100% encontró este documento útil (1 voto)
893 vistas330 páginas

Los Evangelios Ayer y Hoy: Inas

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
893 vistas330 páginas

Los Evangelios Ayer y Hoy: Inas

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los evangelios

ayer y hoy

~inas
Los evangelios son los testin
los que todo cristiano asienta su fe, que es
una relación existencial con la persona de
Jesucristo, y en los que sus autores expusieron
expresa y ampliamente la respuesta a la
pregunta de Jesús a sus discípulos que
reverbera aún hoy: "LQuién dicen ustedes
que soy?"

Conocer el origen y la naturaleza de los


evangelios es una ayuda para su correcta
interpretación. Comprenderlos es entrar en su
mundo, su historia y sus circunstancias, para
acercarse con mayor fidelidad a Jesús de
Nazaret, conocer su proyecto y seguir su
camino. Los testimonios de ayer nos ayudan en
nuestra vivencia de hoy.

Ésta es una nueva edición, completamente


revisada y aumentada, de una obra
fundamental que nos introduce en la riqueza
siempre viva de esos mensajes.
Los evangelios ayer y hoy
Una introducción hermenéutica
CEP-292 -2006 Eduardo
Arens
Los EVANGELIOS AYER y HOY. UNA INTRODUCCIÓN HERMEN~JJTICA
© Eduardo Arens
ISBN: 9972-223-01-9
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú: 2006-

Los evangelios
3258
Código de barras: 9789972223013
Lima, mayo del 2006
Tiraje: 1,200

Diseño de carátula y composición: CEP


ayer y hoy
Una primera edición fue publicada en 1982 por el Centro de
Proyección
Cristiana, Lima; una segunda en 1988 por las Ediciones Paulinas,
Una introducción hermenéutica
Lima.

ASOCIACIÓN HIJAS DE SAN PABLO 3a. edición, revisada y aumentada


Av. El Santuario 1800 - Mangomarca Telf.:
4S9-3863 Fax: 4S9-3842
Apartado 982 - Lima 1 - Perú
Librería: Jr. Callao 198, Lima 1
Telf.: 427-8276 427-9017
[email protected].
pe

CENTRO DE ESTUDIOS Y PUBLICACIONES (CEP)


Camilo Carrillo 479, Jesús
María Apdo.11-0107,Lima l

e.
l.Perú Telf.: 433-6453 Fax: 433-
1078 [email protected]
www.cep.com.pe
Ja. edición, revisada y aumentada

Mayo2006
A la memoria de
Marie-Emile Boismard, O.P.
maestro y amigo que me
introdujo
al estudio ilustrado de los evangelios.

Y en gratitud a
"los bienaventurados pobres"
de Villa el Salvador; Villa María del
Triunfo, Tablada de Lurin, Pamplona Alta
(Lima-sur) que me enseñaron a comprender
el
evangelio con el corazón de Jesús de Nazaret.
Indice

Prólogo 13
PRIMERA pARTE:
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS 19

OBERTURA: Planteamiento 21

PRIMER MOVIMIENTO
La etapa oral: de Jesús a la predicación misionera TI
l. El término "evangelio" y sus connotaciones 28
2. El kerigma: origen, contenido, destinatarios,
evolución, propósito 32
3. El papel hermenéutico de la Resurrección 41
4. Jesús y sus discípulos 45
5. La tradición oral: la tradición como comunicación;
la tradición cristiana primitiva; tendencias transformadoras 51
6. El recorrido de la tradición oral: formación y
evolución de la tradición; proceso de sistematización;
las corrientes palestina y helenística 62
7. La "situación vital" 68
8. El contenido de la tradición oral y su desarrollo 84

SEGUNDO MOVIMIENTO
La etapa escrita: de la predicación de Jesús a los evangelios 87
l. Del evangelio oral a los evangelios escritos 87
2. Cuatro evangelios, cuatro perspectivas: constataciones
92

7
3. La cuestión sinóptica. El documento "Q". El "Mateo-arameo" % SEGUNDA PARTE
4. La redacción de los evangelios 110 INTRODUCCIONES PARTICULARES A LOS 257
5. El contenido estructural de los evangelios 114 EVANGELIOS
6. Las formas literarias y su situación vital 121
EVANGELIO SEGÚN MARCOS
7. Propósito y naturaleza de los evangelios: ¿biografias? 259
Propósito de los Evangelios. Conciencia de la presencia de Jesús 126
A. Coordenadas históricas:
lugar y fecha de autor, destinatarios,
composición
8. Los autores de los evangelios 144 259
9. Fechas y lugares de composición 146 B. La obra literaria:
10. Los destinatarios de los evangelios 148 composición, rasgos literarios, estructura, trama 268
C. Temática: la identidad de Jesús, el camino, el discipulado 279
TERCER MOVIMIENTO D. ¿Cómo leer Me? 287
Bibliografía 291
l.Cuestiones hermenéuticas:
El problema del lenguaje de ayer a hoy 151 2. Invitación a la tolerancia: Me 9,38-40/ Le 9,49-50 EVAN
151 236 GELI
2. El texto y las traducciones O
SEGÚ
163 TEXTOS DEL MAGISTERIO N
3. La Iglesia y los evangelios 245 MAT
EO
169
Bibliografía general
4. Los evangelios y la Tradición 254 A.
172 C
5. La normatividad de los evangelios o
178 o
6. La canonicidad r
180 d
7. Los evangelios como Palabra de Dios e
184 n
8. Los evangelios y la historia a
188 d
9. ¿Retomo a Jesús de Nazaret? a
201 s
1 O. El método histórico-crítico
205 h
11. Los evangelios como narraciones i
210 s
12. Cómo leer hoy los evangelios t
216

Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS:


Un relato y una sentencia 229
l. La curación de la suegra de Pedro:
Me l,29-31/Mt8,14-15/Lc4,38-39
229
óricas: autor, destinatarios, lugar y fecha de
293
composición
B. La obra literaria:
293 351
composición, rasgos literarios, estructura, la trama de Mt
C. Temática: cristología, el reino de los cielos, eclesiología
D. ¿Cómo leer Mt? Bibliografía 304
311
EVAl\'GELIO SEG!IN LllCAS 320
322
A. Coordenadas históricas: autor, destinatarios, lugar y
fecha de composición
325
B. La obra I iteraría:
composición, rasgos literarios, estructura, la trama de Le
C. Temática: la historia salvífica, cristología, el Espíritu santo, la Iglesia. 325
Cuestiones sociales. Relación con el Estado
Bibliografia 334

EV.4.NGELIO SEGÚN JLJAN 340


349
A. Coordenadas históricas:
composición del cuarto evangelio, el autor,
351
los destinatarios, lugar y fecha de composición

8 9
B. La obra literaria: relación con los Sinópticos,
redacción, rasgos literarios, estructura, la trama de
Abreviaturas frecuentes
363
Jn
C. Temática: trasfondo ideológico.
Jesús el hijo del Padre: identidad.
El enviado del Padre: misión de Jesús. a.c.= antes de Cristo
La fe en Jesucristo: la respuesta. aprox. = aproximadamente
Que tengan vida: el fruto. AT = Antiguo Testamento
374
El Prólogo. cap.= capítulo
387
D. El cuarto evangelio frente a la historia. ¿Cómo leer Jn? d.C. = después de Cristo
392
Bibliografia. IBI = la Interpretación de la Biblia en la Iglesia, Vaticano 1993
DV = Dei Verbum, Concilio Vaticano
11. incl. = inclusive
NT = Nuevo Testamento
par.= (textos) paralelos
s.= siglo
v. = versículo

10 11
Prólogo

A partir del Concilio Vaticano ll se despertó en la Iglesia Católica


un interés sin precedentes por la Biblia, y por el Nuevo Testamento
en particular, que dejó de ser un libro "vedado" o de interés de unos
pocos. El interés por la Biblia se viene observando claramente en el
creciente núme• ro de iglesias evangélicas, movimientos y sectas, que
sefundamentan en la Biblia. Notoriamente muchas de ellas están
constituidas por ex-católicos que han encontrado un.fundamento a sus
creencias religiosas en la Biblia (no lo hallaron satisfactoriamente en
el catecismo), de la que se alimentan asiduamente. De hecho, las
personas que recurren a la Biblia lo hacen por lo general por razones
de carácter existencial, en busca de conocer y seguir "la voluntad
de Dios", y no por inquietudes doctrinarias (propias del catecismo en
el que no hallaron satisfaccián espiritual ni existencial).

Sin duda, el protestantismo ha contribuido positivamente a la


revalo• ración de la Biblia dentro de la Iglesia católica, lo que a su
vez está permitiendo un acercamiento más realista entre las diversas
"iglesias" abiertas al diálogo'. De hecho, la unidad entre las iglesias
-y dentro de

Este acercamiento en torno a la Biblia ha tomado forma concreta en las traduccio•


nes ecuménicas de la Biblia, en el trabajo de conjunto en las Sociedades Bíblicas,
en la publicación de comentarios bíblicos a nivel ecuménico, además de un sinnú-
13
PRÓLOGO
Los EVANGELIOS AYER y HOY. UNA INTRODUCCIÓN HERMENÉUTICA

creen que los escritos bíblicos fueron compuestos pensando en ellos'.


ellas- pasa ineludiblemente por esa norma normante que es la Biblia,
El salto olímpico de diecinueve o más siglos lo dan argumentando que,
la palabra fundante de Dios, tanto para los católicos como para las
pues• to que los redactores estaban inspirados por Dios y sus escritos
diversas iglesias protestantes.
son Pala• bra de Dios, el factor circunstancial y el histórico-cultural
carecen de relevancia. Sólo si se reconoce que no basta con saber leer
La necesidad de una introducción a los evangelios se debe al
para compren• der lo que se está leyendo, se admitirá que es necesaria
simple hecho de que éstos son documentos históricamente situados, es
una introducción previa a la lectura del texto bíblico para que éste
decir, que fueron compuestos en tiempos y bajo circunstancias distantes
sea bien entendido. Sucede aquello del funcionario de la reina
y diferentes de los nuestros. Sin embargo, muchas personas los leen
Candace a quien, según He• chos 8,26ss, se le acercó Felipe y "le oyó
como si fueran "historias de Jesús", y otras como si fueran manuales
leer al profeta Isaias, y le dijo:
de teología o de ética. Muchos los leen como si fueran palabras ¿Entiendes lo que vas leyendo? Y él contestó: ¿cómo podría entenderlo
dictadas por Dios, sin influencia humana, con validez eterna tal como si alguien no me lo explica?".
se entendió en aquellos lejanos momentos históricos y culturales. En
efecto, la incomprensión de los evangelios (y de la Biblia en general) Por cierto, no es absolutamente necesario estar familiarizado con
se observa en las interpretacio• nes literalistas e imaginativas, en la el mundo de los evangelistas y la prehistoria o génesis de los
expansión del fundamentalismo, y también en e/fenómeno de las evangelios, para un mínimo de comprensión. Todo texto dice algo por sí
sectas. Saber leer no necesariamente signi• fica comprender lo que se mismo, aun• que se desconozca su origen. Pero, para comprender e
lee, especialmente si se trata de escritos de la antigüedad y de otro interpretar correcta• mente un texto compuesto en tiempos anteriores a
mundo cultural. No basta con poner en las manos de la mayoría de las los nuestros, no basta con preguntarse por lo que pueda decir o
personas una Biblia o un Nuevo Testamento; es necesa• rio ayudarlas a significar el día de hoy, sino que hay que situarlo previamente en su
comprenderlo. momento histórico y su contexto cultu• ral. Si se comprende mal, se
interpretará mal. Para comprender algo acaba• lidad es indispensable
No obstante ser la Biblia el libro más difundido, en gran medida tener la información necesaria acerca de lo que se quiere conocer. Esto
es uno de los menos comprendidos. Muchos simplemente ignoran, por es más cierto si se trata de escritos de autores cuya inspiración se dio
ejem• plo, que sus redactores no pensaban igual que nosotros, que sus en determinadas coordenadas históricas y culturales, y cada evangelista
ideas acerca del mundo, de Dios y del hombre eran distintas de las escribió dentro de ellas. Precisamente por ignorarlas se ha llegado a
nuestras, inclusive que las palabras no significaban en aquellos tiempos interpretaciones absurdas, incluso contradictorias.·
fo que hoy para nosotros, y que la cultura y la sociedad de esas
comunidades eran diferentes a las nuestras. Conocer el origen y la naturaleza de los evangelios es una
ayuda para su correcta interpretación. No se trata de una suerte de
En fa opinión de muchos, los evangelios son biografías o crónicas "curiosidad arqueológica", pues no se puede interpretar correctamente
de la vida de Jesús. Pocos son conscientes de que tienen una prehistoria lo que no se conoce, y no se puede conocer algo si no se informa
y que los evangelistas entretejieron en sus obras las tradiciones sobre previamente'. Conocer
Jesús con reflexiones teológicas y sus vivencias en la fe cristiana. No
faltan quienes
Es indispensable tener un conocimiento bien informado sobre los orígenes, alcan•
ces y límites de la Biblia. Vea para ello alguna introducción crítica e informativa, p.
ej. E. Arens, La Biblia sin mitos, CEP-Asociación Hijas de san Pablo, Lima, 2004.
mero de eventos. El cristianismo se dividió a partir del siglo XVI en torno a la Vea a todo esto el documento de la Pontificia Comisión Bíblica de 1993: La
Biblia; en torno a ella se debe reunir. Es notorio que la Pontificia Comisión Bíblica interpretación de la Biblia en la Iglesia. En relación a los evangelios como tales,
publicó en ese sentido en 2002 una toma de postura dialogal con el judaísmo: "El
concretamente E. Arens, "Los evangelios y el Magisterio", en Id., La Biblia leída
pueblo judío y sus Escrituras Sagradas en la Biblia Cristiana".
en Iglesia, CEP, Lima, 2003, 51-72 (= Páginas 141, octubre 1996, 97-110).
15
14
PRÓLOGO
.1:,·lins. y nos detendremos especialmente en su naturaleza de
l .c IS l·VAN1;FL1<>S AYl'R Y JIOY. lJNA INTRODUCCIÓN HERMENÉUTICA
"evange•
lios". de buena noticia.
,·! 11n,1:,·11 1· '" 11<1111ralc:a de los evangelios no constituye una
interpreta- t•:11 mi experiencia, resulta casi estéril discutir con alguien
1·1,i11 ,·11 si 111is1111/ de ellos. pero es un paso previo indispensable para sobre el
inter• 111,·11su¡c de un texto bíblico cualquiera si el interlocutor no ha
/ll't'lllrlos l,-gi1i11111 _,. correctamente, de manera que nos proteja de la comprendí•
tram- .k¡ previamente su prehistoria y su naturaleza, -peor si insiste en
1'" ele] sulu ctivisnur y del dominio de los prejuicios "ideológicos", ignorar•
por /u r,·11úfléndose a la inspiración divina como única fuente, como si
'""'" d,· l<1 manipul acion y la tergiversación de sus ésta se
mensajes. ,l1,·r11 ,·11 una suerte de gran vacío, "sin contaminación
ambiental"-, No
/l, · otrll porte, conocer los evangelios (y la Biblia en general) no
1,,,./,·111os decir c¡ue conocemos los evangelios si no nos adentramos
se r,·i/11,·,• <1 s,•r capaz de citarlos de memoria, sino más bien en su
afamiliarizarnos
",i/11111 ". ,·01110 una persona no conoce a otra si no ha entrado en su
,·1111 s11 11ri,~cn, su naturaleza y sus contenidos reales. Comprenderlos es "alma".
cntrar ,·11 su mundo, su historia y sus circunstancias, pues conocimiento y
co111¡m•11si<Í11 son necesarios para una interpretación correcta.

/~/ origen de esta introducción a los evangelios se encuentra en


mis inquietndes hermenéuticas y en mis insatisfacciones con respuestas
super• ficiales. ingenuas o dogmáticas que se suelen dar, las cuales
remontan a
111/s años de estudiante, y fueron agudizándose a través de mis
múltiples
contuctos, los cursos dictados y las conversaciones con alumnos,
amigos y críticos.

Cuando un psicólogo desea conocer la identidad y comprender


el ccnnportamiento de una persona se remite a su pasado, pues su
presente es inconrprensihle al margen de aquél y de las circunstancias
que lo rodea• r1111. Cuanto más conozca del pasado, mejor conocerá a
la persona y com•
¡wenderá su comportamiento actual. Por eso, no extraña que, de ser
posi•
bl c, el psicólogo busque hablar con los padres del paciente e
indague
sobre: la concepción, gestación y nacimiento de su hijo/a. Ése es el
recorrí•
,/" 1¡11c seguiremos en esta introducción: de la gestación de los
evangelios u s11 nacimiento. Nos detendremos en su genética, el porqué
de estos evan•
peculiaridades de cada uno de los evangelios, podremos apreciarlos
Conocer los evangelios no se reduce a tener información sino que es como portadores de mensajes pertinen• tes para el hombre de hoy, y
nece• sario para ello comprenderlos, lo cual supone ser capaz de no como meras biografias o tratados ético• filosófico-teológicos.
ingresar en el mundo de sus autores, en su historia, en las circunstancias Con esta finalidad he escrito estas páginas, en la esperanza que sean
que influyeron; es entrar en sus sentimientos, convicciones y realmente una "introducción a los evangelios".
expectativas existenciales. Conocimiento y comprensión del sujeto son
indispensables para toda in• terpretación correcta. Sólo en un segundo El lector observará que ocasionalmente soy repetitivo. Por un
momento, nos detendremos en las particularidades de cada uno de los lado, la repetición es la madre del aprendizaje, y estas páginas
evangelios canónicos. nacieron de mis notas de clase. Por otro lado, en mi afán de ser lo
más claro posible, he optado por tratar cada punto de tal modo que se
Una introducción digna de este nombre debe, ante todo, ayudar al pueda comprender como un tema completo en sí mismo, y eso produce
lector a comprender. a apreciar y a valorar la obra para la cual sirve de algunas repeticiones, que espero no cansen al lector. En estas páginas
"introducción". Esto lo logrará ayudando al lector a comprender y a tengo en mente a todas las personas que desean conocer informada y
tomar conciencia de los factores que intervinieron en la composición reflexivamente la génesis, la naturaleza y la razón de ser de los
de ese producto final que son los evangelios, así como de todo aquello evangelios. Por eso he procurado evitar el lenguaje técnico y
que podríamos denominar el "subconsciente" de esos escritos, o el sofisticado, y he reducido las referencias bibliográfi• cas al pie de
pre-texto del texto. Sólo cuando conozcamos los ingredientes, página. Tampoco he querido complicar el texto con discusio• nes con
laformación, el por• qué (causas y propósitos), así como las opiniones diferentes a las mías o con citas de otros autores.

16 17
PRIMERA p ARTE

Introducción general a
los evangelios
Obertura

L os evangelios son para el cristianismo lo que el Pentateuco para el


judaísmo: el bloque de escritos que establecen la identidad del cristia•
nismo. Son los testimonios fundamentales en los que todo cristiano
asienta su fe, que es una relación existencial con la persona de Jesucristo1,
y en los que sus autores expusieron expresa y ampliamente la respuesta a la
pregunta
de Jesús a sus discípulos que reverbera aún hoy: "¿Quién dicen ustedes que
soy?" (Me 8,29).

Ser cristiano es esencialmente ser discípulo de Jesucristo, es responder


afirmativamente a la invitación "tú, ven y sígueme". Por tanto es importante
conocer a quién se sigue y cuál es el camino al que el discípulo se comprome•
te a seguir2• El cristiano no es discípulo de un desconocido ni se compromete
sin conocer lo esencial que lo involucra y supone. Conocer a una persona no
se puede reducir a la posesión de información sobre ella -la policía, por
ejemplo, tiene información sobre muchas personas, pero eso no significa
que las conoce-. Conocer a una persona significa sobre todo entrar en su
mundo, sus vivencias, su historia; significa entrar en diálogo con ella, como
sucede entre dos amigos o dos enamorados.

Pues bien, los escritos del Nuevo Testamento, en particular los evange•
lios, quieren dar a conocer a Jesús, el Cristo. Éstas son las únicas fuentes
que poseemos sobre su persona y la significación de su existencia. Dado
que 'os evangelios no son simplemente biografías (una serie de datos infor•
mativos), sino que se proponen llevar al conocimiento de la persona de
Jesucristo, en quien depositar la fe y las esperanzas últimas, es necesario
empezar por conocer esas fuentes, su naturaleza y su finalidad. Más aún, si

Emplearé el nombre Jesús para referirme al hijo de María en su vida histórica en


Palestina; el calificativo Cristo (griego, castellano ungido, hebreo mesías) para refe•
rirme al resucitado-exaltado. En todos los idiomas se usan separados, Jesús Cristo,
como en el griego; en el castellano en cambio se usan en una sola palabra, Jesucristo.
En Hechos, repetidas veces se califica al cristianismo "el camino".

21
IN T R O D U C C IÓ N G E N E R A L A LO S E V A N G E LI O S Ü B E R T U RA

ser cristiano es seguir a Jesucristo, entonces es necesario conocer el camino d_el h~mbre ~ d~l mundo distinta a la que nosotros tenemos; respondían a
("yo soy el camino, ... " Jn 14,4ss), y éste se halla trazado especialmente en los situaciones distintas de las actuales y se dirigían a un público en el pasado.
testimonios que los evangelistas dejaron. Los evangelios son la vara primor• Son testimonios de fe históricamente vivida. Hoy, los evangelios están sien•
dial de la ortodoxia y la ortopraxis. Con respecto a ellos se mide nuestra do "re-descubiertos" gracias a la conciencia que ha despertado el reconoci•
condición de cristianos, pues en ellos se expone expresamente la vida que miento de que se trata de documentos históricamente situados y condicio•
debe seguir el que se ha comprometido a seguir a Jesús. nados, gracias a su estudio mediante los mismos métodos aplicados a otros
documentos históricos.
En los evangelios está expuesta la identidad cristiana; son su DNl, su
referencia insustituible, en los que se afirma la fidelidad a la Lamentablemente, las interpretaciones alegóricas, historicistas y simila•
Revelación expuesta en las perspectivas trazadas por Jesucristo. La res, no siempre han ayudado a preservar vivo el mensaje que los evanzelis•
Revelación históri• ca en la persona de Jesucristo está atestiguada tas originalmente transmitieron. Muchos siglos de celosa piedad religiosa
precisamente en los evange• lios; son éstos los que más nos acercan a contribuyeron inconscientemente a fosilizar los evangelios y a considerar•
Jesús de Nazaret. En otras pala• bras, es en estos textos en los que se los casi exclusivamente como relatos biográficos, privándolos así de su di•
asienta la identidad cristiana y la fidelidad al Señor de la historia, Dios namismo y vitalidad originales. En la apreciación de muchas personas, pre•
mismo. Por eso hay que conocerlos bien para poder entrar en sus entrañas sentaban a un Jesús del pasado, a un maestro venerable. En el fondo, preva•
históricas y vivenciales. lecía (y aún subsiste) una comprensión miope de lo que es la tradición. Se
olvidaba que tradición es historia y vida -y que así lo había sido para los
En las epístolas se trata de problemas puntuales de teología y cristología, evangelistas-. Dominaba una visión estática de la tradición, que propugna•
y de aclarar determinados aspectos pastorales y éticos. En los evangelios en ba la preservación inmutable de su contenido, entendido como recuerdos
cambio se habla expresamente sobre Jesús de Nazaret como tal; su identi• del pasado, como si se tratase de una reliquia venerable, la cual se debe
dad, su proyecto, su vida "apostólica", su destino, su legado, y su relevan• transmitir sin la más mínima alteración o actualización. Precisamente por eso,
cia histórica y escatológica. Y es que el cristianismo es una religión histórica, los evangelios (y toda la Biblia) se preservaron celosamente como piezas de
no del "libro". La fe del cristiano, que no es unagnosis (conocimientos), es museo, para ser admirados y venerados; dejaron de hablar y perdieron su
primordialmente una relación existencial con una persona real: Jesucristo lozanía y relevancia originales. A partir de la incomprensión de la naturaleza
(no un libro o una doctrina). Esto es lo que exponen los evangelios, que se de los evangelios, Jesús era visto y presentado casi exclusivamente como el
constituyen como referencias indispensables, pues son, además, las únicas Hijo de Dios que demostró su divinidad y debía ser adorado (de aquí la
fuentes confiables y cercanas que tenemos para conocer a Jesús y familiari• importancia dada a los milagros), y por lo mismo, su mensaje fue considera•
zarnos con su propuesta y su camino. do como un sistema doctrinario perfecto.

Pero, ¿por qué estudiar los evangelios como tales? ¿Acaso no son corn• Pero los evangelios deben volver a hablar una vez más y hacer sentir el
prcnsibles por sí mismos? ¿No basta con leerlos sin mayor preámbulo y palpitar de ese Jesús que presentan, de aquí que sea preciso entrar en su
practicar lo allí estipulado? mundo y dialogar con ellos, lo que es principio fundamental de toda herme•
néutica, de toda interpretación. Para comprenderlos hay que conocer su
Si bien los evangelistas se propusieron dar a conocer a Jesucristo, el naturaleza; para esto es necesario conocer su origen y su formación.
problema principal que ofrecen los evangelios para su comprensión provie-
1K· de su condición de documentos históricos, condición que con Un ejemplo nos introducirá en el mundo de los evangelios ayudándonos
frecuencia a tener una idea más clara de los problemas que un intento de su recta
,e suele ignorar u olvidar. Datan de una época y pertenecen a una cultura del
p;1,adn, emplean categorías diferentes a las nuestras, y reflejan una
visión
23
22
Ü ll E R HJ R A

IN T R O D U C C IÓ N G E N E R A L A LO S E V A N G E LI O S

¿Qué decir de los evangelios que no han sido incluidos en el Nuevo Testa•
comprensión nos plantea. Conocemos el "Padre Nuestro". La mayoría lo mento (apócrifos)?
hemos aprendido desde pequeños. Probablemente pensará el lector que la
versión que nos es tan familiar se encuentra en los cuatro evangelios y con Hay otras interrogantes más profundas que surgen a propósito de los
la misma formulación. La primera sorpresa con la que nos topamos es que se evangelios mismos: ¿Por qué se escribieron? ¿Por qué cuatro? ¿Por qué no
encuentra solamente en Mt y en Le; no está en Me ni en Jn. La segunda es fueron más fieles los evangelistas en lo que narraron? ¿Cuál fue el propósito
mayor: la versión que rezamos es la que se encuentra en Mt (6,9-13); la de Le de los evangelistas y qué papel jugaron? ¿No hicieron intervenir sus propias
(11,2-4) es más breve y no todas las palabras son idénticas: apreciaciones e interpretaciones de Jesús? ¿Por qué siguen siendo normati•
vos los evangelios?, etc.
Padre, sea santificado tu nombre, venga tu
reino. Nuestro pan cotidiano dánoslo cada día. En resumen, el estudio de los evangelios es importante porque lafideli•
Perdónanos nuestros pecados pues también nosotros mismos dad a Jesucristo depende de nuestro conocimiento de su persona y de su
perdonamos a todo el que nos proyecto o camino. Si queremos asegurarnos de que estamos en continui•
debe. Y no nos introduzcas en dad con nuestros orígenes, que no nos hemos desviado de las proyeccio•
tentación. nes trazadas por Jesús, es indispensable que conozcamos y comprendamos
correctamente las fuentes de nuestras raíces, aquellas de las que deriva
No sólo eso, sino que el momento y las circunstancias en los cuales nuestra identidad cristiana. Vale decir, si queremos entender correctamente a
Jesús habría enseñado esta oración son distintos. Según Mateo fue durante Jesús y su proyecto, así como los orígenes mismos del cristianismo, es
el Sermón del Monte (5, 1 ), mientras que según Lucas fue muchísimo tiempo indispensable entender correctamente las fuentes en las que nos basamos,
después, al terminar de orar "en cierto lugar" ( 11, 1 ). en este caso los evangelios.

De estas simples constataciones surgen una serie de interrogantes:


¿enseñó Jesús el "Padre Nuestro" en dos ocasiones y de dos formas diferen•
tes, o en una sola ocasión? ¿Cómo explicar entonces que se encuentre en
momentos y lugares diferentes? ¿Es posible que uno de los evangelistas lo
haya ampliado (Mt), o que el otro lo haya abreviado (Le)? ¿Por qué lo habría
hecho? ¿Cómo comprender y explicarse esas diferencias? Más aún, ¿por qué
no está incluido en los evangelios según Marcos y Juan?

Si tomamos una sinopsis (visión de conjunto), es decir una presentación


de los evangelios en columnas mostrando los temas o episodios que tienen
en común, nos llevaremos muchas más sorpresas, y surgen preguntas más
profundas aún, como por ejemplo: ¿Por qué no incluyen todos los evange•
lios los mismos materiales? ¿Por qué sólo Lucas y Mateo narran la Natividad,
y de manera tan distinta? ¿Por qué no están narrados los episodios con la
misma secuencia? ¿Por qué no fueron más fieles en lo que narraron? ¿Por qué
se escribieron cuatro evangelios, y no uno solo "completo"? ¿Qué papel
jugaron los evangelistas? ¿Para quiénes escribieron? ¿Cuál fue, al final de
cuentas, el propósito para escribir evangelios, y cuatro, y tan tardíamente?
25
24
Primer movimiento

LA ETAPA ORAL:
DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA

a historia de los evangelios comienza con Jesús; de no haber aparecido

L en escena, éstos no se hubieran escrito. No sólo es Jesús el centro


de
los evangelios, sino que su persona misma, su misión, su pasión y su
resu•
rrección, constituyen el contenido de éstos. Sin embargo, Jesús no escribió
nada, y no pidió en vida que se le predicase a él. Fue tan sólo a partir de su
resurrección cuando "se les abrieron los ojos" a sus discípulos, y
empeza• ron a comprender quién era en realidad Jesús y cuál era la
significación y el alcance de su misión. A partir de su resurrección, como
veremos más adelan• te, empezó a cobrar interés e importancia la vida y la
actividad de aquél a quien reconocieron como enviado definitivo de Dios, y
como tal se le empe• zó a predicar. El predicador pasó a ser el predicado.

En vista de lo anotado, podemos destacar tres grandes momentos que


condujeron a nuestros evangelios: el tiempo de Jesús, el de la predicación de
la iglesia naciente, y el momento de composición de los evangelios propia•
mente dichos. Podemos, pues, hablar de dos grandes etapas, en las que
dividimos esta introducción a los evangelios: la etapa que va desde Jesús de
Nazaret hasta la predicación misionera, incluida ésta, en la cual la transmi•
sión era básicamente oral, y la etapa que gira en torno a la composición
escrita de los evangelios. Evidentemente, todo esto es una simplificación,
pues la predicación oral (en la que hay que incluir la catequesis, las instruc•
ciones diversas, la apologética, etc.) no cesó allí donde se escribió un dcter•
minado evangelio. La división que hacemos no tiene otra finalidad que la de
facilitar la comprensión de la formación y la naturaleza de los evangelios

En la Primera parte, que pasaré a exponer de inmediato, considcr.ucn« ,, el


origen, la formación y la evolución de la tradición oral. Esta cl;1p;1 1 ivn,· l
111110 centro focal dos realidades: la resurrección de Jesús como clave Lk
i111np1l·L1 ción de su persona, misión y actualidad, y las vivencias de l;1s
u111111111d;1tk, cristianas como formadoras y transformadoras de las
tradicionc« s(lhll' .k,11s.
27
EL TÉRMINO "EVANGELIO" Y SUS CONNOTACIONES
L A E TA PA O RA L : D E JE S Ú S A L A P R E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A

no del término "evangelio", sólo que en este último caso, no son las manifes•
l. El término "evangelio'' y sus connotaciones taciones del Emperador, sino las de Jesús, las que son proclamadas como la
verdadera y gran "buena nueva".
Nuestro término castellano "evangelio" proviene del griego euaggelion
(léase euanguelion), que es un compuesto del prefijo eu y el término agge• Es notorio que los cristianos hayan recurrido a este vocablo tan poco
lion. El prefijo adverbial eu califica al sustantivo como "bueno, correcto, común, pero tan cargado de significación1• En efecto, en la Iglesia primitiva,
favorable" (eulogio= palabra agradable; eutanasia= buena muerte; eufemis• el término evangelio fue tomado del lenguaje de su medio ambiente y trans•
mo= designación favorable, etc.). El término aggelion procede del sustanti• ferido con significación propia a Jesús. Evangelio significaba el anuncio Y la
vo ággelos (mensajero, de allí nuestro vocablo ángel), y significa un mensa• realización de la salvación que Dios le ofrece al hombre mediante Jesús, el
je, noticia o nueva. Euaggelion significa, pues, literalmente "buena nueva, Cristo. La aceptación de la "buena nueva" produce lo que anuncia: la libera•
mensaje o noticia favorable". ción de los pecados y la participación en la salvación.

En el Antiguo Testamento hallamos el término evangelio seis veces, para Leyendo los escritos del Nuevo Testamento. se observa que la
indicar una buena noticia en sí misma (2Sam 18,20.25.27; 2Re 7,9), o como la iglesia naciente era consciente de que Jesús no sólo fue el mensajero de la
recompensa que se da al mensajero de la buena noticia (2Sam 4, 1 O; 18,22). Se buena nueva de la irrupción del reino de Dios, sino que él mismo la
refería tanto al mensaje mismo como a su efecto: una buena noticia se anun• encarnaba. Por ello, el acontecimiento-Jesucristo (su vida. muerte y
cia por la alegría que es capaz de producir-de allí su ligazón con una recom• resurrección) era el tema central de la predicación apostólica. Eso se observa
pensa por traerla-. Siendo un término poco frecuente en el AT (sea en he• claramente en los escri• tos de san Pablo, quien empleó el término
breo o en griego) y en el judaísmo apenas conocido, resulta dudable que su evangelio con mayor frecuencia que los demás escritores (más de 50
empleo en el cristianismo provenga de allí. Cierto, una palabra no lo dice veces).
todo. Si bien el vocablo euaggelion o su equivalente hebreo (besoráh) es
poco frecuente, la idea de una "buena nueva" por parte de Dios estaba en la San Pablo empleaba el vocablo "evangelio" para designar inseparable•
atmósfera desde los profetas post-exílicos: Dios enviaría a un mesías que mente el contenido (qué se anuncia) y la realización de lo anunciado (salva•
traería la liberación y la prosperidad para su pueblo, y así se expresaron ción): el acontecimiento-Jesucristo (especialmente su muerte y resurrección,
varios de los profetas, en especial lsaías. así como su posición de juez soberano) es la buena nueva, y ella es salvífica
para el que la acepta y confiesa. El "evangelio", que es casi sinónimo de
En el mundo greco-romano, el término evangelio es más frecuente y "Jesucristo", es salvación. Por cierto, el término evangelio en los escritos
tenía básicamente los mismos significados que hallamos en el AT. Designaba paulinos no se refería a ninguno de los cuatro escritos que conocemos con
una buena noticia, generalmente asociada con un don o favor divino: el ese nombre, pues todavía no se habían compuesto, ni a un género literario,
anuncio de una victoria obtenida, las grandes manifestaciones del sino más bien a la "palabra" viva encarnada por Jesucristo, la cual era predi•
Emperador (su nacimiento sus visitas sus decretos a favor de sus cada de viva voz. Por eso, san Pablo podía hablar de "mi/nuestro evangelio"
súbditos) que se feste• jaban con júbilo. El mismo término se empleaba (Rom 2, 16; 16,25; ITes 1,5; 2Cor 4,3), pues él predicaba lo mismo que los
también para designar la recompensa dada al mensajero, pues su mensaje apóstoles: el "evangelio de Cristo" (lCor 9, 12; 2Cor 2, 12; 9, 13; Gál 1,7), es
era causa de alegría. Hay que tener presente que el Emperador -y no decir, el evangelio es lo que Dios ha puesto de manifiesto y ha realizado en la
pocos reyes- era considerado como representante de Zeus, Júpiter, u otra
divinidad, de modo que su vo• luntad constituía un decreto de carácter Las connotaciones primeras son sociopolíticas, como hemos visto. En la misma
divino. En lo positivo, la voluntad imperial era para sus súbditos garantía línea, es notorio que las comunidades se designasen ekklesía (iglesia), vocablo que
de paz, seguridad y prosperidad. Hay pues una cierta semejanza entre el denota las asambleas para tomar decisiones importantes, y no sinagoga u otro
sentido grecorromano y el sentido cristia- vocablo griego o latino que designe una reunión (éranos, thiasos, collegia, etc.).

29
28
EL TERMINO "EVANGELIO .. Y SUS CONNOTACIONES
LA ETAPA ORAL'. DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA

de Jesús afirmando que "después de ser encarcelado Juan, se fue Jesús a


persona de Jesucristo (a la vez sujeto y objeto del anuncio). Por eso la Galilea, donde proclamaba el evangelio de Dios" (1, 14), y las primeras pala•
salvación es inseparable de la fe en Jesucristo (Rom 10,9), que no es bras que hallarnos en labios de Jesús lo reafirman: "Se ha cumplido el tiempo
otra cosa que estar "en Cristo", "revestido de Cristo", "crucificado con y está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el evangelio" ( 1, 15).
Cristo".
Evidentemente, "evangelio" no se refería a algún escrito, sino a la buena
Es notorio que san Pablo, escribiendo en la década del 50, siempre em• nueva de la cual Jesús era el portador: la cercanía del reino de Dios, puesto
pleó el término en el singular, pues no había más que un único evangelio, un de manifiesto en la misión de Jesús y en su persona. Con la referencia al
solo acontecimiento-Jesucristo. Pablo nunca explicó el significado del térmi• "evangelio" en el cual urge creer, Marcos tenía en mente (al igual que en
no evangelio, lo cual quiere decir que suponía que era conocido. Los cristia• 14,9) la presentación del acontecimiento-Jesucristo. Es decir que considera•
nos sabrían bien a qué se refería. Además, al escribir a cristianos del mundo ba su obra como evangelio, con el mismo título que Pablo daba a su predica•
grecorromano, no extrañaría que lo entendiesen como una transposición de ción. El evangelio escrito plasmó en papiro lo que se predicaba
las acostumbradas referencias al Emperador, a su nuevo soberano, Jesucristo. oralmente
-aunque ciertamente mucho más desarrollado-. Para eso, Marcos no pre•
En los evangelios que poseemos, el término euaggelion es menos fre• sentó un relato o una exposición acerca de Jesús, sino que dejó que fuese
cuente. En Mt aparece cuatro veces (4,23; 9,35; 24, 14 y 26, 13), y en Me ocho Jesús mismo quien hablase, y lo hizo mediante el frecuente empleo gramati•
(1,1.14.15;8,35; 10,29; 13,10; 14,9y 16,15).NuncaesempleadoenLcyenJn. cal del presente histórico. La presentación de palabras en labios de Jesús, y
De esto se deduce que tenía una significación teológica propia al cristianis• la narración colorida y vivaz, exhortaba al auditorio, de la misma manera que
mo. Sistemáticamente, el término evangelio vino a ser sinónimo de "el acon• un guión de cine puede apelar a los espectadores: como si Jesús estuviese
tecimiento-Jesucristo" visto como totalidad. Esto sugiere que Jesús mismo presente; aún HOY. En Me 8,35; 10,29 y 13,10, el término "evangelio" denota
nunca empleó ese término, aun si aparece en sus labios (vea más adelante) la predicación oral de la iglesia, sin aludir a la presentación escrita. Es, pues,
-si lo hizo alguna vez, no fue en el sentido en que es empleado en los improbable que Jesús mismo hubiese utilizado el término "evangelio" en el
evangelios-. Por cierto eso no significa que Jesús no haya considerado su sentido que aparece en Me.
anuncio del reino de Dios como una "buena nueva". Pero, tal como se em•
pleó en el cristianismo, evangelio se refería a todo lo que Jesús representaba: El paso del empleo del término evangelio corno anuncio oral del aconteci•
su misión y su persona misma-que es el tema central en los evangelios-. Lo miento-Jesucristo al contenido fijado por escrito, se observa más claramente
importante no eran los hechos o las palabras mismas, sino lo que significa• en Mt. Mientras que en 4,23 y en 9,35 Jesús aparece predicando "el evange•
ban, su valor y su relevancia para el hombre: causa y fundamento de libera• lio del reino", que es aquel expuesto por Mateo en su obra, en 24, 14 y 26, 13
ción del pecado y de participación en el reinado de Dios. Así, el sentido se especifica que se trata de "este evangelio (del reino)", es decir, de la obra
grecorromano de evangelio adquirió una connotación netamente religiosa, escrita por Mateo. Para este autor, "evangelio" es sinónimo de su presenta•
cristiana: evangelio no se refería tanto a un acontecimiento ya ocurrido, ción del acontecimiento-Jesucristo o, puesto en otros términos, su exposi•
como a la salvación que a partir de él está a la mano de todos los hombres. El ción del "evangelio (del reino)". En eso, Mateo siguió el ejemplo de Marcos
término no se limitaba a etiquetar el acontecimiento histórico de Jesús de (que fue una de sus fuentes de información), quien había calificado su obra
Nazaret, sino que desde entonces conlleva la significación de ese aconteci• como "evangelio" (Me 1, 1 ). Pero, valga la repetición, "evangelio" no se
miento: salvación ahora. limitaba a una calificación literaria de una obra o a un género, sino que se
refería al acontecimiento-Jesucristo, es decir, a la totalidad de la revelación
El evangelio según Marcos, el más antiguo que poseemos, empieza con de Dios en la persona de Jesús, incluyendo su resurrección. Es eso lo que
las palabras "Comienzo del evangelio de Jesús Cristo". Se refiere, a modo de los evangelistas presentaron por escrito. En el resto de los escritos del NT el
síntesis, al contenido de la obra: Jesucristo, que es la buena nueva que término evangelio o bien tiene la misma connotación que tenía para Pablo,
Marcos presenta, y con la que inicia su relato de la misión propiamente dicha

31
30
L A E TA P A O RA L : D E J E S Ú S A L A P R E D IC A C IÓ N M IS IO N E
proclamación breve, pública y solen:ine hecha por un heraldo, de un
RA hecho que concierne al auditorio y que exige que sea aceptado, al
estilo de los profetas o de los anuncios de
Marcos y Mateo, o está referido a la predicación apostólica (Hech 15,7
y
20,24).

Desde un principio, lo proclamado por la Iglesia era un único


evangelio, puesto que el término evangelio se refería esencialmente al
contenido único que se anunciaba en todos ellos. No es sorprendente,
pues, que en el NT el término siempre aparezca en el singular. La
denominación "evangelio", para designar los cuatro escritos que
conocemos con ese nombre, es posterior, e indudablemente correcta, por
cuanto éstos contienen y anuncian el mismo mensaje de salvación, si
bien cada uno con rasgos y un enfoque propios.

En resumen, en sus orígenes, "evangelio" no se refería a alguna


categoría literaria o a escritos como tales. Evangelio es la buena noticia
en sí, indepen• dientemente de la modalidad en que se comunica. La
buena nueva era que Jesús de Nazaret, el crucificado, ha resucitado, lo
que significa que él es el mesías, el enviado definitivo de Dios,
revelador de su voluntad salvadora.

¿Qué hace que el mensaje anunciado constituya una "buena nueva"?


El hecho mismo de su proclamación indica que aquellos que lo
pregonaban lo consideraban pertinente para todos, que lo que anunciaban
realmente afecta positivamente la existencia del hombre y su destino, es
decir, que el mensaje produce lo anunciado: la salvación para el que lo
acepta. "Les evangelizo una gran alegría, la cual será para todo el
pueblo: que les ha sido dado a luz hoy un Salvador, que es Cristo, Señor,
... " (Le 2, 1 Os; vea Rorn 10, 14-17). ¡Se trata de algo más que de simple
información'

El evangelio, la "buena nueva", es pues mucho más que una biografía


de
Jesús.

2. El kerigma
La proclamación o anuncio solemne y público que hicieron los
discípulos de Jesús, que el que había sido crucificado ha resucitado, se
designa con el término griego ke,ygma(proclama, declaración, bando).
Es más preciso que nuestro término predicación. El kerigma es una
E L KE R IG M A
se apaciguaran los ánimos se aprestaban a reintegrarse a sus pueblos.
La eventual resurrección de Jesús no estaba incluida entre sus
Jesús que leemos, por ejemplo en Me 1, 15 ("Se ha cumplido el tiempo y expectativas; por eso se resistieron a creerla. Los inesperados
está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el evangelio") y Le encuentros personales con Jesús, y el reconocimiento de que realmente
4,21 ("Hoy se ha cumplido esta Escritura ante sus oídos"). El término se trataba de él, resucitado, produjeron la reunión de los discípulos
predicación se reserva para designar el kerigma ampliado y elaborado en dispersos (Le 24,33; Jn 20,26; Hech 1, 13s), y al poco tiempo se
forma de discur• so, que tiene como finalidad inducir a la reflexión y a la lanzaron a proclamar abiertamente esta buena nueva (Hech 2, l 4ss; 3,
conversión, como hallamos en Hechos 2,14-36 y 3,12-26. 12ss):
¡Jesús de Nazaret, el que había sido crucificado, ha resucitado! El origen
Los discípulos anunciaron en forma breve e interpelante el hecho de del kerigma y del evangelio se halla de forma inmediata en esa fe que la
la resurrección de Jesús, con el fin de atraer a la fe en él y reconocer lo que resurrec• ción de Jesús hizo surgir, una fe que no podían guardar en
Dios había realizado mediante la persona de su Hijo. Las implicaciones secreto por la significación trascendental que encerraba para todos los
eran en ese momento evidentes y no necesitaban ser elaboradas. El hombres, y que ellos empezaban a experimentar y a comprender. El
kerigma es el cora• zón del evangelio. kerigma, evidentemente, era a la vez proclamación y testimonio de lo que
Jesús les sígnificaba. No solamente hablaban acerca de ello, sino que lo
2. 1 Origen del kerigma
testimoniaban. Querían com• partir la buena noticia precisamente por lo
que su aceptación había produci• do existencialmente en ellos.
El origen del kerigma se halla en la fe que la resurrección de Jesús
suscitó entre los discípulos. Con el arresto de Jesús y su muerte, La buena nueva de la resurrección de Jesús fue proclamada al inicio
creyeron haber visto el final de la "aventura" que habían estado por aquellos que tuvieron el privilegio de un encuentro con él. ! ,os úui, ·os
viviendo con su maestro, una aventura que no comprendieron bien. No 11rI1os
sólo abandonaron a Jesús tras su arresto, sino que después de esperar que

33
32
EL KERIGMA
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA

era la certeza de la presencia siempre actual del Señor, y la garantía de


para empezar a proclamar esa buena nueva eran los que habían estado la salvación para todos los que creyesen en él'.
con Jesús antes, pues eran los únicos capaces de reconocer la
significación de los hechos vividos con él y, en consecuencia, de En los textos más antiguos se observa aún que el acento estaba
anunciarlos como revela• ción de Dios. Por eso Jesús no se apareció a puesto en la resurrección de Jesús. En su carta a los romanos Pablo citó al
otras personas. No se trataba de proclamar simplemente el inicio un breve credo: Jesucristo es
acontecimiento en sí mismo, sino su significación vital. aquel nacido del linaje de David según la
carne:
2.2 Contenido del constituido hijo de Dios con poder según el espíritu
kerlgma santificador, a partir de su resurrección de entre los muertos
( 1,3s; cf. 2Cor 13,4; 2Tim
Si bien Jesús no se había proclamado a sí mismo, sino la inmediatez 2,8).
del reino de Dios, los discípulos, a partir de la Resurrección, empezaron a
procla• mar el acontecimiento-Jesucristo, es decir, lo que Dios había Similar es el cántico incluido en l
hecho y seguía realizando por los hombres en la persona de Jesús, y lo que Timoteo:
ello ineludible• mente significa para todos. El contenido del kerigma, lo Elfue manifestado en carne, justificado en espíritu;
proclamado, no era una "verdad", una doctrina o un mandato, sino un visto por ángeles, proclamado entre gentiles;
acontecimiento sucedido en una persona: la resurrección del Jesús creído en el mundo, ascendido en gloria (3, 16; cf. Rom 8,34; l 0,9).
crucificado. Proclamaban la reali• dad de un Señor vivo, presente e
interpelante, que asegura la salvación anhelada por el hombre. Ese En el famoso himno incluido por Pablo en su carta a los Filipenses,
acontecimiento significativo resumía en pocas palabras la identidad y la se afirma de Jesucristo que,
vida de Jesús en favor de los hombres, como veremos luego. siendo de condición divina no hizo alarde de ser igual a Dios,
sino que se despojó a sí mismo tomando condición de esclavo
Lo característico del kerigma no es tanto la forma de su presentación, .... haciéndose obediente hasta la muerte (J; muerte de cruz).
como el contenido que se proclamaba y su relevancia para el hombre: un Por lo cual Dios lo exaltó y le concedió el nombre que está sobre
acontecimiento inaudito y salvador: el que murió vive, constituido ahora todo nombre, ... (2,6-11; cf. Ef4, 1 O).
por Dios como juez y Señor. No debe extrañamos que en un inicio,
cuando se proclamaba este acontecimiento, al poco tiempo de ocurrido,
los discípulos no se interesasen por simples memorias de un pasado más
o menos remoto y datos de corte periodístico, sino primordialmente por
de una nueva muerte; lo sitúa en "el otro lado" de la vida y el mundo que
la trascendencia y pertinencia actual de lo que Dios realizó en Jesucristo, nos caracterizan. Este nuevo modo de existencia explica la dificultad que
y la salvación que la fe en este resucitado asegura. Tampoco debe tuvieron los discípulos en reconocer a Jesús (resucitado).
extrañarnos que el punto focal del kerigma lo constituyese la resurrección Según la teología del judaísmo, sólo al final de los tiempos resucitarían los
de Jesús, pues era lógico que se muer• tos (vea Jn l 1 ,23). Admitir la resurrección de Jesús significa admitir
centraran en este hecho inaudito. Su misión y su vida eran que nos hallamos en los tiempos en que Dios se manifiesta definitivamente.
suficientemente conocidas y no eran lo más llamativo, por lo que no era Ningún hombre resucita por sí mismo, sino por la intervención de Dios, el
necesario detenerse en ellas. Lo novedoso y trascendental lo constituía el Creador. l'or eso, el kerigrna anuncia implícitamente la "nueva y definitiva
hecho de su resurrec• ción". Fue su resurrección lo que encendió la fe alianza". Lo que es "escándalo para los judíos y necedad para los gentiles" ( 1
Cor 1,23; Hech 17,3 l ss) es que se proclame como resucitado a alguien que fue
cristiane en los discípulos:
crucificado como blasfemo y revoltoso. Si Dios resucitó a ese Jesús, entonces
Dios lo reivindicó, y la fe en Jesús es fe en Dios mismo. Vea al respecto,
La resurrección de Jesús no fue un resucitar como el de Lázaro. La especialmente, U. Wilckcns, !,a Resurrección de Jesús, Salamanca, l 98 l.
Resurrección implica la liberación de las limitaciones del tiempo y del espacio,
la imposibilidad
35
34
E L K ER IG M A

L A ET A PA O RA L: D E Jtsus A LA PREDICACIÓN MISIONERA

2.3 Destinatarios del


En su carta primera a los Corintios, Pablo citó el credo fundamental que kerigma
él
había recibido, a saber, El kerigma estaba destinado a todos, sin excepción, pues los creyentes
que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, comprendieron que el acontecimiento-Jesucristo era de trascendental
• im•
quefue sepultado; y portancia para todos los hombres, y era absolutamente novedoso
6

que al tercer día fue resucitado según las Escrituras;


que se apareció a Cejas, después a los doce... ( 15,3ss; cf. 1 Pdr 3, 18). Como era lógico, en un principio, por razones históricas y
circunstancia• les, la proclamación de la buena nueva se dirigía a los judíos
Como vemos, el kerigma no se limitaba a proclamar la resurrección de -Jesús mismo lo había hecho-, con el fin de exhortarles a que moldeasen su
Jesús, sino que inseparablemente hacía mención de su muerte. Estos fe en Dios a la luz de su manifestación eminente y definitiva en la
dos acontecimientos antitéticos del destino de Jesús constituyeron persona de Jesucristo. A decir de Hechos (9,20; 13,5; 18,4; etc.), Pablo
desde el principio el núcleo del kerigma apostólico (cf. Hech 2,22ss; 3, 13ss; también empezaba su predica• ción por las sinagogas, pues los judíos ( como
4, 1 O; 5,30; lo había sido él), como hijos de la Alianza, tenían el terreno preparado para
10,39s; 13,27-30). ¿Por qué también la muerte de Jesús? Simplemente recibir al enviado definitivo de Dios (mesías). Eventualmente, la
porque la resurrección por sí misma carece de sentido sin ella, y porque proclamación de la buena nueva se exten• dió hacia el mundo gentil-
ambos acontecimientos se apoyan mutuamente constituyendo una unidad pagano, con d fin de que, abandonando sus dio• ses, aceptasen la fe que
indiso• luble: muerte y vida, humillación y glorificación. se !es proclamaba. l.vidcntcmcntc, la proclamación en este mundo no-
palestino, de mentalidad y concepciones tan diferentes, exigió la
En los textos citados se observa que, por su carácter confesional, el adaptación del kerigma a ese otro mundo, una inculturación. El mayor
kerigma fue adquiriendo la.forma de credo, con fórmulas fijas". Éstas se exponente de esta nueva modalidad de proclamar la buena nueva fue san
repetían en reuniones comunitarias y otras ocasiones, como en los Pablo.
bautis• mos (vea Rom 6,3s), ya fuesen recitadas o cantadas. Pero siguió
siendo fundamentalmente la proclamación de un acontecimiento inusitado, 2.4 Evolución del kerigma
de una persona, no simplemente de unos conceptos. La importancia de
los credos es conocida; en ellos se sintetizan las convicciones distintivas El kerigma no es un resumen o una síntesis del evangelio, sino que es más
de una per• sona o un grupo. bien su fuente o núcleo 7. A partir del kerigma se desarrolló la predicación,
y posteriormente el evangelio narrativo que conocemos y leemos.
El credo citado en I Cor. 15 nos permite apreciar que el kerigma no se
reducía a una enumeración de puros hechos (murió-fue sepultado; En sus escritos, que son los más antiguos del NT, san Pablo
resucitó• se apareció), sino que éstos ya eran interpretados, es decir se concentra•
explicitaba su significación existencialmente salvífica: "por nuestros ba su teología en la muerte y resurrección de Jesús. Tan sólo excepcional-
pecados ... según las Escrituras ..."5•
El kerigma que Jesús mismo había anunciado, al igual que toda su
predicación, también se dirigía a todos, y exigía conversión de todos, sin
excepción, pues su mensaje era novedoso: su manera de entender a Dios y
hacer manifiesta su presencia, su concepción del reino de Dios y su cercanía,
En general, vea J. Guillet, Las primeras palabras de la fe. Estella 1982. su manera de enfocar la Ley, eran diferentes de aquello que sus
"Según las Escrituras" es un término técnico que equivale a decir "según contemporáneos pensaban. Por eso era "piedra de escándalo" y terminó en un
la una cruz, condenado como blasfemo y revoltoso.
voluntad de Dios", y no según algún texto. La voluntad de Dios está plasmada Vea en especial la instructiva presentación de este desarrollo en C.H. Dodd,
en las Escrituras. La
predicación apostólica y su desarrollo, Madrid,
1973.

36 37
L A E T A P A O R A L : D E J E S Ú S A L A PR ED IC A C IÓ N M IS IO N E R A E L K E R IG M A

mente hizo alguna referencia a la vida terrena o a las enseñanzas de ustedes, crucifi• cándolo por manos de paganos, lo quitaron de en
Jesús. En los Hechos de los Apóstoles, escritos hacia el año 90, medio. Pero Dios lo
hallamos un esquema de predicación más elaborado, especialmente en
los discursos apostólicos (2, 14ss; 3, l 2ss; 4,9ss; 5,30ss; etc.). Aunque
se deben en gran medida a la concepción teológica de Lucas, y no a la
recopilación de notas estenográficas de lo que Pedro, Esteban o Pablo
proclamaron y predicaron, como inocentemente se pensaría, preservan el
esquema de la predicación apostólica8• Este esquema básico de
predicación constaba de los siguien• tes puntos:

1. Introducción al tema, desde la perspectiva histórico-salvífica (Hech 2,


14-
21; 3, 12-13a; 13,16-
23);
2. Resumen de la misión pública de Jesús (Hech 2,22;
13,24s);
3. El kerigma propiamente
dicho:
a) Jesús fue entregado y crucificado (Hech 2,23; 3, l 3b-15a; 13,26-
29);
b) Dios lo resucitó y exaltó (Hech 2,24-36; 3, 15b; 13,30-
37);
c) Exhortación a la conversión (Hech 2,38s; 3, 19-26; 13,38-41
).

Así, en Hechos 2 leemos el discurso de Pedro después de


Pentecostés:

Hombres de Judea y ustedes todos los que habitan en Jerusalén,


quede esto bien claro y escuchen mis palabras: No están
borrachos estos hombres, como ustedes suponen, puesto que es la
hora tercia del día; sino que esto es lo dicho por medio del profeta
Joel: "Y sucederá en los últimos días -dice Dios-que derramaré mi
espíritu sobre toda carne. Y profetizarán sus hijos y sus hijas, y
sus jóvenes verán visiones, y sus ancianos soñaran sueños... Y haré
portentos arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra. . .y sucederá
que todo el que invoque el nombre del Señor será salvo" [Joel 3, 1-5].

"Hombres de Israel, oigan estas palabras: A Jesús de Nazaret,


hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, prodigios y
señales que por él realizó Dios entre ustedes, como bien saben, a
éste, entregado según el plan definitivo y el previo designio de Dios,
resucitó rompiendo las ataduras de la muerte, dado que no era kerigma. Era más exposición que proclamación. Tal como la leemos en
posible que ella lo retuviera en su poder. Porque David dice a Hechos, esta predica• ción (discurso) estaba destinada sobre todo a los
propósito de él: "Yo veía al Señor delante de mí continuamente, neófitos y simpatizantes del cristianismo. Los evangelistas, por su
porque está a mi dere• cha para que yo no vacile... Y hasta mi carne parte, no hicieron otra cosa que detallar la vida de Jesús, destacando su
reposa en la esperanza de que no abandonarás mi afma al Hades, ni relevancia. Así, de la proclamación (kerigma) se pasaba a la predicación,
dejarás que tu consagrado experimente corrupción... [Sal 16,8-1 1 ]. y en los evangelios a la narración detallada. Es instructivo comparar, por
Hermanos: séame permitido de• cirles resueltamente acerca del ejemplo, el texto de I Cor J 5,3ss, cita• do en el párrafo anterior, con el
patriarca David. .. previendo elfuturo, habló de la resurrección de discurso de Pedro arriba citado, y observar cómo los detalles
Cristo: que 110 sería abandonado al Hades ni su carne mencionados en este discurso son ampliados en forma narrativa en los
experimentaría corrupción. A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos evangelios. Puesto esquemáticamente:
nosotros somos testigos de ello. l-Icvado u /u diestra de Dios y
recibida del Padre la promesa del Espíritu Santo, hu derramado lo
que ustedes están viendo y oyendo... Sepa por tanto con absoluta
Formas:
seguridad toda la casa de Israel que Dios ha hecho Scñ¡»: _1· ( 'risto a
este Jesús a quien ustedes crucificaron (Hech 2, 14-36 ).
KERIGMA - - - - ➔ PREDICACIÓN - - - ➔
EVANGELIOS
En los Hechos de los Apóstoles hallamos más bien predicación que
Contenido:
pro• clamación, como se observa en el citado discurso de Pedro, y en Cruz-Resur. +- - - - - - Cruz-Resur. +- - - ➔ Cruz-
otros más en la misma obra. La predicación ampliaba el contenido del
Resur, ~

Un estudio detallado y crítico de Hechos se encuentra en E. Arens, Serán


mis testigos. Historia, actores y trama de Hechos de Apóstoles, Lima (CEP),
1996.

38 39
L A E TA PA O R A L: D E J E S Ú S A L A PR E DI C A C IÓ N M IS IO N E R A E L PA P E L H E R M E N É U T IC O D E L A R E S U R R E C C IO N

A esta evolución de contenido, que hemos esbozado, le acompañó otra: Jesús: creer en él o rechazarle. Aceptar el kerigma es un acto de fe y
la evolución conceptual y lingüística, debida a las diferencias culturales. El produce lo que conlleva: salvación. La proclamación de la buena nueva por
kerigma proclamado a los judíos de Judea no se podía proclamar en el mundo parte de los discípulos, que partía de una profunda fe -sólo así se puede
pagano en los mismos términos, pues no estaban familiarizados con el tras• explicar que ellos se lanzaran a proclamar públicamente la resurrección de
fondo veterotestamentario, y pensaban en otras categorías. Menos aún la Jesús-, tenía por objeto contagiar a su auditorio de esa fe que vivían y
predicación. Era necesario adaptar el lenguaje y las categorías empleadas testificaban en la persona de Jesucristo, que según su testimonio, estaba
para transmitir la misma buena nueva, de modo que fuese comprensible a los vivo, tanto "senta• do a la diestra de Dios" como presente con ellos por
de mentalidad grecorromana (helenística). Sobre esto volveremos cuando medio de su Espíritu.
hablemos de la tradición palestina y la helenística.
En la proclamación de la buena nueva, el anunciador no venía a ser más
Tanto en el mundo judío como en el gentil, el elemento central de procla• que un mediador: hablaba en nombre de Dios, como los profetas de antaño.
mación era la muerte y resurrección/exaltación de Jesús. Una evolución re• Y su palabra era eficaz: aceptada produce la salvación que revela la resurrec•
sultaba lógica y necesaria, pues con el transcurrir del tiempo, se iba reflexio• ción de Jesús. De aquí que se hablase del cristiano corno partícipe en la
nando más y más sobre la significación del acontecirn iento-Jesucristo. Sur• muerte y resurrección de Jesús (vea: Rom 6,3-11 ). Podríamos decir que el
gían nuevas interrogantes acerca de éste y empezaron a brotar nuevas nece• acontecimiento-Jesucristo era el kerigrna acontecido -la palabra de Dios
sidades, corno la catequesis, la liturgia y las orientaciones éticas. No basta• hecha carne- que ahora confronta al hombre, y exige decisión ante este
ba, pues. con proclamar la muerte y resurrección de Jesús. Eventualmente, kerigma: "el que les escucha, a mí me escucha" (Le l O, 16).
se hizo necesario delinear el camino de Jesús y las razones que
condujeron a su crucifixión, así corno la necesidad de explicar el porqué de El kerigma era, como ya dijimos. más que una simple transmisión de da•
una muerte tan ignominiosa. Igualmente, era indispensable afianzar la tos, "ese Jesús que crucificaron ha resucitado". El kerigrna (y luego la predi•
afirmación de que Jesús resucitó de la muerte; ¡no bastaba con mencionarla! cación y el evangelio mismo) incluía la interpretación de la significación del
No menos impor• tante era mostrar que la misión de Jesús realmente acontecimiento-Jesucristo. tanto en sí mismo (quién fue y es Jesucristo)
provenía de Dios. Even• tualmente, incluso se hizo necesario afirmar la como para el hombre (su razón de ser y vocación profética). La nueva fe
historicidad del acontecimien• to proclamado, que no solamente parecía traía consigo una nueva comprensión de la vida y del hombre. De aquí
increíble, sino que se sentía como lejano, tanto cronológica corno que se exhortase a la conversión, a aceptar el kerigrna y seguir el nuevo
geográficamente. Así, fueron surgiendo dife• rentes necesidades, que camino.
contribuyeron a la evolución de ese núcleo que era el kerigma, a la par
que se proseguía profundizando y madurando en su comprensión. He aquí esbozados a grandes rasgos los orígenes remotos de nuestros
evangelios. Ciertamente, hubo otros factores que intervinieron;
2.5 Propósito del kerigma pasaremos a continuación a considerar los más importantes.

La proclamación de la buena nueva de la resurrección de Jesús tenía


corno finalidad interpelar, invitar a la conversión, es decir, la aceptación no
3. El papel hermenéutico de la Resurrección
sólo del anuncio corno tal, sino de la persona de Jesús corno Señor. Se trata
de una proclamación que espera ser aceptada y acogida; confronta al hom•
Hemos visto que el kerigma era la proclamación de que "Jesús el Nazare•
bre con una realidad, con un acontecimiento de perenne y trascendental
no, el crucificado, ha resucitado" (Me 16,6). El anuncio de ese hecho inaudi•
importancia para él. La proclamación de lo acontecido era un cuestionarnien•
to se debió al encuentro de los discípulos con su Maestro resucitado. De no
to que confrontaba con una decisión de fe con respecto a la persona de
haber sido por la resurrección de Jesús y la fe que la constatación de ese
acontecimiento suscitó en los discípulos, no habría kerigma. Y. de no haber

40 41
L A ET A P A O RA L : D E JE SÚ S A L A PR E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A E L PA P E L H E R M E N É U T IC O D E L A R E SU R R E C C IÓ N

proclamado los discípulos ese acontecimiento no tendríamos los evange• lo entendieron sus discípulos al principio; mas, cuando fue glorificado Je•
lios. En otras palabras, la Resurrección (constatada y proclamada) fue el sús, se acordaron de que esto estaba escrito sobre él y esto le habían hecho"
punto focal, o el "detonador" de un proceso que desembocó en los evange• (12, 16; vea también 14,26 y 16, 13).
lios. Es el núcleo de nuestra fe: "si Cristo no ha sido resucitado, vacía es
nuestra proclamación (to kérygma); vacía también es vuestra fe" ( 1 Cor 15, En cuanto al papel hermenéutico de la Resurrección con miras a las espe•
14 ). ranzas para el hombre, de su salvación y su propia resurrección, basta leer lo
que Pablo escribió extensamente en I Cor 15, por mencionar el texto más
La Resurrección proporcionó a los discípulos la clave para la vasto. En pocas palabras, la Resurrección sirvió de clave de comprensión e
interpre• tación de los acontecimientos que la precedieron (la vida y muerte interpretación de la vida de Jesús, tanto mirando hacia atrás (incluso sus
de Jesús), de ese tiempo que habían vivido con él, y para la comprensión de antecedentes) como hacia delante, en la llamada escatología (el destino de
las implica• ciones que ese acontecimiento tiene para el futuro del hombre, Jesús y de todos los hombres).
es decir, de sus esperanzas. La Resurrección fue su "principio
hermenéutico'". Es importante tener presente, no sólo que los evangelios fueron escritos
varias décadas después de la resurrección de Jesús, sino que fueron redac•
La vida y misión de Jesús de Nazaret
fue contemplada tados en base al kerigma y su evolución, así como por la creciente convic•
retrospectivamen• te a la luz de la Resurrección, y los discípulos ción y la profunda reflexión sobre el acontecimiento-Jesucristo, como totali•
comprendieron que todo lo que habían vivido con él tenía un significado dad A LA LUZ DE LA RESURRECCIÓN y la FE de los discípulos, y eventual•
profundo, que en aquel tiempo no habían comprendido (cf Jn 2,22; 12, 16; 13, mente los evangelistas. Dicho en otras palabras, leyeron el pasado (la vida
7; 14,20.26; 16, 13 ). Fue, pues, la Resurrección la que indujo a la Iglesia terrena de Jesús) a partir de la Resurrección, retrospectivamente, con el "pre•
naciente a comprender e interpretar el acontecimiento-Jesucristo, y a ver su juicio" de la fe en el Señor resucitado, que sigue actuando y hablando aquí
significación salvífica. y ahora. El final (la Resurrección) constituía así el inicio:

No fue por azar si la Cruz y la Resurrección, unidas inseparablemente, Jn 20,31: "estas cosas se han escrito para que crean que Jesús es el
constituyeron el meollo del kerigma y el bloque más grande y constante, Cristo, el Hijo de Dios, ypara que creyendo tengan vida en su
tanto del kerigma como de la predicación, de los credos e himnos, así como nombre". Mt. 28,20: "yo estoy con ustedes todos los días hasta elfin
de los evangelios. No fue tampoco por azar si los evangelistas con cierta
del mundo".
frecuencia destacaron la falta de comprensión por parte de los discípulos
durante la vida terrena de Jesús, pues recién con su resurrección empezarían
El kerigma, la predicación, y eventualmente los evangelios son esencial-
a comprenderle a él y a su misión. En una escena altamente significativa, al
mente testimonios de esta fe en el Resucitado.
final del relato de la transfiguración(¡ un anticipo de la Resurrecciónl),
Mar• cos explícitamente indicó que Jesús "les advirtió que a nadie contaran Un ejemplo sencillo quizás ayude a visualizar el papel hermenéutico de
lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre se levantase de entre los la Resurrección en lo tocante a la comprensión de la vida y misión de
muer• tos" (9,9). No habían comprendido lo que habían visto, hasta Jesús. Durante la vida terrena de Jesús, la curación de ciegos produjo
después de la Resurrección. Los anuncios de la Pasión y Resurrección les admiración, y para algunos además era una señal de que era "un hombre de
resultaban in• comprensibles a esas alturas (vea Le 9,45; 18,34; etc.). A la Dios", lo que hubiese sido recordado como un acto extraordinario del
hora del arresto huirían y, confrontados con el hecho de la resurrección de Jesús "taumatur• go". Después de la Resurrección, al reflexionar los
Jesús, se mostra• rían escépticos. Juan también destacó el papel discípulos sobre las cura• ciones de ciegos, llegaron a comprender la
hermenéutico de la Resurrec• ción. Después de relatar la entrada en significación profunda de aque• llos gestos: Jesús es quien otorga la "luz"
Jerusalén, Juan comentó que "esto no
necesaria para que el "ciego"

La hermenéutica es el proceso que busca determinar la significación de un acon•


tecimiento o un texto. Es la ciencia de la interpretación
42 43
L A ET A PA O R A L : D E J E S Ú S A L A P R E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A J E S Ú S Y S U S D IS C ÍP U LO S

logre "ver" los designios de Dios; es decir, Jesús abre los ojos a la vida como, a partir de la/e suscitada por la Resurrección, se reflexionó, se
(luz) com•
y a la salvación anunciada y mediada por prendió e interpretó la vida de Jesús.
él.
Este hecho, sin embargo, puede plantear serías interrogantes: ¿no
En el evangelio según Juan (cap. 9) se narra una tal curación, habrán mirado imaginariamente hacia atrás los discípulos e inventado una
destacando clara y ampliamente su significación profunda. Allí todo se vida que real e históricamente no se vivió? ¿No habrán distorsionado los
concentra en la afirmación cristológica (confesional) "yo soy la luz del hechos con el fin de resaltar la heroicidad, la santidad o la divinidad de
mundo" (9,5; cf. v. Jesús? Al final de cuentas, ¿hasta qué punto es fidedigno, desde el punto
39ss), afirmación sólo comprensible desde la fe -en los relatos de los de vista histórico, lo narrado en los evangelios? A éstas y similares
evan• gelios sinópticos, toda curación está inseparablemente unida a la fe preguntas críticas iremos respondiendo en el resto de este libro. Sin
del enfermo-. La curación del ciego, como todos los milagros, era una embargo, es necesario detenemos brevemente a considerar la etapa previa
parábola en acción, una predicación escenificada. En Jn 9 no se narra la a la resurrección de Jesús, lo histó• ricamente vivido con él por sus
curación del ciego como un simple acontecimiento fáctico, objetivamente discípulos y, sobre todo, su interés por "guardar en su corazón" lo que
narrado como un reportaje, sino que predomina la interpretación de lo Jesús decía y hacía.
que ese aconteci• miento significa, el mensaje que comunica, que ha sido
comprendido a la luz de la resurrección de Jesús: da a conocer quién fue y
quién es Jesús el Cristo, y cuál es su importancia para el hombre: él es la
luz para el mundo. Puesto gráficamente:
4. Jesús y sus discípulos

Aquellos que aceptaban el kerigma, los convertidos al cristianismo,


el hecho: significación: evi• dentemente tenían que ser instruidos más detalladamente acerca de la
curación de un ciego "Jesús es y otorga perso• na y la vida de Jesús: es la catequesis. Los evangelios, que en
luz" parte son catequétícos, están compuestos mayormente de escenas que se
(V REFLEXIÓN CD FE sitúan en la vida terrena de Jesús. ¿Cuál es el origen del material que
t Resurrección constituye los evangelios? Para responder a esta pregunta hay que
remontarse a Jesús y sus discípulos, que vivieron con él y habían
proclamado la buena nueva de
vida terrena kerigma _. predicación _. evangelios su resurrección. Después de todo, el sujeto del kerigma y de la
de Jesús de Nazaret predicación era el mismo Jesús de Nazaret que vivió, murió, y luego fue
resucitado. Con la Resurrección empezaron a hablar de Jesús de otra
manera que antes de

Q) COMPRENSIÓN E clave de la interpretación, o "luz hermenéutica", era la resurrección de


INTERPRETACIÓN Jesús. Es así

La FE, que surgió en los discípulos por el encuentro con el Resucitado,


y por la aceptación del kerigma por parte de los convertidos, condujo a la
REFLEXIÓN sobre el significado de la acción de Jesús de Nazaret. La luz
que la Resurrección arrojaba sobre su identidad y su misión, llevó a
COMPREN• DER E INTERPRETAR el sentido de esa acción divina en la
historia. El resultado de ese recorrido lo tenemos elaborado en Jn 9. La
ella, y la nueva comprensión que tuvieron la proyectaron hacía el Jesús tiempos de Poncio Pi lato. La historicidad de la existencia de Jesús está hoy
pre• pascual. Pero esto no significa que se tratara de otra persona, o que fuera de toda duda razonable, aunque se puede discutir sobre los
inventa• ran aspectos de su existencia histórica. pormenores de su vida. Las tradiciones que leemos en los evangelios son
resultado de un largo y complejo proceso de comunicación, que
Partimos del hecho de que Jesús históricamente existió; que vivió analizaremos luego. En éstos (las
yac• tuó públicamente en Galilea y Judea, y que murió crucificado en

44 45
L A E TA PA O R A L : D E JE S Ú S A L A P R E DI C A C IÓ N M IS IO N E R A JE S Ú S Y S U S DI S C ÍP U LO S

fuentes principales de información acerca de Jesús), hallamos una mezcla nos ayuda a rescatar el meollo más antiguo, que luego fue ampliado y
de datos e interpretaciones, que están tan entretejidos que resulta difícil elabo•
re• construir la vida de Jesús. A lo sumo se logra trazar un perfil con rado tal como lo leernos ahora.
ciertos puntos fijos.
Segundo, además de admitir corno indiscutible la existencia histórica
Aunque se han escrito muchas "biografías" de Jesús, la mayoría de de Jesús de Nazaret11, debernos admitir que tuvo discípulos que luego lo
ellas son producto de la incomprensión de la naturaleza de los evangelios, predi• caron. Los discípulos se habían interesado en él, por eso le
de anacronismos y de mucha imaginación -al estilo de algunos de los siguieron, le oyeron, fueron testigos de muchas escenas, y habían quedado
evange• lios apócrifos-. Algunos estudiosos han expresado serias dudas perplejos en muchas ocasiones. Jesús era para ellos una incógnita que se
sobre la posibilidad de remontarse históricamente a la vida de Jesús, despejó con la Resurrección; era un incomprendido que empezó a ser
basándose pre• cisamente en la naturaleza de los evangelios, entendidos comprendido poste• rionnente.
mayormente como productos de interpretaciones post-pascuales. Otros
han negado categóri• camente que se pueda hacer, afirmando que el Finalmente, hay que distinguir entre las narraciones de
material que constituyen los evangelios, con pocas excepciones, no tuvo acontecimientos situados en la vida de Jesús y las palabras que aparecen
su origen en la vida histórica de Jesús, y son más bien relatos edificantes, en los evangelios en labios de Jesús y de otros personajes.
leyendas y reflexiones proyecta• dos hacia su vida. Indudablemente, es más fácil acor• darse de un acontecimiento vivido o
presenciado, que de las palabras que en alguna ocasión fueron
¿Qué decir a todo esto? ¿Hay suficiente razón para ser tan escépticos pronunciadas. Hay, pues, mayor probabilidad de que el relato de un
y minimalistas? Si bien no nos detendremos sobre la espinosa cuestión acontecimiento se remonte a los hechos mismos, a que las palabras o
del acceso al Jesús histórico, pues no es el tema de este libro!", algunas discursos correspondan textualmente a lo que fue pronunciado.
reflexio• nes y observaciones son indispensables con miras a los
evangelios. Las tradiciones acerca de Jesús, en su inicio, y durante En cuanto a los acontecimientos de la vida de Jesús, es
algún tiempo, fueron formuladas y transmitidas oralmente. Pero perfectamente comprensible y natural que los discípulos atesorasen en sus
¿empezaron ya a ser transmitidas o compartidas durante la vida terrena de memorias un cierto número de ellos, que los comentasen y que luego
Jesús? En otras palabras, ¿se re• montan las tradiciones -al menos un reflexionasen acerca de su significación y sobre lo que revelaban acerca
cierto número de ellas-a Jesús mismo? de la persona misma de su Maestro. Así, naturalmente se acordarían del
día en que Jesús los invitó a seguirle, de las cenas que tuvieron con él, de
Antes que nada, es importante tener presente que la única fuente que las disputas, discusiones y controversias que tuvo con escribas y fariseos,
poseernos es precisamente ese conjunto de escritos que constituyen el de ciertos milagros, de la manera en que enseñaba, del impacto que
Nue• vo Testamento, especialmente los evangelios, sobre cuyo origen producía, de su autoridad, de la misericordia y el calor humano de Jesús,
nos esta• mos preguntando. Corno veremos, el hecho de poseer cuatro del viaje a Jerusalén, de la última cena y su arresto, etc. En otras palabras,
evangelios, no uno solo, es una ventaja en cuanto a la credibilidad de lo se acordarían de lo vivido con él, y después de su resurrección empezarían
que allí leernos, y a comprender mejor el significado de aquello que habían vivido y
presenciado, de lo que le sucedió a Jesús, y se informarían sobre la muerte
10
Entre la abundante literatura sobre la cuestión del Jesús histórico, vea ignominiosa en la cruz (que no presenciaron: habían huido)-como sucede
especial• mente W. Trilling, Jesús y los problemas de su historicidad, con una película, que se empieza a comprender
Barcelona, 1970; R. Latourelle, A Jesús el Cristo por los evangelios,
Salamanca. 1982; R. Fabris, A Jesús de Nazaret. Historia e interpretación,
Salamanca, 1986, y sobre todo G. Theissen -A. Merz, El Jesús histórico,
11
La existencia histórica de Jesús está atestiguada por no-cristianos como el
Salamanca, 1999 y J. P. Meier, Un judío marginal, 3 vols., Estella 1997. judío Flavio Josefo, la literatura rabínica judía (que no tenía interés alguno en
recordar a Jesús), y los historiadores romanos Suetonio y Tácito. Vea los
datos en G. Theissen y en J .P. Meier, op. cit.
46 47
L A ET A PA O R A L : D E J E S Ú S , \ L A PR E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A Jesús y sus DISCÍPULOS
cuando se ha llegado a la última escena-. Esto eventualmente fue transmiti• Hay una diferencia muy importante que no se debe olvidar: Jesús predi•
do y llegó a ser parte de los evangelios. Como se comprenderá, los aconteci• caba el reino de Dios -no se predicó a sí mismo-, pero después de pascua los
mientos que se relataban ya no se limitaban a ser crónicas sino que destaca• discípulos empezaron a predicar a Jesús. Es decir, hay que estar
ban el significado de esos acontecimientos, es decir, habían sido conscientes de la diferencia entre el tiempo pre-pascual y el post-pascual.
interpreta• dos a la luz de la resurrección de Jesús. Como vemos, a los discípulos más les importaba en el inicio de su misión
la etapa post• pascual, vale decir la persona misma de Jesús, su autoridad y su
Diferente es la pregunta por las palabras, sentencias y discursos de relación con Dios, que los detalles de su vida y sus enseñanzas, como se
Jesús: ¿preservaron los discípulos fielmente en sus memorias sus palabras observa en el kerigmay la predicación apostólica.
y enseñanzas? Espontáneamente nos inclinamos a pensar que "sí". Debemos
tener presente que Jesús no era un rabino, dedicado a entrenar a sus alum• De lo anterior se deduce que fue Jesús con sus palabras y obras quien
nos a memorizar ciertas frases o sentencias, sino que era fundamentalmente dio inicio a la tradición sobre sí mismo. Ahora bien, hay que distinguir entre
un predicador itinerante. Pero eso no significa que los discípulos no co• la tradición DE Jesús y la tradición ACERCA de Jesús. La "línea divisoria"se
mentaran e incluso trataran de recordar ciertas enseñanzas, como determina• sitúa en la Resurrección.
das parábolas, refranes o sentencias impactantes, especialmente si eran re•
petidas por él. Eran gente sencilla que, por un lado eran discípulos, La tradición DE Jesús es aquella que se sitúa en el periodo pre-
seguido• res de Jesús, más que simplemente acompañantes suyos, y él era pascual, que acabo de esbozar. Fue el periodo de su misión terrena, ~n la que
su maes• tro. Por otro lado, si bien no hay pruebas de que Jesús exigiera estuvo mayormente acompañado de sus discípulos. La tradición que se
de el los la memorización de ciertas frases o sentencias suyas (menos aún que origina de aquí se funda en sus palabras y su praxis.
las escri• biesen), pasó mucho tiempo con ellos y con frecuencia les instruía,
como se recalca en los evangelios, especialmente a ese grupo más íntimo
El mensaje de Jesús no era repetición de las enseñanzas tradicionales
de "los doce".
judías, sino que tomó conceptos tradicionales, como aquel sobre el
"reino de Dios", o la idea misma de Dios, y los expresó de una manera
Todo eso sugiere que los discípulos, especialmente « los doce», reten•
totalmente novedosa, dándoles un cariz nuevo e inaudito. Habló de una
drían en sus memorias ciertas frases, sentencias y pronunciamientos de
manera como nunca se había hecho antes, y actuó con una autoridad que
Jesús, tales como el Padre Nuestro, ciertas parábolas, frases impactantes de
no se apoyaba en otra que la que provenía directamente de Dios, con quien
forma rítmica, bienaventuranzas, proverbios, sentencias gráficas, etc ..
estaba estre• chamente unido y a quien llamaba abba, padre.
ade• más de la idea general de ciertas enseñanzas, y no por último, el tenor
de algunas de las discusiones que Jesús tuvo con los fariseos y escribas,
Los detalles de las enseñanzas de Jesús que hallamos en los evangelios
entre otros.
tienen paralelos en la tradición judía de su tiempo. Lo novedoso, sin embar•
go, era la manera en que los combinaba y expresaba, la clave con la que
No es improbable que Jesús mismo hubiese recurrido a ciertas técnicas
los interpretaba, manifestando una concepción diferente acerca de Dios y
didácticas (como el empleo de parábolas), o que hubiese repetido ciertas
del hombre: hablaba de lo mismo que sus contemporáneos, pero visto
frases e ideas, de modo que se hiciese fácil para los discípulos recordarlas.
desde otro ángulo.
Eso ciertamente no significa que se acordasen al pie de la letra lo que
Jesús en tal o cual ocasión dijo, como se observa fácilmente al comparar las
Jesús entendía a Dios de una manera diferente de sus contemporáneos.
pala• bras que aparecen en labios de Jesús en uno y otro evangelio. Eso
¡Por eso pedía conversión de todos, sin excepción! Pedía que aceptasen
tampoco significa que todas las palabras que aparecen en sus labios, al
como auténtica y proveniente de Dios la presentación que hacía de Él. De
igual que de
otra parte, su interpretación de la Ley era en consecuencia notoriamente
otros personajes, remonten históricamente a él, como veremos más adelante.

48 49
LA ETAPA ORAL'. DE JESÚS A LA PREDICACIÓN "11SIONERA LA TRADICIÓN ORAL

novedosa, diferente de lo tradicional, lo que contrastaba con la


interpreta• ción de los fariseos y los escribas por su liberalidad: "el sábado Tradición Tradición Tradición
se ha hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado" (Me 2,27). Por DE Jesús ACERCA de Jesús ACERCA DE Jesús
eso
era Jesús
comprendido,
no era criticado y rechazado; era un enigma para muchos:
¿quién es? ¿de dónde viene su autoridad? La tradición DE Jesús se centraba Sus palabras Kerigma- - ►predicación catequesis -.evangelios
en su manera novedosa de entender a Dios y su reinado, al hombre y a la Ley, y praxis
que se ponía de manifiesto no sólo en sus palabras, sino también con su "Reino de Dios" "Jesús Cristo resucitó" El Jesús de ayer, HOY
comportamiento. Eso lo oyeron, vieron, y atesoraron -si bien no lo compren•
dieron hasta después de Pascua- sus discípulos, que más tarde hablarían de
esa tradición DE Jesús. 5. La tradición oral
La tradición ACERCA de Jesús se sitúa en el periodo post-pascual. Su Hemos visto que, con su misión pública, Jesús dio origen a una nueva
núcleo lo constituía el kerigma, que se expandió luego con la predicación.
tradición, la "DE Jesús". A partir de su resurrección, empezó a tomar cuerpo
Después de la Resurrección, los discípulos empezaron a hablar acerca de la tradición ACERCA de Jesús, desde la cual se configuró la "tradición cris•
Jesús, lo que Dios había realizado por él y mediante él. Eventualmente, la tiana" propiamente dicha, que confiesa que Jesús es el Cristo, el mesías. Con
tradición acerca de Jesús incluyó la tradición DE Jesús, especialmente en la la necesidad de preparar a otros agentes predicadores, y de instruir adecua•
catequesis y en las instrucciones para los convertidos al cristianismo. La damente a los recién convertidos, la tradición ACERCA de Jesús fue enri•
tradición de Jesús, después de pascua fue repensada, profundizada, de modo quecida con la tradición DE Jesús, interpretada a la luz de la
que se entretejió son la tradición acerca de Jesús, destacando así la signifi• comprensión que arrojaba la Resurrección.
cación del acontecimiento-Jesucristo y su pertinencia para el hombre, tal
como lo leemos en los evangelios. ¿Qué es estrictamente una tradición? El término proviene del latín
tradere (pasar de uno a otro), que designa la transmisión a lo largo del
El primer paso en la tradición ACERCA de Jesús fue dad_o p~r su~ tiempo, por lo tanto de una persona y una generación a otra, de memorias,
discí• pulos con la proclamación de su resurrección (kerigma). Al 1111c10 lo
conceptos, y noticias importantes de hondo significado para un grupo12.
impor• tante era llamar a creer que Jesús verdaderamente era el Cristo
Estos son pre• servados y transmitidos por ser parte de su identidad.
(mesías) y Señor. El interés por rescatar y transmitir las palabras y los
Durante muchos decenios, la tradición cristiana fue eminentemente oral. Lo
acontecimientos de la vida de Jesús fue posterior. Eso no quiere decir
que Pablo recibió a modo de formación en la fe fue la tradición oral (vea I Cor
que entre tanto se hubiesen olvidado, sino simplemente que hasta entonces
1 l ,23ss y 15,3ss),
no tenían la impor• tancia que tenía la persona misma de Jesucristo y lo
así como los evangelistas recogieron y preservaron parte de la tradición oral
que él representaba, especialmente a la luz de su resurrección. Puesto
que tuvieron a su alcance (vea Le 1, 1 s).
esquemáticamente:
Hablar de la tradición en este caso (en el singular) es una simplificación,
pues rápidamente surgieron varias tradiciones, como veremos luego. Em-

12
Cf. Y. Congar, La tradición y las tradiciones, San Sebastián, 1964: P. l
.i:ngskld. "La Tradición en el periodo constitutivo de la revelación", en
A1vsten11111 S,r/1111\-. vol.I/I, Madrid 1969, 288-331; y P. Grelot, "La tradición,
fuente y mc.lio . it;,I di: la Escritura", en Concilium 20( 1966), 360-383.

50 51
L A E TA PA O RA L : D E J E S Ú S A L A PR ED IC A C IO N M IS IO N E R A L A T R A DI C IÓ N O RA L

pleamos el singular por razones de simplificación pues lo que se dice de En todo proceso de comunicación "alguien transmite algo a alguien".
una se puede decir de las otras, y porque se trata de la misma tradición Entra en juego, por lo tanto, una persona que transmite (u origina) un
cristiana (que es una) expresada y matizada de diferentes maneras. En los mensa• je, a quien se denomina emisor. En nuestro caso, ésta es la
distintos lugares se preservaron y transmitieron diferentes relatos y función que asumieron, primero Jesús y luego los discípulos y sus
dichos de (o acerca de) Jesús, o los mismos fueron transmitidos de forma continuadores. Lo que el emisortransmite es, evidentemente, un mensaje:
diferente en una y otra comunidad, como se observa al comparar los cuatro el kerigma, la predi• cación, etc. Aquel a quien se dirige el mensaje es el
evangelios, por la sencilla razón que la transmisión oral por lo general no es receptor del mismo. El emisor, por su parte, puede haber sido a su vez
memorística, y por ende está sujeta a los cambios que el receptor receptor del mensaje que ahora transmite.
introduce al mensaje del emisor, como veremos más adelante.
Igualmente, el receptor pasará a ser emisor si eventualmente transmite
5.1 la tradición como comunicación el mensaje recibido. San Pablo aludía a ello en Rom 10,14s: "¿cómo
podrán invocar a aquel en quien no tuvieron fe? y ¿cómo podrán tener fe en
El fenómeno de la tradición oral no era novedoso, pues se daba (y se aquel de quien no oyeron hablar? y ¿cómo van a oír, sin que nadie se lo
sigue dando) en todas las culturas. La tradición oral así como sus costum• proclame?". El esquema básico del sistema de comunicación se presenta
bres, era de vital importancia en el judaísmo (vea Mt así:
5,21.27.31.33.38.43;
l 5,2ss; Gál 1, 14). Jesús mismo dio origen a una nueva tradición con su
pro• clamación, predicación, enseñanzas y conducta inauditas, y
especialmente con su resurrección. EMISOR - - - - - - - mensaje - - - - -

Tradición es fundamentalmente la comunicación de valores


significati• vos. La actividad de Jesús no hubiera llegado a ser tradición si ➔ RECEPTOR Las ciencias de la comunicación han llamado la
no se hubiese transmitido de unos a otros. Fueron los discípulos quienes, a
través de su predicación del acontecimiento-Jesucristo, dieron
definitivamente origen al proceso que se conoce como "la tradición atención sobre los facto•
cristiana". res que entran en juego y que, por su sutileza, se suelen pasar por alto
cuando se habla de la comunicación humana. Es importante que estemos
La tradición es un fenómeno lingüístico y de comunicación. Se solía conscientes de ellos, pues explican el proceso de la tradición y los
referir a la tradición ya sea con el par de verbos "transmitir-recibir" cambios que ocurrieron en ese proceso.
(ICor
11,23; 15,3), o con uno de éstos ("transmitir": Le 1,2; 1 Cor 11,2; Ambos polos, el emisor y el receptor, intervienen activamente en la
"recibir": comu• nicación: el emisor debe decir algo de valor, y el receptor debe
l Cor 15, 1; Gál 1,9). Tanto Pablo como Lucas hicieron referencia explícita a sentirlo como valioso, para acogerlo. Por eso, el emisor debe adaptar el
la tradición cristiana (2Tes 2, 15; 3,6; Le 1, 1 s). La tradición es, pues, lenguaje al recep• tor, destacar el valor de su mensaje y despertar el
esencial• mente un proceso de comunicación, de transmisión y recepción. interés del receptor, pues las realidades vividas por ambos no son
idénticas. En su deseo de resaltar el valor de su mensaje, el emisor (parte
Como un hecho del lenguaje, la tradición no es estática y no puede activa en la tradición) tiende a alterar el mensaje, a ampliarlo, y a
existir aparte de los hombres. Por tratarse de un fenómeno de la profundizarlo. En el paso del emisor al receptor, se da ya un proceso de
comunicación concreta, se inicia con un individuo: alguien habló primero modificación del mensaje mismo.
(Jesús, Pedro, Pablo); y pasa a ser tradición en e l-momentc en que se
comunica a terceros que a su vez la transmiten a otros. Así se expresó Tomando en cuenta los factores mencionados, se entiende por qué las
Pablo: "les transmití lo que yoamivezrecibí: .. "(lCor 11,23; 15,3). tradiciones DE Jesús y ACERCA de Jesús sufrieron desde el principio
modi• ficaciones. Si el receptor, como sucede con las tradiciones orales, pasa a ser

52 53
L A ET A PA O R A L : D E JE SÚ S A L A PR ED IC A C IÓ N M IS IO N E R A L A T RA D IC IÓ N O RA L

emisor del mensaje recibido, el proceso de alteraciones, adaptaciones y El paralelismo progresivo, donde se desarrolla una idea:
am• pliaciones se volverá a producir, como se conoce en el "juego del Quien a ustedes recibe, a mí me recibe;
teléfono malogrado". Lo mismo sucede entre un padre y sus hijos: ése les y quien a mí me recibe, recibe a aquel que me envió (Mt 10,40).
comunica• rá, por ejemplo, lo que él recibió como formación moral, pero
modificado por sus propias experiencias y conocimientos; no les El enlace o asociación de términos claves semejantes es una técnica
transmitirá exactamente lo mismo que él recibió de su propio padre, y los por la cual una palabra evoca otro dicho. Por ejemplo, en Mt 5,22-25, los
hijos eventualmente harán lo mismo. Más aún, a cada uno le hablará dos primeros dichos están atraídos por asociación, por el término
según su edad y circunstancias; y cada uno lo comprenderá según su "hermano", y los dos últimos por la referencia a la reconciliación:
personalidad, capacidad y condiciona• mientos, y responderá en
consecuencia. Con esto quiero decir que la tradi• ción es vida y que "Todo el que se enoje con su hermano ... y el que diga a su hermano
ambas son inseparables. 'estúpido'... por tanto, si al ir a presentar /11 ofrenda ante el altar
recuerdas allí que tu hermano tiene algo contra ti... vete primero a
El método o modo usado en aquella época para recordar una reconciliarte con tu hermano.. .procura hacer pronto las paces con tu
tradición era, en buena medida, el mismo que utilizaban los rabinos y los contrario ... "
maestros en tantos pueblos de ese tiempo13• Quien hacía las veces de
relator, acentuaba los datos centrales de lo que había sucedido. Para la En la comunicación de una tradición permanece inalterable un
retención de sentencias se empleaban técnicas de memorización, núcleo, que consagra incluso términos y expresiones claves. Éstos son
especialmente la forma rítmica (pa• ralelismos) y la asociación de ideas. posterior• mente interpretados y aclarados, como se observa en el caso de
Frases rítmicas son fáciles de retener gracias a su cadencia. las fórmulas confesionales y de los credos. La tendencia a perennizar el
núcleo de una tradición es una de las razones por las que las tradiciones
En los evangelios hallamos todavía preservados una serie de orales son puestas por escrito.
dichos construidos mediante el uso de varios de estos procedimientos:
5.2 La trudicián cristiana
El paralelismo sinonímico, que repite la misma idea en palabras primitiva
diferentes, como es frecuente en los Salmos:
Pidan y les darán, busquen y encontrarán, llamen y les abrirán. En los parágrafos anteriores, dedicados a Jesús y sus discípulos,
Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que vimos que era poco probable que los discípulos memorizasen las
llama, le abren (MI 7, 7s). palabras pronun• ciadas por Jesús, más allá de lo que, ya sea por su
forma rítmica o por repetición, pudiesen retener en sus memorias. Es
El paralelismo antitético, que estable un contraste: mucho más probable que recordasen las ideas generales de la
El que se ensalza será humillado. predicación, de las discusiones y ense• ñanzas de Jesús, como se observa
y el que se humilla será ensalzado (Mt 23, 12). en las diferencias que hallamos, al com• parar los mismos textos en uno y
otro evangelio, por ejemplo, con respecto a las importantes palabras de
la institución de la eucaristía:

13 Cf. B. Gerhardsson, Prehistoria de los evangelios, Santander, 1980. Contrario


a la opinión predominante, el autor está convencido que los discípulos
memoriza• ban las palabras de Jesús, como si se tratase de escuelas rabínicas.
Jesús no fue un maestro al estilo de los rabinos, ni se autopredicó.
54 55
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA TRADICIÓN ORAL

Otro tanto se puede decir de los acontecimientos vividos por los discípu•
los con Jesús.

t,i e-
(l) e (l)
c<l
N
e
A eso hay que añadir que, por un lado, no nos consta que Jesús hubiese
ó
~
"O
::l
"' o ordenado a sus discípulos memorizar lo que decía. Por otro lado, Jesús no
·
(.)
<"'l

c<l
. .. .. s ·e (l) -~ .....

c<l ~ C!)
parece haber estado preocupado por la perpetuidad de sus palabras, aunque
c<l
"'
...
..... o. c/2 (l) o §' c<l e

a,._
c<l
2
"(l)' e
(.)
> sí de su mensaje. Es así que, después de la Resurrección, los discípulos
"' (l)
= "'
""8
.s:: l a
·-
( l)
c<l
(l)-0
(l) 11) C!)
(l)
::l predicaron a Jesús, relatando lo que Dios había realizado a través de él, y no
u
-w".'l
::l-:;, c<l
....... O' ::l ::X:: ~ w".l' ~ lo que Jesús había estado predicando o les había enseñado, como se des•
=
1 1) prende claramente de las cartas de Pablo y de los Hechos de los
Apóstoles. Jesús no se había propuesto fundar una escuela o "secta" en
torno a é/: ¡su mensaje se refería a Dios, su Padre, y no a sí mismo'

La primera tradición propiamente cristiana, es decir, post-pascual, la


cons• tituye el kerigma. Cuando se impuso la necesidad de catequizar a los
con• vertidos, cobraron importancia las tradiciones DE4 Jesús 1 • En ese
momento, ante la necesidad catequética en particular, se impuso la
necesidad de recor• dar y retener ciertos dichos y detalles importantes de su
vida, a semejanza de la manera de instruir en las escuelas de los rabinos.

San Pablo, por su parte, tenía formación rabínica y estaba entrenado


en su metodología de transmitir tradiciones (Gál 1, 14; Hech 22,3), y
observamos en sus cartas cómo lo hacía pues la transmisión fiel de las
tradiciones apos• tólicas era de vital importancia para Pablo: vea I Cor
11,2.23; 15, 1 ss; Gál 1,9; Fil 4,9. El mismo dijo haber sido receptor de
.9 tradiciones que transmitió expre• samente en !Cor I l ,23ss y 15, 1 ss, además
de las referencias (1 Cor 7, 1 O; 9, 14) y alusiones a palabras o conceptos de la
tradición DE Jesús incorporadas en sus cartas".

