Random Memories: Fotografía, Memoria e Identidad. Una Aproximación A La Experiencia Detrás de Una Cámara
Random Memories: Fotografía, Memoria e Identidad. Una Aproximación A La Experiencia Detrás de Una Cámara
Comunicación Social
Bogotá D.C
2016
Reglamento de la Pontificia Universidad Javeriana Artículo 23
“La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los alumnos en
sus trabajos de grado, solo velará porque no se publique nada contrario al dogma y la
moral católicos y porque el trabajo no contenga ataques y polémicas puramente
personales, antes bien, se vean en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”
A todos y cada uno de los que han sido, son y serán parte de mis memorias. Un trozo de
mi alma está con ustedes y un trazo de las suyas estará conmigo hasta por siempre.
Tabla de contenidos
Prólogo…………………………………………………………………………………….6
Conclusiones………..…………………………………………………………………....40
Bibliografía…………….………………………………………………………………...45
Los cosas cambian. Lo que pasó, pasó hace cuarenta años. Ahora tengo sesenta y siete.
Todos los días, el futuro parece un poco más oscuro. Pero el pasado, aún las partes con
Watchmen.
Prólogo
fascinación por capturar momentos. Crecí en un ambiente con cámaras, rollos y tanques
de revelado. Sin embargo, debo confesar que en ese momento, en mi infancia y gran parte
de mi adolescencia, no le tenía el amor que le tengo ahora a la fotografía. Era algo que
podía hacer, pero que no disfrutaba. La veía como una mera reproducción mecánica que
exigía ciertos parámetros técnicos, pero no divisaba aún el valor estético que puede
alcanzar a tener ese clic que marca la obturación. Sin ese valor estético, la fotografía se
reducía a una cantidad de imágenes aleatorias que, más allá de la técnica, no tenían un
problemas que dieron paso a una crisis personal llena de soledad, impotencia y,
de irme. No importaba a dónde y no importaba a qué. No podía seguir igual. Hablé con
mis padres y tras una conversación acerca de la importancia de seguir haciendo algo, de
por lo menos aprovechar ese tiempo que necesitaba para perfeccionar alguna habilidad,
Con una mochila, unas botas y una cámara llegué a Argentina. Arrendé un cuarto
en un hostal y cruce los dedos deseando una purificación en mi vida. Pero las cosas no
pasan sólo porque uno quiere. Mi inicio en Buenos Aires me hizo sentir aún más solo y la
distancia que había entre mi familia, mis amigos y yo desencadenó en una sensación de
necesitaba irme, empecé también a extrañar algunas cosas, a fantasear domingos con mi
falta y lo que sobra. El valor de la familia, de los amigos, de los espacios, de la comida,
de un lugar en el mundo al que uno puede considerar propio debe ser aprendido. Por otro
lado, curiosamente, los problemas, los gritos, la soledad y todo lo malo de la cotidianidad
empiezan a perderlo. Todas esas malas circunstancias que en ese entonces marcaban lo
estudios. Con el tiempo me empecé a sentir menos abrumado y, por lo tanto, empecé a
hacer cosas nuevas y esforzarme más en otras en las que ya estaba involucrado. Las
clases de fotografía fueron una de ellas. Empecé a ver una mejora notable en mi técnica y
empecé a encontrarle sentido a muchos aspectos y consejos que hacían que la cámara no
se quedará en la mera reproducción, sino que permitían que el mundo se pudiese ver
mejor a través del lente. Poder mejorar la realidad por medio de un instrumento fue el
primer haz de amor que tuve por la fotografía. Mi nuevo interés me llevó a galerías y a
exposiciones en las que empezaba a ver las fotografías con la mirada de quien quiere
volverse mejor. En una de estas visitas, conocí a una argentina que promocionaba su
tienda de repuestos para cámara. Me hacía falta la tapa de un lente que había perdido, le
pregunté y quedamos en que yo pasaría por la tapa a la casa de un amigo de ella que
Tomás Cortés Rosselot es un panameño radicado en Buenos Aires hace ya varios
insumos fotográficos para financiar lo que hoy en día es un negocio de rollos artesanales.
Cuando fui por la tapa, Tomás me hizo seguir a su apartamento mientras la buscaba. Las
paredes estaban llenas de fotos y en su sala habían estantes llenos de cámaras análogas.
Sé que lo primero que me impresionó de su trabajo fue la textura. Claro, era fotografía
análoga y tiene sus particularidades. Sin embargo, ver tantas expuestas inevitablemente
fotografía.
Empezamos a salir a tomar fotos juntos y en poco tiempo descubrí que ese método
me hacía sentir que estaba aprendiendo más que en el sitio donde estudiaba. Esperaba con
desenfoques. Tomás fue el mejor maestro de técnica que pude tener. Fue tanto lo que
empecé a recibir, que le propuse pagarle lo que yo pagaba en el Instituto a cambio de más
tiempo juntos.
Tomás es una persona muy importante para mi carrera como fotógrafo. Agradezco
cada uno de sus consejos y enseñanzas porque, a la larga, estas marcaron el inicio de mi
labor como fotógrafo profesional. Sin embargo, lo que más le agradezco es que, sin
Blanka.
Blanka es una chica sueca que conocí en Buenos Aires. Nos conocimos porque
desperté, fui a desayunar y ella estaba ahí. El chico conoce a la chica y ahora están juntos
contra el mundo. Y en ese momento, sin duda, era verdad. Vivíamos solos, sin familia y,
aunque teníamos conocidos, no había existido todavía una conexión íntima con alguien.
Sólo nos teníamos a nosotros mismos. Luego de un tiempo decidimos arrendar un espacio
juventud europea en donde viajan y se toman un tiempo antes de comenzar a hacer otras
cosas. Solíamos ir mucho a cine y una de las cosas que más me gustó de ella era su
capacidad para hablar de películas y darse cuenta de los pequeños detalles. Pocas
personas se quedan hasta que se acaban los créditos. Ella es una de esas. Luego,
caminábamos hasta que no podíamos más. La calle era nuestro segundo hogar.
