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¡Bienvenidos Al Primer Módulo Del Curso Justicia Abierta!: Objetivos

Este documento presenta una introducción al curso de Justicia Abierta. Explica que la justicia abierta utiliza datos abiertos para mejorar el acceso a la justicia y la transparencia del sistema judicial. Define los datos abiertos como datos públicos que están disponibles en formatos electrónicos y de código abierto, y con licencias que permiten su uso y reutilización sin restricciones. El documento también analiza los desafíos de la justicia abierta y cómo los datos abiertos pueden superar las limitaciones de las leyes de transparencia tradicional
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¡Bienvenidos Al Primer Módulo Del Curso Justicia Abierta!: Objetivos

Este documento presenta una introducción al curso de Justicia Abierta. Explica que la justicia abierta utiliza datos abiertos para mejorar el acceso a la justicia y la transparencia del sistema judicial. Define los datos abiertos como datos públicos que están disponibles en formatos electrónicos y de código abierto, y con licencias que permiten su uso y reutilización sin restricciones. El documento también analiza los desafíos de la justicia abierta y cómo los datos abiertos pueden superar las limitaciones de las leyes de transparencia tradicional
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Introducción

¡Bienvenidos al primer módulo del curso Justicia Abierta!


Este módulo te servirá de introducción a la justicia abierta.
Comenzaremos con una breve reflexión sobre cómo se ha
buscado el acceso a la justicia a través de leyes de
transparencia y libertad de información. Posteriormente,
exploraremos las formas específicas en que se pueden
utilizar los datos abiertos en entornos judiciales, haciendo
referencia a proyectos de justicia abierta en curso alrededor
del mundo.
Finalmente, analizaremos los desafíos clave a los que es
probable que se enfrenten los enfoques de justicia abierta, los
cuales serán retomados en los módulos posteriores.
Objetivos:
Con el fin de entender la justicia abierta y su potencial, este
módulo te ayudará a:
1. Identificar las principales características de los datos
abiertos, así como la importancia de las leyes y política en
relación a ellos.
2. Distinguir los datos abiertos de transparencia
tradicional.
3. Evaluar los elementos fundamentales que permiten
dimensionar a los datos abiertos como una herramienta
poderosa en el TEPJF.
Estructura modular:
 1.1 El acceso a la justicia mediante las leyes de
transparencia
 1.2 ¿Qué son los datos abiertos?
 1.3 ¿Cómo difieren los datos abiertos de la
transparencia o la libertad de información?
 1.4 La propuesta de valor, ¿por qué son importantes
los datos abiertos?
 1.5 Datos abiertos para la justicia abierta
 1.6 Desafíos clave de los enfoques de justicia abierta
Antes de comenzar, te invitamos a analizar el siguiente
video, en el que Dinorah Cantú- Pedraza, coordinadora, The
GovLab Academy, nos da la bienvenida y expone
información relevante para este primer módulo.
1.1 El acceso a la justicia mediante las leyes de transparencia

El acceso a la justicia es un pilar clave de una sociedad


democrática. Mediante foros civiles, penales, administrativos
y otros, los sistemas de justicia permiten que las personas
entiendan y hagan valer sus derechos - derechos que
deberían ser predecibles, efectivos, no discriminatorios y
responsables.[1]
La importancia del acceso a la justicia es subrayada por una
de las metas clave del Objetivo 16 de Desarrollo Sostenible
de las Naciones Unidas, que pretende “promover el estado de
derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la
igualdad de acceso a la justicia para todos” para el año 2030.
[2]
Durante mucho tiempo, defender el ‘derecho a saber’ de la
comunidad respecto de cómo funciona su gobierno ha sido
una forma clave de brindar acceso a la justicia. Actualmente,
plasmado en leyes de transparencia como la legislación de
libertad de información promulgada por más de cien países,
se ha otorgado validez legal al derecho a saber. Al requerir
que los gobiernos brinden acceso a la información,
organizaciones transnacionales de la sociedad civil como
Transparencia Internacional e incluso la propia ciudadanía
han podido denunciar injusticias y hacer responsables a las
instituciones públicas.
Las organizaciones de justicia desempeñan un papel crucial
en esto, lo que incluye aplicar leyes de transparencia. Sin
embargo, ampararse solo en las leyes de transparencia es
insuficiente, al menos de dos maneras principales.
En primer lugar, obtener información a través de estas leyes
puede tener varias desventajas. Específicamente, puede ser:
o Lento y conflictivo pedir y obtener información
o Necesario saber de antemano qué información solicitar
o Un proceso que genera información que está incompleta
y sujeta a ediciones, y
o Un enfoque basado en papel donde la información se
proporciona impresa y solo se pone a disposición de la
persona que la solicitó.
Esto hace que la información sea difícil de obtener y, cuando
se recibe, suele ser de uso limitado.
En segundo lugar, se pierde la oportunidad para que las
organizaciones de justicia sean más que simples
administradores pasivos de las leyes de transparencia cuando
un poder judicial más abierto podría mejorar proactivamente
el acceso a la justicia.
Esto nos lleva a una conclusión simple : si queremos mejorar
la administración de justicia, la base debe ser una
información más abierta y mejor. Es importante destacar que
esto incluye información sobre el funcionamiento del propio
poder judicial, que generalmente no está sujeto a la ley de
libertad de información y las leyes relacionadas.
Figura 1.1: Un documento del FBI anteriormente
confidencial que describe las actividades políticas del
músico de Los Beatles John Lennon.[3] La información
obtenida bajo leyes de transparencia suele recibirse en
papel e igualmente editada, lo que la hace de uso limitado.
Aquí es donde entra la justicia abierta. Arraigada en el
movimiento más amplio para facilitar y publicar todos los
datos que recopilan las instituciones públicas, la justicia
abierta puede hacer más inteligibles el funcionamiento e
impacto de nuestros procesos judiciales. También puede
brindar herramientas que ayuden a los gobiernos, a las
organizaciones de la sociedad civil y a la ciudadanía por
igual a crear nuevas oportunidades de mejora. Así,
comenzamos nuestra discusión sobre la justicia abierta
explorando esta política subyacente conocida como datos
abiertos.
1.2 ¿Qué son los datos abiertos?

