textilería[editar]
Artículo principal: Textilería incaica
Arte textil inca con tocapus. Túnica.
La textilería estuvo muy desarrollada, aunque sin llegar a la belleza desplegada por
algunas culturas preincas costeñas, como la nazca y la paracas.
Los incas conocieron los telares verticales y horizontales con los que crearon variados
tejidos de lana y algodón. Los tejidos finos que se han conservado son motivo de
admiración por su colorido y finura en la confección. Este tejido, llamado cumbi o cumpi,
estaba hecho de lana de vicuña, y cuando se le quería dar calidad especial o aspecto
vistoso, se le mezclaba con hilos de oro, pelos de lana y murciélago, o se le recubría con
plumas multicolores, o se adornaban con cuentas. Estaba decorado con hermosos dibujos
geométricos y naturales (tocapus). Los elementos decorativos y el color realzaban la fineza
y suavidad del tejido.
También crearon tejidos decorados con plumas de colores vivos, de los que se conservan
bastantes muestras en el ajuar de sus momias.
Debido a la organización clasista de la sociedad inca, los trajes finísimos estuvieron
destinados al Inca y a la nobleza, mientras que las gentes del pueblo vestían trajes simples
y burdos. Pese a ello, los habitantes del Perú antiguo fueron los mejores vestidos de la
América precolombina.
Música y danza[editar]
Los incas conocieron solo los instrumentos musicales de viento. Usaron flautas en
diversas variedades, como las quenas, antaras y otras, así como los pututos (trompetas
hechas de conchas marinas). También instrumentos de percusión como las tinyas o
tambores. La música incaica era de cinco notas fundamentales, es decir, era pentatónica,
en vez de la música de siete notas que hoy usamos.
Las labores agrícolas se hacían generalmente al son de la música y canto para darles
ritmo y compás. La danza era ejecutada por grandes masas humanas y tenía
preferentemente un carácter religioso. Había danzas totémicas destinadas a dar culto a los
tótems u antepasados epónimos; danzas solemnes como las realizadas en las grandes
fiestas religiosas como el Inti Raymi; danzas dedicadas a los muertos; danzas en
conmemoración de hechos históricos; danzas guerreras y danzas de alegría (Kashua).
Momificación[editar]
Según Del Busto, se considera a la momificación como un arte porque buscó la belleza de
los reyes incas y de los nobles fallecidos, ya que los incas consideraban necesaria la
conservación de sus cuerpos para asegurar la buena fortuna a su linaje. 77
Cuando el Inca moría, su cuerpo era embalsamado de acuerdo a determinados ritos. Se
usaba una sustancia llamada isura, que se extraía de una planta de la selva. El cadáver
momificado, llamado mallqui, permanecía sentado en el mismo trono en el que había
gobernado, conservando todos los atributos de su dignidad y recibiendo el homenaje
conmovido de sus súbditos, que los consideraban “vivos”. Cada panaca se encargaba de
cuidar a su momia respectiva, dándole los honores y servicios que habían recibido en vida,
y perpetuando su historia. Los mallquis, trasladados en literas, concurrían a todas las
ceremonias que se celebraban en la plaza del Cuzco y recibían la reverencia del pueblo. 78
Cuando llegaron los españoles, todas esas momias reales fueron escondidas. Según el
Inca Garcilaso, Juan Polo de Ondegardo descubrió cinco de ellas, “tres de reyes y dos de
reinas.” Algunas se hallaban en buen estado de conservación. 79