Universidad Nacional Agraria La Molina: Escuela de Posgrado Doctorado en Ciencia de Alimentos
Universidad Nacional Agraria La Molina: Escuela de Posgrado Doctorado en Ciencia de Alimentos
LA MOLINA
ESCUELA DE POSGRADO
DOCTORADO EN CIENCIA DE ALIMENTOS
Presentada por:
Lima - Perú
2020
UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA
LA MOLINA
ESCUELA DE POSGRADO
DOCTORADO EN CIENCIA DE ALIMENTOS
Presentada por:
PAOLA MARLENE CORTÉS AVENDAÑO
A la Ph.D. Ritva Repo de Carrasco por asesorar la presente investigación y las oportunidades
brindadas para poder realizar este trabajo.
Al Dr. Luis Condezo Hoyos por la revisión crítica del documento y su orientación científica.
A los miembros del jurado, Dr. Marcial Silva, Dr. Milber Ureña, Dra. Bettit Salvá, Ph.D.
Emilio Yavar, por sus sugerencias y comentarios a la presente investigación.
ÍNDICE GENERAL
I. INTRODUCCIÓN…………………………………………………………… 1
II. REVISIÓN DE LITERATURA……………………………………………. 3
2.1. LUPINO…………………………………………………………………. 3
2.1.1. Lupinus mutabilis Sweet……………………………………………….. 4
a. Composición química proximal……………………………………… 5
b. Metabolitos secundarios……………………………………………… 6
2.2. LECHE DE VEGETAL………………………………………………….. 7
2.3. PRODUCTOS FERMENTADOS NO PROBIÓTICOS………………… 8
2.4. BEBIDAS PROBIÓTICAS NO LÁCTEAS……………………………... 8
2.5. BACTERIAS ÁCIDO LÁCTICAS (BAL)……………………………… 10
2.6. PROBIÓTICOS………………………………………………………….. 11
2.6.1. Mecanismo de acción de los probióticos………………………………. 14
2.6.2. Bacterias probióticas…………………………………………………… 16
a. Lactobacillus Plantarum 299v (Lp 299v)…………………………… 17
b. Lactobacillus rhamnosus GG (LGG)…………………………………19
2.6.3. Factores que afectan la viabilidad de los probióticos…………………. 19
2.7. PREBIÓTICOS…………………………………………………………. 20
III. MATERIALES Y MÉTODOS………………………………………………23
3.1. LUGAR DE EJECUCIÓN………………………………………………. 23
3.2. MATERIA PRIMA……………………………………………………… 23
3.3. MATERIALES, EQUIPOS, INSTRUMENTOS Y REACTIVOS………24
3.4. MÉTODOS DE ANÁLISIS……………………………………………... 26
3.4.1. Caracterización físico-química de las semillas de lupino……………… 26
a. Composición químico proximal…………………………………... 26
b. Determinación del tamaño de las semillas de lupino……………… 26
c. Determinación de pH y acidez titulable…………………………… 26
d. Determinación de metabolitos secundarios………………………. 27
3.4.2. Microscopia Electrónica de Barrido (SEM)............................................ 30
3.4.3. Recuento de células viables……………………………………………. 30
3.4.4. Análisis reológico……………………………………………………… 31
3.4.5. Evaluación sensorial de la bebida……………………………………… 31
3.5. PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL………………………………… 31
3.5.1. Tratamiento de las semillas sin desamargar…………………………… 31
3.5.2. Desamargado de las semillas de lupino…………………………………32
3.5.3. Elaboración de la bebida……………………………………………….. 33
a. Preparación del cultivo iniciador y propagación…………………… 33
b. Procedimiento para la obtención de la bebida probiótica………….. 34
3.6. DISEÑO EXPERIMENTAL Y ANÁLISIS ESTADÍSTICO…………. 37
3.6.1. Diseño experimental…………………………………………………… 37
a. Caracterización físico-química de las semillas de lupino: Etapa I.... 37
b. Optimizar los factores de formulación de la bebida probiótica :
Etapa II................................................................................................... 37
c. Caracterización y estabilidad de la bebida probiótica……………. 40
3.6.2. Análisis estadístico…………………………………………………… 42
IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN…………………………………………... 43
4.1. CARACTERIZACIÓN FISICOQUÍMICA Y METABOLITOS
SECUNDARIOS DE LAS SEMILLAS DE
LUPINO……………………………………………............................... 43
4.1.1. Caracterización fisicoquímica de la materia prima…………………… 43
4.1.2. Metabolitos secundarios………………………………………………. 47
a. Identificación y cuantificación de alcaloides en semillas sin
desamargar y desamargadas……………………………………... 47
b. Identificación y cuantificación de isoflavonas y flavonas en
semillas sin desamargar y desamargadas………………………... 55
4.2. SELECCIÓN DEL ECOTIPO PARA LA ELABORACIÓN DE LA
BEBIDA………………………………………………………………... 64
4.3. IDENTIFICACIÓN DE LOS FACTORES SIGNIFICATIVOS EN LA
ELABORACIÓN DE LA
BEBIDA………………………………………………………………... 65
4.4. DETERMINACIÓN DEL TIEMPO DE FERMENTACIÓN DE LA
BEBIDA EN FUNCIÓN DEL
pH………………………………………………………………………. 68
4.5. DETERMINACIÓN DEL FATOR DE DILUCIÓN PARA L.
plantarum 299v…………………………………………………………. 70
4.6. OPTIMIZACIÓN DE LOS FACTORES DE FORMULACIÓN DE LA
BEBIDA PROBIÓTICA………………………………………………... 72
4.6.1. Efecto de los factores sobre la tasa de crecimiento de L. plantarum
299v……………………………………………………………………. 73
4.6.2. Efecto de los factores sobre el pH……………………………………... 76
4.6.3. Validación del modelo............................................................................. 78
4.7. CARACTERÍSTICAS DE LA BEBIDA PROBIÓTICA
ÓPTIMA……………………………………………………………….. 79
4.7.1. Evaluación sensorial de la bebida…………………………………….. 81
4.7.2. Estabilidad durante el almacenamiento de la bebida probiótica……… 82
V. CONCLUSIONES……………………………………………………………89
VI. RECOMENDACIONES……………………………………………………. 91
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS…………………………………….. 92
VIII. ANEXOS……………………………………………………………………...111
ÍNDICE DE CUADROS
(27)………….................................................................................... 115
RESUMEN
The aim of the research work was to perform the functional characterization of tarwi
(Lupinus mutabilis Sweet) ecotypes for inclusion in a probiotic drink. In the first stage, the
physical and chemical characterization of ten lupine ecotypes was carried out without
debittering and debittering. Then the ecotype was selected for the preparation of the probiotic
drink. In the second stage, the formulation of the probiotic drink was optimized based on the
viability of the probiotics and the pH. In the third stage, the optimal probiotic drink was
characterized and stability evaluated. In the seeds without debittering, 8 alkaloids were
identified, mainly lupanine (2.5-5.2 g / 100 g) and sparteine (0.2-0.9 g / 100 g), which
constituted 80% of the total alkaloids. Only lupanine (0.0012 g / 100 g) and sparteine (0.0014
g / 100 g) were identified in the debittered seeds. The content of isoflavones and flavones
were: in the seeds without debittering 185.3 mg / 100 g and 40 mg / 100 g, respectively and
in the debittering seeds 148 mg of genistein / 100 g and 17 mg of apigenin / 100 g,
respectively. The ecotype selected for the preparation of the drink was Altagracia due to its
content of proteins, alkaloids, isoflavones and flavones, and the probiotic chosen was
Lactobacillus plantarum 299v, based on the reduction in pH. The optimal probiotic drink
(8% sugar and 31.5% lupine: water, 2% inulin, 0.8% CMC, 1% glucose) fermented for 12 h
with Lactobacillus plantarum 299v showed a growth rate of 30.63% (13 x 108 CFU / ml)
and good general acceptability (5.4 ± 2.4). During storage, the viability of the probiotic (57
x 107 CFU / ml), the viscosity (534.4 cP) and the pH (3.85) decreased and the titratable
acidity increased. Lupine seeds, due to their nutritional characteristics, are a good plant
matrix for the growth of probiotic bacteria.
Los alimentos probióticos representan uno de los sectores más grandes en los mercados de
alimentos funcionales (Buruleanu et al. 2013). La creciente conciencia sobre la mejora de la
salud intestinal y la eficiencia de las bacterias probióticas son responsables del desarrollo del
mercado mundial de probióticos (Savedboworn et al. 2017), que se espera que crezca de
USD 243.9 millones en 2019 a USD 292.2 millones en el 2025 ([Link]). El
consumo de bebidas y alimentos que contienen bacterias probióticas es una tendencia cada
vez mayor en todo el mundo (Granato et al. 2010). Según la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación ( FAO y OMS 2002), los probióticos son
microorganismos vivos que confieren beneficios a la salud del huésped cuando se
administran en cantidades adecuadas (Hill et al. 2014). La mayoría de los microorganismos
probióticos son bacterias acido lácticas tales como Lactobacillus plantarum, Lactobacillus
casei, Lactobacillus acidophilus, y Streptococcus lactis (Yoon et al. 2004).
La elección de la matriz alimentaria es una parte clave para mantener la viabilidad de los
probióticos en el producto final (Oliveira et al. 2017 ). Las legumbres pueden constituir
matrices desafiantes y sus efectos sobre la viabilidad de los probióticos merecen ser
investigados, ya que compuestos bioactivos comúnmente presentes pueden exhibir
propiedades antimicrobianas o prebióticas. En este contexto, el objetivo general del trabajo
de investigación fue realizar la caracterización funcional de ecotipos de tarwi (Lupinus
mutabilis Sweet) para su inclusión en una bebida probiótica, con el fin de mejorar el valor
nutricional, las propiedades sensoriales y cualidades funcionales del lupino: Para ello se
planteó los siguientes objetivos específicos:
2
II. REVISIÓN DE LITERATURA
2.1. LUPINO
El género Lupinus es miembro de la familia Fabácea. Entre las legumbres, los lupinos o
altramuces, se caracterizan por su contenido de proteínas de alta calidad e idoneidad para
una producción sostenible y posibles beneficios para la salud. Oceanía y Eurasia contribuyen
con más del 90 % de la producción mundial de lupino con 1.3 toneladas métricas anuales,
seguidos por los países de África (5-7 %), América del Sur, Norte y Centroamérica (3-5 %)
(Lucas et al. 2015 ). Existen más de 450 especies de lupinos, de los cuales cuatro son de
interés agrícola comercial: Lupino blanco (Lupinus albus), lupino amarillo (Lupinus luteus),
lupino azul o de hojas estrechas (Lupinus angustifolia), y lupinos perla (Lupinus mutabilis)
(Jappe y Vieths 2010). Las tres primeras son nativas de Europa y representan la mayoría de
lupinos cultivados en el mundo, pertenecen a los lupinos dulces, se cultivan y usan como
alimento y en la alimentación de animales. La cuarta especie mencionada, L. mutabilis, es
una especie nativa de los Andes, y se cultiva sólo en algunas partes de América del Sur y
aún no está disponible comercialmente en Europa (Lucas et al. 2015 ).
En el mercado de alimentos, los lupinos son cada vez más utilizados debido a su valor
nutricional y propiedades tecnofuncionales y son considerados como posibles sustitutos de
la soya genéticamente modificada. El consumo de lupino también se ha asociado con efectos
beneficiosos para la salud, tales como la prevención de la obesidad, hipertensión, insulina
resistente, colesterol elevado en la sangre y las enfermedades cardiovasculares (Güemes et
al. 2008; Hodgson y Lee 2008; Jiménez-Martínez et al. 2003b). Así, se ha reportado que los
lupinos se utilizan como ingredientes en diferentes alimentos tales como requesón, tofu,
salsas, embutidos, escalope Vienés, untados, pasta, sucedáneos del café, mezclas sin gluten
para hornear, y todo tipo de productos de panadería.
2.1.1. Lupinus mutabilis Sweet
Lupino andino, más conocido como Chocho en el norte de Perú y Ecuador, tarwi en el centro
del Perú y tauri en el sur del Perú y Bolivia (chuchus en Cochabamba, Bolivia) (Cuadro 1)
(Jacobsen y Mujica 2006). En la actualidad el país con mayor producción es Chile con 45453
TM, seguido por Perú con 16481 TM y Ecuador con 1322 TM (FAOSTAT, 2020). El lupino
andino se considera uno de los cultivos perdidos de los incas, es ampliamente usado por la
población local como alimento y medicina natural (Jacobsen y Mujica 2006).
El fruto es de forma elíptica u oblonda, aguda en ambos extremos con cerca de 120 vainas
por planta, en ellas se encuentran las semillas que pueden variar en número y pueden ser de
forma redonda u ovalada, lenticulares, de 5-15 mm de largo y 6-8 mm de ancho, de color
variable, (blancas, marrones o negras) y tienen un diámetro aproximado de 1 cm. El
tegumento que cubre la semilla es de forma dura y debe permeabilizarse para permitir la
salida de los alcaloides (Figura 1).
