Beato Bernardo Penitente
19 de Abril Siglo XII
Bernardo Penitente nació en la primera mitad del siglo XII en la diócesis de Maguelone en
la Provenza, Francia. Fue un laico a quien se le impuso una penitencia para expiar crímenes
que cometió en su juventud.
El Acta Sanctorum relata el hecho así: Juan, por la gracia de Dios, obispo de Maguelone,
desea la salvación eterna de todos los pastores y fieles de la Iglesia Católica. Queremos
hacerles saber que, a causa de los horribles crímenes por él cometidos, hemos impuesto al
portador de esta carta, que se llama Bernardo, la penitencia siguiente:
Debe andar descalzo durante siete años; no podrá usar camisa durante el resto de su vida; se
abstendrá de carne y grasas todos los miércoles y, los viernes sólo podrá comer pan y beber
un poco de vino.
Igualmente, ayunará durante los cuarenta días anteriores a la fiesta de la Navidad. Los
viernes de cuaresma y los otros viernes de ayuno obligatorio, sólo beberá agua. Los sábados
que no coincidan con alguna gran festividad, no comerá carne ni grasas, a no ser por
enfermedad.
Así pues, rogamos que por el amor a Jesucristo, por la salvación de sus almas y por
compasión, den a este pobre penitente la comida y el vestido necesarios y le abrevien la
penitencia en cuanto sea razonable. Dada en Maguelone, en el mes de Octubre del Año de
la Encarnación del año 1170. Válida sólo por siete años.
Vestido con el hábito de los penitentes y cargado de cadenas, Bernardo hizo varias
peregrinaciones, en el curso de las cuales sufrió mucho. Se cuenta que fue tres veces a
Jerusalén y una vez a la India, para implorar la intercesión de santo Tomás apóstol.
En cierta ocasión en que se hallaba en San Omer, recibió del cielo la orden de no hacer más
peregrinaciones. Un generoso bienhechor le cedió una casita contigua al monasterio de San
Bertín y los monjes le permitieron entrar en la iglesia a cualquier hora del día o de la noche.
Bernardo era siempre el primero en los oficios nocturnos. Aun en lo más crudo del
invierno, permanecía en pie, descalzo, sobre las losas de piedra. El resto del tiempo lo
ocupaba en asistir a los pobres y en limpiar las iglesias.
La gente se acostumbró pronto a ver a aquel penitente que saludaba a todos diciendo: “Que
Dios nos conceda un buen fin”. Al cabo de cierto tiempo, Bernardo pidió la admisión en el
monasterio; los monjes se la concedieron de buena gana, pues lo consideraban como un
santo.
Bernardo murió el 19 de Abril del año 1182. La fama de santidad que se ganó en vida
después de la muerte fue confirmada por muchos milagros verificados en su tumba.
La multitud que invadió la iglesia durante sus funerales fue inmensa. Todos querían un
fragmento de sus vestidos o algún objeto tocado por el beato. El biógrafo de Bernardo
afirmó que fue testigo presencial de muchas de las curaciones milagrosas que narra.
La Iglesia Católica celebra la Festividad del Beato Bernardo Penitente el 19 de Abril.
Vocabulario Bíblico Teológico Hebreo-Griego-Latino
Penitencia: Proviene del latín poenitentia: dolor y arrepentimiento que se tiene de una mala
acción, o sentimiento de haber ejecutado algo que no se quisiera haber hecho. La
conversión se considera en la Biblia como un volver del mal camino y un seguir por el
camino del bien; una corrección del rumbo. Muchas veces va acompañada de signos
externos; es lo que se llama penitencia. Propiamente no somos nosotros los que nos
convertimos: es Dios quien nos da la gracia de cambiar de rumbo (Jr 31,18).