ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
DIRECCIÓN GENERAL DE FORMACIÓN DE MAESTROS
ESCUELA SUPERIOR DE FORMACIÓN DE MAESTROS "CARACOLLO"
INFORME
ASPECTOS RELEVANTES DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
DATOS REFERENCIALES
ESTUDIANTES EN FORMACIÓN: NOEMI LIZBETH COLQUE PACA
GONZALO FLORES CONDORI
CLAUDINA MONTES VEGA
ZEPITA MENDOZA WILDER DAVID
DOCENTE: LIC. PAMELA GARCIA GARCIA
ESPECIALIDAD: VALORES, ESPIRITUALIDAD Y RELIGIONES
UNIDAD DE FORMACION: TEOLOGIA DE LA LIBERACION
AÑO DE FORMACION: QUINTO
PARALELO: VERDE
GESTIÓN: 2022
Caracollo-Oruro-Bolivia
ASPECTOS RELEVANTES DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
OBJETIVO GENERAL.
Conocer y descubrir los elementos de los hechos religiosos, de la teología de la liberación
expresando su naturaleza, origen, espiritualidad, documentos religiosos así también
principales corrientes teológicas.
PROPÓSITO.
El presente trabajo dará a conocer los aspectos relevantes de la teología de la liberación
donde se analizará de manera critica reflexiva, los acontecimientos concretos de la teología
de la liberación a cerca de la naturaleza, origen, espiritualidad y las principales corrientes
teológicas.
RESUMEN.
Naturaleza y origen_
En términos generales, la teología de la liberación es un movimiento social y político dentro
de la iglesia que intenta interpretar el evangelio de Jesucristo a través de las experiencias
vividas por las personas oprimidas. la Teología de la Liberación la experiencia fundante es
una experiencia de la pobreza injusta de los pobres de América Latina.
La teología latinoamericana es hija de la europea, pero es distinta; es otra; es un acceso
diverso a la misma tradición porque surge en un mundo "periférico" dentro de la época
moderna mercantil primero y después imperial monopolística.
Se origina por causas internas en la iglesia y externas que coinciden en toda América latina
que se denota en la década de los 60, por lo que estos países rechazan seguir sometidos a
los dictámenes de las potencias y se consideran dueños de su destino. Aspectos de su
origen:
a) En lo teológico, la Teología de la Liberación depende muy directamente de la renovación
que se dio en la teología de lenguas francesa y alemana en torno a la mitad del siglo XX, y
que influyó decisivamente en el Concilio Vaticano II.
b) En lo eclesial, la Teología de la Liberación se vincula con la existencia de un activo grupo
de Obispos innovadores, sin miedo ante el mundo actual. Estos Obispos constituyen el
núcleo que anima y orienta la mayoría en el Concilio y también en la primera repercusión del
Concilio en el nivel de la jerarquía en América Latina que fue la Conferencia General de
Medellín (1968).
c) En lo social, la Teología de la Liberación fue impactada fuertemente por la pobreza de
América Latina. Pero no simplemente por el hecho de que existe pobreza sino porque esa
pobreza fue "sentida", se trata de un asunto de sensibilidad, por un lado, como un escándalo
intolerable dado que América Latina era un continente masivamente cristiano y católico y por
otro, como un estado que se podía superar, porque la modernidad occidental había
descubierto los medios para lograr el desarrollo económico, político y social de los pueblos.
d) En lo político, la Teología de la Liberación hizo suya la perspectiva de la teoría de la
dependencia. Ésta aparecía como la visión más adecuada no sólo para explicar la pobreza y
la opresión de nuestros pueblos, sino ante todo como la que podía proponer las vías eficaces
de su superación, precisamente porque detectaba los mecanismos que en la sociedad
generan la opresión y la pobreza.
TEOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD.
La teología de la liberación nos propone, tal vez, no tanto un nuevo tema para la reflexión,
cuanto una nueva manera de hacer teología. La teología como una reflexión crítica de la
praxis histórica es así una teología liberadora, una teología de la transformación liberadora
de la historia de la humanidad y por ende también, de la porción de ella reunida en que
confiesa abiertamente a Cristo. Una teología que no se limita a pensar el mundo, sino que
busca situarse como un momento del proceso a través del cual el mundo es transformado:
abriéndose en la protesta ante la dignidad humana pisoteada, en la lucha contra el despojo
de la inmensa mayoría de los hombres, en el amor que libera, en la construcción de una
nueva sociedad, justa y fraternal- al don del reino de Dios”. (Gustavo Gutiérrez)
Puesto que “toda gran espiritualidad está ligada a los grandes movimientos históricos de su
época” y toda teología parte de una profunda experiencia espiritual. Según Gutiérrez (1975):
La espiritualidad que subyace a la Teología de la liberación tiene como entorno de gestación
los movimientos de liberación presentes en las diferentes latitudes del subcontinente que, en
medio de las condiciones de inhumana pobreza, explotación y sometimiento, fueron creando
conciencia de esta situación y aspiraban a la liberación integral de todo aquello que limitaba
e impedía el ejercicio de la libertad y la realización de los seres humanos (pág. 66).
