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"Ansiedad en Padres de Niños Discapacitados" (Estudio Realizado en Fundabiem Retalhuleu)

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Universidad Rafael Landívar

Facultad de Humanidades
Campus de Quetzaltenango

“ANSIEDAD EN PADRES DE NIÑOS DISCAPACITADOS”


(ESTUDIO REALIZADO EN FUNDABIEM RETALHULEU)

TESIS

Briseida Amarilis Alvarado Batres

Carné 374500

Quetzaltenango, noviembre de 2011


Campus Quetzaltenango

1
Universidad Rafael Landívar
Facultad de Humanidades
Campus de Quetzaltenango

“ANSIEDAD EN PADRES DE NIÑOS DISCAPACITADOS”


(ESTUDIO REALIZADO EN FUNDABIEM RETALHULEU)

TESIS

Presentada a Coordinación de Facultad de

Humanidades

Por

Briseida Amarilis Alvarado Batres

Previo a conferirle en el grado académico de

Licenciada

El Título de

Psicóloga

Quetzaltenango, noviembre de 2011

2
Autoridades de la Universidad Rafael Landívar
del Campus Central

Rector Padre Rolando Enrique Alvarado S.J.


Vicerrectora Académica Doctora Lucrecia Méndez de Penedo
Vicerrector de Investigación
y Proyección Social Padre Carlos Cabarrús Pellecer S.J.
Vicerrector de Integración Universitaria Padre Eduardo Valdés Barría S.J.
Vicerrector Administrativo Licenciado Ariel Rivera Irias
Secretaria General Licenciada Fabiola Padilla de Lorenzana

Autoridades de la Facultad de Humanidades

Decana M.A. Hilda Caballeros de Mazariegos


Vicedecano M.A. Hosy Benjamer Orozco
Secretaria M.A. Lucrecia Arriaga
Directora del Departamento de Psicología M.A. Georgina Mariscal de Jurado
Directora del Departamento de Educación M.A. Hilda Díaz de Godoy
Directora del Departamento de Ciencias
De la Educación M.A. Nancy Avendaño
Director del Departamento de Letras y
Filosofía M.A. Ernesto Loukota
Representantes de Catedráticos Lic. Ignacio Laclériga Giménez
Ante Consejo de Facultad Licda. María de la Luz De León

3
Miembros del Consejo
Campus de Quetzaltenango

Director de Campus Arquitecto Manrique Sáenz Calderón

Sub-Director de Campus y
Coordinador de Integración
Universitaria de Campus Msc. P. José María Ferrero Muñiz S.J.

Coordinador Administrativo de Campus Licenciado Alberto Axt Rodríguez

Coordinador Académico de Campus Ingeniero Jorge Derik Lima Par

Asesora

Licenciada Faustina Maricruz López Escobar

Revisor de Fondo

Licenciado Edvin Amílcar López de León

4
5
6
Agradecimiento

A Dios:
Por su infinito amor y bendiciones.

A mis padres:

Por darme la vida y siempre estar a mi lado.

A mi esposo:
Por su amor y comprensión.

A mis hermanos:
Por su apoyo incondicional.

7
Índice

I. Introducción…………………………………………………………. 1

1.1 Ansiedad………………………………………………………….. 11
1.1.1 Definición……………………..……………………………………….. 11
1.1.2 Clasificación de los trastornos de ansiedad……………………. 12
[Link] Crisis de angustia…………………………………………………….. 12
[Link] Trastorno de angustia……………………………………………….. 13
[Link] Fobia Específica………………………………………………………. 15
[Link] Trastorno de ansiedad generalizada……………………………….. 18
[Link] Trastorno obsesivo compulsivo………………………………….. 19
[Link] Trastorno por estrés agudo y Trastorno por estrés
postraumático……………………………………………………. 22
1.2 Los padres……………………………………………………………. 24
1.2.1 Definición………………………………….………………………… 24
1.2.2 Papel de los padres…………………………………………………… 28
1.2.3 Necesidad de aprender a ser padres……………………………….. 31
1.2.4 Matrimonio……………………..…………………………………. 33
1.2.5 La familia…………………………………………….……………… 34
1.2.6 Importancia de la familia…………………………………………. 35
1.3 Discapacidad……………………………………………………... 36
1.3.1 Definición…………………….…………………………………… 36
1.3.2 Origen de la discapacidad………………………………………….. 37
1.3.3 Tipos de discapacidad……………………………………………….. 38
1.3.4 Psicología de la discapacidad…………………………………… 39
1.3.5 Dependencia en discapacidad …………………………………… 42
1.3.6 Aceptación y adaptación de la discapacidad…………………… 43
1.3.7 Efectos de la discapacidad…………………………………………. 45
1.3.8 Evolución de la discapacidad……………………………………… 49
1.3.9 Necesidades básicas del niño discapacitado………..……….. 49
1.3.10 Higiene mental del niño discapacitado……………………….. . 51

8
II. Planteamiento del problema………………………………….. 53
2.1 Objetivos……………………………………………………..…… 54
2.2 Hipótesis………………………………………………………………. 54
2.3 Variables…………..……………………………………………… 54
2.4 Definición de variables………………………………………………. 54
2.4.1. Definición conceptual………………………………………………... 54
2.5 Alcances y límites……………………………………………………… 55
2.6. Aporte……………………………………………………………………. 55
III. Método……………………………………………………………. 56 57
3.1 Sujetos……………………………………………………………. 57
3.2 Instrumento………………………………………………………… 57
3.3 Procedimiento……………………………………………………….. 60
3.4 Diseño de la investigación…………………………………………... 60
3.5 Metodología estadística……………………………………………... 60
IV. Resultados ……………………………………………………………. 62
V. Discusión de resultados…………........................................ 65
VI. Propuesta…………………………………………………………… 68
VII. Conclusiones………………………………………………………. 84
VIII. Recomendaciones……………………………………....................... 86
IX. Referencias bibliográficas………………………………………. 87
X Anexos…………………………………………………………………. 90

9
Resumen

Ser padres es uno de los sucesos más importantes en la vida del ser humano, todo
cambia cuando ese hijo tan deseado es diagnosticado con una discapacidad, se
derrumban las ilusiones, experimentando sentimientos de negación y culpa, la
relación familiar se deteriora, debido a que toda la energía es concentrada en el hijo
discapacitado por toda la demanda de cuidados que requiere, en la mayoría de
casos la madre se consagra al cuidado de su hijo, la situación económica de la
familia se ve afectada por tratamientos por especialistas, terapias para su
rehabilitación, generando estas situaciones ansiedad.

La muestra para este estudio la conformaron padres de niños discapacitados en su


mayoría mujeres, quienes llevan a los niños a Fundabiem Retalhuleu. Como
instrumento se utilizó el test STAI-92 que mide la Ansiedad-Estado, y la Ansiedad-
Rasgo, en adultos. La investigación que se realizó es de tipo ex pos factum y la
metodología estadística utilizada fue la búsqueda de las medias aritméticas,
significación y fiabilidad de la prueba.

En base a los resultados se comprobó, que los padres de niños con discapacidad,
tienden a sufrir ansiedad-estado, debido a la preocupación constante sobre la
adaptación y las dificultades que enfrentará el niño a lo largo de la vida. En cuanto a
la ansiedad-rasgo, es menor debido a que en el momento del nacimiento los
embarga la emoción, la ansiedad a medida que el niño crece. Por lo cual la hipótesis
alterna nos resulta positiva, “Tener un hijo con discapacidad genera ansiedad en los
padres”.

10
Introducción

La familia constituye la base fundamental de la sociedad. Siendo el lugar idóneo para


brindar una educación integral al niño y todo lo necesario para que pueda
desarrollarse con éxito.

Ser padre es uno de los acontecimientos más importantes de la vida, es


indescriptible la emoción experimentada al ver por primera vez a su hijo, aunque para
esta tarea tan importante y delicada no existe una guía que indique, paso a paso, la
manera de ser padres ejemplares.

El papel de los padres, en la formación de la personalidad del niño, es de vital


importancia, ya que desde el nacimiento debe ser apoyado, deseado y querido. El
niño aprende de la madre el concepto de amor incondicional, porque ella así se lo
expresa, recibe los cuidados necesarios y aún cuando su comportamiento en
ocasiones no es adecuado, sabe que ella siempre lo amará. Del padre adquiere la
noción de respeto, autoridad y responsabilidad, en la actualidad el papel del padre es
más activo, porque participa directamente de la educación y cuidado de los hijos,
detectándose la importancia de la figura paterna para afianzar la personalidad del
niño.

Si esta tarea de ser padres es difícil en condiciones normales, aun más, si el hijo tan
esperado presenta algún tipo de discapacidad, ante este hecho, ellos y toda la familia
ven alterada la forma de vida que hasta ese momento llevan, experimentando una
serie de sentimientos encontrados, en el proceso de aceptar y procesar el hecho de
la discapacidad que presenta su hijo,

La discapacidad es un tema que ha despertado el interés de muchos profesionales,


quienes han aportado a través de su experiencia y conocimiento información
importante que permite comprender mejor el proceso que viven los padres que tienen
un hijo con discapacidad y a continuación se enuncian varios.

1
Guerra (2,000), en el artículo Reportajes Entrevista a Diez Canseco quien expone: la
minusvalía es una discapacidad severa, y es además una expresión de exclusión de
la sociedad, o sea, el minusválido es una persona con discapacidad no integrada,
que vive en situación de marginación, de incapacidad de sostenerse, de
desarrollarse o de participar en la sociedad. No se tiene conciencia de la cantidad de
personas de que se está hablando, un 13% de peruanos (aproximadamente tres
millones) en minusvalía, y el 31% de peruanos con discapacidad. Es un porcentaje
en realidad sumamente alto, y revela que es grave. El Perú tiene legislación desde
hace 20 años para que los edificios de uso público tengan rampas, ascensores,
baños especiales, que permitan el ingreso de sillas de ruedas. Sin embargo se ha
tenido que abrir procesos judiciales a seis organismos del Estado (congreso, Poder
Judicial, Defensor del Pueblo, Ministerio de Educación y Ministerio de Trabajo), para
que adecuen sus instalaciones. De no ser así, se produce una sensación de maltrato
hacia las personas con discapacidad, que es inaceptable. Cada vez que viene
alguien en silla de ruedas, tiene que ser cargada junto con su silla, y se convierte en
un espectáculo para la gente, eliminando la autonomía al discapacitado. Este
problema está también vigente en otros terrenos que aún no tienen legislación. Por
ejemplo, el transporte colectivo no tiene obligación de tener unidades acondicionadas
para recibir sillas de ruedas, que las levanten y las suban al bus, entonces tiene que
tomar un taxi, un medio de transporte más caro, y además el taxista normalmente
cobra más, porque tiene que cargar la silla. Esto no hace sino revelar la
discapacidad de la sociedad para entender el problema de las personas con
discapacidad; es como si la sociedad y particularmente El Estado, no quisieran ver,
oír y pensar sobre el problema de las personas con discapacidad.

Afanador (2,009), en Colombia Aprende señala que los padres creen que le deben
algo a su hijo y por ende, se vuelven permisivos, le evitan el dolor a toda costa y
pretenden que viva feliz por siempre, debido a la creencia de que tienen la culpa de
la discapacidad de su hijo. Consideran que su hijo tiene una enfermedad, que está
sufriendo por su discapacidad y que por lo mismo, deben cuidarlo y sobreprotegerlo.

2
No consideran ni los gustos ni las habilidades de su hijo y creen que debe sobresalir
por encima de los demás, por lo que lo inscriben en competencias de diferentes tipos
pasando por encima de sus posibilidades. Pueden estar tratando de compensar la
frustración no elaborada de tener un hijo con una condición que no cumple con sus
expectativas. Que sea el mejor en deportes o el más inteligente son los anhelos de
padres que asumen este tipo de relación con sus hijos. El gran reto en general es el
de proporcionar a sus hijos una serie de elementos, pautas y valores que les ayuden
a comportarse y desenvolverse en sociedad. Son los padres quienes deben liderar
el proyecto de vida de sus hijos y en el caso de hijos con discapacidad, la situación
es la misma. Cuando los padres logran que su hijo se comporte de una manera que
pase desapercibido por su pertinencia en sociedad, han alcanzado un éxito en la
crianza. Para socializar, todo ser humano requiere un comportamiento adecuado.
Las pautas del comportamiento se adquieren en primera instancia en el hogar, y es
allí, donde los padres deben hacer su mayor esfuerzo para educar a sus hijos.
Darles reglas, límites y explicarles el por qué de las instrucciones, son algunas de las
recomendaciones; asimismo, educarlos en valores y darles un lugar en la familia, sin
ser preferencial ni excluyente. Deben entender que su hijo no será un niño eterno y
que a medida que avance el tiempo y crezca deberá asumir responsabilidades
acordes a su edad cronológica, así su edad mental sea menor. Acciones como
tender camas, ayudar en la cocina, ir al colegio, jugar con los demás, deben hacer
parte del diario vivir de un hijo con discapacidad.

La National Information Center for Children and Youth Mit. Disabilities ([NICHCY],
2,000) en el artículo La familia del Discapacitado indica que según la encuesta sobre
Discapacidades, Deficiencias y Minusvalías que realizó en España el Instituto
Nacional de Estadística, pregunta si la deficiencia padecida por un familiar impedía a
la familia llevar una vida “normal”, más de la mitad de las familias encuestadas
contestaron que sí. Según dicha encuesta, las personas que más dificultades crean
para el desenvolvimiento de la familia son los discapacitados y quienes tienen
minusvalías graves. Igualmente, más de la mitad afirmaron que es preciso dedicar
mucho tiempo, incluso todo el día a ese miembro de la familia cuando vive en casa.

3
Tan sólo un 15% de las familias encuestadas respondieron que no tenían que
prestarle una atención especial. Las necesidades y dedicación de tiempo son
mayores cuando las personas con discapacidad tienen menos de 6 años o más de
64, y cuando están afectadas por más de una deficiencia. Si hay otros hijos en la
casa, la situación puede complicarse porque, al estar más pendientes de uno,
pueden quedar un poco desatendidos los demás, o presentarse algún problema
entre los hermanos. Los niños que crecen junto a hermanos con discapacidad
tienen, generalmente, problemas y dificultades especiales. No es fácil crecer en una
familia en la que uno de los miembros necesita de la atención de los padres y de los
recursos familiares en una medida especial. Pese a ello, la mayoría desarrollan
fuertes, sentimientos positivos hacia sus hermanos y padres, juegan un papel muy
importante en el desarrollo del hermano discapacitado. Precisamente como
consecuencia de esa relación, suelen tener una gran capacidad de comprensión y
acogida hacia los demás. Aunque, en ocasiones, ocurra lo contrario y provoque un
sentimiento de amargura y resentimiento por la atención extraordinaria que los
padres prestan al hermano discapacitado. Para muchos padres, la influencia que
este hijo pueda ejercer sobre los demás hermanos es un motivo de preocupación.
Pues, no en vano, la familia proporciona al niño las primeras oportunidades de
conocer, comunicarse y relacionarse con otros seres humanos. Y la relación entre
hermanos es quizá, la más duradera y una de las que más influye en la vida. Es una
fuente de apoyo mutuo a lo largo de los años.

Aparicio, (2,007), en Pulevasalud habla de cómo asimilar la noticia de una


discapacidad en un hijo, recibir la noticia produce un gran impacto psicológico y
emocional, se hacen muchas preguntas a las que no le encuentran respuesta, pero
hay algunas estrategias para poder enfrentar esta situación, lo primero es aprender
a manejar los sentimientos negativos, es inevitable que aparezcan pero, en vez de
enmascararlos o negarlos, es aconsejable reconocerlos. Es muy importante no tener
miedo de mostrar las emociones ya que cuando uno es capaz de expresar lo que
siente de manera sincera libera todo lo que hay en su interior y está en condiciones
de recibir ayuda y apoyo de los que le rodean. Se debe evitar la autocompasión y

4
comprender las circunstancias que les ha tocado vivir y que debe poner en marcha
todos los recursos para salir adelante. No hay que olvidar que tener compasión de
uno mismo incapacita para tomar decisiones, buscar soluciones y sobre todo para
actuar. El aprender a diferenciar entre las cosas que se pueden cambiar y las que
no, permiten luchar por aquello que puede mejorar y aceptar lo inevitable. Conocer
muy bien el alcance que tiene el diagnóstico de una persona con discapacidad
permite que se empiece a trabajar sobre las capacidades potenciales e intentar que
se desarrollen al máximo. Evitar sentimientos de culpabilidad, pues ahí no está la
solución, esto no conduce a nada, no siempre hay una explicación, en vez de centrar
la energía en buscar culpables, es mejor centrarse en salir adelante, buscar
información sobre la discapacidad a través de asociaciones de padres, leer sobre el
tema, preguntar abiertamente lo que uno no sepa a especialistas. Buscar ayuda de
padres que tienen hijos con el mismo problema, ellos tienen más experiencia y son
los que mejor van a entender a otros padres que acaban de recibir el diagnostico de
su hijo. Algo fundamental es pensar en uno mismo y cuidarse, por ello hay que
respetar el descanso, reservar tiempo para uno y realizar actividades que ayuden a
desconectar y reservar cada día un rato para estar a solas. Los mejores momentos
para esto suelen ser a primera hora de la mañana o a última del día.

La National Information Center for Children and Youth Mit. Disabilities ([NICHCY]
2,000), en el artículo El uso del término Discapacidad, indica que el Término
“discapacidad” fue aceptado por la Real Academia Española de la Lengua hace diez
años y aparece en el diccionario de la misma. En reconocimiento del gran poder del
lenguaje para influir y crear impresiones, NICHCY utiliza el término “discapacidad” en
todas las publicaciones. Otros términos quizás más comunes, como, por ejemplo,
“incapacidad”, “minusválido” e “inválido” pueden dar a entender que las personas con
discapacidades son personas “sin habilidad”, de “menor valor”, o “sin valor”. En
comparación, discapacidad quiere decir una falta de habilidad en algún ramo
específico. Sirve para calificar de forma aceptable para ellos mismos y el entorno a
niños y personas con mayor o menor grado de dificultad para hacer las cosas. El
uso del término reconoce que todos los individuos con discapacidades tienen mucho

5
que contribuir a la sociedad y al mismo tiempo está de acuerdo con cambios
similares en el lenguaje de la ley estadounidense.

Cañadas, M. (2,007) en la sección de noticias de Educasalud, siendo directora del


Máster Oficial en Musicoterapia opina que las personas que sufren ansiedad y estrés
ven mejorada notablemente su recuperación gracias a la musicoterapia, o terapia
basada en la utilización de instrumentos musicales. Así mismo, la música resulta
positiva para la mejorar la calidad de vida de discapacitados físicos. La experta
explicó que la musicoterapia ayuda a resolver problemas psicológicos tales como
depresión, estrés y ansiedad y, en el caso de personas con discapacidad física,
"posibilita y favorece la motricidad y la coordinación". Entre otros casos, "es conocido
que esta terapia ha acelerado la rehabilitación de neonatos y niños prematuros, que
han necesitado incubadoras, así como ha ayudado a tranquilizar a pacientes en
salas de operaciones incluso reduciendo la dosis de sedantes", afirmó. Por otro lado,
explicó que, en el ámbito educativo, la musicoterapia ayuda a la formación y
desarrollo personal de los alumnos con dificultades de aprendizaje, discapacidad
psíquica y problemas de conducta, así como a personas con hiperactividad, dislexia,
síndrome de down y autismo. Así mismo, la profesora explicó que en las sesiones
prácticas de musicoterapia "se utilizan, sobre todo, instrumentos de percusión simple
como la caja china, la pandereta, el triángulo o los timbales".