4
Figura 1: Morfología del tarwi (Lupinus mutabilis Sweet).
FUENTE: Miano et al. (2015).
Las semillas de Lupinus mutabilis es conocida por su gran valor nutritivo comparado a otras
especies (Cuadro 2), presenta un alto contenido de proteína y grasa, que excede el de
cualquier otra especie de lupino (Carvajal-Larenas et al. 2016). Además, las semillas de
lupino están prácticamente desprovistas de almidón, los principales carbohidratos
encontrados son oligosacáridos (principalmente estaquiosa y rafinosa) y polisacáridos de
almacenamiento de la pared celular (Trugo et al. 2003 ).
5
b. Metabolitos secundarios
• Alcaloides
• Compuestos fenólicos
6
daidzina, glicitina y genistína), estas formas naturales no se absorben fácilmente, pero se
convierten en formas desconjugadas (por ejemplo, daidzeína, genisteína, gliciteína) por la
acción de las enzimas hidrolíticas producidas por la microflora intestinal, mejorando en el
tracto gastrointestinal (GIT) (Duru et al. 2019 ). Las isoflavonas se han asociado con efectos
beneficiosos en los seres humanos, como la prevención del cáncer, enfermedades
cardiovasculares, osteoporosis y síntomas menopáusicos, las isoflavonas son fitoestrógenos
no esteroideos; sin embargo, debido a la presencia de anillos fenólicos, y particularmente el
4-hidroxilo, tienen la capacidad de unirse a los receptores de estrógenos, al igual que muchas
sustancias, incluidos los anti estrógenos como el tamoxifeno que se usa con éxito para tratar
el cáncer de mama (Ranilla et al. 2009). A pesar de los enormes beneficios para la salud
asociados con la ingesta de isoflavonas, existen diferentes hallazgos contradictorios que han
sido reportados por diferentes autores (Andrade et al. 2015). La dosis diaria ingerida no
tóxica de isoflavonas en humanos sigue siendo un tema discutible, 39-47 mg/día se considera
seguro entre la población japonesa (Duru et al. 2019 ). Por otro lado, las principales flavonas
identificadas en los lupinos son agliconas y/o glucósidos de luteolin, apigenin y disometin
(Khan et al. 2015), son considerados buenos antioxidantes porque tienen la habilidad de
atrapar el oxígeno singlete.
2.2.1. Definición
La leche vegetal es una alternativa a la leche animal y se prepara por extracción acuosa a
partir de un material vegetal (cereales, pseudocereales, legumbres, semillas oleaginosas,
nueces) previamente molido. El extracto acuoso es homogenizado para obtener
distribuciones de tamaño de partícula en un rango de 5-20 μm que imitan la apariencia y
consistencia de la leche de vaca (Sethi et al. 2016).
2.2.2. Clasificación
Sethi et al. (2016), clasifica las leches vegetales en cinco categorías:
a. A base de cereales: Leche de avena, leche de arroz, leche de maíz, leche de espelta.
b. A base de legumbres: Leche de soja, leche de maní, leche de altramuz/lupino, leche
de caupí.
7
c. A base de frutos secos: Leche de almendras, leche de coco, leche de avellanas, leche
de pistacho, leche de nueces.
d. A base de semillas: Leche de sésamo, leche de lino, leche de cáñamo, leche de
girasol.
e. A base de pseudocereales: Leche de quinua, leche de teff, leche de amaranto.
8
Anteriormente, los beneficios para la salud de los probióticos se lograban con la leche u
otros productos lácteos; sin embargo, la intolerancia a la lactosa, el contenido de colesterol
y las proteínas alergénicas de la leche son factores limitantes en el crecimiento del mercado
de los probióticos lácteos (Yoon et al. 2004). La intolerancia a la lactosa es generada por la
ausencia de producción por el cepillo intestinal de la enzima lactasa, las cuales hidrolizan la
lactosa en azúcares absorbibles (glucosa y galactosa) proporcionando energía al organismo.
La lactosa es el primer carbohidrato crucial en la promoción de la salud para promover la
salud del recién nacido durante el período posnatal, la actividad de la lactasa intestinal es
máxima entre la mayoría de los lactantes (Panghal et al. 2018). Los probióticos ayudan a
liberar la β-galactosidasa en el intestino delgado que ayuda a la digestión y descomposición
de la lactosa.
En particular, los cereales y las leguminosas son los sustratos más adecuados para el
desarrollo de alimentos que contienen probióticos (Lamsal y Faubion 2009). Los cereales y
las legumbres son una buena fuente de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos, fibra
y oligosacáridos . Los productos alimenticios probióticos a base de cereales y legumbres se
pueden preparar usando sorgo, harina de mijo , maíz, malta de mijo, harina de trigo, mijo ,
soja, arroz y avena, ya sea solos o en diferentes combinaciones (Panghal et al. 2018). Por
ejemplo, el primer alimento probiótico libre de leche o componentes de la leche fue
formulado y fabricado en 1994 por Skane Dairy con la marca ProViva en Suecia. La papilla
a base de harina de avena fue fermentada con las bacterias ácido lácticas Lactobacillus
plantarum 299v/L y se añadió cebada malteada para mejorar la licuefacción. La papilla de
avena fermentada se mezcló con diferentes bebidas de frutas, como grosella negra, fresa,
arándano, escaramujo o cualquier fruta tropical en una concentración del 5% para
9
proporcionar un sabor afrutado. Las bacterias fueron resistentes a pH < 2.8–3.4
10
permaneciendo viables durante más de un mes en almacenamiento refrigerado (~ 5×10
UFC/L) (Panghal et al. 2018). Por otro lado, se investigó la cuajada de frijol formada por
varios extractos de proteínas de legumbres, incluyendo lentejas, frijol mungo, garbanzos,
guisantes lisos, guisantes y frijoles alados (Cai et al. 2001). Además, las bebidas probióticas
no lácteas desarrolladas a partir de trigo germinado, cebada y mijo perla tienen un número
de células viables de L. acidophilus NCDC14 en el rango de 10.36–11.51 log UFC/ml y
10.36–11.17 log UFC/ml (Mridula y Sharma 2015 ). Así mismo, Santos et al.
(2014) desarrollaron una bebida de leche de cacahuete como nuevo sustrato para cepas
probióticas L. acidophilus (LACA 4) y Pediococcus acidilactici (UFLA BFFCX 27.1) con
una población celular superior a 8 log UFC/ml.
Bacterias ácido lácticas son gram-positivas, no forman esporas y son catalasa negativa, no
presentan citocromo (Holzapfel et al. 2001). Estas bacterias prefieren la anaerobiosis, pero
son aerotolerantes, son tolerantes al ácido y estrictamente fermentativas. Las BAL
generalmente incluyen a varias especies con características bioquímicas y ecológicas en
común (Lactobacillus, y Bifidobacterium) y tiene poco o ningún potencial patógeno, excepto
algunas especies de Streptococcus y posiblemente algunas cepas de Enterococcus (Donohue
y Salminen 1996). El consumo de BAL viables incluidas en los alimentos fermentados en
base a verduras, frutas, pescado, carne y leche data desde algunos años. Las BAL permiten
mejorar la textura y el sabor de los alimentos fermentados e incrementan su vida útil (Elagöz
et al. 1996).
Las vías por las cuales se metabolizan las hexosas dividen las BAL en dos grupos,
homoláctico y heteroláctico (Figura 2). Los homolácticos como Pediococcus, Streptococcus,
Lactococcus y algunos lactobacilos producen ácido láctico como el principal o único
producto final de la fermentación de glucosa. Sin embargo, en condiciones de crecimiento
alteradas y cuando el sustrato inicial es una pentosa, esto puede cambiar. Los homolácticos
utilizan la vía de Embden-Meyerhof-Parnas para generar dos moles de lactato por mol de
glucosa y derivan aproximadamente el doble de energía por mol de glucosa que los
heterolácticos. Los heterolácticos como Weisella y Leuconostoc y algunos lactobacilos
10
producen cantidades equimolares de lactato, CO2 y etanol a partir de glucosa a través de la
ruta de hexosa monofosfato o pentosa (Caplice y Fitzgerald 1999)
Glucosa
Homoláctico Heteroláctico
Glucosa-6-P Glucosa-6-P
6-fosfogluconato
Fructosa-6-P
Ribulosa-5-P
Fructosa-1,6-DP Xilulosa-5-P
2.6. PROBIÓTICOS
11
Cuadro 3: Descripciones y definiciones de probióticos comúnmente citadas a lo largo
de los años.
Año Descripción Fuente
1953 Los probióticos son comunes en los alimentos vegetales como vitaminas, Kollath
sustancias aromáticas, enzimas y posiblemente otras sustancias relacionadas
con procesos vitales.
1954 Los probióticos son opuestos a los antibióticos. Vergin
1955 Los efectos nocivos de los antibióticos se pueden prevenir mediante la Kolb
terapia con probióticos
1965 Una sustancia secretada por un microorganismo que estimula el crecimiento Lilly y Stillwell
de otro.
1971 Extractos de tejidos que estimulan el crecimiento microbiano. Sperti
1973 Compuestos que crean resistencia a la infección en el huésped pero que no Fujii y Cook
inhiben el crecimiento de microorganismos in vitro.
1974 Organismos y sustancias que contribuyen al equilibrio microbiano intestinal. Parker
1992 Suplemento de alimentación microbiana en vivo que afecta beneficiosamente Batán
al animal huésped al mejorar el equilibrio microbiano
1992 Cultivo mono o mixto viable de microorganismos vivos que, aplicados a Havenaar y
animales o al hombre, tienen un efecto beneficioso sobre el huésped al Huis int'Veld
mejorar las propiedades de la microflora indígena.
1996 Cultivo microbiano vivo o producto lácteo cultivado que influye Salminen
beneficiosamente en la salud y nutrición del huésped.
1996 Microorganismos vivos que, tras la ingestión en ciertos números, ejercen Schaafsma
beneficios para la salud más allá de la nutrición básica inherente
1999 Preparaciones de células microbianas o componentes de células microbianas Salminen,
que tienen un efecto beneficioso sobre la salud y el bienestar del huésped. Ouwehand,
Benno y Lee
2001 Una preparación o un producto que contiene microorganismos viables y Schrezenmeir y
definidos en cantidades suficientes, que alteran la microflora (por de Vrese
implantación o colonización) en un compartimento del huésped y que ejercen
un efecto beneficioso para la salud en este huésped.
2002 Microorganismos vivos que cuando se administran en cantidad adecuada FAO / OMS
confieren un beneficio para la salud del huésped
FUENTE: Vasiljevic et al. (2008)
Los criterios a considerar para que los microrganismos sean considerados probióticos son:
Ser de origen humano, resistencia al ácido y la bilis, poder adherirse al epitelio intestinal, la
colonización en el intestino humano, la producción de sustancias antimicrobianas, llamadas
bacteriocinas; buenas características de crecimiento y los efectos beneficiosos sobre la salud
humana (Figura 3). Una de las características más importantes de una cepa probiótica es que
debe ser no patógeno y GRAS - generalmente reconocido como seguro (Hattingh y Viljoen
2001; Prado et al. 2008; Barbaros y Huseyin 2010). Las pautas y la información de la
12
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO)/Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestran la necesidad de que las cepas
probióticas permanezcan intactas a través del tracto intestinal superior para garantizar
efectos que promuevan la salud al ingresar a su sitio de acción, independientemente del modo
de entrega aplicado. Por ejemplo, para asegurar eso, se ha declarado que el llamado nivel
"mínimo terapéutico" de microorganismos probióticos viables debe ser de al menos
106 UFC/g de células viables durante toda la vida útil del producto (Neffe-Skocińska et al.
2018).
Estimulación
de la respuesta
inmune Tratamiento y
Incremento de
prevención de
la tolerancia y
la diarrea
digestión de la
aguda causada
lactosa
por rotavirus
Restauración de la
Influencia microflora del
positiva en la intestino normal
microflora después de la
intestinal terapia con
antibióticos
Probióticos
Producción de
Reducción del vitamina B
pH intestinal
(ácido fólico)
Reducción de
Mejoramiento amoniaco y
de la función otros
intestinal compuestos
tóxicos
Reducción del
colesterol
Por otro lado, las autoridades canadienses mencionan que el nivel de bacterias probióticas
debe ser de 1×109 UFC por porción, para Bifidobacterium (adolescentis, animalis, bifidum,
13
brevey longum) y Lactobacillus (acidophilus, casei, fermentum, gasseri, johnsonii,
paracasei, plantarum, rhamnosus y salivarius) (Healht Canada 2009). El consumo de
productos probióticos se ha incrementado alrededor del 13 a 18 % entre el 2002 y 2007 en
Europa occidental y oriental respectivamente (Granato et al. 2010).
