Guía de lectura
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
LA NOVELA
Se acerca el confinamiento de 2020 y el controlada de los híbridos que el escritor
protagonista, un escritor, se retira a su compra ahora en viveros. En este paraí-
cabaña en las afueras de Buenos Aires so en diferentes grados de conservación,
para hacer frente desde allí a lo que pue- el paisaje natural del Cono Sur se con-
da venir. En ese lugar cultiva en su jardín vierte en un personaje fundamental, con
todo tipo de plantas y flores. sus propios ritmos, con las huellas que
Su amor por la naturaleza le lleva tam- dejaron los hombres que intentaron po-
bién a indagar en la formación del pen- blarlo. La historia, la botánica y el rela-
samiento científico, el nacimiento de la to familiar confluyen en él y marcan el
botánica y la gran aventura de las expe- carácter del protagonista, sus elecciones
diciones europeas del siglo xviii. Hasta él vitales y su manera de estar en el mundo.
acuden también sus recuerdos de la in- El tercer paraíso es un relato luminoso
fancia en un pueblo del sur de Chile, las sobre la vida cotidiana de un individuo,
historias de sus ancestras, su abuela, su pero también sobre las tragedias colecti-
madre, que fueron arrancadas de cuajo vas que nos acechan. Lo pequeño, lo sen-
de sus raíces en Daglipulli, Chile, por la cillo, ese paraíso personal que construi-
dictadura de Pinochet rumbo al exilio mos como refugio es también, en última
a la Argentina. En ese destierro son las instancia, lo que siempre nos salva.
mujeres quienes siembran la huerta, los Novela sin género, híbrida y poéti-
jardines, la solidaridad, lo colectivo. ca, leer El tercer paraíso es entrar en un
Poco a poco este escenario singular se instante al universo de Cristian Alarcón,
ve inundado por el recuerdo de las humil- autor de este viaje literario, botánico y
des dalias que plantaba su abuela Alba, la feminista que, lejos de agotarse en una
presencia exuberante y amenazadora de primera lectura, nos pide volver sobre el
la selva amazónica con la que se encon- texto para poder responder a las múlti-
tró Humboldt en 1799 y la seguridad ples preguntas que plantea.
2
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
EXTRACTOS
«Para escribir me encierro en un contai- yo también viví hasta que fui a estudiar
ner al sur de la ciudad de Buenos Aires. a una universidad en Buenos Aires es
Esta caja de metal ha viajado en barco una cuadrícula árida rodeada de manza-
por el mundo hasta encallar un día y nos, perales, durazneros y parrales. Mis
convertirse en una cabaña rara que aho- padres ya están jubilados. Tuvieron tres
ra me refugia del frío invernal sobre la hijos. Soy el mayor. El único nieto que
pampa bonaerense. La casa y yo final- mis padres tienen es mi hijo. Hasta que
mente quietos. Son dos mil metros cua- adopté al niño, entre los hermanos so-
drados de verde entre árboles y pastiza- líamos hacer un chiste sobre su falta de
les. En pandemia todo el mundo debe herencia. Los llamábamos “Los abuelos
estar encerrado. Mi madre y mi padre de la nada”».
viven en el Alto Valle, unos mil tres-
cientos kilómetros al sur, al comienzo «Protegida por sus botas de goma, un
de la Patagonia. Habitan un pequeño vestido estampado y un delantal azul,
departamento dentro de un barrio da- Alba domina la huerta con un azadón
ñado por el desgaste con edificios de tres en las manos. Apenas puede abandona
pisos rodeados de una escuela modelo, la casa, la cocina, la limpieza, y se entre-
un gimnasio, un playón de juegos, una ga a lo sembrado. Sus preferidas son las
guardería. El Alto Valle es un vergel arti- orejas de oso, como les dicen en el sur
ficial creado a la orilla del río Negro por de Chile a las prímulas. Alba también
italianos y españoles. La ciudad donde adora las dalias por sus colores infinitos.