Cl'l
o
-o c<l

e- 14
Vea especialrnente A. Piñero (ed.), Fuentes del cristianismo, Córdoba, 1993,

cap.
-oro
=· (l)
~ E: -o
(l)

1: Las formas anteriores a los evangelios (A. Salas), cap. 2: 'Evangelio' y prime•
a a
c<l
"'
(l)
ro c,i
t,i
o o
(l) -o !:: -o
Cl'l
ras tradiciones evangélicas(/\. Piñero),

<"'l
o·-
u. a
= ~ .s 1 1 )
.. ..
. ~- -o
(l) ..C -0 -0
u ....
8~ ..
c <l i
1
Compare: Rom 12, 14 ("Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos y no los
e=
Cl'l C !)
e
roe
::l
'O.
"' •(l) Cl'l

a maldigan") con Mt 5,44 ("amen a sus enemigos y oren por los que los persi•
(l) (l)
<"'l Cl'l c<l -~ <V8c<lo.
J:)
2 r.n
a~
(l)
::l o c<l o
<!) 11) "' - 1,..,, 1,..,,

~ ~ "' •(l)
co
::l ·-
o.
c<l
O' o. o. -
guen"); Rom 12, 17; 1 Tes 5, 15 ("a nadie devuelvan mal por mal") con Mt
5,39ss
("no resistan al malo; sino que a aquel que te abofetee en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra; ... "); Rom l 3,8ss con Me 12,28ss (sobre la
preeminen• cia del mandamiento del amor fraterno como síntesis de toda la Ley,
ambos con la

56 57
LA TRADICIÓN ORAL
L A ETA PA O R A L: D E Jesús A LA PREDICACIÓN MISIONERA

En el prólogo a su evangelio, Lucas expresamente indicó que, para com• AT, y que no se limitaba a reproducir al pie de la letra las mismísimas palabras
ponerlo, había "investigado con exactitud todos esos sucesos" que "se han de Jesús.
cumplido entre nosotros, según nos lo transmitieron los que fueron
desde el principio testigos oculares y luego servidores de la Palabra" (1,1- Tal como hemos indicado, la tradición ACERCA DE Jesús ponía el peso
3). Es decir, Lucas era receptor, tanto de las tradiciones DE Jesús como de en la interpretación del acontecimiento-Jesucristo, a la luz de su resurrec•
aquellas ACERCA de él, que él a su vez transmitía en su evangelio. ción, destacando la importancia de su significación para el hombre. La tradi•
ción ACERCA de Jesús absorbió a la tradición DE Jesús, y la expandió. De
En Hech 1,21 s, Lucas indicó que el reemplazante de Judas para completar hecho, no todas las tradiciones que encontramos en los evangelios se re•
el número de Doce, debía ser alguien "de entre los hombres que nos han montan históricamente a Jesús de Nazaret. No pocas se originaron en el
acompañado todo el tiempo en que anduvo el Señor Jesús entre nosotros ... ". seno de la Iglesia post-pascual, como veremos luego más ampliamente, ante
No bastaba, pues, haber visto al Resucitado (como era el caso de Pablo), la necesidad de iluminar, guiar y responder a determinadas inquietudes y
sino que debía poder testimoniar y transmitir de manera confiable lo que vio problemas que iban surgiendo en las comunidades. Es así corno la tradición
y oyó de Jesús durante su vida pública. Debía ser un emisor de la tradición cristiana se fue enriqueciendo con diversos aportes, guiados por el espíritu
DE Jesús digno de credibilidad. Más adelante, en 2,42, Lucas anotó que los de Cristo e iluminados por la significación de la Resurrección y la palabra del
primeros cristianos "se mantenían adheridos a la enseñanza de los apósto• AT.
les", es decir de los que fueron testigos de las tradiciones DE Jesús, e inicia•
ron aquellas ACERCA de él. Las tradiciones cristianas se tornaron estables y fijas con el
transcurrir del tiempo. Pablo retransmitió las tradiciones que él a su vez
En el evangelio según Juan, también hallamos referencias al origen de había recibido, y los evangelistas en buena medida hicieron lo mismo. La
ciertas tradiciones en los tiempos de Jesús. Así en 12, 16, después de relatar importancia de la fidelidad a las tradiciones se observa especialmente en las
su entrada en Jerusalén, el evangelista comentó que "esto no lo entendieron cartas tardías del NT, como las de Santiago, de Pedro, y especialmente
sus discípulos al principio; mas cuando fue glorificado Jesús, se las Pastorales (1-2
acordaron de que esto estaba escrito de él y esto le habían hecho" (vea Ti moteo; Tito).
también Jn
2,22). Al referirse al envío del Espíritu Santo, se destaca que él "les enseñará 5.3 Tendencias transformadoras de la tradición
todo y les recordará lo que les he dicho" ( 14,26). Nótese que en estos
textos se expresa claramente que la tradición DE Jesús fue objeto de En virtud de su transmisión oral, las tradiciones siguieron las "leyes
interpreta• ción, producto de la reflexión y la meditación, alimentada por transformadoras" comunes a toda tradición oral. Éstas han sido estudiadas
la lectura del atentamente, y los evangelios atestiguan que la tradición cristiana siguió
idéntico proceso de transformación. Por cierto, estas "leyes" no se limitan a
la tradición oral, pues se observan igualmente en todo tipo de tradición
(costumbres, ritos, vestimenta, etc.).
cita de Lev 19,18); Rom 14, 14 con Me 7, 15 ("no hay nada impuro" por sí
mismo); 1 Tes 5,2 C'saben perfectamente bien que el día del Señor vendrá
Las transformaciones que sufre toda tradición son ocasionadas especial•
como un ladrón en plena noche") con Mt 24,43; Le 12,39; ITes 5,6 ("no
durmamos como los demás. sino que mantengámonos en vigilancia y mente por el contenido mismo de ésta, por la naturaleza de lo transmitido, y
sobriedad") con Me por la situación (vital) dentro de la cual se vive y se comunica la tradición en
l 3,35ss; 1 Tes 5,3 con Le l 2,39ss; 1 Cor 9, 14 ("el Señor dispuso que quienes cuestión, además del propósito e intereses por los cuales se transmite. Ya
anuncian el evangelio, del evangelio vivan") con Le 9,7; Mt I O, 10 (''el obrero hemos considerado los factores que intervienen en la comunicación Je
[=evangelizador] es digno de su jornal"), Cabe añadir que en l-lch 20,35 hallamos la
el único dicho que no está en evangelio alguno: "recuerden las palabras del Señor tradición. El fenómeno de transformación es fácilmente observable cuando,
Jesús, que dijo: Se es más feliz en dar que en recibir".
58 59
LA TRADICIÓN ORAL
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MIS[ONERA

por ejemplo, se pide a varias personas que relaten una experiencia que han cuanto, en el momento en que una tradición dejara de ser significativa
vivido juntas, y más claramente aún, cuando se pide a los receptores que para los miembros que la recibieron, dejaría de ser transmitida.
a su vez lo transmitan a terceras personas, y así sucesivamente. ¿Qué
sucede cuando A le comunica a algo a B, y B a su vez a C, y C a D? ¿Por qué e) Se introducen aclaraciones o se producen cambios en expresiones lin•
se altera aquello que se comunica? güísticas cuando, por razones del distanciamiento temporal y cultural
con respecto al contenido y la formulación, se corre el riesgo de que no se
Entre las tendencias transformadoras más notorias que toda tradición es comprenda algo importante. Así, por ejemplo, en el evangelio según
capaz de sufrir, cabe destacar las siguientes: Marcos, se explica al lector no judío que "los fariseos y todos los judíos,
no comen sin antes lavarse hasta el codo, ... " (7,3s). Para el lector que
a) Tendencias a embellecer el relato, a ampliarlo, no en su esencia pero si en no conoce el arameo, se le aclara que Gólgota "quiere decir lugar de la
cuanto al marco dentro del cual se sitúa y a ciertos detalles. El meollo es cala• vera" (Me 15,22).
preservado, pero detalles llamativos son introducidos, especialmente en
cuanto a lo circunstancial (cómo, cuándo, dónde). Es la tendencia a que• En el proceso de transmisión de las tradiciones, generalmente se produ•
rer presentar lo escuchado o visto de forma cada vez más atractiva o cen simultáneamente interpretaciones, adaptaciones y aplicaciones de lo
significativa. Obsérvese, por ejemplo, la diferencia entre el relato de las transmitido con la finalidad de preservar la significación y el valor del conte•
tentaciones de Jesús en Me (l, 13)y en Mt(4,l-l l) o Le (4, 1-13). Marcos nido. El sentido o significación que hace que lo transmitido sea pertinente
simplemente indica que Jesús "estaba en el desierto cuarenta días siendo es, en consecuencia, ampliado, como hemos observado en algunas de las
tentado por Satanás. Y estaba con los animales del campo y los tendencias que ya destacamos. Así, por ejemplo, las parábolas en boca de
ángeles le servían". Mateo y Lucas, que son posteriores a Marcos, Jesús eran cortas y sencillas, pero en los evangelios ya son generalmente
proporcionan el conocido relato de las tres tentaciones y otros detalles más largas, y algunas han sido incluso alegorizadas16; ya no eran usadas
adicionales. como método de predicación sobre el reino de Dios, sino como ejemplos que
ilustran alguna exigencia ética. La alegorización está inclusive explicitada a
b) Al relatar lo increíble, se tiende a elaborarlo y a introducir "datos" y propósito de la parábola del sembrador, a continuación de ésta, como se lee
posibles testimonios con el propósito de proporcionar credibilidad al en Mc4,14-20; Mt 13,18-23; Lc8,l l-15.
relato. Así, por ejemplo, tras mencionar el traspaso del costado de Jesús
por una lanzada, Juan añade que "el que lo vio ha dado testimonio de Con no poca frecuencia, un relato y un dicho ( o más) han sido unidos de
ello ... " (19,35). tal manera que el relato sirve de apoyo o de ilustración para el dicho mismo;
incluso se compusieron relatos con ese fin. El relato de la cena de Jesús con
e) Los discursos, pronunciamientos y dichos, tienden a recibir, en el trans• "pecadores y publicanos", en Me 2, 15-17, ha sido compuesto en virtud del
curso de su transmisión, una forma poética, rítmica, que facilita su memo• dicho del v.17, "no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores", a fin
rización, como ya hemos observado. de ilustrarlo; en este caso, lo importante y central era el dicho de Jesús, no el
relato de la cena.
d) Cuando se produce un distanciamiento temporal y cultural, se tiende a
actualizar lo transmitido, a fin de que preserve su pertinencia para el aquí
y ahora del receptor. Es extremamente importante tener presente esa pro•
pensión actualizadora, pues ella explica muchos de los cambios y adapta•
'<, Alegoría es una composición literaria en la cual cada elemento tiene una
ciones de las tradiciones que se hallan en los evangelios. Después de significa• ción, simbólicamente representada en el texto: a= p, b = r, c = s,
todo, se trata de presentar a un Jesús que vive, habla e interpela en el aquí etc. La semilla es la Palabra, el sembrador es Jesús, etc.
y ahora del evangelista. El interés de actualizar es fácil de comprender por

60 61
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA
62
6. El recorrido de la tradición oral
Hasta ahora hemos hablado de la tradición en general, con sólo algunas
referencias a la tradición cristiana de los orígenes. Es hora de detenemos
en aquella etapa de la tradición oral que va desde la resurrección de Jesús
hasta la redacción de los evangelios. Empecemos por un par de
observaciones. La tradición oral no fue toda ella fijada por escrito ni cesó
con la composición de los evangelios; tampoco se circunscribió a los
lugares donde se escribieron los cuatro evangelios. En cada comunidad
se preservaban y transmitían oralmente una serie de tradiciones sobre
Jesús, algunas de las cuales desco• nocemos, por ejemplo las de la creciente
comunidad de Alejandría. Recorde• mos que el término "tradición oral" es
una simplificación, por razones prác• ticas de estudio, pues no había una
sola tradición sino muchas tradiciones.

6.1 Formación y evolución de la tradición oral

No es dificil comprobar que, en un inicio, la mayoría de los relatos y de


los dichos que contienen los evangelios existieron como unidades indepen•
dientes las unas de las otras. La mayoría de los relatos son unidades fácil•
mente aislables de su contexto literario actual, y son autosuficientes, cual
mini-evangelios. Con no poca frecuencia, el mismo relato se encuentra en
contextos diferentes en uno y otro evangelio: han sido "artificialmente"
unidos después. Así, por ejemplo, la visita de Jesús a Nazaret, según
Marcos (6, 1-6) tuvo lugar después de resucitar a la hija de Jairo, y antes de
enviar a los doce en misión. Según Mateo ( 13,54-58) ocurrió al concluir
Jesús las parábolas sobre el reino y antes de recibir la noticia de la muerte
del Bautista (con lo cual no guarda ninguna relación), mientras que de
acuerdo a Lucas (4, 16-24), Jesús visitó Nazaret después de haber sido
tentado en el desierto y antes de curar a un endemoniado en Cafamaún -y
en los tres evangelios se trata de la misma visita a Nazaret-.
Ocasionalmente, el mismo relato es narrado en dos circunstancias
distintas por el mismo evangelista, con cier• tas adaptaciones. Por ejemplo
la curación del mudo endemoniado ocurre en Mt 9,32ss y en l 2,22ss. Todo
esto indica que estas (y muchas otras) tradicio• nes circulaban y se
comunicaban como unidades independientes y autóno• mas las unas de las
otras, antes de ser coleccionadas y ordenadas en una determinada
secuencia.
EL RECORRIDO DE LA TRADICIÓN ORAL

La existencia de dichos ( o logia) independientes de todo contexto antes


de haber sido integrados en los evangelios, es igualmente fácil de compro•
bar. Algunos dichos del Señor aún preservan su carácter independiente y se
hallan artificialmente concatenados en los evangelios, como por ejemplo los
que constituyen el cap. 7 de Mateo. Otros se repiten dentro de un mismo
evangelio. o se encuentran en contextos diferentes, como por ejemplo la
sentencia que "el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será
ensalzado" que se halla en Mt 23, 12 y, en contexto diferente e incluso repe•
tido, en Le 14, 11 y 18, 14. Dichos del Señor se encuentran también aparte
de los evangelios, como en Hech 20,35 ("Se es más feliz en dar que en
recibir") y en los Padres de la Iglesia, además de los apócrifos!'. Con
frecuencia un relato (y ocasionalmente una parábola) concluye con uno o
más dichos que han sido posteriormente añadidos para dar al relato un
clímax, o para propor• cionarle una aplicación práctica. Al retirar el dicho
en cuestión, el relato (o la parábola) recupera su sencillez original, como por
ejemplo el que se refiere al sábado en Me 2,28, o los dos dichos en Mt 9, l 2-
13a.

Con el transcurrir del tiempo, y por acción de los múltiples factores que
ya hemos considerado (y por la "situación vital", que estudiaremos en el
parágrafo siguiente), las diversas tradiciones fueron paulatinamente adqui•
riendo.formas (estructuras) bastante estables. Así, por ejemplo, los
milagros de curaciones se llegaron a narrar según una forma fija:
indicación de la seriedad del mal, encuentro con Jesús y diálogo, curación
(por palabra, ges• to, o ambos), prueba de la curación, y reacción del
público presente. Los dichos de Jesús tomaron diferentes formas, breves y
cargadas de significa• ción. Con el método denominado "historia de las
formas", se ha venido estudiando la evolución de las diversas formas
literarias que hallamos en los evangelios.

6.2 Proceso de sistematización de la tradición oral

Con el correr del tiempo, y posiblemente desde muy temprano, las


tradi• ciones que circulaban fueron paulatinamente reunidas. Ante la
multiplicidad de tradiciones, se fue imponiendo un lento proceso de
sistematización agru• pando los materiales ya sea temáticamente, o en una
secuencia cronológica

17
Vea a este propósito, .l. Jeremías, Palabras desconocidas de Jesús.
Salamanca,
1976.

63
L A E TA PA O RA L : D E J E S Ú S A L A PR E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A
E L R E C O R R ID O D E L A T R A D IC IÓ N O R A L

aproximada, como observamos en los evangelios. Un tal orden se imponía


por razones prácticas y pedagógicas. Ciertamente no se concedió igual valor ción: la helenística y la palestina. Es necesario advertir que la diferencia
entre éstas no era tajante, como son el blanco y el negro; nos es difícil
a todas las tradiciones disponibles; no pocas de ellas terminaron por perder•
distinguir todos los matices culturales que existían en aquel tiempo. El
se en el olvido.
judaísmo no era uniforme. Judea (Palestina), especialmente Galilea, sufrió
desde la conquista de Alejandro la influencia del movimiento cultural
Como suele ser el caso, la pertinencia del contenido de lo que se transmi•
helenístico.
te con respecto a las circunstancias y necesidades concretas del momento,
determinó en buena medida la valoración de las tradiciones disponibles. Al
Los discípulos, como Jesús mismo, y posiblemente los primeros conver•
iniciarse las polémicas con el judaísmo, por ejemplo, se reconoció gran valor
sos, eran de cultura y mentalidad distinta de los gentiles y del mundo paga•
y pertinencia a aquellas tradiciones que ayudaban a responder a las objecio•
no. El sustrato filosófico y religioso, y por ende las categorías y la compren•
nes planteadas, tales como aquellas referentes a la resurrección de Jesús sión del mundo, del hombre y de lo divino, eran diferentes en ambos
(tumba vacía, posible robo de su cuerpo, etc.), entre muchas otras. Nos mun• dos. No extraña, pues, que al extenderse el cristianismo, pronto
detendremos más adelante en el papel determinante que jugaron las circuns• surgiese, paralela a la originaria tradición palestina, otra tradición, la
tancias concretas del momento. helenística (vea Hech 6, 1-5). Así, en el cristianismo tomaron cuerpo dos
tradiciones bastante diferentes la una de la otra, cada cual con sus categorías
Los primeros bloques de tradición fueron narrativos. El kerigma procla• y acentos caracte• rísticos. Veamos brevemente cada una de éstas.
maba el acontecimiento realizado por Dios en la persona de Jesucristo, es•
pecialmente su muerte y resurrección, en forma breve y concisa. Paulatina• a) La tradición palestina. En los inicios la prédica se dirigía
mente, lo proclamado se fue ampliando en forma de relatos. El contenido exclusivamente a los judíos, herederos naturales de la revelación
esencial era el acontecimiento-Jesucristo, y por ello la forma predominante definitiva, para lo cual Dios los había preparado a lo largo de su
fue la narrativa, como se observa aún en el evangelio según Marcos, donde historia. Jesús y sus discípulos eran judíos de Judea; su lengua, el arameo;
los relatos predominan sobre los dichos de Jesús. El relato de la pasión y sus Escrituras, el "Antiguo Testamento" (incluidos algunos escritos
resurrección de Jesús fue, sin duda, el primer gran bloque de tradiciones, ya luego catalogados como apó• crifos), además de las tradiciones y
que constituía el tema central del kerigma. La necesidad de instruir a los leyendas religiosas (midrashim, ha• gadot). Para empezar a
neófitos y de proporcionarles pautas de conducta, condujo a la valoración y comprender la significación de la vida, muerte y resurrección de Jesús,
colección de dichos del Señor, y eventualmente a integrarlos en relatos, en sus seguidores naturalmente se refirieron a estos escritos y tradiciones
judíos. La proclamación de la buena nueva fue hecha, especialmente
discursos o en instrucciones. Los dichos o logia adquirieron especial im•
en Judea, en términos de las categorías, los con•
portancia como palabra autorizada del Señor para zanjar cuestiones de con•
ceptos y los esquemas que les estaban a la mano y que además eran
ducta o de praxis, como se observa ya en el uso que hizo de ellos Pablo y familiares a su auditorio judío.
luego especialmente Mateo.
Fue la tradición palestina la que vio en Jesús al profeta esperado (anun•
6.3 las dos grandes corrientes: la palestina y la ciado en Deut 18, l 5ss), al mesiánico hijo de David, al esperado Hijo del
helenística Hombre (de Daniel 7 y apócrifos). Sus enseflanzas fueron valoradas como
las del maestro de la -~ueva Ley, del nuevo Moisés. Su vida humilde y su
Hemos considerado la tradición como si se tratase de un todo más o muerte ignominiosa fueron interpretadas corno las del Servidor Sufriente
menos uniforme, pese a que, como ya indicamos, esto es una simplificación. (de lsaías 42; 49; 53; así como del Salmo 11 O). Jesús fue presentado como
En realidad, desde muy temprano surgieron dos corrientes diferentes en su el mesías 18, pero no con los rasgos que el judaísmo contemporáneo espe-
manera de comprender el acontecimiento-Jesucristo, debido a la mentalidad
y a los conceptos propios de las dos culturas donde se efectuaba la predica- 'ij El término "mesías" es hebraico y corresponde al griego "cristo". que significa "el
ungido".
64 65
L A ET A P A O R A L : D E JE S Ú S A L A P R E D IC A C IÓ N M IS IO N ER A E L R E C O R R IDO D E L A T RA DI C IÓ N O R A L

raba, sino con los de un mesías escatológico"; si bien fue del linaje de "temían a Dios" (simpatizantes). De éstos hablan los Hechos de los Após•
David, fue humilde y sufriente. La concepción y el nacimiento de Jesús toles: los primeros "diáconos" eran helenistas (6,5). Al extenderse el cris•
(narrados con esquemas veterotestamentarios) como iniciativa de Dios, tianismo fuera de las fronteras palestinas, la tradición de corte helenístico
los relatos sobre Juan Bautista, las teofanías o manifestaciones divinas tomó definitivamente cuerpo. San Pablo fue el mayor exponente que co•
(en el Bautismo y la Transfiguración), la irrupción del reino de Dios y su nocemos de esta corriente. La tradición helenística es la que mayormente
estrecha relación con la persona y la misión de Jesús, el interés por las ha influido en la Iglesia.
parábolas, las frecuentes referencias al AT y a las tradiciones y costum•
bres judías, la preocupación por la cuestión de la validez de la Ley de El helenismo, cuyas raíces son griegas, tiende a la filosofía y muestra gran
Moisés, son todas tradiciones que originaron y se alimentaron del am• interés por lo intelectual. Se inclina por la abstracción y la contemplación
biente palestino, no así del mundo pagano para el que todo esto resulta• teórica. Su religiosidad estaba influenciada por corrientes orientales, ten•
ba incomprensible. diendo a la mística, a lo esotérico y lo mistérico. Aquí tienen su
asiento los dualismos (oposiciones): cuerpo-alma, carne-espíritu, luz-
La esperanza de una pronta Parusía", al igual que de un próximo juicio tinieblas, etc. La relación misma entre la divinidad y el hombre era
universal, así como los textos de colorido apocalíptico (Me 13), provie• concebida en esquemas dualistas que se debían superar. La lengua era el
nen de esa tradición. Como es de esperarse, los relatos y dichos de carác• griego "vul• gar" o koiné, y las categorías y esquemas conceptuales
ter polémico y apologético contra el judaísmo, o las tendencias judaizan• eran indudable• mente diferentes a las palestinas, como lo eran sus
tes dentro de la Iglesia, así como las frecuentes referencias y alusiones al costumbres. Al pro• clamar la buena nueva en este mundo, era necesario
AT, tuvieron su fundamento allí donde eran comprensibles y vitales: en el adaptar no sólo el lenguaje sino las categorías y los esquemas mentales a
mundo palestino y en el judaísmo ortodoxo en general (aun lejos de este nuevo audi• torio, para que pudiera establecerse la comunicación, y
Judea)". para que el men• saje pudiese ser comprendido y aceptado. Los hechos
y dichos de Jesús se "tradujeron"; aquello de interés sólo dentro de la
Posiblemente provenían de la tradición palestina el pre-Marcos, la fuente tradición palestina se acomodaba, se sustituía, o simplemente se omitía
"Q" (el material común a Mt y Le, pero ausente en Me, que se suele datar por carecer de inte• rés en el mundo helenístico.
en la década del 40)22, buena parte del evangelio según Mateo, y la prime•
ra fase o composición del evangelio según Juan. En la tradición helenística, Jesús fue presentado como aquél que descen•
dió de Dios y luego fue exaltado y ascendió a los cielos (vea Fil 2,6-11). Su
b) La tradición helenística. La tradición helenística empezó en Judea origen divino cobró importancia (Jn 1 ). Los milagros, que acreditaban su
mis• ma, al extenderse la proclamación de la buena nueva a los judíos proveniencia y misión divina, tenían especial relevancia en este mundo
que habían adoptado la cultura helenística y a los habitantes no judíos que se interesaba por lo maravilloso y por la intervención divina en el
que cosmos y en la vida del hombre. Jesús aparece como el que conoce el
corazón y lee los pensamientos del hombre. Es presentado como el Hijo
de Dios, como el Salvador (sóter) que ofrece la comunión con Dios, y
19
Escatológico es lo que pertenece a los "últimos tiempos" y se proyecta más allá
especialmente como el Señor (kyrios), soberano del universo y objeto de
de la historia terrena. Evoca lo definitivo.
2º Parusia (presencia) designa la segunda venida de Cristo. ahora como Señor sobe•
veneración y culto, pues en este mundo politeísta era necesario distin•
rano y juez del mundo. guir y destacar a Jesús de entre tantas otras divinidades.
21
Judea era el nombre con el que se conocía en los tiempos bíblicos a la tierra de
Israel; para los "judíos" designaba concretamente la región al sur de Samaria. A Jesús se le muestra no tanto como el Maestro, sino más bien como el
Recién en el s. JI se empezó a emplear el término Palestina. camino y la luz, la fuente del conocimiento (gnosis) de Dios mismo.
22 Acerca de la fuente "Q", vea más adelante. LI

66 67
LA ETAPA ORAL: DE Jssús A LA PREDICACIÓN MISIONERA L\ '"SITUACIÓN VITAL"

interés por largos discursos, en lugar de frases cortas y coloridas, provie• tamiento y su comunicación. Circunstancias concretas son las que
ne de este mundo, así como los diálogos profundos (típicos de Juan). El afectan la vida de una manera inmediata, en un aquí y ahora, y que por tanto
evangelio según Lucas, y ciertamente la última redacción de los evange• ocasio• nan una reacción inmediata.
lios según Marcos y Juan, provienen de la tradición helenística. Todos
fueron compuestos en un ambiente predominantemente grecorromano. Cuando preguntamos por la circunstancia que determinó de una manera
inmediata que Jesús dijera tal o cual cosa, o que actuara de una determinada
El propósito primordial del kerigma, de la predicación, y luego de los manera, estamos preguntando por la "situación vital" de lo dicho o hecho
evangelios, era testimoniar el acontecimiento-Jesucristo. Para ello usaron por Jesús. Su palabra o su comportamiento, en ese caso, habría sido ocasio•
categorías, esquemas y un lenguaje adecuados, que expresasen la significa•
nado por una circunstancia concreta, que, de no haberse dado, no habría
ción del acontecimiento-Jesucristo y sus oyentes pudiesen comprenderlo producido esa palabra o ese comportamiento. ¡Comprenderemos el porqué
según sus conceptos culturales, acercándolo a aquellos que no conocían ni de esa palabra o ese comportamiento, cuando entendamos lo que lo ocasio•
participaban de la cultura ni de las tradiciones judías. Fueron medios que nó! Exactamente lo mismo puede decirse sobre las tradiciones y la escritura:
utilizaron tanto los diversos autores cristianos como los catequistas con el ¿qué ocasionó que se transmitiera tal o cual tradición? No hay nada que se
fin de lograr una comunicación inteligible y fluida con el mundo ajeno a la comunique que no proceda de una "situación vital" concreta y determinan•
Palestina de Jesús, y por ello corresponden a un tiempo y a una cultura te. Y lo que se comunica refleja la situación vital que ocasionó su comunica•
determinados. ción. Como se observará, hay una estrecha relación entre la "situación vital"
y el propósito de la palabra o acción del emisor: se responde a una situación.
Puesto esquemáticamente":
7. La "situación vital"

En repetidas ocasiones he hecho referencia a "circunstancias", sin ma•


SITUACIÓN VITAL- - ➔ Texto(oral o escrito)- -
yor especificación. Es necesario que nos detengamos a considerar más pro• ➔PROPÓSITO
fundamente este importante factor condicionante. Las circunstancias, más ¿por qué lo dice? ¿cómo lo dice? ¿qué dice?
precisamente la "situación vital". es el conjunto de factores que intervienen
y determinan, directa o indirectamente, la.formación de toda tradición.
En lo tocante a las tradiciones cristianas, tenemos que distinguir tres
Por "situación vital" (del alemán Sitz im Leben: asiento o lugar en la diferentes situaciones vitales generales:
vida) se entiende el conjunto de circunstancias o factores que en un
determinado momento ocasionan que el hombre actúe o comunique algo a) Jesús de Nazaret, con las características propias de Judea del primer
a modo de respuesta. Estas circunstancias o factores pueden ser tercio del siglo primero;
generales o concre• tos. Circunstancias generales son las que afectan la vida b) La Iglesia naciente, en el segundo tercio del siglo, sobre la cual nos
en un determinado momento histórico: la cultura, la situación política, detendremos a continuación;
económica, social, etc. c) La situación vital de cada uno de los evangelistas. La diferencia se debe
-que podrían subdividirse en condiciones colectivas y condiciones perso• al momento histórico (tiempos y circunstancias diferentes) así como a las
nales-. Condiciones colectivas son las antes mencionadas; personales culturas en que se movían los escritores (Judea, mundo helenístico, Roma).
son las propias del individuo: su temperamento, estado de salud, nivel de
educa• ción y cultura, etc. Todas estas circunstancias afectan al individuo
de una manera directa o indirecta, y determinan en mayor o menor grado su
23
Una explicación más detallada se encuentra en 4.1.1 del volumen La Biblia .1,,,
mitos.
compor-

68 69
LA "srruxcro-, VITAL"
L A E TA PA O R A L : D E J E S Ú S A L A P R E D IC A C IÓ N M IS IO N E
RA

poya la misión específica de Jesús-, circunstancias y necesidades diferen•


A esto hay que añadir la diferencia de los destinatarios: Jesús se dirigía tes, impulsaron a los cristianos a llevar a cabo una constante reactualización
esencialmente a sus compatriotas judíos; la Iglesia naciente se fue paulati• y adaptación de las tradiciones recibidas. Lo que heredaron los evangelistas
namente moviendo hacia el mundo gentil-pagano, y los evangelistas, como fue un conjunto de tradiciones que ya habían sufrido transformaciones (ac•
veremos, se dirigían a simpatizantes y cristianos convertidos, ya del judaís• tualizaciones y adaptaciones), y ellos hicieron otro tanto.
mo, ya en la gentilidad.
Veamos un ejemplo que ilustre lo expuesto. La situación vital que ocasio•
No nos detendremos en las diferentes situaciones vitales que nó el empleo de la parábola del Buen Samaritano por parte de Jesús, no era la
ocasiona• ron las palabras y el comportamiento de Jesús de Nazaret. La misma que la de Lucas (o anterior a él), cuando la narró varias décadas más
mayoría de éstas son fáciles de determinar y comprender. Por el momento tarde. Jesús utilizó esta parábola como un modo de predicación: ésa era la
nos limitare• mos a las situaciones vitales de la Iglesia naciente, de su situación vital general; más concretamente, la dirigió a un público que se
expansión inicial creía superior a otras personas, a quienes despreciaban como indignas del
-en el curso de la cual aparecieron las tradiciones ACERCA de Jesús, y su reino de Dios. Jesús empleó esta parábola-como tantas otras- con la finali•
creciente interés en las tradiciones DE Jesús-. dad de llamar a la conversión, a un cambio radical de mentalidad, específica•
mente a todos aquellos que debían dejar sus prejuicios de lado -corno era el
Dentro de las situaciones vitales de la Iglesia, hay que tener presentes las supuesto de pensar que amaban a todos, cuando en realidad limitaban su
diversas circunstancias, especialmente las necesidades del momento que amor a sus conciudadanos, lo que excluía a los samaritanos-, para poder
dieron origen u ocasionaron la adopción de las tradiciones y la sustentación acoger la palabra de Dios que Jesús anunciaba como auténtica expresión de
de las mismas. Estas circunstancias fueron tanto de orden interno en la la voluntad divina:
Iglesia (p. ej. problemas dentro de las comunidades), como de orden
externo a ella (p. ej. conflictos con el judaísmo). Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y ccryó en manos de
unos salteadores que, despojándolo y dándole de palos, sefueron
Conviene aclarar que, cuando hablamos de "dar origen a una tradición", dejándolo medio muerto. Ahora bien, casualmente cierto sacerdote
no queremos necesariamente decir que fue creada o inventada. Indudable• (¡judío!) baja• ba por aquel camino, y, viéndolo, dio un rodeo.
mente, como es conocido, ciertas necesidades pueden ocasionar la creación Igualmente también un levita (¡judío!), yendo al lugar y viéndolo,
de una tradición (por ejemplo, la necesidad de explicar los orígenes de algo), dio un rodeo. Pero, cierto samaritano, viajando, fue al mismo lugar
que generalmente se califica como "leyenda". Sin embargo, hay ciertas nece• y, viéndolo, sintió compasión, y acercándose/e, vendó sus heridas,
sidades concretas que conducen a la formulación de una narración derramando encima aceite y vino, y, montándolo en su propia
toman• do como fundamento algún acontecimiento o hecho del pasado. cabalgadura, lo condujo a un hotel, y cuidó de él. Al día siguiente,
Evidente• mente, Jesús no formuló aquello que se narra acerca de él; sacando dos denarios, se los dio al hotelero y dijo: "Cuida de él, y
Jesús realizó milagros, por ejemplo, pero no los narró. Indudablemente, lo que gastes demás, al retornar yo te lo pagaré" (Le 10,30-35).
Jesús hizo y dijo mucho más que lo que los evangelios han preservado.
Pero, también ha habido tradiciones ACERCA de Jesús, sobre hechos que
Obsérvese que la parábola se dirigía a un auditorio judío (no samaritano),
históricamente no ocurrieron o dichos que no fueron pronunciados, y que,
y pone de relieve que fue uno de sus odiados enemigos, un samaritano,
por diversas razo• nes o circunstancias, fueron "creados", como lo muestran
quien cuidó del judío malherido. i Esto sería chocante! ¿Por qué no lo dijo
de la manera más clara los denominados evangelios apócrifos. La situación
al revés, que un samaritano cayó malherido y fue un judío quien sintió
vital que se vive tiene un poder estructurador y creador de tradiciones.
compa• sión de él? Simplemente, porque la actitud del samaritano invita a la
reflexión
Situaciones vitales sucesivas -corno es evidente en el caso de la situa•
ción vital de los evangelistas con respecto a aquella que caracterizó al tiern-

70 71
L A ET A PA O R A L : D E J F.SÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA "SITUACIÓN VITAL"
y la conversión: hasta ellos pueden ser "buena gente", y por eso no
7.1 Origen de las tradiciones
deben ser excluidos o marginados -y menos aún del reino de Dios-.
En los resúmenes de Hechos 2,42-47 y 4,32-35, acerca de la vida de la
Más tarde, en tiempos de Lucas, la misma parábola fue usada con otro
comunidad cristiana en sus orígenes, hallamos mencionadas tres situacio•
propósito a raíz de una nueva situación vital: se empleó como un ejemplo de
nes vitales que forjaron tradiciones: la liturgia, la predicación misionera, y la
conducta en un ambiente de instrucción (no de predicación) para cristianos instrucción catequética. Veámoslas de cerca.
(no judíos), que necesitaban que se les aclarase hasta qué punto se extiende
el concepto de prójimo.
a) Fue en un ambiente litúrgico en que, muy probablemente, surgieron los
himnos (Fil 2,6-11 ), inspirados en las prácticas de las sinagogas. El
¿Cómo saber quién es mi prójimo? En tiempos de Lucas y lejos de Pales•
relato de la Pasión y el de la Última Cena, fueron narrados
tina, la enemistad entre judíos y samaritanos era desconocida, de modo que
inspirándose en la costumbre de explicar la celebración de la Pascua
poco interesaría saber quién ayudó a quién. Además, esta pregunta no es
judía, en el curso de la cual se narraban los acontecimientos históricos
original, de tiempos de Jesús, sino una que invita a una explicación o instruc•
que justifican su celebra• ción. Las referencias bautismales y los credos
ción, y no a una prédica. Si Jesús hubiese querido ilustrar quién es el
confesionales se inspira• ron probablemente en prácticas análogas del
próji• mo de cualquier judío (su auditorio), hubiese invertido la figura: un judaísmo, con las cuales estaban familiarizados. Además, los evangelios
samarita• no herido, del que tendría compasión un judío. fueron escritos para ser leídos en público -no eran manuales de
consulta o estudio-. En otras palabras, ciertas tradiciones tuvieron su
La situación vital en tiempos de Jesús era su confrontación con un audi• "situación vital" en el ámbito litúrgico, y fue en él donde cobraron
torio judío reacio a su predicación: se sitúa en su misión predicadora. De importancia.
no haber surgido la necesidad de sacudir a su auditorio que, tan seguro de
su fidelidad a Dios, rehusaba aceptar la predicación de Jesús, no habría b) La predicación misionera contribuyó a la formulación del kerigma
pro• nunciado esa parábola. Y, de no haber sido por la necesidad de aclarar en forma narrativa, con la paulatina inclusión de las grandes etapas de
a sus correligionarios cristianos -mayormente provenientes del mundo la vida de Jesús. A raíz de la predicación misionera, adquirieron relieve
grecorro• mano, donde no se estilaba el amor al prójimo salvo que fuese las tradiciones acerca de la práctica misionera de Jesús y sus
del mismo estrato social-, Lucas no habría narrado la escena como lo hizo, instrucciones acerca de ella para sus discípulos. Fue en razón de la
utilizando la misma parábola como un ejemplo de amor cristiano. Esas son predicación en el mundo helenístico-gentil como los relatos de milagros
las dos situa• ciones vitales que motivaron el empleo de la parábola del (que acreditan la divinidad de Jesús) cobraron trascendencia, así como
Buen samaritano.
en el auditorio judío las referencias y alusiones mesiánicas del AT
relacionadas ahora con Jesús se volvieron significativas. Fue en
Vemos a través de este ejemplo, cómo las viejas tradiciones no fueron
consecuencia de la predica• ción misionera como surgieron las polémicas,
simplemente repetidas, sino que las adaptaron a las nuevas circunstancias y
tanto con el auditorio judío como con el pagano, y en esa "situación
a las nuevas situaciones vitales, de modo que mantuviesen viva su capaci•
vital" las tradiciones sobre las polémicas y discusiones que Jesús mismo
dad de comunicar el mensaje. Observamos la estrecha relación entre la situa•
había tenido con los judíos de su tiempo cobraron importancia. Los
ción vital y el mensaje, y a la vez el propósito del género literario utilizado: la
relatos de carácter apologético (p. ej. aquel sobre la guardia sobornada
comunicación (género-propósito), que es respuesta a una situación vital
de la tumba de Jesús, que respondía a la objeción de que se habían
concreta.
robado el cuerpo de Jesús, en Mt 28, 15b), y el recurso de apelar al AT con
el afán de defender la confesión cristiana que Jesús era el mesías o que
tenía que morir violentamente, tienen su "situación vital" en las
polémicas entre los cristianos y sus detractores,
especialmente judíos.
72 73
L A ET A PA O R A L : D E Jesús A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA ''SITUACIÓN VITAL"

c) Las instrucciones catequéticas para los neófitos y los catecúmenos in• sía no siempre correspondían a aquellas de la vida de Jesús; las
cluían exposiciones y reflexiones, así como orientaciones para la vida inquietudes y problemas no siempre eran los mismos que los de su tiempo.
cristiana. En razón de las necesidades catequéticas ganaron relevancia No extraña que, al no poseer un dicho o pronunciamiento de Jesús de Nazaret
ciertos dichos y parábolas de Jesús, así como relatos edificantes que que respondiese a las interrogantes y los problemas planteados, hubiese
sirviesen de orientación ética. Los discursos de carácter pedagógico, quie• nes, como los profetas del AT, se atreviesen a "crear dichos" en
como por ejemplo los que hallamos en Mt 5 a 7, tienen su origen en las nombre de Jesús y a ponerlos en sus labios, de modo que la autoridad del
necesidades de instruir a los creyentes. En esa "situación vital" tomaron Señor res• pondiera a esas necesidades.
forma muchos de los relatos que hallamos en los evangelios. El interés
por las instrucciones DE Jesús se sitúa en este contexto, pues él es el La oración de Jesús en el huerto de Olivos fue compuesta por la voz
maestro. profética de la Iglesia. Jesús se hallaba solo, había dejado atrás a sus
discí• pulos y ellos se habían dormido. La oración "Abba, Padre, todo te
En el cristianismo empezaron a surgir problemas nuevos, no planteados es posi• ble; aparta esta copa de mí, pero que no se haga lo que yo quiero,
antes, inclusive no previstos por Jesús, que exigían una respuesta: ¿dónde sino lo que tú quieres" (Me 14,36), se compuso con fines catequéticos y ella
hallarla? Los conflictos entre judeo-cristianos y gentil-cristianos, por ejem• destaca de un modo paradigmático para el creyente la disposición de Jesús
plo en tomo a la cuestión del valor de la Ley judía, ¿cómo resolverlos ade• de someter• se a la voluntad de Dios, por más incomprensible que ésta
cuadamente? La situación de rechazo, incluso de persecución, que experi• pudiese ser. El anuncio de los signos del final de los tiempos (Me 13,24-27),
mentaban los cristianos, ¿cómo explicarla? Las objeciones y críticas que los que se asemeja a lo que leemos en el Apocalipsis, también es producto de la
no-cristianos planteaban (o que surgían de los cristianos mismos), ¿como voz profética de la Iglesia y no de Jesús de Nazaret. Cualquiera que en
responderlas? Por el pasado no-cristiano de los neo-conversos, y por diver• tiempo de Jesús le hubiese oído decir que "verán al Hijo del hombre que
sas influencias ambientales, aparecieron desviaciones e incluso errores, ex• viene en unas nubes con mucha fuerza y gloria" (v.26), habría pensado
cesos y conflictos entre los mismos cristianos, como se observa claramente que se trataba de una persona diferente de Jesús. Pero este anuncio, igual
en las comunidades paulinas, ¿cómo resolverlos sin la presencia física del que en el Apocalipsis, se comprende bien cuando se entiende que Jesús ya
Maestro? resucitó, y ese dicho expresa la fe en su retorno glorioso al final de los
tiempos. Lo mismo ocurre con lo que Mateo consigna como las últimas
Estas y otras circunstancias determinaron la valoración de ciertos dichos palabras de Jesús: "Yendo, hagan discípulos a todas las naciones
de Jesús, de relatos de sus discusiones con los judíos, y de ciertas instruc• bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo ... " (28,
ciones que Jesús había dado a sus discípulos, que respondían a estas nece• 19). En el caso que fueran palabras que históricamente Jesús pronunciara,
sidades. Todas estas situaciones y otras similares, determinaron la búsque• esperaríamos que se refiriese a sí mismo en términos de "(en el nombre)
da de respuestas en las tradiciones DE Jesús, su adaptación a esas nuevas mío", y no "del Hijo". Se trata de la fórmula creada por la Iglesia para el rito
circunstancias, e incluso la composición de tradiciones pertinentes ACER• del bautismo.
CA de Jesús, en su espíritu. Los cristianos necesitaban conocer mejor su fe
y ser afianzados en ella, necesitaban ser guiados para poder vivirla y crecer Los famosos "yo soy (la luz, la verdad, la resurrección, etc.)", que leemos
en ella, necesitaban se les deletrease "el camino" del Señor. exclusivamente en el evangelio según Juan, son todos confesiones de fe en
Jesucristo como la luz, la verdad, etc. Fueron proyectados retrospectiva•
Entre los dichos DE Jesús se buscaron las respuestas, especialmente mente hacia la vida terrena de Jesús por Juan, quien reconocía y proclamaba
instrucciones y orientaciones necesarias. Fue entre las memorias de los inci• su misión salvífica, evidente por su resurrección. Es el Jesús glorioso, post•
dentes y la praxis de la vida de Jesús, donde se buscaron modelos de com• pascual, el que se autoproclamaba por la voz de sus profetas, como la luz, la
portamiento. Pero las nuevas circunstancias y situaciones que vivía la lgle- verdad, etc. Muchos de los discursos que hallamos en el evangelio según
Juan, por ejemplo el extenso discurso de despedida en los capítulos 14 a 17,

74 75
LA "SJTUACION VITAL"
]_,A ET A PA O R A L : D E Jssus A LA PREDICACIÓ~ MISIONl'Ril

tuvieron idéntico origen. Quizás esto sea chocante para el lector acostum• relaciones no eran en lo más mínimo cordiales. La afirmación en 28, 15 da
brado a pensar que todas las palabras que leemos en los evangelios la clave: "se divulgó esta versión entre los judíos hasta hoy". El relato
fueron históricamente pronunciadas por Jesús mismo. tenía por finalidad desbaratar la explicación del robo del cuerpo de Jesús
como causa de la proclamación de la Resurrección: es un recurso literario
La composición de palabras, incluso de largos discursos, puestos en de carác• ter netamente apologético.
labios de un determinado personaje, no era ni es un recurso novedoso. Lo
encontramos ya en el AT, en escritos judíos del primer siglo, como los De igual índole es el relato de Zaqueo, que se lee sólo en Le 19, 1-1 O:
de Filón de Alejandría, que puso palabras en labios de Moisés, y en las una leyenda con una finalidad netamente catequética. El relato del envío
obras de Flavio Josefo, y también en los apócrifos, tanto judíos como de los
cristianos. Se atribuían al espíritu de la vida y del pensamiento de la 72 discípulos, en Le I O, 1-12, está calcado en parte en el envío de los Doce
persona a quien se adjudicaban las palabras-o a quien se le imputaban (Le
determinados aconteci• mientos-. Se trata de un procedimiento que tenía 9, 1-6). Se lee sólo en Lucas, quien además distingue claramente entre
por.finalidad, o bien resal• tar la grandeza del personaje en cuestión, o la após• tol y discípulo: los primeros son los que fueron testigos de la vida
de destacar algún aspecto de su personalidad o de sus enseñanzas, o dar de Jesús (vea Hech 1,21 s)-no hay más apóstoles después que los doce
respuesta a alguna interrogante importante que se esperaba que el murieron-, y los segundos son todos los creyentes. Ese relato tenía como
personaje en cuestión hubiese respondi• do en ese sentido, o con alguna finalidad des• tacar que la misión de la predicación debía de continuar,
razón similar. después de muertos los apóstoles, y en consecuencia se extiende hasta el
tiempo del evangelista (y más allá de él). Ciertos relatos y leyendas
No sólo fueron compuestos palabras y discursos, sino también relatos servían un fin pedagógico (Jesús como modelo o inspiración) o un fin
y leyendas ACERCA de Jesús. Tal es el caso de las ya mencionadas
catequético, entre otros. La composición de relatos se extendió
tentacio• nes de Jesús. Igual sucede con la mención de los fenómenos que,
marcadamente en la tradición cristiana, como se observa claramente en los
según Mt
evangelios apócrifos -en ellos encontra• mos relatos sobre la vida de
27,51-53, ocurrieron en ocasión de la muerte de Jesús: "el velo del
María y de José, sobre la niñez de Jesús, sobre la manera en que resucitó,
Santuario se desgarró en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las
etc.-.
rocas se partie• ron, los sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de
santos que estaban dormidos se despertaron; y saliendo de los sepulcros
¿Qué mejor manera de destacar la autoridad última de Jesús que "oír
después del despertar de él, entraron en la ciudad santa y se manifestaron a
sus palabras"? ¿Qué mejor manera de responder a ciertas inquietudes e
muchos". Se trata de un símbolo que representa el final de la antigua
interro• gantes que necesitaban respuestas autorizadas, que ponerlas en
alianza (la rasgadura del velo del Santuario), y dos signos clásicos del final
los labios del Maestro? ¿Qué mejor manera de ofrecer ciertos modelos de
de los tiempos (terremoto y resu• rrección de muertos).
conducta que de presentar relatos edificantes de Jesús? Y, ¿qué mejor
manera de dar a entender el hecho de que Jesús fue el enviado definitivo
Esto no tenía otrafinalidad que la de expresar gráficamente el
de Dios, el mesías y salvador, que mediante relatos y palabras que lo
significa• do de la muerte de Jesús; y los lectores de origen judío de la
evidencian? Valga la aclaración: no todo lo que leemos en los evangelios
comunidad de Mateo lo habrían entendido muy bien. El relato de la
fue "creado"; no todo carece de fundamento histórico (incluso muchos
guardia puesta frente a la tumba de Jesús, que se lee sólo en Mt 27,62-66 y
relatos y pronunciamien• tos tienen un núcleo histórico); pero no todo
28, 11-15, es una leyenda. Es incomprensible que los pontífices y fariseos
remonta históricamente a Je• sús de Nazaret.
supiesen que Jesús iba a resucitar "después de tres días" (27,63). No hay
indicios de que lo hubiera dicho en público -inclusive los discípulos eran
Por cierto, los relatos y las palabras que no remontan históricamente a
escépticos-. Tampoco nece• sitaban pedir la vigilancia de la tumba a Pi
lato, pues los judíos contaban con guardia propia. Que tratasen de Jesús de Nazaret pero se proyectaron retrospectivamente sobre su vida,
convencer a Pi lato es inverosímil, pues sus es decir, que se presentan corno si fuesen históricos, no eran producto
del
76 77
L A E TA P A O R A L D I' Jrxus A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA "SITUACIÓN VITAL"

capricho o de la imugjnación ". Eran fieles a la intención de Jesús. Por Las tradiciones, en base a las cuales se compusieron los evangelios,
lo pronto. mientras vivían los testigos de la vida de Jesús, especialmente son en gran medida productos de la predicación y de las enseñanzas de la
los disdp11los y apúsloks. se esperaría que fueran ellos quienes dieran Igle• sia, de los que celosamente ansiaban compartir su fe apostólica. De no
origen a l'sas tradirio11l's. en el espíritu de su Maestro, pues habían vivido haber sido por la predicación y por las instrucciones, impulsadas por una
con él y ct111orni;111 xux pensamientos y sus sentimientos. Lo que se decía fe viva, no se habrían preservado las tradiciones en cuestión.
ACERCA dl· .Jt-:,us. debía ser coherente con la tradición DE Jesús, ahora Evidentemente, detrás de todo esto, está el papel propulsor de la fe
iluminada por LI l111 q11l· arrojaba su resurrección e inspirada por el Espíritu. referida a la Resurrección, que le dio origen. Corno se puede entrever, la
Posteriormen• te, las autoridades en las comunidades, herederas de las tradición no tenía como finalidad simplemente preservar recuerdos de un
tradiciones DE pasado como memorias de un acon• tecimiento remoto y admirable, ni
.Jt-s11s y /\CERCA de él, se mantendrían fieles a ese mismo Espíritu, y como consignas para un grupo exclusivo, sino que tenía como fin
en presentar ese pasado como algo siempre actual y relevante: presentar un
co1111111iún las unas con las otras. Todo esto no es novedoso, pues se Señor vivo e interpelante, guía e inspiración para el hombre. El pasado se
halla y;, en el AT. Es lo que se conoce como "voz profética": la que retuvo, pero se profundizó, destacando su significa• ción para el
habla en nombre de Dios y es inspirada por Él. Finalmente, cabe destacar
presente, y se enriqueció con otras tradiciones más recientes que
que había """ clara conciencia de la continua presencia del Señor entre
complementaban las más antiguas, a raíz de las vivencias y reflexiones que
ellos, como se destaca en textos tales como Mt 18,20 ("donde están dos o iban tomando cuerpo en las comunidades cristianas. En todo ese proce• so
tres reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos"; vea también 28,20); de formación de la tradición cristiana, las comunidades se mantenían
Le I O, 16 ("el que les oye a ustedes, a mí me oye"); y Jn 14,26 ("el Espíritu unidas entre sí y en torno a la tradición apostólica, fieles al espíritu y a la
Santo, que enviará el Padre en mi nombre, aquél les enseñará todo, y les intención de su Señor y Maestro.
recordará todo lo que les he dicho").
Todo lo expuesto se puede visualizar esquemáticamente:
De todo lo expuesto, podemos concluir que el material de la tradición,
que luego heredarían los evangelistas, no tuvo todo el mismo origen, ni
fue utilizado por cada uno de ellos con el mismo fin específico. La necesidad
de enriquecer las reuniones litúrgicas, las enseñanzas y la predicación, la Sil. vitales:}
,. judíos }" polémicas
nece• sidad de dar pautas orientadoras para la vida cotidiana, de resolver
Kerigrna ➔predicación a { catequesis evangelios
las dis• putas y tensiones, de responder conflictos y objeciones, fueron ~ gen ti les ~
factores que constituyeron "situaciones vitales" de la tradición cristiana, y liturgia
que con• tribuyeron a su formación y formulación. En todas esas ética
circunstancias se recurría a Jesús mismo y su mensaje, o al Espíritu del
Señor siempre presente, como norma definitoria y orientadora.
7.2 ¿Cómo se utilizaban los textos del Antiguo Testamento?
i-1 Ciertos relatos y palabras "de Jesús" no son históricos en el sentido que realmen•
te ocurrieron y fueron pronunciados por Jesús de Nazaret. Pero. si a través de Jesús y sus discípulos eran judíos. El hecho de que naciese en
ellos se pone de manifiesto la realidad "histórica", como veremos más Nazaret, de raza hebrea, y misionara primordialmente entre sus
adelante. de que Jesús es Dios-hombre, de que sigue actuando y guiando como
compatriotas, indica que, en "el plan de Dios", había una estrecha
"camino, verdad y vida", entonces no se trata de invenciones o creaciones sin
fundamento historico, pues su anclaje es histórico y se remite a la realidad relación entre los designios divinos para ese pueblo a lo largo de su
histórica del acontecimiento-Jesucristo. Esos relatos y pronunciamientos historia y la persona de Jesús. Para la Iglesia naciente, Jesús se situaba en
cumplen la funcion de poner de manifiesto que Jesús realmente sigue siendo ese designio divino: era el enviado definitivo, y por eso los primeros
"el camino, la verdad y la vida", que él es el Señor. destinatarios del anuncio de la buena nueva fueron los judíos.

79
78
L A .. S IT U A C IÓ N V IT A L "

L A E TA PA O R A L : D E J E S Ú S A L A PR E D IC A C IÓ N M IS IO N E R A

El hecho de que el judaísmo fuese la cuna del cristianismo, y que los


La única "Biblia" de Jesús, de sus discípulos, y de la Iglesia naciente, judíos fuesen los destinatarios privilegiados de la Buena Nueva, llevó a
fue el Antiguo Testamento. En ella están plasmados los designios de los predicadores a recurrir al argumento escrituristico, es decir, a
Dios, sus acciones, promesas y anuncios salvíficos. La Iglesia recurrió al argumentar a partir del AT y en referencia a él, para mostrar que en Jesús
AT porrazo• nes internas y por razones externas a ella. se realizaron las promesas y los anuncios mesiánicos. Las controversias,
especialmente con los judíos, condujeron al recurso al AT confines
La Iglesia mantuvo durante cierto tiempo determinadas costumbres apologéticos. Conforme la predicación se extendía hacia el mundo gentil-
reli• giosas judías, entre ellas la lectura y el comentario de las Escrituras romano (¡no familiarizado con el AT!), el argumento escrituristico perdió
en sus reuniones litúrgicas y comunitarias, como se nos presenta a Jesús significación y se limitó a expre• siones tales como "según las
haciendo en la sinagoga de Nazaret (Le 4, l 6ss). Embebidos en las escrituras?".
"Escrituras", los apóstoles y los primeros cristianos que provenían del
judaísmo, pronto las leyeron a la luz del acontecimiento-Jesucristo. Eso En pocas palabras, el Antiguo Testamento fue utilizado como una
lo atestiguan comenta• rios tales como los de Jn 2,22, después de la clave de interpretación de los acontecimientos que predicaban los
expulsión de los mercaderes del templo ("cuando Jesús fue resucitado de seguidores de Jesús, -Ja otra clave de interpretación, anterior y más
entre los muertos ... creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús les importante, fue la resurrección de Jesús-. La lectura del AT era
había dicho"); Jn 12, 16 en relación a la entrada de Jesús a Jerusalén
retrospectiva, a partir de la fe en Cristo:
("Esto no lo entendieron sus discípulos al principio; pero, cuando fue
glorificado Jesús, se acordaron de que esto esta• ba escrito sobre él y esto
le habían hecho"); Jn 20,9 con respecto a la Resu• rrección ("todavía no Las Escrituras (AT) +- - - ➔Jesucristo+- - - - -+
sabían la Escritura"); Le 24, 45, antes de la Ascensión ("Entonces les cristianos
abrió su inteligencia para entender las Escrituras"); y más
específicamente Hech 17, 11 ("Diariamente examinaban [los judíos que
luego se convirtieron] las Escrituras para ver si las cosas eran así"), y Hech De esta manera podían mostrar los cristianos que los acontecimientos
l 8,28 a propósito de la predicación de Apolo ("refutaba vigorosamente en en la vida de Jesús eran el cumplimiento de los designios de Dios; parte de
público a los judíos, demostrando por las Escrituras que el Cristo era una trayectoria salvífica que culminó con la resurrección de Jesús. El
Jesús"). propósito era asentar que Jesús era el mesías. El lector podía concluir
que, si una constelación de "anuncios" en el AT se cumplieron en Jesús,
De los textos citados, vemos que los cristianos partían de la entonces cier• tamente él fue el enviado largamente esperado y definitivo
convicción de que Jesús era el mesías, y desde ella leían, meditaban y de Dios, y que con él empezaba una nueva era en la historia salvífica.
comentaban el AT. Para ellos era claro que, si Jesús era el mesías, por
tanto parte de los desig• nios de Dios, entonces esa realidad debería Si se observa el empleo de textos, alusiones y figuras del AT en
perfilarse expresamente en el AT. La lectura del AT desde la perspectiva de los evangelios, se llega a la conclusión que, más que demostrar que Jesús
la fe en Cristo, condujo a la con• ciencia de que en él se cumplieron las
cum• plió con determinadas "predicciones", los cristianos ponían de
promesas y esperanzas de la antigua Alianza y sustentaba sus
manifiesto la
convicciones.

Sus reflexiones sobre el significado de este acontecimiento 25


Expresiones tales como "según las Escrituras" y "la ley y los profetas",
extraordina• rio, que se relacionaba directamente con el Dios de Abraham, frecuen• temente son sinónimos de "los designios de Dios", pues el AT era
Isaac y Jacob, de Moisés y de los profetas, fueron aclaradas y apuntaladas la fijación escrita de esos designios y voluntad divinos. El empico de esos
refiriendo al AT, que se utilizaba como una indispensable clave de términos refleja el papel interpretativo que el AT jugó en la comprensión
interpretación del designio de Dios centrado en la persona de Jesucristo. del acontecimiento•
.Jesucristo. El NT, evidentemente, todavía no había sido compuesto y menos
aún constituido en Escritura.
80 81
L A E T A PA O R A L : D E J E S Ú S A L A P R E DI C A C IÓ N M IS IO N E R A L A ''S IT U A C IÓ N V ITA L "

continuidad de Jesús con el AT. Veamos cómo lo utilizaron, pero Emmanuel. Otros textos fueron acomodados de tal manera que hubiese
tengamos presente que el AT era citado libremente por los cristianos. con correspondencia entre el relato y la cita. Así, por ejemplo, con respecto a
frecuencia de memoria y no al pie de la letra (sin mencionar que algunas citas la entrada de Jesús a Jerusalén, en la versión de Mateo (21, lss), dado que
provienen de un texto bíblico en hebreo, y otras de una traducción se cita a Zac 9,9, el relato se acomodó al texto citado de modo que a Jesús
griega), y que se trata de textos seleccionados según su aplicabilidad. le traen "una asna y un pollino". Marcos (11, 1 ss) y Lucas (19,28ss)
no citan a Zacarías y mencionan tan sólo un pollino. Juan, por su
a) Los textos citados fueron referidos e identificados por los cristianos con parte ( 12, 12ss), habla de un asnillo y cita a Zac 9,9 modificándolo a
Jesús de Nazaret, si bien en sí mismos no se referían expresamente a su "sentado en un pollino de asna". Ocasionalmente se fusionaron varios
persona. No es evidente que texto mesiánico alguno se refiriese a Jesús, textos delAT de modo que formaran un todo, como es el caso en Mt
y no a alguna otra persona. Así, por ejemplo, el conocido e importante 2,6, donde se ha
cántico del Servidor de Yahvéh, en Jsaías 53, en su contexto se refería al juntado Miq 5, 1 y 2Sam 5,2.
pueblo de Israel (personificado en el "Servidor"), y es así precisamente
como ha sido comprendido en el judaísmo. Fueron más bien los cristia• e) Ciertas citas del AT no tienen en su contexto ninguna referencia mesiáni•
nos quienes lo entendieron e interpretaron en términos de Jesús, espe• ca, y sin embargo fueron empleados como tales en la tradición. Así, por
cialmente en relación con su Pasión. ejemplo, en relación con el empleo de parábolas por parte de Jesús, en Mt
13,35 se cita el Sal 78,2 ("en parábolas abriré mi boca, declararé lo
La muerte de Jesús, inocente pero ejecutado, se parece al destino esboza• que
do en Jsaías 53 de este misterioso "Servidor Sufriente" de Yahvéh. Los desde la creación está oculto") como si fuera un anuncio de "el profeta"
cristianos observaron el paralelismo, incluso la analogía. Es así como (!), no siendo en realidad ni un anuncio ni un texto profético. Jer 31, 15
interpretaron el sentido de la muerte de Jesús por medio del texto de ("Una voz se oyó en Ramá, ... Raquel está llorando a sus hijos ... ")
lsaías 53 -entre otros-. El relato de la muerte de Jesús se hizo se refería al exilio babilónico, pero lo hallamos aplicado en Mt 2, 17 a
entretejien• do rasgos del Servidor Sufriente, estableciendo una relación lama• tanza de los inocentes. La cita de "Jeremías" ( es más bien de Zac
entre ellos, como si lsaías se hubiese referido a Él. No es extraño, pues, 1 1, 12) que leemos en Mt 27,9, relacionada a las treinta monedas que se
que cuando leemos la Pasión, [notamos una semejanza con el Servidor pagó a Judas por su traición, no era un vaticinio sino una queja
Sufriente del que hablaba lsaías! La semejanza fue introducida por los profética.
cristianos que encontraron en el texto del profeta una explicación a la
muerte violenta e ignominiosa de Jesús. d) Los cristianos no utilizaron todos los textos mesiánicos del AT, sino que
seleccionaron algunos. Muchos rasgos de la vida de Jesús no se presen•
b) Casi infaliblemente, el texto citado del AT difiere en el NT de su formula• tan en los evangelios como cumplimientos de supuestos vaticinios pro•
ción original (hebrea o griega), lo que no significa que se debiera al hecho féticos. No se aplicaron a Jesús (porque no se podía!) textos que, por
de haber sido citado posiblemente de memoria, sino a que algunos textos ejemplo, presentan al mesías como un guerrero victorioso (vea Núm 24, 17;
fueron aplicado directamente a Jesús, incluso cambiándoles el sentido Zac 9; Joel 4). La imagen que se obtiene acerca del mesías a partir del AT
que poseían en su contexto y su formulación originales. Es el caso, por no corresponde en mucho a la vida y misión de Jesús, menos aún a su
ejemplo, de lsaías 7, 14, referido a la concepción virginal de Jesús. En su destino -no extraña, pues, que Jesús no haya sido aceptado como
contexto, esta profecía era una señal para el rey Ajaz en el siglo VIII, me• sías por la mayoría en el judaísmo-.
no para un futuro lejano, varios siglos después. Más aún, en Mt 1,23,
donde es citado, se cambió de la segunda persona singular ("tú lo El recurso al AT no se limitaba a citas de textos concretos, sino que se
llamarás") al extendía al empleo de formas y estructuras típicas veterotestamentarias ( com•
plural ("lo llamarán"), por la obvia razón de que el nombre de Jesús no fue pare, por ejemplo, el relato de la Anunciación en Le 1,26-33 con Gén 16,7- 12
y Gén 17, 15-19), a meditaciones en base a ciertos pasajes del AT(por ejemplo
el relato de las tentaciones de Jesús en Le 4, 1 ss, en base a las que se prcscn-
82 83
L A ET A PA O R A L : D E JE S Ú S A L A P R E D IC A C IO N M IS IO N E R ;\ E L C O N T E N ID O D E LA TR A DI C IÓ N O RA L Y S U D E S A R R O LLO

taron durante el Éxodo), al empleo de títulos mesiánicos (por ejemplo Hijo de Con la necesidad de instruir a los catecúmenos y neófitos se amplió el
David), a tipologías (por ejemplo Jesús como el nuevo Moisés, o el maná horizonte, narrando diversos episodios de la vida de Jesús, eventualmente
como tipo de la eucaristía), etc. remontándolos hasta sus orígenes. Es la tradición ACERCA de Jesús. La
necesidad de orientar la vida cotidiana de los conversos, condujo especial•
El recurso al AT, que ciertamente ya era parte de la predicación de Jesús mente a recurrir a dichos DEL Señor, por su valor normativo. Así tomaron
mismo, cobró especial importancia en la tradición palestina. Los cristianos forma la catequesis y la parénesis (exhortación ética). Ambos, tanto los rela•
leyeron el AT en clave mesiánica, ya convencidos de que Jesús era el mesías tos como los dichos, se multiplicaron, ampliaron y sistematizaron con el
y, acertadamente, comprendieron el AT como Palabra de Dios actualizable, transcurso del tiempo. No pocos fueron enmarcados o introducidos en un
como Palabra viva y relevante. "La Palabra se hizo carne ... " (Jn 1, 14). contexto narrativo. Muchos relatos tomaron una forma vivencia! incluyendo
diálogos, ya fuesen de carácter polémico o de carácter instructivo. Si bien
ciertos dichos carecen de un contexto narrativo, pocos relatos quedaron sin
8. El contenido de la tradición oral y su desarrollo algún pronunciamiento de Jesús. La tradición vino a estar constituida por
relatos y dichos de Jesús. Entre los relatos, además del de la Pasión, desta•
A modo de síntesis, veamos el recorrido de la tradición cristiana tomando can los milagros y las controversias. Entre los dichos, destacan las parábo•
en cuenta todo lo anteriormente expuesto. La evolución de la tradición se las y los pronunciamientos de diversa índole.
deduce del Nuevo Testamento, puesto que sus autores utilizaron las tradi•
ciones que les eran asequibles. La paulatina ampliación del kerigma, el contenido central de la tradición,
se puede observar en los escritos del NT. El escritor más antiguo, san Pablo,
Se empezó anunciando que Aquel que había sido crucificado estaba vivo, no escribió prácticamente nada sobre la vida misma de Jesús, concentrando
su teología en la muerte y resurrección del Señor. No mencionó siquiera las
resucitado por Dios. Esto era el kerigma. Para poder ganar creyentes,
parábolas, las disputas y los milagros de Jesús, que tanto espacio ocupan en
era imperativo explicar más ampliamente cómo era posible que Jesús
los evangelios. De los evangelistas, Marcos (el más antiguo) no narró aún el
hubiese realmente sido el enviado escatológico de Dios, y fuese condenado
nacimiento de Jesús, lo cual harán posteriormente Lucas y Mateo. Marcos
y muer• to en una cruz. Para ello se recurrió al esquema del "plan de Dios",
muestra poco interés en explayarse en la Resurrección, pero contiene mucho
apelando a la historia del pueblo escogido y a las promesas de Dios: la
material narrativo; concentró su atención especialmente en la muerte de
voluntad divina está manifiesta en las Escrituras (recurso al AT). Son éstas
Jesús (ya desde 3,6). Por su parte, Lucas y Mateo dedicaron más espacio a la
las que sirvieron de orientación para descubrir el sentido de ese
aparentemente deshonroso "escándalo" de la cruz. La Resurrección fue Resurrección e incorporaron relatos sobre los orígenes de Jesús. Se observa
entendida como la ratificación por parte de Dios de la misión de Jesús - en ambos evangelistas un mayor interés en los dichos de Jesús, sus instruc•
ciones y pronunciamientos que en sus gestos y acciones. Lucas y Mateo
de aquí el frecuente empleo del transitivo "lo resucito'>. Así, el kerigma
usaron a Marcos como una de sus fuentes. Juan por su parte se remontó al
pronto se extendió y se amplió en predicación propiamente dicha, del tipo
origen divino de Jesús, y dio más peso a la Resurrección y glorificación que
que hallamos en los discursos en los Hechos de los Apóstoles. No se
a la cruz. En Jn destacan los discursos más que los relatos. Es instructivo
hicieron esperar las controversias y las disputas con el judaísmo en torno
observar esquemáticamente la paulatina ampliación narrativa de la vida de
al kerigma, y con ello se intensificó el recurso al AT y surgió el interés
Jesús y el cambio de acento teológico:
por relatos de carácter apologético. Con la expansión del cristianismo, se
hizo necesario narrar, a grandes rasgos y sucintamente, lo más resaltante
de la misión de Jesús y los hechos en torno
a su crucifixión.

84 85
LA ETAPA ORAL: DE Jesús A LA PREDICACIÓN MISIONERA

Autor: Origen divino/Nacimiento Vida pública Muerte y Resur.


Segundo movimiento
Pablo (50-60)
Mc(70) LA ETAPA ESCRITA:
Mt-Lc(85) DE LA PREDICACIÓN A LOS
EVANGELIOS
Jn (90) (
)------------
asta ahora hemos co~centrado nuestra ~t_ención en la tradición oral
A esta elaboración y ampliación de contenido, se puede añadir la tenden•
cia, anteriormente mencionada, hacia lo legendario---cuya máxima expresión
H como un todo, sus origenes y su evolución. Desde el punto de
vista
de la génesis de los evangelios, podemos calificarla como una "etapa",
se halla en los apócrifos a partir del s. 11-.
distinguiéndola de aquella en la que se fijaron por escrito las tradiciones.
Valga aclarar que no me refiero a etapas cronológicas propiamente dichas,
Debemos recordar que, mientras Jesús fue quien habló y actuó, fue la
puesto que la una no sustituyó a la otra, ni dio inicio a un momento históri•
tradición la que lo relató. Ni se filmó ni se tomaron notas estenográficas o se
co diferente, ya que nada cambió en la vida de la iglesia primitiva a raíz de la
grabó en cintas magnetofónicas lo que Jesús dijo, ni hubo al inicio intención
escritura de los evangelios. En el análisis de esta segunda "etapa", centra•
de preservar o memorizar todo lo acontecido. Fue en respuesta a circunstan•
remos nuestra atención en la naturaleza y en la composición de los evange•
cias y necesidades concretas, "situaciones vitales", como se fue constitu•
lios canónicos.
yendo la tradición cristiana, y gracias a ellas poseemos los evangelios. Es
extremamente importante no olvidar nunca que los evangelios son tributa•
rios de esas tradiciones, y que los evangelistas no hicieron otra cosa que
presentar la tradición de manera escrita y no oral como hasta entonces. l. Del evangelio oral a los evangelios escritos

Durante varias décadas la Iglesia no poseyó evangelios escritos, sino un


único evangelio, que era predicado y enseñado oralmente, y en torno al cual
vivía y se alimentaba su fe. Cabe anotar que, además de la tradición oral, no
se excluye la posibilidad de que se hicieran anotaciones de ella, e incluso
que se redactara un pequeño evangelio. Algunos estudiosos han postulado
la existencia de un mini-evangelio, conocido como "fuente de logia" o "Q"
(el material compartido por Mateo y Lucas, pero ausente en Marcos), el cual
habría consistido en una colección de dichos y pronunciamientos diversos
de Jesús. También se ha postulado la existencia de un Mateo en arameo.
Ambos textos datarían de la década del 40. Pero se trata de conjeturas. 1-:1
hecho cierto es que los evangelios se basaron en las tradiciones orales de J¡¡
época en que fueron escritos.

Al ser puesta por escrito, la tradición oral mantuvo su vigencia c impor•


tancia y coexistió por un buen tiempo paralelamente con los cv.uu-clio-,
Estos congelaron, por así decirlo, un momento de la existencia ( como s11cnk
86 87
L A ET A PA E SC R IT A : DE LA PREDICACION A LOS EVANGELIOS DEL EVANGELIO ORAL A LOS EVANGELIOS ESCRITOS

cuando se toma una fotografía) de unas tradiciones en un contexto 2) Al igual que en el judaísmo, la tradición oral tenía preferencia sobre la
determi• nado. La continuidad de la tradición oral se observa en el escrita. El discurso escrito no tiene la misma espontaneidad, vitalidad
hecho que los Padres de la Iglesia prosiguieron citando algunas palabras y dinamismo que el discurso oral, especialmente cuando se trata de
de Jesús y refi• riéndose a algunos hechos que no encontramos en comu• nicar un testimonio personal de fe.
ninguno de los evange• lios. Los llamados "apócrifos", que son 3) En las primeras décadas del cristianismo, además, las comunidades eran
posteriores a los cuatro canónicos, son igualmente testimonios de la pequeñas y dispersas, poco asentadas. No se pone por escrito una
continuidad de la tradición oral. Ni siquiera en las comunidades de los obra de la envergadura de los evangelios para un grupo pequeño,
evangelistas cesó la tradición oral; prueba de ello son las ediciones y donde bas• ta con la comunicación oral. Los evangelios provienen
repetidas redacciones de los evangelios, tema sobre el cual retomaremos. probablemente de comunidades más o menos grandes, bien
constituidas y estables. En pocas palabras, si no se escribieron los
La búsqueda de una mejor comprensión del acontecimiento- evangelios hasta pasadas casi cuatro décadas después de la muerte de
Jesucristo, especialmente de su persona, continuó activa a lo largo de Jesús (Marcos, el más antiguo, fue escrito hacia el año 70), fue porque
varios siglos, como lo atestiguan las controversias con las corrientes simplemente no se sintió la nece• sidad de hacerlo.
heréticas y los im• portantes concilios de Ni cea (325), Efeso (431) y
Calcedonia (451 ). Por eso, toda oposición entre el NT y la tradición en la Generalmente, una obra se escribe porque su autor se siente movido a
que se basó es infundada ya que ésta se mantuvo viva. responder a determinadas necesidades, y éstas se reflejan en la obra. ¿Por
qué se escribieron los evangelios? Por razones de diversa índole; cada
Debemos también tener presente que, por un lado, los evangelios evan• gelista tenía alguna razón especial para la composición de su obra,
fueron escritos para ser escuchados, es decir, para su comunicación oral, y alguna necesidad predominante; la de Marcos y de Juan fue
por otro lado, que (contrario a lo que inconscientemente se piensa) no particularmente cristo• lógica, la de Lucas fue doctrinal, y la de Mateo
fueron escri• tos en grandes tirajes, sino que cada uno fue trabajosamente catequética.
escrito a mano, y tan sólo posteriormente se empezaron a hacer copias1• La
mayoría de per• sonas eran, además, analfabetas. En términos generales, podernos destacar las siguientes razones por
las que fueron escritos:
La tradición oral no fue fijada por escrito sino varias décadas después
de la muerte y resurrección de Jesús, por estas posibles razones: 1) La conciencia de que, conforme pasaba el tiempo (y la Parusía parecía
postergarse), se iban alejando del acontecimiento que anunciaban, y
1) Los primeros cristianos esperaban el pronto retorno del Señor (vea I con ello se percibía el peligro de una progresiva disolución del mensaje
Tes evan• gélico original. Así lo indica Eusebio de Cesarea (+ 339) en su
4, l 5ss). La fijación por escrito de tradiciones orales presupone la Historia de la Iglesia (iii,24.39 y vi, 14).
existen• cia más o menos larga de la comunidad, así como su 2) El creciente peligro de desviaciones doctrinarias, falsificaciones, e
proyección hacia el futuro. inclu• so de errores, que los líderes de la Iglesia observaron que se
introducían en la tradición, tales como la mitificación de la persona de
Jesús (de ahí la estructura histórica de los evangelios) y la errada
Las copias que se hicieron fueron para uso en otras tantas comunidades, no para
uso y posesión personal, -ni siquiera el de Lucas, dirigido a Tcófilo-. Con ello interpretación del sig• nificado del acontecimiento-Jesucristo, peligros
estamos indicando que los evangelios no fueron escritos para ser difundidos. que se mencionan en las cartas de san Pablo y otras. De hecho, los
"propaganda" para repartir, como algunos piensan. La facilidad de la multiplica• evangelios se escribieron para afianzar y aclarar la identidad cristiana,
ción impresa de copias del NT para uso personal no debe sustituir a la lectura. el tanto en cuanto a la persona d~· Jesús (quién es) como a lo que
comentario y la reflexión comunitaria. distingue al discípulo.
Posiblemente influyeron otras razones, tales corno:

88 89
L A E T A PA E S C R IT A : D E L A PR E D IC A C IÓ N A L O S E VA N G E LI O S Ü E L E VA N G E LI O O R A L A L O S E V A N G E LI O S E S C R IT O S

3) La necesidad de tener un texto ordenado y claro para fines catequéticos y internas y se hallaba en constante polémica con el judaísmo, además de
parenéticos (éticos) que sirviesen de pauta objetiva y normativa, y experimentar persecuciones. El evangelio según Marcos estuvo destinado a
4) el deseo de proporcionar un "texto de lectura" para las reuniones comuni• cristianos provenientes en su mayoría de la gentilidad, que sobrevaloraban
tarias. la Resurrección y olvidaban el camino de la Cruz. Cada uno de los evangelios
fue, pues, una adaptación del único evangelio a circunstancias
La fijación escrita de determinadas tradiciones orales implica que ambas históricas concretas. No debe extrañamos entonces que, al ponerse por
gozaban de igual valor y que ambas servían al mismo propósito de escrito este único evangelio, se presentasen matices, énfasis,
predicar la fe, de instruir en ella y de guiar en la vida. Por eso, el preocupaciones y pers• pectivas diferentes en cada una de las cuatro
contenido de los evangelios nos refiere siempre al único evangelio, a la versiones escritas. Tampoco debe extrañamos que se observen muchas y
Buena Nueva en su sentido original: quién es y qué significa Jesucristo. notables diferencias entre ellos, como veremos. Por todo esto, cabe advertir
Después de todo, la forma narrativa debe su origen a la predicación oral, la que debemos evitar todo intento de sistematizarlos y de hacerlos coincidir y
cual tenía como con• tenido un acontecimiento real histórico (no una idea o armonizar de manera arbitraria, como si los cuatro evangelios se
un mito). complementasen y juntos constituyesen un todo uniforme. Igualmente,
conviene prevenir al lector contra la tentación
El Evangelio cuadriforme de absolutizar uno solo de éstos sobre los demás, por ejemplo el de
Lucas, por sus preocupaciones sociales. Si el Espíritu Santo inspiró cuatro
Jesús no dejó nada escrito, ni mandó a sus discípulos que relataran los evange• lios, ¿por qué querer armonizarlos y reducirlos a uno solo? No
incidentes de su vida. A partir de la Resurrección se empezó a proclamar un olvidemos que los evangelios, como toda la Biblia, son palabra de Dios en
solo evangelio, el acontecimiento-Jesucristo, y eventualmente se escribie• palabras de hombres.
ron versiones de ese único evangelio. El resultado fue, no uno sino cuatro
extensos documentos (descontando Q u otros esbozos). Cada uno de ellos Al poseer cuatro textos de la Buena Nueva, poseemos cuatro puntos de
es evangelio en el sentido pleno de la palabra, cuyo centro es el kerigma, que vista no-idénticos sobre el significado del único acontecimiento-Jesucristo,
desarrollaron y ampliaron amalgamando la predicación, la catequesis y las pues cada autor lo escribió desde su perspectiva. La existencia de cuatro, y
enseñanzas, de acuerdo a las necesidades de la comunidad a la que respon• no de uno solo, refuerza la veracidad histórica de base de lo que relatan, al
dían. Pero, ¿por qué no se escribió un solo evangelio? haber sido escritos separadamente y contener perícopas diferentes (aun si al
origen está una tradición más o menos común, o tuvieran como base otra
La razón por la que poseemos cuatro evangelios2 es fácil de versión). De haber habido un solo evangelio, se podría pensar que se
comprender. Cada uno de ellos fue escrito bajo el influjo de circunstancias trata de una ficción religiosa o de un grandioso mito. Igualmente, el hecho
particulares, en un tiempo y en un lugar determinado, dirigido a un auditorio de ser cuatro y no uno, proporciona una comprensión más rica de la
específico, teniendo en cuenta las idiosincrasias y los problemas propios de persona y de la misión de Jesús, así como de su significación para el
sus desti• natarios, escrito por un autor que poseía una personalidad y hombre. Finalmente, la posesión de cuatro evangelios nos permite apreciar
una visión teológica personal, etc. Es decir, cada evangelio fue con claridad la gama de respuestas que la Iglesia primitiva, adherida a las
circunstancial, produc• to de un momento histórico y de situaciones orientaciones apostóli• cas, daba a diversas situaciones y problemas, y que
vitales únicas. para nosotros constitu• yen otros tantos modelos.

El evangelio según Mateo, por ejemplo, se dirigía especialmente a judeo•


cristianos y, entre otras circunstancias, su comunidad sufría de tensiones

La cantidad, cuatro, es fortuita y no tiene en sí ninguna significación simbólica u


otra. Pudieron haber sido más como pudieron haber sido menos.

90 91
L A E T A PA E S C R IT A : D E L A PR E D IC A CI Ó N A LO S E V A N G E LJ O S C U A T R O E VA N G E LI O S, C U AT R O PE R SP E CT IVA S : C O N S T A TA C IO N E S

2. Cuatro evangelios, cuatro perspectivas: Ustedes [=la muchedumbre] Les dijo [a sus discípulos]:
pues, oren así: Cuando oren, digan:
constataciones
Padre nuestro Padre,
Si por simple curiosidad ponemos los cuatro evangelios en columnas
que estás en los cielos,
paralelas, de manera que los mismos relatos y los mismos dichos que se santificado sea tu nombre,
santificado sea tu nombre
hallan en dos o más de ellos se encuentren el uno al lado del otro, obtendre• venga tu Reino,
venga tu Reino,
mos un cuadro sinóptico. Cuando se pone todo el material de los evangelios sea hecha tu voluntad
de esta manera, se obtiene lo que se denomina una sinopsis (palabra griega como en el cielo [ ver 22,42)
que significa "visión de conjunto"), que resulta extremamente reveladora e también en la tierra.
instructiva, pues de inmediato saltan a la vista una serie de diferencias nota• Nuestro pan cotidiano Nuestro pan cotidiano
bles entre unos y otros. Son precisamente las diferencias las que permiten dánoslo h.Qy dánoslo cada día
obtener una primera comprensión de la perspectiva de cada evangelista. A y perdónanos nuestras deudas y perdónanos nuestros pecados
fin de ayudar a señalar algunas de las diferencias más notorias entre estos, como también nosotros pues también nosotros
retomemos a modo de guía la enseñanza del "Padre Nuestro", con la que hemos perdonado mismos perdonamos
empezamos este libro3. a nuestros deudores. a todo el que nos debe.
Y no nos introduzcas Y no nos introduzcas
en tentación en tentación.
Mateo (cap. 6) Lucas(cap.ll)
sino líbranos del Malo.

Lugar: en "el monte", en Galilea Lugar: cerca de Samaria, en


ruta hacia Jerusalén (9,51 ss) Escena posterior: Escena posterior:
Escena anterior: Sermón del Monte. Escena anterior: Parábola del
Enseñanza sobre la limosna (6, 1-4) Buen Samaritano ( 10,30ss) y Aplicación: saber perdonar, Parábola del amigo inoportuno
y sobre la oración en general (6,5-8). visita a Marta y María ( I 0,38ss). y enseñanza sobre el ayuno. y enseñanza sobre el poder de
la oración.
Jesús irá luego a Cafamaúm. Jesús continuará hacia Jerusalén.
Perícopa: 6,9-15 Perícopa: 11, 1-4

Y sucedió que mientras estaba Guiándonos por el texto expuesto y tomando en cuenta los evangelios
[Jesús dijo:) él en cierto lugar orando, como una totalidad, podemos destacar, en términos generales, las siguientes
"Cuando estén orando, no cuando cesó, le dijo uno de sus divergencias:
ensarten palabras y palabras, discípulos: "Señor, enséñanos a
como los gentiles .... orar como también Juan ha a) El "Padre Nuestro" no se encuentra ni en el evangelio según Marcos ni
No se parezcan a ellos .... enseñado a sus discípulos". aquel según Juan. Es un hecho que no todo el material se encuentra en
4
todos los evangelios. Hay perícopas que están en los cuatro, otras que
Texto (literal) tomado de la Sinopsis de los Cuatro Evangelios preparada por
P. Benoit, M. E. Boismard y J. L. Malillos, Bilbao 1975, con adaptación al Se denomina "pericopa" a una unidad literaria que tiene sentido completo,
castella• no latinoamericano. un relato o un discurso.

92 93
L A E TA P A E S C R IT A : D E LA P R E D IC A C IÓ N A LO S E VA N G E U O S C U ATR O E VA N G E LI O S . C U ATR O P E R S P E C T IV A S : C O N S T AT A C IO N E S

están sólo en tres o en dos, y una buena proporción que se encuentran t) El contexto, tanto de relatos como de dichos, a menudo varía de un evan•
en sólo uno. Así vemos que sólo Juan relata la resucitación de Lázaro gelio a otro, como se observa en el caso del "Padre Nuestro".
(cap. 11), pero no relata la institución de la Eucaristía. Lucas es el único Mientras que en un evangelio varios dichos se hallan juntos, en los
que narró el envío de Jesús preso a Herodes (23,6ss). otros se en• cuentran dispersos. Por ejemplo, los cinco dichos que
hallamos en Me 4,
b) La secuencia topográfica del desarrollo de la vida pública de Jesús difiere 21-25 se hallan dispersos en Mt:
en los cuatro evangelios. Si se hiciera un mapa del itinerario de Jesús 4,21 (la lámpara es para ser puesta en el portalámparas) en Mt 5, 15;
según cada evangelista, se obtendrían cuatro mapas diferentes. Por ejem• 4,22 (lo oculto se expondrá) en Mr 10,26;
plo, los tres primeros lugares hacia donde Jesús va, después de su bau• 4,23 ( el que tenga oídos, que oiga) en Mt 11, 15 y 13,43;
tismo, son, según Lucas: Nazaret (4, 16), Cafamaúm y alrededores (4,3 Iss), 4,24 (con la medida con que midan, serán medidos) en Mt 7,2; y
Naím (7, 11 ). Mientras que según Juan son: Caná(2, 1 ), Cafamaúm (2, 12) y 4,25 (al que tenga se le dará, al que no, se le quitará) en Mt 13, 12 y 25,29.
Jerusalén (2, 13).
Otro tanto ocurre con las secuencias de conflictos entre Jesús y los fari•
c) El orden cronológico es con frecuencia diferente. Así, por ejemplo, el seos en Me 2, 1-3, 6, que en Mt se hallan dispersos entre los capítulos 9 y
llamamiento de los Doce ocurrió, según Marcos después de la visita de 12.
Jesús a Nazaret (6,7ss), según Mateo antes de dicha visita (I0,2ss), y
según Lucas cinco capítulos después de la visita a Nazaret (9, 1 ss). La Un corolario de la variación de contextos es, entre otros, el empleo de un
expulsión de los vendedores del Templo ocurrió, según Juan, al inicio de mismo dicho con diferentes aplicaciones, como es el caso del referido a la
la vida pública de Jesús (2, l 3ss), mientras que según los otros tres evan• lámpara, que en Me 4,21 se aplica a las enseñanzas de Jesús, mientras que
gelistas ocurrió hacia el final de su vida (Me 11, 15ss; Mt 21, 1 0ss; Le en Mt 5, 15 se refiere a la conducta de los discípulos. Incluso los elemen•
l 9,45ss). tos de una perícopa pueden hallarse en lugares diferentes dentro de la
misma. Así, por ejemplo, la referencia a Deut 24, 1, que en Me se halla en
d) En la mayoría de los relatos encontramos diferencias en cuanto a los medio de la discusión sobre el divorcio ( 10,3ss), en Mt se encuentra hacia
detalles de los mismos. Algunos son de poca importancia, corno por el final ( 19, 17s).
ejemplo, mientras que Marcos indica que Jesús curó a un ciego al salir de
Jericó (10,46), según Lucas esto ocurrió al entrar en la ciudad ( 18,35), g) Además de las divergencias mencionadas, existen diferencias
y según Mateo eran dos los ciegos que se hallaban a la salida de globales de estilo, de la manera en que Jesús se expresaba y de los
Jericó (20,30). Otros detalles son de mayor importancia, como es el caso tópicos trata• dos. En lo que a la forma narrativa se refiere, Marcos tiende
de las apariciones del Resucitado a sus discípulos: según Lucas y Juan a narrar los sucesos con muchos detalles, Mateo a ser más escueto en lo
se les apareció en Jerusalén, mientras que según Marcos y Mateo narrativo, Lucas más sobrio y literario, y Juan más solemne y hierático.
habría sido en Galilea. Mientras que Marcos incluye más milagros que los demás, Juan es
esencialmente discursivo en tanto que Mateo y Lucas se centran más en
e) Con algunas excepciones, los discursos, enseñanzas y dichos de Jesús las enseñanzas de Jesús.
presentan, en cada uno de los evangelios que paralelamente los tienen,
una formulación diferente, corno es evidente en el caso del "Padre Nues• Cada redactor escribió en circunstancias y para un auditorio bien concre•
tro". Lo mismo ocurre con las palabras de la Institución de la Eucaristía. to, en un momento histórico y cultural determinado, y sobre todo desde su
propia perspectiva teológica. Eso explica las diferencias y divergencias.
Además, la significación del acontecimiento-Jesucristo y sus implicaciones
tenía prioridad sobre la fidelidad histórico-biográfica. Los evangelios son

94 95
L A ET A P A E S C R IT A : D E L A PR E DI C A C IÓ N A L O S E VA N G E
LI O S
LA CUESTIÓN SINOPTICA

"buena nueva", no crónicas de lo que Jesús de Nazaret hizo o dijo, Y he aquí, Y llega donde él, y he aquí,
cual recuerdos de un pasado más o menos lejano. un leproso, llegándose un leproso un hombre lleno
suplicándole de lepra.
De todo lo expuesto se puede advertir que cualquier intento de Ahora, viendo a
armonizar los evangelios, especialmente con el fin de extraer de ellos una
Jesús, cayente le
biografía de Jesús, se verá frustrado por los mismos textos. Los relatos de adoraba y cayendo de rodillas rostro a tierra
la Natividad, que se hallan sólo en Mt y Le, no son armónicos entre sí, diciendo: diciéndole que: le pidió
como se podrá fácilmente comprobar. Refiriéndonos al "Padre Nuestro", diciendo: "Señor,
¿lo enseñó Jesús una o dos veces?, ¿a quiénes: a los discípulos o a la "Señor,
si quieres "Si quieres si quieres
muchedumbre?, ¿cuán• do? En el caso de los mercaderes del Templo,
puedes purificarme" puedes purificarme" puedes purificarme".
¿fueron expulsados una o dos veces, y cuándo? Más sensiblemente,
¿dónde se apareció el Resucitado a sus discípulos: en Jerusalén o en
'l; Y, movido a 'l;
Galilea? ¿Cuál de las secuencias topográfi• cas y cronológicas se prefiere,
aquella según Me, Mt, Le o Jn? ¿Por cuál de las versiones de la Institución compasión,
de la Eucaristía se va a optar: la de Me, la de Mt o la de Le?, etc. extendiendo la mano, extendiendo la mano, extendiendo la
Cualquier intento de hacerlas concordar se logrará sólo al precio de mano, le tocó diciendo: le tocó y le dice: le tocó
descartar cierto material, de añadir lo que no está explicitado, y de diciendo: "Quiero, "Quiero, "Quiero,
interpretar arbitrariamente los datos de los evangelios, ya sea en términos queda purificado", queda purificado", queda
de factibilidad o de simbolismo. purificado". Y, al momento, Y, al momento, Y, al
momento,
su lepra se fue de él la lepra la lepra se fue de
3. La cuestión sinóptica él. quedó purificada. y quedó purificado.

Los tres primeros evangelios, Mt, Me y Le, son denominados


"evange• lios sinópticos" porque en muchísimos aspectos son La impresionante semejanza entre las tres versiones, tanto en la
semejantes, siguen aproximadamente un mismo esquema, y pueden formula• ción como en los detalles, invita a sospechar que existe algún
fácilmente compararse me• diante una sinopsis. El evangelio según Juan, tipo de rela• ción o parentesco literario entre los tres evangelios. Esto es
en cambio, sigue un esquema diferente y su contenido, mayormente más notorio por cuanto tales semejanzas ocurren en un relato, dado que
compuesto de discursos, es casi en su totalidad material exclusivo, sin generalmente un escritor es más libre y creativo cuando narra que cuando
paralelo en los otros tres. Observemos atentamente el siguiente relato, de cita palabras, di• chos o pronunciamientos. Esta sospecha se refuerza
la curación de un leproso: cuando se toma en cuenta que tales semejanzas se encuentran en muchos
relatos, y en no po• cos dichos del Señor. Esto difícilmente puede ser el
MI 8, 1-3 Me 1, 40-42 Le 5, 12-13 producto del azar o de la casualidad. Se impone, pues, pensar en términos
de un contacto o de una dependencia literaria -además de las tradiciones
Ahora bien, bajando orales que pudieran com• partir- entre los evangelios. La búsqueda de una
él del monte, le explicación a esta relación se conoce como "la cuestión (o el problema)
siguieron muchas sinóptica".
gentes Y, sucedió, mientras
estaba él en una de Una rápida observación del material que es exclusivo a uno solo de
las ciudades, los evangelios sinópticos, o que se halla en dos o en los tres, es
reveladora.
96
97
L.~ ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA CUESTIÓN SINÓPTICA
Según la Sinopsis de los Evangelios de K. Aland', hay un total de 367 En consecuencia, el parentesco entre los evangelios sinópticos debe
perícopas (unidades temáticas completas) si se consideran los cuatro postularse en términos de dependencia literaria, y no sólo desde las tradi•
evan• gelios. Éstas se dividen de la siguiente manera6: ciones orales comunes a ellos. El evangelio según Juan comparte con los
sinópticos tan sólo 19 perícopas. pero todas narradas de una manera
drásti• camente diferente, lo cual sugiere la ausencia de una dependencia
Mateo Marcos Lucas literaria
de este evangelista con respecto de aquellos".

{
110
Perícopas en ............... 178 115 186
l lO XXX ¿Cómo visualizar y explicar esta innegable relación sinóptica? Se
Comunes a dos de ellos XXX 96 % han
propuesto varias explicaciones: ya sea que todos se basaron en la
131 XXX 131 misma colección de tradiciones orales a su disposición (y quizás algunas
Exclusivas de cada uno 34 5 53 nes),
cioneso que
anotacio• no uno de ellos lafue posibilidad
excluyen empleado en de la composición de los otros hayan
que los evangelistas dos,
Esto significa que casi todo el material en Me ( excepto 5 perícopas: 1, oque unoacceso
tenido de ellos tuvo ante
a varías sus ojos
fuentes, seana los otroso dos.
orales Por cierto, esasEn todo
proto-evangelios,
1; explica•
caso, cual• quier intento de explicación de la relación entre los evangelios
3,20-21; 4,26-29; 7,31-37; 8,22-26) se encuentra también en los otros sinópticos será hipotético, con un mayor o menor grado de probabilidad.
sinópti• cos (temática, no verbalmente). De las 855 frases que contiene No hay una explicación universalmente aceptada por los estudiosos del
Me, 709 se hallan en Mt y 565 en Le. problema, debi• do al simple hecho que hay posibles fuentes y factores
heredados que inter• vinieron en su composición, y que hasta la fecha nos
Visto más detalladamente, tomando en cuenta el número de son desconocidos. Sin embargo, los estudiosos han llegado a una
versículos, explicación que es avalada (con posibles variantes) por una mayoría, y
se obtiene el siguiente cuadro7 : que para ellos constituye una hipóte• sis de trabajo. Esta explicación se
basa en las siguientes conclusiones:
Mateo Marcos LUC(IS
Total de versículos en ......... 1,068 661 1,149 a) El evangelio según Marcos es anterior a las versiones segú. Mateo
y ucas, y fue utilizado por ellos en la composición de sus respectivos
L

{
Comunes a dos de ellos 568 568
480 XXX
480
XXX evangelios. Cuando Mt y Le tienen la misma secuencia de perícopas,
ésta
concuerda con la de Me. El grado de dependencia literaria se
270 XXX 270 observa
Exclusivos de cada uno 230 29 400 más claramente cuando se compara el vocabulario de los textos que
tie•
nen en común,
agreements "). en particular las palabras de menor significación
K. Aland, Synopsis r Evangeliorum, Deutsche Bibelstiftung, Stuttgart,
Quattuo
1978.
Véase J. B. Tyson, "Sequential Parallelism in the Synoptic Gospels", New Tes• b) El material común a Mty Le, pero ausente en Me (p. ej. el Padre
tament Studies 22 ( 276-308, y el estudio de B. Reicke, The Roots ofthe Nuestro),un grado tal de semejanza que se puede pensar que, o bien
muestra
1975/6), uno
Synoptic Gospels, Filadelfia 1986, cap. 9
2. 8
Los cálculos son aproximativos, pues es imposible tener certeza absoluta. El
estudio clásico es el de R. Morgenthalcr, Siatistik des ntl. Wortschatzes,
Zürich,
1958. Más detallados aún son los de Mgr. de Solages y de F. Neirynck y su
equipo de Lovaina, Hoy contamos con estudios en base a la computación, p.
ej. Tyson-Longstaff, The 'Computer Bible, Ohio, 1978.
"plagió" del otro, o ambos tuvieron una fuente común. El hecho es que

Para mayores detalles, vea J. Blinzler,Juan y los Sinópticos, Salamanca, 1968, y la


introducción de R. Schnackenburg a su comentario a Juan, Barcelona, 1980, vol,
1, §2.

99
LA CUESTIÓN SINÓPTICA
L A ET A PA ESCRITA'. DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS

Es posible que cada uno de los evangelios que poseemos haya sido
ninguno de los dos evangelistas conoció la obra del otro, de aquí que
precedido por una primera redacción, que fue posteriormente reelaborada.
se postule que recurrieran a una fuente común, un mismo documento
Así, el evangelio según Marcos que ha llegado a nosotros corresponde
que ambos conocieron. Esta fuente, por sernos desconocida en sí
probablemente a la última redacción de un pre-Me; igualmente Mt y Le de
misma, es designada con la sigla "Q" (del alemán Quelle, fuente), y se
un pre-Mt y un pre-Le respectivamente, lo que significa que han sufrido
denomina "fuente de logia", porque se trataría mayormente de una
mu• chos retoques redaccionales9• No cabe duda alguna que el evangelio
colección de dichos (logia) de Jesús.
según Juan ha pasado por un mínimo de dos redacciones. Esto explicaría la
multipli• cidad de glosas, aclaraciones añadidas, incongruencias y
e) El material exclusivo tanto de Mt como de Le, probablemente provenía
desniveles que hallamos dentro de cada uno de los evangelios. El hecho
de tradiciones orales que eran conocidas en las comunidades en las
de que se hayan perdido sus fuentes (las primeras redacciones, Q, M, L)
que vivían los evangelistas en cuestión. El material que se encuentra
no es nada novedo• so. Se perdieron debido a que perdieron valor al
exclusi• vamente en Mt se suele designar con la sigla "M", y aquel que
escribirse la obra definitiva, como sucede con el borrador respecto a la
es exclu• sivo a Le, "L". Evidentemente, esta conclusión no siempre se
obra final -además que se basa• ron en la tradición oral-. Tal fue también
impone, pues en buena medida es conjetural.
el destino de las fuentes de los escritos de Platón, de Livio, de Flavio
Josefo, y de tantos otros.
La explicación de la interrelación entre los evangelios sinópticos que
se impone cada vez más, en base a las observaciones que hemos
3.1 El documento "Q"
destacado, se representa así:
Desde inicios del s. XIX se empezó a sospechar que Mateo y Lucas
utilizaron para sus respectivas versiones del evangelio un documento que
Me

M~j
ambos conocieron, no así Marcos. De los detallados estudios que se han
realizado, tanto de la tradición patrística como de los evangelios canónicos
mismos, poca duda queda hoy de que existió una suerte de evangelio
centra• do en sentencias del Señor, por eso se la bautizó como "fuente
de dichos
(logia)", y con el tiempo se designó simplemente "Q" (Quelle, fuen•
como
te Yº. Su reconstrucción se basa en estudios histórico-críticos del material
que comparten exclusivamente Mt y Lc11• Q ha sido mejor preservado, en
Mt

100
Algunos estudiosos no postulan una fuente exclusiva ni para Mateo ni
para Lucas (M y L); es lo que se conoce como "la teoría de las dos
fuentes" (estas fuentes serían sólo Me y Q para Mt y Le). Entre Mt y Le
no se suele postular relación literaria alguna. El evangelio según Juan, por
su parte, muestra más semejanzas con aquel según Lucas que con los otros
dos, pero es discutible una dependencia que no pasa de ser ocasional.
Menos del 8% del total que constituye Jn se encuentra de alguna manera
en alguno de los sinópticos, y de modo muy disperso.
El estudio más detallado de lejos es el de M.-E. Boisrnard, Sinopsis de los 4
evangelios, vol. JI: Comentario, Bilbao 1977.
10
Vea J.M. Robinson - P. Hoffmann - J.S. Kloppenborg, El Documento Q,
Sala•
manca, 2002, una instructiva síntesis de los estudios al respecto, que incluye el
documento en griego y en español. El estudio más detallado se debe a John
Kloppenborg, Q. El evangelio desconocido, Salamanca, 2005 (trad. de sólo la
primera mitad del original Excavating Q. The History and Setting ofthe
Sayings Cospel, Minneapolis. 2000).
11
Q incluía (por lo menos) Le 3,7-9.16-17; 4, 1-13; 6,20-23.27-49; 7, 1-10.18-35;
9,57-60; 10,2-16.21-24; l 1,2-4.9-20.23-2629-35.39-52; l2,2- l 2.22-3 l .33-
34-
39-46.51-53.57-59; 13, l 8-21.23-30.34-35; 14, l6-24.26-27.34-35; 15,4-
7;
16,13.16-18; l7,3-4.6.23-24.26-30.33-37; 18,14; 19,12-27; 22,28-30, con
sus

101
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA CUESTIÓN SINÓPTICA

general, por Lucas. Este texto sería más o menos contemporáneo a rablemente conservadora con respecto a la Ley judía (cf. Le 16, 17)14,
Marcos e inclusive posterior. aunque tuvo conflictos con los fariseos, a quienes se acusa de hipócritas
' (Le 11,3 7-
52).
Aunque no es imposible que haya sido originalmente escrito en
arameo del grado de coincidencias lingüísticas en los textos de Q en Mt y El documento Q no incluía dichos relacionados con la muerte y
Le (vea p: ej. Le 12,22-31/Mt 6,25-33), se deduce que los evangelistas lo resurrec• ción de Jesús, ni por cierto las narraciones sobre ellos. Parte
leyeron • en griego12 "La tesis de un origen arameo de Q es importante era el Sermón del Monte (Le 6,20b-23b.27-49), instrucciones
extraordinariamente débil. El origen de la especulación, el informe de sobre el discipula• do (Le 9,57-62; 10,2-11, 16; 14,26-27) y la oración (Le
Papías sobre Mateo [vea la discu• sión a continuación, 3 .2], es, en el 11,2-4.9-13), y la cues• tión escatológica (tiempos finales: Le 3, 7-9; 6,46-
mejor de los casos, legendario. Los datos lingüísticos empleados para 49; 10,9; 12,39-40.42-446;
demostrar un origen arameo son escasos y lo poco que existe admite 17,23-37; 19,12-27).
explicaciones más sencillas que evitan la hipótesis de otro documento.
Finalmente, la imponente e improbable logística necesaria para explicar La intención de Q era, aparentemente, preservar la proclamación del
que Mateo y Lucas pudieran ocasionalmente revisar su texto griego de Q men• saje de Jesús, mantenerlo vivo y por tanto válido; por eso consta
recurriendo a una versión aramea escrita, a la que ambos debe• rían haber predomi• nantemente de dichos del Señor, presentados a menudo con la
tenido acceso (iY deberían haber sido capaces de leer!), reduce casi a cero introducción "Yo les digo ... ". Eso explica también la abundancia de
la posibilidad de demostrar la existencia de un Q arameo", senten• ció John advertencias sobre un pronto juicio y fin del mundo. En este documento
Kloppenborg, uno de los connotados eruditos sobre el terna!'. se respira un clima de crisis; son frecuentes las polémicas contra "esta
generación", causante de sus sufrimientos. Dos temas
Es imposible determinar el origen de este documento, pero lo mínimo veterotestamentarios palpitan en Q: el del pro• fetismo y el de la
que podemos afirmar es que se escribió en una comunidad que sabiduría. Los cristianos son maltratados hoy como los profetas de
atesoraba el mensaje evangélico de Jesús de Nazaret, su predicación, más antaño (Le 6,22s; l l ,49ss; 13,34s). Jesús es visto fundamental• mente
que su Pasión o su glorificación, y por cierto su calidad divina. Sendos como el escatológico "Hijo del hombre", que es rechazado en vida pero
estudios detallados de Q han puesto al descubierto al menos tres estratos, que vendrá como juez universal.
lo que ha llevado a la conclusión que este documento es producto de un
proceso de enriqueci• miento y ampliación en su redacción (agregado de 3.2 El "Mateo-arameo"
logia, comentarios). La comunidad responsable era judeocristiana, y
mantenía una actitud conside- En su Historia Eclesiástica, Eusebio de Cesarea (+ 339) reportó que
el obispo Papías de H ierápolis había afirmado dos siglos antes que oyó
respectivos paralelos en Mt. Uno de los problemas es saber si Mt o Le decir a un tal Juan el Presbítero que "de todos los discípulos del Señor,
incluyó material de Q que el otro evangelista omitió (algo más que probable), sólo Mateo y Juan nos han dejado memorias escritas ... Mateo, que
por tanto estaría presente en solo uno de ellos. El estudio más detallado de cada primero había predi• cado a los hebreos, cuando estaba a punto de
una de las perícopas se debe a S. Schulz (Q. Die Spruchquelle der marchar hacia otros, entregó por escrito su evangelio en su lengua
Evangelisten, Zürich, materna" (3,24.6). Más precisamente, "Mateo puso en orden los dichos
1972).
(ta logia) en dialecto hebreo (' ebraidi
12
Como veremos cuando estudiemos su evangelio, Lucas era un helenista
cuya lengua materna era el griego; nada indica que dominara el hebreo o el
arameo. Por tanto, podemos asumir que Lucas al menos no habría traducido 14
Es costumbre citar los textos de Q con esa sigla y referida al texto de Le,
Q del arameo, sino más bien leído directamente en griego. pues éste, en general, ha preservado mejor el tenor del original -así Q 16, 17
13
Citado en J.M. Robinson et al, El Documento Q, 42. Baste como botón de remite a Le
muestra el hecho que sus referencias al Ar vienen de la LXX (griego), no 16, 17 y su paralelo en Mt 5, 18. Pero, para simplificarnos las cosas, he
del hebreo. optado por citar a Lucas, sobreentendiéndose que hay que tener presente el
paralelo de Mateo.
102 103
L A ET A P A E S C R IT A : D E L A PR ED IC A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S

L A C U E S T IÓ N SIN Ó P T IC
A
dia/éktói)" (3 ,39 .16). Esto lo aseveraron también Ireneo de Lyon 15
y
otros
3. La expresión 'ebraidi dialéktói puede entenderse como "en dialecto
Padres de la Iglesia, todos apoyándose en Papías.
he• breo" y también como "según la manera hebrea (judía) de exposición
(de algo)", o sea al estilo rabínico". De hecho, diálektos denotaba en
En base a esas afirmaciones se ha sostenido que el evangelio escrito más
primer lugar el arte de la retórica, el estilo, el discurso. Además, en la
antiguo habría sido éste, conocido como el "Mateo arameo" (el idioma que expresión de Papías la referencia a "hebreo" está sin artículo, lo que
se hablaba en Judea, ya que el hebreo había dejado de ser lengua hablada), sugiere que no se refería al idioma: el énfasis está en diálektos, no en
que fue escrito por el apóstol Mateo, y que posteriormente fue traducido al "hebreo" que más bien actuaría aquí de calificativo. Como sea, el hecho
griego. es que la expresión fue entendida más tarde en el sentido de idioma, no
de retórica 17•
Sin embargo, esas afirmaciones han sido cuestionadas seriamente y, de
hecho, no son admitidas como correctas por la mayoría de los exegetas, en Las afirmaciones de los Padres de la Iglesia, empezando por Ireneo de
base a las siguientes observaciones: Lyon, en términos de un "dialecto hebreo", se deben probablemente a
que pensaban que Papías se refería al "Evangelio de los Nazareos",
l. Eusebio de Cesarea se basaba en las tradiciones de Papías, de dos siglos que fue escrito probablemente en arameo y se asocíaba a Mateo.
antes, quien a su vez se basaba en una tradición, en lo que oyó decir
a Juan el Presbítero, no en haber visto el evangelio de Mateo en 4. Papías mencionó los cuatro evangelios canónicos, pero el
arameo. Eusebio asentó que Papías "había claramente escrito en el único· asigna• do a Mateo es aquel supuestamente escrito "en lengua
prefacio de su obra que él nunca fue un oyente ni un testigo hebrea" y com• puesto por logia del Señor. Hablaba de un único
presencial de los santos apóstoles" (H.E. 3,39.1; énfasis míos). Dice que evangelio asignado a Mateo, no de dos "Mt", uno en "hebreo" y otro en
su información la obtuvo de los discípulos de éstos. A modo de griego. Esto es impor• tante. Pues bien, el evangelio según Mateo que
acotación marginal, es conocido que no pocas de las afirmaciones de poseemos no es produc• to de una traducción griega de un supuesto
Eusebio sobre los evangelios no son correctas, p. ej. en 3,24.11 sobre original en "hebreo" (ara• meo) sino que fue escrito originalmente en
Juan. griego18 • Esto sugiere que Papías no conocía el evangelio según Mateo
que hemos heredado. Ya sea que Papías se equivocara, o que lo que
Eusebio reportó fuese erró• neo, el Mt al que se refería no es el que
2. En la cita de Papías se habla de logia (dichos, sentencias), plural
(ésos conocemos bajo ese nombre.
-autá (plural)- los interpretaba), no de un "evangelio", como lo hicieron
a continuación lreneo, Orígenes y Eusebio, entre otros. Estos logia "los 16
Cf U. Luz, Mt 1, 63.
puso en orden (sunetáxatoi", Podría haber estado pensando en el docu• 17
A continuación menciona Papías que "cada uno las traducía (hérménéusen)
mento Q, una colección de logia (vea abajo). No tiene por tanto sustento como mejor podía". El verbo griego herménéuein significa traducir en el
la afirmación común que Papías hablaba de un evangelio ( en forma narra• sentido de interpretar algo, explicarlo, no de traducción de un idioma a otro
(metherme• néuein) -que además no se haría "como (cada cual) mejor
tiva, como lo es Mt) y no de una colección o florilegio de sentencias de
podía (o era capaz, dynatos)". Marcos es llamado por Papías "el
Jesús. Si Papías se refería a un primer esbozo de Mt, "en lengua
herméneutés de Pedro" (H.E.
hebrea", no lo sabemos tampoco. En cualquier caso, Papías no estaría 3,39, 15).
hablando del Mt que hemos heredado sino de otra obra asignada a Mateo 1
H No se puede demostrar que Mt sea traducción de un original arameo porque
(vea más adelante lo dicho sobre el autor de Mt). no tenemos ese supuesto original. La única referencia es la de Papías, que
estamos tratando de comprender. Si de lenguas semíticas se trata, Mt podría
ser traduc• ción del siríaco o del árabe, por último escrito en griego por
15
Ireneo (+202) afirmó que "Mateo compuso también una escritura del alguien que no dominaba esa lengua -como algunos quechua-hablantes
evangelio entre los hebreos en su propia lengua" (Adv. haer. 3, 1.1 ). cuando se expresan en castellano-. Los semitismos que aparecen no prueban
nada en ese sentido (vea abajo).
104 105
L A C U E S T IÓ N S IN Ó PT IC
L A ETA P A E SC R IT A : D E L A PR ED IC A CI Ó N A L O S E V A N G E LI O S A

Semitismos (frases de sabor semítico, arameo), que son un argumento es calco de su vocabulario. Si Mt es producto de una traducción griega
clave para los defensores de la tesis de un Mt en arameo, se encuentran del arameo, ¿por qué se basó su autor en Me? Si Mt se escribió tal como
en todos los evangelios. Mt tiene tantos semitismos como los otros leemos de Papías. no usó a Me y no sería el evangelio que tenemos hoy21•
evangelios 19, con el agravante que ha omitido algunos vocablos y si Me es posterior y usó a Mt, ¿por qué habría omitido el Sermón del
hebreos de Me (abba de Me 5,41; Boanergés de Me 3, 17; rabbouni Monte, de Mt 5- 7, por ejemplo?
de Me 10,51 ). Los semitismos se explican igual que los anglicismos en el
habla castellana". Recordemos que en las comunidades se leía asiduamente Por otro lado, de haber sido el apóstol Mateo el autor de esta versión del
el AT y que la de Mateo estaba i m p r e g n a d a de preocupaciones propias evangelio, surgen preguntas tales como: ¿Por qué un testigo presencial
del judaísmo. El nuestro e s un evangelio escrito d e s d e el inicio basaría su obra en una escrita por alguien que no fue testigo (Me), en vez
íntegramente en griego, como se ha demostrado ampliamente. ¿Es que Papías de relatar testimonialmente su propia experiencia? ¿Habría vivido hasta la
ignoraba la existencia del evangelio que conocemos, a pesar de haber década del 80, sin que existiese rastro de él hasta esa fecha (¿ni tan
sido amplia• mente utilizado en la Iglesia? o, ¿quizás Papías se equivocó siquiera en Hechos, que se detiene ampliamente en Antioquía?)? Más
en cuanto al origen de este evangelio, o estaba mal informado?
aún, si el apóstol fue el autor, ¿por qué no aparece en alguna otra escena
aparte de aquella de la vocación?
5. Es notorio que Eusebio menciona a Mt después de Me. Sabemos que Me
fue escrito en griego hacia el año 70, y que el evangelio según Mateo se
El interés en afirmar la suposición de un original en arameo no es científi•
apoya fuertemente en aquel según Marcos. Esto indicaría que la obra de
co, corno se le suele presentar, sino ideológico o dogmático: "Si los sinópti•
Mateo ni fue la primera en escribirse ni fue una obra totalmente indepen•
cos están escritos en una lengua semítica (como lo son el hebreo y el ara•
diente ya que se apoya en Marcos. La obra de Mateo que poseemos fue
meo), significa que fueron redactados no mucho después de la muerte de
escrita después de la destrucción de Jerusalén (año 70)-por las múltiples
Jesús, cuando aún vivían los protagonistas; que son el testimonio de perso•
referencias que hace a ese evento- (vea más adelante, cuando hablemos
nas que estaban presentes cuando ocurrieron los hechos, que vieron y
de este evangelio).
oyeron, y no elaboraciones posteriores de anónimos transcriptores de tradi•
6. Mateo, en efecto, se apoyó masivamente en Me, que fue escrito e n grie• cienes?".
go. Todos menos unos 40 versículos de los 675 que constituyen Me se
encuentran en Mt, incluido e l relato (literal) d e la conversión de Leví/
Mateo. No sólo eso, sino que siguió el mismo orden y en muchas p a r t e s
21 La comunidad cristiana se dispersó pronto en Palestina y se estableció como
comunidades en otras regiones del Imperio romano. ¿Se escribiría un evangelio
19
Se han contabilizado 329 semitismos en Mt, 113 en Me y nada menos que 422 para un grupo reducido en lengua aramea, siendo además que desde temprano
en un evangelio tan griego como es Le (B. Rigaux, Pour une histoire de en la misma Judea no pocos miembros eran helénicos (cf. 1-lch 7), es decir que
Jésus. Témoignage de I 'évangile de Matthieu, París, 1967 [hay trad. castellana], hablaban más bien el griego? Recordemos que Pablo escribió todas sus cartas
36). en griego, y Marcos su evangelio en el mismo idioma.
20
No faltan quienes afirman que los semitismos se deben a que "los traductores 22
Revista de Comunión y Liberación, 30 Días en la Iglesia y en el mundo,
de lengua griega no conocían perfectamente el hebreo y el arameo. La suya ha n.53(1992), p.3, a propósito de una visceral defensa de Jean Carmignac, que se
sido una traducción al pie de la letra", por tanto los semitismos demuestran limitó a estudios sobre el Magnifica! y el Benedictus en Lucas (!), y sobre
que son traducciones de un original semítico (arameo o hebreo) (Comunión y semitismos sueltos, además del Padre Nuestro -todos ellos textos reconocidos
Liberación, De la tierra a las gentes. Los orígenes históricos del cristianismo, por su sabor semítico. Vea la rigurosa pero serena réplica a la postura de
Madrid 1998, Carmignac de otro erudi~o en lenguas semíticas y (éste si) exégeta, Pierre Grelot,
61, que sorprendentemente cita como ejemplo Hebr. 2, 9 y no un pasaje en su libro L 'origine des Evangiles, París, 1986, esp. cap. 2.
evangé•
lico!).
106
107
L A E T A PA ES C R IT A : D E L A PR E D IC A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S L A C U E ST IÓ N SIN Ó P T IC A

El interés por el idioma es inseparable de aquel por la fecha de literario-críticos, entre otros, que deben ser tomados en consideración y
composi• ción de los evangelios: de confirmarse que fueron escritos en puestos a dialogar entre sí.
arameo, se argumentaría, "se derrumbarían muchas ideas que hoy se
consideran segu• ras: ... la idea de que (los evangelios) serían el resultado
de una elaboración de las comunidades primitivas que duró 40 ó 50 años,
durante los cuales lo
'legendario' suplanta a la 'historia"?".

