Inca Garcilaso de la Vega
Influencias:
• El círculo erudito tan importante del que se rodeó Garcilaso durante su
estancia en España fue de gran relevancia para el desarrollo de toda su obra.
Los jesuitas y el mundo eclesiástico y humanístico de Montilla y Córdoba
fueron determinantes para que Garcilaso se formara intelectualmente y
escribiera su obra. En alguna ocasión es posible que el cuzqueño hasta
hiciera de escribiente de dicho círculo.
• Texto de León Hebreo: Las deformaciones que hay en la visión que tiene
Garcilaso del imperio Inca en una de sus obras más reconocidas e
importantes: Comentarios reales se deben a las lecturas efectuadas por él, a
los comentarios y narraciones humanísticas que consideraban que la historia
era hija de la retórica y parienta de la poesía pero, sobre todo, a que vive en
una época en que se idealiza todo.
• Ambrosio de Morales: Garcilaso declaró en las cartas dirigidas a Juan
Fernández Franco, el abad de Rute (estudioso de antigüedades y lápidas)
que Ambrosio es su modelo principal
• Ambrosio Morales, autor de Corónica General de España y Las antigüedades
de las ciudades de España marcó una serie de directrices, rescató del olvido
los escritos de los mozárabes cordobeses, trató de dignificar la lengua
española para poder estudiar la historia adecuadamente y tuvo un interés
científico en recuperar las fuentes y los datos e interpretarlos con veracidad.
• El método histórico que utilizó abrió el camino a Garcilaso con respecto al
manejo de fuentes, a la preocupación por los topónimos y el origen de las
palabras, la utilización de martirios, vidas o leyendas, el amparo en la
autoridad o el estudio de las instituciones. Él procuró, asimismo, cuando
historiaba, no filosofar, no extraer conclusiones de lo que escribía, no hacer
comentarios, lo que también nos recuerda el proceder del Inca Garcilaso en
diversas ocasiones.
• También fue decisiva para Garcilaso la figura de Bernardo de Alderete o
Aldrete, estudiante de Cánones en la Universidad de Osuna, Canónigo de la
catedral de Córdoba. Fue, como buen humanista, arqueólogo, literato,
teólogo, canonista y lingüista de primer orden. Empeñado en la valorización
de las lenguas romances frente al latín, publicó en 1606 Del origen y
principio de la lengua castellana ó romance que oi se usa en España, uno de
los hitos de la investigación lingüística y filológica en España.
• La obra de Aldrete es importante dentro del pensamiento de Garcilaso, ya
que sintetiza una parte del pensamiento lingüístico de su época, es decir, el
concepto de corrupción lingüística y sus causas, la descripción de las
características de la lengua, la filiación en el latín, la defensa de las lenguas
vulgares y de los valores nacionales, lo que inspira a Garcilaso a aplicar los
mismos criterios. Ambos entienden que hay una relación profunda entre la
lengua y los destinos o los aspectos materiales y sociales de la vida de los
pueblos.
• Garcilaso se rodeó también de los hermanos de la Compañía de Jesús.
• El jesuitismo trataría de reconciliar las religiones no cristianas con el
catolicismo romano. Parte del hermetismo renacentista y ya antes los Padres
de la Iglesia como San Agustín habían procedido del mismo modo con respecto
a los paganos. El sincretismo (la identificación de dioses incas con el
cristianismo y, en concreto, con la Trinidad) no trata de indianizar el
cristianismo sino de buscar prefiguraciones, signos del cristianismo, en el
paganismo (caso de Huayna Cápac). El neoplatonismo renacentista fue un
hermetismo, se basaba en analogías. Fue la fusión entre los rituales orientales,
egipcios sobre todo, y la filosofía platónica.
• El hermetismo neoplatónico, síntesis cristiana de religiones universales, se
extendería por toda Europa durante el siglo XVI. Su influencia llega a la
filosofía, la literatura, la teología y la poesía. El sincretismo fue apoyado y
continuado por los teólogos e historiadores de la Compañía de Jesús, política
que operó en muchas regiones del mundo, sobre todo en China. La visión que
tienen los jesuitas de la historia del mundo es que hay una verdad universal y
sobrenatural que se identifica con el cristianismo y que ha sido desvelada en
ciertas partes del mundo enteramente y en otros lugares a través de signos o
prodigios coincidentes.
