Las Guerras Floridas que los contendientes desalojaban para tal efecto, llamado cuauhtlalli,
"territorio del águila", o yaotlallí, "territorio enemigo"; la señal para que
comenzara la batalla era la quema de una gran pira de papel e incienso.
Las interpretaciones de las guerras floridas realizadas en nuestros días son
exageradas, pues parten apenas de unas cuantas descripciones históricas, por Los prisioneros de las guerras rituales o guerras floridas (xochiyaóyotl) eran
lo que hay razones para dudar de ellas. Los cautivos de las guerras floridas conducidos al Templo Mayor y, al llegar a la parte más alta, eran tomados
sólo participaban en algunos ritos aztecas. por los sacerdotes, quienes los colocaban sobre la piedra de sacrificios para
extraerles el corazón, que ofrendaban a Huitzilopochtli. Los cuerpos de los
Las guerras floridas fueron batallas fuertemente reguladas, casi simuladas, prisioneros eran lanzados por las escaleras, y sus captores los recogían y se
cuya finalidad era conseguir víctimas para el sacrificio. Cuando ambos los comían como parte del ritual. La idea de numerosos sacrificios humanos
contingentes cumplían su cometido regresaban a sus lugares de origen y y ritos de guerra entre los aztecas ha estado presente en la imaginería
sacrificaban a los cautivos. popular.
La guerra florida fue pactada para hacerse entre tlaxcaltecas contra mexicas y
aliados, y que por tanto deberían tomarse en cuenta las batallas que Tlaxcala
efectuó contra alguno de los pueblos que formaron parte de la triple alianza
comandada por los mexicas.
Puesto que los sacrificados debían ser prisioneros capturados en combate, las
tres ciudades de la Triple Alianza -México-Tenochtitlan, Texcoco y
Entre 1444 y 1465 las ciudades de los alrededores fueron conquistadas y, Tlacopan- acordaba celebrar guerras periódicas con sus enemigos, las
poco a poco, los aztecas subyugaron a todos los pueblos chalcas. Aunque fue ciudades de Tlaxcala, Cholula y Huexotzinco.
considerada en todo momento una guerra florida, sólo fue un evento
ritualizado en sus fases tempranas Los mismos aztecas declaraban que nunca habían tenido intención de
conquistar y que los combates se habían celebrado de mutuo acuerdo como
El ritual de las guerras floridas daba inicio en un tiempo y lugar acordado «guerras floridas» (xochiyaoyotl), para que los guerreros de ambos bandos
previamente por los contrincantes. Se llevaba a cabo en un espacio sagrado,
pudieran entrenarse y capturar enemigos para los sacrificios sin tener que culturales y los desatinos de la memoria de quienes repitieron sus palabras
hacer largas marchas. años más tarde provocarían la duda de la fidelidad de la fuente.
Independientemente de su importancia simbólica, cualquiera que ésta haya
sido, ver a las guerras floridas en un periodo histórico más amplio nos
ayudará a aclarar el papel y significado que tuvieron.
Las guerras floridas ha servido también para dar cuenta de la relativa
facilidad con la que unas cuantas centenas de españoles derrotaron a cientos
de miles de aztecas: si éstos sólo participaban en guerras rituales para obtener
prisioneros, entonces estaban mal preparados para emprender verdaderas
batallas y enfrentarse a otros ejércitos, por pequeños que fueran, en combates
Las guerras
a muerte.
Teocalli de la Guerra Sagrada, uno de los monumentos aztecas, el cual se
encuentra en el Museo Nacional de Antropología. En los cuatro lados del
monumento aparece repetidamente el glifo alusivo a la guerra: atltlachinolli,
"agua y tierra quemada"; además, la pieza está cubierta por representaciones
floridas
de dioses, glifos calendáricos y objetos que se asocian a escenas de sacrificio.
la conquista española basándose en una concepción ritual de la guerra
también muestra inconvenientes, pues pasa por alto que en muchos casos los
aztecas lucharon solamente para conquistar, en batallas en las que -por
órdenes reales- no debían tomarse prisioneros, y que durante la Conquista
hubo violentas batallas. Las dificultades lingüísticas, los malentendidos
Alumno: Janet Perdigón Hernández
Grado: 2° A