La teología de Gutiérrez (1928) se ocupa principalmente de las relaciones entre ricos y
pobres. La teología negra, por supuesto, se centra más en la raza y el feminismo más en el
género. Pero para todos estos grupos se trata de las relaciones entre un grupo considerado
opresor y otro considerado oprimido. Sostienen que la Biblia debe leerse desde la
perspectiva de los oprimidos.
DOCUMENTOS RELIGIOSOS.
1. Para responder al desafío lanzado a nuestra época por la opresión y el hambre, el
Magisterio de la Iglesia, preocupado por despertar las conciencias cristianas en el sentido de
la justicia, de la responsabilidad social y de la solidaridad con los pobres y oprimidos, ha
recordado repetidas veces la actualidad y la urgencia de la doctrina y de los imperativos
contenidos en la Revelación.
2. Contentémonos con mencionar aquí algunas de estas intervenciones: los documentos
pontificios más recientes: Mater et Magistra y Pacem in terris, Populorum progressio,
Evangelii nuntiandi. Mencionemos igualmente la Carta al Cardenal Roy, Octogesima
adveniens.
3. El Concilio Vaticano II, a su vez, ha abordado las cuestiones de la justicia y de la libertad
en la Constitución pastoral Gaudium et spes.
4. El Santo Padre ha insistido en varias ocasiones sobre estos temas, especialmente en las
Encíclicas Redemptor hominis, Dives in misericordia y Laborem exercens. Las numerosas
intervenciones recordando la doctrina de los derechos del hombre tocan directamente los
problemas de la liberación de la persona humana respecto a los diversos tipos de opresión
de la que es víctima. A este propósito es necesario mencionar especialmente el Discurso
pronunciado ante la XXXVI Asamblea general de la O.N.U. en Nueva York, el 2 de octubre
de 1979. El 28 de enero del mismo año, Juan Pablo II, al inaugurar la III Conferencia del
CELAM en Puebla, había recordado que la verdad sobre el hombre es la base de la
verdadera liberación. Este texto constituye un documento de referencia directa para la
teología de la liberación.
5. Por dos veces, en 1971 y 1974, el Sínodo de los Obispos ha abordado temas que se
refieren directamente a una concepción cristiana de la liberación: el de la justicia en el
mundo y el de la relación entre la liberación de las opresiones y la liberación integral o la
salvación del hombre. Los trabajos de los Sínodos de 1971 y de 1974 llevaron a Pablo VI a
precisar en la Exhortación Apostólica Evangeli nuntiandi los lazos entre evangelización y
liberación o promoción humana.
6. La preocupación de la Iglesia por la liberación y por la promoción humana se ha
manifestado también mediante la constitución de la Comisión Pontificia Justicia y Paz.
7. Numerosos son los Episcopados que, de acuerdo con la Santa Sede, han recordado
también la urgencia y los caminos de una auténtica liberación cristiana. En este contexto,
conviene hacer una mención especial de los documentos de las Conferencias Generales del
Episcopado latinoamericano en Medellín en 1968 y en Puebla en 1979. Pablo VI estuvo
presente en la apertura de Medellín, Juan Pablo II en la de Puebla. Uno y otro abordaron el
tema de la conversión y de la liberación.
8. En la línea de Pablo VI, insistiendo sobre la especificidad del mensaje del Evangelio,
especificidad que deriva de su origen divino, Juan Pablo II, en el discurso de Puebla, ha
recordado cuáles son los tres pilares sobre los que debe apoyarse toda teología de la
liberación auténtica: la verdad sobre Jesucristo, la verdad sobre la Iglesia, la verdad sobre el
hombre.