Los datos abiertos son una nueva forma de publicar


información para fomentar la colaboración. El término
“datos abiertos” tiene un significado preciso que se relaciona
tanto con el contenido como con el formato de los datos. No
se trata de cualquier dato que se publica en línea. Para
realmente ser “datos abiertos”, deben estar abiertos tanto
técnicamente como legalmente.
A continuación, se desarrollan las tres dimensiones que
deben cumplir los datos abiertos:

1. Datos técnicamente abiertos


Para que los datos estén abiertos en el sentido técnico, deben
estar publicados en un formato electrónico legible por
máquina.[4] Si bien los seres humanos pueden leer y
comprender datos representados como texto, imágenes y
gráficos siempre que sean legibles, existe un rango limitado
de representaciones que pueden interpretar las
computadoras. Por ejemplo, escanear una copia impresa de
un gráfico te permitiría manipularla o reproducirla como
imagen utilizando una computadora, pero no procesar ni
manipular los datos que muestra el gráfico. Algunos
ejemplos de formatos legibles por máquina para almacenar
datos son XML, JSON y CSV.
La legibilidad por máquina es importante para el uso abierto
porque permite que los usuarios y usuarias exporten datos a
un software que puede utilizarse para analizarlos,
transformarlos y redistribuirlos. No obstante, gran parte de la
información distribuida por los gobiernos o proporcionada
en sitios web gubernamentales, como documentos
escaneados y copias impresas en papel, no es legible por
máquina. Así, estos datos son de uso limitado para analistas
y personas comunes por igual, ya que tareas tan rutinarias
como buscar una estadística determinada o tan intensas como
ejecutar análisis complejos ocupan más tiempo y recursos de
lo que lo harían de otra forma.
Idealmente, los datos abiertos también deberían publicarse
en formatos abiertos. Un formato abierto significa que los
datos se publican de tal forma que los usuarios y usuarias
pueden descargarlos con diversas herramientas y sin
necesidad de un software propietario. En la medida en que
sea práctico, los datos abiertos deberían publicarse en un
formato que los usuarios y usuarias puedan procesar
utilizando herramientas de libre disposición y de código
abierto. Por ejemplo, un archivo de texto CSV es preferible a
uno XLS porque este último requiere que el usuario o la
usuaria tenga una suscripción a Microsoft Office para
procesar los datos, de modo que no está completamente
“abierto” en el sentido técnico.[5]