Como se ve, la hipótesis es simple: si el original fue en arameo, la


lengua de Jesús, entonces la fecha es temprana y tenemos mayor
certeza de la fidelidad histórica. Sin embargo, surgen serias preguntas:
¿por qué no hay testimonios en la tradición, otro que el de Papías en
relación a Mateo, sobre originales en arameo? ¿Acaso la antigüedad de un
documento (o el empleo del idioma de sus personajes) automáticamente
garantiza la fidelidad histó• rica de lo que se narra? Dada la rápida
expansión del cristianismo al mundo greco-hablante, ¿tendría sentido
escribir obras en un idioma desconocido por sus receptores, o sea en
arameo para quienes son de lengua griega?
¡Pablo mismo, un hebreo (Fil 3,5), escribió todas sus cartas en idioma
grie•
go24!

" lbidem.
24
No faltaron quienes, como J. Carrón P. y J.M. García Pércz, han afirmado
que
Pablo también escribió sus cartas en arameo, no en griego (Cuándofueron
escri• tos los Evangelios, Ed. Encuentro, 2001 ). En la misma línea estos
autores publi• caron luego otro libro en el que aseguran que, por estudios
filológicos. se demues• tra que el original de los evangelios fue el arameo y
que por lo tanto "no sólo no hay nada que se oponga a la historicidad de lo
narrado. sino muchos y claros argumentos en su favor": Los supuestos
relatos de ficción y leyendas en los Evangelios (Ed. Encuentro. 2004).
Aquí se oculta un problema de fondo sobre lingüística, además de un asunto
de presupuestos y, sobre todo. de visión de conjunto. El hecho de que una
narración (a diferencia de la poesía, como lo son los himnos en Lucas) se
pueda reproducir en otro idioma, inclusive con mayor belleza o precisión
literaria, no es garantía alguna de que haya sido escrita origi• nalmente en ese
otro idioma. i Es una simple petición de principio' La presencia de
semitismos, cosa que todos reconocemos. no lleva a fortiori a concluir que
toda la obra era en lengua semítica, no menos que el hecho de encontrar angl
icis• mos en una novela castellana significa que el original haya sido en
inglés. Un estudio lingüístico, filológico o afín, es solamente un aspecto a
considerar; que• dan los aspectos históricos, situacionales, teológicos, y
En resumen, si ha existido un evangelio de Mateo "en dialecto y la consecuente hipótesis de un Mateo-arameo carecen de credibilidad;
hebreo" no nos quedan rastros reconocibles y definitivamente no es es una conjetura sin fundamento; es "wishful thinking':"
aquel que po~ seemos en griego. Probablemente se pensó que el
evangelio según Mateo se escribió originalmente en arameo porque 25
El asunto de un evangelio en arameo tiene gran importancia para las personas
proviene (supuestamente) de un apóstol. tiene un fuerte sabor judío, se
que leen los evangelios como crónicas. no como "buena noticia" existencial, y
preocupa de temas de interés primor• dialmente entre judíos, e incluye por lo mismo atacan a la exégesis crítica (vea al respecto, E. Arens - M. Diaz
grandes bloques de "sentencias" que, en efecto, están ordenadas. El Matcos, El escándalo de la Palabra, Lima (CEP) 1997). Es la lectura
hecho es que, de no ser por la afirmación de Papías citada por Eusebio fundamcntalista. La misma cuestión surge en torno al minúsculo trozo de
de Cesarea, ¡no estaríamos especulando sobre la existencia de un posible papiro 7Q5. que creen que "prueba que Marcos fue escrito muy cercano a
"evangelio de Mateo en arameo"! Jesús. en los años 40,por lo tanto es históricamente confiable" (volveremos
sobre esto).
Una consideración más. Como hemos visto, los primeros cristianos La discusión sobre un supuesto evangelio original en arameo se dio en el
ámbito de habla francesa. Sus portavoces, .lean Carmignac y Claude
man• tuvieron viva durante varias décadas la expectativa de la pronta
Tresmontant (luego se sumaron Mariano Herranz y J.M. García Pércz),
venida del Señor (parusía): ¿para qué escribir un evangelio entonces? fueron apasionadamente respaldados por los grupos fundamentalistas, no así
Además, desde temprano la mayoría de convertidos al cristianismo por los exégetas. Eso ya es de por sí sintomático. Su tesis es simple: si es en
provenían de sectores y regiones de lengua griega, incluso en Jerusalén arameo es cercano a (o de) Jesús, por tanto históricamente fiable. La discusión
(cf. Hch 6): ¿escribiría Ma• teo para una minoría que conocía el arameo, la redujeron a una cuestión funda• mentalmente lingüística, sin consideración
marginando al grueso de la comunidad, que era de lengua griega? del género literario de la obra como tal, de la historia de la Iglesia naciente, ni
Aparte de Papías y todos los que se apoyan en él, no tenemos siquiera del problema sinóptico. Vea las demoledoras observaciones criticas
referencias de un Mateo-arameo. Por todo lo dicho, con contadas del exégeta y erudito en lenguas semíticas Pierre Grelot, l 'origine des
excepciones, los estudiosos concuerdan en que la afir• mación de Papías Evangiles. Paris 1986, que quedaron sin respuesta.

108 109
L A E TA PA E SC R IT A : D E L A P R E DI C A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S L A R E D A C C IO N D E L O S E V A N G E LI O S

4. La redacción de los evangelios cronológicos y topográficos, así como de las inconsistencias que apare•
cen>, y del hecho de que una misma perícopa es introducida de modo
Hemos visto que, para la composición de los evangelios, sus autores distin• to por diferentes evangelistas, según el contexto donde la sitúan.
contaron con material que les precedía: la tradición oral, Q y el Algunos pueden tener cierta extensión, como las introducciones a los
evangelio según Marcos para Mt y Le, además de posibles notas sueltas. anuncios de la Pasión en Me 9.30s y 10,32ss. La finalidad de estos lazos
No es posi• ble determinar si el material que se halla exclusivamente en Mt es simplemente literaria; la de darle continuidad a la narración, no la
(M) y en Le (L) (al menos parte de él) era escrito u oral. El hecho es que de reportar datos cronológicos o topográficos exactos sobre la vida de
lo que estaba a su disposición, fue susceptible de ser incluido en la Jesús. No extraña, pues, que con los "ladrillos" que tenían a su
composición de los evan• gelios. disposición, y siguiendo una determinada perspectiva unieran esas
unidades autónomas, y que cada evan• gelio muestre una construcción
Cada perícopa tiene un inicio y un fin que la delimitan claramente. Y particular, un itinerario, un desarrollo y una cronología distinta.
cada relato y una gran proporción de dichos, son fácilmente aislables
de sus contextos actuales sin con ello perder su inteligibilidad. Como ya Hasta hace algunas décadas, los evangelios fueron considerados
indiqué anteriormente, relatos y dichos existieron como unidades por muchos estudiosos como el producto de coleccionistas y
autónomas antes de ser unidas dentro de un contexto. Este hecho explica recopiladores que ensamblaron los distintos materiales con los que se
la repetición y la concatenación de dichos, las inconsecuencias, la compusieron los actua• les evangelios. Sin embargo, como se puede
inesperada introducción de una escena, y la integración de un dicho deducir de todo lo que hemos expuesto, y de lo que añadiremos a
dentro de un relato y el empleo del mismo dicho sin un contexto narrativo continuación, los evangelistas fueron auténticos redactores de sus
inmediato (por ejemplo, acerca del divorcio en Mt 5,32 y en 19,9). El obras. El papel que cumplieron no fue el de zurcidores, costureros de
hecho que un cierto número de relatos y dichos se encuentren en retazos o engarzadores de unidades pre-existen• tes, sino el de
contextos diferentes, es un indicio suplementario de su existencia como verdaderos compositores que utilizaron los materiales que estaban a su
unidades autónomas en la tradición oral. Estos fueron los materiales con alcance, modificándolos, dándoles la forma que cada uno de• seaba
los cuales se construyeron los evangelios, darles, añadiendo comentarios y resúmenes, y empleando un estilo
personal. Su tarea fue similar a la de Garcilazo de la Vega con respecto a
las tradiciones del lncanato en sus "Comentarios Reales", y de Ricardo
No obstante que los evangelios están compuestos en base a
Palma con las "Tradiciones Peruanas".
unidades autosuficientes, al leer cualquiera de ellos, se tiene la impresión
de estar ante un todo armónico y orgánico debido a la labor redaccional
Para la composición de su evangelio, cada redactor procedió:
del autor. Las diversas unidades fueron artificialmente unidas mediante
lazos a menudo vagos, especialmente en las introducciones a las
1) a seleccionar el material que era más pertinente a su propósito, de
pericopas; lazos de unión tales como "luego ... ", "y en la noche",
entre todo aquel que estaba a su disposición. Así lo indicó el
"llegando a ... ", "cierto día ... ". La artificialidad de estos lazos se
desprende de la falta de precisión sobre datos redactor del evangelio según Juan: "otras señales hizo Jesús ante sus
discípulos que no están escritas en este I ibro" (20,30; cf también
21,25). Esto explica por
El hecho de que una frase pueda retrotraerse al arameo no prueba que haya sido
Por ejemplo. en Le 9,51 se indica que Jesús "tornó la decisión irrevocable de ir
1
dicha por el personaje, y no acuñada más tarde en una comunidad de lengua 2(

aramea. El idioma no es prueba de que "los evangelios son (históricamente) hacia Jerusalén". Estando ya por Samaria (9.52). repentinamente lo encontramos
fiables", no menos que la película La Pasión, de Mel Gibson, que hace hablar condenando a las ciudades del norte del lago, en I O, l 3ss, como si estuviese allí.
arameo a los actores. i No es solo cuestión de idiomas, sino también de historia y Todavía no llegó a Jerusalén ( cf 17, 11) y lanza una condenación a la misma como
de marcos conceptuales de la época y la cultura bajo consideración! si estuviera allí, en l 3,34ss.

110 111
L A E TA P A E SC R IT A : D E L A PR E D IC A C IÓ N A L O S E VA N G E LI O S L A R E D A C C IO N D E L O S E V A N G E LI O S

qué cierto material fue de hecho omitido (o pudo serlo) como por ejemplo Todas estas observaciones son perfectamente comprensibles si enten•
la ausencia del relato de la Institución de la eucaristía en Jn. La demos a los escritores de los evangelios como verdaderos redactores, que
selección implica un propósito. tenían un propósito preciso, que respondían a situaciones concretas, que
estaban motivados por la preocupación de responder a las necesidades e
2) El material seleccionado fue ordenado según un esquema premeditado, inquietudes de su auditorio, y que se situaban en una perspectiva teológica
que esencialmente era el de la predicación, siguiendo las grandes etapas particular. En otras palabras, la selección, el ordenamiento y la adaptación
de la vida de Jesús en su misión salvífica. Así lo indicó expresamente el del material del que dispusieron, obedecían a una intención determinada. El
redactor del evangelio según Lucas al inicio de su obra: "me ha parecido autor quería comunicar algo, y para ello seleccionó lo que más convenía a su
también a mí. .. escribírtelo con orden, ... " (1,3). Dentro de la propósito, ordenándolo de la manera más adecuada para comunicarlo, y
estructura general, el orden de las perícopas y capítulos varía en los adaptándolo a las preocupaciones y necesidades de su auditorio.
cuatro textos. Frecuentemente agruparon materiales de contenido
semejante. Así, por ejemplo, Mateo dedicó el capítulo 18 al tema de la Al leer atentamente los evangelios, frecuentemente nos encontramos
vida de comunidad y agrupó las parábolas del Reino de los Cielos en el con añadiduras, glosas, aclaraciones e incongruencias. Este hecho apunta a
cap. 13; Lucas agrupó las parábolas de lo perdido en el cap. 15, y Marcos otro aspecto, a saber: que los evangelios son el producto de más de una sola
agrupó una serie de controversias entre Jesús y los fariseos en el texto y única redacción. La crítica literaria, mediante el estudio estilístico y gra•
que va de 2, 1 a 3,6. Su ordenamiento también entraña un propósito. matical del texto, es el método por el cual se determina lo que es residuo
de una primera redacción y lo que es producto de una probable redacción
3) El material fue adaptado por cada evangelista a su situación vital, pos• terior. El método de la critica redaccional complementa las
al auditorio al cual se dirigía, y según su propia perspectiva. El constataciones de la crítica literaria, con la descripción de la evolución de la
pronuncia• miento sobre el divorcio, por ejemplo, fue adaptado por obra y ofrece la explicación más probable de las razones operantes para los
Marcos a su auditorio que vivía bajo la ley romana (no la judía), cambios realiza• dos en ella.
donde también la mujer tenía derecho de divorciarse del marido:
"Aquel que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio La mano del último redactor es detectable a menudo por el hecho de que
respecto a ella; y si ella, repudiando a su marido se casa con otro, sus alteraciones o añadiduras ya sea quiebren la continuidad, o introduzcan
comete adulterio" ( 1 O, 1 Os; com• párese con las versiones de Le 16, 18 y Mt una tensión o anomalía en la perícopa bajo estudio. Así, por ejemplo, en Me
5,32; 19,9). Aquí hay que incluir las aclaraciones, traducciones de 12, 18, la inserción de la aclaración de que los saduceos "afirman que no hay
términos hebreos, y comentarios edito• riales. Lucas llamó al lugar resurrección", interrumpe la continuidad original: "Después vienen a él unos
donde Jesús fue crucificado "el lugar de la calavera" por el arameo saduceos y le preguntaban ... ". La introducción del v.21 en la perícopa de
"Gólgota" (23,33 ). Para identificar a José de Ari• matea, Marcos indicó Le
que era "miembro ilustre del Sanedrín, y también "esperaba el reino de 7, 18-23, no sólo interrumpe la continuidad entre la pregunta y la respuesta
Dios" (15,43). El material fue utilizado con cierta libertad: el autor era sobre el mesianismo de Jesús, sino que también es inconsecuente con la
un auténtico redactor. Relatos y dichos fueron acor• tados, extendidos, o respuesta: Jesús no había mencionado exorcismos como una de las "prue•
alterados por el redactor, es decir, adaptados. Eso se observa en la bas" de su mesianismo (vea v.22), pero el redactor final se propuso comple•
manera en que trataron los dichos, los cuales tenderían a sufrir menos tar la respuesta indicando que "en aquel momento curó ... de espíritus malig•
alteraciones. Así, por ejemplo, mientras que en Mt 10,39 leemos "El nos ... ". En Le 3 encontramos una extraña secuencia: primero Juan
que haya encontrado su vida la perderá, y el que haya perdido su vida a Bautista es encarcelado (v. l 8ss) y luego Jesús es bautizado (v.21 s). El
causa de mí la encontrará", en 16,25 el mismo dicho lee "Quien quiera redactor final, queriendo descartar toda impresión de que el Bautista fue en
salvar su vida la perderá, mas quien pierda su vida a causa de mí la algún aspecto superior a Jesús, antepuso la perícopa sobre el
encontrará". encarcelamiento de Juan, y eliminó el nombre del Bautista en el relato
del bautismo de Jesús (cf. Le

112 113
L A E TA PA E SC R IT A : D E L A PR E D IC A C' IO N A L O S E V A N G E LI O S EL CONTENIDO ESTRUCTURAL DE LOS EVANGELIOS

16, 16). La misma razón explica la inserción de las referencias al Bautista en 27


Vea más adelante, y La Biblia sin mitos,
Jn pár.11.
1,6-8 y 1, 15, que interrumpen la secuencia del prólogo del evangelio. El capí•
tulo 21 del evangelio según Juan ha sido introducido por el redactor final,
como se deduce de la conclusión al evangelio que se halla en 20,30s. Por
cierto, algunas (¡no todasl) añadiduras pueden haber sido originalmente
anotaciones que se hicieron al margen (o entre líneas) del texto y que, al
producirse nuevas copias, fueron incorporadas en el texto como si desde
siempre hubiesen sido parte de él. No poseemos los originales, tan sólo
copias".

¿Por qué ha habido más de una redacción? Varias explicaciones son posi•
bles: deseo de corregir, de aclarar algo oscuro o ambiguo, de completar
la obra, etc. El denominador común ha sido el deseo de "poner al día" la
obra, respondiendo a nuevas inquietudes, cambios de circunstancias,
puntos de vista y concepciones más matizados. Este hecho es un indicio
más de que, para la Iglesia primitiva, el Señor era alguien siempre vivo, que
habla aquí Y ahora. Pero --se podrá objetar-, ¿por qué no ha seguido ese
proceso de "puesta al día"? A eso responderemos más adelante. cuando
hablemos de la normatividad de los evangelios. 43216

Una última acotación antes de pasar al contenido de cada evangelio. Contrario


a la opinión de algunos círculos conservadores, los evangelios fueron
escritos todos originalmente en lengua griega. La hipótesis de un
evangelio escrito en arameo, asociada al de Mateo, la hemos discutido más
arriba en éste capítulo, y la retomaremos cuando estudiemos este evangelio.
Sobre las fechas de composición, volveremos con mayor detenimiento más
adelante.

5. El contenido estructural de los


evangelios

Mientras que la literatura rabínica judía está constituida predominante•


mente por colecciones de pronunciamientos y sabios refranes, y las biografías
grecorromanas de la época daban poca importancia a los discursos, los
evangelios s o n narraciones d e n t r o de las cuales los diálogos, los discursos y el
relato m i s m o s e apoyan m u t u a m e n t e . Si bien las palabras d e l Señor
ocupan un lugar importante, es el marco narrativo lo que las sostiene e significación =el dato y su relevancia-. El género evangelio no se conoce
ilustra su sentido. aparte del NT (nos detendremos en el tema más adelante).

La genialidad de Marcos es la de haber creado el género evangelio, en el La labor de Marcos fue la de redactar, más que la de juntar tradiciones y
que predomina la narración, no las palabras de Jesús, culminando en el unirlas para luego unirlas. Más bien integró aquellas que llegaron a su cono•
amplio relato de la Pasión. Poco después Mateo y Lucas siguieron sus hue• cimiento organizándolas y modelando un relato confesional (kerigmático).
llas ampliando sus relatos con los de la Natividad y las apariciones del Hizo de las tradiciones sueltas una unidad, con una estructura biográfica, de
Resucitado, en vez de utilizar otras formas literarias, como por ejemplo la del tal modo que resulta una grandiosa interpretación del acontecimiento-Jesu•
evangelio apócrifo según Tomás, que es una concatenación de sentencias cristo, en la que relucen Su humanidad y Su divinidad. Es cristología narra•
de Jesús. Incluso Jn, con la enorme cantidad de discursos que contiene, lo tiva. Como él mismo dice en su obra, el Jesús que presenta es el Cristo, el Hijo
enmarcó todo dentro de una estructura narrativa. de Dios(l,1; 8,29; 15,39).

Lo característico del evangelio escrito por Marcos es la.forma externa de Para lograr este efecto, juntó y ordenó las tradiciones DE Jesús y aque•
biografía, pero con un contenido kerigmático. El contenido (Jesús y sumen• llas ACERCA de él, de tal modo que se integraran en un todo, en un vasto
saje) es interpretado (ya antes lo fueron las tradiciones que empleó), no relato de "la vida pública (o ministerial) de Jesucristo". La razón por la que
desde otros hechos, sino desde la perspectiva de la fe. El evangelio es integró las tradiciones en un esquema "biográfico" se encuentra en la situa•
confesión de.fe narrada. Este género literario es una conjunción de lo bio• ción vital de su comunidad. Marcos fue el primero que se detuvo en la
gráfico y lo teológico, en la que sale a relucir la identidad de Jesucristo y su cuestión acuciante de la identidad propiamente cristiana: quién es Jesús,
cuál fue su misión y su significación para el hombre, y qué significa y com-

114 115
L A E T A P A E S C R IT A : D E L A P R ED IC A CI Ó N A L O S E VA N G E LI O S E L C O N T E N IOO E S T R U C T U R A L D E LO S E VA N G E LI O S

porta ser su discípulo. El Jesús que presenta está en continuidad con el AT La narración es vivencia], dinámica, por su propia naturaleza invita a
pero a la vez contrasta con él. identificarse con lo narrado (piense en el cine o las novelas), y permite actua•
lizar lo que se narra; ¡trata de algo existencial! Las crónicas y los reportajes,
La importancia y el acierto de Marcos se observa ya en el simple hecho de en cambio, son distantes y fríos, limitándose a presentar los hechos ocurri•
que Mateo y Lucas lo utilizaron y siguieron su esquema, si bien adaptándolo dos; los pronunciamientos y tratados (teológicos, filosóficos u otros) son
y modificándolo según sus perspectivas. abstractos y se dirigen al intelecto. La narración por el contrario es marcada•
mente subjetiva, en tanto que el reportaje busca la objetividad. El
La pregunta que viene a la mente es, ¿por qué escogieron los evangelis• reportaje se limita a un recuento de los datos y hechos, mientras que la
tas la forma narrativa, pudiendo haber elegido cualquier otra? Por un narración destaca la significación de lo relatado, en la cual entra en juego
lado, el origen inmediato de los evangelios se halla en la predicación oral, la aprecia• ción y perspectiva del narrador, su vivencia personal, y lo que
que era narrativa, a la que se añadieron material catequético e instrucciones le significa
para la vida cristiana. El contenido de los evangelios, como antes el del -por eso lo narra y, al hacerlo, comparte-.
kerigma y la predicación, es el acontecimiento-Jesucristo y su significación
e implicacio• nes, que desde la Pascua quedó claro era inseparable del Si la tradición se hubiera limitado a reportar la Pasión, por ejemplo, hubie•
acontecimiento total, es decir de la vida y Resurrección de Jesús. ra sido breve, fría; circunscrita al pasado, a los hechos crudos. Pero, tal como
la leemos en los evangelios, la Pasión está narrada, no reportada: destaca la
Los dichos y discursos no eran más que explicaciones de lo que, en otro significación de dicho acontecimiento, y lo hace mediante la inclusión de
lenguaje, comunicaba la praxis y la vida misma de Jesús de Nazaret. Por otro elementos legendarios, de diálogos, de textos del AT que relacionan el acon•
lado, los evangelios son testimonios de fe, no compendios de doctrinas o tecimiento con la voluntad salvífica de Dios, entre otros. Después de todo, la
tratados de teología, pues la fe es la experiencia de un acontecimiento Pasión, como todo el evangelio, es narrada a la luz de su comprensión
que se vive; no es una idea o un concepto, ni simplemente el asentimiento a partir de lafe que suscitó la Resurrección, es decir, ha sido interpretada y
inte• lectual a un conjunto de ideas o doctrinas. lo que se destacó fue su significación salvífica28.

Ahora bien, toda experiencia se comunica espontáneamente en forma Los evangelios contienen dichos y discursos del Señor, entretejidos
narrativa, pues sólo ésta permite re-vivirla. Mediante el relato de "la vida de con relatos sobre su actividad misionera, ocupando el lugar predominante
Jesús", los evangelistas testimoniaban lo que significaba en su tiempo entre éstos la Pasión y la Resurrección. Concretamente, en los evangelios
vi• vir como discípulo de Jesús: "hagan esto en conmemoración mía". La hallamos:
vida y las enseñanzas de Jesús narradas en los evangelios servían a la
cateque• sis como paradigmas o modelos para los tiempos del evangelista. DICHOS (logia):
Por eso presentan a un Jesús "actualizado", tal como le "sentían", - De corte profético, que exhortan a la conversión: "Se ha cumplido el
presente, ha• blando y actuando entre ellos, guiándolos como un Maestro tiempo y está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en elevan•
siempre cerca• no. Se trataba del acontecimiento-Jesucristo HOY; del gelio" (Me 1, 15).
Jesús de ayer, sí, pero actualizado y anclado en el HOY, cuyas llamadas, - Apocalípticos, que anuncian un acontecimiento futuro en
exhortaciones y ejemplos mantienen aún el día de hoy plena vigencia. Y lenguaje simbólico, sobre el fin de Jerusalén (Me 13,5-27).
eso sólo lo podían
compartir en forma narrativa, no en forma de reportaje o como un conjunto 2
K El texto bíblico "se presenta como el producto de un largo proceso de re
de doctrinas. interpre• tación de los acontecimientos fundadores en relación con la vida de las
comunida• des de los creyentes .... los acontecimientos relatados en la Biblia son
aconteci• mientos interpretados" (/BI ll.A.2).

116 l 17
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS EL CONTENIDO ESTRUCTURAL DE LOS EVANGELIOS

De corte sapiencial: "al que tenga se le dará, y al que no tenga, aun sionalmente algunos personajes son caracterizados, y ello siempre en
lo que tenga se le quitará" (Me 4,25). función de su relación con Jesús. Es el caso de Judas Jscariote, por
Sobre la persona de Jesús: "No he venido a llamar a los justos, sino ejemplo: es "el que luego lo entregó" (Me 3, 19).
a
los pecadores" (Me 2, 17). 3. Las perícopas fueron compuestas pensando en el auditorio del evange•
De corte jurídico-legal: "El sábado se ha hecho para el hombre, y no
lista, no en el que Jesús tuvo ante sí. No es extraño, pues, el frecuente
el
empleo del presente verbal (en lugar del pretérito), la caracterización de
hombre para el sábado" (Me 2,27).
actitudes frente a Jesús, el poco interés en detalles de índole histórico•
Parábolas y comparaciones diversas. cronístico, y el que los diálogos e instrucciones siempre tengan actuali•
Cada una de estas formas de dichos tiene un propósito específico
dad ( en primer lugar para el auditorio del evangelista). Un ejemplo
que
la caracteriza. Los discursos están compuestos de una o más de estas claro es la perícopa sobre las tres personas anónimas que,
separadamente, se ofrecieron a seguir a Jesús dondequiera que fuese, en
formas de dichos.
Le 9,57-62: es un simple intercambio, que culmina en cada caso con
una sentencia de Je• sús, sin que se nos diga si el individuo en
RELATOS, pueden clasificarse en:
cuestión se sometió a la exigencia que Él le formulara. ¿Por qué?¡ Es el
- Relatos de milagros.
lector quien, interpelado, debe responder a la invitación hecha por
- Relatos paradigmáticos o anecdóticos, con una intención
pedagógi- Jesús!
ca para el lector, por ejemplo aquellos sobre los verdaderos
parientes de Jesús (Me 3,31-35). 4. Una lectura atenta, especialmente teniendo en cuenta los paralelos si•
- Controversias o polémicas (Me 2, 1-3,6). nópticos (cuando los hay), muestra que no hay elementos superfluos:
- Discusiones sobre la autoridad de Jesús (Me 11,27-33). cada elemento tiene su razón de ser, dentro de la perspectiva del evange•
"leyendas", como la entrada de Jesús en Jerusalén en forma lista. Por eso los incluyó; no para satisfacer la curiosidad del lector.
triunfal.
A modo de síntesis, observemos atentamente el ya mencionado relato de
No olvidemos que, si bien Jesús pudo haber vivido lo que se narra, no fue la cena de Jesús con los publicanos y pecadores, en Mt 9, 1O-13:
él, sino la tradición la que compuso el relato en sí. La "crítica de las formas"
es la que ha estudiado y clasificado todo el material de los evangelios, (JO) Y sucedió que, estando él a la mesa en la casa, he aquí que
29
en base a su género literario y a la situación vital que le dio origen . muchos publicanos y pecadores habiendo ido, estaban a la mesa con
Jesús y sus discípulos. (11) Y viéndolo losfariseos, decían a sus
Una lectura atenta de los evangelios conduce a la conclusión que, prác• discípulos: "¿Porqué con los publicanos y pecadores come su
ticamente, todas las perícopas tienen los siguientes rasgos: maestro?".
(l 2) Pero él oyéndolo, dijo: "No tienen necesidad de médico los que
l. Todo relato converge siempre en un dicho (y/o gesto) clave de Jesús, están sanos, sino los que están mal. (l 3) Yendo, aprendan qué es:
generalmente situado al final de la perícopa. Incluso algunos relatos Misericordia quiero y no sacrificio. Pues no vine a llamar ajustas, sino
fue• ron elaborados en términos de un dicho, al cual ilustran, como es el a pecadores".
caso, por ejemplo, de la perícopa sobre la cena de Jesús con los
publicanos y pecadores, en Me 2, 15-17. La perícopa consta de dos partes: una narrativa (v. l 0-11) y otra discursi•
va (v.12-13). La ambigüedad en la mención de "la casa" (¿de quién?,
2. El centro focal es siempre la persona de Jesús. Otros personajes aparecen ¿de Jesús o de Mateo?) indica que la perícopa es una unidad autónoma.
y desaparecen caprichosamente; su función es instrumental. Sólo oca- En algunas traducciones se ha querido obviar esta ambigüedad añadiendo
"de éste" o incluso "de Mateo".
29
Cf. R. Bultmann, Historia de la tradición sinóptica, Salamanca, 2000.
118 119
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LAS FORMAS LITERARIAS Y SU SITUACIÓN VITAL
El desarrollo abrupto e incluso ilógico del relato muestra que se trata fue compuesto para ilustrarlos y darles sentido. La palabra autorizada del
de una tradición ACERCA de Jesús, no DE Jesús, es decir, que es una Señor zanja un problema existente en la comunidad de Mateo.
"crea• ción" posterior a Jesús, como se observa en:
La situación vital a la que responde la pencopa es propia de la comuni•
a) la repetición en el v. JO: "estando él a la mesa.. :·, "estaban a la mesa dad de Mateo: los judíos (representados por "los fariseos") plantean la
con Jesús ... "; igualmente la repetición de la mención de "publicanos y
objeción que, según la Ley de Moisés, los ju deo-cristianos (representados
peca• dores";
por "los discípulos") no deberían aceptar "en la mesa" ( celebración comuni•
b) "los fariseos" aparecen inesperadamente en la escena: ¿cómo sabían que taria) a los gentil-cristianos (representados por los "publicanos y pecado•
Jesús estaba allí? y, ¿quién los invitó y cómo entraron en la pequeña res"). Fue con los objetores judíos (¿incluso algunos judeo-cristianos?) en
casa? Dice que eran "los fariseos", como si ya fuesen conocidos. mente por lo que Mateo citó a Oseas, mientras que para el auditorio gentil•
c) Los fariseos se dirigen a los discípulos y no a Jesús. Su objeción no es cristiano utilizó el conocido proverbio griego del médico. El dicho final(!) es
secreta, pues Jesús los oye: ¿por qué no se dirigieron directamente a Él la palabra definitiva del Maestro (note que aquí ya no se habla de "publica•
(como en Me y Le)? Nótese el empleo del imperfecto "decían", que en nos", tan sólo de "pecadores"): su misión fue llamar al reino de Dios a los
griego denota que se hacía con insistencia o frecuencia. "pecadores", invitarlos a la "mesa" con él, y sus discípulos deben hacer otro
d) Sorprendentemente es Jesús, y no los discípulos, quien responde a la tanto, especialmente en la Eucaristía (vea I Cor 11, 17-34).
objeción. La razón para poner la respuesta en labios de Jesús es obvia:
él es el Maestro y Señor, y su respuesta es la voz autorizada para todos A modo de resumen de todo lo dicho hasta aquí, podemos afirmar que los
los presentes. evangelios contienen una variedad de formas literarias, entre lo narrativo y
lo discursivo, que están en función de la comunicación del acontecimiento•
Los tres dichos que constituyen la respuesta de Jesús, han sido concate• Jesucristo y su significación salvífica para el hombre. El corazón de los
nados. De éstos, el primero y el tercero están directamente relacionados evangelios es la persona de Jesucristo vivo y presente, exhortando y guian•
("los que están mal", es decir los pecadores; "los que están sanos", es decir do, aquí y ahora, ayer y hoy.
los justos). El segundo logion es una cita de Oseas (6,6) que ha sido
forzada en el contexto. Mateo es el único en citar a Oseas: se repite en Mt
12, 7. En la versión del mismo episodio en Me 2, 17 se encuentra 6. Las formas literarias y su situación vital
solamente el último dicho.
Hemos hablado de la "situación vital" (el contexto inmediato en la vida
El breve análisis de la perícopa muestra que: concreta). Es momento de detenernos a considerar su estrecha relación con
la comunicación lingüística.
El relato ha sido compuesto para ilustrar el pronunciamiento final de
Jesús. El hombre responde a determinadas situaciones o circunstancias; a
- Los fariseos y los discípulos son figuras representativas, medios litera• me• nudo lo hace comunicándose con otra persona. La manera o "forma" en
rios, que permiten situar en un contexto las palabras de que se expresa obedece a la situación a la que responde. La liturgia, por
Jesús. ejemplo, da origen a himnos, que son una forma literaria. Pero, antes de
Mateo tenía en mente a su comunidad y no al supuesto auditorio de proseguir,
Jesús: la objeción se dirige a los discípulos, representativos de la comu• ¿qué es precisamente una "forma literaria"?
nidad cristiana, y el que responde es el Señor.
- Los dichos tuvieron existencia independiente del relato, y son éstos La forma de una silla, de un gesto, o de una celebración, está determinada
los
por su funcionalidad, es decir, por el hecho de responder a una necesidad.
que ocupan el centro, y de ellos, el último es el más importante. El
relato
120 121
L A S F O R M A S LI T E R A R IA S Y S U S IT U A C IÓ N V
L A E TA P ,\ E S C R IT A : D E L A P R E D I(' A C IO N A L O S E V ,\ N G E ITA L
LI O S

mos ante nosotros por la manera en que se inicia y concluye. Lo que comien•
En literatura, una forma lingüística es más que una simple estructura externa
za con "Había una vez" y termina por"y vivieron muy felices", es un cuento.
de palabras. Una determinada forma literaria ("literaria" porque se estudia en
su presentación escrita) responde a la pregunta: ¿cómo expresar adecuada•
mente "x" (el propósito, lo que quiero decir)? A modo de definición, Las formas literarias son medios de comunicación, adecuados al propó•
podría decirse que una forma literaria es una unidad de expresión con sito del emisor. No se inventan repentinamente, sino que nacen de necesi•
sentido pro• pio, que se distingue por la modalidad particular de formular dades de comunicación efectiva, dentro de una cultura y una situación
su contenido con miras a un propósito particular. La forma literaria puede determinadas, dentro de las cuales una forma es más comprensible que otra.
ser extensa (u~ relato) o corta (un refrán). Es un mini-género literario. Se hace evidente, entonces, la ineludible necesidad de estar familiarizados
con el mundo cultural y con las diversas situaciones vitales de los evange•
Todos conocemos y empleamos muchas formas literarias: cartas. recetas, lios y de toda la Biblia, ya que las formas que los escritores emplearon están
chistes, anuncios, proverbios. Cada una de ellas tiene una estructura seme• marcadas por éstas. Muchas de las formas literarias que hallamos en los
jante que la distingue; toda carta se escribe básicamente de la misma.forma, evangelios nos son extrañas, pues corresponden a aquellas que eran típi•
por eso se la reconoce como carta. Pero cada una se distingue a su vez por su cas en aquellas culturas. Sin embargo, hay un peligro que es necesario
contenido y su propósito; así, tenemos cartas familiares y cartas comercia• advertir. Ciertas formas literarias en la Biblia pueden asemejarse a las que
les, recetas de cocina y recetas médicas. Las formas literarias son bastante empleamos hoy, y sin embargo no ser más que apariencia, pues su fin puede
fijas y estables dentro de un mismo contexto cultural, puesto que responden ser diferente.
de la manera más adecuada que se conoce a una misma necesidad de comu•
nicación. ¿Qué otra manera conocemos de participar un matrimonio, por Después de haber determinado la forma literaria que se está consideran•
ejemplo, si no es dando los nombres de los contrayentes, y el lugar y la fecha do, mediante la observación de su estructura y su lenguaje, es necesario
de la ceremonia? Un parte matrimonial nace de una situación vital concreta preguntarse por el propósito del escritor: ¿se propone exhortar, informar,
de celebración, y tiene por finalidad invitar a participar en la alegría del convencer, confrontar, advertir, etc.? Si sabemos que un refrán, a pesar de su
acontecimiento que anuncia -y no simplemente de informar-. Cuando se forma afirmativa, no se debe tomar al pie de la letra, sino como una invitación
conoce una forma literaria determinada, es posible identificar la situación a actuar sabiamente, otro tanto debe hacerse en el caso de una serie de
vital de la cual procede y el propósito de la misma. El estudio de las formas afirmaciones de los evangelios. Y así, como, por ejemplo, "Mafalda" tiene la
literarias existentes en la Biblia ha sido la labor y el aporte de la "crítica de forma de una tira cómica pero se propone invitar a la reflexión, así también
formas", que se intensificó en la primera mitad del siglo XX. tenemos que estar atentos a frases tales como "si tu ojo derecho es para ti
ocasión de escándalo, sácatelo y arrójalo de ti" (Mt 18,9), cuya estructura
Si queremos comprender bien un texto bíblico, es necesario determinar la externa es la de una sentencia legislativa, pero su intención profunda es la de
forma literaria que empicó el escritor, pues él se expresaba (al igual que exhortar a tomar en serio la necesidad de evitar el escándalo a todo precio;
nosotros) por medio de ella. Para un primer intento de determinación de una por tanto no debe ser tomada literalmente, pues ésa no es la intención del
forma literaria, es necesario observar atentamente su estructura y su lengua• autor, como se desprende de su contexto literario". Por eso, se puede con•
je, que es lo que la distingue de tantas otras formas. Así, por ejemplo. "el que cluir con la advertencia antes mencionada, que la estructura y el lenguaje
despida a su mujer, que le dé un certificado de divorcio" (Mt 5,31 ), tiene una empleados no siempre son indicativos infalibles de la intención del autor.
estructura jurídica, bimembre (situación-obligación), y emplea un lenguaje
típicamente legal, que permite determinar su origen y su propósito, en este 311
La forma es la misma que aquella citada antes sobre el divorcio! Esto, que
caso la paz y la armonía entre las partes. Pensemos en la estructura y el es fundamental, invita a reflexionar seriamente sobre el sentido y propósito
lenguaje de una carta familiar, y bien podremos anticipar su propósito gene• de aquélla: ¿era legislar y al pie de la letra? Vea al respecto G. Lohfink,
ral. A menudo es posible adivinar anticipadamente qué forma literaria tene- Ahora entiendo la Biblia, Madrid, 1977, esp. 201-216.

122 123
L A E T A P A E S C R IT A : D E LA PR E D IC A CI Ó N A LO S E V A N G E LI O S L A S FO R M A S LI T E RA R IA S Y S U S IT U A C IÓ N V IT A L

Lamentablemente, con frecuencia se olvida o ignora esto y ¿por qué se relata esto?, y ¿por qué se describe de esta forma y de esta
proyectamos nuestra mentalidad en el evangelio, cayendo en el manera? Las respuestas a estas y similares preguntas conducen a determi•
literalismo. nar la situación vital del texto en cuestión, y dan a conocer la intención
última del autor, la que él tenía en mente -y no la que suponemos o le
Hemos indicado que las formas literarias están estrechamente relaciona• proyectarnos-
das a las situaciones vitales de las cuales proceden. Las formas literarias .
responden a situaciones concretas, con fines de comunicación. Podríamos
decir que ése es su contexto espiritual: situaciones vitales concretas que La manera de expresarse obviamente refleja la esfera histórico-cultural en
determinaron el empleo de una específica forma literaria, así como la preser• la que se sitúa el autor, de la cual procede. Cambios culturales,
vación y la eventual modificación de las tradiciones, como en el caso de los momentos históricos (políticos, sociales, económicos, etc.) nuevos, tienen
evangelios. Ello explica por qué se preservó lo que se preservó (así como por como efecto un cambio en las maneras de expresarse, en el lenguaje
qué no se salvaguardó lo demás). y por qué se puso por escrito lo que se empleado, e incluso en las formas literarias adoptadas. Bajo nuevas
escribió. Evidentemente, entre la situación vital y el propósito del autor. hay circunstancias, la misma forma literaria tiende a cambiar de función (de
una relación estrecha en cuanto a la forma literaria se refiere: finalidad). Las parábolas de Jesús, por ejemplo, tal como él las utilizó,
revelan su condicionamiento pa• lestino y su contexto de predicación, y
revelan que su finalidad era la de
Situación vital - - - - ➔ Forma literaria - - - - ➔ interpelar y llamar a la conversión a los que Je escuchaban. En la
propósito tradición
¿Qué ocasiona ¿Cómo dice? ¿qué evangélica, algunas de estas mismas parábolas fueron empleadas con otro
dice? fin: ya sea en la catequesis, para ilustrar la necesidad de estar abiertos a la
la comunicación? palabra de Dios predicada por Jesús (por ejemplo, la parábola del sembrador,
(causa) (medio) (finalidad) Me 4, l 3ss), o en las instrucciones, para ilustrar la conducta propiamente
cristiana (por ejemplo, la del buen samaritano, Le 10,29ss).

La situación vital da origen a la forma en cuestión, y el autor responde En los parágrafos anteriores, al hablar del contenido estructural de los
a la necesidad que brota de su situación vital mediante la forma literaria que evangelios, hice mención de una serie de formas literarias, entre ellas los
emplea. Por la función misma del lenguaje, existe una estrecha relación entre dichos y relatos. Los dichos del Seflor sirvieron para una multitud de propó•
lo que se "dice y lo que se vive". Por eso, toda forma literaria ( sitos en la Iglesia, razón por la cual fueron preservados. Varían precisamente
especialmente la manera en que se expresa el tema) lleva impresa la huella de en razón de la diversidad de situaciones vitales a las que respondían. Tal
la situación de la que surgió (a la que responde). El descubrimiento de la como se hallan en los evangelios, tuvieron una situación vital inmediata en
situación vital concreta que dio origen al empleo de una forma determinada la Iglesia: la predicación, la catequesis, las instrucciones, las polémicas. Eran
de comunica• ción, es una etapa complementaria en la búsqueda de la palabras del Señor que hablaba con autoridad en un aquí y ahora concretos,
intención del autor. Una misma forma literaria, pero proveniente de dos no simplemente recuerdos del pasado.
situaciones vitales dife• rentes, no expresará una idéntica intención
profunda. Cuando no se toma en cuenta la situación vital, se corre el riesgo Los relatos, en la forma en que los encontramos en los evangelios, tam•
de caer en errores de interpreta• ción. La confesión de Juan Bautista, "yo no bién respondían a situaciones vitales concretas de la Iglesia, de las comuni•
soy el Cristo" (Jn 1,20; 1, 19-36), en un contexto de catequesis tendría por dades de Mateo, de Marcos, de Lucas y de Juan. Sirvieron a la reflexión
finalidad hacer resaltar la figura de Jesú.. Sin embargo, en un contexto sobre la persona e identidad de Jesús, y su relevancia, particularmente en
polémico, como es el caso aquí, la misma confesión tenía por finalidad situaciones de predicación y de catequesis. Los relatos paradigmáticos, las
refutar la pretensión de los seguidores del Bautista sobre el mesianismo de controversias y disputas, provienen de una situación didáctica: son
éste. Puesto que toda forma literaria emplea• instruc•
da es ocasionada por una situación vital concreta, es necesario preguntarse ciones para la vida y el testimonio cristianos. En síntesis, la situación
vital
124 125
f' R O PÓ S ITO Y N Af U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S
L A E TA PA E S C R IT A : D E L A PR E D IC A C IÓ N A L O S E VA N G E
LI O S

preguntaremos si los evangelios son biografías en el sentido moderno, afín


del contenido de los evangelios se halla en la vida de la Iglesia misma. de la
a crónicas. Recordemos que el género literario responde a una necesidad
comunidad donde se compuso el evangelio a diferencia de la situación de la
comunicativa, y está relacionado al propósito del emisor.
predicación y actuación de Jesús de Nazaret. Incluso la manera en que cada
evangelista estructuró su obra, sus acentos y énfasis, respondían a situa•
Cuando afirmamos que son biografías. lo hacemos pensando en lo que
ciones vitales determinadas, Así, Mateo agrupó material temáticamente por•
nosotros consideramos como tal, en nuestra definición de biografía, que no
que respondía a la necesidad didáctica de su comunidad. y Juan subrayó la
corresponde exactamente a la de antaño, por nuestras exigencias de veraci•
primacía del amor fraterno porque no se vivía ese amor en su comunidad
dad verificable". Para apreciar y juzgar correctamente una obra de otros
(nadie hace hincapié en lo innecesario).
tiempos tenemos que hacerlo en primer lugar desde su propio mundo, no
desde el nuestro. y para ello la mejor manera es la de comparar la obra con
En resumen, para comprender el propósito del evangelista en tal o cual
biografías de aquellos tiempos.
pasaje, es necesario tener presente la forma literaria de la que se valió y la
situación vital concreta que lo motivaba, y a la cual respondía. Quien desee
Los cuatro evangelios se escribieron en ambientes grecorromanos, en
profundizar sobre esta materia, cuenta con la excelente obra de G. Lohfink.
lengua griega, y para comunidades inmersas en la cultura helénica. Sus po•
Ahora entiendo la Biblia (Ed. Paulinas).
sibles referencias literarias eran básicamente dos: los géneros propios del
mundo helénico y aquellos de la Biblia, con la que estaban más familiariza•
7. Propósito y naturaleza de los dos los miembros de origen judío, pues ésta era su sagrada Escritura y la
leían con frecuencia. Por tanto sus lectores los encuadrarían dentro de algu•
Evangelios no de los géneros literarios que les eran familiares. Veámoslos de cerca.

Para comprender y valorar correctamente una obra, es necesario tener En su introducción a la biografía que escribió sobre Alejandro Magno, el
presente la intención o propósito de su autor. Si sabemos que el
renombrado historiador griego Plutarco ( + 125 d.C.) advirtió al lector en
propósito de una determinada obra es entretener, no la leeremos como
sus Vidas Paralelas: "No estoy escribiendo una obra de historia, sino
leemos un libro de historia, ni esperamos que la posible información que
unas biografías ... a menudo una anécdota, una frase, una broma, revelan
contenga sea nece• sariamente verídica. En base a todas las observaciones
el ca• rácter de un individuo más que lo que puedan hacerlo grandes
que hemos venido haciendo acerca de los evangelios, es posible tener una
batallas ... ha de concedérseme adentrarme más prolijamente en aquellos
primera idea del propósito de sus autores.
hechos o aspec• tos de cada uno en los que se revela su ánimo", y por tanto
el lector no debe esperar encontrar un relato completo ni preciso de la
7.1
vida y acciones de Alejandro Magno ( Vita A/ex. 1 ). Y es que antaño se
¿Biografías?
escribía la biografía de alguien cuando se quería presentarlo como modelo a
imitar, a diferencia de la historia que se dedicaba a presentar los hechos en
Es común pensar que los evangelios son presentaciones de "la vida de
forma precisa y fiel. La biografía tiene un fin parenético, de servir de
Jesús", en el sentido de ser biografías, tal como entendemos esta enseñanza o modelo ético, según "la verdad" ética, no la histórica como
palabra hoy. Ésta es, de hecho, la impresión primera que se tiene cuando tal". En cuanto a ésta, Dionisia
se leen, pues ésa es su estructura. Ésa ha sido por siglos la convicción en el
cristia• nismo, y fuera de él. Por cierto, en los evangelios se trata de la vida
de una persona histórica, su bios. En el caso de Jesús, es una vida que
31
En un capítulo aparte. más adelante, nos ocuparemos ampliamente de la
cuestión de la verdad histórica. Aquí la pregunta es por el género literario.
discurre entre dos puntos históricos firmes: su bautismo y su crucifixión. La
Ji EI griego entendía por bios. no la vida en cuanto biológica ni en cuanto secuencia
cuestión es saber si la perspectiva del evangelista era la de un historiador,
de actividades, sino primordialmente en cuanto al "carácter" de la persona, su
la de un biógrafo de la antigüedad, u otra. ¿Se quería contar la vida de
Jesús y sus
acontecimientos, o dar a conocer la persona de Jesús. o ambos? Luego nos
126 127
L A ET A P A E S C R IT A : D E L A P R E D IC A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S P R O P O S IT O Y N A T U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S

de Halicamaso (+ 8 a.C.) dio algunas pautas sobre la manera de escribir Recapitulando, puesto que la tradición griega entendía la biografla"
historia: se debe considerar "dónde conviene y hasta dónde se ha de lle• como la presentación de un modelo de vida moral, el autor escogía qué
gar. .. qué hechos conviene escoger para el escrito y cuáles hay que dejar. .. incluir, introducía discursos adecuados, pero sobre todo se esmeraba en
(en las descripciones) la vivacidad es una de las primeras cualidades ... hacer la obra estéticamente atractiva y agradable, como una obra de arte,
En los discursos, la primera de todas las cualidades ha de ser la congruencia poniendo el contenido de la mísma al servicio de la estructuración y el estilo,
... " (Epist. ad Pomp. 3,8.11.17 .20). En otras palabras, la historia narrada pues enten• día que son las acciones las que revelan el carácter del héroe, y
debía ser antes que nada una obra de arte. Ya antes, Herodoto (+ 421 a.C.), no al revés. Lo que contaba era la significación que transmitía el relato
"el padre de la historia", consideraba la historia como una experiencia viva biográfico en términos morales. La historia, en cambio, se entendía como
y personal, que aporta reglas provechosas de conducta. En la misma vena, ocupada con una plétora de personajes y el recuento de escenas, los cuales
Tucídides (+ también trataban de hacer vivenciales y cercanos al lector, con la diferencia
396 a.C.) había advertido en su Historia del Peloponeso, que "cada uno de que todas éstas se centraban en el campo político y militar. Ocasionalmente
los personajes habla tal como me parecía a mí que él diría las cosas según la se interesaban por algún filósofo, como Diógenes Laercio (s. 111 a.C.), y
oportunidad y las circunstancias" (1,22). Po libio (+ 125 a.C.) por su Filostrato (+245 d.C.), que escribió la Vida de Apolonio de Tiana, pero no se
parte introdujo en su Historia general de Roma un factor nuevo: cultivó ni la historia ni la biografía religiosa.
encuadrar la historia particular en la universal, mirando además al presente
como resulta• do de aconteceres pasados y con proyección al futuro, es "La indagación histórica griega era pragmática en un sentido absoluta•
decir, vio la histo• ria en términos lineares, no cíclicos como era tradicional. mente distinto del nuestro: los griegos querían saber a fin de obtener una
es decir como carre• ra de la humanidad propiamente dicha. orientación en su mundo, a fin de vivir como era debido; el
conocimiento estaba estrechamente vinculado a la acción, era de hecho
Por su parte, siglos más tarde, en su influyente tratado sobre Cómo parte de la ac• ción'?",
se debe escribir historia, Luciano de Samosata (+ 190 d.C.) aclaró que "el
mejor historiador debe venir equipado con estas dos cualidades En su Vida de Moisés, el filósofo judío Filón de Alejandría (+45 d.C.)
fundamentales: inteligencia política y capacidad de expresión ... Lo útil aclaró que su propósito era que los lectores supiesen "quién fue él realmen•
debe ser el fin que cualquier autor sensato ha de proponerse al escribir la te ... (para eso) expondré cuanto concierne a Moisés tal como lo he
historia ... En cuanto a los acontecimientos mismos, no deben reunirse al aprendi• do, por una parte, de los libros sagrados, ... y por otra, de algunos
azar, sino con una inves• tigación laboriosa y concienzuda de los mismos ... hombres de los de mayor edad dentro de nuestra nación", y procedió a
debe ordenar con belleza los acontecimientos y exponerlos con la mayor exponer "el alma bien dotada" del patriarca (i,2.4.22). Su intención fue la
claridad posible ... Si en algu• na ocasión hay que introducir a alguien de revelar al mundo no judío la grandeza de Moisés, digno de la máxima
pronunciando discursos, su lengua• je debe acomodarse al personaje y admiración (i,22-
ajustarse al tema ante todo, y además debe ser lo más claro posible; ahí se 29), no de fidelidad histórica. De hecho, la vida de Moisés narrada por
te permite también actuar como orador y demostrar tu elocuencia ... " Filón difiere notablemente de aquella de la Biblia. Note la mención de sus
(34.42.47 .51.58). En opinión de Luciano, el aspecto artístico tiene más fuentes: la Escritura y las tradiciones orales.
importancia que la exactitud de los hechos y discursos; la obra histórica
debe asemejarse a la de un escultor como Fidias y Praxíteles.

33 Vea R. Pcnna, Ambiente histórico-cultural de los orígenes del cristianismo, Bii•


manera de vivir y su incidencia en otros. Se narra una "vida" por su calidad
bao, J 994, 235-260, que ofrece sendos textos que aclaran el sentido de historia
moral y su valor parenético. Por eso no importan ni las precisiones y la
y de biografía antaño.
fidelidad a los hechos como tales (sino en cuanto significativos) ni el ser 34 E. Kahler, ¿Qué es la historia? PCE 1966, 36 (énfasis
completos en cuanto a lo que se incluye (por eso se escoge qué narrar). míos).
129
128
L1 ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS E\li\NGEI.IOS PROPÓSITO Y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

Por su parte, el historiador judío Flavio Josefo (+ 100 d.C.), radicado que una persona como Jesús significaba para los cristianos, no era
en Roma, subrayó que se preocupaba por "la exactitud histórica" (BJ necesa• rio escribir un evangelio, una narración de estructura biográfica;
1,2.9.16); pese a que a menudo se dejaba llevar por la imaginación y por la hubiera bastado escribir una carta, al estilo de aquella a los Hebreos, por
exaltación de su pueblo. En las guerrasjudías y Antiguedadesjudias ejemplo. Vale decir que hay un aspecto biográfico, sin ser biografías,
escribió la histo• ria de su pueblo, no biografías, y lo hizo de manera a inclusive en el sentido grecorromano.
congraciarse con Roma. En la misma época, en Roma, biógrafos como
Suetonio ( + 124 d.C.), en sus Vidas de los Doce Césares, y luego Tácito ( + Por otro lado, si se comparan los evangelios con los géneros literarios del
120 d.C.) en su Vida de Agríco• la, se preocuparon más por acercarse a la ATy la literatura judía, que desde el punto de vista religioso le es más afín al
exactitud histórica, pese a que en todos predomina el interés por la cristianismo, pues éste la leía asiduamente y su cuna era judía, vemos que se
personalidad del héroe, su impacto, sobre sus actividades y la veracidad asemejan a las vidas de grandes personajes narrados allí, que son
fáctica de los hechos; la intención no aparece en términos de crónicas sino historias de héroes en las que se destaca lo admirable, es decir el significado
de retórica, de influenciar a los lectores con una determinada visión política. de su actuación, y no los detalles exactos de lo sucedido. De hecho, las
citas y alusiones al AT en los evangelios los acercan.
Sin embargo, fue en el ámbito romano donde se acercó el género biográ•
fico a la historia, como ésta se entendía en el mundo griego: proporcionar la Si miramos atentamente las narraciones de la vida de Moisés, Jueces,
información sobre determinados hechos. Pero, como ya dije, las biografías Samuel, Saúl, David, Salomón y Elías en l Samuel - 1 Reyes, vemos que los
romanas se centran en el carácter del personaje, y los datos y episodios se episodios relatados no interesan en sí mismos, sino lo que éstos reflejan
escogen con el fin de resaltarlo, no con un fin cronístico imparcial y exacto. sobre la personalidad del héroe, lo que explican de su carácter y también de
su destino -siempre interpretado desde su fe religiosa-. Leyendas como
Aunque los evangelistas no conocieran estas obras, se les asemejan Tobías, José y Asenet, la Vida de los Profetas (del s. I d.C.) que se
formalmente en cuanto presentan el concepto griego de biografía en una asemejan en forma y estilo a las historias de los reyes, y a las narraciones
estructura historiográfica como la entendían los romanos (R.A. Burridge). La épicas como Rut, Judit y Ester, inclusive la parábola deJonás, que pudiesen
sustancia de las biografías antiguas y de los evangelios, cubre la actividad haber influi• do en la presentación narrativa de Jesús que leemos en los
pública y la muerte del personaje. Su interés se centraba en la personalidad evangelios, son sólo remotamente semejantes desde la perspectiva literaria
del héroe o del personaje por el atractivo que pudiese tener y por los biográfica.
patro• nes éticos que pudiese inspirar, más que en los datos concretos o
cronoló• gicos. Pero el interés no era simplemente biográfico". El recurso de los evangelistas al AT indica con meridiana claridad
que éstos no pretendían escribir una biografía como tal, sino lo que
Si miramos atentamente a los evangelios, tanto en la manera de presentar Marcos mismo dijo al introducir su versión: "inicio del evangelio" (por eso
al héroe y su personalidad, se constata que hay notables diferencias entre empezó citando a "el profeta lsaías", 1,2s): es lo que Pablo ya antes
éstos y las biografías e historias grecorromanas (A. Dihle). Las diferencias repetía como contenido de su predicación: "el evangelio", no una biografía ni
se comprenden: el héroe de los evangelios no es un ser común, es el Hijo de una historia
. pasada36 Se trata de lo que Dios ha hecho por la humanidad en
Dios, y es presentado como tal. Por otro lado, si se trataba de comunicar lo y a través de la persona de Jesús de Nazaret.

JS Un indicador de que el interés de los evangelistas al escribir no satisfacía una 36


Dada la importancia concedida a la predicación de Jesús (Me 1, 14s), y el hecho
curiosidad biográfica es que, al poco tiempo. se escribieron evangelios apócrifos
de que Marcos escribió resaltando que la Revelación se daba en Jesús (el predica•
con el afán de completar lo que se esperaría de una biografía. Se empezó a
dor es predicado), de acuerdo con D. Dormeyer se le puede calificar como "una
agudizar el interés por lo propiamente biográfico.
biografía kcrigrnática" iEvangelium a!s literarische und theologische
Gattung,
Darrnstadt, 1989, 188).
130 131
L A ET A P A E SC R IT A '. D E L A PR E DI C A C IÓ N A L O S E VA N G E LI O S P tW PÓ S IT O Y N AT U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S

En resumen, si se comparan los evangelios con las biografías más o b) Se observa una notable falta de interés por las coordenadas importantes
menos coetáneas, y aun con los apócrifos, la diferencia salta a la vista. El en toda biografía: lugares, fechas, nombres de los personajes que intervi•
interés de los evangelistas no era biográfico (parenético) sino soteriológico nieron, etc. ¡Ni siquiera la muerte de Jesús está datada!
(fe), no era tampoco histórico sino teológico. Jesús no es modelo sino maes•
tro y kyrios. Por eso, si de historia se trata, no lo era según el género helénico c) Los evangelios no dicen nada acerca del ambiente familiar, el crecimiento
o romano sino más cercanamente el judío, es decir histórico-sa/víf¡co. y la formación de Jesús, su carácter y personalidad (incluyendo su apa•
Con este trasfondo teológico están escritos los evangelios -por eso riencia física). Piénsese en el famoso vacío entre su nacimiento y su
refieren al AT-. Pero tenemos que recordar que Marcos, el primero de los vida pública. Mucho de esto será proporcionado posteriormente por
cuatro, que fue seguido de cerca por Mateo y Lucas, escribió para una evange• lios apócrifos.
comunidad de cultura grecorromana, no hebrea37 ; sus lectores se guiarían
básicamente por los patrones literarios que conocían del mundo d) No pocas veces, lo que se relata es cuestionable desde el punto de vista
grecorromano, y pensarían en términos del género bios, pero una "vida" histórico. Por ejemplo, las escenas del juicio de Jesús (ante Herodes, en
especial en la que importa el significado perenne del personaje el Sanedrín, ante Pilato), los ultrajes, descritos con todo lujo de detalles:
(resucitado), más que su pasado histórico como tal. es seguro que ninguno de los discípulos estuvo presente y mucho
ocurrió a puertas cerradas.
Conviene advertir aquí, una vez más, que una obra de la antigüedad
no debe ser juzgada con criterios modernos, ni nuestros conceptos deben e) Aquello que es relatado, generalmente lo está en un estilo directo e inter•
ser proyectados sobre ella. Cuando nosotros usamos el vocablo biografía pelante, que confronta al lector. Con frecuencia predominan las palabras
lo entendemos según nuestros patrones, no los helénicos o hebreos, de Jesús sobre el relato mismo. Más que biografías, a menudo se
aunque se acercan a los de los romanos. Lo cierto es que, según nuestros impone la impresión de estar ante una serie de protocolos de
patrones, para ser catalogados como biografía, los evangelios deberían ser conversaciones, diálogos, discusiones y discursos. Esto es evidente en
más impar• ciales, dando menos importancia a las palabras de Jesús y más a el evangelio se• gún Juan, que es tanto o más "evangelio" que los
los datos y hechos objetivos, y deberían haber reducido a un mínimo la otros tres.
interpretación teológica de Su vida. Pero eso son expectativas nuestras.
f) La figura del supuesto testigo desaparece del relato. De hecho, los evan•
Algunas observaciones, además de las ya mencionadas, conducen a la gelios son concatenaciones de escenas, de origen muy diverso, con
conclusión de que los evangelios no son ni se escribieron con el propósito va• cíos más o menos grandes entre no pocas de ellas. No son
de ser primordialmente biografías de Jesús de Nazaret, en nuestro sentido de narraciones continuadas.
!apalabra:
g) El carácter fragmentario del material, el hecho de haberse seleccionado y
a) Los evangelios difieren entre sí, e inclusive imposibilitan establecer una adaptado al auditorio, la secuencia artificial y arbitraria, las incoherencias
secuencia de los acontecimientos. Muchos datos de tipo biográfico son y tensiones tanto internas a cada evangelio como con los demás, son
imposibles de armonizar cuando se toman en cuenta los cuatro evange• otros tantos indicios que apuntan en otra dirección que la de una
lios. inten• ción meramente biográfica y son éstos los que imposibilitan la
composi• ción de una biografía de Jesús en el sentido estricto. Esto salta
a la vista cuando se trata de reconstruir el nacimiento de Jesús en base
37
Vea la descripción del autor y los destinatarios de Me en el capítulo a él dedicado, a Le 1-2 y Mt 1-2.
más abajo.

132 133
L A E TA P A E S C R IT A : D E L A P R E DI C A C IÓ N A L O S E VA N G E LI O S P R O P O S IT O Y N AT U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S

La mayoría de pequeñas unidades que sirvieron de base a los memorias, no se preocupó en preservar muchos datos de corte
evangelios, son en sí mismas de poco o ningún valor biográfico. Pensemos, histórico• biográfico, y dejó grandes lagunas. Tampoco se interesó en
por ejemplo, en el que pueda tener un dicho o un relato aislado; y éstos exaltar a "su héroe", como en las gestas heroicas. Para la Iglesia, Jesús no
son los "ladri• llos" con los cuales se construyeron los evangelios. Para era simplemen• te un modelo o un héroe del pasado, sino su Señor, y era
convencerse de esto, bastaría tomar una perícopa cualquiera y leerla a éste a quién predicaba: un Señor vivo e interpelante aquí y ahora. El de
atentamente, anotando las posibles incongruencias, las tensiones en el ayer - hoy.
texto, la información que necesitaríamos para su valoración como historia
pero que no nos proporcio• na el texto, los desacuerdos con los posibles Valgan un par de observaciones adicionales. Ser cristiano significó,
textos paralelos en los otros y sigue significando, ser discípulo de Cristo, seguir el camino que él abrió
evangelios38• Tomemos, por ejemplo, el relato de las tentaciones de Jesús en e indicó (Me 8,34). Por esta razón, entre otras, los evangelios fueron
Mt4,l-l l y paralelos en Le, 4,1-12 y Me 1,12-13. Mientras que Marcos no compues• tos en forma de una biografía, que es el recorrido de un camino:
menciona un ayuno, los otros sí, e inician la primera tentación. Y, la "vida"; la de Jesús fue un camino que condujo a la Cruz y a la
mientras que Marcos no da ninguna razón para la ida al desierto, Mateo Resurrección. Jesús es, más que su vida, "el camino". Este camino que
indica que lo fue "para ser tentado por el diablo". Ninguno nos dice qué esbozaron los evangelistas no fue descrito periodísticamente, sino de
desierto era. Las referencias al Espíritu, al diablo y a los ángeles, todos seres manera que quedara estrecha• mente entrelazado con sus implicaciones y
"espirituales", le dan al relato más bien un carácter mitológico que su significación última para el hombre ji-ente a Dios. Por eso, los
biográfico. En cuanto a las tentaciones mismas, no mencionadas por evangelios son a la vez un llamado a la conversión total y una guía en la
Marcos, lo que predomina es el diálogo entre el diablo y Jesús, vida del discípulo. Este camino no es para
especialmente las respuestas de éste, que van en forma de crescendo: la ser "imitado" (a la manera de la conocida obra de Tomas a Kempis o del
palabra de Dios - no tentar a Dios - adorar sólo a Dios; además de la remedo artístico), sino para ser seguido: "tú, ven y sigueme'?". Por ello
temática de cada tentación (el placer, el orgullo y el poder), ¿quién fue los evangelios son la actualización pertinente al aquí y ahora de sus
testigo de estas conversaciones? Las traslaciones, del desierto al Templo, destinata• rios, del acontecimiento-Jesucristo. Son retratos, no fotografías
y de allí a la cima de un monte (¿cuál?), pertenecen al orden de lo de Jesús.
increíble. Finalmente, ¿qué pasó después de que esta odisea concluyó?
Desde un punto de vista biográfico, éste, como otros relatos tomados "Tú, ven y sígueme" es un llamado por el que Jesús conmina al hombre
aisladamente, es difícilmente aceptable como tal, si bien Jesús pro• a seguir el camino de la fe y de la transformación que lo acerque al reino de
bablemente pasó un tiempo decisivo en un lugar desértico, como luego lo Dios, proceso que Él mismo vivió: la conmiseración, la compasión, el
haría san Pablo, y en su vida sufrió múltiples tentaciones. Pues bien, el perdón, la tolerancia, la acogida del desvalido, que entre otras, eran
conjunto de unidades autónomas, que han sido unidas entre sí y manifestaciones de esa motivación del amor que fluía de Él hacia los
retrabaja• das por el redactor, es lo que produce como efecto la impresión demás, y que sus segui• dores deben asumir y manifestar en su actuar y en
deseada, la de ser una biografía de Jesús. Pero esto sólo es una su visión del mundo4º.
impresión, y no el propósito primordial de los evangelistas. Sobre la
historicidad del contenido de los evangelios nos detendremos más
39
adelante. Vea especialmente sobre esto M. Hengel, Seguimiento y carisma,
Santander,
1981; J.M. Castillo. El seguimiento de Jesús, Salamanca, 1987; B. Fernández,
Precisamente porque la Iglesia primitiva no se interesaba mayormente
Seguir a Jesús, el Cristo, Madrid, I 998; J.D.G. Dunn, La llamada de Jesús
en conservar los recuerdos de un pasado más o menos remoto, como
al seguimiento. Santander, 2001.
simples 40
El personaje que se describe en esta forma cuasi biográfica y a la vez
kerigmática en la Buena Nueva es tan humano. que sus autores no dudaron en
38
Todo esto se estudia mediante el método histórico-crítico, que es fundamental relatar también las emociones perturbadoras a las que nadie ni Él mismo fue
para discernir la cuestión histórica. Sobre su importancia, vea el documento ajeno: la ira (los mercaderes del templo), el miedo y la rebelión frente a los
vaticano La interpretación de la Biblia en la Iglesia ( 1993). designios del destino que le imponía su Padre (en la oración del Huerto) y hasta
el caprichoso despre• cio que mostró hacia la higuera sin frutos, a la que incluso
maldice.
134 135
PROPÓSITO Y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS

Los evangelios no fueron escritos como panfletos propagandísticos, con vez el sentido teológico y el valor soteriológico de ese hecho. Como
el propósito de convertir a los no creyentes. No corresponden a ese género dijo Martin Kaehler, el de Marcos es "un relato de la Pasión con una
literario, como algunos creen. Para empezar, hay que tener presente que no extensa introducción".
existían muchas copias, y es muy probable que ninguno fuera escrito con la
intención de que fuese copiado. La mayoría, además, eran analfabetos. Más Los lectores grecorromanos ubicarían los evangelios en términos gene- ·
aún, la terminología y los conceptos que hallamos en los evangelios presu• rales dentro de la categoría de "vidas" (híoi). Pero, dado el tema mismo, y la
naturaleza de las fuentes usadas por los evangelistas (provenientes del ke•
ponen un mínimo de familiaridad con el cristianismo y con el trasfondo vete•
rigma, la catequesis, la parénesis), constituyen una subcategoria especial,
rotestamentario que se respira en ellos. Este hecho es fácil de comprobar.
Baste con poner en las manos de alguien que no está absolutamente familia• la "vida de Jesús, el hijo de Dios", en algo afín a las "vidas de filósofos". Son
rizado ni con el judaísmo ni con el cristianismo, una copia de cualquiera de biografías en el sentido helenístico, más no en el moderno.
los evangelios, y preguntarle si comprende lo que está leyendo. Finalmente,
la cantidad de problemas a los cuales se dirigen muchas de las perícopas, Sintetizando lo expuesto, los evangelios constituyen una categoría espe•
eran de interés tan sólo para las comunidades cristianas para las que fueron cial dentro de los géneros literarios que se caracteriza,formalmente por
escritas. su estructura de una biografía (género literario) que recorre la vida pública
de Jesús de Nazaret, con el peso puesto en la Pasión, y materialmente
Podemos resumir lo expuesto hasta aquí afirmando que ninguno de los (conte• nido dominante) por tratarse del mensaje salvífico de Dios
revelado en la vida del hijo de María de Nazaret, que concretiza las
evangelios es biografía en el sentido literario moderno. Lo que se resalta no
esperanzas mesiánicas expresadas en el AT. Su finalidad es dar a conocer
es lo ordinario de la vida de Jesús, sino lo extraordinario asociado a
lo que Dios ha hecho en favor de la humanidad en la persona de Jesucristo.
una suerte de designio divino, destacado con citas y escenas que rememoran
el espíritu profético de las sagradas Escrituras. Lo que predomina es el Tienen elementos biográ• ficos, pero no son biografías per se (según
signifi• cado de los episodios narrados, lo que éstos dicen sobre la nuestros criterios y tal corno entendernos el vocablo nosotros); en ellos
predominan sobre los datos his• tóricos las interpretaciones teológicas, sin
personalidad del héroe, y no su verdad cronística verificable.
tratarse de obras de teología pro• piamente dichas. Se trata más bien de
composiciones literarias en forma narrativa (como las biografías) que
El calificativo "evangelio" para designar estas obras, como vimos, ya se
conocía desde temprano, antes que Marcos escribiese -por eso empleó el combinan un acontecimiento histórico con la interpretación del mismo en
vocablo en 1, 1 como conocido (usado a menudo por Pablo, por ejemplo). Si términos de revelación divina. Quizás Ja respuesta correcta a la pregunta
hablamos del género evangelio para referirnos a Me, Mt, Le y Jn, es porque por el género I iterario de los evangelios
Marcos calificó así su obra ( 1, 1) y los demás lo imitaron, además que luego -que no corresponde exactamente a ninguno de los que conocemos- es la
así fueron calificadas esas narraciones (euanguelion katá ... ). Lo novedoso de una narración teológica en forma de biografla",
no es el contenido como tal, que ya estaba in nuce en el kerigma, y más
explícito en la predicación (cf. Hch 10,34-42), sino el hecho de ampliarlo La tendencia a presentar más detalles de la vida de Jesús -como ya se da
dándole la forma de una extensa narración en la cual, además, los en Le, comparado con Me-, pero con episodios de carácter legendario 0
persona• jes cobran vida (hablan, actúan, sufren) y por tanto
implícitamente interpe• lan al lector. Esta novedad en la composición de un 41
Es común considerar el tema de los evangelios en términos de cristología. Sin
relato fue utilizada por primera vez por Marcos (o quizás por un pre- embargo, es Dios quien es el fundamento y referente último: Jesús predicaba el
Marcos), que centra su relato en la Pasión -un punto central de la reino de Dios, su mesianismo se fundamenta en las Escrituras inspiradas por
predicación junto con la Resurrección. Los episodios que preceden la Dios, y Jesús es visto como el Hijo de Dios. Jesús es lo que es por su relación con
Pasión, provenientes de la tradición cristiana, explican cómo y por qué Dios. Los evangelistas no pensaban en términos de dos naturalezas (humana y
motivos se llegó a ese trágico final, y resaltan a la divina) al presentar a Jesús, sino come una única persona: en vida, la humana.

136 137
P R O PO S IT O Y N AT U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S
L A ET A P A E S C R IT A : D E L A P R E D IC A C IÓ N A L O S E V A N G E
LI O S

creaciones piadosas, se observa en algunas obras apócrifas (vea más Biblia, Paulinas, 1977, y E. Arens, La Biblia sin mitos. Lima, 2004, cap. 9.
aba• jo). Tenemos, por ejemplo, los evangelios de Santiago, de Tomás, y
Seudo• Mateo dedicados a narrar los orígenes de Jesús, desde Joaquín y
Ana hasta la niñez del hijo de María, y el evangelio de Pedro que se
concentra en la Pasión y resurrección. Eso indica que había un creciente
interés por cono• cer más de la vida misma de Jesús, por la historia,
insatisfechos con lo que legaron los evangelios canónicos. Interés centrado
más en lo biográfico que en lo catequético, que es el motivo principal de
los evangelios canónicos.

En resumen, los evangelios, como el kerigma mismo, se basan en hechos


de carácter histórico, el personaje central es real, y en ningún momento
quieren dar la impresión que se trata de un personaje mitológico, sino todo lo
contrario: Marcos reaccionó fuertemente contra esa tendencia. Vistos aten•
tamente, y tomando en cuenta nuestras observaciones sobre el material que
los evangelistas emplearon y la manera en que lo hicieron, se observa que,
debajo de la superficie biográfica. aparece un propósito más profundo en la
composición de los evangelios que hace que nos preguntemos, ¿cuál es.
al final de cuentas, el propósito de los evangelios?

7.2 Propósito de los


Evangelios

La cuestión del género literario es inseparable de aquella del


propósito del mismo; son dos lados de una misma medalla. El uno es el
medio• para el otro42 Para determinar con precisión el propósito general de
los evangelios, es necesario tener presente lo que hasta ahora hemos
expuesto sobre ellos, en especial su prehistoria y su trasfondo.

Si los evangelios son productos del evangelio oral, como venimos di•
ciendo, entonces no difieren en perspectiva, pues son testimonios de la
fe viva de comunidades concretas; de una fe que paulatinamente había
ido adquiriendo forma y expresión cada vez más reflexiva y responsable,
sin embargo no del todo libre de vicisitudes.

Puesto que los evangelios fueron puestos por escrito desde la fe, de
la cual son testimonios, y su propósito sólo se puede captar en términos
de

n Vea la detallada exposición de esta correlación en G. Lohfink, A hora entiendo


la
ella, no se les podrá comprender plenamente si no es leyéndolos con los de catequesis y de instrucción parenética, así como respuestas a diversos
ojos de esa fe -cierto, una fe informada, debido a su condición de escritos problemas. Sin embargo, no pretendieron ser manuales de catequesis, de
cir• cunstanciales y condicionados-, de la que brotaron. De lo contrario, predicación, de moral, o de apologética, aunque todos estos aspectos son
serán entendidos simplemente como recuerdos de un remoto pasado, que parte de ellos. Los evangelios son y se proponen ser la palabra del Señor que
no es Jo que se propusieron compartir los evangelistas. Cabe añadir aquí se dirige a esta u otra comunidad, palabra que es llamado, exhortación y
que la fe evangélica no se reducía a un asentimiento intelectual- orientación. El evangelista, inspirado, escribió consciente de la contempora•
cognitivo a hechos del pasado, sino que era un compromiso con un neidad entre el Señor y su comunidad, al igual que nosotros que
Señor vivo y presente, de quien se era seguidor y con quien se mantenían buscamos en sus textos la palabra que el Señor nos dice hoy, es decir su
en comunión. actualidad, cuando por ejemplo instintivamente decimos que "en este
pasaje el Señor
Puesto que los evangelios, como su prehistoria, se propusieron nos/ me dice que ...
presen• tar a un Señor vivo, son adaptaciones y actualizaciones de las ".
tradiciones que tuvieron a mano. El que se pone de manifiesto en ellos es un
Señor que seguía hablando, interpelando, guiando, orientando, enseñando De lo expuesto se desprende una implicación: la tarea de adaptar y actua•
e instru• yendo, al cual oraban, recurrían, y que estaba presente con sus lizar el mensaje evangélico nunca podrá darse por concluida. Así como lo
discípulos en las celebraciones comunitarias. La constante adaptación y hicieron los evangelistas (y el resto de los autores del NT), así también
actualización que resultó de la conciencia de la presencia del Señor, se debemos hacerlo nosotros. Si ese mismo Señor sigue vivo, presente en nues•
observa en las diferencias que existen entre los evangelios. tro aquí y ahora, entonces es necesario entrar en un proceso hermenéutico
de constante actualización. De lo contrario, su palabra se convertiría en letra
Puesto que los evangelios se dirigían a los creyentes, respondiendo a muerta.
necesidades de afianzamiento y de orientación en la fe, contienen elementos

138 139
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS PROPÓSITO Y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS
A través de los evangelios nos habla el Señor mismo. Los evangelios Señor, lo que conlleva, como se afirma en el Bautismo, un significado y unas
presentan a Jesús hablando directamente, en lugar de resumir en forma na• exigencias propias.
rrativa lo que dijera en tal o cual ocasión. En lugar de leer "Jesús dijo que no
vino a llamar a los justos, sino a los pecadores", por ejemplo, hallamos En el caso de Lucas, vemos desde el inicio de su obra el propósito que la
"Jesús dice: 'No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores' "(Me motiva: " ... muchos han intentado componer una narración de las cosas que
2, 17). No en vano encontramos en los evangelios un elevado porcentaje de se han cumplido entre nosotros (¡solidaridad con el pasadol), ... me ha pare•
palabras y discursos en labios de Jesús. De éstos, algunos tienen probabili• cido también a mí, ... escribírtelo con orden, ilustre Teófilo, para que
dad de remontarse a él, si bien son excepcionales los casos en que no hayan conoz• cas la solidez de las palabras en que has sido instruido" ( 1, 1-4).
sido modificados, debido principalmente a la imperfección del proceso de Su propó• sito era fundamentar las enseñanzas ya impartidas a Teófilo, y a
transmisión de la tradición oral. Otros muchos, en cambio, tienen muy poca través de él a su comunidad. Su cimiento se halla en el acontecimiento-
o ninguna probabilidad de remontarse a él, siendo productos de la Iglesia Jesucristo ("las cosas que se han cumplido entre nosotros"; Lucas escribió
profética, como por ejemplo, todos los "yo soy (el camino, la luz, la vid, etc.)" lejos de Judea!), no en cuanto algo perteneciente al pasado, sino en cuanto
que se hallan exclusivamente en el evangelio según Juan, que son revelacio• a su actualidad en su significación y exigencias. La certeza o "solidez"
nes de identidad que se comprenden perfectamente como puestas en labios de lo que Teófilo había aprendido, se la dio Lucas al situar las instrucciones
de Jesús por parte de una Iglesia consciente de la identidad del Resucitado. (catequesis y parénesis) en la vida misma de Jesús: no se trata de verdades o
El Jesús que habló antaño, hablaba en el hoy del evangelista. Los evangelis• doctrinas en sí mismas, sino del acontecimiento-Jesucristo como un todo.
tas presentaban al Jesús de ayer hoy. Lo que Lucas presenta es la historia salvífica, del Señor para los hombres
("nosotros").
Es notorio y significativo que los evangelistas mismos indicaron, explíci•
ta o implícitamente, su propósito. Así, el evangelio según Marcos empieza El evangelio según Juan también indica expresamente su propósito, al
con las palabras "Comienzo del evangelio de Jesús Cristo", lo que corrobora final de la obra: " ... estas (cosas) se han escrito para que crean que Jesús
que el autor consideraba su obra como un "evangelio", es decir, como la es el Cristo. el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su
Buena Nueva, que no es otra que el acontecimiento-Jesucristo que presen• nombre" (20,31 ). ¡ Más claro no podía ser!
taba en su obra, porque la consideraba pertinente y significativa para su
auditorio. En consecuencia, Marcos anticipaba que no pretendía escribir En resumen, los cuatro autores coinciden al redactar su obra, en hacer de
una biografía de Jesús, sino sobre la "buena nueva" que, más que en accio• la Buena Nueva un testimonio defe, y tienen también en común la
nes y palabras, se centra en la persona misma de Jesucristo, en quien depo• finalidad de afianzar, extender y orientar la fe de sus destinatarios en Jesús
sitó su fe, y sobre quien escribió. De hecho, su evangelio consta de dos el Cristo, con el cual se hallan existencialmente comprometidos. Pero ese
partes: ¿quién es Jesús? ( 1,2-8,30),y ¿cuál es su razón de ser? (8,31-16,8). Jesús es el histórico, no mítico. El Cristo no es otro que Jesús de Nazaret,
ahora glorifi• cado.
En el evangelio según Mateo el autor da a conocer el propósito primor•
dial de su obra al final de la misma, cuando en 28, 19s el Resucitado exhorta a Para despejar posibles dudas que puedan haber sembrado estas páginas
los suyos, " ... hagan discípulos ... , bautizándolos ... , enseñándoles a sobre la naturaleza de los evangelios, permítaseme aclarar que su género
guardar todo cuanto les he mandado". La enseñanza se dirigía a los ya literario atestigua la importancia que la Iglesia concedía al Jesús de la histo•
convertidos, y ésta es lo que constituye el evangelio según Mateo. Es la ria". Si no hubiese estado interesada en la persona y la vida terrena de Jesús,
enseñanza del Señor mismo, no la de Mateo -él es sólo el portavoz, la Iglesia no hubiera producido "vidas de Jesús" (bíoi), como describí pági-
"profeta"-. El evange• lio según Mateo es, de hecho, una obra de carácter
eminentemente catequé• tico y parenético que tiene como finalidad hacer 43
Vea. capítulo aparte, la discusión de la relación entre evangelios e historia, y
discípulos y seguidores del la cuestión del Jesús histórico como tal.

140 141
L A ET A P A E S C R ITA : D E L A P R E DI C A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S
P R O P Ó S IT O Y N A T U R A L E Z A D E L O S E VA N G E LI O S

nas arriba, sino más bien discursos de un revelador divino al estilo de los
evangelios gnósticos o alguna carta al estilo de Hebreos. El simple hecho serviría ahora-. Note que emplean los tiempos verbales presente y futuro,
de que los evangelistas escogieron expresarse =incluido Juan- mediante mas nunca el pretérito. En resumen, el Señor seguía hablando a sus
seguido• res y simpatizantes, por medio de la boca profética de sus líderes,
un "evangelio", con estructura narrativa y marco cronológico real, indica
guiados e inspirados por su Espíritu.
que hay una vida histórica real en la base de los testimonios allí
expresados, la de Jesús de Nazaret.
Al poner ciertas palabras en los labios de Jesús, éstas adquirían todo el
peso y la autoridad de aquel en cuyo nombre se estaban pronunciando.
7.3 Conciencia de la presencia de
Muchas de esas palabras y discursos que Icemos en los evangelios,
Jesús
explici• tan el significado profundo del acontecimiento-Jesucristo,
significado que los discípulos fueron lentamente descubriendo, inspirados
Tanto la modificación de los dichos que probablemente se remonten a
por el Espíritu Santo, como lo dan a entender las múltiples alusiones a la
Jesús de Nazaret, como la puesta en sus labios de otros tantos que no se
incomprensión por parte de los discípulos.
remontan verbalmente a él, obedecieron fundamentalmente a la
conciencia de la presencia siempre actual y hablante del Señor, que no es
Tanto las actualizaciones corno las palabras puestas en labios de
otro que Jesús de Nazaret ahora glorioso. Para los evangelistas existía una Jesús no son, históricamente hablando, reproducciones del pasado, por
continuidad sin interrupción entre el Jesús de entonces y el de ahora, el lo tanto son inauténticas; pero, desde el punto de vista del propósito y la
de antes y el de después de la Resurrección: es el mismo Jesús que seguía naturaleza de los evangelios, cristologicamente hablando, son auténticas.
hablando y orien• tando. De haberse limitado a aquello que históricamente Jesús dijo y exactamente
como lo dijo, la tradición eclesial hubiera reducido el acontecimiento-
Los evangelistas dejaron claros indicios de la conciencia de la Jesucristo a un acon• tecimiento totalmente del pasado, sin mayor
presencia del Señor entre ellos. Así, después de la Transfiguración validez para el hombre en su aquí y ahora concreto. Pero los evangelistas
(glorificación anti• cipada de Jesús), se oyó una voz del cielo que no se propusieron presentar a un Jesús queji,e, ni tampoco en primer lugar
proclamaba: "Este es mi Hijo amado; escúchenle" (Me 9,7 par.), demostrar que es alguien que es Hijo de Dios, el mesías, el Profeta, etc.,
refiriéndose al Señor glorificado que ha• bla, quien es a quien se debe sino más bien presentar a un Jesús que es alguien para alguien, es decir
escuchar. Pero, ¿cómo habla? Por medio de sus "profetas" en la su significación e implicaciones salví• ficas para las personas -no es una
comunidad. En Le I O, 16 leemos: "Quien a ustedes escucha, a mí me cristología óntica, sino relacional-.
escucha", refiriéndose a los enviados del Señor (Le 1 O, 1 ss). En el
evangelio según Mateo encontramos dos menciones explícitas de la con• ¿Qué garantía podernos tener de que las palabras del Señor en los
ciencia de la presencia siempre actual del Señor en la comunidad. La evan• gelios sean cristológicamente auténticas? Los evangelios fueron
primera en 18,20, donde leemos la afirmación que "donde están dos o tres reconoci• dos por la Iglesia corno normativos (canon), como expresiones
reunidos por razón de mi nombre, allí estoyyo entre ellos". Y al concluir el auténticas de Jesús el Señor, porque exponen la fe que desde antaño
evangelio, el Resucitado exhorta a sus discípulos a enseñar lo que él les sustentaba y expre• san la intención de Jesús de forma consistente con el
mandó, asegu• rándoles: "yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin testimonio de sus discípulos. Para la Iglesia naciente, fue de vital
del mundo". En el evangelio según Juan también encontrarnos indicios de importancia que quien tornara el lugar de Judas hubiese sido testigo de ese
esa misma concien• cia de la presencia del Señor entre ellos, en textos tales acontecimiento para poder ser incluido en el círculo de los apóstoles (vea
corno 14, l 8ss: "No les dejaré huérfanos; vendré a ustedes... ",yen Hch 1,21 s). Posteriormente, para ser miembro de la Iglesia continuó
14,26, "El Paráclito, el Espí• ritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, siendo indispensable estar en estrecha comunión con la tradición
él les enseñará todo, y les recordará cuanto les he dicho" (vea también apostólica.
Le 24,45; Me 4,9; Mt 7,24; Jn
10,27; 12,47s; etc.). Todas estas referencias se dirigían al auditorio de
los evangelistas, no al que Jesús de Nazaret había tenido ante sí -que de
poco
143
142
L A E TA P A E S C R IT A : D E L A P R E D IC A C IÓ N A L O S E VA N G E LI O S Los AUTORES DE LOS EVANGELIOS
Así pues, los evangelios se hallan en el mismo cauce de Jesús de Nazaret, (fecha aproximada de la vida pública de Jesús), y asumimos que siguieron a
completando lo que él físicamente no pudo hacer, dando expresión a las Jesús cuando tenían unos 20 años de edad, ¿qué edad debían de tener
perspectivas trazadas por él: hay una continuidad de contenido e cuando compusieron sus evangelios? Mateo por lo menos 70 años, y Juan
intención sería octogenario -edades excepcionales en esa época.
-garantizada por la presencia del Espíritu (inspiraciónj-, en la discontinui•
dad del tiempo y de las circunstancias. Toda garantía es sólo aceptable Más adelante estudiaremos detenidamente la autoría de cada uno de los
dentro del marco de la fe, y en el cauce de la tradición cristiana. Jesús es para cuatro evangelios canónicos. Por ahora valga aclarar que en ninguno de
la Iglesia alguien que seguía actuando (Me 16,17s; Jn 14,12; Hch ellos su autor se identifica. El prescrito "evangelio según (katá) Marcos/
3,6ss: Mateo/Lucas/Juan" fue añadido a inicios del siglo segundo para distinguir•
4,29s; 5, 16; 8,7). los; en él se expresa la perspectiva del autor mencionado, pero no se pronun•
cia sobre su autoría (no es el "evangelio de ... "). La asociación obra-nombre
ciertamente no fue caprichosa o fortuita, sino producto de una tradición.
8. Los autores de los Cabe pensar que los evangelios se asociaron a los nombres que conocemos
evangelios en base a la identificación de la comunidad donde surgió tal o cual evangelio
con, ya sea su fundador o garante, o un miembro representativo y líder en
dicha comunidad.
La tradición ha supuesto, desde muy temprano, que los evangelios
fue• ron escritos por testigos oculares de aquello que relatan (Mt, Jn), o
por discípulos inmediatos de éstos (Me, Le). Esto está estrechamente De los cuatro nombres asociados con los evangelios, tan sólo dos co•
relaciona• do a otro supuesto: que los evangelios son biografías de Jesús. rresponden a discípulos de Jesús: Mateo y Juan. Marcos es tradicionalmen•
te asociado con Pedro, y Lucas con Pablo (que no fue testigo presencial de
Con ello supuestamente está garantizada la veracidad histórica de todo lo
Jesús). La asociación de escritos con nombres de discípulos se observa
relatado en los evangelios. ¿Es esto así?
igualmente en los apócrifos: Evangelios según Tomás, Felipe, Pedro, Santia•
Por un lado, hay que tener presente el proceso de evolución que va go, etc. Así corno en la Edad Media, ya en la antigüedad era frecuente el uso
de seudónimos para firmar una obra, por lo general el de un nombre famoso.
desde el kerigma hasta la composición de los evangelios, del cual sus auto•
Ello obedecía a dos razones. Por un lado, el autor hacía aceptable su obra, al
res son tributarios. No hay que olvidar tampoco el papel formativo de las
mismo tiempo que con ella honraba al personaje cuyo nombre tornaba pres•
diversas situaciones vitales, ni el hecho de que los evangelios ni son ni
tado. De otra parte, la obra había sido escrita en la vena del pensamiento de
pretendieron ser primordialmente biografías de Jesús de Nazaret. Por otro
la persona bajo cuyo nombre se presentaba, la cual la aprobaría. Estas
lado, si los autores de los evangelios fueron testigos presenciales, o discí•
razo• nes han podido estar en la base de las asociaciones de nuestros
pulos de éstos, ¿cómo explicar que Mateo y Lucas dependieran de Marcos
evangelios con Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Con ello se les impregnaba
(quien no fue testigo) y de la fuente Q para la mayoría de su material? ¡Un
con un sello de garantía de ortodoxia apostólica, que los hacía dignas de
testigo no necesita apoyarse en fuentes para escribir acerca de lo que él
confianza; un factor que jugó un papel importante al momento de decidir
mismo ha vivido! Más aún, ¿cómo explicar las varias redacciones y las ten•
sobre el canon.
siones, tanto internas como externas, entre los evangelios? Incluso, desde el
punto de vista de la fecha de la composición final de los evangelios,
halla• mos materia para la reflexión. Dos observaciones finales. Primero, en cuanto a los supuestos autores,
no sabemos prácticamente nada acerca de ellos (con excepción de Juan).
Aun si fuesen discípulos de Jesús, o cercanos de ellos, los evangelios se
Los evangelios según Mateo y Juan son los únicos asociados a apósto•
les de Jesús. Marcos y Lucas no lo fueron. El evangelio según Marcos, presentan primordialmente como testimonios de fe en un Señor
el más antiguo, se escribió hacia el año 70. La versión de Mateo se escribió presente
en la década del 80 y la de Juan a inicios de la del 90. Si a ello le restamos 30 aquí y ahora, no como memorias del pasado. Segundo, el valor de una
obra
años
144 145
L A E TA PA E SC R IT A : D E L A PR E D IC A C IÓ N A L O S E V A N G E LI O S f E C H A S Y L U G A R E S D E C O M P O S IC IÓ N

no depende del nombre o la calidad del autor, sino de su contenido. La composición, del momento histórico y las circunstancias que vivían sus
trascendencia e importancia de los evangelios se halla en su contenido de fe, autores al redactar su obra. El estudioso investiga si hay alguna correlación
no en su autoría, ni en la posible calidad de testigo de los hechos que se entre determinadas afirmaciones o alusiones en la obra con la realidad en el
atribuya a sus autores. Todos conocemos obras escritas por personajes imperio romano. Es una tarea de "detectives" que los estudiosos han lleva•
famosos que no valen casi nada, y también conocemos obras de autores do a cabo, y nos permite llegar a ciertas conclusiones o a formular una
desconocidos (por ejemplo, el Cantar del Mío Cid) que son de gran valor hipótesis.
literario.
Una nota parentética: en algunos círculos la cuestión de la datación de
los evangelios es de vital importancia para su interpretación historicista
9. Fechas y lugares de de los mismos, como lo ilustra la siguiente afirmación: "Si los evangelios
composición han sido redactados después del año 70 ( como sostiene la mayoría de
exégetas críticos), esto significaría que quienes escribieron los Evangelios
La fecha y lugar de composición de cada uno de los cuatro se encon• traban muy lejos de los hechos que narraban (40, 50, 60 años o más),
evangelios será estudiada más adelante, cuando nos detengamos en ellos. Sin tan lejos como para no estar en condición de reconstruir prácticamente
embargo, valgan algunas observaciones al respecto en este momento. nada de lo realmente acontecido en los tiempos de Jesús"44. Pero, ¿acaso
el haber sido escritos después del año 70 implica necesariamente falta de
Quizá parezca de poca importancia conocer la fecha y el lugar de fidelidad histó• rica, o el haber sido escritos en la década del 40 garantiza
compo• sición de cada uno de los evangelios. Sin embargo. fácilmente se fidelidad histórica? Más seriamente, ¿de dónde se deduce que la fidelidad
compren• derá su importancia cuando se considere su relación con el histórica era el interés primordial de los evangelistas (ni siquiera en Le
acontecimiento• Jesucristo que ocurrió históricamente en el primer tercio del 1,1-4)? ¿No será éste un supuesto infundado? Por otro lado, ¿qué nos
primer siglo en Judea ( o Palestina), y la distancia cronológica y geográfica revela la comparación sinópti• ca de los evangelios en cuanto a fidelidad
histórica, p. ej. entre Me y Jn, como hemos visto más arriba y retomaremos
con respecto a los evangelios, que explica una serie de aspectos que los
en el capítulo dedicado al cuar• to evangelio? Para algunos, el trocito de
caracterizan. Un evangelio escrito en la década del 40 en Judea, tendría
Qumrán que supuestamente sería del evangelio según Marcos (7Q5)
notorias diferencias con otro de fines de siglo en Roma. Como ya
respaldaría su suposición de que data de los años 40, y no posterior como
observamos repetidas veces,
sostiene la exégesis histórico-crítica45•
cualquier obra está condicionada por el tiempo histórico y por las circuns•
tancias ambientales en los que es compuesta.
Las razones de fondo para estas preocupaciones, comunes en círculos
fundamentalistas, no son de índole científica o por la historia como tal -que
Cuanto más cercana a los hechos que se narran, mayor será la confiabili•
también preocupa a todo exegeta- sino de carácter ideológico: la defensa de
dad histórica de la obra, especialmente si los testigos viven cerca;
sus posturas dogmáticas. Su lógica es como sigue: si la fecha de
cuanto más distante, mayor facilidad para entretejer las interpretaciones, y
composi• ción es temprana, entonces está garantizada la fidelidad histórica
profun• dizar en su significado y contenido. Si conocemos el tiempo y el
de lo que
lugar de composición, podemos familiarizamos y percibir la influencia del
mundo en el que la obra en cuestión fue compuesta.
44
Comunión y Liberación, De la tierra a las gentes, Madrid 1998, 62 (énfasis mío).
Lamentablemente, ninguno de los evangelistas indicó la fecha y el Como prueba para una datación temprana remite a "el análisis histórico(=?), los
lugar de composición de su obra. ¿Cómo, entonces, podemos datos arqueológicos(=?) y los papiros más antiguos", sin mencionar uno solo,
determinarlos? Mediante la observación atenta de ciertos detalles en la excepto el dudoso 7Q5 (p. 57).
0
obra misma, que inconscientemente, cual huellas digitales, revelan algo Vea al respecto la discusión en el capítulo dedicado a Me, el apartado sobre
la datación.
del mundo de su
146 147
L A ETAPA ESC RITA : DE LA PREDI CACI Ó N A LO S EVANG ELI O S L o s DESTINATARIO S DE LO S E VAN G ELI O S

Jesús exacta y precisamente hizo, y no es producto de una nos o a los no creyentes en general. Las pocas copias que se hicieron
interpretación de la tradición; por lo tanto, debe tomarse al pie de la fueron preservadas celosamente en las comunidades, especialmente para
letra y -en sintonía con su particular idea de tradición en términos de su lectura pública durante las reuniones comunitarias. El evangelio según
invariabilidad- debe acep• tarse sin variaciones ni adaptaciones a otras Mateo fue escrito para su comunidad, aquel según Marcos para la suya,
culturas o momentos históri• cos. Es un postulado que para ellos debe y así los otros dos.
aceptarse "sin dudas ni murmura• ciones". Pero la afirmación de que los
evangelios reportan con fidelidad lo que Jesús dijo e hizo, es decir la En resumen, los evangelios son documentos histórica y culturalmente
exactitud cronística, se estrella contra las simples observaciones sinópticas condicionados, que no fueron escritos para nosotros hoy, diecinueve siglos
que estamos viendo, cuando se compara más tarde, sino a sus destinatarios que vivían circunstancias concretas, que
un evangelio con otro, se observan sus particulares tendencias, y se les nada tienen que ver con las nuestras. Esto se observa ya en las adaptacio•
ubica en sus contextos histórico-religiosos. nes que los evangelistas hicieron de las tradiciones a sus propias situacio•
nes vitales. Nosotros nos damos cuenta claramente del resultado de este
hecho cuando, al leerlos, sentimos que estamos entrando en un mundo
10. Los destinatarios de los diferente al nuestro, que no tocan nuestros problemas e inquietudes, que no
Evangelios emplean nuestras categorías, y que incluso emplean un lenguaje que, cultu•
ralmente. no es el nuestro. En otras palabras, que los evangelios no fueron
Instintivamente tendemos a acercamos a los evangelios como si éstos escritos con nosotros en mente, se observa desde el momento en que nos
hubiesen sido escritos para nosotros, o como si sus autores nos hubiesen cuesta comprenderlos, y que es necesario escribir introducciones y comen•
tenido en mente. Sin embargo, la realidad es diferente. Los evangelios fueron tarios a ellos.
escritos para personas bien concretas, que vivieron en un tiempo y un mun•
do bastante lejano del nuestro. Sus autores estaban inmersos en situaciones Puesto que los evangelios no fueron compuestos para nosotros, no pro•
vitales concretas y escribieron teniendo en mente las circunstancias, pre• ducen el mismo efecto que entonces, y no son comprensibles hoy como lo
ocupaciones y necesidades que vivían en aquel entonces, a las cuales res• fueron para su auditorio original, al cual se dirigían. Tomemos, por ejemplo,
pondieron y que se descubren fácilmente en la obra misma. Recordemos que el símbolo del "reino de Dios" y las parábolas que se refieren a él. No los
los evangelios son documentos históricamente situados que respondían a comprendemos en sus términos originales, pues provienen de una cultura y
necesidades de un momento histórico único e irrepetible, y fue a ese momen• un trasfondo diferente del nuestro, y necesitamos que alguien nos explique
to y a ese auditorio al que se dirigían. Sobre su valor normativo para el y enseñe incluso su sentido y su propósito. Por eso, para comprender los
presente volveremos más adelante. evangelios (al igual que toda la Biblia), tenemos que familiarizamos con esa
cultura y con esa historia pues su comprensión no es fácil, aunque sepamos
Cada uno de los evangelios fue escrito tanto para creyentes de una deter• leer. Para comprenderlos en su intención original, queramos o no, tenemos
minada comunidad, como para los que dudaban y los que simpatizaban con necesidad de ayuda y de orientación. Cuanto más familiarizados estemos
el cristianismo. No fueron escritos para extraños. Esto lo muestran tanto el con ellos y su mundo, más nos dirán y mejor los comprenderemos. Para
propósito de los evangelistas, como el hecho de que las preocupaciones y escuchar, comprender y dialogar con los evangelios, somos nosotros quie•
problemas, así como el lenguaje y los conceptos que emplearon, conocidos nes tenemos que acercarnos a ellos.
sólo para un "iniciado", son aquellos propios de la comunidad cristiana.
Fueron escritos de la comunidad y para la comunidad. Si bien los evangelistas escribieron directamente para sus respectivas
comunidades, no consideraron que sus obras se limitaran exclusivamente
No olvidemos que en aquel entonces no había imprentas, y que no a sus auditorios inmediatos. Marcos contemplaba la propagación de su
fueron folletos que se distribuían masivamente para convencer a los paga- ver-

148 149
L A E TA P A E S C R IT A : D E L A P R E D IC A CI Ó N A L O S E VA N G E
LI O S

sión del evangelio por todo el mundo, como lo deja entrever al final del Tercer movimiento
relato de la unción de Jesús en Betania: "Dondequiera que se proclame el
evange• lio en todo el mundo, se hablará también de lo que ésta (la mujer
que lo ungió) ha hecho, en memoria suya" (14,9). Mateo expresó su CUESTIONES
intención uni• versalista al referirse a las persecuciones, en 24, 14: "este
evangelio del reino será predicado en toda la tierra como testimonio para HERMENÉUTICAS: DE AYER A
todos los pueblos". A ello se refiere el mandato último del Resucitado: HOY
"Yendo, hagan discípulos a todas las naciones bautizándolas ... " (28, 19s).
Si bien se dirigía directamente a su comunidad, Mateo no limitó su

H
concepto de Iglesia a su comunidad, sino que se refería al cristianismo asta ahora h_em_os concentrado nuestra aten_ción en el desarrollo y
como totalidad ( 16, 18s ); las instrucciones de Jesús a sus discípulos eran los aspectos mas importantes de la trayectoria que va desde Jesús de
válidas para todas las comunidades de todos los tiempos. El reino de Dios, Nazaret hasta la redacción de los evangel íos. Sin embargo, en el
como el juicio final, es de alcance universal. transcurso de nuestra presentación, posiblemente el lector se habrá
planteado pregun• tas de fondo, más profundas, en torno a la naturaleza
Lucas es el evangelista que más consistentemente se refería a un de los evangelios. A algunas de éstas volvemos ahora nuestra atención.
cristia• nismo universal, como se observa claramente en su composición de Trataremos cuestiones de no poca importancia para la comprensión de los
Hechos de los Apóstoles: "serán testigos míos en Jerusalén y en toda Judea evangelios como palabra
y Sama• ría y hasta los confines de la tierra" (Hch 1,8); es también el de Dios expresada en palabras de hombres.
encargo del Resucitado antes de su ascensión (igualmente Le 24,47: "en
su nombre ha• bía de predicarse la conversión para perdón de los
pecados a todas las naciones"). Lucas mostró una clara preocupación l. El problema del lenguaje
con la tarea misionera, lo
que significa que su evangelio debía servir de estímulo U unto con Lo primero que nos sale al encuentro, al tomar contacto con los
Hechos) evange• lios, ya sea al leerlos o al escucharlos, es que son textos,
para ello. No pretendió suplantar la "narración de las cosas que se han formulados en un lenguaje determinado, el de sus escritores. El lenguaje
cumplido entre nosotros" compuesta por otros, sino más bien es un medio de comu• nicación, por lo que es necesario y perfectamente
componer una narración que le permitiese a Teófilo ver "la seguridad de justificado su estudio desde el punto de vista literario y lingüístico.
las palabras en que ha sido instruido" ( 1, 1-4). Aunque Juan escribió su
evangelio pensando casi exclusivamente en su comunidad, mucho más que 1.1 La comunicación lingüistica
los demás, dejó entre• ver que no se restringía a ella, especialmente en el
discurso de despedida (cap. 13-17), donde destacan las promesas del Informaciones, conceptos, ideas, vivencias, etc., se comunican
Paráclito a sus discípulos (esp. 14,16s.25s; 16,8-11). Los evangelistas mediante el lenguaje. Este puede ser hablado, escrito, gesticular, u otro.
estaban conscientes de que la presencia del Resucitado era la presencia de La Buena Nueva fue comunicada al principio en forma oral, y
un Señor universal, no regional. posteriormente también en forma escrita. Lo que hemos heredado es su
forma escrita, de modo que hoy nos hallamos confrontados con textos.
Si bien, como hemos visto, los evangelios no fueron directa y
específica• mente escritos para nosotros, no por ello tienen nada que El lenguaje es esencialmente un sistema de signos; es el medio o
decirnos. Los evangelios siguen siendo Palabra de Dios, pero en palabras vehículo que nos remite a aquello que quiere significar. Como todo signo,
dichas por hom• bres concretos (los evangelistas), con todo lo que esto el lenguaje apunta a otra cosa, a aquello a lo que nos refiere. Una luz roja
implica para nuestra fe en el acontecimiento-Jesucristo. en un cruce no
150 I 51
C U E S T IO N E S HE R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y E L PR O B L E M A D E L L E N G U A JE

es un adorno, sino una señal que por un acuerdo consensual nos da la a menudo difiere entre ellos. Esto se debe al hecho de que la comunicación
orden: "alto, pare". La palabra "mesa" no es un compuesto de cuatro fone• lingüística conlleva una interpretación: el emisor comunica el mensaje de la
mas (m-e-s-a), sino un conjunto de ellos que se refiere a un mueble que todos manera en que él lo ha comprendido y con los términos que él mejor conoce,
conocemos, y empleamos esa palabra cuando nos referimos a ese mueble. y el receptor lo comprende según su interpretación de lo que se le comunica.
Ahora bien, comprender es captar la significación que el emisor desea co• Esto también es parte de nuestra experiencia, y sobre ello ya nos hemos
municar mediante el lenguaje que emplea: "comprendo lo que quiere decir• detenido cuando hablamos de la tradición oral. Lo importante es tomar con•
me". Mientras el símbolo empleado signifique la misma realidad para el emi• ciencia de que es necesario comprender bien lo que el emisor (el evangelista)
sor y el receptor, cumple su función de medio adecuado de comunicación. quiso comunicar, no sea que lo interpretemos incorrectamente, especialmen•
Por eso es posible la comunicación mediante palabras dentro de una misma te por la distancia cultural que nos separa. Ésta es la labor que desempeña el
cultura y con el mismo lenguaje. exegeta, y se encuentra en los comentarios bíblicos.

