1.
CONCEPTO DE LA APICULTURA
La apicultura: La palabra apicultura proviene del latín apis (abeja) y cultura
(cultivo). se define como la crianza de las abejas meliferas, preservando la
especie y aprovechando sus productos (miel, polen, jalea real, propoleo, cera,
apitoxina y material vivo en general).
Es considerada como una actividad económica y social que desempeña un papel
fundamental en el desarrollo sostenible de las zonas rurales, creando puestos
de trabajo y prestando un importante servicio al ecosistema a través de la
polinización que contribuye, a su vez, a la mejora de la biodiversidad al mantener
la diversidad genética de la flora.
En apicultura, como en otras actividades, se emplean términos específicos
para nombrar útiles o situaciones, los más comunes son:
Realera, alveolo real o celda real, es la celda especial que sirve de
cuna para la cría de una nueva reina.
Colonia, es el conjunto de abejas que viven en un mismo lugar,
están organizadas para sobrevivir y defenderse de los ataques de
otras especies.
Enjambre, es el conjunto de abejas que parte de una colonia y se
establece en otro lugar, se hace extensivo a los conjuntos que
prepara el apicultor.
Colmena, es el sitio material donde vive la colonia de abejas, puede
ser preparada por el hombre o puede ser un agujero natural.
Opérculo, lámina que cubre una celda con una abeja en desarrollo
(metamorfosis) o con miel.
Desoperculado, recibe este nombre la operación de retirar o romper
el opérculo, actividad que se hace con varios útiles.
Existen dos factores en la apicultura que al hombre, no le ha sido posible
alterar y son: el clima que incide en la cantidad de alimento (néctar y polen)
y los hábitos o la biología de la abeja.
2. HABITANTES DE LA COLMENA
La colonia está conformada por tres castas, a saber, la reina, las obreras y los
zánganos, cada una de las cuales cumple un papel importante en el desarrollo y
mantenimiento de la colmena.
La colmena es el lugar dispuesto por el hombre como albergue para el enjambre
de abejas, allí se encuentran las diferentes castas o miembros que la componen
(reina, obrera y zángano).
La reina
Dentro de las castas de la colmena la reina es
el miembro más importante. Su función
principal es la postura de huevos que darán
origen a las hembras (obreras y otras reinas)
y a machos (zánganos). Morfológicamente, la
reina es la más grande de la colonia, su
abdomen es grande y alargado en
comparación con el de las demás castas; sus
movimientos son lentos y deliberados y
camina por toda la colmena, por eso es difícil definir su ubicación dentro de los
panales.
Cuando una reina es fecundada tiene desarrollados los ovarios y son
funcionales. Esta pone entre 800 y 2.000 huevos diarios durante la época de
crecimiento poblacional. Así pues, la postura promedio anual oscila entre 800 y
1.200 huevos diarios en ecosistemas tropicales.
La reina virgen tiene el abdomen más pequeño, por lo que se desplaza más
rápido dentro de la colmena. Para que la colmena se mantenga unida, la reina
segrega la feromona conocida como sustancia reina u hormona mandibular,
mediante esta feromona, la reina mantiene atrofiados los ovarios de las obreras,
evita la construcción de celdas reales y atrae a los zánganos al vuelo nupcial
para que se dé la cópula.
En la metamorfosis de la reina, el huevo eclosiona al tercer día; al noveno día el
huevo se opercula e inicia el desarrollo del estadio larvario; entre los 10 y los 11
días alcanza el estadio de prepupa y, finalmente, emerge entre los 15 y 16 días.
La obrera
Los individuos más pequeños de la colonia son
las obreras, pero se encuentran en mayor
proporción con respecto a las demás castas.
Las obreras son hembras que nacen de huevos
fértiles idénticos a los de la reina, pero están
dispuestos en celdas más pequeñas. Luego del
tercer día de su eclosión, la larva se alimenta con una mezcla de jalea real, miel
y polen. En cambio, la reina, a diferencia de los otros individuos de la colmena,
solo se alimenta con jalea real, lo que en apicultura se conoce como una
castración nutricional.
la metamorfosis de la obrera: el huevo eclosiona a los 3 días y da lugar a una
larva, que se opercula en el día 8 y emerge entre los días 20 y 21; el estadio
larval dura 7 días y el de la pupa 11. La obrera recién nacida tiene corbícula,
glándulas de cera y la glándula Nasanoff, también llamada odorífera.
La obrera se encarga de la recolección y el traslado de alimentos (néctar, polen,
agua y propóleos) al interior de la colmena; limpia y construye los panales para
el desarrollo de la misma; abanica la colonia para mantener la temperatura
interna en un promedio de 35°C; participa en la remoción de agua del néctar para
la conversión de la miel y defiende su colonia de depredadores.