Cada vez que podíamos, salíamos con una pequeña carpa que habíamos
comprado, íbamos al hostal en el que nos conocimos y preguntábamos por sitios para
conocer. Luego decidíamos y nos íbamos sin pensar ni planear tanto. La vida olía lindo
junto a ella. Todo era simple y todo siempre salía mejor que bien.
Recuerdo todavía el día en que por fin hablamos de lo que iba a pasar luego de
Buenos Aires. Sabíamos que estábamos aplazando esa conversación y era porque en un
principio, hay que aceptarlo, no pensamos que fueran a aparecer tantos sentimientos.
Vivíamos en la ilusión del cada día juntos. Sabíamos que funcionábamos, pero también
sabíamos que nuestro amor tenía una fecha de expiración. Ni ella ni yo nos íbamos a
quedar en Buenos Aires. Es más, el vuelo en el que Blanka iba a volver a Suecia estaba
programado dos semanas antes que el mío. El amor se acababa en esa fecha. Si bien
éramos conscientes de eso desde el principio, lo que comenzó como una sonrisa se
convirtió en un mar de sentimientos con el que ambos debíamos lidiar y al que, hasta esa
La conversación fue sencilla, pero no por eso fácil. Planteamos las alternativas de
irnos juntos, de que uno fuese al país del otro y hasta de dejar todo y quedarnos. Sin
embargo, esos ataques de amor encontraron obstáculos en el mundo real: por más que me
gustara la idea, no había la más mínima posibilidad de no volver a Bogotá. Estaba a poco
de terminar mi carrera, mis padres habían hecho un esfuerzo descomunal para poder
ayudarme con mis gastos y no tenía la cara para decirles que iba a dejar todo por una
mujer que había conocido. Blanka, por su lado, tenía que volver a sus estudios y arreglar
asuntos privados que definirían su futura vida. Nada que hacer. Sabíamos que luego de
Esa noche no dormí. Luego de comer algo y beber una botella de vino, Blanka se
quedó dormida. No podía dejar de pensar en la falta que me iba a hacer. No podía dejar
de sentir que era posible que en algunos meses iba a cometer el que podía ser el error más
grande de mi vida. Esa sensación nunca la voy a olvidar: ver en un momento lo que más
felicidad ha traído y saber que no es para siempre. La extrañé desde incluso antes de que
no estuviera.
la memoria de mi cámara. En ese momento quería darme duro en la cabeza, pero resultó
siendo el punto de no retorno que marcaría la relación que hasta hoy en día mantengo con
las imágenes. Mientras me movía de una imagen a otra, me di cuenta que cada una de
ellas sí iba a ser para siempre. Que cada una de ellas no sólo eran los colores y los
aspectos técnicos, sino también un pedacito de espacio y tiempo que representaba no sólo
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la realidad, sino los sentimientos que existían en ese entonces: el amor, la tranquilidad, la
Si bien ya tenía una registro fotográfico grande de Blanka, empecé a tomar más y
más fotos. La cámara se volvió una parte esencial de la relación. Siempre con ella al
hombro, salíamos y estaba siempre a la espera de un instante en el cual nada que no fuera
Blanka importara. Quise guardar cada recuerdo, cada gesto, cada actividad y cada una de
El día llegó. Blanka volvió con sus maletas a Suecia. Un poco antes, hablamos de
mantener la relación a pesar de la distancia. Sin embargo, luego de volver del aeropuerto,
sentí el vacío que había dejado en mi vida. Fueron las dos semanas más tristes de mi vida.
Apenas podía domir. Salía a la calle y no podía distraerme. Volver a la que fuera nuestra
habitación era tal vez peor. Mi único consuelo fue ver las fotos para creer que esos
momentos marcaban una pauta acerca de lo que habíamos sido y que eso debía tener
historia. Bogotá, mi ciudad, no tenía historias con Blanka. Las calles no evocaban
momentos. Sin embargo, el vacío seguía. Cada tanto volvía a mirar las fotos y empecé a
podido ir a este otro, a ella le quedaría bien a esta camisa, hubiésemos podido tener
Esta situación duró cerca de un año. Durante ese tiempo, hablábamos con Blanka
Incluso, luego de algunos meses, Blanka viajó a Colombia y volvimos a estar juntos.
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Viajamos, comimos y caminamos por muchos lugares. Sin embargo, seguía sin ser lo
mismo. Nos podíamos prometer un hoy, pero no un mañana. No volvimos a ser la pareja
Sin embargo, tras toda esta historia, las fotos siempre quedaron. Aún cuando las
veo, me transporto a ese momento en el que todo estaba bien. Buenos Aires debe haber
tengo somos aún lo que fuimos. Muchas veces me ha pasado que siento que quiero volver
a ese momento en el que fui tan feliz. No soy ingenuo y sé que eso no puede pasar. Sin
embargo, cada vez que veo las fotos, todavía siento lo que sentí. Todavía recuerdo lo que
De toda esa historia se desprendió una preocupación vital que está plasmada en mi
trabajo como fotógrafo. A la larga, todo el trabajo que viene se encargará de desglosar la
siguiente idea y evaluar el sentido que puede tener: las fotos son lo que he sido, lo que he
querido y, ante todo, son el registro de los instantes en los que, por alguna u otra razón,
sentí que tenía al frente todo lo que estaba buscando. Temas como la nostalgia, la mujer,
el amor, la vida y la felicidad son precisamente los que busco retratar. Cada vez que estoy
con mi cámara, eso es lo que estoy buscando. Ese es el contenido que le da sentido a la
Alguna vez escuché que toda historia que merece ser contada inicia con una
mujer. Bueno, esta es la mía. No ha existido una mujer a la que le haya tomado una
fotografía de la cual no haya estado enamorado cinco segundos o cinco años. La obsesión
estética y representativa que tengo es la de estar bien. La de recordar cada cosa que tiene
o ha tenido un significado para mí. Con el tiempo, entendí que la nostalgia no se trata
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sólo del pasado, sino del presente. Sentir nostalgia significa que hay algo que falta, algo
que se ha olvidado, algo que ya no se tiene. Si esto es así, precisamente esa es su fuerza:
decirme quién soy por medio de quien he sido. Decirme qué me interesa, cuáles han sido
los momentos determinantes de mi vida y, especialmente, ayudarme a tener una guía para
lo que podría llamarse una fenomenología del fotografiar: ¿Qué está pasando cuándo
tomo fotos? ¿Qué me importa? ¿Por qué me importa? ¿Qué busco retratar? ¿Cómo
comprende todo, en el que son las decisiones de quien está con la cámara en sus manos
las que determinan el producto, considero más que pertinente la primera persona.