El lenguaje está culturalmente condicionado. Los signos que lo consti• Por darse mediante signos, la comunicación lingüística ofrece una
tuyen cumplen su función como medios adecuados de comunicación dentro gama de posibles significaciones en tomo a un mismo signo o vocablo: a
de la cultura que los ha constituido precisamente como signos convencio• menos que sea unívoco, presenta una gama de connotaciones. Las
nales. Con el cambio de cultura. o con el transcurrir del tiempo, la significa• diferentes de• notaciones y connotaciones de un vocablo son precisamente
ción de estos signos que constituyen el lenguaje suele cambiar. Esto es, las que halla• mos en los diccionarios. El contexto en el cual se emplea un
indudablemente, parte de nuestra experiencia, y es una de las limitaciones vocablo, sea el literario, cultural o ideológico, determina su significado
del lenguaje convencional-al margen del problema de los idiomas-. El térmi• preciso. El término "Reino de Dios", por ejemplo, es susceptible de varias
no "burguesía", por ejemplo, en la Edad Media se refería a los habitantes de connotaciones: para unos es un mito, para otros una realidad temporal
la ciudad (burg), pero hoy se refiere a la gente acaudalada. El término "cuer• (incluso topográfica), y otros lo entienden en un sentido espiritual. Lo cierto
po" (utilizado por Jesús en la institución de la eucaristía), en el mundo pales• es que este término ni expresa adecuadamente la realidad a la que nos
tino se refería a la persona total desde el punto de vista de su comunicabili• remite, ni la abarca en su totalidad; por ello Jesús lo presentó mediante
dad, pero en el mundo griego (igual que entre nosotros) se refería a la mate• diferentes parábolas.
rialidad: "Esto es mi cuerpo", en labios de Jesús (palestino) significaba "esto
soy yo en cuanto comunicable", por eso se entregó a sus discípulos bajo Una lectura atenta de los evangelios revela que el lenguaje y las
la forma del pan. catego• rías que emplearon sus autores, su concepción del mundo, del
hombre y de lo trascendental, no eran los nuestros. La distancia cultural nos
El hombre se expresa según las concepciones que tiene del mundo, de sí resultabas• tante evidente; hoy se hubiesen escrito con un lenguaje y en
mismo, y de lo trascendental. Aquel que sostiene que el cuerpo es la prisión categorías diferentes. No sólo fueron escritos en otro idioma (griego) y con
del alma (visión platónica), hablará de ello como si se tratase de una realidad frecuencia reflejan un modo de pensar que mezcla lo semítico con lo
indiscutible. En consecuencia, lo primero que es necesario asegurarse, es la griego, sino que incluso las imágenes empleadas provienen de un contexto
comprensión lingüística de aquello que se lee ( o escucha). Cuando no distante del nues• tro. ¿Qué significa para el hombre de hoy el término
se comprende tal o cual término o expresión, especialmente si proviene de "Reino de Dios", las expresiones "hacer la verdad" y "negarse a sí mismo",
otra cultura, se impone recurrir a un diccionario que explique su etc.? ¿Qué le pueden decir al hombre de la ciudad las imágenes tomadas del
significación en el contexto de la cultura en que ha sido empleado. campo? ¿Significan lo mismo para nosotros las imágenes de la Biblia (a
menudo con un trasfondo veterotestamentario) que para sus destinatarios
Aunque el emisor y el receptor sean coetáneos y participen de una misma originales? En síntesis, ¿po• drán comprenderse los evangelios sin un
cultura, empleando un mismo lenguaje, la manera de comprender un mensaje mínimo de información que nos
sitúe en su mundo, en su contexto cultural?

152 153
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL PROBLEMA DEL LENGUAJE
Los evangelios no son un compendio de ideas o de conceptos. Su len• tienen en sus contextos, queremos detenernos ahora en este importante
guaje no es filosófico ni abstracto, sino más bien concreto y vivencial, con aspecto para la lectura de los evangelios.
abundancia de imágenes y de narraciones. El breve episodio después del
bautismo de Jesús, por ejemplo, según el cual "saliendo de dentro del Existe una estrecha relación significativa entre un texto y sus contextos,
agua, vio los cielos que se desgarraban y al Espíritu como una paloma que entre ellos el literario. Las palabras suelen darse en frases, las frases en
bajaba aél. Y una voz, de los cielos: 'Tú eres mi hijo amado, en ti me he párrafos, y los párrafos en una obra, siendo cada uno el contexto del otro -
complacido?' (Me 1, l Os), es la manera narrativa e imaginada de decir la frase es el contexto de la palabra, el párrafo lo es de la frase, etc.- Tene•
aquello que en forma conceptua/izada equivale a la afirmación que "la mos, pues, una serie de contextos literarios, desde el más inmediato hasta
misión de Jesús le venía del Padre"; por ello se sitúa al inicio de su vida los más amplios y totalizantes. Es extremamente importante tener presente
pública y "la voz" es, eviden• temente, la del Padre. Como se ve en este la relación texto-contexto para la correcta interpretación de un pasaje evan•
ejemplo, la comunicación mediante referencias a realidades concretas y gélico. Pero lamentablemente se suele olvidar este simple hecho, y así, es
visuales es más fácil de comprender que aquella a través de conceptos muy frecuente comprobar que se toman pasajes de la Biblia y se citan
abstractos, al mismo tiempo que el lenguaje de imágenes es más fácil de fuera
reinterpretar que el de conceptos. Jesús mismo recurrió con frecuencia a de su contexto, dándoles un significado que no tienen dentro del
metáforas y parábolas, y los evangelios han preser• vado esa manera de esquema,
expresarse como algo que le era connatural. La gente sencilla, como los mentalidad y cultura en los que fueron escritos. El dicho: "Si tu ojo derecho
niños, comprende por imágenes, no por abstracciones, y fue para ese tipo te escandaliza, sácatelo y arrójalo de ti; etc.", en sí mismo parece ser un
de gente para quienes Jesús hablaba y los evangelistas mandato o una prescripción. Pero, en el contexto de Mt 5,29 es una exhorta•
escribieron. ción a no codiciar la mujer del prójimo, y en el contexto de Mt 18,9 el
mismo dicho es una exhortación a evitar escandalizar a los miembros más
Lamentablemente, por un lado, es común tratar los evangelios como bio• débiles de la comunidad.
grafías de Jesús y exposiciones de verdades atemporales. Por otro lado, con
frecuencia se interpreta el lenguaje de imágenes de una manera demasiado El contexto más amplio y totalizante es el evangelio como unidad. Cada
literal, sin estar conscientes que es aquél propio de otra cultura: se leen los evangelio presenta una determinada perspectiva, una teología y cristología
evangelios (y la Biblia en general) como si hubiesen sido escritos aquí y propias, de modo que cada perícopa (dicho o relato) hay que entenderla
ahora. Los evangelistas, como Jesús, emplearon el lenguaje convencional dentro del contexto del evangelio donde se encuentra: ¿qué quiso comuni•
de sus tiempos, pues sólo así podían comunicarse con sus respectivos audi• car Mateo (Marcos, Lucas, o Juan, según sea el caso) en esta perícopa?
torios. ¿Cómo la comprendió él? Además, el evangelista adoptó un cierto orden en
la composición de su obra: puso las perícopas en una determinada
1.2 Texto y contexto secuen• cia, a menudo diferente de otro evangelista, no por casualidad,
sino porque el escritor quería que el texto o perícopa en cuestión fuese
El término "infierno" connota sufrimiento, negación, desgracia, pérdida, comprendido dentro de ese contexto.
etc. El contexto en el cual se emplee determinará la connotación que se
le deba atribuir: "esto es un infierno", "cuesta un infierno de plata", "vive De lo hasta ahora expuesto, se podrá tener una idea de una parte del
en los quintos infiernos". Hemos hablado anteriormente del contexto problema lingüístico-comunicativo que presentan los evangelios (y la Biblia
cultural dentro del cual se emplea el lenguaje, y en el cual se debe en general). Su lenguaje tiene que ser comprendido como lo que es, como
comprender al escritor. Puesto que es muy frecuente leer textos bíblicos medio de comunicación. Si no se entiende bien el lenguaje, mal se podrá
desencarnados de comprender el mensaje.
sus contextos literarios, lo que permite darles significados otros que los que

154 155
C U ESTIO N ES I IER M E N É U T IC A S : D E A Y ER A 1 !O Y EL PROBLEMA DEL LENGUAJE

nuestro mundo, de modo que hablen, sean auténticamente "palabra de


EMISOR - - - - - ➔ LENGUAJE - - - - - ➔ Dios", expresada en palabras de hombres, como lo fue en su origen. Sólo así
MENSAJE
podremos escuchar al autor a través de su texto, y no hacerle decir lo que
queremos que nos diga proyectándole nuestros prejuicios, como sucede
entre los fundamenta listas. Pero, -se objetará-, los evangelios fueron
El problema lingüístico no se resuelve totalmente ofreciendo traduccio•
escri• tos para todo hombre de buena voluntad, no sólo para unos cuantos
nes que empleen equivalentes modernos a giros antiguos, si bien pueden
selec• tos, ni para que se apropiasen de ellos los exegetas. Cierto. Pero su
ser una ayuda, pues lo que está en juego es la cosmovisión de una determi•
carácter de documentos situados en un momento históricamente
nada cultura lejana y antigua.
determinado, con todo lo que ello implica en términos de condicionamientos
y limitaciones, así como de riquezas, establece una distancia entre ellos y
Dado que el lenguaje es tan sólo un medio, la comunicación (la finalidad
nosotros, y depende de nosotros acortarla. Sobre este problema y los
del lenguaje) se obtendrá cuando, pasando a través del lenguaje mismo,
niveles de lectura y com• prensión de los evangelios, retornaremos
logremos comprender las realidades y vivencias que el autor pretendía trans•
detenidamente más adelante.
mitir. Tengamos presente que, anterior a un texto escrito hubo un pre-texto,
que es el "texto" en la vida, lo vivido. El escrito es testimonio de ese otro 1.3 Mito y
"texto" anterior a él, que es la realidad o la vivencia acerca de la cual se realidad
escribió. Volviendo a los evangelios, la tradición oral precedió a la
puesta por escrito, y la tradición oral hablaba de realidades vividas, sea por El problema de la presencia de "mitos" y de un lenguaje "mitológico" en
Jesús de Nazaret o por sus discípulos, incluso más allá de la Resurrección. los evangelios (y en la Biblia en general), así como la necesidad de "desmiti•
Los evan• gelios, como he insistido, son testimonios (textos) de vivencias ficarlos", se ha planteado seriamente desde principios del siglo XX. Esta
de fe (pre• textos). Las tradiciones orales, fuente de los evangelios, fueron preocupación suele asociarse al nombre de su mayor expositor, el
tomando forma según las situaciones vitales a las que respondían. Toda exegeta alemán RudolfBultmann ( 1884-1976). ¿Cuál es el problema y cuál su
tradición es inseparable de la vida misma; la tradición le da expresión verdad?
comunicativa a las vivencias, y éstas le dan forma a las tradiciones. La
puesta por escrito no es más que la cristalización o congelación de un
En el habla popular, el término "mito" se aplica a todo aquello que se
momento dado (y para ese momento) de la tradición oral y vivida.
circunscribe a lo fantástico, la ficción o la fábula, producto de la imaginación
creadora o proyección de ésta, generalmente haciendo hincapié en la inter•
Vivencia- - ➔ tradición oral- - _.fijación escrita- - vención de seres y acontecimientos sobrenaturales. Sin embargo, en el cam•
-.mensaje pre-texto texto po bíblico, así como en la teología, la antropología, la literatura y la filosofía,
el término "mito" se aplica al modo de hablar de experiencias de realidades
existenciales y trascendentales en un lenguaje esencialmente simbólico y
De lo escuetamente dicho, surge la ineludible necesidad de familiarizarse analógico, generalmente producto de la reflexión no-científica. La explica•
tanto con el texto como con el pre-texto y sus condicionamientos, con la ción de la esquizofrenia como posesión demoníaca, por ejemplo, es en este
cosmovisión y la cultura en la que se desenvolvieron y comunicaron, con el sentido, mitológica.
lenguaje que emplearon (modos de expresarse) y los contextos en los que se
sitúan. Dicho con otras palabras: para comprender los evangelios, hay que El mito como tal es un relato, producto de una concepción o una
empezar por "transportarse" al mundo de sus redactores. Tan sólo cuando cosmo• visión mitológica. Responde a la necesidad de dar expresión
se logre dar ese primer paso, se podrá "traducir" o transportar los textos comunicativa a las experiencias, vivencias e intuiciones de situaciones
a cuyas causas u orí• genes se encuentran (supuestamente) fuera de este
mundo, en el mundo de lo sobrenatural. En el relato mítico-producto de una
cosmovisión primitiva• intervienen generalmente fuerzas, poderes y/o
seres que no son de este
156 157
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A I IO Y Et. PROl3l.EMA DEL. l.ENGUAJE
mundo: espíritus, dioses, demonios. En el mito se habla de realidades signi• influencia de la manera de hablar y de pensar de esa época -piénsese en la
ficativas para el hombre que se sitúan más allá de las limitaciones de su mitología religiosa en el mundo grecorromano y en la herencia cananea y
humanidad y que intentan explicarlas -situadas en un pasado remoto, en un mesopotámica presente en la literatura judía, incluida la apocalíptica-.
futuro lejano (los orígenes de algo o su destino final), o en un "lugar" no
accesible al hombre (cielos, infierno)-. Los mitos y las expresiones míticas están culturalmente condicionados,
como lo están las concepciones del hombre y del cosmos (incluyendo el
Las realidades de las que se habla en los mitos se expresan por medio de ámbito de lo divino) y, en consecuencia, las imágenes y símbolos con los
imágenes y símbolos, tomados de realidades que le son familiares al hombre; que se expresan. Hablan de Dios en términos antropomórficos (ve, habla, se
del mundo empírico y objetivo. El mito se expresa en términos no-conceptua• encoleriza o compadece), y del mal en términos de personajes malignos (de•
les; no emplea un lenguaje abstracto, sino visual, similar al de los monios) que se representan de diversas maneras. Cuando en el mundo bíbli•
cuentos (por eso se suelen confundir). Ahora bien, el modo de hablar en co se relataba un mito, o se empleaba un concepto mítico (¡que no se llamaba
imágenes (que forman el relato mítico) para expresar una realidad que es de así!), el que lo hacía estaba convencido que aquello de lo que hablaba era
otro modo inexpresable -o difícilmente expresable, aparte del lenguaje una realidad indiscutible. El cielo "arriba" era tenido por la morada o el lugar
filosófico-, se denomina mitológico. Es así que en la Biblia se habla de donde habita Dios, con su corte celestial, de modo que la Encarnación era
Dios utilizando imágenes de nuestro mundo: padre, rey, juez, que habla, considerada como un indiscutible descenso, y la glorificación como un as•
actúa, ve, se enco• leriza, etc. Como sus contemporáneos, Jesús habló censo al cielo. Obviamente, estas convicciones se debían a los
frecuentemente en imá• genes y símbolos míticos, por ejemplo al referirse al conocimien• tos pre-científicos y a las ideas pre-filosóficas propios de
reino de Dios, al infierno, al juicio final. Ese modo de hablar se denomina aquella época.
lenguaje mitológico, por ser típico de los mitos. Se trata, pues, de un modo
de hablar de lo meta-humano en términos tomados de este mundo, de lo Si hemos de hallar algún valor en los mitos y en las expresiones míticas,
divino en términos humanos, del "otro lado" en términos de "este lado". Esto tenemos que fijar nuestra atención en el valor significativo de las
obedece a una necesidad fun• damental de comunicación: ¿cómo si no, imágenes, los símbolos y las expresiones empleados, es decir, tenemos que
hablar de esas realidades? situarnos detrás de ellos y descubrir la realidad a la que nos remiten. El
"cielo" como lugar de residencia de Dios, por ejemplo, remite a la realidad
Es necesario recordar que el mito es producto de conceptos arcaicos. Una de un modo de existir libre de las limitaciones de la existencia humana,
cosa es el mito, y otra el lenguaje mitológico-que se puede tomar prestado, infinitamente feliz (en oposición al infierno) y que domina la tierra ( está
sin por eso ser empleado para referirse a un mito-. Un mito como tal es un arriba, no debajo de ella).
relato, por ejemplo el de la creación y el del paraíso en Génesis. Un concepto
mítico no necesariamente constituye un mito, por ejemplo, la idea de que la Debido a las limitaciones en los conocimientos que se tenían en los
epilepsia es producida por posesión demoníaca (es una idea, no un relato), tiempos bíblicos sobre el mundo, el hombre y la trascendencia, los concep•
como leemos en Me 9, 17-27· en cierta ocasión le trajeron a Jesús para que tos y las expresiones míticas con las que el hombre se comunicaba en mu•
curara a un joven "que está poseído de un espíritu mudo; y cuando se apodera chos casos se pueden traducir en términos que son concordes con nues•
de él lo tira por tierra, y el niño echa espumarajos y rechina los dientes, y se tros conocimientos y que expresan la realidad profunda a la que se referían.
queda rígido", mal que lo aquejaba "desde la infancia"; traído ante Jesús Las imágenes que constituyen el relato del juicio final en Mt 25,31-46 refle•
"inmediatamente el espíritu agitó al muchacho con violentas convulsiones, jan una visión mítica del "más allá" y por lo tanto no deben tomarse como
el cual cayendo por tierra se revolcaba echando espumarajos". descripciones de aquello que realmente sucederá aquel "día". Sin embargo,
este relato se refiere a una realidad significativa· habrá un encuentro defini•
Si bien en los evangelios no hay mitos como tales, sí encontramos tivo con Dios, a otro nivel que el nuestro actual, y pasaremos a un modo de
con• existencia irreversible que está estrechamente relacionado con nuestra con-
ceptos míticos y el empleo de un lenguaje mitológico, debidos a la
natural
158 159
C U E S T IO N E S H E R M E N E U T IC A S : D E A Y E R A H O Y E L P R O B L E M A D E L L E N G U A JE

ducta en la vida terrena-ésta es la esencia de lo significado y aceptado por to es una retroproyección. Por eso se destaca que Pedro no sabía lo que
lafe-. decía, y el relato concluye con el comentario de que Jesús les prohibió
contárselo a nadie "hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los
Ante un mito o una expresión mítica, hay que preguntarse por su muertos" (Me 9,9).
función significativa, por aquello a lo que nos remite (¿de qué se habla?),
no por su veracidad histórica o científica. El lenguaje mitológico (y los mitos Cuando el lenguaje mitológico se convierte en extraño e incomprensible,
mismos) es una manera de expresar realidades más profundas, cuando las concepciones del hombre y el cosmos cambian, y cuando se
existencialmente más pertinentes y significativas para el hombre, que arriesga confundir lo que es lenguaje simbólico con realidad, entonces se
aquellas captadas por la ciencia y la lógica. Por eso, su verdad es de orden hace necesaria una re-interpretación de aquello que mediante el mito o el
existencial, no científico. lenguaje mitológico se quería decir. Este proceso necesario de reinterpreta•
ción, que se conoce como "desmitificación", tiene la finalidad de hacer com•
Los mitos y el empleo del lenguaje y de conceptos mitológicos son más prensible y comunicable para el hombre de hoy la significación que origi•
frecuentes en el campo de lo religioso que en cualquier otro. Esto se debe a nalmente proponía la expresión mítica, pero que por razones histórico-cultu•
que lo divino y el "más allá" es difícilmente descriptible de otra manera, y la rales ya no significa -e inclusive se interpreta literalmente-. Desmitificar,
fe no es fácilmente comunicable de otro modo. El lenguaje mitológico es
entonces, significa procurar comprender la realidad a la cual los símbolos e
inevitable desde el momento en que se desea comunicar lo trascendental, imágenes empleados remitían, para luego otorgarle significado a esa misma
especialmente a los no intelectuales (sin recurrir a términos filosóficos abs• realidad profunda en términos comprensibles al hombre de hoy. Desmitificar
tractos), puesto que nuestro lenguaje común proviene del mundo de nues• no significa por tanto eliminar el relato mítico, sino cambiarle de ropaje:
tras experiencias sensibles, especialmente visuales. ¿Cómo comunicar y desnudarlo del ropaje mítico con el cual ha sido preservado para descubrir la
com• partir la experiencia del encuentro con el Señor resucitado, por ejemplo, realidad que encierra, y revestirlo con uno tomado del ajuar contemporáneo.
si no es con el lenguaje mitológico que hallamos en los evangelios? Esos Esto, evidentemente, es un proceso que constantemente tendrá que repetir•
relatos remiten a una realidad de fe que en sí no se puede definir ni se si la expresión mítica ha de seguir hablando, y no convertirse en letra
circunscribir a lo sensitivo, pero que es significativa y pertinente para el muerta. Por eso, mejor sería hablar de re-mitización. Puesto esquemática•
hombre -que con• cierne a su existencia y a su destino, pero que no es de mente:
conocimiento empí• rico o sensible-, a saber, lo que Dios llevó a cabo en
la persona de Jesús, resucitándolo de la muerte. La realidad es que Jesús
está vivo y se dio a conocer a sus discípulos de una manera indescriptible. .----(2) -....---~~(1)----....
Pablo, que también fue testigo de que Jesús resucitó, nunca intentó en sus Realidad - - - - - ➔ expresión - - - - -
cartas describir sus encuentros o experiencias, limitándose a mencionarlos _,. lector
(cf. 1 Cor 15,8; Gál mítica ~
1, 15s). El significado mismo del acontecimiento-Jesucristo es expresado en
términos míticos, entretejidos con los relatos de los evangelios, pues en este (3) remitizada o
tipo de lenguaje las imágenes son tomadas de nuestro mundo, y su visión o conceptual izada
concepto del "más allá" está culturalmente condicionado, inclusive influen•
ciado por otros mitos ya existentes.
En la Biblia, la desmitificación será más o menos radical, dependiendo del
La verdad de que el acontecimiento-Jesucristo no se puede comprender mayor o menor cambio que sea necesario. Ciertas concepciones míticas ne•
si no es a partir de su Resurrección (y la fe que de allí nació), fue expresada cesariamente son abandonadas, dando lugar a la desmitologización.
por medio del relato de la Transfiguración, cuyo lenguaje es mitológico. La Así,
Transfiguración es la Resurrección (Jesús glorioso) por anticipado; el
rela-
160 161
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y ER A H O Y EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES
por ejemplo, hemos abandonado la concepción tripartita del cosmos (con un
2. El texto y las traducciones
cielo arriba y abismos infernales abajo), la asignación de males de tipo psí•
quico o neurológico a posesiones demoníacas, etc. El relato de la Ascensión
No pocas veces se discute sobre el texto original y con frecuencia las
refleja la concepción tripartita del cosmos, con el cielo arriba (la residencia de
personas se sienten perplejas ante la cantidad y variedad de traducciones
Dios), y emplea un lenguaje mitológico (por ejemplo: "fue elevado y una
que existen en nuestro idioma. Ambos son problemas relacionados. Su im•
nube lo ocultó", Hch 1,9) tomado del judaísmo (la ascensión de Enoc y de
portancia se pone de manifiesto cuando se discute acerca del significado de
Moisés, el rapto de Elías, etc.). Sin embargo, la realidad a la cual este relato
algún término clave que es traducido de una o de otra manera según la
apunta, la ausencia física de Jesús de nuestro mundo y su existencia real
versión que se lea. Veamos brevemente el problema más de cerca.
como meta-humano, como ser divino, es su significación válida: es eso lo
que, mediante ese relato mítico, se quiso comunicar1 •
El texto
Algunos estudiosos han propuesto desmitificar, especialmente el Nueve
Lamentablemente, no poseemos ningún manuscrito original (autógrafo)
Testamento, cambiando el lenguaje de imágenes por el conceptual. en el que
de ninguno de los escritos del Nuevo Testamento. Lo que poseemos es una
predomine el lenguaje filosófico, especialmente el del existencialismo de
cantidad abundante de copias, de las cuales la gran mayoría son copias de
Heidegger (por ejemplo: Bultmann). El pecado por ejemplo, no es
copias3 • De los manuscritos conocidos, el más antiguo es el Papiro de Man•
entendido como una ofensa a Dios, sino corno la existencia inauténtica, el
chester n. 52 (P52), que data del año 130 aproximadamente. Se trata de un
hecho de someterse a la creación en lugar de al Creador; el demonio sería "la
pequeño fragmento del evangelio según Juan ( 18,31-33.37-38). Cuatro papi•
dictadura del hombre mismo" que optó contra Dios, y no una fuerza o un
ros datan de fines del siglo segundo; una veintena del siglo tercero, y otros
ser ajeno al hombre. La conversión del lenguaje mitológico en filosófico
tantos del siglo cuarto. Los papiros que se han encontrado provienen todos
abstracto tiene sus limitaciones y sus peligros; arriesga convertir la fe en
de lugares donde las condiciones climatológicas eran favorables (calor seco),
ideología y deshis• torizar el acontecimiento-Jesucristo, además de hacerlo
casi todos en Egipto". Las copias más antiguas fueron hechas en papiro,
comprensible sólo a los intelectuales. Pero tiene la ventaja de proteger de la
material proveniente de la planta llamada "papyrus", que abunda en el Nilo.
tentación del literalis• mo al que no dejamos de estar proclives en la lectura
Si bien también se utilizó el cuero, este material se descompone con más
de conceptos mitológi• cos -iY a crear otros tantos más basados en ellosl-.
facilidad; las copias que poseemos en cuero son todas tardías, del siglo
Por otro lado. la traduc• ción del lenguaje mitológico al filosófico hace
cuarto d.C. en adelante. La cantidad de copias de escritos del NT que posee•
menos comunicable su signi• ficado a la gente sencilla. El lenguaje de
mos asciende al sorprendente orden de cinco mil, ciertamente no todas de
imágenes es comprensible a todos, por eso• es el predominante en la Biblia2 igual valor textual.

Antigüedad no necesariamente es garantía de fidelidad al texto original.


En efecto, en el proceso de hacer una copia, como se podrá fácilmente com•
La ascensión de Jesús es realidad en cuanto paso de las coordenadas materiales
del mundo a la dimensión propia de Dios. Tomarla literalmente es confundir prender, el copista ha podido incurrir en una serie de errores, de los cuales no
lenguaje (ascensión) con realidad (fin de la presencia Ilsica), Desde el momento en
que murió, Jesús ya no estaba sujeto a las coordenadas espacio-temporales. Vea Vea A. Piñero - J. Peláez, El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de
el sencillo pero instructivo estudio sobre la Ascensión, y otros pasajes del N.T., los primeros escritos cristianos, Córdoba, 1995, cap. 2: El texto.
en V Y.AA. Exégesis bíblica, Ed. Paulinas, 1979. Famosos son los documentos de Qumrán. en el Mar Muerto, escritos en papiro,
El lector interesado en profundizar sobre esto, puede referirse, entre otros estu• en cuero, e inclusive en láminas de cobre, que se preservaron por la misma
dios, a aquel de A. Salas, Mitoy desmitificación en el Nuevo Testamento, razón: clima seco y caluroso. En cambio, no se han encontrado en Jerusalén, o en
Madrid. Atenas o Roma.
1971.

162 163
EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES
C U EST IO N E S IIE R M ~N ÉU TIC A S: D E A Y ER A IIO Y

siempre estaba consciente: saltos de una línea a otra, omisión de palabras, aquel que se aboque al trabajo de traducción. Aquí tenemos un factor que
lectura errada del texto base, errores gramaticales debidos al cansancio, a puede explicar ciertas diferencias en las traducciones que existen, al
la distracción, o a conjeturas. A todo ello se suma el hecho que algunos preferir• se una lectura sobre otra, corno es el caso del añadido "porque
copis• tas introdujeron cambios intencionales por una variedad de posibles tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén" en Mt
razo• nes: mejoras estilísticas, correcciones, añadiduras o expurgaciones 6, 13, en la versión Dios llega al Hombre (2ª edición), que efectivamente
debidas a razones doctrinales, etc. Una copia hecha en base a un texto que se encuentra en algunos manuscritos. Muchos ejemplos de variantes se
ya ha sido alterado, fácilmente produce más alteraciones, y así podrán encon• trar en las notas al pie de página de la Biblia de Jerusalén,
sucesivamente. Al to• marse en cuenta todos los manuscritos importantes y entre otras. Los Testigos de Jehová, en su pretensión de poseer la única
fidedignos, se obtiene una cantidad sorprendente de variantes de un traducción correcta, hacen mucho hincapié en la cuestión de los
mismo texto. Muchas de éstas son fácilmente descartables al detectarse manuscritos "originales", razón por la que rechazan como equivocadas
sin dificultad cuáles son las variantes debidas a errores o a cambios todas las otras traducciones'.
introducidos por el copista. A esto hay que añadir que, por un lado, en la
antigüedad el griego se escribía sin separación entre palabras y sin signos Las traducciones
de puntuación, y que, por otro lado, algunos manuscritos antiguos son
traducciones del griego al copto, al arme• nio, al latín o al siríaco. El idioma que hablaban Jesús y sus discípulos fue el arameo, pero la
lengua en que se escribieron los evangelios fue el griego popular (koiné).
Los evangelios fueron escritos para auditorios de lengua griega, y no

<
M3: "Cristo Hijo de Dios" pocas tradiciones se originaron también en griego. Al extenderse la
M 1: "Cristo Hijo de Dios" predicación fuera de Judea, las tradiciones de origen arameo fueron
/ · M4: "Cristo Hijo del Señor" traducidas lingüísti• camente y en términos de categorías griegas. Sin
Mcl,l embargo, en los evangelios todavía se observan expresiones, giros y
~ <M5:"Cristo" construcciones que no son propia• mente griegas, sino semíticas; por
M2: "Cristo Hijo del Señor" ejemplo, "el reino de los cielos" (en lugar de "de Dios"), "el que hace la
M6: omite todo verdad" (Jn 3,21 ). Tanto la traducción corno la reformulación en griego de
tradiciones arameas, fue más que un simple "tra• bajo de diccionario".
Perdidos ¿Cuál de estos cuatro Toda traducción conlleva modificaciones tanto de or• den lingüístico
preser• como conceptual. Cada idioma tiene su riqueza de giros y expresiones
vó el texto autógrafo de propios, de términos con matices exclusivos. Cada idioma es expresión
Me 1,1? lingüística de un cierto modo de concebir y evaluar al hombre y a su
mundo. Por ello, cuando interviene la necesidad de adaptar un mensaje a
otra mentalidad y cosmovisión, surgen alteraciones con respecto al
La crítica textual es la ciencia que, mediante una metodología y original, tanto en lo lingüístico como en lo conceptual. Es lo que
criterios probatorios, busca recomponer, en la medida de lo posible, la sucedió cuando
lectura del texto original. Si bien se ha establecido un texto que tiene un
alto grado de probabilidad de corresponder al original autógrafo, quedan
Es notorio que los mismos Testigos de Jehová han revisado repetidas veces la
cierto número de pasajes cuya lectura es conjetural. El exegeta, quien traducción que presentan como única correcta. Compare su versión
trabaja en base al texto griego, antes de proceder al estudio del contenido Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras de 1967, con
de un pasaje, se ve obli• gado a considerar seriamente las variantes más aquella "revisada basada en la versión de 1984 en inglés(!!) ... " publicada en
importantes y a determinar cuál es, en su opinión, ia lectura más probable. 1987. Las variantes que escogen se guían por sus doctrinas, y NO por la crítica
Otro tanto tendrá que hacer textual como dicta el trabajo científico y está publicado en las versiones en
lengua hebrea (Biblia Hebraica Stuugartensia) y griega (Nestlé, Aland et al.).
164 165
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES
Pablo predicó el evangelio entre los griegos. Más aún, cuando no se com• un texto literal, que es útil para el estudio. Entre éstas están las
prende bien el original, por falta de familiaridad con el idioma o sus concep• traducciones de Bover-Cantera, de Serafín Ausejo, y de Reina-Valera.
tos y cosmovisión, se arriesga oscurecer o incluso cambiar su sentido origi• Ciertas traduccio• nes intentan preservar la cadencia, sonoridad y
nal. Cuanto más remoto y ajeno es el original al mundo del receptor, más significación conceptual del texto original. de modo que produzca en la
susceptible es de alteraciones e inclusive de transformaciones significati• medida de lo posible, el mismo efecto que originalmente produjo en sus
vas. Este es uno de los problemas de toda traducción de escritos tan destinatarios inmediatos, sin ser rígidamente literales. Tal ha sido el
anti• guos como los de la Biblia. A pesar de los esfuerzos que se hagan, monumental esfuerzo del equipo dirigido por L. Alonso Schokel, en su
toda traducción será siempre un alejamiento del pensamiento, el dinamismo edición de la Nueva Biblia Española. Las conocidas traducciones de
y las riquezas originales, incluso del sabor y el impacto original; el texto Nácar-Colunga y del equipo de la Biblia de Jeru• salén, se sitúan entre los
habla entre líneas, "se deja sentir". De aquí el conocido dicho "traduuore, dos últimos tipos de traducciones.
tradi• tore" (el traductor es un traidor).
A fin de ilustrar las diferencias en traducciones, baste como ejemplo
Toda traducción es, en mayor o menor grado, una interpretación. Por un el texto de Mt 5,32:
lado, el original es comprendido bajo la influencia de una serie de supuestos
por parte del receptor. Por otro lado, no pocas expresiones y términos son BIBLIA LATINOAMERICANA:
susceptibles de varias posibles traducciones, e incluso de ser "El que despida a su mujer
comprendi• dos en más de un sentido. Así, por ejemplo, mientras que en Le -fuera del caso de infidelidad•
11,3 leemos "nuestro pan cotidiano danos cada día", una referencia al pan la empuja al adulterio"
material, en Mt 6, 11 leemos "nuestro pan cotidiano danos hoy", que se
refiere al pan DIOS LLEGA AL HOMBRE:
escatológico, de vida. El término arameo 'bd puede significar "obras", "Si un hombre se divorcia de su esposa,
"hi• jos", y "siervos". En Mt 11, 19 y Le 7,35 hallamos dos de estos a no ser por motivo de inmoralidad
sentidos empleados en griego por el mismo término original: "ha sido sexual, la pone en peligro de cometer
justificada la sabiduría por las obras/los hijos de ella". Ante una adulterio"
variedad de posibles traducciones, el traductor escoge aquella que en su
opinión considera más acertada, pero su opinión puede ser orientada por BIBLIA DE AMERICA:
supuestos e intereses de diversa índole, ya sean ideológicos, teológicos, "Todo el que se separa de su
dogmáticos, u otros. El im• portante término griego dikaiosune, por mujer, salvo en caso de unión
ejemplo, ha sido traducido por jus• tificación, liberación, salvación, ilegítima,
términos que no son exactamente equiva• lentes. la expone a cometer adulterio"

Algunas personas se quedan perplejas ante la cantidad de traducciones BOVER-CANTERA:


castellanas existentes. La explicación de este fenómeno es fácil de compren• "El que despidiere a su
der a la luz de lo que he expuesto: cuestión de manuscritos, de léxico y mujer, excepto el caso de
lenguaje, de pre-juicios. Algunas traducciones buscan ofrecer un texto lin•
fornicación la hace cometer
güísticamente asequible, fácil de leer, con un vocabulario sencillo. Tal es el
adulterio"
caso de la Biblia latinoamericana, la versión Dios llega al Hombre, la
Biblia de América y la Biblia de nuestro pueblo. Otras traducciones REINA-
se YALERA:
proponen ser lo más fieles posible a las formulaciones originales, "El que repudia a su mujer,
ofreciendo
a no ser por causa
de.fornicación, hace que ella
adultere"
166 167
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y L A IG L E S IA Y L O S E VA N G E LI O S

NUEVA BIBLIA ESPAÑOLA


3. La Iglesia y los evangelios
"Todo el que despide a su
mujer, fuera el caso de unión
La Iglesia existió antes que los evangelios. La Iglesia, comunidad de
ilegal,
creyentes, se constituyó en base a la fe que expresaba el kerigma primitivo,
la lleva al adulterio"
y en torno a la persona de Jesús el Cristo, a quien se predicaba. No se puede
hablar de Iglesia, es decir, de una comunidad de creyentes, si no es en
NACAR-COLUNGA
base a aquello que los reunió: la fe en el Resucitado, que se originó en los
"Quien repudia a su mujer
encuen• tros que algunos tuvieron con el que había sido crucificado y
-excepto el caso de fornicación•
ahora se manifestaba vivo. Hay una simultaneidad entre la constitución de la
/a expone al adulterio"
comuni• dad de creyentes y la predicación del evangelio: Cristo los reunía
y su fe en él era proclamada.
BIBLIA DE JERUSALÉN:
"Todo el que repudia a su
En los evangelios canónicos hallamos la predicación y las enseñanzas de
mujer, excepto el caso de la Iglesia, tal como se realizaba en esas cuatro comunidades. Pero también
fornicación, hallamos en ellos las preocupaciones, vicisitudes, inquietudes y problemas
la hace ser adúltera" que se vivían en esas comunidades, tanto entre sus miembros como en sus
relaciones con el mundo ajeno a ellas. Por eso, los evangelios son a la vez
Se trata de un texto cuya importancia está demás subrayar. En las diver• testimonios de la/e de esas comunidades y de lo que significaba vivir esa fe
sas traducciones se observan dos importantes diferencias: la excepción que
concretamente; son testimonios de.fe vivida y expresiones deje comparti•
permite el divorcio (infidelidades, inmoralidad/fornicación, unión ilegítima/
da. Los evangelios son, pues, más que simplemente textos acerca de Jesús.
ilegal) y el efecto que pueda tener para la divorciada (la hace cometer adulte•
Los evangelios, que se fundamentan en el evangelio único (expresado se•
rio, la expone al adulterio). ¿A qué se deben estas diferencias?
gún cuatro vivencias diferentes), son los testimonios más cercanos a los
orígenes mismos de la Iglesia; en cierto sentido son sus actas de fundación.
Algunas traducciones son defectuosas, ya sea por no haberse traducido
de las lenguas originales sino de la traducción latina (Vulgata), por ser clara•
En cuanto documentos históricos, los evangelios son posesión de la
mente tendenciosas, como es aquella de los Testigos de Jehová
Iglesia: surgieron de ella y fueron escritos dentro de ella. En cuanto testimo•
(Traduc• ción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras), o por ser una
nios de fe.justifican la razón de ser de la Iglesia y dan sentido a su existencia:
paráfrasis marcada por supuestos dogmáticos, como es el caso del Nuevo
fueron escritos primordialmente para comunidades de creyentes. En cuanto
Testamento "traducido" por C. Ballester (además de basarse en la Vulgata y
testimonios de vida, son productos de la fe vivida dentro de una comunidad
no el griego).
humana y son orientaciones para esa vida.
¿Cómo decidir qué traducción es "buena" o recomendable? Hoy no pue•
de partirse del supuesto que una "traducción protestante" no es recomen• Los evangelios fueron escritos, pues, en la Iglesia y para ella. Por
dable para un católico, excepto para el caso de aquella de los Testigos de eso, para comprenderlos adecuadamente hay que acercarse a ellos dentro
Jehová. Hay traducciones protestantes que son lingüísticamente superiores del marco de la comunidad de creyentes, no al margen de ella. Sólo
y más fieles al texto de base establecido que algunas católicas. Lo viviendo unidos a la comunidad de creyentes, y leyendo y escuchando
decisivo es que se mantengan fieles al texto original (hebreo y griego, los evange• lios en Iglesia, podrán ser apreciados en su plenitud, puesto que
no latino) establecido por la crítica textual. Todas las traducciones antes sólo vivien• do una experiencia de vida comunitaria se podrán comprender
documentos
destacadas son buenas para la meditación y reflexión, pero no todas son de
igual valor para el estudio bíblico. Ninguna traducción es perfecta. Toda
traducción tiene sus limitaciones y ninguna podrá sustituir al original griego
(o hebreo).
168 169
CU[STIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A IIOY LA IGLESIA Y LOS EVANGELIOS

que provienen de una tal experiencia; no fueron escritos para ser leídos por pelación, un camino y una orientación indispensable e insustituible
individuos aislados. Visto desde otro ángulo, los evangelios no se podrán para ella, es decir, para toda la comunidad de creyentes. El lugar
comprender si no son leídos o escuchados desde la fe -fueron privilegiado que ocupan se debe al simple hecho de que éstos nos refieren
escritos desde la fe y son testimonios de ella-, y eso de por sí implica su directamente, a través del testimonio apostólico que encierran, a la persona
comprensión en Iglesia, dentro de la comunidad de aquellos que de Cristo mismo.
profesan su fe en ese mismo Señor que los une y reúne. No debe
extrañamos, pues, que la lectura de los evangelios ocupe un lugar Los otros escritos del NT son relativos con respecto a los evangelios por
privilegiado en la celebración de la eucaris• tía y en tantas otras cuanto, por un lado, presuponen de sus destinatarios el conocimiento de los
celebraciones litúrgicas y reuniones comunitarias. principales rasgos del acontecimiento-Jesucristo y su significación, y
por otro lado estos escritos complementan dentro del canon lo que exponen
La Iglesia está al servicio de la Palabra de Dios (D V I O). Por un lado, los evangelios explicitando ciertos aspectos de la Buena Nueva y de sus
la misión de la comunidad de creyentes es evangelizar, testimoniando y impli• caciones y exigencias para la vida concreta.
com• partiendo su fe con todos los hombres, a ejemplo de Jesús y sus
primeros discípulos. Para asegurar su fidelidad a esta misión y su contenido, En Hechos de los Apóstoles, mediante la forma externa de la historia
tiene que referirse siempre a los evangelios, escucharlos y dejarse guiar, (parcial) de los orígenes y la expansión de la Iglesia, Lucas presentó un
interpelar y cuestionar por ellos", cuadro actualizado y paradigmático de las grandes interrogantes y proble•
mas planteados en su comunidad. Hechos --donde Pedro y Pablo (los perso•
Vistos desde hoy, la Iglesia es posterior a los evangelios, que pennane• najes en quienes se centra) hablan el mismo lenguaje, el de Lucas-, tenía por
cen como su insustituible punto de referencia crítica. Los evangelios de finalidad presentar tanto una síntesis del contenido de la fe cristiana (me•
hecho median entre nosotros y los testimonios apostólicos, de los cuales la diante los múltiples discursos apostólicos que incluye), anteriormente ex•
Iglesia se considera heredera y continuadora. Los evangelios son testimo• puesta por Lucas en su evangelio, como la significación comunitaria de esta
nios de la Iglesia naciente, de la cual los cristianos nos decimos herederos fe (modelada en el ideal de la iglesia primitiva), y la exigencia evangelizadora
solidarios. Por tanto, para ser fieles a su proyecto y proyección, es necesario y misionera que de ella se desprende (que es evidente por la concentración
estar en constante diálogo, a la escucha de sus orígenes, de ese Señor que a en la actividad misionera de los primeros cristianos). Hechos saca a relucir,
través de los evangelios nos guía, no sea que nos desviemos .... Por eso por medio de modelos, las implicaciones de la Buena Nueva para la Iglesia:
no hablan sobre Jesucristo, sino que él mismo habla en ellos, en un estilo " ... serán testigos míos en Jerusalén y en toda Judea y Samaría y hasta
direc• los confines de la tierra" ( 1,8).
to e interpelante. Por otro lado, dialécticamente, la Iglesia está llamada
a Las Cartas son en su mayoría escritos circunstanciales, dirigidos a co•
interpretar los evangelios, pues surgieron de ella, fueron escritos para ella, y munidar'es ya formadas, que explicitan las implicaciones de la fe en ciertos
el Señor está presente en ella con su Espíritu. Fue la Iglesia la que reunió los aspectos concretos. Su contenido es tanto de orden doctrinario como pare•
escritos que constituyen el "canon del Nuevo Testamento", nético: advierten sobre amenazantes desviaciones en cuanto a la compren•
reconociendo en ellos (varios siglos más tarde) la expresión de su propia sión de la realidad y el significado del acontecimiento-Jesucristo, tales como
fe, de esa fe que la constituyó en Iglesia. las provenientes de las corrientes gnósticas y docetistas, y corrigen a aque•
llos que muestran una conducta que no es consecuente con la fe que han
En resumen, si bien los evangelios son inseparables de la Iglesia y abrazado. Algunas epístolas, como aquellas a los Romanos, a los Efesios y a
fue ésta su cuna, también es cierto que los evangelios son una constante los Hebreos, se centran en exposiciones sobre aspectos doctrinales.
ínter-

Vea a este propósito el documento magistral del papa Pablo VI, Evangelii
nun•
tiandi. La Evangelización fue el tema de los obispos latino-americanos reunidos
en Puebla en 1979.
170 171
C U E ST IO N E S ll l'R M E N EU T IC ,1S: D E ,IY l'R ., 1 II O Y Los EVANGELIOS y LA TRADICIÓN
El Apocalipsis, y de un modo similar la Primera carta de Pedro, exhorta de un futuro. Por esto, la decisión de fe se sitúa dentro de una tradición y
a sus destinatarios a permanecer fieles a la fe en Cristo, a pesar de las de una comunidad, y no fuera o al margen de ella: la fe no nos llega sin
adversi• dades y rechazos que les afligen. Todos estos escritos la comunicación humana, sin alguien que nos lleve hacia ella -además
presuponen la fam i• liaridad con la Buena Nueva, que es el tema central de de Dios-. Se nace y se crece cristiano, budista, musulmán, etc., y
los evangelios. eventualmen• te se hace una opción religiosa en el seno de una comunidad
humana. Tradi• ción implica continuidad y solidaridad comunitarias;
implica evolución y proyección históricas. Es todo lo contrario de estatismo
4. Los evangelios y la Tradición o inamovilidad (que es como comúnmente se entiende tradición).

La relación entre Escritura y Tradición ha sido desde hace varios siglos


7
materia de discusión, especialmente entre católicos y protestantes . A los En un sentido más estricto tradición es comunicacion, es el acto de
católicos se les acusa de darle tanto o más valor a la Tradición (prácticas, transmitir algo (traditio, porádosisv. Por el camino de la tradición
ritos, dogmas, costumbres) que a la Biblia. Lo cierto es que, en buena medi• podemos
da, hay una falta de claridad sobre el tema e incluso en cuanto a los concep• remontarnos a los orígenes de lo heredado y transmitido (traditum), e inclu•
tos mismos, especialmente el de tradición. sive identificarnos y solidarizarnos con ello. La tradición es, pues, de orden
lingüístico. Como comunicación continuada, la tradición nos conduce hasta
Por lo pronto, Tradición (con mayúscula) es el conjunto de tradiciones los evangelios, y a través de ellos a la tradición que les precedió, que
(con minúscula) que configuran la vida de un grupo humano. Pensando en el nos lleva hasta Jesucristo mismo. ¡ No llegamos a él directamente! Ahora
judeo-cristianismo, no es una cantidad de material o información comple• bien, la Revelación tuvo lugar y fue transmitida en un momento histórico y
mentaria a la Biblia, sino que es la fe vivida. Por eso hablamos de "la tradi• cultural determinado, dando lugar a la tradiciónjudeo-cristiana. Parte de
esta Tradi• ción, que era eminentemente oral y vivida por medio de
ción judía", "la tradición luterana", o "la tradición católica", las cuales a
costumbres e institu• ciones, fue fijada por escrito. No es necesario recalcar
su vez se pueden matizar, por ejemplo conservadora, liberal. oriental.
medieval. En su sentido más amplio, es el conjunto de costumbres. una vez más el papel que jugó la Tradición en la Iglesia primitiva, que
estructuras y modo de pensar y de actuar de un grupo humano en 1111 desembocó en gran parte en los escritos que constituyen el Nuevo
momento histórico y cultural. Testamento. Pero, sí es importante tener presente que el hecho de ser
puesta por escrito no significó que la Tradición dejaría de existir. Es más,
Las personas nacen, crecen y viven en el marco de un conjunto de tradi• ésta no sólo no llegó a su fin sino que siguió transformándose y
ciones, las cuales les permiten comprenderse y comprender al mundo en adoptando nuevas expresiones. Tratándose de multitud de relatos orales,
el que se encuentran. Tradición es, pues, situación e historia; es vida. La no todos fueron incluidos en los evangelios canó• nicos, prueba de lo cual es
tradi• ción no existe como concepto abstracto, sino que es lo vivido por el que más tarde a partir de ellos se escribieron los evangelios apócrifos.
hombre en una determinada sociedad o comunidad. No existe nada aparte
del hom• bre y la sociedad, donde converjan el pasado y el presente, y la El creyente es, pues, receptor de una tradición religiosa y se alimenta de
proyección ella, a la vez que la asimila y la transforma proyectándola hacia el futuro y
hacia otros. No es un "algo" estático, sino que es tan dinámica como lo es la
historia y la vida misma, de las que es inseparable
No nos detendremos a considerar la tradición como proyección del cvangel io.
tal como lo hallamos por ejemplo en la tradición patrística, ni como
respuesta a nuevas necesidades. Nos limitaremos a considerar la relación A lo dicho, hay que añadir una observación importante. Las tradiciones
Escritura-tradición. Para ahondar el tema, vea P. Lengsfcld, Tradicion, Escritura plasmadas por escrito en el NT no llegaron a su máximo desarrollo, sino que
e Iglesia en el diálo• go ecuménico. Madrid, 1976. En general, vea E. Arcns, La se "congeló" o fijó la comprensión a la que se había llegado en el
Biblia sin mitos, Lima, .•11om<·1110 de la composición de los diversos escritos, por ejemplo, con
2004, cap. 23 (con vasta bibliografía} respecto ;i la
172 173
C U E ST IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS y LA TRADICIÓN

comprensión de la persona de Jesucristo o a la manera de vivir el cristianis• re-vivir aquel acontecimiento-Jesucristo en el que desea hacer participar, de
mo en comunidad. El NT muestra un desarrollo en la comprensión del acon• modo que la predicación sea siempre anuncio, y no se reduzca a un simple
tecimiento-Jesucristo y sus implicaciones: la manera de entender a Jesús por recuerdo del pasado: "la fe viene de la predicación, escuchada, y esta predi•
parte de Pablo es más rudimentaria que aquella que hallamos en el evangelio cación se hace en virtud de la palabra de Cristo" (Rom I O, 17). La ininterrum•
según Juan, por ejemplo; o la manera de organizar la vida comunitaria está pida transmisión e interpretación de la Revelación es el papel vital y el servi•
más detallada en las Cartas Pastorales ( 1-2 Tim; Tito) que en el resto del NT. cio que presta la Tradición.
Son como fotografías que fijaron el estado de evolución en ese momento.
Si tradición es vida, entonces debe ser pertinente y actual para el hombre.
En los escritos neotestamentarios hallamos caminos, perspectivas y pro• No se trata de pasar algo muerto, una momia o un cuadro, de una generación
yecciones, pero no el máximo desarrollo en la comprensión de la Revelación. a otra, sino la palabra viva del Señor. Puesto que la tradición no existe
Prueba de ello es el desarrollo que siguió dándose a través de la teología de aparte de los hombres, pues es configurada por hombres y vive entre ellos,
los Padres de la Iglesia en los siglos siguientes, que se extiende hasta hoy, y como se podrá fácilmente comprender, cabe la posibilidad del error o de la
en la exégesis bíblica misma: los mismos textos fueron entendidos y predica• desviación. Por esta razón, el protestantismo rehúsa darle un peso normativo
dos de distintas maneras en distintos momentos. Cuando se decidió, varios a la Tradi• ción, y se aferra a la Escritura como única y exclusiva norma de fe
siglos después de haber sido compuestos los escritos del NT, sobre su valor y vida, sin caer en la cuenta de que también hay una "tradición protestante".
normativo (el canon), se reconoció su suficiencia normativa para la salva• Lo cierto, sin embargo, es que, para evitar caer en la infidelidad a la intención
ción. Pero, "suficiencia" no quiere decir que todo está explícitamente ex• y revela• ción del Señor, la Tradición debe ser constantemente
puesto allí, y que lo que no está expresado en el NT debe rechazarse, como confrontada con la Escritura y debe dejarse criticar por ella.
los fundamentalistas predican Biblia en mano. La tarea de explicitar lo
implí• cito, de comprender mejor el acontecimiento-Jesucristo y sus Como hemos visto al hablar de la formación de los evangelios, la Tradi•
exigencias, fue asumida por la Tradición. Con la fijación escrita de la ción se dio mucho antes de que se escribiese el primer renglón. Y la puesta
Tradición, ésta no cesó ni se paralizó: la vivencia de la fe continuó, y se por escrito no le puso punto final, sino que continuó profundizando en la
expresó en formas nuevas a lo largo del tiempo. ¡Tradición es vida! comprensión del acontecimiento-Jesucristo y en las costumbres y prácticas,
Pretender paralizarla es negar su influencia en la historia del hombre, incluso en la organización eclesial, que fueron tomando forma a lo largo del
además de anti-histórico pues converti• ría la Palabra de Dios en letra tiempo. El protestantismo mismo ha desarrollado sus propias tradiciones.
muerta.
Prueba de ello es que cada comunidad o grupo "evangélico" tiene su propia
identidad, organización, prácticas, y sobre todo su manera particular de in•
El problema de la relación entre Biblia y Tradición surgió cuando la con•
terpretar la Biblia, reclamando cada grupo ser auténtico seguidor de Cristo.
junción "y" fue entendida como aditiva, dando a entender que la Tradición
¿A qué se debe tanta variedad? ¿No es acaso a las diversas tradiciones, y no
es una adición a la Revelación, lo que implica que la Biblia es insuficiente
a la Biblia misma?
para la salvación. A diferencia de una larga tradición que afirmaba que había
dos fuentes de la Revelación, la Biblia y la Tradición, en la Constitución
Así como la Revelación se transmitió como tradición viva y vivificante
sobre la Divina Revelación, el Concilio Vaticano II afirmó que "la Sagrada
(no sólo como textos escritos), como palabra de Dios aquí y ahora, así debe•
Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un solo depósito sagrado de
rá asegurarse que no se convierta en letra muerta o en un recuerdo del
la palabra de Dios" (n. 1 O). pasado preservado sagradamente inalterado -como sucede en ciertas co•
rrientes "conservadoras" y fundamentalistas-. Valga la redundancia: la Tra•
El papel primordial de la Tradición eclesial es el de comunicar la Revela•
dición tiene por función primordial hacer accesible y mantener vigente aquí
ción. Este papel lo realiza interpretando y actualizando el contenido de la
y ahora, aquello que en la Escritura se halla expresado en las formas de
Revelación plasmada por escrito, de manera que transmitir es un re-animar, un

174 175
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S '. D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS y LA TRADICIÓN
lenguaje de tiempos y culturas remotos. La Tradición ni es primordialmente No se trata de dos caminos convergentes o fuentes complementarias de
una cantidad de material suplementario (dogmas, costumbres, instituciones) la Revelación, sino de un todo "íntimamente unido y compenetrado" (DV
a la Escritura, ni tampoco se reduce a ella, de modo que podemos afirmar que n.9). La Tradición es el "río" en el que la Biblia navega y llega hasta nosotros,
la suma de Escritura más Tradición es el total de la Revelación, que no se como palabra de Dios que habla aquí y ahora.
manifestó mediante afirmaciones o verdades, sino en acontecimientos
sig• nificativos vividos, cuyo epítome fue la muerte y resurrección de Toda tradición es histórica. Así como los escritos de la Biblia fueron
Jesús. cristalizaciones de determinados momentos de la Tradición, en la cultura y
en el lenguaje de su tiempo (sus límites), así también, bajo nuevas circuns•
Biblia y Tradición son inseparables, como lo son el envase y su tancias y con la inspiración divina, se dio y se sigue dando una paulatina
conteni• do. Tienen el mismo origen (la Revelación que testimonian) con el maduración y profundización del sentido y de las implicaciones profundas
cual vin• culan al creyente; tienen la misma finalidad (testimoniar la fe y de la Revelación histórica. Esto es evidente cuando se comparan los escritos
guiar en ella) y el mismo contenido (la Revelación que culminó con el bíblicos según su momento histórico de composición. Precisamente porque
acontecimiento• Jesucristo). la Tradición es viva e histórica, por ejemplo, no seguimos aceptando la
esclavitud, aunque los autores del NT lo hicieran. Igualmente por eso, en
Entre Biblia y Tradición hay una gran interdependencia e interacción, de nuestro Credo profesamos las concepciones cristológicas y trinitarias que
modo que no cabe hablar de dos fuentes complementarias y autónomas de la no se hallan explicitadas en el NT, sino que provienen de la reflexión post•
Revelación, ni de una alternativa excluyente, "sólo la Escritura" o "Escritura y bíblica fijadas recién en el siglo cuarto. ¡ No podemos retroceder las maneci•
Tradición". Si bien la Biblia es la fuente normativa insustituible (sellada como llas del reloj y pretender pensar y vivir "como en los tiempos bíblicos" sin
canon: norma), sin la Tradición vivificadora y comunicante sería estéril, adaptación alguna' La fe se vive y se expresa en un determinado
letra muerta. La Tradición es la transmisión, interpretación y actualización de momento
la Es• critura de modo que se mantenga siempre como la palabra viva e histórico y cultural, y el de hoy es diferente del de esos tiempos, como lo era
interpelante del Señor vivo. Si la Escritura es la norma normante no nonnada, la el de la comunidad de Mateo y el de las comunidades griegas en tiempos de
Tradición es la norma normada: debe siempre escuchar atentamente los Pablo. Rechazar la Tradición, como se pretende en algunos sectores "evan•
testimonios bíbli• cos que son la fuente original (su norma fija y objetiva, gélicos", limitándose a la Biblia, es negar la propia historia. Lo mismo se debe
normante), a fin de permanecer fiel a sus orígenes. La Escritura tiene, pues, decir de aquellos que pretenden sacralizar un momento determinado de la
una función crítica ante la tradición. Resumiendo lo dicho esquemáticamente: Tradición, llámense ritos o teologías, sin dejarse criticar por la Palabra
de
Dios. Ambos tienen una visión miope de la tradición y de la Biblia.

critica a la La Tradición no existe aparte de la sociedad y de los hombres que la


constituyen. En su sentido amplio constituye, determina e identifica a un
Tradición ~ grupo o comunidad: la Tradición los unifica y les da su identidad propia,
----1 BIBLIA 1-----1 TRADICIÓN 1--- porque es viva y vive en ella. La Iglesia es una comunidad constituida en

•no-escrita

tomo a una tradición de fe en un mismo Señor. En consecuencia, Tradición e
Iglesia son inseparables, pues la primera tiene siempre su asiento en la co•
munidad: parte de ella, refiere a ella, y vive en ella. En conclusión, quien dice
~ Tradición, dice comunidad, vida, evolución y continuidad histórica.
transmite,
interpreta, actualiza la
176 177
C U E ST IO N E S H E R M E N E U T IC A S : D E A Y E R A I IO Y L A N O R M ATI V ID A D D E L O S E V A N G E LI O S

5. La normatividad de los evangelios con las enseñanzas e instrucciones dirigidas exclusivamente a ellos, se des•
taca el hecho de que el testimonio apostólico es el único que conduce al
En el parágrafo anterior he afirmado que la Escritura es normativa, Es Señor, que es un testimonio autorizado, normativo, indispensable e insusti•
necesario detenemos es este punto centrándonos en los evangelios. El tér• tuible. Puesto que este testimonio, único garante de fidelidad y continuidad,
mino "normativo" no se refiere aquí a un supuesto valor legal o jurídico, sino se halla eminentemente en los evangelios canónicos, éstos son normativos
que es una referencia al lugar dominante de los evangelios como testimonios e insustituibles.
fundamentales e imprescindibles de la fe. ¿Qué hace que los evangelios (y
todo el NT), y no otros escritos, tales como la Suma Teológica de Santo Los evangelios son mediacionesfundamentales e insustituibles. A
Tomás y obras similares, sean la norma de fe y vida para el Cristianismo? ¿Por tra• vés de ellos llegamos a la fe apostólica, en la cual apoyamos la nuestra.
qué se recurre a ellos como corte de apelación decisiva? ¿Por qué son sólo Los evangelistas median entre nosotros y la fe apostólica de la cual fueron
estos cuatro, y no tantos otros evangelios (apócrifos) los que fueron acep• here• deros y portavoces. En cuanto lenguaje, los evangelios no son la voz
tados como canónicos, y por ende como normativos para la Iglesia? misma del Señor, sino mediaciones de su palabra siempre actual; de ahí la
¿Por qué se preservan tal como están y no se traducen en un lenguaje más necesidad de escuchar siempre de nuevo lo que mediante ellos el Señor
com• prensible, el de nuestra cultura y teología actuales, incluso dice hoy. Lo autorizado no son los evangelios como tales, sino lo que
consolidándolos en un solo evangelio "puesto al día"? éstos comunican. Los evangelistas no se propusieron hablar sobre
Jesucristo (no narraron de esa manera), sino que dejaron que fuese él mismo
Para la Iglesia primitiva, al igual que hoy, la autoridad última ha sido y quien hablase a través de ellos aquí y ahora (por eso emplearon el estilo
sigue siendo el Señor. Esta autoridad fue asumida y delegada por los após• directo). El lugar privilegiado de los evangelios se debe precisamente a que,
toles, compañeros y testigos de su resurrección. Su testimonio del aconteci• mediante ellos, habla el Señor mismo.
miento-Jesucristo está preservado en los evangelios, y éste es el único auto•
rizado, pues sólo los que estuvieron con Jesús durante su vida terrena esta• La normatividad de los evangelios se revela también en el simple hecho
ban en condiciones de comprenderlo e interpretarlo correcta y auténtica• que, desde relativamente temprano, antes que se constituyese oficialmente
mente. En consecuencia, su testimonio apostólico recogido por la tradición el canon, eran citados por los Padres de la Iglesia como escritos autorizados,
fue preservado y continuó vivo en los evangelios, que son los únicos que y se leían en las celebraciones comunitarias junto con el Antiguo Testamen•
nos muestran que la propia fe se apoya en la fe apostólica: creemos to, lo que revela que implícitamente eran considerados como "Escritura", es
porque ellos creyeron y en lo que ellos creyeron. decir, como obras que gozaban de una autoridad religiosa única.

En resumen, la normatividad de los evangelios proviene del hecho que


Jesucristo é- - - Apóstoles é-- - - Evangelio-é- - - contienen testimonios insustituibles del acontecimiento-Jesucristo, inter•
Nos otros pretado a la luz de la fe apostólica, de forma excepcionalmente fidedigna y
autorizada. Los evangelios median entre nosotros y el acontecimiento-Jesu•
cristo. Si nos referimos a estos escritos como autoridad directriz es para
El testimonio apostólico preservado en los evangelios es, no sólo crono• dejarnos guiar,juzgar y criticar por su testimonio apostólico de Jesucristo, y
lógicamente el más cercano a los acontecimientos, sino también el que repre• para asegurarnos que se predica a ese mismo Señor, y no a otro, en nuestro
senta la autoridad del mismo Jesús, como lo evidencia la orden del Resucita• empeño de serle fieles.
do en Me 16, l 5ss; Mt 28, l 8ss; Le 24,27ss. Por esa misma razón,
encontramos en los evangelios un gran número de instrucciones dirigidas a
los apóstoles
y no a las multitudes. Con el mandato del Resucitado de ser sus testigos
y
178 179
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D té -\ Y F R A 1-1 0 \' L A C il :\ O N IC ID A
D

6. La canonicidad mún de la tradición apostólica. A ello contribuyó especialmente el hecho


de que, hacia el afio 140, el influyente Marción, con un espíritu anti-judío.
El hecho de que Mateo y Lucas hayan recurrido al evangelio dicta• minó que el único evangelio auténtico era aquel según Lucas -pero
según Marcos para la composición de sus obras. además de haber depura• do de sus referencias al Antiguo Testamento-, y su opinión
utilizado otras tradiciones (orales y/o escritas). es un claro indicio de que recibió sorpren• dente acogida en diversos sectores de la Iglesia. Así,
ninguno de ellos consideraba su obra como sagrada. Más aún. el hecho hacia la segunda mitad del siglo segundo, empezó un paulatino proceso de
que sufrieran reto• ques y añadiduras posteriores, apunta en el mismo selección de aquellos escritos considerados como autorizados y fieles al
sentido. A esto hay que añadir que cada evangelista compuso su obra espíritu de Cristo, que eventualmente constituirían el canon o colección
para su comunidad y no para la Iglesia universal. Eventualmente se de escritos normativos para la fe y la vida de la Iglesia apostó! ica.
empezaron a hacer copias, lo cual es un primer indicio del valor
autorizado que se les reconocía. A inicios del s. 11, el obispo Papías (reportado por Eusebio de Cesarea
dos siglos más tarde) destacaba como únicos apostólicos los cuatro que
La producción de evangelios no se limitó a esos cuatro que, sólo más cono• cemos como tales, es decir, aquellos según Marcos, según Mateo,
tarde. fueron "canonizados", es decir, sellados como normativos v según Lucas y según Juan. Su tono era apologético. A mediados del
exclusi• vos. En el siglo segundo se escribieron, entre otros: el mismo siglo, Justino Mártir consideró en gran estima a los tres sinópticos
Evan!.',eÍio de los Nazareos, el Evangelio de los Ebionitas, el Evangelio como "memo• rias de los apóstoles", y menciona que se leían en las
de los -Hebreos, e.1 reuniones litúrgicas (A poi. 1,67). Pero Justino también recurrió a otras
Evangelio de los Egipcios, los evangelios según Pedro, según Felipe. tradiciones acerca de k• sús que no conocemos a través de los cuatro
según Tomás y según Santiago. todos los cuales contaron con buena canónicos. Hacia el año 170, Taciano compuso su "Armonía de los
aceptación en diversas comunidades. Hay otros más que datan de la Evangelios" (Diatessaron), que es una vida de Jesús a modo de "collage"
misma época. pero que sólo conocemos por nombre o poseemos en en base a los evangelios, para lo cual empleó los cuatro canónicos que
pequeños fragmentos (P. Ox. 840; P.Eg. 2). Esto indica que hasta fines del conocemos, pero no literalmente (lo que indica que no les concedía
s. 11 los cuatro "canónicos" no eran los únicos existentes, ni gozaban de sacralidad) ni exclusivamente (lo que indica que empleó otras fuentes:
una autoridad exclusiva. De hecho. algunos eran considerados en pie de ¿evangelios?). La primera evidencia clara que tenemos a favor de un
igualdad con los cuatro. Pero también indica que, cuando se decidió a reconocimiento de una autoridad exclusiva de los cuatro evan• gelios
favor de "los cuatro canónicos", se procedió a una selección en base a canónicos se halla en los escritos de san lreneo de Lyon, en el último
determinados criterios, y que por ello a éstos se les reconoció una tercio del s. 11, quien repetidamente los destaca apologéticamente,
autoridad exclusiva.
implican• do un rechazo hacia cualquier otro evangelio (vea Adv. Haer.
3, 11 ). Otro tanto hicieron Tertuliano. Orígenes y Clemente de Alejandría,
Si bien no todos los evangelios tuvieron el mismo origen, al
por citar nom• bres representativos, si bien todavía se tendía a
principio todos tuvieron básicamente la misma función, la de servir para la
concederle importancia a ciertos evangelios. como el de Pedro y el
catequesis Y la instrucción; cada uno reflejaba las inquietudes y
evangelio a los Hebreos. Conforme avanzaba el tiempo, la atención se
perspectivas teolózi• cas dominantes en sus comunidades de origen: y
empezó a centrar y luego se focal izó en los cuatro canónicos hasta que se
todos eran reconocid-os como autorizados, al menos en aquellas para las
les reconoció oficialmente una autoridad exclusiva.
que fueron escritos. Ciertas comunidades o grupos (los gnósticos), que
se alejaron de la tradicional apreciación de Jesucristo, apelaban a
La lista de escritos normativos que se halla en el "Canon de Muratori"
determinados evangelios para susten• tar sus posturas no-ortodoxas, de
(Roma, inicios del s. 111), menciona como autorizados sólo los cuatro
donde nació la necesidad de determinar la fidelidad apostólica de los
evange• lios, y todavía lo hace con un tono netamente apologético,
evangelios existentes -por eso su paternidad se solía asignar a algún
apóstol (Mateo, Juan, Pedro, Tomás, Felipe, etc.j-. Esta ne_cesidad fue en especialmente a favor del evangelio según Juan. Eso significa que a
parte acelerada por la aparición de herejías y evangelios de orrgen dudoso inicios del siglo tercero.
o de tendencias netamente diferentes del denominador co-
180 181
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y L A C A N O N IC ID A D

los cuatro todavía no habían recibido reconocimiento universal como los La determinación de incluir nuestros cuatro evangelios en el canon
únicos evangelios autorizados y normativos, y que el evangelio según indi• ca, sin lugar a dudas, el valor normativo que la Iglesia reconoció en
Juan era el más discutido-probablemente porque desde temprano fue el ellos, tanto por cuestiones de fe como de un modelo de vida, haciendo de
predilec• to de los grupos gnósticos (herejes)-. En el siglo cuarto, se ellos testimonios insustituibles, auténticos y fidedignos de la fe apostólica,
había llegado prácticamente a un consenso: sólo los cuatro canónicos de la cual somos tributarios. Los evangelios canónicos ofrecen la perenne
gozaban de valor normativo. Así lo atestiguan el catálogo de escritos garan• tía de fidelidad a la revelación definitiva de Dios en Jesucristo,
bíblicos del Código Claromontano, la lista del obispo Atanasio de de la que siguen siendo los testimonios. Son documentos de identidad del
Alejandría (en 367), y los Concilios de Laodicea (363), de H ippo (393) y cristianismo.
de Cartago (397).
Los apócrifos
Al plantearse la necesidad de fijar un canon de escritos normativos, la
Iglesia se planteaba la cuestión de su identidad y se obligaba a Se denominan "apócrifos" (del griego, "oculto, oscuro") a aquellos
autodefinir• se, no en base a escritos existentes sino a su propia vivencia de escri• tos que, a pesar de una cierta apariencia "bíblica", no fueron
la fe. Aún no existían textos normativos, pero las cuatro versiones habían incluidos en el canon. Los evangelios apócrifos, que rebasan los cuarenta,
sido compues• tas en la iglesia y desde una perspectiva que correspondía no fueron inclui• dos en él ya fuese por mostrar tendencias
a su vivencia de "el evangelio". Si algún evangelio ofrecía garantías de ser disconformes con la fe de la Iglesia, o por tener un origen dudoso, o
auténtico testimo• nio de la fe apostólica y de fidelidad al Señor, debía por haberse concentrado en lo legendario. Todos son de origen tardío,
hallar eco en la vida a pesar del tiempo transcurrido, máxime si ambos posteriores a los cuatro canónicos. Un buen número de éstos han querido
(Iglesia-vida y evangelio• texto) eran fieles a la proyección apostólica en la llenar el vacío biográfico que han dejado los cuatro canónicos, y de
cual se fundamentaban. La Iglesia debería poder reconocer en esos ellos hemos heredado muchos de los detalles que han alimentado la
evangelios la fe que vivía, como si de un espejo se tratara -de no ser así, fantasía piadosa, especialmente en tomo a los padres de Jesús, su
no podían ser auténticos testimonios apostólicos de Jesucristo-. Por ello nacimiento e infancia, así como su pasión y resurrec• ción". Su contenido
los cuatro evangelios canónicos son garantía de la auténtica fe carece de valor histórico.
apostólica, al mismo tiempo que documentos históricos que preservan
esa fe apostólica a la que la Iglesia siempre se ha remitido como Otros evangelios apócrifos son netamente sectarios, especialmente
referencia insustituible y como parámetro que salvaguarda de posibles mar• cados por el gnosticismo". El lector interesado puede referirse a la
desviaciones, que fue una de las razones por las que se constituyó el colección Evangelios Apócrifos realizada por Aurelio de Santos (B.A.C.,
canon. Madrid 1963)

Si bien no se establecieron criterios explícitos en base a los que se


deter• minaría los escritos que serían incluidos en el canon (colección A. Piñero ofrece una excelente visión panorámica en Id. (ed.), Fuentes del
normativa), ciertamente operaron algunos criterios que implícitamente cristia•
fueron determi• nantes en este proceso vital de autodefinición. Los textos nismo, Córdoba, 1993, cap. 1
que se eligieran deberían reflejar la fe vivida por la iglesia; ser lo O.
suficientemente cercanos al tiempo de Jesús, y a su vez guardar coherencia El gnosticismo es un sistema filosófico-teológico que considera la salvación
como resultado del conocimiento (gnosis) de sí mismo, de su origen y su
con otros escritos de induda• ble origen apostólico (por ejemplo, las cartas
destino. El "yo" de la persona es considerado como un fragmento de luz, una
de Pablo); haber sido acepta• dos y reconocidos como apostólicos por la chispa caída de la sustancia divina que, extranjera, es prisionera de los poderes
mayoría de las comunidades (con lo que se descartaban aquellos escritos maléficos, y no puede liberarse si no es por la revelación que permite al
utilizados en pequeños gru• pos), lo que significa que sobre todo debían hombre conocer su "hogar" en el de Dios. Su liberación se da con la muerte, y
ofrecer confiabilidad apostólica y recibir un reconocimiento universal, no esta chispa de divinidad viaja al destino que conoce. su patria. El gnosticismo es
sectario. dualista y no considera a Dios como responsable de la creación visible, que sería
obra de las fuerzas malig• nas. Cristo descendió solamente para impartir el
conocimiento del origen y des• tino del hombre, y no fue auténticamente humano (docetismo).

182 183
C UESTIO NES HERM EN EUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS COMO PALABRA DE Dios
7. Los evangelios como Palabra de Dios sagrada Escritura -lo cual ciertamente no habían previsto sus redactores,
pues escribieron para sus comunidades, y no para el cristianismo de
De la presentación que hicimos de los evangelios, posiblemente se todos los tiempos-. Como he indicado con anterioridad, los evangelistas
tenga la impresión que se trata de escritos exclusivamente humanos y estaban conscientes de la presencia del espíritu del Señor entre ellos.
que, en cuanto Palabra de Dios, carecen de valor, pues no he mencionado
el papel inspirador de Dios en su formación. Sin embargo, generalmente Conjuntamente con la inspiración, se suele plantear el problema de la
no es tanto esto lo que constituye un problema en la comprensión de los inerrancia o, en términos más acertados, de la verdad. Así como la
evangelios, como lo es su paternidad humana. De hecho, los evangelios, inspira• ción fue en vistas a la edificación salvífica de la Iglesia, así
como toda la Biblia, son "Palabra de Dios en palabras de hombres". también la verdad de los evangelios (y de la Biblia en general) se sitúa en
Algunas reflexiones en torno a la primera parte de esta afirmación se el orden de lo salví• fico, y no de lo científico (histórico, gcopolüico,
imponen a estas alturas. cosmológico, etc.):" ... los libros de la Escritura enseñan firmemente, con
fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar en las sagradas
La inspiración letras para nuestra salvación" (DV n.11 ). Por cierto, dado que la
inspiración no hacía genios de los compo• sitores bíblicos, sino que se daba
La inspiración es un carisma, un don gratuito de Dios, otorgado a dentro de las limitaciones propias de la naturaleza humana, no los
ciertas personas (¡no a libros!) con el fin de edificar la Iglesia, que preservó de la ignorancia. i Ignorancia no es sinó• nimo de error! Esto
capacita a los agraciados para comprender, interpretar y transmitir fiel y explica por qué en los evangelios no encontramos una comprensión tan
correctamente la revelación salvífica de Dios en la historia 1°. La profunda acerca de Jesucristo como en la teología post• bíblica. Hasta
inspiración, expresión de la presencia activa del Espíritu en la comunidad y donde alcanzaban sus conocimientos, los redactores de los evangelios
sus miembros, abarca todo el proceso de formación de los escritos expresaron correctamente su comprensión del acontecimiento•
bíblicos, y los condicionamientos histórico-culturales en los cuales se Jesucristo!'. Pero la inspiración divina no cesó con la plasmación escrita
gestó. de la tradición en aquellos tiempos: Dios no ha cesado de guiar a los
hombres en su búsqueda de una mayor y más profunda comprensión del
La presencia divina no ignora ni anula la libertad del hombre ni sus aconteci• miento-Jesucristo. Esto debe ser fácil de comprender a la luz de
limita• ciones y condicionamientos naturales. Esto explica la multiplicidad todo lo hasta ahora expuesto, y de lo que consideraremos a continuación.
de pers• pectivas y la redacción de cada uno de los evangelios, incluso el
hecho de que sean cuatro y no uno. En virtud de esta presencia del Palabra de Dios
Espíritu. los evangelios son testimonios defe, de la fe apostólica en
Jesucristo y la acción salvífica de Dios por Cristo para los hombres (Jn He insistido en que los evangelios no son primordialmente memorias
7,39; 14, 17s; 16, l 2ss). Por eso, para comprenderlos plenamente, y para del pasado, sino testimonios auténticos de la fe apostólica, garantizados y
que hablen hoy como lo hicie• ron ayer, es necesario estar abiertos a esa fe guia• dos por la presencia activa del Espíritu del Señor quien, a través
y a ese Espíritu que movió a sus autores humanos a testimoniarla. de los

Por su propia naturaleza, la inspiración no es susceptible de


'
1
Baste a modo de ejemplo observar la cristología de san Pablo expresada en I Cor
comproba• ción objetiva, sino tan sólo admisible por la fe. La Iglesia
15,23-28, donde afirma que Cristo al final se someterá a Dios "para que Dios
reconoció el carác• ter inspirador de los evangelios al "canonizarlos" y sea todo en todos": Jesucristo no era visto por Pablo e uno Dios! Y
elevarlos al rango de difícilmente podría, pues como buen judío tenía como dogma fundamental que
hay un solo Dios, y no dos (el Padre y el Hijo). Fue necesario esperar varios
siglos para aclarar esas relaciones y tener el vocabulario preciso para evitar
'" Para una exposición más detallada y sustentada, vea el cap. 17 de E. Arens, pensar en tres dioses. Esa es una de tantas limitaciones de san Pablo.
La
Biblia sin milos, Lima, 2004.
184 185
C U E ST IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A II O Y Los EVANGELIOS COMO PALABRA DE Dios
evangelistas, se dirigió a sus respectivas comunidades. Los evangelios son Con cierta frecuencia se consideran los evangelios como una serie de
calificados como "Palabra de Dios" por cuanto, mediante ellos, el que está doctrinas o verdades a-temporales y eternas, como una especie de manuales
hablando, guiando e interpelando a la comunidad a la que se dirige. es el de teología dogmática y moral, y con ese espíritu se citan textos, desprovis•
Señor vivo, presente aquí y ahora, por la boca (o pluma) profética de sus tos de todos sus contextos (literario, histórico, cultural, etc.). Se olvida que
enviados. No debe extrañarnos que predominen los diálogos, las sentencias son fundamentalmente testimonios de fe, circunstanciales y condicionados.
y los discursos de Jesús, sobre todo los de tono interpelante: es una palabra Ahora bien, si los evangelios son realmente "Palabra de Dios", deben ha•
que exige una respuesta, que no se reduce a simple información, sino que es blar. guiar, interpelar, fortalecer a su auditorio, tanto hoy como ayer. Sin
dialogante y transformadora, por cuanto es vitalmente pertinente para el embargo, no existe "Palabra de Dios" en sí, sino "Palabra de Dios para
hombre y su existencia. alguien". Los evangelistas mismos lo comprendieron así al haber adaptado
cada uno el material del que disponían, en vistas a su auditorio y sus circuns•
En los evangelios, el Señor habla en un lenguaje humano, en aquel de tancias concretas, lo cual era necesario si a través de ellos iba a hablar el
los evangelistas, con todos los condicionamientos que hemos mismo Señor al aquí y ahora de su auditorio. Por eso tenemos cuatro, y
considerado a propósito del lenguaje: el empleo de expresiones y categorías no un solo evangelio escrito, y éstos se diferencian entre sí.
culturalmente condicionadas. Es "palabra de Dios en palabras de hombres",
en las que hay que redescubrir constantemente la palabra de Dios. Desde un Lo dicho conduce a la pregunta si los evangelios son de alguna manera
punto de vista metodológico, hay que distinguir entre lo inspirado (el "Palabra de Dios para nosotros". Por lo pronto, hay que reconocer que todo
contenido) y su ex• presión lingüística (la forma literaria), si bien en la texto, una vez salido de la pluma de su autor, tiene un valor y una significa•
realidad no se da el uno sin el otro. Para que sea accesible al hombre la ción para su lector, sea quien fuere y cuando fuere, independiente de la
Revelación, tenía que darse en términos comprensibles; el mensaje es el intención inmediata de su autor. El valor y la significación que se halle en un
fin, y el lenguaje en el que se expresa, el medio. texto variará de lector en lector; ésta es nuestra experiencia con cualquier
documento o libro que leamos. Lo importante es, sin embargo, estar en con•
A menudo nos referimos a los evangelios (y a la Biblia en general) como sonancia con la intención del autor, si se va a ser fiel a su razón de ser.
"Palabra de Dios" en términos absolutos, como si en ellos nos hablase Dios Después de todo, la inspiración divina se dio al autor del texto, que es
directamente y como si el texto hubiese sido escrito para nosotros. Con inspirado por haberlo sido su escritor -¡no a pesar suyo!-. Por ello, es
frecuencia se ignora o se olvida que fueron escritos circunstancialmente: indispensable leer y escuchar los evangelios con el mismo espíritu defe
escritos a partir de circunstancias lejanas de las nuestras (situaciones con el que fueron escritos (D V n.12).
vita• les, condicionamientos múltiples) y para un auditorio que no éramos
noso• tros; fueron "Palabra de Dios" directa para aquellos a quienes estaba Los evangelios hablan todavía hoy por cuanto marcan claramente el ca•
dirigi• da: Mateo para su comunidad, Juan para la suya, etc. ¿Hubiese sido mino que se proyecta desde el acontecimiento-Jesucristo, camino que no
"Palabra de Dios" para los cristianos de Roma la primera carta que Pablo termina con los evangelios escritos, sino que llega a nuestro hoy. Aquí se
escribió a los corintios? ¿Qué dirían los romanos al recibir la carta que en sitúa el papel de la tradición, anteriormente destacado: asegurar que el mis•
realidad estaba destinada a los corintios, con todos sus reproches? Pues mo Señor siga hablándonos. El hecho de que los evangelios no hayan sido
bien, algo similar ocurre con respecto a nosotros, que no somos los escritos para nosotros directamente, ni que sus autores nos tuvieran en
destinatarios originales de ninguno de los escritos de la Biblia. Si son mente, no significa en modo alguno que, despojados de sus elementos pura•
"Palabra de Dios" para noso• tros, lo son de modo indirecto. Hay que saber mente circunstanciales y revestidos del ropaje de nuestro aquí y ahora, no
distinguir entre los aspectos circunstanciales de esos escritos, y su valor o tengan nada que decirnos. Serán "Palabra de Dios para nosotros hoy" en la
mensaje perenne. medida en que los traduzcamos a nuestras circunstancias y cultura, en la
medida en que, manteniéndonos dentro de su proyección, recojamos la pers-

186 187
C U E S T IO N E S HE R M E N É U TI C A S '. D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS y LA HISTORIA
pectiva y orientación de aquella Palabra de Dios que le hablaba a sus tamente este problema, de acuerdo con los avances en los estudios
desti• natarios originales, es decir, en la medida en que los mantengamos bíblicos intitulado Instrucción sobre la Verdad Histórica de los
como voz de un Señor vivo, presente aquí y ahora. Por ello, hay que Evangelios, -Jos pasajes pertinentes se encuentran en el Apéndice-, y en
escucharlos primero, entrar en su mundo, para luego traducirlos al 1993 la Comisión Bíblica nos proporcionó la brillante guía sobre la
nuestro. interpretación de fa Bi• blia ~n la Iglesia, qu~ en gran medida tiene en
mente a los evangelios, especialmente en su Primera parte 12•

8. Los evangelios y la Puesto que nuestro estudio ha puesto de relieve que los evangelios
historia no son primordialmente biografías de Jesús, sino testimonio de fe,
parecería que hemos movido el péndulo al extremo opuesto al
historicismo, hacia un escepticismo total sobre el posible contenido
Cuando hablamos del género literario de los evangelios, vimos que la
histórico de los evangelios. Surge, pues, la válida pregunta por el valor
perspectiva desde la cual fueron escritos es histórico-salvífica. En esto se
histórico que los evangelios puedan tener: ¿contienen datos históricos",
inspiran del AT, especialmente en los escritos de los profetas; por eso
¿hasta qué punto se puede con• fiar ~n ellos, históricamente hablando?,
se citan pasajes y se alude al AT. Esto es lo que los distingue, como
¿no son, tal vez, creaciones o pro• yecciones de la fe de la Iglesia
hemos visto, de las biografías helénicas y romanas. Lo novedoso no es la
primitiva?, ¿no estamos siendo demasiado escépticos y minimalistas?
forma literaria de biografía, sino la persona de la cual trata y su actuación
salvífica. En efecto, a diferencia de las biografías helénicas, Jesús no
Si juzgamos que los evangelios (no) son biografías o historia, es en
es sólo una figura ejemplar que sirve de modelo e inspiración. sino que es
base a nuestros criterios sobre lo que constituye biografía o historia!'.
el portador del Espíritu de Dios; es el Hijo de Dios, el mesías (Me 1, l ).
Decir que no son historia significa que no responden satisfactoriamente
Lo que tenemos, pues, no es la historia de un héroe idealizado, sino el
a nuestras preguntas y exigencias de objetividad y verificabilidad. Sin
retrato de una persona real (no mitológica) que nos invita a seguir sus
embargo, esto no significa necesariamente que sean falsos o
huellas hacia el reino de Dios. Ese retrato está pintado, además, desde la
invenciones, que sean a• históricos o que, desde otro punto de vista (el
perspectiva de la Resurrección; el "héroe" es el histórico Jesús de Nazaret
de un tiempo y una cultura diferentes), no pudiesen haber sido
visto desde su resurrección, que es la clave hermenéutica desde la cual es
considerados como históricos (Le 1, 1-
releída su vida. Los evangelios ates• tiguan esa fe en la Resurrección -lo
4). Por eso, es indispensable procurar comprender el sentido de lo
que nos lleva más allá de la simple biografía y trasciende los límites del
histórico en la antigüedad que nos ocupa.
pasado histórico. Pero pasemos ahora del aspecto biográfico en sí, a la
pregunta por la historicidad de los episo• dios narrados en los evangelios.
Para nosotros, histórico es todo relato que corresponde exactamente
a los hechos que se narran, cual crónicas. Para poder ser calificado
El "biblicisrno" popular y piadoso ha fortalecido durante muchos
como histórico, el relato deberá contener información precisa,
siglos el supuesto de que los evangelios son historias absolutamente
objetivamente veri• ficable, y explicarse por causas naturales: lo relatado
fidedignas de lo que hizo y dijo Jesús. Todo hallaba fácil explicación en
sucedió tal y como se relata. Este concepto de historia no acepta como tal
base al dogma de la doble naturaleza (la divina y la humana) en la
el ámbito de lo trascen• dental y divino, por no ser objetivamente
persona de Jesús. Ade• más, se asumía que los autores de los evangelios
verificable. La historia se circuns• cribe y explica íntegramente dentro de
habían sido testigos ocu• lares, o discípulos de éstos. Pero muchos se
los límites de nuestro mundo físico.
sienten comprensiblemente consternados hoy cuando se afirma que no
todo es así. La Iglesia católica defendió oficialmente la estricta y total 12
historicidad de los evangelios, hasta que Pío XII publicó en 1943 la Vea también E. Arcns, La Biblia leída en lglesia, Lima, 2003, esp. cap. 2 y
3.
encíclica Divino afflante Spiritu. En abril de •J Vea todo lo dicho en el capitulo dedicado al género literario de los evangelios, en
1964, la Pontificia Comisión Bíblica publicó un documento que trata relación a la historia y la biografía griega y romana.
explíci-
188 189
( ·, 'l SI 1< 1Nl·S IIFl(Ml·:Nl'IIT ICAS: DE AYER,\ HOY Los EVANGELIOS y LA HISTORIA
14
1 'n 1·1 < >ril'III\' Medio antiguo (los evangelios son tributarios de "El desarrollo de la exégesis se debe repensar teniendo en cuenta la hermenéutica
tradiciones d\' 11111•.rn mavormcntc palestino), era tenido por histórico, filosófica contemporánea, que ha puesto en evidencia la implicación de la subje•
verdadero y real, lodo ;iqudlo que de alguna manera tuviese incidencia en tividad en el conocimiento, en particular en el conocimiento historico"
(/8111.2).
la vida del hombre,
;ik\'L111do su existencia. Un hecho era considerado histórico, no por
haber
s11\'l'dido en el pasado, sino por el efecto que ese hecho produce al
ser
, 1·l;1L1do. es decir, por su significación para el hombre; no se distinguía
entre liL·l'i10s Iacticos y la interpretación significativa de los mismos. El
acento L·s1;1h;1 puesto en lo que el pasado significaba para el hombre en el
momento que lo leía o escuchaba. Es así como se consideraba histórica
toda experien• cia personal. no objetiva (por ejemplo, un sueño); al ser
narrada, si se logra• ba comunicar esa experiencia, era considerada
histórica, verdadera y real para su auditorio, en la medida que le fuese
significativa. Por eso, esta con• cepción de lo histórico no descartaba lo
trascendental y lo divino. Por tanto, la concepción antigua de la historia era
menos objetiva y más subjetiva que la nuestra: no se interesaba tanto por el
pasado fáctico como por el presente vivencia! (lo que me dice y significa
para mí). La idea griega de historia, y la romana, no era mayormente
diferente, aunque en los últimos había un cons• ciente deseo y esfuerzo
por ser más fieles a los acontecimientos acaecidos (vea más arriba, sobre
el género evangelio).

Generalmente, cuando se habla de historia, o se dice que tal aconteci•


miento es histórico, se piensa en /o que (el suceso) realmente sucedió en
tal o cual ocasión. No nos solemos percatar que algo no es historia hasta
que ya sucedió y alguien lo ha relatado. Y es que solemos establecer
una identi• dad casi absoluta entre el suceso y el relato del suceso. Un
suceso no es historié" por el hecho de haber sucedido, sino a partir del
momento en que es relatado. No existe historia en sí, sin alguien que relate
determinado aconte• cimiento. Ahora bien, el que relata el suceso
(supuestamente ocurrido) inevi• tablemente lo hace desde su punto de vista,
lo cual, a pesar de su objetividad
en describir los hechos, le introduce un sesgo personal
14.

No hay historia objetivamente narrada. Toda historia, como toda narra•


ción, es una interpretación. La interpretación se da desde el momento en
que el narrador selecciona, ordena y describe los datos, es decir, desde
el rno-
mento en que valoró el suceso y decidió narrarlo. La interpretación es fundamentada en un "hecho" no verificable: la Resurrección de Jesús 15•
inevi• table, y lo es porque el suceso es interiorizado por un sujeto. Fue Hay que tener presente el papel hermenéutico de la Resurrección, que
precisa• mente el significado o valor que el narrador vio en el suceso lo que destacamos anteriormente: los evan• gelios fueron escritos en base a la
le condu• jo a relatarlo, y no el mero hecho que haya sucedido. Sólo la comprensión del acontecimiento-Jesu• cristo que proporcion '.> la
significación (objeto de interpretación) de un acontecimiento permite que Resurrección.
éste traspase el umbral del pasado y sea relevante para el presente.
Con cierta frecuencia, los evangelistas indicaron que los discípulos no
A diferencia de las matemáticas, la historia no se limita a datos fríos comprendieron lo que Jesús les decía, e incluso que lo comprenderían
(fechas, nombres, lugares, resultados), sino que se narra. La narración se recién a partir de su resurrección (cf. Me 9,9; Jn 2,22; 13, 7). Estas
hace desde el punto de vista del narrador, quien es su intérprete. Tan sólo incomprensiones se mencionaron porque eran parte de la experiencia
el ingenuo cree que lo narrado es idéntico al suceso, que es un reportaje misma de los discípu• los, tanto antes como después de Pascua. A partir de
obje• tivo, completo e imparcial, como si él mismo lo hubiese visto, tipo la Resurrección, la vida
video• cassette; que tampoco sería imparcial, ya que una filmación es
también enfo• cada desde cierto ángulo, el del director. 15
La resurrección de Jesús no es verificable; sólo es admisible en el ámbito de la fe:
es una realidad que se sitúa al "otro lado" de nuestro mundo temporal y sensible.
Para ser aceptable, nosotros exigimos que toda interpretación de los La tumba vacía sólo se puede interpretar como resultado de la Resurrección (y no
he• chos históricos lo sea en términos lógicos y verificables, de un robo, p. cj.) si se admite previamente que Jesús resucitó. Vea al
fundamentada en datos a su vez históricamente verificables, y con causas respecto más ampliamente X. Léon - Dufour, Resurrección de Jesús y
y efectos igualmen• te verificables objetivamente. Ahora bien, los mensaje pascual, Salamanca. 1973. y los artículos de J. Delorme y G. Lohfink,
evangelistas interpretaron el acontecimiento-Jesucristo en términos de fe, en Selecciones de
Teología n. 33 ( 1970).