• En los jesuitas se une el sincretismo, el despertar del espíritu criollo, la
revalorización del pasado, en definitiva, el humanismo. Mientras que para los
franciscanos y dominicos, los dioses indígenas son demonios, para los jesuitas
son personajes históricos, coincidiendo plenamente con León Hebreo y con la
larga tradición medieval española denominada evemerismo. Los jesuitas
entienden que en las creencias antiguas de los indios ya había vislumbres de la
fe verdadera, o bien por gracia natural o bien porque el Evangelio había sido
predicado en América antes de la llegada de los españoles. Todas estas ideas,
en definitiva, aparecen perfectamente articuladas en los Comentarios reales.
• La tentativa de los jesuitas no era otra que consumar la unidad de las distintas
civilizaciones y culturas bajo el signo de Roma. Garcilaso se forma en estas
ideas.
Pensamiento
• La corriente ideológica que marcó la época y en la que Garcilaso se
formó en su pensamiento fue el humanismo renacentista, que restaura la
fe en el hombre contemporáneo porque posee valores importantes capaces de
superar a los de la Antigüedad Clásica, ya que se rompe la creencia teológica de
que Dios es el centro del universo.
• Características del humanismo que son bastante evidentes en el
pensamiento de Garcilaso: La idealización y estilización platónica de la
realidad. Se pinta la realidad mejor de lo que es, se la ennoblece (nobilitare).
• Gran interés en la reconstrucción de la historiografía: la historia de los
pueblos, la historia de los hombres en particular, biografías que
concreten la gloria como consecuencia de la virtud del humanismo.
• El ideal de Garcilaso se acerca a lo que Antonio Cornejo Polar denominaría
un «discurso de la armonía imposible». La armoniosa simbiosis imaginada por
Garcilaso está por hacer. Su obra es un intento de reconciliación entre ambas
razas.
• Es decir, que la filosofía de armonía y concordia que se desprende de
los Comentarios Reales, publicación de nuestro autor que comentaré más
adelante, coincide con el sueño jesuita de un universalismo cristiano que
abrazase a todas las sociedades y culturas.
Obras
• Su inicio con la literatura, con la notable traducción en 1590 de “Los Diálogos de
amor de León Hebreo
• Su primera crónica, “La Florida del Inca” que relata la conquista de la península de
ese nombre por Hernando de Soto.
• Su obra más destacada es “Los Comentarios reales”, La primera parte narra la
historia, cultura e instituciones sociales del imperio incaico; y la segunda, a la que
llamó “Historia general del Perú”, se ocupa de la conquista de esas tierras y de las
guerras civiles. Esta escrito fue prohibido por la Corona española en todas sus
colonias de América, al considerarla peligrosa para sus intereses.
Los comentarios reales:
Fue publicado en Lisboa en 1609. Trata sobre la historia, las costumbres y las
tradiciones del Antiguo Perú, aunque centrándose en el periodo inca. Es la primera
gran obra de la literatura peruana y una de las más importantes del período colonial.
Algunos la consideran como el cantar de gesta de la nacionalidad peruana. En el
campo historiográfico tuvo mucha influencia entre los historiadores peruanos y
americanos, hasta mediados del siglo XIX, cuando se empezó a cuestionar su valor
histórico.
La obra fue publicada en dos partes, ambas separadas en tiempo, título, y
contenido: en la primera 1609, en 9 libros de 262 capítulos, se refiere a los hechos
de los incas y su civilización; en la segunda, en 8 libros de 268 capítulos,
póstumamente publicada en 1617 como Historia General del Perú, se aboca a la
guerra de conquista del Perú y a las guerras civiles fratricidas por los restos del
imperio y sus riquezas que surgen entre los conquistadores.
En la primera parte, no solo se pone de manifiesto la calidad literaria del autor,
sino también su interpretación del Imperio Incaico como modelo de sociedad y
gobierno casi bucólico y paradisíaco. Muestra para la posteridad la cultura incaica
desde el punto de vista de sus gobernantes Incas, de los cuales era parte
Garcilaso. La obra empieza con los inicios de los Incas, y termina con lo sucedido
hasta que los españoles conquistaron el Tahuantinsuyo; la obra describe
las costumbres incaicas, sus religiones, su sistema de gobierno, sus vidas, sus
guerras, etc.
En la segunda parte, el autor desarrolla con estilo vibrante la conquista del Perú,
las guerras civiles entre los conquistadores y la instauración del Virreinato del
Perú, así como la resistencia de los incas de Vilcabamba, que culmina con la
ejecución del último de estos, Túpac Amaru I, en la plaza del Cuzco en 1572.
Incluye en sus páginas una rehabilitación de su padre, el capitán Sebastián
Garcilaso de la Vega, desprestigiado ante la Corona por haber militado en el
bando del rebelde Gonzalo Pizarro.