Metafisica de La Materia Manuel Carreira
Metafisica de La Materia Manuel Carreira
Ma n u e l M . a C a r r e i r a
1
Tt-I
M E T A FÍSIC A D E LA M A TER IA puede
parecer un título extraño, pues se da por
supuesto que es la F ísica la que trata de
la materia, mientras la Metafísica se considera
el estudio de abstracciones muy poco ligadas
al mundo material. Sin embargo, es preciso
hacer preguntas a c e rc a de la m ateria
que no pueden responderse con una ecuación
o una medida experimental: éste es el campo
de lo que tradicionalmente se denominaba
“Cosmología'’ o “Filosofía de la Naturaleza”
i
I
D E LA U N I V E R S ID A D P O N T I F I C I A COMILLAS
M A D R ID
METAFÍSICA
DE LA MATERIA
Núcleos temáticos
de Filosofía de la Naturaleza,
materia no viviente
PEDIDOS:
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IN D IC E
P r ó l o g o ..................................................
9
Pró lo go a la se g u n d a e d i c i ó n .....................................................
11
I. FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA: EL MUNDO DE LA MATE
RIA NO-VIVIENTE ......................................... 13
II. OBJETIVIDAD DE LOS SENTIDOS................................................... 21
III. ESTRUCTURA ESPACIAL DEL MUNDO ........................................ 35
IV. MOVIMIENTO ....................................................... 51
V. EL TIEMPO ....................................................................... 67
VI. ACTIVIDAD DE LA MATERIA ........................................ 81
VII. CONSTITUCIÓN DE LA MATERIA ................................................ 99
VIII. ORIGEN DEL UNIVERSO..............................................
S B N: 8 4 -8 4 6 8 -0 3 4 -7 115
IX. FUTURO DEL UNIVERSO................................................ 129
C 2001. Ma m 'Ei M ' C arreira V£rez
O 2001. Universidad PovnnctA Comillas X. LÍMITES DEL CONOCIMIENTO............................................ 141
Depósito le g al M -43 158-2001
F IL O S O F ÍA D E LA N A T U R A L E Z A :
E L M U N D O D E LA M A T ER IA N O -V IV IE N T E
INTRODUCCIÓN
rojos, indetectables a] ojo hum ano y a los instrum entos que observan a
través de la atm ósfera. y otra de la que guardamos una memoria. ¿En qué sentido es, filosófi
camente, sostenible su objetividad como fuentes de conocim iento del
La pregunta filosófica que nos concierne al com enzar el estudio de la
mundo externo? Y si nuestra imagen del mundo es muy parcial, puedo
naturaleza puede expresarse de una forma doble: ¿es objetivo nuestro
decir que lo conozco correctamente y que hay un parecido básico entre
conocim iento del m undo externo, o es nuestra sensación tan subjetiva
lo que percibo y los objetos de mi sensación?
que no nos dice nada de lo exterior a nosotros? Suponiendo una respues
ta que afirm a la objetividad, ¿se parece la materia a la im agen que de
ella nos dan las sensaciones? Com o verem os, las dos preguntas son su DATOS CIENTÍFICOS
ficientem ente independientes para no poder contestar autom áticam ente
la segunda en función de la primera. Aun sin entrar en los detalles propios de la Física y la Fisiología,
Un ser hum ano, con el uso normal de todos los sentidos, adquiere la conviene aclarar qué procesos se dan en las diversas sensaciones para
m ayor parte de la inform ación por medio de la vista, en una experiencia poder evaluar su objetividad. Comenzaremos por hablar de la visión,
personal. El oído es m ucho m enos im portante para experim entar la ma como proceso de máxima importancia, según hemos indicado antes.
teria en sí m ism a, aunque tiene, en m uchas culturas, una prim acía indis El ojo es un receptor de energía en forma de ondas electromagnéti
cutible com o fuente secundaria de inform ación, recibida de otros (en cas, variaciones cíclicas del campo eléctrico y magnético del espacio,
sociedades donde la escritura es im portante, la vista es también el canal vacío o no. En común con cualquier otra «onda», la luz tiene una distan
más am plio de inform ación). Los otros sentidos, gusto, olfato y tacto (con cia determinada de cresta a cresta (longitud de onda) y una frecuencia,
sus m últiples funciones de detectar dureza, textura, temperatura, tama que indica el número de crestas que pasan un punto dado en cada se
ño...) son más lim itados, aunque dan una im presión m ayor de certeza gundo. El producto de frecuencia y longitud de onda nos da su veloci
fiable, aun en contra del testim onio de la vista o del oído. Tal vez sea así dad en un medio determinado.
porque estas sensaciones aparecen m ás com o una reacción propia a la Llamamos luz visible a la que comprende longitudes de onda que van
actividad directa de la materia externa, m ientras que la vista (y el oído, desde 400 milésimas de miera hasta 700, correspondientes a los colores
en m enor grado) parece tener una referencia exclusiva al estím ulo exter del violeta al rojo. Longitudes más cortas corresponden, sucesivamente,
no y distante. al ultravioleta, rayos X y rayos gamma, no detectables por nuestro ojo.
Longitudes de onda mayores, también invisibles, corresponden al infra-
rojo, micro-ondas y ondas de radio. Las diferencias son meramente cuan
titativas, con mayores energías correspondiendo a longitudes de onda
PRO BLEM A DE O BJETIV ID A D VERIFICABLE
más cortas (frecuencias más elevadas).
Al incidir en la córnea (parte externa, curva y transparente del globo
En todo trabajo científico se m anifiesta la objetividad de datos o expe
ocular), la luz cambia de dirección para dar en la retina una imagen in
rim entos en la posibilidad de com probación independiente por otros
vertida del objeto fuente de luz. Células foto-sensibles sufren cambios
observadores, en cualquier otro lugar y tiempo. Pero la sensación es inco
químicos al absorber la energía lumínica, y tales cambios dan lugar a una
municable: nunca podem os saber exactam ente cóm o ve otro sujeto lo que
señal que se propaga por el nervio óptico hasta llegar a la corteza visual
nosotros vemos, (aunque usem os el lenguaje de un m odo unívoco, lla del cerebro (parte posterior de la cabeza) Allí se combinan las imágenes
m ando — por ejemplo— verde al color de la hierba fresca, no sé qué es lo de ambos ojos para presentar en forma tri-dimensional (estereoscópica)
verde para otra persona). Menos aún puedo adivinar qué reacción de sabor los objetos del campo visual.
causa un alim ento en una boca distinta de la mía. Esta falta de posible Los datos científicos modernos hacen notar el papel importantísimo
comparación parece relegar las sensaciones al nivel de experiencias tan que tiene el procesado de imagen por el nervio óptico y por el cerebro.
subjetivas como pueden serlo los sueños. Ni siquiera nosotros m ismos Por ejemplo, es posible observar el mundo a través de lentes prismáti-
podemos establecer una comparación exacta entre una sensación actual
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OBJETIVIDAD DE LOS SENTIDOS 25
cas que hacen que la imagen se forme en la retina sin la inversión que,
norm alm ente, es inherente al proceso visual. En esas cond iciones, el El fenómeno opuesto se da también, aun para el ojo normal. La combi
sujeto ve las cosas inicialm ente invertidas, pero bastan unos días para nación de imágenes monocromáticas (fotos hechas en blanco y negro en
que el cerebro re-interprete los estím ulos y los haga coherentes con los longitudes de onda distintas) dan lugar a una imagen con colores correc
otros datos sensoriales que nos indican posiciones de «arriba» y «abajo», tos cuando se combinan con un proyector o con visión estereoscópica.
e incluso con los datos de sensaciones previas. Esto ocurre en nuestra En forma semejante, un disco que gira con segmentos negros sobre fondo
experiencia cotidiana del color: m ientras que una película fotográfica blanco, puede dar lugar a que se vean colores diversos según la velo
cidad y la intensidad de la iluminación.
reacciona de forma m uy distinta a la luz del día o a lám paras incan
descentes o fluorescentes (colores rojizos o verdosos cuando se hacen Finalmente, es común la experiencia de «fosfenos», sensaciones lumi
nosas por estímulos de presión sobre el ojo, ya sea en forma controlada
fotos en esas condiciones con película de luz diurna), el ojo y cerebro
o accidental. Y la estimulación directa del cerebro con pequeños electro
com pensan tales diferencias de ilum inación para hacem os ver con color
dos puede hacer «ver» con extraordinaria viveza objetos de sensaciones
«norm al» a personas dentro o fuera de casa.
muy lejanas en el tiempo.
El poder de resolución del ojo (finura máxima de detalle discernióle)
Si nos fijamos en los objetos que aparecen en nuestra experiencia
viene lim itado por la naturaleza de la luz como onda y por la separación
visual, debemos prestar atención a aquellos que tiene colores diversos
de células sensibles en la retina. Suele decirse que el tam año angular según las condiciones de observación. Burbujas de jabón, manchas de
m ínim o para el ojo norm al es de un minuto de arco (una treintav a parte aceite sobre el agua, plumas de pavo real, cambian drásticamente de
del diám etro aparente de la Luna o el Sol). Tam años inferiores se perci color según el ángulo de incidencia de la luz y la posición del ojo. No es
ben com o puntos sin dim ensiones. posible, por ejemplo, obtener pigmentos verdes y azules de una concha
La resolución del ojo es m áxim a para im ágenes form adas sobre la nacarada en la que vemos esos colores con una viveza tan atrayente.
m ácula, en el eje óptico, donde abundan las células en forma de cono Verdaderamente no puede pensarse que ese color es una propiedad del
que son poco sensibles a la luz, pero tienen sensibilidad al color y «gra objeto en sí: depende de las condiciones de observación. La misma exis
no» m uy fino. Por eso m iram os fijam ente al objeto que querem os obser tencia del objeto parece cuestionable cuando observamos espejismos o
var en detalle. En cambio, para objetos de muy débil luminosidad, entran imágenes super-reales producidas con simples espejos cóncavos o con
en ju ego los «bastoncitos», de grano grueso, incapaces de diferenciar métodos holográficos. Proyecciones tridimensionales, sean fijas o en el
colores, pero de enorm e sensibilidad a la cantidad mínima de luz. Por cine, nos hacen reaccionar instintivamente como lo hacemos ante la rea
eso vem os a las estrellas casi uniformemente blancas, m ientras que con lidad.
un telescopio, o usando película fotográfica, es posible ver que tienen La evidencia visual directa también parece contradecir los datos cientí
gran variedad de colores. Y objetos de luminosidad m uy débil se perci ficos acerca de la estructura de la materia de apariencia más sólida. Ni
ben m ás fácilmente si se miran no de frente, sino un poco fuera del centro siquiera la corroboración táctil es fiable: lo que mis sentidos me dan como
del cam po visual. continuo, impenetrable, sin huecos, es una nube de partículas en movi
miento a distancias mutuas comparables en escala a las que hay entre
los planetas. Realmente es un desafío a la reacción de «sentido común»
Anomalías visuales que nos hace creer que las cosas son exactamente como las vemos.
El ojo puede recibir la ayuda de instrumentos que recogen gran canti
dad de luz para hacer visibles objetos muy débiles (telescopio) o muy
Es conocida la limitación frecuente de la percepción crom ática llam a
pequeños en tamaño angular (telescopio, lupa, microscopio). Mientras
da «Daltonismo», en que colores de tonos rojizos difícilm ente se distin
lo único que haga el instrumento sea un cambio cuantitativo del estí
guen de sus correspondientes tonos verdosos. Casos extrem os se dan
mulo, para hacerlo perceptible al ojo, lo dicho hasta aquí es aplicable
raramente en que no hay percepción de color com o tal, sino solam ente
también a esa experiencia sensorial mediatizada por el aparato.
de tonos grises.
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METAFÍSICA DE LA MATERIA
OBJETIVIDAD DE LOS SENTIDOS 27
Otras sensaciones
receptores específicos de las fosas nasales. El tacto reacciona a presio
El estím ulo para el oído es tam bién una onda, pero de índole mecáni nes, uniformes o variadas para dar la impresión de textura lisa o áspe
ca: com presiones y rarefacciones en un m edio m aterial, norm alm ente el ra, a reacciones químicas que afectan a la piel; a diferencias de tempera
aire. Las frecuencias que son audibles para el oído hum ano en condi tura con respecto al órgano (el metal, por su conductividad con respecto
ciones óptim as van desde los 20 a los 20000 ciclos (vibraciones por segun a la piel, parece más caliente o más frío que la madera, aun a idéntica
do, H ertzios). D urante la edad adulta hay una pérdida constante de temperatura). Cuando la interacción es destructiva tenemos la sensación
sensibilidad que afecta, sobre todo, a las frecuencias más altas. La «defi de dolor, que tiende a enmascarar lo específico del estímulo (sensación
nición» sonora, capacidad de percibir com o diversas dos frecuencias muy equivalente ante un objeto que quema o uno que es extremadamente
próxim as, varía notablem ente de un sujeto a otro, y parece depender en frío).
gran parte de la educación, no sólo de índole m usical sino lingüística Una vez más, la sensibilidad de cada sujeto varía enormemente para
(por ejem plo, la necesidad de distinguir tonos es parte im portante del el gusto y el olfato. Aunque la sensación misma es incomunicable, es
aprendizaje de la lengua china, y la pronunciación correcta de otra lengua lógico pensar que difiere drásticamente cuando el mismo alimento es
apreciado como exquisito por una persona mientras produce repugnancia
depende m uchas veces de una educación para distinguir sonidos que se
consideraban idénticos). y desagrado a otra. Lo mismo puede decirse del olfato, y podemos añadir
que ambos sentidos tienen un componente muy obvio de experiencia o
A sí com o el estím ulo visual es m odificado y com binado en el nervio
condicionamiento a partir de la infancia. Incluso las reacciones táctiles,
óptico y en el cerebro, el estím ulo auditivo lo es tam bién. Pequeñas dife
sobre todo a la temperatura ambiente, parecen extremadamente subje
rencias en el tiem po de llegada a am bos oídos, de intensidad y de fase,
tivas y dependientes de la experiencia que condiciona al cuerpo para reac
nos perm iten localizar la fuente sonora, lateralm ente y en profundidad: cionar a cambios climáticos.
gran núm ero de in vestigacion es para la reproducción m usical de alta En el remo animal se dan, en general, los mismos sentidos en la mayo
fidelidad se encam inan, precisam ente, a dar la sensación de distancia y ría de los organismos macroscópicos que en el hombre: observamos reac
disposición de los instrum entos de la orquesta. ciones a estímulos lumínicos, sonoros, químicos. Pero la relativa impor
M ientras el ojo no puede separar los com ponentes de distintas longi tancia de cada sentido es muy diversa: el mundo sensorial de un perro
tudes de onda en un haz de luz, sino que ve un color resultante único, está dominado por el olfato, por ejemplo. También es muy diversa la
el oído sí puede distinguir las diversas frecuencias, aun en algo tan com gama de estímulos aceptables, que se extienden a los ultrasonidos en
plejo com o un pasaje orquestal. A un nivel m ás bajo, en la vida diana, exceso de 40.000 ciclos para un perro, y al ultravioleta para la visión de
podem os distinguir una voz o un sonido que nos interesa contra el fondo las abejas, mientras hay serpientes que encuentran su presa mediante
de ruido de un grupo num eroso («efecto cóctel»). Y podem os ser perfec receptores de infra-rojo. Hay también, en algunas especies, sentidos to
tam ente conscien tes de varios son idos ind epend ientes, con suficiente talmente nuevos: algunos peces pueden detectar directamente campos
atención para notar claram ente si uno de ellos varía, aun m ínimam ente. magnéticos o eléctricos, reaccionando de diversa manera a la presencia
T am bién es notable la gam a de sen sib ilid ad auditiva en térm inos de de materiales conductores o aislantes, sin contacto con ellos. Sentidos
intensidad: la presión sobre el tím pano correspondiente al sonido audible de orientación magnética parecen también ser responsables del compor
m ás débil es unos 10.000 m illones de veces m enor que la presión atm os tamiento de aves migratorias.
La tecnología moderna permite al hombre detectar cualidades mate
férica norm al. La razón de presión del sonido m ás fuerte al más débil es
riales que no impresionan nuestros sentidos, por mucho que se modifi
del orden de 10.000 billones.
que su intensidad. Para ello debemos transformar el estímulo en otro
Los dem ás sentidos reaccionan a la presencia inm ediata del objeto,
que sea sensible y que guarde una relación de analogía con el original.
en contacto m ás o m enos íntim o con el órgano sensorial. El gusto reac
Podemos, por ejemplo, obtener señales acústicas correspondientes a
ciona a la actividad quím ica de cuerpos solubles en la saliva. El olfato
ondas de radio; podemos crear imágenes visibles a partir de rayos X o
reacciona a m oléculas de gases que parecen encajar, según su forma, en
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OBJETIVIDAD DE LOS SENTIDOS 29
E S T R U C T U R A E S P A C IA L D E L M U N D O
IV
M O V IM IE N T O
Inercia
MOVIMIENTOS DE ROTACIÓN
La concepción Aristotélica tropezaba con grandes dificultades en el
hecho obvio de experiencia que nos muestra movim ientos que continúan Esta consideración del carácter vectorial de la aceleración y del
cuando ha cesado la fuerza: una flecha despedida del arco continúa en momento es útil también para resolver un problema que surge de la
vuelo; un vehículo sigue adelante cuando se le da un em pujón, incluso inercia de movimientos de rotación. Cada una de las partículas de un
cuesta arriba. Para explicar esto, los escolásticos medievales introdujeron cuerpo que gira está moviéndose en una trayectoria curva, por lo cual
el concepto de «ím petu»: una propiedad com unicada al cuerpo por la su movimiento es acelerado. Sin embargo, si el ritmo de giro no se ve influi
do por nuevas fuerzas, ese movimiento acelerado continúa indefinida
acción de la fuerza, que produce la continuación del m ovim iento hasta
mente, a pesar de lo dicho anteriormente en el sentido de que la acelera
que se desgasta. De esta manera se podría aceptar la inercia de un móvil:
ción cesa cuando desaparece la fuerza que la causa. La solución es posible
los cuerpos no solamente parecen exigir una fuerza para pasar del repo
si consideramos la suma algebraica de aceleraciones de partículas simé
so al movimiento, sino también para volver bruscamente del m ovim iento
tricamente dispuestas en relación al eje de giro: sus aceleraciones se
al reposo, o para alterar la velocidad (rapidez y dirección) del m ovim iento
cancelan, y la aceleración total del cuerpo es cero, tanto si hablamos de
que ya poseen
la aceleración lineal como de la angular, hasta que actúe una fuerza.
Considerando el «ímpetu» com o el efecto de una fuerza sobre un El «momento angular», que apunta en la dirección del eje, es distinto
cuerpo, podemos darle dos interpretaciones: o bien calculam os el efecto de cero, y se conserva para un móvil aislado. Así se explica satisfacto
integral de la fuerza durante el tiempo en que actúa, acelerando al cuer riamente el que un planeta, como la Tierra, mantenga su velocidad de
po, o bien nos fijamos en el trabajo realizado por la fuerza actuando a lo rotación indefinidamente. Se da también una inercia en este caso, que es
largo de un camino recorrido en su dirección. En el prim er caso ob te la tendencia del cuerpo que gira a mantener inmutable su estado, defi-
nemos el «momento» lineal (cantidad de movim iento), producto de masa
METAFÍSICA DE L a M\TEK|.\
MOVIMIENTO
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nido por su m om ento lineal y angular, es n ecesario gastar energía lant
para modificar la rapidez del giro (velocidad angular) com o para cam biar MOVILIDAD UNIVERSAL
la dirección en que apunta el eje. Y la fuerza inercial que corresponde ,
la aceleración de un m ovim iento circular se m anifiesta en la d efo rm a La aplicación de las ideas básicas de la Física moderna (Relatividad,
ción del cuerpo (ensancham iento ecuatorial de la Tierra). Mecánica Cuántica, Termodinámica) lleva a una concepción de la materia
El principio de inercia, tal com o lo expresa la prim era ley de New ton como inherentemente móvil. Mientras que Aristóteles consideraba que
es una idealización, en cu an to no hay cuerpos aislad o s del resto del el reposo era el único estado natural de los cuerpos, y que Newton afirma
Universo y «abandonados a sí m ism os». Incluso en la ausencia de otros su indiferencia hacia el reposo o el movimiento uniforme, hoy parece
cuerpos, un único planeta girando alrededor del Sol pierde energía por necesario afirmar que el reposo absoluto no puede darse. Todo cambio de
radiación gravitatoria, y su órbita decae. Solam ente se verificaría la ley orden temporal va acompañado, según la Relatividad, por un cambio
con toda exactitud si existiese un sólo cuerpo en m ovim iento uniforme espacial (movimiento): es el reverso de la afirmación obvia de que todo
cambio espacial ocurre con un cambio temporal.
(que sería m ovim iento absoluto y no podría ser objeto de la Física).
En la Mecánica Cuántica, el Principio de Indeterminación nos exige re
Los autores (físicos o filósofos) que aceptan que todo m ovim iento se
nunciar a una medida exacta de la posición de una partícula: si la incerti
explica solam ente com o cam bio relativo encuentran un problem a im por
dumbre de posición es cero, la incertidumbre del momento tiene que ser
tante al tratar de justificar el que aparezcan fuerzas inerciales com o resul
infinita, y se puede afirmar cualquier velocidad de esa partícula que se
tado de aceleraciones, sobre todo en el caso de un m ovim iento de rota supone en reposo ( Áx.Áp=h/2d , en que h es la «constante de Planck»).
ción uniforme: un planeta pierde la forma esférica com o consecuencia Finalmente, la Termodinámica interpreta esta imposibilidad de reposo
de su giro; el agua en un cubo forma una superficie de perfil parabólico. como imposibilidad de alcanzar el «cero absoluto» de temperatura, ni
Si cualquier m ovim iento tiene que ser «con respecto a a lgo» para ser real siquiera en el vacío físico: hay siempre una energía mínima debida a
¿cuál es el punto de referencia del giro de un planeta, y cóm o actúa para fluctuaciones cuánticas, aun de partículas «virtuales», indetectables, pero
causar una deform ación? N ew ton tomaba estos hechos com o prueba de que producen efectos físicos calculables en las partículas reales.
la existencia del esp ad o absoluto, con respecto al cual era real todo movi
m iento. Mach propuso que el sistem a de grandes m asas del Universo
(galaxias lejanas) era el m arco físico con respecto al cual se da la rotación, CONSIDERACIONES FILOSÓFICAS
sugiriendo algún tipo de reacción de esas masas sobre el móvil, de tal
m odo que los m ismos efectos podrían deberse al giro del cuerpo defor Al hablar del espacio, quedó claro que el cambio de lugar solamente
m ado o al giro del Universo a su alrededor. es detectable con relación a algún sistema de referencia, pero que su
C om o es obvio, esta hipótesis no puede com probarse experim ental realidad es de carácter absoluto. El móvil se mueve realmente cuando
cambia su carga localizante, que le afecta intrínsecamente en su ser acci
m ente, ni parece lógico que el aplicar una fuerza de torsión a la cuerda
dental.
de la que se suspende un cubo de agua cause una reacción proveniente
El ritmo de cambio de carga localizante es la velocidad absoluta del móvil,
de galaxias a m illones de años-luz. Todavía es posible postular un «campo
independientemente de toda referencia. Si este ritmo es constante, tene
inercial>•debido a todas las m asas del U niverso, que se habría producido
mos un movimiento uniforme; si el ritmo varía (en cualquiera de sus
por su existencia y distribución a lo largo de la historia cósm ica, y que
componentes en varias direcciones), tenemos una aceleración. El papel
causaría la reacción local sobre el cuerpo que gira. En esta hipótesis, la
de una fuerza es el imprimir un nuevo ritmo de cambio de carga localizante,
inercia (m asa inerte) sería una propiedad cam biante de cada cuerpo,
sea cual fuere el ritmo original.
debida a su entorno total en un m om ento dado. A pesar de su atractivo Solamente las diferencias de ritmo de cambio tienen efectos físicos, ya se
desde el punto de vista que reconoce efectos físicos m utuos solam ente a trate de diferencias simultáneas en el caso de más de un móvil (velocidad
los m ovim ientos relativos, no ha sido posible incorporar ese «Principio relativa), o de diferencias sucesivas (fuerzas inerciales en el móvil que
de M ach» dentro del m arco de la Relatividad.