PRINCIPALES CORRIENTES (ESCUELAS DE FORMACIÓN)
Para ser fieles a la realidad, más que hablar de corrientes habría que tratar primero el
pensamiento de cada autor representativo, y luego señalar las distintas corrientes. Como ello
no es posible, por falta de espacio, presentaremos, en forma algo artificial, cuatro vertientes
de la TL, tal como apuntaban ya en 1972.
a) Teología desde la praxis pastoral de la Iglesia. Para reflexionar teológicamente desde y
para la evangelización liberadora, la primera corriente considera, ante todo, la praxis pastoral
de la Iglesia LA, como cuerpo institucional: el nuevo Pentecostés que significó Medellín, las
denuncias proféticas de varios episcopados latinoamericanos, y finalmente, Puebla.
Esta teología acentúa el carácter integral y evangélico de la liberación, enfocándola
preferentemente desde una perspectiva bíblica y eclesial. "Adopta el lenguaje liberador, pero
insiste en sus fundamentos bíblicos y de espiritualidad, sin entrar directamente a reflexionar
en los aspectos políticos".
Aunque no adopta la mediación socio analítica, sino la ética-antropológica, no deja de tener
en cuenta en su discurso teológico algunos datos estadísticos aportados por las ciencias
sociales. Con respecto a los tres niveles del término "liberación", acentúa más la
especificidad de ellos que su unidad. Su óptica coincide con la de una parte del episcopado
latinoamericano, y tiende a tener menos en cuenta la explicitación teológica de la praxis
liberadora propia de los laicos, quienes por su misión se comprometen más con la política.
b) Teología desde la praxis de grupos revolucionarios. Hay una vertiente más extrema
de la TL que a veces prefiere no usar este nombre, por parecerle ambiguo, precisamente
debido al uso del lenguaje de la liberación que hace la primera corriente, a la que acusa de
espiritualizarlo, vaciando su contenido socio analítico y privándole de su mordiente histórico.
Su representante más conspicuo es Hugo Assmann. Se ve también reflejada en no pocos
planteos de los cristianos por el Socialismo.
c) Teología desde la praxis histórica. Esta teología es la que más directamente continúa
las "perspectivas" abiertas por el libro citado de G. Gutiérrez, ahondándolas y
enriqueciéndolas. Es radical en sus planteos de transformación de la sociedad
latinoamericana; pero conscientemente desea ser fiel a la Iglesia y a la tradición teológica.
que hace del análisis marxista de la realidad, como mediación socio-analítica, para
lograr así el material que la teología debe interpretar desde su propio método. Claro que
Existen matices distintos en los diversos autores. El orden de las motivaciones psicológicas
y, sobre todo, de las realidades teológicas.
d) Teología desde la praxis de los pueblos latinoamericanos. Debido a la evolución
histórica de las diversas corrientes y al uso semántico del término "Teología de la liberación",
frecuentemente se reserva esta denominación para las dos últimas líneas mencionadas,
sobre todo para la tercera. Pero cuando se habla de teologías de la liberación, en plural, se
incluye también esta cuarta, y según los casos, también la primera. Nosotros la tratamos, sin
pronunciarnos acerca de la denominación.
CONCLUSIONES.
Nosotros como grupo llegamos a la conclusión que la teología de la liberación es deliberada
y conscientemente intento reflexionar la fe a partir de la cultura moderna tomando en cuenta
las corrientes teológicas fundamentales así mismo la fe cristiana hace que surja de manera
natural a partir del concilio vaticano II.
Es por eso que debemos volver la mirada hacia el origen de experiencias, que siempre será
una interrogante y un espacio de renovación. Lo primero, porque el testimonio de personas
que se esforzaron por vivir de manera honesta su fe pondrá en evidencia las tendencias de
colocación en la forma de domesticar la fe.
Lo segundo, porque si logramos conectarnos con el sentido espiritual que está a la base de
la experiencia originaria, nos permitirá renovar nuestra manera de situarnos frente a la
realidad y acoger la acción del Espíritu que mueve hacia una actitud honesta, fiel y
esperanzada frente a las exigencias de la realidad.
BIBLIOGRAFIA
TEOLOGIA DE LA LIBERACION PERSPECTIVAS- GUSTAVO GUTIERREZ.
FACULTAD DE TEOLOGIA PONTIFICIA-U IVERSIDAD CATOLICA DE CHILE- SERGIO
SILVA.
UNIDAD DE LA TEOLOGIA, ESPIRITUALIDAD Y PASTORAL AL SERVICIO DEL
EVANGELIO- VIRGINIA R. ASCUY.
PRINCIPALES CORRIENTES TEOLOGICAS. IRMA HERNANDEZ TORREZ.