190 191
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS y LA HISTORIA
de Jesús fue "vista" e interpretada con los anteojos de la fe pascual, y por lo Además de destacar la diferencia en la concepción de lo histórico, y el
tanto dejó de transmitirse como una simple crónica. Fue precisamente la hecho de que toda historia es interpretada, es necesario recordar que el
significación de lo sucedido, y no lo sucedido en sí mismo, lo que dio origen propósito primordial de los evangelistas fue esencialmente el de guiar en la
a la predicación; no lo fue la muerte y resurrección en sí misma, sino su fe, no el de narrar la vida (biografía) de Jesús. Lo que relataron lo hicieron en
significación ("para nuestra salvación") lo que se predicó. función y en términos de la je, No es sorprendente pues que lo narrado,
históricamente hablando, pudiese o no haber sucedido de la manera en que
Evidentemente, la comprensión del acontecimiento-Jesucristo no fue ins• fue descrito, e inclusive, que pudiese o no haber sucedido 16• Lo narrado es el
tantánea. Conforme se comprendía mejor su significado en todos sus aspec• medio mediante el cual el relator comunicó su mensaje. Por eso, como en
tos, se les daba una mejor interpretación. A esto hay que añadir que la toda obra, hay que comprender los evangelios en sus propios términos y en
interpretación de los sucesos que leemos en los evangelios no se limitaba al consonancia con su propósito rector.
pasado, las tradiciones de Jesús, sino que incluía las inquietudes y situacio•
nes del presente del relator (situaciones vitales), y que incluso se extendió a Recordemos que el material empleado en la composición de los evange•
sus consecuencias escatológicas: su pertinencia salvífica para el hombre, lios provenía predominantemente de la predicación y de la catequesis. En
puesto que Jesús fue comprendido como el enviado definitivo de Dios, éstas, el interés no era tanto la vida de Jesús en sí misma, como su
mesías y Señor. relación con la salvación. Por eso se concentraron en la vida pública de
Jesús y en el sentido de su Pasión, y no se interesaron por su juventud, por
Hay dos niveles de "historia" que se deben tener presentes ante un ejemplo. Su niñez y su juventud eran la vida privada de Jesús, no
relato evangélico, siendo ambos igualmente historia, pero que en los relatos relacionada directa• mente con el mensaje de salvación, el cual recién
aparecen entretejidos: ( 1) la historia pasada, aquella del tiempo en que ocu• irrumpió a • partir de su bautismo17 No era tanto la vida pasada de Jesús,
rrieron los sucesos relatados en los años 30, y (2) la historia y circunstancia como su importancia para el hombre aquíy ahora, la que la tradición
del narrador, la de su comunidad y sus vicisitudes, de la cual el relato puede mantuvo viva y que se manifestó poderosamente en los evangelios.
ser reflejo o expresión. Esta última, que es la que menos se nos suele ocurrir Entonces, lo que nos sale al encuentro directamente en los evangelios, ya
tomar en cuenta, a menudo se expresa mediante la retroproyección de algún desde sus orígenes orales, es un conjun•
problema, interrogante o anhelo propio del tiempo del narrador, hacia el to de testimonios de je; de donde se entiende que predomine la interpreta•
tiempo en que se sitúan los sucesos relatados (años 30). De hecho, los ción de los hechos, debido a su significación existencial para el hombre. Tan
relatos evangélicos nos cuentan, tanto la historia de Jesús de Nazaret como sólo indirectamente son testimonios de hechos históricos.
la historia de la comunidad que narra esa historia. Así, por ejemplo, la pará•
bola del sembrador (Me 4,3-8) no se narró sólo porque Jesús en alguna Después de esta breve presentación introductoria de la cuestión, quizá
ocasión la dijo, sino porque lo que decía seguía siendo válido, y es así como se tenga la impresión de que hemos ido alejando una vez más a los evange•
posteriormente se le añadió una explicación que refleja la realidad que lios de la historia narrada. Queda pues en pie la pregunta por su posible
cono• cían los misioneros cristianos y que, inclusive, era conocida dentro contenido y valor histórico. El que los evangelistas (y la tradición que les
de la comunidad misma (Me 4,14-20), pero que en el texto aparece como
si su explicación la hubiese dado el mismo Jesús (Me 4, 13). La frecuente 16
"Cuando se trata de un relato. el sentido literal no comporta necesariamente la
pregunta que diferentes personas se hacen acerca de la identidad de afirmación de que los hechos narrados se han producido efectivamente, ya que un
Jesús, en el evangelio según Marcos (2,7; 4,41; 6,3.14s.49s), concluye con relato puede no pertenecer al género histórico, sino ser una obra de imaginación"
una pregunta que revela una preocupación con ese tema aun en tiempos del (/BI 11.B.I).
17
evangelista: "¿quién dicen ustedes que soy yo?" (8,29) .... Mateo y Lucas relataron el nacimiento de Jesús porque de esa manera se respon•
día a la pregunta por su origen, como se hará luego en Jn mediante el Prólogo,
al empezar más bien con su pre-existencia.

192 193
Los EVANGELIOS y LA HISTORI,\
CUESTIONES HER~IENÉUTICAS: DE AYER A IIOY

de lo que históricamente fue. Y es así como el kerigma y la predicación


precedió) no pusiesen en primer plano lo histórico y que predominase la
tenía como contenido a un personaje histórico, y la fe que se pedía era fe
interpretación sobre los hechos objetivos y verificables, no significa que
en alguien que fue y es. Los evangelistas tuvieron sumo cuidado en
se desinteresasen de la historia como tal ni que sus obras no contuvieran
asentar la historicidad del acontecimiento-Jesucristo, probablemente
datos históricos, pero sí significa que no es siempre fácil determinar con
advertidos por las desviaciones de tipo docetista y gnóstico", a fin de
certeza si tal o cual perícopa corresponde a un hecho objetivamente
evitar que Jesús se diluyera en una suerte de ser mitológico (como tantos
sucedido. es decir que podamos calificar lo narrado como historia.
de la mitología griega) y la fe se convirtiera en ideología o se transformara
Los evangelistas, por haber escogido la forma externa de una en religión mistérica. Como se observa en las cartas de Pablo, la predicación
biografía para presentar los testimonios de fe, ciertamente revelan un se remontaba a lo que sucedió, y en el cristianismo naciente era de suma
interés por la historia de Jesús de Nazaret-aunque sea limitado-. Hay una importancia la figura de los testigos. Lo que éstos interpretaban y
serie de datos que difícilmente pudieron ser inventados: el hecho de su valoraban eran acontecimientos históricos. El cristianismo es una religión
nacimiento, los nombres de sus padres y otros muchos personajes, su histórica: no está forjado a partir de verdades atemporales, sino desde la
bautismo por Juan, el círculo de apóstoles, el hecho de que entrara en revelación histórica que se sitúa en unas coordenadas en el espacio y el
repetidas ocasiones en conflicto con las autoridades religiosas judías, su tiempo, en la persona histórica del hijo de María de Nazaret.
actitud frente a la Ley y ciertas tradiciones, el hecho de que realizara
ciertos milagros y que predicara utilizando parábolas, que su mensaje haya He indicado insistentemente que los evangelios presentan de
sido el anuncio de la inminencia del reino de Dios, etc. Sin embargo, la manera estrechamente entrelazada los hechos y su significación, es decir
probabilidad histórica de cada períco• pa en particular tiene que ser que pre• sentan el acontecimiento-Jesucristo de manera interpretada.
estudiada separadamente: Jesús expulsó "de• monios", pero, ¿lo hizo en Ahora bien, no hay interpretación posible si no hay qué interpretar. Si se
tal o cual ocasión y de la manera en que está relatado? ¿Sucedieron las interpretan he• chos, entonces debe haber sucesos ocurridos, o al menos
tres tentaciones de Jesús, y tal como se narran? ciertos rasgos históricos de la vida que se presenta y que son
¿Qué decir de la caminata sobre las significativos. La afirmación "Jesús murió por nuestros pecados", por
aguas? ejemplo, es la interpretación ("por nuestros pecados") de un hecho
("Jesús murió"); si no murió, tampoco expió. Igualmente "Jesús Cristo"
Los evangelios, como la predicación, se concentraron en quién es es la afirmación combinada de un dato ("Jesús") y una interpretación
Jesús, no tanto en quién fue; presentaron al Jesús de ayer HOY. Sin (''Cristo"= mesías).
embargo, el hecho que pusieran palabras en su boca y que relataran
episodios que a todas luces no ocurrieron, es un claro indicio que para los Uno de los rasgos que distinguen a los evangelios de otros documentos
evangelistas, y para la Iglesia en general, no había una diferencia abismal históricos profanos, es el predominio de la interpretación; interpretación
entre el Jesús anterior a la resurrección y el de después: es el mismo en base a un "hecho histórico", pero que no es "objetivo" ni
encarnado el que ahora está gloriosamente presente y sigue vivo 18 • Más verificable, la Resurrección, y que no se limita al pasado sino que se
aún, la importancia y el significado que alguien pueda tener es inseparable proyecta hacia el futuro y conlleva una serie de implicaciones
de lo que fue, de lo que realizó y dijo: de su pasado se desprende su existenciales. La veracidad de las interpretaciones que hallamos en los
importancia para el presente. Igualmente, para conocer a una persona es evangelios no es posible confirmar-
necesario familiarizarse con su pasado: lo que se es ahora es inseparable
de lo que se era antes. Así, el significado de la persona de Jesús y el
un El docetismo es la concepción eristológica que sostiene que Jesús poseía
1'1
conocimiento de ella es inseparable
cuerpo celestial. no humano, y sufrió y murió sólo en apariencia. La gnosis
sostiene que la salvación depende fundamentalmente del conocimiento, no~de
'' Nótese cómo, por ejemplo, el relato de la pesca milagrosa es situado después
de la Resurrección en Jn 21,Jss, mientras que en Le el mismo un salvador. cuya única misión es la de proporcionar la gnosis, los
acontecimiento se sitúa en la vida pública de Jesús (5,4ss). y difiere en no conocimientos necesarios para caminar hacia la salvación.
pocos detalles.
194 195
C U E S T IO N E S H E R M E N É UT IC A S : D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS y LA HISTORIA
la mediante métodos estrictamente históricos; es sólo aceptable en el ámbito Acerquémonos un paso más en el camino hacia la comprensión de la
de la fe y en la medida en que se confíe en los testimonios allí verdad histórica de lo narrado en los evangelios canónicos. Si resultase que,
ofrecidos tras un estudio serio y con criterios históricos, tal discurso o milagro no lo
-"verificables" tan sólo en cuanto son consistentes con la multiplicidad de pronunció o realizó Jesús de Nazaret, habríamos llegado a una conclusión de
testimonios que hallamos en los escritos neotestarnentarios-. La persona orden histórico. Afirmar que "no lo pronunció" o que "no sucedió" es un
misma de Jesús era interpretable en varios sentidos: para unos fue un poseí• juicio sólo sobre la historicidad de lo "reportado", pero no significa que el
do (Me 3,30), para otros un alucinado (Me 3,21 ), o un reformador rebelde, dicho o el relato no tenga ningún valor -rio menos que una fábula o una
mientras que para sus discípulos era "el Cristo": "¿quién dicen los hombres parábola-. Con la pregunta histórica ni se agota ni se determina todo el valor
que soy yo?" (Me 8,27s). Los evangelios presentan una línea de interpreta• que un texto pueda encerrar.
ción de su persona y de los diversos episodios y rasgos de su vida que
destacan, aceptable tan sólo en la fe -no es objetivamente demostrable que Hay un segundo aspecto que considerar: el valor comunicativo de lo
sea correcta-. Precisamente por la variedad de interpretaciones posibles, era relatado, independientemente de su historicidad que exige tener presente el
necesario ofrecer una interpretación autorizada, si la Iglesia deseaba que se
propósito del autor de la obra. Dado que el propósito de los evangelios
pusiese la fe y confianza existencial en el Jesús que predicaba. De haberse
no fue el de hacer historia, sino que se sitúa en el campo de lafe, como
limitado al simple reportaje histórico o a una crónica de lo sucedido, sin una
produc• tos de la predicación y de la catequesis, es a este nivel, el teológico,
clara interpretación, los evangelistas hubieran dejado las puertas abiertas a
en el que hay que considerar y evaluar primero los evangelios. Si, por
cualquier posible interpretación de los hechos y de la persona misma de
ejemplo, con criterios históricos, se concluyese que es improbable que
Jesús. Si querían compartir su fe, tenían que hacer evidente quién era Jesús
Jesús haya resuci• tado al hijo de la viuda de Naírn, se habría emitido un
para ellos, es decir, su importancia y significación actual para la vida. Valga la
juicio sobre el valor histórico de lo relatado en Le 7, 11- l ?21• Sin embargo,
redundancia: que se predicase a Jesús no quiere decir que el contenido de lo
no por ello carece de valor alguno o de verdad, pues, teológicamente este
predicado no fuese histórico, sino que no se informaba sobre el pasado por relato afirma que Jesús es la fuente de vida: "un gran profeta ha surgido
interés propio de una curiosidad pasajera, sino en cuanto a su
entre nosotros; Dios ha visitado a su pueblo" (v. 16) en la persona de Jesús.
significación Históricamente, Le 7, 11-
para el presente como para el futuro de la comunidad, interpretado desde 17 sería inauténtico y falso, por cuanto no sucedió realmente como se relata,
la
pero teológicamente es auténtico y verdadero. La valoración teológica (que
fey para lafe.
es de orden interpretativo y es el mensaje), como se observa, es indepen•
diente de la valoración histórica (que es de orden fáctico). Preguntas de tipo
Dicho sucintamente: los evangelios contienen historia, pero no se redu•
histórico obtendrán respuestas sólo a nivel histórico. Si preguntamos por la
cen a ser el recuento de una serie de hechos; es mediante la historia interpre•
fecha del nacimiento de Jesús, no obtendremos respuesta alguna de los
tada como los evangelistas comunicaron su fe en Jesucristo. Por lo tanto,
evangelios. Si preguntamos a cuántos ciegos curó Jesús al salir (o al entrar:
preguntar si los evangelios son testimonios de acontecimientos históricos o
Lucas) de Jericó, obtendremos dos respuestas: según Mateo a dos, y según
testimonios de fe predicada, es una alternativa excluyente ilegítima. La predi•
Marcos y Lucas a uno; pero sólo una puede ser verdadera y la otra será,
cación y la fe son inseparables de lo que se predica y en quién se cree: la
históricamente hablando, falsa.
revelación definitiva de Dios en la persona de Jesús de Nazaret. Los evange•
lios, repito, contienen historia y contienen testimonios de fe, estrechamente
entrelazados, pero no tienen por finalidad primordial la historia, sino lafe2º.
2
' El hecho de que sea narrado sólo por Lucas debería hacernos pensar. Vea el
cuidadoso estudio de A. Harbart al respecto, en YV.AA. Exégesis Bíblica, Ma•
drid, 1979, 115-125.
211
Por eso se hablaba de euanguelion, buena noticia (Me 1, 1 ), no simplemente de
anguelion, noticia. Vea lo dicho al respecto al inicio de este libro.
196 197
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS y LA HISTORIA

Para muchas personas, lamentablemente, es significativo para su fe sólo ciones, y un porcentaje de relatos y discursos que demostrablemente no se
aquello que es estrictamente histórico, es decir, lo que realmente sucedió-y remontan a Jesús de Nazaret y que por lo tanto no son históricos en el
tal y como se narra-. Esto se debe a una ingenua identificación de lo histó• sentido antes descrito. Inversamente, la fe no determina lo que es o no es
rico con lo verdadero, con la tácita suposición que lo no-histórico no es histórico; la significación teológica, catequética, etc., no determina la factici•
verdadero, lo que da la impresión de afirmar que la única verdad es la histó• dad de lo relatado. Tengamos pues muy presente que ¡la verdad histórica ni
rica, y que los otros géneros literarios (leyendas, mitos, epopeyas, etc.) se es la única, ni agota el significado de un suceso o de un relato!
sitúan en el ámbito de la falsedad, incluso la mentira. Quien así piensa recha•
za como indigno de atención aquello que, en nuestros evangelios (y la Biblia La significación y pertinencia para la fe de aquello narrado es algo distin•
en general), no es histórico, a menos que sea evidente, como es el caso de las to de su facticidad y veracidad histórica: son dos niveles diferentes, y deben
parábolas -aunque no dirá que son verdaderas, pues asocia verdad con enfocarse separadamente. Limitarse a aquello que históricamente es fidedig•
suceso ocurrido-. Caso típico son los milagros": se afirma su veracidad no, auténtico y veraz, a lo que realmente Jesús hizo y dijo, sería olvidar el
inseparablemente de su estricta historicidad; son verdad porque (presunta• papel central de la Resurrección, la presencia orientadora del Espíritu en la
mente) ocurrieron, como se relatan. Pero, no se percatan que están leyendo Iglesia primitiva, y el sentido de la inspiración -que conciernen a la fe que
un relato, y que como todo relato ha sido producto de interpretación, y su brota del significado de los sucesos históricos-. Reducir el objeto de la fe
origen debe ser previamente investigado antes de afirmar categóricamente a lo que históricamente sucedió, sería relegar a Jesús al pasado,
que realmente sucedió. Prueba de que inconscientemente se asocia verdad haciéndolo objeto de admiración (no de fe-confianza), lo que sería a su vez
con historia, es la reacción instintiva de aquellos que se enteran que tal o contrario al propósito que comparten todos los evangelios canónicos, que
cual relato que creían tenía la condición de tal, en realidad no lo es: o era y es el de presentar a un Señor siempre presente, un Señor vivo; el de
rehúsan creer que pueda ser así, o descartan el relato como si fuera una ayer hoy24• Si alguien conociese exactamente todo lo que hizo y dijo
falsedad; no se les ocurre que pueda haber una verdad no-histórica, y me• Jesús, toda su vida (incluso filmada y grabada, si se quiere), no significaría
nos que un relato de apariencia histórica (o sea, una narración) pueda ser necesariamente que creyese en él. Hay ateos que conocen tanto o más
verdad sin ser historia fáctica. ¿Cómo reacciona Ud. si se le demuestra que acerca de Jesús que muchos creyentes. No hay que confundir información
no hubo una visita de "reyes magos" al niño Jesús, ni una matanza de "niños cognitiva con fe vi• vencia! -si bien la fe es siempre fe informada-. Valga la
inocentes" (Mt 2), o que el relato de las tres tentaciones de Jesús es un repetición: la verdad histórica (si sucedió o no) no agota el significado
midrash'"! del relato (teológico u otro).

El valor y la verdad teológica, catequética, parenética, u otra, de un relato Un hecho histórico cobra vida sólo cuando se le interpreta, cuando se
en los evangelios no están supeditados a la historicidad del episodio narra• pone de relieve su valor y significación para el hombre. Por eso los evange•
do. Lo contrario significaría que lo histórico tendría preeminencia sobre lo lios presentan el acontecimiento-Jesucristo a través de una multiplicidad de
teológico, catequético, parenético, etc., y que determinaría lo que es relevan• relatos interpretados desde la fe cristiana -relatos que pueden ser
te para la fe, como hacen los fundamentalistas. En ese caso, tendríamos que históri• cos, legendarios, paradigmáticos, etc.-. De haberse filmado la
desterrar de nuestros evangelios todas las confesiones de fe, las muerte de Jesús, por ejemplo, mostraría solamente a un judío que moría
interpreta- condenado en una cruz; la película no proporcionaría el significado de este
acontecimiento. La interpretación se impone desde el momento en que se
presenta a un Señor
22 Vea al respecto la magistral exposición de A. Weiser, ¿A qué llama milagros
fa 24
"No se es fiel a la intención de los textos bíblicos, sino cuando se
Bibliat, Madrid, 1979. procura encontrar, en el corazón de su formulación, la realidad de fe que
23 Género popular judío que se caracteriza por la construcción de un relato en expresan, y se enlaza ésta a la experiencia creyente de nuestro mundo"
base a textos bíblicos con fines instructivos. (18111.A.2).

198 199
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY ¿RETORNO A JESÚS DE NAZARET?

vivo, Aquel en quien el hombre puede confiarse como el único realmente similares tendencias muestran una ignorancia de la naturaleza de los
significativo para su existencia. Pero las interpretaciones evangélicas evangelios.
no son susceptibles de verificación por medios históricos, como ya
destaqué, sino que son admisibles como veraces por medio de la fe y . la
confianza25

Resumiendo: al acercarse a los evangelios, hay que distinguir


claramente el punto de vista desde el cual se enfocan: histórico o
teológico, desde la ciencia o desde la fe. A preguntas de carácter
histórico se obtendrán res• puestas de carácter histórico, no teológico;
a preguntas teológicas, res• puestas teológicas. Dada la naturaleza de
los evangelios, en éstos no tene• mos ciencia de la historia, sino teología
de la historia de Jesús, y la verdad que afirman no es tanto de orden
histórico (sobre lo cual persiste una inse• guridad) como teológico. Por
eso, no podemos esperar obtener de ellos estricta fidelidad histórica en
absolutamente todo lo relatado, y menos aún debemos utilizarlos como si
fueran reportajes o crónicas históricas, o inclu• so intentar historizar
aquello que no lo es" Lo importante no es cuándo, dónde, y cómo
sucedió tal o cual acontecimiento o pronunciamiento, sino más bien,
qué es lo que se quiso comunicar mediante el relato y cuál es la
significación de lo narrado. Metodológicamente, y en conformidad con
el propósito motor de los evangelistas, al acercarse a un texto
evangélico, la primera pregunta debe ser sobre la significación teológica,
pues fue escrito desde esa perspectiva y es la única que se sitúa en la
esfera de la fe. Si bien

2
' De ser objetivamente verificable, no se explica cómo -aparte de una razón
de conveniencia personal- se pueda negar la significación que la tradición vio
en el acontecimiento-Jesucristo. Igualmente, de ser objetivamente verificable.
es inex• plicable que el judaísmo hubiese negado la resurrección de Jesús, y
'.:·.)n ello sus implicaciones.
2<, La tendencia a historizar, es decir, a tratar como si fuese histórico aquello que
no
lo es, se observa con frecuencia en catecismos y entre predicadores que
descono•
cen la naturaleza y el propósito de los relatos evangélicos. A menudo se
tratan
textos de los evangelios como si fuesen reportajes estrictamente histórico-
biográ• ficos. Más aún, se suele rellenar los datos de los evangelios con otros
que son producto de la imaginación piadosa-al estilo de algunos apócrifos-.
Igualmente. es frecuente la psicologización de la persona de Jesús: .los
relatos son tratados como biográficos y, en base a ellos, se busca determinar
el temperamento. los sentimientos, e incluso la posible conciencia que se
presume que Jesús tuvo de su identidad (Hijo de Dios, mesías, etc.). Estas y
la pregunta por la historicidad de lo narrado es legítima, no debe ser la
primera que se imponga al texto, ni la que prime y determine su valor Por otro lado, no pocas personas se sienten inclinadas a hacer
último, sino que debe ser posterior a la pregunta por lo que el texto normativo y determinante exclusivamente aquello que se remonta a la
comunica teológicamente, y su significación en términos de fe. vida terrena de Jesús de Nazaret. Para ello, buscan determinar lo más
exactamente posible aquello que supuestamente hizo y dijo durante su
vida terrena (sus ipsissi• mafacta e ipsissima verba), haciendo de él un
9. ¿Retorno a Jesús de Nazaret? objeto de imitación y culto. Es el interés que muestran muchas de las
biografías que se han escrito sobre Jesús.
Hemos visto que, externamente, los evangelios tienen la forma y el
aire de ser biografías, y así son considerados por la mayoría de personas. ¿Podemos recuperar datos importantes incuestionables sobre un tal
Esta impresión no es del todo falsa, si bien es más aparente que real pues Je• sús de Nazaret? ¿Nos lo permiten las fuentes que poseemos,
no corresponde al propósito primordial de los evangelistas. De hecho, primordiales entre ellas los evangelios canónicos?
estruc• turalmente se asemejan a los bíoi (vidas) de la literatura
grecorromana, como ya hemos visto. La forma narrativa, la secuencia de A partir del hecho de que los evangelios son escritos culturalmente
acontecimientos en la vida del biografiado según una sucesión con• dicionados e "ideológicamente" interpretados, algunos objetan que
ordenada, con localizaciones y nombres concretos, producen la éstos presentan a un Jesús que ha sido moldeado por las preocupaciones e
impresión de ser biografías. Pero ... podría ser una biografía ficticia de un intere• ses de los evangelistas y de sus respectivas comunidades, que no
personaje imaginado -y no faltan quienes así lo afirman-. Por eso, entre son las nuestras; se objeta que los evangelistas "leyeron" la vida de Jesús
otras razones, la pregunta por el Jesús histórico es de vital importancia. desde su

200 201
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y ¿ R E T O R N O A JE S Ú S D E N A Z A R E T ?

situación vital, la cual no es precisamente la nuestra. Por ello, - exhortó a los cristianos a tener "los mismos sentimientos que tuvo
continúan• se impone la necesidad de "leer los datos sobre el Jesús Cris• to Jesús" (Fil 2,5), a "poseer la mente de Cristo" ( 1 Cor 2, 16), a
histórico desde nuestro mundo concreto (desde el pobre, el obrero, el ser sus imitadores ( 1 Cor 11, 1 ). Aquí se vislumbra la importancia que
sufriente, etc.)". Es decir, se propone dejar de lado la interpretación de tiene cono• cer a ese Jesús histórico, humano, cuyas huellas
Jesús hecha por elevan• gelista, para retomar al Jesús terreno despojado debemos seguir. El comportamiento histórico de Jesús tiene un
de las interpretaciones cir• cunstanciales con las que aparece en los carácter normativo para sus discípulos.
evangelios, y reinterpretarlo nor• rnativamente desde nuestra realidad: no
interesa quién era Jesús para Mar• cos, sino quién es Jesús para mí. Si bien c) Pero limitarse exclusivamente al Jesús histórico sería olvidar el lugar
las objeciones aquí enumeradas son válidas, es necesario tener presente lo cén• trico que, desde los orígenes del cristianismo, han tenido la
siguiente: Resurrección y la fe que suscitó este hecho. De no haber sido por éstas,
no hubiese surgido el cristianismo, la persona de Jesús no hubiese
a) No es posible determinar con absoluta certeza todo lo que Jesús hizo cobrado impor• tancia religiosa, y no se hubiesen escrito los
y dijo durante su vida terrena. Nuestra fuente fundamental de evangelios. Es bastante significativo el hecho que la Iglesia misma,
información (y casi exclusiva) es el conjunto de los cuatro evangelios desde sus orígenes, no se haya limitado al aspecto biográfico de la
que poseernos. Ahora bien, éstos, corno ya debe estar claro, presentan vida de Jesús y que, incluso en los evangelios, este aspecto no
a un Señor "ac• tualizado", que ya había sido interpretado y ocupase un lugar de preeminencia. La prioridad fue dada a la fe
reinterpretado a lo largo de la tradición oral; presentan a un Jesús visto (cierto, una fe vivida concretamente), no a una ética o praxis que no
desde la fe, confesado por los creyentes. Su interés es religioso, no brotase consecuentemente de la fe en Jesús el Cristo, Hijo de Dios y
biográfico. Aun aquellos episodios, sucesos y escenas narrados en los Señor de señores.
evangelios que parecerían acercarse a la historicidad, con pocas
excepciones presentan un margen de incerti• dumbre desde el punto de d) Limitarse a lo que Jesús de Nazaret históricamente hizo y dijo sería
vista de la verdad histórica. perma• necer en el pasado, contemplarle como a un héroe que a lo sumo
produce admiración o inspira im ilación, pero que no necesariamente
Las biografías de Jesús que se han escrito han mostrado que, para confronta a la persona con una opción deje en él. Para el cristiano,
llevar a cabo esa tarea, es necesario violentar las fuentes mismas (los Jesús no es sólo un héroe, un gran filósofo o humanista, incluso un
evange• lios) manipulándolas, ignorando su naturaleza, presentando a maestro, sino su Señor, objeto de su fe. Esto se destaca precisamente
un Jesús distorsionado (místico, revolucionario, reformador, etc.) por en las interpretaciones de la persona y la misión de Jesús que leemos
los intere• ses, prejuicios y la óptica del biógrafo (A. Schweitzer). en los evangelios. Ahora bien, las interpretaciones de "la vida de Jesús"
que hallarnos en los evangelios canónicos son las únicas normativas,
b) El deseo de conocer al Jesús histórico, especialmente su actuación y pues son estrictamente tributarias de la comprensión y valoración del
comportamiento, no sólo es válido sino necesario, y porque se trata de acontecimiento-Jesucristo por parte de sus discípulos, los únicos que
conocer a aquel en quien depositarnos nuestra fe (no un personaje rn podían hacerlo por su privilegiado lugar de testigos de los
ito• lógico) y porque, en el aspecto ético, sólo se pueden seguir las acontecimientos. Nosotros, ni hemos sido testi• gos ni podernos
huellas de alguien humano (histórico). Si ser cristiano es relativizar válidamente esos testimonios fundacionales. El Jesucristo en
fundamentalmente ser discípulo de Jesucristo, es decir, haber quien los cristianos creemos es el mismo de los evange• listas. En los
respondido afirmativamente a la invitación "ven y sígueme", entonces evangelios, la interpretación es en términos de fe, de la relación
están involucradas dos dimensio• nes: la fe y la expresión de ésta, la Jesucristo-hombre, y solamente en términos de comportamiento o ética.
conducta. El comportamiento caracte• rístico cristiano (moral, ética,
praxis) es primordialmente el seguimiento del Jesús histórico, terreno
y humano: "ámense como yo (de la misma manera) les he amado".
Esto lo comprendió muy bien san Pablo cuando
202 203
C U E S TI O N E S H E R M E N É U TI C A S : D E A Y E R A H O Y EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO

Ampliemos lo expuesto, retornando a la pregunta inicial. Las histórico del mismo, la objetividad de los testimonios, la imposibilidad de
fuentes que poseemos no nos permiten delinear con trazos precisos y un origen eclesial de lo relatado (vea abajo).
claros la vida de Jesús. San Pablo y los testimonios de los restantes
autores de los escri• tos del NT -así como los pocos testimonios extra- Si llegásemos a determinar con absoluta certeza aquello que se remonta
bíblicos- no nos propor• cionan nada que no se encuentre ya en los a Jesús de Nazaret (y no poco se ha "recuperado"), no habríamos ganado
evangelios. Varias décadas de estudios y de debates acerca de la mucho, ya que los hechos crudos no pueden proporcionarnos por sí
problemática en torno al "Jesús históri• co" (aquel cuya vida concluyó mis• mos su significación. Por eso, en el Nuevo Testamento, no se separa
con su muerte), han arrojado como balance la toma de conciencia de la al Jesús de Nazaret histórico pre-pascual del Señor resucitado, como se ha
dificultad de recuperar más que unos pocos datos y rasgos seguros acerca pretendi• do hacer en algunos círculos.
de Jesús de Nazaret, desde una perspectiva estrictamente histórica. Entre
nosotros y el Jesús histórico se interponen la fe y la teología de la Iglesia Una biografía de Jesús que se limite a los brutafacto (hechos crudos)
primitiva, mediadas por los evangelistas, los cuales a su vez son no puede ser normativa en sí misma, ni será testimonio de la.fe apostólica
tributarios de una más o menos larga tradición, en la cual predominaba (en la cual nos basarnos). Tampoco conducirá a la.fe en ese Jesús de los
igualmente la interpretación significativa sobre los datos históricos; evange• lios, ya que su personaje pertenecería al pasado y, al no
interpretación marcada por adaptaciones, intereses, perspecti• vas trascender los hechos hacia el presente y el futuro, no tendría nada que
teológicas, etc. ofrecer y nada que prometer, puesto que pertenecería al "reino de los
muertos". A lo sumo pro• duciría admiración y respeto, corno a un héroe.
Lo expuesto no debe empujamos al extremo de afirmar que Tan sólo el Señor de los evangelios, ese Señor cuya vida terrena ha sido
simplemente no sabemos nada acerca de Jesús, lo cual sería falso, pero sí interpretada por sus segui• dores, ese Señor vivo e inspirador, es digno
nos pone en guardia acerca de la dificultad de obtener información de fe, y puede garantizar la liberación total que todo hombre anhela. Si
histórica exacta sobre él, y de la cautela que se debe tener al intentar prescindimos de la Resurrección, y todo lo que ese hecho conlleva de
construir alguna tesis en base al Jesús histórico. Los evangelios contienen significativo e interpretativo, nos ha• bríamos quedado en la humanidad de
información histórica, sí, pero ésta no es fácil de destilar". Jesús, que no podría ser objeto de fe y de confianza ya que pertenecería
exclusivamente al pasado.
Dada la naturaleza de nuestras fuentes -predominantemente los
evange• lios-, las conclusiones a las que se llegue sobre el histórico Jesús Sintetizando: las interpretaciones de la persona y la misión de Jesús
de Nazaret serán en la mayoría de los casos tentativas, probables. Cada que hallarnos entretejidas con los hechos históricos en los evangelios, son
episodio narra• do debe ser estudiado críticamente. Para determinar nor• mativas para la dimensión de la/e. La praxis histórica de Jesús, al
aquello que posible• mente se remonta a la vida terrena de Jesús, los margen de su interpretación posterior, es normativa especialmente para la
estudiosos han establecido rigurosos criterios a partir de las ciencias dimensión de la expresión de la fe, que es el comportamiento "al estilo de
históricas, entre ellos la compara• ción con el medio ambiente de tiempos Jesús". Ambas son indispensables y deben permanecer inseparablemente
de Jesús, la multiplicidad de testimo• nios independientes sobre el episodio unidas, como el Jesús pre- y el post-pascual: los datos históricos y su
o el pronunciamiento supuestamente interpretación desde la fe, la praxis cristiana y su razón de ser o
fundamento (fe en Jesucristo).
27
De entre todos los estudios realizados sobre Jesús desde la perspectiva histórica,
vea las sobrias e informativas obras de G. Bornkamrn, Jesús de Nazaret,
Salaman• ca, 1976, y de E.P. Sanders, Lafigura histórica de Jesús, Estella, 10. El método histórico-crítico
2000. El estudio más detallado es el de J.P. Meier, Unjudío marginal, 4 vols.,
Estella, 1997, y la exposición metodológica e informativa más útil viene de la Si admitimos que los evangelios son documentos históricos, entonces
pluma de G Theis• sen-A. Merz, El Jesús histórico, Salamanca, 1999: se les debe estudiar utilizando el mismo método que los estudiosos han
esta-
204 205
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A II O Y EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO
blecido para lograr la comprensión integral y objetiva de cualquier texto miento de las lenguas originales (hebreo, arameo y griego), de la cultura y
histórico. Este método se conoce con el nombre de "histórico-crítico". el medio ambiente dentro de los cuales la obra estudiada se originó, la
No hay que olvidar que los evangelios son testimonios en lenguaje historia en todas sus dimensiones, conocimiento de los estudios más
humano, de un determinado tiempo histórico y ambiente cultural, y que importantes que se han realizado, y una buena dosis de paciencia,
son el producto de un largo proceso de transmisión y adaptación -además disciplina y absoluta honestidad.
de inspirados-.
Puesto que no poseemos los textos autógrafos originales, sino una can•
Si los evangelios han de hablarle al hombre de hoy, hay que empezar por tidad considerable de copias no-idénticas, por medio de la CRÍTICA
entrar en diálogo con ellos, escuchándolos en sus propios términos. Lo TEX• TUAL el estudioso determina el texto (manuscrito) que, a su criterio,
lograremos si primero entramos en su mundo. La tarea de la exégesis, con tiene el mayor grado de probabilidad de aproximarse al original. Para eso se
sus métodos e instrumentos de estudio, es precisamente sacar a la luz lo ha esta• blecido una serie de reglas y principios críticos, que no es necesario
que esos viejos documentos comunicaban a sus lectores; es el estudio del mencio• nar aquí, pero que son de fácil acceso al interesado". El segundo
texto, su lenguaje, su origen, el mundo de su autor y de sus paso es el estudio atento del vocabulario empleado, la construcción
destinatarios, y su mensaje original. La exégesis es parte (y el primer paso) gramatical (lin• güística) y la semántica, con la finalidad de comprender
de la hermenéutica, la ciencia de la interpretación. El exegeta busca primero iJiomáticamente el texto.
comprender el texto en su mundo, para luego traducirlo al nuestro. Llevar a
cabo esta tarea no es posible para la gran mayoría por lo exigente que es, por Llevando a cabo una CRÍTICA ESTILÍSTICA O LITERAIW\, el
el tiempo que requie• re y por las energías que pocos pueden dedicarle. exegeta observa atentamente las posibles tensiones, incongruencias,
redundancias, y otros "desniveles estilísticos" que el texto pueda revelar,
Lamentablemente, muchos no comprenden la importancia del tanto desde el punto de vista gramatical (por ejemplo, cambios en los
servicio que rinden quienes se dedican a esa labor, los exegetas, y otros tiempos verbales) y desde el estilístico, como de los significados (por
tantos los consideran "destructores de la fe" por no poder armonizar sus ejemplo, empleo repetido del mismo término con distintas connotaciones),
prejuicios con los resultados de los trabajos que realizan. La Iglesia pues estos indicios permi• ten detectar las posibles tradiciones utilizadas.
católica, comen• zando por Pío XII (con su encíclica Divino afflante Este trabajo le permite al exegeta adelantar una primera hipótesis sobre la
Spiritu, de l 943) hasta llegar al Concilio Vaticano 11 (con la Constitución evolución del texto.
Dei Verbum) y la Pontificia Comisión Bíblica (con su lnstruccion sobre la
verdad historica de los Evan• gelios, en 1964, y recientemente con sus Mediante la denominada CRÍTICA DE FORMAS, el exegeta busca
lineamientos para la interpreta• ción de la Biblia en la Iglesia, en l determi• nar la forma primitiva del texto tomando en cuenta otros de
99J28), ha incentivado la tarea exegética, exhortando explícitamente a similar forma y estructura. Puesto que toda forma literaria obedece a un
emplear el método histórico-crítico, que durante muchas décadas había sido propósito determi• nado, el estudioso indaga sobre la probable situación
atacado. "El método histórico-crítico es el méto• do indispensable para el vital, tanto del texto en su estadio final corno en su forma original.
estudio científico del sentido de los textos anti• guos", sentenció el Mediante la crítica de formas y la crítica estilística (por la cual se determina
último documento vaticano sobre la Biblia (/B! I.A). qué se debe al redactor y qué es anterior a él), el exegeta habrá llegado a
establecer el origen del supuesto texto (escrito u oral) anterior al actual, que
Entre los "instrumentos" con los cuales el exegeta debe estar puede ser el original. Dos cuestio-
armado para llevar a cabo un estudio histórico-crítico, cabe mencionar:
el conocí- 29
El método histórico-crítico es explicado y aplicado a ejemplos, en las obras de H.
Zimmermann, Los métodos histórico-críticos en el Nuevo Testamento,
1" Este documento ha resaltado reiteradas veces la importancia que tiene para la Madrid, I 969, y J. Schreiner ( ed. ), Introducción a los métodos de la
exégesis tomar con toda seriedad corno base los estudios histórico-críticos. exégesis bíblica, Barcelona, 1974.
Vea
especialmente la Primera parte: Métodos y acercamientos.
206 207
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S '. D E A Y E R A H O Y EL METODO HISTORICO-CRÍTICO
nes suplementarias se le plantean: la probable relación de interdependencia
e influencias de otros textos o tradiciones, así como las fuentes ( entre ellas la Pre-evangelio +- - - - - - - - - - - -
cuestión sinóptica) y la cuestión histórica, en un intento por determinar si el
relato o el dicho bajo estudio tiene origen histórico en la vida de Jesús de
- - Evangelio critica estilística
crítica (texto)
Nazaret.
y crítica de formas textual
(
En una última etapa, el exegeta recorrerá el camino inverso, desde su
Pre-evangelio - - - - - - - - - - - - -
probable origen hasta su fijación en el evangelio escrito, tal como lo hemos ➔ Evangelio
heredado. Por la HISTORIA DE LA TRADICIÓN, el exegeta explica los cambios historia de la historia
que detectó, que ocurrieron en el proceso de transmisión previo a la redac• tradición redaccional
ción. A continuación describe la HISTORIA DE L!\ REDACCIÓN, observando
las supuestas adiciones y modificaciones hechas por el evangelista, con lo
cual determina su teología y las necesidades de su comunidad, a las que
Generalmente, la labor del exegeta se da por concluida cuando ha pene•
respondía. El texto es estudiado tanto en sí mismo como en sus contextos trado en el mundo del texto y ha expuesto sus particularidades. Sin embargo,
(histórico, cultural, literario), teniendo en cuenta las posibles situaciones la tarea de comprensión de un texto no se puede dar por totalmente conclui•
vitales, intereses y perspectivas teológicas del evangelista y de la tradición da con eso, pues no ha completado el circuito de comunicación: debe retor•
que le precedió. Así, el exegeta habrá puesto en evidencia la tendencia teo• nar del mundo en el cual el texto nació y respiró hasta ubicarlo en nuestro
lógica del evangelista, la situación a la que respondía, y su labor como mundo. Esta es la tarea hermenéutica. Es necesario que el texto recobre su
redactor. pertinencia y vivacidad de modo que hable al hombre de hoy31•

Si el texto pertenece al género histórico o parece narrar un acontecimien• Una vez captada la idiosincrasia, la línea de desarrollo en la cual se pro•
to, el exegeta procede a la CRÍTICA HISTÓRICA, para determinar la posible yecta el texto antiguo, y las vivencias que se expresaron por escrito, es
historicidad de lo narrado. Para ello apela a conocimientos sobre la historia y necesario que esta línea de desarrollo se extienda hasta el presente. Esto fue
cultura del tiempo narrado"; así como sobre las tendencias literarias y teoló• lo que proponía RudolfBultmann al llamar la atención sobre la importancia
gicas del narrador. Hay varios criterios que se aplican, como para cualquier de la desmitificación del Nuevo Testamento, a la vez que ofrecía una reinter•
relato de la antigüedad: la verosimilitud, la concordancia con la época, la pretación existencialista. Otros lo han ensayado mediante aproximaciones
credibilidad de las fuentes, la posible influencia literaria e ideológica de otras sociológicas, económicas y antropológico-culturales (entre ellas la feminis•
obras, el estudio de las supuestas causas y efectos del episodio narrado, ta). Lo cierto es que hay que hacer aquello que los evangelistas mismos
pero sobre todo los testimonios externos, tanto los provenientes de la ar• hicieron: actualizar y hacer pertinente para hoy la misma Buena Nueva. Para
queología como los de escritores de la época. esto, lo primero que se requiere es conocer el mensaje evangélico tal como lo
presentaron los evangelistas. En este proceso de comprensión y de actuali•
En forma diagramática, el método histórico-crítico recorre el siguiente zación, como en todo proceso hermenéutico, interviene un factor que juega
camino: un papel importante: el de los supuestos. La intervención de supuestos,
es decir, de pre-concepciones, especialmente de tipo filosófico-teológico,
es
inevitable. Todo aquel que se propone interpretar y traducir para el hombre

'" "La tarea que incumbe a la exégesis, de comprender bien el testimonio de fe de la 3 1


La exégesis histórico-crítica se interesa por et origen del texto; lo usa como
Iglesia apostólica, no puede ser llevada a buen término de modo riguroso sin una
una suerte de ventana a través de la cual procura ver a Jesús de Nazaret. La
investigación científica que estudie las estrechas relaciones de los textos del hermenéu• tica invita a ver el texto como una suerte de espejo en el cual el
Nuevo Testamento con la vida social de la Iglesia primitiva" ({BI 1.D.1 ). lector se vea reflejado, por tanto le hable a él aquí y ahora.
208 209
C U E S T IO N E S H E R M E 1' É U T lC A S : D E A Y E R /\ II O Y Los EVANGELIOS COMO NARR/\C!ONES

de hoy un documento histórico sus coordenadas histórico-culturales. Cuando se desea saber lo que
(su mensaje y significación), lo hará a partir de una determinada decía originalmente, se da un paso hacia atrás y el lector se sitúa en las
concepción del mundo, del hombre y de su existencia, y eventualmente de coordena• das históricas del texto. En el primer caso, se considera el texto
Dios. Los escritores del NT hicieron lo mismo: interpreta• ron y como una totalidad acabada. En el segundo, se procura comprender sus
actualizaron el kerigma en términos de su particular manera de com• contextos culturales e históricos y las circunstancias que lo motivaron,
prender al mundo, al hombre y su existencia, a Dios mismo, y la misión para conocer lo que el autor quiso comunicarles a sus rec·eptores
de Jesucristo y su persona. Esto explica la multiplicidad de teologías en inmediatos.
el NT, así como las diferencias de opiniones entre los exegetas -
diferencias que no se deben a defectos metodológicos necesariamente, Cuando leemos o escuchamos los evangelios, lo hacemos
sino a los supuestos operantes-. La tarea hermenéutica es tal que, a fin de refiriéndonos a ellos como textos terminados, tal como los hemos
cuentas, cada exegeta tiene que hacerla, puesto que se trata de destacar el heredado, sin preguntar• nos por su origen o la historia de su composición,
mensaje evangélico para el aquí y ahora concretos de cada uno. ni por lo que el autor quiso comunicar a sus destinatarios inmediatos. De
hecho, cada evangelio tiene plena capacidad comunicativa, transmite un
En esta línea se sitúa el método estructura/isla, de relativamente mensaje en la forma en que lo conocemos. Después de todo, una obra es
reciente aparición en la escena. Este método (y todos los estudios desde capaz de comunicar un mensaje en sí misma; desde el momento en que
la perspec• tiva lingüística) se concentra en el texto tal como lo hemos salió de la pluma de su compositor, adquiere vida propía. Si calificamos
heredado, y observa atentamente el estado de interdependencia entre los los textos bíblicos como palabra de Dios, lo es porque reconocemos que a
componentes lingüísticos del mismo, así como las posibles través de ellos Díos nos comunica algo a nosotros, no sólo a sus
significaciones de cada uno de éstos. Otro tanto sucede con el enfoque destinatarios originales. ¿Significa esto que es inne• cesario el estudio
literario que, por su importancia y novedad en el campo bíblico, histórico-crítico o preguntarse por el mensaje original?
expondremos en el parágrafo siguiente. Mu• chas luces han arrojado los
estudios narratologicos de los evangelios, que ven el texto como un A lo largo de este libro he venido destacando la importancia que tiene
relato continuado dirigido al lector según el esquema de la comunicación la comprensión del origen y de la naturaleza de los evangelios para su
humana (vea abajo). Estos enfoques son complementa• rios al método recta interpretación. Para interpretar algo correctamente, hay que
histórico-crítico, que es el fundamental para el exegeta que quiere conocer conocerlo y com• prenderlo. La interpretación es la traducción de lo que
el texto desde sus orígenes e interpretarlo por tanto correcta• mente, y el texto significaba originalmente a lo que significa hoy. Y, si esa
cuyos frutos ya he expuesto. traducción ha de ser correcta, y en el espíritu y la intención de su autor
inspirado, deberá tomar en cuenta lo que significaba originalmente,
empezando por comprender su lenguaje y sus referencias históricas y
11. Los evangelios como narraciones culturales. Después de todo, sus autores fueron inspirados en el
contexto de su historia y con miras al auditorio para el cual escribieron
Todo texto nos habla; significa algo para el lector. El lector establece directa e inmediatamente. Por eso es indispensable conocer y
una relación con el texto, tratando de descubrir lo que dice, y lo hace comprender el mundo en el cual se expresaron esos autores inspirados,
como si fuera escrito para él. Pero todo texto tiene una prehistoria, un pre- pues escribieron en referencia directa a un mundo que era el suyo, no el
texto. Así, son dos las preguntas que se plantean en torno a su mensaje: nuestro. Un ejemplo clásico lo proporciona la frecuente incomprensión del
qué me dice ahora el texto, y qué decía (o quería decir) originalmente. Las Apocalip• sis y las consecuentes interpretaciones caprichosas que
dos no siempre coinciden, especialmente si no ha sido escrito directa y abundan hoy, pro• ducto de la ignorancia del mundo de su autor, de la
expresamente para mí. naturaleza de ese escrito, y de su función original.

Si se desea saber lo que el texto dice ahora, se debe relacionar con él La relación texto-lector ( o auditorio) considera al texto como un
proyectándolo hacia adelante, hacia mí, independientemente de su todo acabado, al margen de toda consideración histórica; es lo que
origen y practica el
210 211
C U E S T IO N E S H ER M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y Los EVANGELIOS COMO NARRACIONES
común de los lectores, que se pregunta por lo más importante y pertinente: El medio más idóneo para transmitir una experiencia es la narración
lo que el texto mismo es capaz de comunicarle, su mensaje para él como (hoy incluiría la narración visual, el cine). La narración permite darle vida,
lector. Si la relación con el texto se reduce al estudio histórico, como una invita al lector o auditorio a que se inserte en el relato, que viva la
ventana a través de la cual se pueda contemplar la vida de Jesús o de la experiencia aproxi• mativamente. Permite identificarse con ese estilo de
comunidad del evangelista, se arriesga reducir el valor comunicativo del vida, esa ideología, ese credo del héroe. Conocemos a alguien a través de
texto al de simples memorias irrelevantes para el presente, o a lo sumo a ser lo que hace y dice, más que a través de datos históricos o periodísticos.
admirables modelos y sabias disquisiciones. Pero, por otro lado, si no se Conocer es entrar en su mundo, entrar en su espíritu, como un amigo.
toma en serio el origen, los condicionamientos histórico-culturales y la Desde esa perspectiva la pre• gunta histórica, es decir si lo que leo sucedió
naturaleza (género literario) del texto, se arriesga caer en el literalismo o se dijo tal como lo leo, pasa a segundo plano, eso si no resulta
ingenuo. En este caso, no se llegaría a la traducción de lo que significaba irrelevante. Lo fundamental es la pregunta por la postura frente a Jesús y
antaño a lo que significa hoy, sino que se haría una traslación simplista del su propuesta. De hecho, las perícopas evan• gélicas no tienen otra
significado de ayer a hoy, dando un salto olímpico de diecinueve siglos. finalidad que la de acercarnos a Jesús, de invitarnos a escuchar su mensaje
Sabiamente advertía un re• ciente documento vaticano que "el método (mediado por el discurso y la praxis), y alentamos en el camino de su
histórico-crítico es el método indispensable para el estudio científico del seguimiento. Por eso la fe es una relación existencial de com• promiso con
sentido de los textos antiguos" (JBI LA). Jesucristo, y el cristianismo se llamó "el camino" (Hch).

El enfoque histórico-crítico y el literario, son ambos necesarios para En la relación texto-lector", el texto viene a ser como un espejo, en el
la recta valoración del texto y del mensaje que encierra. La consideración cual el lector es confrontado con el mundo de lo narrado, con los valores
histó• rica del texto y la relación texto-lector son complementarias, no que el narrador expresa a través de su manera de presentar al personaje
excluyentes. La relación texto-lector es la que más nos concierne, pues principal y los diferentes momentos conflictivos de la trama. El significado
nos involucra y nos confronta. Pero, en esa relación, tarde o temprano nos y el mensaje de la narración fluye de su relación con el lector (o auditorio).
sabemos remiti• dos a la prehistoria del texto y al mundo de su compositor. Es la confron• tación de los valores que el narrador proyecta en su
La búsqueda del significado o mensaje para hoy, inevitablemente conduce narración, con aquellos del lector. Por medio de la trama de su narración y
a la búsqueda de su sentido original (que sólo el ingenuo cree que es la manera en que presenta a los personajes, el narrador se propone
idéntico al sentido que le damos hoy), y de la razón oor la que se narró. introducir al lector en su mundo, atraerlo a sus conceptos y valores,
Puesto que ya nos hemos detenido ampliamente en la relación texto - pre- concientizarlo y convertirlo. El valor comunicativo y la capacidad de
texto, consideraremos sucin• tamente la relación texto-lector, la dimensión "absorber" al auditorio de un relato son obvios. Esto lo experimenta el
dramática o literaria del texto, visto como una narración comunicativa. lector que se deja guiar por el narrador, como sucede en los cuentos y en el
cine. Aquí no entran en juego consideraciones de carácter histórico,
El relato, que consiste esencialmente en acontecimientos, personajes y cultural o circunstancial en relación con el texto: la relación texto-lector es
situaciones, interrelacionados especialmente por conflictos, une al inmediata. Refiriéndonos a la relación evangelios• lector, no se trata del
narrador con su auditorio. En general, es más fácil relacionarse con un mensaje para los destinatarios del primer siglo, sino para los lectores de
relato o una narración que con un discurso. Un relato tiende a ser hoy.
universalista y a tras• cender el tiempo y las circunstancias que le dieron
origen, por eso es más plástico que un discurso. Es el caso de los
evangelios en su presentación del acontecimiento-Jesucristo. 32
La relación texto (narrativo)- lector (auditorio) es estudiada en la crítica literaria,
especialmente por la narratología, profundizada hoy por los aportes d.: las cien•
cias de la comunicación. Vea al respecto M. Bal, Teoría de la narrativa,
Madrid,
2001, y D. Marguera! /Y. Bourquin, Cómo leer los relatos bib/icos. iniciación
al
análisis narrativo, Santander, 2000.
212 213
C U ES TIO N ES H E R M EN E l/ T !C A S : D E ¡\ YE R A H O Y Los EVANGELIOS COMO NARRACIONES

Valga una aclaración. La trama de una narración es la estructura de las a aceptar su visión acerca de Jesús, porque quería comunicarle la Buena
acciones descritas, ordenadas y relacionadas de cierto modo, con el fin de nueva en toda su amplitud, y no simplemente hacer historia del pasado. El
producir un determinado efecto emocional en el lector. En toda trama evangelista quería que su narración fuese un espejo, no una ventana, que
hay una secuencia, marcada por una serie de causalidades, y una confronte al lector. En otras palabras, la intención del evangelista era que su
consecuente capacidad de involucrar afectivamente al lector. La trama lo auditorio fuese partícipe de su manera de apreciar y de entender a Jesucristo,
"absorbe" pre• sentando oposiciones y conflictos entre situaciones y entre y de su fe en él. Por eso la trama gira en torno a la identidad de Jesús
personajes, de tal manera que se identifique con uno o con otro, y al final (cristología) y lo que supone estar de su parte (discipulado). Este propósito
responda emocio• nalmente, ya sea con aprobación, solidaridad, desilusión, o del evangelista es una de las razones por las que su obra no haya perdido
simple rechazo e incluso oposición. actualidad.

En toda trama, el héroe encarna valores apreciados y defendidos por el La comunicación del narrador con el lector se observa especialmente en
narrador, como una especie de alter-ego perfeccionado e idealizado, incluso sus comentarios editoriales, aclaraciones y observaciones, por ejemplo en la
divinizado, el cual se encuentra en conflicto con otros valores, manera en que describe a los diferentes personajes o ciertas escenas. Co•
representa• dos por sus adversarios. El narrador desea que el lector se mentarios son introducidos para asegurarse que el lector comprenda bien su
identifique con sus mismos valores, encarnados en el héroe. Éstos se punto de vista. Es precisamente en los comentarios -además de las escenas
subrayan especial• mente en las funciones de los personajes, en los en las que se detiene e incluso repite- donde más claramente se pone de
conflictos, y en las escenas en las que se detiene e incluso repite. La manifiesto aquello que el evangelista quería compartir: su manera de ver al
trama está determinada por el mensaje que el narrador desea comunicar; mundo, a Jesucristo y a la fe cristiana. La implicación de todo esto es que el
por eso, el mismo relato puede ser narrado de diferentes maneras, siguiendo evangelista se presenta como intérprete autorizado de Jesús -así lo toma•
diferentes tramas. La trama es la manera en que el evangelista presenta su mos y así fue reconocida canónicamente su obra- de modo que, a menos
particular interpretación del acon• tecimiento Jesucristo; ¡por eso hay que el lector valore a Jesús desde esa perspectiva o punto de vista, no podrá
cuatro evangelios! comprender a Jesucristo (quién fue y quién es) y en consecuencia no podrá
ser discípulo suyo. En otras palabras, el evangelista compuso su obra para
El género literario de los evangelios, que ya hemos caracterizado ante• atraer a su auditorio a su manera de apreciar y de valorar a Jesucristo, con
riormente, se parece al guión de una película: personajes que se interrelacio• todo lo que ello comporta. Es la teología del evangelista; y por eso tenemos
nan, actúan y hablan, se confrontan, y mediante conflictos llevan la trama cuatro evangelios con cuatro puntos de vista, cuatro teologías y cristolo•
progresivamente a su conclusión. Los discípulos, las diversas figuras ju• gías, cuatro tramas diferentes.
días, y la muchedumbre, se entrelazan en torno al personaje principal, Jesús,
ya sea simpática o antagónicamente. Los conflictos van definiendo los cam• Dicho de manera más directa, los evangelios nos llevan a vivir una expe•
pos, y mediante ellos la trama lleva a la crucifixión de Jesús. El lector (o riencia de vida con Jesucristo. Son mediaciones de la experiencia primera
auditorio) se siente involucrado y toma parte afectivamente, identificándose vivida por los discípulos originales. Esa experiencia primigenia fue transmi•
con el héroe, Jesús. Su posición frente al personaje principal queda definida tida tanto verbalmente como por la nueva visión de la vida que el autor
en la escena final, que es la Resurrección, la victoria del "héroe" después de traduce en la necesidad de una conducta consecuente con la de un discípulo
su aparente derrota. El lector ha sido conducido a asumir los valores repre• de Jesús de Nazaret: "en esto conocerán (las gentes) que ustedes son mis
sentados por Jesús y su drama: son los valores del evangelista, que corres• discípulos: en que se aman los unos a los otros -como yo los he amado"
ponden a los de la tradición cristiana. (Jn l3,34s).

El evangelista escogió el género narrativo, que dinamizó al máximo con


múltiples diálogos, por su capacidad de involucrar al lector y de conducirlo

214 215
C UESTIONES HER M ENÉU T ICAS : DE AYER A HOY
Có\10 LEER HOY 1.0S EVANGELI OS

12. Cómo leer hoy los evangelios debido a que (supuestamente) fueron escritos por testigos oculares (Mt,
Jn) o por discípulos de éstos (Me, Le). Esta preconcepción de los
Nadie lee, así como nadie escucha, sin interpretar lo que lee o evangelios ha dado origen al sinnúmero de "vidas de Jesús" que
escucha. Esto es inevitable, ya que comprendemos según nuestra cultura, todavía hallamos en bibliotecas y escaparates, tantas y tan variadas
formación, historia, y la información que tenemos sobre el tema, como sus autores. Esta manera de entender los evangelios centra la
elementos todos que en su conjunto nos introducen a la circunstancia, atención del lector en el pasado histórico, y suele conducir a todo tipo de
calidad y sentido del texto como paso previo a su interpretación". Es especulaciones historizantes. Es una lectura que produce admiración por
decir. leemos con una serie de condicionamientos que en gran medida Jesús pero que no compromete.
están en consonancia con la com• prensión que tenemos de nosotros
mismos. de nuestro mundo, y de nues• tras expectativas a partir de una Igualmente frecuente es considerar los evangelios como textos de
determinada filosofía de vida. Éstos son nuestros supuestos teolo• gía o manuales de moral; se les reduce a un conjunto de doctrinas
inconscientes, que provienen de nuestra historia. Por eso, no existe una de Jesús, o recetarios de "verdades eternas", de los cuales se extraen
comprensión e interpretación totalmente neutra u objeti• va: ese alguien pasajes que supuestamente responden de un modo absoluto. inalterable
que comprende e interpreta aquí y ahora lo hace desde los supuestos de e indiscutible a tal o cual problema. En este caso la atención se fija en
su propia historia, lo cual no necesariamente significa que lo que las "palabras de Jesús" como orientaciones éticas, pero poco o nada
interpreta hoy de una manera, no pueda hacerlo diferentemente mañana. tienen que ver con la fe como tal. Estas dos ideas que se tienen sobre
los evangelios han sido reforzadas en las enseñanzas en los colegios. en
Toda comprensión e interpretación responde a la búsqueda de la la catequesis y también en las homilías.
inciden• cia del mensaje en nuestra existencia, de su pertinencia para mí.
A su vez, todo texto está abierto a una gama de posibles Existe también un tercer grupo de personas que lee los evangelios
interpretaciones, corno es evidente cuando un mismo texto es leído por con ciertos prejuicios de carácter ideológico, y recoge tan sólo aquello
varias personas, pero no todas son igualmente válidas o legítimas, algo que les conviene e interesa, incluso acomodando caprichosamente el
evidente cuando se dan interpreta• ciones contradictorias. Nuestros texto a sus supuestos (lectura feminista, neoliberal, doctrinaria). Esta
prejuicios y preconceptos nos inclinan a proyectar nuestras manera selectiva de acercarse a la Biblia, arriesga desfigurarla y
expectativas hacia el texto en cuestión. Esto explica la dificultad que tergiversarla en aras de ideas preconcebidas.
experimentamos en dejamos cuestionar por él, o el escándalo que nos
producen ciertas afirmaciones que podamos leer sobre los evange• lios, El denominador común a estas tres maneras de acercarse a los
por ejemplo. evangelios (y a la Biblia en general) es su carácter fundamentalista:
parten de un su• puesto absolutizado y leen el texto sin tener presente su
Entre los condicionamientos que tenernos al leer un texto están las naturaleza de "pa• labra de Dios en palabras de hombres". Su
ideas previas que se tiene sobre él. En el caso de los evangelios, el más preocupación dominante es co• nocer la verdad cognitiva, con un fuerte
común y firmemente arraigado es el de considerarlos como crónicas de carácter doctrinario, mas no "hacer la verdad" (Jn 3,21 ). El subjetivismo
la vida de Jesús, y por lo tanto se asume que no hay nada que interpretar con el que se acercan al texto, conduce tanto a unos como a otros a
sino que simplemente se deben asumir corno reportajes incuestionables pensar que éste está diciendo "x", cuando probablemente está diciendo
y objetivos "z". Nos hallaríamos en tal caso ante un pro• blema de comunicación: el
receptor (el lector de hoy) no comprende al emi• sor, pero cree
33
Comprender e interpretar son dos momentos cognitivos diferentes. El primero es comprenderlo debido al predominio de sus ideas previas, es decir sus
la aproximación al texto y su mensaje entrando en su propio mundo: el prejuicios sobre el emisor (el evangelista) o sobre el mensaje del mismo.
segundo es la valoración que le doy al texto para mi, es mi apreciación. La
comprensión depende de la información que tenga: la interpretación depende
de la compren• sión que tenga del texto.
216 217
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A II O Y C ó M O L E E R H O Y L O S E V A N G E LI O S

En el camino hacia la comprensión correcta el inspirado por Dios. Para esto hay que tener presente ( 1) la situación
vital en la cual originó, (2) el género literario empleado, y (3) el modo de
Una vez salido de la mano de su autor, un texto puede ser comprendido e pensar y de expresarse del autor.
interpretado de diferentes maneras. Para evitar la interpretación ingenua,
caprichosa o acomodaticia, es indispensable estar bien informados No olvidemos que estamos ante "la Palabra de Dios en palabras de hom•
acerca del género literario, de los condicionamientos culturales y del bres": el Espíritu Santo se expresó a través del lenguaje humano de los
contexto vital del cual brotó34. "La Biblia no se presenta como una redactores de los evangelios -y de aquellos que les precedieron-. En
revelación directa de verdades atemporales, sino como el testimonio escrito consecuencia, debemos comenzar comprendiendo ese lenguaje condi•
de una serie de inter• venciones por las cuales Dios se revela en la historia cionado por múltiples factores, siendo el cultural el más notorio. Esto
humana. () Los escri• tos bíblicos no pueden, por tanto, ser correctamente significa que quien quiera comprender los evangelios y su mensaje, tiene
comprendidos sin un examen de sus condicionamientos históricos. Las que entrar primero en el mundo del autor, empezando por familiarizarse
investigaciones 'diacró• nicas' serán siempre indispensables a la exégesis", con su modo de pensar y de expresarse". Antes de preguntarnos por
nos recuerda la Comisión Bíblica (18/, Conclusión). Aquí entra a tallar la lo que dice, debemos fijar nuestra atención en la manera en que lo dice,
tradición, de la cual el lector no puede desligarse si es solidario con la ya que nuestra manera de hablar (incluido el significado de las palabras)
historia y si se sitúa en continuidad con la comunidad de la cual surgió el no es idéntica a aquella de los evangelistas o de Jesús.
texto. Seremos cristianos si nos situa• mos en comunión y en continuidad
con la interpretación apostólica del acontecimiento-Jesucristo que Si queremos comprender el mensaje que el evangelista quiso comunicar
hallamos en el NT. a su auditorio inmediato, tenemos que conocer algo acerca de lo que lo
movió a hacerlo: las circunstancias y necesidades a las que respondía.
El problema fundamental en la comprensión de los evangelios (y de la Con demasiada frecuencia se piensa ingenuamente que los evangelios
Biblia en general) tiene su raíz en el hecho que son escritos provenientes de fueron escritos para todos los cristianos de todos los tiempos, sin
un tiempo, una mentalidad y una cultura muy diferentes de los nuestros, y en tomar en consideración que sus autores lo hicieron sin pensar en la
la naturaleza de su contenido, la relación Dios-hombre. Por lo tanto, es por importancia que tendrían para la posteridad38. Esto es característico de
allí por donde debemos empezar nuestro recorrido. aquellos que leen la Biblia literalmente: no sólo toman cada palabra al
pie de la letra, haciendo caso omiso de los géneros literarios que
a) El primer paso es comprender lo que el autor tuvo la intención de comu• fueron empleados, sino que (y esto es más grave) omiten toda
nicar, es decir, el mensaje original", "Es no solamente legítimo, sino consideración de la situación
indispensable, procurar definir el sentido preciso de los textos tal y como
han sido producidos por sus autores; sentido llamado 'Iiteral'"". Éste es una parábola es un relato imaginario: tomada en sentido "literal" se la entiende
como reportaje de un hecho real.
37
Todo esto ya lo resaltó Pío XII en su encíclica Divino ajjlante Spiritu, y ha sido
34
"Para evitar el subjetivismo, una buena actualización debe estar fundada sobre el reiterado en la Dei Verbum y el documento de la Comisión Bíblica, la interpre•
estudio del texto, y los presupuestos de lectura deben ser constantemente some• tación de la Biblia en la
tidos a la verificación por el texto." (JBI 11.A.2) Iglesia.
" "Todo el esfuerzo de la exégesis histórico-crítica se dirige a definir "el" sentido de 3
" El hecho que los escritos bíblicos responden a alguna necesidad concreta surgida
tal o cual texto bíblico en las circunstancias de su producción" (IBI 11.B). en ese momento es evidente en las cartas de san Pablo, que responden a proble•
36
Más preciso sería hablar de sentido literario, pues se trata del sentido que pro• mas y necesidades de orientación surgidas de las comunidades para las cuales
viene del género literario utilizado por el autor. En el habla común, sentido "lite• escribió. Lucas escribió el evangelio para Teófilo motívado por la necesidad que
ral" es el que ignora los géneros literarios y toma todo como realidades: entiende surgió de asegurarle ··1a solidez de las enseñanzas que has recibido" ( I, 1-4). Las
las palabras y frases en su sentido denotativo, primero. En su sentido "literario" circunstancias a las que respondía cada evangelista están expuestas en el estudio
detenido de cada uno de ellos, más adelante.

218 219
C O M O L E E R H O Y L O S E V A N G E LI O S
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A IIO Y

vital en la que fueron compuestos, argumentando que, puesto que Así se establece un diálogo entre el texto y el lector. Los evangelios
se trata de la Palabra de Dios, debe ser válida tal cual para todos los me hablan desde su situación y yo los escucho desde la mía, y éstos no
tiem• pos, independiente de las circunstancias en las que fue escrita. tendrán incidencia en mi existencia (1) si no los comprendo en su
situa• ción, y (2) si no soy capaz de traducirlos para mi aquí y ahora; lo
Se ignora que no sólo es "palabra de Dios en palabras de hombres", cual no será posible si no estoy familiarizado con la situación y el
sino que son testimonios escritos de la fe vivida, y del grado de mundo de los evangelistas. Sólo así el acontecimiento de entonces
comprensión al cual habían llegado acerca del acontecimiento- puede seguir sién• dolo hoy, mediado por el texto y su comprensión e
Jesucristo, en aquellos tiempos. Es decir, ignoran que el texto escrito interpretación.
proviene de uno anterior, el de la fe vivida, es decir de una tradición
encarnada. Lo único que parece• ría contar es el texto en cuanto tal, y El que lee o estudia los evangelios desde el ángulo histórico o
no el autor y su mundo, los destina• tarios, y las circunstancias de informati• vo solamente, estará leyendo o estudiando un documento
aquellos tiempos que condujeron a la escri• tura de los mismos; ni que pertenece al pasado y se mantendrá en esas coordenadas, pero no
siquiera se toma en cuenta seriamente el género literario que nos lleva vibrará con el mensaje sino que, a lo sumo, admirará lo que allí lee. En
a hacernos preguntas tales como ¿qué implica que sea un evangelio y efecto, como nos recuerda el documento vaticano, "el sentido de un
no una novela?, o ¿cuál es la naturaleza y el propósito del género texto no se da plena• mente si no es actualizado en la vivencia de
evangelio? lectores que se lo apropian. A partir de su situación, éstos son llamados
a descubrir significaciones nuevas, en la línea del
b) Además de la necesidad de comprender el texto lingüística, cultural e sentidofundamental indicado por el texto" (/8!
históricamente -que puede ser una suerte de trabajo de arqueología-, 11.A. I ), que ha sido puesto de relieve por el estudio exegético. Una
en última instancia lo que nos interesa es descubrir lo que, como con• secuencia inmediata de lo dicho es que quien quiere comprender
"palabra de Dios", nos pueda decir aquí y ahora. los evangelios (y la Biblia en general), deberá estar dispuesto a dejarse
inter• pelar; dispuesto a cambiar y a abandonar sus ideas pre-
Los evangelios son palabra viva de Dios, palabra que habla al concebidas; a dejar caer las murallas de sus prejuicios y supuestas
hombre que la escucha. Las llamadas e interpelaciones son las mismas seguridades; en una palabra, estar dispuesto a la conversión.
hoy que ayer. Las preocupaciones que guiaron a los autores de los
evangelios pueden bien pasar por circunstanciales, pero las hay Los evangelios hay que escucharlos con humildad. Así como Jesús
análogas en nues• tra época, y el mensaje que se dirige al hombre es el llamaba a abandonar el camino del orgullo y la autosuficiencia (aun la
mismo mientras el hombre sea humano: las vicisitudes e inquietudes religiosa), así la lectura o escucha de los evangelios es una llamada a
existenciales del indi• viduo han sido y serán fundamentalmente la conversión, para seguir humildemente y con confianza el camino que
idénticas; su búsqueda de liberación y realización, de salvación y nos están indicando. Los evangelios no son de por sí "palabra de
expansión, de felicidad y eterni• dad, son las mismas en cualquier Dios"; tan sólo lo serán para quien asuma las actitudes mencionadas y
tiempo y a ellas responden los evange• lios. Pero, tenemos que las sienta y las entienda como palabra viva que habla hoy y da vida.
escucharlos con desprendimiento por debajo del ropaje lingüístico y de
sus elementos circunstanciales, y saber trasponer o traducir las En resumen, la actualización de los textos bíblicos es absolutamente
situaciones a las que se refieren los evangelistas a aquellas que in• dispensable si éstos han de seguir hablando al hombre de hoy como lo
vivimos hoy: los fariseos son un grupo del pasado, pero la actitud hicieron en aquellos tiempos, y eso supone adaptación. "La
que los caracterizó no ha desaparecido; la incomprensión sigue actualización es necesaria porque, aunque el mensaje de la Biblia tenga un
presente, así como el escándalo y las marginaciones, etcétera. valor duradero, sus textos han sido elaborados en función de
circunstancias pasadas y en un lenguaje condicionado por diversas
épocas. Para manifestar el alcance que ellos tienen para los hombres y las
mujeres de hoy, es necesario aplicar
220 221
C ó M O LEER H O Y LO S EVA NG ELI O S
C UESTIO NES HF.R M ENl'U TICA S: DE AY ER A H O Y

su mensaje a las circunstancias presentes y expresarlo en un lenguaje En cuanto al receptor de los evangelios, éste no es un lector inocente que
adap• tado a la época actual. Esto presupone un esfuerzo hermenéutico que por primera vez conoce a Jesucristo y su camino; es un cristiano, que por lo
tiende a discernir a través del condicionamiento histórico los puntos mismo ya está familiarizado con la vida de Jesús de Nazaret, razón por la cual
esenciales del mensaje" (!Bl IV.A.]). el autor puede presuponer muchas cosas, por ejemplo que sus lectores co•
nocen suficientemente el AT, y que es innecesario explicar términos técnicos
Leer narraciones o ciertas costumbres.

Es sumamente instructivo tener presente el circuito de toda comunica• Desde la perspectiva literaria, debernos leer los evangelios como lo que
ción: "alguien (emisor) dice algo (mensaje) a alguien (receptor)". Esquemáti• son: narraciones. Este es su marco literario y desde él fluye el relato, por
camente, E - - M - -. R. tanto debemos dejar que la narración nos vaya conduciendo, involucrando,
integrando". Los personajes debemos verlos como caracteres de la narra•
Visto desde nuestra lado, "yo leo en (p. ej. la parábola del buen samarita• ción, no como personas históricas (lo que no significa negarlas ni tomarlas
no) lo que Lucas (E) estaba diciendo (M) a Teófilo (R)". El episodio como ficticias). Por eso, por ejemplo, cuando nos topamos con alguna ac•
narrado es el medio a través del cual comunica su mensaje -por eso la ción o pronunciamiento de Jesús (o de Pedro) que nos desconcierte, debe•
importancia de conocer el género Iiterario-: Consciente de esto, evitamos la mos preguntarnos por qué hizo o dijo eso el personaje Jesús (o Pedro) en la
lectura histori• cista, preocupada con lo que Jesús dijo oh izo históricamente, trama del evangelio que estamos leyendo, y no por qué el histórico Jesús
en vez de fijar la atención en el mensaje (palabra de Dios) comunicado de Nazaret (o Simón) habría hecho o dicho tal cosa en los años 30. No
mediante la obra que leo. debernos preocuparnos (al menos al inicio) si aquello "realmente sucedió",
sino más bien interesarnos por lo que nos trata de decir el autor del relato, su
El emisor actúa como "narrador", es decir como la voz que relata la histo• mensaje
-que es "palabra de Dios".
ria -pero una voz anónima-. Aunque no estuvo históricamente presente, el
evangelista narra como si lo hubiera estado, tanto con Jesús como con los
Desde la perspectiva temporal, dos observaciones. Primero, no debemos
otros personajes (omnipresente), inclusive como si hubiese conocido los
confundir el año 70 con el año 30, el de la escritura de los evangelios con el
pensamientos íntimos de los personajes (omnisciente). Este proceder permi•
de la vida terrena de Jesús41• Segundo, debernos escuchar los evangelios en
te que el lector se sienta introducido en la trama al punto de sentirse involu•
crado y muy próximo a los personajes. Más aún, el emisor comunica su estéreo: en un canal lo que el texto decía a su auditorio original e inmediato,
ideología, su punto de vista, sus apreciaciones, en la persona del héroe de la y en el otro lo que nos pueda decir hoy. Para esto es de gran ayuda introdu•
cirse mentalmente en la trama de la narración, como hacemos en el cinema, y
obra, con el cual espera que el lector se identifique". Este es el
escuchar como si fuéramos los destinatarios originales.
"emisor
virtual" (el "real" es el autor), su alter
ego. Ahora bien, ¿qué sucede en el acto de lectura de una narración? El lector
recuerda algo de lo ya leído y se anticipa o se crea expectativas sobre lo que
No olvidemos que lo que leemos es la interpretación (valoración, apre•
ciación) de Jesucristo y su camino por parte del evangelista, no un frío 'º Un buen ejemplo es la presentación de Lucas por J.-N. Aletti, El arte de contar
a Jesús. Salamanca. 1992.
reportaje; eso es lo inspirado por Dios: ¡ la interpretación! (De esto he 41
"En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta
habla• do ampliamente en la introducción general.)
el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el
estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estado
inicial (las acciones y las palabras del Jesús de la historia)". advierte el
39
Una explicación detallada de la narración como medio de comunicación se ,~n• documento vaticano del 93 (IBI 1.F).
cuentra en E. Arens, Serán mis testigos, Lima (CEP). 1996. cap. 3.

222 223
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y C ó M O L E E R H O Y LO S E V A N G E I.I O S

sigue pero aún no leído. Se forma opiniones acerca de los personajes, se Marcos, debe tomarse en serio el hecho de que es según Marcos, y
identifica más con unos que con otros, y espera, con su cuota de ansiedades no según otro evangelista.
y temores, un desarrollo favorable para unos y desfavorable para otros. En
todo este proceso el lector es un participante activo en la narración -aunque La lectura horirontal (diacrónica) en forma sinóptica, es decir, compa•
entra y sale de la historia, a veces tomando distancia y otras involucrando• rando un mismo pasaje en sus diferentes versiones (Mt, Me, Le, Jn) es la más
se-. Pero el proceso no se detiene allí: la narración nunca es completa, recomendable para quien desee estudiar más a fondo los evangelios. Este
siem• pre al lector le queda algún aspecto de la obra que ha quedado sin modo de aproximarse a ellos permite descubrir las variantes en el texto y el
respuesta, sea un diálogo o la descripción de un suceso o cualquier otro contexto, haciendo posible discernir la evolución de uno a otro, y el enfoque
aspecto de la trama. Haciendo uso de sus fuerzas imaginativas y emocionales particular de cada evangelista. Es un tipo de lectura más de estudio, que
llenará los vacíos y silencios, y hasta se proyecta más allá del final de cada plantea una serie de preguntas, como las que hemos venido considerando a
episodio. Al final, el lector le asigna un significado al relato leído, y no lo largo de estas páginas.
pocas veces reflexiona sobre algún aspecto concreto de la vida, y de la suya
en particular. El lector no es el escritor, pero, concluida su lectura de la Puesto que los evangelios ni son ni se propusieron ser estrictamente
narración, la ha ido reescribiendo en su interior basado en sus experiencias y biografías de Jesús de Nazaret, hay que evitar la gran tentación de leerlos
apreciaciones, y hasta podría escribirla pero ahora desde su punto de vista, como si lo fueran. evitando centrar toda la atención en los detalles de índole
que fue lo que en buena medida hicieron Mateo y Lucas con respecto a Me. histórico-biográfica, o inclusive interpolando detalles que el texto mismo no
incluye. Escritos desde la fe y con la finalidad de testimoniarla concretamen•
Diacronía y te en el mensaje que mediante el relato comunican, hay que empezar por fijar
sincronía nuestra atención en este aspecto: ¿cuál es el mensaje que quiso comunicar el
evangelista en este texto?, distinguiendo siempre entre las preguntas de tipo
La lectura de los evangelios se puede realizar de dos maneras, según la histórico (qué, cómo, cuándo, algo sucedió) y aquellas de tipo teológico. La
razón por la cual se leen. Una lectura vertical (sincrónica) o continuada, es pregunta histórica, si bien es válida y necesaria, no debe plantearse al inicio,
decir, cada evangelio leído en sí mismo, como un todo, es la más natural, y así sino al final, Se debe empezar por descubrir el mensaje que se propuso
lo hicieron sus destinatarios originales. En esta lectura hay que estar atento compartir el evangelista, antes de preguntarse por lo que nos pueda decir
a no añadir nada a lo que se lee. mediante la transposición armonizante o aún hoy, y antes de cuestionar los aspectos de su historicidad.
historizante de aquello que no se halla en el texto pero que quizá se encuen•
tre en otro. Este tipo de lectura perrnite apreciar los intereses y la perspectiva Después de todas estas observaciones y sugerencias, quizás el lector se
de su autor. Antes de empezar una lectura vertical, es altamente recomenda• preguntará si no resulta difícil y exigente comprender los evangelios, y si
ble familiarizarse a grandes rasgos con el mundo del autor, su comunidad, éstos fueron escritos para ser comprendidos por eruditos o para gente sen•
sus preocupaciones, y su manera particular de entender a Jesucristo (cristo• cilla, sin necesidad de tanto estudio y preparación. ¿No son acaso los evan•
logía). Es recomendable tener una visión panorámica de la obra como uni• gelios palabra de Dios para todos los hombres? ¿No fueron acaso los desti•
dad, antes de concentrarse en algún texto en particular, a fin de comprender natarios originales de los evangelios gente sencilla, incluso casi analfabeta?
su relación con el conjunto. Esto es necesario si se quiere comprender una En principio, todo esto es cierto: los evangelios no son ni pueden ser propie•
obra, pues los textos son productos y expresiones de vivencias que es dad exclusiva de ningún grupo. Sin embargo, por un lado, hay una incuestio•
indispensable conocer para poder comprender el texto en su integridad: ¿por nable distancia histórica y cultural que franquear y, por otro lado, saber
qué se escribió este episodio?, ¿por qué de esta manera?, ¿por qué se sitúa leer o escuchar no necesariamente implica comprender lo que se lee o
en este lugar? etc. Lamentablemente, con frecuencia se leen los pasajes escucha, al menos en la intención de su autor.
aislados de todo contexto, y la interpretación de los mismos resulta a menu•
do distorsionada, incluso errónea. Si se lee un pasaje del evangelio
según

224 225
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R /\ H O Y C ó M O L E ER H O Y L O S E V A N G E LI O S

Por su naturaleza, los evangelios no son tan fáciles de comprender Un tercer nivel es el de la lectura desde la profundidad de la fe.
como se presupone o pregona. Quien desea comprender, necesita tener un Los evangelios son fundamentalmente testimonios de fe: escritos desde la
mínimo de instrucción sobre aquello que desea comprender, fe y para la fe, esa fe apostó! ica de la cual los cristianos somos herederos,
especialmente si vive otra época o un mundo como el nuestro. Aquí se y con la cual nos identificamos. Esa fe se vive, y se vive en comunidad -
sitúa el reto a la catequesis y la evangelización. Eso no significa, sin recorde• mos que los evangelios son productos de vivencias personales y
embargo, que no sea posible enten• der al menos aproximadamente el comunita• rias del seguimiento de Jesucristo-. Los evangelios son
mensaje real del texto. De hecho, la sintonía entre el texto y el lector se da testimonios de fe vivida. Este nivel de lectura es el único que nos
más significativamente al nivel de las vivencias que les son comunes (vea permite comprender los evangelios en su plenitud y profundidad. No
abajo)-la fe en un primer momento se vive; en un segundo momento se obstante, valga la aclaración que estos niveles de lectura no son paralelos o
discurre-. exclusivos, sino complemen• tarios.

Tres niveles de lectura Sugerencias complementarias

Podemos distinguir tres niveles de lectura de las Escrituras. Un primer Leer, en contraste con escuchar, sugiere un contacto atento con el texto,
nivel es el sencillo, inocente, sin mayor preparación que la buena pues lo escrito generalmente está más sopesado y ponderado que lo habla•
voluntad. Un tal acercamiento, que es el de la mayoría, no do. Generalmente, la lectura es privada. Para obtener un máximo de provecho
necesariamente implica comprensión o incomprensión. Todo texto por sí de ella, es recomendable hacerlo con atención con la ayuda de un comenta•
mismo comunica algo al lector, de allí que cuanto mayor sea su actitud de rio serio y sobrio, para así entrar en el mundo cultural y teológico del autor.
escucha, más le dirá el texto. Los evangelios fueron escritos por gente Leer y releer es extremamente provechoso: una segunda lectura suele revelar
sencilla y para gente sencilla -no por teólogos y para teólogos o más que la primera. Una lectura pausada y meditativa, sin apuros, será espe•
exegetas- como productos de vivencias reflexionadas en la fe: "Te cialmente fructífera para la oración y para entrar en ese mundo de fe.
bendigo, Padre, porque has ocultado estas cosas a sabios e
inteligentes, y se las has revelado a pequeños" (Mt 11,25; cf. ICor Cada obra debe ser leída como una unidad independiente, pues así se
1,17-2,9). escribió, no mezclando elementos de un evangelio con los de otro. En el
relato de la Natividad en el evangelio según Lucas, por ejemplo, no debemos
A menudo se percibe una cierta afinidad entre lo que vivieron los cristia• introducir a los "reyes magos", que están exclusivamente en Mt. El papel
nos en aquellos tiempos y lo que vivimos hoy; entre su fe y la nuestra, que cumplen los personajes en Me, por ejemplo, no es el mismo papel que
así como las vicisitudes de la vida. La empatía o connaturalidad que se cumplen en Jn -el Bautista en Me actúa como precursor del mesías, en Jn es
puede sentir entre la vivencia sobre la cual se habla en el texto y la su testigo, no precursor. Tampoco debemos proyectar nuestras ideas
nuestra, hace que se lo comprenda intuitivamente. Sin embargo, este nivel doctri• narias, que son posteriores y más elaboradas, cayendo en
de lectura tiene ciertas limitaciones, provenientes de los evangelios anacronismos. Así, en los relatos de la Natividad no debemos proyectar la
mismos (su distancia histórica), y se presta a incomprensiones de diversa doctrina de los Concilios del s. IV sobre la Encarnación o la Trinidad42 •
índole, especialmente debido al literalismo.

Un segundo nivel de lectura es el informado. Es fácil comprender


que, cuanto más familiarizado se está con el mundo del cual han surgido 42
"Toda precomprensión c.:omporta sin embargo peligros. En el caso de ]a
los textos, mejor se les podrá comprender, y más enriquecedora será su exégesis católica, existe el riesgo de atribuir a los textos bíblicos un sentido
lectura. Y que cuanto más se les comprenda, mayor será la probabilidad de que no expre• san, sino que es el fruto de un desarrollo ulterior de la tradición"
llegar a una interpretación correcta. (JBJ III).

226 227
C U E S T IO N E S H E R M E N É U T IC A S : D E A Y E R A H O Y

Para comprender los evangelios y su mensaje hay que dedicarles tiempo


y esfuerzo. Individualmente es difícil. Felizmente, hoy contamos con publi•
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS:
caciones, círculos de estudios, charlas, y ocasionalmente un predicador que UN RELATO Y UNA SENTENCIA
orienta su prédica en este sentido. La situación es semejante a la de un
viajero -y para comprender la Biblia hay que seguir un carnino-, que al ir a
tierras extrañas debe "perder tiempo" si desea conocerlas, y logrará su pro•
pósito en menos tiempo y con mayor eficacia si se deja guiar por alguien que
l. La curación de la suegra de Pedro:
las conoce. ¿No es acaso ésa la experiencia que tenemos cuando queremos Me 1,29-31; Mt 8, 14-15; Le 4,38-39.
comprender algo -Ilámese arte, literatura, ciencia-, con lo cual no estamos
Por razones metodológicas, consideraremos cada evangelista indepen•
fam i I iarizados?
dientemente (lectura vertical, sincrónica). No nos detendremos en la
cues• tión sinóptica, por ser un problema complejo y que no aporta mucho
Es importante que estemos conscientes de nuestros supuestos, de modo
al que se inicia en el estudio de los evangelios.
de no acomodar o tergiversar el mensaje del texto bíblico a nuestras
ideas,
pues terminaría diciéndonos lo que ya sabemos de antemano. Si queremos Mt 8, 14s Me 1, 29-31 Le 4, 38s
escuchar la Palabra de Dios en los evangelios, tenemos que afinar el oído,
ponernos en sintonía con ellos, y dejarles hablar. Callando nuestros prejui• 14. Y 29. Y de inmediato 38. Ahora bien,
cios, curiosidades, intereses, debemos dejar que la Palabra tenga la saliendo de la sinagoga levantándose
iniciati• de la sinogoga
va en retamos, cuestionarnos, ilustrarnos. Una de las dificultades en la
com•
prensión del mensaje evangélico es que no se escucha lo que el texto dice,
cuando Jesús fue fueron entró
escuchamos sólo lo que conviene, o proyectamos sobre ellos lo que quere•
a la casa de Pedro, a la casa de Simón a la casa de Simón.
mos oír.
y de Andrés.
con Santiago y Juan.
Para concluir, cabe recordar que, si los evangelios interpelan y exigen una
respuesta vivencial, entonces, como bien dice Santiago 1,22: "pongan por vio a la suegra 30. Pero la suegra Pero la suegra
obra la palabra y no se contenten solo con oírla" ( cf. Le 8,21; 11,28; de éste de Simón de Simón
Mt echada yacía era presa
7,24ss; Jn 14,21 ). De lo contrario, nos estaríamos acercando a los y con fiebre. con fiebre, de una fiebre grande,
evangelios como curiosos, desde fuera. Vivir la palabra es "hacer la y de inmediato y
verdad", lo que equivale a "vivir" los evangelios para de esa manera le hablan en su favor le rogaron en su favor
entender lo que sus autores vivieron y transmitieron.
15. Y 3 1. Y acercándose 39. E inclinándose
la levantó encima de ella,
tocó su mano cogiéndole la mano,
increpó a la fiebre,
y la fiebre la dejó. y la fiebre la dejó, ya la dejó.
y Al instante,
se levantó alzándose,
y le servía. y les servía. les servía.
228 229
Dos EJEMPLOS DE EXEGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA LA CURACIÓN DE LA SUEGRA DE PEDRO
La versión de Marcos (1,29-31) La inclusión de Andrés, Santiago y Juan obedece al relato de la
vocación de éstos (v. 16-20); no fueron incluidos por Mateo y Lucas
a) Crítica textual que la relatan posteriormente. No sólo extraña la asociación Simón-
La única variante textual que merece nuestra atención es aquella del v. Andrés, sino que introduce una aspereza gramatical que ya he
29: "saliendo... fue" o "saliendo... fueron". El autógrafo probablemente destacado en la crítica tex• tual, lo que obligó a RMc a subrayar que la
leía en el plural, como suponen la mayoría de los exegetas. Por un suegra era "de Simón" (y no de Andrés también). Posiblemente la
lado. no hay ninguna indicación explícita de que Jesús estuviera tradición que recibió Marcos reza• ba: "Cuando Jesús entró a
acompañado por Simón y Andrés, de modo que se comprende un
Cafarnaún, fue a la casa de (¿la suegra de?) Simón". La mención del
cambio posterior al singular: "y fue a casa de ... con ... ". Por otro lado, nombre de Jesús y del pueblo de Cafamaún desapareció cuando se
como se observa en el texto, el supuesto original es gramaticalmente unió esta perícopa a la anterior.
incoherente: "y fueron (¿quiénes?) a la casa de ... con ... ". Es más
comprensible un cambio del plural al singular, que a la inversa. El El v. 30, cuyos trazos redaccionales ya he destacado, posiblemente leía
testimonio de los manuscritos está dividido entre ambas lecturas; no "Su suegra yacía con fiebre y le hablaron en su favor". El vago "le
hay una que predomine. habla• ron" (el griego está en el presente indicativo) es un indicio
adicional de que originalmente nombraba sólo a Simón; los que "le
b) Contexto literario hablaron" eran los que estaban en la casa -Io que es más
Nuestra perícopa se halla precedida por la curación de un comprensible-.
endemoniado en la sinagoga (v. 23-28), y seguida por una serie de
curaciones (v. 32-34), entre las cuales se detallan las de un leproso (v. La forma transitiva, "la levantó", probablemente se debe a la mano de
40-45) y de un paralítico (2, 1-12). Como veremos, el contexto en el RMc. La secuencia coger la mano-levantar se encuentra también en 5,41
cual Marcos ha situado el epi• sodio es intencional, y nos ayudará a s y 9,27. Más aún, el griego "levantó" es el mismo vocablo utilizado
comprender su mensaje. Es un contexto de curaciones que son para decir "resucitó". ¿Es que Marcos quiso introducir el tema de la
liberaciones de algún mal. resurrec• ción? Nótese que en 5,41 s se trata de la hija muerta de Jairo, y
en 9,27 de un epiléptico que "estaba como muerto". De ser así, cogerle
c) Crítica literaria la mano y levantarla correspondería a resucitarla. Posiblemente el
Desde el punto de vista literario, en base a criterios estilísticos, texto heredado por Marcos rezaba, "y cogiéndole la mano, la fiebre la
lingüísti• cos y teológicos, los siguientes detalles se deben dejó, y ella levan• tándose les servía" (similar a Mt y Le).
probablemente al re• dactor final(= RMc):
d) Crítica de formas
La introducción, v. 29. La expresión "y de inmediato" al final del v.30, El texto de Marcos sigue el esquema típico de tantas otras curaciones: (
es típica de RMc. La mención de la sinagoga, que cumple la finalidad 1) encuentro, (2) indicación del mal, (3) petición de curación, (4) la
de empalmar con el relato anterior, también se debe a RMc. De haber curación propiamente dicha, mediante un gesto o una palabra, (5)
sido original, supondría que Jesús realizó otro milagro en día sábado, constatación de la curación, y (6) demostración de ello. Esto no es tan
lo cual estaba prohibido por la Ley judía. Todo lo relatado en 1,21-34 insignificante como podría pensarse. Si estamos ante un esquema de
ha sido concentrado en un día en Cafamaún, a modo de paradigma de curaciones, entonces el detalle que la suegra "les servía", por ejemplo,
la activi• dad de Jesús, resumido en el v. 39. La expresión "saliendo PS prueba de su curación, sin otra significación. Sin embargo, el
fueron", es típica del estilo de RMc. Todo esto significa que la contexto puede sugerir una signifi• cación más profunda que RMc le
perícopa no estaba originalmente unida a la anterior, sino que tenía haya querido proyectar.
una existencia propia e independiente. Así lo entendió (¿o recibió?)
Mateo. La situación o contexto vital que le dio forma al relato de la curación de
la suegra de Pedro, ha sido probablemente catequética, ya que los
milagros
230 231
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA LA CURACIÓN DE LA SUEGRA DE PEDRO
de Jesús se narraban especialmente con este fin; generalmente para trans• tado. Cabe añadir que, si creemos a Jn 1,44, Pedro era de Betsaida, no de
mitir alguna enseñanza acerca de su persona. Cafarnaún. Sabemos por 1 Cor 9,5 que estaba casado, por lo que cabe
deducir que Pedro no vivía en Cafarnaún con su suegra (¿con Andrés?).
e) Historia de la redacción Estos detalles introducen un halo de duda sobre ciertos detalles del rela•
Originalmente se relataba simplemente la curación de la suegra de Simón. to, si bien toda elucubración historizante, en base a esta perícopa, es
No es seguro que se mencionara que "les servía". El empleo del imperfec• gratuita. No estamos, pues, tanto ante un simple recuerdo biográfico
to implica un acto continuado, y evoca el servicio diaconal, tal como se como ante una composición de carácter (y mensaje) cristológico.
refiere de las mujeres en la iglesia primitiva. Es muy probable que en el
transcurso de la tradición, a pesar de no ser un elemento del esquema de g) Significación estable
curaciones, este detalle (al menos en el imperfecto) fue incorporado, dán• Si bien Jesús es quien restituye la integridad de la vida, la fe que se
dole así un matiz suplementario al relato: ya no es tanto la curación en sí, muestra en él y hace posible tal restitución, debe expresarse activamente
como una que hace posible el servicio en comunidad. Este detalle confir• en el servicio, de la misma manera que él hizo con nosotros, y los v. 32ss
ma el hecho de que la situación vital del relato se hallaba ya en la cate• nos lo muestran. Cierto, Marcos puso el acento en Cristo y lo presenta
quesis. El significado profundo es que Jesús sana del mal cuando se le como liberador -pero, no sólo liberador de, sino liberador para el
recibe, y ello obliga al servicio eclesial. No es del todo imposible que "la servi• cio- y éste es el mensaje que permanece en nuestra perícopa.
casa de Simón" hiciese alusión a un centro de reunión de discípulos/
cristianos. Desde allí el Señor cura "a muchos pacientes de diversas La versión de Mateo (8, 14-15)
enfermedades" que venían a esa casa (v. 32ss). El empleo del término
"casa" en ese sentido es frecuente en el Nuevo Testamento. a) Crítica textual
La versión de Mateo (así como la de Lucas) no ofrece ningún problema
El redactor final, Marcos, encerró esta perícopa en su contexto actual y textual digno de mención.
llevó a cabo las alteraciones que hemos observado. En este contexto,
entre exorcismos, y con la alteración en el v. 31 ("la levantó cogiéndole la b) Contexto literario
mano"), la perícopa adquiere un carácter netamente cristológico. Jesús, En Mateo, la perícopa se encuentra en un contexto distinto al de Marcos.
adversario del mal (fiebre-demonio), restituye la plenitud de la vida, Se halla precedida por las curaciones de un leproso (8, 2-4) y del siervo
lo cual hace factible la plena participación en la comunidad de creyentes, del centurión (v. 5-13), y le sigue el mismo resumen de curaciones que
y explicaría también la mención específica de los (hasta ahora) cuatro mencionó Marcos y las exigencias que plantea el seguimiento de
discí• pulos. Marcos habría querido subrayar una vez más el poder Jesús (v. 19-22), con lo que existe una relación significativa.
salvífico de Jesús, del cual tienen necesidad incluso los parientes de los
discípulos. Más aún, la fe (y gratitud) se debe expresar en el servicio c) Crítica literaria
(diakonía). El texto de Mateo muestra muy pocas alteraciones, Es más sucinto que el
de Marcos y Lucas. El cambio de nombre, de Simón a Pedro, se debe
j) Historicidad probablemente a RMt (vea 4, 18 y luego 16, 18). Es muy probable que
Este relato, que frecuentemente se asigna a los recuerdos de Pedro, difí• el texto de Mateo represente, sin alteraciones significativas, aquél que
cilmente habría sido creado por la Iglesia. Su carácter sobrio, escueto, así éste recibió.
como la asociación con la suegra de Pedro, nos obligan a reconocer la
historicidad del hecho, si bien no todos ios detalles del relato.
Nótese que no se menciona el nombre de la suegra, la presencia de los
otros tres
discípulos es cuestionable, y el relato ya está cristológicamente interpre-

232 233
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA LA CURACION DE LA SUEGRA DE PEDRO

d) Crítica deformas muestra. Así, nuestra perícopa le ha servido a Mateo de transición entre
En su forma escueta, desprovista de todo detalle superfluo, el relato la actividad taumatúrgica de Jesús y las exigencias vocacionales que
entreteje dos formas literarias: la de curaciones y la de vocaciones. Por un plantea a los dos personajes anónimos que se le presentan con la
lado, nuestra perícopa sigue el esquema de curaciones, que ya hemos inten• ción de seguirle, en los v. 19s y 21 s. En algún momento de la
visto a propósito de Marcos. Por otro lado, es significativo que la versión tradición premateana (?) se introdujo el verbo ver ("vio a ... "). Este verbo
mateana también siga el esquema de vocaciones. Comparemos nuestro es emplea• do en los relatos de llamamientos vocacionales (vea Mt 4,
texto con el relato de la vocación de Mateo, en Mt 9,9: 18.21; 9,9).

La versión de Mateo es marcadamente más cristo lógica que las otras dos.
Mt 8,14s A1t 9,9 La concentración cristológica es evidente: no hay mención de acompa•
ñantes o de otras personas presentes, se nombra a Jesús por nombre, él
es quien toma la iniciativa (nadie le ruega), y ella le servía solamente a él.
Y cuando Jesús fue a la casa Y pasando por allí Jesús Jesús la cura simplemente tocándola (no cogiéndole la mano o inclinán•
de Pedro, dose sobre ella), con lo que destaca su fuerza salvadora. Seguir a
Jesús, ser su discípulo, exige servirle como único Señor.
vio a la suegra de éste vio a un hombre
echada y con fiebre sentado en el despacho de impuestos j) Historicidad
llamado Mateo, Si consideramos la versión mateana por sí misma (sin referimos a las otras
dos), y si no se tratase de la suegra de Pedro, podría pensarse que
y tocó su mano y le dice "Sígueme".
este relato es una posible creación de la Iglesia. No hay mención de
y la fiebre la dejó.
testigos, ni siquiera de Pedro. La carga cristológica es masiva. Sin
embargo, valen las observaciones destacadas a propósito de la versión
Y se levantó Y,
levantándose le de Marcos.
y le servía.
siguió.
g) Significación estable
Aquello que quiso comunicar Mateo mediante este relato, en su contexto,
En Jn 12,26 se establece explícitamente el paralelismo entre servir y seguir permanece válido para todos los tiempos: Jesús sana por propia iniciati•
a Jesús. ¿Ha sido concebido este relato en algún momento como un relato va, por pura gracia, y ello constituye un llamamiento a servirle. Él es
quien, solidariamente, tomó sobre sus hombros nuestras enfermedades y
vocacional? ¡Vea Jn 12,19-22! Mediante este caso concreto podernos
dolencias (Isa. 53,4, citado en el v. 17) para así otorgamos la plenitud de
observar que la "crítica de formas", lejos de ser un ejercicio superfluo,
la vida y hacer factible que "nos levantemos y le sirvamos".
ayuda a descubrir la probable intención profunda del texto. La situación
vital de este relato, como vimos al hablar de Marcos, ha sido catequética,
La versión de Lucas (4,38-39)
tocante al tema del servicio al Señor cómo vocación, previa a la curación.

Dejaré la versión de Lucas sin analizar, con el fin de que el lector, por
e) Historia de la redacción
iniciativa suya y ayudado con la breve exposición hecha de los paralelos en
En un inicio, corno hemos visto al hablar del texto en Marcos, el relato
Marcos y Mateo, pueda ejercitarse. Valgan algunas preguntas que sirvan de
probablemente se centraba en la curación misma. Posteriormente, fue
orientación:
desprovisto de algunos detalles, se centró más en la persona de Jesús
(¡hay testigos!), y fue marcado por la perspectiva vocacional que
ahora
234 235
INVITACIÓN A LA TOLERANCIA
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA

¿Es éste el contexto original de la perícopa? ¿Hay alguna relación que se La versión de Marcos (9,38-40)
observe entre ésta y la perícopa anterior?
¿Qué diferencias se observan con respecto a Marcos? Como se observa en la presentación sinóptica, la versión de Marcos es
¿Cómo trata Jesús a la fiebre? (vea Le 4,35; 9,42). idéntica a aquella de Lucas, con algunas pequeñas variantes y la notoria
¿Cómo sana Jesús, según esta versión, y por qué? ausencia en Lucas del logion que hallarnos en Me 9,39. Esto nos lleva a
- ¿Por qué no incluyó Lucas a Andrés, Santiago y Juan? concluir que existió una dependencia literaria, ya sea de uno con respecto al
- ¿Qué imagen de Jesús resalta en esta versión? otro, o de ambos con respecto a una fuente común. Dejaremos de lado esta
- ¿Cuál es el mensaje específico de Lucas? cuestión sinóptica, contentándonos con la afirmación de que ambos depen•
¿Es coherente con el desarrollo del evangelio la mención de Simón? (vea den de un pre-Marcos.
5, 1-11 ). ¿Qué sugiere con respecto a nuestra perícopa?
a) Crítica textual
Además de la lectura tenida por la mayoría de los exegetas como la más
2. Invitación a la tolerancia: probable en el v. 38, "que no nos sigue, e intentamos impedírselo porque
Me 9,38-40; Le 9,49-50 no nos seguía", un cierto número de manuscritos presentan dos lecturas
simplificadas: (a) "e intentamos impedírselo porque no nos seguía", y (b)
Mc9 Le 9 "que no nos sigue e intentamos impedírselo". Ambas han eliminado la
redundancia del seguimiento. Por un lado, (a) representa el punto de
49. Pues bien, tomando la palabra vista historizante, por cuanto limita el "nos" al grupo de los doce y el
38. Le manifestó Juan dijo: pretérito "seguía" haría eco al tiempo de Jesús. Por otro lado, (b)
Juan: "Maestro, repre•
"Preceptor,
hemos visto a uno senta el punto de vista eclesial al preservar el presente, "no nos sigue".
hemos visto a uno
echando demonios Mientras que (a) eliminó la primera cláusula para mantener así la acción
echando demonios
en tu nombre, más cerca del objeto bajo discusión (exorcizar), (b) eliminó la tercera cláu•
en tu nombre,
que no nos sigue, sula para centrar el dicho más en la importancia del seguimiento/discipu•
e intentamos impedírselo e intentamos impedírselo lado. Es posible que (a) haya sido influenciado por la lectura que halla•
porque no nos seguía". porque no (nos) sigue con rnos en Le. No sólo es fácil comprender el deseo de simplificar el texto,
nosotros. eliminando la aparentemente inútil redundancia -como lo hiciera Lucas-,
sino que también la lectura preferida está atestiguada por importantes y
39. Pero Jesús dijo: 50. Pero le dijo Jesús: fidedignos manuscritos.
"No se lo impidan: "No lo impidan;
pues nadie hay que haga b) Contexto literario
un portento por (medio de) Nuestra perícopa se halla precedida por aquella en que se narra la discu•
mi nombre y pueda de sión entre los discípulos sobre la primacía (v. 33-37). En ambas perícopas
inmediato hablar mal de mí.
se habla de actuar "en mi/tu nombre" (v 37 y 38). Posiblemente esta
expresión las atrajo, y en consecuencia fueron puestas la una a continua•
40. Pues aquel que no está pues aquel que no está ción de la otra. El mismo fenómeno de atracción se observa en los dichos
contra nosotros contra ustedes
por nosotros está", que siguen: el v. 41 asegura una recompensa al que da de beber a los
por ustedes está".
discípulos "en nombre de que ustedes son de Cristo (en lugar de "mío")",
y el v. 42 hace eco a la referencia a los niños mencionados en los v. 36s. Es

236 237
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA INVITACIÓN A LA TOLERANCIA
probable que los v. 41 y 42 seguían inmediatamente al v. 37, en una colec• v. 38: planteamiento del problema (formulado aquí en "nosotros")
ción de proverbios. Los v. 43 y 48, sobre el escándalo, han sido v. 39: respuesta n. l (formulada en primera persona)
atraídos por la temática del v. 42, así como el v. 49 fue atraído por la v. 40: respuesta n.2 (formulada en "nosotros", como el v. 38).
referencia al fuego, y el v. 50 por aquella a la sal. El logion del v. 39 tiene una estructura condicional, y la forma de un
principio. El logion del v. 40 es una sentencia sapiencial. Nos hallamos
El contexto vital de nuestra perícopa es un conjunto de discusiones pues ante un relato con fines instructivos.
sobre la manera de comportarse entre sus miembros y con «los de fuera»:
con humildad y receptividad, no con arrogancia, asuntos de gran interés El empleo del plural colectivo "nos(otros)" en los v. 38 y 40 nos sugiere
para la Iglesia. La perícopa precedente es una discusión sobre la una situación vital originaria en la Iglesia (post-pascual). Ambas res•
prima• cía, y se pone de ejemplo la simplicidad del niño. El v. 41 aplica lo puestas ofrecen un principio general a tener presente frente a aquellos
dicho en el v. 40 y, al igual que el v. 39, es un ejemplo de la manera positiva que no integran la Iglesia. Esa situación vital eclesial se vislumbra más
como se debe ver a los que, si bien no se profesan seguidores de claramente cuando se tiene en mente que el v. 38 explicita "no nos sigue",
Cristo, no sólo no se oponen sino que se muestran generosos hacia los en lugar del esperado "te sigue". Se refiere a los discípulos como un
discípulos. En los v. 42-44, ampliando el v. 37, los pequeños, es decir los grupo homogéneo, como comunidad de creyentes (seguidores de Cristo)
sencillos que fácilmente pueden ser alejados (en lugar de atraídos) por que continúa su misión en comunión con el Señor. Esto representa el
el escándalo, deben ser tratados con atención. El contexto literario de tiempo post-pascual, y la perícopa ofrece una respuesta a una problemá•
nuestra perícopa nos da ya una primera idea sobre su orientación general. tica que surgió de sus experiencias misioneras (vea Mt 12,24.27, y espe•
Más aún, obser• vamos que nos hallamos ante una concatenación cialmente Hch 19, I 3ss): ¿qué actitud tomar frente a aquellos que actúan
netamente redaccional de dichos introducidos por relatos. El marco en nombre de Jesús pero no son miembros de la Iglesia o pertenecen
de nuestra perícopa es, pues, artificial. a una comunidad "desviada"?

c) Crítica literaria e) Historia de la redacción


La mano del redactor final es apenas perceptible. A él se debe la califica• Nuestra perícopa ha pasado por tres etapas. Los v. 38s y 40 no estaban
ción de Jesús como "maestro", que es uno de los acentos en Me. En el unidos desde el principio. Al v. 40 se le antepuso el incidente narrado en
v. el v. 38 a modo de ejemplo concreto de lo expresado en el pronunciamien•
39, ya sea el redactor final o su predecesor, añadió el logion que allí to sapiencial del v. 40, respondiendo al mismo tiempo al problema plan•
hallamos. A esta conclusión conducen, no sólo su ausencia en Le, sino la teado paradigmáticamente en el v. 38 -nótese que ambos versículos em•
duplicación del "pues" (v. 39 y 40) y el cambio de "por (en tói. usando) tu plean la primera persona plural (nosotrosj-. Posteriormente, el
nombre" (v. 38) a "en (epí tói) mi nombre" (v. 39). El logion del v. 40 es redactor final, o probablemente su predecesor, añadió el logion del v.
de origen independiente: es fácilmente aislable y se encuentra, si bien 39 -nótese aquí el empleo de "por tu (v. 38) / en mi (v. 39) nombre",
con otra formulación, en otro contexto en Le 11,23/Mt 12,30 (que es además del cambio de persona gramatical-, a fin de dar una respuesta más
anterior a Mc9,40). directa a la problemática planteada por el v. 38. La perícopa tiene su
centro de atrac• ción en el logion "aquel que no está contra nosotros,
d) Crítica deformas está por nosotros", y fue paulatinamente compuesta en base a él. Un
La perícopa muestra la estructura típica de una discusión escolástica procedimiento similar se halla, por ejemplo, en el relato de !a cena de
(¿qué hacer en caso de ... ?), en la que predomina el pronunciamiento Jesús con pecadores y publi• canos en Me 2, l 5ss. Allí el centro es el
del maestro (apotegma): logion "no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (Me 2,
17b ). A éste se le antepuso, a modo
de explicación gráfica, el problema concreto que planteaba el
incidente

238 239
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA INVITACIÓN A LA TOLERANCIA
paradigmático relatado en v. 15-16. Posteriormente se le añadió el tende• ríamos a concederle. En su forma actual, la perícopa refleja
prover• claramente
bio sapiencial del v.
17a.

