CLASE 117.
JEFTÉ ESCOGIDO PARA LIBERAR A ISRAEL
Basada en Jueces 10:6-18 y 11:1-10
Dios les bendiga hermanos, en esta clase veremos como el pueblo de Israel estaba sufriendo por
mano de los filisteos y amonitas por causa de ir tras dioses ajenos y de no querer servir a Dios,
además conoceremos como Dios escoge a Jefté un hombre esforzado y valeroso para liberar a su
pueblo. Los puntos y actividades para la clase son las siguientes:
* NOTA: La historia presentada a continuación se encuentra basada y sustentada en la biblia
versión Reina Valera 1960, algunos textos están escritos tal y como se encuentra en ella; otros, en
lo que respecta a su narración, fueron adaptados para la compresión de los niños, teniendo
cuidado de no introducir encubiertamente herejías destructoras, como lo dice en 2 Pedro 2:1
"Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros,
que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató,
atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina."
El pueblo de Israel volvió a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los dioses de Siria,
de Sidón, de Moab, de los hijos de Amón y de los filisteos; y dejaron a Jehová, y no le sirvieron.
Jueces 10:6
Y se encendió la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de los filisteos, y de los hijos de
Amón; los cuales oprimieron al pueblo de Israel por dieciocho años. Y los hijos de Amón pasaron el
Jordán para hacer guerra contra Judá, contra Benjamín y la casa de Efraín, y el pueblo de Israel fue
afligido en gran manera. Jueces 10:7-9
Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque
hemos dejado a nuestro Dios, y servimos a baales. Y Jehová respondió: ¿No han sido oprimidos
por el pueblo Egipto, los amorreos, los amonitas, los filisteos, los de Sidón y cuando clamaron a mí
no los libré de sus manos? Mas ustedes me han dejado para ir a servir a dioses ajenos; por eso, yo
no los libraré más. Vayan y clamen a los dioses que eligieron; a ver si ellos los libran en el tiempo
de su aflicción. Jueces 10:10-14
Y el pueblo de Israel respondió: Hemos pecado; haz con nosotros como bien te parezca; pero te
rogamos que nos libres en este día. Y quitaron a todos los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él
fue angustiado a causa de la aflicción de Israel. Jueces 10:15-16
Entonces se juntaron los hijos de Amón, y acamparon en Galaad; también los hijos de Israel, y
acamparon en Mizpa. Y los príncipes y el pueblo de Galaad decían: ¿Quién comenzará la guerra
contra los hijos de Amón? Ese será caudillo sobre todos los que habitan en Galaad. Jueces 10:17-
18
Había un hombre llamado Jefté galaadita era esforzado y valeroso; hijo de una mujer, y su padre
era Galaad. Pero la esposa de Galaad le dio hijos, los cuales cuando crecieron, corrieron a Jefté,
diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. Jueces 11:1-
2
Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y habitó en tierra de Tob; y se juntaron con él hombres
ociosos, los cuales salían con él. Jueces 11:3
Cuando llegó el tiempo y los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel, los ancianos de Galaad
fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob; y le dijeron: Ven, y serás nuestro jefe, para que peleemos
contra los hijos de Amón. Jefté les respondió: ¿No me aborrecieron, y me corrieron de la casa de
mi padre? ¿Por qué, pues, vienen ahora a mí cuando están en aflicción? Jueces 11:4-7
Y los ancianos de Galaad respondieron: Por eso venimos a ti, para que vengas con nosotros y
pelees contra los hijos de Amón, y seas caudillo de todos los que moramos en Galaad. Jefté
entonces dijo a los ancianos: Si me hacen volver para que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová
los entregare delante de mí, ¿seré yo su caudillo? Y los ancianos de Galaad respondieron: Jehová
sea testigo entre nosotros, si no hacemos como tú dices. Jueces 11:8-10
ENSEÑANZA
Si nosotros nos apartamos de Dios dejemos de recibir su protección.
Si nosotros nos arrepentimos de corazón dejando toda idolatría, Dios nos perdona.
Dios abomina la idolatría.
Debemos ser valientes y esforzados.
VERSÍCULO
“Justo es Jehová en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras.” Salmos 145:17 RVR
1960
GUÍA DE MAESTROS