58 METAFÍSICA DE LA MATERIA
MOVIMIENTO
59
acelera). N o es necesario invocar ninguna reacción de algo externo al
m óvil para que se justifique la aparición de estas fuerzas inerciales, que muestra que llega antes al mismo punto el haz que tuvo que franquear
son observables en el m óvil, aun aislado. Los efectos m utuos — fuera del una barrera por efecto túnel (porque recorrió un espacio más corto).
m óvil— siguen dependiendo de una diferencia sim ultánea en ritmos de Parece necesario admitir un cambio discontinuo de localización para los
cam bio o en su variación: dos m óviles que se m ueven paralelam ente con fotones, igual que para los electrones en un dispositivo que se basa en
idéntica velocidad se com portan como si estuviesen en reposo relativo este efecto: el diodo de túnel.
aunque am bos sufran idénticas aceleraciones. La respuesta acerca de la discontinuidad esencial del cambio de lugar
Por ser la carga localizante una realidad que no tiene efectos físicos por dependerá de la naturaleza continua o discreta del espacio y del tiempo,
sí m ism a, el móvil es indiferente a cualquier carga y a cualquier ritmo ya que el movimiento implica a ambos. Toda continuidad, con su conse
constante de variación en ella. Así se expresa el hecho experim ental de cuencia de divisibilidad indefinida, presenta dificultades lógicas muy
serias si se intenta aplicarla a la realidad. Ni es lícito dar el paso de un
la inercia. Cuando una fuerza ha causado un nuevo ritm o de cambio
proceso mental que no tiene un término lógico (multiplicar por V4 u otra
(distinta velocidad y m om ento), se m antiene este ritm o con la misma
fracción) a una divisibilidad real, aunque ésta no sea realizable experi
indiferencia, sin gasto de energía ni efectos físicos detectables (al menos
mentalmente. En concreto, la divisibilidad espacial presupone una multi
con la presente tecnología, aunque es pensable que llegue el momento
plicidad de cargas localizantes en algo extenso, de modo que la divisi
en que pueda verificarse experim en taim en te una variación m ínima en
bilidad indefinida parece exigir la existencia real de un número infinito
alguna propiedad energética del cuerpo) de tales cargas, o la posibilidad de infinitos «valores» distintos entre
Tal vez sea posible encontrar una razón última de la m ovilidad univer cualesquiera dos cargas localizantes iniciales. Ambas suposiciones son
sal de la materia en su naturaleza m udable y compuesta. No siendo una difíciles de aceptar: no hay infinitos reales en nada material (como contra
esencia necesaria ni ontológicam ente sim ple, el cuerpo es intrínseca puestos a «infinitos» de orden lógico-matemático, que son realmente lími
m ente cam biante, no sólo en su estructura y actividad física, sino en los tes de procesos sin término natural).
aspectos m ás profundos de tem poralidad y espacialidad. Con la frase Toda la Física moderna nos inclina a aceptar la discontinuidad básica
de los filósofos pre-socráticos, «Pauta rei» (todo fluye: H eráclito); en len de la materia: partículas, intercambios energéticos, procesos cuánticos.
guaje m ás moderno, el «devenir» es propio de la m ateria, y la fijeza espa Es verdad que la Teoría de la Relatividad está formulada en términos
cio-tem poral es algo naturalm ente ajeno a ella. de cambios continuos en el espacio-tiempo, pero los investigadores no
A sí nos apartam os de Aristóteles al no preguntar por causas físicas cejan en su empeño de conseguir una «gravedad cuántica» que haga esa
de que un cuerpo se m ueva, sino de que su m ovim iento se’ altere. En formulación compatible con el resto de las interacciones o fuerzas cono
forma consecuente con nuestra posición acerca de la carga localizante, cidas. Sin que podamos decir todavía que estos conceptos son parte
lo que altera el movimiento es una fuerza actuando sobre el cuerpo, haya demostrada ni aceptada universalmente de la ciencia actual, se sugiere
o no un sistema de referencia, pues el efecto de la fuerza debe darse donde una «distancia de Planck» mínima (~10'33cm) y un «tiempo de Planck»
correspondiente (-lO ^ seg) cuyo cociente es la velocidad de la luz en el
ésta actúa.
vacío, única velocidad absoluta aceptada por la Relatividad. Estos valo
res mínimos de espacio y tiempo son el resultado de combinar constan
tes físicas, como la constante de Planck, la de gravitación y la velocidad
¿CONTINUIDAD?
de la luz. A estos valores mínimos se les da significado físico, afirmando
que ningún proceso material puede llevar consigo un cambio local de
¿Es el movimiento necesariam ente continuo? La descripción física del menor intervalo, ni ocurrir en un tiempo más corto, aunque parece que
■‘efecto túnel» en el mundo m icroscópico se hace aceptando que una partí dar siempre, filosóficamente, la posibilidad de considerar una distancia o
cula va de un lugar a otro sin pasar p or el m edio, con un movimiento un tiempo menor.
discontinuo. Experim entalm ente esto da lugar a fenóm en os extraños,
pero indudables: incluso la luz em itida sim ultáneam ente en dos haces
60
METAFÍSICA DE La MATERIA
MOVIMIENTO
61
APORÍAS DE ZENÓN
la anterior. Pero si la velocidad es constante, a menos espacio corres
Es instructivo el aplicar cuanto se ha dicho sob re el movimiento ponde menos tiempo, y las dos sumas son matemáticamente idénticas,
resolver las clásicas objeciones o «APORIAS» de Zenón de Elea. Como llevando en ambos casos a resultados finitos:
la palabra griega indica, se trata de procesos lógicos sin salida, que c l °
tradicen la noción m isma de movimiento por m ostrar, según Zenón que lím 1(1/2)"= 1
el m ovim iento es absurdo. Son cuatro las aporías, cuyos nom bres indi
can la situación im aginaria propuesta por Zenón: «Estadio», «Dicoto Es digno de notar también, en este contexto, que no es lícito afirmar
m ía», «Aquiles» y «Saeta». automáticamente una correspondencia exacta entre las matemáticas y la
ESTADIO: Un corred or tendrá sim ultáneam ente d iversas velocidades realidad. Una suma infinita nunca puede realizarse, pues nunca se tienen
con respecto a diversos puntos de referencia que, a su vez, están en movi todos los sumandos, aunque intuitivamente se vea a qué límite tiende.
miento o en reposo a su alrededor (otros corredores, espectadores). Si se Incluso hay series infinitas que no tienen un límite inequívoco, sino que
llevan a valores diversos según se agrupen sus términos arbitrariamente.
considera que todo m ovim iento está especificado sin am bigüedad por
Recordemos siempre que los conceptos matemáticos son abstracciones
una velocidad única, tal m ovim iento con varias velocidad es simultáneas
es absurdo. de existencia sólo m ental: relaciones de carácter cuantitativo que pueden
intuirse como válidas en una extrapolación en que el concepto mismo
La solución es obvia si distinguimos la velocidad m edible y la abso
de número deja de ser aplicable unívocamente.
luta, no detectable directam ente. La única posibilidad de determ inar una
Si aceptamos la discontinuidad del espacio y del tiempo, la aporía
velocidad observable la proporciona un punto de referencia con el que inmediatamente queda resuelta: no hay un número infinito de sumandos
se establece una relación del lugar ocupado por el móvil en cada momen ni de distancia ni de duración.
to. N aturalm ente, al cam biar un extrem o de la relación, ésta cambia, y hay AQUILES: El gran corredor homérico no puede nunca alcanzar a una
tantas relaciones com o puntos de referencia. Pero si consideram os el torpe tortuga si le concede una ventaja inicial en su carrera. Cuando
m ovim iento com o cambio intrínseco, la velocidad real del móvil es el Aquiles llegue a donde la tortuga estaba, ésta ya se encuentra un poco
ritm o de cam bio de sus cargas localizantes, y este ritm o especifica el más adelante, y así sucesivamente, de modo que nunca coinciden los dos
m ovim iento sin referencia externa. No hay diversas velocidades «abso en el mismo punto. También aquí se considera al espacio como infinita
lutas», y la aporía carece de fuerza. mente divisible, y puede intuirse que Zenón presupone una velocidad
DICOTOMÍA: Para recorrer cualquier distancia A-B es preciso reco decreciente de Aquiles o una parada en cada punto ya ocupado por la
rrer prim ero su mitad, luego la mitad de lo que queda, etc. Por tanto tortuga. Pero si en lugar de fijarnos en donde la tortuga ha estado, calcu
hay que recorrer un número infinito de espacios decrecientes, pero todos lamos dónde va a estar después de un tiempo t, la solución es sencilla: en
de algún valor superior a cero. Ya que se necesita siem pre algún tiempo ese tiempo la tortuga recorrerá un espacio d = v.t, y si la ventaja inicial
para recorrer cualquier distancia, por pequeña que sea, tenemos una era x , basta que Aquiles se mueva con velocidad constante (d+x)/t para
suma de infinitos tiempos, lo cual lleva a un tiempo infinito. Aplicando que la encuentre en esa posición. Es obvio que dos móviles recorrerán
esto al primer intervalo arbitrario, tendríam os que decir que el móvil ni dos espacios distintos en el mismo tiempo si tienen movimientos uni
siquiera puede ponerse en marcha. formes con distinta velocidad.
Si consideramos al espacio como discontinuo, también negamos la
En esta objeción se cae en la trampa lógica de aceptar que una suma
suposición de que tanto Aquiles como la tortuga pueden avanzar por
de infinitos sumandos de espacio da un espacio finito, mientras se afirma
incrementos arbitrariamente próximos a cero. En tal caso, necesariamente
que una sum a correspondiente de infinitos sum andos de tiempo da un
tienen que coincidir en algún espacio mínimo.
tiempo infinito. Tal situación sólo puede inferirse en el supuesto de una
SAETA: Una saeta despedida del arco y en ruta hacia el blanco o bien
velocidad constantem ente decreciente en proporción al espacio recorrido: de
se mueve donde está o donde no está. Lo primero es contradictorio, pues
esta forma cada fracción de espacio sigue exigiendo el mismo tiempo que
62
metafísica di |\ MV|||i:! .
MOVIM1ENTO 6,
E L T IE M P O
siem pre a crecer, de m odo que es posible pasar espontáneam ente y sin
gasto de energía a una situación de más desorden, pero no a una más instructivo el sistematizar sus coincidencias o paralelismos con el espacio
así como sus diferencias: v '
ordenada. M ás estrictam ente, la entropía debe usarse en su sentido ori
ginal, com o m edida de la energía no recuperable para realizar trabajo
ESPACIO TIEMPO
es una definición m ucho más concreta que la m ención de «desorden» o
de «inform ación», especialm ente con referencia a la actividad cognos Isomórfico (igual en 3 d im en sion es) U nidireccional (del pasado al futuro)
citiva auto-consciente. Manifestado como d istan cia-exten sión M anifestado com o duración
En todo lo dicho de orden físico encontram os indicaciones del paso del Se conoce directamente el «aquí» Se conoce directam ente el «ahora»
s i s í s i r í :.
E L T IE M P O
73
«•:u"”'Sr
S. nos fijamos en las consecuencias extremas de esta posición subie-
bvista, se ve claramente que no es admisible, además de ser gratuit y
sin pruebas científicas o filosóficas convincentes Tendríamos que decir
La conexión entre m ovim iento-cam bio y tiempo no prueba que el tiempo que ni el mismo sucederse de nacimiento
y muerte sería objetivamente
SEA m ovim iento (que en m uchos casos sólo se da a un nivel m . c S verdadero: tal diferencia temporal (falta de simultaneidad) se debería
p co, tm perceph ble), sino que el m ovim iento implica tiem po, com o es exclusivamente a esa función ciega de nuestro conocer. Ni puede darse
obvio. N o puede en contrarse la naturaleza del tiem po en la esencia de una razón suficiente para el orden temporal de causa y efecto que aparece
las cosas n, en sus propiedades físicas, que no se ven afectadas por el en todos los niveles de nuestra experiencia.
cam bio tem poral. Es necesario buscar un fundam ento de la objetividad Podemos, ciertamente, admitir el elemento subjetivo de la percepción
del tiem po en otro aspecto del m undo cognoscible. del tiempo en nuestros estados psíquicos (duración Bergsoniana) que
llev a consigo el ver como de mayor longitud temporal una experiencia
desagradable que otra placentera de igual duración cronométrica. Pero
RESPUESTAS FILOSÓFICAS es posible insistir, aun en estos casos, en que la sucesión de prioridad y
posterioridad, esencial al tiempo, sigue presente con independencia de
De una m anera sem ejante a la utilizada tratando del Espacio pode nuestra voluntad o cualquier otro factor subjetivo.
m os proponer diversas respuestas a la pregunta sobre la objetiv id a d d el
Tiem po: b) Posición Newtoniana: Tiempo Absoluto. Newton establece un
marco temporal objetivo absoluto, que «fluye uniformemente» sin afec
a) Nos encontram os prim eram ente con la posición Kantiana, que
tar a las cosas del mundo físico ni ser afectado por ellas, dotado de las
busca la razón del carácter temporal no en las cosas en sí, sino en nuc
características de infinitud y necesidad que llevan a darle un carácter
irás facultades cognoscitivas. Si el espacio se consideraba una . forma a
divino. Si queremos afirm ar un comienzo o un fin del tiempo, estamos
prion.. de la sensibilidad externa, el tiem po sería una ..forma a prior,
necesariamente implicando un tiempo anterior y otro posterior a cual
de la sensibilidad interna, afectando incluso a nuestros actos conscientes
quier límite. Ni nos es posible imaginar la ausencia de tiempo, aun en
sin referencia exterior. No hay tiempo en la realidad extram ental, o s. la ausencia de todo ser o actividad material. Es la Eternidad divina la
hay algo que tenga carácter tem poral, nos es totalmente incognoscible que sirve de duración universal con la cual coexisten las duraciones fini
Nuestra función cognoscitiva imprime el sello temporal a todas nuestra- tas de las cosas, de modo que nuestra temporalidad es una partici
sensaciones, que aparecen ordenadas en una sucesión m eram ente sufyc- pación de simultaneidad con una duración concreta del eterno tiempo
Hm . Com o consecuencia lógica, debe considerarse tam bién ilusorio el de Dios.
m ovimiento, pues sus elementos constitutivos lo son por separado No aparece claro en esta solución Newtoniana qué papel juega la idea
Ya se ha indicado que este punto de vista lleva directam ente a un de cambio («movimiento»), tan central en nuestra descripción y percep
idealismo radical si el carácter temporal y espacial del m undo no es un ción del tiempo. En Dios no hay cambio, ni se ve qué es lo que «fluye»
refle|o de la realidad extramental, tenemos que decir que nada de lo que en ese flujo eterno propuesto. Tampoco parece lógico explicar el flujo
existe fuera de nosotros nos es cognoscible en m odo alguno, pues la temporal de las cosas por otro flujo paralelo, pero ajeno a ellas. Aunque
actividad del mundo exterior se da solamente por sus cam bios espacio- queramos afirm ar que el cambio temporal de cada ser finito «coexiste»
temporales, y por ellos hay una interacción con nuestro conocer Puede con esa temporalidad divina, ¿qué tienen en común? No es una explica
insistirse de nuevo en la arbitrariedad de atribuir el carácter temporal ción de lo que hay en el mundo creado el afirmar que algo parecido existe
de la interacción a uno de sus extremos solamente, a la facultad cognosci tn a en su Creador, aunque tal afirmación fuese teológicamente aceptable en
toda interacción exige algo en com ún, y los elementos que se influyen el caso del tiempo. Seguimos necesitando una explicación filosófica de
mutuamente contribuyen al resultado común. ese «antes y después» inherente a todo movimiento, ciertamente presen-
METAFÍSICA l)E LA MATFRI \
B t T IE M P O
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H f L CflWWfl" ' e' SÜ1 P° ner Una m ayor difícuJtad todavía afirman
dolos del Ser necesario e inm utable. an dad accidental propia de cada cuerpo, de carácter absoluto, cuyos cam
El punto de vista ahora expuesto tiene una peculiaridad q u e lleva , bios reales dan razón de os cambios relativos, o de las diferencias v
otro grupo de soluciones: presenta al tíem po de las cosas en relación al semejanzas implicadas en las afirmaciones de simultaneidad o sucesión
lem po de Dios. Es esta idea de relación la que se utiliza en las demás Esta «carga temporal» constituiría en el tiempo a la esencia de un objeto
h h ,C^ C,KneS' ^ 3 relaClón causal dc la Física- d<? la que ya hemos haciéndole existir en contemporaneidad con otros seres dotados de carea'
ablado, bien una mera relación extrínseca de orden intuido e n lo s m o v í temporal idéntica, y estableciendo así la posibilidad de interacción física
m íenlos con respecto a nuestro conocim iento o a otros fenóm enos extern o cognoscitiva. Una diferencia de carga temporal, por otra parte sitúan!
nos Es posible hablar, por ejem plo, de cambios en el núcleo de u n a e s tr e a dos o más seres en una relación de aislamiento mutuo, de tal modo que
lia lejana com o coetáneos con la evolución de una célula en la Tierra toda interacción es imposible: aun en el cono de luz de Minkowski el
aunque no se establezca relación causal alguna, ni fuese posible u n in flu pasado influye en el presente porque algo de ese pasado perdura hasta
|o físico mutuo. el presente y es coetáneo con él.
El problema más difícil de resolver en esta hipótesis, que no encon
c) En la siguiente propuesta se explica la temporalidad por un conjunto trábamos al hablar del espacio, es que esa carga temporal no parece
de relaciones entre los seres temporales. Relaciones de anterioridad-poste- poder mantenerse: no es posible «parar el tiempo», sino que la carga tem
noridad o de sim ultaneidad, que establecen el orden ya incluido en la poral necesariamente aparece como de naturaleza cambiante. Y este cam
cuasi-definición con que com enzam os nuestro estudio. bio ¡presupone tiempo'.. Así parece que no hemos avanzado mucho con
respecto a la definición clásica.
¿Cuál es el fundamento de esta relación temporal? Podría pensarse en
responder afirm ando que la duración de las cosas explica su sim ulla- Al hablar del movimiento sugeríamos que la razón última de que todo
neidad, o el que aparezcan ordenadas en un antes-después Pero si la ser material aparezca en movimiento y que se dé la inercia, podría encon
extensión no podía explicar la diversidad de lugar, que la misma exten trarse en la naturaleza compuesta del ser material, finito y mudable. Su
continuo «hacerse» es el carácter temporal que le limita en lo que puede
sión supone, tam poco la duración (opuesta al «m omento» com o la exten
tener de real como totalidad en cada interacción, así como su carácter
sión es opuesta al «punto») puede ser base explicativa de una sucesión
espacial limita el ámbito a donde esa actividad puede alcanzar. Al no
temporal que también va incluida en su concepto; sería decir que dos suce
poder intuir la esencia de la materia, sino solamente deducirla por su
sos distan en el tiempo porque hay una duración entre ellos, y que esta
proceder, necesariamente llegamos a un límite explicativo en el que nues
duración es «distancia temporal» a su vez porque la limitan dos tiempos
distintos. tros conceptos y sus expresiones verbales son inadecuados. Todo filósofo
alcanza esta situación al tratar de muchos problemas, y esto se cumple
Claramente no puede tampoco buscarse la base de la relación tem po
muy pronto al tratar del tiempo.
ral en ninguna característica perceptible de Jos seres m ateriales, que no
Aun confesando que no es totalmente satisfactoria la hipótesis de una
se ven afectados en nada por el m ero paso del tiem po (aunque la dura
«carga temporal», sí parece acercarse más a una solución que las otras
ción temporal sí perm ite el que haya cambios que pueden alterar su>
alternativas. Nos da una razón válida para afirmar simultaneidad o suce
propiedades con algún modo de envejecimiento). Lo único que puede
sión; sugiere también una razón para el nexo causal posible, exigido por la
sugerirse como base para la relación temporal en el ám bito de lo per
Física; es coherente con la idea básica de que toda relación exige un funda
ceptible es el cambio o m ovimiento en el sentido Aristotélico Y e s to presu
mento real para ser real, y que el cambio de relación exige un cambio en el
porn la sucesión temporal, como la relación de distancia del lugar extrín fundamento.
seco presuponía la previa diversidad de localización de los objetos que
Podríamos sugerir también una relación entre carga temporal y pará
se pedia localizasen al que consideramos.
metros físicos si suponem os que el Universo comenzó a existir con una
I ara salvaguardar la objetividad de la relación temporal, sin caer en carga temporal finita que luego se desgasta por transformación en otra
circuios viciosos o procesos sin fin, parece necesario postular una reali- realidad dentro de la materia (¿crecimiento de entropía?), o viceversa,
76
MI TA H M i \ |)| I \ \| \ | , ,
el t ie m p o
año pero que no podría decirse que existía o actuaba de m odo alc u „ ,
condicione su existencia. Podría darse un cuerpo que no está ni en el
en el tiem po interm edio. Filosóficam ente, podem os expresar esta 1
espacio ni en el tiempo, pero que existe realmente, aunque sin posibili
sición com o un cam bio intrínseco de carga temporal sin pasar p o r , .,1o',
dad de manifestarse por interacción alguna con el resto del mundo físico.
interm edios. No parece absurda tal posibilidad, y la Física la sugiere muv
La Física utiliza expresiones sugerentes de tal modo de existir dentro
esp ecu lativam en te para algo que se introdujese en un agujero neem
de un agujero negro (la materia que cae dentro del radio de Schwarz-
(teóricam ente posible, sin destruirse, para agujeros negros giratorios tL ,
schild queda «fuera» de nuestro espacio y nuestro tiempo), pero lo único
Kerr). Las ecuaciones de su trayectoria parecen perm itir un cam bio dras-
que realmente se afirma es su inaccesibilidad para cualquier observador
tico de coordenadas a otro espacio y también a otro tiempo. Pero se trata
extemo. La materia oculta en ese «pozo sin fondo» causa la curvatura
más de una deducción abstracta de unas ecuaciones que de una descrío
del espacio que indica qué cantidad de masa hay en el agujero negro, y
ción de un cam bio físico debido a la actuación de alguna fuerza conocida
que afecta a todos los «relojes» en su vecindad hasta el punto de hacerles
Al hablar de situaciones limite como ilustración de las consecuencias parecer parados. En ese sentido, de situación estática para todo proceso
de teorías espaciales, m encionam os la posibilidad de com penetración físico observado desde fuera, el tiempo allí se detiene; no hay cambio. Si
m ultilocación y a-espacialidad. Preguntas sem ejantes pueden formularse uno define el tiempo real por los cambios observables, puede decir enton
con respecto al tiem po, no con perfecta sim etría sin em bargo, pues el ces que tampoco hay tiempo. Es posible, sin embargo, seguir afirmando
tiem po tiene dirección única. Com o es obvio, a la com penetración puede la existencia simultánea del reloj parado con el sistema físico-temporal
com pararse la contem poraneidad, que es perfectam ente normal v exigida del observador, con lo cual se admite realmente su continuada tempo
por la posibilidad de interacción.
ralidad.