El logion de Me 9,40 refleja una situación ambiental de adversidad, e


invitaba a los cristianos (vnosorros") a ser tolerantes con los que, si
bien no confesaban la fe en Cristo, no se manifestaban contrarios al
cristianis• mo. Es una situación diferente de aquella que refleja Le 11,23a
/Mt 12,30a: "quien no está conmigo, está contra mí; y quien no recoge
conmigo, desparrama", que se refiere a una situación de tensiones
dentro de la comunidad de seguidores del Señor.

Al juntarse este dicho con el relato del v. 38, por un lado se aclaraba
que no era posible estar contra Cristo y expulsar demonios "en su
nombre", y por extensión se entiende que menos aún se podía estar al
mismo tiempo de parte del adversario. Esta aclaración encontró una
formulación afirma• tiva en el logion del v. 39. Por otro lado, visto
desde la historia de la tradición de nuestra perícopa, el peso y la
amplitud que encierra el v. 40 se restringió al tipo de problema referido
en el relato: el caso de aquellos que expulsaban demonios (¿y hacían
curaciones?) recurriendo al nombre de Jesús (por su poder mágico),
que sabemos que ocurrieron. Visto desde nuestra perícopa, en orden
inverso, el caso (paradigmático: ejemplo de otros tantos) planteado en
el v. 38 se generalizó y amplió con el logion del v. 40. Así, la
problemática ilustrada en el v. 38 y las soluciones ofrecidas por los v.
39 y 40 se apoyan mutuamente.

Mediante esta perícopa, la Iglesia exhortaba a la tolerancia y


apertura hacia aquellos "de fuera" que, sin confesarse cristianos,
apelaban al "nom• bre" de Jesús para realizar el bien. Lo cual se afianza
con el logion del v.
41: "Aquel que les dé a ustedes de beber una copa de agua en nombre
de
que son de Cristo, en verdad les digo que no perderá su recompensa".
Aquellos "de fuera" tácitamente reconocen el poder salvífico de Jesús,
y por ello no están "en contra".

j) Historicidad
Después de haber considerado esta perícopa desde el punto de
vista histórico-crítico, es fácil observar que la pregunta por su anclaje
en la vida de Jesús de Nazaret no reviste la primacía que de otro modo
uno de los problemas de la iglesia de aquel entonces. Valga la actitudes que frecuentemente encontramos de parte de algunos cristia•
redundan• cia: notoria es la insistencia en el "nosotros", referido a los nos hacia aquellos "de fuera" que, sin profesar una afiliación con la
seguidores de Jesús en tiempos post-pascuales. El incidente narrado en Iglesia, actúan benéficamente en nombre de Cristo; o la adversidad e
el v. 38 tiene su origen en la Iglesia, al igual que el logion del v. 39, que intolerancia que ciertos grupos cristianos muestran hacia aquellos
proviene de la boca profética de la Iglesia de pre-Marcos. Esto se que no comparten su particular apreciación de Cristo. El recurso al
refleja, además de las observaciones ya hechas, en la práctica del nombre y al poder salvífico de Jesús no es privilegio exclusivo de
empleo del nombre de Jesús con fines taumatúrgicos (no sólo en el nadie, pues el Señor está entre aquellos que le invocan. El Señor cuenta
caso de exorcismos: vea Hch 3,6; con más simpa• tizantes que aquellos que se suscriben a la Iglesia o a
9,34; 16, 18; Sant 5, 14). Que sepamos, Jesús nunca curaba "en nombre una determinada comunidad. Toda obra (poder, milagro) que se haga
de Dios/el Padre". La máxima sapiencial del v. 40, de la cual en su nombre, aun• que no sea dentro del marco de la Iglesia, no debe
conocemos paralelos inclusive en la literatura profana (por ejemplo, ser obstaculizada ni rechazada. La exhortación a la tolerancia y a la
Cicerón la atribu• ye a Julio César y a Pompeyo), podría en su esencia apertura mantiene hoy plena vigencia.
remontar a Jesús pero en la primera persona singular ("mí" en lugar de
"nosotros?"), tal como se halla en Le 1 l ,23a/Mt 12,30a. Sin embargo, La versión de Lucas (9,49-50)
este logion tiene claras alusio• nes confesionales, pues se supone el
reconocimiento de Cristo como Señor, tal como sucede con el v. 39 al a) Crítica textual
referirse al "hablar mal de" él y hacer portentos en su nombre. La versión lucana no ofrece ninguna dificultad textual digna de
mención. Cabe resaltar que algunas traducciones han optado por la
g) Significación estable pobremente
Si bien no vivimos exactamente el problema planteado en el v. 38, las
respuestas siguen teniendo plena actualidad. Basta que pensemos en las

240 241
Dos EJEMPLOS DE EXEGESIS: UN RELATO y UNA SENTENCIA INVITACIÓN A LA TOLERANCIA

atestada lectura de "nosotros", en el v. 50, que se halla en algunos el discipulado, como revelan sus cambios en v. 49, "con nosotros", y
ma• v.
nuscritos en lugar de la aceptada segunda persona plural, "ustedes". 50, "ustedes". Su interés era marcadamente eclesiológico (como lo es en
¿Intento de armonizar con la versión de Marcos? general característicamente su evangelio), acentuando el alcance y la
importancia de la comunidad de seguidores de Jesús. A fin de no debilitar
b) Contexto literario su punto focal, también omitió el logion que hallamos en Me 9,41, y situó
Nuestra perícopa se halla precedida por la disputa sobre la primacía, igual esta perícopa a modo de transición entre la misión de Jesús en Galilea y el
que en Me, pero le sigue el inicio del gran viaje de Jesús hacia Jerusalén, inicio del largo "viaje" hacia Jerusalén, especialmente en el relato sobre el
que empieza por no hallar hospitalidad entre los samaritanos. Nuestra rechazo samaritano (9,51 ss).
perícopa se sitúa entre aquella sobre la arrogancia de los discípulos y la
que expone la hostilidad samaritana. Los v. 40-50 concluyen el ciclo de la Lucas delimitó más claramente que Marcos el grupo de seguidores de
misión de Jesús en Galilea, y el logion del v. 50 sirve de transición. Esto Jesús, al mismo tiempo que invitaba a reconocer que no se debía rechazar
es significativo dentro de la teología universalista de Lucas. ni temer a aquellos que no adoptasen una postura abiertamente hostil al
cristianismo. Para Lucas, como ya para Marcos, era importante subrayar
c) Crítica literaria que el cristianismo no debía cerrarse al mundo ambiente ni adquirir un
Lucas llama a Jesús "preceptor", apelativo que emplea otras cinco veces espíritu de ghetto, marcado por temores.
en su evangelio. En el mismo v. 49, omitió la primera cláusula del logion
que hallamos en Me, asociando así más de cerca las acciones bajo consi• t) En cuanto a la historicidad de lo narrado en nuestra perícopa, así
deración, y evitando la redundancia. Lucas tiende a pulir y mejorar el como su valor actual, remítase a lo dicho a propósito de Marcos.
estilo de sus fuentes; su griego es el más literario de los cuatro evange•
lios. En el v. 50, cambió la primera por la segunda persona plural en el Ejemplos de perícopas detalladamente analizadas se podrán encontrar en
logion, dándole así un cariz marcadamente eclesial. las obras de Delorme, Lohfink, Quesnell y Grelot, mencionadas en la
Bibliografía, así como en la obra colectiva Exégesis Bíblica, Ed. Paulinas,
d) Crítica deformas Madrid 1979; en los "Cuadernos Bíblicos" n.50, Jesús. 13 textos del
La forma de nuestra perícopa es idéntica a la de Me, como es natural, al Nue• vo Testamento, y n. I 03, Lectura sinóptica de los evangelios, de
seguirle de cerca. Ed. Ver• bo Divino.

La situación vital original era similar a la de Me: discusión escolástica Para un estudio más detallado, centrado en cada uno de los evangelios
en particular, vea la bibliografía al final.
sobre aquellos que exorcizan apelando al nombre de Jesús, tenido como
poseedor de un poder mágico, sin ser discípulos suyos. A partir de esta
problemática común, ya sea la comunidad lucana o el evangelista mismo,
centró la atención más en las implicaciones eclesiales que planteaban los
simpatizantes pero no miembros de la Iglesia: "con nosotros", "por uste•
des". En Le se detecta más claramente que en Me una atmósfera de
hostilidad hacia el cristianismo: "quien no está contra ustedes...
".

e) Historia de la redacción
Lucas siguió de cerca la perícopa en su versión pre-marcana. Omitió el
logion que hallamos en Me 9,39 con el probable fin de centrarse más en

242 243
TEXTOS DEL MAGISTERIO

A. Pío XII: Encíclica Divino afflante Spiritu


(1943)

19. El intérprete debe esforzarse con todo esmero, y sin descuidar


ninguna luz que hayan aportado las investigaciones modernas, por
averiguar cuál fue la índole y condición de vida del escritor sagrado, en
qué edad creció, qué fuentes utilizó, sean escritas u orales, y qué formas
de decir empleó. Porque nadie ignora que la norma principal de
interpretación es aquella que lleva a averiguar con precisión y a definir qué
es lo que el escritor pretendió decir. A nadie se le oculta que la suprema
norma para la interpretación es precisar y delimitar qué pretendió decir el
escritor, como egregiamente lo advierte San Atanasio: "Aquí, como
conviene hacerlo en todos los otros lugares de la divina Escritura, debe
observarse con qué ocasión habló el Apóstol; ha de atenderse con
cuidado y exactitud a cuál es la persona a quien escribe y cuál el motivo
de que le escriba, no sea que al ignorar tales cosas o al malentender una
cosa por otra se aleje del verdadero pensamiento
del autor".

20. Es absolutamente necesario que el intérprete se traslade mentalmente a


aquellos remotos siglos del Oriente para que, ayudado convenientemente
con los recursos de la historia, arqueología, etnología y otras disciplinas,
discierna y vea con distinción qué géneros literarios quisieron emplear y
de hecho emplearon los escritores de aquella edad antigua. Porque los
anti• guos orientales no empleaban siempre las mismas formas y las mismas
mane• ras de decir que nosotros hoy, sino más bien aquellas que estaban
acepta• das por el uso corriente entre los hombres de sus tiempos y países.
Cuáles fueron éstas, no lo puede el exegeta establecer de antemano, sino
después de la escrupulosa indagación de la antigua literatura del Oriente.

21. Por esta razón, el exegeta católico, ... debe buscar cuál es la forma
de decir o el género literario adoptado por el escritor sagrado que
contribuye a la recta y genuina interpretación, y debe estar persuadido de
que esta parte de su oficio no puede ser descuidada sin causar grave
perjuicio a la exége• sis católica.
245
INTRODUCCIÓN GENERAi, A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO

25. y tengan, en primer lugar, ante los ojos que en las normas y leyes advertencia, Pío XII, de v.m., enuncia una regla general de hermenéutica,
dadas por la Iglesia se trata de la doctrina tocante a las cosas de fe y válida para la interpretación de los libros del Antiguo y Nuevo
costumbres, y que de Jo mucho que en los Libros Sagrados, legales, Testamento, pues para componerlos los hagiógrafos siguieron el modo de
históricos, sapiencia• les y proféticos se contiene, son muy pocas las pensar y de escribir de sus contemporáneos. En suma, el exegeta utilizará
cosas cuyo sentido haya sido declarado por la autoridad de la Iglesia y no todos los me• dios con que pueda penetrar más a fondo en la índole del
son tampoco más aquellas en que unánimemente convienen los Padres. testimonio de los Evangelios, en la vida religiosa de las primitivas
Quedan, pues, muchas y muy graves cosas en cuyo examen y exposición comunidades cristianas, en el sentido y en el valor de la tradición
puede y debe ejercitarse lihre• mente el ingenio y la agudeza de los apostólica.
intérpretes católicos, para la utilidad de todos, para un adelantamiento
cada día mayor de la doctrina sagrada, para la defensa y el honor de la 2. El exegeta, para afirmar el fundamento de cuanto los Evangelios nos
Iglesia. Esta es la verdadera libertad de los hijos de Dios, el mantener refie• ren, atienda con diligencia a los tres momentos que atravesaron la
fielmente la doctrina de la Iglesia y el recibir corno un don de Dios, con vida y las doctrinas de Cristo antes de llegar hasta nosotros.
gratitud, y aprovechar todo cuanto los conocimientos profa• nos aporten.
Cristo escogió a los discípulos, que Lo siguieron desde el comienzo,
vieron sus obras, oyeron sus palabras y pudieron así ser testigos de su
vida y de su enseñanza. El Señor, al exponer de viva voz su doctrina,
siguió las formas de pensamiento y expresión entonces en uso,
adaptándose a lamen• talidad de sus oyentes, haciendo que cuanto les
B. Instrucción de la Pontificia Comisión Bíblica sobre la enseñaba se grabara firme• mente en su mente, y pudiera ser retenido con
verdad histórica de los evangelios (AAS 56, 1964, p.712-18) facilidad por los discípulos. Los cuales comprendieron bien los milagros y
los demás acontecimientos de la vida de Cristo como hechos realizados y
dispuestos con el fin de mover a la fe en Cristo y hacer abrazar con la fe el
1. Que el exegeta católico, bajo la guía del magisterio eclesiástico, mensaje de salvación.
aproveche todos los resultados conseguidos por los exegetas que lo han
precedido, especialmente por los santos padres y los doctores de la los Apóstoles anunciaron ante todo la muerte y la resurrección del
Iglesia, sobre la inteligencia del texto sagrado, y se dedique a proseguir su Señor, dando testimonio de Cristo, exponían fielmente su vida, repetían
obra. Con el fin de poner a plena luz la verdad y la autoridad de los sus pala• bras, teniendo presente en su predicación las exigencias de los
Evangelios, siguiendo fielmente las normas de la hermenéutica racional y diversos oyentes. Después que Cristo resucitó de entre los muertos y su
católica, será diligente en servirse de los nuevos medios de exégesis, divinidad se manifestó de forma clara, la fe no sólo no les hizo olvidar el
especialmente de los ofrecidos por el método histórico universalmente recuerdo de los acontecimientos, antes lo consolidó, pues esa fe se fundaba
considerado. Este método estudia con atención las fuentes, define su en lo que Cristo había realizado y enseñado. Por el culto con que luego los
naturaleza y valor sirviéndose de la crítica del texto, de la crítica discípulos honra• ron a Cristo, como Señor e Hijo de Dios, no se verificó
literaria y del conocimiento de las lenguas. El exegeta pondrá en práctica una transformación suya en persona "mítica", ni una deformación de su
la recomendación de Pío XII, de v.m., que le obliga a "prudentemente ... enseñanza. No se puede negar, sin embargo, que los Apóstoles
buscar cuánto la forma de la expresión o el género literario adoptado por el presentaron a sus oyentes los autén• ticos dichos de Cristo y los
hagiógrafo pueda llevar a su recta y genuina inter• pretación; y debe estar acontecimientos de su vida con aquella más plena inteligencia que
persuadido de que esta parte de su oficio no puede ser descuidada sin gozaron a continuación de los acontecimientos glo• riosos de Cristo por
causar grave perjuicio a la exégesis católica". Con esta la iluminación del Espíritu de la verdad. De aquí se deduce que, como el
mismo Cristo después de su resurrección les interpreta• ba tanto las
palabras del Antiguo Testamento como las Suyas propias, de esta forma
ellos explicaron sus hechos y palabras de acuerdo con las exigen-
246 247
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO
cias de sus oyentes. "Asiduos en el ministerio de la palabra", predicaron con Si el exegeta no pone atención en todas estas cosas que se refieren al
formas de expresión adaptadas a su fin específico y a la mentalidad de sus origen y composición de los Evangelios y no aprovecha todo lo bueno que
oyentes, pues eran "deudores de griegos y bárbaros, sabios e ignorantes". han aportado los recientes estudios, no cumplirá realmente su oficio de
Se pueden, pues, distinguir en la predicación que tenía por tema a Cristo: investigador, cuál fue la intención de los autores sagrados y lo que realmen•
catequesis, narraciones, testimonios, himnos, doxologías, oraciones y otras te dijeron. De los nuevos estudios se deduce que la vida y la doctrina de
formas literarias semejantes, que aparecen en la Sagrada Escritura y que Cristo no fueron simplemente referidas con el único fin de conservar su
estaban en uso entre los hombres de aquel tiempo. recuerdo, sino "predicadas" para ofrecer a la Iglesia la base de la fe y las
costumbres; por ello el exegeta, escrutando diligentemente los
Esta instrucción primitiva hecha primero oralmente y luego puesta por testimonios de los evangelistas, podrá ilustrar con mayor penetración el
escrito -de hecho muchos se dedicaron a "ordenar la narración de los he• perenne calor teológico de los Evangelios y poner de manifiesto la
chos" que se referían a Jesús- los autores sagrados la consignaron en los necesidad y la impor• tancia de la interpretación de la Iglesia.
cuatro Evangelios para bien de la Iglesia, con un método correspondiente al
fin que cada uno se proponía. Escogieron algunas cosas; otras las sintetiza• Quedan muchas cosas de gran importancia, en cuya discusión se puede
ron; desarrollaron algunos elementos mirando la situación de cada una de y se debe ejercer libremente el ingenio y la agudeza del intérprete católico,
las iglesias, buscando por todos los medios que los lectores conocieran el para que cada uno, por su parte, aporte su contribución en beneficio de
fundamento de cuanto se les enseñaba. Verdaderamente de todo el material todos, para un creciente progreso de la doctrina sagrada, para preparar el
que disponían los hagiógrafos escogieron particularmente lo que era adap• juicio de la Iglesia y documentarlo, en defensa y honor de la Iglesia. Sin
tado a las diversas condiciones de los fieles y al fin que se proponían, embargo, esté dispuesto a obedecer al magisterio de la Iglesia y no olvide
narrándolo para salir al paso de aquellas condiciones y de aquel fin. Pero, que los Apóstoles predicaron la Buena Nueva llenos del Espíritu Santo y
dependiendo el sentido de un enunciado del contexto, cuando los evange• que los Evangelios fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, que
listas al referir los dichos y hechos del Salvador presentan contextos diver• preservaba a sus autores de todo error. "Verdaderamente, nosotros, no por
sos, hay que pensar que lo hicieron por utilidad de sus lectores. Por ello el medio de los demás hemos conocido la economía de la salvación, sino por
exegeta debe investigar cuál fue la intención del evangelista al exponer un medio de aquellos por los que nos viene el Evangelio, que primero predica•
dicho o un hecho en una forma determinada y en un determinado contexto. ron y luego, por voluntad de Dios, lo transmitieron en las Escrituras, destina•
Verdaderamente no va contra la verdad de la narración el hecho de que los do a ser columna y fundamento de nuestra fe. No se puede, pues, decir que
evangelistas refieran los dichos y hechos del Señor en orden diverso y hemos predicado antes de tener un conocimiento perfecto, como algunos
expresen sus dichos no a la letra, sino con cierta diversidad, conservando su osan decir, gloriándose de ser los que corrigen a los Apóstoles. Pero luego
sentido. Pues dice San Agustín: "Es bastante probable que los evangelistas que el Señor resucitó de entre los muertos y ellos fueron investidos de lo alto
se creyeran en el deber de contar, con el orden que Dios sugería a su memo• por la virtud del Espíritu Santo descendido sobre ellos, fueron adoctrinados
ria, las cosas que narraban, por lo menos en aquellas cosas en las que el sobre todas las cosas y tuvieron un conocimiento perfecto, y partieron lue•
orden, cualquiera que sea, no quita nada a la verdad y autoridad evangélica. go para los confines de la tierra evangelizando los bienes que nos vienen de
Pues el Espíritu Santo, al distribuir sus dones a cada uno como le parece, y Dios y anunciando la paz celestial a los hombres, para que todos y cada uno
por ello también, dirigiendo y gobernando la mente de los santos con el fin poseyera el Evangelio de Dios".
de situar los libros en tan alta cumbre de autoridad, al recordar las cosas que
habían de escribir, permitiría que cada uno dispusiera la narración a su modo, Si se observan las normas expuestas, el estudio de las Sagradas
y que cualquiera que con piadosa diligencia lo investigara lo pudiera descu• Escritu• ras resultará ciertamente de utilidad para los fieles. Aún en
brir con la ayuda divina". nuestros días cualquiera podrá experimentar el dicho de san Pablo: las
Sagradas Letras
"pueden instruir para la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la

248 249
TEXTOS DEL MAGISTERIO
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS

Escritura divinamente inspirada es útil para enseñar, argüir, corregir, educar que el autor sagrado quiso afirmar en sus escritos, hay que atender cuidado•
en !ajusticia, para que el hombre de Dios sea perfecto y capaz de toda obra samente tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de narrar
buena". vigentes en los tiempos del hagiógrafo, como a las que en aquella época
solían usarse en el trato mutuo de los hombres.

18. Nadie ignora que entre todas las Escrituras, incluso del Nuevo Testamen•
to, los Evangelios ocupan, con razón, el lugar preeminente, puesto que
son el testimonio principal de la vida y doctrina del Verbo Encarnado,
nuestro Salvador.

C. Constitución dogmática sobre la Divina Revelación La Iglesia siempre ha defendido y defiende que los cuatro Evangelios tienen
(Dei Verbum), del Concilio Vaticano JI ( 18 de noviembre de origen apostólico. Pues lo que los Apóstoles predicaron por mandato de
1965). Cristo, luego, bajo la inspiración del Espíritu Santo, ellos y los varones apos•
tólicos nos lo transmitieron por escrito, fundamento de la fe, es decir, el
9. La Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y Evangelio en cuatro redacciones, según Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se fun•
den en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la Sagrada Escritura es 19. La Santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los
la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican
Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los suceso• fielmente lo que Jesús Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y
res de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y enseñó realmente para la salvación de ellos, hasta el día que fue levantado al
por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden cielo. Los Apóstoles, ciertamente, después de la ascensión del Señor, predi•
fielmente, la expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue caron a sus oyentes lo que El había dicho y obrado, con aquella crecida
que la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca inteligencia de que ellos gozaban, amaestrados por los acontecimientos glo•
de todas las verdades reveladas. Por eso se han de recibir y venerar ambas riosos de Cristo y por la luz del Espíritu de verdad. Los autores sagrados
con un mismo espíritu de piedad. escribieron los cuatro Evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas
que ya se trasmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicán•
12. Habiendo, pues, hablado Dios en la Sagrada Escritura por hombres y a la dolas atendiendo a la condición de las Iglesias, reteniendo por fin la forma de
manera humana, para que el intérprete de la Sagrada Escritura comprenda lo proclamación de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera
que El quiso comunicarnos, debe investigar con atención lo que acerca de Jesús. Escribieron, pues, sacándolo ya de su memoria o recuerdos,
pretendie• ron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios ya del testimonio de quienes "desde el principio fueron testigos oculares y
manifestar con las palabras de ellos. ministros de la palabra" para que conozcamos "la verdad" de las palabras
que nos enseñan (cf. Le 1,2.4).
Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas hay que
atender a "los géneros literarios". Puesto que la verdad se propone y se
expresa de maneras diversas en los textos de diverso género: histórico, pro•
fético, poético o en otros géneros literarios. Conviene, además, que el intér•
prete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en
cada circunstancia según la condición de su tiempo y de su cultura, según
los géneros literarios usados en su época. Pues para entender rectamente lo

250 251
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO

D. En su breve alocución del 5 de Abril de 1986 al comité En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en
ejecutivo de la Federación Bíblica Católica Mundial, el Papa Juan Pablo cuenta el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde
11 reiteró un principio fundamental del proceso de comprensión de los ingenuamente el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas
textos bíblicos, principio que se debe aplicar en particular al estudio de han escrito) con el estadio inicial (las acciones y las palabras de Jesús en
los evange• lios: la historia). Descuida por eso mismo un dato importante: el modo como
las primeras comunidades cristianas han comprendido el impacto
"Debe prestarse atención a las formas literarias de los diversos producido por Jesús de Nazaret y su mensaje. Ahora bien, éste es un
libros bíblicos con el fin de determinar la intención de los escritores testimonio de origen apostólico de la fe cristiana y su expresión directa.
sagrados. Y es muy útil, a veces crucial, ser conscientes de la situación El fundamentalismo desnaturaliza así la lla• mada lanzada por el
personal del escritor sagrado, de las circunstancias culturales, del evangelio mismo.
tiempo, el lenguaje y cosas semejantes, que influyen en la forma
como está presentado el mensaje... De esta manera se puede evitar El fundamentalismo tiene tendencia también a una gran estrechez de
unfundamentalismo estrecho que desfigura la verdad completa... ". puntos de vista, porque considera conforme a la realidad una
cosmología antigua superada, solamente porque se encuentra expresada
en la Biblia. Esto impide el diálogo con una concepción más amplia de
las relaciones entre la cultura Y la fe. Se apoya sobre una lectura no
crítica de algunos textos de la Biblia para confirmar ideas políticas y
actitudes sociales marcadas por prejuicios, racistas, por ejemplo, y
completamente contrarias al evangelio cristiano.
E. Pontificia Comisión Bíblica: La interpretación de
la El acercamiento fundamentalista es peligroso, porque seduce a las
Biblia en la Iglesia (Abril personas que buscan respuestas bíblicas a sus problemas vitales. Puede
1993). engafiarlas, ofreciéndoles interpretaciones piadosas pero ilusorias, en
lugar de decirles que la Biblia no contiene necesariamente una
l. F. Lectura respuesta inmediata a cada uno de sus problemas. El fundamentalismo
fundamentalista. invita tácitamente a una forma de suicidio del pensamiento. Ofrece una
certeza falsa, porque confunde incons• cientemente las limitaciones
La lectura fundamentalista parte del principio de que, siendo la Biblia humanas del mensaje bíblico con su sustancia divina.
palabra de Dios inspirada y exenta de error, debe ser leída e interpretada
literalmente en todos sus detalles. Por "interpretación literal" entiende
una interpreta• ción primaria, literalista, es decir, que excluye todo
esfuerzo de comprensión de la Biblia que tenga en cuenta su crecimiento
histórico y su desarrollo. Se opone, pues, al empleo del método
histórico-crítico, así como de todo otro método científico para la
interpretación de la Escritura.

El fundamentalismo insiste también, de un modo indebido, sobre la


inerran• cia de los detalles en los textos bíblicos, especialmente en
materia de hechos históricos, o de pretendidas verdades científicas.
Frecuentemente considera como histórico lo que no tenía pretensión de
historicidad, porque incluye en tal categoría cuanto es referido o
narrado con verbos en pretérito, sin la atención necesaria a la
posibilidad de un sentido simbólico o figurativo.
252 253
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS BIBLIOGRAFÍA GENERA L
BIBLIOGRAFÍA GENERAL instructivo y didáctico).
1
- Dibelius, M. La historia de lasformas evangélicas, Institución san Jeró•
nimo, Valencia, 1984 (obra pionera; un clásico).
- Dodd, C.H. la predicación apostólica y su desarrollo, FAX, Madrid,
Aguirre, R. - A. Rodríguez C. Evangelios sinópticos y Hechos de 1973.
los - Gerhardsson, B. Prehistoria de los Evangelios. Los orígenes de lastra•
Apóstoles (Introducción al Estudio de la Biblia, 6), Verbo Divino, Estella
diciones evangélicas, Sal Terrae, Santander, 1980 (perspectiva rabínica).
1992. - Gnilka, J. Teología del Nuevo Testamento, Trotta, Madrid, 1998: cap. 3 y
----, La investigación de los evangelios sinópticos y Hechos
4 (los evangelios).
de los Apóstoles en el siglo XX(lntroducción al Estudio de la Biblia,
- Grelot, P. Las palabras de Jesucristo, Herder, Barcelona, 1988.
Instru• mentos 1 ), Verbo Divino, Estella, 1996 (colección de artículos).
----, los evangelios y la historia, Herder, Barcelona, 1987
Aune, D.E. El Nuevo Testamento en su entorno literario, DDB,
Bilbao, (obra clara de un erudito; con ilustraciones).
1993, cap. 1-2. ----, Los evangelios (CB 45), Verbo Divino, Estella, 1984.
- Aune, J. Evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles, - Guijarro, S. La buena noticia de Jesús, Atenas, Madrid, 1987.
Cristiandad, Madrid, 1983. - Herranz, M. los evangelios y la crítica histórica, Cristiandad, Madrid,
- Bea, Card. A. la historicidad de los evangelios sinópticos, Ed. Razón y 1978.
Fe, Madrid, 1965. - J. Kloppenborg, Q. El evangelio desconocido, Sígueme, Salamanca, 2005.
- Beaude, P. ¿Qué es el Evangelio? (CB 96), Verbo Divino, Estella, 1998. - Latourelle, R. A Jesús el Cristo por los evangelios, Sígueme, Salamanca,
- Boismard, M.E. -A. Lamouille, La vida en los evangelios, DDB, Bilbao, 1982.
1981 (sumamente instructivo). - Léon-Dufour, X. los evangelios y la historia de Jesús, Cristiandad, Ma•
- Brown, R.E., Introducción al Nuevo Testamento, t. 1: Evangelios, drid, 1982 (obra clásica, de fácil lectura).
Trotta, Madrid, 2002 (magistral, crítica y didáctica). -------, Los evangelios sinópticos, en A. George - P.
- Bultmann, R. Historia de la tradición sinóptica, Sígueme, Salamanca, Grelot (eds.), Introducción crítica al Nuevo Testamento, vol.I, Herder,
2000 (perspectiva de la historia de las formas literarias y sus contextos). Barcelo• na, 1983, cap. V a VI 1 (técnico).
- Caba, J. De los evangelios al Jesús histórico, BAC, Madrid 1971 (buen Lohfink, G. Ahora entiendo la Biblia, Paulinas, Madrid, 1977.
estudio de conjunto). Lohse, E. Teología del Nuevo Testamento, Cristiandad, Madrid, 1978.
----, El Jesús de los evangelios, BAC, Madrid, 1977. Malina, B. los evangelios sinópticos y la cultura mediterránea del si•
- Cerfaux, L. Jesús en los orígenes de la tradición, DDB, Bilbao, 1970. glo/, Verbo Divino, Estella, 1996 (el factor socio-cultural).
- Charpentier, E. (ed.), Evangelios sinópticos y Hechos de los Marconcini, B. Los sinópticos. Formación, redacción, teología, San
Apóstoles, Pablo, Madrid, 1998.
Cristiandad, Madrid, 1983. Mateos, J - F. Camacho, Evangelio, figuras y símbolos, El
- Davies, W.D. Aproximación al Nuevo Testamento, Cristiandad, Madrid, Almendro, Córdoba, 1989.
1979. Moitel, P. Relatos del Evangelio (CB 93), Verbo Divino, Estella, 1997
- De la Calle, F. Aproximación a los evangelios, Marova, Madrid, 1978 (visión narratológica).
(excelente). Moule, C.F.D. El nacimiento del Nuevo Testamento, Verbo Divino, Este•
- de Solages, B. Cómo se escribieron los evangelios, DDB, Bilbao, 1974. lla, 1974.
- Delorme, J. De los evangelios a Jesús, Ed. Mensajero, Madrid, 1973 (muy - Piñero, A. - Peláez, J. El Nuevo Testamento. Introducción al estudio
de los primeros escritos cristianos, El Almendro, Córdoba, 1995.
Esta bibliografia no incluye las Introducciones al Nuevo Testamento, ni
obras dedicadas a alguno de los evangelios en particular (la bibiografia para
éstos se encuentra al final del tratado de cada uno de ellos).
254 255
INTRODUCCIÓN GENERAL A LO S EVANGELIOS
-----, Fuentes del cristianismo. Tradiciones primitivas
sobre
Jesús, El Almendro, Córdoba, 1993.
- Pikaza, X. Teología de los evangelios de Jesús, Sígueme, Salamanca,
1980.
-----, El evangelio. Vida y pascua de Jesús, Sígueme,
Salamanca,
1993.
- Quesnell, Q. Esta Buena Nueva, Verbo Divino, Estella, I 974.
- Ramos, F. El Nuevo Testamento, vol. 1, Atenas, Madrid, 1988.
- Sánchez Mielgo, G. Claves para leer los evangelios sinópticos, San Es-
teban, Salamanca, 1998.
-----Evangelios sinópticos, Univ. Santo Tomás, Bogotá, 1983.
- Scheiffier, J.R. Así nacieron los evangelios, Mensajero, Bilbao, 1968
(pre- sentación minuciosa e informativa).
- Schnackenburg, R. La persona de Jesucristo. Reflejada en los
cuatro

-
Evangelios, Herder, Barcelona, 1998.
Schreiner, J. (ed.), Forma y propósito del Nuevo Testamento,
SEGUNDA p ARTE
Herder, Barcelona, 1973, cap. Vlll a XIV.
- Sicre, J.L. El Cuadrante, Parte 1: Introducción a los evangelios,
Verbo Introducciones particulares a
Divino, Estella, 1996.
- Stanton, G. ¿ La verdad del evangelio? Nueva luz sobre Jesús y los evan• los evangelios
gelios, Verbo Divino, Estella, 1999 (colección de estudios).
- Theissen, G. La redacción de los evangelios y la política eclesial. Un
enfoque socio-retórico, Verbo Divino, Estella, 2002 (perspectiva socio•
política).
- Voegtle, A. "Génesis y naturaleza de los evangelios", en L. Klein (ed.),
Discusión sobre la Biblia, Herder, Barcelona, 1967, 71-124 (presentación
de fácil lectura por un gran maestro).
- Weren, W. Métodos de exégesis de los Evangelios, Verbo Divino,
Este•
lla,2003.
- [Wikenhauser]-J. Schmid, Introducción al Nuevo Testamento, Herder,
Barcelona, 1978.
- Zedda, V. Los evangelios y la crítica hoy, Paulinas, Madrid, 1967.
- Zimermann, H. Los métodos histórico-críticos en el Nuevo Testamento,
BAC, Madrid, 1969 (obra básica sobre exégesis).
256
Evangelio según Marcos

El evangelio según Marcos, el primero en ser escrito, al que siguieron los


de Mateo, Lucas y Juan, inauguró un género literario muy particular, que su
autor calificó como "evangelio?' (1, 1 ). Pero, ¿qué sabemos de su
origen: autor, fecha, lugar, destinatarios, y propósito?

A. Coordenadas históricas
Para comprender correctamente cualquier escrito debemos tener presen•
te, además de su género literario, su matriz vital: el autor y las coordenadas
espacio-temporales en las que vivió, así como las circunstancias que moti•
varon su composición las cuales explican su contenido y sus acentos, que le
dieron la personalidad que distingue esta obra.

El autor

Empecemos por observar que, al igual que en los otros evangelios, el


autor de Me no se identificó" Su nombre aparece solo en el epígrafe que se
agregó hacia fines del primer siglo para distinguirlo de los otros evangelios:
"(evangelio) según Marcos". El autor no se identificó porque, probablemen•
te, era conocido por sus destinatarios. Para él era más importante dejar que

Sobre el sentido de "evangelio" en Me, vea el tercer estudio de W. Marxsen, El


evangelista Marcos, Salamanca, 1981, y más ampliamente P.-M. Beaude, ¿
Qué es el Evangelio", Estella, 1998.
Habría que distinguir entre autor y escritor. El primero es el que produce las
ideas. el otro es el que las fija por escrito, que puede ser secretario o quien
tomando las ideas las desarrolla y escribe. El escritor puede ser también el autor
mismo. Pero, por amor a la simplicidad hablaré de autor y escritor intercambia•
blemente.
Empicaré el nombre "Marcos" cuando hable del autor; y la abreviación
«Me»
cuando me refiera a la obra.

259
EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

Jesús mismo se presente: es "el evangelio de Jesucristo", no el de Marcos Cesarea dejó entrever sus dudas cuando escribió que Marcos es "de
(1,1)3. quien se dice que es el evangelio y que era compañero de Pedro" (2, 15.1).

La mención más antigua que tenemos acerca del autor de este evangelio Entonces, ¿de quién obtuvo Marcos la información de todos los
es la que Eusebio de Cesarea escribió a inicios del siglo IV en su Historia episo• dios en los que no participa Pedro, por ejemplo de la Pasión? ¡Sino
Eclesiástica, refiriéndose al obispo Papías que, a inicios del siglo II, a su vez fuera por la mención de Papias, no pensaríamos que Marcos hubiese
se remitía a lo que oyó decir al "anciano Juan" (cuya identidad desconoce• mantenido algu• na relación con Pedro! Posiblemente Papías repitió sin
mos): "Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió cuidadosamente, aun• mayor averiguación lo que oyó, y la relación que describe no tenía otro
que no en orden, cuanto recordaba de lo dicho y hecho por Jesús. Pues él no propósito que afirmar el sustento apostólico de este evangelio -escrito
había escuchado personalmente al Señor ni había sido discípulo suyo, sino por alguien que "no fue discípulo de Jesús", sino más bien producto de
posteriormente de Pedro, como ya dije. Pedro no se propuso presentar una un "intérprete de Pedro".
exposición sistemática del ministerio del Señor, sino que adaptaba sus ense•
ñanzas según las necesidades. Así, pues, Marcos no se equivocó al poner Hay otros textos en el NT que mencionan a personas de nombre Marcos,
por escrito algunas cosas tal como las recordaba, porque su única preocupa• relacionadas más bien con Pablo: "Juan, por sobrenombre Marcos", en cuya
ción fue no omitir ni falsear nada de lo que había oído" (3,39.15). La relación casa se reunía la comunidad de Jerusalén (Hch 12,12.25; 15,37ss), que fue
de Marcos con Pedro se sustenta en IPdr 5,13: "Los saluda la iglesia que compañero de viajes de Bernabé, el tutor de Pablo (Hch 13,5-13); y un Mar•
está en Babilonia(= Roma), elegida como ustedes, y mi hijo Marcos" (cf. cos ayudante de Pablo (Col 4, 1 O; Film 24; 2Tim 4, 11 ). ¿Fue este Marcos el
H.E. 2, 15.2). Pero la teología del autor de l Pedro en nada se parece a la evangelista? Es dudoso pues en el evangelio no se vislumbra la teología
teología de Marcos4• Como es el caso con otras afirmaciones basadas en paulina ni existe alusión alguna que lo conecte con Pablo. Como sea, no por
Papías, lo dicho por Eusebio no corresponde en todos los detalles a lo que azar ni por capricho se asoció este evangelio con el nombre "Marcos", y se
sabemos por otras fuentes y por el estudio mismo del evangelio, por ejem• le puso el epígrafe "evangelio según Marcos", que además no es el nombre
plo, la relación de Marcos con Pedro: Pedro no ocupa un lugar de preeminen• de ninguno de los apóstoles. Sin duda quien así se llamara debió ser una
cia en el evangelio, ni es presentado bajo una luz favorable (vea p. ej. 8,32s). persona importante, y estar de alguna manera relacionado con esta obra, eso
De haber sido Marcos un discípulo de Pedro se esperaría relatos más detalla• si de hecho no fue su autor.
dos en los que le atribuyera una mayor relevancia al apóstol, por ejemplo en
el relato de su vocación, si se trata de auténticas memorias personales ( 1, 16- Salvo por el nombre, no sabemos prácticamente nada del autor de este
18), o en relación con el arresto de Jesús. Por otro lado, el evangelio muestra evangelio, excepto que no fue discípulo de Jesús pero que
ser una colección de tradiciones de diverso origen, y no se puede demostrar posiblemente estuvo cercano a tradiciones apostólicas, en las cuales se
una relación entre Marcos y una supuesta tradición petrina. Eusebio de basó para escribir su obra 5, de la cual se deduce que fue una persona criada
en la cultura griega

Es importante, por eso, distinguir entre el evangelio de Jesucristo, y el


No han faltado quienes han querido ver al autor en el anónimo joven que huyó
evangelio según Marcos. La Buena Nueva es Jesucristo, no Marcos, que
desnudo durante el arresto de Jesús ( 14,51 s). Por un lado, no sólo no hay
entiende su tarea literaria como solamente mediadora. Es, además, la versión
susten• to alguno para esa identificación, sino que, de haber sido así, cabe
(según, katá) de Marcos, como los otros son las versiones según Mateo,
preguntarse si hubiera incluido episodio tan vergonzoso que en sí no añade
Lucas y Juan.
nada al relato. Por otro lado, hay un evidente paralelismo entre éste y el joven
La mayoría de exegetas hoy sostienen que 1 Pedro data de fines del siglo I y
también anónimo que aparece sentado sobre la tumba vacía, de quien se dice
que
que "está a la diestra(!), vestido con una túnica blanca (color de triunfo)"
no se debe al apóstol (como en otros escritos, el nombre es un seudónimo), lo
(16,5). ¿No será que Marcos introdujo el personaje para sugerir
cual invalida la referencia a !Pdr 5, 13 pan, afirmar que Marcos fue discípulo de
simbólicamente que a Jesucristo no se le puede retener? Es la única vez que
Pedro.
se habla de un joven, que es muy cercano a
260 261
EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

-su nombre es grecolatino (Markos, Marcus)--. Su estilo poco elegante ción del sordomudo provocó la admiración; decían: "Todo lo ha hecho per•
re• fectamente: hace oír a los sordos y hablar a los mudos" (7,37).
vela un nivel más bien popular que culto. No proviene de Palestina, ni cono•
ce bien su geografía6• Escribía en griego, y su obra no refleja una mente
semítica (M. Reiser, H. Cancik). Desconocemos si fue un judío helénico de la Marcos presentaba así a Jesús como el profeta que puso fin a la distin•
diáspora, o un pagano convertido al cristianismo que conocía bastante bien ción entre lo puro y lo impuro, categorías que incluían a las personas (judíos•
el judaísmo. Probablemente fue un miembro de la comunidad para la cual paganos). Las discusiones con los judíos sobre la Ley concluyen con el
escribió, por eso no necesitaba poner su nombre. mandamiento del amor como síntesis de ella (12,28-34). Es notorio que no se
emplea el vocablo mismo "ley" (nomos). Todo eso se entiende si la comuni•
En resumen, desconocemos quién exactamente fue el escritor. Esto care• dad era predominantemente de origen pagano, no judío. Cuando leemos que
ce de importancia pues lo que debemos tener presente es que el valor de la Jesús habla de la predicación a "todos los pueblos" ( 13, 10.27; 14,9), obvia•
obra proviene de su contenido, que calificamos como "palabra de Dios", no mente incluye las tierras paganas. Paralela a la confesión de la identidad
de la identidad del escritor. mesiánica de Jesús en boca del judío Pedro (8,29) es aquella del centurión
romano al pie de la cruz: "Realmente este hombre era hijo de Dios" ( 15,39). El
Los destinatarios calificativo "hijo de Dios" tenía para el oído pagano la misma resonancia
básica que "mesías" (Cristo) tenía para el oído judío (note que ambos títulos
Marcos escribió para una comunidad de cristianos convertidos mayori• están yuxtapuestos al inicio del evangelio, 1, 1 ).
tariamente del paganismo (3,4), razón por la que explicaba las costumbres y
prescripciones judías que les eran en gran medida desconocidas (7,3s; 14, 12; Por cierto, la comunidad incluía a judeo-cristianos, como lo atestigua el
15,42). La Ley de Moisés, de capital importancia para todo judío, es tenida en hecho de que se discute la validez de las tradiciones judías sobre los alimen•
Me como relevante sólo en cuanto ley moral, no cultual (] O, 1-27). Amplio tos (7, 1-23). Esta perícopa, tan ampliamente desarrollada, cumple la función
espacio ocupa la discusión sobre las prescripciones judías tocantes a las en el evangelio de aclarar un punto esencial para la convivencia entre cristia•
comidas, que culmina con su abolición (7,1-23), -lo que obviamente tiene en nos provenientes del judaísmo y cristianos convertidos del paganismo (vea
mente a los no-judíos-. Según este evangelio, luego Jesús se dirige a tierras sobre lo mismo Hch I O y 15). Más importante que el sábado es el hombre
paganas, a Tiro y Sidón y luego a la Decápolis, donde realiza sendas sana• (2,23-3,6).
ciones (7,24-37), para terminar con una nueva multiplicación de panes para
"una gran multitud ... ; algunos de ellos vinieron de muy lejos" (8, 1-10)7. Ya En la comunidad había otros problemas, además del de la aceptación por
antes había exorcizado a un endemoniado en la Decápolis (5, 1-20) -notar parte de judíos conversos de sus hermanos provenientes del paganismo,
que éste "comenzó a pregonar por la Decápolis todo lo que Jesús como era el deseo de algunos de dominar o encumbrarse por sobre los
había hecho con él y todos se maravillaban" (5,20)--. En la misma región, demás. Esto se deduce de las advertencias que Marcos incluyó sobre la
la cura- tentación de buscar "ser el primero" (9,33-37; 10,31.35-45).

Esta comunidad sufría rechazos y persecuciones (4, 17; 10,30; 13, 11-
Jesús, y se menciona su vestimenta. Hay una suerte dcjucgo de luces y sombras,
13.19), por eso Jesús advierte que quien quiera seguirlo deberá estar
de realidades y apariencias, del mismo modo que hace con el nombre de Galilea
( vea abajo) en contraste con Jerusalén. dispuesto a "tomar su propia cruz", y se anticipa tres veces la pasión del
No conoce la distancia de Gerasa al lago de Galilea (5, 1.13 ); Sidón está al norte de Maestro que será "rechazado" por las autoridades judías (8,31 ), anuncios
Tiro, no al revés, y el lago no está en el medio de la Decápolis (7,31 ); confunde las que están estre• chamente ligados a anticipos de persecuciones (8,31-35; 9,30-
ubicaciones de Betsaida y Genesaret con respecto al lago (6,45.53). 32; 10,32-34.44s). Es particularmente en el cap. 13 donde se advierte
Cf. S.R. de Lima, En territorio defrontera. Una lectura de Marcos 7.24-30, sobre la necesidad de
San
mantenerse firmes frente a persecuciones: "Los entregarán a los tribunales,
José de Costa Rica (DEI), 2001.
262 263
EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

serán azotados en las sinagogas y tendrán que comparecer ante drans (12,42), flagellare ( 15, 15), praetorium ( 15, 16), centurio ( 15,39.44). A
gobernado• res y reyes por mi causa ... Y entregará a la muerte el hermano
al hermano, y el padre al hijo, ... y serán odiados por todos a causa de
mi nombre, pero quien se mantenga firme hasta el final se salvará" (v.9. l
2s). No era una reali• dad futura, sino actual: 10,30 ("ahora ... ,
persecuciones"); 13, 19 ("ahora").

Lugar de composición

¿Qué importancia tiene saber dónde se escribió una obra? La misma


que tiene saber cuándo y para quiénes se escribió. Se trata de las
características históricas, culturales, sociales, religiosas y afines, que nos
permiten com• prender la obra en su integridad así como las razones que
indujeron al autor a introducir los temas tratados y los acentos • que la
caracterizan8

El evangelio mismo no indica el lugar de composición. Eusebio de


Cesa• rea, basado en la mención de un tal Marcos en I Pdr 5, 13 y la
tradición que heredó que asegura que Marcos fue discípulo de Pedro,
afirma que "se dice que (su evangelio) fue compuesto en Roma misma"
(HE. 2, 15.2). Sin embar• go, el hecho es que este evangelio fue escrito en
un lugar donde el griego era la lengua común, y se conocía el latín9, lengua
que se usaba entre romanos y

Una descripción de las condiciones sociales y económicas en Asia Menor


en tiempos de los evangelistas se podrá encontrar en E. Arcns, Asia
Menor en tiempos de Pablo, Lucas y Juan, Córdoba. 1995; M.
Rostovtzcff, Historia social y económica del Imperio Romano, 2 vols ..
Madrid. 1962: M. Sartre, El Oriente romano, Madrid, 1994; M.I. Finley,
La economía de la Antigüedad. México, 1974; E. y W. Stegemann, Historia
social del crislianismo primitivo. Estella, 2001; W.A. Meeks, Los primeros
cristianos urbanos. El mundo social del apóstol Pablo, Salamanca, 1988, y J.
González Echegaray, Los Hechos de los Apostoles y el mundo romano, Estella,
2002. El mundo religioso y filosófico está descrito en J. Leipoldt - W.
Grundmann, El mundo del Nuevo Testamento, 2 vols. Madrid, 1973, y H.
Koster, Introducción al Nuevo Testamento. Historia, cultura
y religión de la época helenística e historia y literatura del cristianismo
primitivo, Salamanca, 1988. En cuanto a Roma, vea especialmente J. Guillen.
Urbs Roma. Vida y costumbres de los romanos, Salamanca, 1995, y L.
Friedlander. La socie• dad romana, Madrid, 1982.
Aunque escrito en griego, encontramos vocablos latinos: modius ( 4.21 ).
legio
(5,9.15). speculator (6,27), denarius (6,37; 12,15; 14,5). sextarios (7,4),
qua•
se hablaba predominantemente en Italia. El hecho de que los vocablos
lati• nos que usa son solamente del mundo militar y económico, y que en No sabemos si el autor vivía en un lugar distinto de sus
12,42 el evangelista indique el equivalente romano (quadrans) de las destinatarios, pero suponemos que vivía en un centro de poder romano
monedas que puso la viuda en el Templo, dos /epta, que era moneda (cf. 10,42) con influencia judía como Siria, una región de importantes
griega en uso en Palestina, apunta a que Me fue escrito fuera de Italia. A comunidades cristia• nas, donde fácilmente 1legaban reportes de "guerras
ello se suma el hecho de que no se percibe en el evangelio ninguno de los y rumores de guerras" ( 13,7) en Palestina 1°. Esa localización explicaría la
problemas que algunos años antes había enfrentado san Pablo en su carta importancia dada a Galilea (revestida de sentido simbólico; vea abajo)
a la iglesia en Roma, en particular el terna de la Ley de Moisés. Además, como lugar de encuentro con el resucitado ( 16,7), y explicaría la mención
el evangelio corno tal mues• tra poco o ningún interés en asuntos de las misiones de Jesús fuera de Galilea11. También haría más
romanos, ni siquiera en su relato de la Pasión, y a su vez tampoco comprensible que Mateo y Lucas tuvieran acce-
manifiesta mucho interés por lo propiamente judío.

¿Dónde pues exactamente se escribió este evangelio? Lo único que ellos se suman expresiones más bien latinas que griegas, como "hacer camino"
po• demos decir con seguridad es que fue en algún lugar entre Italia y (2,23), "estar en las últimas" (5,23), "dar consejo" (3,6).
Palestina, posiblemente en Asia Menor no muy lejos de esta zona, donde
1
º En algunos aspectos Me nos recuerda a Pablo: llama su obra "evangelio",
vocablo frecuente de Pablo; y se interesa por la pureza ritual, igual que
se fundaron muchas comunidades genti l-cristianas, El hecho que en l O, l Pablo. Por eso algunos piensan se trata de Juan Marcos, mencionado en Hch
2 Marcos adap• tara el dicho sobre el divorcio extendiendo la iniciativa a 12, 12.25; 13,5, que estuvo activo en esa parte del mundo.
la mujer, según el derecho romano, indica que fue escrito fuera de 11
Vea F. de la Calle, Situación al servicio del kerigma, Salamanca, 1975, el
Palestina y de sus áreas de influencia. excurso "Galilea", en el comentario a Marcos, por J. Gnilka, y el segundo
estudio de W. Marxsen, El evangelista Marcos, Salamanca, 1981.

264 265
E V A N G E LI O S E G Ú N M A R C O S C OO R D E N A D A S H IS T Ó RJ C A S

so a Me, si bien no se escribió en un ámbito donde se hablara arameo, pues damente que Me fue escrito hacia el año 70, posiblemente después, a la
tradujo las palabras arameas al griego, incluidas sencillas como ta/itá, kumi sombra de la destrucción de Jerusalén, entendida como castigo divino por
(niña, levántate), ejfathá (ábrete), abbá (padre), elói, lamá sabachthani rechazar a Jesús. La preocupación por las persecuciones también apunta a
(Dios mío, ¿por qué me abandonaste?), además de Go/gothá (de la una fecha más bien tardía que temprana -quizás estaba fresca aún la perse•
calavera) y Boanergés (hijo del trueno). cución de Nerón el año 64, además de los hostigamientos que los cristianos
empezaban a sufrir por parte de los judíos ( \ 3,9).
Fecha de composición
Desde hace unas décadas, basándose en un minúsculo trozo de un papi•
La obra no menciona la fecha de su composición. Son ciertos indicios y ro (2.7 x 3.9 cm) conocido como 7Q5, hallado en Qumrán, que
referencias en ella los que permiten deducirla, especialmente el cap. 13, que supuestamente corresponde a Me 6,52-53, en ciertos círculos se ha
alude a la destrucción de Jerusalén y su Templo, hecho que ocurrió el año 70 impugnado la datación tardía de Me afirmando que tiene que haber sido
a manos de los romanos para sofocar la rebelión judía. La datación depende escrito en la primera mitad del primer siglo, mucho antes del año 70, pues
en buena medida de la comprensión de Me 13,2 y 14 en particular: refiriéndo• ésa es (dicen) la datación de ese manuscrito (basada en la caligrafía que
se al Templo, Jesús dice que "no quedará piedra sobre piedra que no sea dataría entre los años 50 a.c. y 50 d.C.). Esta suposición sin embargo está
derribada" y, preguntado cuándo ocurrirá eso, responde que será "cuando plagada de problemas que porrazo• nes de espacio no puedo abordar
vean la abominación de la desolación (expresión de Daniel 9,27; 11,31) que aquí!', salvo hacer mención de los más saltantes: ( 1) la datación de este
ha sido instalada donde no debe", es decir cuando se introduzca el culto trozo es aproximativa, basada solamente en la caligrafía (no en carbono
pagano en el Templo (cf. 1 Mac 1,54-59). 14); (2) sus 20 letras no forman una palabra (excepto la conjunción kai,
"y"), además que 9 de ésas son dudosas; (3) se asume a priori que el
Si ese pasaje se entiende como un reportaje de lo que Jesús históricamen• fragmento pertenece a Me y que no puede correspon• der a otro texto,
te habría anticipado que sucedería, puede pensarse que el evangelio se inclusive inédito p. ej. a una carta; (4) para encuadrarlo en Me 6,52-53 al
escribió algunas décadas antes del año 70. Si por el contrario lo entendemos que supuestamente corresponde, hay que eliminar "en tierra" (epi ten gen)
como una composición de Marcos con fines catequéticos, referido a un como se lee en todos los manuscritos; (5) es cuestionable, por no decir
hecho ya ocurrido o inminente (Jerusalén estuvo sitiada varios meses por sorprendente, que un documento cristiano hubiese sido parte de la biblioteca
los romanos), podemos atribuir al autor la intención de resaltar el carácter de esos judíos radicales que eran los esenios de Qumrán, y que éste fuera
profético de la prédica de Jesús (similar a la maldición de la higuera, en 11, el único trozo cristiano hallado en medio de millares de fragmentos todos
12- judíos14•
14), y se podría comprender que fuera escrito hacia el año 70, por eso la
advertencia en 13, 14 "entiéndalo bien el que lee". La mayoría de
13
estudiosos piensan que Me se escribió en ese tiempo12• Ahora bien, si Para un estudio más detallado vea E. Arens - H. Cáceres, Evangelios, papiros
tomamos en cuenta otros pasajes, como la maldición de la higuera (figura y fundamentalismo: 7Q5, Lima (CEP), 1995 (abreviado en Páginas 135(
de Israel), la mención en la parábola de los viñadores homicidas de que 1995),
57-65); F. García Martínez, '"¿El Nuevo Testamento en Qurnrán?", Reseña
Dios "acabará con los viñadores" que crucificaron a Jesús (12,9), y que al
Bíbli•
expirar Jesús "el velo del templo se rasgó de arriba abajo" ( 15,38), podemos ca 19 ( 1998) 59-63; A. Pi ñero - J. Peláez, El Nuevo Testamento. Introducción
pensar justifica- al estudio de los primeros escritos cristianos, Córdoba, 1995, 243-246,
especial• mente G. Stanton, ¿La verdad del evangelio", Estella, 1999, cap.
12
Calígula había accedido a que se introduzca una estatua suya en el Templo lll-V.
de Jerusalén, pero antes que se concretara el emperador falleció y el proyectó '' Se pretendió identificar otros trocitos del mismo lugar con sendos textos
quedó trunco (Josefo, Ant.Jud. 18,8.2-9), por tanto no se refiere a este neotes•
episodio, como algunos afirman, tamentarios. 7Q4 sería un fragmento de ITim 3,16; 4,1.3; 7Q6.I de Me
4,28;
7Q6.2 de Hch 27,38; 7Q7 correspondería a Me 12, 17; 7Q8 a Stgo 1,23-24;
7Q9 a Rom 5,11-12; 7QI0 a 2Pdr 1,15 y 7QJ5 correspondería a Me 6,48.
Todos éstos han sido desbaratados como meras quimeras, productos de la imaginación.

266 267
EVANGELIO SEGÚN MARCOS LA OBRA LITERARIA
La convicción de fondo de quienes sostienen que la redacción de Me es presiones, así como la sintaxis y el léxico mismo, llevan las huellas de la
temprana es que, si fue redactado en la década del 40 (supuesta fecha personalidad y la cultura del mundo del autor. Por ser la obra el medio de
de comunicación de su autor, su estudio literario permite determinar su cuna y
7Q5), y en Palestina, entonces podríamos estar seguros que este también su propósito.
evangelio
es mucho más fiel a los hechos que reporta que lo que sostiene la mayoría de
Composición
los exegetas críticos -y no faltan quienes lo toman como una suerte de notas
tomadas en tiempos de Jesús-, inclusive no falta quien afirma que "el Evan• El evangelio como lo tenemos está constituido en base a materiales a los
gelio de Marcos fue escrito por un testigo directo de la vida de Jesús". Por que tuvo acceso Marcos, que llamamos "pre-Me". El bloque pre-
tanto, Me sería una biografía plenamente fiable de la vida de Jesús. Quedaría
existente más elaborado era un relato de los últimos días de Jesús en
así descalificada la exégesis histórico-crítica ( contrario a lo afirmado por el
Jerusalén, sobre todo relativos a su Pasión. Existían además relatos de
magisterio Vaticano en la interpretación de la Biblia en la Iglesia, controversias de Je• sús con judíos (2, 1-3,6; 11,27-12,37), que reflejan
1993). Pero esta argumentación no se impone: antigüedad no es garantía de conflictos entre cristianos y judíos. También un bloque de parábolas (4,3-
fideli• dad. Por lo demás, al no existir pruebas in impugnables de que 7Q5 8.26-29.30-32) que luego se hizo más extenso al agregársele otras; un
sea un texto de Me, ya que esta datación es conjetural, el estudio de este
discurso apocalíptico ( 13,5-8.21-
evangelio, por las razones expuestas en los párrafos precedentes, apunta a
27), que también fue luego ampliado; un conjunto de enseñanzas éticas
una circuns• tancia y contexto político social que correspondería, como ya
( 1 O, 1-12.17-3 1.35-45) que fue reelaborado por Marcos, y un bloque con rela•
he menciona• do, a la época de la destrucción de Jerusalén, o sea en tomo
tos de milagros que se atribuían a Jesús, algo común en esos tiempos cuan•
al año 70.
do se trataba de héroes. Además de esos, Marcos tendría acceso a tradicio•
nes sueltas sobre Jesús, algunas quizás en forma escrita (p. ej. 12,1-12), y
Nadie menos que lreneo de Lyon (+ 202) afirmó que "después de su
otras más que se transmitieron oralmente (p. ej. 9,33-50)16•
muerte (de Pedro y Pablo), Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos
transmitió él también por escrito lo que había sido predicado por Pedro, .... "
Los materiales escritos de lo que llamamos "pre-Me" eran escuetos. Esto
(Adv. haer. 3, 1.1 ). Los apóstoles murieron a fines del reinado de Nerón,
se deduce de las inserciones que rompen la secuencia de ciertos relatos,
poco antes del año 68. Si le creemos a lreneo, tenemos que afirmar que Me
inserciones provenientes de la pluma de Marcos. Es el caso del relato del
no se escribió antes de la década del 60, como lo viene confirmando la
poseído en Gerasa (5, 1-20), al que el redactor añadió 5,2b-5.9-12.14-17, lo que
exégesis histórico-crítica. Sorprende que en esta discusión se ignore la
resulta en dos encuentros con Jesús (5,2.6) y se pasa de un solo demonio a
afirmación de lreneo, que inclusive Eusebio de Cesarea tomó como una de
una legión (5,2.9). Haciendo uso de todos estos materiales que el evangelis-
sus más confia• bles fuentes para su Historia eclesiástica.

es el primero que encontramos en el Nuevo Testamento; el "segundo evangelio"


B. La obra literaria es Marcos, es decir, está a continuación del de Mateo; etc. No es una
referencia a un orden cronológico de composición. Mateo fue puesto al principio
El segundo evangelio 15, como los demás, es una obra compuesta con una (primero) porque era el más apreciado en la Iglesia, considerado como el
evangelio más completo.
estructura que conforma su género literario. La conjugación de giros y ex-
'<, Es dificil determinar con absoluta certeza y precisión qué relatos, partes,
frases,
Estas pretendidas identificaciones demuestran la facilidad con la que se presenta conocía Marcos de forma oral y cuáles conocía de forma escrita, inclusive lo que
como si fuera real lo que sólo es imaginario, producto de la fuerza de prejuicios posiblemente él mismo compuso e incluyó en su obra. Vea al respecto las atina•
doctrinarios que llegan a proyectarse sobre textos. das observaciones de R.E. Brown, introducción al Nuevo Testamento,
1 5
La frecuente designación de los evangelios como "primero", "segundo", etc., es Madrid,
una referencia a su posición en el canon. El "primer evangelio" es Mateo, es 2002, par.7, "Fuentes".
decir,
268 269
EVANGELIO SEGUN MARCOS LA OBRA LITERARIA
ta tuvo a su alcance, hizo no pocas aportaciones propias elaborando períco• ¿Cómo concluía Me?
pas e introduciendo comentarios, apreciaciones, ilaciones y resúmenes, al
redactar la narración que conocemos como "evangelio según Marcos". El texto que hemos heredado termina en 16,8, un final desconcertante: no
hay aparición alguna del resucitado, y las mujeres no comunican a los discí•
Es fácil observar que Me está compuesto por unidades (perícopas) inde• pulos que vayan a Galilea para encontrarse allí con Jesús resucitado "por•
pendientes, muchas de ellas con inicio y fin propios, que han sido yuxta• que tenían miedo (ephobounto)". Sorprende el silencio de las mujeres, y uno
puestas unas junto a otras pero no siempre con una relación directa entre se pregunta a qué tendrían miedo. La advertencia de Jesús en 14,28, que
ellas. Por ejemplo, en 6,6-13 Jesús envía discípulos en misión; acto seguido después de su resurrección se aparecería en Galilea, recordada en 16,7, invita
leemos la opinión de Herodes sobre Jesús, que nada tiene que ver con lo a suponer que Me originalmente incluía un relato de dicho encuentro. Sin
anterior (6, 14-16), a la que Marcos adjuntó el relato de la ejecución del Bau• embargo, el silencio de las mujeres conduce más bien a pensar que 16,8 era el
tista (6, 17-29), después de lo cual traslada la atención al retorno de los final, y que los encuentros los debe suponer el lector, cristiano y por tanto
misioneros (6,30s). Lo que tenemos es una suerte de cuadros puestos uno al conocedor de la Resurrección -¡si no, no habría cristianismo! 18
lado de otro. Por eso encontramos aporías en Me, p. ej. la inserción del relato
de la caminata de Jesús sobre las aguas (6,45-52) tras la multiplicación de los Los manuscritos más confiables, Vaticano y Sinaítico (s. IV), terminan
panes crea confusión, pues según 6,45 Jesús ordenó que fueran a Betsaida, ambos en 16,8, así como las versiones siríacas y velero-latinas. Gramatical•
pero terminan en Genesaret (6,53). Es poco probable que Jesús se dedicara mente lo llamativo es la construcción final: ephobounto gar, literalmente
dos días a no hacer otra cosa que milagros (1,21-45), y luego dedicara varios "tenían miedo porque". Copias más recientes terminan con algunas líneas
días sólo a discutir con sus adversarios (2, 1-3,6). Ha sido Marcos quien ha más, la conclusión breve. Otras incorporan la llamada terminación larga,
unido escenas similares para formar esos bloques, así como juntó las pará• 16,9-20, que es en la que concluye el texto en nuestras Biblias (véalo). El
bolas en el cap. 4. El efecto es claro: deja un impacto en el lector, el destina• estilo y el vocabulario son notoriamente diferentes del de Me, y está cons•
tario de la obra. El evangelio según Me resulta ser una suerte de collage truido por una combinación de frases de los otros evangelios, especialmente
compuesto con materiales (pre-existentes) que el autor usó, adaptó y com• 19
de Lc • Esta conclusión era conocida por algunos padres de la Iglesia ya en
plementó (vea abajo, Trama). la primera mitad del siglo I I I (lreneo, Taciano), en tanto que otros la descono•
cían (Orígenes, Clemente Alej.). En ningún caso se da una transición fluida y
No obstante basarse en materiales pre-existentes para la composición de natural de 16,8 a 16,9, ni gramatical ni temáticamente (v. l O contradice al v.8);
su obra, Me es el evangelio con más vida y movimiento, con un sabor narra• el quiebre es notorio sea con una conclusión o con otra.
tivo. Sus anotaciones concretas, su caracterización de los personajes y sus
descripciones lo manifiestan. Se siente a los actores vivientes. A eso se Algunos explican la abrupta conclusión como resultado de la pérdida del
añade que Me contiene pocos discursos, aparte del bloque dedicado a pará• último folio; otros piensan que por alguna razón se eliminó intencionalmen•
bolas en el cap. 4 y aquel centrado en la parusía en el cap. 13; no hay un te. Una supuesta pérdida de un folio sugeriría poca estima por la obra de
discurso como el del Sermón del Monte 1 7• En cambio, en contraste con Mt, Marcos. En todo caso, si se perdió tuvo que ser antes que se hicieran copias
los relatos son amplios por incluir elementos que les dan colorido y vivaci•
dad (vea p. ej.2,1-12; 5,21-43; 7,31-37). 1
K Si el autor, que escribió para cristianos, que por tanto conocían la vida de
Jesús,
decidió por un propósito netamente instructivo centrarse en "el camino",
17
Compare, p. ej. el discurso sobre la misión en 6.8-11 con el mismo en Mt cuyo final terrenal es ··1a cruz", entonces no tenía necesidad de narrar apariciones
10,5- del resucitado. Recordemos que Me tampoco incluye un relato de la natividad.
41, o la crítica a los escribas en 12,38-40 con la misma en Mt 23.1-36/Lc 11,3 7- 1
v.15
'' Me 16,9-10 = Jn 20, 11-18: v.12-13 = Le 24, 13-35: v.14-15 = Le 24,36-49;
52. = Mt 18, 18-20; v.19 = Le 24,50-53.

270 271
EVANGELIO SEGÚN MARCOS LA OBRA LITERARIA
de Me, pues aparentemente Lucas y Mateo no conocieron otra conclusión ausencia de proposiciones subordinadas. El segundo evangelio es una yux•
en Me que 16,8. Es precisamente a partir de la visita a la tumba que los relatos taposición de perícopas, logia y elementos redaccionales, en un estilo vivaz,
de encuentros con Jesús difieren notoriamente en ambos evangelios, es más que con una sintaxis cuidada o elaborada.
decir, no tuvieron a Me como base, a pesar de que en ambos leemos la orden
de ir a anunciar el kerigma, igual que en Me. Por todo eso, afirmamos que 16,8 La narración, que es relativamente breve, se desarrolla con agilidad y
fue la conclusión original. velocidad. Esto lo resalta, además de lo dicho, la recurrencia de euthús (in•
mediatamente), y érxato (comenzó/aba). El autor gusta de cifras y de diminu•
Desde la perspectiva literaria, no es estrictamente necesario un "final tivos. Excepto por media docena de episodios extensos, todos son narrados
feliz" o una conclusión a la trama de una narración. Un tipo de conclusión brevemente (vea p. ej. las tentaciones y las vocaciones: 1, 12s. 16-20)22 y, al
abrupta se encuentra en Hechos con Pablo preso en Roma sin que la obra margen de las parábolas y el discurso del cap. 13, los personajes hablan en
diga qué le sucedió luego. Se encuentran conclusiones gramaticalmente frases cortas; en cambio, las situaciones son descritas con detalles. Marcos
similares en el Tracto 32 de Plotino (. .. teleióteron gar) y el Tracto 12 de tendía a generalizar y universalizar: todos, mucha gente, etc. ( 1, 14s.2 l
Musonio Rufo (... gnórimon gar). El relato deja al lector con la s.28;
interrogante para que sea él quien, en su propia vida, empalme y decida sobre 2,2.13; etc.). Pero también usaba con frecuencia el plural impersonal "ellos",
la continua• ción del camino: ¿irá al encuentro con el resucitado? Lo que sin especificación del sujeto". Igualmente, es notoria la abundancia de resú•
Marcos parece haber querido hacer, como en ciertas tragedias griegas, menes, algunos incluso amplios, como los de 1,32-34; 3,7-12, y 6,53-56, todos
fue invitar a los lectores a caminar hacia la conclusión que falta de la pluma de Marcos24. No son raras las frases incompletas
explicitar: los cristianos están invitados a ir a "Galilea" al encuentro con el (anacolutos, una veintena de veces), p. ej. "Cada día estaba entre ustedes
resucitado, concretamente a recorrer hasta las últimas consecuencias "el enseñando en el Templo y no me arrestaron; pero para que se cumplan
camino" de Jesús, que había empezado en la Galilea palestina, pero sin las Escrituras" ( 14,49). Podría pensarse que Marcos escribió como
"miedos" pues el Señor está con ellos (4,40). hablaba.

El hecho que desde relativamente temprano se haya incluido la conclu• Es notoria la frecuencia con la que el autor cambiaba los tiempos verba•
sión larga (16,9-20), y Me fue incluido con ella en el canon del Nuevo testa• les; frecuente es el empleo del presente histórico, como si los personajes
mento, la canoniza. La tradición lo consagró como un final válido -como estuvieran hablando ahora (normal en griego es el aoristo, pasado puntual).
aceptó a Mt y Le, que reelaboraron a Me. El personaje principal, Jesús, a pesar de pertenecer ya al pasado, habla tam•
bién en diversas ocasiones de un futuro que ya es presente para el lector, p.
Rasgos ej. el ayuno cuando hayan arrebatado al novio (2,20), la venida del reino con
literarios

Escrito en un griego popular, Me revela su origen y su finalidad oral, que dos que Dios ha elegido" (13,20), "estaba inscrita una inscripción" (15.26). A
fue la de ser escuchado como narración. Su carácter oral se trasluce en la esas podemos añadir las redundancias como "por todas partes en toda la
sobreabundancia de la conjunción kai (y, aun, también) sobre todo al co• región" ( 1,28), "llegada la noche, cuando se hubo puesto el sol" ( 1,32), "por la
menzar una frase; por la sencillez del vocabulario", las redundancias y
21 mañana, mucho antes del amanecer" (1,35; cf. 16,2), "entonces ayunarán en
la aquel día" (2,20), "calla, cállate" (4,39). etc. Cf. B. Rigaux, Para una historia
de Jesús. Testimonio del evangelio de Marcos, Bilbao, 1967, 87s.
22
Excepciones son la curación de un paralítico (2, 1-12), exorcismo en Gerasa (5,
20 De un total de 1 1,242 palabras, 1,345 son diferentes. Frecuente también es 1-
la ausencia de la partícula coordinativa (asíndeton). 17), la resucitación de la hija de Jairo (5,21-43 ), la ejecución del Bautista (6,
21 Notorias son expresiones como "les enseñaba y decía en sus enseñanzas" 17-
(4,2), 29), la curación del epiléptico (9, 14-29), y por cierto la
"enseñan enseñanzas" (7,7), "la creación que Dios ha creado" ( 13, 19), "los Pasión.
elegí- 23
Vea 1,21.22.29.30.45; 2,3.18; 3,2.32; etc.
24
Vea 1,5.14s.2 l s; 2, 13; 4,2; 6,6.34; 1 O, 1; etc.
272 273
LA OBRA LITERARIA
EVANGELIO SEGÚN MARCOS

poder (9, 1 ), el anuncio de la Buena Nueva por el mundo entero (14,9), además camino", antes de entrar a Jerusalén, y cierra el capítulo centrado en las
de todo el cap.13 y la advertencia de que aparecerán falsos mesías ( 13,21; exigencias de la aceptación de la buena nueva. Ceguera y visión tienen un
14,62). Todo esto es reflejo de la intención de Marcos de involucrar al lector sentido más-que-literal:"¿ Teniendo ojos, no ven?" (8, 18). En esta sección
en la trama de su obra para que al leerla la viva, y así refuerce su compromiso se intercalan los tres anuncios de la Pasión, los que no caben en el
de seguir a su Señor. esquema mental de los apóstoles (8,33): son ciegos. Esta sección presenta
a Jesús constantemente en camino (8,27; 9,33s; 10,32). El tema del camino,
Estructura de Me que tiene un sentido metafórico", ya está indicado al inicio (1,2s) y el
autor vuelve tácitamente a él al final de la obra ( 16, 7). Se descubre así que
Marcos no escribió pensando en una estructura previa, sino que ésta un tema de Me era la ceguera de algunos cara a los riesgos del camino del
surgió naturalmente. La estructura resulta de la forma en que el autor Cristo; es Jesús quien puede curar de esa ceguera.
comu• nica el mensaje que quería compartir con sus lectores, es decir que
está en función de los temas que configuran su obra, aquellos que tenía por -Antes y después de esa parte central, la atención se centra en la activi•
impor• tantes". A grandes rasgos podemos discernir la siguiente estructura dad de Jesús en Galilea, y su destino en Jerusalén, respectivamente. Así
(1, 1 es una suerte de título o epígrafe): como la sección centrada en Galilea tiene un amplio discurso, el de parábolas
en el cap.4, aquella en Jerusalén tiene el extenso discurso sobre el fin de
Prólogo: 1,2-14. Jerusalén en el cap.! 3. El uno es una exposición en lenguaje figurado del
A) En Galilea: 1, 15-8,21. La identidad de Jesús. reino de Dios con la invitación a tener parte en él; el otro es una anticipación,
B) De camino: 8,22-10,52. El camino del discípulo. también en lenguaje figurado (apocalíptico), de las consecuencias del recha•
A') En Jerusalén: 11, 1-15,47. El desenlace. zo del reino de Dios. Además, a modo de gran marco del evangelio, hay
Epílogo: 16, 1-8. semejanzas notables entre Juan Bautista y el joven sentado sobre la tumba:
ambos son mensajeros y con ellos se inicia un proceso, se menciona sus
Mirando atentamente el texto se observa que, vestimentas, hablan del camino de Jesús, y hay un trasfondo bautismal.
- La sección central (8,22-10,52) está enmarcada por las únicas dos histo• Mientras 1,2-11 es el anticipo de la "buena noticia", 16, 1-8 es el inicio de la
rias de curación de ciegos. La primera (8,22-26), después de cuestionar a los "buena noticia" para la comunidad -cuya fe se basa en la Resurrección.
discípulos "¿Todavía no comprenden?" (8,21 ), tiene lugar cuando llegan a
Betsaida, al extremo oriental de la Galilea, y hace eco a la advertencia
de Jesús a los discípulos de que son ciegos (8, 15-21 ). El silencio TAREA: Rellene la estructura dada con la secuencia de episodios, de
impuesto al ciego se reitera tras la confesión de Pedro (8,26.30). La modo que al ver esa secuencia se obtenga una visión sintética del
segunda curación (10,46-52) tiene lugar en Jericó, al extremo oriental de la desarrollo de la trama de la obra.
Judea, estando "en

25
Una estructura se observa por la manera (arte) en que se organiza el material
26
( claro en arquitectura). No hay una estructura evidente en Me. Hablamos de una El cristianismo fue llamado "el camino" en 1-fch 9,2; 19,9.23; 22,4; 24, 14.22. La
estructura para ayudarnos a tener una visión de conjunto de la obra y entender la opción cristiana se describía como un caminar (Rom 6,4; 13, 13; 14, 15; Gál 5, 16;
relación de las diferentes partes. Para descubrir la estructura implícita es necesa• Fil 3,17; 1 Tes 2,12), hasta llamar a Jesús mismo "el camino" (Jn 14,6). Esa
rio ignorar las divisiones que encontramos en las Biblias, que han sido hechas por metáfora probablemente tenga como trasfondo la teología del éxodo, camino a la
los traductores, y leer el texto como en su original: de corrido, sin títulos, subtí• tierra prometida, que ciertamente está tras la carta a los Hebreos (2, 1 O; 3, 7-4, 16;
tulos, ni números. La estructura que propongo es aproximativa, y no tiene otra 1 O, 19s; 12, 1 s).
finalidad que ayudar al lector a ver sintéticamente el derrotero de la narración.

274 275
EVANGELIO SEGÚN MARCOS LA OBRA LITERARIA

El esquema más amplio y englobante de Me es de una narración que se ¿Cómo se desarrolla la narración de Me? Es una secuencia concebida
centra en las dos grandes regiones geográficas de Palestina: los cap. 1 a 1 como el recorrido de un camino: empieza con el Bautista como el que exhorta
O se sitúan en Galilea, y los cap. 11 a 16 en Judea. Las dos, Galilea y Judea, al pueblo en Judea a que "preparen el camino del Señor" (1 ,2s), camino que
son más que simplemente regiones geográficas; a nivel narrativo tienen un es recorrido por Jesús hasta sus últimas consecuencias. Es un camino que
ca• rácter simbólico. Están contrapuestas. En Galilea empieza Jesús su se va recorriendo a través de una serie de episodios que conducen inevita•
misión y a Galilea remite el joven sentado en la tumba (16,7). La comunidad blemente a la cruz, a lo largo del cual se va develando "la buena noticia",
cristiana está en "Galilea", más cercana al mundo (gentil) de Tiro y Sidón la cual provoca respuestas diversas. La trama de este evangelio se
y de la Decápolis, que de Jerusalén. De Jerusalén (capital de Judea) en asemeja a las tragedias griegas.
cambio pro• vienen los adversarios de Jesús; allí no cura a nadie, sino más
bien advierte de su trágico fin (suyo y de Jerusalén). Jerusalén es lugar Para apreciar el desarrollo de la trama, hay que observar aquellos elemen•
del rechazo de Jesús; de allí inclusive vienen hacia Galilea las autoridades tos que constituyen un giro determinante en la historia. En Me se observan
religiosas (vea tres giros significativos: el inicio de la misión de Jesús en Galilea (1, 14s), el
3,22; 7,1). anuncio de su decisión de enrumbar hacia Jerusalén que terminará en su
ejecución (8,31 ), y el descubrimiento de la tumba vacía ( 16, 1-4). Esta es
Las dos confesiones, en 8,29 en boca de un discípulo ("tú eres el me• la manera en que Marcos presentó su narración -en Jn, en cambio, Jesús
sías"), y en 15,39 en boca de un centurión ("este hombre verdaderamente era sube a Jerusalén tres veces para la Pascua-. Con éstos en mente, se
hijo de Dios"), son los centros focales de carácter cristológico de la obra. La deduce que hay dos grandes etapas en la trama: un ministerio que va
primera es la culminación de un recorrido en el que reiteradamente se trata de planteando la pregunta "¿quién es éste?" (1,27.45; 2, 12; 3,22; 4,41; 5,20;
determinar quién es Jesús, y se centra en Galilea27 • La segunda parte, a partir 6,2s.48-50; 7,37), y un camino hacia Jerusalén marcado por anticipos de
de 8,29, pone los ojos en Jerusalén: se abre con el primer anuncio de la una Pasión, con el desenlace fatal, con la pregunta implícita "cuál es el
Pasión. La concentración es soteriológica y la pregunta de fondo es: ¿cuál es sentido de su existen• cia?".
el sentido de la misión de Jesús? Es una misión salvadora, pues su vida es
una pro-existencia. Se trata de una misión paradigmática; por lo mismo, la A lo largo de este evangelio el camino recorrido, desde la vocación hasta
misión del discípulo es en términos de su seguimiento hasta la cruz. Estas la cruz, es aquel al cual el discípulo está siendo invitado: "ven y
dos partes están concentradas en la secuencia 8,27-38. sígueme". Las dos partes presentan, primero, quién es el que invita a ser
seguido y, luego, cuál es ese camino y sus condiciones, es decir qué
La trama del evangelio según Marcos supone ser un discípulo de Jesús y caminar con él.

Como en toda narración, la intención fundamental para la composición de La historia que expuso Marcos es la de una serie de fracasos: de los
Me, escrita para cristianos, se detecta en las relaciones del héroe (Jesús) con
los otros personajes, es decir en la trama de la obra28. Marcos escribió con• discípulos, del pueblo de Israel, y aparentemente de Jesús mismo. Pero ter•
vencido de que hay una semejanza de actitudes entre esos personajes y sus mina en una inversión de sus apreciaciones con la resurrección que es la
pares hoy. clave del triunfo: el seguimiento de Jesús, a pesar de los fracasos en el
camino, termina siendo victorioso-ya lo anticipa la transfiguración-. A eso
invita cuando dice: "quien quiera venir en pos de mí, niéguese, tome su cruz,
27
Me l ,22.24.27.34b; 2,7.10.28; 3, 11.22s; 4,41; 5, 7; 6,2ss.14s; etc. y sígarne" (8,34). Es el mensaje del "camino" (8,27-10,52). Por eso Marcos
2
' En castellano, una aproximación es la de J.D. Kingsbury, Conflicto en calificó su relato como "buena nueva".
Marcos, Córdoba, 1991; más instructiva y precisa, D. Rhoads - D. Michie,
Marcos como relato. Introducción a la narrativa de un evangelio,
Salamanca, 2002.
276 277
EVANGELIO SEGÚN MARCOS TEMÁTICA

Lo que Marcos quería decir a su comunidad era que ser discípulo implica De hecho, él puso los acentos y los tonos dramáticos que lo distinguen (vea
un compromiso y una fidelidad al Maestro "hasta la muerte", a cualquier abajo).
precio, aun a costa de persecuciones e inclusive la cruz misma. El capítulo
final es la victoria sobre "la muerte", como dirá Pablo. Todo eso deja entrever La secuencia no corresponde en todo a la de la vida de Jesús -basta
que en la comunidad había miembros temerosos y timoratos, que "apenas compararla con las de los otros evangelios (¡todas son distintas!)3º-. La
sobreviene la tribulación o la persecución por causa de la Palabra, fallan" suya es una secuencia lineal que parte del inicio de una misión en Galilea y
(4, 17)-como de hecho, a pesar de los anticipos, todos huyen al ser arrestado concluye con la muerte en Jerusalén (Jn tiene varias idas y venidas entre
el Maestro-. Las tres escenas en un bote (4,35-41; 6,45-52; 8, 14-21 ), donde Galilea y Judea). En pocas palabras, Marcos escribió según lo que quería
están ellos en primer plano, resaltan la carencia de fe y la incomprensión por compartir, un plan, con ideas claras en mente, y no con la finalidad de un
parte de los discípulos. reportero o un cronista: fue un evangelista.

A partir de lo dicho se podrá entender por qué en reiteradas ocasiones La trama revela el propósito o finalidad motora de la obra, que no es
Jesús ordena que "guarden silencio" ( el llamado "secreto mesiánico'?") a otro que el mensaje existencial, que el autor quería compartir con sus
los exorcizados (1,25.34; 3, 12) y a los curados (1 ,44; 5,43; 7,36). Su orden de lectores, que calificó como "la buena noticia" (evangelio; 1, 1 ), dada por la
no propagar sus milagros se debe a que éstos no bastan para saber quién es venida del mesías. Jesús invita a los hombres a ser sus discípulos (1, 16-
Jesús, es decir no lo revelan por sí mismos como hijo de Dios. También 20), lo cual supone conocerlo y asumir las implicaciones del seguimiento
prohíbe a los discípulos propagar quién es Jesús (8,30; 9,9) porque, como se (8,27-38) que tiene por finalidad instaurar el reino de Dios (1, 14s).
afirma en 9,9, no lo conocerán correctamente «hasta que el Hijo de hombre
(=yo) haya resucitado de entre los muertos».
C. Temática
A todo lo largo de la misión de Jesús, los discípulos demuestran una y
otra vez sus incomprensiones (4, 13.40s; 6,52; 8, 17 .2 l.32s; 9,5s.32). Es
La obra escrita por Marcos se desarrolla en base a unos temas que cons•
un centurión quien, "al ver de qué manera había expirado", reconoce quién
tituyen su mensaje, que calificamos "palabra de Dios". Ésos son desarrolla•
es Jesús verdaderamente: el hijo de Dios (15,39). En otras palabras, las
dos porque tenían particular importancia, en la óptica del autor, para su
órdenes de guardar silencio en el relato son un artificio literario de Marcos
comunidad. ¿Cuáles son los temas que distinguen al evangelio según Mar•
(no de Jesús) para alertar al lector que a Jesús no se le comprende
cos?
correctamente al margen de su camino, que desemboca en la pasión y
resurrección.

Como vemos, Marcos fue un verdadero autor. No fue un compilador de


datos o un sastre que unía retazos (tradiciones, perícopas, sentencias). Com•
311
puso una obra con elementos básicos, perícopas y sentencias que existían Si nos guiamos por Me, concluiremos que la misión de Jesús no duró siquiera
como unidades independientes, y las ordenó de tal manera que comunicaran un año. La única visita a Jerusalén fue fatal. Y su ejecución fue decidida a los
pocos días por las autoridades de Jerusalén (no en Galilea)! Es
lo que él pretendía, y las concatenó dándoles una estructura narrativa.
cuestionable si los hechos históricamente se desarrollaron así. Si nos fiamos
No sólo eso, sino que Marcos escribió con su estilo, y con las libertades de
de Jn concluimos, como es tradicional pensar, que la misión de Jesús duró al
todo escritor, afiadiendo, quitando, resaltando, reformulando el material a la
menos tres años, pues fue tantas veces a celebrar la Pascua a Jerusalén, y
mano. además su misión allí fue mucho más intensa, y atraería paulatinamente la
enemistad del sanedrín hasta decidir su condena a muerte.
29
Sobre el tema vea el excurso "El secreto mesiánico", en el comentario de J.
Gnilka a Marcos.

278 279
EVANGELIO SEGÚN MARCOS TEMÁTICA
La identidad de Jesús La confesión explícita más frecuente sobre Jesús en boca de otros es
"hijo de Dios", que aparece tempranamente en la voz del cielo: "tú eres mi
Todos los evangelios son sustancialmente exposiciones en tomo a Jesu• hijo amado" ( 1, 11 ). Pero este título o calificativo se alterna reiteradas veces
cristo, el personaje central. Estas presentaciones varían según las aprecia• con el de "hijo del hombre" (aquel solidario con la humanidad) y, excepto por
ciones de cada evangelista, matizadas por sus experiencias como cristiano. la primera parte de Me, siempre es usado en relación a su Pasión, refiriéndo•
¿Cuál es la concepción cristológica de Marcos, que se proyecta y comparte se a que es el hijo de Dios sufriente e incomprendido. En relación a este
en su obra? título, reiteradas veces Jesús pide que se guarde silencio.

Hay dos avenidas para descubrirla: aquella comúnmente tomada, la Por cierto, Jesús también es maestro. Con frecuencia dice Marcos que
que se fija en los títulos cristológicos, y la que mira entre líneas la imagen Jesús "enseñaba" o "decía la palabra". Actúa como maestro y se le reconoce
que se proyecta de Jesús. La una es cristología explícita, la otra implícita. así de manera expresa; no como tantos otros sino uno diferente, que habla y
actúa con autoridad (1,22.27; 2, 1 O; 3, 15; 4,41; 6,2.7; l l ,28s.33), lo que hace
La cristología de títulos se centra directamente en la identidad de Jesús que su fama se extienda ( 1,28). Esto lo resalta vivamente la primera escena de
como tal. La cristología implícita presenta a Jesús en sus relaciones con su Jesús, un exorcismo ( 1,21-28) -que por ser la primera escena, es de suma
mundo; en Me ésta es la dominante, cuya cuestión central es la cruz y el importancia: es programática-. Su autoridad le viene de ser portador de la
seguimiento de Jesús por el camino a Jerusalén. De hecho, la cristología de presencia del Espíritu santo (1,8; 3,29s), y la manifiesta por medio de la
Me enfoca desde temprano el destino fatal de Jesús, como se observa ya en eficacia de su palabra, especialmente en exorcismos. Su enseñanza es respal•
3,1-6 y en el antecedente del Bautista. La última semana de Jesús es la dada por su praxis, particularmente los "milagros", que podrían calificarse
más detalladamente relatada. Jesús es el mesías, pero un mesías sufriente ( como enseñanza audio-visual, cual palabra escenificada.
10,45).
Me es el evangelio que más milagros relata ( 17), tan es así que se le ha
En el prólogo Marcos anunció al lector que su obra es "la buena nueva de denominado "el evangelio de las epifanías". Eso se comprende en razón del
Jesús (el) Cristo?", Este título, el primero que encontramos, por tanto funda• contexto cultural donde se escribió: en el mundo pagano las divinidades se
mental, se encuentra siete veces en Me -además de las dos menciones de presentan como tales por sus milagros, que hacen las veces de credenciales.
"hijo de David" (10,47; 12,35s)-. Es la confesión en boca de Pedro: "tú eres En la primera parte destacan los exorcismos (es su primera acción: l,23ss).
el mesías(= Cristo)" (8,29). Es también lo que hallamos reiterado en el relato Los milagros, llamados en Me "actos de poder" (dynámeis)32, provocan la
de la Pasión; es la pregunta central y condenatoria por parte de Caifás: pregunta por su identidad y su autoridad.
"¿eres el mesías?" (14,62). Sin embargo, mesías es un calificativo no siempre
bien comprendido, también en la comunidad de Marcos. Por eso la adverten•
cia sobre falsos cristos en 13,2 ls y su empleo en forma de burla en boca de
los sacerdotes en 15,32, así como la aclaración que Jesús hace a Pedro me•
diante el primer anuncio de la Pasión.
32
Debemos comprender que en la antigüedad los llamados milagros lo eran por
lo que a través de ellos Dios mostraba su cercanía y favor salvífico (epifanía);
no lo eran por lo que nosotros admiramos, su carácter sobre-natural o extra-
ordinario. Nuestra cosmovisión es diferente de la de antaño. Para nosotros el
mundo está regido por leyes de la naturaleza (erigida ésta a menudo al rango de
31
Un número de manuscritos tienen también "hijo de Dios" a continuación, y diosa); antaño lo entendían como regido por Dios, por tanto lo extra-ordinario
suele estar en las traducciones. Es dificil saber con certeza si estaba en el texto no era dejar en suspenso o pasar por alto alguna ley de la naturaleza, sino el
original. Como sea, corresponde plenamente a la apreciación que Marcos tenía hecho que Dios se digne intervenir.
de Jesús, y bien hubiera podido incluirlo en su prólogo.

280 281
EVANGELIO SEGÚN MARCOS TEMÁTICA

En resumen, el Jesús de Me es un mesías sufriente, es un salvador decir, al tema de la cruz Marcos entretejió el del discipulado. Ambos deben
incom• prendido y rechazado. ¿Por qué ese énfasis en particular? Porque los ser tenidos en cuenta inseparablemente cuando se lee este evangelio, pues
discí• pulos están expuestos a vivir la misma experiencia, y deben tener es la fe, la fortaleza y la convicción en el camino, lo que distingue a un
presente que ya antes les precedió en esas vicisitudes su Maestro, y verdadero discípulo de los indecisos y temerosos de la comunidad, que
recordarles que no están por encima de Él. quedan advertidos. Y es que no pocos ya habían abandonado su compromi•
so cristiano frente a las vicisitudes de la época, al igual que los que huyeron
La historia de Jesús la conocerían los cristianos, destinatarios de Me, ante el arresto de Jesús. Por eso las advertencias sobre persecuciones.
mas no así la historia de los discípulos ni la calidad de su vínculo y
su relación con Jesús. Es esto precisamente lo desarrollado por Marcos en La primera acción de Jesús, en la narración de Me, tras el anuncio de la
su obra, pues ésta no es un tratado de cristología, sino una narración buena noticia, fue llamar a algunos a ser discípulos suyos. Eso era vital; sólo
retórica sobre lo que constituye la esencia del verdadero discipulado. después llevó Jesús a cabo su primera acción, un exorcismo -gesto suma•
mente significativo: opone el reino de Dios al reino de Satanás (espíritu
Me es un evangelio que se interesa en particular en la misión pública de "impuro"; Jesús es poseedor del espíritu "santo": 1,23-26).
Jesús". Los antecedentes los presenta muy brevemente en boca del Bautis•
ta (1, 1-13), y en lo relacionado con la resurrección es igualmente Ya vimos que la parte central de Me presenta explícitamente a un Jesús
escueto (16, 1-8). Dos hilos conductores son claros: la misión es un camino, y "en camino" desde Galilea hasta Jerusalén. El leitmotiv o tema de fondo
éste va bajo la sombra de la cruz. está dado en lo que bien podría considerarse como el núcleo sintético de
Me:
El camino 8,27-9, 13. Tras el recorrido por Galilea, pregunta Jesús a modo de síntesis del
camino recorrido, "¿quién dicen que soy?". La respuesta de Pedro, "tú eres
Como ya indiqué, Me es un relato del "camino" de Jesús, acompañado de el mesías", es seguida por la reacción de Jesús con la orden de "no decir
sus discípulos, más concretamente, es "un relato de la Pasión con una exten• nada acerca de él". Mirando ahora hacia el futuro, ese "mesías" anuncia que
sa introducción" (M. Kaehler). Apenas se da espacio a la resurrección, em• será ultrajado y ejecutado. Pedro rechaza la idea misma de tal fin -no ha
pezando por el hecho de que no se relata encuentro alguno con el resucita• escuchado que a los tres días resucitará-. "Y llamando junto a sí a todo el
do. Por otro lado, desde temprano Jesús aparece bajo la sombra de su muer• pueblo (sin distingos) ... dijo (Jesús): El que quiera venir en pos de mí,
te, ya en 2,6s. l 9s, y claramente en la decisión en 3,6 de ver "la manera de niéguese a sí mismo, cargue con su cruz, y sígame" (8,34), a lo que sigue la
acabar con él" (cf. 11, 18 y 12,8.12), además de los tres anuncios de su Pasión. exhortación a anteponer la fidelidad al evangelio sobre la vida misma. Culmi•
Estamos, pues, ante un "tema" de suma importancia para Marcos y, según él, na con una escena que es el anticipo de la resurrección: la transfiguración.
para la comunidad. Pero los discípulos no sólo no entendieron lo que pasaba, sino que dudan
desumesianismo(9,11-13).
¿Por qué dio Marcos tanta importancia a la Pasión -relato pensado para
el lector-? Para destacar que, si ése fue el final del maestro, también el discí• La razón para desarrollar el evangelio desde esta perspectiva tiene que
pulo está expuesto a la cruz, y que debe estar dispuesto a correr el riesgo, es ver con otro tema del cual es inseparable, que era importante para Marcos: el
discipulado y sus implicaciones.

33
J.M. Robinson, "Historia a partir del año 30 d.C. en Marcos", y G. Minette
de Tillesse, "Marcos y la historia", en R. Aguirre (ed.), La investigación TAREA: Haga un esbozo del recorrido de Me en clave de "camino"
de los evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles en el siglo XX, Estella
1996, 75-
89, y 91-108.

282 283
EVANGELIO SEGÚN MARCOS TEMÁTICA

El discipulado ca para el lector. El comportamiento y la propuesta de Jesús eran subversivos,


ya que era una praxis "con autoridad" en nombre de Dios mismo.
Marcos tenía como uno de sus principales propósitos aclarar el sentido,
el alcance y las implicaciones del seguimiento de Jesucristo34. Eso respondía Ahora bien, la praxis de Jesús pasa a ser norma suprema de la praxis
a necesidades circunstanciales de su comunidad, una comunidad que vivía cristiana, y ésta supone tomar su cruz es decir seguirle hasta las últimas
bajo la sombra de hostilidades, especialmente por parte de las autoridades consecuencias, sabedores que el suyo es camino dador de vida. Fue por su
judías, inclusive de persecuciones. Es así que Jesús, el mesías que invita a praxis liberadora (expiatoria, decíamos antes) por lo que Jesús fue condena•
seguirlo como discípulo, aparece desde temprano como un hombre conflic• do y ejecutado, no por sus doctrinas corno tales y en sí mismas. Fue por
tivo que no observa las santas leyes, por lo que las autoridades buscan anteponer el hombre al sábado (2,27s); por compartir la mesa con los peca•
pronto su eliminación (3,6). dores (2, 15s); por acoger a mujeres y niños en su camino (5,25-34; l O, l 3s);
por solidarizarse con leprosos y paganos tocándolos salvíficamente ( 1,40ss;
Para Marcos no bastaba hablar o saber mucho sobre Jesús, inclusive 7,25-30); por atreverse a denunciar la distorsión de la intención de Dios por
sobre su identidad, sino que desea mostrar el compromiso del seguimiento parte de la religión oficial (7,8-13); por denunciar la esterilidad del culto en el
con él, que implica un camino de coherencia ética y de fidelidad a su persona. templo, y la falsedad y el vacío de ciertas tradiciones (korbán, pureza ritual,
Las confesiones de fe están vinculadas a determinadas acciones: si Jesús es divorcio). La resurrección confirma la rectitud de la praxis de Jesús, razón por
mesías hay que seguirlo (8,29ss). Es reconocido como hijo de Dios por "la la que Me termina invitando a encontrarlo en Galilea a donde "les precede"
manera como murió" ( 15,39); inclusive los demonios lo reconocen como ( 16,7); es la invitación al pro-seguimiento de la misión liberadora de Jesús.
tal por su praxis liberadora (l ,24). Lo determinante no es la ortodoxia, sino
la ortopraxis. Por eso en Me Jesús es un hombre más de praxis que de El llamado a los discípulos constituye comunidad -es eclesiológico---.
predicación. Esto está claro en la elección de los doce, que hace eco a la comunidad de la
alianza de las doce tribus entre sí y con Dios para constituir así el pueblo de
La identidad cristiana en su dimensión ética y como compromiso fiel al Dios. Los discípulos no son llamados para vivir solos, para asegurarse su
Maestro fue una de las preocupaciones de Marcos. Él dio a conocer a la propia salvación, sino para constituir y vivir en comunidad. Jesús no predi•
comunidad qué significa e implica ser un verdadero cristiano en clave de caba una doctrina para religión individual, sino para vivirla y compartirla
discipulado. Lo hizo mediante la presentación narrativa de Jesús e historias entre los hombres en comunidad, donde se encame el "reino de Dios" al cual
de los discípulos. Y lo expuso, no sólo en ciertas narraciones y exhortaba entrar.
discursos, sino en modos tan sutiles como la presentación de la vida
misma de Jesús como un camino. La dimensión comunitaria es central en el cristianismo. Por esa razón, a
menudo y con notoria frecuencia, en Me se mencionan casas: Jesús instruye
En Me están en primer plano la praxis de Jesús, y las reacciones de los en casa, va a casa (1,29; 2, 1.15; 3,20; 7, 17; 9,28.33; I O, 10; 13,35). Casa es el
escribas y fariseos, y las de los discípulos en particular-que incluyen al lector lugar donde se separan de los no convertidos, es la comunidad misma, don•
cristiano cuestionado en su propia reacción-. Es hacia la Pasión hacia la que
de reciben instrucción (3,20.25-27; 7, 17; 9,28.33; I 0,10); allí están sus herma•
Marcos orientó su narración, y no por casualidad es en lo que más detallada• nos, hermanas, madres (10,28-31 ). En efecto, la comunidad es entendida
mente se detuvo, anticipándola desde temprano, pensando en lo que como casa y como familia (3,31-35)35 . Y allí nadie debe buscar preeminencia,
signifi- sino estar al servicio unos de otros ( 10,35-45).