Aparicio, (2,007), en Pulevasalud opina que tener un hijo con discapacidad implica
una serie de cambios en el entorno familiar, a los que hay que ir adaptándose, los
cambios más importantes son los que se producen en la dinámica de la pareja, las
relaciones sociales, la atención prestada a los otros hijos. Cada uno de los
miembros de la pareja suele enfocar el problema de forma diferente. Una pauta muy
común es hacer ver al otro su entereza ante la situación, aunque en realidad están
sufriendo en su interior, si bien lo hacen para evitar dolor a su cónyuge. Esta actitud
no es recomendable. En estos casos, lo aconsejable es superar juntos la situación y,
para ello, es fundamental una buena comunicación; que cada uno hable de cómo se
siente, dar y recibir consuelo y apoyo del otro, sufrir juntos y, sobre todo, buscar

6
soluciones conjuntamente. Hay que mostrarse muy comprensivos cuando el otro
miembro de la pareja afronta la situación de forma diferente; buscar el apoyo de
algún profesional. Es aconsejable estar muy organizados y tener muy bien
distribuidas las tareas, no sólo las del hogar sino también las visitas a los
especialistas, el colegio, los demás hijos, trabajo, etc. Y algo muy importante es
respetar los momentos de descanso. No hay que olvidar que el estado psicológico y
emocional de los padres va a ejercer una gran influencia en los hijos. En cuanto a
los hermanos, no conviene ocultarles nada, se les debe explicar todo desde el
principio e intentar vivir la situación con naturalidad y no establecer diferencias entre
los hermanos. La manera en que un hermano puede afrontar la relación con un
hermano con discapacidad está relacionada con una serie de factores, como la
posición que ocupa el hermano con discapacidad, el nivel de comunicación entre
padres e hijos, la intensidad de los vínculos entre todos los miembros de la familia, el
número de hermanos, los apoyos externos a la familia. Aunque es inevitable que al
hijo que tiene discapacidad haya que dedicarle más tiempo, no hay que olvidar que a
los otros hijos también hay que darles la atención que necesitan y evitar que se
sientan olvidados o ignorados por sus padres. Las reacciones que se pueden
producir entre los hermanos son muy diferentes. Es fácil que sientan celos de su
hermano con discapacidad, por ello es conveniente tener momentos especiales para
los otros hijos. Resulta muy eficaz reservar un rato al día para estar con ellos a
solas, debe ser un momento exclusivo donde nadie interrumpa, preguntar por el
colegio, por los compañeros y amigos. Es aconsejable implicar a los hermanos en la
crianza del niño con discapacidad, que estén bien informados de lo que ocurre, que
tengan respuesta a sus preguntas, hacerles partícipes de las necesidades de su
hermano. Si son más mayores, pueden acudir a las visitas de los especialistas.
También es muy enriquecedor que conozcan a otros hermanos de niños con
problemas similares. Además, no se puede olvidar que en un futuro los hermanos
serán el principal apoyo y los mejores aliados de su hermano con discapacidad.

7
Martínez, (2,006) en el programa Crintegrada entrevista a la Dra. Luisa Beatriz
Martín, quien comenta que según su amplia experiencia como Psiquiatra
especialista en terapias de familia y parejas; la discapacidad en el bebé, salvo que
se haya detectado con análisis previos y comenzado un tratamiento psicológico, es
un fuerte golpe para la familia que, en la mayoría de los casos, entra en una “crisis
disfuncional”, generando desorientación y muchas interrogantes, que aumentan la
angustia. A esta situación se suman el desconocimiento, la desinformación sobre
cómo será el desarrollo psicofísico a través del tiempo. Esta alteración en la dinámica
familiar golpea a todos, y en especial a los padres, y genera conductas
contradictorias como rechazo, sobreprotección, culpa, etc. La depresión es una de
las reacciones posibles, no la única. Sin embargo, sus síntomas son: alteraciones en
el sueño (que por lo general disminuye), falta de apetito con descenso importante de
peso, tristeza, pensamientos pesimistas, pérdida de la esperanza y voluntad,
irritabilidad, cansancio, ansiedad. Necesitando psicofármacos antidepresivos y
psicoterapia para lograr la remisión del cuadro. Pero se les hace difícil aceptar que
necesitan ayuda. El nacimiento de un hijo minusválido es un hecho que debe ser
afrontado porque consolida la situación de los padres que estaba establecida con
anterioridad. Si están unidos van a luchar en forma conjunta, pero si hay fisuras cada
uno se encierra en su dolor y culpa al otro. Para lograr la aceptación hay que
enfrentarse con el sufrimiento, esto significa: el dolor que produce saber que el ser
amado padece de una discapacidad permanente que lo limitará en su desarrollo
personal. Esto no debe llevar a la apatía o desaliento, sino a desarrollar los “valores
de actitud” postulados por Viktor Frank: cuando la situación no puede modificarse,
aún se tiene la posibilidad de cambiar de actitud con la que me enfrento, asumirlo
para conseguir metas y en este camino poder diferenciar lo esencial de lo accesorio.
De esta manera se logra seguir luchando con un sentido: Estimular al hijo para que
consiga sus mejores logros”.rató el tema de

Martínez, (2,006), en Crintegrada entrevista al Dr. Roberto Entenza quien expresa


que no hay demasiada conciencia a nivel médico asistencial general de todo lo que
pasa con un niño discapacitado y su familia, debido a la falta de conciencia social
que existe. Nada más cierto, ya que diariamente escuchan o vemos reclamos que
8
no deberían existir porque los discapacitados tienen derechos como cualquier ser
humano. A nivel médico se tiene poca conciencia del manejo de estos pacientes.
En la facultad los pediatras no cuentan con una formación inicial específica que
indique cómo proceder en estos casos. Entonces todo pasa por la intuición, por las
posibilidades y cultura general de cada uno, por la relación con el paciente y en
definitiva por la calidad humana que hace que se pueda manejar mucho mejor. Por
eso, lo que marca la diferencia entre un médico de familia y un médico ocasional es
conocer bien a los padres: si son confiables, si saben manejarse, que son cosas que
sólo lo dan el trato y el tiempo. Ante un paciente discapacitado uno depende más de
los padres, porque el chico no puede transmitir lo que le pasa. Para tratar de
solucionar este problema, propone hacer interrogatorios dirigidos. Si no es
adecuado y al final de la consulta no tiene claro qué es lo que pasa, será muy difícil
que pueda hacer un diagnóstico preciso y responsable. Los métodos
complementarios son importantes, pero el interrogatorio es fundamental. En
definitiva, si estás restringido en tiempo y además hay limitaciones de comunicación,
todo se hace muy difícil.

El Consejo Pontificio para la Familia y Otros, (2,000) en el Directorio Franciscano


durante el Congreso sobre la familia y la integración social de los niños
discapacitados concluye que compete a la familia, superado el primer momento de
desconcierto ante la llegada de un hijo discapacitado, comprender que el valor de la
existencia trasciende el de la eficiencia, por consiguiente, la familia no debe caer en
la trampa de buscar a toda costa tratamientos o cuidados extraordinarios, pues corre
el peligro de quedar defraudada, desilusionada, cerrada en sí misma, si no se logran
los resultados de curación o recuperación esperados. Hay varias actitudes que los
padres deben evitar para un mejor desarrollo del hijo discapacitado. La primera
actitud negativa es el rechazo, la negación de la realidad. Este rechazo nunca es
totalmente abierto, pero se vislumbra a través de las explicaciones que los padres
tratan de dar a su mala suerte, de forma inconsciente, se sienten culpables del
resultado y tratan de echar la culpa a otros. Otro comportamiento negativo es el
temor: se refiere a un peligro imaginario y pone de manifiesto la incapacidad de una
persona de afrontar la realidad. Este temor va acompañado de una incapacidad para
9
tomar decisiones, para adaptarse a la nueva situación, para buscar los medios
necesarios a fin de resolver las dificultades. Menos conocida, pero no menos
negativa, es la actitud de superprotección del hijo discapacitado. A primera vista, esta
actitud muestra una loable solicitud y dedicación a ese hijo. Pero los padres, al
hacerlo todo en vez del hijo, le impiden cualquier grado de autonomía. Por último, la
actitud de resignación es también negativa, porque impide a los padres asumir una
actitud positiva, activa, hacia el hijo discapacitado, y por consiguiente entorpece el
desarrollo del niño hacia la autonomía. Cuando los padres aceptan la realidad de la
discapacidad de su hijo empiezan a tener la posibilidad de ser felices en su prueba.
Cuando los padres se muestran alegres a pesar de las dificultades de su situación,
pueden hacer feliz a su hijo, cualquiera que sea su discapacidad.

10
1.1 Ansiedad

1.1.1 Definición

Según Halgin, R. y Whitbourne, S. (2,006), en la obra Psicología de la Anormalidad


indican que los términos miedo y ansiedad generalmente suelen utilizarse por igual,
pero desde el punto de vista clínico, los psicólogos definen el miedo como una
respuesta de alarma innata, de base biológica, frente a una situación peligrosa. La
ansiedad está más orientada hacia el futuro, se refiere a un estado en el que un
individuo se muestra excesivamente tenso e incómodo en relación a la probabilidad
de que algo terrible suceda.

La ansiedad cuenta con componentes cognitivos y afectivos, cuando se esta ansioso


se siente que algo terrible va a suceder y que no hay nada que pueda hacer para
evitarlo, provocando que se mantenga alerta ante la posible amenaza de peligro. Se
convierte en preocupación clínica cuando alcanza niveles tan altos que interfieren el
funcionamiento en la vida diaria, la persona empieza a tener problemas para
adaptarse, caracterizado por las reacciones físicas y psicológicas extremas.

Papalia y Wendkos, (2,005), en la obra Psicología definen la ansiedad como un


estado de aprensión, incertidumbre o miedo producido por una amenaza anticipada,
acompañada de problemas respiratorios, palpitaciones, aceleración de la tasa
cardiaca, sudor y temblores. La ansiedad puede ser el síntoma principal o
presentarse cuando las personas tratan de dominar sus síntomas.

Davis y Palladino, (2,008) en la obra Psicología afirman que en niveles moderados la


ansiedad es normal, proporciona la motivación necesaria para enfrentar un examen,
obtener un buen trabajo, etc. En niveles elevados la ansiedad o un sentimiento
general de aprehensión, son angustiantes e interfieren el buen funcionamiento
afectivo.

En casos severos donde interfiere con la vida cotidiana, indican la presencia de un


trastorno de ansiedad. Existen tres tipos de indicadores los de comportamiento
manifestando temblores y tartamudeos, los fisiológicos como ritmo cardiaco
11
acelerado y boca seca, los cognoscitivos teniendo problemas para concentrarse y
pensamientos o creencias que aumentan la ansiedad.

Feldman, (1,999), en la obra Psicología con aplicaciones a los países de habla


hispana, define la ansiedad como un sentimiento de tensión ante situaciones de
estresantes, esta manifestación no es dañina y generalmente es una reacción ante el
estrés, que ayuda el funcionamiento diario, sin ella se carecería de la motivación
para estudiar con determinación o para trabajar intensamente en un empleo. Pero
hay personas que experimentan ansiedad en situaciones en las que no hay ninguna
razón justificable, afectando el desempeño cotidiano, considerándose un problema
psicológico denominado Trastorno de Ansiedad.

1.1.2. Clasificación de los Trastornos de Ansiedad

Según el DSM IV TR los trastornos de ansiedad se clasifican en: Trastorno de


angustia sin agorafobia, Trastorno de angustia con agorafobia, agorafobia sin historia
de trastorno de angustia, Fobia específica, Fobia social, Trastorno obsesivo
compulsivo, Trastorno por estrés postraumático, Trastorno por estrés agudo,
Trastorno de ansiedad generalizada, Trastorno de ansiedad debido a enfermedad
médica, Trastorno de ansiedad inducido por sustancias y Trastorno en ansiedad no
especificado.

[Link] Crisis de Angustia (panic attack):

Halgin y Whitbourne, definen las crisis de angustia como periodos e incomodidad


física, en los que se sienten abrumados y aterrados por diversas sensaciones
corporales que les provocan la sensación de estar perdiendo el control. Estas crisis
aparecen de manera inesperada alcanzando su máxima expresión en un periodo de
diez minutos. Dentro de las manifestaciones de una crisis de angustia están
sensación de ahogo, falta de aliento, hiperventilación, mareo, atragantamiento,
palpitaciones cardiacas, temblor, sudoración, malestar estomacal, desrealización,
entumecimiento u hormigueo, bochornos o escalofríos, malestar en el pecho, miedo

12
de morir o sensación de perder el control. El individuo tiene la sensación de una
muerte inminente y una necesidad persistente de escapar.

Existen tres tipos de crisis de angustia: la primera Crisis de Angustia Inesperadas


que se definen como las que el individuo no asocia su inicio con un desencadenante
situacional externo o interno. La segunda Crisis de Angustia Situacional son las que
aparecen durante o en anticipación a la exposición a un desencadenante situacional.
La tercera Crisis de Angustia Predispuestas por una situación determinada son
similares a las crisis situacionales, pero en esta no siempre existe la asociación con
el estimulo ni el episodio aparece de inmediato.

Para evaluar la situación de un cliente que sufre de crisis de angustia, debe


considerarse la posibilidad de que éste tenga una enfermedad médica causando los
síntomas. Los trastornos físicos como hipoglucemia, hipertiroidismo, tumores
secretos de insulina y las enfermedades cardiovasculares o respiratorias, pueden
provocar síntomas similares a una crisis de angustia.

[Link] Trastorno de Angustia:

De acuerdo a Halgin y Whitbourne, (2,006), las personas que presentan trastorno de


angustia experimentan crisis de angustia, surgen de la nada, es decir que no existe
un estímulo situacional que las provoque, es decir una crisis de angustia inesperada.
Para diagnosticar trastorno de angustia, las crisis deben ser recurrentes, o cuando ha
pasado un mes desde el primer ataque, pero el individuo continúa sintiéndose
aprehensivo y preocupado por la posibilidad de que las crisis recurran.

La mayoría de los casos de trastorno de angustia se presentan en personas que


tienen alrededor de 20 años y en un pequeño grupo de casos surge en personas a
la mitad e los treinta años. Puede presentarse en niños y adolescentes aunque es
poco frecuente. Este trastorno tiene menos probabilidades de aparecer en la edad
adulta, teniendo las mujeres el doble de posibilidades de presentar este trastorno.

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Si el trastorno de angustia no se trata, su curso es variable, las crisis se pueden
presentar periódicamente, en ocasiones con meses o años entre los episodios. Es
más común que este trastorno provoque problemas continuos, por varios años. Las
personas que presentan estos síntomas se enfrentan con la incertidumbre constante
de sufrir nuevamente una crisis de angustia cuando estén en una situación donde no
la puedan controlar o no haya alguien que les ayude.

Las personas de presentan trastorno de angustia con el tiempo empiezan a evitar los
lugares donde pueden quedarse atrapadas, por ejemplo elevadores, tiendas muy
concurridas, salas de cine. Esta evitación puede generar en el desarrollo de la
Agorafobia que se define como la ansiedad intensa ante la posibilidad de quedar
atrapado, desamparado o avergonzado, sin poder contar con ayuda si la crisis
aparece. Las personas que la padecen creen que su condición es grave y
perturbadora, mientras de otras personas con un diagnóstico de angustia sin
agorafobia son capaces de desenvolverse normalmente en su vida diaria. Las
mujeres también son más propensas a presentar Trastorno de angustia con
agorafobia y de sufrir síntomas recurrentes a través del tiempo, por el contrario los
hombres tienen mayor probabilidad de tener Trastorno de angustia sin
complicaciones.

Dentro de los miedos más comunes que experimentan las personas con agorafobia
se incluyen situaciones como estar solo en la casa, en la multitud, en un vehículo, el
transporte público que es bastante frecuente que lo refieran. Por esto se vuelven
demasiado temerosos de sufrir las crisis de angustia, van desarrollando estilos de
vida y conductas para evitarlas. Si se ven obligados a estar en una situación temida,
sufren una perturbación intensa por la posibilidad de sufrir una crisis de angustia.
Las personas con agorafobia muestran una preocupación constante por estar
expuestos, de manera sorpresiva, a situaciones que consideren riesgosas. Es muy
común que las personas con agorafobia busquen estímulos de seguridad, como una
persona que creen podría ayudarlos si sufren una crisis de angustia. Otros estímulos
de seguridad pueden ser medicamentos o mascotas.

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Los criterios diagnósticos para el trastorno de angustia son:

Este diagnostico se asigna a las personas cuyas crisis de angustia no se deben a los
efectos fisiológicos de sustancias o a una enfermedad médica y cuando no se
presentan síntomas de agorafobia. Estas personas experimentan las dos
condiciones siguientes:

 Crisis de angustia inesperadas y recurrentes


 Una de las crisis ha continuado por lo menos durante un mes, con uno de los
siguientes síntomas: inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis,
preocupación por las implicaciones de crisis o sus consecuencias, cambios
significativos en la conducta relacionada con la crisis.

[Link] Fobias Específicas:

Halgin y Whitbourne, (2,006) opinan que todos en algún momento hemos sentido
miedo ante determinados objetos, situaciones o animales, por ejemplo una araña, un
roedor o una serpiente. Estas reacciones de desagrado o incomodidad se
denominan aversiones, son comunes y no provocan mayor problema. Sin embargo,
si esta respuesta es excesiva en comparación al peligro o amenaza del estímulo,
entonces se considera que la persona tiene una fobia.

La fobia específica es un miedo irracional y constante a un objeto, actividad o


situación particular, provocando una respuesta inmediata de ansiedad, causando una
alteración significativa del funcionamiento generando una conducta de evitación.
Las personas que padecen fobia específica viven con un nivel intenso de ansiedad
respecto a la posibilidad de encontrarse con el objeto temido, con frecuencia hacen
muchas cosas para evitar su contacto. Cuando se ven obligados a enfrentar cara a
cara al estímulo fóbico, su nivel de ansiedad se intensifica al acercarse al estímulo o
mientras la posibilidad de escapar de él no es posible. Esta ansiedad puede llegar a
tal grado que experimentan una crisis de angustia completa, con frecuencia se
imaginan terribles consecuencias que podrían resultar.

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Las fobias se clasifican en varias categorías y las más comunes son las relacionadas
con los animales, el ambiente natural y la sangre o las heridas. Los miedos
irracionales intensos son muy comunes, pero sólo aquellas que provocan una
perturbación o limitación importante cumplen con los criterios diagnósticos de una
fobia específica. Algunas fobias, como las fobias a animales, a la sangre y a las
heridas, la claustrofobia y las fobias dentales pueden tener su origen en la infancia.

En la niñez es muy común experimentar miedos, el más frecuente, el miedo a la


oscuridad, a los extraños, a la muerte y a criaturas imaginarias, la mayor parte de
éstos desaparecen solos. Otras fobias, como a asfixiarse, pueden aparecer como
resultado de una experiencia traumática. Las mujeres tienen más probabilidades que
los hombres de sufrir fobias específicas y desarrollar síntomas fóbicos en etapas más
tempranas. En ocasiones las fobias específicas están acompañadas de otro
trastorno psicológico. Muchas de estas fobias preceden, por años, al desarrollo del
trastorno de angustia con agorafobia, exceptuando a las fobias relacionadas con la
muerte, que aparecen cerca del surgimiento del trastorno de ansiedad.

Desde la perspectiva biológica sobre las fobias específicas plantea la idea de que los
seres humanos están programados para tener miedo de ciertas situaciones o
estímulos que podrían amenazar nuestra sobrevivencia. También hay personas con
fobias que refieren haber tenido una mala experiencia en la infancia, la cual ha
permanecido por años con ellos, o haber tenido padres o familiares que presentaban
la conducta fóbica cuando eran enfrentados al objeto temido.