En cam bio a la m ultilocación no corresponde la multitempora/idad en En la paradoja de los gemelos, se dice que el tiempo es diverso para
forma paralela, pues ésta lleva fácilmente a absurdos y violaciones de la los dos hermanos, aunque ambos experimentan un intervalo con momen
causalidad : el pasado influye en el futuro, y una presencia en varios tos iniciales y fin ales coincidentes. Durante ese intervalo, es siempre posible
tiem pos tiene en su contra las objeciones ya presentadas contra la rever afirmar que cuando uno de los hermanos existe, el otro existe también.
sibilid ad del tiem po, aun parcial. Ni hay argum ento alguno de dato^ Viven, por tanto, simultáneamente, durante un mismo tiempo, aunque su
experim entales que lo sugieran; únicamente podría aducirse en su favor medida por efectos físicos sea diferente.
(caso de demostrarse sin lugar alguno a duda) la precognición de futuros La posibilidad de existencia de la materia fuera de su marco espacio-
libres, afirm ada una y otra vez por investigadores de para-psicología, temporal, dentro del cual actúa normalmente y es perceptible, no tiene
pero todavía no demostrada en forma satisfactoria a juicio de la mayoría consecuencias para las ciencias experimentales ni para la Filosofía de la
de los científicos.
Naturaleza, en cuanto ésta se basa en nuestro conocimiento sensible,
De darse realmente, sería posible decir que la m ente hum ana, cuvas como indicamos al comienzo de nuestro estudio. Pero puede tener inte
funciones de conocim iento abstracto, consciencia y libre albedrío indi rés en el contexto de una discusión completa del Universo, incluyendo
can una naturaleza no-material, podría en circunstancias especiales co n o el problema de su eventual destrucción y de su finalidad, que parece no
cerfu era del marco espacio-temporal propio de la materia que normalmente quedar a salvo sino con la supervivencia humana.
condiciona la actividad mental por la unión con el cerebro En ese senti Consideraciones ulteriores desde un punto de vista teológico cristia
do, se conocerían dos tiempos simultáneamente: el presente del que tiene no deben tener también en cuenta con cuidado la relación «espacio-tiem
tal experiencia, y el futuro de su conocim iento. Si esto llevaría o no a po-materia» al tratar de la resurrección, que puede formularse en térmi
dificultades lógico-causales es demasiado especulativo para su discusión nos de existencia del cuerpo «a modo de espíritu»: no debemos permitir que
en estas páginas.
nuestra imaginación o «sentido común» sobre la materia limiten lo que
Finalmente, a la a-espacialidad corresponde la a-tem poralidad. Si se afirma sobre ella. Entre otras cosas, debemos hacer notar que el tiem
hemos dicho que el marco espacio-temporal es atributo accidental de la po y la eternidad no son cuantitativamente distintos, sino cualitativamente:
materia, que condiciona su actividad, no es necesariamente obvio que lo eterno no tiene duración alguna, corta ni larga; está fuera del tiempo.
82 METAFÍSICA I)F. LA MATFRI \
ACTIVIDAD DE LA MATERIA 83
«lodo ocurre com o si los cuerpos se atrajesen » con una fuerza proporcional la materia debe serlo también, aunque se admita el movimiento local
a sus masas. como forma de actividad extrínseca a los cuerpos. Pero esta deducción
En cambio, en la Física moderna, el concepto de fu erza como razón deja de ser válida si la extensión se afirma solamente como una propiedad
intrínseca de actividad es central en nuestra descripción de la materia necesaria y característica del ser material, sin excluir su coexistencia con
Así como en la Teoría de la Relatividad nos aparecía como imposible el otras propiedades activas.
estado de reposo absoluto, también debemos excluir la existencia ¡le maten,i Una posición que reduce la actividad al movimiento (nacida de la falta
inactiva, sin interacción con su entorno, incluyendo en éste al mismo de datos) es claramente incompatible con la Física moderna que nos
espacio físico vacío. De una forma elemental, podemos decir que lo que muestra fenómenos —como la transformación de una partícula en otra o
«no lutce nada « no es parte del mundo material.- o no existe o no es malcría de un par de partículas en energía— que no son explicables en términos
Si no hay efectos comprobables experimentalmente, no hay Física, ni es de choques mecánicos, aunque sí van acompañados de cambios locales.
posible estudiar nada dentro de la metodología científica: afirmación Las mismas atracciones y repulsiones observadas a diversos niveles, y con
importante que volveremos a analizar cuando se trate de deslindar las diversa intensidad, aun entre partículas o cuerpos macroscópicos que no
fronteras de lo cognoscible dentro de cada campo. se encuentran en contacto, exigen también interacciones más complejas que
La formulación exacta y generalizada del modo de proceder de cada simples choques. Tales interacciones son la expresión de «fuerzas» o capa
constitutivo del mundo material en circunstancias concretas constituí u cidades activas, inherentes a las partículas y parte necesaria de su ser.
la mayor parte de la Ciencia moderna, que no se satisface con un mero Otra postura extrema, más importante dentro del apartado siguiente,
catálogo de hechos, según queda ya subrayado. Siempre se buscan razo es la de negar a la materia toda actividad no porque se deje de admitir
nes explicativas, que se basan últimamente en lo que la materia es, en su su existencia, sino porque la acción se atribuye solamente a una potencia
naturaleza, usando el término filosófico que se aplica a la esencia de un divina («armonía pre-establecida » de Malebranche): es Dios quien actúa
ser considerada como raíz y razón suficiente de sus operaciones. sobre un cuerpo como consecuencia de un plan original o con ocasión de
que otro cuerpo exista en una situación determinada (ocasionalismo ). Es
claro que este recurso a la acción divina no es una explicación aceptable
PLANTEAMIENTO FILOSÓFICO mientras sea posible encontrar otra más estrictamente filosófica.
Si hoy no parece posible negar la existencia de propiedades activas,
Los problemas filosóficos relacionados con este tema son clasificables puede caerse en la tentación opuesta y llegar a decir que la materia es
dentro de tres apartados, como respuestas a tres preguntas: ¿Es activa la pura actividad. Como postura filosófica, se atribuye a los llamados «dina-
micistas», cuyos representantes principales son Boscovich y Palmieri.
materia, con una actividad irreductible a mero movim iento local? ¿C om e se
transm ite la actividad de un cuerpo a otro? ¿Q ué leyes rigen la activ id ad ?
Partiendo de una hipótesis de partículas inextensas, y considerando a la
extensión como única razón de pasividad, se afirma que todo lo que es
Dentro de cada pregunta encontraremos otros interrogantes impuestos
la materia es un complejo de actividades de diverso signo e intensidad. Así
por explicaciones científicas o filosóficas de diversas épocas o autores
Boscovich (jesuíta yugoeslavo del s. XVIII) nos propone «centros de
fuerza» inextensos, que a larga distancia causan atracciones (gravedad);
a) Actividad-Pasividad a distancias cortas producen repulsión (impenetrabilidad de los cuerpos);
a distancias microscópicas dan paso a atracción (cohesión de la materia
Entre los filósofos de la antigüedad ya hemos mencionado a los ato
de orden molecular y atómico); finalmente, a distancias mínimas impiden
mistas, que reducían la actividad de la materia a choques mecánicos entre
el colapso de la materia en un punto por una última repulsión de máxima
partículas elementales moviéndose en un vacío merte (un «no-ente» que intensidad.
existía tan realmente como los entes). Es posible interpretar de modo
Es claro, sin embargo, que todo este proceso se basa en la interacción
parecido la definición cartesiana de la materia como extensión: si ésta es
de unas partículas con otras. Por tanto unas partículas reciben la acti-
la esencia de la materia, al ser la extensión de carácter totalmente pasivo.
86
METAFÍSICA DE LA MATERIA ACTIVIDAD DE LA MATERIA 87
vaciones y experim entos que siempre han mostrado el mismo com porta
predicción de tal resultado. Solamente cuando se habla de un núm ero
miento, sin excepciones. Tales leyes dan lugar a predicciones ciertas para
enorme de casos espero que cualquier irregularidad de frecuencia term i
nuevos casos concretos. Por ejemplo, la ley de conservación del momento
ne diluyéndose en la uniformidad que permite el cálculo de probabili
lineal y del momento angular; la ley de conservación de masa-energía,
dades.
de carga eléctrica neta. Las leyes de comportamiento de la materia ma
Las leyes probabilísticas nunca me dicen qué ocurrirá en un nuevo caso,
croscópica sometida a la gravedad, a las fuerzas electrom agnéticas; las
por muchos que sean ya conocidos. Independientemente de la consta
leyes de las reacciones químicas más básicas, las de evolución de sistemas
tación de la historia previa del sistema, si una m oneda ha salido cruz
termodinámicos, son también de este tipo. Podemos decir, en general,
cuatro veces seguidas, todavía tengo igual probabilidad de que salga cara
que toda la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas en el mundo macros
o cruz la quinta tirada.
cópico utilizan leyes que no admiten excepción y cuya fiabilidad predic-
tiva es innegable. La base de todas ellas se encuentra en un conocimiento
c) Muy parecidas a las leyes probabilísticas son las «leyes estadísticas»,
satisfactorio de los factores que influyen en el proceder de la materia en el
y ambos nombres se usan frecuentemente como equivalentes. Más co
sistema considerado.
rrecto es decir que las leyes estadísticas desconocen o no consideran los
factores que determinan los diversos resultados: simplemente, se supone
b) Leyes probabilísticas
que el proceder constatado durante un tiempo suficientem ente largo
Cuando este conocimiento no es completo, pero se da un conocimiento
(historia) es base fiable para predecir el comportamiento futuro. Así pro
parcial, o se establecen relaciones con factores que no influyen en el resul
ceden, por ejemplo, las compañías de seguros al determinar sus primas
tado, podemos hacer solam ente predicciones que no son aplicables a para accidentes de automóvil, para seguros de vida en cada grupo de
casos concretos, sino a números más o m enos amplios de casos. Esto da edad concreta, etcétera. Una vez más, no es posible predecir lo que ocurre
lugar a «leyes probabilísticas», cuyo ejemplo físico más común es la lev en cada caso individual, pero sí se puede indicar un porcentaje para un
que relaciona la temperatura y el volumen de un gas con su presión, número de casos comparable al que sirve de base en los estudios esta
atribuyendo ésta a los choques elásticos de billones de m oléculas contra dísticos del pasado.
las paredes del recipiente. Aunque no podemos seguir a cada partícula En un ejemplo físico, antes de conocer las razones intrínsecas de la des
en su trayectoria (conocim iento im perfecto) vem os que no hay razón integración de un núcleo se puede establecer cuál es su vida media, obser
física para esperar una preferencia por m ovim ientos en una dirección vando cómo decae la actividad de una muestra conocida a lo largo del
determinada (factor que no influye). Si todas las direcciones son igual tiempo. Tal vida media no me permite decir qué átomo va a desintegrarse
mente probables, se puede deducir una presión uniforme en todo el gas. antes, ni es aplicable a un número pequeño de átomos, pero es fiable para calcu
Si el número de partículas por unidad de volumen es m ayor habrá más lar el porcentaje remanente después de un tiempo dado en función de esa
choques, y más presión. Lo mismo ocurre si la energía cinética (tem pe vida media. Si yo observo, por ejemplo, dos átomos de C14, cuya vida
ratura) es mayor. media es de un poco más de 5000 años, puede darse el caso de que uno
En el caso de un ejemplo más sencillo, no hay razón físic a para que se desintegre en unos segundos, y otro en un siglo, o que ambos existan
una cara de un dado bien construido caiga hacia abajo con m ás frecuencia sin cambio durante mil años. Solamente en el caso de miles de átom os es
que las otras. Lo mismo puede decirse de las dos caras de una moneda, de esperar que la mitad se desintegren en ese período de tiempo: este es
por eso se afirma la probabilidad de que la mitad de las tiradas salga el significado de «vida media».
cara, y la otra mitad cruz. Pero esta predicción no se hace con confianza
si el número de tiradas es pequeño en el contexto del número de posibili
dades: si tiro el dado 12 veces, me sorprenderá mucho que cada cara, del
1 al 6, salga exactamente 2 veces. Será menos sorprendente que obtenga
6 veces cara y 6 cruz, aunque tampoco pondría mucha confianza en una
96 METAFISICA DE LA MATERIA 97
ACTIVIDAD DE LA MATERIA
El mundo que nos rodea muestra una enorme variedad en sus formas
y en sus propiedades, dentro de una cierta uniformidad que se muestra
también en las interacciones que diversos cuerpos tienen entre sí. Todos
los seres materiales tiene algo en común, y sin embargo, hay grandes
diferencias. El deseo de comprender a la naturaleza lleva espontánea
mente al esfuerzo de reducir la variedad observada a un número lo más
reducido posible de elementos diversos: sin una síntesis, más o menos
amplia, no es posible hacer ciencia ni filosofía. Nos es necesario, por lo
tanto, intentar llegar lo más profundamente posible a la misma esencia
de la materia, para descubrir qué ES por debajo de todas sus manifesta
ciones tan variadas, y así encontrar el fondo de unidad bajo su asom
brosa multiplicidad.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA
parece convertirse en cristal de roca (el hielo en griego se llamaba TEORÍA H1LEMÓRFICA
«crystallos»), del cual se obtiene arena y diversos tipos de m ateriales
sólidos. Correspondiendo a estas hipótesis físicas, existían también sugeren
Anaximandro, m ás especulativamente, propuso como el constitutivo cias de orden filosófico, encaminadas a explicar la transformación de unas
último de la materia un algo indefinido — «apeiron»— , no identificable sustancias en otras. El concepto común d e cambio exigía una cierta perma
con ninguna sustancia conocida. Una vez más, por condensaciones y nencia a través de la alteración, para que el cambio no fuese una simple
rarefacciones y cambios de temperatura este elemento Cínico daría lugar destrucción total, seguida de la creación de algo nuevo. Pero no habría
a la multiplicidad de seres materiales que observamos. cambio real si no dejase de ser algo de lo que era y comenzase a ser algo
A m ediados del siglo V a.C. Empédocles propuso cuatro elementos que no era. Así llegamos a la idea de una «materia prima», común a todos
básicos, de cuyas combinaciones sería posible obtener toda la realidad los seres materiales y que se mantiene a través de todas sus transforma
material: agua, aire, tierra y fuego primordiales, no identificados exacta ciones, y una «forma sustancial» que se pierde en cada cambio para ser
mente con las realidades de ese nombre en la vida diaria. Platón y Aristó sustituida por otra correspondiente al nuevo ser.
teles aceptaron esta idea, con variaciones propias de cada uno. Platón Los nombres sugieren la comparación con el trabajo de un alfarero: el
atribuía diversas formas geométricas a cada elemento, y suponía que se barro es la materia prima común a todas sus obras, pero cada una es espe
podían transformar unos en otros, dando así pie al desarrollo posterior cificada por la forma que se da a ese barro, y es posible cambiar de objeto
de la alquimia (que buscaba, por ejemplo, cambiar metales comunes en con sólo el cambio de forma. En este ejemplo, se trata de «forma accidental»,
oro mediante la alteración de sus proporciones de fuego). que no afecta las propiedades básicas del barro; en la teoría del cambio
Mientras estas hipótesis m anejaban los conceptos de elem entos de sustancial, la forma es la fuente de las propiedades q u e determinan la iden
materia continua e indefinidamente divisible, también en el s.V a.C apa tidad de una nueva sustancia. Podría decirse que la materia es MATERIA
rece la primera teoría de composición basada en unidades indivisibles por tener materia prima, fuente de su extensión y otras propiedades no-
— «átomos»— de varias sustancias esencialmente comunes, pero de dife específicas; es TAL materia por la forma sustancial, puramente activa y
rente tamaño y forma. El número de formas posibles podría ser infinito razón de actividad.
(Demócrito y Leucipo) o finito (Epicuro, [Link] a.C.). Los átom os serían Unida a la materia prima se consideraba la propiedad de «cantidad»,
duros e impenetrables, chocando entre sí en un continuo movimiento manifestada en la extensión, pero no totalmente idéntica a ella. En térm i
dentro de un vacío que era un no-Ser, pero que era tan real como el Ser. nos de continuidad estructural, parecía inexplicable que dos trozos de
Estas ideas, puramente especulativas y sin el apoyo de una metodo plata, por ejemplo, tuviesen las mismas propiedades (la misma esencia),
logía experimental, no condujeron a un desarrollo verdaderamente cien pero diverso peso y tamaño, o que se diesen expansiones y contracciones
tífico que podamos identificar como Física en el sentido moderno: era del mismo trozo por cambios de temperatura. Para explicar tales cam
demasiado ambicioso para aquella época el deseo de com prender de un bios, que no afectaban ni a la materia prima ni a la forma sustancial, se
golpe toda la estructura de la materia. Pero tuvieron consecuencias sobre proponía la existencia real de una propiedad accidental de la que depen
todo para la Química hasta casi la época moderna, por ser el punto de dían esos aspectos medibles cuantitativamente (la «cantidad»), mediante
partida de gran cantidad de experimentos semi-mágicos que, sin conse la cual era también posible que el cuerpo tuviese cualidades sensibles: color,
guir ninguno de los fines buscados (elixir de la vida, piedra filosofal), lleva forma, etc.
ron a aislar e identificar varios de los elementos de nuestro Sistema Perió Esta teoría filosófica se formuló bajo el nombre de Hilemorfismo, de
dico, así como reactivos ácidos y básicos. las raíces griegas «hule» (materia-madera) y «morfé» (forma). Parecía útil
especialmente para explicar transformaciones drásticas como la de un
trozo de madera en ceniza y humo al quemarse, o la de una materia no-
viviente en parte de un ser viviente en el caso de los alimentos. En todo
ello se veía un cambio de propiedades que parecía inexplicable en térm i
102 METAFÍSICA DE LA MATERIA CONSTITUCIÓN DE LA MATERIA 103
nos del núm ero y posición estructural de ingredientes ya existentes, de los compuestos a partir de los componentes (como en el caso de la
especialm ente cuando era necesario dar una razón del nuevo modo de combustión), e incluso prever la existencia y propiedades de nuevos
existir propio de la materia viviente. elementos desconocidos y luego encontrados experimentalmente.
La interacción física que producía el cambio debía destruir la «forma- Así llegamos, en un recorrido que sólo puede apreciarse correcta
previa, y producir la nueva forma «extrayéndola» de la capacidad o mente en un curso sobre Historia de la Ciencia, a lo que hoy se presenta
potencia de la materia prima: algo definido como pura actividad tenía que como la estructura de la materia a diversos niveles:
obtenerse de una realidad totalmente pasiva. Ni la materia prima ni la
forma sustancial podían tener propiedad alguna de por sí, ni existencia — Todas las reacciones químicas (incluyendo las biológicas) se deben a
independiente: solam ente en su unión se daba un ser real, verdadera interacciones entre 92 cuerpos «simples», los elementos del Sistema
materia con propiedades y actividades que la identificaban como un ser Periódico ya formulado en el s. XIX. Cada uno de éstos cuerpos está
concreto. A esta entidad resultante y existente en el mundo observable compuesto de átomos, que son las unidades mínimas con las propie
se la denominaba «materia segunda», especificada por su form a, pero capaz dades características de cada elemento.
de transformaciones no sólo accidentales, sino esenciales. Con la termino — Los átomos difieren entre sí por su masa y por el número de cargas
logía científica actual, se podría hablar de una ley de conservación de la eléctricas. Este número está relacionado con su actividad química.
materia prima a través de todas las vicisitudes de la actividad material — A partir de los experimentos de Rutherford, a principios del siglo XX,
mientras las formas se destruyen y se renuevan. sabemos que las cargas positivas de cada átomo (protones) se encuen
Es posible pensar que esta teoría es de orden abstracto y casi sim bóli tran en un volumen muy reducido, el núcleo, que contiene también
casi toda la masa del átomo. Las cargas negativas (electrones) están
co, y que se refiere a diversos modos de considerar aspectos parciales
distribuidas por un volumen un billón de veces mayor, y apenas con
de la realidad. Sin embargo sus proponentes filosóficos (y más tarde
tribuyen a la masa. El átomo es casi totalmente espacio vacío. Los
también teológicos) han insistido en afirm ar que representa una com po
electrones periféricos son los que tienen las funciones de formar m olé
sición real, entitativa, de todo ser material en su nivel más profundo.
culas o enlaces químicos por atracción electromagnética.