[Link] abiertos en términos jurídicos


Para que los datos estén abiertos en el sentido jurídico, deben
publicarse según un marco jurídico con pocas restricciones
sobre el uso o la redistribución de los datos. Esto adopta la
forma de una licencia que expresa las condiciones conforme
a las cuales se pueden usar los datos. Si bien un enfoque es
crear una licencia hecha a medida específicamente para tus
datos, existen varias licencias de datos estándares que
formulan los términos de uso de los datos de manera más
general. Usar una licencia estándar puede reducir los costos
legales de publicar datos abiertos y, ya que los usuarios y
usuarias están más conscientes de los términos de una
licencia estándar, tener como resultado un mayor uso de los
datos.[6] Según Licensing Data: A Practical Guide de Naomi
Korn y Charles Oppenheimer, algunas licencias abiertas
populares son:
o Las licencias Creative Commons que implican una línea
base de derechos de uso, incluida la capacidad de
copiar, reutilizar y reproducir datos (con atribución a su
creador). Estas licencias se pueden personalizar aún
más con “elementos” de licencia que especifiquen si los
datos se pueden usar con fines comerciales o para crear
productos que deriven de los datos originales.
o CC0 (CC cero) es una categoría de licencias Creative
Commons. Permite que se faciliten conjuntos de datos
directamente al dominio público, lo que significa que
los datos se pueden modificar y utilizar sin restricciones
de derechos de autor. Ya que proporcionan un uso, una
reutilización y una redistribución ilimitados, las
licencias CC0 suelen considerarse un modelo ideal para
los datos abiertos.
o Open Data Commons (ODC) ofrece tres licencias
abiertas. Las Licencias Abiertas de Bases de Datos
(Open Database Licenses) permiten la reutilización y
redistribución, con la advertencia de que se debe
realizar la atribución a la fuente de los datos y que
cualquier obra pública producida utilizando los datos
debe compartirse bajo la misma licencia como parte de
la política “Compartir Igual”. La licencia ODC
Atribución es similar, pero sin el requerimiento
Compartir Igual. La Licencia Dedicación de Dominio
Público (Public Domain Dedication License) es
compatible con la licencia CC0, permitiendo la libre
utilización en el dominio público.
o La Licencia Open Government apunta a permitir la
reutilización de información gubernamental. Permite
usar, reutilizar y redistribuir información con
atribución, aunque con una cláusula específica de no
refrendo que declara que el propietario de la licencia no
avala ningún uso en particular.
Nuestro objetivo no es respaldar ni recomendar ninguna de
estas licencias, sino que presentarte algunas de las vías
disponibles para cumplir con la definición legal de datos
abiertos. La licencia adecuada para ti dependerá del
propósito de tu proyecto de datos, de las prácticas estándares
de tu organización y de la fuente de los datos que estás
publicando.

3. Datos abiertos no discriminatorios


Una tercera dimensión es que los datos abiertos deben ser no
discriminatorios. Esto significa que los datos son
universalmente accesibles, con pocos obstáculos para el
acceso, si es que los hay. Para preservar el anonimato de los
usuarios y usuarias, y asegurar un acceso fácil y conveniente
a la información, no se debe requerir el registro, la
verificación ni la autenticación de una cuenta para acceder a
los datos abiertos.[7] La no discriminación se refiere tanto a
cuestiones legales como técnicas: los términos del servicio
deben redactarse de tal forma que los usuarios y usuarias no
tengan que probar quiénes son ni justificar sus intenciones
para acceder a los datos, y los portales de datos en sí deben
estar diseñados para que su uso sea lo menos prohibitivo
posible en términos de tiempo y costo.

Existen tres dimensiones básicas de los datos abiertos, datos


técnicamente abiertos, datos abiertos en términos jurídicos y
datos abiertos no discriminatorios.
1.3 ¿Cómo difieren los datos abiertos de la transparencia o la libertad de
información?
La legislación que regula el acceso a la información
gubernamental se remonta a 1766, cuando Suecia aprobó la
primera ley de libertad de prensa del mundo. Los datos
abiertos surgen de una tradición legal de transparencia más
reciente marcada por la aprobación de Estados Unidos de la
Ley de Libertad de Información de 1966, a la que siguió la
aprobación de leyes de libertad de información de países de
todo el mundo en las décadas de 1980, 1990 y comienzos de
2000. Sin embargo, los datos abiertos son diferentes de
varias formas importantes.[8]

Figura 1.2: Acceso a la justicia mediante la transparencia


versus justicia abierta.
En el siguiente cuadro comparativo se visualizan las
diferencias funcionales entre leyes de transparencia y
libertad de información y datos abiertos:

Libertad de
Pregunta eje Datos abiertos
información
Acceso a la información,
¿De qué se trata? Innovación y compromiso público
o el "derecho a saber"
Información sobre el gobierno e
¿Qué tipo de Información sobre cómo
información que el gobierno recopila
formación incluye? funciona el gobierno
sobre otros temas u organizaciones
Como una herramienta Para resolver problemas públicos,
Cómo se utiliza la para apoyar los intereses empoderar a la ciudadanía, crear
información? comerciales de las oportunidades y mejorar las funciones d
corporaciones gobierno
¿Qué pregunta
¿Qué datos se deben
responden sus ¿Cómo se deben publicar los datos?
publicar?
incipales rectores?
Líderes cívicos/as, programadores/as,
Periodistas, grupos de informaticos/as, analistas de datos,
¿Quién participa
"vigilancia" y investigadores/as, académicos/as,
principalmente?
corporaciones organizaciones sin fines de lucro,
corporaciones y otros
Cómo accede a la Presentando una Accediendo a un sitio web público y
información el solicitud formal ante el descargando un conjunto de datos que e
uario o la usuaria? organismo rector gobierno ya publicó
Tabla 1: Leyes de transparencia y libertad de información y
datos abiertos.

