“COCA COLA”: Estamos haciendo del mundo un lugar más sostenible.
Protegiendo el
medioambiente y cuidando de la naturaleza como ella nos cuida. Por nosotros y por los que están por
venir. Porque es nuestra responsabilidad garantizarles un planeta que puedan disfrutar.
Coca-Cola quiere liderar la ruta hacia este modelo de
crecimiento sostenible y desde hace tiempo aplica esta
lógica circular -reducir, reciclar y reutilizar- en aquellas
áreas que tienen que ver con su negocio: envases, agua,
emisiones y cadena de suministro.
Desde hace años introduce criterios ambientales en
el diseño de sus latas y botellas, lo que le ha
permitido hacer importantes avances. No solo ha
conseguido aligerar su peso y aumentar el porcentaje
de material reciclado para emplear menos recursos,
sino también innovar para facilitar su reciclaje y
desarrollar alternativas sostenibles a los envases
tradicionales.
Coca-Cola trabaja para recoger y reciclar
el equivalente al 100% de los envases que
comercializa, cada año retira cientos de
toneladas de residuos de costas, espacios
protegidos y fondos marinos de España y
Portugal.
Entre 2010 y 2021, Coca-Cola rebajó un 15,91% el consumo de agua en los procesos de fabricación
de las bebidas. En 2021, Coca-Cola repuso a la naturaleza 3.669 millones de litros, el 242,3% del
agua en zonas con estrés hídrico en España.
Coca-Cola tiene el compromiso de que el 100%
de sus principales ingredientes agrícolas y
materias primas sean de origen sostenible.
Coca Cola apunta: Reduciremos nuestras emisiones en
toda nuestra cadena de valor en un 30% para el año 2030
(respecto a 2019) con el objetivo ser una empresa cero
emisiones netas en 2040. Y lo haremos en cinco áreas
principales: ingredientes, envases, operaciones, transporte
y equipos de frío.
El cambio climático es uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado jamás la Humanidad, pero
juntos lo podemos afrontar. Desde este convencimiento, Coca-Cola lleva años trabajando para
minimizar la huella de carbono de su negocio. En la última década, ha reducido en un 30,5% las
emisiones en toda su cadena de valor en Europa Occidental, pero aún queda mucho por hacer.
Por eso, en 2020 ha renovado su compromiso y se ha propuesto reducir sus emisiones en toda su
cadena de valor con el fin de convertirse en una empresa cero emisiones netas en 2040.
Para lograrlo, Coca-Cola reducirá sus emisiones en las cinco áreas de su cadena de valor:
ingredientes, envases, operaciones, transporte y equipos de frío
Para alcanzar la neutralidad climática, Coca-Cola Europacific Partners se centrará en reducir las
emisiones al máximo, pero cuando no sea posible disminuirlas más, invertirá en mecanismos que
eliminen el carbono de la atmósfera o en proyectos de compensación de carbono verificados.
Los envases son fundamentales en la industria alimentaria.
Permiten transportar los alimentos y las bebidas de forma
segura y protegerlos para que lleguen a los consumidores
con la misma calidad que presentan en las líneas de
producción. Sin embargo, si no son sostenibles o si, tras su
uso, no se reciclan ni se gestionan como es debido, acaban
contaminando la naturaleza.
Hace años que Coca-Cola recurre al ecodiseño y, gracias a él, ha logrado poner en el mercado
envases cada vez más sostenibles y por eso ahora en España son más ligeros .
En España también ha ido aumentando progresivamente la cantidad de material reciclado en sus
envases.
Las latas de aluminio están hechas con un 42% de material reciclado, mientras que en las botellas de
vidrio el porcentaje es del 20%.
Además, Coca-Cola también apoya diversos proyectos de innovación y ecodiseño de los envases, en
los que invierte millones de euros. Gracias a esta apuesta, ha desarrollado un primer prototipo de
botella hecha de papel, un material renovable, fácilmente reciclable y biodegradable, lo que le
permite avanzar hacia un mundo sin residuos.