— Cada elemento es lo que es por el número de cargas positivas en el
núcleo, pero hay también partículas pesadas sin carga (neutrones) que
DESARROLLO CIENTÍFICO
contribuyen a su estabilidad y modifican ligeramente sus propieda
des, dando lugar a «isótopos» de muchos elementos al variar el número
La teoría de los cuatro elementos y de la composición de materia y
de neutrones.
forma se mantuvo, prácticamente sin alternativa, hasta el desarrollo de
— Es posible transformar a un elemento en otro mediante procesos, natu
la Química a partir del s. XVII. Las leyes de combinaciones químicas en
rales o artificiales, que dan lugar a un cambio en el número de pro
proporciones constantes o m últiples llevaron a un revivir de la teoría
tones del núcleo. Se da un transmutación nuclear en ese caso, semejante
atómica, cada cuerpo simple (elemento químico) podía sólo dividirse
a la buscada por la alquimia de siglos anteriores.
hasta un tamaño mínimo, que era la última unidad de actividad en las
— Todas las propiedades de la materia de nuestra experiencia son expli
reacciones. Unido esto a la identificación del calor con la energía cinética
cables en términos de número y estructuración de conjuntos de átom os
de las partículas de un cuerpo (gas, líquido o sólido), se pudo interpretar
o de las partículas que los forman. Todos los cambios de propiedades
la contracción o expansión producida por cambios de temperatura con
son igualmente explicables en esos términos. Incluso en los seres vi
el resultado de menor o mayor agitación de esas partículas y el efecto
vientes, cada átomo sigue comportándose física y químicam ente, de
de sus choques. No era preciso recurrir a una «cantidad» distinta de la manera idéntica a como lo hacía antes de ser parte del ser vivo.
esencia de los cuerpos o de su movimiento.
Con el desarrollo de la Física, identificando la carga eléctrica y la masa A esta descripción, aplicable a los seres m ateriales en su estado
propia de cada átomo, se hizo posible también predecir las propiedades normal, debemos añadir las indicaciones de estructuras y propiedades
104 METAFÍSICA DE LA MATERIA CONSTITUCIÓN DE I.A MATERIA 105
que solam ente se m anifiestan en condiciones peculiares, especialm ente PROBLEMÁTICA FILOSÓFICA
en choques de alta energía, bien producidos naturalmente (rayos cósmicos)
o en el laboratorio. En esos casos se encuentran numerosas partículas Con esta base de datos de las ciencias actuales podemos ya formular
nuevas, que no forman parte de la materia como constitutivos normales, las preguntas metafísicas que recogen, en parte, las preocupaciones de
y que tienen una existencia muy efímera. Cientos de tales partículas están los filósofos primitivos, presentes todavía en los problemas de nuestro
clasificadas en tres familias principales: bariones, mesones y leptones. El tiempo. Reduciremos a tres las formulaciones que nacen del tema:
trabajo m ás importante de la física en los últimos 50 años ha sido el de
reducir tal multiplicidad a un esquema que permita encontrar orden y a) ¿Hay diferencias esenciales entre los diversos cuerpos de la naturaleza novi-
vicnte?
tal vez, unidad en tantos componentes aparentemente «inútiles» de la
b) Los elementos más básicos de la materia ¿tienen una naturaleza ontoló-
realidad material. Como decíamos al comenzar este tema, la ciencia exige
gicamente simple o compuesta?
simplicidad en sus explicaciones.
c) ¿Qué significa para la comprensión de la materia la equivalencia de masa y
Durante los últimos años se ha llegado a una teoría que perm ite expli
energía?
car todas las partículas elementales como agrupadas en leptones (electro
nes y neutrinos, en tres «generaciones») y «quarks» (también en tres gene Finalmente, por su relación con lo anterior, tanto histórica como con
raciones). Los quarks son indetectables directamente, y componen los ceptualmente:
bariones y mesones que responden a la interacción nuclear fuerte. Exis
d) ¿ Es la materia indefinidamente divisible (continua) o hay que aceptar compo
ten en tres tipos distintos (tres «colores») para cada una de dos variedades nentes últimos indivisibles?
posibles en cada generación («sabores»). En total, 18 quarks y 6 leptones
son los constitutivos de la materia, más otro número igual para la «anti En todos estos problemas debemos distinguir cuidadosamente lo que
materia'. Todavía deben añadirse las partículas portadoras de campos, se puede considerar demostrado, experimentalmente o por deducción
especialmente el fotón y el gluón, no formadas por las anteriores, y posi lógica, de lo que es plausible o simplemente posible, pero no demostrado
blemente el gravitón, nunca detectado todavía. o necesario.
Es claro que la explicación de la estructura material dista mucho toda
vía de la sencillez que intuitivamente deseamos. Se han propuesto otros a) Diferencias Esenciales
esquemas de unificación de partículas en términos de otras más básicas
(«rishones», en dos variedades o tres, «supercuerdas»), pero no es posible Una diferencia, entre varias realidades que comparamos, puede ser
saber cuál de estas hipótesis llegará a dar fruto en forma experim en esencial o accidental. En nuestro contexto, llamaremos accidentales aque
talmente verificable. llas diferencias que pueden explicarse adecuadamente por un cambio en
Lo que sí podemos afirmar, como trasfondo de toda la variedad des el número o disposición estructural de componentes del cuerpo. Si tal
crita, es que todas las partículas tienen en común el ser totalmente trans explicación es claramente insuficiente, deberemos aceptar que se da una
formables en energía, y el poder sintetizarse a partir, por ejem plo, de la diferencia esencial, y que ningún cambio en el núm ero o posición de
energía cinética de un choque. Esta propiedad nos indica la unidad básica partículas, por ejemplo, dará lugar a que se transforme un tipo de m ate
de toda la materia, entendida en el sentido ya explicado de «todo aquello ria en el otro que consideramos. De encontrarse cambios esenciales en
que muestra alguna interacción por alguna de las cuatro fuerzas de la el mundo físico, su explicación exigiría postular que la materia es esen
física». cialmente compuesta.
Cambios químicos solían considerarse esenciales: cuando el Cloro (gas
corrosivo) y el Sodio (metal, conductor de la electricidad) se combinan
para formar sal común (sólido cristalino, transparente, no conductor,
soluble en el agua) da la impresión de que algo totalmente nuevo ha
106 METAFÍSICA DE LA MATERIA
CONSTITUCIÓN DE LA MATERIA 107
com enzado a existir, con propiedades incluso opuestas a las de sus com
Todavía es indicación de una identidad básica el hecho de que todas
ponentes, y que no podrían atribuirse a simple reestructuración de las
las partículas conocidas pueden obtenerse de pura energía y son todas
partículas originales, o a un cambio en su número. Sin embargo, hoy se
también transformables en ella (rayos gamma). Como no parece aplicable
explican todos los cambios como debidos a la interacción de los átomos
a la pura energía la composición hilemórfica, al menos en su forma tradi
en la molécula de cloruro sódico. Los átomos mismos permanecen inalte cional, no puede exigirse lógicamente que posean tal composición las
rados, siendo capaces de las reacciones nucleares o radioactividad que realidades materiales (partículas de cualquier tipo) que se transforman
les son propias.
en ella.
Esto es también verdad en el caso de incorporación de una sustancia Las razones de orden puramente filosófico para afirmar la composi
a un organismo vivo: los átomos pueden seguirse en sus funciones den ción real de toda materia son de dos tipos: la necesidad de dos princi
tro de cada órgano por sus propiedades que aún m uestran, lo mismo pios distintos (acto y potencia ) como raíces de la actividad y pasividad, y
que antes de ser asimilados. No hay, por tanto, razón alguna para afirmar la exigencia de algún tipo de dualidad para que la esencia, de por sí ilimi
que ocurren cambios sustanciales en estos casos. tada, se encuentre realizada en diversos individuos de la misma natura
Si la química, aun biológica, no da base para una composición hile- leza específica. Veamos su fuerza probativa dentro de la argumentación
mórfica que se propone para explicar cambios esenciales, tampoco tene filosófica.
mos que invocar tal teoría para transformaciones nucleares: un elemento En el orden conceptual, es verdad que se distinguen actividad y pasi
se transforma en otro solamente por cambiar el número de protones en vidad como dos categorías opuestas, pero esto no prueba necesariamente
su núcleo, y sus nuevas propiedades pueden predecirse como conse una composición real. Es posible hablar de capacidades activas y pasivas
cuencia de la nueva distribución de cargas electrónicas a que el número del espíritu humano, por ejemplo, sin deducir de su existencia que el
atómico da lugar. espíritu es también compuesto. Tal vez sea suficiente afirmar que todo
A nivel subatómico son también consecuencia de la nueva estructu lo que es finito es susceptible de cambio, de algún tipo de «crecimiento»,
ración de quarks los cambios protón-neutrón y viceversa. Sin embargo que es un aspecto pasivo, mientras tiene también actividad propia. Natu
debemos aceptar la transformación de un tipo de quark en otro por la ralmente, esto sería aplicable a toda materia, simple o compuesta.
interacción nuclear débil; en tal caso, no conocemos ninguna estructura El argumento tomado de la «individualización» de la esencia en muchos
más básica que permita de nuevo atribuir el cambio a reorganización de seres de la misma especie tampoco es convincente como prueba de com
número o disposición de partículas más elementales. Lo mismo habría posición real, aunque, una vez más, nos encontremos con dos conceptos
que decir si los quarks y leptones son mutuamente transformables: aun que se combinan en abstracto. Tan difícil es explicar la multiplicidad de
que se han propuesto pre-quarks u otros elem entos más básicos para seres idénticos (por ejemplo, electrones) si son compuestos como si son
todas las partículas, no hay nada aceptado generalmente ni, menos aún, simples: las partes de que se compondrían son también idénticas, y lo
apoyado por datos experimentales. es su unión y el resultado de ella.
Por todo lo dicho no es demostrable la composición real de los seres
materiales a ningún nivel. Como la teoría que propone tal estructura no
b) Naturaleza Simple o Compuesta está exenta de dificultades muy serias desde el punto de vista filosófico,
la presentamos solamente como un intento de gran interés e influjo histó
Hemos visto que los argumentos para la composición esencial de la rico, pero que no nos dice nada verdaderamente nuevo acerca de la
materia, en términos de un elem ento permanente (materia prima) y otro materia.
cambiante (forma sustancial), no son válidos a la luz de la ciencia moder
na aplicada al caso de los cambios químicos, biológicos o nucleares. Sola
mente en el caso de la transformación de partículas nos encontrábamos
con algo distinto.
108
METAFÍSICA DE LA MATERIA CONSTITUCIÓN DE LA MATERIA 109
reducir a una formulación unitaria todas las interacciones, y buscando Usando estos conceptos, es obvio que una realidad extensa es divisi
algún esquem a que perm ita ver a todas las partículas «elem entales» ble, en el sentido propuesto, si tiene diversas localizaciones para sus partes.
como resultado de una o dos entidades verdaderamente últim as. No es Cualquier división, real o meramente designativa, implica Lina menor dife
posible predecir ni cuándo ni cómo llegará a su fin este esfuerzo. Se han rencia de localización en las partes que en el todo. M ientras haya una
propuesto nuevos laboratorios gigantes para alcanzar energías cada vez diferente carga localizante en los extremos, será posible hablar de divisi
mayores, que tal vez permitan encontrar estructura en los quarks y lep- bilidad. Solamente cuando toda la realidad material considerada tenga
tones como antes se encontró en el átomo y el protón, pero el esfuerzo una localización única, siendo inextensa, pierde sentido el afirm ar que en
económico y científico se agiganta, posiblemente más allá de lo que hoy ella pueden aún designarse partes menores.
parece factible sin tener pistas seguras para el trabajo. Si la carga localizante se considera discreta, en el mismo sentido que
lo es la carga eléctrica, en cada cuerpo extenso habrá un núm ero fin ito
de tales cargas. Cuando el proceso de división alcance una fracción del
d) D ivisibilidad de la Materia cuerpo en que solamente hay dos cargas localizantes, la divisibilidad
queda restringida a la separación de tales cargas (unidas a las dos últi
Tal vez la pregunta m ás discutida, al hablar de la estructura de la mas partes reales). No es posible hablar de una divisibilidad indefinida
materia, sea la de su posible continuidad o discontinuidad básica. Ya sin postular un número inagotable (infinito) de cargas localizantes en
hemos visto que desde la antigüedad se encuentran ambas opiniones: cualquier trozo de materia, por pequeño que sea. Tal multitud infinita
Aristóteles y sus seguidores hasta nuestros días defendiendo la conti lleva a verdaderos absurdos lógicos: o hay infinitos mayores que otros,
nuidad, con su consecuencia de divisibilidad indefinida, y los atomistas o todos los cuerpos tienen el mismo número de cargas localizantes, y,
sosteniendo la discontinuidad, con últim as partículas indivisibles, a como consecuencia, la misma extensión y dimensiones. Podría argüirse
pesar de tener forma y tamaño que hace posible distinguir los diversos también que una multitud infinita de localizaciones diversas corresponde
elementos. a tamaño infinito, y a exigir que todos los cuerpos estén compenetrados,
No es problema el afirm ar la indivisibilidad por razones de «dureza» al ocupar todos el mismo volumen infinito.
o por necesitarse una cantidad mínima de materia para que pueda existir Suele afirmarse que tales consecuencias ilógicas contra una multitud
de hecho y tener la actividad propia de ella: tales razones son plausi infinita de partes no son aplicables a partes «posibles», pero no realizadas
bles, y pueden admitirse al m ismo tiempo que se afirma que esas partí de hecho como tales partes, y se aduce el ejemplo de la serie infinita de
culas indivisibles son extensas. La indivisibilidad discutida generalmente fracciones de razón 1/2 cuya suma tiende a la unidad. Pero en el caso
es la que se basa solam ente en el aspecto espacial: m ientras algo tenga que describimos las partes, para ser tales desde el punto de vista de la
algún tamaño, será posible considerar que en ello se dan tamaños parcia extensión, necesitan tener cada una un «algo» real, distinto, previo a toda
les. Por eso es preferible enunciar la pregunta de esta sección de forma designación o división, que es lo que llamamos «carga localizante». Las
más explícita: ¿es posible siempre designar dimensiones menores en cualquier partes son posibles como tales solamente si tienen ya, de hecho, cargas
partícula elemental? Si se responde afirm ativam ente, se sostiene que la localizantes distintas. Como consecuencia, una multitud infinita de partes
materia es siempre continua; si se niega, se considera a la materia como posibles exige una multitud infinita de cargas localizantes reales, ya
básicamente discontinua, compuesta de unidades inextensas. presentes en el cuerpo extenso, y las objeciones indicadas siguen siendo
Ya hemos visto, en el tema correspondiente al espacio, que la idea de válidas.
extensión se explica como el resultado de una extraposición de partes, Si se considera la carga localizante como de carácter intensivo, como
cuya razón hemos encontrado de forma lógica en la «carga localizante» la temperatura, parece que sería posible considerar su divisibilidad inde
distinta para cada una de las partes del objeto extenso. Es una aplica finida, de modo que varíe de un punto a otro de una manera continua,
ción del análisis llevado a cabo sobre la idea de lugar y de distancia como pero sin que sus fracciones lleguen nunca a ser mínimos de valor abso
debida a esa diversidad de lugar, real y objetiva. luto. Aun así, es claro que cada punto tiene una localización diversa del
112 METAFÍSICA DE LA MATERIA CONSTITUC1ÓN DE LA MATERIA 113
contiguo por una diferencia real, por mínima que sea, y la infinitud de tura material es discontinua, se dan fuerzas de repulsión que no actúan
puntos contiguos nos lleva otra vez a los absurdos antes indicados. Ni solamente sobre el punto de contacto, y la presión se ejerce sobre un área
es satisfactorio afirm ar que la diferencia es «infinitamente pequeña», y que finita. Razonamientos semejantes permiten también solucionar dificul
la sum a de infinitos infinitesimales es finita: aun concediendo el paso tades geométricas propuestas contra la discontinuidad real: ejem plos
de la abstracción matemática a la realidad, si la diferencia es verdadera conocidos son el que dos círculos concéntricos tendrían el mismo número
m ente infinitesim al, no puede ser todavía menor, y llegamos una vez de puntos reales, o que la diagonal de un cuadrado sería igual a su lado.
más a algo ya indivisible, aun conceptualmente. La Geometría trata de abstracciones y conceptos que no tienen por qué
Hem os indicado previamente que la ciencia actual sugiere mínimos verificarse exactamente en la materia.
de espacio y e tiempo, en una estructura material últimamente discon ¿Qué ES la materia, visto todo lo anterior? Podemos solamente des
tinua. Pero se podría decir que tales mínimos todavía tienen un valor cribirla a diversos niveles de estructura y de actividad, utilizando esta
no-cero, y permiten asignar valores menores, aunque no se encuentren misma actividad para definirla, como se indicó en el tema anterior. Ni
realidades ni procesos que no exijan, por lo menos, esas magnitudes de masa ni extensión parecen ser necesarias para tener partículas reales;
Planck. No es el tamaño de Planck una prueba de que la extensión misma tampoco podemos insistir en una posición determinada ni única en el
se basa en lo inextenso ni tampoco en la continuidad. espacio, como nos indican los datos experimentales acerca de la interfe
Podemos, en cambio, aceptar como una indicación de la estructura rencia de electrones y el efecto túnel. Tampoco es posible exigir la impe
discontinua de la materia los datos y cálculos que consideran al electrón netrabilidad, tan obvia como característica macroscópica. No solam ente
y otros leptones como carentes de diámetro real. Experimentos de cho es la materia ordinaria una nube tenue de partículas separadas por gran
ques a muy alta energía exigen el tratar a tales partículas como punti- des espacios vacíos, sino que en algunas situaciones descritas en la Astro
formes para obtener resultados de acuerdo con lo observado. Las partí física nos vemos obligados a aceptar que se dan densidades de hasta mil
culas compuestas de quarks sí muestran un diámetro no-cero, pero sus millones de toneladas por centímetro cúbico, equivalentes a encerrar la
elementos internos podrían ser también inextensos. masa de medio millón de Tierras en un radio de 10 kms.
Ni es éste el límite absoluto: en el colapso total que da lugar a un «agu
jero negro», cualquier cantidad de materia desaparece del mundo obser
DIFICULTADES - CONSECUENCIAS vable para contraerse, teóricamente, sin límite, hacia radio cero. En tales
circunstancias, se dice que la materia desaparecida queda fuera del espa
Queda ya subrayada en varias ocasiones la falta de una síntesis satis cio y del tiempo, sin más actividad pensable que el causar la distorsión
factoria entre Relatividad y Mecánica Cuántica, entre partículas y ondas, espacial que identificamos con su campo gravitatorio. Ningún observa
entre campos continuos y saltos discontinuos de energía. Tal vez una dor ni instrumento puede introducirse en el volumen m arcado por el
estructura granular, incluso del vacío físico, sea lo más acorde con la radio de Schwarzschild para decim os qué ocurre tras ese «horizonte de
ciencia actual, al mismo tiempo que satisface los argumentos filosóficos sucesos»: sería un viaje inútil, pues ninguna señal puede salir al exterior
que se han expuesto en favor de la divisibilidad limitada. del espacio cerrado sobre sí mismo donde pueden perderse hasta m illo
Como última consideración sobre el problema, puede utilizarse el con nes de estrellas. Tales «monstruos» son ya parte ineludible de la ciencia
cepto de discontinuidad para insistir en que las figuras y operaciones actual, y se confirma más y más su existencia en los núcleos de galaxias
matemáticas son abstracciones de la realidad, y no tienen que aplicarse y como resultado final de la evolución de estrellas de gran masa.
exactamente a ella. Por ejem plo, la hipótesis de una esfera perfecta y
continua, descansando sobre un plano igualmente perfecto y continuo,
lleva a predecir una presión infinita en el punto de contacto, por tener
éste un área cero Ai no darse realmente esferas ni planos perfectos, la
situación no presentará dificultades reales: además de que toda estruc
V III
O R IG E N D E L U N IV E R S O
El siguiente paso se enuncia como necesario para el trabajo científico definitiva que una evolución futura parecía impensable. El relato bíblico
sobre la totalidad del Universo: asumimos que el entorno accesible a nuestra del Génesis utiliza una descripción semejante, aunque afirmando clara
observación es representativo de todo lo que existe. No nos encontram os en mente la total independencia de Dios con respecto a la materia y su con
un rincón peculiar, porque no hay — al menos en grandes escalas— rinco trol completo sobre ella.
nes m ás peculiares que los demás. Esta homogeneidad del Universo va Contrapuesta a la infinitud temporal (eternidad) se aceptaba la fm itu d
unida a su «isotropía»: no hay direcciones especiales. Por tanto, cualquier espacial y se intentaba resolver el problema de sus lím ites con alguna
observador, dondequiera que se encuentre, debe obtener una imagen igual esfera imaginaria que encerraba todo lo observable, tal vez con un espa
del Universo que le rodea dentro de su radio de acción. Este «Principio cio vacío sin límite a su alrededor. Sin una idea clara de fuerzas y estruc
Cosmológico» es metodológicamente conveniente y aun necesario, si bien turas cósmicas, parecía aceptable un Universo finito, limitado y estático.
no estrictam ente demostrable, pero se apoya en la observación de zonas Pero ya Newton se vio obligado a admitir que una masa finita, som eti
amplias del cielo en todas las direcciones, que siem pre m uestran las da a fuerzas gravitatorias en un Universo estático, llevaría a una con
mismas estructuras y componentes. Como consecuencia se exige que el tracción catastrófica hacia el centro de masa. Esto le llevó a suponer una
Universo no tenga «bordes»: de tenerlos, las zonas límite serían distintas masa infinita, sin centro ni bordes, evitando así el colapso hacia un punto
de las centrales en el panorama observable en direcciones opuestas. concreto.
Si a lo dicho se añade la hipótesis de que el Universo debe ser igual Por otra parte, según la Ley de Gravitación propuesta por el mismo
para todo observador también en todo tiempo, tenemos el llamado (por Newton, una masa infinita daría lugar a un potencial infinito en cada
sus proponentes) «Principio Cosmológico Perfecto», que niega todo límite punto, con lo cual no podría haber las diferencias de potencial necesarias
temporal y toda evolución de conjunto, aunque admita la evolución local para que existan fuerzas gravitatorias netas. Tampoco sería estable la
de sistemas de tamaño reducido en comparación con la totalidad, como distribución de masas: aun con infinitas masas en todas direcciones, las
serían estrellas y aun galaxias enteras. Este punto de vista necesariamen concentraciones locales o desequilibrios transitorios llevarían al colapso
te niega un comienzo o un fin del Universo: debe ser eterno e inmutable a por lo menos en ámbitos parciales. No es posible afirmar la validez de
pesar de todos los procesos locales de cambio, que incluyen la formación las leyes físicas y admitir un Universo estático simultáneamente.
y muerte de estrellas en tiempos físicamente calculables. La consideración física de las estrellas como sistemas finitos produc
Las consecuencias físicas de aceptar sim ultáneam ente las afirm acio tores de energía también presentaba una doble paradoja: un número infi
nes de cada Principio Cosmológico deben formar la base de un raciocinio nito de estrellas, homogéneamente distribuidas por el espacio, y de dura
que tiene implicaciones filosóficas importantes con respecto a la estruc ción ilimitada, debía producir una bóveda celeste tan brillante de noche
tura total del cosmos, su origen y su evolución futura. No es suficiente como la misma superficie del Sol (paradoja de Olbers). Y no era posible
proponer hipótesis más o menos plausibles pero sin base experimental: tampoco admitir que un sistema finito mantuviese la producción de ener
lo que el Universo es hoy depende de lo que fue en el pasado, y su futu gía indefinidamente; en realidad, hasta el descubrimiento de la energía
ro depende también de las condiciones actuales y del proceder de la nuclear, las reacciones químicas solamente podían explicar para las estre
materia según las leyes físicas que lo rigen. llas una duración máxima de unos millones de años, claramente inferior
a las edades geológicas que indican la existencia de vida en la Tierra (con
exigencia de radiación solar) durante miles de millones de años.