En esencia, la transparencia tiene que ver con el acceso a


la información. El concepto tradicional de transparencia se
basa en la idea de que la ciudadanía en una sociedad
democrática tiene derecho a conocer el funcionamiento
interno de su gobierno y, por ende, a pedirle cuentas. Si la
transparencia se concibe en términos del flujo de
información, se enfoca más en los flujos de salida de
información desde el gobierno hasta observadoras y
observadores externos[9] y suele centrarse en las acciones
del gobierno en sí.
En cambio, publicar información como datos abiertos tiene
que ver con la innovación y el compromiso público. Esto
incluye tanto el escrutinio de los datos por parte del público
como la colaboración con el público y la sociedad civil para
usar los datos con el fin de entender mejor y solucionar
problemas. Además, puede incluir un rango mucho más
amplio de información que tan solo el funcionamiento del
gobierno - puede integrar toda la información que recopila el
gobierno.
Ejemplo de aplicación: Esto podría contener información
como la que el gobierno recopila de empresas en su rol de
regulador o estadísticas sobre la economía y la sociedad que
recopila en su rol de formulador de políticas e investigador.
Las características únicas de los datos abiertos.

Figura 1.3: Las características únicas que hacen valiosos a


los datos abiertos

Mientras la transparencia tradicional, como la ley de libertad


de información, promueve el discurso deliberativo sobre lo
que hizo el gobierno, los datos abiertos anticipan lo que las
instituciones y la ciudadanía pueden hacer juntas para crear
valor de distintos tipos.
La transparencia describe un proceso para identificar qué
datos publicar, los datos abiertos describen un conjunto de
estándares tecnológicos que determinan cómo publicar
información para que pueda ser usada y analizada por otros y
otras.
La libertad de información se basa en derechos, los datos
abiertos son impulsados por la tecnología. Como resultado,
los/las activistas de la libertad de información suelen
provenir de la comunidad de buen gobierno o derechos
humanos. Los/las activistas de datos abiertos, al menos en
los comienzos del movimiento, solían ser “hackers
cívicos/as” que conocían la tecnología y aportaban un
conjunto diferente de habilidades y enfoques.
1.4 La propuesta de valor, ¿por qué son importantes los datos abiertos?
Figura 1.4: Las diversas áreas en las que los datos abiertos
están teniendo impacto.

Los datos abiertos son importantes por varios motivos, en


primer lugar, una mayor disponibilidad de los datos
adecuados puede permitir que todos y todas midan el
desempeño anterior, detecten problemas en tiempo real y
predigan futuras ocurrencias.
Abrir datos del gobierno local sobre obras públicas en
Zanesville, Ohio, por ejemplo, reveló un patrón de cincuenta
años de provisión discriminatoria de servicios de
abastecimiento de agua. Si bien el acueducto de la ciudad de
Zanesville permitía que el resto del Condado de Muskingum
tuviera acceso a agua limpia, los y las residentes del área
predominantemente afroamericana de Zanesville, Ohio solo
podían usar agua de lluvia contaminada o conducir a la torre
de agua más cercana y llevar agua de vuelta a sus hogares en
un camión. Abrir los datos ayudó a los abogados y abogadas
que entablaron una demanda exitosa de derechos civiles
contra Zanesville en 2008.[10]
Asimismo, Mejora tu Escuela, creado por el Instituto
Mexicano para la Competitividad (IMCO), publica datos
sobre el sistema de educación de México. Publicar datos
sobre los gastos y el desempeño escolar permite que
observadores y observadoras independientes detecten
fraudes y corrupción, y aboguen por un cambio. En 2014, un
informe de IMCO reveló que más de 1.400 docentes en
nóminas de escuelas públicas supuestamente tenían más de
100 años de edad (y la mayoría tenía el mismo cumpleaños)
y muchos/as ganaban más de US$ 15.000 al mes - más que
el presidente de México. Muchos/as otros/as docentes
supuestamente trabajaban en “escuelas fantasma” que no
estaban registradas y, por ende, posiblemente no existían,
mientras que otra escuela con solo un estudiante lograba
emplear a seis miembros del personal, cuyos salarios
combinados totalizaban más de US$ 6.500 al mes. Si bien el
gobierno inicialmente afirmó que estas incoherencias se
debían a un error administrativo, el escrutinio de los medios
ayudó a incitar una reforma y una transferencia de la
responsabilidad por la educación de los estados al gobierno
federal.[11]

Figura 1.5: Oportunidades y posibles acciones de las


colaboraciones de datos.
En segundo lugar, y esto es algo exclusivo de los datos
abiertos, al ser libremente reutilizables, permiten la
resolución colaborativa de problemas entre los gobiernos,
entre el sector público y el privado, y con organizaciones sin
fines de lucro y universidades. Estas comunidades de
“colaboraciones de datos” promueven la formulación de
políticas basadas en evidencia y la co-creación de soluciones
a problemas complejos.
Estas oportunidades para colaborar no se han limitado al
sector público. Muchas de estas colaboraciones de datos
abiertos se han hecho posibles porque la industria privada
abrió sus propios datos para el beneficio privado y el bien
público. Las empresas incluso han empezado a participar en
la “filantropía de datos corporativos”, donde empresas
publican conjuntos de datos como datos anonimizados de
viajes compartidos de clientes para la colaboración externa.
[12] Twitter donó datos a la Universidad de Wollongong en
Australia para permitir la creación de un mapa de acceso
público en tiempo real de las condiciones de inundaciones en
Yakarta, permitiendo a los/las residentes de Yakarta
monitorear inundaciones y crear planes de emergencia
individuales.[13] En Costa de Marfil y Senegal, Orange
Telecom anonimizó datos de llamadas de clientes y los
entregó a investigadores e investigadoras que los usaron para
predecir cómo viajan las enfermedades y los parásitos
transmitidos por el agua.[14]
Figura 1.6: ¿Qué son los datos sin la colaboración?