Los criterios diagnósticos de las fobias específicas son:

Este diagnóstico se asigna a personas con un miedo marcado y persistente, excesivo


o irracional y que surge ante la presencia a la anticipación de un objeto o situación
específicos. Cuando se enfrentan con el estímulo fóbico, experimentan ansiedad
inmediata, tal vez como una crisis de angustia. Reconocen que su miedo es
excesivo e irracional. Evitan la situación o la enfrentan con intensa ansiedad o

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malestar. La condición provoca malestar o interrupción de la rutina normal y del
funcionamiento, actividades o relaciones.

En ocasiones las personas pueden ponerse nerviosas antes de hablar en público,


realizar una actuación musical, pero las personas que padecen de fobia social
sienten una gran ansiedad, no solo en estas situaciones, sino en casi todas las
situaciones en que pueden ser observados. Esta fobia se caracteriza por el miedo
intenso e irracional de la reacción o conducta manifestada en una situación pública y
esta provoque burlas o críticas.

Ellos reconocen lo irracional de sus miedos, pero no dejan de preocuparse de que


los observen, es increíble a los extremos que llegan para evitar una situación social,
pero si no pueden evitarla, llegan hasta a paralizarse por la ansiedad. Temen hacer
o decir algo que los ponga en ridículo, o que su mente se quede en blanco, tienen
muchas dudas sobre su actuar y temen que los demás esperen mucho más de ellos.
Es común tener miedo a la actuación en público, pero los individuos con fobia social
pueden tener ansiedad en situaciones comunes, como alago tan simple como comer
en un restaurante, temen que se burlen de la manera que toman el tenedor o tragan
los alimentos, dejar caer algo. Estos miedos desaparecen si el individuo esta solo y
no es observado, porque es la situación pública la que genera la ansiedad.

Las personas con fobia social tienen una baja autoestima y menosprecian sus
habilidades, también tienden a ser perfeccionistas y a creer que los demás esperan
que actúen con perfección. La fobia social puede provocar efectos similares a los de
la agorafobia, ya que el miedo a la vergüenza pública evita que el individuo salga de
su casa. Pero difieren en que la ansiedad experimentada por quien tiene fobia social
es específica a ciertas situaciones, por el contrario en la agorafobia la ansiedad es
más generalizada.

La fobia social puede manifestarse tanto en adultos como en niños, pero difieren en
la experiencia del trastorno, los niños no son conscientes de que el miedo que

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sienten es irracional, tampoco tienen la misma libertad que los adultos, de poder
evitar la situación que les genera ansiedad, expresan su ansiedad de manera
indirecta, puede ser con un bajo rendimiento escolar, no relacionarse con otros niños.
Por desgracia muchas fobias sociales que inician en la infancia y la adolescencia,
persisten en la adultez,

En algunos casos la fobia surge gradualmente desde la infancia y la adolescencia,


relacionándose a una personalidad tímida e inhibida. En otros casos la fobia social
surge de pronto, tal vez como resultado de una experiencia pública humillante. Este
trastorno de ansiedad puede provocar una discapacidad significativa en su vida
diaria. Tiende a presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en
forma generalizada o específica, en ambos casos el funcionamiento laboral y social
se ve deteriorado por el trastorno.

[Link] Trastorno de ansiedad generalizada:

Halgin y Whitbourne, (2,006) señalan que hay ocasiones en que la ansiedad no se


relaciona con un objeto o situación en particular, sino parece ser un rasgo constante
de la vida diaria, las personas con este trastorno luchan constantemente contra la
ansiedad incontrolable, generalmente este esfuerzo es inútil, sintiéndose
atormentados por síntomas físicos y psicológicos que interfieren su desempeño
social, laboral y de la vida diaria. Generalmente se sienten inquietos y nerviosos la
mayor parte del tiempo, tienen dificultad para concentrarse y en ocasiones se sienten
tan tensos que su mente se queda en blanco, tienen problemas para dormir, durante
el día se sienten fatigados, irritables y tensos, varios de estos síntomas también
pueden ser asociados con otros trastornos por ejemplo de ánimo, psicótico o efectos
de alguna substancia, pueden causar síntomas similares a los del trastorno de
ansiedad generalizada.

Es frecuente que los sentimientos o pensamientos, asociados con el trastorno de


ansiedad generalizada, que expresa el individuo no tienen relación con algún aspecto

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en su vida. Las preocupaciones que experimentan pueden durar por años, suelen
afirmar que en ningún momento de su vida han dejado de sentirse tensos o ansiosos,
tienden a verse siempre preocupados.

Las mujeres tienden a ser más susceptibles a padecer de este trastorno. La mayoría
de personas que lo padecen tienen también, al menos, otro trastorno, generalmente
uno de tipo depresivo, haciendo más difícil su diagnóstico. Éste tiene mayor
prevalencia en los adultos mayores, su inicio generalmente se da en la vida
temprana, pero eventos en la vida adulta pueden provocar la manifestación de los
síntomas.

Cuando este trastorno aparece en niños, generalmente se relaciona a la ansiedad o


el miedo experimentado por el desempeño en la escuela o en actividades deportivas,
muestran una gran preocupación por un buen desempeño en la escuela o los
deportes. Pero otros niños pueden preocuparse más por temas como la posibilidad
de una guerra o un desastre natural, que pueda afectarle a él o a sus padres.

Los criterios para diagnosticar el Trastorno de Ansiedad Generalizada son:

Este diagnóstico se asigna personas que experimentan ansiedad y preocupación


excesivas respecto a diversos eventos o actividades, tales como el rendimiento
laboral o escolar y esto se prolonga por más de seis meses. Su ansiedad,
preocupación o síntomas físicos relacionados provocan perturbación o malestar
significativos. Les es difícil controlar su preocupación. Su ansiedad y preocupación
están asociados con al menos tres de los siguientes síntomas: inquietud, facilidad
para fatigarse, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y
alteraciones del sueño.

[Link] Trastorno Obsesivo Compulsivo:

Para Halgin y Whitbourne, (2,006) una obsesión es una idea, pensamiento, impulso
o imagen persistente, que se desarrollan en los procesos mentales del individuo,

19
tratan con desesperación de ignorar o eliminar estos pensamientos intrusivos
tomando acciones o pensando en otra cosa. Muchas personas que padecen de
obsesiones también luchan contra las compulsiones, que no es más que una
conducta repetitiva como respuesta a impulsos incontrolables. Las obsesiones
tienden a generar ansiedad, por el contrario las compulsiones se realizan con el fin
de controlar o reducir las obsesiones.
Lo que se conoce como Trastorno Obsesivo Compulsivo incluye obsesiones y
compulsiones recurrentes que interfieren significativamente en la vida cotidiana del
individuo, atrapándolo en un círculo de pensamientos y conductas perturbadoras,
generando ansiedad. Estos síntomas producen pérdida de tiempo, son irracionales,
y lo distraen, que trata desesperadamente de detenerlos.

Las compulsiones más comunes pueden ser lavar y limpiar, contar, ordenar objetos,
acumulación de cosas, con el pretexto que pueden ser útiles más adelante. Una
compulsión suele ir asociada a una compulsión asociada, por ejemplo la idea
recurrente de no estar seguro si apago la estufa, va a la cocina y verifica repetidas
veces que la estufa esté apagada. Estas compulsiones también pueden tomar la
forma de rituales mentales como contar mentalmente para eliminar un pensamiento
indeseado.

Se han determinado cuatro dimensiones de síntomas del trastorno, obsesiones


asociadas con compulsiones de verificación, necesidad de simetría y orden de
objetos, obsesiones de limpieza asociadas con compulsiones a lava y conductas de
acumulación de objetos.

Existe diferencia entre el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de


personalidad obsesivo compulsivo, siendo rígido e inflexible, no se involucra en los
pensamientos y conductas perturbadoras que caracterizan a las personas con un
trastorno obsesivo compulsivo. Y solamente una tercera parte de las personas con
trastorno obsesivo compulsivo también presenta trastorno de la personalidad
obsesivo compulsivo.

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Este trastorno suele iniciar en la infancia y en la adolescencia, es importante
destacar que no todos los niños que presentan rituales compulsivos los mantienen,
muchos los abandonan en la adolescencia, muchos de los niños con trastorno
obsesivo compulsivo, son hombres y tienen historia familiar del trastorno. No tienen
conciencia de sus síntomas y pueden padecer otras enfermedades, como el
trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

La persona con este trastorno sufre de obsesiones o de compulsiones, que ésta


reconoce en algún momento como excesivas o irracionales. Estas obsesiones o
compulsiones provocan una gran perturbación, consumen más de una hora del día o
interfieren de forma significativa con su rutina, funcionamiento, actividades sociales o
relaciones normales.

Las obsesiones se definen con las siguientes cuatro características:

Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que el individuo


reconoce como intrusivos e inadecuados y le causan gran ansiedad y perturbación.
No se trata solo de simples preocupaciones excesivas acerca de problemas de la
vida real. Existen intentos por ignorar o evitar estos pensamientos, impulsos o
imágines, o por reemplazarlos con otros pensamientos o acciones. Reconoce que
éstas son producto de su propia mente, (en lugar de la creencia delirante de que son
pensamientos insertados en la mente).

Las compulsiones se definen con las siguientes dos características:

Conductas repetitivas (por ejemplo, lavado de manos, ordenar objetos) o actos


mentales, que la persona se siente impulsada a realizar, en respuesta a una
observación o de acuerdo a reglas rápidas. Las conductas o actos mentales son
intentos por prevenir a reducir un evento o situación temida, pero son claramente
excesivas o no están conectadas, de forma realista con lo que intenta neutralizar o
prevenir.

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[Link] Trastorno por estrés agudo y trastorno por estrés postraumático:

Halgin y Whitbourne, (2,006) indican que una experiencia traumática es un evento


desastroso o doloroso que tiene graves efectos psicológicos y fisiológicos,
incluyendo tragedias personales como un accidente grave, ser víctima de la
violencia, una calamidad que amenace la vida. Estos eventos ponen en peligro la
vida y afectan a muchas personas, como incendios, terremotos, huracanes. Los
sobrevivientes enfrentan la pérdida de seres queridos, propiedades, sus hogares
pueden ser destruidos, deben afrontar los recuerdos dolorosos del evento traumático,
que con frecuencia consisten en imágenes del suceso.

Algunas personas desarrollan Trastorno por Estrés agudo, luego de un evento


traumático, desarrolla un miedo intenso, pérdida de la esperanza, puede manifestar
síntomas disociativos como sentirse paralizado, sensación de irrealidad, también
puede surgir amnesia respecto al evento. Estos individuos siguen reviviendo el
evento en imágenes, pensamientos, sueños, pueden llegar a extremos para evitar
situaciones, personas, sentimientos o actividades que le recuerden el suceso.
Tienden a tener problemas para dormir, concentrarse, debido a la intensa ansiedad
la mayor parte del tiempo, volviéndose irritables e hipervigilantes.

La mayoría de individuos son capaces de regresar a un funcionamiento relativamente


normal, después de unos días o semanas después de ocurrido el suceso. Sin
embargo hay personas que no lo logran y desarrollan un Trastorno por Estrés
Postraumático, que es el diagnóstico apropiado cuando los síntomas persisten
durante más de un mes. Debido al trastorno por estrés agudo, los síntomas del
estrés postraumático pueden tomar el mando y seguir un curso crónico sin remisión,
los síntomas son tan dolorosos que la persona hace lo imposible por evitar cualquier
cosa que se los recuerde.

Muchas de las personas que padecen este trastorno tienden a caer en un


embotamiento emocional, teniendo poca reactividad hacia la mayoría de las

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situaciones. Los síntomas de este trastorno se dividen en dos grupos, el primero
“intrusión y evitación” incluye pensamientos intrusos, sueños recurrentes y la
evitación de pensamientos o cosas que provoquen los recuerdos. El segundo
“activación excesiva y embotamiento emocional” incluye síntomas como el
desapego, pérdida de interés en las actividades de la vida diaria, problemas de
sueño y la sensación de un futuro desolador.

Los criterios para diagnosticar el Trastorno por Estrés agudo son:

Aparece en el primer mes que sigue al evento traumático, causa un malestar o


deterioro clínicamente significativo y dura entre dos días y cuatro semanas. El
diagnóstico se asigna a la persona que experimenta malestar o deterioro
significativo, asociado con la exposición a un evento traumático en el cual ha
experimentado uno o varios eventos que incluyen la amenaza de muerte, muerte real
o daño grave, para su integridad física o la de los demás. Durante o después del
evento traumático, el individuo, presenta tres o más de los siguientes síntomas
disociativos: sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de
reactividad emocional. Reducción del reconocimiento de su entorno, como si
estuviera aturdido. Sentimientos de irrealidad (desrealización). Sensación de estar
desapegado de si mismo (despersonalización). Incapacidad de recordar un aspecto
importante del evento traumático (amnesia disociativa).

El evento traumático es experimentado de manera recurrente a través de imágenes,


pensamientos, sueños, ilusiones, El individuo evita estímulos que evocan el evento
traumático.

Los criterios para diagnosticar el Trastorno por Estrés Postraumático son:

El diagnóstico de este trastorno, con perturbaciones y malestar clínicamente


significativo, se asigna a la persona que ha estado expuesta a un evento traumático
en el que: ha experimentado, presenciado o enfrentado un evento caracterizado por

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muertes o amenazas para su integridad física o la de otros. Respondió con temor y
al menos un mes vuelve a experimentar, con persistencia, el evento traumático a
través de recuerdos recurrentes del evento, perturbaciones e intrusivos.
Sueños de carácter recurrente sobre el evento, que producen malestar. Actúa o
tiene la sensación de que el evento está ocurriendo. Durante al menos un mes
existe una evitación de los estímulos asociados con el trauma y un embotamiento de
la reactividad general, tales como evitar pensamientos, sentimientos y actividades,
que evocan recuerdos del trauma. Reducción importante del interés en actividades
significativas. Restricción del afecto, sensación de un futuro desolador Durante al
menos un mes existen síntomas persistentes de un aumento de la activación, tal
como lo indican a menos dos de los siguientes síntomas: dificultad para conciliar o
mantener el sueño, Irritabilidad o ataques de ira, dificultad para concentrarse,
hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto

1.2 LOS PADRES

1.2.1 Definición:

Chavarria, M. (1989), en la obra ¿Qué significa ser padres? manifiesta que para la
mayoría de padres, cuándo meditan sobre su quehacer, generalmente concluyen que
esta tarea en la vida diaria es:

 Atender a los hijos en las necesidades vitales, cuidarlos.

 Enseñarles a valerse por sí mismos.

 Ser ejemplos para ellos de cómo queremos que se comporten.

 Tomar decisiones que afecten en la vida y que ellos aún no son capaces de
tomar.

 Aconsejarlos, Corregirlos, orientarlos en lo que es el buen camino.

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Ser padres en la vida cotidiana constituye una función personal a desarrollar para la
formación de los hijos como personas. La paternidad es la procreación que se
prolonga a través de la vida, y que hace posible en los hijos el proceso de convertirse
en personas plenas.

Tanto el hombre como la mujer no son organismos físicos sino seres inteligentes y
libres, la obra de los hijos, en ellos, es la formación de nuevas personas humanas.
Modelando la personalidad de los hijos, es decir en su educación, se encuentra la
verdadera paternidad.

La procreación y educación de los hijos, juntamente con la complementariedad y la


ayuda mutua, son manifestaciones del amor conyugal. La complementariedad
conyugal supone la entrega de los cónyuges entre sí, en una unidad de cuerpo y
espíritu, ambos encuentran en la procreación y la paternidad la forma más plena del
amor matrimonial, ya que es una entrega que los une íntima y vitalmente, origina la
donación de sí mismos en la persona de sus hijos. La paternidad llevada a
cabalidad, realiza plenamente a la persona de los cónyuges.

Para Ajuriaguerra, (1983), en el Manual de Psiquiatría la madre representa el


alimento, absolutamente indispensable para el niño. Es la madre la que acepta al
niño como fruto de la naturaleza; lo alimentará para que se desarrolle, preparará
posteriormente la independencia para que procree a su vez.

Muchas veces se habla de la relación madre-hijo como si el bebé reconociera a la


madre como tal. En realidad, es manejado por un sujeto portador de un deber
tradicional y de una ritualización de la actividad mediante la cual contribuye a la
subsistencia del niño. Pero esta actividad, mecánica a veces, no está nunca
desligada de una comunicación protopática y de una empatía en las que el niño
descubrirá el objeto de los cuidados y la madre se abrirá a sus propios sentimientos.
Estas relaciones son complejas en los primeros días de vida. El que es objeto de
cuidado puede sentirse o no satisfecho, la que los prodiga puede encontrarse a sí

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misma en el afecto, yendo en busca de lo que se llama amor materno. A veces este
descubrimiento es inmediato aunque pueda ser dificultado por el temor de hacerlo
mal, no sabiendo aun la madre reconocer el lenguaje implícito del niño. A veces el
descubrimiento es tardío, el niño es el ser activo y creador del amor materno por lo
que aporta a la madre y por las satisfacciones que manifiesta.

La importancia atribuida a la relación madre-hijo en el transcurso de los primeros


años, ha provocado que el rol del padre haya sido minimizado en el marco familiar.
Si en el curso del primer año la presencia de la madre o de la figura materna es
absolutamente indispensable para la formación de las primeras percepciones, a partir
del segundo año el padre aparta un principio de realidad y de pluralidad
indispensable. Es probable que esto no ocurra sin conflicto porque la maduración
perceptiva permite al niño comprobar que no es el único en cuidados maternos y que
la madre se ocupa de otros como de él, por esto el padre se convierte en un rival
aunque el niño pueda, no obstante, encontrar una recompensa en el amor que le
demuestra al padre. Si se admite que hay un cariño preferencial de la niña al padre y
del niño a la madre, manifestándose claramente en la época edípica, aunque es
cierto que existen modificaciones importantes en el modo de relación triangular,
antes de los cinco años de edad. El padre no actuó solo a través de su acción
directa sobre el niño, es también un punto de referencia en la atmósfera familiar.

Ajuriaguerra, (1983), cita a Winnicott quién afirma que el padre es necesario en la


casa, al principio para ayudar a la madre a sentirse bien en su cuerpo y feliz en el
espíritu, luego para sostenerla con autoridad, para ser la encarnación de la ley y el
orden que la madre introduce en la vida del niño, a fin de no ser ella sola la que
proporcione el amor y la fuerza, el padre es necesario para el niño a causa de sus
cualidades positivas que lo diferencian de los otros hombres.

Al padre se le atribuyen deberes como protección, saber, autoridad, virilidad, todas


las cosas implicadas en el rol que tiene ante la sociedad. Se tiene la impresión de
que el padre no tiene derecho a tener amor. A fuerza de aceptar como un hecho el

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amor materno e idealizado, no se insiste lo suficiente en el amor paterno, directo y
sin intermediario, aportando por otras manso que no son las de la madre, pues las
caricias del hombre, aunque más rudas, son a veces gratificantes.

Bauer citado por Ajuriaguerra, (1983), opina que cuando la madre no trabaja, el
padre constituye el lazo con el mundo y lo social en general, perfilándose detrás de él
la realidad fuera de la familia. También cita a Freud quién indica que es evidente que
el rol del padre es difícil porque representa al mismo tiempo para el niño un rival con
relación a la madre y un otro a si-mismo; sin embargo, puede ser objeto de amor,
pues amor y celos no son contradictorios. Para él, el desarrollo del yo y del superyo
está íntimamente ligado a las relaciones afectivas con los padres.

El niño se identifica desde muy pequeño con el padre y esta identificación


estructurante y normativa hace de él, en condiciones familiares normales, un hombre
a la imagen del modelo paterno, lo que le aparta la madre es esencialmente el
aprendizaje del amor. El modelo femenino le permitirá la adquisición de la feminidad.
Al transformar muy pronto la identificación con el padre en amor sentimental
mezclado de admiración y ternura, la madre aprenderá de él el amor en general y en
particular la aceptación de su rol sexual en la pareja.