DESARROLLO HISTÓRICO En 1916 Einstein propuso en su Teoría General de la Relatividad un
modelo de Universo fin ito pero ilimitado, y en expansión o contracción,
Los sistemas filosóficos más antiguos, sin datos científicos en que apo no estático. En términos geométricos se describe el espacio observable tri
yarse, admitían una existencia eterna para la materia, al menos en un esta dimensional como la cuasi-superficie de una hiperesfera de 4 dimensiones,
do caótico. La acción de dioses (nacidos de esa misma materia) produciría que tiene volumen finito pero no presenta bordes, cum pliendo el princi
por etapas diversas las estructuras hoy existentes, tal vez en forma ya tan pio de homogeneidad espacial, aunque evoluciona en el tiempo. Es, en
118
m e t a f ís ic a d e la m a t e r ia ORIGEN DEL UNIVERSO 119
una dim ensión más, un m odelo análogo al de la Tierra esférica, con su Con diversas formulaciones matemáticas y diversos «m odelos» de
perficie finita, pero sin límites o bordes, por tratarse de una superficie evolución, esta hipótesis se ha ido afianzando cada vez más, a pesar de
curva cerrada. que muchos cosmólogos se resistían a aceptar un «comienzo» total del
Porque los datos experim entales de su tiempo no apoyaban este Universo que implica preguntas meta-físicas acerca de la razón de su
modelo, Einstein introdujo una fuerza repulsiva hipotética («Constante existencia. Por tal actitud y por dificultades originales de compaginar
Cosmológica») cuyo papel sería el contrarrestar a la gravedad a grandes edades con cálculos de evolución estelar, Hoyle, Bondi y Gold propu
distancias, para permitir un Universo estático. Pronto se demostró mate sieron en 1948 su Teoría del Estado Estacionario o de la Creación Continua,
m áticamente (por Friedman) que aun así, el equilibrio estático era ines basada en el Principio Cosmológico Perfecto, que aceptaba la expansión
table, y que cualquier perturbación en la distribución de masas debería pero sin cambio de densidad, por mantenerse ésta constante gracias a la
llevar a la expansión o contracción. aparición espontánea de nueva materia que compensa el aum ento de
El refrendo experimental a las ideas originales de Einstein lo aportó volumen.
el descubrimiento de Hubble, a fines de la década de 1920-30, de que Tanto desde el punto de vista físico como filosófico, ambas alternati
todas las galaxias fuera del «Grupo Local» muestran un efecto Doppler vas exigen un comienzo de materia (creación), bien en un solo acto en el
en su espectro que tiene una interpretación obvia como indicativo de una pasado, bien en multitud de actos en forma continua a través del tiempo.
velocidad de alejam iento proporcional a su distancia del observador. Pero en este segundo caso, el Universo como totalidad podría ser eterno,
Unido al postulado de hom ogeneidad del Universo, este alejam iento al menos en cuanto los datos experim entales no serían prueba de un
implica una expansión uniforme del espacio, que arrastra consigo a las comienzo.
galaxias, de forma que ninguna es el centro. Las galaxias se comportan
como motas de polvo en la superficie de un globo que se hincha: desde
cada una se observaría por igual que todas las demás se alejan, tanto DATOS EXPERIMENTALES
más rápidamente cuanto mayor es su distancia original.
Esta interpretación lleva consigo, claramente, el afirm ar que las etapas La comprobación experimental que permite distinguir entre el mo
anteriores del Universo eran de m ayor densidad y temperatura, con volu delo estático y el evolutivo se concreta en tres predicciones opuestas.
men cada vez menor según vamos hacia el pasado. Cuando toda la masa Según el modelo de Creación Continua:
se encontrase arbitrariamente próxima a volumen cero, y a temperatura
— No hubo una fase primitiva de alta temperatura y densidad; el espacio
y densidad también elevada en proporción inversa, tendríam os un co debe contener solamente radiación atribuible a las estrellas.
mienzo explosivo de la expansión. Esto es lo que se indica con el nombre
— La abundancia relativa de los diversos elementos debe explicarse sola
de la «Gran Explosión», o «Big Bang», con el nombre inglés que ya se ha mente en términos de evolución estelar: no hubo una etapa de síntesis
hecho común.
nuclear previa a las estrellas.
Es posible, determinando numéricamente la relación velocidad-dis — No debe encontrarse ningún tipo de objeto astronómico en el pasado
tancia (constante de Hubble), el asignar una edad al Universo desde ese lejano (visible a gran distancia) que no se encuentre igualmente en el
comienzo explosivo. Todavía hay una incertidum bre entre valores de 55 presente (visible en nuestro entorno cercano).
kms y 100 kms por segundo por cada m illón de parsecs de distancia
(parsec=3.26 años-luz), que corresponden a edades entre 20 y 10 eones Las predicciones son exactamente opuestas para el m odelo evolutivo
(eón = 1000 millones de años). Medidas recientes, sobre todo con obser del Big Bang.
vaciones realizadas desde órbita terrestre (Telescopio Hubble) han redu En 1965 Penzias y Wilson detectaron una radiación de fondo, en forma
cido el margen de error hacia un valor aproxim ado de 70 km por segun de ondas de radio, que llena todo el espacio con ondas correspondientes
do por millón de parsecs y una edad desde el Big Bang de 14 eones a una temperatura de 3 Kelvin (grados medidos a partir del cero abso
aproximadamente. luto), tal como se esperaba del Big Bang. La abundancia de Helio en
120 METAFÍSICA DE LA MATERIA ORIGEN DEL UNIVERSO 12 1
estrellas jóvenes y muy antiguas resultó ser casi idéntica, demostrando Al afirmar que el Universo tuvo un comienzo, la Cosmología cientí
así que ese Helio no era producto de la evolución estelar, sino de una fica nos dice que la aplicación de las leyes físicas a etapas previas del
fase de alta temperatura previa a la formación de estrellas. La misma Universo lleva a unas condiciones extremas, en donde no podem os a-
proporción de Helio se encontró igualm ente en nubes intergalácticas, vanzar con seguridad aplicando nuestros conocimientos actuales. Pare
donde no ha habido estrellas. Y el Deuterio (hidrógeno pesado), que no ce fundada la descripción de procesos físicos a partir de la primera m illo
se forma sino que se destruye en las estrellas, existe también en la pro nésima de segundo; tal vez sería posible hablar de cuando la materia
porción esperada según la física de la Gran Explosión. Finalm ente, el había existido solamente una billonésima de segundo. Pero el deseo de
descubrimiento de quasares a gran distancia, pero no en las zonas rela descubrir el estado más primitivo posible del Universo nos em puja hacia
tivamente cercanas del espacio, indicó claram ente una evolución del un tiempo cero, con consecuencias absurdas: llegará la densidad a valo
Universo, pasando por diversas fases con procesos distintos en cada res infinitos y también la temperatura, negando la posible aplicación de
etapa. nuestras ecuaciones en una situación de «singularidad».
Por estas pruebas experimentales, corroboradas más y más en años Físicamente puede evitarse tal situación si se acepta la aplicabilidad
recientes, puede decirse, en palabras de Yakov Zeldovich, que la Teoría del espacio mínimo y el tiempo mínimo de Planck: nunca habría un radio
de la Gran Explosión «es parte tan firm e de la ciencia moderna como puede cero para la materia, ni un tiempo cero. Debemos también hacer notar
serlo la Mecánica de Neivton»: no hay una alternativa científica. Es inelu que todo proceso físico exige algún tiempo para ocurrir: en un tiempo
dible admitir que el Universo ha tenido un comienzo de alta densidad y estrictamente cero no ocurre nada, ni es posible, por tanto, hablar de evo
temperatura, y que evoluciona. Otros detalles son cuestionables física lución.
mente, pero no tienen importancia filosófica. Desde un punto de vista esclusivamente m atem ático, Stephen
Hawking ha desarrollado una solución de las ecuaciones que describen
al Universo que no lleva a una singularidad ni en su comienzo ni en los
CONDICIONES INICIALES agujeros negros, incluyendo el que se produciría en un colapso total. Para
ello, hace uso de una variable —«tiempo imaginario»— que es equivalente
Todavía se han dado intentos, más o menos elaborados, de negar un a negar un comienzo. Sin embargo, Hawking mismo concede que en el
comienzo postulando una fase previa, de contracción, de duración ilimi tiempo real sí hubo un comienzo, y esto es lo único que puede tomarse en
tada («infinita»). Al darse las condiciones de altísima temperatura y den cuenta al hablar de la evolución del Universo real. No es extraño que una
sidad del Big Bang, toda huella de esa hipotética fase anterior quedaría ecuación nos ofrezca soluciones formales, sin contenido, al mismo tiempo
destruida, y nos sería siem pre im posible el saber nada de ella. En un que otras que describen fenómenos físicos, y la selección se hace aplican
«Universo cíclico» se afirma su eternidad por fases alternas de contrac do la lógica del mundo real.
ción y expansión, sin un verdadero comienzo ni final. El afán científico de buscar las condiciones más primitivas posibles, que
Estas teorías deben juzgarse por su valor dentro de la metodología cientí es el significado de buscar un «comienzo», se manifiesta actualm ente en
fica, pues se proponen como tales. Con este criterio, debe decirse que no los esfuerzos de conseguir una síntesis de todas las interacciones de la
tiene valor alguno una hipótesis no verificable, como la de la contracción materia, que se mostrarían como una fuerza única en las condiciones de
previa en un tiempo infinito. Ni es físicamente afirmable tal proceso: en máxima densidad y temperatura de los momentos próximos al tiempo
un tiempo infinito en el pasado: la densidad sería cero, y a partir de cero de Planck. No es posible en esta asignatura el detallar las diversas Teorías
no puede darse contracción. Se hace necesario afirm ar valor no-cero en de Gran Unificación, que se elaboran desde diversos puntos de vista y
un tiempo fin ito, con lo que llegam os una vez m ás a un com ienzo. La predicen nuevas partículas o formas de materia sin comprobación expe
hipótesis del Universo cíclico tiene, además, obstáculos insuperables, rimental hasta la fecha, incluyendo «defectos del espacio», como las llama
tanto teóricos como experimentales, según veremos al hablar del fin del das «cuerdas cósmicas» (volúmenes de spacio vacío con diversas propie
Universo. dades, geométricas y una densidad de energía que aparece como masa
12 2 METAFISICA DE LA MATERIA
ORIGEN DEL UNIVERSO 123
im plica y produce cambio. Así llegam os a la afirm ación del Universo Autores que quieren evitar las consecuencias filosófico-teológicas que
com o contingente, y, por tanto, creado, porque tiene que recibir su exis
hemos descrito acuden a hipótesis de una «creación» equívoca, sin Crea
tencia de un Ser no material. Tal afirmación es independiente del tiem
dor, en que el Universo aparece espontáneamente por una fluctuación
po, y es igualmente aplicable aun en el caso hipotético de un Universo cuántica del espacio vacío, como se acepta que aparecen pares de partículas
eterno. Por eso es poco profunda, y falta de contenido filosófico, la afir y antipartículas, al menos «virtuales». A esto se añade frecuentemente la
m ación de Hawking al decir que si el Universo no tuvo comienzo, no es afirmación de que en un tiempo indefinidamente amplio todas las posibi
necesario exigir un Creador.
lidades se realizan de hecho, y así no es necesario explicar el que este
Todavía es posible ahondar más en el concepto de contingencia desde Universo tenga tales características concretas: es uno de una multitud
el punto de vista de las condiciones iniciales. El acto de creación, porque infinita en que se dan todas las variaciones de parámetros posibles.
determina a un ser que puede tener toda una variedad de m odos de Este razonamiento se basa en una afirmación implícita equivocada,
existir, ha de determinar todas las propiedades con las cuales de hecho pues da por aceptada la existencia (sin explicación alguna) de un vacío
comienza. No es posible decir «Hágase el Universo» y que éste comience físico que ya hemos visto repetidamente ES materia, y que tiene deter
a existir con tal cantidad de materia y no otra, con tal temperatura y no minadas propiedades y leyes que se invocan para afirmar la aparición
otra, con tales fuerzas y características y no otras: no hay razón suficiente de los pares de partículas. El equiparar la NADA a ese vacío, para decir
para ello en un acto creativo «en general». luego que el Universo aparece espontáneamente de la nada, es un juego
Como dice Wheeler: «mutabilidad implica ajustabilidad; el Universo tuvo de palabras totalmente equívoco. Tan difícil es explicar la existencia de
que ser ajustado en su prim er momento para comenzar con las propie ese vacío físico con sus energías y sus modos concretos de actuar como
dades correctas para dar lugar a la vida inteligente». Aun sin incluir esta puede serlo el explicar que las partículas se produzcan independiente
última afirmación como parte del raciocinio, la necesidad de una elección mente de él.
de propiedades entre el abanico ilim itado de posibilidades se sigue lógi Tampoco es metodológicamente correcto el afirmar, sin prueba ni
camente de lo que es el acto creativo de algo que por sí mismo es NADA. posible comprobación, que se dan infinitos universos con todas las pro
piedades posibles. Es un subterfugio comparable al de pedir que se den
CREACIÓN - ¿AZAR? realmente todos los valores posibles en una tirada de dados, para que
las probabilidades que indica el cálculo matemático se realicen, cada una
También es posible argüir que la elección de parámetros iniciales a en un universo distinto.
partir de un número ilimitado de posibilidades exige un conocimiento de
todas esas posibilidades, y una razón para elegir una concreta para reali
¿INFINITUD ESPACIAL?
zarla. Así se llega a la afirmación de una inteligencia infinita, que actúa
libremente (un ser personal) con un fin para crear: todo el que actúa Para terminar este tema, debemos volver a tratar de la posibilidad de
inteligentemente lo hace con alguna finalidad. No tiene sentido hablar dimensiones de valor infinito dentro del Universo real. Ya hemos indi
de un «Creador no-personal» ni de una «naturaleza» personificada en senti cado las paradojas físicas que se siguen de postular una masa infinita
do metafórico, que termina siendo el m ism o universo m aterial cuyo junto con una duración infinita en el pasado. Prescindiendo de ésta, cabe
origen se busca. Ni puede ser la creación el resultado de un «azar» sin solucionar la paradoja de Olbers, e incluso la paradoja gravitatoria, afir
contenido real, ni en el hecho mismo de comenzar a existir ni en la deter mando que el Universo no ha dado tiempo suficiente para que la luz o
minación de condiciones y parámetros iniciales. El azar, como se expli la fuerza gravitatoria de las regiones más distantes haya viajado hasta
có al tratar de las leyes físicas, no es una forma de la m ateria, ni una un observador. Y se aduce como consecuencia necesaria de la falta de
fuerza, ni un agente al que pueda atribuirse un fenómeno: no tiene otro masa crítica en un Universo Einsteniano el que sea espacialmente infinito,
contenido que el negar relaciones reales de influjo mutuo entre hechos por tener curvatura negativa o nula correspondiente a superficies que no
que se quieren considerar conjuntamente. se cierran sobre sí mismas.
126
ME TAFÍ SI CA DI I \ M A l l Ki \ ORIGEN DEL UNIVERSO 127
Estas representaciones geom étricas no son sino explicaciones intui pesados. Todos estos, hasta el hierro inclusive, son el resultado normal
tivas de lo que significan técnicamente los térm inos utilizados. Pero su de reacciones nucleares durante la evolución de estrellas de gran masa,
única consecuencia dem ostrable es la expansión de algo finito hacia un que luego explotan y permiten durante breves m inutos la síntesis de
tamaño indefinidam ente creciente (curvatura negativa), o hacia un tama otros átomos desde el hierro hasta el uranio (que son mucho menos
ño m áximo al que se acerca el Universo asintóticam ente, sin alcanzarlo abundantes). De todos estos materiales se forman nuevas estrellas, tal
nunca en un tiempo finito (curvatura nula, geometría plana). Lo que «s vez acompañadas de planetas; el Sol y su familia de planetas y satélites
realmente infinito no puede crecer en modo alguno.
se condensaron hace casi 5 eones a partir de una nube cósmica ya enri
Es conveniente repetir una vez m ás el principio m etodológico de que quecida con los productos de dos o más generaciones previas de estre
solam ente debem os afirm ar lo que es exp erim en taba, y ningún experi llas en nuestra zona de la Vía Láctea. Procesos semejantes se han detec
m ento — o cálculo apoyado en datos experim entales— puede llevar a tado, al menos como discos de gas y polvo, alrededor de otras estrellas
valores infinitos de ningún parámetro físico. Al contrario: el que aparezcan relativamente cercanas y de reciente formación.
infinitudes en una teoría es indicio suficiente de su falta de aplicabilidad El juego de fuerzas en la nube solar, con el predominio local de la
al universo real, como lo m uestran claram ente los esfuerzos ya men condensación gravitatoria o de la expansión resultante de la temperatura
cionados por evitar cualquier situación de «singularidad». Si som os con y la presión de gases expulsados por el Sol primitivo, determinaron la
secuentes con la exactitud exigida en el lenguaje científico, el término composición de los planetas y sus propiedades físicas como función de
«infinito» debe dejar de utilizarse: solam ente puede hablarse de un creci la distancia al Sol. Y aunque no podemos demostrar cuantitativamente
miento ilimitado de alguna propiedad medible, en procesos que no tienen cómo se formó cada planeta, sus diferencias cualitativas reciben una
una razón de cesar en su aplicación (por ejem plo, la contracción de la explicación satisfactoria por procesos físicos conocidos.
materia que cae en un agujero negro). Queda, sin embargo, la pregunta más profunda acerca de toda esta
evolución cósmica en su relación a la formación de la Tierra como morada
EVOLUCIÓN HASTA EL PRESENTE de la vida, y del Hombre concretamente. De esto trataremos en el tema
siguiente.
La evolución del Universo a partir de su creación ha dado lugar, por
etapas aún no bien comprendidas, a la formación de galaxias en cúmulos
y supercúmulos, con generaciones de estrellas que se han sucedido du
rante unos 10 a 15 eones. Se calcula el núm ero de galaxias observables
en unos 100 mil m illones, con un núm ero sem ejante de estrellas en cada
galaxia. Y se llega a decir que el núm ero de partículas elem entales en el
Universo sería del orden de 10*°, con una masa total de 1053 gramos.
Estas cifras, naturalmente, se refieren al Universo observable, extrapo
lando su densidad a todo el volumen alcanzable por nuestros instru
mentos. Cabe la posibilidad de que haya todavía regiones más distantes
que lleguen a conocerse con nuevas técnicas, aunque los m edios hoy
utilizados serían capaces de detectar quasares a distancias m ayores. Pero
se daría un limite impuesto por el tiempo necesario para que la luz reco
rra distancias ya tan grandes que la edad del Universo podría ser insufi
ciente para el viaje.
A partir de la nube de H y He de la Gran Explosión, se formaron
galaxias y estrellas que con su evolución produjeron los elem entos más
IX
F U T U R O D E L U N IV E R S O
ALTERN A TIV A S: EXPAN SIÓN - CON TRACCIÓN casi el 90% del total: lo que es observable sería como una espuma de algo
mucho más masivo y determinante del comportamiento del Universo.
D esde el punto de vista de la Cosm ología científica, el futuro del Se han propuesto como componentes de la masa que falta neutrinos con
Universo debe discutirse en términos de su expansión, que nos presen masa, «defectos» causados en la misma estructura del espacio por «cam
ta con dos posibilidades: o bien la velocidad de expansión es suficiente bios de fase» en los primeros instantes, y partículas hipotéticas.
para que la gravedad nunca frene por completo el alejam iento mutuo Todas estas opciones son indiferentes filosóficamente: en ningún caso
de los cúm ulos de galaxias, o la expansión cesará para dar lugar a una se sugiere que la masa deba superar a la crítica, con lo que la predicción
fase de contracción, que debe llevar a toda la m ateria del Universo a del futuro del Universo sigue siendo su expansión nunca totalm ente
concentrarse en un solo punto. Cada una de estas alternativas puede, frenada, en concordancia también con todos los datos experim entales
teóricamente, ram ificarse con detalles más o menos acordes con las leyes obtenidos hasta el presente. El posible descubrimiento reciente de un
de la física o con suposiciones varias. aumento de velocidad en la expansión como función del tiempo (atribui
El factor determinante de la evolución futura es la relación entre la do a la Constante Cosmológica de Einstein) haría aún más definitiva la
velocidad de alejam iento como función de la distancia (constante de predicción de un Universo abierto.
Hubble), y la densidad del Universo (que determina la atracción gravi- Sin embargo, por razones de preferencia teórica y filosófica, hay auto
tatoria que causa una deceleración o frenado progresivo del movimiento res que insisten en afirmar que el Universo tendrá masa superior a la críti
de las galaxias). N inguno de estos parám etros es conocido con suficiente ca, y que su expansión se convertirá en contracción y colapso, que, gene
exactitud para obtener una predicción cierta del comportam iento futuro. ralmente, se afirma también será seguido de otra Gran Explosión en una
Ya se ha indicado que el valor de la constante de Hubble se debate serie eterna de ciclos. Así se quiere evitar el problema del origen (como
todavía con opiniones y medidas que la hacen oscilar entre 55 y 100 kms/ ya hemos indicado) y de un fin de desintegración total que parece dema
s/Mpc. La densidad inferida de la m ateria visible es solam ente una déci siado pesimista y sin sentido.
ma parte de la que se obtiene de los movimientos de estrellas en el campo Debemos admitir el carácter provisional de nuestras medidas: siempre
gravitatorio de una galaxia, o de las galaxias individuales en los cúmu cabe la posibilidad de que se descubran nuevas formas de materia y de
los. Es necesario aceptar la existencia de gran cantidad de «materia oscura•> que nuevas teorías exijan una densidad mayor que la crítica. Pero aun
no directamente detectable y de composición desconocida. Lo mismo se en tal caso, las leyes conocidas de la Física nos llevan a predecir que el
deduce de las irregularidades de la radiación cósm ica encontradas por colapso de las galaxias en la fase de contracción dará lugar a un gigantes
el satélite COBE: exigen materia oscura para dar lugar a la formación de co agujero negro, del cual ninguna ley permite que baya un rebote explosivo.
galaxias y cúmulos en el tiempo que media entre el Big Bang y la apari No se da una vez más la situación del Big Bang: en éste, era el espacio
ción de los quasares más primitivos. mismo el que se expandía, llevando consigo a la energía y las partículas
Aun con esa masa adicional inferida por cálculos gravitatorios, la de la nube incandescente primitiva. No había un espacio circundante,
densidad del Universo solam ente sería, como m áxim o, un 20% de la dentro del cual pudiese formarse el horizonte de sucesos de un agujero
densidad crítica, que produce una expansión indefinida hacia un tamaño negro.
límite que nunca se alcanza. Tal densidad (de unos tres átom os de H por En cambio, al final de un colapso de todas las galaxias, sí se formaría
metro cúbico) corresponde al m odelo geom étrico de espacio «plano», ese horizonte de sucesos, separando el volumen donde se contrajeron
mientras que la densidad menor de nuestros datos experim entales lleva las galaxias de un espacio exterior donde todavía se darían energías y
a predecir una expansión a tamaño siempre creciente sin lím ite, en un partículas no arrastradas por las fuerzas gravitatorias que frenaron a las
espacio también «abierto» pero de curvatura negativa. galaxias. En tal situación, los límites impuestos por la Teoría de la Rela
Teorías actuales de unificación de fuerzas y de un Big Bang inflacio tividad a las trayectorias de masa y de luz dentro del radio de Schwarz-
nario exigen que la densidad real sea exactam ente igual a la crítica, para schild siguen siendo válidas; no puede darse una erupción de materia
lo cual sería preciso que existiese una cantidad de masa desconocida de para un nuevo Big Bang.