Objetivizar, en este caso, sería excluirme a mí mismo de una investigación que me tiene a
consiste en transmitir un mensaje y, si bien es cierto que el receptor en este caso soy yo,
también considero que existe un receptor al que le parecerá importante entender cuál es
mi estética, qué es lo que digo con una foto, qué es lo que me hace ser el que soy. En este
caso, la comunicación no sólo es la expresión de quién soy como fotógrafo, sino también
la exposición de quién soy como persona. Si, como quiero defender, una fotografía es una
captura de lo que me importa, quiero intentar explicar por qué me importa y cómo lo
busco.
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Soy Juan Sebastián Infante y soy fotógrafo. El propósito de este trabajo de grado
de hipótesis, inició planteando que cada imagen que he registrado es una parte de mí y
que cuenta cómo he sido en la medida en que soy yo el que toma la decisión de que una
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Representación y temporalidad en el objeto y en el sujeto
autor, explora la ontología de la imagen. En este caso, la reflexión de Gómez Cruz inicia
en los estudios de Bazin acerca de la historia de la imagen debido a que, para Bazin, la
continuada del cuerpo físico” (Bazin, 1980, p 237), Bazin argumenta que esta función
ritual dio origen a la búsqueda de nuevas representaciones que preservaran la vida como
las pirámides, las estatuas y las pinturas. La anterior idea es de especial interés para este
proyecto en la medida que dirige mi reflexión hacia el problema del realismo y el carácter
representacional.
Es interesante ver cómo la imagen empieza a ser vista como un deposito en el que
se guarda una gran cantidad de información que codifica un mensaje que quiere ser
transmitido. Sin embargo, si bien una estatua o una pintura puede representar a X
línea argumentativa de Gómez Cruz es claro que la representación está entendida como
representación física y es por eso que la preocupación acerca de “lo más parecido” entra a
jugar un papel importante. Esta idea es la que introduce el problema del realismo en el
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lado, son descubrimientos que satisfacen, de una vez y por todas en su
esencia misma, nuestra obsesión por el realismo (Bazin, 1980, p.240)
Si bien esta es una aproximación sensata al problema de la representación, creo que
deja por fuera un asunto que está expresado en la misma formulación: cuando se habla de
vencer a la muerte, no sólo se habla de cuerpo, de lo físico, sino también del tiempo.
tiempo general. Con lo anterior, me refiero a que una representación de un faraón en una
espacio de tiempo que puede comprender desde el nacimiento del faraón hasta su muerte.
espacio-tiempo que sólo puede ser ese y que nunca más podrá ser. Mientras un escultor o
captura de un punto espacio-temporal irrepetible, sino que la fotografía sucede en un
Por otro lado, la reflexión acerca de la temporalidad de las artes puede también ser
abarcada desde otro ángulo. La idea de una pirámide o una estatua que simboliza el
temporal de algo, sino también como el deseo de que eso que es representado no se
distorsione con los años. En otras palabras, pienso que no sólo se trata de que exista una
representación del personaje , sino que esa estatua también sea la guardiana y
cargando un fusil en una estatua puede ser crítico o irónico –entre muchas otras cosas-,
pero no puede ser verosímil debido a que Gandhi es considerado como el ejemplo de
pacifismo por excelencia. Sin embargo, si existiese una foto de Gandhi cargando un fusil
identifica una segunda propiedad expuesta desde la tradición: la fotografía “al ser un
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En este trabajo, por cuestión de espacio y claridad, hay que dejar de lado el problema de la alteración de
la fotografía. Si bien es más que evidente que existen técnicas de alteración y falsificación en las
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el realismo” (Gómez, 2012, p 36). Esta idea es precisamente uno de los principales
puntos que va a contra argumentar en este proyecto. Si bien Gómez Cruz tampoco
que este trabajo tenga un tratamiento distinto por pertinencia temática: la crítica a la idea
Para completar la idea que posteriormente criticaré, hay que añadir que la defensa
desde cualquier ciencia social resulta difícil, sino imposible, de defender, pero que sin
embargo marcó una gran parte de la historia del pensamiento acerca de la fotografía.
Los estudios sociales acerca de la fotografía han tenido un gran desarrollo durante
práctica. Hoy en día, casi cualquier persona tiene acceso a una cámara fotográfica y la
expansión de la tecnología digital ha hecho que los procesos químicos con los que se
Adicionalmente, las redes sociales -uno de los principales temas de los que habla
Gómez Cruz en su libro- han también dinamizado las circunstancias en las que la
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fotografía solía llevarse a cabo. La fotografía solía darse en celebraciones y
acontecimientos importantes, ahora es posible que una simple salida a cenar termine en
una sesión de fotos entre los comensales, del espacio o de la comida misma. En pocas
personal: entenderme como fotógrafo. Si bien la actualidad ha querido defender que hoy
en día basta con sacar una cámara, ponerla en modo automático y enfocar lo que se
quiere fotografiar, la fotografía, el oficio del fotógrafo no debe ser entendido como una
mera acción mecánica. Cuando hablo de fotografía en este trabajo, hablo de la obra de
arte, del potencial estético y creador que tiene cualquier tipo de trabajo artístico. Sin
embargo, dejando desde un inicio claro este punto, esta investigación se va a centrar en el
valor ni tampoco que se vaya a dejar de lado, pero sí significa que el énfasis va a estar
puesto en el valor que tiene para personas como yo el hecho de estar detrás de esa
cámara, de escoger dicho objeto, de pensar cuál es el mejor ángulo, de decidir centrar la
atención de esa manera y no de otra. Esto último, defiendo yo, es un acto comunicativo
creo yo, es posible darle una nueva perspectiva a la fotografía como estilo de vida y como
comunicación.