En 2019, lanzó la primera botella elaborada con plástico reciclado procedente de basura marina,
logrando transformar plástico muy degradado en materia prima de alta calidad para uso en
alimentación y bebidas, algo que no se podía hacer hasta ese momento.
Esto significa que los plásticos con impurezas, que a menudo se destinan a la incineración o son
llevados a los vertederos, ahora pueden recibir una nueva vida. También supone que habrá más
material disponible para el reciclado, lo que reducirá la cantidad de plástico virgen que se emplea,
generando así una menor huella de carbono.
En este sentido, los esfuerzos de Coca-Cola para que sus envases sean más sostenibles también se
centran en adoptar una serie de medidas que hacen que sean más fáciles de reciclar. Por ejemplo, no
utiliza mezclas de diferentes plásticos ni multicapas y ha eliminado la coloración verde de Aquabona
con gas, lo que permite que, al reciclarse, dichos envases puedan ser transformados en nuevas
botellas. Así, el 99,7% de los envases de Coca-Cola en España son completamente reciclables.
En esta línea, también se han ido introduciendo otras mejoras sostenibles, como los nuevos tapones
desarrollados por Coca-Cola que van unidos a las botellas de plástico para facilitar su reciclaje, siendo
España el primer país de la compañía en Europa en fabricar y probar los nuevos cierres, antes de su
introducción definitiva y por etapas en los diferentes mercados.
Cada año retira toneladas de residuos de costas, espacios protegidos y fondos marinos de España y
Portugal.
Este proyecto en red ha logrado recoger más de 1.500 toneladas de basura en entornos acuáticos y
fondos marinos gracias a la intervención de más de 23.000 voluntarios, sensibilizar a más de 63.000
personas e impulsar 12 estudios científicos y a 4 start-ups.
La economía circular marca el camino hacia un mundo sin residuos, donde los bienes que se
reintroducen en la cadena de producción se convierten en una oportunidad para generar valor
económico, social y ambiental. Solo hace falta la implicación de todos.
Coca Cola apunta: Colaboramos con proyectos vinculados a la
protección del medio ambiente como la recuperación de
agua y la protección de las cuencas de nuestros ríos y
humedales en zonas de estrés hídrico.
Todos sabemos que Aquabona, Vilas del Turbón, SmartWater, pertenecen a la marca de Coca
Cola, una vez que sabemos esto, pasamos a:
¿De dónde proviene el agua que consume Coca-Cola?
El agua de las plantas de Coca-Cola en España procede generalmente de la red pública municipal de
agua potable. Solo algunas plantas la obtienen también de acuíferos. Eso sí, en todas ellas el agua es
tratada para garantizar la misma calidad y características físico-químicas.
Coca-Cola en España da mucha importancia a proteger estos acuíferos, y dispone de programas
hidrogeológicos completos destinados a preservar el propio manantial, asegurar su regeneración y, al
mismo tiempo, garantizar la calidad del agua que envasa.
EL COMPROMISO DE COCA COLA CON EL AGUA
Coca-Cola en España emplea 1,83 litros de agua para producir un litro de bebida. De ellos, un litro va
en la bebida como ingrediente y el otro 0,83 se utiliza en los procesos de limpieza de los envases
y mantenimiento de las plantas.
La parte del agua utilizada para higiene y mantenimiento se devuelve directamente después de
depurarla. En algunos casos, se conduce a depuradoras municipales, donde se junta con el resto del
agua consumida por la localidad y se limpia para devolverla a un río o al mar. En otros casos, se vierte
directamente a un cauce natural. En este caso, el agua, además de depurarse, se trata para garantizar
que pueda albergar vida acuática y sea totalmente seguro mezclarla con el resto del torrente natural.
Por lo que respecta al agua que va en la propia bebida, Coca-Cola se propuso en 2010 devolver a la
naturaleza el equivalente al 100% del agua contenida en sus bebidas para 2020.
marco de la economía circular.
Con el proyecto Mares Circulares recogemos cada año cientos de toneladas de residuos de playas y
entornos acuáticos en España. Además, impulsamos la investigación de soluciones para luchar contra
la contaminación marina en el