132 METAFÍSICA DE LA MATERIA
FUTURO DEL UNIVERSO 133
Todavía se insiste en que no sabem os cómo se com portaría la m ate
Así llegamos, desde los datos de la Astrofísica, a una pregunta sobre
ria en un colapso total como el descrito, y que puede haber nuevos fenó
la finalidad del Universo, desde su origen (para buscar la razón de que
m enos o leyes que den lugar a un Universo cíclico, que se renueve inde
tenga las características que tiene), hasta su fin, para buscar una respues
finidam ente, sin que se dé nunca un verdadero principio ni un fin de su
ta a su aparente futilidad. Como pregunta sobre un aspecto no medible,
existencia y actividad. Si se admite como hipótesis tal sucesión de ciclos
ni sujeto a comprobación experimental, debe tratarse filosóficam ente en
todavía es necesario aplicar las leyes físicas a sus parám etros, y el resul la meta-física.
tado niega la infinitud que se intenta justificar.
Diversos autores (Cárter, Gale, Wheeler...) han insistido en años re-
En cada ciclo, la evolución de las estrellas transforma masa en ener dentes sobre el finísimo ajuste de propiedades iniciales del Universo,
gía, y ésta no sufre el colapso en la fase de contracción, por tener una necesario para que en él se haya podido dar la vida inteligente. Este es
velocidad mayor (c, la velocidad constante de la luz) que la de alejam ien el significado del «Principio Antrópico», en sus diversas formulaciones.
to de las galaxias. Por tanto, cada ciclo tendrá una m ayor razón de ener En su forma más restringida, el Principio Antrópico Débil es casi tau
gía a masa, llevando a una m ayor duración del ciclo, según cálculos ya tológico: ya que la vida inteligente existe, el Universo tiene que tener las
presentados por Tolman hace casi 70 años. Com o consecuencia, solam en condiciones que la hacen posible. Es solamente la constatación de un
te es compatible con el valor actual de la entropía un número fin ito de ciclo> hecho, pero sin dar una razón de que ocurra así. No añade nada a nuestra
en el pasado, y el Universo terminaría con un ciclo incom pleto de tal concepción del Universo, ni tiene contenido estrictamente filosófico, aun
equilibrio entre energía y masa que su volumen crecería asinfóticam ente que subraya algo importante: solam ente un conjunto de propiedades
al valor máximo predicho para la densidad crítica. muy específicas permitirán que la vida inteligente exista en un Univer
Así pues, todo lo que es científicam ente dem ostrable nos indica una so sujeto a leyes físicas coherentes.
evolución del Universo hacia la destrucción de todas las estructuras que El Principio Antrópico Fuerte incluye una afirmación defin alidad ya pre
hoy observamos: galaxias, estrellas y planetas term inarán com o una sente en el primer instante, por la cual se crea al Universo con las carac
colección de cuerpos fríos y oscuros en un espacio cada vez más vacío. terísticas necesarias para que su evolución hasta el nivel de vida inteli
Pero la Física no puede predecir el que la materia cese de existir, como tam gente sea posible. La base científica de tal afirmación se halla en el cálculo
poco puede explicar el que com ience; y m ientras la m ateria existe, se de las consecuencias que seguirían a cualquier cambio apreciable en los
dará, como mínimo, la pura actividad cuántica del vad o físico, acercán parámetros iniciales: masa total del Universo, valores de las constantes
dose más y más al cero absoluto de tem peratura, sin alcanzarlo nunca. que especifican la intensidad relativa de las diversas interacciones, etc.
Tal afirmación conlleva el aceptar la existencia de espacio y tiempo liga En cada caso se arguye que la evolución de la materia así modificada
dos a esa materia, aunque no haya ningún observador que constate sus impediría la formación de estrellas de suficiente duración, o la síntesis
valores, como tampoco lo había en las fases más prim itivas y anteriores de los elementos pesados requeridos para formar un planeta donde la
a la evolución estelar. vida pueda darse y desarrollarse suficientemente, o la existencia de ma-
cromoléculas estables como las que requiere la actividad biológica. Inclu
so puede añadirse que las propiedades concretas de la Tierra (m asa,
FIN Y FINALIDAD: PRINCIPIO AN TRÓPICO
distancia al Sol, inclinación de su eje de rotación, núcleo de hierro líquido,
Esta «muerte del Universo» produce, lógicamente, una sen sad ón nega tectónica de placas, mareas de intensidad suficiente por la presencia de
tiva, de futilidad y de absurdo: ¿qué razón sufíd ente puede darse que la Luna...) son factores muy poco probables en términos astronóm icos,
justifique la existencia y evolución durante tanto tiem po de tantas m ara pero de gran importancia para que la vida inteligente se haya desarro
villas, si todo termina deshadéndose en ese final desolador? N o se res llado de hecho.
ponde adecuadamente haciendo notar que la duración futura es toda Como consecuencia de tantas variables «ajustadas» con gran precisión
vía incomprensiblemente larga: todo lo que termina es igualm ente pobre y con un margen muy pequeño aceptable de cambio, existe el Hombre
como explicación. (entendido simplemente como «animal racional»).
134 METAFÍSICA DE LA MATERIA f u t u r o d e l u n iv e r s o 135
Así se deduce la finalidad del Universo de los resultados calculables Una vez más es necesario hacer notar que la afirmación de finalidad
de variar apreciablem ente sus parám etros: cualesquiera que sean las no es propiamente parte de la Física, pues no se trata de algo m edible ni
dem ás consecuencias, aparece como denom inador común el que la vida demostrable experimentalmente. Ni siquiera puede incluirse tal finalidad
inteligente no se daría. No es posible dar otra razón suficiente de tal en un cálculo matemático, ni puede usarse el Principio Antrópico como
conjunto de coincidencias sino el que la existencia del Hombre está pre base predictiva para nuevos experimentos u observaciones. Por tanto, no
vista y buscada al determinar cómo será el Universo: la vida inteligente estamos ante un principio científico en el sentido normal de la palabra. Esto
es la razón explicativa de que exista y tenga las propiedades que tiene, no quiere decir que sea una afirmación ilegítima o inútil dentro del ám
y toda la evolución desde el Big Bang se justifica porque lleva finalmen bito filosófico; al contrario, muestra claramente que los científicos son
te a la aparición del Hombre. personas que no se satisfacen con sólo las respuestas al «cómo» de las cosas,
Podríamos usar como ilustración de este argum ento un ejem plo de sino que comparten el deseo universal de saber «por qué» y «para qué».
nuestra tecnología. Si viésemos una fábrica automática que produce toda Partiendo de la afirmación explicada en el tema anterior, acerca de la
clase de objetos, incluyendo ordenadores electrónicos de gran potencia, necesidad de una razón motivadora para toda actividad inteligente, es
podríamos preguntam os qué efecto tendría un cambio en los diversos claro que debe afirmarse que el Creador tuvo que buscar un fin al crear
mandos de la cabina de control. Si el modificar cualquier ajuste tuviese y elegir un conjunto determinado de propiedades para el Universo que
siempre como resultado el que no se produjesen ordenadores ni ningu de hecho creó. Tal fin tiene que corresponder a la máxima estructuración
na cosa de complejidad com parable o de funcionam iento equivalente, y máximo nivel de actividad de que es capaz la materia, que ocurre en
tendríamos la certeza de que los ajustes originales estaban hechos para el nivel de inteligencia con base orgánica. Esta es la condición que más
que los ordenadores se produjesen. Es posible negar la fuerza proba ti va estrictamente determina las propiedades iniciales.
del raciocinio en lógica estricta, pero sin duda que el argum ento refleja La exigencia de posibilidad de vida inteligente no significa que tan
la manera de pensar más común y obvia. sólo aquí en la Tierra se haya dado de hecho: más bien es natural pensar
Aun autores que evitan el recurso a un Creador, como Wheeler, se que las condiciones que hicieron posible su existencia en un planeta
ven forzados a buscar un autor de los ajustes iniciales. Proponiendo el permitirán que también aparezca en otros, aunque no tengamos datos
Principio Antrópico «participatorio», aduce como razón de que el Univer suficientes sobre planeta alguno fuera del sistema solar. Pero es verdad
so haya comenzado con las características que hicieron posible el futuro que la opinión científica ha evolucionado en los últimos 20 años en el
desarrollo de la vida inteligente el que esta misma inteligencia, como «ob sentido de considerar cada vez más difícil el que se haya dado en otros
servador cuántico» hace REAL al Universo, con una especie de influjo no lugares el conjunto de condiciones que se dieron en nuestro planeta, y
especificado hacia el pasado. No puede darse ningún m ecanism o físico que influyeron decisivamente en su habitabilidad y en el desarrollo de
para tal influjo; solamente se afirma que, para ser REAL, cualquier Uni la vida hasta el Hombre.
verso debe ser conocido de hecho por algún observador inteligente, Y Solamente, en estudios de meteoritos (recogidos en la Antártida y de
como la selección de condiciones iniciales requiere un agente, se busca composición que indica su procedencia de Marte), se sugiere la existencia
éste no en un Creador om nipotente y conocedor de lo que crea, sino en en ese planeta de microbios hace más de 3.600 m illones de años, sin
un efecto de tipo mágico, inconsciente, del acto de observar a la materia evolución subsiguiente hacia formas más complejas. Y los múltiples siste
miles de millones de años más tarde. La existencia de este tipo de obser mas planetarios descubiertos indirectamente en años recientes alrede
vador puede '-justificar» la existencia del Universo y su ajuste inicial de dor de estrellas relativamente cercanas todavía no han indicado la exis
parámetros, pero roza el absurdo el atribuirle la existencia misma de lo tencia de planetas habitables, en parte por la dificultad técnica de detectar
que es previo y necesario para la suya propia: el círculo vicioso es claro. cuerpos de masa comparable a la terrestre, pero también por la presencia
Y no se resuelve la objeción obvia de que la evolución futura de ese de planetas gigantes cerca de la estrella, con efectos incom patibles con
mismo Universo llevará a la destrucción de todas las estructuras, inclui la estabilidad orbital de planetas terrestres en la zona de temperaturas
adecuadas.
das las estructuras orgánicas que encierran la inteligencia.
136
METAFÍSICA DE LA Ma TERI.a FUTURO DEL UNIVERSO 137
EL H OM BRE EN EL FUTURO
de ser en el Hombre: la evolución material ha sido necesaria para que
esta nueva realidad exista, y una vez que existe, puede perdurar indefi
El Principio Antrópico, afirmando la finalidad del Universo que cul nidamente porque no es parte de la materia que se desmorona.
m ina en el H om bre, deja todavía sin resolver el gran interrogante de su Cuanto queda dicho no es una prueba convincente de la supervivencia
evolución en el futuro: ¿para qué vale que exista la inteligencia, si todo va a del alma humana, sino una indicación de su posibilidad y de que en tal
destruirse cuando el Universo no tenga condiciones para la vida? Cuanto supervivencia se encontraría una solución para que el Universo no apa
m ayor es el grado de organización y el nivel de vida que se alcanza, más rezca como absurdo y sin razón suficiente. En tratados de Filosofía del
absurdo parece el que todo se destruya. Tanto en un Universo cíclico Hombre se deben buscar los argumentos más detallados que corroboran
como en una única evolución, carece de sentido el hacer algo maravilloso estas indicaciones.
para luego deshacerlo inútilmente. No es este proceder el que se espera La conexión entre la finalidad del Universo, sus propiedades físicas
de una Inteligencia que crea con infinito poder y con la cuidadosa selec y la existencia del Hombre nos ha llevado a consideraciones que exce
ción de lo que va a existir. den los límites iniciales de esta asignatura, definida como Filosofía de la
Para poder superar este contrasentido no nos basta el considerar la Materia no-viviente. No es posible siempre aislar el hecho de la vida,
futura evolución de la materia, cuyo destino físico no deja lugar a dudas enraizada en la materia y sus interacciones, del estudio de la materia
Pero es posible am pliar nuestra base de inferencias lógicas si tenemos misma; la vida como tal, y especialmente como sede de la consciencia y
en cuenta que en el Hombre aparece un nuevo nivel de actividad que la inteligencia, nos lleva a consideraciones útiles al hablar de los datos
no es reductible a las interacciones de la materia. de nuestras sensaciones, del tiempo, de las relaciones entre leyes físicas
El pensamiento abstracto, la consciencia, la actividad espontánea v y nuestro conocimiento de la realidad extramental. Ya hemos visto que
libre, no son realidades cuantificables ni expresables en térm inos de en diversos problemas se proponen soluciones de sesgo idealista, hacien
fuerzas y partículas. Se dan en un ser viviente m aterial, y van acom pa do depender el estado real de un sistema del hecho de su observación,
ñadas de actividad físico-química a diversos niveles, pero no puede esta buscando otros «Universos» para dar realidad a los cálculos de probabi
blecerse una correlación entre el contenido de un pensam iento o el valor lidades, haciendo depender la misma existencia del Universo observable
ético-moral de una decisión y ningún parám etro material. Por eso es legí de una «causalidad hacia el pasado» de nuestra existencia y observación
timo e inevitable el aceptar un nuevo origen para toda esa actividad actual.
específica del Hombre: una realidad no-m aterial que llam am os ><espíritu En todos estos casos se insiste en la inseparabilidad del acto de obser
humano», o alma. No en el sentido de algo aprisionado en la materia o var y el hecho observado, de modo que el observador se convierte en
yuxtapuesto a ella com o un jin ete sobre su m ontura (dualism o Carte «participante» (Wheeler), con una interacción que desdibuja los límites
siano), sino como parte de un todo que m uestra su composición dual por entre objetividad y subjetividad. Y sin embargo, el trabajo científico busca
la diversidad de funciones, con m utuas influencias, pero con resultados constantemente la separación de ambos campos, exigiendo que los resul
inconfundibles y propios de cada parte. Es la extensión del m odo cientí tados sean independientes del observador, sustituyendo al hom bre por
fico de razonar, común a todo argum ento lógico: si los factores de un aparatos automáticos y sin consciencia propia, cuyos resultados se com
orden determinado no bastan para una explicación, es necesario admitir prueban mucho más tarde de que haya tenido lugar el experim ento u
que otros factores distintos son responsables de lo que es un hecho inne observación. No se inventan nuevas partículas: se descubren. Lo m ismo
gable. es aplicable a todos los nuevos datos astronómicos, sean éstos los paisa
Una vez que se acepta esta nueva realidad no-m aterial, responsable jes de un satélite de Júpiter o los quasares más lejanos y prim itivos.
de la actividad consciente y libre del Hom bre, queda abierta filosófica Cualesquiera que sean las opiniones filosóficas y las afirm aciones más o
mente la posibilidad de su supervivencia aunque la m ateria pierda su menos teóricas y simbólicas de los diversos científicos al hablar de temas
estructuración, o en la muerte individual, o en la destrucción última del difíciles como los mencionados, todo su quehacer real y su com porta
cosmos Así puede salvarse de la futilidad el Universo que tiene su razón miento práctico es un testimonio constante en favor de la separación enti-
METAFÍSICA DF. LA MATERIA
FUTURO DEL UNIVERSO 139
L ÍM IT E S D E L C O N O C IM I E N T O
m ateria intuitivam ente, como conocem os la verdad de una identidad Al hablar de los sentidos hemos insistido en el carácter parcial de sus
m atem ática; sólo la conocem os por su proceder y por analogías. Y como
datos: son ventanas limitadas abiertas a un mundo donde hay mucho
nada nos es m ejor conocido en el orden extram ental que la misma m ate
más que lo que ellos captan, aun sólo por comparación con lo que perci
ria, no será nunca posible explicar su esencia en térm inos más intuitivos ben otros animales o nuestros instrumentos. Pero toda nuestra ciencia
o im aginables. Podrem os llegar, tal vez, a unos elem entos básicos de es limitada en un modo semejante: únicamente puede tratar de los aspec
todas las partículas, que reduzcan su m ultiplicidad actual a dos o tres
tos más «materiales» de la materia. Lo que no es cuantificable cae fuera
com ponentes, con sus interacciones unificadas en una superfuerza de de su área: una y otra vez hemos hecho notar tal limitación al tratar de
expresión m atem ática sencilla, pero seguirá eludiéndonos la com pren los diverso temas: tiempo, espacio, finalidad....
sión de lo que son esos sillares básicos y de la razón última de su com por Si ahora incluimos a la realidad del Hombre como parte del Univer
tamiento y sus propiedades. so, con toda la riqueza de fenómenos de conocimiento y actividad libre,
es claro que la ciencia experimental no es suficiente para explicar ni si
quiera el propio quehacer científico. Conceptos abstractos, sin propiedades
LÍM ITES DE LA CIENCIA FÍSICA materiales; las intuiciones y las grandes síntesis como la Relatividad y
la Mecánica Cuántica o las ecuaciones de Maxwell; las geometrías no-
Hemos visto también cómo la Física tiene un límite infranqueable en Euclídeas y toda la Matemática pura, son realidades intangibles y tan
el misterio de la creación de la m ateria: no solam ente se encuentra, como ajenas a una explicación materialista como una sinfonía musical o un
siempre, sin respuesta a las preguntas de finalidad y razón suficiente, poema lírico. Recordemos que materia es «todo \j sólo lo que tiene una acti
sino que el «cómo» de la Creación deja de ser tratable com o proceso físico vidad explicable por las cuatro interacciones». Y no es posible dar razón de
al no tener un estado inicial ni leyes aplicables a la NADA. Tam bién aquí la existencia ni del valor de lo que hemos mencionado por ningún tipo
se da un límite absoluto a lo que puede ser descrito o entendido en forma de atracción o transformación atribuíble a esas fuerzas.
intuitiva.
Otros límites de la Física en su propio cam po son el resultado de la
¿QUÉ ES EL HOMBRE?
estricta aplicación de sus leyes: no podem os saber cómo es AHORA un
objeto distante, porque toda la inform ación que nos llega ha necesitado El Hombre es materia, sí. La materia de nuestro cuerpo se remonta al
un tiempo para cubrir la distancia que nos separa: en 1987 nos llegó la Big Bang, cuando el hidrógeno, tan abundante en nuestro organismo,
noticia de la explosión de una estrella que se destruyó hace 170.000 años, formó parte ya de la nube primitiva e incandescente de hace 14 mil mi
y que habíamos observado durante m uchos años sin sospechar que ya llones de años. Otros elementos más pesados tienen su genealogía en
no existía. Las regiones m ás distantes del Universo pueden ser también estrellas de gran masa, previas al Sol y formadas durante eones en el
inobservables, porque su luz aún no ha tenido tiempo de alcanzar nues remolino de astros de la Vía Láctea. Es ceniza de estrellas lo que formó
tros instrumentos. Ni es cognoscible lo que ocurre en un agujero negro, al planeta Tierra y se depuró durante miles de millones de años más para
ni lo que tuvo lugar en el Universo antes de que se hiciese transparente. llegar a ser la estructura más asombrosa de la materia. Si una sola célula
En todos estos casos, nuestros cálculos son lógicos y plausibles, pero sus es más compleja que todas las galaxias, ¿qué debe decirse solamente del
inferencias no pueden comprobarse directam ente. cerebro humano, con más de 10.000 millones de neuronas entrelazadas
Todavía más en general tenemos que aceptar que no conocem os di en forma indescriptible? Verdaderamente es la obra maestra de estruc
rectamente el pasado ni el futuro, sino solam ente el presente, aunque turación de la materia, la culminación de incontables pasos evolutivos
este presente sea la información que ahora nos llega desde épocas pa que aún no comprendemos.
sadas: los datos previos ya no son recuperables, y cualquier recons Se ha insistido a lo largo de la historia del pensamiento —en monismos
trucción hacia atrás o predicción del futuro es siem pre incom pleta e opuestos— en reducir a la realidad total, incluido el Hombre, o bien a algo
insegura. inmaterial (idealism o) o a pura materia y sus fuerzas (materialismos de
14 6 METAFÍSICA DE LA MATERI, LÍMITES DEL CONOCIMIENTO 147
diversos tipos). En particular, al intentar explicar la inteligencia como para tal postura si examinamos lo que es el proceder propio de la mate
resultado de procesos evolutivos, se habla de la consciencia y el pensa ria y lo que es propio de la inteligencia. Nada puede «emerger» de don
m iento com o un «epifenóm eno» de la m ateria, fruto solam ente de su mayor de no existe, ni en un nivel elemental. Hemos aceptado que la extensión,
grado de complejidad en el cerebro del Hombre. A su vez se atribuye este por ejemplo, sea una propiedad de conjunto aplicable a la materia, aun
desarrollo del cerebro a presiones de adaptación al entorno, con factores que cada una de las partículas últimas sean inextensas, pero en ambos
coadyuvantes como la postura bípeda y la utilización de las manos con casos se da una raíz común: la ocupación de lugar. En cambio no es posi
capacidad prensil, m ientras la estructura de la laringe perm itiría el desa ble afirmar ningún tipo de mínima consciencia o inteligencia para un elec
rrollo de un lenguaje articulado y con él un m ayor desarrollo de los lóbu trón o un átomo, y por muchos que se reúnan en el cerebro, no podrán
los anteriores del cerebro. En forma m ás general se habla de que la inteli constituir un todo inteligente.