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La fotografía como memoria
punto de partida de los estudios sobre fotografía. La perspectiva propuesta en este trabajo
acerca del carácter representacional –a saber, que una fotografía es una representación no
sólo física del mundo externo, sino una representación de quien está detrás de la cámara-
permite explorar dos ejes temáticos, memoria e identidad, también desde otro lugar.
iniciar esta reflexión, voy a remitirme a uno de los tantos mitos que Platón, uno de los
mito del auriga y los caballos presente en el Fedro y que es considerado como el diálogo
El alma humana es una fuerza compuesta por un auriga y dos caballos. Aunque no
es interés de este escrito aproximarse a cómo es el alma de los dioses, basta decir de ellos
que las tres partes son buenas. En los demás, no ocurre esto. Hay un auriga encargado de
controlar a dos caballos. Uno de los caballos es bueno y hermoso y el otro es todo lo
contrario.
la capaz de estar siempre en las alturas y gobernar el Cosmos. Los caballos del alma
humana, por otro lado, han perdido las alas y han caído hasta encontrar algo sólido para
asentarse. Esto sólido es el cuerpo. Lo mortal es todo aquello que se compone tanto del
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El poder natural del ala es levantar lo pesado, llevándolo hacia arriba, hacia
donde mora el linaje de los dioses. En cierta manera, de todo lo que tiene que
ver con el cuerpo, es lo que más unido se encuentra a lo divino. Y lo divino es
bello, sabio, bueno y otras cosas por el estilo. De esto se alimenta y con esto
crece, sobre todo, el plumaje del alma; pero con lo torpe y lo malo y todo lo
que le es contrario, se consume y se acaba (246d-e).
En el mito, aparece la imagen de un séquito de almas, lideradas por la de Zeus,
ordenadas y volando juntas hacía un banquete en lo más alto. Las almas divinas no tienen
problema para alcanzar la cima. Sin embargo, hay algunas a las que les cuesta trabajo.
Estas son las humanas. ¿Por qué les cuesta trabajo? Porque el caballo rebelde tira hacía la
¿Qué sucede cuando el alma de los dioses alcanza la cima? El piloto del alma, el
humanos no puede lograr esto. Apenas, con suerte, alcanza a divisar lo que los dioses ven
y, con ganas de ver más, intentan acercarse más a la cima, pero no lo logran y sus alas
terminan partiéndose.
contemplar la verdad. Es por eso que el hombre puede tener memoria: porque su alma,
recordatorios, se acercan a la divino. Ellos dejan atrás las cosas meramente humanas y,
recuerdan la belleza que vieron mientras su alma intentaba alcanzar la cima y, de esta
forma, renacen sus alas e intentan de nuevo alzar el vuelo hacía lo divino y
[…] no lográndolo, mira hacia arriba como si fuera un pájaro, olvidado de las
[cosas] de aquí abajo, y dando ocasión a que se le tenga por loco (249d).
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Aparece en este punto una referencia importante al sentido de la vista. Es el que ve
la belleza de este mundo, el que recuerda la belleza divina, el que se transporta a un sitio
más elevado. En la medida que es mediante ella que recordamos lo visto mientras
nuestras almas seguían a las de los dioses, el sentido de la vista adquiere una
Dice Platón que aquel hombre que tiene la suerte de encontrarse con un rostro
divino, un rostro que imita bien a la belleza contemplada mientras su alma viajaba con las
de los dioses
en este mundo para recordar lo divino. En otras palabras, el hombre que recuerda es lo
más parecido a un dios que parece poder existir en este mundo porque es el que, así sea
estado más alto en el que un hombre se puede encontrar respecto a la idea de belleza y
verdad, los dos objetivos platónicos por excelencia. Más allá del pensamiento que hay
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tras esto –y dado que esto no es un trabajo de filosofía-, creo que es más que importante
hecho, la argumentación no responde a una premisa tras otra, sino a una narración acerca
Platón plantea la situación de un hombre encontrándose con un rostro divino, ese rostro
divino es un detonante. Verbos como encontrar, entendido como toparse con algo o
alguien, no son científicos ni argumentativos y, por lo tanto, apelan a algo que está fuera
de la razón. Es en este punto en donde es posible hacer una distinción lingüística que es
importante en este trabajo: buscar y encontrar. Tal como quiero plantearla, buscar es un
modo de ser en el mundo. Es estar registrando el mundo con la esperanza de toparse con
aquello que se quiere. Por otro lado, encontrar es el toparse. Es el tener en frente lo que
uno quiere.
