La tragedia
¿Qué es la tragedia?
Se llama tragedia a una forma literaria (dramática) y teatral cultivada desde
la antigüedad, en la que se representan con un tono solemne situaciones
de conflicto en las que un personaje o una serie de ellos, por lo general de
tipo ilustre o heroico, se ven enfrentados a causa de un error fatal o de las
formas de su carácter a un destino irremediablemente triste, que suele
desembocar en la muerte, locura o exilio del protagonista.
Origen de la tragedia
La tragedia se representó por primera vez en la Antigua Grecia (1200 –
146 a.C.), inicialmente atribuida al poeta Tespis (c. 550-500 a.C.), de cuyas
obras apenas sobreviven fragmentos. Sin embargo, su legado permitió el
surgimiento posterior de los grandes dramaturgos griegos: Esquilo (525-
456 a.C.), Sófocles (496-406 a.C.) y Eurípides (c. 484-406 a.C.
La primera tragedia latina fue compuesta por Livio Andrónico y
representada en el año 514 de la fundación de Roma (240 a.C.).
Posteriormente compondrían las suyas Trasidas de Ennio, Marco Pacuvio y
Séneca.
Algunas tragedias clásicas conocidas son:
De Esquilo. Los persas, Los siete contra Tebas, Las suplicantes,
la Orestíada (compuesta por Agamenón, Las coéforas y Las euménides)
y Prometeo encadenado.
De Sófocles. Áyax, Filoctetes, Electra, Las traquínias, Edipo Rey, Edipo en
Colono, Antígona.
De Eurípides. Medea, Los heráclidas, Las troyanas, Las bacantes, Ifigenia
entre los Tauros, Ifigenia en Áulide, Orestes, Fenicias, Hipólito, entre otras.
En cambio, algunas tragedias modernas:
De William Shakespeare. Hamlet, Otello, Tito Andrónico, El Rey Lear, La
tempestad, Macbeth, entre muchas otras.
De Lope de Vega. La hija del aire, El castillo sin venganza, El pintor de su
deshonra, entre muchas otras.
De Federico García Lorca. Yerma, La casa de Bernarda Alba, Bodas de
sangre.
De Georg Büchner. Woyzek.
De Jean Racine. Ifigenia, Berenice, Atalía, Alejandro Magno, Fedra, entre
otras.
Tipos de tragedia:
Tragedia clásica
La tragedia clásica es la que cultivaron los pueblos de la antigüedad
grecorromana: la Grecia antigua y posteriormente el pueblo latino (inicios
del Imperio Romano).
Los máximos exponentes de la primera fueron Esquilo, Eurípides y Sófocles,
quienes rescataron motivos mitológicos y de los relatos homéricos para
representar ante la polis los episodios más problemáticos de sus héroes épicos
y de los grandes motivos históricos, como las postrimerías de la Guerra de
Troya, o largos ciclos de venganzas y pugnas familiares entre la nobleza griega.
Los principales exponentes latinos, en cambio, fueron Livio Andrónico,
Ennio, Pacuvio y Accio, y posteriormente Séneca.
Tragedia moderna
Luego de la Edad Media, la tragedia reaparece en el Renacimiento, cuando la
cultura europea se reconcilia con su tradición pagana. Hubo grandes
exponentes del género en cada país europeo, que usaron el formato de la
tragedia para enfrentar su propia cultura y sociedad. Entre ellos destacan:
El barroco español: Llamado también “Siglo de Oro”, vio aparecer las
obras dramáticas (y las comedias también) de los tres grandes: Lope de
Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca, entre muchos otros.
La dramaturgia victoriana: En Inglaterra también surgieron
dramaturgos de importancia universal: Shakespeare, Marlowe, Ben
Jonson, Otway.
El prerromanticismo alemán: Escritores como Goethe, Schiller,
Grillparzer, que luego servirían de inspiración al Romanticismo.
Los franceses: Racine, Corneille, Voltaire, Lemercier, preludio en
muchos casos a la Ilustración francesa.
Diferencias entre tragedia y comedia
la diferencia fundamental entre tragedia y comedia es que hace de su
caída en desgracia algo mucho más impactante y movilizador;
mientras que la comedia los representa peores de lo que son,
permitiendo al público reírse de ellos, desacralizarlos y sentirse
mucho más cercanos a ellos.