gencia «emerge» espontáneam ente de la materia cuando ésta alcanza un Dentro del campo de la informática se habla más y más de la Inteli
grado suficiente de complejidad en el sistema nervioso, concretamente gencia Artificial como de algo ya existente y de desarrollo previsible hasta
cuando el cerebro llega a una masa suficiente con neuronas interconec niveles que sobrepasen el entendimiento humano. Con un lenguaje an
tadas en una trama más elaborada que la de ningún circuito electrónico. tropomórfico, se menciona la «memoria» de ordenadores, a pesar de que
Dejando aparte los idealismos, que apenas tienen seguidores, es ne la memoria, estrictamente, es una función de la consciencia, y de que lo
cesario aclarar ideas y afirm aciones de tipo reduccionista-m aterialista, único que se da en el ordenador es un almacén de señales magnéticas
como las expuestas. Prim eram ente, no es correcto afirm ar sin más que equivalente a las señales gráficas de papeles escritos en un fichero. Con
el mayor tam año del cerebro es una consecuencia directa de la postura el mismo tipo de lenguaje, se habla de ordenadores que ganan partidas
bípeda (no es aplicable el argum ento a las aves), ni se debe exclusiva de ajedrez como si fuesen más inteligentes que sus contrincantes huma
mente a ella (el pulpo lo tiene más desarrollado que m uchos vertebrados nos: lo único que puede decirse con exactitud es que tienen un progra
bípedos). Tampoco es claro que haya una relación causal entre la capa ma formulado por un operador inteligente, y que se ejecuta en forma
cidad de m anipulación y la masa encefálica, ni entre la posibilidad de inconsciente y ciega por una máquina muy rápida. No hay, pues, inteli
sonidos articulados y el cerebro: una ardilla o un m acaco puede mani gencia artificial en grado alguno, como no hay consciencia artificial ni ini
pular objetos mucho m ejor que el perro o el delfín, y una cotorra puede ciativa ni intuición abstracta.
articular sonidos suficientem ente para «hablar» en forma inteligible en Con respecto al futuro desarrollo de los ordenadores es lógico decir
muchos idiomas, pero sin saber lo que dice. que lo que ahora no tienen en grado alguno no lo tendrán tampoco por
Tampoco es demostrable que la cantidad de tejido cerebral tenga una mucho que se aumente el número de transistores y la velocidad de sus
relación directa con la inteligencia: no solam ente no se verifica esto entre señales o la complejidad de sus conexiones. En este sentido se expresa
los diversos individuos de la humanidad (hay casos de inteligencia extra Roger Penrose en su libro «La Nueva Mente del Emperador»: no hay Inte
ordinaria en sujetos hidrocefálicos) sino que hay especies en el mundo ligencia artificial, ni es de esperar que la haya nunca.
animal de una m ayor masa encefálica, incluso con m ayor núm ero de Se han hecho afirmaciones opuestas basadas en la capacidad de una
circunvoluciones de la corteza cerebral que en el H om bre (por ejemplo, corriente eléctrica para producir imágenes con contenido de información,
el delfín). Mientras que estos anim ales son <•inteligentes» en el sentido por ejemplo en un televisor. No es esto más indicio de inteligencia que
analógico en que lo es un perro, que puede ser enseñado una serie de el que la com en te eléctrica produzca las palabras de un texto en una
respuestas a estímulos diversos, no dan indicación alguna de pensamiento máquina de escribir moderna: en ambos casos son señales controladas
abstracto ni de sensibilidad artística o de conceptos de ética, todo lo cual por un operador consciente e inteligente las que convierten una mezcla
es propio de la inteligencia estricta del Hombre. al azar de puntos oscuros y brillantes en algo inteligible para otro obser
El «emergentismo» de la inteligencia por proceso evolutivo cae en la vador humano, no para la máquina misma.
petición de principio de dar por supuesto que no hay otra realidad que la Lo mismo hay que hacer notar con respecto al ejemplo tan abusado
materia y su estructuración. Com o ya se ha indicado, no hay base alguna de la posible impresión de un texto literario por monos actuando al azar
148 METAFÍSICA DE LA MATERIA
LÍMITES DEL CONOCIMIENTO 14 9
durante suficiente tiempo con máquinas de escribir, o incluso respecto a datos, ni siquiera para calcular una probabilidad con visos de valor cien
la impresión automática de todos los textos posibles con un conjunto de
tífico.
símbolos de un alfabeto dado: el que el resultado tenga sentido (conte Menos científica todavía es la afirmación de que la vida evolucionará
nido de información) se debe a un previo proceso consciente de inven sin falta hacia la inteligencia «porque la inteligencia tiene valor obvio para la
ción de símbolos, desarrollo de un lenguaje con palabras y sintaxis deter supervivencia». Se da aquí una suposición clara de que la materia por sí
minadas, y a la lectura de esos símbolos impresos por un lector consciente misma tiene lo necesario para producir consciencia e inteligencia: ya
y fam iliarizado con ellos. No solamente es sin sentido lo que la máquina hemos visto que esto no es ni demostrable ni plausible. Y si la materia
hace para la misma máquina, sino que lo sería para un lector sólo de no puede dar lo que no posee, no vale afirmar el valor de supervivencia:
español, por ejemplo, lo que estuviese escrito en hebreo. también sería muy valioso el ser invisible a voluntad, pero no se ha dado
Dentro de los organismos vivientes, incluido el Hombre, se da un ninguna evolución que lo consiga, aunque un mimetismo más o menos
paralelismo con los ordenadores electrónicos a un nivel inferior al de la perfecto lleve a resultados parecidos en algunos casos, como lleva el
inteligencia y la actividad libre: el instinto en todas sus formas, que no instinto a una imitación del proceder inteligente.
implica aprendizaje, pero que puede tener funciones verdaderamente De darse vida inteligente en otros mundos se seguiría, una vez más,
admirables y de apariencia «inteligente», sobre todo en el uso de mate la presencia de una dualidad espíritu-materia, que corresponde a la defi
riales como ayudas o instrumentos. Incluso un tipo de aprendizaje no nición del ser humano, «animal racional». Todo lo dicho con respecto a la
comunicativo sino de mera imitación se encuentra de forma innata, ins especie humana sería aplicable a estos otros seres hipotéticos, cualquie
tintiva, a diversos niveles de la vida terrestre. Recordemos la habilidad ra que fuese su forma o su metabolismo.
de una araña tejiendo su tela, o de los diversos pájaros al hacer sus nidos, El último comentario sobre el lugar del Hombre en el Universo nos
las marmotas que utilizan piedras para romper las conchas de almejas; induce a considerar el papel de los diversos niveles de estructura en la
el «enseñar» a volar o nadar a las crías. En todos estos casos hay una determinación de lo que es posible según las leyes físicas. Todas las cé
* programación genética» interna, que se desarrolla inconscientemente, lulas vivientes son aproximadamente del mismo tamaño: no parece posi
desde los primeros movimientos para alimentarse al nacer hasta los com ble reducirlas sin que dejen de ser viables. La complejidad del cerebro
portamientos complejos mencionados y otros muchos que podrían adu exige, por tanto, un organismo de suficiente volumen para albergar miles
cirse. de millones de neuronas: no puede darse inteligencia en un insecto o un
En el caso del Hombre apenas actúan estos programas genéticos si ratón. Por otra parte, cuando el volumen del cuerpo excede un límite
no es para las funciones fisiológicas necesarias para la super\'ivencía Lo impuesto por la gravedad, los miembros necesarios para la locomoción
que es específicamente humano debe aprenderse por transm isión cultu tienen que ser más de dos, y muy robustos, con la consecuente dificultad
ral, y varía según las culturas de distintos lugares y tiempos. Por eso, de tener miembros manipulativos de fácil uso.
mientras es posible afirmar que los animales inferiores al hombre tienen Los biólogos que estudian el metabolismo como función de la masa
comportamientos explicables por sola programación semejante a la de de cada animal pueden también argüir convincentemente en el sentido
un robot muy complejo, la actividad intelectual y consciente exige un de que el Hombre, a mitad de la escala entre los cúmulos de galaxias y
nuevo principio de otro orden. el núcleo atómico, es en muchas maneras la obra cumbre de la Creación,
Todo lo expuesto tiene importancia cuando se plantea la pregunta de en que la materia se eleva sobre sí misma y, unida al espíritu, llega a
la posible existencia de otros seres inteligentes en otros planetas dentro conocerse y conocer el Universo en que se encuentra. En ese conoci
de la inmensidad del Universo. Ya se ha indicado que la materia es la miento y en la libertad que lo acompaña, reside nuestra grandeza.
misma y se rige por las mismas leyes en todo el cosmos, y que la vida es
posible siempre que se den las condiciones adecuadas para la formación
de macromoléculas de suficiente complejidad y actividad química. Pero
de su posibilidad no es posible pasar a afirmar su realidad: no tenemos
A p é n d ic e s
E L E S P A C IO D E LA R E L A T IV ID A D
Exceso de radio = Rmedldo - Ral|aibdo = GM /3c* (Rcalculad0 = necesarios para explicar los m ovim ientos de estrellas y la producción
variable de enormes energías en el centro de quasares y muchas galaxias,
de tal m anera que el radio m edido para el Sol sería 0,5 km más largo incluyendo la Vía Láctea.
Para cualquier cam po gravitatorio, tanto Nevvtoniano como Relati La materia que desaparece en un agujero negro debe, en teoría, con
vista, se calcula una velocidad necesaria para que un cuerpo lanzado tinuar indefinidamente su proceso de contracción (no observable). Pero
radialm ente desde la superficie nunca vuelva a caer sobre la masa esfé la «radiación de Haivking» por efecto túnel perm ite la lentísima evapora
rica que atrae al proyectil: es la velocidad de escape, dada por la fórmula ción del agujero negro: con la masa de una m ontaña, un mini-agujero
negro hipotético (de tamaño nuclear) se evaporaría en unos 15 eones
v = V (2GM/R) para masa M dentro de radio R (edad actual del Universo). Una descripción equivalente explica este
proceso como el resultado de la formación espontánea de pares de partí
Si la velocidad de escape llega a ser la de la luz, v = c, la luz misma culas y antipartículas a partir de la energía del campo gravitatorio del
no puede salir definitivam ente del cam po gravitatorio, y en el caso Nevv agujero negro.
toniano, no puede verse a una distancia ilim itada. Pero en la Relatividad Si uno de los componentes del par cae al agujero, el otro sale despe
ocurre algo distinto: se forma un «horizonte de sucesos» determ inado por dido hacia fuera, llevando una parte de la energía (y, por tanto, de la
el radio que corresponde a esa velocidad de escape (radio de Schwarz- masa) que formaba el agujero negro. Así termina por perderse toda su
schild), masa en un proceso tan lento que la edad actual del Universo es total
mente insignificante cuando se trata de m asas superiores a la del Sol.
Rs = Rtch w n rzsch ild = 2G M /c2 Especulaciones físico-matemáticas han dado pie a afirmaciones de que
la entrada en un agujero negro giratorio (tipo Kerr) podría realizarse sin
y nada de lo que ocurre dentro de ese radio es observable desde fuera, destrucción de la materia, aun macroscópica, que desaparecería de nues
porque todos los rayos lum inosos originados en el interior tienen trayec tro entorno espacio-temporal para aparecer posiblemente en otro espacio
torias que se cierran sobre sí m ism as. Este es el concepto de «agujero y tiempo. Tales «agujeros de gusano» conectarían regiones muy distantes
negro» en que el horizonte de sucesos es com o una m em brana sem i entre sí por un atajo a través de la cuarta dimensión, perm itiendo viajes
permeable, que perm ite la entrada de materia y radiación sin lím ite, pero a otros sistemas planetarios en forma casi instantánea. El análisis cientí
no la salida. En términos de este radio de Schw arzschild, la curvatura fico y matemático en forma rigurosa permite concluir que tales sugeren
del espacio a una distancia r del centro viene dada por cias no corresponden a la realidad.
Rc u n Atura
„ = V r3 '/ R s
D A T O S C U A N T IT A T IV O S
A proxim adam ente, el radio del Sol es un poco más de 100 veces el y ese es el orden de magnitud de una longitud de onda de luz visible.
terrestre, mientras el de la Luna es V4 del de la Tierra. Entre el Sol y la Rayos X tienen longitudes de onda hasta 50.000 veces más cortas, mien
Tierra se podrían colocar 100 soles. El volumen del Sol es 1,3 millones tras las ondas de radio llegan a decenas de km de cresta a cresta.
de veces el de la Tierra, pero su masa es solam ente unas 330.000 veces El tamaño típico de un átomo, medido por la órbita de sus electrones
más: su densidad es por tanto, m ucho menor (1,4 veces la del agua como más externos, es de un radio de una 10.000-m illonésim a de metro. La
térm ino medio, aunque alcanza más de 10 veces la del plom o en los gases masa del átomo está casi exclusivamente en el núcleo, con una densidad
supercalientes de su núcleo a 15 millones de grados).
de 1015 veces la del agua y un radio de una mil-billonésima de metro. La
D esde el Sol a la Tierra, la luz tarda 8 minutos. Del Sol a Plutón, (el materia llamada «sólida» es tan vacía que si fuese posible poner en con
planeta más lejano), 5 horas y m edia. Desde la estrella más cercana, Alfa tacto los núcleos de todos los átomos que forman la Tierra, su radio sería
del Centauro, 4,3 años: la estrella está a 4,3 años-luz, más de 40 billones solamente de 200 m. Es la situación que ocurre en «estrellas neutrónicas»,
de kms.
resultado de la evolución de estrellas de gran masa: una masa compa
El sistema solar se encuentra a unos 2/3 del radio del gran remolino rable a la del Sol se encuentra en una esfera de 10 a 20 km de radio, con
de estrellas que llamam os la Vía Láctea, nuestra Galaxia. Su diám etro es densidad central como la del núcleo.
de unos 100.000 años-luz, y contiene más de 100.000 m illones de estrellas La producción de energía de una estrella como el Sol se debe a la
equivalentes al Sol. El Sol arrastra a los planetas en su órbita alrededor conversión nuclear de H a He, con pérdida de masa. El Sol brilla con
del núcleo de la Galaxia, dando una vuelta en unos 250 m illones de años. una potencia de 400 cuatrillones de watios, perdiendo cada segundo 4
A 2,24 m illones de años-luz está la galaxia de A ndróm eda, un 50' millones de toneladas de masa. Las estrellas más brillantes alcanzan una
mayor que la Vía Láctea, y nuestra vecina más cercana de tamaño com pa luminosidad de un millón de veces la del Sol, aunque su masa es sólo
rable. Al alcance de nuestros telescopios actuales hay unas 10" galaxias, unas 60 veces más, por lo cual se agotan mucho más rápidamente. Las
estructuradas en grandes cúm ulos y super-cúm ulos, con m iles de ga estrellas más débiles, con masa de apenas un 10% de la del Sol, brillan
laxias en filam entos o burbujas de unos 300 m illones de años-luz como 100 mil veces m enos, pero duran tiempos enorm em ente más largos.
dimensión típica. Estas son las más abundantes, aunque es difícil verlas por ser de tan débil
El radio del Universo conocido es del orden lO-^km, unos 101" años- luminosidad.
luz. Su masa, alrededor de lO^kg, con una densidad equivalente a casi En el Sistema Solar conocemos 9 planetas y más de 50 satélites, ade
un gramo en un volumen igual al de la Tierra, aunque se sospecha que hay más de m illares de otros cuerpos m enores en órbitas independientes
mucha más masa oscura y aún desconocida en su composición. (asteroides, cometas, etc). No es posible todavía detectar planetas directa
Como ayuda im aginativa para dam os cuenta de qué enorm em ente mente alrededor de ninguna otra estrella, aunque se infiere su existencia
vacío de masa visible es el Universo, podem os utilizar la siguiente com en varios casos por las perturbaciones que su gravedad causa en el movi
paración a escala: miento de una estrella visible. Así se admite ya un total de más de 30
Si el Sol tuviese una décima de milím etro de diám etro (m enos que un planetas extra-solares alrededor de estrellas en un radio de 50 años-luz;
punto ortográfico en esta página), parece muy probable la existencia de planetas alrededor de una mayoría
— la distancia Tierra-Sol sería 1 centím etro de las estrellas en general.
— " a la estrella m ás próxim a 2 km
— el diámetro de la Vía Láctea 60.000 km
— la distancia a Andrómeda 1.5 m illones de km
— el radio del Universo observable 50.000
E S Q U E M A H IS T Ó R IC O
D E L D E S A R R O L L O D E LA S C IE N C IA S
DESARROLLO DE LA ASTRONOMÍA
Egipto: la astronom ía como auxiliar de la geometría y la ingeniería — Demócrito: sugiere que la Vía Láctea es una banda de innumera
Año conocido en su duración exacta. Relojes de sol. Constelaciones, al bles estrellas.
gunas que coinciden con las que hoy usam os. Explican la reaparición — Platón: insiste en la esfericidad de la Tierra y en el movim iento
diaria del Sol en el Este m ediante un viaje nocturno por un canal subte circular de todos los astros por razones puramente filosóficas, de perfec
rráneo de O este a Este. ción. Su discípulo Eudoxo propone el prim er modelo astronómico deta
H ebreos: rechazan la astronomía, conocida solamente como astrología llado: un sistema de esferas múltiples con movimientos ajustados para
de origen caldeo. M undo como encerrado en una burbuja, rodeado de producir los fenómenos observados en el movimiento de los planetas (27
agua. esferas).
G recia: origen de la astronom ía como ciencia, en la que las obser — Aristóteles da realidad a esas esferas e introduce otras (55 en total).
vaciones sirven de base para explicaciones físico-matem áticas. Se propo Da razones filosóficas y experimentales para probar que la Tierra es esfé
nen m odelos cada vez más refinados para dar cuenta de los fenómenos rica. Introduce las ideas de «movimiento natural» e incorruptibilidad.
observables. Contemporáneo de Aristóteles (siglo IV a.C.), Heráclides del Ponto
— Tales de M ileto (c. 625 a.C.). Según Aristóteles, sostuvo que todo perfecciona las ideas de Eudoxo y Filolao, introduciendo la rotación de
está hecho de agua, en la que la Tierra flota. la Tierra y haciendo al Sol el centro de las esferas de Mercurio y Venus
Tiene la importancia de buscar un principio único, posiblem ente veri- (algo semejante a lo propuesto por Ticho Brahe siglos después).
ficable por experim entación. Considera todo lo existente com o un orga
nismo. Su problem a: obtener la variedad observable a base de un ele
mento único. ESCUELA DE ALEJANDRÍA
— Anaximandro: propone la forma cilindrica para la Tierra para expli
car el cambio aparente de altura de las estrellas ai viajar de Norte a Sur. — Aristarco (siglo III a.C.): mide el tamaño de la Luna con relación a
En física, propone un principio único que es lo indeterm inado, que puede la Tierra, y su distancia en diámetros terrestres. Primer intento de medir
luego sufrir un proceso de diferenciación. también la distancia al Sol. Sistema heliocéntrico.
— Anaximeno (siglo VI a.C., com o el anterior). Propone al aire como — Eratóstenes (siglo III a.C.): primera medida real y muy exacta del
principio único, diferenciable por condensación y rarefacción. diámetro de la Tierra (arco de círculo entre Asuán y Alejandría).
— Pitágoras (Samos, siglo VI a.C.). Probablem ente el primero que sos — Hiparco (siglo II a.C.): el astrónomo más famoso de antes de la era
tuvo que la Tierra es esférica, y que el lucero vespertino y el m atutino son cristiana. Desarrolló la trigonometría, hizo observaciones numerosas y
el mismo. La escuela pitagórica subraya las relaciones matemáticas, divini exactas, construyó un observatorio e instrumentos con los cuales midió
zando los números, a partir de los intervalos m usicales. Sistema astronó las posiciones de 850 estrellas, dejando así el primer catálogo celeste de
mico basado en esferas y m ovim ientos circulares de los planetas contra el valor científico. Inventó la clasificación en magnitudes; descubrió la pre
fondo de las estrellas fijas. Los miembros más notables de la escuela son: cesión de los equinocios; obtuvo con gran exactitud la distancia y tamaño
— Parménides: afirma que la Luna brilla con luz reflejada, no propia. de la Luna. Inventa el sistema de ciclos y epiciclos para explicar los
— Anaxágoras (siglo V a.C.): el Sol es una esfera de fuego; la Luna, movimientos aparentes de los planetas.
de tierra. Da una explicación de los eclipses de sol y luna. — Tolom eo (siglo II era C.): el ultimo gran astrónomo griego. Com
— Filolao (siglo V a.C.): da el gran paso de sugerir un m ovim iento de piló el saber astronóm ico griego en los 13 volúm enes del Almagesto.
la Tierra para explicar el giro aparente diurno de la esfera de las estrellas. Perfeccionó las observaciones y sistema de Hiparco, introduciendo órbi
Propone la existencia de un fuego central, siem pre invisible para nosotros tas excéntricas. Su sistema perdura hasta Copérnico.
por ocultarlo la Anti-Tierra. Así obtiene el núm ero perfecto de cuerpos En los 13 siglos que siguen a la m uerte de Tolomeo, los únicos que
astronóm icos (10, contando la esfera de las estrellas fijas com o uno) continúan las observaciones astronóm icas son los árabes e indios. Estos,
Música de las esferas que manifiesta la armonía del cosmos. a partir del año 300, consiguen medir también con exactitud la distancia
166 METAFÍSICA DE LA MATERIA
E S Q U E M A H I S T Ó R I C O D E L D E S A R R O L L O D E L A S C IE N C IA S 167
a la Luna, pero su desarrollo científico es sobre todo m atem ático. Lo-;
árabes actúan como transmisores de la cultura antigua a la Europa me rrollo del álgebra, en que Diofante llega a usar letras como símbolos de
dieval, retinando al m ismo tiempo el sistema de Tolom eo. Pero es tam cantidades desconocidas. Pero el declinar de la cultura greco-romana
bién la matem ática el campo en que sus contribuciones son m ás im por impide su desarrollo ulterior.
tantes. India y China: a partir del siglo V a.C. se desarrollan el álgebra y la
aritmética, con símbolos para extracciones de raíces, números negativos
e irracionales, librándose así de métodos puramente geométricos. A los
DESARROLLO DE LA CIEN CIA: M A TEM ÁTICAS indios debemos nuestro sistema de numeración, lenguaje im portantí
simo en el desarrollo de la matemática. Los avances de indios y chinos
Grecia: la matemática toma sobre todo el camino de la geometría, debi
llegan a Europa a través de los árabes:
do a la falta de un lenguaje sim bólico para las operaciones aritm éticas y
— Alkarismi (Mohamed ibn Musa abu Djefar al-Khwarizmi, siglo IX).
algebraicas (no hay sím bolos para el cero, o núm eros negativos, o canti
Su tratado de álgebra se llama Al-gebr al-muqabala, o sea, «transposición
dades mayores que 10.000).
y simplificación», indicando así las operaciones principales del álgebra.