A parte de esto, los datos abiertos también


están empoderando a la ciudadanía para que tome el
control de su vida y exija un cambio al permitir una toma de
decisiones más informada y establecer nuevas formas de
movilización social.
Ahora, la ciudadanía puede reunirse, discutir e identificar
problemas virtualmente mediante el uso de tecnologías de la
información y la comunicación, y las redes sociales.
Finalmente, esta movilización puede llevar a acciones en el
mundo real. Durante la “Primavera Árabe,” ciudadanos y
ciudadanas de Egipto, Libia, Túnez y otros países del Medio
Oriente y el Norte de África usaron Facebook, Twitter,
YouTube y SMS para crear redes, compartir historias de
actos ilícitos gubernamentales y organizar protestas que
explotaban el descontento subyacente, eventualmente
conduciendo a la destitución de dictadores en esos países.
[15] Asimismo, durante la iniciativa Rahvakogu (“Asamblea
Popular”) en Estonia, la ciudadanía se reunía de forma
digital para exponer sus quejas sobre las leyes de
financiación de campañas del país en una plataforma de
peticiones en línea. El proceso de reformas
predominantemente en línea que esta movilización
desencadenó, eventualmente condujo a la aprobación de tres
leyes nuevas que abordaban los problemas que la ciudadanía
había planteado.[16]
En el proyecto GotToVote! de Kenia, se usaron datos
gubernamentales disponibles para crear un sitio web con el
objetivo de mejorar la participación electoral. Esto implicó
usar un software para recopilar datos de sitios
gubernamentales a los que era difícil acceder y volver a
publicarlos en un sitio externo simple creado para ese fin,
ayudando a posibles votantes a sortear el, a veces, complejo
mundo de los procedimientos de registro. Ya que este
proyecto utilizaba tecnología de código abierto, el sitio
original se desarrolló de la noche a la mañana prácticamente
sin costo y, desde entonces, ha sido replicado en varios otros
países africanos.[17]
Figura 1.7: La plataforma GotToVote implementada
durante las elecciones de Kenia de 2017.

Ahora, organizaciones globales también están asumiendo el


compromiso con los datos abiertos. Tanto el Banco Mundial
como las Naciones Unidas se han comprometido a abrir sus
propios datos y ponerlos a disposición.[18] La ONU
considera los datos abiertos una herramienta clave en el
esfuerzo para lograr y medir los avances en los Objetivos de
Desarrollo Sostenible, el programa de derechos humanos y
desarrollo adoptado por 130 países en 2016.[19]
Uso de los datos abiertos
Como puedes ver, quienes trabajan con datos abiertos, tanto
dentro como fuera del gobierno, pueden dar uso a los datos
de diversas formas. Algunas de las actividades que podrías
realizar como resultado del acceso a datos abiertos son:
o Realizar una evaluación comparativa de procesos
gubernamentales para medir el éxito y conformar
análisis comparativos.
o Identificar áreas críticas que requieren intervenciones.
o Trazar estrategias para una asignación de recursos más
focalizada y basada en evidencia.
o Visualizar datos para hacer más comprensibles sus
percepciones a públicos no expertos.
o Acumular y fusionar datos con otras fuentes para
brindar una visión más multifacética de problemas
actuales o intervenciones gubernamentales.
o Usar datos abiertos como materia prima para apoyar un
desafío respaldado por premios.
o Comenzar un nuevo negocio utilizando datos abiertos.
Figura 1.8: Las áreas globales de impacto de los datos
abiertos.
1.5 Datos abiertos para la justicia abierta