3
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
Las prímulas son pequeñas. A las otras las La expresión en náhuatl que designa
usa para armar cercos. Alba se oculta así la poesía es in xochitl in cuicatl: flor y
del mundo que le ha tocado en suerte; allí canto. La poesía náhuatl reflexiona sobre
se dedica con absoluta concentración a lo los hechos más profundos de la vida sin
importante. En su edén es invencible». pretender responder preguntas ni llegar a
certezas. Solo está claro para estos poetas
«Los tallos de mis dalias crecen con la que la belleza comienza en la maravilla
fuerza de los remolinos y son fecundos de las flores, tan hermosas como finitas,
produciendo nuevas varas tubulares. Se en las que siempre veremos el misterio
llenan de hojas que tienen la forma de que no puede ser resuelto, el inclemente
las albahacas pero no huelen. Son más paso del tiempo y la muerte inexorable.
gruesas y de un verde oscuro. A medi- La elite cultural prehispánica escribía
da que crecen, rápido dejan ver el botón reiterando la palabra flor en uno y otro
que promete una flor. En el México anti- poema envolviéndose en una red de sen-
guo, hacia 1430, las dalias eran las reinas tidos enlazados por la convicción de que
de Tetzcotzinco, el jardín maravilloso en- así como lo botánico, el lenguaje tam-
cargado por Nezahualcóyotl en el que los bién pertenece a un todo».
bosques se combinaban con las flores de
su imperio. Lo mismo hacía Moctezuma «Crecí con mi madre repitiendo: esto es
para embellecer los jardines de Oaxtepec el fin del mundo. Cada evento trágico en
y en otros que disfrutaba cuando quería la familia, el fin del mundo. Un hombre
calma o inspiración repartidos en distin- abandona a su mujer, el fin del mundo.
tos puntos de Tenochtitlán. Los pueblos Una mujer a un hombre, el fin del mun-
nahuas asumían a las plantas como suje- do. Su hijo mayor gay. El fin del mundo.
tos vivientes capaces de curar el cuerpo y Cae el muro de Berlín, el fin del mundo.
embellecer el espíritu a través de la poe- Su hijo menor gay. El fin del mundo. Se
sía y con ella conectar con un todo uni- muere Aura de un derrame cerebral, de-
versal. Nezahualcóyotl fue un guerrero masiado joven, justo cuando dejaba de
digno de una elegía. De él sobrevivieron sufrir. El fin del mundo. Se divorcia su
sus historias y algunos poemas insignes y único hijo heterosexual. El fin del mun-
hermosos». do. Dos aviones se estrellan contra las
Torres Gemelas. El fin del mundo. Un
«¿Con qué he de irme? tsunami arrasa con los pueblos de pes-
¿Nada dejaré en pos de mí sobre la cadores, el fin del mundo. Se divorcia
tierra? su hijo menor. El fin del mundo. Estalla
¿Cómo ha de actuar mi corazón? Chile y se prende fuego. El fin del mun-
¿Acaso en vano venimos a vivir, do. Se cae de una escalera y se fractura la
a brotar sobre la tierra? muñeca, el fin del mundo. Un virus en-
Dejemos al menos flores cierra a la humanidad y mata a decenas
Dejemos al menos cantos de miles. Eso, el fin del mundo».
4
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
QUIÉN ES
CRISTIAN ALARCÓN
Y CÓMO CREÓ
EL TERCER PARAÍSO
Cristian Alarcón nació en Chile en 1970 valentía de mirar el virus como parte in-
y llegó a Argentina con su familia, ape- herente de una naturaleza que nos habla
nas con cuatro años, huyendo de la dic- sin metáforas del fin de una época en
tadura de Pinochet. Allí se formó como la que lo humano se ha excedido hasta
periodista en la Universidad de la Plata estallar el futuro. Si de algo me puedo
donde hoy imparte clases. abrazar esta noche es de la imagen de
En 2020, en plena pandemia, recibió Aura cultivando la tierra. Del virus nos
un encargo para escribir un ensayo so- salvaremos. Del mundo tal como está,
bre el futuro. Alarcón tenía que jugar a tal como es gobernado por las corpora-
imaginarse un mundo pospandémico. ciones y el capitalismo financiero, no.