Si bien se puede buscar y encontrar, este no es el caso que es interesante para este
trabajo. El caso que quiero destacar es cuando uno simplemente encuentra porque ese
toparse con algo está carente de expectativas. El que encuentra lo que está buscando tiene
un checklist, una lista de requisitos que algo o alguien en el mundo debe cumplir. El que
encuentra sin buscar no tiene idea de por qué lo encontró ni tampoco por qué se fijó en
eso y no en otra cosa. Explorar esa sensación del mero encontrar y preguntarse acerca de
ella permite, en términos de memoria –la misma distinción se hará más adelante cuando
específicos, estoy pensando en cuando uno encuentra una foto de alguien con quien
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compartió la vida, de un familiar fallecido, de un viaje que realizó, etc. Si bien no tiene
que ser necesariamente una foto porque puede pasar lo mismo con canciones y objetos,
entre otras cosas, la fotografía tiene la ventaja de retratar tal como fue una parte de esa
experiencia del amar, del crecer o del explorar el mundo. Un objeto conecta a una
Retomando por un segundo la interpretación del mito del auriga y los caballos que
fue propuesta, una fotografía, al hacer recordar por medio de un estímulo lo bello
presente en el mundo, transporta a lo bello que ahora está fuera de él. Se puede decir
luego de esto que el mundo, en este caso, no sólo es una dimensión epistemológica, sino
vez fue divisada o contemplada, sino también acerca del instante en el que sucedió y
La anterior reflexión hace evidente una nueva relación necesaria de explorar entre
identity, memory, José van Dick (2008) parte de las nuevas prácticas de fotografía –redes
Al igual que Gómez (2012), van Dick parte de una concepción de la relación entre
un medio que permite guardar recuerdos para la posteridad. Sin embargo, van Dick va un
paso más allá y, haciendo uso de estudios realizados por otros académicos, explica cómo
el significado de querer retratar la vida familiar crea recuerdos que, además de contener
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Sin embargo, partiendo de las diferencias generacionales en el nivel de la práctica,
información, van Dick expone cómo la importancia que tenía, por ejemplo, retratar un
matrimonio o un viaje familiar es la misma ahora que puede tener una fotografía de
amigos en un día de escuela. En términos más técnicos, van Dick dice que además de la
Con uno de los tanto estudios que cita, van Dick defiende la idea de que hoy en día
las fotos son menos compartidas en un contexto familiar y hogareño y más en ambientes
grupales como escuelas, clubes y casas de amigos. Esto es interesante en la medida que
también este estudio está junto a otro que afirma que los jóvenes describen el valor de
último fenómeno está también relacionado con nuevas prácticas como los fotoblogs que
intentan mostrar una narrativa de la cotidianidad por medio de imágenes (van Dick, 2008.
p.61). Es por lo anterior que es posible afirmar que, más que objetos o personas, la
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Fotografía e identidad.
afirmar que el potencial de una captura como estas va mucho más allá del recuerdo y que,
dentro de esta reflexión se retome el tema de la experiencia. Crecer con alguien, crecer en
algún lugar, ser parte de alguna familia, de alguna comunidad o de alguna clase social
específica, en primera instancia, son rasgos de identidad que una fotografía puede
capturar. Sin embargo, nuevamente esto ha cambiado con la introducción de las nuevas
2
Las comillas fueron puestas por mí para intentar mantener el sentido en la lengua castellana. El
original dice “[…] individuals articulate their connections to, and initiation into […]”
3
Las comillas fueron puestas por mí para intentar mantener el sentido en la lengua castellana. El
original dice “[…]ritualized moments of aging and of coming of age”.
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Aunque van Dick menciona lo anterior, es posible complementar su argumentación
rasgos de identidad menos estables –pero no por eso menos importantes- como rasgos
Es por razones como las anteriores que es posible afirmar que las fotografías son:
[…]recordatorios visibles de anteriores apariencias que nos invitan a reflexionar
acerca de lo que ha sido pero, de la misma manera, nos dicen cómo debemos
recordarnos a nosotros mismos como personas jóvenes. Nosotros remodelamos
nuestra imagen propia para que quepa en las imágenes de tiempos pasados. […]
Nosotros usamos estas imágenes no para arreglar la memoria, sino para recorrer
nuestras vivencias pasadas y reflexionar acerca de lo que ha sido, es y será (van
Dick, 2008. p.63).
universo entero” (Baudrillard, 1996). Con esta anterior afirmación es posible reforzar la
introducir la noción de unicidad del instante. Lo anterior se debe a que cada imagen
capturada por medio de una cámara fotográfica, como se dijo anteriormente, corresponde
Considero que una fotografía no debe ser sólo pensada como un conjunto de
elementos contenidos en una imagen, sino que debe también incluir una reflexión acerca
de cómo fue posible esa fotografía. Adicionalmente a los aspectos técnicos y artísticos
que están presentes en cada captura, existen elementos emocionales y narrativos que
permitieron que fuese posible. Por ejemplo, nuevamente con el ejemplo que ha sido
utilizado a lo largo de este trabajo, una foto familiar no sólo debe ser apreciada en la
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medida que muestra miembros de una misma familia, sino que también debe ser
apreciada en la medida que el hecho de que cada uno de esos miembros estén ahí
significa que hubo decisiones e historias que la posibilitaron. Si en una fotografía familiar
falta un miembro, sigue siendo una fotografía familiar, pero es distinta. Una fotografía no
sólo es el conjunto de elementos que la compone, sino una historia que comenzó mucho
antes de que se hiciera la obturación. Es posible por el matrimonio en el que fue tomada,
es posible por el encuentro de esos dos seres que se van a comprometer, es posible
porque cada uno de los invitados tenía o hizo lugar en su agenda para poder asistir, es
la razón por la cual cada momento tiene una mayor o menor valor.
Asumamos que tenemos una fotografía de una pareja de recién casados con sus
padres y es claro que el valor es distinto si, por ejemplo, los papas de los novios son
amigos de mucho tiempo o si, por el contrario, han tenido conflictos entre ellos. La
completamente distinto.
Ahora bien, retomando el tema de la identidad, el anterior ejemplo deja claro que
cuando uno quiere pensarse y conocerse a sí mismo, una fotografía tiene el potencial de
ser una captura de un espacio-tiempo que definió ese instante retratado. Ya están
expuestas las razones por las cuales es posible decir que una fotografía tiene una narrativa
que existe antes que ella misma y que la posibilita y, por lo tanto, se puede deducir que
cada individuo presente una imagen fotográfica existe en esa imagen en la medida que
todos los demás elementos presentes también lo están. En síntesis: el ser que está
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representado en una fotografía sólo fue posible porque todo lo demás también fue
posible.
