la obesidad son en gran medida prevenibles. Por consiguiente hay que dar una gran prioridad a
la prevención de la obesidad infantil.
Muchas veces se utilizan los términos obesidad y sobrepeso como sinónimos, pero no lo son.
• La obesidad es un trastorno metabólico que conduce a una excesiva acumulación de energía en forma de
grasa corporal en relación con el valor esperado según el sexo, talla y edad.
• El sobrepeso denota un peso corporal mayor con relación al valor esperado según el sexo, talla y edad.
OBESIDAD INFANTIL
El ambiente en los primeros años de vida puede determinar la
Etiología obesidad. Se han identificado 8 factores predisponentes al
padecimiento de obesidad infantil:
• Exceso de peso al nacer
• Obesidad de los padres
• Ver la televisión/jugar con videoconsolas más de 8 horas diarias
(sedentarismo)
• Dormir poco, menos de 10 horas y media por noche
• Rápido aumento de peso el primer año de vida
• Crecimiento rápido hasta los dos años
• Desarrollo de la obesidad en los años del periodo preescolar
• Factores genéticos
La forma en que estos factores aumentan el riesgo de obesidad es
compleja y varía según el estilo de vida del niño y a que existen
factores genéticos que influyen en el desarrollo de la obesidad, pero
también el ambiente es un gran impulsor de la obesidad infantil, así
las principales causas del sobrepeso infantil son el sedentarismo y la
ingesta excesiva de energía por un mal hábito alimentario,
problemas endocrinos o neurológicos, cambios en la rutina, estados
de ansiedad, estrés y problemas familiares.
Causas de la obesidad infantil
Factores genéticos
Factores nutricionales
Factores ambientales
Aspectos sociodemográficos
Dieta
Hábitos alimentarios Consumo de frutas y verduras
Actividad y sedentarismo
Podemos diferenciar aquellos niños que tienen obesidad debido a:
• Enfermedades genéticas o endocrinas (obesidad endógena)
• Ligada a la ingesta de dietas hipercalóricas
• La escasa actividad física,(denominada obesidad simple o
exógena, abarca el 95% de los casos)
La obesidad infantil conlleva alteraciones endocrinometabólicas
que condicionarán un mayor riesgo cardiovascular en la vida Clasificación
adulta. Este riesgo estará condicionado por la edad de inicio de la
obesidad y con el tiempo de evolución. y tipos de
Clasificamos en:
• Hiperplásica: relacionada con un aumento en el número de obesidad
adipocitos del tejido adiposo. Si hay muchos adipocitos, habrá
más probabilidad de sobrepeso y obesidad y las dietas serán
menos eficaces con más efecto rebote.
• Hipertrófica: cuando el número de adipocitos no aumenta y
los que hay se cargan de más grasa aumentando el tamaño.
En estos casos las dietas serán más eficaces.
• Obesidad androide o central o abdominal (en forma de
manzana): el exceso de grasa se localiza preferentemente en la
cara, el tórax y el abdomen. Se asocia a un mayor riesgo de
dislipemia, diabetes, enfermedad cardiovascular y a una mayor
mortalidad en general.
La obesidad se • Obesidad ginecoide o periférica (en forma de pera): la grasa se
acumula básicamente en la cadera y en los muslos. Este tipo de
puede clasificar distribución se relaciona principalmente con problemas de retorno
venoso en las extremidades inferiores (varices) y con artrosis de
también según rodilla.
la distribución • Obesidad de distribución homogénea (generalizada): es aquella
en la que el exceso de grasa no predomina en ninguna zona del
de la grasa en: cuerpo.
Para saber ante qué tipo de obesidad nos encontramos tenemos que
dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de la cadera. En la
mujer, cuando es superior a 0,9 y en el varón cuando es superior a 1,
se considera obesidad de tipo androide.
Consecuencia Existen dos grupos de consecuencias de la obesidad infantil.
1. Relacionada con cambios psicológicos. Ocurren temprano en la
vida e incluyen:
• Baja autoestima debido a que a estos niños se les margina
de algunas actividades y por lo regular se les pone algún
apodo.
• Bajos resultados en el colegio.
• Un cambio en la auto-imagen, particularmente durante la
adolescencia.
• Introversión, a menudo seguida de rechazo social.
2. Aumento del riesgo de desarrollar enfermedades:
• Aumento en la presión arterial
• Aumento de los niveles del colesterol (hipercolesterolemia).
• Altos niveles de insulina en la sangre (hiperinsulinemia).
• Problemas respiratorios a la hora de dormir (apnea de
sueño).
• Problemas ortopédicos, especialmente de articulaciones.