El texto se llamó «Nuestro futuro» y fue Me quedo con esa mínima porción de
el germen de la novela El tercer paraíso tierra cultivada, con la noción de espa-
(título que homenajea al Manifiesto del cio, de geografía, de frontera, me quedo
tercer paisaje de Gilles Clément): con el cuerpo que no está escindido de
«Extraño tiempo muerto el de esta se- la tecnología, de la basura. El mar, la
mana santa que al menos nos permite pen- montaña, el desierto son lo que perma-
sarnos en la incertidumbre. Así podemos nece. Casi lo único que podemos mirar
escuchar que no somos víctimas del encie- y sentir para buscar sosiego en estos días
rro. Porque no somos víctimas del encierro. es el sol que entra por nuestras ventanas,
Pero tampoco podemos conformarnos con llega a un rincón de nuestros encierros y
ser solo actores del aislamiento. Lo que nos nos llena los pulmones de vitalidad ex-
puede volver víctimas es creer que lo trema alejándonos de las pesadillas, qui-
único que debemos hacer es quedarnos tándonos el miedo. La resistencia apenas
en casa. El futuro está en la fuerza y la comienza. Y en su ADN es viral y revo-
capacidad que tengamos para repensar lucionaria. El futuro es esto que nos pasa
el mundo sin la nostalgia del pasado por hoy y nadie podrá evitar que sea nuestro
más revolucionario que haya sido. En la futuro».
https://www.infobae.com/cultura/2022/01/20/nuestro-futuro-el-articulo-de-cristian-
alarcon-que-sirvio-de-germen-para-el-premio-alfaguara/
5
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
Alarcón tenía dos proyectos de no ficción «Yo creo que el fin del mundo es el
que no conseguía arrancar y el ensayo fue fin de los vínculos, ¿no? Ni siquiera es el
la semilla del libro que ha ganado el XXV fin de la naturaleza como la conocemos,
Premio Alfaguara de novela. Durante su del ambiente con atmósfera en el que
escritura, ha padecido dos veces la Covid podamos respirar, de los mares colapsa-
y ha pensado mucho sobre cuáles son dos por la industria, por las industrias
los posibles asideros a los que uno pue- de todo tipo, desde el petróleo hasta la
de agarrarse cuando parece que todo se piscicultura, que nos están destruyendo.
desmorona alrededor. En una entrevista Yo creo que el fin del mundo llega antes
que le hizo Andrea Aguilar en El País, y es el fin de los vínculos. Y que la única
reconocía que la novela es también un resistencia que verdaderamente podemos
homenaje a las mujeres: «Esas luchadoras ejercer en este momento es la respiración
feroces vuelven a estar aquí, pero a través de los vínculos. Cómo nos constituimos
de personajes inspirados en mi madre y y nos confirmamos en el mundo como
mi abuela. La mujer latinoamericana es la seres críticos, ambiguamente felices, am-
más golpeada, la que defiende la comida biguamente tristes en relación a los afec-
y el territorio y se defiende sus padres y tos. Creo que en la afectividad y en la
esposo». Cristian Alarcón definió su no- perseverancia, en la dificultad creciente
vela como «feminista, queer y botánica». que tienen las relaciones, es donde está
En la entrega del premio, Alarcón la salida. No creo que haya activistas eco-
confesó por videoconferencia que fue logistas verdaderamente comprometidos
a punto de cumplir los cincuenta años con la causa que no estén deconstru-
cuando se reencontró con «algo que yéndose como machos o como hembras
tiene que ver con mis ancestros y es la también tomadas por el patriarcado. Si
profunda relación que muchos, muchas eso existe, no es algo que vaya a trans-
necesitamos con la naturaleza, un redes- formar el mundo. No creo en activistas
cubrimiento de lo botánico, un redescu- ecologistas que no sean capaces de remi-
brimiento de la vida más allá de nuestras tir el ego y que no tengan un camino es-
urgencias y de nuestras emergencias que piritual que les permita cuestionarse los
nos resulta un alivio, pero también una lugares que ocupan en sus organizacio-
aventura de conocimiento, de aprendiza- nes, en el Estado, en las universidades,
je, de humildad en las circunstancias en en la academia o donde estén si no son
las que nosotros mismos como humanos capaces de revisar sus prácticas más sensi-
nos hemos puesto hasta llegar a este pun- bles. De hecho, desconfío de todo aquel
to de crisis global». que esté hoy guiado solo por una idea de
En una entrevista de Hinde Pomera- eficiencia, incluso aquellos que lo hacen
niec en Infobae, la periodista le pregun- en nombre de los sobrevivientes. Yo creo
tó qué es para él el fin del mundo, una que estamos en un punto de inflexión en
idea que está muy presente a lo largo de el cual todos los que desarrollamos algún
la novela: tipo de sensibilidad y que tuvimos las
6
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
herramientas, desde la educación, desde carreras, el trepa, el arribista, el traidor, el
la formación, desde la clase, desde los que abusa, el que antes que al otro siem-
privilegios que nos habitan a quienes pre pone lo propio, e incluso antes que el
producimos cultura, por ejemplo, de- otro también pone la causa, ¿no? Porque
bemos articular, producir, y tener el im- también hay egoísmo de causa. Me sien-
pulso de la felicidad sin culpa al mismo to parte de una causa y en nombre de la
tiempo que criticamos. La novela es so- causa arraso sin miramientos a mi alrede-
bre la búsqueda de la felicidad, no es otra dor. La novela es la retracción al espacio
cosa. Es una novela sobre esta contem- privado, íntimo, del jardín pero también
poránea búsqueda de la felicidad en me- es el reconocimiento de esa ancestralidad
dio del éxito, el dinero, las posiciones, las en la que se sobrevivió a cosas peores».
