Amenazas de productos sustitutos.
‘’Los productos sustitutivos son aquellos productos o servicios que no son
exactamente igual al tuyo, pero pueden verse como una alternativa factible en la
decisión de compra. Un producto sustitutivo de unas vacaciones en la playa es, por
ejemplo, un tour turístico por ciudades monumentales. Realmente, la segunda oferta
de ocio no comparte prácticamente ninguna característica con la primera, pero
puede suponer una alternativa para aquellos clientes que no aprecian las
vacaciones de playa como una opción ineludible. Por tanto, los productos
sustitutivos son competidores de “segundo orden”, pero que pueden convertirse en
un gran problema de competencia si nuestro producto no tiene un valor añadido
para nuestros clientes.’’
En situaciones de crisis la amenaza de los productos sustitutivos se
incrementa porque pueden suponer una alternativa de compra más económica para
nuestros clientes (en caso de que los productos sustitutivos sean más caros o
inaccesibles es evidente que no son una amenaza).
Hay varios factores que pueden incrementar la amenaza de los productos
sustitutivos. El principal es la percepción de los clientes de que ambos productos (el
tuyo y el sustitutivo) no se diferencian en la solución de una necesidad. Por ejemplo,
si necesito irme de vacaciones con mi familia y no tenemos preferencia por el
destino, un viaje a París o uno a la playa pueden ser sustitutivos el uno del otro.
Otro de los factores que incrementan la amenaza de los productos sustitutivos es la
facilidad que tenga el cliente para acceder a ambos productos (el tuyo y el
sustitutivo). Si la diferencia entre irme a París o a la playa es solo escoger entre dos
paquetes de viajes en una web, es fácil que decida entre esas dos opciones. Sin
embargo, si irme a París implica renovar el pasaporte y comprar unas maletas
nuevas puede que descarte esa opción.
Cómo reducir la amenaza de los productos sustitutivos; La mejor forma de reducir
la amenaza de los productos sustitutivos es aumentar la percepción del valor
añadido por parte de los clientes e incrementar la fidelidad de los mismos a nuestra
oferta comercial. La marca suele ser el elemento de diferenciación más efectivo
para evitar que productos sustitutivos se puedan convertir en una competencia
amenazante. Gracias a la construcción de una marca solida las empresas pueden
obtener un grado de diferenciación de sus productos suficientemente grande como
para contrarrestar la competencia. El Marketing y la Publicidad refuerzan esa
diferenciación gracias al posicionamiento y a los programas de fidelización de los
clientes. La innovación también suele ser un factor determinante para evitar la
amenaza de los productos sustitutivos, puesto que los clientes valoran el esfuerzo
por mejorar y por ofrecer siempre la mejor solución a sus necesidades insatisfechas.
Los productos de la canasta básica de Diconsa
En el caso de los productos alimenticios, se busca que tengan un alto valor nutritivo.
La canasta básica incluye: maíz, frijol, arroz, azúcar, harina de maíz y de trigo, aceite
vegetal comestible, atún, sardina, leche en polvo, chiles enlatados, café soluble, sal
de mesa, avena, pasta para sopa, chocolate en polvo, galletas marías y de
animalitos y lentejas.
También incluye productos básicos de higiene como jabón de lavandería y de
tocador, papel higiénico, detergente en polvo y crema dental.