0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas13 páginas

Sofía: La Ardilla

La ardilla Sofía rechazó las propuestas de matrimonio de varios animales porque querían tratarla mal o no la valoraban. Finalmente aceptó casarse con el conejo Gómez porque él la respetaba y apoyaba sus sueños. Juntos aprendieron a conocerse, respetarse y darse espacio, demostrándose amor a pesar de las dificultades.

Cargado por

Maricel Jofre
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas13 páginas

Sofía: La Ardilla

La ardilla Sofía rechazó las propuestas de matrimonio de varios animales porque querían tratarla mal o no la valoraban. Finalmente aceptó casarse con el conejo Gómez porque él la respetaba y apoyaba sus sueños. Juntos aprendieron a conocerse, respetarse y darse espacio, demostrándose amor a pesar de las dificultades.

Cargado por

Maricel Jofre
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Sofía La Ardilla

Lista

Cuento popular adaptado por


GRUPO EDUCATIVO PARECHI
Sofía, la ardilla de nuestro cuento, era una Señorita muy
preparada, alegre, sociable y muy hacendosa.
Era simpática, de grandes ojos negros y soñadora.
Q.1

U
n día estaba barriendo la entrada de su casa, cuando de re-
pente se encontró una moneda brillante de un quetzal. Se puso
feliz y pensó:

__Me voy a comprar algo para entretenerme y sentirme mejor.


Y se compró un libro de leyendas.
Q.1

U
n día estaba barriendo la entrada de su casa, cuando de re-
pente se encontró una moneda brillante de un quetzal. Se puso
feliz y pensó:

__Me voy a comprar algo para entretenerme y sentirme mejor.


Y se compró un libro de leyendas.
Muy entusiasmada, se sentó al
balcón de su casa, para leer con
tranquilidad. En esas estaba
cuando...

--¡De repente pasó por ahí un


gatito! Muy guapo y
aterciopelado, que le dijo:

__Ardillita, ¡Qué linda estás!


La Ardillita, muy coloradita,
respondió: ¡Gracias, muchas
gracias!

__Miau y miaramiau, se relamía el


hermoso gato. ¿Te quieres casar
conmigo?

__ ¿Cómo me tratarías?

__Te querría mucho entre araños,


mordidas y gruñidos.

¡Ay! No, no, no.… contigo no ha de


ser.
Yo quiero ser amada
con dulzura y ternura.
El gatito se fue muy presumido. Y la
ardillita se quedó sentadita en el
balcón.

En eso, pasó por ahí un gallo, galán


y colorido, silbando una canción.
Al ver a la linda ardillita, quedó
fascinado y le dijo:

__ Ardillita, ¡Qué linda estás!


La Ardillita, muy coloradita,
respondió: ¡Gracias, muchas
gracias!

__Kiri, kiri, kirikirikí, decía el gallito.


¿Te quieres casar conmigo

__ ¿Cómo me tratarías?

__Te querría mucho entre picotazos,


burlas y bullicio.

¡Ay! No, no, no.… contigo no ha de


ser.
Yo quiero ser valorada y
respetada.
El gallo se fue pavoneándose muy
orgulloso y Sofía dio un gran
suspiro.

Así estaba, cuando se acercó un


chivito muy bien peinado. Muy
asombrado miró a la Ardillita y le
dijo:

__ Ardillita, ¡Qué linda estás!


La Ardillita, muy coloradita,
respondió: ¡Gracias, muchas
gracias!

__Baa, baa, balababá, repetía el


chivito.

¿Te quieres casar conmigo?


__ ¿Cómo me tratarías?

__Te demostraría todo mi amor con


baladas, tragos y trasnochadas.

¡Ay! No, no, no.… contigo no ha de


ser.
Yo quiero ser comprendida y vivir
en paz.
El chivo se fue dando tumbos para un
lado y para el otro y la Ardillita movía
su cabeza, desaprobando esa
actitud.

Leyendo estaba, cuando vio que se


acercaba un grillo muy coqueto,
tocando su violín.

__Ardillita, ¡Qué linda estás!


La Ardillita, muy coloradita, respondió:
¡Gracias, muchas gracias!

__Chiiiií, Chiiiií, Chiiiií. Repetía el


grillito acompañado de su violín.
Entre canto y canto, por fin le
preguntó:

¿Te quieres casar conmigo?


__ ¿Cómo me tratarías?

__Te querría mucho entre canto y


canto, sin trabajar, sólo cantar y
bailar.

¡Ay! No, no, no.… contigo no ha de ser.


Yo quiero un compañero para
compartir y no alguien a quien
mantener.
El grillo dando pasos de baile y
tocando su violín se fue.
¡Ay qué vanidoso! Pensó Sofía y
muy contenta se volvió a sentar en
el balcón.

Muy despacio, dando saltos y


haciendo piruetas, pasó un sapo
grandulón.

Al ver a la ardilla, se detuvo y le


dijo:

__Croa, croac y ¡Croac! ¡Ardillita!


pero... ¡Qué bonita estás!
La Ardillita, muy coloradita,
respondió:

__ ¡Gracias, muchas gracias!

__ ¿Te quieres casar conmigo?

__ ¿Cómo me tratarías?

__Como una reina, no trabajarías,


no estudiarías, estarías sólo para
atenderme a mí y yo te luciría en
todas las fiestas.

¡Ay! No, no, no.… contigo no ha de


ser.
Yo quiero realizarme, tener libertad
de decidir y ser amada por quien
soy.
Pierdes un gran partido dijo el
sapo vanidoso y se fue dando
saltos.

Sofía, respiró y pensó que por nada


perdería su hermosa libertad.
Al rato, pasó el Conejo Gómez, que,
al ver a la linda Ardillita, quedó
enamorado:

__Ardillita... ¡Qué linda estás!


Sofía, muy coloradita, respondió:

____¡Gracias, muchas gracias!

__Me gustas mucho, te admiro y te


quiero preguntar: ¿Te quieres casar
conmigo?

__ ¿Cómo me tratarías?

__Pues compartiríamos nuestra vida.


Te dejaría ser tú, te ofrezco cariño
y apoyarte en todos tus sueños.

Sí, sí. Contigo me he de casar.


Tú me respetas y reconoces mi
dignidad de mujer.
Y la Ardillita Sofía y Conejo Gómez se casaron y vivieron felices muchos años.
Aunque eran muy diferentes, aprendieron a conocerse, a respetarse y a darse su
espacio cada uno.

Ellos se respetaron, compartieron, se ayudaron mutuamente, y siempre se demostraron


su amor. Pasaron muchas penas, pero las pudieron superar con cariño y comprensión.
Esta es la historia de dos seres distintos que conocieron el verdadero amor.
Cuento popular adaptado por
GRUPO EDUCATIVO PARECHI

También podría gustarte