Dentro de las actividades de la vida activa de la obrera fuera del nido se
destacan:
• Las funciones de limpieza y secreción, que se ven reflejadas en la limpieza de
las celdas, la alimentación de larvas adultas, el desarrollo de glándulas
productoras de jalea real (con las que alimenta a la reina y a las larvas jóvenes)
y el desarrollo de la glándula cerera para la construcción de cuadros.
• Las funciones de colecta, entre las que se encuentran la ventilación (cuyo
propósito es el enfriamiento de la colmena), la evaporación del néctar, la
regulación de los niveles de humedad y CO2 y el pecoreo (que lo realizan para
recolectar agua, néctar, polen y propóleos). Las abejas se comunican a través
de danzas, feromonas y sonidos, con los cuales informan a su colmena sobre la
presencia de una fuente de alimentación.
Los zánganos o machos
Morfológicamente, los machos de la colonia, o
zánganos, tienen los ojos más grandes y el
abdomen más ancho y achatado.
Genéticamente, provienen de un huevo no
fecundado (partenogénesis) y su función
principal dentro de la colmena es la de copular con la reina, con lo cual aportan
su carga espermática.
En el caso de los zánganos, el huevo eclosiona al tercer día; la celda se opercula
al décimo y el individuo emerge entre los 23 y 24 días contados desde la
oviposición. La etapa de larva dura 11 días y la de pupa 10. Esto se lleva a cabo
en una celda un poco más grande que la de una obrera. Como los zánganos se
desarrollan de un huevo no fecundado, solo aportan la mitad del material
genético (n, es decir haploide), contrario a la hembra, que aporta la mitad diploide
(2n).
3. CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA DE LAS ABEJAS
La abeja es el insecto polinizador más importante de las plantas, con las que
mantiene una interdependencia simbiótica. Así pues, logra su reproducción
mediante la polinización cruzada, a la vez que consigue su alimento de las
plantas (néctar, polen, propóleos y ligamaza). La especie de abeja más utilizada
en la producción es Apis mellifera, ya que es fácil de manejar en forma
tecnificada (panal).
Además, se encuentran las especies Apis dorsata, Apis florea y Apis cerana. De
A. mellifera se conocen varias subespecies: Apis mellifera scutellata (también
conocida como abeja africana), Apis mellifera mellifera (también conocida como
abeja negra europea o abeja negra alemana), Apis mellifera ligustica (también
conocida como abeja italiana), Apis mellifera caucásica.
Se clasifican de la siguiente manera:
Phylum: Arthropoda
Clase: lnsecta
Orden: Hymenoptera
Superfamilia: Apoidea
Familia: Apidae
Sub-FamiIia: Apinae
Género: Apis
Especie: Apis mellifera
4. LENGUAJE DE LAS ABEJAS
Las abejas son insectos sociales, y su vida, así como la colonia misma dependen
de una comunicación eficiente.
La comunicación: Es la transferencia de estímulo de una abeja a otra, lo que
provoca una respuesta, ya sea una modificación en el funcionamiento del cuerpo
o en el comportamiento de la que recibe la información.
Las abejas se comunican fundamentalmente por medio de:
a) Danzas: Las danzas comprenden distintos “bailes”, que en diferentes
circunstancias comunican distintas informaciones.
Por ejemplo: la distancia y dirección de la fuente de alimentos o el sitio adecuado
para alojar un nuevo enjambre. La intensidad de la danza es mayor si hay gran
disponibilidad de flores, o hay alta concentración de azúcares. También la
intensidad de la danza varía con el momento del día.
b) Sustancias químicas o feromonas: Son sustancias químicas producidas por
glándulas y secretadas fuera del cuerpo. Estas sustancias contienen un mensaje
preciso que modifica la conducta de la abeja que percibe esa feromona.
Las feromonas pueden actuar:
Dentro de la colmena: son por ejemplo las que inhiben la construcción
de celdas reales por parte de las obreras, el desarrollo de los ovarios de
estas, etc.
Fuera de la colmena: entre las más mencionadas se hallan, por ejemplo,
las que actúan como atrayentes sexuales en la fecundación de la reina, la
feromona de alarma, de enjambrazón, etc
El comportamiento de la abeja en la colonia está determinado por: su genética,
madurez y funcionamiento de su cuerpo y por los estímulos externos.