Kensey, K. (1987), en la obra ser padres con sensatez opina que la influencia más
grande que recibe el niño viene del modelo en que los padres viven su vida. Debido
a que el niño se ve influenciado por las personas que lo rodean, estos dan forma a su
vida más de lo que imaginan y desean. Por consiguiente es importante tratar de
adaptar aquellas actitudes que se esperan adopten los hijos e incorporen a la vida
diaria. Esto quiere decir que los padres se conviertan en el modelo de lo que desean
que sean los hijos.

Es de vital importancia que los padres sean coherentes entre lo que hacen y lo que
dicen, sinceros y honestos, pues los niños perciben inmediatamente esto, dándose
cuenta si se está hablando en serio o no. Ellos necesitan observar en los padres la

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seguridad y disposición a apoyar lo que dicen con acciones. Aun cuando los hijos
desafíen o cuestionen las decisiones, incluso haciéndolos dudar, es necesario que
sepan que sus padres son mayores y tienen sabiduría, principalmente se guían por
las mejores intensiones.

Los padres no son perfectos, como cualquier ser humano. Los hijos deben aprender
que la vida tiene incertidumbre, ambivalencia e imperfección. Y que de sus padres
aprenderán a vivir, a resolver problemas, aprender de sus errores. Necesitan unos
padres que estén dispuestos a vivir de manera organizada, que los apoyaran cuando
lleguen las decepciones y los problemas.

1.2.2 Papel de los padres:

Tieche, (1981), en la obra Guía de Educación Familiar, expone que una de las
grandes ventajas concedidas a la mayoría de los niños es la de tener padre y madre
a la vez. Ambos son indispensables para una acción educadora equilibrada. El
hogar debe virilizar al hombre y feminizar a la mujer. Esto explica el papel
complementario de los padres hacia el niño. Cuando éste se encuentre frente a una
mama que toma el lugar del padre y de un padre que no sabe elevarse virilmente al
nivel de sus responsabilidades, su situación es crítica.

Durante los primeros años del niño, hasta la edad de cuatro a cinco años, el padre es
el compañero de juego. La niña le será más afecta que el niño, ya que es una
mujercita y sabe como acariciarle para obtener de él lo que desea. Pero pronto,
cuando el muchacho empiece a mostrar una voluntad reacia, la madre,
indulgentemente por naturaleza, encontrará muy difícil ejercer la disciplina y hará con
frecuencia llamamientos al prestigio amenazador del padre, incluso durante su
ausencia, para hacerse obedecer. Sin darse cuenta que de este modo compromete
la admiración del niño por su padre, por no lograr ella la obediencia y por presentar al
padre los rasgos de un justiciero que juzga sin apelación y sin bondad.

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Cuando llega la edad escolar, el padre se despega un poco del niño, que pasa por
una crisis en su vida social. El colegial, al ponerse en contacto con otras personas
fuera de los miembros de su familia, empieza a bajar un poco a sus padres del
pedestal en que los había puesto. Esto afecta al orgullo del padre, quien, menos
intuitivo que su mujer, se disgusta inconscientemente con el niño, que le opone a
veces las ideas del maestro.

El padre tiene ambiciones para sus hijos, y vigila con atención si no los estudios, por
lo menos las notas escolares. Es entonces cuando deberá hacer uso de todo lo que
la naturaleza masculina posee de objetivo, de razonado, de ponderado. No se
tratará si las notas son malas de castigar sin comprender.

En ocasiones la madre se espantará del retraso que sufre el niño en la escuela


debido a una enfermedad pasajera, o cederá con facilidad a las quejas del escolar.
Por el contrario el padre deberá juzgar el caso más fríamente, aunque con bondad.
Será capaz de colocarse por encima de lo inmediato y discernir el verdadero bien del
niño. Esto requiere de un esfuerzo grande, pues no se halla, como la madre,
preocupado solamente por el hogar y los niños, sino también por su profesión, que le
absorbe grandemente, ocupándose de sus hijos les prepara una adolescencia feliz.

Para ocuparse debidamente de los niños, el padre deberá estar en casa el mayor
tiempo posible. La verdadera familia, completa y activa, no existe más que cuando
ambos padres están en el hogar. En el medio obrero, el trabajo arranca al padre del
hogar la mayor parte del tiempo. Así llega a ser un desconocido, cuya autoridad está
grandemente disminuida.

Pero cuanto más tiempo pasa el padre en casa, tanto más se dan cuenta su mujer y
sus hijos de que también él se equivoca. Los deberes del padre son tan difíciles y
delicados, que nadie pretendería cumplirlos sin errar. Incumbe al padre hacer
comprender que todos deben admitir sus errores y hacer todos los esfuerzos
posibles para rectificarlos.

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Haciendo esto, su presencia en el hogar presentará valiosos servicios, Arriaga en
sus hijos la noción de que su papel en la familia es el de un verdadero ministerio que
cumple a favor de la pequeña comunidad que le rodea.

Tieche, (1981), opina que la madre en el hogar es una necesidad. Sin embargo, la
mujer hoy en día tiende a separarse de él. Aparte las razones financieras serias que
la incitan o la obligan a ganar una parte del dinero del hogar, la mujer dice que los
trabajos domésticos son terribles, monótonos, que le privan de casi toda su libertad y
le impiden participar de la vida social, en la que le gusta mezclarse. No comprende
por qué vivir en la oscuridad, mientras que su marido sale y habla con la gente. Este
razonamiento es de una madre que no ha comprendido la extensión de la belleza de
su verdadero papel. Si las madres pudieran quedarse en casa, en vez de salir a
trabajar fuera, la sociedad ganaría mucho. El hombre pasa por la vida con un
telescopio y la mujer con un microscopio. Los hombres ven las cosas desde lo alto,
de lejos, mientras que la mujer percibe los detalles. El pensamiento y el corazón de
la mujer están centrados en el hogar, el marido y los hijos.

La palabra hogar evoca la idea de calor, de llama, de irradiación. Es una de las


palabras más significativas y más hermosas de la lengua española. La mujer piensa
siempre en el hogar o en cosas que se relacionan con él. Pero en la realidad, la
mujer se cansa de estar siempre en casa. Le parece que su labor no es muy útil,
pues es hacer las mismas cosas, lavar la ropa, limpiar. Su trabajo en casa significa
economías importantes, del servicio, de la mayor duración de la ropa por ser tratada
con más precaución, ahorro. El ejemplo de orden, limpieza, actividad, del buen
humor frente a los contratiempos, habrá contribuido mucho más que los largos y
solemnes discursos paternos a la formación de un alma y de una conciencia.

Gracias a la presencia de la madre en el hogar, el marido vuelve a su hora a casa,


los hijos no tienen que hacer escapadas ni frecuentaciones dudosas, ni distracciones
malsanas, los riesgos de pérdidas de materiales, de enfermedades, de faltas graves,
de deformación del carácter se reducen y la felicidad aumenta notablemente.

30
1.2.3 Necesidad de aprender a ser padres:

Aguirrezabal, (1984), en el manual Escuela para Padres expone que hasta ahora se
ha considerado que para ser padres no se necesita ninguna preparación especial.
Se pensaba que con el sentido común bastaba para educar a los hijos. Se decía,
también, aquello de que “yo educo a mis hijos tal como me educaron a mí”.

Cuando se encontraba a un niño difícil, nervioso, celoso, tímido o retraído, se decía


que así era su carácter y quizás en muy pocas ocasiones se preguntaban los padres
si era el carácter o las actitudes de ellos la causa de todo. Pero el sentido común es
muy contradictorio, a algunos aconseja la disciplina, a otros, la ternura excesiva.

Ahora gracias a la psicología se sabe por ejemplo que los niños nerviosos, en la
mayoría de casos, son producto de matrimonios discordes. Las conductas anormales
Son aprendidas y, en su aprendizaje, los padres y quienes rodean frecuentemente al
niño han podido jugar un papel importante en refuerzo o fomento de tales conductas
y en el aumento de la probabilidad de que persistan.

Lillie, D. (1978), en la obra los padres aprenden a enseñar explica que el nacimiento
de un niño normal en una familia es en sí mismo una crisis en potencia. El estilo de
vida de los padres casi siempre cambia. La habilidad de cada familiar para recibir
bien a un ser humano pequeño y totalmente dependiente, dependerá de la madurez
de los padres. El niño por nacer generalmente es idealizado, no obstante, desde su
concepción en adelante, el niño puede frustrar algunos deseos de los padres,
ocasionando resentimiento. Si el niño no es perfecto, aparecen conflictos latentes en
los padres mejor avenidos.

Durante el momento de sospecha, reconocimiento e identificación de una desventaja,


los padres pueden experimentar emociones como: conmoción, aturdimiento,
pesadumbre, culpa y ansiedad. La ansiedad es frecuente, mina la confianza en sí
mismo, antes del diagnóstico, en el momento del diagnóstico y en los meses

31
sucesivos. La ansiedad es una emoción desagradable que se caracteriza por
cambios fisiológicos, como aumento en el ritmo cardiaco, en la respiración. Esta
relacionada a menudo por la sospecha de que algo ocurre con el niño. El
aturdimiento y la conmoción surgen por la discrepancia entre las expectativas y la
realidad. Los sentimientos de culpa casi siempre irracionales por la naturaleza
aparecen con frecuencia.

En un niño normal el crecimiento y desarrollo son vistos como algo previsible, seguro
y admisible. Pero los padres de un niño con alguna deficiencia no siempre tienen la
misma certeza. Ellos quieren saber cómo y en qué momento esa condición afecta el
curso normal del desarrollo de su hijo. Como pueden hacer para que su hijo logre
desarrollar sus capacidades y qué expectativas pueden tener sobre su capacidad.
Muchos enfrentan el nacimiento de un niño especial de manera constructiva con un
mínimo de ayuda profesional. Han aprendido debido a otras crisis de sus vidas a
sufrir emociones, a desplegar sus potencialidades por sí mismos o a aceptar ayuda
de parientes y amigos. Pero hay otros que necesitan ayuda profesional referente a la
adquisición de conocimientos como el apoyo emocional, el profesional puede ser de
gran importancia para el niño como para los padres.

Lillie, (1978), opina que la intervención educativa se dará temprano en la vida del
niño especial, y el profesional se enfrentará a los padres muy poco después de la
revelación del diagnóstico. El diagnóstico de un defecto precoz es un hecho
doblemente traumático tanto para los padres, que se rehúsan a oír hablar de ello,
como para los profesionales que se rehúsan a hablar de ello.

De esto han resultado actitudes profesionales: pueden optar por la técnica de


choque, es decir dar el inquietante diagnóstico y dejar al padre con sus cargos de
culpas y sin ayuda. Otra alternativa es que intente ocuparse de las ansiedades de
los padres minimizado el problema o dando falsas esperanzas. Otra salida ineficaz
es el ocultamiento, detrás de una manera de objetividad.

32
Lillie, (1978), cita a Beck y Meadow quienes opinan que los padres se inclinan más a
oír y a asumir una información dolorosa y desagradable que proviene de individuos
interesados y compasivos. Un profesional que abandona la escena es un ayudante
ineficaz. La atención es más útil de todas las formas de apoyo, antes de dar la
información necesaria, tendrá que ser para el padre una persona que o escuche; él
será un ser humano sensible que escuchará a los padres con calma, con simpatía y
sin abrir juicios. Algunas virtudes importantes serán: buena acogida, entusiasmo,
comprensión, sinceridad, objetividad, confianza y pericia, así como la habilidad de
comprensión, sinceridad, objetividad, confianza y pericia, así como la habilidad de
escuchar y hablar en forma sensible.

1.2.4 Matrimonio:

Chavarria, (1989), opina que el matrimonio constituye una comunidad total de vida
entre el hombre y la mujer, buscando su perfección como personas. No es el vínculo
simbólico o un simple contrato social, sino la unión de hombre y mujer vinculados
conyugalmente. El matrimonio vela por el bienestar de los cónyuges en cuanto
personas y de la descendencia que éstos procreen. La vida familiar se convierte en
una relación interpersonal de tipo educativo. En esa relación natural de tipo
educativo entre padres e hijos es donde se encuentra el significado esencial de la
paternidad humana.

Cadahía, (1979), en la obra La familia cita a lombardo quién define el matrimonio


como la unión marital de varón y mujer entre personas legitimas, que retienen una
comunidad indivisible. También cita a Pablo IV quien la define como la reciproca
donación personal, propia y a la comunidad de sus seres, en orden a un mutuo
perfeccionamiento personal, para colaborar con Dios en la generación y en la
educación de nuevas vidas.

Según el código de derecho canónico citado por cadahía (1978) define el matrimonio
como la unión íntima para toda la vida entre un hombre y una mujer que por su
misma naturaleza está ordenada a la procreación y a la educación de la prole. Hay

33
quienes dicen que el matrimonio es una institución pasada de moda, y llegan a
calificar de mundo neurotizante el matrimonio y a la familia.

1.2.5 Familia:

Chavarria, (1989), define a la familia como el grupo de personas formado por


hombre, mujer y descendencia común, este se diferencia de otros por el carácter
doméstico de su relación, que tiene su origen en los lazos vitales que los unen y
propician la vida común, para la supervivencia y la protección, así como para lograr
la permanencia del grupo y el desarrollo individual en el seno de esa unión.

En si la familia es una realidad fundamentalmente espiritual, donde se funciona los


valores personales de quienes la conforman la agrupación y relación humana en la
que cada persona es conocida, valorada y amada tal y como es. Esto no quiere
decir que la familia deje que cada uno actué como le plazca, sin importar si ello es
bueno para el y los demás. En la realidad se da todo lo contrario debido al amor con
el que se acepta a cada uno de los miembros de la familia.

Cadahía, (1978), define a la familia como la formada por los padres y los hijos. En el
sentido más amplio, comprende todas las personas unidas por lazos de sangre. En
el sentido general se habla de la familia doméstica, como conjunto de personas que
viven bajo el mismo techo, o sea en el hogar familiar. Según la Academia de la
lengua la familia “es el grupo de personas emparentadas entre si que viven juntas
bajo la autoridad de una de ellas”.

Destaca en la familia la idea de grupo social, de comunidad. En efecto constituye


una comunidad de vida, de amor, trabajo, preocupaciones y necesidades. En
especial una comunidad de educación, puesto que tiene por objeto el pleno
desarrollo humano de sus miembros, en primer lugar de los hijos, pero también de
los esposos, ya que todas contribuyen y se ayudan mutuamente a la propia
perfección. Autoedición en las relaciones de los padres entre sí y con los hijos,
mediante el autodominio y sacrificio de los unos por los otros y de otros por la familia

34
como conjunto; educación que se dan los hijos mutuamente, especialmente en las
familias numerosas los niños aprenden a contar con los demás, a sacrificarse en
aras de la convivencia; la tarea educativa de los padres, respecto a sus hijos como
deber primario e indelegable.

1.2.6 Importancia de la familia:

Chavarria, (1989), opina que la familia es el ambiente natural de la educación,


aunque no se realice en forma consciente en todo momento, los padres tienen la
voluntad y el deseo de influir positivamente en sus hijos. Por lo tanto es
comprensible aceptar la acción educadora de la familia.

La familia es de manera natural el único ámbito en el que el ser humano es visto en


su pleno valor personal, aceptado y tratado tal y como es. Por ello es el medio
natural para que la educación se de, generando el desarrollo pleno del hombre como
persona. Justamente porque en la familia es donde se capta el valor único de cada
miembro.

Para Cadahía, (1978) la formación humana integra de los miembros de la familia es


la contribución mas importante de la familia hacia la vida social. La familia sirve de
inspiración, modelo y estimulo para cualquier otro grupo que quiera cumplir la idea
societaria. Aun allí donde surjan otras formas de comunidad ideadas para suplir las
insuficiencias de la familia frente a las características del mundo actual, serán valores
familiares de todos los tiempos los que den aliento a las nuevas estructuras
asociativas; y únicamente tendrán verdadero éxito los intentos en cuanto mantengan
la fidelidad a dicho espíritu.

Cadahía, (1978), cita a Zafra quien resalta este aspecto y dice que la familia da
satisfacción a una serie de necesidades humanas básicas que se pueden resumir en
dos conceptos: afirmación de la personalidad y sentimiento de seguridad. Además
de esta importancia social, está el valor de la familia para el hombre.

35
El principal modo como en la familia se afirma la personalidad es la proyección
creadora de quienes la constituyen y la sostienen. Primero en la generación, puesto
que los padres son instrumentos cooperadores para crear nuevas vidas. La
afirmación de si mismo se realiza cada vez que hay que defender con energía la
existencia o subsistencia de la propia familia. Por último la familia es el ámbito
donde toda persona se siente importante. Es allí donde toda persona tiene algo
valiosamente original y maravillosamente irrepetible, la pasión de madre que
identifica siempre y defiende hasta el extremo.

En cuanto al sentimiento de seguridad, la familia tiene recursos para confortar a sus


miembros frente a estas cuatro angustias de la vida: angustia de la soledad, angustia
de la multitud, angustia económica y angustia del tiempo.

La familia es el gran reducto fortificado donde recuperar la intimidad, el único refugio


donde los individuos pueden encontrarse a sí mismos. Ser de nuevo ellos mismos.
Ningún hombre puede renunciar enteramente a esa intimidad sin anularse. El
hombre nunca podrá convertirse, sin desquiciar su naturaleza, en un trozo feliz de
colectividad, estando en permanente transparencia para los demás. Incluso dentro
de su propia familia necesita contar con la posibilidad de retirarse de vez en cuando
a su rincón personal, para descansar y reparar sus fuerzas, para poder luego
entregarse de nuevo a los suyos con la serenidad recobrada y renovados impulsos.

1.3 DISCAPACIDAD:
1.3.1. Definición:

Ajuriaguerra, (1983), define la discapacidad como toda imposibilidad física que el


niño presenta durante un período de tiempo apreciable y que le limita su participación
plena en las actividades concerniente a su edad tanto en el aspecto social,
recreativo, educativo, como en el de la orientación profesional.

El término discapacidad se refiere a todos los impedimentos: físicos, mentales,


intelectuales, sensoriales, afectivos; que no permiten que las personas se logren
36
integrar a una vida común y corriente, necesitando de una atención adecuada y
particular, implicando supervisión y cierta dependencia.

Existe una diferencia entre los términos daño, incapacidad y discapacidad. El daño
orgánico se refiere a la pérdida de alguna extremidad o la lesión de células o tejidos
nerviosos. La incapacidad es la perdida de la función, generalmente ocasionada por
el daño. Mientras que la discapacidad abarca un concepto más amplio, detallando la
forma en que el daño afecta a la función de la vida del niño, abarcando además
múltiples factores psicológicos y sociales.

Las repercusiones de la discapacidad se pueden dar en cuatro niveles:


Repercusiones individuales: estas se relación a la falta de integración social del niño
y la limitación para desarrollar funciones básicas humanas.

Repercusiones familiares: debido a la falta de adaptación del niño discapacitado al


grupo familiar, el niño afecto se convierte en una carga pesada pro los cuidados
que requiere, situación que se puede prolongar toda la vida según sea el caso.
Limitando el desarrollo familiar en lo educacional, laboral, social, cultural y
económico.

Repercusiones sociales: se observan cuando los niños no son sometidos a


rehabilitación y pasan a formar parte de grupos de no aceptados y a veces no
queridos.

Repercusiones económicas: surgen de las grandes cantidades de dinero invertidas


en centros de rehabilitación y atención especializada para los discapacitados.