14
Figura 4: Mecanismos de acción de los probióticos. (A) Colonización y normalización de comunidades microbianas intestinales perturbadas en niños y adultos y
exclusión competitiva de patógenos y producción de bacteriocina; (B) actividad enzimática y producción de ácidos grasos volátiles; (C) adhesión celular, antagonismo celular
y producción de mucina; (D) modulación del sistema inmune; y (E) interacción con el eje cerebro-intestino. AMPK, AMP quinasa; ANGPTL, similar a la angiopoyetina; DC,
célula dendrítica; FoxP3, caja de horquilla P3; GLP, péptido similar al glucagón; GPR, receptor acoplado a proteína G; HSL, lipasa sensible a las hormonas; IFN, interferón;
IRAK1, quinasa 1 asociada al receptor de IL-1; LPL, lipoproteína lipasa; MyD88, respuesta primaria de diferenciación mieloide 88; NF-κB, factor de transcripción nuclear κB;
PPAR-γ, receptor γ activado por proliferador de peroxisoma; PYY, polipéptido YY; TGF, factor de crecimiento transformante; TLR, receptor tipo Toll; TRIF, interferón-β
inductor de adaptador que contiene dominio TIR.
15
2.6.2. Bacterias probióticas
Se han demostrado los beneficios para la salud de cepas probióticas específicas de los
siguientes géneros: Latobabillus Bifidobacterium, Saccharomyces, Enterococcus,
Streptococcus, Pediococcus, Leuconostoc, Bacillus y Escherichia coli (Salminen, 2002;
Fijan, 2014) (Cuadro 4). En general, la existencia de probióticos en el tracto gastrointestinal
de humanos o animales depende del comportamiento del huésped, la presencia de
antibióticos y la absorción dietética del huésped (Rolfe 2000 ). Las bacterias probióticas de
de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, crecen débilmente en la leche debido a su
relativa baja actividad proteolítica y a la incapacidad para utilizar la lactosa (Saarela 2009).
A fin de mejorar la viabilidad de las bacterias probióticas en los fermentos se añaden varias
sustancias a la leche incluyendo fructooligosacáridos (FOS), caseíno macropéptidos (CMP),
concentrado de proteína de suero (WPC), triptona, extractos de levadura, ciertos
aminoácidos, precursores de nucleótidos y una fuente de hierro (Barbaros y Huseyin 2010).
16
a. Lactobacillus Plantarum 299v
Lactobacillus plantarum 299v es una de las especies más estudiadas y ampliamente utilizada
en la industria alimentaria como bacterias probióticas y/o iniciador microbiano (Mårtensson
et al. 2002). Se ha determinado que es GRAS a través de procedimientos científicos de
acuerdo con el código Federal de regulaciones-Título 21-FDA. L. plantarum 299v se aisló
de una mucosa intestinal sana (Molin et al. 1993) y puede crecer en un 6% de NaCl en
condiciones óptimas, y muestra un crecimiento sub-letal a 16% de NaCl; es decir puede ser
considerada como halotolerante. Posee una amplia tolerancia al pH y crece a valores de pH
entre 4.0 y 8.0; con un crecimiento sub-letal hasta pH 2.0 y hasta 9.0 y puede crecer en
presencia de sales biliares hasta un 2% (Melgar-Lalanne et al. 2014).
Por otro lado, L. plantarum 299v tiene alta tasa de adhesión a la mucosa intestinal, porque
poseen una adhesina de unión a manosa (Adlerberth et al. 1996) que le permite colonizar
temporalmente el intestino grueso (Gbassi et al. 2009). Ejerce efecto inhibitorio sobre las
Enterobacteriaceae y anaerobios gramnegativos, en la mucosa in vivo en modelos de ratas
que simulan condiciones clínicas severas (Molin 2001). Por otro lado, al ser suplementadas
en bebidas de frutas con papilla de avena fermentada, aumenta la concentración de ácidos
carboxílicos en las heces de voluntarios sanos (principalmente ácido acético y propiónico),
estos ácidos grasos de cadena corta en el colon son una fuente de energía para las células de
la mucosa, es decir, una mayor concentración de ácidos grasos de cadena corta en la luz
puede ser beneficiosa para el estado de la mucosa (Johansson et al. 1998). Por la forma de
metabolizar los carbohidratos L. plantarum 299v es clasificada como hetero fermentativa
facultativa (Cuadro 5). El metabolismo general de las bacterias de Lactobacillus plantarum
se muestra en la Figura 5.
17
Figura 5: Ruta de cambios metabólicos primarios en Lactobacillus plantarum
FUENTE: Ming et al. (2018)
18
b. Lactobacillus rhamnosus GG
Los primeros productos lácteos comerciales probióticos con LGG, bajo la marca Gefilus, se
lanzaron en Finlandia en 1990. Después de un comienzo lento, su consumo anual aumentó
rápidamente y alcanzó 6 L/persona (por ejemplo, 3 × 1011 UFC/persona/año) en 1999
(Salminen et al. 2002). La LGG tiene diversas aplicaciones en diversos productos lácteos,
como yogurt, leche fermentada, leche pasteurizada (no cultivada), queso semiduro, y algunos
productos sin leche, como bebidas y complementos alimenticios (cápsulas, tabletas, bolsitas)
(Saxelin et al. 2008). La empresa Valio Ltd. comenzó a desarrollar bebidas no lácteas
con Lb. rhamnosus GG en 1996 y el primer producto se lanzó en 1997. Las bebidas de
frutas Gefilus ® tienen una vida útil de 5 semanas cuando se refrigeran (Prado et al. 2008).
Se han identificado varios factores que influyen en la viabilidad de los probióticos en los
productos alimenticios durante el procesamiento y el almacenamiento (Figura 6). Estos
19
factores incluyen: a) parámetros intrínsecos tales como pH, acidez titulable, oxígeno,
actividad del agua, presencia de sal, azúcar y otros compuestos (peróxido de hidrógeno,
bacteriocinas, saborizantes y colorantes artificiales, etc.), b) parámetros de procesamiento
que incluyen condiciones de fermentación (temperatura de incubación , tratamiento térmico,
condiciones de enfriamiento y almacenamiento del producto, materiales de empaque, escala
de producción) y c) parámetros microbiológicos (cepa de probióticos empleados, tasa y
proporción de inoculación) (Terpou et al. 2019)
2.7. PREBIÓTICOS
El termino prebiótico se definió por primera vez en Asia en el año 1995 (Gibson y Roberfroid
1995). Se demostró que la mayoría de los primeros prebióticos evaluados en humanos y
utilizados comercialmente estimulan específicamente a Lactobacillus y Bifidobacterium,
pero no a patógenos como ciertos miembros de la clase Clostridia y Escherichia coli
(Roberfroid et al. 2010). El concepto de prebióticos ha venido evolucionando y en la
actualidad se define como “un sustrato que es utilizado selectivamente por los
20
microorganismos del huésped que confieren un beneficio para la salud”. Los prebióticos no
son las únicas sustancias que pueden afectar el microbiota, los prebióticos deben ser
utilizados selectivamente y tener evidencia adecuada de beneficio para la salud del huésped.
Los efectos sobre la salud de los prebióticos están evolucionando, pero actualmente incluyen
beneficios para el tracto gastrointestinal (por ejemplo, inhibición de patógenos, estimulación
inmunológica), cardiometabolismo (por ejemplo, reducción de los niveles de lípidos en la
sangre, efectos sobre la resistencia a la insulina), salud mental (por ejemplo, metabolitos que
influyen en la función cerebral, la energía y la cognición) y los huesos (por ejemplo,
biodisponibilidad mineral), entre otros (Gibson et al. 2017). Así mismo, los prebióticos
pueden mejorar el crecimiento y la supervivencia de los cultivos probióticos debido a la
sinergia potencial entre los probióticos y prebióticos, los alimentos que contiene una
combinación de estos ingredientes son referidos como simbióticos (Istvan et al. 2008).
Los prebióticos de la dieta no deben ser degradados por las enzimas del huésped objetivo. La
Figura 7 muestra los prebióticos candidatos y aceptados en que los niveles de evidencia
varían actualmente, siendo FOS y GOS los prebióticos más investigados. ácido linoleico
conjugado (CLA), ácido graso poliinsaturado (PUFA), fructooligosacáridos (FOS),
galactooligosacáridos (GOS), mananoligosacárido (MOS), xilooligosacárido (XOS).
21
La inulina, un polisacárido natural compuesto de una cadena de unidades de fructosa con
una unidad terminal de glucosa (Toneli et al. 2010). La inulina es utilizada para reemplazar
la grasa o fibra dietaria, tiene una capacidad de gelificación alta con el agua, y es considerado
un aditivo alimentario funcional debido a sus propiedades prebióticas, este no es digerido en
el intestino delgado, pero es fermentado en el colon por las bacterias lácticas tales como los
cultivos iniciadores del yogurt, consecuentemente la inulina promueve el crecimiento de las
bacterias saludables, mejora la absorción del calcio, magnesio, reducen el nivel de colesterol
y los lípidos séricos. Además, la fermentación de la inulina puede estimular la formación de
ácidos grasos de cadena corta tales como acetato, propionato y butirato siendo este último el
sustrato energético preferido por colonocitos (Guven et al. 2005). Al respecto existen
investigaciones donde mencionan que la inulina prebiótica podría mejorar la viabilidad de
los probióticos (da Silva Sabo et al. 2015). Las bacterias L. acidophilus FTDC 8033 y L.
casei ATCC 393 crecen bien en leche de soya suplementada con inulina (Yeo y Liong 2010).
Además, da Silva Sabo et al. (2015) también sugirieron que la presencia de 1% de inulina
en el medio de Man-Rogosa-Sharpe (MRS) aumentó la tasa de crecimiento específico
máximo de L. plantarum ST16 Pa.
22
III. MATERIALES Y MÉTODOS
Se utilizaron semillas de diez ecotipos de lupino (Lupinus mutabilis Sweet) sin desamargar
y desamargados. Las semillas sin desamargar fueron proporcionados por el Programa de
Leguminosas de la UNALM provenientes de diferentes regiones del Perú como muestra la
Figura 8: (E1) Cajamarca (latitud 6°37'S, longitud 78° 47′O, 2720 m.s.n.m); (E2) Altagracia
de Otuzco-La Libertad (latitud 7°50′S, longitud 78° 34′O, 2641 m.s.n.m); (E3) Paton grande
de La Libertad (latitud 7° 48'S, longitud 78° 02'O, 3169 m.s.n.m); (E4) Cholo fuerte de
Ancash (latitud 9° 32′S, latitud 77° 32′O, 3052 m m.s.n.m); (E5) Huánuco I de Santa Rosa-
Marambuco (latitud 9° 54'S, longitud 76° 8'O, 2912 m.s.n.m); (E6) Compuesto blanco semi
precoz INIA, (E7) H6 INIA y (E8) Moteado beige de Junín (latitud 11° 29′S, longitud 74°
59′O, 3245 m.s.n.m); (E9) Andenes INIA de Cusco (latitud 13° 31′S, longitud 71° 58′O,
3400 m.s.n.m); (E10) Yunguyo de Puno (latitud 16° 14′S, longitud 69° 05′O, 3826 m.s.n.m).
Figura 8. Ecotipos de lupino (Lupinus mutabilis Sweet) de diferentes regiones del Perú.
Como ingredientes se usaron: Azúcar, caldo MRS (De Man, Rogosa & Sharpe, 1960), agar
MRS, glucosa, inulina, solución salina (NaCl 0.85% estéril) y Carboximetil celulosa (CMC).
En relación a los probióticos se usaron dos bacterias ácido lácticas liofilizadas: Lactobacillus
plantarun 299v obtenidas del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN, UNL-CONICET),
Facultad de Ingeniería Química Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe Argentina) y
Lactobacillus rhamnosus GG (Oriola Oy, PB 8, Esbo Finlandia).