Una reflexión que también debe hacerse en este trabajo es acerca de la fotografía
fundamental en este sentido. Por el momento, las redes sociales han sido tratadas a lo
largo de este texto como un dinamizador de cambios en las prácticas fotográficas, sin
posiciones y, en general, cada posible aspecto de la vida externa e interna que pueda ser
Desde el registro en cualquier red social, la primero que hay que crear es un perfil,
lo que significa explicitar una identidad. Más allá de la información de registro –nombre,
reflexionar sobre uno mismo. Sin embargo, ese es el aspecto individualista de cada ser
humano. Existe también el aspecto intersubjetivo que es el que hay que tratar en este
trabajo.
intersubjetivos, se trata de quién quiero ser ante los demás. Decisiones tan básicas como
una foto de perfil o una actualización de estado quieren dar cuenta a aquellos con los que
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Retomando el tema de la imagen que es el pertinente en este escrito, una foto de
personalidad. Se trata, en pocas de palabras, de cómo alguien quiere ser reconocido. Una
foto solo, con pareja, con amigos, con familia, de un famoso que no es uno, de un paisaje,
mundo, cuentan también con la posibilidad de subir fotografías en las que se puede
definir el lugar, quiénes están, el estado emocional, entre muchos otros aspectos. Y es
respecto a estas últimas posibilidades es en donde es posible articular una reflexión más
Cuando subo una foto con mis amigos y la etiqueto, no sólo estoy reconociendo
físicamente rostros o personas, sino que estoy creando vínculos compartidos. Estos
vínculos, como se dijo en otra parte de este texto, son vínculos de relación y, por lo tanto,
fotografía deja de ser privada y se vuelve una memoria para todos a los que les permito
verla -el acceso a las fotografías por redes sociales es de por sí un tema interesante. Yo
puedo etiquetar a quien quiera, pero eso no significa que deba o que vaya a hacerlo.
Puedo restringir el acceso a ciertas memorias- incluso cuando etiqueto a una persona en
una foto desde mi perfil, permito que sus amigos –que no necesariamente conozco yo-
fotografías en redes sociales. Si bien hasta este momento se ha defendido el valor de una
fotografía para el individuo en términos de memoria e identidad, las redes sociales han
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revelado que también hay una función que podría ser llamada reconocimiento. Entiendo
esta función no sólo como el deseo de presentarse a uno mismo a una red social, sino
Una de las opciones más interesantes que ha añadido Facebook en los últimos
tiempos son las opciones de evaluar una publicación. Antes sólo contaba con una opción
de me gusta, pero recientemente fueron añadidas las opciones de me encanta (una palabra
enfada. Estas opciones son cosas a las que vale la pena dirigir la atención en la medida
que, retomando el ejemplo de las foto con amigos, permite que se explicite que la
experiencia visual de ver una foto no sólo genera reacciones en los que están en ella, sino
nuestros momentos valiosos, rasgos de identidad y, como algo adicional en este tipo de
Respecto a otra red social, me gustaría destacar Flickr. Estoy de acuerdo con
Gómez Cruz (2012) acerca de que esta red social permite un estudio más profundo en
términos de fotografía, pero, siguiendo el argumento propio recién planteado, puede ser
entendida también como una red social en la cual fotógrafos de todos los tipos quieres
exponer su trabajo y, por lo tanto, la manera en que quieren ser reconocidos en el mundo
en tanto fotógrafos.
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Cuando las imágenes se convierten en lenguajes visuales a través de canales de
comunicación, el valor de una imagen individual decrece mientras el significado
general de la comunicación visual incrementa. Mil imágenes enviadas ahora por
medio de celulares valen una sola palabra: `¡Observa!’ (van Dick, 2008. p.62).
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Random Memories, el producto
como fotógrafo. Como parte de este trabajo de grado, además de este escrito, se va a
oficio para mí en términos de identidad y memoria. Este cortometraje, además de ser una
En primera instancia, al ser una una reflexión acerca de lo que siento, pienso y
hago mientras estoy detrás de una cámara, es una experiencia en primera persona y, como
tal, la perspectiva de la cámara, de los ojos, es la que debe guiar la narración y el flujo de
las reflexiones.
El guión está construido a partir de una voz en off que está observando sus
recuerdos y el mundo presente. Esta voz se cuenta a sí misma su vida y su cómo llegó a
ser lo que es. Es por lo anterior que el cortometraje puede ser considerado un documental
experiencial de una primera persona que está detrás de una cámara fotográfica.
es la realización del guión que consiste, como se afirmó anteriormente, en una voz en off
del protagonista que está reflexionando de manera poética y aforística acerca de sus
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físico, que está narrando poéticamente lo que está percibiendo. El personaje intenta
desglosar todo lo que ha vivido y está viviendo. En otras palabras, está reflexionando y
el fin de explicar la intención, el lenguaje que fue escogido en la creación del guión y la
interpretación, influenciada totalmente por este texto, que le doy a las reflexiones
“Dicen en la India que uno muere y nace una sola vez y que morir y nacer no es lo
mismo que llegar e irse”: la referencia a la India es una referencia creada que sirve como
introducción de este escrito y plantea una distinción lingüística entre palabras que hablan
de vida y muerte. Llegar e irse son planteados como términos biológicos, mientras nacer
y morir son términos que deben ser entendidos como espirituales. Morí en Bogotá y nací
en Buenos Aires.
inocentemente con la idea de la eterna rayuela, mientras también existía un tajante corte
entre dos mundos que me hacía andar por la vida con un pie sobre cada línea demarcada”:
esta parte está inspirada en el capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortázar. Además de ser
una suerte de homenaje, también es una voz que permite hablar del punto que creo que
partió mi vida en dos: Blanka, el símbolo de la mujer que marca el inicio no sólo de una
nacimiento. Las primeras dos frases quieren hacer entender que fue algo inesperado, algo
que simplemente sucedió. El jugar inocentemente es una manera de decir que recién
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empezaba a curiosear los nuevos tiempos que vivía, un regreso a la inocencia en donde
todo era nuevo para mí y dónde no sabía muy bien lo que estaba haciendo. Los dos
mundos, mi vida vieja y nueva, todavía tenían un límite difuso, pero eran distintas y yo
ya lo sabía.