Los argumentos para los datos abiertos son convincentes. No


obstante, el poder judicial ha sido tradicionalmente la rama
de gobierno más aislada del movimiento más amplio de
gobierno abierto,[20] ya que las reformas han tendido a
llevarse a cabo en los poderes legislativo y ejecutivo.
Las deliberaciones de jurados, los procesos de nombramiento
judicial y, en algunos casos, los juicios se llevan a cabo a
puertas cerradas. Las leyes que prohíben cámaras y aparatos
de grabación han limitado el acceso de los medios a los
procesos judiciales y su cobertura.[21] Además, como
señalamos anteriormente, la Ley de Libertad de Información
y las leyes relacionadas en todo el mundo no suelen aplicarse
al poder judicial. De hecho, “en el poder judicial, [la
clandestinidad] es vista a menudo como algo esencial para la
ética adecuada más que como una amenaza a ella”.[22]
Está claro que hay buenos motivos para mantener un cierto
grado de separación entre el poder judicial y el público en
general. Se requiere cierta reserva para defender los derechos
de las personas a la privacidad. Los principios de debido
proceso, imparcialidad e independencia promueven la idea
de que el poder judicial debe estar aislado de la opinión
pública para que los tribunales no estén sesgados por ella.
Esta tradición de reserva y aislamiento ha convertido al
poder judicial en una de las instituciones menos dispuestas a
publicar información y en la más reticente a los esfuerzos
que la obligarían a hacerlo.[23]
Sin embargo, esta cultura está cambiando. De los 24
proyectos de justicia basados en datos abiertos que se
implementaron como parte de compromisos asumidos en el
plan de acción de la Alianza de Gobierno Abierto (OGP,
Open Government Partnership), 18 se llevaron a cabo entre
2015 y 2017.[24] Además, a medida que los datos abiertos
se hacen más comunes, líderes emergentes como Francia,
Canadá, México, Uruguay, Corea del Sur y Filipinas están
cuestionando el dominio de precursores de datos abiertos
como el Reino Unido y Estados Unidos.[25] Conforme
algunas instituciones judiciales van abriendo sus datos
exitosamente al escrutinio externo, es posible que muchas
más las sigan.
En Argentina, revelaciones sacadas a la luz por proyectos
como Concursos Transparentes han culminado en la creación
de un portal institucionalizado de datos abiertos permanente
y un protocolo interjurisdiccional para obtener estos datos.
El Registro Central de Eslovaquia también facilita datos
sobre todas las acciones de contrataciones públicas para
mejorar la rendición de cuentas y eliminar la corrupción.
La Colaboración de Datos de Chicago (Chicago Data
Collaborative) usa datos obtenidos de diversas instituciones
públicas, entre ellas, el Departamento de Policía de Chicago,
la Fiscalía del Estado de Illinois y la Cárcel del Condado de
Cook para organizar y transformar datos con el objetivo de
crear una visión más integral del sistema de justicia penal de
Chicago. Esta colaboración incluye salas de prensa,
académicos/as e investigadores/as sin fines de lucro.[26]

Figura 1.9: El sitio de datos abiertos de la Colaboración de


Datos de Chicago proporciona datos sobre el sistema de
justicia penal de la ciudad.
En Kenia, Open Duka aloja datos abiertos sobre licitaciones
y contratos gubernamentales, permitiendo a los usuarios y
usuarias crear visualizaciones de las relaciones entre
personas, organizaciones y el gobierno. La información
sobre estas conexiones empodera a investigadores e
investigadoras, además de los medios, para realizar análisis
que pueden destapar casos de corrupción, lo que también
ayuda a la ciudadanía a tomar decisiones inteligentes sobre
transacciones de terrenos.
En Lituania, Atviras Teismas se desarrolló en colaboración
con Transparencia Internacional utilizando datos
proporcionados por el gobierno.
Figura 1.10: La plataforma Open Duka de Kenia
proporciona datos sobre contratos, negocios de terrenos y
otras relaciones entre personas, organizaciones y el
gobierno.

Mediante la Iniciativa de Justicia Basada en Datos (DDJI,


Data-Driven Justice Initiative) del expresidente Barack
Obama, la Casa Blanca se asoció con 129 comunidades para
provocar reformas con una base empírica. La iniciativa se
centraba en el uso de datos abiertos para cubrir brechas de
conocimiento en los diversos organismos de justicia. Esto
permitió a funcionarios y funcionarias del sector público
identificar problemas y realizar reformas a sus sistemas de
justicia penal para reducir sentencias de cárcel innecesarias.
Por ejemplo, el Condado de Miami-Dade, Florida analizó
una combinación de datos abiertos y datos personales de los
sistemas de salud y justicia penal del condado. Su
descubrimiento fue que solo noventa y siete personas con
enfermedades mentales graves representaban US$ 13,7
millones en servicios entre 2010 y 2014, eso le permitió al
condado crear intervenciones focalizadas que redujeron los
costos en US$ 12 millones.[27]

El poder judicial ha sido tradicionalmente la rama de


gobierno más aislada del movimiento más amplio de
gobierno abierto, ya que las reformas han tendido a llevarse
a cabo en los poderes legislativo y ejecutivo.
1.6 Desafíos clave de los enfoques de justicia abierta

Uno de los principales desafíos al que probablemente te


enfrentes al usar datos abiertos para mejorar tu institución de
justicia es abrir suficientes datos y poder usarlos de forma
efectiva.
A pesar del creciente movimiento de datos abiertos a nivel
mundial y su impacto en el pensamiento tecnológico y
cooperativo, la gran mayoría de los datos permanece sin
abrirse. Un estudio del Barómetro de Datos Abiertos de
1.725 conjuntos de datos que abarcan 115 países observó
que casi el 90 % de los conjuntos de datos prioritarios se
mantenía cerrado. Solo el 7 % de los datos que recopilan los
gobiernos están completamente abiertos, solo uno de cada
dos conjuntos de datos es legible por máquina y solo uno de
cada cuatro conjuntos de datos tiene una licencia abierta.[28]

Figura 1.11: ¿Cuántos datos se han abierto?