3.3.1. Materiales
24
pipeteadores de 5 y 10 ml, placas petri, tubos de vidrio de 15 ml, espátula de drigalsky, tubos
ependorfs, probetas de 100, 500 y 1000 ml
Cromatógrafo de gases (HP 6890 y Shimadzu GC-2010 plus), detector de masas HP 5973
MSD, detector de ionización de llamas (FID- Shimadzu Corp), Columna capilar Agilent DB-
1MS (30 m x 0.25 mm i.d., 0.25 µm film thickness, Agilent Technologies Inc., Santa Clara,
CA, USA), UPLC-MS (Waters Acquity) y HPLC (Shimadzu, Kyoto, Japan), detector de
DAD 2996, espectrómetro de masas Waters Quattro Premier (Waters Corp., Milford, MA)
con una interfaz de ionización de electropulverización, columna Phenomenex Aeris péptido
XB-C18 (150 × 4,60 mm, 3,6 µm, Torrance, CA), micropipetas de 10-100ul, 100-1000ul
y 500-5000ul (Sartorius), Vortex-2 Genie (Prolab), balanza analítica Mettler Toledo XS 205
(capacidad máxima 220g, precisión = 0,0001 g), balanza electrónica Mettler PE 360 (GWB),
estufa Memmert, multiblock heater (Lab-line), balanza digital marca OHAUS (capacidad
máxima 1 kg, precisión = 0,0001 g), autoclave Electric Steroclave (SOTU AKL5), Cámara
de flujo laminar ( ULPA –ISOCIDE CLASE II TIPOS A2, LA2-4A3)- 720W), Centrifuga
(Sorvall TC-6, Rotor H-400, Du Pont, Newtown, CT, [Link].), Centrifuga refrigerada
(BOECO GERMANY U-320R), Bomba de vacio Greffenberger Antrieebs technik made in
Germany, rotavapor (Laborota 4000 Heidolph), equipo de purificación de agua MilliQ
Millipore (Elga LabWater, Woodridge, Il, USA), ultrasonido (Ultrasonic Cleaners 5510
Branson), equipo soxhlet, T25 digital Ultra-Turrax high-performance disperser (IKA Werke
GmbH & Co. KG, Staufen, Gemany), refrigerador-Congelador BOSH KDN49, Congeladora
COLDEX CH10P, termómetro (0-100º C ± 2º), agitador magnético (HANNA HI 200M),
potenciómetro (), licuadora Oster X pent (BLSTUB PNC), Microscopio de barrido
eletronico (Thermo Scientific Q250 Analytical SEM, Checoslovaquia), metalizador de oro
(Quorum Technologies modelo Q150R)
3.3.3. Reactivos
Esparteína (97 %), angustifolina (98 %), α-isolupanina perclórica (> 95%) y cafeína (≥ 95%)
fueron obtenidos de ChemFaces (Wuhan, Hubei, China). (+)-lupanina perclórica (97 %)
obtenidas de Santa Cruz Biotechnology, Inc. (Dallas, TX, USA). Ácido tricloroacético de
Sigma-Aldrich Co. (St. Louis, MO, USA). Ácido clorhídrico (grado, 37 %), sulfato de sodio
(anhidros, granular, ≥ 99 %), y metanol de grado HPLC, acetona, acetonitrilo,
25
diclorometano, y n-hexano de VWR (Espoo, Finlandia), y series homologa de n-alcanos (C8-
C40) de AccuStandard, Inc. (New Haven, CT, USA). Hidróxido de sodio de Merck Group
(Darmstadt, Germany). El agua fue purificada con un sistema (Elga LabWater, Woodridge,
Il, USA) equipado con 0.2 µm de tamaño de partícula.
Para las mediciones de largo y ancho, se tomaron aleatoriamente 25 semillas enteras sin
desamargar parcialmente secas y 25 semillas desamargadas enteras frescas de acuerdo a la
guía de descriptores de lupino (IBPGR 1981).
26
d. Determinación de los metabolitos secundarios
Se siguió el método reportado por Muzquiz et al. (1994) con algunas modificaciones. Las
semillas de lupino finamente molidas se pesaron con precisión (aproximadamente 0,1 g de
semillas sin desamargar y 1 g de semillas desamargadas) y se agregó cafeína (100 μg) como
estándar interno. Las semillas se homogeneizaron tres veces cada una con 5 ml de ácido
tricloroacético al 5 % utilizando un dispersor de alto rendimiento Ultra-Turrax digital T25 a
una velocidad de 10.6 rpm durante 1 minuto, seguido de centrifugación (10000 x g) durante
10 min a temperatura ambiente. Los sobrenadantes de las tres extracciones se combinaron y
se hidrolizaron con 0,8 ml de NaOH 10 M, y los alcaloides se extrajeron tres veces, cada uno
con 15 ml de diclorometano. Los extractos de diclorometano se combinaron y se evaporaron
a sequedad en un evaporador rotatorio a 30 ºC. El residuo se disolvió en 1 ml de metanol y
se filtró a través de un filtro de jeringa de PTFE de 0,22 µm en un vial de vidrio para el
análisis. La identificación de los alcaloides fue realizada acorde al método de Przybylak et
al. (2005), con ligeras modificaciones. Para el análisis se utilizó un cromatógrafo de gases
HP 6890 con un detector de masas (MS 5973 MSD) y una columna capilar Agilent DB-1MS
(30 m de longitud, 0.25 mm de diámetro y 0.25 µm de película interior). El gas portador a
presión constante fue helio. La temperatura del inyector se fijó a 290 °C y la del detector a
300 °C. La temperatura del programa del horno fue isotérmico a 180 °C durante 2 min, luego
se aumentó a 300 °C a una velocidad de 6 °C / min y se mantuvo a 300 °C durante 10 min.
El volumen de inyección fue de 1µL. Los compuestos se identificaron por comparación de
sus espectros de masas y tiempos de retención con los de los estándares puros (lupanina,
esparteína, angustifolina y α-isolupanina) analizados a las mismas condiciones. Así mismo
se calcularon los índices de retención (RI) utilizando una serie homóloga de n-alcanos.
27
estaban disponibles comercialmente o su grado de pureza no era adecuado para fines
cuantitativos, la cuantificación de alcaloides se logró de la siguiente manera: Esparteína,
lupanina, angustifolina y α-isolupanina se cuantificaron utilizando compuestos de referencia,
en tanto nuttalina, multiflorina, oxilupanina y 11, 12-dehidrolupanina se cuantificaron como
lupanina. Los resultados se expresaron como mg /100 g de semilla.
28
totales se estimó a partir de una curva estándar de ácido gálico (Anexo 1). Los resultados se
expresaron como mg de equivalente de ácido gálico (EAG)/100 g de semilla.
Se siguió el método reportado por Liu et al. (2014), y Tian et al. (2017) con ligeras
modificaciones. Las harinas de lupino fueron desengrasadas por el método Soxhlet durante
4 h. Posteriormente, se pesaron aproximadamente 0.4 g de harina lupino sin desamargar y 1
g de harina desamargada en un tubo de 15 ml. Se añadió 5 ml de metanol acuoso al 70 %
acidificado (Metanol: HCl; 99:1), y se homogenizó durante 3 min (Ultra-Turrax). La mezcla
se centrifugó a 18000 x g durante 30 min (Sorvall TC-6, Rotor H-400, Du Pont, Newtown,
CT, EE. UU.). El sobrenadante se recogió y almacenó a -20°C. Para la segunda y tercera
extracción, se agregaron 5 ml del solvente de extracción al residuo, se mezclaron mediante
vortex durante 1 min y se centrifugaron a 18000 x g durante 30 min, y se almacenó a -20
°C. Finalmente, todos los tres extractos fueron recolectados para su análisis.
29
• Cuantificación de las isoflavonas y flavonas por HPLC-DAD
El recuento de células viables en las bebidas de lupino fue analizado antes y después del
proceso de fermentación usando el método reportado por Vinderola y Reinheimer (2003) y
La Norma Internacional ISO 20128 /IDF192. Se pesó 1 g de la bebida y se diluyo
decimalmente con solución salina estéril, luego 0.1 ml de las diluciones de las alícuotas
30
fueron plaqueadas por triplicado en agar MRS. Las placas de agar MRS se incubaron
aeróbicamente durante 72 h a 37 °C y finalmente se realizaron los conteos usando un
contador de colonias. Las unidades formadoras de colonias (UFC) se enumeraron en placas
conteniendo de 30 a 300 colonias y la concentración celular se expresó como log UFC/ml.
b. Determinación de firmeza
La evaluación sensorial de la bebida con la formulación óptima fue realizada a través de una
prueba de aceptabilidad de acuerdo a Ureña et al. (1999). Participaron 80 personas no
entrenadas, cuyas edades comprendían entre 18 - 65 años (profesores, estudiantes y personal
de la UNALM). Los panelistas recibieron muestras en vasos de 100 ml en un volumen de 30
ml a 5 °C por persona, la evaluación se realizó por una escala no estructurada de 1 a 10 cm,
indicando dos opciones (1 = desagrada muchísimo y 10 = agrada muchísimo). La prueba se
realizó en un solo día en orden monádico y aleatoriamente en cabinas individuales con luz
natural sirviendo agua mineral antes de la prueba.
31
3.5.1. Tratamiento de las semillas
Las semillas sin desamargar de diez ecotipos de lupino (Lupinus mutabilis Sweet) fueron
seleccionadas y posteriormente molidas en un molino de martillos a un tamaño de partícula
de 100 µm. Las muestras fueron almacenadas a -20 °C para los respetivos análisis (proximal,
identificación y cuantificación de alcaloides, identificación y cuantificación de compuestos
fenólicos)
Las semillas sin desamargar fueron desamargadas según el método de Jacobsen y Mujica
(2006), con ligeras modificaciones. Las semillas se seleccionaron y remojaron en agua
durante 12 h a temperatura ambiente, se cocinaron durante 1 h cambiando el agua cada 30
min. Posteriormente, las semillas fueron lavadas con agua corriente durante cinco días. Las
semillas desamargadas fueron dividida en dos partes, la primera se secó a 50 °C durante 18
h, seguidamente se molieron y en forma de harina se almaceno a -20°C para la identificación
y cuantificación de alcaloides, identificación y cuantificación de isoflavonas y flavonas. La
segunda parte de las semillas desamargadas frescas fueron utilizadas para la elaboración de
la bebida (Figura 9).
32
Figura 9: Proceso de desamargado de las semillas de lupino.
La preparación del inóculo se llevó a cabo en una cámara de flujo laminar manteniéndose
las condiciones asépticas. Para obtener concentraciones iniciales de cada bacteria, las
bacterias probióticas de L. plantarum 299v y L. rhamnosus GG fueron activadas en 10 ml de
caldo MRS respectivamente, posteriormente fueron incubadas a 37 °C por 48 h.
Seguidamente fueron sembradas por agotamiento en placas contenidas de agar MRS. Las
33
placas se incubaron a 37 °C por 72 h. Se tomó una colonia aislada de cada placa y se coló en
tubos de 10 ml que contenían caldo MRS y se incubaron a 37 °C por 24 h. Después de la
incubación se tomó 1 % del cultivo en 100 ml de caldo MRS y se incubo por 24 h para que
las bacterias probióticas lleguen aproximadamente a una concentración de 109 UFC/ml. Las
bacterias contenidas en los 100 ml fueron centrifugadas a 6000 rpm por 15 min a 8 °C,
seguidamente se realizaron 2 lavados de los pellets con solución salina. El precipitado fue
resuspendido en solución de sacarosa, la solución resultante fue almacenada en tubos
eppendorf a -35°C. Previa a la etapa de inoculación se activaron las bacterias probióticas en
10 ml de caldo MRS por un tiempo de 24 h, una vez activas, se procedió a la etapa de
incubación.
• Recepción
• Licuado
Las semillas de lupino desamargadas frescas fueron licuadas con una relación de agua (p/v),
se agregó glucosa, azúcar, el tiempo estimado de licuado fue de 2 min.
• Estandarización
La estandarización se llevó cabo a de 32 °C, el extracto licuado fue homogenizado con las
concentraciones de inulina y CMC establecidas de acuerdo al diseño experimental.
• Pasteurización
Se llevó acabo en botellas de vidrio de 500 ml, que contenían un volumen de extracto de 100
ml, las botellas completamente cerradas fueron puestas en un baño sin agitación a 95 ºC por
10 min, con la finalidad de eliminar los gérmenes patógenos y reducir la carga microbiana
presentes en los ingredientes utilizados.
• Enfriamiento
El extracto homogéneo fue enfriado a 42 °C, para luego adicionar las bacterias probióticas.
34
• Inoculación
La preparación del inóculo se llevó a cabo en una cámara de flujo laminar manteniéndose
las condiciones asépticas. La etapa de inoculación consistió en la adición de Lactobacillus
plantarum 299v y Lactobacillus rhamnosus GG en una concentración de 1 %, a 37 °C.
• Incubación
En esta etapa se llevó a cabo la fermentación láctica producida por las bacterias probióticas.
Las botellas de 500 ml inoculadas, fueron incubadas a 37 ºC por 18 h para la identificación
de los factores significativos (Cuadro 6) y por 12 h para la Optimización de la bebida
(Tripathi et al. 2014). La incubación se realizó hasta que la bebida de lupino alcanzó un pH
entre 4.5-4.7, manteniendo la temperatura constante con la finalidad de contribuir al proceso
de fermentación.
• Enfriamiento
• Batido
• Almacenamiento
35
PREPARACIÓN DEL INÓCULO BEBIDA PROBIÓTICA
Activación – MRS
Pesado
Centrifugación Inoculación
Lavado Incubación
Bacterias activas
36
3.6. DISEÑO EXPERIMENTAL Y ANÁLISIS ESTADÍSTICO
3.6.1. Diseño experimental
La presente investigación llevó a cabo en tres etapas, los experimentos se llevaron a cabo
siguiendo el esquema experimental mostrado en la Figura 11.