1.3.2. Origen de Discapacidad:

Ajuriaguerra, (1983), clasifica las discapacidades en dos grupos las de origen


orgánico y las de origen ambiental. Las de origen orgánico pueden ser genético
heredadas como el síndrome de Down, metabólico, infeccioso como la rubéola,

37
sarampión, sífilis, tumorales (hemiplejia, paraplejia), medicamentoso (talidomida),
radioactivas como la exposición a rayos X en el embarazo, vasculares como
enfermedades cardiorrespiratorias, situaciones anormales de gestación como la
prematuridad, postmaturidad.

Dentro de la discapacidad de origen ambiental se encuentran los accidentes


traumáticos, como caídas accidentes de tráfico, deportivos, laborales; accidentes
mecánicos como fórceps, ventosa, cesárea, posición fetal; malnutrición como
avitaminosis especialmente de la vitamina “D” cuya falta produce retraso mental,
raquitismo; socioculturales como la pobreza, analfabetismo, desnutrición, malos
tratos (especialmente las relacionadas al retraso mental).

1.3.3. Tipos De Discapacidad:

Ajuriaguerra, (1983), hace una distinción sobre la discapacidad en estado de


enfermedad y los discapacitados afectos de secuelas. Dentro del primer grupo se
encuentran los niños con diabetes, hemofilia, tuberculosis, con problemas cardíacos,
con reuma articular agudo.

Los niños afectos, de secuelas se dividen en:


Niños con trastornos del desarrollo físico y deformaciones corporales, dentro de los
que encuentran el enanismo, gigantismo, escoliosis, cifosis, lordosis, niños con
handicap de miembros superiores (amputación, parálisis, artrogriposis, etc.) niños
focomelia cuádruple, sindactilia).

Niños afectos de limitación motriz, dentro de los cuales están los niños con parálisis
cerebral, niño miopático, niño con poliomielitis aguda.

Aguirrezabal, (1984), cita a Lafon, R, que clasifica las discapacidades en cuatro


grupos según su localización y causa.

Las discapacidades sensoriales como la sordera profunda, ceguera, sordomudez.

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Discapacidades del aparato locomotor, dentro de las que están la parálisis cerebral,
hemiplejia, letraplejia, poliomielitis, amputación.

Discapacidad Psiquicas, como la deficiencia mental, trastornos del carácter y de la


personalidad, autismo, alcoholismo, etc.

Por último la discapacidad por enfermedad interna crónica, como la deficiencia del
aparato digestivo, deficiencia de la piel, deficiencias cardiorrespiratorias,
arterioesclerosis, enfermedades renales. Por su intensidad de repercusión, están la
discapacidad ligeras, medias y graves.

1.3.4. Psicología de la Discapacidad:

Sentimientos de la persona discapacitada:


Bowley, (1984), cita a Addler quien indica que el tener o padecer una inferioridad
orgánica definitiva, tiene repercusión en la psique causando disminución de la
autoestima, dando lugar a la incertidumbre psicología del niño. Esta disminución de
la autoestima conduce a esfuerzos de autoafirmación, lo que dio lugar a la teoría de
“Compensación para la inferioridad”, considerada como elemento primordial en la
motivación humana.

El daño corporal en el niño provoca efectos impactantes en la formación de su “yo”


que es la estructura psíquica donde se unen cuerpo y mente, Feldfogel (1981) cita a
Froid quien expone que el yo es primero principalmente un yo corporal, por ello los
cambios corporales repercuten esta como la representación mental del propio cuerpo
en el yo. Imagen que se adquiere y forma por el continuo con el mundo,
distorsionándose por la influencia de una enfermedad corporal; indicando que el
daño yoico existe.

Para reconocer las alteraciones en la formación de la imagen corporal es necesario


conocer la forma en que se desarrolla; Feldfogel (1981), expone el pensamiento de
Schilder que dice que en su estadio más temprano la imagen corporal es

39
rudimentaria, el self es la persona total de un individuo en la realidad, incluyendo su
cuerpo y su organización. Posteriormente a través de las frustraciones,
satisfacciones, impresiones sensoriales, sensaciones vestibulares de equilibrio, es
que se configura en el niño alrededor del primer año un concepto oral – táctil de su
propio cuerpo y del mundo que lo rodea. Es una imagen corporal primitiva, núcleo del
yo que se va delimitando cada vez más del ello, y se desarrolla según las
necesidades de la personalidad.

Feldfogel, (1981), cita a Greenacre quien opina que ciertos impulsos corporales en la
etapa inicial de desarrollo modifican la imagen corporal rudimentaria y la imagen
arcaica se amplía por la concurrencia de sensaciones placenteras y displacenteras
bajo la influencia del autoerotismo.

Procesos de represión y negación pueden provocar la eliminación de vivencias, lo


que producirá efectos en la imagen corporal, también dificultará la formación de
Representaciones objetivas reales, puesto que la realidad externa está determinada
en gran parte por el intento de reencontrar el propio cuerpo en el ambiente.

Los sentimientos de inferioridad en los niños con discapacidad, dependen en gran


parte de la forma en que la persona discapacitada ha sido considerada y tratado por
su familia, personas cercanas, principalmente en los primeros años de vida. Esto
determina la autoimagen o visión consciente o inconsciente de sí misma.

Van Roy, (1960), explica que el niño discapacitado está sujeto a emociones que
surgen de su invalidez, presenta sensibilidad que se establece por su invalidez
ocasionando tristeza y desaliento, creando en ocasiones un complejo de fijación. La
sensibilidad del niño por su discapacidad se manifiesta frecuentemente con lágrimas,
transformándose luego con facilidad en irritación.

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Se ha observado en el comportamiento de niños discapacitados, la idea de sentirse
víctimas, se siente más débil que los demás, esto lo hace ponerse a la defensiva y
reaccionar agresivamente a la menor alusión de su incapacidad.

Van Roy, (1960), cita a Adler quien expone que con frecuencia el mecanismo de
compensación debido a la inferioridad, es inconsciente; las compensaciones pueden
ser físicas, afectivas, intelectuales, artísticas, etc. Cuando estas compensaciones son
reales, que le permiten una acomodación a su medio brindándose una calma feliz,
hallando en ellas un estímulo para sus actividades nuevas. El esfuerzo por
adaptarse reduce en el niño su impedimento.

Ajuriaguerra, (1983), cita a Malesys quien menciona tres categorías del


comportamiento reactivo de la invalidez:

El comportamiento similar a las reacciones primitivas, presentando una conducta


pasiva o agresiva. El comportamiento que tiende a una adaptación inadecuada,
concentrándose la persona en su limitación y la falta, mas que en la realidad y el
objeto a alcanzar, permitiendo comportamientos neuróticos, con tendencia a anular la
invalidez, aceptación y resignación.

El comportamiento que busca una adaptación compensatoria, esforzándose por


aceptar la realidad y enfocar la energía en la superación compatible con la realidad y
no en los obstáculos.

También señala que existen varios tipos de reacciones a la invalidez, debido a que
dicha invalidez se reintegra en una personalidad que posee experiencias propias,
datos iniciales en relación a los cuales tomará una significación, que será modificada
por la experiencia posterior que podrá complicar la situación. El comportamiento
asumido por el niño, dependerá del terreno psicofisiológico en que se elabore la
personalidad, de la importancia que le de al área del daño corporal, el momento en
que ocurre la invalidez.

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Para Van Roy, (1960), en el niño y la discapacidad es necesario una reorganización
de su campo psicofisiológico que le permita satisfacer sus necesidades. Esto implica
la utilización de diferentes factores para elevar el umbral de la tolerancia, el primer
factor es el acostumbrarse a la limitación trotando de salir adelante con ella, el
segundo factor es la justificación con el fin de reducir tensiones y frustraciones. El
tercer factor es la sublimación que puede manifestarse a través de actividades
creativas, intelectuales, etc. El cuarto es el contagio del ejemplo. El quinto es buscar
una satisfacción que le obligue a superar el obstáculo.

1.3.5. Dependencia en la Discapacidad:

Van Roy, (1960), dice que la forma en que el niño reaccione a su discapacidad
depende en gran parte de su carácter y temperamento, o sea la psicología en sí que
incide en la manera individual del niño incide sobre la manera en que recibe y
emplea los datos concretos de su ser, la forma en que reaccione ante su destino
para adecuar su existencia. Otros factores a considerar son su constitución física,
edad, sexo, naturaleza y grado de la disparidad, etapa de desarrollo en que se sitúa,
reacciones de quienes lo rodean que a ves modifican la suya.

Hay que tomar en cuenta que no es la gravedad de la discapacidad lo que deberá


importar, sino la valoración como obstáculo, ya que la dificultad no se define por la
invalidez, sino por la relación existente entre las fuerzas de los estímulos y la
importancia correspondiente.

En los niños discapacitados se observa la dependencia física especialmente en la


reducción de los medios para su desplazamiento. La necesidad de ayuda para
movilizarse pesa sobre el niño afectado, considerándose una carga para los demás
por verse obligado a pedir lo que necesita chocando con la desidia, el olvido o la
lentitud de los demás. Tienden a considerar la ayuda ajena como una deuda con él;
se siente más atado por su condición.

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El niño discapacitado sufre por ser mantenido bajo tutela, por no poder evadir la
dependencia a que lo somete la discapacidad. Especialmente por no poder elegir
libremente su porvenir, porque la invalidez no le permite determinado camino.

1.3.6. Aceptación y Adaptación de la Discapacidad:

Schaefer, C. (1988), en la obra Terapia de juego comenta que algunos niños


discapacitados presentan una actitud de negación ante sus limitaciones, esta
negación se refleja en el rechazo a la parte incapacitada, esto en ocasiones provoca
que los niños rehúsen discutir sus incapacidades con su familia o con los
especialistas. Pero si se le habla al niño acerca de su discapacidad con naturalidad,
se le demostrará que se le acepta tal y como es.

Al callar, el niño puede percibir que su estado es más grave que lo que en realidad
es. Por lo que al niño debe comprendérselo y no tenerle compasión, solo a través de
la compresión el niño podrá sentirse querido y seguro.
Es muy común que las personas piensen que la aceptación de una discapacidad
significa la resignación pasiva. Sin embargo hay muchas personas con discapacidad
que han podido vencer o disminuir sus incapacidades, permitiendo aceptar su propio
defecto con mayor conformidad a trabajar con mayor empeño en su programa
terapéutico.

Una de las mayores limitantes del niño aceptar su discapacidad es la repulsión a ser
diferente esto puede disminuirse al demostrarle el orgullo que sienten por alguna
habilidad. Otra forma de ayudarlo es involucrándolo en actividades propias de su
edad y entrono sociocultural. También es necesario fortalecer su autoimagen. Otro
aspecto indispensable es el prepararlo pero enfrentar las reacciones de los demás.
Los niños necesitan ayuda para aprender a sobresalir las manifestaciones de lástima
de la gente. Un niño al que se le compadece sufre porque esto le hace sentir inferior.

Lilie, (1978), expone que el niño normalmente explora el mundo con su cuerpo.
Tomar algo con las manos, moverse, desplazarse, son actos con las manos,

43
moverse son actos con sabor a victoria, unida a la actividad muscular tanto como a la
impresión de realizar un deseo. Para el niño lisiado, toda adaptación toda
recuperación de un movimiento equivale a recobrar una potencia perdida.

Esta recuperación presenta un aspecto pasivo para el niño. Depende de los cuidados
y de la práctica de todos los medios posibles para disminuir la impotencia funcional a
través de tratamientos, ejercicios para la movilidad aparatos u operaciones.

La colaboración del niño en su recuperación funcional es indispensable, sin embargo


puesto que aporta el esfuerzo de adaptación que es duro. La habilidad esta en
facilitarlo psicológicamente. No solo se trata de dar al niño la posibilidad de recobrar
en movimiento a través de cuidados y procedimientos adecuados, sino que se trata
de saber pedirle un esfuerzo suficiente para su recuperación máxima, que le
proporcionará gozo y beneficio.

Todo niño inválido aspira a la libertad física y hay procurársela sin perder de vista un
régimen adecuado de alimentación, rico en vitaminas, minerales, reconstituyentes
que puedan apartarse a su salud. Esto le permitirá al niño afrontar las diferentes
actividades cotidianas dificultades con vitalidad. Además que toda recuperación
funcional, logro físico, acorta la distancia entre la impotencia establecida ente el
inválido y los demás. Lo que es de frustratorio, sin darse cuenta el niño goza con esa
reintegración como una doble victoria.

La satisfacción vence al sentimiento de inferioridad da confianza al inválido. Si, con


frecuencia se siente incapaz de triunfar en lo que se propone, es porque
voluntariamente se le evita esfuerzo con la excusa de que es débil o carece de
destreza para lograrlo. La tarea de los educadores es demostrar al niño que los otros
niños también adquieren con dificultad todo con9ocmiemoe nuevo.

44
1.3.7. Efectos de la Discapacidad:

Feldfogel, (1981), cita a Rodrigué quien indica que el daño es más grande cuanto
más temprano se produce y cuanto más se prolongue. Para poder defenderse del
daño, el niño tiene que haber formado ya objetos totales, haber logrado la capacidad
de simbolización sentimientos ambivalentes hacia las personas y el considerarse a si
mismo como unidad. Esto quiere decir tener un self discriminado, un yo que se
diferencie del ello y que funcione con relativo autonomía, que haya formado una
imagen corporal primitiva que tienen identidad representaciones de objetos y del
mundo.

Los daños corporales que se presenten en la temprana infancia son graves pues
interfieren en el desarrollo psíquico del niño, ya que impide la discriminación entre el
self y no self y con la formación de una imagen corporal que para formarse necesita
la libertar de movimientos su grado de gravedad depende de si ha alcanzado la
capacidad de simbolización, de la duración del daño y de la relación madre – hijo.

La discapacidad tiene efectos en la vida familiar, Schaefer (1988) la discapacidad


impone cargas psicológicas sobre los niños y sus familias. Por lo que las familias con
un hijo discapacitado enfrentan las presiones de la sociedad moderna, al igual que
todas las familias, Una situación observable es que mientras hay familias que se
fortalecen ante la discapacidad de un integrante de la misma, pero hay otras que se
desmoronan ante esta situación.

Las familias con un hijo discapacitado son iguales a las demás, en referencia a que
sus necesidades varían al igual que los demás familias. Cada familia es única, por lo
que reaccionan de diferente manera. Las características que determinan la forma en
que la familia reacciona ante la discapacidad radica en cómo uno de sus miembros
se adapta a la situación, como enfrentan el desafío de incorporar a la vida familiar al
discapacitado.

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Spock, (1967), en la obra El cuidado del niño lisiado expone que los pobres de un
niño con discapacidad sufren profundamente, tienen sentimientos turbulentos, llenos
de conflictos, difíciles de entender por ellos mismos, se sienten derrotados, muchas
veces por las ilusiones y expectativas formuladas sobre su hijo. Y cuando la
discapacidad hace imposible tale metas. La mejor manera de ayudar al niño es
aceptarlo con su invalidez y admitir que presenta un problema. Esto permite
concentrar su atención en sus cuidados y cualidades. Si se le trata con naturalidad,
disminuirán algunos de las tensiones y se librará de la presión de tratar de hacer lo
imposible.

Los padres tienden a fijarse ideales de perfección imposible cuando su hijo está en
desventaja. Creen que nunca deben regañarlo, ni impacientarse, siempre están
dispuestos a hacer sacrificios. Pero en el fondo n pueden evitar sentir en ocasiones
cierto resentimiento en vista de que tienen que privarse de muchos placeres,
sacrificar ambiciones: teniendo a la vez sentimientos de culpa por que o quieren, Ese
sentimiento de culpa los impulsa a hacer demasiado por sus hijos, para compensarle
de cierta manera su desventaja o para ocultar su propio sentimiento de desilusión; o
incapaces de amarlo de manera completa, que deben hacer todo para él: esto que el
niño discapacitado se vuelva cada vez más dependiente.

La mayoría de los padres de niños lisiados se avergüenzan en cierta medida de su


apariencia; ya sea por su marcha extraña, por gestos incontrolables, etc. Otros tratan
inconscientemente de resolver el problema de su hijo pensando y actuando como si
la discapacidad no existiera, le exigen al niño llevar a cabo tareas que están más allá
de sus capacidades.

Feldfogel, (1981), explica que el defecto del niño discapacitado impacta a la madre
desde el primer momento, esto la deprime, creando cierto rechazo del niño, lo que
compensa posteriormente con una actitud sobreprotectora. Esta actitud exagerada
provoca la inmovilización prolongada del niño. Dificultando su descarga agresiva y
libidinal, limitando el conocimiento sensoriomotor de su cuerpo y aumentar los

46
efectos psíquicos adversos primitivos del daño corporal, dificultando la formación de
la imagen corporal y la integración del yo.

Un actitud comprensiva por parte de la madre puede ayudar a que la discapacidad se


asimile y se elabore posteriormente en forma sublimatoria, es decir en lugar que el
niño reaccione de manera agresiva, vengativa, desagradable, lo hará de manera que
el impedimento se constituya como un estímulo y puedo restituirse como fuente de
creatividad, logro, transformando la fantasía de poder en capacidad reales.

Feldfogel, (1981), cita a Mechanic quien opina que es la madre primero quien
transmite al niño los patrones de conducta relacionados a la salud y la enfermedad;
los hermanos, compañeros, maestros y otros, son quienes colaboran para que el
niño asuma la actitud que la sociedad espera de él, de acuerdo al sexo, edad,
aunque también tiene un papel muy importante la atmósfera emocional. Lo más
importante que la madre puede brindarle a su hijo es el amor, aunado al del padre,
constituyente la base para defenderlo de la agresión de la enfermedad,
transformándola en una fuerza yoica que incluso protege a los demás, el niño debe
adaptarse es a la actitud de los padres y las otras personas con respecto a su
enfermedad.

Feldofgel, (1981) cita a Winnicott y Lacan quienes coinciden en que la aceptación


cariñosa, o el rechazo de la madre es un factor determinante para que el niño sienta
que todo esta bien o que algo anda mal, si ella es dulce y cariñosa le sonríe y le
habla, le estará transmitiendo su aceptación y su amor. Si en cambio su cara traduce
repugnancia, temor, intranquilidad, contrariedad, el niño percibirá que algo anda mal.
Por lo tanto el efecto del año depende de la reacción del ambiente que algo anda
mal. Por lo tanto el efecto del año depende de la reacción del ambiente, y la
posibilidad del niño de superarlo, de la capacidad de la madre para ser el “yo”
auxiliar del niño para prestarle su fuerza yoica hasta que el yo del niño se haya
fortificado.

47
Powell, (1991), en la obra El niño Especial expone que la discapacidad
evidentemente tiene efecto en los hermanos del que la padece, siendo componentes
esenciales del sistema familiar. Ejercen influencia o través de su interacción con el
discapacitado y a la vez reciben influencia de ese hermano. Los efectos en los
hermanos pueden ser negativos como positivos. Cita a Grossman quien planteó que
la manera como la limitación repercutía sobre los hermanos normales era
determinada por la forma como dicha limitación era interpretada y aceptada. Cita un
estudio realizado por Taylor, quien coincidió en que el patrón de comunicaciones
positiva entre los hermanos normales y las madres de los niños discapacitados era
de suma utilidad para promover la adaptación óptima de estos hermanos.

La presencia de un niño discapacitado en la familia tiene efectos positivos, está el


poder sentirse satisfecho de poder aprender a sobresalir y manejar las exigencias de
un niño discapacitado. Sienten verdaderamente alegría y placer por el menor logro
del hermano discapacitado. También aprenden a sentir cariño y compasión por
todos los seres con necesidades particulares. Se puede notar la tolerancia frente a
los diferencias, además del altruismo y comprensión.

Los hermanos tienen a afirmar que sus familias han enfrentado con éxito la
situación, que están debidamente informados sobre la discapacidad que aqueja a su
hermano, que tanto ellos, como sus padres se han logrado adaptar adecuadamente
a la presencia del niño discapacitado. Pero esto no significa que por el hecho de que
un hermano tenga una buena relación, en determinado momento no pueda
comportarse y sentir de manera negativa en otro momento, pues aparte de ser
hermano es un ser humano con altibajos en sus emociones.

