Control interno
El control interno mantiene las tareas separadas
Los controles internos aseguran la separación de funciones para evitar
conflictos de intereses y reducir las posibilidades de mala gestión financiera en
las empresas.
La separación de funciones establece un sistema de controles y equilibrios
para que ninguna persona tenga acceso a cada pieza de información.
Reducen o mitigan el riesgo financiero
Una función muy importante de los controles internos es la de limitar las
pérdidas de la empresa debido a la malversación o mal manejo de fondos por
parte de los empleados o la gerencia.
Los controles internos reducen las pérdidas al identificar fraudes o pérdidas
financieras a través de robos u otros medios ilegales.
Tipos de control interno de una empresa
Hay tres tipos de control interno de una empresa: preventivos, de detección y
correctivos. Veamos sobre qué trata cada uno de ellos:
Control preventivo
Dicen que la mejor cura es la prevención. Entones es comprensible que este
tipo de control interno de una empresa sea el más fácil, el menos estresante y
el más eficiente.
Los controles internos preventivos son aquellos controles internos establecidos
para evitar que ocurra un evento negativo. Por ejemplo, un control preventivo
podría ser la autenticación de identidad del empleado antes de entrar a la
plataforma de gestión de la empresa o al intentar acceder a datos internos.
Otros ejemplos de controles internos preventivos incluyen el uso de
videovigilancia o la colocación estratégica de guardias de seguridad en los
puntos de entrada, la verificación de las credenciales de identificación y la
restricción del acceso. Todos estos son ejemplos de controles físicos
preventivos.