La falta de disposición, los desafíos para la gestión de
riesgos y los costos son todos obstáculos significativos que
se deben superar. A continuación, se desarrollan cada uno de
ellos.
o La falta de disposición
El principal desafío para implementar un proyecto de datos
abiertos es la falta de disposición por el lado institucional. Si
bien la falta de voluntad política es un problema dominante
para cualquier proyecto de datos abiertos, los tribunales y
fiscales en particular son reticentes a publicar sus datos.
Puede ser difícil lograr que las instituciones acepten la
propuesta de valor de los datos abiertos, dados los riesgos,
compromisos de tiempo y costos involucrados. Los
gobiernos pueden tener otras prioridades que creen que
justifican más tiempo y atención que la publicación de datos
abiertos. Además, en caso de que el gobierno en cuestión sea
corrupto o actúe de mala fe, rechazar una propuesta de datos
abiertos puede ser una conclusión previsible, ya que puede
exponer los propios actos de corrupción que está intentando
ocultar.
En caso de que una administración política sí acepte un plan
de acción de datos abiertos, un problema persistente es que
la voluntad política también es un recurso heterogéneo y
efímero. Un gobierno que aboga por los datos abiertos en
algunas áreas puede desear no divulgar información
vergonzosa o polémica en otras. Por ejemplo, mediante la
práctica manipulativa denominada “openwashing” (dar una
falsa imagen de apertura) por los escépticos del gobierno, los
gobiernos solo abren datos que se consideran no conflictivos
o convenientes de publicar.
Para el poder judicial, esto podría significar publicar solo las
decisiones que no son polémicas, los registros que hacen que
los tribunales parezcan ser prácticos y justos, y solo los
currículums de candidatos y candidatas judiciales con
cualificaciones altas. Esto puede permitir que la institución
parezca ser proactiva y abierta a la transparencia, a la vez
que retiene la información más impactante o reveladora.[29]
Además, la voluntad política está sujeta a fluctuaciones
causadas por cambios en la administración. Cuando un/una
líder hostil ante los datos abiertos asume un cargo, el
resultado puede ser la suspensión o franca revocación de
políticas que defienden los datos abiertos. En Estados
Unidos, la transición del presidente Obama al presidente
Trump en 2016 tuvo como resultado la eliminación de
docenas de conjuntos de datos del portal
[Link]. Los conjuntos de datos retirados por la
administración de Trump iban desde lo aparentemente trivial
- como registros de visitantes de la Casa Blanca - hasta
asignaciones de presupuestos, gastos de oficinas y datos
ambientales utilizados por científicos/as que estudiaban el
cambio climático.[30]
Otro problema al preparar a las instituciones para
implementar proyectos de datos abiertos es la falta de capital
humano. En particular, es poco probable que las instituciones
legales tengan un equipo de programadores y programadoras
hábiles disponible para diseñar y mantener un portal de datos
abiertos. Si bien el capítulo “Proyectos de justicia abierta -
cómo comenzar” discute métodos para crear proyectos de
justicia abierta basados en la Web, que pueden beneficiarse
del uso de software liberado de código abierto, hay
obstáculos tecnológicos reales implicados. Además de los
desarrolladores y desarrolladoras que realizan el trabajo
preliminar al diseñar el sitio, la institución también necesita
visionarios/as de datos abiertos. Un requisito para cualquier
proyecto de datos abiertos es que las instituciones estén
conformadas por personas comprometidas con la idea de que
la tecnología puede tener un impacto positivo y
transformador en el funcionamiento del gobierno. Esta
‘mentalidad del emprendedor público’ es algo que
examinaremos más detalle en el siguiente módulo.
Un tema adicional de disposición, priorización y
sistematización de la publicación de datos, puede
considerarse un tercer recurso que depende de la voluntad
política y el capital humano, frecuentemente escasos. Una
institución debe invertir tiempo y esfuerzo para identificar
sus prioridades, articular un plan de datos abiertos que
incluya cómo se compilarán y publicarán los datos, y
establecer oportunidades para que esos datos tengan un
impacto.
Figura 1.12: Tabla periódica que muestra los elementos
facilitadores y los factores incapacitantes que suelen
determinar el impacto de los proyectos de datos abiertos