Algunos hermanos son más maduros y responsables debido a la experiencia de


crecer al lado de un niño discapacitado: dicho responsabilidad obedece a
necesidades psicológicas de los padres, es decir sienten el deber de alcanzar
mayores metas para compensar a los padres por las limitaciones del hermano con
discapacidad.

48
Powell, (1991) cita a Trevino, y Millar que uno de los efectos negativos de la
discapacidad en los hermanos es que corren el riesgo de sufrir problemas
emocionales y de comportamiento, como amargura, resentimiento al observar que el
niño discapacitado recibe más atención, temor al pensar cómo tratarlo, e incluso
sentimientos de culpa por estar sanos. Cita a Farber que indica que entre más
dependencia exista en el niño discapacitado, mayor será el efecto negativo sobre los
hermanos, mientras más independencia y funcionalidad halla en el niño invalido,
mayor será la adaptabilidad de los hermanos, aunque la adaptación de os hermanos
normales depende de sus características personales, de las características de la
familia y de las características del niño discapacitado. Además las actitudes y
aspiraciones de los padres junto con las características del sexo y temperamento del
discapacitado como del niño normal y la severidad de la limitación también influyen
en la relación entre los hermanos y afectar la adaptación del hermano normal.

1.3.8. Evolución del Discapacitado:

La evolución del niño discapacitado es diferente según sea el caso en particular, pero
hay una gran diferencia entre el daño físico y la reacción psicológica que provoca. La
disolución entre mente y cuerpo es muy marcada y permanente en estos niños. El
desarrollo intelectual, escolar, social y familiar, sufre impactos y repercusiones. Esto
provoca angustia, expresado por mecanismos de defensa, los principales son la
disociación, la negación y el desplazamiento que se vuelven más intensos conforme
el niño va creciendo, especialmente en la pubertad por los cambios corporales que
se dan.

1.3.9. Necesidades básicas del niño discapacitado:

Spock, (1967), opina que el niño discapacitado muestra necesidades de toda índole,
dentro de las principales están:

Saber que se le quiere es la primera y principal necesidad de cualquier niño, el


sentirse seguro y confiado, este sentimiento se forma desde muy temprana edad y se
va fortaleciendo a medida que los padres le demuestran que están satisfechos de él,

49
que lo aman, que se interesan por él y que es alguien importante para ellos. En el
caso del niño discapacitado esta necesidad es mayor, ellos influyen no solo en lo que
sus padres sienten y proyectos en la relación familia sino también en la sociedad,
esté o no presente. Para el niño discapacitado lo más importante es saber que sus
padres lo aman y que tratan de hacer por él todo lo que pueden.

Es necesario tomar en cuenta que el niño por su discapacidad pueda tener mal
humor y ser más irritable, si a eso se suma el que tenga pocas experiencias sociales
puede sentirse muy solo y poco deseado. Esto puede originar más dependencia de
su parte, porque es difícil que la familia y amigos tomen una actitud protectora. Suele
sufrir frustración que los demás por lo que puede culpar a los demás de sus fracasos.
Otra forma de reaccionar ante la frustración es con una actitud pasiva, aunque no
solo niños discapacitados reaccionan de esa manera.

Los padres comúnmente se encuentran en el dilema de si relacionar a su hijo


discapacitado con niños normales o con niños de su misma condición; y al respecto
hay muchas opiniones, lo más importante es tomar en cuenta que el niño lisiado
puede compartir algunas de las actividades de los niños no lisiados, aceptando su
limitación sin molestia, sin sentirse deprimido la compararse con los otros niños,
viendo su limitación con aceptación, alegría, seguridad y confianza en sí mismo
entonces los padres pueden y deben estimular esos sentimientos.

Pero si el niño por lo contrario no se siente cómodo entre niños normales, hay que
ayudarle a sentirse bien dentro del grupo de niños con limitación posiblemente allí
encuentre comprensión y aceptación, por ser estos niños similares a él.

Los niños con alguna invalidez tienen la misma necesidad de distraerse y de la


satisfacción que producen, pero las oportunidades son menos que los otros niños.
Pero pueden disfrutar las actividades físicas si estas son adaptaciones a las
limitaciones de su incapacidad. Si él puede participar de un juego en el que disfrute,
su invalidez pierde importancia aun las diversiones pasajeras contribuyente a su

50
buena salud y alivio de tensiones, angustias, especialmente la compasión de si
mismo. Para un niño cuya vida está restringida necesita más que ningún otro niño, la
necesidad de libertad que el juego le da es mayor. Si la invalidez ha reducido mucho
su actividad física impidiéndole correr, saltar, necesita canalizar la agresividad y una
manera de canalizarla es a través que representen retos intelectuales como juegos
de mesa.

Spock, (1967), opina que las limitaciones de la invalidez fácilmente sustraen al niño
del contacto normal y progresivo del mundo exterior, de la vida de la calle y de las
expansiones recreativas de los niños. Es importante cambiar esta situación, para
evitar un comportamiento negativo originado en la inadaptación a la realidad, la
introversión y el miedo a los contactos sociales.

La percepción del niño no es igual que la del adulto, estos se basan más en la
invalidez, por ejemplo la expresión “olvídate de que eres inválido y vete a jugar con
tus amigos”, es la mejor para que el niño recuerde su invalidez y contenga sus
impulsos. Otra expresión puede ser “no porque estés en el cochecito debes dejar de
jugar”, creen ayudar a su hijo, cuando en realidad lo apabullan, para el niño, el
cochecito ya es un juego y puede participar en el de los demás con más prestigio que
con una carretilla o una carreta. Empujarlo es un privilegio y desde luego, subir atrás
como cochero, un enorme privilegio. Las muletas también pueden entrar en el juego
de los niños como un nuevo juego.

1.3.10. Higiene mental del niño discapacitado:

Ajuriaguerra, (1983), cita a la Organización Mundial de la Salud que afirma la


importancia que tiene el hacer breve el período de hospitalización y organizar lo más
rápido posible la convalecencia en casa, ya que es indispensable mantener el
contacto entre los padres y los niños.

El niño disminuido físicamente debe recibir una instrucción casi identifica a la del niño
ordinario. Es necesario incluso proporcionarle mayores posibilidades de formación

51
para compensar la condición desfavorable en ese encuentra, también es importante
el evaluar cada caso en particular para evitar la permanencia en una escuela
especial más tiempo del necesario. En los escuelas es importante preparar a
maestros y alumnos para acoger con naturalidad a los niños con disminución física,
con el fin de que éstos se sientan cómodos y no aislados o inferiores.

Es importante la orientación profesional para los jóvenes discapacitados con el fin de


darles mayores posibilidades para que ocupen un empleo remunerado que les de
satisfacción, para esto hay que tomar en cuenta sus aptitudes gustos y habilidades.

52
II PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Ser padre es algo maravilloso que todo ser humano desea y espera con anhelo,
formulándose grandes expectativas al respecto, desea que su hijo sea sano,
inteligente y posea todos las habilidades y posibilidades necesarias que le garanticen
el éxito en la vida. Cuando el hijo tan deseado no llena las expectativas de los
padres y nace con algún tipo de discapacidad, que al pasar el tiempo se van
haciendo más evidentes, produce aumento de tensión y ansiedad por no saber el
futuro incierto que la misma trae consigo, está desorganización y tensión no serán
por un periodo corto, sino una lucha que inicia desde el nacimiento y continua
durante el resto de vida de ese ser con capacidades diferentes, para lo cual ningún
ser humano está preparado.

Aceptar que se tiene un hijo con alguna discapacidad, implica un proceso largo, difícil
y desgastante, al principio se niega el hecho, luego vienen los sentimientos de culpa
y tristeza, viendo frustradas todas las ilusiones y expectativas, teniendo que buscar
los medios necesarios para procurarles una mejor calidad de vida, absorbiendo
tiempo, energía, afectando a cada uno de los miembros de la familia.

Los padres juegan un papel importante en la formación de la personalidad de los


hijos, especialmente en el caso de los niños que sufren discapacidad, ellos necesitan
que se les acepte tal cual son y se les brinde toda la oportunidad para su
rehabilitación e integración a la sociedad.

Es evidente que el tratamiento no es sólo para el que la padece, sino para la familia,
que necesita acompañamiento y apoyo, esto se puede lograr a través de un trabajo
interdisciplinario de terapeutas especializados.

Ante la situación que experimentan los padres de un niño con discapacidad surge la
siguiente interrogante ¿Tener un hijo con discapacidad puede generar ansiedad en
los padres?

53
2.1 Objetivos:
Objetivo general:

 Comprobar si el padre de familia de niños con discapacidad tiene mayor


predisposición a presentar ansiedad.

Objetivos específicos:
 Determinar si tener un hijo con discapacidad es predisponente para presentar
síntomas de ansiedad-estado o ansiedad-rasgo.

 Proponer un Programa que les permita informarse de manera eficiente sobre


discapacidad y a la vez aplicar técnicas de relajación que les ayude a disminuir la
ansiedad.

2.2 Hipóteisis:
 Hi Tener un hijo con discapacidad genera ansiedad en los padres de familia que
asisten al Centro de Rehabilitación Fundabiem Retalhuleu?

 Ho Tener un hijo con discapacidad no genera ansiedad en los padres de familia


que asisten al Centro de Rehabilitación Fundabiem Retalhuleu?

2.3 Variables:
 Ansiedad
 Discapacidad
 Padre de familia

2.4 Definición de variables;

2.4.1. Definición conceptual

Ansiedad:
Enciclopedia de la Psicología Diccionario tomo IV, Editorial Océano (2,001). Del latín
anxiĕtas, -ātis. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo. Angustia que

54
suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no
permite sosiego a los enfermos.

Discapacidad:
Enciclopedia de la Psicología Diccionario tomo IV, Editorial Océano (2,001). Se
refiere a las personas que no pueden valerse por sí mismas en todas sus facultades
debido a una incapacidad mental o física de tipo parcial.

Padre de familia:
Enciclopedia de la Psicología Diccionario tomo IV, Editorial Océano (2,001).
Constituye una función personal a desarrollar para la formación de los hijos como
personas. La paternidad es la procreación que se prolonga a través de la vida, y
que hace posible en los hijos el proceso de convertirse en personas plenas.

2.5 Alcances y límites:


2.5.1. Alcances:

El estudio es representativo solo para padres de niños con discapacidad que asisten
al Centro de Rehabilitación de Fundabiem Retalhuleu

2.5.2. Límites:

Se tuvo dificultad para encontrar bibliografía actual sobre discapacidad para realizar
dicha investigación, ya que es un tema que no se le ha dado importancia social o
sujeto a estudio.

2.6 Aporte:

Nadie está preparado para tener un hijo con algún tipo de discapacidad. La manera
de afrontarlo es diferente para cada persona, especialmente en el momento en que
el médico les da la noticia y cita las diversas dificultades que tendrá este nuevo ser
durante su vida, volviéndose una lucha constante por brindarle una calidad de vida

55
adecuada a este nuevo ser. Esa es una situación que nadie quisiera pasar, es ese el
momento donde se hace importante la intervención psicológica, de ahí que este
estudio pretende aportar primeramente información tanto al personal como a los
padres de Familia que asisten al Centro de Fundabiem Retalhuleu sobre lo que es la
ansiedad y la discapacidad, también crear un programa de ejercicios de relajación
para disminuir ansiedad.

56
III. MÉTODO

3.1 Sujetos:
Estudio a realizarse con cien padres de niños discapacitados que asisten al centro de
Rehabilitación Fundabiem Retalhuleu, con una población de ochenta y cuatro
mujeres entre las edades de 17 a 56 años y dieciséis hombres entre las edades de
25 a 68 años, contando con profesiones como magisterio de educación pre-primaria
y primaria, perito contador, secretariado oficinista, bachillerato en ciencias y letras y
computación, licenciatura en administración de empresas y Enfermería Profesional.

3.3 Instrumento:

La prueba psicométrica que se utilizará para la medición de la ansiedad es El


Inventario Auto evaluativo de Ansiedad, cuyas siglas originales adoptan –STAI-, es
una traducción para Guatemala –realizada por el Instituto de Psicología y
Antropología en 1982 del State Trait Anxiety Inventary de C.D. Spielberger y sus
colaboradores R.E. Lushene y R.L. Gorsuch). Inicialmente se constituye como
prueba clínica para ser empleada como instrumento en el campo psicopatológico,
aunque casi desde el principio se aplica en trabajos de investigación con muestras
normales de estudiantes de bachillerato y universitarios( de 16 años en adelante), así
como en otros trabajos de investigación con diversas personas(“Pacientes NP”=
pacientes neuropsiquiátricos, varones; “Pacientes MGC” = de Medicina General y
cirugía, sólo varones; Reclusos varones, Universitarios de primer año, Universitarios
no graduados, Estudiantes de Bachillerato)

El STAI se compone de dos escalas distintas: SE = ansiedad – estado y SR =


ansiedad – rasgo, cada una con veinte elementos de cuatro alternativas por
elemento. La persona ha de definirse en alguna de estas alternativas en cada
elemento. A través de estas definiciones personales conseguimos dos coeficientes
de ansiedad, uno en cada escala.

La Escala Ansiedad-Estado (SE): Mide la ansiedad en la persona como situación


del aquí y ahora, transitoria, más o menos crítica, episódica, con una prolongación en

57
el tiempo muy variable. La ansiedad así la concebimos como una situación o
condición emocional del hombre, impregnada de sentimientos tensiónales
característicos: inquietud consciente y activa del sistema nervioso autónomo. Este
estado acostumbra a fluctuar con el tiempo tanto en intensidad como en aspectos
cualitativos, que le dan en algunos casos el carácter patológico. La posibilidad de
cambio de estos estados es lo que favorece la acción psicoterápica del tiempo y la
actuación efectiva del terapeuta.

La Escala Ansiedad-Rasgo (SR): Mide la ansiedad en la dimensión más pregnante


de la personalidad y, por lo tanto, más arriesgada y menos temporal. En este caso,
se considera el grado ansioso como un modo de ser, más que como un modo de
estar en un momento dado.

Se considera más como una disposición conductual adquirida que como


consecuencia genética. Entra en el campo de las deferencias clínicas individuales,
por las que las diversas personas tienden a responder de diverso modo a situaciones
percibidas como peligrosas con elevaciones de grado de intensidad de la ansiedad
como estado de ánimo.

Afecta a los motivos de la actuación habitual característicos de la dinámica personal


de cada uno. Los estímulos de la vida, más frecuentemente del ambiente, actualizan
las disposiciones a la ansiedad y desencadenan auténticas reacciones ansiosas,
generalmente no críticas, pero sí continuas y habituales. Se da una cosmovisión
muy parcializada del mundo y de las cosas. Esta forma especial de visión
predispone a la persona aun tipo de respuestas en la línea de la ansiedad.

El inventario STAI trata igualmente de cuantificar la ansiedad en esas dos


dimensiones.

La ansiedad estado, como energía dinámica, alude al proceso empírico reactivo, que
se realiza en un momento dado y en un grado determinado de intensidad, según la
idiosincrasia de cada persona y la circunstancia, que desencadena la disposición
latente a manifestar cierto tipo de reacción.

58
La ansiedad-rasgo implica, en resumen, las diferencias entre las personas en la
disposición para responder a situaciones tensiónales con cantidades variables de
ansiedad crítica.

Normalmente quienes califique alto en la escala de ansiedad-rasgo mostrarán


elevaciones de ansiedad estado más frecuentemente que los individuos que califican
bajo. Aquéllos tienden a reaccionar a un mayor número de situaciones, como si
fuesen peligrosas o amenazantes.

Probablemente responderán también con un incremento en la intensidad de la


ansiedad-estado en circunstancias, que suponen relaciones interpersonales que
amenazan la autoestima o seguridad personal.

Las circunstancias en las cuales se experimenta un fracaso, o aquéllas en las que la


capacidad personal de un individuo se pone a prueba o está siendo valorada –por
ejemplo, al resolver una prueba de inteligencia-, son particularmente amenazantes
para las personas con una alta calificación en ansiedad-estado.

Pero el hecho de que las personas, que difieren en la ansiedad-rasgo, muestren o no


diferencias correspondientes en ansiedad-estado, depende del grado en que una
situación específica es percibida por un individuo particular como amenazante o
peligrosa y eso es influido de manera considerable por la experiencia pasada de un
individuo.

Aplicación y Administración del Inventario Autoevaluativo de Ansiedad STAI 82:

Se ha diseñado el Inventario para que pueda ser auto administrado. Tanto en las
instrucciones como en las formulaciones de las cuestiones, no hay dificultades ni de
vocabulario ni de conceptos, que impidan la auto administración. Puede ser
administrado en forma individual o en grupo.

El inventario no tiene límite de tiempo, aunque ha de procurarse que no se demoren


mucho las personas en su realización. Es racional un tiempo de quince minutos para
toda la prueba. Este tiempo puede alargarse en personas de escasa cultura o con

59
dificultades en la lectura, así como en individuos con grandes disturbios emocionales.
Con todo, en estos casos no excederán normalmente los veinte minutos. La
prolongación de tiempo no ayuda mucho a la autenticidad de las respuestas, tanto en
éste como en otros cuestionarios directos o inventarios.

3.3 Procedimiento:

Se inicio seleccionando el tema, formulando el planteamiento del problema. El


diseño del marco teórico se realizó mediante la investigación bibliográfica. Se
presentó al consejo de unidad académica para su aprobación. Contando con la
misma se procedió a realizar el trabajo de campo administrando el Test STAI-82 que
mide el nivel de ansiedad-estado y ansiedad-rasgo, durante las visitas constantes de
los padres a Fundabiem Retalhuleu, mientras esperan a sus hijos. Luego se
procedió a calificar el Test, para realizar el proceso estadístico, obteniendo los
resultados y la discusión de los mismos se pudo llegar a las conclusiones y
recomendaciones, para realizar así el aporte importante como lo es la propuesta para
apoyar a los padres de familia desde el punto de vista psicológico.

3.4 Diseño:
Achaerandio (2,000) recomienda en la iniciación de la práctica de la investigación, el
diseño tipo ex post factum, que es típica de la psicología: examina sistemáticamente
y analiza la conducta humana personal y social en condiciones naturales y en los
distintos ámbitos. Busca la resolución de algún problema o alcanzar una meta del
conocimiento.

3.5 Metodología estadística:


Minera, Oscar, (2,002) indica que los pasos para la significación y fiabilidad de
medias aritméticas son las siguientes:

Significación de la media aritmética:


Se establece el nivel de confianza 99Z= 1.96
Encontrar el error típico de la media aritmética:

60
σx = σ
√ N-1
Hallar la razón crítica de la media:

Rc = X
σx

Comparar la razón crítica con el nivel de confianza


Rc = 1.96

Fiabilidad de la media aritmética:

Establecer el nivel de confianza 99% = 1.96


-Hallar el error típico de la media.
σx = σ
√ N-1
- Encontrar el error muestral máximo:

 ε = 1.96 x σx
- Establecer el intervalo confidencial.
I.C. X + ε

61
IV. RESULTADOS.

Se realizó el estudio de los datos estadísticos obtenidos mediante la administración


del Test STAI-82 (Inventario Autoevaluativo de Ansiedad), que se realizó con los
padres de familia de los niños que asisten a Fundabiem de Retalhuleu.

A continuación se presentan los resultados del trabajo de campo donde expresan las
escalas de Ansiedad-Estado y Ansiedad-Rasgo, el número de personas evaluadas,
las medias aritméticas, desviación de las medias, desviación típica y la razón crítica.