7
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
PREGUNTAS PARA
LA CONVERSACIÓN
1. ¿Conocíais el trabajo de Cristian Alarcón como periodista antes de leer
? Aunque sea una novela, ¿pensáis que se mezclan los
géneros de ficción, crónica y ensayo?
2. ¿Qué es lo que más os ha sorprendido de este libro y de como está na-
rrada la historia?
3. Si pensáis en el tratamiento que se hace de la vida de las mujeres, la
madre, la abuela y la bisabuela del protagonista, ¿creéis que podría con-
siderarse una novela feminista?
4. ¿Cuáles diríais que son los temas de ?
5. ¿Qué os ha parecido la estructura dual de la novela? ¿Creéis que es lo
suficientemente redonda la manera en que el autor arma paralelamente
la historia de su familia y la de la creación de un jardín propio?
6. ¿Qué pensáis de los personajes masculinos de la novela (el padre del
niño, el abuelo Elías)?
7. ¿Cómo es la relación del niño protagonista con su madre? ¿Por qué creéis
que su madre termina ejerciendo la violencia contra él?
8. ¿Creéis que es una novela que ofrece una salida del mundo pospandémi-
co que vivimos?
8
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
9. ¿A qué otros libros os ha recordado? ¿Qué os han parecido todos los
fragmentos que tienen que ver con la botánica y la creación de un jardín?
10. ¿Qué persigue el protagonista? ¿Cómo logra escapar de la violencia y
construirse a sí mismo?
11. El autor dijo en una entrevista que esta es una novela «feminista, queer
y botánica», ¿qué pensáis?
12. ¿Creéis que hay algo de autobiográfico en la idea de cómo se construye
la historia del protagonista en la novela?
13. ¿Qué os parece que Nadia, la madre del protagonista, tuviera que dejar
su trabajo como enfermera?
14. ¿Qué lugar ocupa el tema de las migraciones y la identidad en la novela?
15. ¿Qué pensáis de la salida de la pandemia que propone el autor? ¿Creéis
que en la creación de un espacio ajardinado que hubiera que proteger y
cuidar está la salida al caos y la violencia que vivimos?
9
·
El tercer paraíso Cristian Alarcón
© Alejandra López
EL AUTOR
Cristian Alarcón (La Unión, 1970) es en la categoría Crónicas y Testimonios
escritor y periodista. Desde comienzos (2014) y el Premio Perfil a la libertad de
de los noventa se dedicó al periodismo de expresión (2019). Es profesor titular de
investigación y a la escritura de crónicas la Facultad de Periodismo y Comunica-
en distintos medios de comunicación. ción Social de la Universidad de La Plata
En el año 2012 fundó la revista Anfibia y y dirige la Maestría en Periodismo Na-
el sitio Cosecha Roja. Desde entonces ha rrativo de la Escuela de Humanidades de
liderado un proceso de mutación perma- la Universidad Nacional de San Martín.
nente de la crónica latinoamericana. Fue Es autor de Cuando me muera quiero que
profesor visitante en el Teresa Lozano me toquen cumbia, Si me querés, quereme
Long Institute of Latin American Studies transa, Un mar de castillos peronistas y El
de la Universidad de Austin, Texas, y en tercer paraíso, que ha sido galardonada
la Universidad de Lille, Francia. Ha sido con el Premio Alfaguara de novela en
galardonado con el Samuel Chavkin Pri- 2022. Sus libros han sido traducidos al
ze, el Premio Konex-Diploma al Mérito inglés, francés, alemán y polaco.
www.penguinclubdelectura.com
10