La obesidad se puede prevenir respetando algunas sugerencias del Ministerio
de Sanidad. En la prevención la familia juega un papel fundamental.
1. Cuanta mayor variedad de alimentos existe en la dieta, hay mayor garantía de que la
alimentación es equilibrada y de que contiene todos los nutrientes necesarios.
2. Los cereales (pan, pasta, arroz, etc.), las patatas y legumbres deben constituir la base de la
alimentación, de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las
calorías de la dieta.
3. Se recomienda que las grasas no superen el 30% de la ingesta diaria, debiendo reducirse el
consumo de grasas saturadas y ácidos grasos.
Prevención de 4.
5.
Las proteínas deben aportar entre el 10% y el 15% de las calorías totales, debiendo combinar
proteínas de origen animal y vegetal.
Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar, al menos,
la obesidad 6.
400 gr/día lo que supone consumir, como mínimo, 5 raciones al día de estos alimentos.
Moderar el consumo de productos ricos en azúcares simples, como golosinas, dulces y refrescos.
infantil 7. Reducir el consumo de sal, de toda procedencia, a menos de 5 gr/día, y promover la utilización
de sal yodada.
8. Beber entre uno y dos litros de agua al día.
9. Nunca prescindir de un desayuno completo compuesto por lácteos, cereales (pan, galletas,
cereales de desayuno...) y frutas a las que debería dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De
esta manera, se evita o reduce la necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media
mañana y se mejora el rendimiento físico e intelectual en el colegio.
10. Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación:
hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinar los alimentos, etc.
Es fundamental acompañar una correcta alimentación con la realización de ejercicio físico para
poder conseguir un desarrollo corporal adecuado.
• El tratamiento de la obesidad infantil no es una tarea fácil, ni para los médicos, ni para
la familia, ni para los niños ya que se basa en la modificación de los estilos de vida, lo
que implica en la alteración de sus hábitos alimentarios y físicos. Cuanto mayor sea
el niño, más difícil será practicar esos cambios, pero no imposible, por lo que cuanto
antes se detecte el problema de sobrepeso en el niño y se lo trate, mejor será el
resultado.
• Se basa fundamentalmente en la combinación de una limitada dieta con el aumento
de la actividad física, la educación nutricional y el cambio de conductas. Pero todo
eso solo será efectivo si el niño cuenta con el apoyo y el estímulo de su familia. La
terapia de conducta del niño empieza con el aprendizaje de autocontrol. Para que la
dieta surta efecto es necesario que el niño reciba estímulos y refuerzo social, a través
Tratamiento de mensajes positivos, para que él pueda mejorar su autoestima y sentirse más seguro
de sí mismo.
de la obesidad • El trabajo inicial se basa especialmente en combatir a la ansiedad y el abatimiento,
sentimientos que pueden provocar un aumento de peso de un niño. Los cambios de
hábitos a través de la terapia conductual es un componente imprescindible en el
tratamiento del niño con sobrepeso.
• Se ha demostrado que el uso de fármacos en el tratamiento de la obesidad infantil no
es del todo efectivo ni aconsejable.
Cuando el niño es menor de 5 años de edad, son los padres los que deben responder por
el niño en todo lo relacionado con la terapia. De los 5 a los 9 años, los niños tendrán más
autonomía en el tratamiento, aunque es necesaria la vigilancia de los padres. Solamente
a partir de los 9 o 10 años el niño tendrá mayor grado de responsabilidad y podrá
afrontar con casi total libertad al tratamiento.
Consiste en la ingestión persistente de sustancias no nutritivas, sin que el sujeto muestre aversión a las mismas.
Es un trastorno alimenticio de tipo cualitativo.
Tipos de pica:
• Coprofagia o ingestión de excrementos.
• Geofagia o ingestión de tierra.
• Litofagia o ingestión de piedras.
• Mucofagia, ingestión de moco.
• Hemofagia, ingestión de sangre.
• Tricofagia, ingestión de cabello o lana.
• Onicofagia, ingestión de uñas.
La variedad de sustancias no nutritivas es diversa y puede variar con la edad. Los niños más pequeños suelen
comer pintura, yeso, arena, ceras, cuerda, cabellos o ropas. En la adolescencia y adultez, puede ingerirse también
tierra o estiércol.
PICA
La presencia en niños de edad preescolar es relativamente alta y se han
ofrecido cifras de hasta un 33%. En niños con retraso mental es más frecuente
y es más probable según aumenta la gravedad de dicho retraso. Es frecuente
en niños de 2-3 años que viven en un ambiente deprivado o cuyos padres
tienen trastornos psicopatológicos severos. También prevalece en niños con
autismo, niños de países subdesarrollados, etc. Es también común en
mujeres embarazadas y se caracteriza por la ingestión compulsiva de polvo,
tiza, yeso… que se supone que ingieren para suplir las carencias de calcio
durante su embarazo.