Anocheció porque tenía que anochecer. Se fue cuando apenas la estaba viendo llegar”:
que fue y eso que lo que fue me dejó. También es un momento en el que recuerdo la
impotencia de no poder parar el tiempo, de no poderme quedarme ahí por siempre. Sin
misticismo que me permitió entender que tenía que seguir andando el camino que había
recién comenzado.
fuese mío, salir al mundo a empaparme y ser fiel de mi propio espíritu”: ya con un punto
nacimiento y construcción de un nuevo yo-, este parte habla acerca de salir a explorar el
mundo con nuevos ojos, pero no sólo con los ojos que simplemente ven, sino con los ojos
que tienen una manera especial de percibir y que, como tal, también tienen criterios aún
por conocer acerca de dónde se dirigen. En pocas palabras: es la idea de unos ojos que
quieren empezar a entender cómo están viendo y por qué así y no de otra forma.
“En un segundo, eres impenetrable y nada puede tocarte. Al siguiente, sin saber
muy bien por qué, tienes el corazón latiendo y expuesto al aire. Cierras los ojos para
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parpadear y, cuando los abres, ni te imaginas lo que te has perdido. A veces es tarde y, a
veces, demasiado tarde”: esta reflexión es la primera que hablar acerca del oficio de
fotógrafo en sí. Significa que existen ciertos momentos en los cuales, de repente, un
una reflexión acerca del tiempo y de la duración de las cosas: el estímulo visual puede
durar un parpadeo o más que eso. No hay ley sobre este asunto. Hay que estar siempre
momento, todo se alinea y ocurre un instante que nunca más volverá a suceder. Un punto
en el espacio-tiempo, un punto que sólo pudo ocurrir porque todo lo demás estaba
también en él”: esta parte desarrolla más el tema del tiempo y de los estímulos. La
primera frase condensa las corrientes de pensamiento que defienden que uno es el espacio
en el que está en el tiempo presente. No es lo mismo ver una rosa cuando uno está triste
que cuando uno está feliz. La mirada también siente, también es sensible en mayor o
menor proporción dependiendo de lo que uno, como ser humano, está viviendo. Por otro
lado, nuevamente se retoma el problema de la duración, esta vez con un tono que
reconoce que cada momento, sea cual sea, es un estadio de posibilidad entre infinitas
posibilidades y que eso que está frente a los ojos es la suma de infinitas circunstancias,
decisiones y ocurrencias que nunca más van a volver a juntarse de la manera en la que
“Llegó el instante decisivo, los gloriosos tiempos del todo o nada: yo no recuerdo
el día en que llegué, pero sí el día en el que nací en este mundo. Ahora eso soy: el que
decide sobre su propia vida. El que quiere estar lleno de sí y sólo de sí”: como
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introducción al final de la reflexión, esta voz pretende dar a conocer la solución al
conflicto que se planteó al inicio del corto: la mirada aprendió a decidir qué quiere mirar
y entra a un momento en el que lo que le interesa no es saber por qué mira lo que mira,
sino contemplar lo que ella apunta para llenarse de sus propias exigencias.
“No quiero que mis memorias sean vulnerables. No voy a dejar que se vayan sin
decir adiós. No voy a cometer dos veces el mismo error. Mis memorias son lo que he
sido, lo que he querido y, ante todo, son el registro de los instantes en los que, por alguna
u otra razón, sentí que tenía al frente todo lo que quería encontrar”: finalmente, esta
declaración final marca un compromiso que ahora tengo cuando estoy detrás de una
entendida como recuerdo, como memoria e identidad, retrate de la mejor manera posible
aquello a lo que, así fuera por un momento, valió la pena dirigir la mirada.
La segunda parte fue la planeación de la parte visual del corto. Este proceso
consistió en observar una cantidad enorme de videos y fotos almacenadas por años. Fue
un recorrido de todo el material, sea personal o de trabajo, que conservo por alguna u otra
razón. El esfuerzo de lograr una sincronía entre la imagen y la voz me llevó a estar horas
y horas sentado al frente de una pantalla haciendo una selección. En general, puedo decir
que intente categorizar mi material en temas como amor, viajes, espacios, amigos y
música. Más allá de la la generalidad de los temas, encontré ciertas especificidades sobre
trabajo. Como dije en un principio, no hay una mujer a la que le haya tomado una
fotografía de la cual no haya estado enamorado cinco segundos o cinco años. Tengo
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sonrisas, poses, mujeres dormidas, mujeres desconocidas, mujeres arregladas, mujeres
recién despertándose, etc. Es más, este símbolo es el que más está presente en el material
que tengo porque puedo afirmar que las mujeres, el amor, está presente en todas las
un sitio a otro, jamás se va completo ni jamás llega completo. Lo otro es que los viajes
son siempre una salida de la cotidianidad incluso para el que vive viajando.
Parafraseando la famosa frase, creo que puedo decir que uno nunca recorre una carretera
de la misma manera.
Los otros tres temas, espacios, amigos y música, tienen un carácter distinto.