o Riesgos potenciales involucrados


Un segundo desafío institucional es superar los riesgos
involucrados al llevar a cabo un proyecto de datos abiertos.
Estos riesgos son el resultado de la compensación inherente
entre transparencia y privacidad, recopilación de datos y
seguridad. Si bien la seguridad y la privacidad no son el
enfoque de este capítulo (consulta el capítulo “Proyectos de
justicia abierta - riesgos” de esta antología para obtener más
detalles sobre estos riesgos y cómo se puede diseñar un
portal de datos abiertos para mitigarlos), vale la pena tener
una discusión breve de estos riesgos y los desafíos que
presentan.
Mientras la privacidad tiene que ver con tomar “decisiones
difíciles sobre demandas contrapuestas para legitimar el
acceso a, el uso y la alteración de la información”, la
seguridad se relaciona con su implementación. La seguridad
“determina quién realmente puede acceder a los datos,
usarlos y alterarlos”.[31] En otras palabras, la política de
seguridad de un portal de datos implica implementar
salvaguardias que eviten que un usuario o una usuaria acceda
a datos, metadatos y datos no encriptados que deberían
estarle vedados. Como demuestran las filtraciones de datos
de organizaciones que van de Yahoo e EBay a Equifax y el
Servicio Nacional de Salud de Inglaterra, la seguridad no es
un desafío específico de los portales de datos abiertos; de
hecho, garantizar la seguridad es un problema al que se
enfrenta cualquier aplicación web de gran escala.
La privacidad ha surgido como un tema aparte de la
seguridad. La recopilación y el análisis de lo que se
denomina “big data”, generado a través de redes sociales,
plataformas de crowdsourcing y el Internet de las cosas (los
computadores, teléfonos inteligentes, tablets, sensores y
otros dispositivos recopiladores de datos que usamos todos
los días), brindan las oportunidades de colaboración que
hacen posibles los proyectos de datos abiertos. No obstante,
como demostró el escándalo de Facebook-Cambridge
Analytica, tal como las leyes de transparencia y libertad de
información se han convertido en mecanismos insuficientes
para brindar acceso a la información, las leyes de privacidad
también han sido dejadas atrás por los avances digitales.
Si bien la mayoría de las leyes de privacidad garantiza la
anonimización de datos abiertos mediante la eliminación de
información de identificación personal, el data mining y
otras técnicas analíticas aún pueden permitir la identificación
a nivel individual. Por ejemplo, investigadores/as de la
Universidad de Melbourne pudieron desencriptar los
números de ID de una muestra de proveedores de servicios
de Medicare utilizando solo información publicada en el
portal australiano [Link].[32] Los portales de datos
abiertos municipales esquivan el problema de la
identificación individual al agregar datos a nivel de cuadras,
distritos censales o códigos postales. Para la justicia abierta,
esto es un desafío adicional. Si bien algunos datos podrían
publicarse a nivel del tribunal o el sistema de tribunales, los
datos a nivel individual suelen ser la única forma de
supervisar e identificar la corrupción entre jueces, fiscales y
otros miembros del sistema de justicia. Como tal, le
corresponde a quienes administran los datos proporcionar un
entorno seguro que equilibre la granularidad de los datos con
su utilidad.[33]
o Costos
Otro tema de interés práctico al implementar un portal de
datos abiertos es el costo financiero involucrado. Como
informa el Instituto de Datos Abiertos (Open Data Institute),
los proyectos de datos abiertos se pueden planificar en cuatro
etapas: preliminar, desarrollo, implementación y sin
cambios.
La etapa preliminar requiere armar un equipo, lo que puede
suponer costos de contratación y capacitación de nuevos
empleados y empleadas.
Durante el desarrollo, existe un costo para la compra de
servidores, hardware, almacenamiento en nube y otros gastos
generales. El portal también debe desarrollarse, lo que puede
implicar costos de contratación, desarrollo de interfaces de
programación de aplicaciones (API, application
programming interface), desarrollo de la marca y licencias
de software dependiendo del enfoque. Las suscripciones a
paquetes de software como servicio (SaaS, Software as a
service), el alojamiento, los salarios del personal permanente
y la preparación de los datos para su publicación son costos
recurrentes.[34]
Durante la implementación, también debe haber fondos
disponibles para comunicar la existencia del sitio web
mediante publicidad, eventos, hackathones y otras instancias
de participación comunitaria.
Durante la etapa sin cambios, los costos pueden surgir del
mantenimiento del portal de datos, la publicación de
conjuntos de datos actualizados, la continuación de
iniciativas de extensión comunitaria y los costos recurrentes
que comenzaron durante la etapa de desarrollo. Los costos
totales varían dependiendo de los términos del contrato, la
cantidad de datos que se necesita publicar y las funciones
opcionales que el gobierno decide agregar. En el sur de
California, los costos anuales fluctúan entre US$ 25.000 para
la ciudad de Los Ángeles (con una población de casi 4
millones) y US$ 1.800 para la ciudad de Bell (con una
población de poco más de 35.000).
Conclusión
A pesar de los problemas de disposición institucional, los
riesgos potenciales y los costos, la propuesta de valor de los
datos abiertos para la justicia abierta supera con creces los
desafíos.
Como veremos en capítulos posteriores, los datos abiertos
presentan la oportunidad de abordar temas de eficiencia,
equidad, legitimidad y anti-corrupción, que son los
criterios clave para evaluar el desempeño del sistema de
justicia.
En este capítulo, aprendimos que los datos abiertos son el
motor que impulsa la justicia abierta. Sin embargo, es un
vehículo que de todas formas necesita un conductor con
cierto conocimiento sobre su funcionamiento y navegación
que nos ayude a llegar a un lugar mejor. Por esta razón,
nuestro siguiente módulo se enfoca en tecnologías de justicia
abierta y la mentalidad del emprendedor público.

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