Epidemiología Para realizar el diagnóstico se tienen que dar las siguientes situaciones:
• Ingestión persistente de sustancias no nutritivas, con una frecuencia de al
y diagnóstico menos dos veces por semana.
• Duración de al menos un mes.
• Ausencia de otros criterios psiquiátricos de la CIE-10, excepto el retraso
mental.
• La edad cronológica y mental debe ser de al menos dos años ya que a esa
edad los niños tienden a llevarse a la boca casi todo lo que encuentran, por
lo que no debería diagnosticarse pica si el comportamiento no es realmente
persistente o si resulta apropiado para el nivel cognitivo del niño.
• El trastorno no puede ser un hábito culturalmente aceptado.
Suele tener un buen pronóstico, ya que puede remitir en unos meses y
en la adolescencia y la adultez es prácticamente inexistente. De todos
modos, existen unas complicaciones adicionales que pueden influir en la
gravedad del pronóstico, sobre todo el tipo de sustancia ingerida que
puede causar un envenenamiento por plomo, infecciones por ingestión
de heces y la cantidad que puede provocar una obstrucción intestinal
por sustancias indigeribles o por ingestión de cabello). También puede
producir desnutrición.
Tratamiento
Pronóstico • Aunque no es frecuente la consulta por la conducta de pica, los padres
pueden acudir a causa de las complicaciones médicas citadas
anteriormente, que serían las que habría que tratar en primer lugar. Si
el entorno familiar se caracteriza por una inadecuada supervisión y
estimulación, es necesario corregir estos patrones de cuidado
inadecuados, además de interrumpir la conducta alimentaria
inapropiada mediante técnicas de tipo conductual como la
sobrecorreción o el reforzamiento diferencial de otras conductas.
• Con respecto a la ingestión de cuerpos extraños, una simple
radiografía de abdomen resuelve la sospecha, aunque puede ser
necesario utilizar otras técnicas radiológicas, endoscopia u otro
estudio en profundidad.
Se clasifica dentro de los trastornos alimenticios de tipo cualitativo. Consiste en la regurgitación repetitiva,
enviando a la boca alimentos que ya se encuentran en el estómago, con una posterior remasticación de los
mismos (otra parte es escupida) y nueva digestión del alimento regurgitado.
• Existen unos movimientos que el sujeto realiza antes de llevar a cabo la rumiación: primero arquea la espalda
y echa la cabeza hacia atrás o puede llegar a meterse los dedos en la garganta o masticar otros objetos. Todo
esto, resulta placentero para la persona que realiza la rumiación.
• Es más frecuente en sujetos con retraso mental, problemas neurológicos graves y en bebés de menos de un
año de edad, y también es más frecuente en varones.
Causas. Este trastorno puede darse por diferentes motivos:
• Falta de estimulación en el bebé, rechazo o estrés.
• Puede reflejar un problema emocional en la relación con sus padres.
• También puede explicarse como un refuerzo positivo al conseguir la atención de sus padres o cuidadores o
como refuerzo negativo para eliminar posibles hechos desagradables, como la soledad o la ansiedad.
RUMIACIÓN
Para poder diagnosticarlo, se debe estar realizando durante, al menos, un mes. La
rumiación se inicia a los 15 minutos después de haber comido y puede alargarse
hasta una hora. Según la persona, el alimento puede volver a la boca varias veces.
Cesa cuando el alimento regurgitado se vuelve ácido.
• En los niños pequeños, si es muy frecuente, puede producir pérdida de peso y
debe ser estudiado para diferenciar la rumiación de otros procesos como: un
reflujo gastroesofágico, la hernia de hiato, alergia a la leche o enfermedades
metabólicas.
Tratamiento
• Se pueden utilizar técnicas de biofeedback para hacer al paciente consciente del
Diagnóstico problema para evitar la rumiación de forma voluntaria.
• En los pequeños se realiza refuerzo positivo de las conductas alimentarias
correctas. Uno de los tratamientos que se aplica de forma parecida también para
la pica, es el entrenamiento aversivo. Mas importantes son las técnicas
basadas en mejorar el ambiente psicosocial del afectado.
Pronóstico
En los niños el trastorno puede remitir espontáneamente, si bien hay casos en
que puede cronificarse. Cuando existe retraso mental, puede comenzar bastante
después del primer año de vida. Se han descrito tasas de mortalidad de hasta un
25% por malnutrición, desgarro esofágico o aspiración del alimento digerido. El
pronóstico es peor si el niño no recibe una adecuada atención y estimulación por
parte de sus cuidadores.