— Pitágoras: relaciones num éricas en la m úsica. Teorema de su nom
Introduce en Europa la numeración india. Plantea y resuelve la ecuación
bre para los lados de un triángulo rectángulo.
de segundo grado con dos raíces. De su nombre y del de su obra vienen
— Platón: su insistencia en las «formas» com o la verdadera realidad
las palabras álgebra, algoritmo y guarismo.
realza el valor de la geometría.
— Alkaizami (siglo XI): se plantea el método de resolver ecuaciones
— Eudoxo, su discípulo, desarrolló muchos de los teorem as que des
cúbicas. A partir de este siglo, la mayoría de los autores árabes no hace
pués recogió Euclides (prim er director de la Escuela de Alejandría),
sino repetir.
— Euclides (siglo III a.C.): recoge el saber m atem ático de su tiempo,
La obra de Alkarismi fue traducida por Leonardo de Pisa en el siglo
presentándolo en forma lógica, a base de axiom as y deducciones. La
XII, y así se introduce el álgebra en Europa.
geometría euclídea es todavía la base de lo que se estudia hoy día a nivel
A partir del escolasticismo se separan la filosofía y la ciencia, quedan
elemental. En álgebra consigue la solución de ecuaciones de segundo y
do el m étodo matemático para ésta y desarrollándose una filosofía de la
tercer grado por m edios geom étricos. Teorem a de la existencia de infi
naturaleza como rama de la metafísica. Sus pasos más importantes se
nitos núm eros prim os. Eratóstenes inventó su «criba» para hallar los mencionan en el esquema siguiente.
números primos.
— Arquím edes (siglo III-I1 a.C.): originó la geom etría diferencial y el
cálculo de volúmenes por un m étodo sem ejante al cálculo integral. Halló DESARROLLO DE LA FÍSICA
el área de un segmento de parábola. Fam oso por su principio de hid ros Y FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA
ta tica. Ya hemos mencionado los esfuerzos de Tales, Anaximandro y Anaxi-
— Apolonio de Pérgamo (siglo II a.C.): investigó las secciones cónicas, meno para encontrar un constituyente o principio único de toda la varie
llegando a dar las ecuaciones de esas curvas (expresadas en lenguaje dad de las cosas materiales. Una tendencia más filosófica que física se
geométrico). encuentra en Jenófanes (siglo Vl-V a.C.): la variedad se reduce a la uni
— H iparco (siglo II a.C.): prim era tabla de funciones trigonométricas dad gracias al LOCOS, principio ordenador mental. Las cosas son porque
(senos). son inteligibles. Su contemporáneo Heráclito toma como su divisa el fluir
Durante nuestra era se desarrolla la trigonometría esférica (siglo I); de todo lo aparente, indicio de su falsedad, contrapuesta a la perm a
por m étodos geom étricos se extraen raíces cuadradas y cúbicas, se co nencia y unidad del Logos. Afirmó un proceso cíclico universal.
mienza el estudio de progresiones aritméticas y geométricas y se formula — Parménides (siglo V a.C.): le preocupó el problema del ser y no-
el problem a de encontrar soluciones con núm eros enteros para ecua ser, y la posibilidad del cambio. La experiencia de los sentidos es enga
ciones diversas (Diofante, siglo III-IV). Este fue un com ienzo de desa ñosa al presentar el cambio como real. La realidad racional es una.
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METAFÍSICA DE LA MATERIA ESQUEMA HISTÓRICO DEL DESARROLLO DE LAS CIENCIAS 169
— Zenón, su discípulo, presentó como argum entos contra la realidad mo, porque todo cuanto existe tiene que ser macizo, continuo, nunca
del cambio sus fam osas «aporías» contra el m ovim iento local.
inextenso.
— Escuela Atom ística: de una forma m ás o m enos elaborada, sostie Abandonó la descripción matemática de los fenómenos, insistiendo
ne que todos los seres m ateriales se com ponen de elem entos mínimos en cambio en el método deductivo. Esta actitud es exagerada por muchos
indivisibles.
escolásticos, a través de los cuales el aristotelism o fue una barrera a
— Empédocles (siglo V a.C.): probablemente el originador de la doctri nuevas ideas.
na de los cuatro elem entos: aire/ agua, tierra y fuego. Todos los cam
bios resultan del juego de dos fuerzas: am or y odio.
— Pitágoras y sus discípulos, al identificar los núm eros con puntos DESARROLLO CIENTÍFICO DE LA EDAD MEDIA
matemáticos, introducen también una especie de atom ism o ideal.
— Leucipo (siglo V a.C.) es el fundador del Atom ism o físico. El uni A partir de los siglos XI y XII se desarrolla la Escolástica, que en las
verso se compone de un núm ero infinito de elem entos cuantitativam ente nuevas Universidades presenta la visión científico-filosófica de Aristó
distintos. teles. En astronomía/ el sistema de Tolomeo se da por indudablemente
— Demócrito, su discípulo (siglo IV a.C.), continúa esta teoría atómica, cierto; en física, el hilemorfísmo se hace casi dogma, así como la concep
sistematizándola. Los átom os se distinguen entre sí por cualidades pura ción finalista y cualitativa del mundo.
mente mecánicas: tamaño, peso, forma y velocidad; su m ovim iento es Roger Bacon y Alberto Magno (ambos siglo XIII) son los represen
posible por estar rodeados de vacío (no-ser). Las cualidades sensibles de tantes casi únicos de un interés por las ciencias experim entales, opuesto
los cuerpos son solam ente algo subjetivo, pues en la realidad sólo existen al dogmatismo de los seguidores e intérpretes de Aristóteles. Bacon cons
las cualidades ya m encionadas de los átomos. truyó lentes de aumento, estudió las propiedades de la luz, inventó una
— Platón, centrando su interés en el mundo de las ideas — «formas'— , forma de pólvora y catalogó los errores del calendario juliano. Alberto
influyó positivamente en el desarrollo de la m atem ática, pero su despre Magno estudió los metales y elementos inorgánicos, observó el cometa
cio por el mundo sensible im posibilita las ciencias experim entales. de 1240, y, en general, insistió en el estudio experimental.
— Aristóteles fue un gran observador y científico, al m ism o tiempo En el siglo XIV la «Escuela del ímpetus» modifica la parte más débil
que filósofo. Su filosofía de la naturaleza se basa en la dualidad materia- de la física aristotélica: el movimiento de proyectiles y caída de los cuer
forma. Esta forma no es algo abstracto, como para Platón, sino como un pos. Juan Buridan, Alberto de Sajonia y Nicolás de Oresm es proponen
constitutivo físico de las cosas m ismas. Este teoría Hilem órfica es acep un concepto precursor del momento (masa x velocidad) de la física mo
tada más tarde por la Escolástica, perdurando hasta nuestras días. derna: un cuerpo puesto en movimiento continúa en movimiento cuando
Aceptó los cuatro elem entos de Em pédocles, pero añade un nuevo la fuerza motriz ya ha dejado de actuar porque ha recibido un «ímpetu»
elemento de m ayor perfección, inm utable e incorruptible, del cual están —cualidad interna— proporcional a la cantidad de materia del cuerpo
formados los astros. Explica los fenóm enos n aturales por tendencias (factor masa del momento).
innatas, un poco antropom órficam ente, ya que para él la prim acía en
el orden causal la tiene la causa final. A sí, los cuerpos pesados caen EL RENACIMIENTO: REVOLUCIÓN CIENTÍFICA
por su tendencia a buscar su «lugar natural», que es abajo; la caída
acelerada muestra el «gozo» de los cuerpos al acercarse a su lugar na El gran cambio de la atmósfera científica comienza con la obra astro
tural. Los astros se mueven en círculos, porque el círculo es el m ovi nómica de Nicolás Copémico (1473-1543). Usando todos los datos expe
m iento natural de los cuerpos supraterrestres. Com o los cuerpos pesa rimentales de Tolom eo y los árabes, formula un sistema heliocéntrico
dos — «graves»— tienen como estado natural el reposo, un m ovim iento para obtener una representación matemáticamente más sencilla de los
continuo exige una fuerza continua. N iega la posibilidad del vacío, movimientos de los planetas. Así elimina los epiciclos; pero su sistema
hacia el que la naturaleza siente una repulsión innata; niega el atorrus- no es más exacto que el de Tolom eo en la representación de los fenó
METAFÍSICA DE LA MATERIA ESQUEMA HISTÓRICO DEL DESARROLLO DE LAS CIENCIAS 171
m enos, porque m antiene todavía las esferas y el m ovim iento circular El segundo campo en que Galileo trabajó, como resultado de su con
Más que por sus aportaciones al cálculo exacto de órbitas, el sistema de dena por la Inquisición, fue la mecánica, y aquí sus contribuciones teóri
C opém ico tiene im portancia filosófica por cam biar el punto de vista cas revisten la mayor importancia. Demuestra que el espacio recorrido
tradicional: ahora la Tierra es un planeta más, probablem ente hecho de por un cuerpo en movimiento acelerado (caída libre) es proporcional al
la misma materia que los otros. Y el universo debe ser inconcebiblemente cuadrado del tiempo. Prueba también — contra Aristóteles— que cuerpos
vasto, pues la órbita de la Tierra alrededor del Sol no produce ningún de diverso peso caen a la misma velocidad, y que los fenóm enos mecá
cam bio apreciable de perspectiva en la posición de las estrellas. nicos ocurren exactamente del mismo modo en un laboratorio en repo
Tycho Brahe (1546-1601) fue un gran astrónom o experim ental. En la so o en movimiento uniforme. Prueba también la continuación del movi
isla de Hven, en Dinamarca, tuvo a su disposición el prim er observatorio miento en la ausencia de roce, y da los conceptos exactos de velocidad y
astronóm ico de Occidente, equipado con los instrum entos más exactos, aceleración.
m uchos diseñados o perfeccionados por él. Propuso un sistem a del Con Galileo comienza la física matemática, cuantitativa. Expresando
mundo en el que la Tierra es todavía el centro, pero todos los demás las leyes físicas en forma m atem ática, se hace posible el cálculo y la
planetas giran alrededor del Sol, que los arrastra en su órbita alrededor predicción y comprobación rigurosa de hipótesis. Este es el camino que
de la Tierra. La gran contribución de Tycho fue el dar sus cuadernos de llevará a los grandes triunfos de Newton, nacido el mismo año en que
observaciones cuidadosas a su colaborador y sucesor Kepler. muere Galileo.
Johann Kepler (1571-1630) utilizó todos los datos de Tycho para probar Antes de Newton, Rene Descartes (1596-1650) propuso una razón
el sistema heliocéntrico de C opém ico. Eliminó definitivam ente las esfe mecánica del movimiento de los planetas: van arrastrados por un torbe
ras, hablando en cambio de las órbitas planetarias. Y formula las leyes llino del éter, materia continua que llena el universo. Cada planeta es/
del movimiento de los planetas: a su vez, centro de un torbellino secundario que causa la rotación del
planeta y sus satélites, y causa también la fuerza de la gravedad.
1. Las órbitas son elipses (venciendo al fin la obsesión del círculo).
Esta teoría no permite deducir las leyes de Kepler. Descartes aporta
2. El radio del planeta al Sol cubre áreas iguales en tiempos iguales.
una contribución mucho más valiosa con su desarrollo de la geometría
3. Los períodos orbitales al cuadrado son proporcionales a las distancias planeta-
analítica.
Sol a l cubo.
El holandés Christian Huygens (1629-1695) propone también la exis
Aunque Kepler no sabe a qué se debe el m ovim iento de los planetas tencia del éter para explicar la propagación de la luz, a la que considera
alrededor del Sol, ya afirma que del Sol procede la causa de ese m ovi una vibración mecánica del éter.
miento, tal vez como una fuerza magnética. Isaac Newton (1642-1727) es la gran figura de la física clásica. En su
Galileo (1569-1642): es el sím bolo de la lucha entre las ideas m oder obra «Philosophiae Naturalis Principia Mathematica» presentó las leyes
nas y el apego ciego a la autoridad tradicional aristotélica. Sus contribu del movimiento y su aplicación al sistema solar:
ciones científicas son dobles: en astronom ía fue el prim ero en aplicar el
telescopio a la observación del cielo. Inm ediatam ente, descubre los cráte 1. Todo cuerpo continúa en su estado de reposo o movimiento en línea recta
res y montañas de la Luna y las m anchas del Sol, destruyendo el mito mientras una fuerza no produzca un cambio en ese estado.
de la «quinta esencia» e incorruptibilidad de los cuerpos celestes. Al 2. El cambio de movimiento (aceleración) es proporcional a la fu erza, y ocurre
descubrir los satélites de Júpiter, muestra que hay astros que no giran en la dirección en que la fuerza actúa.
alrededor de la Tierra. Las fases de Venus indican su órbita alrededor 3. A cada acción corresponde una reacción igual y en dirección opuesta.
del Sol. Estos datos van directamente contra la filosofía natural de Aristó 4. Ley de la gravitación universal: todo ocurre en la naturaleza como si
teles y sus seguidores. Galileo sufrió persecución sobre todo por ense los cuerpos se atrajesen con una fuerza que es directamente propor
ñar el movimiento de rotación de la Tierra, aunque sus argum entos no cional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cua
son científicam ente válidos. drado de la distancia.
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METAFÍSICA DE LA MATERIA
ESQUEMA HISTÓRICO DEL DESARROLLO DE LAS CIENCIAS 173
Así se explica por fin el m ovim iento de los planetas y la caída de los
bución uniforme de la energía en un futuro más o menos lejano, con la
cuerpos. Newton dem uestra que las leyes de Kepler son una consecuen
consecuencia de que el universo no podría ya sufrir cambio alguno
cia necesaria de su ley de gravitación. Y se sienta la base para predecir
(muerte térmica).
con exactitud la posición y m ovim iento de todos los astros.
En el campo de la electricidad y magnetismo. Oersted (1820) y Fara-
N ew ton contribuyó también de forma im portantísim a a la hidrodiná
day (1831) establecen la equivalencia de ambas fuerzas. Hertz descubre
mica, la óptica, la astronom ía experim ental (inventó el telescopio reflec
la naturaleza electromagnética de las ondas luminosas. Maxweil las ana
tor y descom puso la luz blanca con un prism a).
liza como vibraciones de los campos eléctrico y magnético, y extiende
esta concepción a todas las vibraciones del éter que se transmiten con la
EL U N IV ERSO DE LA FÍSICA CLÁSICA velocidad de la luz (medida en 1675 por Rómer). Así, los fenóm enos
electromagnéticos y la luz quedan incorporados al campo de la mecá
A raíz de los trabajos de Newton, la M ecánica se convierte en ejem nica.
plo y m odelo de toda la ciencia. Un fenóm eno se considera satisfactoria Esta situación, aparentemente tan satisfactoria, encuentra su expre
mente explicado si puede reducirse a fuerzas y m ovim ientos regidos por sión más explícita en la afirmación de Laplace: un entendimiento sufi
las leyes de Newton. Y éstas prueban su exactitud con los cálculos de la cientemente vasto, que pudiese conocer en un momento dado las masas,
órbita del cometa de H alley (1682), cuyo retom o en 1758 dem ostró la posiciones y velocidades de todas las partículas del universo, conocería
aplicación de la m ecánica celeste aun a cuerpos gaseosos; el descubri necesariamente toda la historia futura y pasada del cosmos. Los únicos
miento de Urano (Herschel, 1781), una vez más de acuerdo con las leyes elementos independientes son: espacio, tiempo, masa y movimiento.
de Kepler y N ew ton; N eptuno, encontrado en 1846 según las predic El espacio es algo real, absoluto, marco cierto e inmutable de cuanto
ciones de LeVem er y Adam s; el paralaje estelar, verificado por Bessel ocurre. El tiempo, aunque para Newton era igualmente absoluto, para
(1838) y que finalmente prueba la rotación de la Tierra alrededor del Sol otros pierde su importancia: un tiempo sólo puede designarse por las
y, al mismo tiempo, las dim ensiones increíblem ente vastas del universo coordenadas de todas las partículas del universo en un momento dado.
estelar. Un sentido de satisfacción pervade la ciencia de esta época: hay Si esas coordenadas vuelven a darse exactamente, el tiempo vuelve a ser
un camino seguro para entender el universo, sin recurrir a agentes miste el mismo. Así puede darse un universo cíclico, en el que hasta la irrever
riosos más allá de la com probación experim ental. sibilidad y entropía pueden vencerse por el tratamiento estadístico, que
La visión m ecanicista se extiende incluso a la term odinám ica y a la prevé que todas las combinaciones de partículas son posibles, incluso
electricidad. Thompson (1798) abandona la idea del calor como un fluido, las que repiten combinaciones anteriores. Lo único que queda por hacer
basado en el fenóm eno de la producción de calor por fricción. Joule esta es perfeccionar más las medidas: añadir otro decimal.
blece la equivalencia entre trabajo m ecánico y energía térm ica. Y se for
mulan las leyes de la termodinámica:
LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA MODERNA
1. En un sistema cerrado (térmicamente aislado) la energía total es constante
(suma de energía mecánica, potencial y calorífica).
El experim ento de M ichelson y Morley, que se proponía detectar el
2. M ientras que el trabajo mecánico puede convertirse totalm ente en calor, es «viento de éter» debido al movimiento de la Tierra, dio un resultado nulo.
imposible convertir el calor totalmente en trabajo: los procesos naturales son Para asombro de todos los físicos, la velocidad de la luz mantuvo exacta
irreversibles, y la entropía siem pre aumenta. mente el mismo valor cuando la Tierra se movía hacia los rayos lumino
3. Es imposible por medio de un número fin ito de procesos físico s reducir la sos y cuando se alejaba de ellos. Todos los intentos de explicar este resul
temperatura de un sistema al cero absoluto (entropía cero). tado en términos de la mecánica clásica resultaron fallidos o artificiales.
Estas leyes presentan una dificultad aparentem ente insoluble contra En 1905, Einstein propuso una solución radical: descartar el éter y
la concepción puram ente mecánica del universo, pues predicen la distri aceptar como dato básico experimental la constancia de la velocidad de
la luz en el vad o. Esto lleva lógicamente a la variabilidad de las medidas Esto implica la imposibilidad de predecir exactam ente el resultado de
de espacio y tiempo, según el observador se encuentre en reposo o en cualquier experimento con partículas subatómicas: nunca podemos saber
m ovim iento uniforme con respecto al objeto m edido. Es la Teoría de la con exactitud los necesarios parámetros.
Relatividad Restringida. Su contenido general puede resum irse en la afir Una nueva física, la física cuántica, se desarrolla durante los años
mación de que es absolutam ente im posible por ningún experim ento físi veinte, por autores como Heisenberg, Schródinger y Dirac. Al mismo
co el distinguir entre el estado de reposo y el de m ovim iento uniforme tiempo, la aparente sencillez del átomo da lugar a una complicada serie
y que la velocidad de la luz en el vacío es constante y un lím ite absoluto de partículas «elementales». Es la situación rica, pero desconcertante, de
Consecuencias: aum ento de masa con la velocidad, contracción de hoy.
longitudes en la dirección del m ovim iento, dilatación del tiempo, equi
valencia de masa y energía. Todos los efectos son perfectam ente recí
EL UNIVERSO DE LA FÍSICA Y ASTRONOMIA DE HOY
procos y, en consecuencia, aparentes para cada observador en determ i
nado m arco de referencia. Al mismo tiempo que la física tema que renunciar a describir los cons
En 1916, Emstein am plía su concepción para incluir m ovim ientos ace titutivos mínimos de la materia en términos asequibles a la imaginación
lerados, y llega a una identificación de gravedad y aceleración. En lugar y experiencia m acroscópica, la astronom ía revelaba m agnitudes más
de una fuerza de atracción universal, Einstein propone una interpreta abrumadoras y empequeñecedoras para el orgullo humano. El Sol deja
ción geométrica de la gravedad: la presencia de masa produce una dis de ser centro de nada más importante que su pequeño cortejo de plane
torsión del espacio tridim ensional (hacia una cuarta dim ensión), de tal tas. Se encuentra en un brazo de la Vía Láctea, a 30.000 años-luz del cen
modo que los cuerpos tienen que seguir curvas llam adas geodésicas, tro, perdido entre 100.000 millones de estrellas semejantes. La misma Vía
equivalentes a-la recta en un espacio euclídeo. Láctea/ que Herschel consideraba ser todo el Universo, queda reducida
Com probaciones experim entales (vida media del m esón, masa de a una de las más de 100.000 m illones de galaxias. Recientemente/ el
partículas aceleradas en el ciclotrón, desviación aparente de estrellas descubrimiento de quasares y la radiación de fondo nos permiten creer
cerca del limbo solar, enrojecim iento de la luz em itida en un campo que vemos los límites espaciales y temporales del Universo, presentán
gravitatorio) forzaron la aceptación de la teoría en contra de todo «sen donos con el problema filosófico de su finitud.
tido común» e incapacidad im aginativa de representam os espacios La filosofía de la Naturaleza quedó durante esta revolución científica
curvos. casi al margen de los nuevos conceptos y teorías. Los filósofos escolásti
Simultáneamente, a partir de 1900, otras ideas revolucionarias hacen cos, en su mayoría, consideraron los nuevos datos más como dificulta
su aparición en el campo de la física nuclear. Max Planck dem ostró que des que resolver desde el punto de vista aristotélico que como base sobre
la radiación luminosa es emitida por los átom os en unidades indivisibles, la que formular nuevas preguntas y posibles respuestas. Entre los cientí
cada una un «quantum» de energía. Einstein lo confirm a con la explica ficos, una gran parte desdeña las cuestiones filosóficas, y con el positi
ción del fenómeno fotoeléctrico. Y Bohr lo aplica a las órbitas posibles vismo lógico convierte en credo la negativa de pensar o aceptar ni un
para los electrones que giran alrededor del núcleo atóm ico. Así se destru concepto que no sea experim entalm ente verificable. Para esta escuela,
ye la idea clásica de continuidad, con su aceptación implícita de la posibi no tiene sentido preguntarse qué son las cosas, sino solam ente cómo fun
lidad de medidas cada vez más refinadas, sin límite. cionan y cómo pueden darse reglas que perm itan predecir resultados
La implicación de la teoría cuántica la explícita H eisenberg con su experimentales.
principio de indeterminación. Es una propiedad necesaria de todo ex La mayor actividad filosófica se dirige hacia la epistem ología, el estu
perimento el que la incertidumbre de posición y la incertidum bre en el dio del conocer científico, sus fronteras y su validez. Es la Filosofía de la
valor del momento están relacionadas por la fórmula: Ciencia, en pleno auge en nuestros días.
Sin embargo, el deseo innato de saber qué son las cosas es básico en
Ax Ap > h / 2 n (h: constante de Planck). Igualmente AE . At > h/2n toda investigación científica, y los más grandes físicos se han pronun-
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M E T A F Í S I C A D E LA M A T E R IA