Niveles
Factores 1 2
(Mínimo) (Máximo)
F1→ Lupino (%) 15 65
F2→ Azúcar (%) 2 8
F3→ F1xF2 - -
F4→ Tipo de bacteria L. plantarum L. rhamnosus
F5→ F1xF4 - -
F6→ Inulina (%) 1 2
F7→ CMC (%) 0.2 0.8
37
En el Cuadro 7 se muestran los tratamientos generados por la metodología Taguchi con un
total de ocho tratamientos (formulaciones) por duplicado a ensayar y con el criterio mayor
es mejor. Cabe resaltar que el número de ensayos generados es equivalente a 128 ensayos
que correspondería a un diseño factorial de 27 experimentos.
38
Se plantearon las siguientes formulaciones preliminares: a) formulación 1: 66 % de lupino,
9 g de azúcar, 1 g de glucosa, 1 g de inulina, 0.2 g de CMC y 1 % de inóculo (Savedboworn
y Wanchaitanawong 2015) y b) formulación 2: 20 % de lupino, 2 g de azúcar, 1 g de glucosa,
1g de inulina, 0.8 g de CMC y 1 % de inóculo. La formulación 1 se fermentó durante 18 h
(Shirai et al. 1992) y la formulación 2 durante 12 h (Ludeña et al. 2016) usando las bacterias
probióticas (L. plantarum 299v y L. rhamnosus GG).
Niveles
Factores -1 0 1
Lupino (%) 20 30 40
Azúcar (%) 6 7 8
39
Cuadro 9: Diseño empleado para la optimización por el método de superficie respuesta
40
Figura 11: Diseño experimental para la obtención de la bebida probiótica de lupino.
41
3.6.2. Análisis estadístico
Los análisis estadísticos realizados en el presente trabajo se agrupan de acuerdo a las tres
etapas del diseño experimental:
Etapa I:
Etapa II:
42
IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El ecotipo con mayor contenido de carbohidratos fue Huánuco I (E5 = 34 %), y el de menor
contenido el ecotipo de Cusco (E9 = 27.7 %). El promedio del contenido de carbohidratos
fue 31.1 %, que se encuentra dentro de los valores de 26.1 y 43.2 % reportados por Jiménez-
Martínez et al. (2003b). Respecto al contenido de ceniza dentro de los 10 ecotipos evaluados,
el ecotipo con mayor contenido de ceniza fue E5 con 4.9 %, proveniente de Huánuco y con
menor contenido los ecotipos E2 de la Libertad y E6, E7 de Junín.
Cuadro 10: Composición químico proximal de 10 ecotipos de lupinos (Lupinus
mutabilis Sweet) sin desamargar (porcentaje en base seca)
44
desamargado modifica el contenido de ácidos grasos; así el contenido ácido esteárico
aumenta y el contenido de ácido linoleico y la relación w-6/w-3 disminuye.
b. Tamaño
Las semillas de lupino del ecotipo Altagracia a una humedad de 9.8 % presentaron una
estructura rígida y con el proceso de desamargado las semillas incrementaron su humedad a
71.98 % haciéndolas más suave y consecuentemente más sensibles a procesos mecánicos.
Así mismo, Jiménez-Martínez et al. (2001) menciona que el remojo y la cocción de las
semillas aumentan la permeabilidad de la pared celular. Similar comportamiento ha sido
observado en diferentes frijoles adzuki (Oliveira et al. 2013). Al respecto, Miano et al.
(2015) mencionan que la humedad aumenta con el tiempo de remojo del grano, describiendo
un comportamiento sigmoidal, con una fase de retraso inicial seguida de una fase de mayor
tasa de absorción y, finalmente, una fase estacionaria. En cuanto al tamaño, las semillas sin
desamargar midieron, 1 y 0.8 cm de largo y ancho respectivamente, mientras que las semillas
desamargadas incrementaron su tamaño a 1.5 y 1 cm largo y ancho respectivamente (Figura
45
12). Ortega et al. (2010) mencionan que el agua absorbida es almacenada en la estructura
porosa de las semillas, hidratando el interior de las células y los espacios entre las paredes
celulares. Esto produce un aumento en el volumen total y cambios en tamaño y estructura
no reversibles cuando las semillas son secadas nuevamente.
c. Microestructura
Las imágenes SEM de las semillas sin desamargar del ecotipo Altagracia mostraron
diferencias estructurales entre la cáscara y el cotiledón (Figura 13). El cotiledón (Figura 13A
y B) presenta una superficie rugosa, y al ser magnificada (1200x) se puede observar una
estructura porosa con cavidades triangulares ordenadas homogéneamente. Estas estructuras
sumadas al hilum facilitarían el ingreso de solventes y la salida de solutos presentes en el
grano. Miano et al. (2015) han confirmado que el hilum y fisura hiliar es la entrada principal
de agua al grano. Por otro lado, la cáscara muestra una apariencia lisa (Figura 13 C y D), a
un mayor aumento (280x) la estructura es bastante plana. Al respecto Miano et al. (2015),
señalan que la superficie de la cubierta de la semilla está revestida por una cutícula que
contiene diferentes tipos de sustancias hidrofóbicas tales como cera, polisacáridos de lignina,
pectina, callos, quinonas, suberina, cutina que afectan la permeabilidad de las semillas de
lupino. Finalmente, la cubierta también contiene los compuestos fenólicos muy similares a
semillas de otras legumbres (Patterson et al. 2017).
46
Figura 13: Micrografía de la semilla sin desamargar: A) Cotiledón (34x), a: Hilum; B)
Ampliación del cotiledón (1200x); C) Cáscara (34x); D) Ampliación de cáscara (280x).
Los alcaloides individuales fueron identificados por GC-MS en función de sus iones
característicos y por los tiempos de retención de los estándares. En las semillas sin
desamargar se identificaron ocho alcaloides, tales como: esparteína, angustifolina, α-
isolupanina, lupanina, nutallina, multiflorina, oxilupanina y 11, 12-dehidrolupanina (Cuadro
12). El perfil obtenido para los ecotipos estudiados fue similar a los hallazgos de estudios
anteriores de Muzquiz et al. (1994) y Wink et al. (1995). Aunque se han descrito otros
alcaloides tales como 13-hidroxlupanina, 17-oxosparteína y 11,12-deshidrosparteína en L.
mutabilis (Hatzold et al. 1983; Gross et al. 1988), que no se identificaron en los ecotipos
investigados. Algunos de los alcaloides detectados en las semillas estudiadas también son
comunes en otras especies, como angustifolina, lupanina y esparteína en semillas de L. albus,
esparteína en L. luteus, lupanina en L. hispanicus y angustifolina en L. angustifolius
(Jiménez-Martínez et al. 2001; Romeo et al. 2018).
47
Cuadro 12: Perfil de alcaloides en los ecotipos y parámetro de lipofilia (Log P)
M+: ion molecular; RI/Exp: Índice de retención obtenido en el experimento, calculado de acuerdo a Kovats [30]: 100 (tc-tn/ (tn+1)-tn) +n, donde tc es el tiempo
de retención del compuesto, tn es el tiempo de retención anterior n- alcano, tn+1 es el tiempo de retención del siguiente n-alcano and n es el anterior n-alcano;
RI/Lit: Índice de retención descrito en la literatura por Wink et al. (1995); ID: Identificación; S: Identificado por comparación con un estándar autentico, T:
Identificación tentativa por comparación de espectros de masa y RI en la literatura Wink et al. (1995) y NIST 05 base de datos. Log P: Valor del parámetro de
lipofilia, Calculado por XLogP3 3.0
48
Por otro lado, se presenta el parámetro de lipofilia (Log P) de los alcaloides individuales
identificados (Cuadro 12), este parámetro muestra las posibles relaciones entre estructura y
actividad (SAR). Se observa que la esparteína tiene el log P más alto (2,5) en comparación
a los otros alcaloides tales como lupanina, α -isolupanina, 11, 12-dehidrolupanina,
multiflorina y angustifolina con un promedio de Log P (1,5). Los alcaloides con los valores
más bajos de Log P fueron la nutallina y la oxilupanina. Es importante resaltar que los
alcaloides con Log P más alto son más hidrófobos, propiedad que facilita la entrada de los
alcaloides a las células a través de las membranas celulares hidrófobas (Kučerka et al. 2019).
Respecto al contenido de alcaloides individuales en las semillas sin desamargar de los diez
ecotipos, se encontró como alcaloide principal a la lupanina con un contenido entre 2.5-5.2
g/100 g en b.s. constituyendo en promedio el 77.2 % de los alcaloides totales (Cuadro 13).
Estos resultados concuerdan con los hallazgos de Gross et al. (1988) que mencionan que la
lupanina es el principal alcaloide en L. mutabilis, y representa más del 80 % de los alcaloides
totales. Así mismo, Rybiński et al. (2018) encontraron que la lupanina en L. albus representa
el 71.3 % de los alcaloides totales, siendo este valor más bajo en comparación con el nivel
reportado en L. mutabilis. Entre los ecotipos estudiados, E8 (Moteado beige de Junin) tuvo
mayor contenido de lupanina y alcaloides totales. El segundo alcaloide más abundante fue
esparteína con un rango de concentración de 0.2-0.9 g/100 g en b.s., resultado similar a
estudios de composición de alcaloides en semillas de L. mutabilis (Hatzold et al. 1983). La
esparteína representó en promedio el 9.9 % del total de alcaloides, y el ecotipo con el mayor
contenido de esparteína fue E5 (Huánuco I). Los alcaloides presentes en proporciones más
pequeñas incluyen la angustifolina y la multiflorina, ambos presentes en un nivel promedio
de 0.1 % de los alcaloides totales (Cuadro 13). Las proporciones relativas de estos dos
alcaloides son más bajas en comparación con las reportadas anteriormente para L. albus
(angustifolina 3.8 % y multiflorina 6.8 % del total de alcaloides) (Rybiński et al. 2018).
Finalmente, otros alcaloides presentes en los diez ecotipos amargos incluyen α-isolupanina,
nutallina, oxilupanina y 11,12-dehidrolupanina, que representan en promedio 0.4, 6.8, 4.0 y
1.4 % del total de alcaloides, respectivamente.
49
Cuadro 13: Alcaloides en semillas de lupino (Lupinus mutabilis Sweet) sin desamargar y desamargadas, determinadas por CG- FID (g/100
g b.s)
Alcaloides individualesa
Semillas Ecotipos Esparteína Angustifolina α- Isolupanina Lupanina Nuttalina Multiflorina Oxilupanina 11,12-
Dehidrolupanina
E1 0.640±0.008 f 0.005±0.000 bc 0.015±0.000 c 2.958±0.008 b 0.452±0.006 f 0.012±0.000 e 0.177±0.006 bc 0.083±0.003 d
E2 0.421±0.005 d 0.004±0.000 a,b 0.021±0.000 d 4.307±0.146 d 0.505±0.008 g 0.003±0.000 b 0.141±0.011 ab 0.052±0.000 b
E3 0.592±0.017 e 0.013±0.000 g 0.012±0.001 ab 4.262±0.179 d 0.546±0.015 h 0.008±0.000 d 0.220±0.014 cd 0.077±0.003 cd
E4 0.774±0.029 g 0.003±0.000 a 0.014±0.000 bc 3.322±0.014 c 0.375±0.030 e 0.010±0.000 d 0.099±0.001 a 0.031±0.000 a
Sin E5 0.890±0.017 h 0.007±0.000 e 0.010±0.000 a 2.504±0.044 a 0.281±0.008 cd 0.006±0.000 c 0.160±0.008b 0.047±0.001 ab
desamargar E6 0.274±0.004 b 0.009±0.000 f 0.027±0.000 e 4.164±0.026 d 0.314±0.004 d 0.001±0.000 a 0.263±0.016 de 0.099±0.003 e
E7 0.423±0.008 d 0.009±0.000 f 0.019±0.000 d 3.354±0.061 c 0.262±0.008 bc 0.003±0.000 b 0.233±0.013 cd 0.062±0.002 bc
E8 0.196±0.002 a 0.009±0.000 ef 0.027±0.000 e 5.231±0.045 f 0.145±0.003 a 0.001±0.001 a 0.294±0.016 e 0.073±0.003 cd
E9 0.377±0.003 c 0.009±0.000 f 0.020±0.000 d 4.771±0.065 e 0.236±0.010 b 0.001±0.000 a 0.266±0.026 de 0.099±0.001 e
E10 0.367±0.014 c 0.005±0.000 d 0.016±0.002 c 3.612±0.261 c 0.275±0.022 bcd 0.001±0.000 a 0.149±0.047 ab 0.069±0.016 cd
E1 0.002±0.000 e n/d n/d 0.003±0.000 c n/d n/d n/d n/d
E2 0.001±0.000 bc n/d n/d 0.001±0.000 a n/d n/d n/d n/d
E3 0.001±0.000 a n/d n/d 0.001±0.000 a n/d n/d n/d n/d
E4 0.002±0.000 d n/d n/d 0.001±0.000 a n/d n/d n/d n/d
50
Posterior al proceso de desamargado, sólo se identificaron dos alcaloides predominantes,
esparteína y lupanina en los diez ecotipos, mientras que no se detectaron los alcaloides que
estaban presentes en concentraciones más bajas en las semillas sin desamargar. El Cuadro
13 muestra los contenidos de lupanina y esparteína de 0.001-0.002 y 0.001-0.003 g/100 g,
respectivamente. Después del proceso de desamargado, el promedio del contenido de
esparteína representa el 54% y lupanina el 46% de los alcaloides totales. Estos alcaloides
(lupanina y esparteína), se redujeron en promedio de 99,9 y 99,7%, respectivamente. El nivel
de disminución en el contenido de lupanina es muy similar al obtenido por Santana et al.