Escalas de Σx Ε
evaluación No. X Σ Rc Significación X± Fiabilidad
Ansiedad 61.53 Fiable
Estado 100 57 2.31 4.53 23.00 24.67 Significativa 52.47
Ansiedad 49.21 Fiable
Rasgo 100 44 2.66 5.21 2.49 16.54 Significativa 38.79

MEDIA ARITMETICA

44 Ansiedad Estado
57
Ansiedad Rasgo

La media aritmética de Ansiedad Estado es de 57 y la Ansiedad Rasgo es de 44

62
ERROR TÍPICO DE LA MEDIA

2.31 Ansiedad Estado


2.66
Ansiedad Rasgo

El Error Típico de la Meda en la ansiedad estado es de 2.31 en comparación al de la


Ansiedad Estado que es de 2.66.

RAZÓN CRITICA DE LA MEDIA

16.54
Ansiedad Estado
24.67
Ansiedad Estado

La Razón Critica de la Media encontrada es en la Ansiedad Estado de 24.67 y en la

Ansiedad Rasgo de 16.54


INTERVALO CONFIDENCIAL ANSIEDAD ESTADO

52.47
61.53

El Intervalo Confidencial de la Ansiedad Estado es de 61.53 y 52.47 demostrando que

es fiable.

63
INTERVALO CONFIDENCIAL ANSIEDAD RASGO

38.79
49.21

El Intervalo Confidencial de la Ansiedad Rasgo des de 49.21 y 38.79 demostrando que


es fiable.

64
V. DISCUSION DE RESULTADOS.

En la presente investigación y de acuerdo a los resultados obtenidos se observa que


la Ansiedad-Estado, da una media aritmética de (57) la cual se encuentra un poco
alta, indicando que la ansiedad que viven los padres de familia que tienen un hijo
discapacitado es permanente a lo largo de la vida, se maneja ansiedad a lo largo del
desarrollo del niño, pensando sobre el futuro y los diversos problemas que
afrontaran.

La Escala Ansiedad-Estado (SE): Mide la ansiedad en la persona como situación


del aquí y ahora, transitoria, más o menos crítica, episódica, con una prolongación en
el tiempo muy variable. La ansiedad así la concebimos como una situación o
condición emocional del hombre, impregnada de sentimientos tensiónales
característicos: inquietud consciente y activa del sistema nervioso autónomo. Este
estado acostumbra a fluctuar con el tiempo tanto en intensidad como en aspectos
cualitativos, que le dan en algunos casos el carácter patológico

Tieche (1981), Los padres comúnmente se encuentran en el dilema de si relacionar a


su hijo discapacitado con niños normales o con niños de su misma condición; y al
respecto hay muchas opiniones, lo más importante es tomar en cuenta que el niño
lisiado puede compartir algunas de las actividades de los niños no lisiados,
aceptando su limitación sin molestia, sin sentirse deprimido la compararse con los
otros niños, viendo su limitación con aceptación, alegría, seguridad y confianza en sí
mismo, entonces los padrs pueden y deben estimular esos sentimientos

Schaefer (1988) la discapacidad impone cargas psicológicas sobre los niños y sus
familias. Por lo que las familias con un hijo discapacitado enfrentan las presiones de
la sociedad moderna, al igual que todas las familias, Una situación observable es que
mientras hay familias que se fortalecen ante la discapacidad de un integrante de la
misma, pero hay otras que se desmoronan ante esta situación.

65
Las familias con un hijo discapacitado son iguales a las demás, en referencia a que
sus necesidades varían al igual que los demás familias. Cada familia es única, por lo
que reaccionan de diferente manera. Las características que determinan la forma en
que la familia reacciona ante la discapacidad radica en cómo uno de sus miembros
se adapta a la situación, como enfrentan el desafío de incorporar a la vida familiar al
discapacitado. La ansiedad que viven los padres de familia del niño discapacitado es
permanente, piensan constantemente sobre el grado de aceptación que tendrán
ante la sociedad y la aceptación.

En la escala de Ansiedad-Rasgo se observa un resultado un poco más alentador, ya


que la media aritmética se encuentra en un 44, lo cual que nos indica que se
encuentra en una media normal, la afrontación de los padres ante los hijos
discapacitados, no es tan traumatizante, quizá por la emoción del nacimiento del
niño, no presentan alteraciones emocionales si no de apoyo mutuo, ante la llegada
del niño, el efecto será más adelante a medida que el niño va desarrollando y va
mostrando la dificultad de adaptarse a la sociedad.

La Escala Ansiedad-Rasgo (SR): Mide la ansiedad en la dimensión más pregnante


de la personalidad y, por lo tanto, más arriesgada y menos temporal. En este caso,
se considera el grado ansioso como un modo de ser, más que como un modo de
estar en un momento dado.

Se considera más como una disposición conductual adquirida que como


consecuencia genética. Entra en el campo de las deferencias clínicas individuales,
por las que las diversas personas tienden a responder de diverso modo a situaciones
percibidas como peligrosas con elevaciones de grado de intensidad de la ansiedad
como estado de ánimo.

Durante la aplicación del Test se pudo conversar con los padres observándose que
hay situaciones que les preocupa frecuentemente, la principal es pensar en el futuro,

66
no saber qué va a ser de su hijo cuando ellos ya no estén, quien lo cuidará, quién se
hará cargo de él, no saber si va a poder valerse por sí mismo.
Cuando son pequeños tienen la constante incertidumbre de no saber si podrán
caminar, hablar, que dificultades va a tener mientras crece y principalmente como
poder ayudarlo, ven pasar el tiempo y la espera cada día es más larga, generando
angustia, cuando crece y entra a la escuela y se hacen evidentes las dificultades en
el aprendizaje, no logran tener éxito y si a pesar de la búsqueda no logran encontrar
la atención profesional adecuada.

Su principal objetivo es brindarles la mejor calidad de vida posible, dentro de sus


posibilidades, es difícil para ellos aceptar que no siempre se puede lograr.

67
VI. PROPUESTA

ENFRENTANDO LA DISCAPACIDAD DE UN HIJO

JUSTIFICACIÓN:

En el momento que un hijo es diagnosticado con algún tipo de discapacidad, se


inicia un proceso difícil y largo de recorrer, desvaneciéndose todas las ilusiones
asociadas a la llegada de un hijo, viéndose obligados a utilizar diferentes
mecanismos de afrontamiento, produciendo reacciones emocionales que alteran la
dinámica familiar, afectando la relación de pareja, con el niño con problemas, con los
demás hijos y el resto de la familia, su entorno social, laboral y por supuesto el
familiar.
Tener un hijo con discapacidad implica aceptar que no sólo hay que criarlo y
educarlo, sino que también requerirá de asistencia especial el resto de su vida. Esto
no coincide con lo planificado familiarmente y es necesaria una reformulación de lo
proyectado, despertando ansiedades en los padres quienes a veces adoptan
actitudes de rechazo o sobreprotección.

OBJETIVOS:

Objetivo General:

 Crear un programa que ayude a los padres de niños con discapacidad de


Fundabiem Retalhuleu que presentan ansiedad a manejarla efectivamente.
 Objetivos Específicos:

 Orientar a los padres sobre su papel como padres de un niño con discapacidad.
 Brindar las herramientas necesarias para que los padres de niños con
discapacidad puedan lograr un estado de relajación a través de ejercicios
prácticos.

INSTITUCIÓN A REALIZARSE:

68
Fundación Pro-bienestar del Minusválido, Fundabiem Retalhuleu.

DIRIGIDO A:

Departamento de Psicología del Centro de Fundabiem Retalhuleu

DURACIÓN:

Se realizarán ocho sesiones de una hora a la semana.

PARTICIPANTES:

Padres de Familia que asisten a Fundabiem Retalhuleu

PROGRAMACIÓN

TEMA DURACIÓN RESPONSABLE LUGAR EVALUACIÓN


Mi hijo tiene 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
una Psicología de Retalhuleu evaluación
Discapacidad Fundabiem
El papel de los 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
padres de Psicología de Retalhuleu evaluación
niños con Fundabiem
Discapacidad
Tengo un 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
hermano con Psicología de Retalhuleu evaluación
discapacidad Fundabiem
Como 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
enfrentar la Psicología de Retalhuleu evaluación
discapacidad Fundabiem
Resolviendo 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
problemas Psicología de Retalhuleu evaluación
Fundabiem
Como 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
ayudarse Psicología de Retalhuleu evaluación
mutuamente Fundabiem
Practicando 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
Ejercicios de Psicología de Retalhuleu evaluación
Relajación Fundabiem
Practicando 1 hora Clínica de Fundabiem Hoja de
Ejercicios de Psicología de Retalhuleu evaluación

69
Relajación Fundabiem

TEMA 1: MI HIJO TIENE UNA DISCAPACIDAD

Son muchos los sentimientos que afloran cuando se descubre que su hijo tiene
discapacidad. Se suele pasar por una serie de etapas que poco a poco se van
superando:

Shock que impide asimilar lo que está pasando. Durante esta etapa inicial se
queda inmovilizado, sin hacer nada, no hay reacción.

Minimización o negación del problema. Se utiliza como un mecanismo de defensa


para superar la ansiedad que produce la mala noticia.

Sentimientos de culpabilidad: muchos padres se sienten culpables de lo que esta


ocurriendo y se hacen preguntas del tipo: ¿Por qué me ocurre a mí?, ¿Qué he hecho
mal?

Sentimientos de ira, rabia, tristeza y ansiedad.

Aceptación de la situación. Es cuando se empiezan a buscar soluciones y ayuda,


cuando la familia llega a esta etapa empiezan a aparecer sentimientos de alivio y
descanso y, la ansiedad y tristeza van disminuyendo. Es cuando se está en
condiciones de comenzar a afrontar la situación activamente.

Conviene aclarar que no todos los padres van a pasar por estas etapas y que
además la forma de hacer frente a la situación es diferente y va a depender de
muchos factores.

ACTITUDES ERRONEAS DE LOS PADRES:

70
La sobreprotección: lo único que se consigue es privarlos de oportunidades de
aprendizaje y de realización. Los padres sobreprotectores no dejan hacer nada a su
hijo, lo hacen todo por él, de esta forma les están impidiendo que desarrolle sus
capacidades potenciales y que vayan adquiriendo la autonomía.
Rechazar el problema y buscar la satisfacción personal en el entorno laboral.
En este caso, evitan pensar en la situación trabajando mucho y ocupando la mente
en todo lo relacionado con el trabajo. De esta forma, lo que se hace es evitar lo
inevitable y, sobre todo, desatender no sólo al hijo con discapacidad, sino también al
resto de la familia. Dudan acerca de su capacidad para poder ayudar a su hijo.

TEMA 2: EL PAPEL DE LOS PADRES DE NIÑOS CON DISCAPACIDAD

La discapacidad actúa como un elemento desestabilizador de la dinámica familiar


produce un gran impacto psicológico y bloqueo emocional. Para los padres
desaparece, transitoriamente, de su mundo cualquier otra realidad (los demás hijos,
el trabajo, el entorno familiar y/o social, etc.) que no sea su hijo, su enfermedad y su
tratamiento y adoptan un comportamiento particular, quieren vivir intensamente todos
los momentos, no se dejan ayudar, se sienten amenazados por la posible pérdida del
niño.

Las reacciones ante la enfermedad infantil no son idénticas entre el padre y la madre,
probablemente esto se deba a la influencia de estereotipos culturales concernientes
a los roles masculinos y femeninos. La madre, que juega un papel clave en la
adaptación de la familia, está centrada en la problemática de este hijo con el que
mantiene relaciones de sobreprotección, indulgencia excesiva, etc. Ella manifiesta
más ansiedad y peligro psicológico que el padre y/o el niño enfermo, su estado
afectivo depende del estado de salud de su hijo, presenta problemas de sueño y
apetito y se siente a gusto al tener que dedicarse al cuidado del niño.

La madre experimenta, ante un niño prematuro por ejemplo, desesperación, pérdida


de confianza en su capacidad de ser buena madre, sensación de ser evitada por los

71
demás, de ser separada de su marido y de ser incapaz de adaptarse a las
dificultades que este niño presenta. El padre comprende menos las implicaciones del
diagnóstico y utiliza durante más tiempo la negación lo que explica que actúe de
manera más optimista en cuanto a la evolución del niño. En general adopta una
actitud activa, toma las decisiones inmediatamente y apoya a la madre, aunque se
implica indirectamente con el niño y demuestra una relativa indiferencia. El hombre
evita las obligaciones profesionales y domésticas, siente que su esposa está
exageradamente centrada en el hijo enfermo y que descuida a los demás miembros
de la familia.

En relación a la pareja, a veces es capaz de apelar a una adecuada cuota de


resignación y aceptación de la realidad, que aminora el dolor y permanecen unidos
por diferentes razones como cuidar a los otros hermanos, para evitar más cambios
negativos en la vida del niño. Otras, el mayor peligro se cierne en cuanto a la
subsistencia de la pareja ya que es frecuente que ambos cónyuges apelen a
mecanismos disociativos para enfrentar el dolor, que los lleva a culpabilizarse
mutuamente por la enfermedad del hijo. Si esto se intensifica y permanece, lleva a la
disolución del vínculo matrimonial, con la respectiva consecuencia sobre el resto de
los miembros.

En ese momento se inicia un proceso de aceptación de la situación y por


consiguiente su elaboración que comienza con la comprensión de la misma y
culmina con la aceptación de las posibilidades que el niño tendrá, es decir, deben
realizar el duelo correspondiente.

Toman como referencia para este escrito, investigaciones que profundizan la relación
entre familia y discapacidad, de las que se desprende que la reacción y adaptación
de los padres implica un proceso que tiene distintas fases, con la presencia de
innumerables variables y con la incidencia de diversas fuentes de tensión, como las
económicas, las comunicativas, de salud y de carácter de cada miembro.

72
Estas familias pasan por un período de fuertes estados emotivos que han sido
consideradas como fases: En un primer momento atraviesan una fase de shock
emocional, seguido de un período variable de negación parcial de la realidad (no se
acepta la enfermedad y se minimiza su gravedad). En este momento, la familia se
hace múltiples interrogantes (¿por qué ocurre?, ¿por qué a mí?, esto no puede ser.
Hay tristeza junto a la ira y experimentan incertidumbre por el futuro del niño y se
sienten débiles para enfrentar las atenciones que requiere un hijo deficiente. Los
padres, perciben la enfermedad como una agresión hacia ellos, atribuyendo su
origen a factores genéticos o es un castigo, fantasía que proviene de conflictos
inconscientes, aparecen sentimientos de culpa (en ocasiones, suelen proyectarla a
los médicos, el destino o Dios).

Luego de esta fase de descreimiento y negación, los padres suelen experimentar


ansiedad abrumadora, rabia, se culpan a sí mismo o buscan un culpable (aparecen
deseos de muerte para sí o para el bebé, sensación de impotencia, deseos de huir,
entre otros) y finalmente depresión, estado que señala el camino a la elaboración del
duelo y la aceptación de este hijo discapacitado.

Finalmente, llegan a la fase de aceptación (en la que continúan experimentando


ansiedad y depresión, y aparecen las fantasías de curación), aquí generalmente, se
dedican a buscar información acerca de la enfermedad y apoyo de otras personas o
instituciones. La presencia de los citados sentimientos, generan actitudes
demandantes o culpabilizadoras hacia los profesionales que pueden atender a su
hijo. En esta fase la familia prueba todos los recursos que considera que pueden ser
útiles para lograr la curación de su hijo (rituales y supersticiones).

TEMA 3: TENGO UN HERMANO CON DISCAPACIDAD

En cuanto a los hermanos, no conviene ocultarles nada, se les debe explicar desde
el principio que su hermano tiene una discapacidad e intentar vivir la situación con

73
naturalidad, siendo muy conscientes de todo sin enmascarar nada. Los padres
deben intentar no establecer diferencias entre los hermanos.

Conviene destacar que la forma en que un hermano puede afrontar la relación con
un hermano con discapacidad está relacionada con una serie de factores, como la
posición que ocupa el hermano con discapacidad, el nivel de comunicación entre
padres e hijos, la intensidad de los vínculos entre todos los miembros de la familia, el
número de hermanos, los apoyos externos a la familia.

Aunque es inevitable que al hijo que tiene discapacidad haya que dedicarle más
tiempo, no hay que olvidar que a los otros hijos también hay que darles la atención
que necesitan y evitar que se sientan olvidados o ignorados por sus padres. Por ello
conviene, en la medida de lo posible, mantener las rutinas establecida anteriormente
con los otros hijos: contar cuentos, charlar un rato antes de ir a dormir, acompañar a
actividades extraescolares y salir.

Las reacciones que se pueden producir entre los hermanos son muy diferentes. Es
fácil que sientan celos de su hermano con discapacidad, por ello es conveniente
tener momentos especiales para los otros hijos. Resulta muy eficaz reservar un rato
al día para estar con ellos a solas, debe ser un momento exclusivo donde nadie
interrumpa, preguntar por el colegio, por los compañeros y amigos.

Es aconsejable implicar a los hermanos en la crianza del niño con discapacidad, que
estén bien informados de lo que ocurre, que tengan respuesta a sus preguntas,
hacerles partícipes de las necesidades de su hermano. Si son más mayores, pueden
acudir a las visitas de los especialistas. También es muy enriquecedor que conozcan
a otros hermanos de niños con problemas similares. Además, no se puede olvidar
que en un futuro los hermanos serán el principal apoyo y los mejores aliados de su
hermano con discapacidad.

TEMA 4: COMO MANEJAR LA DISCAPACIDAD

74
Lo primero que hay que hacer es aprender a manejar los sentimientos negativos. Es
inevitable que aparezcan sentimientos de enfado, rabia, ira y tristeza. Pero, en vez
de enmascararlos o negarlos, es aconsejable reconocerlos. Es muy importante no
tener miedo de mostrar las emociones ya que cuando se es capaz de expresar lo
que siente de manera sincera libera todo lo que hay en su interior y está en
condiciones de recibir ayuda y apoyo de los que le rodean. Se debe evitar la
autocompasión, sentir que es capaz de llevar las riendas de su vida, que estas son
las circunstancias que les ha tocado vivir y que debe poner en marcha todos los
recursos para salir adelante. No hay que olvidar que tener compasión de uno mismo
incapacita para tomar decisiones, buscar soluciones y sobre todo para actuar.

Aprender a diferenciar entre las cosas que se pueden cambiar y las que no. Para ello
es muy importante ser realistas y no perder el contacto con la realidad. A partir de
aquí debe centrarse y luchar por aquello que puede mejorar y aceptar lo inevitable.
Por ello, se debe conocer muy bien el alcance que tiene el diagnóstico de una
persona con discapacidad, para a partir de ahí empezar a trabajar sobre las
capacidades potenciales e intentar que se desarrollen al máximo.

Evitar sentimientos de culpabilidad. Es normal que se intente buscar culpables de lo


ocurrido. Se suele pensar en médicos, en la genética, en no haberse cuidado lo
suficiente, en Dios. Pero aquí no está la solución, esto no conduce a nada. No
siempre hay una explicación, por ello en vez de centrar la energía en esto, es mejor
centrarse en salir adelante.

Buscar información sobre la discapacidad, la mejor forma es pedir ayuda a alguien


que sepa sobre el tema. Por ello es aconsejable estar en contacto con asociaciones
de padres, leer sobre el tema, preguntar abiertamente lo que no sepa, hacer por
escrito un listado de preguntas antes de asistir a una reunión, pedir copias escritas
de los informes médicos.

