“AÑO DE LA UNIDAD, LA PAZ Y EL
DESARROLLO”
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL
PERÚ
FACULTAD DE DERECHO
CURSO:
DERECHO REGISTRAL Y NOTARIAL
DOCENTE:
Dr. DENYS MALLMA QUINTO
ALUMNA:
VALERIA CARHUAMAYOC SANCHEZ
CONVENIENCIA DEL NOTARIADO LIBRE EN EL PERÚ
La evolución de la sociedad ha traído cambios significativos dentro de los cuales la
aparición del notario ha aportado mucha simplicidad en distintos procedimientos, es
decir que la notaría es una industria de servicios muy moderna que satisface las
necesidades básicas de una sociedad regida por el moderno. Su función es garantizar
la seguridad jurídica, servir al crecimiento económico, servir a la transparencia de las
actividades y servir al Estado. Todavía es necesario garantizar que esta doble tarea se
lleve a cabo dentro de un marco profesional respeto a la ética ejemplar, es decir,
solidaridad, apoyo y respeto a los servicios y las necesidades de seguridad de sus
usuarios.
Asimismo, el notariado de tipo latino, llamado también sistema francés o notariado de
profesionales(funcionarios) públicos, se caracteriza principalmente porque quien ejerce
el notariado es un profesional del derecho con grado universitario. Es común que en
este sistema el notario pertenezca a un colegio profesional. El ejercicio del notariado
en este sistema es incompatible con cargos públicos que lleven aneja jurisdicción, así
como para ciertos funcionarios y empleados de la administración pública. El notario en
este sistema desempeña una función pública pero no depende directamente de
autoridad administrativa alguna, aunque algunas de sus actuaciones son las de un
funcionario público. Además, en este sistema existe un protocolo notarial en el que se
asientan todas las escrituras que autoriza.
Entonces, se puede ver al notariado como una institución, como especialidad y como
vocación. Como institución porque son un conjunto de personas y bienes que se
reúnen con un fin específico, que es ejercer la función notarial para brindar seguridad
jurídica que está basada en la fe que asigna un carácter de veracidad a los actos
celebrados ante un notario.
Pues como especialidad, porque se exige un grado de especialidad en aspectos
académicos relacionado al ámbito jurídico, en otras palabras ser un abogado, como se
puede observar en el numeral del artículo 10 del Decreto Legislativo 1049 “Ser
abogado, con una antigüedad no menor de cinco años” y también cumplir con una
conducta intachable como se indica en el Decreto Legislativo 1049 numeral 4:
“Conducirse y orientar su conducta personal y profesional hacia los
principios y deberes éticos de respeto, probidad, veracidad, transparencia,
honestidad, responsabilidad, autenticidad, respeto a las personas y al ordenamiento
jurídico”
Siguiendo esta línea, la función notarial podemos indicar que se remonta a tiempos
del antiguo Egipto, tal como nos indica el Consejo General del Notariado:
La figura más antigua con algunas similitudes en su función al notario probablemente
fue el escriba egipcio, que redactaba los documentos del Estado y en ocasiones
también los de particulares.
Estos escritos sólo tenían validez si llevaban el sello de un sacerdote o de un
magistrado de jerarquía similar. Los escribanos hebreos del pueblo preparaban
diversas transacciones y documentos privados como certificados de divorcio.
Pero sin duda los antecedentes directos del notario fueron el ‘singrapho’ griego y el
‘tabulario’ romano. A partir de estas figuras comenzó a esbozarse una profesión que
nace como tal en el siglo XII, en la Universidad de Bolonia. Las bases del Notariado
científico se sintetizaron y difundieron por toda Europa a través de la ‘Summa artis
notariae’ de Rolandino, famoso profesor y notario de la ciudad italiana”
Cabe acotar que la función notarial ha formado parte esencial de las sociedades desde
sus orígenes y así mismo parte de los mercados que han sido de vital importancia
para el crecimiento de ciudades y del hombre en el intercambio y venta de bienes.
En el Perú se podría hablar de una actividad notarial a partir de la llegada de los
españoles, ya que consigo traen nuevas formas gubernamentales que evidentemente
son distintas a las que funcionaban en el imperio inca que quizá haya tenido figuras
similares, pero notariales como tal datan desde la llegada de los anteriormente
mencionados. Es así como surgen figuras tales como la del escribano: “El escribano
era la persona autorizada para dar testimonio con su presencia de los actos que
acontecían durante al proceso de conquista y fundación de ciudades. Estas acciones
partían desde la toma de posesión en nombre del monarca de los territorios
descubiertos y conquistados hasta la elaboración de las cartas o contratos firmados
por los conquistadores españoles sobre las obligaciones contraídas entre ellos.
Por ultimo en la Actualidad, el Decreto Legislativo 1049 es la norma encargada de
regular el ejercicio de la función notarial.
Se concluye con que el notariado de tipo latino en la mayor parte de los países del
mundo occidental una institución clave al servicio de la seguridad jurídica. Asimismo
indicando la relevancia que ha tenido la función notarial desde tiempos remotos a
acompañado al hombre en su constante evolución cosmopolita ejerciendo como
garante y facilitando no solo actos jurídicos sino la vida de los usuarios como de los
jueces, y con la llegada de nuevas épocas su expansión actual a lo que es la región
latinoamericana donde está muy bien acentuada a comparación de otros sistemas
como el americano, queda comprobado a través del tiempo que es una figura que
realmente funciona y que a pesar de tener falencias por parte de algunos de
subcomponentes, la ausencia de esta sería trágica y se vería reflejado en la ya
golpeada burocracia estatal.