(1996), quienes reportaron la eliminación del 99% del contenido inicial de lupanina presente
en las semillas de L. albus después de un proceso de fermentación. Durante la fermentación,
las bacterias utilizan la lupanina como fuente de carbono y energía.
51
A
B
A l c a l o i d e s t o t a l e s ( g / 1 0 0 g b .s .)
A l c a l o i d e s t o t a l e s ( g / 1 0 0 g b .s .)
0 .0 0 5
7
cd d cd
bc a
6 0 .0 0 4
b bc
a a
5 a a d
e bc bc
0 .0 0 3 cd bc bc
4 cd
d
3 0 .0 0 2
2
0 .0 0 1
1
0 0 .0 0 0
E1 E2 E3 E4 E5 E6 E7 E8 E9 E10 E1 E2 E3 E4 E5 E6 E7 E8 E9 E10
Figura 14: Contenido de alcaloides totales en los diez ecotipos de Lupinus mutabilis. (A) Antes del proceso de desamargado; (B) después del
proceso de desamargado. Las barras representan la desviación estándar de tres réplicas independientes. Los valores con letras diferentes (a-e)
difieren significativamente (p <0.05)
52
El contenido de alcaloides totales en las semillas sin desamargar fue de 4 a 6 g/100 g b.s.,
siendo este resultado mayor comparado a los reportados en estudios previos de semillas de
L. mutabilis. Al respecto, Hatzold et al. (1983) reportaron contenidos totales de alcaloides
de 3.1 % en L. mutabilis. Así mismo, Gross et al. (1988) reportaron niveles bajos en
variedades modificadas de L. mutabilis ("Inti" 0.0075% y "2150" 0.015%). El nivel de
alcaloides totales de los ecotipos resultó ser mayor a otras variedades tales como L.
campestri, L. angustifolius, L. hispanicus, L. luteus y L. albus (1.9 a 2.7 %) (Jiménez-
Martínez et al. 2007).
53
12-dehidrolupanina, y un contenido más bajo de esparteína. E1, E3, E4 y E5 forman otro
grupo, del cual E1 y E3 tienen menos esparteína, pero más multiflorina y nuttalina en
comparación a otros ecotipos. E4 y E5 aparecen en el lado negativo de PC1 y PC2 con un
bajo contenido de lupanina, α-isolupanina, oxilupanina, angustifolina y 11, 12
dehidrolupanina, pero con mayor contenido de esparteína en comparación con otros
ecotipos. E2, E7 y E10 son similares con respecto a cada alcaloide. Los ecotipos con
contenidos más altos de lupanina tenían menor contenido de esparteína, mostrando una
relación inversa entre los contenidos de los dos alcaloides principales. En el futuro, los
alcaloides aislados se pueden seleccionar para aplicaciones farmacológicas y fertilizantes.
Para este propósito, se pueden tomar semillas de las regiones altoandinas de Junín y
Huánuco, que tienen un alto contenido de alcaloides totales con mayor contenido de lupanina
y esparteína, respectivamente.
Figura 15. Proyección de ecotipos de lupino y cargas por alcaloides en el plano compuesto
por componentes principales PC1 y PC2 que explican el 73,6% de la varianza total.
54
b. Identificación y cuantificación de isoflavonas y flavonas en semillas sin desamargar
y desamargadas.
55
Cuadro 14: Efecto del método de extracción y el tipo de solvente en el contenido de
compuestos fenólicos totales EAG (mg/100 g) de semillas sin desamargar
56
tanto como aglicona y derivados glucosilados (Cuadro 15). Resultados que concuerdan con
lo reportado por Gálvez et al. (2009), quienes detectaron genisteína y derivados de genisteína
en las cáscaras y cotiledones de cultivares SLp-1, SLp-4 y H-6 de L. mutabilis.
Probablemente las agliconas de genisteína y derivados glucosilados pudieron ser mutabileína
y mutabilina, respectivamente como se reportó en semillas de L. mutabilis (Dini et al. 1998).
En el presente estudio los derivados de genisteína estaban presentes como mono-, di- y tri-
sacáridos como restos de azúcar. Basado en el patrón de fragmentación de la generación de
iones [M+H-acilado de azúcar]+. Kachlicki et al. (2016), encontraron ciertos monosacáridos
acilados con ácidos alifáticos, principalmente como malonilhexósido ([M+H-248]+) y
acetilhexósido ([M+H-204]+). Estos sustituyentes de azúcar podrían haberse unido sólo a los
grupos hidroxilo de la genisteína aglicona. Esta identificación se basó en lo reportado por
Waridel et al. (2001) que demostraron que los O-glucósidos de los flavonoides no producían
iones de fragmentos [M+H-120]+ en comparación con sus contrapartes C-glucosiladas.
Dentro de las isoflavonas mencionadas en el presente estudio, cabe resaltar que los
compuestos 8, 16 y 17 sólo se presentaron en semillas desamargadas.
57
cv multolupa (Barceló y Muñoz 1989). Además, las muestras de lupino estudiadas también
contenían otros compuestos de isoflavonas desconocidos, identificados como compuestos 6,
9, 14 y 17que podrían ser varios derivados O-glicosilados del compuesto 20, como sugieren
los datos de MS y MS2 (Cuadro 15).
58
Figura 16: Cromatograma LC de isoflavonas y flavonas en ecotipos de lupino: A. Sin desamargar; B. Desamargado. El número de picos se
detalla en el Cuadro 15.
59
En cuanto a las flavonas, se ha informado ampliamente que las apigeninas glicosiladas son
las principales flavonas de los lupinos (Dueñas et al. 2009; Siger et al. 2012; Wojakowska
et al. 2013). En contraste con estudios previos, los extractos de Lupinus mutabilis contenían
sólo dos tri-glucósidos de apigenina, identificados como apigenina 7-O-apiofuranosil-6,8-
di-C-glucósido y apigenina-pentosido-6,8-di-C-glucósido (Cuadro 15).
60
Cuadro 15. Identificación de isoflavonas y flavonas en 10 ecotipos de lupino (Lupinus mutabilis Sweet), por UPLC-DAD-MS2
N° UV λmax [M+H]+/ [M-]- [A+H]+/ [A-H]- Producción de iones de [M+H]+
Identificación
pico (nm) en MS (m/z) en MS (m/z) (MS2, m/z)
1 Genisteína 4′,7-O-diglucosido 260,330 595/593 271/431,269 595→271
2 Isoflavona-pentósido-pentósido-hexósido 260,327 727/725 595,463,301/593,461,299 727→523,487,457,445,439,427,421,409,403,391,
desconocida 379,361,349,337,325,307,295
595→481,458,421,409,403,391,379,365,347,337,
325,307,295,271
463→301,286,269,241,229,213,199,153
3 Apigenina-pentósido-6,8-di-C-glucósido 271,337 727/725 595,577/605,593,473,455, 727→541,523,511,505,481,457,445,439,427,421,
383,353,335 409,403,391,379,355,349,337,325,307,295
595→421,409,403,391,379,361,349,337,325,307,
295
4 Apigenina 7-O-apiofuranosil-6,8-di-C- 270,337 727/725 595,577/605,593,473,455, 727→541,523,511,505,481,457,445,439,427,421,
glucósido 383,353,335 409,403,391,379,355,349,337,325,307,295
595→421,409,403,391,379,361,349,337,325,307,
295
5 Genisteína 7-O-glucósido 260,330 433/431 271/269 433→271,253,243,241,215,153
6 Isoflavona O-hexóxido 1 desconocida 261,330 463/461 301/299 463→301,286,269,241,229,213,199,153
7 Genisteína 4′-O-glucósido 260,330 433/431 271/269 433→271,253,243,241,215,153
8 Genisteína 7-O-xilosilglucósido 265,330 565/563 433,271/269 433→271,153
9 Isoflavona O-hexóxido 2 desconocida 260,330 463/461 301/299 463→301,286,269,241,229,213,199,153
10 Flavona O-glucósido desconocida 267,345 463/461 301/299 463→301,286,258
11 Flavona O-hexóxido-pentósido 270,345 595/593 463,301/461,299 595→301,286,258
desconocida
12 Flavona O-hexóxido desconocida 268,347 463/461 301/299 463→301,286,258
13 Genisteína O-malonilhexósido 265,335 475/473 519,271/269
14 Isoflavona O-malonilhexósido desconocida 261,330 549/547 505,301/503,299 549→301,286,269,241,153
15 Flavona O-malonilhexósido desconocida 267,345 549/547 505,301/503,299 549→301,286,258
16 Genisteína O-acetilhexósido 261,330 475/473 271/269
17 Isoflavona O-acetilhexósido desconocida 262,330 505/503 301/299 505→301,286,269,241,153
18 Flavona O-acetilhexósido desconocida 268,343 505/503 301/299 505→301,286,258
19 Genisteína aglicona 261,330 271/269 271→253,197,169,153
20 Isoflavona aglicona desconocida 262,330 301/299 -/284,269 301→269,241,229,213,201,187,153
21 Flavona aglicona desconocida 268,346 301/299 -/284,269 301→286,258,229,203,187,153
61
• Cuantificación de isoflavonas y flavonas en las semillas sin desamargar y
desamargadas
62
equivalentes aglicona (Mortensen et al. 2009). Sin embargo, el contenido de isoflavonas fue
similar a otras variedades cultivadas en el estado de Paraná Brasil (54 a 147 mg/100 g)
reportados por Carrão-Panizzi et al. (1998). El nivel de isoflavonas fue menor que las
encontradas en soya de variedades Koreanas (949 mg/100 g) (Genovese et al. 2004).
Respecto al contenido de flavonas en las semillas sin desamargar el ecotipo con mayor
concentración fue E5 = 47.12 mg de apigenina/100 g b.s, frente a otros ecotipos, y el menor
contenido de flavonas se encontró en el ecotipo E1 de Cajamarca. El promedio del contenido
de flavonas en los 10 ecotipos fue de 40 mg de apigenina /100 g b.s. Las diferencias del
contenido de isoflavonas y flavonas pueden atribuirse a las diferencias entre los ecotipos, a
las condiciones geográficas, a la etapa de maduración, a las condiciones posteriores a la
cosecha y a los métodos de extracción (Bednarek et al. 2003; Faraj; Chirinos et al. 2013a).
Cuadro 17: Isoflavonas y flavonas en los ecotipos de lupino (Lupinus mutabilis Sweet)
sin desamargar y desamargados
Ecotipos Isoflavonas % Flavonas %
(mg de genisteína /100 g b.s) (mg de apigenina /100 g b.s)
SD D SD D
E1 152.84 ± 1.1a 142.81 ± 0.73cd 93 33.80 ± 0.32a 18.58 ± 0.11e 55
bd f de b
E2 201.15 ± 7.5 176.36 ± 2.08 88 39.81 ± 0.60 15.18 ± 0.12 38
E3 201.82 ± 3.9d 109.52 ± 3.33a 54 40.29 ± 0.73e 15.69 ± 0.36bc 39
E4 184.10 ± 4.3b 136.06 ± 1.78b 74 40.37 ± 0.40e 12.42 ± 0.15a 31
E5 159.46 ± 9.6a 163.47 ± 1.66e 102 47.12 ± 1.62f 21.57 ± 0.37f 46
d g e e
E6 212.18 ± 0.5 185.20 ± 3.35 87 40.19 ± 0.21 17.96 ± 0.15 45
E7 208.24 ± 7.4d 139.89 ± 1.95bc 67 38.41 ± 1.07cde 16.25 ± 0.10cd 42
E8 185.76 ± 3.7bc 134.20 ± 2.83bc 72 37.77 ± 0.25cd 18.23 ± 0.36e 48
E9 163.74 ± 5.2a 144.78 ± 0.48cd 88 34.67 ± 0.84ab 16.81 ± 0.25d 48
b d bc d
E10 183.40 ± 5.2 147.15 ± 1.44 80 36.85 ± 0.77 16.49 ± 0.38 45
Valores expresados como promedio ± desviación estándar. Valores con letras diferentes (a-g) dentro de la
misma columna difieren significativamente (p < 0.05). b.s.: Base seca; % (porcentaje de disminución), SD:
Sin desamargar; D: Desamargados. E1: ecotipo Cajamarca; E2: ecotipo Altagracia de Otuzco-La Libertad;
E3: ecotipo Paton grande de La Libertad; E4: ecotipo Cholo fuerte de Ancash; E5: ecotipo Huánuco I de
Santa Rosa-Marambuco; E6: ecotipo Compuesto blanco semi precoz INIA; E7: ecotipo H6 INIA; E8:
ecotipo Moteado beige de Junín; E9: ecotipo Andenes INIA de Cusco y E10: ecotipo Yunguyo de Puno.