34
Cf. J. Matcos, Los Doce y otros seguidores de Jesús en el evangelio de
35
Marcos, Madrid, 1982; G Segalla, "Marcos. El camino de Jesús y el El vocablo casa, oikos/oikia, fue usado para designar el lugar donde se reunía
seguimiento del discípulo", en G. Barbaglio (ed.), Espiritualidad del nuevo la comunidad, inclusive como tal -del mismo modo que usamos hoy el
testamento, Salaman• ca, 1994, 166-175; E. Arens, "El caminante: el seguimiento vocablo
de Jesucristo según Marcos", en /d., Caminar con Jesús, Lima (CEP), 2002,
29-47.
284 285
EVANGELIO SEGÚN MARCOS ¿CóMo LEER Me?
Haciendo eco a la insistencia de J .B. Metz en el valor de la memoria, salvo su vida" y "perder la vida por mí y por el evangelio", como se
se puede perfectamente afirmar que Me constituye una memoria de contra• puso "la manera de pensar humana" y la manera de pensar como
Jesús. Memoria no se reduce a simple recuerdo, sino que es mantener vivo Dios (8,33). Finalmente, se aclara cuál es el destino final del seguidor: la
median• te ritos y comportamientos aquello que es vital, que asi mantiene transfiguración. La vida triunfa sobre la muerte, el amor vence al
vivo y por tanto actual el pasado. i z memoria identifica con aquel(lo) egoísmo: "¡Qué bueno sería quedamos aquí!" (9,5). Pero a ella se llega,
recordado y com• promete. Eso significa que el discípulo es el que vive la una vez más, solamente si se "escucha al hijo amado" (9,7), pues él, y no
memoria, hace pre• sente y actual lo recordado, que es algo normativo y otro, es el mesías.
orientador. Por cierto, como toda memoria, se vive en el presente, con
todo lo que implica de actua• lidad y actualización. No es una
contemplación romántica de piezas de mu• seo, sino un reto constante a D. ¿ Cómo leer
hacer vivo el pasado en su espíritu y fuerza vivificante. Se predica al
Jesús de ayer-hoy; lo hace de palabra y sobre todo por la vivencia de su Me?
praxis, de su camino. Hacer memoria de Jesús crucifica• do en un
contexto de persecuciones hoy, igual que ayer, es cuestionador e El evangelio según Marcos es una narración, y debe ser leído como
inquietante, y para algunos, una amenaza que debe tratar de borrarse... tal". Eso significa que reconocemos que el autor asume un papel
especial en su obra y sus destinatarios deben asumir también el suyo, el
uno como emisor de un mensaje vía el texto y los otros como receptores
TAREA: ¿Por qué no empezó Marcos con el nacimiento de Jesús, del mismo. Probable• mente Me era leído en las reuniones comunitarias,
y más bien citando a Isaías? Y, ¿por qué 1, 15 son las primeras como lo eran las cartas de Pablo. Puesto que Me debe ser leído como
palabras en labios de Jesús? y, acto seguido, ¿por qué la primera una narración, no como una biografia o crónica (recuerdo lo dicho
escena en que Jesús actúa en Me es la de vocaciones, seguida por sobre el género evangelio), debemos vencer la tentación de leerlo (o
un exorcismo? escucharlo) en clave de reportaje histórico, mirando al pasado, para
centramos en el mensaje que el escritor quería comunicar. Las
preguntas históricas, si bien legítimas y válidas, deben ser relegadas al
final, para dar prioridad al mensaje que calificamos como "pala• bra de
En resumen: estos temas o ejes convergen en el corazón de
Dios", que fue comunicado por Marcos (E) a través de su texto (M) al
Me, conformado por el bloque 8,27-9, 13. Primero, a modo de resumen de
lector(R).
lo que han entendido del camino que han recorrido con él hasta ese
punto, Jesús pregunta por la apreciación de su identidad: "¿quién dicen
El hecho que Marcos presentara el evangelio en forma narrativa (en
que soy?". La respuesta de Pedro es representativa: "tú eres el mesías".
vez de una epístola, por ejemplo) es por sí mismo revelador: es la forma
Pero, mirando al conjunto, se proyecta ahora al futuro, anticipando que
literaria natural para invitar a identificarse con el "héroe" de la trama
ese mesías, que pare• cía serlo sólo de "milagros", será rechazado por
(Jesucristo) y reafirmar la opción de seguir sus huellas. La narración, que
las autoridades religiosas. Es un sufriente. Pedro, una vez más,
pone el acento en comportamientos, no en ideas, conceptos o doctrinas
representativo de muchos discípulos, rechaza este aspecto del caminar
como tales, involucra, compromete al lector. Tengamos presente que una
con "el mesías". Por eso Jesús convoca "al pueblo conjuntamente con sus
narración ilustra el modo de entender y enrumbar la vida encamada en el
discípulos" para aclarar lo que supone ser un auténtico seguidor suyo, un
héroe, con el cual el narrador desea que uno se identifique y asuma sus
cristiano: "El que quiera (condicional) venir en pos de mí, niéguese a sí
valores. Una narración a menudo
mismo (su egocentrismo), tome su cruz (acepte el precio), y sígame"
(8,34). Por eso se contrapone la búsqueda de "poner a 36
Para un estudio detallado, vea D. Marguerat- Y. Bourquin, Cómo leer los
relatos bíblicos, Santander, 2000; D. Rhoads - D. Michie, Marcos como
iglesia. Cf. Hch 11,14; 16,15.31.34; 18,8; !Cor 1,16; Flm 2; Ef2,l9ss; relato. Intro• ducción a la narrativa de un evangelio, Salamanca, 2002; S.
ITim Bar-Efrat, El arte de la narración en la Biblia, Madrid, 2002; M. Bal, Teoría
3,15; Hbr3,6; 10,21; de la narrativa, Madrid,
1Pdr4,17. 2001.
286 287
EVANGELIO SEGUN MARCOS
¿CóMo LEER Me?
constituye una exposición visualizada de una "ideología", constituyéndose
mismo también, predomina en Me el empleo del presente histórico en los
en un paradigma para la vida.
verbos, especialmente donde !:e esperaría el pretérito (más de 150 veces). El
que escribe en primera persona, como reportando algo sucedido (p. ej. en
Ahora bien, el narrador, Marcos, habla como si hubiese presenciado
biografias), sitúa al lector en el pasado reportado, resultado de una visión
lo que narra, aunque no estuvo históricamente con J,esús pero se ha
retrospectiva. En Me, en cambio, el empeño de la narración es más bien
ident_ifi~a• do con él y lo siente como presente (resucitado). El proyecta sus
prospectivo, se proyecta hacia adelante, inclusive anticipando frecuente•
apreciacro• nes, intuiciones, identificación personal con el héroe, etc. a
mente sucesos.
través de sus personajes. El narrador no aparece en la obra, razón por la
que recurre a la tercera persona. Toda la obra está escrita desde un punto
El lector a menudo inconscientemente se identifica, o al menos está junto
de vista, el del narrador (no el de los personajes en sus momentos
a los discípulos en la narración: junto con ellos escucha, ve a Jesús, lo
históricos reales), que escribe pensando en la impresión que quiere dejar en
admira. A veces también se distancia, como es el caso de las incomprensio•
el lector o destinatario. Por eso incluye aclaraciones, comentarios diversos.
nes de ellos o las negaciones de Pedro. Como sea,junto con ellos el lector se
traducciones de voca• blos arameos para una más clara comprensión del
lector, es decir que se dirige directamente a él. siente cercano a Jesús; no vemos y oímos lo mismo que ellos históricamente
vieron y oyeron, pues lo comprendemos diferentemente debido a que tene•
Hay una serie de pasajes que están expresamente pensados en el mos mayores conocimientos y vivimos en un mundo distinto, el de la moder•
lector nidad, sin mencionar que el cristianismo mismo ha estado evolucionando en
-rio los discípulos de antaño- aunque parezca lo contrario, pasajes que no su teología y sus costumbres. A pesar de esas distancias, precisamente por
tienen ningún efecto o consecuencia en el episodio donde aparecen, p. ej. la el arte narrativo del evangelio y nuestra fe fácilmente tomamos el partido de
segunda y tercera predicciones de la Pasión, que se podrían omitir sin Jesús y nos identificamos con él, de manera que se establece una continui•
que nada cambie en las actitudes de los personajes, ni siquiera cuando dad. Esto lo ilustra muy bien el episodio en Cesarea de Filipos, 8,27-9,1:
arrestan a Jesús: parecen monólogos cuya importancia sólo el lector empezamos estando del lado de los discípulos que reportan a Jesús las
(cristiano, que ya conoce el final de la historia) capta. Otro tanto sucede con opiniones que se tienen sobre él; nos identificamos con la de Pedro, pero
los resúmenes y las generalizaciones: ¿para quién son? Las confesiones de la luego nos distanciamos de él por su reacción ante el anuncio de la Pasión y
identidad de Jesús (bautismo, demonios, transfiguración), sin mayor impacto tomamos el lado de Jesús. Con la confesión de Pedro nos imaginábamos que
en los per• sonajes presentes ni de consecuencias para ellos, están finalmente comprendieron quién es Jesús -cosa que nosotros ya sabíamos
pensadas en el lector. desde 1, 1-. Nos desconcierta la orden de callarse dada por Jesús, y acto
seguido nos sentimos decepcionados con Pedro al enteramos de su reac•
El narrador está omnipresente y es omnisciente, hasta conocer los pensa• ción tras la aclaración de Jesús en términos de su Pasión venidera. Y es que
mientos y sentimientos de sus personajes; no está limitado por el tiempo o el Pedro no comparte el punto de vista de Jesús sobre lo que significa "me•
espacio en su narración. Por eso Marcos no hablaba en primera sino en sías". El lector se ve obligado a tomar partido; no puede permanecer como
tercera persona, que no es la del testigo presencial sino distante. No contaba simple espectador.
su historia (en primera persona), sino la de Jesús -aunque es el Jesús de su
apreciación y con el que se identificaba al punto de ser su otro yo-. Al hacer
hablar directamente a los personajes, acorta la distancia e introduce al lector
en la narración misma; la hace casi vivencialmente actual, presente". Por eso preguntas ( 1,27; 4,41; 6,3. l 5s) y las confesiones sobre su identidad (1,24; 3, 11;
5,7; 8,27-30). El protagonista es el emisor virtual de Marcos, o una especie
de alter ego: ambos están identificados de modo que el Jesús en Me es el Jesús
37
Al "héroe" de la narración, Jesús, que es el protagonista, lo identificó de Marcos.
Marcos desde el inicio, al dar a conocer su calidad de mesías ( 1, 1 ), que repetirá
luego en las

288 289
E V A N G E LI O S E G Ú N M A R C O S B IB LI OG RA F ÍA

En resumen, la intención fundamental para la composición de Me, Bibliografia


como en toda narración, se evidencia en las relaciones del héroe (Jesús)
con los demás personajes. Marcos escribió convencido de la semejanza (* = recomendados)
de actitu• des entre esos personajes y sus lectores, a quienes deseaba
Además de las Introducciones generales al Nuevo testamento (o a los
llamar a una conversión y un verdadero seguimiento de Jesucristo, evan•
hasta las últimas consecuencias. Y esto se debe a que había entre los gelios), mencionadas más arriba, específicamente sobre Me:
cristianos de su tiempo una comprensión insuficiente, si no deficiente,
manifiesta especialmente en sus comportamientos, en el desfase entre la - Biguzzi, G. ·· Yo destruiré este templo". El templo y el judaísmo en
confesión de fe y el seguimiento real cotidiano, especialmente en un el evangelio de Marcos, El Almendro, Córdoba, 1992.
entorno hostil. A través de los persona• jes de su obra, Marcos se - * Bonríeau, G. San Marcos. Nuevas lecturas (CB 117), Verbo Divino,
comunicaba con sus lectores. Lo que Marcos presenta de los discípulos Estella, 2004.
es una "revelación" para sus lectores, o al menos una invitación a cotejar - * Calle, F. de la Situación al servicio del kerigma. Cuadro
su vida con las actitudes de los personajes que describe. geográfico del evangelio de Marcos, Universidad Pontificia de
Salamanca, 1975.
Llegados a este punto, con suficiente información para situar
- * Delorme J. El evangelio según san Marcos (CB 15), Verbo Divino,
contextual• mente el evangelio y entender su origen y su propósito, es el Estella, 1968.
tumo del lector de coger el texto mismo y leerlo. Leerlo al hilo, como se - Herranz, M. Milagros y resurrección de Jesús según san Marcos, En•
lee cualquier relato, dejándose llevar por la narración. cuentro, Madrid, 2001.
- Kingsbury, J.D. Conflicto en Marcos. Jesús, autoridades, discípulos, El
Almendro, Córdoba. 1991.
- Leal, G. El seguimiento de Jesús, según la tradición del rico en elevan•
gelio de Marcos. Estudio redaccional y diacrónico de Me JO, 17-31.
Facultad de Teología de Granada, 1993.
- Levine, A.-J. (ed.), Una compañera para Marcos, DDB, Bilbao, 2004.
- Maggi, A. Jesús y Belcebú, Satán y demonios en el evangelio de Mar-
cos, DDB, Bilbao, 2000.
- Maggioni, B. El relato de Marcos, San Pablo, Madrid, 1988.
Marxsen, W. El evangelista Marcos. Estudios sobre la historia de
la redacción del evangelio, Sígueme, Salamanca, 1981.
Mateos, J. Los Doce y otros seguidores de Jesús en el evangelio de
Marcos, Cristiandad, Madrid, l 98L
- Parsis, G. Jesús, Marcos y nosotros, Madrid, 1987.
- Pérez Herrero, F. Pasión y Pascua de Jesús según San Marcos. Del
texto a la vida, Facultad de Teología del Norte de España, Burgos,
2001.
- * Pikaza, X. Para leer el evangelio de Marcos, Verbo Divino, Estella, 1998.
* Rhoads, D. Marcos como relato. Introducción a la narrativa de
un evangelio, Sígueme, Salamanca, 2002.
- Rigaux, B. Para una historia de Jesús. Testimonio del evangelio de Mar•
cos, DDB, Bilbao, 1967.
290 291
E V A N G E LI O S E G Ú N M A R C O S

- Trevijano, R. Comienzo del evangelio. Estudio sobre el Prólogo de


san
Marcos, Facultad de Teología del Norte de España, Burgos, 1971.
Evangelio según Mateo
Comentarios:

Bravo, C. Jesús, hombre en conflicto. El relato de Marcos en América


Latina, Sal Terrae, Santander, 1986. Es el más extenso de los cuatro, y el más frecuentemente citado y comen•
----, Galilea año 30. Para leer el evangelio de Marcos, El Almen• tado por los padres de la Iglesia primitiva. Es el evangelio más popular en
dro, Córdoba, 1991. la Iglesia católica, por ser precisamente "el evangelio de la Iglesia", ya que
Femández Ramos, F. El primer evangelio: Marcos, Kadrnos, Salamanca, es ésta su motivación y preocupación principal. Por esta razón se decidió
po• nerlo primero en la colección o canon del Nuevo testamento y con
1991.
* Gnilka, J. El evangelio según Marcos, 2 vols. Sígueme, Salamanca, frecuen• cia se le designa como "el primer evangelio" (no lo es
cronológicamente). Éste es el evangelio con más orientaciones éticas; ¿quién
1986-87.
no conoce el Ser• món del Monte o la descripción del juicio final? Es
González Ruiz, J.M. Evangelio según Marcos, Verbo Divino, Estella, 1988.
también el que más claramente delinea la identidad cristiana en
Lentzen-Deis, F. Comentario al evangelio de Marcos, Verbo Divino, Es•
contraposición al judaísmo del cual ya había sido marginado.
tella, 1998.
Mateos, J. - Camacho, F. Marcos. Texto y comentario, El Almendro,
Cór•
doba, 1994. A. Coordenadas históricas
- Mateas, J. - Camacho, F. El Evangelio de Marcos. Análisis lingüístico
y comentario exegético, 2 vols. El Almendro, Córdoba, 1993, 2002. ¿Quién escribió este evangelio tan popular? ¿Fue el apóstol san Mateo?
- * Pikaza, X. Para vivir el evangelio. Lectura de Marcos, Verbo Divino, ¿Cuándo, en qué circunstancia, y para quiénes fue escrito? ¿Qué ocasionó la
Estella, 1995. redacción de este evangelio y cuál fue el propósito de su autor? Son pregun•
-----, Pan, casa, palabra. La iglesia en Marcos, Sígueme, tas que queremos contestar para poder comprender la razón de ser de este
Sala• evangelio, y sus diferencias y aportes con respecto a los otros, así como su
manca, 1998. enfoque y sus acentuaciones.
Schmid, J. El evangelio según Marcos, Herder, Barcelona, 1967.
Schnackenburg, R. El evangelio según san Marcos, 2 vals. Herder, Bar• El autor
celona, 1973.
Taylor, Y. Evangelio según san Marcos, Cristiandad, Madrid, 1979.
Cuando preguntamos por la identidad del autor, aquí como en el caso de
los otros evangelios, la tradición nos da una respuesta, y el estudio crítico
otra. Y es que, como en los otros, aquí tampoco se identificó su autor. Recor•
demos que el título "evangelio según ... " fue aplicado más tarde a los
cuatro por igual, variando el nombre, para distinguirlos. La asociación de este
evan• gelio con el nombre de Mateo debe remontarse a una antigua
tradición cris•
tiana.

292 293
EVANGELIO SEGÚN MATEO COORDENADAS HISTÓRICAS
En el evangelio mismo, en la escena del publicano que luego se nes del Señor" (HE. 3,24.5).
hizo discípulo (9,9-13), el autor dice que su nombre era "Mateo", el
mismo que Marcos y Lucas identificaron como "Leví". No sabemos si fue
un cambio de nombre hecho por el autor porque correspondía a su
propia historia, o si sustituyó al desconocido "Levl" por el más conocido
"Mateo", uno de los Doce1• Lo más probable es que el evangelista
cambió el nombre de Leví por Mateo, en 9, 9, porque pensó que aquel
discípulo debió haber sido uno de los Doce (Leví no lo era). Es así como
en la lista de los Doce, el autor de este evangelio fue el único en calificar
al apóstol Mateo como "el publicano" (10,3)2• Como fuere, el apóstol y
el publicano convertido son asociados, sugiriendo que se trata de la
misma persona, y así se relacionaba más firme• mente este evangelio al
círculo de los Doce cercanos a Jesús. En base a estos detalles y la
afirmación de Papías trasmitida por Eusebio de Cesarea de que el apóstol
Mateo escribió una versión del evangelio en arameo, se ha deducido que
el autor fue el discípulo de Jesús, por tanto estaríamos ante una obra
escrita por un testigo presencial'. Pero, vea la discusión sobre el
supuesto "Mateo en arameo" en la Introducción general, que apunta a
la improbabilidad de que el evangelio asignado a Mateo que hemos
heredado corresponda a una versión original en arameo.

En la misma línea, la desconocida Salomé de Me 15,40 es reemplazada por


Mateo por la más conocida "madre de los Zcbcdcos" (Mt 27,56; cf. 20,20).
No faltan quienes afirman que el publicano tenía dos nombres, Leví y Mateo
(ambos son semíticos). Pero, eso sería excepcional pues en Palestina se usaba
un solo nombre semítico. No se trata de un apodo, porque el autor lo
presenta como ..llamado (Mateo)" -Iegámenos, usado para nombres propios
(cf. 2,23: 26,36; 27.16.33), no ha /egomenos, con artículo, que es como se
refiere a un apodo (cf. 1, 16; 4. I 8:
10,2; 27, 17.22).
En Me y Le, Leví, cuya vocación es narrada, no es mencionado entre los
Doce.
dejando así la impresión que este publicano fue una suerte de apóstol de
segunda categoría. El autor del primer evangelio resolvió el problema
reemplazando el
nombre "Leví" por "Mateo", y remarcando en la lista de apóstoles que se trata
de
"el publicano", salvaguardando así la lista exacta de Doce, cifra que juega
un papel simbólico en relación a las doce tribus de Israel (cf. 19,28). El
hecho de
calificar al apóstol Mateo como "el publicano" (que remite a 9,9), y no como
el
autor del evangelio, sugiere que no son la misma persona, es decir que este
Mateo no es el evangelista.
Eusebio afirmó que "Mateo y Juan nos han dejado memorias de las
conversacio•
Es probable que la indicación en 13,52 describa al autor: "Todo Dadas las características de este evangelio, en el que predomina lo
escriba convertido en discípulo del reino de los cielos se parece a un cate• quético y parenético, no pocos estudiosos piensan que tras el
dueño de casa que saca de su almacén lo nuevo y lo viejo". Como fuere, nombre "Ma• teo" se escondía en realidad un grupo, una especie de
Mt es obra de un maestro versado en la Biblia (cf. 23.34a), un "escriba", escuela, es decir que MI habría sido producto de un grupo directivo de
que ha reflexionado sobre el acontecimiento-Jesucristo a la luz del AT; de discusiones y reflexiones para el fortalecimiento de la comunidad. Cierto
allí su manera áspera de presentar a los escribas judíos opuestos a Jesús. o no, Mateo fue ciertamente un maestro importante para la comunidad (
13,52; 23,34), que en su obra dio enseñanzas catequéticas e instrucciones
De Mateo(= don de Dios) mismo no sabemos prácticamente nada. éticas. Sólo así se entiende que el
Fue un judeocristiano de la segunda generación, que conocía muy bien el
griego, quizás porque era su lengua materna, criado en la diáspora'. La aparición de semitismos, frases de sabor semítico, y algunos vocablos, es
No fue un discípulo directo de Jesús, con el que se le ha asociado tema discutible. nada unívoco. Semitismos y vocablos hebreos aparecen en
tradicionalmente en razón del nombre. Era buen conocedor de las todos los evangelios. Es parte del acervo de la cuna palestina del evangelio y el
tradiciones judías, jurídicas y narrativas (leyendas, midrashim; cf. p. ej. contacto con el mundojudío. Semitismos no prueban de modo alguno que el
texto original fuera semítico (hebreo o arameo).
12,5s y 12, 11 s), familiarizado con la Biblia (LXX) y el rabinismo. La Ley
El hecho que Mateo omita o traduzca vocablos hebreos de Me, como
ocupaba un lugar importante en sus intereses (vea cap. 5)5, pese a que era talitá kum, korbán. Bartimaios. rabuni, Abbá, puede deberse a razones
alguien con amplitud de criterio, abier• to a la inclusión de gentiles en la simplemente estilísticas. Igualmente, que junte a fariseos y saduceos,
comunidad de seguidores del Maestro, y dispuesto a flexibilizar las cosa inconcebible en tiempos de Jesús, se puede comprender al escribir
exigencias de la Ley, inclusive a repensar su nor• matividad, como en los años 80, cuando ya dominaba el fariseísmo-vea 22,34 donde Mateo
evidencia su obra. revela conocer las diferencias entre ellos. Los juntaría para unir a los
adversarios representativos de Jesús bajo un solo sombrero.

294
295
EVANGELIO SEGÚN MATEO COORDENADAS HISTÓRICAS

autor pueda ser identificado como un "escriba que saca de su tesoro cosas 8
samente judía • La legislación sobre el divorcio es la judía, no romana ( 19,9:
nuevas y cosas viejas" ( 13,52), es decir lo tradicional y lo nuevo, lo heredado sólo el hombre puede divorciarse, compare con Me 1 O, 12). Todo esto apunta
desde antiguo y lo nuevo aportado por Jesús =lo antiguo es la Ley, lo nuevo a un auditorio de origen predominantemente judío y a un autor empapado
su relectura y ampliación vía Jesucristo. del judaísmo. A ello se suma su particular interés en lo relacionado con la
observancia de la Ley-claro que desde una perspectiva cristiana (cf. 5, l 7ss}•
No sabemos si el autor vivía o no en la misma comunidad para la cual y las frecuentes alusiones y citas del AT. Es en Mt donde encontramos a
compuso su obra. Lucas escribe su obra para Teófi lo, lo que indicaría que Jesús con más frecuencia debatiendo con autoridades religiosas judías. No
era en lugares distintos6• extraña que se pensara que el original fuera palestino, y que inclusive hubie•
se sido escrito en arameo (según 10,5 y 15,24 la misión era sólo a lsrael9 .
Destinatarios )

La comunidad mateana estaba marcada por sus orígenes judíos, com•


Recordemos que los evangelistas eran hombres de su tiempo que narra• puesta por un núcleo notable de judeo-cristianos, pero evidentemente en
ron su historia de Jesús, no pensando en la posteridad, sino en sus comuni• conflicto con su historia y su entorno. La abundancia de referencias a la
dades, con las que compartían las preocupaciones y las esperanzas. Eso Biblia se explica desde un auditorio familiarizado con ella, y con la exégesis
significa que la comunidad para la cual el evangelista escribió tuvo un im• rabínica, el midrash y conceptos tradicionales como la consumación de los
pacto en él e influyó definitivamente en la composición de su obra. De aquí tiempos y el día del juicio. El cumplimiento de las Escrituras, especialmente
la importancia de conocer las comunidades destinatarias y su mundo, cono• los profetas en lo relativo al advenimiento del mesías, era importante para un
cimiento que nos viene principalmente del evangelio mismo, pues no tene• auditorio judío, como también la cuestión de la validez de la Ley (5, 17-19).
mos fuentes más confiables.
Mateo tiende a no mencionar a Dios, respetuoso de esa norma judía: se
En el caso de Mateo, la comunidad a la que se dirigía era predominante• refiere a él como "su Padre (celestial)", y habla del "reino de los cielos" (en
mente de origen judío. Por eso mencionó con relativa frecuencia costumbres lugar de "reino de Dios"). Igualmente, por ser una comunidad de origen
judías, como la de lavarse las manos antes de comer o el uso de filacterias, judío se entiende que Mateo aclarase la visión cristiana de las prácticas
sin tomarse la molestia de explicarlas. Tampoco necesitaba explicar las prác• judías de piedad (6, 1-8: limosna, oración y ayuno). La imagen de Jesús pre•
ticas y fiestas religiosas; la tarea de los sacerdotes en sábado (Mt 12,3), los sentada por Mateo es notablemente judía.
diezmos (23,25) y otras normas que todo judío conocía, como sí hizo Marcos
(Mateo omitió, p. ej. la explicación de Me 7,2-5). La suya era una comunidad citadina'". Jesús crece en "la ciudad" de
Nazaret (2,23; 21, 11 ), de adulto se afinca en "la ciudad" de Cafamaún (4, 13;
Mateo utilizó vocablos y expresiones conocidos por judíos sin traducir•
los (p. ej. raka, mamánah, Baalzebul, korbanan: "atar y desatar" en 16,
19; Expresiones añadidas como "(Padre) que estás en los ciclos", "voluntad (del
18, 18 para designar una decisión jurídica; "el final del mundo (aiónos)" Padre)", "cielo y tierra", "(tu) nombre", "el malo", son todas características del
en léxico judío.
13,39.40 para referirse al tiempo final; referencias a la sangre en 16, 17 y 27,24,
7
y a la justicia en sentido de santidad en 5,20; 6, 1) • La versión matean a del Es notorio que el encargo del Resucitado es la antítesis de aquel del Jesús histó•
Padre Nuestro, que ha ampliado la original que leemos en Le 11,2-5, es profu- rico: ahora deben ir "a todas las naciones" (28, 19), o sea ya no limitados a
Israel, como se dijo en 10,5s. Esa final de Mt afirma la apertura hacia nuevos
En 24, 15 se dirigió al lector ("que el lector comprenda"); y en 27.8 y 28. horizontes, es decir "a un pueblo que produzca los frutos del reino" (21,43; cf.
15 hablaba del momento en que escribía ("hasta este día"). las parábolas de los viñadores y de las bodas, 21,33-22, 10).
Pero también tradujo algunas, como en 1,23; 27,33.46; y omitió palabras 10
Mateo habla 26 veces de "ciudad" y sólo 4 de pueblos; Me en cambio
semíti• menciona ciudades 8 veces y pueblos 7 veces.
cas que estaban en Me 3, 17; 5,41; 7, 11.34; 10,46.51; 14,36.
296 297
sivos al primer evangelio. En cuanto a las enseñanzas, en 23, l O se advierte
EVANGELIO SEGUN MATEO que la comunidad tiene un solo maestro supremo, Cristo -sus enseñanzas
están expues•
tas en este evangelio (28,20: "enséñenles a observar cuanto yo les he
9, 1), su ministerio lo lleva acabo por vlas ciudades" de Galilea (9,23.35; mandado").
11, l); sus discípulos son enviados a "ciudades" (1 O, 11.14s; 23,23s). 13
Es notorio que en 23,34 se anticipa que el Resucitado les "va a enviar
Además, no pocas veces Jesús actúa en casas (9, 10.28; 1 O, l 2ss; profetas y
17,25). Los sabios de Oriente van a visitar al niño ;i una "casa" (2, 11 ), sabios y escribas". Esta sentencia tendría importancia en una comunidad,
no a una choza o una cueva. como la
de Mateo, donde YA se contaba con esos ministerios. Por eso en l 0,41 se
habla de acoger a profetas en la comunidad, y en 5, 12 se advierte que serán
Aparentemente, el promedio de sus miembros era de condición perseguidos.
acomoda• da: en 10,9 se exhorta a los discípulos a no llevar oro o plata
(metales repeti• das veces mencionados, en contraste con Me y Lc).11
Los "magos" son ricos y llevan dones preciosos; en las parábolas en l
8,23ss y 25, 14ss, se trata de grandes sumas de dinero. José de Arimatea
"era rico" (27,57).

La comunidad receptora del evangelio estaba conformada por varias


"co• munidades" domésticas, es decir grupos de entre 20 y 40
personas que vivían relativamente cerca, tenían algunos lazos comunes,
y se reunían en una casa (lo que supone alguien acaudalado). Estaba
organizada (de aquí las advertencias a no buscar los primeros puestos
ni a encumbrarse! 20,26s;
23,6.11); tenía a la cabeza a "Pedro", el que actuaba como portavoz del
gru• po, a quien Jesús dio "las llaves del reino" ( 16, 19)12, y contaba con
"profe• tas", personas que hablaban imbuidas del espíritu de Dios,
algunos de ellos probablemente misioneros itinerantes ( 10,41; 23,34.3 7;
24, 11.24; cf. 5, 12; 7, 15-
23) 13; además de contar también con "maestros"
(23,8.34).

11
Si se considera la cantidad de veces que Mateo menciona oro, plata y
talentos, nos damos con que ocurre al menos 28 veces (Me usa "plata" una
sola vez y Le
4 veces)
(Kingsbury).
12
Es importante anotar que Pedro es designado "piedra" en razón de su
confesión
de fe; es ésta el fundamento de la Iglesia: la confesión que Jesús es "el mesías,
el hijo de Dios". En ese papel Pedro es el garante de lafe en la persona de
Jesucris•
to, piedra de la Iglesia. Igualmente importante es observar que el poder de
"atar y desatar" (tomar decisiones vinculantes) no es limitado a la persona
de Pedro, sino que se ejerce en comunidad, como claramente se afirma en 18,
18 (léalo: en
plural!). Estos pasajes, los únicos donde aparece el vocablo "iglesia", son
exclu•
COORDENADAS HISTÓRICAS
mucho espacio a presentar a Jesús discutiendo con los fariseos acerca
de determinados puntos de la Ley de Moisés y las costumbres judías.
La comunidad mateana estaba básicamente definida por su ruptura
con La de Mateo era una comunidad donde fácilmente se daban
Israel, la que se manifestó inclusive en persecuciones (5, 11.44; 1 O, l escándalos (18,Sss) y divisiones entre sus miembros, y se confundía lo
7s.23; bueno con lo malo ( 10,21; 13,24-50), probablemente debido a la
23,34), pero también sufría de hostilidades por parte del entorno diversidad de orígenes de esos cristianos "gentiles y judíos (helénicos,
pagano ( 1 O, 18.22; 13,21; 24,9), e internamente por la influencia de un grupo no palestinos)". En esa línea se orientan las instrucciones sobre las
dejudeo• cristianos que se oponían a la incorporación de gentiles si no eran relaciones entre los miembros de la co• munidad en el cap. 18.
obligados a vivir bajo la ley de Moisés. De aquí el fuerte sabor judío que
caracteriza a Mt (vea abajo, Eclesiología), que sin embargo tenía poco de Lugar de composición
positivo que decir del judaísmo como institución religiosa. A pesar de ello,
no por ello cesó en su afán misionero, especialmente entre judíos ( 1 O, l La mayoría de estudiosos asume que Mt fue escrito en Antioquía de
7s.22s; 23,34; 28, 19s). Siria, ciudad importante cerca de Palestina14• La Didajé y san Ignacio,
ambos de
La comunidad de Mateo vivió la transición entre la sinagoga y el
judaís• mo que se aglutinó alrededor de los fariseos luego del exilio al que
los obligó la destrucción de Jerusalén. Por esta ruptura con el judaísmo Por otro lado, no en vano en 7, 15-23 y 24, l 0-12 se advierte a la comunidad
tradicional, la comunidad, hasta entonces predominantemente judeo- sobre los "falsos profetas"! Eso supone que había profetas en la
comunidad, es decir predicadores inspirados y con cierta autoridad.
cristiana, pasó a ser una mayoritariamente gentil-cristiana; de tener sus 14
En 4,24 Mateo añadió "Siria" a los lugares de Me donde Jesús predicaba. Cf.
raíces en Palestina a in• sertarse y universalizarse en el Imperio romano. R.
Todavía no tenía bien defini• da su identidad y su relación con el judaísmo Aguirre, La iglesia de Antioquia de Siria, Bilbao, 1988. Fue allí donde los
que los había "excomulgado". Por esta razón el evangelista dedicó segui-

299
298
COORDENADAS lflSTÓRICAS
EVANGELIO SEGÚN MATEO

Antioquía, recurrieron a Mt pues esta ciudad contaba con una gran La sensacionalista tesis de Carsten Thiede, en base a unos papiros ree•
propor• ción de judíos (cf Hch 8, 1; 11, 19s; 13, 1 ), y con el tiempo se valuados (Magdalena y Barcelona, conocidos como P64 y P 67), de que
convirtió en un importante centro cristiano. Eso explicaría la Mt fue escrito a mediados del siglo I (como antes se afirmó de Me en base
preeminencia de Pedro en Mt (en contraste con los otros evangelios), a 7Q5 para decir que data de los años 40), ha sido reiteradamente
pues en Antioquía fue figura impor• tante (vea el episodio que reportó refutada 17: esos papiros son de fines del s. lll, y son de la misma mano que
Pablo en Gál 2, 11-14), y el probable cono• cimiento
• que el autor de 1 Pedro escribió el códice que está en Paris conocido como P4. La mención del rey
tuvo de Mt15 También explicaría en parte el que manda quemar
antijudaísmo en este evangelio. la ciudad
pagano,(Jerusalén) en la parábola
lo cual supone sobre
post-
una clara Israelcon
ruptura en 22, 7 refleja elno
el judaísmo, tiempo
sólo un
distancia• miento, lo que lleva a pensar en una fecha más hacia el 90 que el 80.
Fecha de composición Se ha pasado de la etapa de misión exclusivamente a los judíos ( 10,5), a una de
distanciamiento y diferenciación (5, 17-20), y a la etapa final de ruptura con
Israel y misión a los
Puesto que Mateo utilizó Me, no puede ser anterior (post quem) al año gentiles (21,43; 22,9).
70, y si pensamos que muy probablemente pasarían algunos años antes
que Me se hiciese conocido y apreciado, podemos suponer que pasaría
una década. Mt 22,1-14 asume conocida la destrucción de Jerusalén
(vea esp. v.7; cf.
21,41; 23,38). Además, la ruptura con Israel ya se había producido (8, 11
s;
21,43; 22,9); era una realidad consumada en los años 80, como lo era
la inclusión de los gentiles ( 12,21; 13,38; 21,41; 22,9s; 24, 14; 26, 13; •
28,19)16

Que Mateo mencione juntos a fariseos y saduceos, cosa inconcebible


en tiempos de Jesús, se puede comprender sólo si escribe en los años 80,
cuan• do ya dominaba el fariseísmo -vea 22,34 donde Mateo revela
conocer las diferencias entre ellos-. Están unidos en un solo grupo como
adversarios de Jesús.

Por otro lado, este evangelio fue escrito antes de la 1 carta de Pedro,
de las cartas de Ignacio de Antioquía y de la Didajé que son de inicios del
s. 11, pues éstos se han alimentado ostensiblemente del texto de Mateo.

dores del Nazareno fueron llamados por primera vez "cristianos", según
Hch
11,26 -note que en 2,23 Mateo dice que Jesús "sería llamado
Nazareno",
15
IPdr 2,7= Mt21,42; IPdr 2,12 = Mt 5,16; IPdr 2,25 = Mt 9,36; IPdr 3,8s =
Mt
5,39.44; 1 Pdr 3, 14 = Mt 5, 1 O; 1 Pdr 5, 13 = Mt 5, 11 s. La fuerte dependencia
de
Q también sugiere Siria como posible
residencia.
''' La inclusión de "los gentiles" en I O, 18 apunta a una misión ya universal al
mundo
observancias, primero en la Mishna y luego el
70. La inclusión de la tríada bautismal en 28, 19 es teológicamente de lo Talmud.
más avanzado en línea hacia la trinidad. Otro tanto hay que decir de la
mención de la permanencia de Jesús en 28,20 en contraste con la parusía. Por otro lado, en tiempos de Mateo la comunidad cristiana ya contaba
Además, no olvidemos que Mt depende de Me, escrito hacia el año 70. con un notable porcentaje de gentiles convertidos, a la vez que el
judaísmo se tornaba conservador e intransigente hacia los que no
Después de la destrucción de Jerusalén, con la dispersión que siguió, observaban sus normas. Las conversiones de judíos obviamente se hacían
el judaísmo se vio forzado a repensar su identidad. La voz cantante la más difíciles; dar ese paso era más comprometedor y radical. Nada tiene
llevaban los fariseos, honrados como rabinos, reunidos en Jamnia, de extraño que surgie• ran conflictos, tanto dentro del cristianismo, como
quienes pusieron particular énfasis en la estricta observancia de la Ley y de éste cara al judaísmo, y también al mundo gentil.
las tradiciones judías
-eventualmente codificadas, tanto en la fijación del canon como en la La comunidad de Mateo vivía en un lugar donde había una fuerte e
Mish• influyente comunidad judía celosa de sus tradiciones y observancias reli•
na-. Es esto lo que se observa en los evangelios, especialmente en Mt. giosas. Se entiende que, por parte del judaísmo organizado, empezaron
Los fariseos, que históricamente en tiempos de Jesús trataban de hacer las
"vivible" la Ley, y eran vistos inclusive como liberales en su manera de
manejar la tradición oral, paulatinamente se volvieron legalistas inclusive
en relación con la tradición oral, al punto de eventualmente codificar los 17
Cf G.N. Stanton, ¿La verdad del evangelio?, Estella, 1999, cap.
detalles de las 2.

300 301
COORDENADAS HISTÓRICAS
EVANGELIO SEGÚN MATEO

excomuniones, previas a las "persecuciones", e.d. medidas de fuerza para infidelidad de Jerusalén al Señor (23,37). Se redefinen las prácticas y se toma
alinear a los desviados (1 O, 16-22; 23,34; cf. 5, 1 O; 13,21 ). Tengamos presente posición frente al legalismo rabínico (5,21 ss; 6,25ss). La "justicia" del discí•
que eso era posible por cuanto los judeo-cristianos eran parte del judaísmo, pulo "debe superar la de los escribas y fariseos" (5,20). El cristianismo se
y por tanto las autoridades judías podían imponerles su disciplina -no así a define en relación a Jesucristo, no a la Ley; se abre al mundo gentil, no se
los de origen no judío (cf. el caso de Pablo de Tarso: 2Cor 11,24)-. En reali• encierra en una sinagoga, por eso es ekklesia, la comunidad de los convoca•
dad, más que hostilidad hacia el cristianismo (los "nazarenos") como tal, era dos por Jesucristo. Y para ello era indispensable asentar el mesianismo de
cuestión de afirmar y afianzar la propia identidad judía. En el proceso se Jesús, del cual ya hablamos, especialmente refiriéndolo al AT. El no vino "a
trataba de menospreciar a los "herejes", pues no había lugar para desviacio• abolir la Ley sino a llevarla a su plenitud" (5, 17), tal como lo exponen
nes o diferencias. Nada tiene de extraño que empezasen difamaciones y las antítesis en 5,21-48, y las reiteradas críticas a los fariseos.
ataques contra ese grupo de "nazarenos", como contra Jesús en relación a
su origen, presentándolo como hijo ilegítimo y la resurrección como produc• En síntesis, para la comunidad de Mateo se había dado una dolorosa
to de un engaño, a lo que Mateo respondió en 1, 18s y 28, 11-15 respectiva• ruptura con el judaísmo oficial. Por eso también la importancia que tenía para
mente. De aquí las advertencias que serían perseguidos, calumniados y lle• el autor dejar en claro que Jesucristo es el mesías, el anunciado por las
vados ante los tribunales (5, 1 Os; 10,22s). Escrituras (por eso los textos citados), engendrado por el Espíritu Santo, hijo
nada menos que de Dios como se escucha en su bautismo y luego las tenta•
Dentro de la comunidad para la que escribió, Mateo sale al paso de los ciones evidencian, y que se expresa en el apóstrofe a Jerusalén en 23,37-39:
judeo-cristianos extremamente conservadores (cf. cap. 23), y de los gentil•
"[Cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus pollue•
cristianos que vivían como si no hubiera Ley (cf. 5, l 7ss) (problemas que ya
los bajo sus alas! Pero ustedes no quisieron ... " (léalo). En las parábolas en
antes había confrontado Pablo). Esto lo veremos luego detalladamente.
21,28-22, 14 se refleja también la relación de la Iglesia con el judaísmo: para
entonces ella ya no era parte integral de éste, sino que estaba en pleno
Mateo escribió precisamente en esa etapa de redefinición, en la que los
proceso de fijar su propia identidad al margen de la sinagoga. Sin embargo,
judea-cristianos tenían que definirse cara al judaísmo; por eso las "persecu•
a pesar de la separación, Mateo insistía en una continuidad con la tradición
ciones" mencionadas. Al optar por el camino de Cristo era necesario redefi•
judía, la historia salvífica: hagan lo que los maestros de la Ley dicen, pero no
nirse religiosamente: judíos pero ya no según la definición y pautas de "los
hagan como ellos lo hacen (23,2s). En otras palabras, Mateo definió las
escribas y fariseos", sino según las de Jesucristo. Hay continuidad pero
relaciones con el judaísmo con otros parámetros. Para él, los seguidores del
también discontinuidad.
mesías constituían el auténtico Israel, fiel a los designios previstos por Dios
-razón para las frecuentes citas del AT-. Esta situación se refleja también
No siendo ya parte integral del judaísmo oficial, la comunidad de Mateo
en la perícopa sobre la paga del impuesto para el Templo ( l 7,24ss): ¿están
se vio obligada a definir su propia identidad: su relación con Jesucristo, sus
toda• vía obligados a pagar el impuesto para el Templo (y otras
costumbres y celebraciones, sus reglas éticas. No olvidemos que para ese
entonces el número de convertidos de la gentilidad debió haber sido mucho obligaciones afi• nes) losjudeo-cristianos? Si bien "los hijos" (cristianos) son
mayor que los venidos del judaísmo -más bajo la estrecha adhesión exigida libres, "para no darles motivo de escándalo" aceptan pagarlo; después de
ahora a los judíos por su religión-. La reacción del cristianismo no fue sim• todo el cristianis• mo no está opuesto al culto judío a Dios. Es el mismo
plemente pasiva. Los acérrimos enemigos de Jesús en Mt no son otros que principio constante en Mt: las tradiciones y la Ley se observan siempre y
los fariseos. Se habla de "sus sinagogas", lenguaje alienante 81 • Se reafirma la cuando no estén reñidos con los principios dados por Jesús. Notemos que el
garante de esa relación armoniosa es Pedro! Es él quien a nombre de todos
1
K Mt 4,23; 9,35; 1 O, 17; 12,9; 13,54: 23.34. El mismo modo de hablar se se confronta con los judíos, y su actitud se basa en la orientación dada
encuentra en Jn y por el mismo motivo. nada menos que por
Jesús.

302
303
LA OBRA LITERARIA
EVANGELIO SEGÚN MATEO

B. La obra literaria Mateo recurrió con frecuencia al AT, sea adaptando algunas citas, o
haciendo alusiones a personajes o escenas de la historia bíblica, para respal•
Inspirado en Me, Mateo compuso una presentación de Jesús en forma dar la confesión de fe que Jesús es el mesías, según el esquema promesa•
narrativa, que sirviera de sustento y medio de comunicar a su comunidad las cumplimiento en una visión histórico-salvífica. No pocas citas del AT las
enseñanzas fundamentales del Maestro. Dos son las grandes diferencias introdujo con la observación "así se cumplió la Escritura/lo que fue dicho
con respecto a Me: la agrupación de dichos de Jesús en forma de largos por. .. " ( 1,22; 2,5.15.17.23; 4, 14; etc.), con lo que Mateo situaba claramente a
discursos, y la introducción de los relatos de la Natividad y de Jesús en las proyecciones del AT, identificándolo como el mesías esperado.
encuentros con el resucitado (ausentes éstos en Me), al inicio y al final Mateo citó más veces el AT que todos los otros evangelios combinados (36
respectivamente. veces).

Composición ¿Cuál fue el punto de vista desde el cual Mateo seleccionó los materiales
(de Me, Q y M) para su obra? ¿Cómo retrabajó los materiales que constitu•
Si bien, como hemos visto, Mateo se basó en gran medida en Me al yen su obra? ¿Qué determinó su particularidad, qué lo diferencia de Me
redactar su evangelio, no podemos dejar de reconocer su originalidad en la y Le? Son preguntas que refieren al evangelista como redactor, que en
primera parte del texto, en particular del cap. 3 al 11. Mientras éstos son su calidad de tal compuso su obra con una finalidad determinada. Si no
predominantemente de otro origen, como veremos a continuación, del se contentó con Me y decidió escribir otra versión del evangelio, fue
cap. porque tenía otras preocupaciones y otro enfoque. Vea, por ejemplo, cómo
12 en adelante siguió bastante cercanamente -aparte de los discursos- e 1 retrabajó en 15,29-31 el episodio del sordomudo de Me 7,31-37, en el que no
desarrollo de Me 19, sin olvidar que también tuvo ante sus ojos la fuente "Q", describe como Me. la escena pormenorizadamente, sino que incluye esta
un florilegio de enseñanzas de Jesús pensado para los judeo-cristianos. curación entre otras varias para que los presentes "glorificaran al Dios de
Israel", lo
Hemos visto también que Mateo tiende a agrupar materiales según su que supone una suerte de catecismo en forma narrativa. Eso explica la dispo•
género literario: sentencias, parábolas, controversias, milagros, etc. No sólo sición del material (vea abajo, Estructura), la manera didáctica de exponerlo,
eso, sino que ha "creado" escenas y sentencias. Por ejemplo, debido a la la preferencia de presentar a Jesús como maestro, y la conclusión de la obra
manera en que unió y enlazó las perícopas en cap. 5 a 7, creó un "Sermón del que exhorta a "hacer discípulos bautizándolos ... y enseñándoles a
monte" (conformado por la yuxtaposición literaria de material muy diver• observar todo lo que les he mandado" (28, 19s).
so), que es una suerte de paralelo a la revelación de Dios por Moisés en el
Sinaf"; para el que compuso cinco bienaventuranzas que añadió a las cuatro Rasgos literarios
originales (5,3-11 /Lc 6,20-23). Igual hizo con el Padre Nuestro, comparado
con el de Lucas (6,9-13/Lc 11,2-4), o con los relatos de la Natividad y de la
Mateo da una sensación de agilidad y de continuo movimiento a los
Pasión, entre otros. Por eso, en comparación con Marcos y Lucas, Mateo
bloques narrativos por el frecuente empleo del "entonces'?' (lote), "en ese
fue un verdadero compositor.
día/tiempo ... ", "a fin de que" (hopós), "acercarse" (prosélthen)22•
Frecuen• tes son también los semíticos "amén" (31 veces), "y respondiendo
19
Si bien sigue cercanamente el desarrollo en Me, Mt 12-18 es una nueva dijo" ( 18 veces), así como la referencia a la justicia (24 veces). Gusta
edición aumentada de Me 2,23-4,34; 6, 1-9,32, como lúcidamente ha
jugar con can-
remarcado U. Luz (Mt, 1, 18, 24).
2" En diferentes momentos Mateo ha revestido a Jesús con el ropaje de

Moisés. 21
90 veces, pero apenas 6 en Me y 14 en
Esto se observa ya en el relato de la natividad, que recuerda la de Moisés -no Le.
22
en vano la "huida" de la matanza de "inocentes" es a Egipto. La finalidad es 52 veces, apenas 5 en Me y I O en Le. Añadamos otros vocablos frecuentes en
obvia: resaltar el mesianismo de Jesús a su auditorio judeo-cristiano: Jesús es el Mt como retirarse (anachóreó), postrarse a tierra (proskynein), las
Moisés definitivo, anunciado en Deut. 18, 18s. muchedumbres
tochloi, plural), hipócrita.
304 305
LA OBRA LITERARIA
EVANGELIO SEGÚN MATEO

tidades numéricas, las triadas (tres tentaciones, tres prácticas piadosas, tres en ciertas expresiones y frases como si fueran fórmulas. Su manera de argu•
negaciones de Pedro, etc.), especialmente con la cifra siete (siete demonios, mentar recuerda aquella típica de la escuela rabínica. Esta tendencia didácti•
perdonar setenta veces siete, siete invectivas contra los fariseos. etc.)23. ca se observa también en la cantidad de frases relativas: "quien sea que
Igualmente recurre con facilidad a figuras literarias (paralelismos, quiasmos, (hostis)", "cualquiera que (hos eán )", y el condicional "si ... ".
inclusiones), con un cierto aire poético24.
En lo tocante a un supuesto evangelio de Mateo originalmente escrito en
Mateo tiende a ser breve en las narraciones, especialmente las de mila• lengua aramea (Mt-arameo), vea lo dicho al respecto en el párrafo dedicado
gros; no es proclive a dar nombres, y omite las descripciones pintorescas al problema sinóptico en la introducción general.
centrándose así en lo esencial. Jesús asume en Mt una postura majestuosa
cuando habla, corno en el Sermón del monte, en el que es el maestro que Estructura de Mt
domina el escenario dictando cátedra.
Formalmente Mateo mantuvo el marco biográfico de Me, pero su
Raymond Brown resume sus apreciaciones literarias sobre Mt basadas propó• sito fue más bien catequético, no biográfico, lo cual determinó un
en sus detallados estudios sobre la Natividad y la Pasión: desarrollo distinto de su obra. Mt presenta claros indicadores de las
"Característicos de este material sobre la natividad y la pasión son, una separaciones por secciones temáticas: 4, 17 y 16,21, "A partir de ese
imaginación vívida (sueños, asesinato de niños, homicidio, suicidio, momento Jesús empe• zó ... ", marcan una etapa nueva. Así tendríamos la
complots, mentiras), ex• traordinarios fenómenos celestiales y terrestres siguiente estructura en la narrativa de Mt:
(intervenciones angélicas, una estrella moviéndose hacia el oeste y
reposando sobre Belén, terremoto, resurrección de muertos), y un volumen La venida del mesías: 1, 1-4, 16
inusual de influencia escriturística (casi como si las historias hubiesen sido Actividad en Galilea: 4, 17-16,20
compuestas basándose en el AT, en lugar de haber sido simplemente Destino de Jesús: 16,21-28,20
glosadas con referencias al AT), y (oh sorpresa!) una aguda hostilidad
hacia los judíos que no creyeron en Jesús a la par que una presentación Sin embargo, la mayoría de exegetas descubren otra estructuración, ba•
benévola de gentiles (magos, la mujer de Pi lato) sados en otros indicadores de índole más bien pedagógica: cada bloque de
-características que reflejan la imaginación, intereses, y prejuicios de discursos termina, como estribillo, con la expresión transitoria hacia un blo•
perso•
que narrativo: "Y sucedió que, cuando Jesús terminó estas palabras/instru•
nas ordinarias, que en gran parte están ausentes en Mat"25.
yendo/ parábolas .... " (7,28s; 11, 1; I 3,53; 19, I; 26, I )26• Esos cinco discursos,
en los que se Jesús se dedica predominantemente a hablar, son una suerte de
El estilo es más fluido que el de Marcos; se asemeja mucho al de
la pilares de la estructura de Mt; éstos van precedidos y seguidos por bloques
Septuaginta (versión griega del AT). Tiende a ser repetitivo. especialmente de narraciones. Se obtiene así la siguiente secuencia:

23
La genealogía está agrupada en tres bloques de 14 antepasados (2x7), siete son las
peticiones en el Padre Nuestro, siete son las parábolas en el cap. 13 y de nuevo
siete en cap. 24-25; siete son los panes multiplicados que dan 70 canastas, siete 26
Antaño no se escribía con títulos y capítulos que indiquen separaciones. Por
maridos tuvo la mujer sin descendencia .. cieno, esos indicadores que dan paso a una sección narrativa-dialogal, no son
24
Cf. C.H. Lohr, "Técnicas orales en el evangelio de Mateo", en Sel. Teol. 3( totalmente homogéneos. No significa que Mateo hubiese pretendido dividir su
1962),
obra en cinco panes -y nada indica que fuera como una especie de nuevo Penta•
166-172. Ejemplo de inclusión es 7, 16.20: "Por sus frutos los conocerán" es la
teuco. Después de todo, MI es una narración del recorrido de Jesús.
frase que enmarca la perícopa; de quiasmo de forma A-13-B'-A' es 18,10-14
(v.10.12.13.14).
25
R.E. Brown, Introducción al NT, Madrid, 2002, pár, 8 (traducción mía
del
inglés).
306 307
EVANGELIO SEGÚN MATEO LA OBRA LITERARIA

Preludio: Origen de Jesús Mesías (cap.1-2) La trama de Mt


1. Proclamación del reino de Dios (cap. 3-7):
narración": Juan Bautista; La trama es el desarrollo de una narración mediante la interacción de los
- discurso: Sermón del monte (5-7). personajes guiados por un objetivo. La trama de cada obra está
determinada por la manera en que el autor organiza los acontecimientos.
2. Ministerio en Galilea (cap. 8-10): Toda trama tiene un inicio, un medio y un fin, y la dinámica la dan las
- narración: milagros; causalidades -se llega al fin por medio de una secuencia de causas-. Al inicio
- discurso: sobre la misión (10). todo es posible, en el camino muchas cosas son probables, y al final todo es
3. Cuestionam ientos a Jesús (cap. 1 1-13 ): necesario. Viendo Mt: al inicio es posible que Israel acepte a Jesús como el
narración: situaciones controvertidas; mesías, en el camino aparece cada vez más claramente que es probable que lo
- discurso: parábolas del reino (13). rechace, y al final es necesario para Israel repeler y negar a Jesús su
condición de mesías (cf.
4. Identidad de Jesús y su futuro (cap.14-18): 27,25).
narración: Rechazos e incomprensiones;
- discurso: la vida eclesial (18). La simple observación de la estructura de Mt presentada líneas más arri•
5. Cara a Jerusalén (cap. 19-25): ba nos permite ver un desarrollo paulatino desde la misión en Israel hasta
- narración: diálogos y aclaraciones sobre el _juicio divino; una apertura universal, que pasa por el creciente rechazo por parte de Israel
- discurso: el fin de los tiempos (24-25). del reino predicado por Jesús28. El encargo final a los discípulos es que
prediquen "a todas las naciones".
Conclusión: Pasión, muerte y resurrección (cap. 26-28).
El inicio del relato en Mt es el nacimiento de Jesús, y el final es su resu•
El cap. 13 es formalmente el centro del evangelio, que el autor mismo
rrección". De por medio, la trama tiene cuatro momentos decisivos que
calificó como "evangelio del reino" (4,23; 9,35; 24, 14).
mar• can su derrotero: el encarcelamiento del Bautista, que provoca la
retirada de Jesús a Galilea y el inicio de su misión (4, 12s); la indagación por
Temáticamente, el Sermón del monte y el ciclo de milagros a continuación
la identidad mesiánica de Jesús por parte de los discípulos del Bautista,
constituyen la magistral presentación de Jesús como el mesías salvador en
que produce diversas reacciones ( 11,2-6); la profesión de Pedro que
palabras y en obras (este bloque está enmarcado por la misma síntesis en
induce a Jesús a hacer el primer anuncio de su Pasión y la incomprensión
4,23 y 9,35: "Y recorría toda Galilea enseñando ... predicando el evangelio del
de los discípulos ( 16, 13-20); y la expulsión de los mercaderes del
reino, y sanando ... "). Templo, que incita a la., autoridades religiosas judías a encontrar la manera
de matar a Jesús (21. l .1.,)
El segundo y cuarto discurso están temáticamente relacionados: se diri•
gen a los discípulos, a su misión ad extra y ad intra respectivamente.

28
Cf. G Streckcr, "Mateo y su comprensión de la historia", en Sd Ji-,,/ \ \\ \ 111111
41-49.
29
Observe que Mateo antepuso al relato una genealogía. que rl'111n11L1 ;1 ,-\lir ,111.1111
27
Narraciones van acompañadas de diálogos, pero éstos están enmarcados en
situa• , terminó con un encargo asegurando la presencia "hasta el li11:il dv 111·.11rnq" ,·.
, · decir que Mateo extendió la narración por amhos nlrrntt,·,. ,·11 ,·I 11,·111¡ 11 ,
ciones narradas. El diálogo es parte vivencia! de la narración; no es un
1

discurso. también en el espacio (predicar a todo el mundo). k.\1·1, e·, .-1 1 )111·., 1111 11,, .1111"
( 1.23; 28,20).
_1()1)
308
EVANGELIO SEGÚN MATEO TEMÁTICA

La primera acción pública de Jesús que despliega Mateo en su que empezó siendo una admiración por Jesús, va tomando
versión del evangelio es la proclamación de las bienaventuranzas (5, 1 paulatinamente un giro de rechazo de parte de "los hijos de Israel" (27,9).
ss)", y la últi• ma antes de empezar el camino de su Pasión es el
despliegue del cuadro del juicio final (25,31 ss). Éstas constituyen una El camino mesiánico de Jesús, que se expuso en palabras (cap. 5-7)
suerte de gran arco que sostiene la misión evangélica de Jesús. El criterio y obras (cap. 8-9), es encomendado a los discípulos para su
del juicio final es la respuesta a "los pobres" y afligidos: "tuve hambre y continuación (cap. 1 O), a partir de la cual se va desarrollando una
(no) me dieron de comer. .. ". A ellos se les aseguró "el reino de los dimensión eclesiológica, que se resaltará e irá tomando forma a partir de la
cielos'?'. confesión de Pedro (16, 13-
20), y luego con una serie de instrucciones a los discípulos,
El tema central de la obra es el mesianismo de Jesús, ante el cual hay especialmente en el cap. 18. Con la venida del mesías Jesús se estableció
que tomar postura. Mateo empezó entroncando a Jesús en una el nuevo pueblo de Dios (ekk/esía), que tiene como Carta magna el
genealogía que tiene como estrellas a Abraham y David (1, 1.17): se Sermón del Monte.
afirma su origen "por obra del Espíritu santo" ( 1, 18), es identificado
para el lector como Jesús ("salvará a su pueblo" 1,22) y Emmanuel En pocas palabras, la trama de Mt se desarrolla en base a la postura
("Dios con nosotros" 1,23 ), y es reconocido como "rey de los judíos" frente a Jesús como mesías ( o su rechazo), y la exposición y expansión
(2,2), "mesías" (2,4) e "hijo de Dios" (3, 17; 4,3)32. Termina en la de la salva• ción hacia el mundo.
misma nota, con la ejecución de Jesús como "mesías" (26,64s), "rey de
los judíos" (27, 11.29.37.42) e "hijo de Dios" (27,54), y la promesa "estaré
con ustedes todos los días hasta el final de los tiempos" (28,20). De por C. Temática
medio, lo que empezó siendo una misión geográficamente limitada a
Israel (2,6; 10,6; 15,24), se va abriendo al mundo (8, 1 O; 28, 19): y lo
El propósito o finalidad principal de Mateo para escribir su
particular versión del evangelio, provenía de su preocupación de orden
30
Va precedida por los llamamientos de los primeros discípulos, seguidos de catequético, mencionada al final de su obra en el encargo final del
una síntesis de su actividad, pero sin detenerse en escena alguna: --y Resucitado a los discípulos: "Vayan y hagan discípulos a todos los
recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, predicando el evangelio del pueblos bautizándolos ... y enseñándoles (didáskontes) a observar todo
reino y curando en el pueblo toda enfermedad, ... " ( 4,23-25 ). El Sermón del lo que yo les he mandado" (28, 19s). La enseñanza en cuestión es para
Monte, que empieza por las bienaventuranzas, es la primera escena en la los bautizados (observe que se abre a "todos", no sólo a Israel, cf. 24, 14),
que Mateo se detiene. La primera escena en Le es la visita de Jesús a la es decir es una catequesis para la comunidad de discípulos -más
sinagoga en Nazarct ( 4, 16-30) y en Me es un exorcismo en una sinagoga ( 1.21- precisamente, un cuerpo de enseñanzas fun• damentales para ser
28): en Jn es la fiesta de bodas en Caná (2, 1-11 ). Las primeras escenas son verdaderamente un discípulo de Jesús. ¿Dónde está expuesto "todo lo
programáticas (representan el aspecto de la misión de Jesús que el
que les he mandado" que deben "enseñar"? ¡En Mt!
evangelista va a resaltar) y marcan el terno del resto de la obra, por eso deben
ser vistas con detenimiento.
31
Note que en la primera y la última bienaventuranza universal, --10s pobres" Eso es Mt, una obra con fines catequéticos. Observemos que lo
y que deben enseñar es lo que Jesús ha enseñado, no los escribas y fariseos!
"los perseguidos por atenerse a la justicia" (5,2.1 O), se afirma que "de ellos es Hay un claro tono polémico y apologético a la vez que de hecho ha
el reino de los cielos" (5. 11-12 cambia a la segunda persona y se asocia marcado la trama de la obra. El propósito de Mateo explica, como hemos
con la opción de seguir a Jesucristo). Este es otro "arco" o encuadramiento visto, la manera como estructuró y agrupó los materiales en la
literario. Mt contiene muchas de estas estructuras concéntricas. producto del configuración de su obra, especialmente los cinco bloques de discursos
arte literario del redactor. instructivos.
32
Es notorio que en Mt encontramos 8 veces el verbo adorar (lit. postrarse a
tierra. proskynein) en relación a Jesús, mientras en Le y .In aparece una sola
vez, y en Me 2 veces.
310 311
EVANGELIO SEGÚN MATEO TEMATICA
Por eso Mateo veladamente describió su obra como "las enseñanzas que que a Egipto, cumpliéndose así "lo que dijo el Señor por el profeta: De Egipto
les he mandado" (28,20), y la calificaba como "el evangelio del reino" (4.23; llamé a mi hijo" (2, 15); a la muerte del rey, José es ordenado a retomar
9,35; 24, 14). Es decir, no sólo es la persona de Jesús en cuanto mesías la que y "entró en la tierra de Israel" (2,21 ). La primera acción de Jesús es subir
es central, sino éste en cuanto maestro del "reino", de aquí la importancia de "al monte" (5, 1 ), que no lleva nombre pero que, por la proclamación desde allí
los cinco bloques de discursos en este evangelio. El reino se establece de los nuevos principios, evoca al Sinaí. Él da la clave para la lectura de la
siguiendo las "enseñanzas" de Jesús (cap. 13). El primer evangelio es sus• Ley: no será de la manera que "se dijo a los antiguos", sino de la manera en
tancialmente una obra de catequesis. que lo
~xpone Jesús, desde la clave del amor incondicional al prójimo (5,21-
Los acentos y enfoques en Mt son distintos de las otras versiones del 48)34.
evangelio. En efecto, Mt es un evangelio eminentemente cristológico y ecle• Esa es la nueva "justicia" que "supera la de los escribas y fariseos" (5,20).
siológico. Son preocupaciones dominantes y que están entrelazadas: la Igle•
sia se fundamenta en Jesucristo ( 16, 18). Es notorio que Mateo presentó a Jesús con más reverencia que Marcos.
Omitió de éste frases sentidas como poco respetuosas, p. ej. en 9,22 eliminó
Cristología la implicación de Me 5,30s que, tras la sanación de la hemorroisa Jesús no
" sabía quién lo había tocado y que por tanto estaba haciendo preguntas
tontas; en 13,55 cambió la descripción de Jesús como "el carpintero" en Me
Mt es un evangelio eminentemente cristológico. ¿Quién es Jesucristo, 6,3 por"el hijo del carpintero"; en 19, 16s eliminó la implicación de Me 1 O, 17s
según Mateo? Fundamentalmente es el mesías (Cristo), el hijo de Dios. Es lo de que Jesús no puede ser calificado como "maestro bueno".
que Pedro proclama a la pregunta por la identidad de Jesús: "Tú eres el
mesías, el hijo de Dios vivo" (16, \6). Lo que esos títulos significan está Jesús es confesado como "el hijo de Dios" ( con artículo definido; 23
expuesto a todo lo largo de la narración de Mt. veces). Ese es el título cristo lógico más importante para Mateo. A diferencia
de Me, en Mt no sólo no es un secreto a guardar que Jesús sea el hijo de
El reconocimiento del mesianismo de Jesús era el factor definitorio de la Dios sino que es afirmado abiertamente (vea 3, 17; 14,33; 16, 16). En el mismo
identidad cristiana en una comunidad de origen judío. Mateo usó el título sentido Jesús varias veces I lama a Dios su padre (7 ,21; 18, 1 O .19; 26,29 .53 )35.
mesías (Cristo) más frecuentemente que los otros evangelistas ( 17 veces), En la confesión de Pedro, Mateo añadió "(tú eres) el hijo de Dios" ( I 6, 16; dif.
con el artículo definido "el" (mesías). Con la misma connotación aparece en Me y Le). En la cruz (igual que la primera tentación: 4,3) es retado a salvarse
Mt el título "hijo de David" (JO veces), ya desde el inicio en la "si eres el hijo de Dios" (27,40; dif. Me), lo que es enfatizado en 27,43: "pues
genealogía ( 1, I: Jesús Cristo, hijo de David), y en la aclamación a la entrada él dijo: Soy (el) hijo de Dios".
en Jerusalén (21,9. \ 5; dif. Me y Le). La gente se preguntaba si Jesús no sería
quizás el hijo 3

de David ( I 2,23; dif. Me y Le). Sorprendentemente la mujer cananea (paga• -' Algunos exegetas son de la opinión que los cinco bloques de discursos en Mt
na) califica a Jesús como hijo de David (15,22; dif. Me). El medio más impac• corresponden a los cinco libros de la Torá (Pentateuco). Si bien Mateo
tante de resaltar el mesianismo de Jesús en Mt es la citación de pasajes recogió una tradición judco-cristiana que veía a Jesús como la presencia del
del AT, a los que ya me he referido. esperado Moisés definitivo (tipología), como está claro en 2, l 3ss, 4, 1 s y 5, 1,
no sólo no hay indicios de que los discursos constituyeran una suerte de
Pentateuco, sino que debemos cuidarnos de forzar los textos en esquemas
El cap. 2 presenta a Jesús como el nuevo Moisés: es salvado de la matanza 35
prefabricados.
de los inocentes decretada por el rey(= faraón), y la familia huye nada menos En Me 1, 11 la voz del ciclo dice "Tú eres mi hijo ... ", pero Mateo escribió
''Éste
es mi hijo ... ··, para ser oído por todos. En 7,21 y 26,29 Mateo añadió la
33
M. Quesnel, Jesucristo según san Mateo, Estclla, referen• cia a Dios como "mi padre". Contrario a su costumbre de evitar usar el
1993. nombre de Dios, en el juicio en el sanedrín Jesús es conjurado en Mt a decir si es
"el hijo de Dios" (26,63; Me lee "hijo del Altísimo"). Estos textos muestran la
intención de
Mateo de resaltar que Jesús es "el hijo de Dios".
312 313
EVANGELlO SEGÚN MATEO TEMÁTICA
Es instructiva la manera en que Mateo citaba pasajes del AT adaptándo• za aquí ("venga a nosotros tu reino"), y alcanza su plenitud solamente en el
los a su intención catequética o apologética. Así, por ejemplo, en 1,23 futuro divino. Ésa era en esencia también la esperanza judía, aunque
citó Isa. 7, 14, que en su contexto original trataba de un anuncio al rey Ajaz según ellos sería una realidad sustancialmente política, una institución en un
en el s. VIII, "sobre una doncella que está en cinta", del que el autor se valió terri• torio, la restauración de la gloria davídica. Esta estrecha relación entre
para anunciar a José en sueños mediante la presencia de un ángel, la pre• sente y futuro, terrenal-celestial, se observa en los diferentes dichos
concepción de María ( J, 18-25). Además cambió la segunda persona singular sobre el reino de Dios, algunos acentuando más el momento presente-
del original ("lo llamarás tú") a la tercera plural ("Io llamarán") por la obvia terrenal (p. ej.
razón de que el nombre de Jesús no fue Emmanuel. Al revés, en el relato 4, 17; 6,33; 12,28), otros su plenitud futura (p. ej. 5, 19s; 8, 11 s: "entrar en
de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, Mateo citó Zac. 9,9 donde se el reino"). Las parábolas en el cap. 13, que constituye el mero centro de Mt,
menciona "una asna y su pollino" y adaptó el relato al texto bíblico de lo presentan como una realidad dinámica: ya sembrada pero en proceso
manera que Jesús entra ¡montado sobre dos animales (2 l ,2ss)! En 2,6 de crecimiento. Por eso la importancia y el énfasis en la vigilancia (24,27-
Mateo dice citar a "el profeta" pero el texto viene de la yuxtaposición de 25,30). Pero también el primer discurso (cap. 5- 7: proclama) y el último (cap.
Miq. 5, 1 y 2Sam. 5,2. Hay textos en el AT que no tienen ninguna 24-25: consumación) están dedicados al reino de Dios. Corno vernos, el
referencia mesiánica, pero que han sido citados por Mateo como si fueran "reino de Dios (cielos)" era tema de especial importancia para Mateo38. El
profecías: en 2, 17s cita Jer. 31, 15, que se refería al exilio de Babilonia, como suyo es "el evangelio del reino" (4,23; 9,35; 24, 14).
si fuera "lo anunciado por el profeta" sobre la matanza de los inocentes. En
13,35 Mateo citó el Sal. 78,2 como si fuera un anuncio de "el profeta", Al reino de Dios "se entra" (5,20; 7,21; 18,3; 19,23s) ya aquí, en este
cuando en realidad es una declamación. Y en 27,9 Mateo dice citar a "el mundo, mediante una conversión y una conducta consecuente: "venga tu
profeta Jeremías" en relación a las treinta reino" se concretiza en "hágase tu voluntad en la tierra". La ética del
monedas, cuando corresponde a Zac. 1 1, 12 y era una queja profética, no reino está expuesta en el Sermón del monte. El corazón de la misma es el amor
un vaticinio. Todo esto revela que la intención de Mateo no era guardar que incluye al enemigo. Esa es la "justicia mejor" (5,20)39, y esa es la
fideli• dad a estos textos como tales, sino apuntalar la convicción de "perfección" (5,48), expresada en "la regla de oro" en 7, 12. La ética
que Jesús era el profeta anunciado por Dios y esperado desde antaño. expuesta por Mateo sigue en buena medida el clásico esquema judío de
la retribución divina:
Pero Jesús es también el "maestro" (usado 40 veces, de un total de 59 que
encontramos este título en todo el NT). Y es que, como vengo diciendo, Mt David. En boca de .Jesús no se refería a una situación política, sino como el
es una obra catequética. Los judíos se dirigen a los discípulos refiriéndose reinado de Dios en realidades concretas. Sus rasgos son los que Jesús destacaba
a Jesús como "su maestro" (9, 11; 17,24): Jesús no es un maestro como los a través de sus enseñanzas y su praxis: compasión, fraternidad, perdón. en una
de los judíos. En efecto, los cristianos tienen "un solo maestro, el Cristo" (23, 1 palabra el amor incondicional e irrestricto, sin discriminaciones ni limitaciones.
O). Para más detalles vea un diccionario bíblico o un estudio de teología bíblica. p. ej.
.J.M. Castillo, El reino de Dios, Bilbao, 1999, y el incisivo estudio de A.
El reino de los cielos Gonzá• lcz, Reinado de Dios e imperio, Santander, 2003. Una resumida visión
panorámi• ca es la de Y.-M. Blanchard et al., Evangelio y reino de Dios (CB
84), Estella,
El reino de Dios (o de los cielos"), tema central de Jesús mismo, ha sido
1995.
resaltado en particular por Mateo37. Es una realidad celestial pero que empie- J< Mateo ha sido quien empicó la expresión con más frecuencia (55 veces. de las
cuales 15 fueron introducidas por él-no vienen de alguna fuente). A veces habla•
36
Como buen judío, como lo fue Jesús, Mateo evitaba usar el nombre de Dios. ba simplemente de "el reino", otras lo calificaba como "del Padre" (6, 10.33;
razón por la que sistemáticamente mencionaba el reino como "de los ciclos" en 13,43; 26,29), o "del Hijo" ( 13,41;
lugar de "de Dios". 16,28).
37
La expresión, poco común en el judaísmo de su tiempo, fue usada con cierta )'> El concepto de justicia y sus derivados (dikai-) es frecuente en Mt; ocurre 24
frecuencia por Jesús. Trae a la mente la esperanza mesiánica judía, asociada a veces, y apenas 2 veces en Me. La ética del reino está esbozada por R. Schna•
ckenburg, El mensaje moral del Nuevo testamento, vol.11, Barcelona, 1991, pár.
10.
314 315
T E M A T IC
E V A N G E LI O S EG U N M 1\T A
EO

premio y castigo". Empieza por una pública declaración de las damento de la Iglesia (no el "fundador"). La "roca" sobre la que se
bienaventu• construye la Iglesia es la confesión de fe de Pedro: "tú eres el mesías, el
ranzas (5,3-11 ), y concluye con un juicio final universal (anticipado en hijo de Dios".
7,21-
27; 10,40-42; 13,49s; 18,23-25; 24,42-51 )41 que se resume en la Cuando Mateo escribió, la separación del judaísmo ya era una
afirmación final: "éstos irán a un castigo eterno, pero los justos realidad (8, 11 s; 21,43; 22,9), y su obra tenía como uno de sus
(dikaioi) a una vida eterna" (25,32-46). propósitos aclarar la identidad de la Iglesia en contraste con la de la
sinagoga. De aquí la abun• dancia de referencias al judaísmo que lo
caracterizan.
TAREA: ¿Cómo se presenta el "reino de los cielos" en Mt? Liste
textos que lo presentan corno una realidad presente, y textos que La tensión entre la comunidad de Mateo y el judaísmo, que ya
lo presentan corno una realidad futura. Explique cómo se había excomulgado a los judíos que confesaban a Jesús como mesías,
conjugan en una sola realidad (notar los tiempos verbales, p. ej. se revela por la animosidad adversa del autor: caricaturiza a los fariseos
5,3.1 O "de ... es [presente] el reino"). ¿Qué constituye, en pocas (personas sinceras, religiosas, apreciadas por el pueblo), habla
palabras, ese "reino de los cielos/Dios"? ocasionalmente de "sus sinagogas" (4,23; 9,35; I O, 17; 12,9; 13,54; 23,34);
"sus escribas" (7,29), corno si Jesús no fuera judío44. Advierte, además
que serán perseguidos por ellos (10,17.23; 23,34). Interpreta la
Eclesiología42 destrucción de Jerusalén como un castigo divino por rechazar a Jesús
(21,41.44; 22, 7; 27,25). Esto ha dejado un cierto sabor antijudío. Sin
A diferencia de la sinagoga, la iglesia está cimentada en la confesión embargo, la preocupación primordial de Mateo no era con respecto al
de Pedro, cuyo fundamento es Jesucristo confesado corno "mesías, judaísmo corno tal o sus autoridades, sino al fariseísmo dentro de la
hijo de Dios" (16, 18s). Mateo es el único evangelista que empleó la comunidad misma: el legalisrno inhumano, la autosuficiencia
palabra "iglesia" (ekk/esía: 16, 18; 18, 17), frecuente en las cartas de san excluyente, la búsqueda de papeles de dominación, y la hipocresía en
Pablo. Famosa es su mención en 16, I 8: "sobre esta piedra edificaré mi parti• cular de parte de ciertos cristianos. En la figura de los fariseos están
iglesia". Notemos que la iglesia es de Jesucristo (mi iglesia), por tanto no repre• sentados quienes por sus actitudes se les asemejan dentro de la
es simple continuidad de la sinagoga; está constituida por los discípulos comunidad.
de Jesús (28, 19)43, y él estará con ella "hasta el final de los tiempos"
(28,20; 18, 18). Jesucristo es elfun- Corno Lucas, Mateo tenía una particular preocupación de aclarar la
rela• ción entre Israel y la Iglesia", entre la sinagoga y la ekklesia. Sin
411
Premio: 5, 12.19: 6J. 19-21 ~ 10.41 s; 18, 1-5: 19, 17.28~ 20,16.23: 25. l-lss): embargo, Jesús proviene de Israel, es el anunciado "jefe que gobernará a
casti• go: 5,22: 7, 1.21; 13.49s: 22, 13: 24,51: 25JO. Recordemos su famosa mi pueblo Israel" anticipado en 2Sam. 5,2 (citado en Mt 2,6). La Iglesia es
expresión "allí será el llanto y rechinar de dientes" (8, 12; 13.42.50: 22, 13: "el verdade• ro Israel" (Trilling), el de los que creen en los profetas y
24,51: 25,30: en Le sólo en 13,28). tienen fe en el Dios de la historia que opera en Jesús de Nazaret (cf. 8, 1
41
El último discurso, cap. 23-25, se orienta al juicio divino, que concluye con O), los calificados corno "ovejas perdidas de la casa de Israel" (10,6;
el famoso cuadro del juicio universal en 25,32ss. El Hijo del hombre vendrá
15,24)46. Los doce apóstoles
como juez (7,22s; 13,30.41; 16,27; 24,29ss; 25,3 1)
42
Vea esp. M. Díaz Mateas, Ustedes todos son hermanos. La Iglesia en
san Mateo, Lima, 2005; G. Bornkarnrn, "Espera del final e Iglesia en el
44
U. Luz llama la atención al hecho que Mateo nunca habla de "sus fariseos"
evangelio de Mateo", en R. Aguirre (ed.), La investigación de los (Com. a Mt, 1, 60), de donde se puede pensar que la Iglesia tenía "nuestras
evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles en el siglo XX, Estella, sinagogas" y "nuestros escribas". Mateo habría sido uno de éstos ( 13,52).
1996, 201-239. 45
Mientras Marcos mencionó Israel sólo 2 veces, Mateo y Lucas lo
43
Es notorio que, más que ningún otro, Mateo empicó con frecuencia la mencionaron cada uno 12 veces.
designación discípulos ( 40 veces). Jesús se dirige principalmente a sus
discípulos. La iglesia es sustancialmente la comunidad de los discípulos.
' El término casa (oikos) por lo general se usaba para designar a la comunidad, 41
casa de alguien.
pues ésta estaba conformada por familias y se reunían como comunidad en

316 317
TEMÁTICA
EVANGELIO SEGÚN MATEO

advertencia sobre la presencia de "seudoprofetas" en la comunidad (¿ju•


juzgarán al final a "las doce tribus de Israel" (19,28). El Israel que rechaza a deocristianos legalistas al estilo fariseo? cf. 7, 15s; 24, 11 s).
Jesús es calificado en Mt como "esta generación perversa" ( 11, 16;
12,39.41.42.45; 16,4; 17, 17; etc.). La Ley debe ser leída desde el principio
del amor a Dios y al prójimo como lo ha expuesto Jesús; la Ley tiene TAREA: Delinee las diferencias entre el judaísmo matean o y el
valor, sí, pero no en el sentido de los fariseos sino en el de Jesús (5, 17-19). judaís• mo de los "escribas y fariseos". Explique la continuidad
La justicia del discípulo debe superar la de los escribas y fariseos (5,20-47). dentro de la discontinuidad con "la Ley y los profetas".

Porun lado en Mt se exhorta a observar la Ley (5, 17-20; 10,5s; 23, 1-3); por
otro lado es reinterpretada (5,21-48; 23,4-36). Son notorias las severas críti• El cap. 1 O está dedicado a la iglesia como misionera (ad extra), y el 18 a
cas a los escribas y fariseos (p. ej. 6,1-18; 23,1-36), maestros de la Ley, a resaltar algunos aspectos concretos que en ese momento eran importantes
quienes con frecuencia se califica de hipócritas, y el contraste entre éstos y
para apuntalar la vida de la Iglesia como fraternidad, lo que supone respon•
los discípulos de Jesús (5,20). Ya vimos que en Mt en particular Jesús es
sabilidad de unos hacia otros (ad intra). Por eso con cierta frecuencia habla
calificado con frecuencia por los judíos como "maestro". Ente los
de "tu hermano" (5,22-24.47; 18, 15.21; etc.; vea 23,7-10), y de Dios como
discípulos el único que le habla así es Judas (26,25.49). Sin embargo, a los
"vuestro padre" (5, 16.45.48; etc.; 17 veces). Notemos que la iglesia no es el
discípulos se les advierte que "uno solo es su maestro": Cristo (23,8).
reino de Dios, sino la comunidad de discípulos que va creciendo en el mun•
do, y "va haciéndose reino".
Ante la excomunión de la sinagoga, la reacción del cristianismo no fue de
simple resignación. Esto se refleja en las versiones del evangelio de Mateo y
de Juan en particular. Los acérrimos enemigos de Jesús en Mt no son otros Los cristianos son "discípulos" (mathetes) de Jesús. Mateo empleó este
que los escribas y fariseos (los rabinos en tiempos de Mateo). Se reafirma la término con notable frecuencia" y con una connotación clara, la de su sen•
infidelidad de Jerusalén al Señor (23,3 7; cf. 8, 10-12). Se redefinen las prácti• tido literal: aprendiz, oyente, estudiante. Ser cristiano es ser discípulo,
cas y se toma posición frente al legalismo rabínico (5,21 ss; 6,25ss). La "jus• pero no solo como aprendiz sino también como acompañante de Jesús,
ticia" del discípulo "debe superar la de los escribas y fariseos" (5,20). Se haciendo "la voluntad del Padre" (7,21; 12,50; 21,28-32) y como misionero:
critica a los fariseos y sus teólogos (rabinos) en el cap. 23, y se redefine la "vayan y hagan discípulos míos" es el encargo final (28, 19).
lectura de la Ley y los profetas en el Sermón del monte. Finalmente, en el cap.
21 se afirma claramente que a Israel "se le quitará el reino" para darlo a otros Los discípulos, por serlo de Cristo, han de vivir como hermanos: "todos
que sí den frutos (cf. 8, 11 s). Es así como el "judaísmo" de la comunidad de ustedes son hermanos" (23,8-12); éste es un rasgo distintivo del verdadero
Mateo es profundamente distinto del judaísmo de los "escribas y fariseos", Israel". Los que dirigen la comunidad deben distinguirse de los escribas y
que no hacen la voluntad de Dios (7,21; 12,50; 15, 1-9; 21.28-32). Mateo resal• fariseos: no han de buscar los primeros puestos, ni pontificar, ni aceptar
tó claramente la diferencia con respecto al judaísmo, y puso de relieve la distintivos (rabbi, padre), ni que los saluden por las plazas (6,2.5; 23, 1-12).
particularidad de "el verdadero Israel"; es una discontinuidad dentro de la De aquí las reiteradas advertencias y exhortaciones a no buscar encumbrar-
continuidad.

El verdadero cristiano se reconoce y distingue como tal por sus frutos. El "' 72 veces, en contraste con Marcos que lo usó 46 y Lucas 37 veces. Vea U.
Luz, "Los discípulos en el evangelio de Mateo", en R. Aguirre (cd.), La
énfasis en Mt está precisamente en la praxis cristiana -basta recordar los
investigación de los evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles en el
contrastes con la visión legalista (5,21-48) y ritualista (6, 1-18) judía-. No son siglo .>.:X, Estella,
pocas los divergencias con la conducta vivida y enseñada por los 1996, 241-276.
escribas y fariseos (5,20; 7, 15-27; 12,33-37; 21, 18-22; cap. 23 ). De aquí 49
Mateo empleó 34 veces el vocablo "hermanot s)", en contraste con Me que lo
también la usó
17 veces y Lueas 21 veces.
318 319
EVANGELIO SEGÚN MATEO
¿CóMO LEER MT?
se: el que quiera ser el primero, actúe como servidor() 8, l-4; 20,20-28; 23,5.1 ls).
contra los "escribas y fariseos" de su tiempo. Cuando en Mt Jesús se dirige
El cap. l 8 está íntegramente dedicado a aspectos de la vida comunitaria
a sus discípulos, el evangelista estaba pensado en la comunidad receptora
fraterna. A diferencia del judaísmo, la iglesia se distingue por anteponer
de su obra. Por eso, por ejemplo, las instrucciones para los misioneros van
la fraternidad a la institucionalización jerárquica.
seguidas de advertencias sobre el trato al que se exponen, trato que corres•
ponde a las experiencias ya en tiempos de Mateo (10,5-15.16-22); igual hay
que decir del cap. 18 dedicado a aspectos de la vida comunitaria.
D. ¿Cómo leer
Mt?

Los evangelios son narraciones, y deben ser leídos primordialmente en


ese nivel, no como tratados teológicos. Son teología narrativa; teología, sí,
¡pero narrativa! (Vea lo dicho al respecto en el capítulo dedicado a Me). El
"evangelio del reino", como Mateo calificaba su obra, se despliega en la vida
de Jesús narrada a la luz del AT. Esa "vida de Jesús" en Mt tiene como
telón de fondo y como estructura la historia salvífica'".

Mt, el evangelio más instructivo (28, 19), fue escrito para la comunidad
receptora (en Antioquía?), por lo cual debemos leerlo en primer lugar como
un mensaje para ella, y no como un simple reportaje de memorias históricas
de tiempos de Jesús. Recordemos que la preocupación primordial de Mateo,
y la razón de ser para escribir un evangelio distinto, eran de orden pedagógi•
co y catequético, pensando en su auditorio -no el de Jesús-. Así, por ejem•
plo, el Sermón del monte, tal como está presentado, al igual que los otros
capítulos de discursos, debemos leerlos como dirigidos por inspiración del
Espíritu de aquel que "estará con ustedes hasta el final de los tiempos"
(28,20) a la comunidad mateana. No en vano dejó Mateo entrever esa inten•
ción cuando empezó ese discurso anotando que "se sentó (Jesús) y se le
acercaron sus discípulos, y abriendo sus labios les instruia (imperfecto de
duración) así: ... " (5, 1 s).

Jesús hablaba en el evangelio a los lectores de los años 80. Los discípu•
los son la comunidad; la Iglesia la constituyen los discípulos de Jesús. De
igual manera, el cap. 23 debemos entenderlo como advertencias a la comuni•
dad sobre actitudes farisaicas, y no como memorias de invectivas de
Jesús

50
Es la impresión primera que todos hemos tenido al leer un evangelio, la de
estar ante una narración de ·']a vida de Jesús". El aspecto biográfico es el
sostén del evangelio.

320
321
EVANGELIO SEGÚN MATEO 13JALIOGRAFÍA

Bibliografía - * Luz, U. El evangelio según san Mateo, 3 vols., Sígueme,


Salamanca,
Aguirre, R. Exégesis de Mateo 27.51 b-53. Para una teología de la 1993-2003. (La introducción a Mt es espléndida).
muerte de Jesús en el Evangelio de Mateo, Eset, Vitoria, 1980. - Mateas, J. - Carnacho, F. El evangelio de Mateo, Cristiandad,
- * Aguirre, R. (ed.) Mateo, el escriba cristiano (Reseña bíblica n.2), Madrid,
Verbo 1981.
Divino, Estella, - Muñoz Iglesias, S. Comentario al evangelio según san Mateo, Espiri•
1994. tualidad, Madrid, 1998.
Caldevilla, J.J. Jesús el Mesías. Trasfondo mesiánico judío y Schrnid, J. El evangelio según Mateo, Herder, Barcelona, 1968.
novedad cristiana en el evangelio de Mateo, Universidad Pontificia de - * Trilling, W. El evangelio según Mateo, 2 vols., Herder, Barcelona, 1970.
Salaman• ca, 2002.
- * Díaz Mateas, M. Ustedes todos son hermanos. La Iglesia en san
Ma•
teo, CEP, Lima,
2005.
- Levine, A.-J. (ed.), Una compañera para Mateo. DDB, Bilbao, 2003.
- Maggioni, B. El relato de Mateo, San Pablo. Madrid, 1982.
Neyrey, J. Honor y vergüenza. lectura cultural del evangelio de
Mateo,
Sígueme, Salamanca,
2005.
- Poittevin, P. le, El evangelio según san Mateo (CB 2), Verbo
Divino.
Estella,
1976.
- Quesnel, M. Jesucristo según san Mateo, Verbo Divino, Estella, 1993.
- Rigaux, B. Para una historia de Jesús. Testimonio del evangelio de
Ma- teo, DDB, Bilbao, 1969.
- Segundo, J.L. El caso Mateo. Los comienzos de una
éücajudeocristia•
na, Sal Terrae, Santander,
1994.
- Trilling, W. El verdadero Israel. Estudio de la teología de Mateo,
FAX, Madrid, 1974.
- * Schweizer, E. La iglesia primitiva: medio ambiente, organizacion
y culto, Sígueme, Salamanca, 1974.
* Zumstein, J. Mateo el teólogo (CB 58), Verbo Divino, Estella,
1987.

Comentarios:

* Bonnard, P. Evangelio según san Mateo, Cristiandad, Madrid 1976.


Galizi, M. Evangelio según Mateo. Comentario exegético-espiritual,
San Pablo, Madrid, 2005.
Gomá, l. El evangelio según san Mateo, 2 vols., Facultad de Teología de
Catalunya, Barcelona, 1980.
Guijarro, S. Evangelio según San Mateo. Texto bíblico, La Casa de la
Biblia, Madrid, 1989.
323

322
Evangelio según Lucas

La versión de Lucas del evangelio de Jesucristo fue escrita respondiendo


a circunstancias y necesidades diferentes de aquellas de Marcos, y en un
contexto también distinto, como veremos. Es una obra más "académica",
con una percepción teológica desde la perspectiva griega, pero que al mismo
tiempo pone de relieve la dimensión humana de la Buena nueva.

A. Coordenadas históricas

¿Quién fue su autor y qué sabemos de él? ¿A quiénes tenía en mente


como destinatarios y qué le motivó a escribir su particular versión del evan•
gelio? Son preguntas a las que intentaremos dar respuestas.

El autor

Al Igual que los otros, el autor de esta versión del evangelio tampoco se
identificó. Desde temprano fue asociada a un tal Lucas, nombre precisado en
el epígrafe: "evangelio según Lucas", Este personaje, que es también el
autor de Hechos de los Apóstoles, es tradicionalmente asociado con san
Pablo, basándose en Col 4, 14; Flm 24 y 2Tim 4, 11, como en otros textos que
mencionan a un tal Lucas cercano al apóstol, y en una lectura literal de los
pasajes escritos en primera persona plural (nosotros) en Hechos ( 16, 10-
17;
20,5-15; 21, 1-18; 27, 1-18, 16) que narran viajes de Pablo, de donde se deduci•
ría que el autor estuvo con él.

El primer testimonio, ajeno a los textos bíblicos, que asoció al autor del
evangelio con san Pablo es el de san Ireneo, quien hacia fines del siglo 11
escribió: "Lucas, el compañero de Pablo, escribió el evangelio que éste pre•
dicaba" (Adv. haer. 3, 1.1; cf. 3, 14. 1; Eusebio, H.E. 5,8.3), afirmación que
se basa en los textos mencionados. Eusebio de Cesarea reportó que,
según Clemente de Alejandría (segunda mitad del s. 11), Lucas había sido
secretario de Pablo (H.E. 6, 14.2; cf. 3,4.6).

325
E VA N G E LI O S E G Ú N l ,UCAS COORDENADAS HISTÓRICAS

Esas asociaciones han sido cuestionadas en razón de una serie de contexto de cárcel, y es sabido que 2Tim es un plagio con cambios de I Tim
obser• vaciones y aporías. La relación entre "Lucas" y Pablo es (como 2Tes lo es de l Tcs).
relativamente fácil de establecer, en función a los escritos de ambos. Si
Lucas hubiese sido compañero de Pablo, una comparación de la
teología y la cristología de ambos debería mostrar ciertas afinidades, al
menos con los elementos cen• trales de la predicación paul ina, cosa
que no encontramos. Si Lucas fue compañero de Pablo, esperaríamos
que estuviera mejor informado sobre sus viajes y actividades misioneras,
cosa que tampoco encontramos en Hechos. La exposición del importante
encuentro en Jerusalén que ambos mencionan, por ejemplo, es
notablemente diferente (Hch 15; Gál 2, 1-1 O). Lucas no hizo mención
alguna de las cartas paulinas y le niega a Pablo el título de "após• tol",
que le era muy importante (cf. 1 Cor 1, 1: 9, 1 s; 15.9; etc.). Lucas, que se
sentía cercano a Pablo y por eso le dedicó la máxima atención en Hechos.
se basó en tradiciones sobre Pablo, pero no estuvo con él'. No extraña
enton• ces que el perfil de Pablo según Hechos contraste
considerablemente con el de las cartas, y que fuese la tradición cristiana
la que asociara al autor del tercer evangelio con Pablo basándose en los
textos mencionados (los cita)'. Por tanto nos encontramos en un círculo
vicioso en el que el valor histórico de la relación entre ambos es
cuestionable.

Pero, ¿qué decir del argumento que en Hechos el autor escribió usando
la primera persona plural ("nosotros ... ") como si hubiese sido
compañero de viajes de Pablo? Sin entrar en una extensa discusión,
valgan unas observa• ciones elementales. Es solamente durante los
viajes por mar que Lucas empleó el "nosotros", que si se juntan dan un
itinerario ( 16, 10-17; 20,5-15;
21, 1-18; 27, 1-28, 16). Sin embargo no lo empleó cuando narra los viajes y
las peripecias, incidentes, diálogos e intercambios de Pablo por tierra.
¿Por qué listó lugares por donde pasaba sin detenerse en detalle o
incidente alguno salvo fugaces excepciones? Sorprende que no hiciera
mención de los "tres

Vea al respecto, ampliamente. E. Arcns, Serán mis testigos. Lima (CEP),


1996.
cap. 14.
A lo dicho se suma el hecho que la carla 2Timoteo, que nombra a un tal Lucas
en
4, 11 como ·'el único que está conmigo" en la prisión de Pablo en Roma.
empalma•
ría con la conclusión del lechos: Pablo estuvo preso en Roma (Hch) y Lucas
lo acompañaba (Z'lim). Sin embargo, 1 Tim no hace alusión alguna a un
naufragios, pasando un día y una noche en medio del mar" indicados que era una persona culta y leída, que se nutrió de testimonios de otros
por Pablo en 2Cor 11,25. Por otro lado, el cambio repentino de primera a para poder escribir sus obras.
tercera persona y viceversa se encuentra con cierta frecuencia en el AT
(pensemos en los Salmos), además de "Hechos" apócrifos como los de La descripción más antigua de Lucas que tenemos proviene del
Tomás, Pedro y Juan, pues era frecuente en la antigüedad recurrir como llamado Prólogo antimarcionita, del siglo 111: "Lucas era sirio, de
artificio literario al "nosotros", especialmente en travesías y guerras, Antioquía, médico de profesión, discípulo de los apóstoles y luego
para hacer que e/ lector se sienta cercano a los hechos, dando la seguidor de Pablo hasta su martirio. Sirvió al Señor sin desfallecer, sin
sensación al lector de estar ante un testigo presencial. Estamos ante un esposa ni hijos. Murió a la edad de 84 años en Boecia lleno del Espíritu
recurso retórico con fines parenéticos, no un recuerdo biográfico, con Santo ... Aunque ya existían evange• lios, aquel según Mateo, escrito en
el que se nos invita a asumir el espíritu misionero de Pablo", Judea, y aquel según Marcos en Italia, movido por el Espíritu santo
compuso este evangelio íntegramente en las regiones de Acaya .... Más
¿Quién era Lucas? El nombre, Lucius/Loukas era bastante común en tarde ese mismo Lucas escribió los Hechos de los Apóstoles". El valor
el mundogrecorromano(cf. Hch 13,l;Rom histórico de esta descripción es discutible y su origen incierto. Además
16,21).Nosiendounnombrejudío, podemos suponer que de nacimiento de esta, existen otras tradiciones sobre el autor del tercer evangelio,
fue pagano, por tanto un converso. Dado su buen conocimiento del AT algunas de ellas haciéndolo una suerte de confidente de María y pintor
y del judaísmo, podemos aventurarnos a pensar que antes de ser de un retrato de la Madona. ¿Qué sabemos con cierta seguridad sobre él?
cristiano había sido judío, o quizás "temeroso de Dios" o tal vez
prosélito atraído por el judaísmo. Del prólogo de su evangelio sabemos
que se trata de un cristiano de la tercera generación (no estuvo con Jesús Para una discusión detallada, vea E. Arens, op. cit., cap. 15.
ni apóstol alguno), es decir no fue un testigo presencial (vea Le 1, 1-3 );

326 327
E VA N G E LI O S EG Ú N L U C A S C O O R D E N A D A S H IS T Ó R IC A S

Sea quien fuere Lucas, era un hombre netamente helénico, de cercano al judaísmo, de aquellos "temerosos de Dios". Sin embargo, en
mentalidad y cultura griega. Esto se deduce tanto del nombre como de su su versión del evangelio, en particular, observamos que dejó de lado o
gran familiari• dad con el mundo grecorromano. La tradición antigua y redujo muchas de las discusiones de Jesús con las autoridades judías
algunos exegetas afirman que era natural deAntioquía, lo que explicaría la sobre cues• tiones tocantes a la Ley y a las tradiciones judías que
cantidad de tradicio• nes de ese lugar que incluyó en Hechos. Lucas se encontramos en Me (y en Mt), lo que ha llevado a algunos estudiosos a
movía en un mundo cosmopolita, y debió ser un hombre receptivo a las sostener que Lucas habría sido más bien de origen pagano. Notemos que,
diferentes etnias, cultu• ras y posiciones sociales. Vivía en un lugar en Le 4, 15; Hch 13,5 y 14, 1, al referirse a las sinagogas lo hace como
donde había gran actividad administrativa y comercial, y desde donde era alguien ajeno a ellas: "sus sinagogas", "la(s) sinagoga(s) de los judíos".
fácil viajar por mar. El autor de este evangelio conocía la manera en que se Como sea, si nació gentil y luego se convir• tió al judaísmo antes de ser
dividían jurídicamente los territo• rios así como el manejo político, pues cristiano, no es posible saberlo con certeza.
evidentemente estaba bien familiariza• do con la administración de
justicia y los cargos públicos. Pero no conocía Palestina", Lucas repetidas veces dejó la impresión de que el cristianismo era
bien visto por las altas autoridades romanas, pues en Lc-Hch no sólo no
El conocimiento del griego y el vocabulario de Lucas son notables, lo tenían nada que objetar sino que inclusive lo defendían. Es notorio el
que hacen de él un hombre culto y educado". Su manera de presentar el número de centuriones destacados por Lucas, incluida la conversión de
evange• lio, y el propósito narrativo que menciona colocan a Lucas en la uno, Cornelio, narrada ampliamente en Hch I O. Lucas mostraba
tradición grecorromana, no judía. Sin embargo, un rasgo llamativo es su particular interés en los poderosos y ricos, a quienes tuvo en mente
familiaridad con la Biblia, en su versión griega, a tal punto que no sólo la especialmente en su versión del evangelio. exhortándoles de múltiples
citaba sino que incluso ocasionalmente imitó su estilo (Le 1-2). Estaba maneras a compartir sus bienes. Todo esto revela que el estrato social al
bien informado acer• ca de las costumbres, estructuras y religión judías; que pertenecía era más bien alto que bajo; que era un hombre socialmente
conocía bien el Templo (¿estuvo allí"); se interesaba por asuntos bien situado.
relacionados con la religión judía, y resaltaba la importancia de Jerusalén,
pero a su vez también simpatizaba con los samaritanos. Es muy probable que Lucas fuese una persona muy importante en la
comunidad para la cual escribió sus obras. No sabemos qué función tenía
Todo eso nos lleva a sospechar que, antes de ser cristiano, Lucas o qué cargo ocupaba, pero debió haber sido alguien de reconocida
había sido un judío de la diáspora, aunque no se excluye que haya sido autoridad; por eso se dirigía a la comunidad de Teófilo con la
un gentil confianza propia de alguien que tiene una voz autorizada.