5. LA COLONIA DE ABEJAS
La colonia: es una unidad bien organizada. Conviven en ella tres tipos diferentes
de abejas:
La abeja pasa de huevo a adulto sufriendo una serie de cambios que determinan
cuatro etapas en su vida:
Etapa de HUEVO
Etapa de LARVA
Etapa de PUPA
Etapa de ADULTO
6. LOS PRODUCTOS DE LA COLMENA
Podemos clasificar los productos de la colmena en tres grupos:
Los productos recolectados de las flores y elaborados por las abejas
Miel: es el producto alimenticio
producido por las abejas a partir del
néctar de las flores o de
secreciones procedentes de partes
vivas de las plantas o de
excreciones Extra floraciones, que
las abejas recogen, transforman,
combinan con sustancias
específicas propias y almacenan,
dejando madurar en los panales de
las colmenas.
La miel es un carbohidrato, por lo que provee a las abejas de la energía
necesaria para realizar movimientos, caminar, volar, limpiar y ventilar.
El polen: Es la gameta masculina de las plantas,
se encuentra en las flores en forma de un polvillo
muy fino. Para transportarlo a las colmenas, las
abejas lo impregnan con saliva y néctar y los
agrupan en forma de pelotitas (pelets),
ubicándolas en las corbículas, que son una
especie de cestillas que tienen en el tercer par de
patas.
El polen es la fuente de proteínas, grasas y minerales con que cuenta la
colonia. Su valor alimenticio varía según la fuente floral de donde
provenga, pero parece probable que la mezcla de varias fuentes es
necesaria para una dieta equilibrada
Propóleo: Es una sustancia gomosa y
resinosa, que no es producida por la
abeja, sino que es extraída de brotes y
yemas de una gran variedad de plantas
(yemas florales de álamos, corteza de
conífera).
La cantidad de propóleos que produce una colmena depende del
comportamiento pecoreador (de recolección) de resinas de la colonia y de
la vegetación circundante.
Los beneficios de esta sustancia son muy interesantes:
Para las ABEJAS: Lo utilizan para barnizar partes internas de la colmena;
tapar grietas; embalsamar invasores muertos; reducir la entrada;
desinfectar y defenderse de enfermedades.
Para los SERES HUMANOS: se utiliza en medicina humana como
cicatrizante, antioxidante, antibiótico en infecciones de vías respiratorias
y digestivas, para resolver problemas dermatológicos y también en cirugía
dentaria, en cosmética, en la industria de la pintura y en medicina
veterinaria.
Los productos elaborados por las abejas
La cera: Es segregada por
transformación de azúcares de origen
alimenticio. Sin embargo, se ha
comprobado que también la proteína es
necesaria. En ausencia de una fuente de
proteína, las obreras que secretan cera
pierden hasta la mitad de su peso corporal.
Las proteínas pueden ser necesarias para
la producción de enzimas que catalizan el
proceso.
La cera es blanca y los matices amarillentos se deben a la presencia de polen.
Es insoluble en agua y parcialmente en alcohol y totalmente soluble en
cloroformo.
En condiciones de operculado normal, se pueden obtener 1,5 a 2 kg de cera de
opérculos cada 100 kg de miel extraída. Esa cera se recicla y se transforma en
CERA ESTAMPADA.
Las obreras necesitan consumir entre 7 y 10 kg de miel para producir 1 kg de
cera, lo cual insume mucho tiempo y miel.
La mayor parte de la cera producida se destina a la elaboración de cera
estampada y así vuelve a las colmenas. Pero también es utilizada por el hombre
en las industrias cosmética y farmaceútica, para fabricar papel carbón, ceras
para piso, muebles y zapatos, y también en la fabricación de velas.
La jalea real:
Es el alimento de las larvas durante los
tres primeros días, de las larvas que
serán futuras reinas durante todo su ciclo
de vida y de la reina durante toda su vida.
Las abejas nodrizas elaboran la jalea real
a partir del polen, y su principal
característica es su alta concentración
proteica.
La jalea real tiene para las abejas un valor alimenticio excepcional, ya que este
alimento es el que determina que una larva se convierta en reina en vez de
desarrollarse como obrera. Para los humanos, posee cierta relevancia en el
cuidado de la salud, se utiliza en pediatría (anorexia, otitis, anemia, virosis), ante
problemas cardiovasculares y/o del sistema nervioso, como cicatrizante, para
infecciones cutáneas, en cosmética para revitalizar tejidos y aumentar su
elasticidad.
La polinización:
Las abejas colaboran con los
agricultores favoreciendo la
fecundación de las flores de
diferentes especies de importancia
económica. En su trabajo de
recolección de alimentos, trasladan
los granos de polen desde las
anteras (órgano masculino de la
flor) hacia los órganos femeninos de otra planta de la misma especie, facilitando
así la formación de semillas y frutos.
Los que produce el apicultor a partir de la colonia (CELDAS REALES,
REINAS, NÚCLEOS y PAQUETES DE ABEJAS), que se agrupan en lo que
generalmente se denomina Material Vivo.