63
frente a otros ecotipos y el promedio de isoflavonas residuales en los 10 ecotipos
desamargados fue de 148 mg de genisteína /100 g, representando este valor un gran potencial
en las semillas de lupino desamargado, en vista que las isoflavonas se han asociado con
efectos beneficiosos en los humanos, como la prevención del cáncer, enfermedades
cardiovasculares, osteoporosis y síntomas menopáusicos (Adlercreutz y Mazur, 1997). Así
mismo se puede observar diferentes porcentajes de disminución de las isoflavonas, ello
debido a las diferentes estructuras de las semillas de lupino.
Del mismo modo se observó una disminución del contenido de flavonas posterior al proceso
de desamargado mostrando al ecotipo E5 = 21.57 mg apigenina/100 g en b.s con contenido,
el promedio de flavonas en las semillas desamargadas de los 10 ecotipos fue 17 mg de
apigenina/100 g b.s. La disminución del porcentaje de flavonas es variable entre los
diferentes ecotipos. Finalmente cabe resaltar que las flavonas tienden a disminuir más que
las isoflavonas posteriores al desamargado acuoso (Cuadro 17)
El trabajo de investigación tuvo como objetivo obtener una bebida probiótica proteica, para
elegir al ecotipo apropiado se tomaron ciertos criterios tales como: a) mayor contenido de
proteínas b) bajo nivel de alcaloides residuales en las semillas desamargadas, debido a que
los alcaloides son considerados antimicrobianos y un nivel alto podría haber tenido efecto
en la viabilidad de las bacterias probióticas c) el contenido de isoflavonas y flavonas, ya que
son consideradas como prebióticos, pero en concentraciones altas podrían inhibir el
crecimiento microbiano.
Por lo tanto, de los 10 ecotipos caracterizados, se observó que el ecotipo Altagracia tenía
una mayor concentración de proteínas (Cuadro 11), frente a otros ecotipos. Respecto al
contenido de alcaloides residuales en los ecotipos desamargados no existieron diferencias
significativas (p<0.05) (Figura 14b), excepto para el ecotipo Cajamarca que tenía mayor
concentración de alcaloides. Cabe resaltar que, en todos los ecotipos desamargados, los
niveles residuales de alcaloides se encontraban por debajo de las especificaciones
establecidas por las autoridades sanitarias del Reino Unido, Francia y Australia (Calabrò et
al. 2015). Así mismo el contenido de isoflavonas y flavonas estuvieron en un nivel
64
intermedio. De acuerdo a lo mencionado se seleccionó al ecotipo Altagracia proveniente de
la Libertad para la elaboración de la bebida.
Se evaluaron siete factores con dos niveles, mediante el método Taguchi, haciendo un total
de 8 corridas por duplicado (Cuadro 18). Los valores de la tasa de crecimiento de L.
plantarum 299v y L. rhamnosus GG (%), estuvieron entre los rangos de (7.94-22.2 %) y
(30.3-58.9 %) respectivamente. Del Cuadro 18 se puede observar que la mayor tasa de
crecimiento, se obtuvo con la bacteria L. rhamnosus GG, y la menor tasa de crecimiento con
L. plantarum 299v a concentraciones menores de azúcar y lupino. La tasa de crecimiento de
las bacterias ácido lácticas está influenciada por muchos factores, entre ellos, el estrés ácido
y osmótico, que se produce por la producción de ácido láctico y la aplicación de aditivos
alimentarios durante la fabricación de leches fermentadas (Lucas et al. 2004)
Los valores ETA (Valores señal /ruido) presentados en la Figura 17, muestran a los factores
significativos y no significativos que influyeron en el crecimiento de las bacterias
probióticas. Los factores significativos fueron la concentración de lupino, concentración de
azúcar, tipo de bacteria e interacción lupino-tipo de bacteria; dichos factores exceden la
región delimitada correspondiente al valor ETA. Los factores que no tuvieron significancia
(no exceden la región delimitada del valor ETA) fueron: Concentración de inulina,
concentración de CMC e interacción lupino-azúcar, porque, al realizar la variación de un
nivel bajo a un nivel alto, no afectan el crecimiento de las bacterias probióticas. Cabe resaltar
respecto a las concentraciones de inulina de 1 y 2 %, ciertamente no fueron significativas en
la tasa de crecimiento de las bacterias probióticas, sin embargo, Guven et al. (2005),
mencionan que la inulina tiene un efecto prebiótico, por que promueve el crecimiento de las
bacterias probióticas, pero dichos resultados se dan con mayores concentraciones de inulina
respecto a la investigación realizada. Es importante considerar que productos fermentados,
como por ejemplo leche de soja fermentada con probióticos, que contienen
fructooligosacáridos (FOS), inulina y pectina, aumentan la actividad inhibidora de la enzima
convertidora de angiotensina I y mejoran el efecto antihipertensivo in vitro (Yeo y
Liong 2010 ).
65
Cuadro 18: Tratamientos según diseño experimental Taguchi L8 (27) y tasa de crecimiento de bacterias probióticas
R1 y R2: Repeticiones de la determinación de la tasa de crecimiento de bacterias probióticas en la bebida [⟮UFC/ml ⟯inicial / ⟮UFC/ml⟯final] x 100.
Factores de control Tasa de crecimiento de
Tratamientos bacterias probióticas (%)
Lupino Azúcar F1xF Tipo de F1xF4 Inulina CMC R1 R2 Promedio
(%) (%) 2 bacteria (%) (%)
1 65 2 - L. plantarum - 1 0.8 17.65 19.00 18.3
66
Average Eta by Factor Levels
Mean=27.3413 Sigma=6.44408 MS Error=1.54685 df=7
(Dashed line indicates ±2*Standard Error)
33
32
F1: Concentración de
31 lupino.
F2: Concentración de
30 azúcar.
ETA = -10*log10(1/N*Sum(1/y²))
29
F3: Interacción lupino-
azúcar.
28 F4: Tipo de bacteria.
F5: Interacción lupino-
27
tipo de bacteria.
26 F6: Concentración de
inulina.
25
F7: Concentración de
24 CMC.
23
22
21
Repeticiones F1 F2 F3 F4 F5 F6 F7
(Las líneas punteadas indican ± 2* error estándar)
Figura 17: Valores señal/ruido (ETA) de cada factor evaluado en la tasa de crecimiento de bacterias probióticas aplicando Taguchi L8 (27)
67
Cuadro 19: Niveles con mayor crecimiento de bacterias probióticas con descenso de pH
(4.5 - 4.7) en la bebida fermentada según Taguchi
68
6 .0 A
5 .5
pH
5 .0
4 .5
4 .0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
T i e m p o d e f e r m e n t a c ió n ( h o r a s )
6 .5 B
6 .0
5 .5
pH
5 .0
4 .5
4 .0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
T ie m p o (h o r a s )
69
Así mismo, las pruebas sensoriales contribuyeron a la decisión (preliminares) de elegir entre
las 12 y 18 h de fermentación, dichos resultados pueden ser reforzados por Li et al. (2014),
quienes encontraron que el sabor y apariencia de la leche de soja fermentada eran los mejores
después de las 12 h de fermentación. Del mismo modo cabe resaltar lo mencionado por
Salmerón et al. (2014), que el crecimiento máximo de los lactobacilos en sustratos de
cereales se logra dentro de las primeras 10 h. Por otro lado, los resultados muestran que las
bacterias de L. rhamnosus GG tiene un buen crecimiento en un medio vegetal, pero, no se
da la disminución del pH del medio, dando lugar al desarrollo de bacterias no deseadas, que
presentaron un sabor desagradable en la bebida, al respecto Molin (2001) menciona que, las
bacterias de L. rhamnosus GG generalmente se asocian con productos lácteos, mientras que
las bacterias de L. plantarum se encuentran en alimentos fermentados de origen vegetal. De
acuerdo a lo mencionado se consideró realizar la optimización sólo con L. plantarum 299v,
que es conocida por su capacidad de adaptarse a diferentes tipos de ecosistemas y sustratos
vegetales (Ribeiroa et al. 2020).
70
Figura 19: Factor de dilución para el crecimiento de L. plantarum 299v
El desarrollo de un nuevo alimento probiótico exige varios factores a tener en cuenta; entre
ellos el más importantes es el nivel de bacterias viables en el producto final. En tal sentido,
se optimizaron los factores de formulación para maximizar el crecimiento de las bacterias
probióticas y alcanzar un pH entre 4.5 - 4.7 en la bebida a base de lupino. Para ello se
consideraron tres factores significativos obtenidos en la etapa de Screening (Método
Taguchi): Concentración de lupino, concentración de azúcar y tipo de bacteria (L. plantarum
299v y L. rhamnosus GG). Sin embargo, por razones expuestas anteriormente se procedió a
la optimización sólo con la bacteria L. plantarum 299v como constante, para lo cual se
consideraron dos factores: Concentración de lupino y concentración de azúcar. Así mismo,
los otros ingredientes adicionales se mantuvieron constantes, como la concentración de
inulina con 2 % y carboximetil celulosa (CMC) con 0.8 %, ya que las respuestas no difirieron
entre la menor y mayor concentración para la tasa de crecimiento de las bacterias probióticas.
Para la etapa de optimización se consideró un diseño central compuesto con cara centrada
(ɑ = 1) de acuerdo a la metodología descrita por Ayala y Pardo (1995), la fermentación se
llevó a cabo durante un período de 12 h, necesario para alcanzar el nivel de pH deseado (4.5
- 4.7). Los 12 experimentos del diseño central compuesto con cara centrada con dos factores
y tres niveles (Cuadro 9), que incluyen 4 réplicas en el punto central para ajustar una
superficie de segundo orden. El efecto de las diferentes concentraciones de los dos factores
en la tasa de crecimiento de L. plantarum 299v y el pH se muestra en el Cuadro 20. Se
71
observó que a mayor concentración lupino (40 %) y mayor concentración de azúcar (8 %)
se obtiene una tasa de crecimiento de 27.88 %, siendo está menor a una concentración de
lupino de 30 % y 8 % de azúcar (32.11 %). Este comportamiento se podría atribuir al estrés
osmótico que afecta la viabilidad de las bacterias probióticas en las matrices
alimentarias. Así, en algunos lactobacilos expuestos a niveles variables de concentraciones
de azúcar, mostraron pérdidas de viabilidad probiótica debido al estrés osmótico (Sunny et
al. 2007).
El modelo matemático de segundo orden (cuadrático) obtenido para este diseño, es una
relación empírica entre la tasa de crecimiento de las bacterias probióticas y las variables
independientes en unidades codificadas, como se indica en la siguiente ecuación:
72
Mediante la conversión de los valores codificados en valores reales (unidades no
codificadas), se presenta la siguiente ecuación:
73
La prueba de falta de ajuste del modelo (lack of fit) 0.3085 fue no significativa (p >0.05)
para todas las variables, indicando que los resultados experimentales se ajustan
adecuadamente al modelo para predecir el crecimiento de las bacterias. La idoneidad del
modelo se confirmó también con el coeficiente de determinación (R2 = 0.8070), que indica
que el modelo podría predecir el 80.70 % de variabilidad en la respuesta. El valor bajo del
coeficiente de variación (CV = 4.18) indico la fiabilidad de los experimentos y un alto grado
de precisión. El valor de la precisión Adeq, es decir, la relación señal/ruido de 6.9373
indicaba una señal adecuada. Además, existe un grado de correlación entre los valores
experimentales y estimados, debido el R2 ajustado de 0.6461 (Figura 20)
74
Como se observa en el Cuadro 20, las bacterias probióticas tuvieron una buena tasa de
crecimiento en las diferentes formulaciones de la bebida de lupino. Obteniéndose la máxima
tasa de crecimiento de 30.63 (equivalente al valor experimental validado 31.7 = 13 x 108
UFC/ml (9.11 log) final /41 x 106 UFC/ml (7.61 log) inicial, con los valores óptimos de los
factores no codificados de 31.5 % de concentración de lupino y 8 % de concentración de
azúcar, durante 12 h de fermentación (Figura 21). Todos los puntos óptimos se ubicaron
dentro de la región experimental y variaron alrededor de sus puntos centrales en diferente
medida. Estudios previos han reportado tendencias similares con L. plantarum Q823 y L.
casei Q1, con recuentos bacterianos iniciales de 8 log UFC/ml, y posterior al proceso de
fermentación de 6 h a 30 °C, fueron capaces de crecer a un nivel de 9.5 log UFC /ml en
bebida fermentada de quinoa (Ludeña et al. 2016). El nivel de bacterias en la bebida de
lupino fue superior a los estudios obtenidos con arroz fermentado, con un máximo de 8.42
log UFC/ml de L. plantarum TISTR 2075 a un mayor tiempo de fermentación (24 h)
(Savedboworn et al. 2017) y a 6.8 × 107 UFC/ ml para leche de soya después de un tiempo
de fermentación de 16-18 h (Mital y Steinkraus 1974). Por otro lado, los valores del nivel de
bacterias del estudio fueron inferiores a los niveles obtenidos en una bebida de trigo
germinado (10.43 log UFC/mL) con L. acidophilus NCDC-14 durante 8 h de fermentación
(Sharma et al. 2014).