Acerca de los espacios, creo que me atrae más las proyecciones que hago en ellos. Me
gusta fantasear acerca de cómo los utilizaría yo. Los amigos y música, por otro lado, creo
que representan momentos en los cuales se deja atrás el pasado y prima el presente sobre
cualquier otra cosa. En otras palabras, una fiesta, una reunión en casa, un picnic o un
concierto exigen de toda la atención. Si bien cualquier salida a caminar tiene el potencial
de ser una experiencia, la verdad es que no todas lo son. Sin embargo, un concierto
circunstancias, que surgen experiencias memorables que suelen estar cargadas de una
gran energía.
sobre cada uno de los temas planteados en este texto. La memoria y la identidad están
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más que presentes en la planeación y producción del corto y, por lo tanto, cada una de las
reflexiones presentes en este texto pueden ser proyectadas al producto audiovisual que lo
acompaña.
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Conclusiones
Edgar Gómez Cruz para llegar hasta la imagen fotográfica. De este capítulo hay que
destacar, antes que todo, el papel de la imagen como forma de evadir a la muerte. Los
ejemplos que se utilizaron en este trabajo acerca de esta función fueron la pintura, la
escultura y la fotografía –sin embargo, se puede encontrar en todas las formas de arte
figurativo-.
de que, aunque tuvieron un gran alcance y permitieron a los antiguos cumplir con sus
deseos de vida después de la vida, fallaban por precisión en la medida que eran
fue un instante. Debido al anterior límite, la fotografía entró cumplir esta función –la
función indexical- como el arte que, por excelencia, es capaz de capturar cada detalle
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En este capítulo también se inició la crítica a la idea defendida desde el positivismo y el
demostró que el papel del ser humano que está detrás de la cámara fotográfica es un
determinante en cada obturación en la medida que es este el que toma decisiones acerca
de lo que merece la pena ser retratado y cómo y, por lo tanto, limita o potencializa los
mensajes visuales que cada fotografía tiene. El papel del ser humano y la habilidad de
este, entonces, son elementos que no pueden ser abstraídos de los estudios de la
fotografía en la medida que son estos los que, finalmente, determinan el contenido que
medio de un recorrido histórico, se logró rastrear que el uso inicial de la fotografía era la
como función hacer un recuerdo. Sin embargo, a medida que la presencia de cámaras
fotográficas se ha ido incrementando a lo largo y ancho del mundo, los usos de esta
fotografía ya no es posible otorgarle únicamente el carácter ritual que solía primar, sino,
En el capítulo acerca de la memoria y su relación con la fotografía, por medio del mito
del auriga y los caballos expuesto por Platón en el Fedro, se inició con una reflexión
experiencia del recordar: a saber, el que recuerda es capaz de divisar las grandes cosas
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nuevamente. Esta experiencia inicia con el encuentro con algo o alguien hermoso que es
capaz de transportarnos al momento en el que volábamos con los dioses por los cielos.
A partir de este mito, inicia una reflexión acerca de qué es lo que recordamos cuando
recordamos. En esta parte del trabajo se profundizó acerca de lo que puede decir una foto
fotografía permite percibir una gran cantidad de engranajes sociales como procedencia,
tipo de memorias no necesariamente colectivas (en el sentido que pueden dejar a un lado
Tras el capítulo acerca de la memoria, fue posible pasar a hablar de identidad. En esta
parte del trabajo, se profundizó en la idea de que las fotografías nos dicen cómo
puede hacer que nos relacionemos con él. En otras palabras, no sólo se trata de saber que
crecimos en un sitio, sino en percibir cómo fuimos mientras estábamos allá. En esta
medida, una fotografía no sólo nos permite reconocer lo que fuimos, sino también las
Los ejemplos propuestos en el texto, además de los que fueron denominados rasgos de
origen, fueron los rasgos físicos, los gustos y las actividades. Tener una fotografía en la
que uno se percibe como un ser diferente al que es hoy en día, permite percibir un camino
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que que ha sido recorrido desde ese entonces. El ejemplo canónico de una fotografía de
juventud de alguien que ahora es un gran empresario: el paso de camisetas a corbata. Sin
embargo, más allá de una concepción moralizadora acerca de si usar ahora corbata es una
evolución, el personaje debe reconocerse como un él mismo que también fue y que ha
cambiado.
Adicionalmente, en este capítulo fue posible el desarrollo de un tema que estuvo presente
desde mucho antes: las redes sociales. Utilizando la identidad como algo perceptible en
una fotografía, se introdujo la noción de cómo queremos ser vistos -lo cual también dice
mucho acerca de cómo nos vemos y cómo queremos ser y, por lo tanto, hace parte
también de la identidad- para ser un análisis acerca de la relación existente entre redes
Tomando como punto de partida la reflexión acerca de qué es lo que significa una foto de
perfil en una red social, se llegó a concluir que una foto de perfil no sólo se trata acerca
de una representación física, sino de personalidad. Las redes sociales, como plataforma
lenguaje visual y, en esta medida, una foto de perfil es una forma de comunicar al mundo
la identidad con la cual queremos ser vistos. También se reflexionó acerca de las
reacciones que despiertan estos mensajes visuales y acerca de los vínculos y el papel de
memoria colectiva que pueden nacer a partir de las fotografías publicadas en estos
espacios.
Por último, tras el recorrido reflexivo y teórico realizado a lo largo de todo el trabajo, se
formuló la idea de un producto audiovisual que contemplara cada uno de los puntos
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desarrollados a nivel conceptual y en el cual se explora en lenguaje visual las principales
fotografía le permite a aquel que está detrás de una cámara fotográfica tener un registro
él el que toma las fotos, le permite saber cuáles son las cosas que él destaca sobre otras y,
permite un registro acerca de los momentos que, de alguna u otra forma, lo han llevado a
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Bibliografía
Baudrillard, Jean. (1996). Videosfera y sujeto fractal. Madrid, España: Editorial Cátedra.
Brea, José Luis. (2010). Las tres eras de la imagen: imagen-materia, film, e-image.
Cortázar, Julio. (2016). Rayuela. Bogotá, Colombia: Penguin Random House Grupo
Editorial.
Gómez Cruz, Edgar. (2012). De la cultura Kodak a la imagen en red: una etnografía sobre
Recuperado de [Link]
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