75
Buscar ayuda de padres que tienen hijos con el mismo problema. Estos padres han
pasado y están pasando por la misma situación, tiene más experiencia y son los que
mejor van a entender a otros padres que acaban de recibir el diagnostico de su hijo.
Hay muchos grupos de apoyo formado por padres y madres o hermanos de
personas que tienen una discapacidad similar y que se reúnen periódicamente para
compartir su experiencia, intercambiar información.
Algo fundamental es pensar en sí mismo y cuidarse, por ello hay que respetar el
descanso, reservar tiempo para realizar actividades que le ayuden a desconectarse
y reservar cada día un rato para estar a solas. Los mejores momentos para esto
suelen ser a primera hora de la mañana o a última del día. Estos momentos se
deben incorporar a la rutina diaria e intentar respetarlos al máximo. No hay que
olvidar que cuando se está bien, tanto física como emocionalmente, va a repercutir
en el resto de la familia y, sobre todo, en el hijo con discapacidad porque va a tener
más fuerzas y ánimo para salir adelante y esto es algo que se transmite a los demás.

TEMA 5: RESOLVIENDO PROBLEMAS

1. Acepta el reto de resolver el problema.


2. Rescribe el problema en tus propias palabras.
3. Tomate tiempo para explorar, reflexionar, pensar...
4. Habla contigo mismo. Hazte cuantas preguntas creas necesarias.
5. Si es apropiado, trata el problema con números simples.
6. Muchos problemas requieren de un periodo de incubación. Si te sientes
frustrado, no dudes en tomarte un descanso -el subconsciente se hará cargo,
después inténtalo de nuevo.
7. Analiza el problema desde varios ángulos.
8. Revise tu lista de estrategias para ver si una o más te pueden ayudar a
empezar.
9. Muchos problemas se pueden de resolver de distintas formas: solo se
necesita encontrar una para tener éxito.
10. No tenga miedo de hacer cambios en las estrategias.

76
11. La experiencia en la solución de problemas es valiosísima. Trabaje con
montones de ellos, su confianza crecerá.
12. Si no estás progresando mucho, no vaciles en volver al principio y asegurarte
de que realmente entendiste el problema. A veces necesario hacerlo dos o
tres veces ya que la comprensión del problema aumenta a medida que se
avanza en el trabajo de resolución.
13. Siempre mira hacia atrás: Trata de establecer con precisión cual fue el paso
clave en tu solución.
14. Ten cuidado en dejar tu solución escrita con suficiente claridad de tal modo
puedas entenderla si la lees 10 años después.
15. Ayudar a que otros desarrollen habilidades en la solución de problemas es
una gran ayuda para uno mismo: no les des soluciones; en su lugar provéelos
con sugerencias significativas.
16. Disfrútalo! Resolver un problema es una experiencia significativa.

TEMA 6: COMO AYUDARSE MUTUAMENTE

Aunque los padres se conozcan bien unos a otros, es muy probable que al principio
se sientan incómodos al hablar acerca de sus sentimientos, sus experiencias y los
retos de criar a un niño con discapacidades. Para acostumbrarse, necesitarán tiempo
y práctica. He aquí algunas sugerencias para ayudar a los miembros de un grupo a
sentirse cómodos y a confiar los unos en los otros. Escuche cuidadosamente lo que
dicen los demás, sin juzgar. Piense en cómo le gustaría que los demás lo
escucharan y luego trate usted de escucharlos.

Trate de no decir a otras personas lo que deben hacer. Usted puede ayudar a otros a
entender lo que sienten y relatarles sus propias experiencias. Pero cada quien
deberá decidir cómo cuidar a sus propios niños, según lo que les parezca mejor.

77
TEMA 7 Y 8: PRACTICANDO EJERCICIOS DE RELAJACIÓN

La relajación busca, a través de una serie de ejercicios, un estado de baja actividad


del sistema nervioso, como fórmula para aliviar tensiones, en ocasiones se define
como un estado del cuerpo en que los músculos están en reposo.
utilizar la relajación para disminuir tensiones, reaccionar con calma y eficacia ante
cualquier situación. Para ello existen juegos, ejercicios y técnicas de relajación,
respiración y visualización entre otros, los cuales fomentan la tranquilidad,
disminuyen el estrés y la ansiedad.

EL LUGAR PARA REALIZAR LA RELAJACIÓN

 Ambiente tranquilo, sin demasiados ruidos y lejos de los estímulos exteriores


distractores.
 Temperatura adecuada, el aula tiene que tener una temperatura moderada (ni
alta ni baja) para facilitar la relajación.
 Luz moderada, es importante que se mantenga el aula con una luz tenue.

LA POSICION PARA LA RELAJACIÓN

En general podemos utilizar tres tipos de posiciones:

78
 Tendido sobre una colchoneta con los brazos y las piernas ligeramente en
ángulo y apartados del cuerpo.
 Un sillón cómodo y con brazos; en este caso es conveniente que utilicemos
apoyos para la nuca y los pies.
 Sentados en un taburete o banqueta sin respaldo; en esta modalidad
utilizaremos una posición llamada "la posición del cochero": "Se caracteriza por
descansar, el peso de la mitad superior del cuerpo sobre la región dorsolumbar
relajada, en posición de "dorso del gato”

RECOMENDACONES

 El tiempo ideal para practicar estos ejercicios es 20 minutos diarios.

 Realizar los ejercicios con ropa cómoda, sin gafas y zapatos.

 Durante la práctica de la relajación hay que intentar que la mente este


completamente centrada en la frase que se va proponiendo, sin una gran
preocupación por el desempeño en la actividad.

 Es muy importante terminar las sesiones de relajación, de una forma adecuada y


precisa. Las formulas generalmente propuestas son: estirar y flexionar los
brazos, respirar profundamente, abrir los ojos.

 Es conveniente que no abandone inmediatamente el lugar de relajación para que


no se incorpore de forma rápida, y por tanto, evitar que sufra algún mareo
inoportuno que pueda hacerle temer por las consecuencias desagradables de la
relajación.

TOMA DE CONCIENCIA DEL PROPIO CUERPO

79
 En primer lugar concentra su atención en el mundo exterior, diciéndole frases
como "Soy consciente de que está pasando un coche, de que está oscuro, de
que mi ropa es roja".

 Una vez tome conciencia de lo que le rodea, dirija su atención a su propio cuerpo
y sus sensaciones físicas (Soy consciente de que hace frio, de que tengo
hambre, de mi tensión en el cuello, del cosquilleo en la planta del pie).

 Ahora pase alternativamente de un tipo a otro de conciencia (Soy consciente de


que me duele la cabeza, de que hay excesiva luz, de que la habitación es
cuadrada).
 Realizando este ejercicio podemos darnos cuenta de la diferencia entre el mundo
externo y el interior y ser conscientes de ello.

 Podría tener sensaciones "extrañas", tales como hormigueo o sensación de


flotar. Esto son señales positivas de que se está "relajando".

 Recomendar que "deje que las cosas ocurran” y "que se deje llevar por el
proceso".
 No debe tener miedo de perder el control, pues es libre de dejarlo en cualquier
momento. Es responsable de la situación.

 Es libre de moverse en la silla para buscar una posición cómoda, aunque no


debe hacer movimientos corporales innecesarios o bruscos, ni debe hablar con el
tutor si no es preciso.

80
COMENTARIOS DE LA ACTIVIDAD

1. El tema tratado fue de su interés


_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
__________________________________
2. Fue amena la actividad
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
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_________________________________
3. Qué aprendió hoy
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
__________________________________
4. Cómo podría poner en práctica lo aprendido
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
_________________________________

81
CONCLUSIONES

1. La mayoría de padres no saben cómo afrontar el hecho de tener un niño con


discapacidad por lo que es necesario tener un acompañamiento profesional que le
facilite este proceso.

2. En el momento en que es diagnosticado un hijo con discapacidad los padres se


niegan a aceptar este hecho, nacen sentimientos de culpabilidad, frustración,
viviendo un proceso doloroso, hasta llegar al momento de poder aceptarlo.

3. Los ejercicios de relajación permiten a los padres disminuir la tensión física y


mental que mantienen por lo que es recomendable practicarlos con frecuencia, es
un momento dedicado solo a uno mismo logrando llegar a una paz interior.

4. Poder contar su experiencia les permite sentirse apoyados y reconfortados al


saber que otros han pasado por situaciones similares a las que ellos han vivido,
sintiéndose acompañados y principalmente comprendidos.

82
RECOMENDACIONES

1. Propiciar el espacio para que se puedan realizar charlas periódicas a los padres
de familia tanto por Profesionales del Centro de Fundabiem como de otras
Instituciones.

2. Realizar terapias grupales e individuales con los padres de familia con el apoyo
del Área de Psicología del Centro de Fundabiem Retalhuleu.

3. Llevar a la práctica la propuesta de charlas presentada en dicha investigación.

83
VII. CONCLUSIONES

1. Los padres de niños con discapacidad presentan un nivel aceptable de ansiedad-


rasgo debido a la alegría del nacimiento de un nuevo ser, pues en ese momento
este hecho es lo más importante. Pero al pasar el tiempo presentan ansiedad-
estado generada inicialmente por tener que enfrentarse al hecho de que su hijo
tiene una discapacidad, pasando por el proceso de aceptación, esta ansiedad es
mantenida por la incertidumbre que viven ante el hecho de no saber si su hijo
lograra caminar, hablar, ir a una escuela normal, estudiar una carrera,
básicamente tener una vida normal, pues con el paso del tiempo se van
evidenciando mas las dificultades que su hijo presenta.

2. El tiempo de aceptación del hecho de tener un hijo con discapacidad varía de


acuerdo a la habilidad de afrontamiento de cada persona, también depende de la
ayuda y apoyo con el que se cuente.

3. Luego de aceptar la condición de su hijo inicia un recorrido desgastante que


absorbe gran parte de su tiempo y esfuerzo, buscando diferentes especialistas
que le ayuden a brindarle a su hijo las mejores condiciones de vida y así lograr
su rehabilitación, en los casos en que se cuenta con la economía necesaria para
hacerlo. Pero en la mayoría de casos los padres ven limitadas las posibilidades
de rehabilitación por la situación económica en la que se encuentran, pues son

84
pocas las instituciones que brindan este tipo de ayuda de manera gratuita o a un
costo módico,

4. En el afán de brindarle a su hijo con discapacidad toda la ayuda que necesita en


ocasiones los padres pueden llegar a descuidar la atención de sus otros hijos y
de ellos mismos, lo que puede generar sentimientos de celos en los hermanos y
separación de los padres. En algunas ocasiones también puede suceder que
este hecho replantee la perspectiva de vida de los padres uniéndolos en un fin
común el bienestar de su hijo y de ellos, fortaleciendo aun más los lazos
familiares.

5. A pesar de la discapacidad de un hijo los padres experimentan grandes


satisfacciones con cada logro alcanzado, cuando empiezan a caminar a pesar de
la larga espera y de pasar por momentos de desesperación, cuando logran decir
sus primeras palabras, todo esto significa mucho por el gran esfuerzo que
requirió.

85
VIII. RECOMENDACIONES

1. Brindarle a los padres de familia que asisten a Fundabiem Retalhuleu por medio
del departamento de psicología de esta institución el acompañamiento que
necesitan en el proceso de aceptar y afrontar el hecho de tener un hijo con
discapacidad, desde el momento que ingresan a dicha Institución.

2. Implementar el programa de Terapia Grupal en el centro de Fundabiem


Retalhuleu para los padres y la familia que asisten al centro, con el fin de
ayudarlos a manejar la ansiedad que presentan por el hecho de vivir con un hijo
con discapacidad y lo que esto conlleva.

3. Investigar si los padres de niños con discapacidad que asisten a Fundabiem


Retalhuleu presentan depresión asociada a la ansiedad-estado y ansiedad-rasgo
que evidenciaron en esta investigación.

4. Sensibilizar al personal Técnico y Administrativo que labora en Fundabiem


Retalhuleu para que puedan brindar desde su quehacer terapéutico el apoyo
emocional que los padres de familia necesitan.

86
IX. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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8. Cadahía, J. (1,979). La familia. (3ª Edición). Madrid España. Ediciones


Palabra).

87
9. Chavarria, M. (1,989). ¿Qué significa Ser Padres? México. Editorial Trillas.

10. Cañadas, Margarita, (2,007),


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11. David, S. y Palladino, J. (2,008). Psicología. (5ª. Edición). Editorial Pearson


Prentice Hall. España.

12. Feldfogel, D. (1,981). El psiquismo del niño enfermo orgánico. Buenos Aires.
Editorial Paidos.

13. Feldman, R. (1,999). Psicología con aplicaciones a los países de habla hispana
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15. Guerra, M. (2,000). Reportajes, [Link]

16. Grupo de Minusválidos del Parlamento Europeo (1,984). La enseñanza de los


impedidos. México, Editorial Trillas.

17. Halgin, R. y Whitbourne, S. (2,006) Psicología de la Anormalidad. (4ª. Edición).


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18. Kensey, K. (1,987). Ser Padres son sensatez, Barcelona, España. Plaza y
Jones Editores.

19. Lilie, D. (1,978). Los padres aprenden a enseñar. Buenos Aires. Edición Las
Paralelas.

20. Martínez, (2,006) [Link]

21. Minera, O. 2,002). Apuntes de Estadística. Manuscrito inédito. Universidad


Rafael Landivar, Guatemala.
88
22. National Information Center for Childdren and Youth Mit. Disaabilities. (2,000).
El uso del término discapacidad. [Link].

23. National Information Center for Childdren and Youth Mit. Disaabilities. (2,000).
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su educación). Bogotá, Colombia. Grupo Editorial Norma.
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Manual Moderno.

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28. Tieche, M. (1,981). Guía de educación Familiar. (7ª Edición. Guatemala.


Ediciones Interamericas).

29. Van Roy, F. (1,960). El niño impedido. Buenos Aires. Editorial Kapelusz.

89
ANEXOS

90
LA ESCALA ANSIEDAD - ESTADO (SE)

03 – 08 – 11 - 15 – 15 – 20 – 24 – 24 – 24 – 24 – 29 – 29 – 29 – 29 – 29 – 29 – 29 –
29 – 29 – 29 – 34 – 34 – 34 – 34 – 34 – 34 - 39 – 39 – 43 – 43 – 43 – 43 – 43 – 43
– 43 – 48 – 48 – 52 – 52 - 56 – 56 – 56 – 56 – 56 – 56 – 59 – 59 – 59 – 59 – 62 –
62 – 62 – 62 – 62 – 62 – 62 - 65 – 65 – 65 – 65 – 65 – 68 – 68 – 68 – 72 – 72 – 72
– 72 – 75 – 75 – 75 – 75 – 75 - 76 – 76 – 77 - 77 – 79 – 80 – 82 – 82 – 82 – 83 – 83
– 83 – 83 – 85 – 86 – 87 – 87 – 87 - 88 – 89 – 89 – 89 – 90 – 90 – 90 – 91 – 95.

f Fa Xm fxm ldl´ [Link]´l² fldl²


i= 9
3 - 12 3 3 7.5 22.5 49.5 148.5 7350.75
13 - 22 3 6 17.5 52.5 39.5 118.5 4680.75
23 - 32 14 20 27.5 385.0 29.5 413.00 12183.50
33 - 42 8 28 37.5 300.0 19.5 156.00 3042.00
43 - 52 11 39 47.5 522.5 9.5 104.50 992.75
53 - 62 17 56 57.5 977.5 0.5 8.50 4-25
63 - 72 12 68 67-5 810.0 - 10.5 126.00 1323.00
73 - 82 14 82 77.5 1085.0 - 20.5 287.00 5883.50
83 - 92 17 99 87.5 1487.5 - 30.5 518.50 15814.25
93 - 102 1 100 97.5 97.5 - 40.5 40.50 1640.25
100 5740.00 1920.5 52915.00

91
LA ESCALA DE ANSIEDAD-ESTADO (SE)

MEDIA ARITMETICA:
X= ∑[Link] = X = 5740. X = 57.4 = 57
N 100
DESVIACION TIPICA:
σ= √ ∑fldl = σ √ 52915 = 23.00
N 100
SIGNIFICACION Y FIABILIDAD DE LA MEDIA
SIGNIFICACION:
1. Establecer el nivel de confianza al 99 % z = 1% = 1.96
2. Hallar el error típico de la media.
σ = σ = 23.00 = 23.00 = 23. 00 = 2.31
X √N-1 √ 100-1 √ 99 9.95
3. Encontrar la razón critica
RC = X = 57 = 24.67
σx 2.32
4. Comparar la razón critica con el nivel de confianza
RC = ≥ 99 Zz = 24.67 ≥ 1.96 ES SIGNIFICATIVA
FIABILIDAD:
1. Establecer el nivel de confianza al 1% = 1.96
2. Hallar el error típico de la media
σ = σ 23.00 23.00 23.00
X √ N-1 = √ 100 – 1 √ 99 9.95 = 2.31
3. Encontrar el error típico muestral máximo.

92
E = 99 % x σx = 1.96 x 2.31 = 4.53
4. Establecer el intervalo confidencial o limites fiduciales
IC = X ± E = 57 + 4.53 = 61.53 ES FIABLE
57 - 4.53 = 52.47

LA ESCALA ANSIEDAD - RASGO (SR)

02 – 04 – 04 - 04 – 05 – 05 – 07 – 09 – 11 – 11 – 11 – 11 – 11 – 14 – 14 – 18 – 18 –
21 – 21 – 21 – 21 – 25 – 25 – 25 – 29 – 29 - 29 – 29 – 29 – 33 – 33 – 33 – 33 – 38
– 38 – 38 – 42 – 42 – 42 - 45 – 45 – 48 – 48 – 48 – 48 – 48 – 50 – 50 – 53 – 53 –
53 – 55 – 55 – 55 – 55 – 55 - 58 – 58 – 58 – 62 – 62 – 62 – 62 – 62 – 62 – 64 – 66
– 66 – 69 – 69 – 69 – 69 – 69 - 69 – 69 – 72 - 72 – 72 – 72 – 72 – 75 – 75 – 75 –
75 – 78 – 78 – 80 – 80 – 80 – 82 – 82 - 85 – 85 – 85 – 87 – 88 – 88 – 89 – 91 –
98.

i= 10 f Fa Xm fxm ldl´ [Link]´l² fldl²

2 - 12 13 13 7 91 37 481 17797.
13 - 23 8 21 18 144 26 208 5408
24 - 34 12 33 29 348 15 180 2700
35 - 45 08 41 40 320 4 32 128
46 - 56 15 56 51 255 - 7 - 105 735
57 - 67 12 68 62 744 - 8 - 216 3888
68 - 78 18 86 73 1314 - 29 - 522 15138
79 - 89 12 98 84 1008 - 40 - 480 19200
90 - 100 2 100 95 190 - 51 - 102 5202

100 4414 - 2326 70196

93
LA ESCALA DE ANSIEDAD-RASGO (SR)

MEDIA ARITMETICA:
X= ∑[Link] = X = 44.14 X = 44.14 = 44
N 100
DESVIACION TIPICA:
σ= √ ∑fldl = σ √ 70196 = √ 701.96 = 26.49
N 100
SIGNIFICACION Y FIABILIDAD DE LA MEDIA
SIGNIFICACION:
5. Establecer el nivel de confianza al 99 % z = 1% = 1.96
6. Hallar el error típico de la media.
σ = σ = 26.49 = 26.49 = 26.49 = 2.66
X √N-1 √ 100-1 √ 99 9.95
7. Encontrar la razón critica
RC = X = 44 = 16.54
σx 2.66
8. Comparar la razón critica con el nivel de confianza
RC = ≥ 99 Zz = 16.54 ≥ 1.96 ES SIGNIFICATIVA
FIABILIDAD:
5. Establecer el nivel de confianza al 1% = 1.96
6. Hallar el error típico de la media
σ = σ 26.49 26.49 26.49

94
X √ N-1 = √ 100 – 1 √ 99 9.95 = 2.66
7. Encontrar el error típico muestral máximo.
E = 99 % x σx = 1.96 x 2.66 = 5.21
8. Establecer el intervalo confidencial o limites fiduciales
IC = X ± E = 44 + 5.21 = 49.21 ES FIABLE

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