75
Del mismo modo, el contenido de oligosacáridos presentes en las semillas de lupino como
base prebiótica pudo haber influido en el crecimiento de las bacterias, en vista que estas
semillas son consideradas de alto contenido de galatósidos (7-15 %), pertenecientes a la
familia de las rafinosas, que son utilizados por las bacterias probióticas (Martínez-
Villaluenga 2007). Así mismo, el contenido fenólico en la bebida también puede influir en
la viabilidad de los probióticos, ejerciendo una actividad protectora o antimicrobiana ( Succi
et al. 2017; Terpou et al. 2019), como las isoflavonas que se encuentran en las semillas de
lupino, al respecto Faraj y Vasanthan (2004), mencionan que la fermentación convierte los
glicócidos de isoflavonas en agliconas a través de la hidrólisis del enlace glucosídico y la
posterior utilización de la glucosa por parte de las bacterias para la obtención de energía.
El modelo matemático de segundo orden (cuadrático) obtenido para este diseño, es una
relación empírica entre el pH y las variables independientes en unidades codificadas, como
se indica en la siguiente ecuación:
76
lupino) son términos significativos del modelo con valores p inferiores a 0.05. Por otro lado,
otros términos, como B (concentración de azúcar), AB (lupino x azúcar) y B2
(Azúcar*Azúcar) fueron no significativos.
La prueba de falta de ajuste del modelo (lack of fit) 0.2635 fue no significativa (p>0.05) para
todas las variables, indicando que los resultados experimentales se ajustan adecuadamente
al modelo para predecir el pH del medio de fermentación. La idoneidad del modelo se
confirmó con el coeficiente de determinación (R2 = 0.9660), que indica que el modelo podría
predecir el 96.60% de variabilidad en la respuesta. El valor bajo del coeficiente de variación
(CV = 0.5728) indico la fiabilidad de los experimentos y un alto grado de precisión. El valor
de la precisión Adeq, es decir, la relación señal/ruido de 15.8575 indicaba una señal
adecuada.
77
Figura 22: Superficie de respuesta estimada para pH del medio fermentación
Cuadro 23: Condición óptima recomendado por el modelo de segundo orden, respuesta
estimada y experimental
78
4.7. CARACTERÍSTICAS DE LA BEBIDA PROBIÓTICA ÓPTIMA
79
momento de consumo para ejercer efectos de actividad probiótica si es consumido
diariamente (Van Niel et al. 202; Bernat et al. 2013). Así mismo, las regulaciones de Canadá
e Italia, consideran a las siguientes especies bacterianas Bifidobacterium (adolescentis,
animalis, bifidum, breve and longum) y Lactobacillus (acidophilus, casei, fermentum,
gasseri johnsonii, paracasei, plantarum, rhamnosus y salivarius), cuando se entregan en los
alimentos a un nivel de 1 × 109 UFC/ por porción, como probióticos (Heath Canada 2009).
Por otro lado, el nivel de bacterias viables en la bebida fermentada a base de lupino fue
inferior a los resultados obtenidos por (Molin et al. 1991), quienes obtuvieron ≈1 × 1012 UFC
de L. plantarum 299v en una papilla de avena fermentada.
La bebida a base de lupino tiene un gran potencial debido a que las bacterias ácido lácticas
(BAL) metabolizan diferentes sustratos, lo que lleva a cambios bioquímicos en la
composición de la bebida mejorando las propiedades nutricionales, la biodisponibilidad de
los compuestos nutritivos, las propiedades sensoriales de las matrices alimentarias e
incrementando la vida útil (Septembre-Malaterre et al. 2018; Guerin et al. 2020; Petrova y
Petrov 2020). Así, los alimentos fermentados de origen vegetal presentan una mayor
actividad antioxidante, debido principalmente al aumento de los compuestos fenólicos y
flavonoides por hidrólisis microbiana. Las enzimas microbianas hidrolizan glucósidos
fenólicos y liberan agliconas, que tiene mayor capacidad antioxidante (Sun Jin et al. 2014).
La fermentación en fase líquida que se produce en las bebidas conduce a una rápida
bioconversión, junto con la liberación directa de los metabolitos en el medio de cultivo en
comparación con las fermentaciones en estado sólido (Subramaniyam y Vimala 2012).
80
Finalmente es importante resaltar que la bebida fermentada a base de lupino, puede
representar un producto potencial para la salud, debido a que contiene varios productos
llamados postbióticos, que son subproductos metabólicos (compuestos bioactivos) solubles
secretados por microorganismos probióticos vivos, liberados de la matriz alimentaria, y
después de su lisis bacteriana, ofrecen efectos positivos al huésped. Así mismo los
postbióticos pueden denominarse metabióticos, biogénicos o metabolitos y/o sobrenadantes/
extractos libres de células (Aguilar et al. 2018)
Por otro lado, Singh et al. (2017), afirman que los compuestos fenólicos presentes en el
lupino también pueden afectar las propiedades sensoriales de los alimentos. Cabe resaltar
que, elaborar bebidas no lácteas es un desafío, en vista que las legumbres presentan
componentes distintos a los que se pueden encontrar en frutas y lácteos, facilitando la
aceptabilidad del consumidor. Esta afirmación es reforzada por Sethi et al. (2016), que
señalan que, en las alternativas lácteas a base de legumbres, la aceptabilidad sensorial es un
factor limitante. Por la presencia de ácidos grasos insaturados y la presencia de lipoxigenasas
(Maestri et al. 2000 ) quienes catalizan la formación de hidroperóxidos, a partir de ácidos
grasos insaturados, cuando se degradan, dando lugar a compuestos volátiles y no volátiles,
81
como aldehídos y alcoholes de cadena media (n -hexanal y n-hexanol), que se asocian con
sabor a frijol o desagradable (Silva et al. 2020). Sin embargo, los procesos tanto tecnológicos
como fermentativos, pueden mejorar la calidad sensorial (eliminar el sabor a frijol) (Caplice
et al. 1999).
Así mismo es importante tener en cuenta que los métodos de conservación también puede
influir en las propiedades sensoriales. Mäkinen et al. (2015) mencionan que la
pasteurización, el tratamiento UHT, mejora la estabilidad microbiológica y extiende la vida
útil del producto. Sin embargo, el tratamiento térmico puede causar cambios en las
propiedades de las proteínas y vitaminas, lo que influye en la estabilidad, el sabor, el aroma
y el color del producto final.
15
P u n t a j e p r o m e d io
10
0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17
N ú m ero d e ju eces
82
crecimiento microbiano en su forma no disociada, disociada o indirectamente mediante la
liberación de protones (H +) en el medio (Rathore et al. 2012). Al respecto Champagne et
al. (2008), mencionan que, por lo general los jugos de frutas con bajo pH y un alto contenido
de ácidos orgánicos imponen un desafío de estrés significativo a los probióticos.
El recuento de células viables de L. plantarum 299v posterior a los 28 días fue de 8.75 log
(57 x 107) UFC/ml, con una reducción de 0.26 log aun pH de 3.85. Sin embargo, cabe resaltar
que el nivel obtenido al final del almacenamiento se encontró muy por encima del mínimo
terapéutico recomendado de 6 log UFC/ml en el momento del consumo (Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y Organización Mundial de la
Salud 2001). Dichos valores del estudio también fueron superiores a los obtenidos por
Angelov et al. (2006), durante 21 días de almacenamiento de una bebida de avena.
83
en las leches fermentadas podría verse afectada significativamente por la formulación y los
factores del proceso durante la producción (Lucas et al. 2004). La bebida a base de lupino
cumple con el nivel exigido de probióticos viables posterior al proceso de almacenamiento.
Sin embargo, se vienen desarrollando trabajos de investigación relacionados a bacterias
probióticas no viables, los llamados paraprobióticos, que son células microbianas
(probióticas o no probióticas) intactas inactivas (no viables), que cuando se administran en
cantidades suficientes confieren beneficios a los consumidores (Cuevas-Gonzáleza et al.
2020). Esto significaría que las bacterias no viables intactas, que se incrementan durante el
almacenamiento en la bebida de lupino, podrían también ejercer efectos saludables.
1 0 .0
AF DF
9 .5
9 .0
L o g U F C /m l
8 .5
8 .0
7 .5
7 .0
7 14 21 28
T i e m p o d e a l m a c e n a m ie n t o ( d ía s )
• Características morfológicas
84
fermentada puede estar relacionado con la producción de exopolisacaridos (EPS) generados
por los procesos metabólicos de las bacterias. Según Gangoiti et al. (2017) los EPS
contribuye con la reología de los alimentos fermentados y proporciona posibles propiedades
promotoras de la salud en los avances de los alimentos funcionales.
Por otro lado, a mayor aumento las bacterias de Lactobacillus plantarum 299v presentes en
la bebida se muestran como barras regulares de aproximadamente 1.9 - 2 μm de largo, con
algunas formas más cortas y alargadas (Figura 24C). Las bacterias presentan una distribución
aleatoria en la bebida fermentada, asociada con la penetración de las mismas en los espacios
intracelulares, poros y capilares de los tejidos vegetales (Brackett y Splittstoesser 2001).
85
Figura 25: Microestructuras mediante SEM de la bebida de lupino: A) Antes de fermentar (500x), B) Después de fermentar (250x) y C)
Viabilidad de L. plantarum 299v después de fermentar (4000x)
a: bacterias; Det: detector con detector de electrones retrodispersados (BSED - Back Scattered Electron Detector); Mag: magnificación o aumento y WD: distancia de trabajo.
86
• Características fisicoquímicas y reológicas
Por otro lado, la firmeza de la bebida posterior al proceso de fermentación fue de 62.63 mN.
Durante los 28 días de almacenamiento, la tendencia de la firmeza de la bebida tuvo un
comportamiento constante con excepción del día 21 (Cuadro 25). Características muy
similares se observaron en trabajos previos de yogurt fortificado con fitoesteroles (Izadi et
al. 2015). Al respecto Tamime et al. ( 1991), reportaron que la diferencia en la firmeza de
los yogures podría atribuirse a la estructura de la matriz proteica del gel. Finalmente, la
viscosidad de la bebida disminuyó de 1327.8 ± 6.94 a 534.4 ± 5.09 cP durante los 28 días de
87
almacenamiento, este comportamiento probablemente esté relacionado con la capacidad de
retención de agua (Duru et al. 2019). Sathe et al. (1982) mencionan que la capacidad de
absorción de agua de la harina de L. mutabilis es menor debido a la presencia de grasa (17,9
%); así mismo, la baja capacidad de absorción de agua puede estar relacionada con una baja
disponibilidad de aminoácidos polares, que son los sitios principales para la interacción de
proteínas con el agua. Los valores obtenidos de la viscosidad de la bebida fueron muy
inferiores a los reportados por Izadi et al. (2015); sin embargo, al comparar con una bebida
fermentada a base de quinoa, los valores obtenidos fueron mayores (Lorusso et al. 2018)
88
V. CONCLUSIONES
90
VI. RECOMENDACIONES
3. Realizar estudios in vitro que simulen la digestión, para evaluar la estabilidad de los
probióticos, utilizados en la matriz alimentaria.
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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109
VIII. ANEXOS
Anexo 1: Curva de calibración para la determinación de compuestos fenólicos totales.
Absorbancia a 755 nm
111
Anexo 2: Información del compuesto 20 (aglicona de isoflavona desconocida). a. Absorción
UV, b. Espectro de masas (MS) a modo negativo, c. Espectro de masas (MS) a modo positivo,
d. Scanner del producto de 301 ([M+H]+, m/z).
112
Anexo 3: Información del compuesto 21 (aglicona de flavona desconocida). a. Absorcion UV,
b. Espectro de masas (MS) a modo negativo, c. Espectro de masas (MS) a modo positivo, d.
Scanner del producto de 301 ([M+H]+, m/z).
113
Anexo 4: Análisis de varianza del diseño experimental Taguchi L8 (27)
Análisis de varianza
(Mean = 27.3413 Sigma = 6.44408
SS DF MS F p
F1 66.4462 1 66.4462 42.9558 0.000318
F2 24.3355 1 24.3355 15.7323 0.005417
F3 0.2066 1 0.2066 0.1336 0.725566
F4 440.3982 1 440.3982 284.7064 0.000001
F5 61.0353 1 61.0353 39.4578 0.000411
F6 13.3789 1 13.3789 8.6491 0.021684
F7 6.2643 1 6.2643 4.0497 0.084070
Residual 10.8280 7 1.5469
114
Anexo 5: Artículos publicados y por publicar derivadas de la tesis
Artículos en preparación
✓ Profile and Content of Isoflavone and flavone in Ten Ecotypes of Lupinus mutabilis
Sweet after Aqueous Debittering Process.
115