Desconoce la topografía y el clima (4.29; 9,10; 12,55; 21.29), las Los destinatarios
costumbres
(6,29; 7, 14; 8,5s), y la manera palestina de construir casas (5.19; Este es el único evangelio donde se explicita para quién escribió el
6.47ss). autor: Teófilo ( 1,3). ¿Quién era Teófilo? ¿Escribió Lucas una obra tan
Es tradicional afirmar que Lucas fue médico. para lo cual se remite a Col 4, 14
("les saluda Lucas, el querido médico") y se suele sustentar con las extensa para uso particular de una sola persona o para una comunidad?
descripciones Por ser "Teófilo" un nombre teofórico (theós +phi/os= amigo de Dios),
bastante precisas, aunque breves, de diversas enfermedades mencionadas en algunos piensan que no se trataba de una persona concreta sino que es un
sus obras. Esto, sin embargo, solamente revela que se trataba de una persona calificativo para deno• minar a quien es "amigo de Dios", aplicable a cada
culta, suficientemente bien informada. Con ese mismo raciocinio se podría miembro de la comunidad. Pero ésta sería una forma extraña y excepcional
afirmar que Lucas fue abogado, pues conocía muy bien los procedimientos de referirse a los cristianos, y puede uno bien preguntarse si los
legales y jurídi• cos, incluso parece que le interesaban sobre manera. Hay que destinatarios reales lo comprenderían así. Lo más probable es que se
recordar que la carta a los colosenses no es de Pablo mismo, sino de un discípulo tratara de una persona real, y así lo entiende la mayoría de estudiosos.
suyo, y no es seguro que el Lucas allí mencionado sea el mismo que d que
Era un cristiano ya iniciado, por eso Lucas no
escribiera el evangelio y Hechos. Después de lodo, se trata de un nombre
bastante común.
328 329
EVANGELIO SEGÚN LUCAS COORDENADAS HISTÓRICAS

necesitaba explicar el vocabulario y los conceptos propiamente En favor de la suposición de que el grupo predominante era el
cristianos que empleaba en sus obras. gentil• cristiano está el hecho de que, en su versión del evangelio, Lucas
dio prefe• rencia a títulos usados para referirse a Jesús que eran
De Teófilo, cuya identidad está rodeada de leyendas y suposiciones, significativos a los oídos paganos, no a los judíos, p. ej. Señor (kyrios) y
no sabemos prácticamente nada, salvo que el nombre es griego, y preceptor (epistates), en lugar de maestro (rahhi: Le 18,41 /Mc 10,51; Le
además teo• fórico, lo que sugiere que no habría sido pagano -a menos 9,33/Mc 9,5); padre en lugar de abba (Le 22,42/Mc 14,36). Más
que fuese el nombre que asumiera al ser bautizado-. significativo es el hecho que dejó de lado cuestiones de interés sólo para
personas provenientes del judaísmo. Por otro lado, las dataciones en 2, 1 s
Algunos piensan que Teófilo podría haber sido el patrocinador o y 3, 1 se refieren a gobernantes romanos, lo que indica, al igual que otras
mece• nas que apoyó económicamente a Lucas para que pudiese escribir referencias al imperio, que el autor veía al mundo romano con ojos
sus obras. Sin embargo, es dudoso que fuera simplemente el patrocinador positivos. Más aún, las autoridades romanas siem• pre aparecen en la
de Lucas a quien éste dedicaba su versión del evangelio (y luego pluma de Lucas favorables al cristianismo. También apun• taría a un
Hechos), ya que al exponer su propósito al inicio le comunica que lo grupo gentil-cristiano la sentencia final de Pablo en Hch 28,28: "Sepan
escribía "a fin de que conozcas bien la solidez (o confiabilidad) de las que a los gentiles ha sido enviada ya esta salvación de Dios y ellos
enseñanzas que has recibi• do" ( 1,4). En otras palabras, la razón para escucharán", que muy probablemente corresponde a una realidad en
escribir era la necesidad para Teófilo de ser reafirmado y enriquecido en tiem• pos de Lucas y Teófilo. Ellos acogieron la "salvación de Dios". En
la catequesis que recibió, y que, como responsable de la comunidad, Hechos, además, hay un claro interés por la predicación a los gentiles.
debía de compartir con ella.
En favor de la suposición de que el grupo predominante era de origen
El título empleado por Lucas al dirigirse a Teófilo en 1,3 es judío, está el espacio que Lucas dedicó, por ejemplo, a la asamblea en
sumamente revelador: "ilustre (krátistos) Teófilo", Es el mismo título que Jeru• salén (Hch 15), en la cual puso de relieve una actitud conciliadora
en Hechos emplearon el tribuno Claudio en el prescrito de su carta al hacia la gentilidad por parte del "judaísmo", es decir, los judeocristianos.
procurador Félix (Hch 23,26), el orador Tértulo al dirigirse al mismo Félix Que tuvie• se en mente a un público judeocristiano explicaría por qué
(24,3), y más tarde Pablo al responder al procurador Festo (26,25). Se Lucas, a todo lo largo de Hechos, destacó que la predicación empezaba
trata de un título de cate• goría social que expresaba el reconocimiento siempre por los ju• díos, como también hizo Jesús yendo primero a la
de la posición de autoridad y superioridad del interlocutor. Por lo tanto, sinagoga {Le 4). También quedaría claro por qué presentó a la Iglesia
es muy probable que Teófilo fuese un líder de la comunidad (si no el como el verdadero Israel, firme• mente anclada en la historia del pueblo
líder) o, por lo menos, una persona muy importante e influyente en ella, elegido, absolutamente fiel a los designios divinos, en la cual se cumplen
conocida de Lucas. A éste dirigió sus dos obras, el evangelio y luego las promesas hechas a los patriar• cas y reiteradas por los profetas. De
Hechos ( l, 1). tratarse de una comunidad predominan• temente de origen judío se
comprendería por qué Lucas presentó a Pablo como un judío a carta
De lo dicho se desprende que los escritos lucanos no tenían como cabal y defendió su fidelidad a los designios del Señor. Así mismo, Lucas
desti• natario exclusivamente a Teófilo. Él era pars pro 1010; en su podía hablar de los samaritanos sin tener que explicar cuál era su relación
persona se dirigía Lucas a la comunidad de la cual era responsable. De con los judíos si su público era judío, que por serlo ya lo sabría.
hecho, los temas y las preocupaciones expuestos son propios de un grupo, Finalmente, sería comprensible que fueran judeocristianos quienes se
no de un individuo. preguntaran cómo pueden los gentiles ser herederos de promesas hechas
por Dios al pueblo de Israel. No obstante, todas estas descripciones eran
¿Qué sabemos acerca de la comunidad de Teófilo? Que estaba necesarias, pues siendo Jesús un judío, Lucas necesariamente debía
compuesta de un buen número de cristianos provenientes del judaísmo, y remitir• se al entorno cultural en el que había predicado pues, ¿de qué otra
de una consi• derable proporción de cristianos procedentes del manera podría haber entendido el mundo pagano la idea de un único
paganismo (gentil-cristia• nos). Es difícil saber con certeza cuál de los Dios?
dos grupos era el predominante.
330 331
EVANGELIO SEGÚN LLJCAS COORDENADAS HISTÓRJCAS

Visto todo lo expuesto, es probable que la comunidad fuerapredominan• ¿Y la comunidad receptora, la de Teófilo? U na serie de indicios apuntan a
temente de origen pagano, gentil, con profundas raíces helénicas, como Éfeso: ( 1) Es el lugar de mayor preeminencia en Hechos, aparte de Jerusalén.
lo fueran Teófilo y Lucas mismos. El autor y los personajes principales de (2) Es la única comunidad de la que Lucas menciona que tuvo un "Pentecos•
sus dos obras, Jesús y Pablo, simpatizan notablemente con los gentiles. En tés": 19,6s (note que se trata de "unos doce hombres", que nos recuerdan la
He• chos una y otra vez se destaca que los judíos rechazaban el experiencia de Jerusalén). (3) El discurso más importante de Pablo es su
evangelio, inclusive perseguían a los misioneros, y en cambio los gentiles lo testamento, dirigido en Mileto a los ancianos (autoridades) de Éfeso; es el
aceptaban. Concluye con la lapidaria afirmación: "Sepan (auditorio judío) único dirigido a una comunidad cristiana. (4) Lo que en Hch 20,28-30 leemos
que a los gentiles ha sido transferida esta salvación de Dios, y ellos a modo de advertencias de Pablo acerca del futuro, ya era una realidad
escucharán" (Hch 28,28). Aunque el grupo de origen judío fuese minoritario cuando, décadas más tarde, en nombre suyo se escribió la carta primera a
en la comuni• dad, que en todo caso vive en la diáspora, éste tendría un Timoteo, destinada precisamente a Éfeso (1 Tm 1,3).
peso específico por su herencia histórico-salvífica. Después de todo, la
salvación no es exclusivamente para los judíos. Como buen helenista, Fecha de composición
Lucas evidencia una visión universalista e histórica. Sabía que las raíces del
cristianismo se hun• den en el judaísmo, cuna de Jesús y los apóstoles, Lucas empleó el texto de Me, que fue escrito en tomo al año 70, para
razón por la que citaba con frecuencia el Antiguo testamento. El origen
redactar su propia versión del evangelio. En 21,24 aludió expresamente a la
de esa historia la remontó
masacre en ocasión de la toma de Jerusalén por los romanos en el año 70:
Lucas a Adán, no como Mateo que se remitió a Abraham (Le 3,23-38; cf. Mt
"Caerán al filo de la espada y serán llevados cautivos a todas las naciones"
1, 1-17).
(vea 13,34s; 19,41-44; 23,28-31 ). Por lo tanto, Le fue escrito algunos años más
tarde". Según el arriba citado Prólogo Antimarcionita, Le fue escrito después
Socio-económicamente, la comunidad incluía a un buen grupo de perso•
de Mt, pero fue compuesto antes de Hechos de los Apóstoles, que es su
nas acomodadas, y una notoria proporción de «pobres», que vivían ajusta•
segunda parte, redactada antes de los hostigamientos de cristianos en Asia
da, si no precariamente. Por eso la notoria preocupación del Jesús
Menor hacia fines del reinado de Domiciano (81-96). De hecho, Lucas no
lucano por los pobres y las advertencias a los ricos (vea abajo).
presentó ninguna recriminación hacia las autoridades romanas; más bien
Lugar de composición simpatizaba con ellas. No conoció la colección de cartas paulinas (hacia el
año 100). Eso nos ubica entre los años 70 y 90. La mayoría de estudiosos
Es usual pensar que el evangelista escribió en el lugar donde vivían los piensan que Le se escribió en la década del 80.
destinatarios de su obra. Sin embargo, es más lógico suponer que, si
escri• bió, lo hizo porque no era posible comunicarse oralmente con ellos y
había la necesidad de un texto escrito. En el caso de Lc-Hch, es de
suponer que Lucas escribió desde una ciudad distante de aquella donde Es opinión común que Hch fue escrito antes de la muerte de Pablo, vale decir,
vivía Teófilo, dado que se dirigió a éste y su comunidad. hacia el año 64, puesto que Lucas concluyó Hechos con Pablo predicando
en Roma. Para muchos resulta impensable que, de haberlo sabido, Lucas no
narrase la muerte de Pablo. Estas opiniones reposan en la suposición de que
Una serie de indicadores apuntan a Roma como el posible domicilio de
Hechos es una crónica y que pertenece al género literario historia. Sin embargo,
Lucas. Es la opinión de san Ireneo (Adv. haer. 3, 1.1; 14.1; cf. H. E. 2,22.6) y
Lucas había dejado entrever en el discurso en Mileto que sabía que Pablo
de san Jerónimo (De vir. 7), entre otros. Es allí donde concluyó Hechos, había muerto: "ya no verán más mi rostro" (20,25; cf. v.38 y 21, 13). El final
con Pablo predicando "con toda valentía y sin obstáculos" (28,31 ), a con un Pablo predican• do "sin obstáculos", a pesar de haber ya muerto, como
pesar de que si.puestamente estaba preso. Lucas mostró estar bien enterado el abrupto final en Me, tiene por finalidad pasar la posta de continuar la tarea
del des• tino de Pablo y que conocía Roma; las precisiones que ha dado inconclusa a la comunidad receptora de la obra (cf. E. Arens, op. cit., cap. 17).
sobre ambos son notables.

332 333
EVANGELIO SEGlJN LuCAS LA OBRA LITERARIA

B. La obra literaria do Me (y Q) estilísticamente. El material que provenía de otras fuentes, lo


intercaló sin por ello alterar el orden de Me 7. Al igual que Mateo,
Todo escritor tiene su estilo propio, que refleja su personalidad y su introdujo un vasto relato de la Natividad y una genealogía de Jesús, para
temperamento. Pero no sólo esto es revelador, sino también la manera en que concluir con los relatos de las apariciones del resucitado.
trabaja sus fuentes; la organización de los capítulos que orgánicamente
unidos constituyen la obra, así como el modo en que desarrolla la trama, El enfoque o la intención de Lucas al redactar su versión del evangelio, él
pues en éstos se reflejan los aspectos que eran importantes para el autor y el mismo lo deja entrever en su prólogo: 1) que proporcione la necesaria "soli•
propósito que tuvo para escribir su obra. dez de las enseñanzas" recibidas hasta entonces, y 2) que éstas estén con•
textualizadas en la trama de la vida del Maestro ( cf. 2, ls; 3, 1 ). El
Composición autor quería ser "servidor de la palabra" ( 1,2) preservada en la tradición
de la Iglesia, de la que era heredero.
El autor expresamente escribió en el prólogo que "después de haber
investigado con cuidado todos esos sucesos (que se han cumplido entre Como lo anunció en su prólogo, Lucas empezó con la intención de hacer
nosotros) desde su origen, he decidido escribírtelos ordenadamente ... " ( 1,3). una presentación histórica de Jesús por lo menos en los primeros capítulos.
Lucas se alimentó de testimonios y fuentes diversas, algunas de ellas en Paulatinamente fue tomando un giro más bien teológico pues fue abando•
forma escrita, como dice expresamente: "muchos emprendieron el trabajo de nando el cuidado por especificaciones de coordenadas geográfico-tempora•
componer un relato de los sucesos ... " (1, 1 s). Entre éstas estarían Me y Q les. A este giro probablemente contribuyó el hecho de que no tenía los datos
además de las tradiciones orales y quizás algunas escritas, que designamos necesarios que le permitiesen hacer una obra de carácter histórico; no los
como "L". La cuestión de las fuentes está relacionada a la cuestión sinóptica encontró en Me y las demás tradiciones acerca de Jesús, que no se preserva•
(vea la Introducción general). Más de un tercio de la obra de Lucas tiene un ban tanto por un interés histórico como por su relevancia existencial-salvífi•
origen distinto al de Me y Q. ca. Por eso termina Le siendo una obra que se dirige a intereses más apre•
miantes de corte catequético-instructivo, que son los indicados al inicio:
Como indicó en su prólogo, Lucas se propuso presentar su obra "orde• "a fin de que conozcas la solidez de las enseñanzas recibidas" (1,4). La
nadamente". En efecto, reordenó algunas escenas de Me para presentar una mención de un censo en tiempo de César Augusto (2, 1-3 ), con el que Lucas
secuencia más lógica, p. ej. la escena en la sinagoga de Nazaret la puso asoció el nacimiento de Jesús, apunta en esta dirección, ya que no
al inicio de la misión de Jesús (4, 16-30/Mc 6, 1-6), de modo que se concuerda con lo que sabemos por otras fuentes . más confiables8 De
comprendie• se mejor la razón por la que se centró en Cafarnaúm que no hecho, el Leitmotiv o fuerza dominante en Le no es la facticidad sino la
era otra que el rechazo a Jesús en Nazaret; la vocación de los primeros significación salvífica de los hechos, con miras a consolidar la fe de la
discípulos la situó después de la primera actividad de Jesús haciendo así comunidad de Teófilo.
más verosímil su aceptación(S,1-11/Mc 1,16-20).

Con respecto a Me, Lucas siguió bastante fielmente la secuencia de epi•


sodios y respetó sus formas de presentar su material -lo que no le cohibió de Hay ocho trasposiciones significativas de -naterial de Me en Le, todas ellas
introducir sus acentos propios-, pero optó por abreviar los relatos y omitir comprensibles: la prisión del Bautista (3, 19s). la visita de Jesús a Nazaret (4,
perícopas duplicadas (p. ej. la segunda multiplicación de panes en Me 8, 1 16ss), las primeras vocaciones (5, 1 ss) y la elección de los Doce (6, l Zss), los
ss) o aquellas que no tendrían interés para una comunidad de origen gentil (p. parientes de Jesús (8, l 9ss), la parábola de la semilla de mostaza ( 13, 18s: Q?), el
ej. la explicación sobre Elías en Me 9,9-13). Eso no significa que no haya anuncio de la traición de .ludas (22,2 l ss) y el orden del interrogatorio en el
retoca- sanedrín (22,54ss). Cf. W. Trilling, Jesús y los problemas de sz: historicidad,
Barcelona, 1970, cap.
11.1; J.P. Meicr, Un judio marginal, u, Estella, l 998, cap.
11.
334 335
EVANGELIO SEGÚN LUCAS
LA OBRA LITERARIA

Que la intención dominante es teológica se desprende del hecho que


Lucas concentró su material instructivo en un largo bloque que presenta a siones, dando así una sensación de fluidez, no de yuxtaposición de materia•
Jesús de viaje hacia Jerusalén, que se extiende desde 9,51 hasta 19,27, y que, les. De hecho, Le es el evangelio con un estilo más uniforme, con menos
imitando el modelo de Me, reunió los materiales según temas (p. ej. las con• desniveles estilísticos que los demás, señal de que ha reescrito práctica•
troversias en 11, 14-14,24 y las parábolas de misericordia en cap. 15) y mente el material que decidió incluir en su obra -lo que dificulta al exegeta
no según una secuencia cronológica o topográfica, además sin alterar la poder determinar qué proviene de su pluma y qué ha sido tomado de su
se• cuencia de Me (que no es histórica). La intención teológica se observa fuente.
sobre todo, como veremos luego, en el predominio de las explicaciones
de los acontecimientos en clave de las Escrituras y de la voluntad de En contraste con la narración en Me, que es vivaz y ágil, Le es una obra
Dios, así como en la intervención de espíritus y de lo numinoso o más literaria e impersonal. Por eso evita las preguntas y disminuye los diálo•
sobrenatural. Lucas es el primer escritor cristiano (que conozcamos) que ha gos (cambia el estilo directo al indirecto); evita las redundancias, las pala•
reflexionado cons• cientemente sobre el sentido de la historia, a la que trata bras superfluas y las exageraciones (frecuentes en Me).
como portadora de la buena nueva. El evangelio de Lucas es historia
teológica. Es notorio que Lucas escribió proyectando sentimientos, de allí que supo
darle el aire correspondiente a muchos episodios: es romántico en la Anun•
Rasgos literarios ciación y festivo en la Natividad; es delicado en las escenas con mujeres y
sensible al encuentro con Zaqueo; es serio frente a los fariseos y
El autor mezcló lo helénico con lo semítico, haciendo uso de términos y categórico en sus advertencias sobre las riquezas; es misterioso en la
giros semíticos (semitismos) e imitando la manera bíblica (AT) de narrar transfiguración y sufriente en la Pasión; es solemne en la última cena y
-claramente en los relatos de natividad (Le 1-2)- lo que resulta en mayor o en la despedida, y hierático en la ascensión de Jesús.
menor grado en un griego con sabor semítico. Sin embargo, la obra es profu•
samente griega. San Jerónimo, que sabía lo que decía, afirmó que "entre Estructura de Le
todos los evangelistas, Lucas se distingue por su admirable conocimiento
de la lengua griega" (Epist. 19,4). De hecho, Lucas hizo gala de un Prólogo: 1,1--4
admirable manejo del vocabulario, con precisión y elegancia. El suyo es un A) Venida del mesías: 1,5-2,52
vocabula• rio muy rico, con muchos términos precisos"; gusta variar su B) Preparación para la misión de Jesús: 3, 1-4, 13
terminología y evita términos foráneos en lo posible. Aunque no se le C) Predicación en Galilea: 4, 14-9,50
puede calificar de gran literato, sin duda un hombre culto!". Esto se D) Enseñanzas a sus discípulos camino hacia
descubre cuando se ven las mejoras lingüísticas hechas al material tomado Jerusalén: 9,51-19,27
de Me. Así, por ejemplo, cambió los frecuentes verbos en el presente C') Predicación en Jerusalén: 19,28-21,38
histórico por el más correcto tiempo pasado, y eliminó los pronombres B') Pasión y resurrección: 22,1-24,43
personales superfluos. En con• traste con Me, introdujo adecuadamente A') Partida del mesías: 24,44-53.
las perícopas y cuidó las conclu-
El relato de la Natividad constituye un bloque en sí mismo, claramente
delimitado por las coordenadas históricas del Inicio de la misión del Bautista
Tiene 2.080 palabras diferentes, de las cuales 715 son exclusivas de
(3, 1 s). Note los paralelismos entre el nacimiento del Bautista y el de Jesús. Lo
Lucas
'
0
De las 2,055 diferentes palabras usadas en Le (según R. Morgenthaler), más que sigue es la presentación de la actividad de Jesús en Galilea, en la que
de la mitad son palabras usadas ya sea solamente por Lucas (971, hapax destaca la exposición programática de su misión aplicándose la cita de
legómena) o que se hallan una sola vez en otro escrito del NT (335, dis lsaías en la sinagoga de Nazaret, con la descripción de la reacción del audi-
legómena). Es decir que manejaba un léxico excepc.onal en el NT, sin
mencionar la cantidad de giros lingüísticos propios de Lucas.
336
337
E V A N G E LI O SE G Ú N L U C A S L A O B RA LI T E R A R IA

torio: "todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de indignación" y La trama de Le


quisieron matarlo, lo que anticipa su destino (4, 16-30).
El tercer evangelio es el mejor representante neotestamentario de
Le 9,51-19,27 es la parte central de este evangelio, que introduce con una teología narrativa 12• La fe es expuesta y fundamentada (1,3s) en forma
la anotación que, "Sucedió que, al cumplirse el tiempo de su narra• da, relacional, centrada en la persona de Jesucristo en su
elevación (analémpseós), tomó (Jesús) la decisión irrevocable de ir hacia caminar por el mundo. Ejemplo magistral de ello es el relato de la
Jerusalén, y envió por delante a unos mensajeros ... ", y concluyó la Natividad, donde la actua• ción de Dios es presentada, casi dramatizada,
secuencia anotando que, "cuando terminó de decir estas cosas (tauta), en forma narrativa (diferente en Mateo). Desde la primera escena, con la
caminaba (Jesús) delan• te, subiendo a Jerusalén ... ". Lucas reiteró una y aparición de un ángel a Zacarías en el santuario, queda claro que no es
otra vez que Jesús estaba en camino, con la mirada puesta en Jerusalén ( una historia humana ordinaria. Lucas puso magníficamente de relieve la
10,38; 13,22.31.33; 14,25; 17, 11; confesión de fe de que la venida de Jesús fue por gratuita iniciativa de
18,31; 19, 11 ). En este recorrido, se encuentra el corazón de la narrativa de Dios, y con fines salvíficos. Otro tanto pode• mos decir del relato de la
Le, conformado por el bloque 13,22-17, 1 O, que se inicia con la Pasión, marcado por motivos teológicos (sobre todo de Isa. 53), lo que
indicación que Jesús "atravesaba ciudades y aldeas enseñando y en la literatura se conoce como "historia de mártires".
siguiendo su camino a Jerusalén" y concluye "mientras él iba de camino
a Jerusalén ... ". Esta parte tiene por tema la magnanimidad de Dios Lucas es el único autor que presentó la trama de su relato en términos
hacia los perdidos, que contrasta con la avaricia humana, resaltada de designios divinos; todo está previsto y dirigido por Dios. La primera
particularmente en la parábola del "padre misericordioso11"(15,1 l-32). escena empieza con la aparición de "un ángel del Señor" a Zacarías en lo
íntimo del santuario del Templo ( 1, 11 ). Antes de haber concluido la
Debemos destacar el espíritu de alegría que se destila a lo largo de lectura de Le, gra• cias a las voces proféticas que aparecen, al final de los
la narración. Le es el evangelio del gozo, el cual proviene de la actitud de relatos de la Nativi• dad (cap. 1-2) el lector ya sabe de la misión y el
servicio, y de alabanza agradecida por las maravillas del Señor; es el destino de Jesús. La identi• dad de los personajes principales, Juan y
evange• lio del Magnifica/ y el Benedictus ( l ,46ss, l ,68ss), del coro de Jesús, ha sido revelada por voces celestiales antes que las humanas. Esta
ángeles en Belén (2, 14) y del cántico de Simeón (2,29-32.38). Lucas direccionalidad divina la resaltó Lucas también mediante su manera
mencionó expresa• mente la alegría que produjo la Encamación: en el particular de citar las Escrituras y sobre todo por el recurso a la partícula
anuncio a María ( 1,28), en la visita a Isabel ( 1,41.44), en el anuncio griega dei, que denota necesidad imperiosa de llevar a cabo algo por
celestial a los pastores (2, 1 O), etc. algún designio ("es/era preciso que .... ")13. Las últimas escenas, sin
excepción, resumen la vida de Jesús como el recorrido de un imperativo
divino (vea 24,6s.25-27.44-4 7).
TAREA: ponga por escrito en paralelo el relato de la natividad del
Bautista y el de Jesús, y explique por qué ese paralelismo: origen e Una parte importante en la trama de Le es el largo viaje de Jesús de
intencionalidad de Lucas. Haga una rápida comparación con la Galilea a Jerusalén, que va desde 9,51 hasta 19,27. Este viaje se
nati• vidad según Mateo, y explique las razones de su diferencia. encuentra sólo en Le, y el hecho que el evangelista lo haya incluido (no
figura ni en Me ni en Q), indica que estamos ante una composición
netamente lucana. Ya el hecho de ponerlo bajo la forma de un largo viaje
(en Hch el cristianismo será repe-

11
Mal llamada "del hijo pródigo": la atención está en la actitud del padre. y no 12
Vea esp. J.-N. Aleuí, J::,/ arle de contar a Jesucristo, Salamanca, 1992, y J.D.
se debe marginar la actitud del otro hijo, fiel a los normas fijadas por el padre.
Kingsbury, Conflicto en Lucas, Córdoba, 1992.
pero incapaz de perdonar, aceptar y celebrar con su otro hermano. que incluso 13
Le 2,49; 4,43; 9.22; 13.16.33; 17,25; 19,5; 22,37; 24,7.26.44, y a menudo en
califica Hechos.
como "ese hijo tuyo" (v.30).
338 339
EVANGELIO SEGÚN LUCAS TEMÁTICA

tidas veces calificado como "el camino") y de presentar a un Jesús por los pobres y marginados, se abre a la universalidad, y sigue presente
que fundamentalmente se dedica a instruir sobre el ser cristiano, por medio de su Espíritu (tema que desarrollará en Hechos). En Hechos
confirma esa sospecha. en parti• cular, Lucas enfatizará que la Iglesia es el Israel fiel a Dios, la que
ha acogido sus designios manifiestos en el acontecimiento-Jesucristo.
La narración está presentada de tal manera que predomina el papel de
los múltiples testigos de los designios divinos, que Lucas extendió La historia salvífica
luego en Hechos, empezando por las Escrituras mismas que remiten a la
antigua alian• za, y concluyendo con el encargo a los discípulos de, Lucas tuvo un particular interés en ser más apegado a la historia que
"revestidos de la fuerza de lo alto", ser "testigos de esto" que se ha los otros evangelistas". Eso se observa ya en detalles como las
desplegado en la historia (24,47-49). La escena que lo resume es la de los coordenadas históricas en las que sitúa el nacimiento de Jesús (2,1-3) y
discípulos de Emaús, la más instructiva y larga escena postpascual (24, el inicio de la predicación del bautista (3, 1 s)16• Pero la preocupación
13-35). Con estas claves el lector puede comprender la perspectiva del primordial de Lucas era si la fe de hoy está en sintonía con la fe de los
autor. Notemos que Lucas es el único evangelista que usó el verbo orígenes de la Iglesia (fidelidad y continuidad), y no si esto o lo otro
evangelizar ( 1, 19; 2, 1 O; 3, 18; 4, 18.43; 7,22; 8, 1; sucedió así y no de otra manera. No es historia fáctica, cronística, sino
9,6; 16, 16; 20, 1 )14, pero nunca el sustantivo salvífica, de y para la salva• ción 17, anticipada en el AT, anunciada en la
evangelio. aclaración de Gabriel a María ( 1,31 ss) y en los cánticos de Zacarías (
1,68-79) y de Simeón (2,29-32), y luego asumida por el mismo Jesús en
Los grandes hitos en la narración son: los relatos de la natividad ( cap. su declaración en la sinagoga de Nazaret en
1- 4, 18s. Es una historia prevista por Dios, guiada por el Espíritu (vea
2), el programa de Jesús (4, 16-30), la declaración de bienaventurados abajo), "como había prometido por boca de sus santos profetas
(6,20- desde tiempos antiguos" ( 1, 70; cf. 1,55; 2,26-32.38), por lo mismo de
26), el envío de discípulos en misión (10, 1-20), el samaritano paradigma dimensión escatológi• ca. Esa intención teológica es ostensible ya en el
de compasión (10,25-37), el destino de Jesús y de Jerusalén ( 13,31-35), la paralelismo entre el relato lucano del nacimiento del Bautista y el de
adver• tencia a los indolentes avaros (16, 19-31 ), el llanto sobre Jerusalén ( Jesús.
19,41-44), Jesús ante Herodes (23,6-12), y camino a Emaús (24, 13-35),
casi todas períco• pas exclusivas del tercer evangelio.
15
Por lo mismo Lucas consideró su obra "una narración" idiégésis, 1, 1.3); no como
Marcos, "evangelio" (Me 1, 1 ).
C. Temática 'r, Cuando no estaba seguro de la cronología, Lucas indicaba que fue "aproximada•
mente ... " ( 1.56; 3,23; 9,28; 22,59; 23,44)
Lucas entretejió varios temas en el desarrollo de su obra. El argumento 1 7
Debemos tener presente que el concepto de historia antaño no corresponde al de
de fondo es la venida del esperado mesías a la historia de la humanidad. exactitud cronística que tenemos hoy, y que mitología e historia se entretejían,
De aquí que este evangelio deje una fuerte impresión de ser historia, y donde lo de origen natural se fusiona con lo sobrenatural. A eso debemos añadir el
hecho que Lucas no podría saber si el origen de cada una de las tradiciones que
que Jesús aparezca como alguien que se preocupa por la humanidad
heredó era legendario, mitológico, o fáctico; si remontaba históricamente a Jesús
como tal, que es su "salvador" (término acariciado por Lucas): se
mismo o fue tejido posteriormente. Distinguirlos es un problema moderno. Para
preocupa especialmente Lucas se aparecieron ángeles a los pastores cuando Jesús nació (2, 13)), y punto;
y Jesús tuvo tres encuentros con el diablo en el desierto ( 4, 1 ss), y en Getsemaní
"un ángel se le apareció y lo confortaba" (22,43), y punto. El mundo de Lucas en
14
Lucas ha mostrado una particular preocupación porque se haga conocer, se anun• particular está lleno de espíritus y "maravillas", que permiten "reconocer" a Dios
cie, la buena nueva. Los anuncios y las proclamaciones públicas de parte de en el mundo.
diferentes actores son notorios en Le. Es el único evangelio que menciona, ade•
más, el envío de 72 discípulos en misión ( 1 O, 1-20), aparte de aquella de los Doce
(9, 1 ss), y lo hace ampliamente.
340 341
E VAN G ELI O SEG ÚN L UCA S T EM Á TICA

Esa historia salvífica 18, según su afirmación en 16, 16, Lucas la entendía historia salvífica, Jesús es resaltado por Lucas como el mesías designado
como dividida en un tiempo de preparación y uno de realización: "La Ley y por Dios y como el profeta escatológico, "poderoso en obras y
los profetas llegan hasta Juan. Desde entonces se anuncia el evangelio del palabras ante Dios y ante todo el pueblo'?".
reino de Dios, y cada uno entra a viva fuerza" ( cf. Hch 1,21 s ). Con la
presen• tación de Hechos, Lucas pondrá de relieve un nuevo momento a La designación más frecuente para Jesús es kyrios, Señor (30 veces),
partir de Pentecostés19• Es lo que ilustró ya al inicio, al contrastar la equivalente en significado al hebreo mesías. Pero, muy particularmente, y en
natividad del Bautista con la de Jesús y sus respectivos bautismos (agua- sintonía con su universalismo, Jesús es entendido por Lucas como sáter,
Espíritu: 3,16), además de la secuencia en torno al bautismo de Jesús: salvador, un título distintivo lucano. Es lo anunciado a los pastores (2, 11)
primero Juan es encarcelado, luego Jesús bautizado (vea 3, 18-22). y a Zaqueo (19,9; cf. 1,69), y lo señalado por el anciano Simeón (2,30) y por
el Bautista (3,6).
Es una historia de alcance universal; por ello la genealogía de Jesús se
remonta a Adán (3,38). En el nacimiento de Jesús, el cántico celestial es "paz Él es salvador universal. Es lo que se anuncia a los pastores: "en la tierra
en la tierra entre los hombres que Dios ama" (2, 14 ), y en su cántico Simeón paz a los hombres, objeto de su amor" (2, 14). Es lo que proclama
dice que Jesús es la "luz para iluminar a las naciones" (2,32). Citando a lsaías, Simeón: "Luz para iluminar a las naciones" (2,32; cf. 13,29); y luego el
el Bautista llama a todos a la conversión porque en Jesús "todos han de Bautista: "to• dos verán la salvación de Dios" (3,6). Su genealogía la
ver la salvación de Dios" (3,6). Concluye el evangelio con la orden de Jesús remonta Lucas hasta Adán (3,38). La salvación viene del Señor que
que "en su nombre había de predicarse la conversión ... a todas las acompaña por el camino hacia Emaús.
naciones» (24,47). Ese universalismo es reafirmado en Hechos, donde se
aclara que la evangelización debe llevarse «hasta los confines de la tierra" ( El Espíritu santo
1,8).
Le es el evangelio predilecto de los carismáticos". El Espíritu, menciona•
Cristología do unas 18 veces", está presente en la historia expuesta por Lucas desde
temprano, especialmente al inicio de los momentos fundamentales: Juan
A diferencia de Marcos y Juan, Lucas no ha centrado su atención en la Bautista "estará lleno de Espíritu santo desde el seno de su madre" ( 1, 15),
identidad de Jesús (cristología). Sin embargo, al igual que ellos, tiene de Él María concebirá "por obra del Espíritu santo" (1,35).
su particular apreciación que va revelando a través de sus acentuaciones y
puntualizaciones. En contraste con Me, es la resurrección, no la Pasión, El Espíritu es la fuerza motriz que mueve la historia salvífica, la que cons•
la que da la tónica a la trama de la obra, en la que, desde la perspectiva tituye iglesia. Juan y Jesús actúan "llenos de espíritu santo" (1, 15; 4, 1 ). Es el
de la Espíritu precisamente el que conduce al rompimiento con la estrechez de una
religión centrada en la Ley de Moisés, para abrirla al mundo "ancho y ajeno",
18
Cf. H. Conzelmann, El centro del tiempo, Madrid, 1974; A. George, "La cons• es decir hacia una universalización. Jesús, que "bautizará con Espíritu san-
trucción del tercer evangelio", Sel. Teol. 33( 1970),62-71.
19
Lucas es el único que relató la Ascensión -repetida en Hechos 1, 9-11, pero 20
Vea Le 4.24; 7,16~ 9,8.19; 11,29-32; 13,33; 22,64;
muy diferente a Le 24,50s. El relato de la Ascensión en el evangelio tiene por
24,19.
objetivo cerrar el ciclo de la misión histórica de Jesús: así como vino del ciclo, 21
J. Borremans. "El Espíritu Santo en la catequesis evangélica de Lucas", en
vuelve al cielo. En Hechos, la Ascensión apunta a Pentecostés. abre una Sel.
nueva etapa: "¿qué hacen allí parados mirando al cielo?" ( 1, 11 ). Debemos Tea/. 39(1971), 286-293.
cuidarnos de pensar que se trata de una división en dos tiempos aparte, el de 22
En Me sólo 6 veces. y en Mt 12 veces. Lucas mencionó el Espíritu 57 veces en
Jesús y el de la Iglesia. pues hay una continuidad: es Jesús quien encarga
Hechos. Lo mencionó indistintamente como "el espíritu", "el espíritu santo", "el
anunciar el evangelio ( 1.8) cuyo contenido no es otro que él mismo; se predica el espíritu del Señor", "el espíritu de Jesús".
acontecimiento Jesucristo (cf. el
discurso de Pedro en Hch 2).
342 343
EVANGELIO SEGÚN LUCAS TEMÁTICA
to" (3, 16), anuncia el programa de su misión aplicándose el pasaje en lsaías res). La Buena nueva empezó en Israel, concretamente en Jerusalén.
61, 1: "El espíritu del Señor está sobre mí" (4, 18). Él es el portador del Espíritu
(4, 1.14.18), el cual promete enviar sobre sus discípulos (24,49; Hch 1,8; cf. Le
12, 12). Por la fuerza del Espíritu Isabel, Zacarías y Simeón cantan las maravi•
llas de sus hijos ( 1,41.67; 2,25.27), y también por el Espíritu se realizan "por•
tentos" (milagros).

Aquí tenemos que mencionar la cantidad de veces que Lucas mencionó


que alguien oraba, especialmente Jesús (3,21; 5, 16; 6, 12; 9, 18.28;
10,21;
11, 1 ss; 22,32.41-44), y las enseñanzas acerca de la oración (6,28; 11,5-9; 18, 1-
14; 22,40.46). A Lucas le debemos los conocidos cánticos litúrgicos
Bene•
dictus (l ,45ss), Magnifica! ( l ,68ss) y Nunc dimittis
(2,29ss).

La Iglesia

La relación Israel-Iglesia juega un papel importante, en particular porque


cuando Lucas escribió ya se había materializado el divorcio entre el judaísmo
y el cristianismo. Mientras que Mateo resaltó la ruptura con Israel, Lucas
destacó la identidad cristiana como el Israel fiel a los designios divinos,
el que acogió a Jesús como mesías. No fue la persecución por parte de
los judíos, como en Mt, sino el rechazo del evangelio lo que determinó la
perso• nalidad del cristianismo, y según Lucas tampoco hubo una ruptura
con el judaísmo sino una diferenciación de él. Se dio una discontinuidad
histórica
dentro de la continuidad salvífica, La continuidad con el judaísmo Lucas
la
destacó a través de los personajes iniciales que esperaban la venida del
mesías (Isabel, Zacarlas, Simeón, Ana), con las referencias a las Escrituras, y
con la importancia que le dio a Jerusalén. Siendo un hombre versado, Lucas
destacó la evolución y el contraste, poniendo el acento en la universalidad
del evangelio, que es designio divino, como lo mostrará a lo largo de
He• chos.

La Iglesia es designio de Dios (por eso cita el AT), más concretamente,


del Espíritu con la cooperación en primer lugar de los testigos de la resurrec•
ción. Lucas es el evangelista de "la voluntad de Dios" (vea el discurso de
Esteban en Hch 7). Esto se va insinuando ya en el relato de la Natividad,
sobre todo en el Magnifica! y el Benedictus, y en las escenas centradas
en el Templo (empezando por Zacarías, y terminando con Jesús entre los
docto•
Es notorio que Jerusalén ocupa un lugar importante en Lc23• Empieza en cial por los pobres"; pobreza-riqueza, posesión-desprendimiento, son temas
Jerusalén ( 1,5) y termina en Jerusalén (24,52s), centro de la religión judía. recurrentes, a veces en tono agudo.
La ida de Jesús a Jerusalén es para "su elevación" (9,51 ). La predicación
debía empezar en Jerusalén (Hch 1,8), y la Iglesia enraizarse en esta ciudad, El niño Jesús nace en un pesebre, no en una casa (cf. Mt 2, l l ). Los
eviden• ciando así su continuidad con el judaísmo, pero con el que se que visitan al niño no son magos (Mt) sino pastores, despreciados por la
mantiene fiel a los designios divinos, que pasan por Jesucristo. socie• dad, y la ofrenda de presentación en el Templo es aquella propia
de los pobres (dos pichones; 2,24). El Bautista responde a los que preguntan
El encargo final es que el evangelio debe predicarse "a todas las por lo que deben hacer como señal de conversión: "El que tiene dos túnicas
nacio• nes" (24,4 7; cf. Hch 1,8; 2,21.39). Ese universalismo en vida de dé una al que no tiene; y el que tiene alimentos, haga otro tanto ... No exijan
Jesús lo ilustró Lucas en la perícopa del centurión crédulo (7,2ss), en las más de lo estipulado ... No extorsionen a nadie ni denuncien falsamente" (3,
escenas de samaritanos -aquel de la parábola que responde a la pregunta 10-14), es decir que se debe respetar un mínimo de justicia social.
"¿quién es mi prójimo?" ( 10,25ss), con la del leproso sanado que regresa
para agradecerle ( 17, 11 ss)-, y en la acogida del publicano Zaqueo (19, 1 ss), La misión que Jesús asume, ungido por el Espíritu, es aquella prevista en
lsaías: "anunciar el evangelio a los pobres, ... " (4, 18; 7,22). Como en las
Cuestiones sociales

El tercer evangelio destaca particularmente por la sensibilidad humana 23


Mencionado por nombre 32 veces, contra 11 en Me, 12 en Mt y 13 en Jn.
que su autor ha mostrado hacia los pobres, las mujeres, y los sufrientes, que 24
Sobre esto vea esp. R..I. Cassidy, Jesús, políticay sociedad Estudio del
reciben especial atención24 . Lucas es el evangelista de la "opción preferen• evangelio de Lucas, Madrid, 1988.

344 345
EVANGELIO SEGÚN LUCAS TEMÁTICA
primeras bienaventuranzas, en el Magníficat se anuncia que Dios "derribó mento socioeconómico (cf. Hch 2,42; 4,32.34-37)25 -no existía la noción de
del trono a los potentados y elevó a los humildes; colmó de bienes a los caridad como la conocernos-. Desde la perspectiva cristiana, los ricos eran
hambrientos, y despidió a los ricos con las manos vacías" ( 1,52s). Una serie por naturaleza avaros y codiciosos (cf. Le 12, 13-21; 16,9- 14) y se apoyaban
de parábolas advierten sobre las actitudes condenables de los ricos, (p. ej. el sólo entre ellos (cf. 14, 12-24: inviten a cenar a "los pobres, tullidos, ciegos y
rico insensato: 12, J 6ss), además de las abundantes sentencias en el mismo cojos", v.13.21 ), por eso (el Jesús de) Lucas se dirige repetidas veces a ellos
sentido (p. ej. 12, 15; 16,9.10-12.13 ), de las cuales la más conocida es: "Es en un tono admonitorio.
más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el
reino de Dios" (18,25). En 12, 13-34; 16, 1-31 y 18, 15-30 en particular, se
discute ampliamente el asunto de las riquezas (léalos!). TAREA: Enumere las escenas que directamente conciernen la cues•
tión social, y aparte enumere las parábolas y las sentencias relacio•
Las bienaventuranzas en Le hablan de los socio-económicamente po• nadas con las riquezas y los pobres. ¿Se condena a los ricos por ser
bres, como las imprecaciones se refieren a los ricos que "ya tienen su con• ricos?
suelo" (6,20s.24s). Un rasgo distintivo del cristiano es precisamente des•
prenderse de todo para poder seguir a Jesús: "Ninguno de ustedes que no
renuncie a todos sus bienes puede ser mi discípulo" (14,33; cf. 5, 11.28; 9,3; Las mujeres, tan minusvaloradas en el judaísmo, ocupan un lugar
impor• :
10,4; 14,25-32; 18,28; Hch 4,32). La diferencia con el judaísmo en este tante en Lc26 la madre de Jesús, que recibe amplia atención, Isabel, Ana,
aspecto
la ilustra la escena en Le 18, 18-23 del dignatario que pregunta a Jesús Marta y María, las mujeres que seguían a Jesús (8,2s), las que están al pie de
sobre los requisitos para la vida eterna: al ser requerido que venda sus la cruz; las que permanecen anónimas como la viuda de Naím (7, 11 ), la peca•
posesiones y los distribuya entre los pobres se retiró "muy triste, pues era dora (7,37), la que bendice a la madre de Jesús ( 1 1,27), la mujer
extremada• mente rico". Este contrasta con Zaqueo, que ofrece dar la encorvada ( 13, 11) y las que lloran en el viacrucis (23,27), además de las
mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuatro veces más a los mencionadas en parábolas ( 13,20s; l 5,8ss; l 8,2ss).
defraudados ( 19,8). Es cierto que en todos los evangelios se habla de
renunciar a los bienes, pero Lucas es reiterativo y radical. Es en el tercer evangelio donde la madre de Jesús recibe más atención.
María por ser madre de Jesús es aclamada "bienaventurada" (1,48; 11,27) y
La actitud de servicio, propia de quien es sencillo y humilde, contraria a la es la representante de todas las personas piadosas, humildes y
de querer encumbrarse ( vea 14, 7-1 1 y 18,9-14 ), fue ilustrada por Lucas serviciales, que desde "la humilde condición de su esclava" ( 1 ,48) cuentan
en particular reiteradas veces, especialmente al poner corno ejemplo a los con la justi• cia de Dios para "derribar del trono a los potentados" ( 1,52).
niños (9,46ss; 18, 17). La existencia cristiana no se realiza en las riquezas,
en la abundancia, ni en el poder, sino en la solidaridad y la disponibilidad a Conjuntamente con las mujeres y los pobres, también los leprosos (mar•
servir al prójimo, corno el buen samaritano, que es emblemático; hay que ser ginados, 5,12ss; 17,1 lss) y los calificados como "pecadores" (5,8.30ss;
corno el Padre celestial que acogió sin miramientos al "hijo pródigo". Es 7,36ss; l 8,9ss; 19,7), reciben especial atención en Le. No podemos olvidar el
especial• mente en 6,30-38 donde Lucas presentó la orientación ética de la
ideología de la pobreza (vea v.3 J .35s.38c).

Estos acentos de Lucas responden a la necesidad de orientaciones claras 25


Vea al respecto E. Arens, Asia Menor en tiempos de Pablo, Lucas y Juan.
para la comunidad de Teófilo, especialmente los ricos, en un mundo donde la Aspec•
solidaridad material se daba solamente entre las personas del mismo tos sociales y económicos para la comprensión del Nuevo Testamento, Córdoba,
esta- 1995.
21
' Vea l. Górnez-Acebo (ed.), Relectura de Lucas, Bilbao,
1998.
346 347
E V A N G E LI O S E G Ú N L U C A S B IB LI O G R A F ÍA

capítulo 15, en el que con especial esmero se centra la atención en los Bibliografía
peca•
dores", cuyo epítome es la parábola conocida como "del hijo
- * Aletti, J-N ., El arle de contar a Jesucristo. Lectura narrativa del evan•
pródigo".
gelio de Lucas, Sígueme, Salamanca, 1992.
* Cassidy, R.J. Jesús, política y sociedad. Estudio del evangelio de
Relación con el Estado
Lucas, Biblia y Fe, Madrid, 1988.
- Coleridge, M. Nueva lectura de la infancia de Jesús. la narrativa
Los encuentros de Jesús con representantes del mundo político
como cristología en lucas 1-2, El Almendro, Córdoba, 2000.
Lucas los presentaba desde la situación de la naciente Iglesia en el
- Conzelmann, H. El centro del tiempo. la teología de Lucas, FAX, Ma•
Imperio roma• no, o sea a fines del primer siglo28. La apreciación de
drid, 1974.
Roma es claramente positiva; no hay preocupación por persecuciones.
- * Flichy, O. la obra de Lucas (CB 114), Verbo Divino, Estella, 2003.
Así, en la versión lucana del evangelio, Pilato intenta tres veces
- García Pérez.J .M. la infancia de Jesús según Lucas, Encuentro,
exculpar a Jesús y aboga por su liberación (23,4.14- 16.20.22), de modo
Madrid,
que son los judíos quienes aparecen como únicos responsables.
2000.
- * George, A. El evangelio según san lucas (CB 3), Verbo Divino,
Hay una serie de pasajes que tratan sobre Herodes: 3, 19s; 9,7-9; 13,31
Estella,
sy
1976.
23,6-12. Tal como Lucas lo presentó, éste tomaba a Jesús como un
- Gómez-Acebo, l. (ed.), Relectura de Lucas, DDB, Bilbao, 1998
excéntri• co, por tanto políticamente inofensivo, no como un rebelde
(lectura feminista).
por cierto. La advertencia en 13,3 ls que le hacen a Jesús que Herodes
- Kingsbury, J.D. Conflicto en Lucas. Jesús, autoridades, discípulos, El
(que reinaba en Galilea) quiere matarlo no tiene otra finalidad en Le que
Almendro, Córdoba, 1992.
la de resaltar que "no cabe que un profeta pierda la vida fuera de
Laconi, M. San lucasy su iglesia, Verbo Divino, Estella, 1982.
Jerusalén".
López Melus, F.M. Pobreza y riqueza en los Evangelios. San lucas
el evangelista de la pobreza, Studium, Madrid, 1963.
En la cuestión del impuesto a Roma, Lucas empezó indicando en su
Rasco, E. la teología de Lucas. Origen, desarrollo, orientaciones, Pon•
ver• sión del episodio que querían atrapar a Jesús "con el fin de
tificia Universidad Gregoriana, Roma, 1976.
entregarlo al poder y autoridad del procurador" (20,20), cuestionando su
- Rigaux, B. Para una historia de Jesús. El testimonio del evangelio de
lealtad a Roma, cosa que no lograron (v.26). Es de lo que acusaron a
Lucas, DDB, Bilbao, 1973.
Jesús ante Pilato, de "prohibir pagar los tributos al César" (23,2), pero
el procurador ignora el tema, restándole credibilidad a la acusación. De
Comentarios:
hecho, como mencioné, Pilato defiende a Jesús de sus acusadores hasta
que éstos claman porque libere a Barrabás en su lugar. El lector deduce
- * Bovon, F. El evangelio según san Lucas, 3 vols., Sígueme, Salamanca,
que la autoridad romana no vio nada de subversivo en Jesús, ni en su
1995.
movimiento religioso. Lucas elaboró más ampliamente esta postura
- Dillmann, R. - M.C. Mora, Comentario al evangelio de lucas,
defensiva por parte de las autoridades roma• nas en Hechos. Esto tiene
Verbo
un claro propósito apologético, pensado espe• cialmente en función de
Divino, Estella, 2004.
los cristianos grecorromanos.
- * Fitzrnyer, J. El evangelio según Lucas, 3 vols., Cristiandad,
Madrid,
1986-88. Vea esp. la extensa y detallada introducción.
27
En Le se explicita 17 veces "pecadorta/es)", mientras en Mt solo 5, en Me 6 y en - García Viana, L.F. Evangelio según san Lucas, Sígueme, Salamanca,
Jn 4 veces. 1989.
2
Recomiendo meditar con Arturo Paoli sus reflexiones La perspectiva política

Harrington, W.J. El evangelio según san lucas, Studiurn, Madrid, 1972.
de
San Lucas, Buenos Aires, 1973.

348 349
EVANGELIO SEGÚN LUCAS

Rius-Camps, J. El éxodo del hombre libre. Catequesis sobre el evange•


lio de Lucas, El Almendro, Córdoba, 1991.
Schmid, J. El evangelio según Lucas, Herder, Barcelona, 1968.
Stoger, A. El evangelio según san Lucas, 2 vols., Herder, Barcelona, 1970. Evangelio según Juan

La versión del evangelio según Juan se distingue notablemente de los


otros que son estructuralmente similares, razón por la que se les conoce
corno sinópticos. Para apreciar las particularidades de "el cuarto evangelio",
conocido también así por ser el último de la secuencia de evangelios en la
Biblia, necesitaríamos una amplia exposición y explicaciones, pero me limita•
ré a resaltar los aspectos más notorios e importantes. Quien desee una expo•
sición más amplia, vea la bibliografía al final.

A. Coordenadas históricas

Para poder ubicar adecuadamente esta obra, y responder a las preguntas


referentes a su autor, lugar y fecha de composición, es indispensable
aproxi• marnos a la historia de su composición.

Composición del cuarto Evangelio

Una observación atenta del evangelio revela que la obra que hemos here•
dado es producto de un proceso, en el que intervinieron a lo largo del tiempo
más de una persona. He aquí algunos indicios:

- el prólogo ( 1, l-l 8) y el cap. 21 son añadidos. El prólogo tiene a su


vez añadidos (glosas) en forma narrativa, no poética, que hablan del
Bautis• ta: l,6-8y 1,15.

- El evangelio concluía originalmente con la declaración del propósito del


autor en 20,30-3 1; posteriormente se le añadió el cap. 211•

Indicios que el cap. 21 fue añadido más tarde son: 20,29 que da por concluidas las
apariciones del Resucitado; la numeración en 21, 14 ("es la tercera vez que Jesús
se manifestó ... '') se entiende como legitimación de algo añadido posteriormente;
sorprende que recién en 21,2 se mencione a los Zebedeos y que recién aquí se diga
que Natanael era "de Caná de Galilea"; se corrige la relación entre "el discípulo a

350 351
EVANGELIO SEGÚN JUAN COORDENADAS HISTÓRICAS
Jn 14,30s marca el fin del discurso de la última cena, que termina con la hay que preguntarse si la secuencia actual tenía sentido
orden "[Levántense! ¡Vámonos de aquí!"; Jesús sin embargo sigue ha• temáticamente
blando. De hecho, 15, 1 es un non-sequitur . Recién en 18, l se para quienes la mantuvieron (¿o escribieron?), y así leyeron.
levantan para ir a Getsemaní: "terminado de decir esto, salió Jesús ... ".
- Lo dicho en 5, 19-25 en términos de una escatología realizada, se
- Jn 15-17 constituyen una suerte de relectura (por tanto posterior) elabo• repite casi literalmente a continuación en 5,26-30 pero como escatología
rada de los cap. 13-14. futura. Igualmente, lo dicho sobre la revelación de Jesús como pan de
vida en
- No obstante las señales (milagros) hechas según 2,23 en Jerusalén, en 6,35-51 b se reitera a continuación en 6,51 c-58, pero el pan ahora es la
7,3-5 los discípulos hablan de Jesús como si nunca hubiese hecho señal carne y sangre de Jesús.
alguna en Judea.
Por lo tanto, ¿a quién calificamos como "el autor"? ¿Al que escribió la
- El discurso testimonial del Bautista que empieza en 3,27, a partir del v.31, primera edición o al que más tarde introdujo material suplementario?
sin advertencia alguna, cambia a un discurso que, en contenido y forma,
corresponde más bien a los discursos propios de Jesús.
TAREA: Esboce en un mapa de Palestina el recorrido de Jesús según
- En el cap. l O Jesús se presenta como "la puerta" (v.6-1 O) y como "el buen Jn 1- 7. Haga otro mapa de los primeros capítulos de la misión de
pastor" (v.1-5.11-18), dos metáforas distintas, la primera probablemente Jesús según uno de los sinópticos, y compare ambos. Explique las
ha sido introducida posteriormente; si ponemos entre paréntesis 10,6-1 O diferencias.
se descubre la unidad y fluidez original del discurso centrado en Jesús
como buen pastor.
Se han dado varias explicaciones de estas y otras observaciones de in•
- En 13,36 y 14,5 Pedro y Tomás preguntan a Jesús adónde va, sin embargo congruencias y desniveles literarios en Jn. Según unos, algunos se produje•
en 16,5 Jesús se queja que nadie le pregunte adónde va! ron accidentalmente por desplazamientos de perícopas. Pero, ¿qué decir
de los párrafos más pequeños? Otros lo postulan sólo para grandes
Los cap. 5 y 6 parecen invertidos: el cap. 4 termina "cuando volvió de bloques, como los cap. 5 y 6, y la perícopa de la adúltera, que podrían haber
Judea a Galilea" (4,~4), pero el cap. 5 empieza indicando que "Jesús sido folios independientes. Otra explicación es que el autor recurrió a
subió a Jerusalén", y el cap. 6 comienza con Jesús "al otro lado del diversas fuentes (una colección de señales, otra de discursos), y fue
mar de Galilea" (habla como si en el capítulo anterior estuviese en entresacando perícopas y entretejiéndolas sin cuidar su secuencia lógica. La
Galilea). El cap. 7 empieza cuando "andaba Jesús por Galilea, pues no explicación más común y natural es que el evangelio es producto de varias
quería andar por Judea", es decir antes estuvo en Judea (¿cap. 5?). ediciones. Qué se debe exactamente a cada edición es debatible, pero está
Vista desde el ángulo geográfico, la secuencia natural sería cap. claro que hubo más de una, dados los indicios antes mencionados y otros
4.6.5.T. Sin embargo, más.

Es cierto que, en general, este evangelio muestra una uniformidad de


quien Jesús amaba" y Pedro, elevando de rango la figura de éste (lo que choca estilo (Schweizer, Ruckstuhl). Pero ésta es relativa; corresponde a la mano
con la entrega al pie de la cruz, 19,25ss); el escritor distingue en 21,24 entre su
del evangelista, autor principal que redactó (y en buena medida compuso)
aporte y el texto precedente del evangelio (Jn 1-20).
este evangelio, y no a la obra íntegra en su última redacción.
En varios pasajes se observa la facilidad con la que en .In se brinca
geográficamen•
te: vea 2, 12.13; 4,3.43; 7, 9.1 O; I 0,40; l l ,54ss. Por otro lado, 6,2 presupone relatos de curaciones en los dos capítulos anteriores, del hijo del
los funcionario
(4,46ss) y del paralítico (5,2ss), el uno en Caná y el otro en
.Jerusalén.
352 353
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N C O O R D E N A D A S f-O S T Ó R IC A S

Todos los críticos coinciden en afirmar que hubo una última mano, escritos en este libro", para terminar explicando a modo de conclusión, el
dife• objetivo del mismo. Su escatología es futurista, su cristología es antido•
rente, la de un redactor final, que introdujo comentarios y algunos párrafos cética ( corresponde al tiempo de I J n 4,2s ).
-sin que sepamos si eliminó otros al proceder a producir la última copia de Jn.
(5) Un último redactor, a inicios del s. II hizo añadidos al prólogo, por ejemplo
La configuración de Jn habría pasado por las siguientes etapas': el v. l 5, repetido en el v.30, y comentarios como en 4,2. Posteriormente se
incluyó el relato de la adúltera (7,53-8, 11 ).
(1) Tradición oral, después de la Resurrección.
El autor
(2) Primera composición escrita (¿por el discípulo amado, o por el que había
sido discípulo del Bautista (l ,40)?). Presentaba a Jesús como mesías ( 1,29- Dado el largo proceso de elaboración del evangelio que hemos heredado,
49), sostenía una escatología realizada; estaba en Palestina(?). El autor hablaré de "autor", o evangelista, para referirme a la persona responsable de
conocía bien la Palestina de antes del año 70: los detalles acerca de los la personalidad o el carácter que distingue al cuarto evangelio de los Sinóp•
samaritanos y el pozo de Jacob en el cap. 4 son exactos, como lo son ticos. Tengamos presente que el escritor no fue necesariamente el autor.
aquellos sobre las piscinas de Bethesda en 5,2 y de Siloam en 9,7, así "Autor" puede designar a la persona cuyo pensamiento ha sido asumido, o
como los detalles sobre las ceremonias en Jerusalén durante la fiesta de a la autoridad que está a la base ( como es el caso de las cartas Pastorales
Tabernáculos en los cap. 7-8. en relación a Pablo); "autor" se emplea también a veces para referirse a
una escuela de discípulos de alguien ("sabemos" en 21,24)4.
(3) Segunda edición, que fue una reescritura y ampliación considerable del
texto original. Tenía como trasfondo la confrontación con el judaísmo, la Hacia el año 180, lreneo de Lyon consignó por escrito una tradición sobre
"expulsión" de la sinagoga (cap.9), y la presentación de Jesús como el autor de este evangelio que rápidamente se fue imponiendo: "Juan, el
divino (Hijo de Dios, los "yo soy"). La comunidad ya no vivía en discípulo del Señor que se había recostado sobre su pecho, escribió elevan•
Palesti• na, y admitía samaritanos. Su autor fue aquel que podemos gelio una vez más mientras residía en Efeso en Asia" (Adv. haer. 3, 1.1;
llamar "el evangelista", pues escribió el grueso de la obra, sobre todo los Euse• bio, H. E. 5,8.4). De esta manera se asumió sin más que ese "discípulo
episodios narrados; introdujo el relato de Lázaro presentándolo como del Señor" era el hijo de Zebedeo, de aquí que tradicionalmente se
causa de la muerte de Jesús ( 1 1, 1-12, 11 ), razón por la que en este identifique este evangelio con el apóstol Juan.
evangelio la expul• sión de mercaderes del templo aparece al inicio, en el
cap. 2. Si bien el evangelio mismo no identifica al autor', en dos pasajes el escri•
tor remite a un testigo. En 19,35 indica que el que vio cuando se atravesó el
(4) Tercera edición, en la que se añadieron sobre todo discursos como 5,26- costado de Jesús en la cruz "ha dado testimonio de ello, y ese testimonio
30; 6,51-58; 12,44-50 y los caps.15, 16 y 17, entre otros. A esta época suyo es verdadero". La razón para mencionar su testimonio está expresa•
corresponde la introducción del prólogo y el capítulo final (21 ). El lector mente indicada: "para que también ustedes crean" (cf. 20,31), y remite a la
acucioso notará que el evangelio concluía en 20,30 donde el redactor de
la segunda edición hace referencia a "otros muchos signos que no están
Además del intento de reconstrucción de la historia de la comunidadjuánica, por O. Cullmann, R.A. Culpepper. G. Richter. De ésta provendrían las cartas y
R.E. Brown, la comunidad del discípulo amado, Salamanca, 1983 (más luego el Apocalipsis.
breve, J.-0. Tuñí, las comunidades joánicas, Bilbao, 1988), vea más Recuerde lo dicho sobre los títulos "Evangelio según ... ": fue puesto posterior•
puntualmente S.A. Panimolle, "Tradición y redacción en Jn 1-12", en R. Fabris mente, y el nombre viene de la tradición asociada a la obra. Recuerde también que
(ed.), Proble• mas y perspectivas de las ciencias bíblicas, Salamanca, 1983, "Juan" era un nombre común (vea más adelante).
cap. 1 O.

354 355
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N C O O R D E N A D A S H IS T Ó R IC A S

Escritura. El escritor no dice quién fue ese testigo, ni lo asoció con "el En resumen, es posible que "el discípulo" mencionado en 19,35 y
discí• pulo a quien Jesús amaba" aunque en la tradición es común 21,24 sea el que "escribió" (¿dictó o encomendó?) un primer esbozo del
hacerlo; lo menciona como si fuera otra persona. Si remite a un testigo evangelio, al menos sobre la Pasión y Resurrección; no era el
para afirmar que lo dicho es verdad, entonces el que escribe no estuvo "evangelista", es decir el autor del grueso del evangelio -éste se refiere a
presente y podría no ser el autor. En el cap.21, que fue añadido más él-. El "discípulo" no fue el autor principal pues en ningún otro momento
tarde al evangelio como un apéndice, en el v.24 encontramos una aparece como testigo, ni escri• bió en primera persona. Su esbozo, si lo
identificación entre "el discípulo a quien Jesús amaba" (v.20) y el hubo, fue reescrito posteriormente precisamente por el evangelista. La
escritor, presentándolo además como testigo de lo escrito: "Éste es el identificación autor-evangelio es en rea• lidad una que se funda más en la
discípulo que atestigua estas cosas y que las escribió". El escritor autoridad que sustenta la obra que con el autor literario como tal -aunque
añadió la misma frase que leemos en 19,35: "sabemos que su testimonio en la mente de muchos habría sido la misma persona.
es verdadero". Es decir, el que fue presentado como testi• go presencial en
19,35, es presentado en 21,24 como el escritor mismo ("las escribió"). Pero, ¿quién es "el discípulo a quien Jesús amaba"!"? Es un personaje
Pero, si tomamos I iteralmente el tiempo verbal, el que "las escri• bió" importante, que aparece en escena recién en la última cena. La primera
sería alguien que había escrito antes, distinto del que ahora escribe men• ción, a modo de presentación, es que es aquel que "estaba
(grapsas, un pasado ya concluido)", lo que es reforzado por la cláusula recostado junto al pecho de Jesús", es decir intimaba con él ( 13,23).
"nosotros sabemos que su testimonio es verdadero". Los dos verbos Seguirá a Jesús hasta la cruz ( 19,26), y será el primero en reconocerlo
en primera persona (nosotros/yo) sugieren que el escritor de estas frases resucitado (20,8; 21,7).
no es "el discípulo a quien Jesús amaba". En el v.24 se afirma: "(nosotros)
sabemos (óidamen) que su testimonio (de él) es verdadero?", lo que Uno de los más serios problemas frente a la tradicional identificación
sugiere que el sujeto es otro que el testigo, y que al escribir lo hacía junto del "discípulo a quien Jesús amaba" con el apóstol Juan se encuentra
con otros", En el v.25 el escritor emplea la primera persona singular al en la escena de Jn 18, 15-16: Pedro y "otro discípulo" seguían a Jesús,
opinar sobre las "mu• chas cosas" que hizo Jesús: "si se escribieran, (yo) y aquel "que era conocido del sumo sacerdote" entró al patio del
pienso (óimai) que ni en todo el mundo cabrían los libros ... ", por lo que palacio e hizo posible que entrara también Pedro. Este discípulo
nos podemos preguntar por qué recién aquí habla en primera persona y permanece anónimo y está estrechamente asociado a Pedro, dos rasgos
no en el curso de sus testimo• propios del "discípulo amado",
nios, si él fue realmente ese • Todo esto sugiere que el autcr no lo que invita a pensar que podría ser la misma persona. El único
testigo9 fue discípulo
"el discípulo a quien Jesús amaba". cercano a Jesús durante la Pasión es "aquel a quien Jesús amaba", que
estará al pie de la cruz. Ahora bien, este personaje contrasta con el hijo de
Zebedeo, el pescador de Galilea (Me 1, 16-20 par.), que por lo mismo
no
Es notorio que los tiempos verbales son diferentes: el que "atestigua" en tiene un sentido comunitario.
presen• te, y el que "escribió" en pasado (aoristo: puntual, ya acaecido). Como piensan muchos exegetas, es muy probable que 21,25 sea una glosa
Tomado literal• mente, significaría que aquel a quien el escritor actual se añadi•
refiere como el "que las escribió" ha sido otra persona. da más tarde, por tanto no provendría de la misma mano que escribió el
¿Se refiere el testimonio a la escena anterior. a todo el cap. 21, o tiene en v.24.
mente
todo el evangelio? Por estar al final, se puede pensar que se refería a todo
el evangelio, en cuyo caso sería cuestionable que se tratara de un discípulo de
Jesús pues al escribirse el cap. 21 lo que se tenía era obra de un teólogo
posterior.
Ese "nosotros" nos recuerda 5,32 y I Jn 1-4. que es de la época final del
evangelio;
tendría alguna vinculación con el sumo sacerdote. Sería en todo caso lreneo afirmó que Juan "permaneció allí (en Éfeso) hasta el tiempo
algún discípulo que no era del círculo de los doce apóstoles. Podría ser de Trajano" (Adv. haer. 2,22.5; HE. 3,23.4), cuyo reinado se extendió del
también el discípulo anónimo del Bautista que, junto con Andrés, decidió año 98 al 117. Esto supone que, si se trataba del apóstol, éste vivió hasta
seguir a Je• sús (1,35-40). alta ancia-

10
Vea el extenso excurso de R. Schnackenburg al final de su comentario al
evangelio, vol. 111.

356 357
E V A N G ELI O SE G Ú N JU A N C O O R D E N A D A S H IS T Ó R IC A S

nidad, lo cual es algo dudoso. Pero, más notorio es que Papías, supuesta• cuanto ha dicho" Jesús ( 14,26; 15,26s; cf. 14, 15-20; 16, 12-14), pues lo
mente cercano a lreneo y que reportó sobre la escritura de otros que se escribió es "para que crean" ( 19,35; 20,30s).
evangelios, si bien mencionó al apóstol Juan (cf. HE 3,39.4), no dijo
nada de él como autor 1de un evangelio 1 . En resumen, la identificación del "discípulo a quien Jesús amaba",
así como la del autor, es una incógnita no resuelta, pero ciertamente no
Si el autor fue el apóstol o un discípulo cercano a Jesús, entonces fue el autor. Algunos piensan que se trata de una figura literaria, pero la
espe• raríamos la obra propia de un testigo presencial de la vida de Jesús pregunta por su muerte en 21-20-23 la presupone, por tanto se trataba de
-que no se calificaría a sí mismo como "el discípulo a quien Jesús una persona real. Por sus rasgos, queda claro que este discípulo ha sido
amaba" ni apelaría a otro testigo"-. Es difícil explicar desde la encumbrado por la tradición de manera que sirviese a la vez de modelo
perspectiva histórica que un testigo presencial, discípulo, haya situado del verdadero discípu• lo de Jesús: el que intima con él, que está al pie de
la expulsión de los mercaderes del Templo-el motivo principal para la la cruz, y que cree sin dudar. Por eso fue calificado como "el discípulo a
condenación de Jesús- al inicio de la misión de Jesús (2, 14-22), y no al quien Jesús amaba". Su verdadera identidad ha sido absorbida por la
final como en los tres Sinópticos, y que no fuese por ello arrestado. Es imagen ideal que proyecta; ha pasado a ser un símbolo -¡bien en sintonía
incomprensible que un discípulo de Jesús se refiera tan escasamente a con la predilección juánica por símbolos!-como lo son Nicodemo, la
su amplia misión en Galilea, y se concentre más bien en Judea. La samaritana, el nacido ciego, y Tomás, entre otros. Encarna al discípulo
predicación de Jesús que leemos en Jn apunta a una persona que no ideal, modelo del creyente. Así se entiende el contraste con Pedro.
fue discípulo de Jesús durante su vida, pues lo presenta auto-
predicándose ("yo soy ... "), en vez de predicar el reino de Dios como en La tácita relación del "discípulo a quien Jesús amaba" con el autor de
los sinópticos, además de no incluir una sola parábola. Jn tiene como finalidad afirmar la continuidad de la tradición apostólica-
como la composición en nombre de Pablo de cartas tardías que él no
"Si Juan hubiese sido escrito por un testigo ocular y no así los escribió quiere afirmar la continuidad paulina (2Tes, Ef, Col, l-2Tim,
sinópti• cos, se esperaría una mayor consistencia en la antigüedad y Tito}-. Éste se convierte en "el exponente decisivo de una auténtica y
confiabilidad de la tradiciónjuánica" (R.E. Brown)". De hecho, como primitiva tradición cristiana sobre Jesús':". El es el puente entre Jesús y
vimos, el que escribió refiere en 19,35 y 21,24 a un testigo que es otro la comunidadjuánica15•
que él mismo, en cuyo testimonio se apoyaba. El que escribió avalaba
así la verdad de su evangelio, que es una verdad teológica, no ¿Qué podemos decir entonces del "evangelista"? Que sus raíces se
periodística. Por ello, en sendos pasajes se refirió al Paráclito, que es "el hun• den en el judaísmo; que fue un hombre de impresionante fe y
espíritu de la verdad que proviene del Padre, que dará testimonio" de profundidad teológica, con cierta cercanía a un discípulo que había
Jesús, y que "les enseñará todo y les recordará estado con Jesús (¿"el discípulo a quien Jesús amaba"?), en lo que
asienta su autoridad. Sabía comunicar las experiencias vividas en forma
11
A todo esto hay que añadir que había una confusión entre dos Juanes: el hijo de dramática, con habilidad retóri• ca, gustaba usar de figuras literarias
Zebedeo (el apóstol) y un Juan Presbítero (autor de 2 y 3.ln. ¿es éste el que vivió (símbolos, paralelismos, etc.), y era capaz de estilizar los personajes. El
hasta tiempos de Trajano?). autor era un gran teólogo de apreciacio• nes e ideas maduradas en el
12
El sistemático anonimato no deja de ser desconcertante. dejando al lector con un tiempo. Probablemente fue el mismo que escri• bió la primera carta "de
enigma. Si era conocido por la comunidad, ¿por qué callaría el evangelista su Juan"16.
nombre, siendo que sí ha dado los nombres de otros (Pedro, Andrés, Felipe,
Natanael, Tomás, Judas)? (R. Schnackenburg).
13
R.E. Brown, An lntroduction to the Cospel of John (ed. por f.J. 14
.1. Blank, El evangelio según san Juan, t.3, Barcelona 1987, 214.
Moloney), 1 5
La fuerza inspiradora es el Paráclito: vea 14. l 6s.26; 15,26s; 16, 7-14.
Nueva York 2003, 195. Brown menciona como ejemplo la unción d.: los pies 11
' Esta carta la escribió para corregir la idea que su evangelio había dejado en
de la mente de algunos cristianos que la humanidad de Jesús, por tanto su vida
.Jesús en 12.1-7, que es una mezcla de detalles de las versiones de los sinópticos, terrena,
que no son de testigos oculares.
358 359
C O O R D E N A D A S H IS T O R IC
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A AS
N

Los destinatarios judías contra Jesús es repetida reiteradas veces: querían matarlo2º,
acusán•
dolo de hacerse "igual a Dios" (5, 18; l 0,33; 19,7). Esa actitud contraria a
la
(Mt 5 veces; Me 6; Le
Jn se dirige a una comunidad que vive en una ciudad importante de
5).
habla griega, en la cual tiene mucho peso el segmento judea-cristiano, es 18
.In 2, 13; 5, 1; 6,4; 7,2.11;
decir los judíos conversos al cristianismo, que sufren el hostigamiento de 11,55.
la comuni• dad judía, así como el influjo de ideas de sabor gnóstico 19 Cf. In 8, 17; 10,34; 15,25; igualmente habla de "sus padres (patriarcas)" en
sostenidas dentro de la misma comunidad. 6.49.

El conflicto con la comunidad judía, que se centraba en la


confesión cristiana de la mesianidad de Jesús y su relación con Dios, fue
indudable• mente doloroso. Los judíos cristianos han sido excomulgados
por eso de la sinagoga (9,22; l 2,42). No sólo eso, sino que inclusive
los hostigan. La comunidad ya siente en carne propia la advertencia en
16,2s: "Los echarán de las sinagogas. Más aún, llega la hora en que
todo aquel que los mate creerá dar culto a Dios. Y esto lo harán porque
no han conocido ni al Padre ni a mí."

No hay continuidad entre Moisés y Jesús: ''la Ley fue dada por medio
de Moisés; la gracia y la verdad por Jesucristo" ( 1, 17; cf. 4,20-24; \
3J4s). Lo propio del judaísmo es la observancia legalista de la Ley de
Moisés (7, 19;
8, 17; 10,34), mientras que en el cristianismo es la fe en Jesucristo. La
comuni• dad está distante del judaísmo, más aún, sus sentimientos son a
menudo adversos, pues hay un marcado sabor antijudío en Juan por el
tono en que se expresa de ellos cuando habla de "los judíos''!", o al
referirse a sus fiestas calificándolas como "de los judíos"!", o cuando
Jesús habla de la Ley como si él no fuera judío diciendo "en su Ley"19• La
animosidad de las autoridades

era irrelevante -con la implicación que, aparte del amor comunitario.


entendido en sentido tradicional griego que distingue estamentos sociales.
el resto de la moral no era tan importante. Eso produjo un cisma en la
comunidad. De aquí la insistencia en 1 Jn sobre la importancia de reconocer
y confesar que Jesús fue plenamente humano.
1 7
70 veces, más de la mitad de las cuales refiriendo a ellos como adversarios: en
los
sinópticos apenas se usa la expresión "los judíos" y nunca en sentido
adversativo
comunidad judía es evidente en su presentación de personajes como N sinagoga (6,66- 70). El antijudaísmo de Jn se entiende bien en Éfeso,
ico• demo, José de Arimatea, los padres del ciego, y por supuesto los por su poderosa e influyente comunidad judía. Por su teología, Jn es
discípulos que, dice el texto, tenían "miedo a los judíos" (3,2; 7, 13; 9,22; afín al Apocalipsis, escrito en Asia Menor (las "siete iglesias"), no lejos
19,38; 20, 19)21• de Patmos, lo que nos acerca a Éfeso". Otro indicio claro de esta
localización es la tensión que sostenía con los seguidores del Bautis-

TAREA: Lea y analice Jn 9 desde la perspectiva de la realidad 211


.Jn 5.18; 7, 1.19: 8,22-24.59; 10.3 1-33; 11,8.53 (tratan de tomarlo preso:
vivida en la comunidadjuánica y de su relación con el judaísmo 7,30.44;
de su entor• no. Compare con Jn 16, 1-4. 8,20; 10,39). Durante la Pasión, los judíos son insistentes en pedir la muerte
de Jesús: 18,36.38; 19,7.12.20. Esa hostilidad hacia Jesús es representativa
en Jn de la hostilidad hacia los discípulos. Por eso. los actores son "los
fariseos" -"los
Lugar de composición sumos sacerdotes" se mencionan sólo en relación a la Pasión histórica de
Jesús•
Nuevamente, hay que distinguir el lugar de composición original del que en tiempos de Juan eran las autoridades supremas
de residencia del evangelista o autor principal. Hablamos de este último. (rabinos).
Desde lreneo, el lugar tradicionalmente relacionado con Jn es Éfeso:
21
Los judíos son descali ficados como hijos de Abraham (8,33-40), inclusive
de Dios (8,41-47), en cambio son acusados de ser "hijos del diablo"
"Juan el discí• pulo del Señor que aprendió de su pecho, compuso un (8,44), de desconocer a Dios (5,37s: 8, 19.55). Ellos son parte de "el
evangelio durante su estadía en Éfeso" (Adv. haer. 3, 1.1). Era una mundo" (estructuras contrarias a Dios), cf. Jn 14-17 (vea 18,20).
ciudad donde habitaba una importante comunidadjudía, al punto que 22
Hay también una cierta cercanía a la teología paulina. Recordemos que Efeso
podía excomulgar a los que confe• saban a Jesús como mesías (9,22), y fue el lugar más importante y uno de aquellos en los que Pablo
lograba que algunos seguidores de Jesús lo abandonen y vuelvan a la permaneció más

360 361
E V A N G E LI O SE G Ú N JU A N
L A O B RA LI T E R A R IA

ta (vea Jn l,6ss.15.26s; 3,28ss; 4,1; 5,36). Por Hch 19,1-7 sabemos que en tarde). Si suponemos que han pasado unas décadas antes que una comuni•
Éfeso había un grupo de éstos y bautizaban "con el bautismo de Juan". d~d en Egipto se interesara en Jn y obtuviese una copia, y que ésta tuviese
Todos estos indicadores, además de que cerca de Éfeso había una sinagoga autoridad, cosa que se adquiere sólo con el tiempo, podemos pensar que Jn
de samaritanos (Jn 4), apuntan a Éfeso como lugar de composición. Esa es habría sido escrito a más tardar hacia el año 100. El redactor final, a quien
también la opinión de la mayoría de exegetas. debemos las menciones del Paráclito (que responde a la ausencia de la paru•
sía) y la reivindicación de la autoridad de Pedro en el cap. 21 (ignorada en
Fecha de composición el resto de Jn), entre otras, debe haber reeditado Jn hacia el año 1 OO.

El primer esbozo del evangelio se ubica probablemente en Palestina y Eusebio de Cesarea reporta que Ireneo afirmó que el "apóstol y evange•
data antes de la destrucción de Jerusalén, después de la cual desgracia las
lista" Juan "permaneció en ella (Efeso) hasta los tiempos de Trajano" (H.
comunidades se dispersaron (diáspora). La juánica, como vimos, probable• E.
mente se reconstituyó en Éfeso. 3,23.4). Si bien el hijo de Zebedeo y el discípulo amado ya habían muerto, la
asociación con Trajano (98-117) es interesante: sitúa a Jn tardíamente, nada
La obra misma no da fecha alguna, pero hay claros indicadores de la menos que a inicios del s. 11 -lo cual podría ser una referencia al redactor
fecha post quem de su composición -que ciertamente es posterior al año final",
70 (11,48 alude a ella)-. Las autoridades religiosas en Jn, aparte de la
Pasión (por su raíz histórica), siempre son los fariseos. Esto corresponde a la
situa• ción después de la destrucción del Templo, cuando el judaísmo se B. La obra literaria
redefinió y se unificó en torno a los fariseos que configuraron el judaísmo
rabínico, que se estableció en Jamnia en la década del 80. Esta es la razón
Si leemos cualquier página de los otros evangelios y comparamos el
por la que no hace distingos entre fariseos, saduceos, maestros de la Ley
estilo, el tono y los intereses con el de Juan, notaremos de inmediato
y sacerdotes, sino que se habla simplemente de "los judíos" o "los
una gran diferencia. En lugar de las pequeñas simples unidades narrativas
fariseos".
con sabor oral de los sinópticos, las juánicas son más amplias y coloreadas
con abundancia de símbolos, que sirven de base para una extensa
La ruptura con el judaísmo ya era un hecho consumado, cargado de
enseñanza. Los discursos tienen el sabor de ensayos teológicos
sentimientos adversos, y marcado por hostilidades, que se ven reflejados
cuidadosamente pen• sados; son largos y elaborados, pero a la vez
en Jn en su lenguaje. Por tanto, nos encontramos al menos en torno o algo
repetitivos.
más allá del año 80 -lo que se confirmaría si es cierto que el autor conoció
los sinópticos-. No hay referencias a la destrucción de Jerusalén, lo que
Relación con los sinópticos
sugiere que, a diferencia de los sinópticos, ese drama ya había sido asimila•
do, por tanto nos lleva más allá de los 80. Pero, a diferencia del Apoc, no se
Para empezar, Juan ha seguido el mismo género literario de Me (a quien
respira un clima de persecuciones, por tanto es anterior a éste, que data de
siguieron Mt y Le), es decir una narración teológica en la cual los personajes
los años 90.
vivazmente dialogan. El autor, además, comunica al lector el mundo interior
de los personajes (qué piensan, qué motivos tienen) e interpreta con fre•
El papiro P52, hallado en Egipto y que corresponde al cuarto evangelio
cuencia las ideas centrales. Sin embargo, su punto de vista, la manera corno
( 18,31-33 .37-3 8), apunta a la fecha tope ( ante quem): hacia el año 130 (o
más estructura la trama y las acentuaciones, lo diferencian notoriamente de
los
tiempo (Hch 19, 1 O). Cf. R. Schnackenburg, El evangelio según san Juan. vol. IV.
n En contraste con los sinópticos. el uso más antiguo que conocemos de Jn es
Barcelona, 1987, Excursus 5: comparación de la cristología paulina y lajuánica.
el comentario a éste hecho por Herakleon, recién hacia el año 160. No hay prueba
de
que los padres de la Iglesia de la primera mitad del s. 11 hayan usado Jn.
362 363
E V A N G E LI O S E G Ú N J U A N L A O B RA LI T E R A RJ A

otros evangelistas. De hecho, las diferencias son tan notables que se cia el bautismo y las tentaciones de Jesús, las discusiones sobre la Ley
estu• de Moisés, la confesión de Pedro y la transfiguración.
dian separadamente, como indiqué al inicio. He aquí las más notorias:
(5) En el cuarto evangelio encontramos pocos dichos sueltos de Jesús,
(1) En Jn el desarrollo de la misión de Jesús sigue un recorrido totalmente pero abundan los diálogos y extensos discursos de alto calibre teológi•
diferente de los sinópticos. Jesús habría actuado la mayor parte del co. Jesús habla con un tono y una profundidad que no hallamos en los
tiempo en Jerusalén y alrededores, y no en Galilea como en los sinópti• sinópticos, casi como un teólogo; habla con solemnidad y majestuosi•
cos. Según Jn, Jesús fue a Jerusalén para la Pascua tres veces (2, l 3; 6,4; dad, no con la sencillez que hallamos en los otros evangelios. Podría
11,55), no una sola como se lee en los sinópticos, es decir su ministerio decirse que el Jesús que habla y actúa en Jn es el Señor glorioso, no el
público habría durado más de dos años (como es tradicional afirmar). maestro de Nazaret.

(2) Aparte de los grandes bloques dedicados a la Pasión y la Resurrección (6) Las discusiones con "los judíos" no son sobre cuestiones de la Ley,
-que son relatados de una manera muy "juánica"-, hallamos sólo diez sino sobre la persona misma de Jesús, su origen y su relación con el
relatos que también se encuentran en los sinópticos, pero narrados Padre. Los "judíos" son sus enconados adversarios.
de una manera bastante diferente en cuanto a lenguaje y detalles, a su
lugar en la obra, y sobre todo en cuanto a su mensaje cristológico". (7) Mientras que en los sinópticos Jesús predica el Reino de Dios (expre•
Entre esos se encuentran tres milagros, pero notoriamente no se sión ausente en Jn, salvo por 3 ,3 .5 en otro sentido) y exhorta a la conver•
encuentra exorcismo alguno ni curación de leprosos. sión, en el cuarto evangelio Jesús se predica a sí mismo -su origen, su
mesianismo, su relación con el Padre-y pide fe en él-no en Dios,
Por otro lado, es en Jn solamente donde encontramos conocidos episo• como en los Sinópticos-. Los famosos "yo soy (la luz, el camino, la
dios como las bodas de Caná, la conversación con N icodemo y verdad, etc.)", se encuentran exclusivamente en Jn.
luego con la samaritana, la resucitación de Lázaro y el lavatorio de los
pies. (8) Nada en la versión juánica de la última cena se asemeja a la de los
Sinópticos: no hay "institución de la eucaristía" sino lavatorio de pies,
(3) En el evangelio según Juan hay solo siete milagros", que además son al que sigue un extenso discurso exclusivo a Jn (cap. 13-17).
calificados como "señales" (semeia) y no como obras de poder (erga).
Entre ellos hay algunos famosos que sólo se narran en Jn y están enri• (9) La pasión y muerte de Jesús no aparece en Jn como humillación, sino
quecidos por disquisiciones teológicas: las bodas de Caná, el ciego de como su "hora", la de su "glorificación", su "elevación". En ella se
nacimiento y la resucitación de Lázaro. Estas "señales" de la gloria de manifiesta la majestad de Jesús; la Cruz es menos un patíbulo que un
Jesús tienen como finalidad suscitar la fe, no la exigen previamente como trono. El relato de la Pasión es notoriamente diferente de los Sinópticos;
en los sinópticos (vea Me 6,5s), de modo que en la visión de Jn juegan es un Jesús victorioso, seguro de sí mismo, ¡es el "rey"!
un papel totalmente diferente que en la de los sinópticos.
(10) La diferencia más notable que caracteriza este evangelio es la imagen de
(4) Si las narraciones son pocas, abundan en cambio los discursos. Sin Jesús que proyecta: un Jesús consciente de su calidad divina y su pre•
embargo, no encontramos ninguna parábola, ni instrucciones de carác• existencia (8,58; 10,30-38; 14,9; 17,5). Es el enviado del Padre, que vino
ter ético, que son tan frecuentes en los sinópticos. Brillan por su al mundo para ser el camino y la luz que conducen al Padre, y que
ausen- retomará al Padre. A diferencia del Jesús sencillo que nos sale al
encuentro en los
24
Vea J. Blinzler, Juan y los Sinópticos, Sígueme, 1968. sinópticos, el que actúa y habla en Jn es majestuoso y solemne, seguro
25
El séptimo, la pesca milagrosa, ocurre en el apéndice (cap. 21 ), después de la
Resurrección (no antes), y es notoriamente diferente de los sinópticos.
364 365
E V A N G E LI O SE G Ú N J U A N L A O B R A LI T E R A R IA

de sí mismo, consciente de su identidad mesiánica, es el "yo soy ... " vertido sobre Jesús es "hecho de nardo puro" (Me 14,3/Jn 12,3) y se podría
que domina absolutamente los escenarios. haber vendido por "la suma de trescientos denarios" (Me 14,5/Jn 12,4). Más
llamativos son los paralelos entre Le y Jn: sólo ambos mencionan a un tal
Como veremos, las diferencias obedecen al propósito del evangelista, Lázaro (Le 16,20/Jn 11, 1)26 y a las hermanas Marta y María (Le 10,38s/Jn
que era más de corte kerigmático y teológico que el de los sinópticos. pro• 11, \);sólo en Le y Jn las apariciones del resucitado son en Jerusalén, no en
fundizando sobre la naturaleza y la significación de la persona misma de Galilea; sólo ambos mencionan una pesca milagrosa (Le 5/Jn 21 ); la unción
Jesucristo, cuya misión reveladora es salvífica: fue escrito "para que crean de los pies es parecida en ambos (Le 7,36ss/Jn 12,lss). En síntesis, lo más
que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida natural es pensar que en la comunidad juánica se conocían las
en su nombre" (20,31 ). tradiciones que se conocían en las comunidades donde se escribieron los
sinópticos. Recordemos que en las etapas iniciales se tenía más interés en
Ahora bien, el recurso al género evangelio (iniciado por Marcos) y las relatos que en discursos de Jesús.
analogías en la composición de Jn con los Sinópticos, sugieren que elevan•
gelista conocía la existencia de al menos uno de esos evangelios -adernás En cuanto a las posibles fuentes a las que el evangelista haya tenido
de la posibilidad de que en la década del 80 Me ya era conocido pues lo acceso, desde Rudolf Bultmann es común pensar en una colección escrita
usaron como base Mateo y Lucas. El conocimiento de Le o al menos de sus de "señales" (semeia), de donde provienen los relatos de milagros, una
tradiciones se hace más verosímil si el lugar de composición es la misma colección de "discursos de revelación", y un relato de la Pasión. Esto es en
región, en o cerca de Éfeso. El que Jn sea una versión prácticamente inde• términos generales. Si bien es imposible determinar con certeza el origen de
pendiente y notoriamente diferente de los sinópticos no significa que no las perícopas que constituyen el cuarto evangelio, es seguro que una buena
los haya conocido. parte de Jn ha sido elaborado en la comunidad misma, especialmente los
discursos, con su característica profundidad teológica27• Por cierto recurrió
No se puede sostener que Juan quiso complementar a los sinópticos. La alAT.
cercanía con éstos se debe al hecho de haber heredado tradiciones orales
similares, no a la lectura de sus textos, y menos de haberlos copiado. Esto es Es frecuente afirmar que las diferencias entre Jn y los sinópticos obede•
tanto más verosímil si tenemos presente que la comunidad juánica no vivía cen a la intención de Juan de complementarlos o corregirlos. ¿Fue así? Vea•
desconectada de otras comunidades cristianas, más si su composición se mos algunos indicadores. Hay varias escenas compartidas con los
dio sea en Antioquía o en Éfeso. De aquí que tenemos que asumir que esta sinópti• cos (p. ej. expulsión de mercaderes del Templo, multiplicación de
comunidad estuvo familiarizada con tradiciones que también eran conocidas panes, unción de Jesús). Otras importantes son omitidas o reciben otro
en otras comunidades, que los autores de los sinópticos habían tenido pre• enfoque (p. ej. el bautismo de Jesús, la última cena). Algunas escenas
sentes al escribir sus versiones del evangelio. Las semejanzas se encuentran importantes están en momentos distintos, o sea no concuerdan (p. ej. la
en pocas perícopas y dispersas, y no todos los elementos de las perícopas expulsión de los mercaderes del Templo, el día de la última cena y Pasión).
similares provienen de un solo evangelio sinóptico, sino que a veces se En pocas palabras, Jn es una versión del evangelio que, independientemente
asemejan más a uno, y otras a otro, por lo que habría que pensar que picó de de aquellas de los sinópticos, se para en sus propios pies sin alusión
los tres. alguna a ésos. Nada indica que el evangelista pretendiese complementar o
corregir a los sinópti-
La posibilidad de que Juan haya tenido acceso a alguna tradición que
conoció Marcos se puede sospechar especialmente del hecho de que ambos
"' Note que en la parábola de Lucas se trata el tema de la resurrección en 16,27-3 1.
han preservado ciertos detalles que sólo ellos tienen: el dinero necesario 27 En el relatojuánico de la Pasión, son ciertamente añadidos redaccionales
para obtener panes es de "doscientos denarios" (Me 6,3 7 /Jn 6,7); el perfume 18,4-
9.13b-16.19b-21.23-24.28b-29.32-38a; 19,4-5. 7- l l .20-23a.26-28a.34b-35.39
(A. Dauer).

366 367
E VA N G E LI O SE G Ú N JU A N L A O B R A LI T E R A R IA

cos. Su enfoque es notablemente diferente. Allí donde Jn parece imprimió carácter y personalidad, escribió en griego, que era la lengua
presuponer conocimientos de los sinópticos (p. ej. el bautismo de Jesús o co• mún en el Imperio romano y en las comunidades cristianas28. Las citas
la institución de la eucaristía), no se debe saltar a la conclusión de que delAT provienen de una versión griega, no hebrea.
el evangelista refería a los lectores a los sinópticos para la "información
supuestamente conocida", cosa que ni siquiera insinúa; son más bien La relación entre relato y discurso es un rasgo característico de Jn.
tradiciones orales compartidas con el resto del cristianismo y que los Los relatos son sobrios, mientras los discursos son largos, elaborados;
lectores, cristianos ellos, conocerían. aunque repetitivos, fluyen con una temática netamente teológica. Son
produccio• nes literarias, no herencia de tradiciones orales. Basta
Dado que las diferencias más notorias se observan en los diálogos compararlos con los discursos más largos en los sinópticos, como el
y discursos, algunos han querido explicarlas afirmando que Juan preservó Sermón del Monte o las invectivas contra los fariseos en Mt 23, que son
los discursos que Jesús dirigiera a los letrados y sabios de su tiempo, sentencias yuxtapuestas. Juan en cambio dedica casi todo un capítulo
mientras que los autores de los sinópticos preservaron las relaciones que para explicar a Nicodemo los requisitos para ver el reino de Dios, otro
Jesús tuvo con la gente sencilla. Sin embargo, es notorio que en Jn el para explicar a la samaritana el sentido del "agua viviente", y otro
tono y la profun• didad de las palabras de Jesús son siempre los mismos, para exponer el sentido del "pan de vida", por ejemplo.
indiscriminadamente de su auditorio (vea por ejemplo 6,26s; 7,37s;
12,23s). Juan Bautista habla en este evangelio exactamente como lo hace El lenguaje en Jn es relativamente sencillo, con un vocabulario
Jesús (vea 3,27-31.32-36). El tono, simple, .
la profundidad y la majestuosidad del Jesús juánico son rasgos que el repetitivo, de apenas más de mil La gramática es igualmente
escri• vocablos29
tor le ha dado al personaje de su obra. Además, ¡el estilo es el mismo sencilla y llana.
del autor de la carta primera de Juan!
Rasgos literarios
Es posible que el evangelista profundizara en la significación
teológica de ciertas escenas conocidas en los sinópticos, por ejemplo El cuarto evangelio revela un deleite literario por parte de su autor
el papel del Bautista (vea 1,29-31 ), el sentido de la expulsión de los princi• pal. Jn es una obra en la que el estilo está claramente al servicio de
mercaderes del Tem• plo (vea la explicación en 2, 18-22), la entrada la teología del autor. Así, el estilo de los discursos es solemne, hierático a
triunfal a Jerusalén (vea la explicación en 12, 16-18), o el sentido de la veces; con• trasta notablemente con el estilo del Jesús de los
Eucaristía al sustituir la última cena por el lavatorio de los pies (vea la sinópticos, con lo que
explicación en 13, 13-17).
n Los semitismos (giros y construcciones típicas hebreas o arameas), como en los
otros evangelios y el mismo Pablo. se explican fácilmente como resultado de la
TAREA: Compare Le 11, 14-20 con Jn 5, 10-20, o Le 10,29-37 con misma predicación apostólica en el mundo judío, incluido el de la diáspora, y por
Jn JO, 1-18. ¿Qué diferencias en la manera de narrar y en los tanto impregnado de expresiones tradicionales judías, además de la influencia de
discursos de Jesús encuentra? ¿Cuál son las diferencias más la lectura del AT. Es la misma explicación para la presencia de anglicismos en
nuestra habla castellana, por ejemplo, Semitismos no prueban que el original
notorias en vocabu• lario?
haya sido escrito en lengua aramea! Si bien no se puede demostrar que existiera un
original en arameo, en cambio la composición en griego está a la mano.
29
De 15,416 palabras (en griego), apenas 1.01 1 son palabras diferentes, lo que
Redacción contrasta con Me que tiene 1,345 palabras diferentes de un total de 11,242
que usó, y Mt que tiene 1,691 de un total de 18,305, y Le que tiene 2,055
Si bien no podemos descartar a priori que la primera composición palabras diferentes de sus 19,428 palabras en total (B. Rigaux, Para una historia
haya sido en arameo, lo cierto es que el autor principal, el evangelista, de Jesús. Testimonio del evangelio de Marcos, Bilbao, 1967, 84).
el que le
368 369
EVANGELIO SEGÚN JUAN LA OBRA UTERARU
revela el carácter de la misión de Jesús, que les dice lo que oye del Padre "rey", sin comprender que en efecto lo es aunque en un sentido no político,
(8,26.40). La prosa tiene a menudo un tinte poético, lo que nos recuerda el pues su reino no es de este mundo.
estilo de la sabiduría, cuyo origen está en Dios".
Por cierto, un rasgo literario distintivo de Jn es el frecuente recurso a
Son frecuentes los paralelismos, donde una idea es repetida a metáforas, vale decir que compara a Jesús tácitamente por ejemplo con el
continua• ción con otras palabras (p. ej. 3, 11; 4,36; 6,35s) o es reforzada cordero pascual, o como la puerta, la luz, el camino, la vid. Característico de
por una idea contraria (p. ej. 3, 18.20s; 8,35). El autor gusta jugar con el este evangelio es el empleo frecuente de una serie de theologúmena,
lenguaje; recurre a palabras con doble sentido, p. ej. "ser voca• blos teológicamente preñados de significación: conocer, ver, gloria,
elevado/exaltado/crucificado" (hup• soó) en 3, 14; 8,28; 12,34; "nacer de perma• necer en, verdad, vida, mundo, hora, luz, señal, obras.
nuevo/de arriba" (ánoten) en 3,3; "vien• to/espíritu" (pneuma) en 3,8;
"enviar/entregar (a morir)" (didómi) en 3, 16; "agua vivificante/fresca" ( Estructura de Jn
hudár zón) en 4, 1 O; "mundo" para el cosmos y para las fuerzas
contrarias a Dios; "conocer" en sentido cognitivo y en sentido de Este evangelio es el más nítidamente estructurado pues consta de dos
compenetración existencial. No solo las ideas, sino también las cosas a partes claramente delimitadas.
veces llevan implícito un doble significado, p. ej. al referirse al Tem• plo lo
hace al edificio y también simbólicamente al cuerpo de Jesús (2, 19-22); el pan Prólogo: l,l-18
adquiere más de un sentido en 6,35-58, además del primario del alimen• to
l. El libro de señales
material con el que sació a la muchedumbre: se refiere a la presencia
Introducción: quién es Jesús: 1, 19-51
reveladora de Jesucristo, y también a su cuerpo eucarístico.
Primer itinerario: Jesús se revela: cap. 2-4
Segundo itinerario: primeros conflictos: cap. 5-1 O
Un artificio literario frecuente en Jn es la incomprensión, que consiste
Ultimo itinerario: resucitación de Lázaro, sentencia de Jesús: cap. 11-12
en la intervención súbita de un personaje que interrumpe con una pregunta
Resumen: 12,44-50.
u objeción que expresa incomprensión sobre un asunto que el autor
considera sumamente importante. La respuesta dada es una aclaración 11. El libro de la glorificación
pensada en el lector, p. ej. en 2, 19-21; 3,3s; 4, IOs; 6,26s.41 s.51 s; 8,31-33. Introducción: lavatorio de los pies: 13, l-30
Primer discurso de despedida: l 3,31-14,3 1
Afín es el recurso a la ironía en boca de extraños o de adversarios Segundo discurso de despedida: cap. 15-16
de Jesús; se trata de afirmaciones sarcásticas o burlonas que, sin Oración final: cap. 17
embargo, resultan ser verdaderas: p. ej. en 4, 12, tras ofrecerle agua viva, la Pasión: ¿eres rey? cap. 18-19
samaritana pregunta si Jesús será acaso "más que nuestro padre Jacob que Resurrección: ¡Señor mío y Dios mío! cap. 20
nos dio este pozo"; en 7,35 los judíos preguntan socarronamente si Jesús Conclusión: 20,30-31
"acaso se irá a la diáspora entre los griegos" (donde está la comunidad de
Juan) por haber dicho que no lo encontrarán. En ambos casos, la respuesta Epílogo: cap. 21.
es "sí". El relato de la Pasión incluye también una serie de ironías, siendo
la más notoria la burla de la chusma y de la soldadesca sobre la El prólogo ( 1, 1-18) y el epílogo (cap. 21) fueron añadidos posteriormente.
pretensión de ser Jesús un El primero, proveniente probablemente en una forma más elemental de un
himno recitado en comunidad, sitúa la encarnación en su origen divino.
30
No pocos piensan que en la comunidad juánica se apreciaba a Jesús como una El
suerte de Sabiduría encarnada (vea esta figura literaria en Prov. 1-9, Sab. 6-8 y
Sir.
24, por ejemplo). Ése es el tenor del Prólogo.
370 371
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N L A O B R A LI T E R A R IA

epílogo insiste en el realismo de la resurrección de Jesús y su encargo a Esta confrontación, que pasa por conflictos y tensiones, se encama en los
Pedro de cuidar su iglesia siguiendo las huellas de su maestro. personajes que aparecen en la narración.

La primera parte de Jn empieza con la misión del Bautista cuya única Parte importante en una trama es el discurso, pues en él se explicitan las
actividad es apuntar a Jesús como el esperado "Cordero de Dios", la cual intenciones y el sentido de las acciones de los personajes. El discurso es el
concluye con un resumen de toda esta parte, que centra la atención de forma medio que permite al narrador resaltar y explicar el sentido de algunas accio•
exhortativa en la importancia soteriológica de la fe en Jesús31• Esta parte está nes o comportamientos para producir la reacción deseada en el lector. El
conformada por discursos que invitan a reconocer en Jesús al enviado del evangelista manejó hábilmente en su trama los discursos.
Padre, intercalados con extensos relatos seguidos de exposiciones homiléti•
cas (parecen sermones), entre los que destacan las bodas de Caná (2, 1-11 ), la Mientras en Jn 1-4 se describe a los judíos en una actitud positiva, o
conversación con Nicodemo (3, 1-21 ); el diálogo con la samaritana (4, 1-42); al menos neutral, frente a Jesús, a partir de la curación del paralítico en
la multiplicación de panes y el discurso del pan de vida (cap. 6), la curación Bethe• sda (5,1-9.10-18) se da un giro y, conforme se avanza en la
del ciego de nacimiento ( cap. 9) y la resucitación de Lázaro ( 11, 1-44 ). lectura, nos percatarnos que la animosidad entre Jesús y "los judíos"
aumenta en inten• sidad y frecuencia, hasta que el deseo de matarlo
La segunda parte empieza indicando que estamos "antes de la fiesta de la torna posesión de sus mentes para así librarse de él. Un acontecimiento
Pascua" y que lo que sigue es expresión del amor de Jesús por los suyos decisivo en este recorrido es la resucitación de Lázaro, que fue el detonante
"hasta el extremo". El relato del lavatorio de los pies, que ocupa un para que las autoridades judías decidiesen reunidas en consejo deshacerse
lugar clave en Jn, funge de prólogo al "libro de la glorificación". Concluye de Jesús: "desde aquel día tomaron la resolución de quitarle la vida"
como en el "libro de señales", exhortando a creer en Jesús "para que (11,47-53). En el relato de la Pasión las posturas antagónicas están
tengan vida en su nombre" (20,31 ). Esta parte consta de tres momentos: el absolutamente claras; allí se exponen abiertamente los motivos. Los sumos
extenso dis• curso-testamento de Jesús (cap. 13-17), la Pasión (cap. 18-19) y sacerdotes se enfrentan a "el rey de los judíos?", y declaran públicamente:
las aparicio• nes del resucitado (cap. 20). El discurso de despedida o "No tenernos más rey que al César"
testamento fue compuesto en dos momentos: al primero corresponden ( 19, 15). Por eso, en el desarrollo de la trama el evangelista presenta a Jesús
13,31 a 14,31; a un segundo momento corresponde la relectura del primero inclinado a ir a Jerusalén y quedarse allí, donde las confrontaciones abiertas
que constituye los cap. 15 y 16, que por lo mismo reiteran su temática; y con el judaísmo llegan a su clírnax33.
concluye con la llamada "oración sacerdotal" en el cap. 17.
Es notorio también que el cuarto evangelio está pintado con rasgos pro•
La trama del evangelio según Juan pios de un juicio: abundan los términos jurídicos, en particular los vocablos
juicio/juzgar (krisis/krínein) y testimonio/testigo/atestiguar
La trama de la narrativa que constituye el cuarto evangelio, se desarrolla (martyrialmar• tyrein). Es notoria la cantidad de veces que Jesús apela
en un constante contrapunteo entre fe e incredulidad. Y es que es una cris• a las Escrituras (5,39), a los patriarcas (8,56), a Moisés (5,45s), al mismo
tología narrativa en la que el lector está constantemente confrontado con Padre (5,37; 8, 18), y
una decisión fundamental frente a Jesús: creer o no creer en él ( cf.
20,30).
32
Desde esa perspectiva está narrada la Pasión (mencionado 9 veces; vea esp. la
escena sobre la inscripción en la cruz, en 19, 19-22), aunque ya fue reconocida la
realeza de Jesús en 1.49: 6.15 y 12, l 3ss.
31
Notemos que en 12,36 se dijo que Jesús "se ocultó de la vista" del público, pero, Esto explicaría la falta de secuencia lógica geográfica como la que se observa
33

sin mayor explicación, súbitamente aparece proclamando públicamente lo que en


resume toda la primera parte de Jn, en 12,44ss. cap. 4- 7 ( vea lo dicho sobre la composición). Esa suerte de dialéctica entre Galilea
y Judea es intencional: marca la diferencia entre el mesías Jesús y el judaísmo
rabínico.
372 373
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N T E M Á T IC A

a las seriales que hace (10,25) que avalan sus afirmaciones, sobre todo su el que Jesús es presentado claramente como el rostro visible del Dios invisi•
carácter mesiánico, además de los testimonios del Bautista. ble, contrastando con los sinópticos que calificó de "carnales
(sarkikoi)" (H. E. 6, 14. 7), por su presentación tan humana de Jesús.
Lo que más impresiona en Jn es la constante revelación que hace de
Jesús como enviado del Padre, y las reacciones que se traslucen a lo largo de Trasfondo ideológico
sus capítulos. La identidad de Jesús es el tema más saltante. La revelación
consiste además en apuntar a las consecuencias que esto tiene para el hom• Juan empleó con frecuencia un lenguaje dualista: luz-tinieblas (1 ,5), arri•
bre cuando es confrontado con ella -por eso hallamos frecuentes vocablos ba-abajo (8,23), espíritu-carne (3,6), vida-muerte (3,36), verdad-mentira
gnoseológicos (ver, oír, conocer, verdad) y relacionales (amar, juzgar, testi• (8,44s), cielo-tierra (3,31 ). Nos recuerda el tratado de los monjes de Qumrán
moniar, permanecer)- es decir, la dimensión soteriológica. expuesto en su libro "La guerra de los hijos de la luz contra los hijos de las
tinieblas" (1 QM). Para el autor de Jn, los creyentes en Jesús son "hijos de
La encamación del lagos es el inicio de ese proceso de revelación, que la luz" ( 12,36); son los "de abajo" que han nacido "de arriba ( de
culmina con la elevación-glorificación del Hijo. Entre ambos polos discurre nuevo)" (3,3.5s). La visión dualista era típica de las corrientes gnósticas,
la trama de este evangelio en el que es fundamental el contrapunteo por sus raíces platónicas.
entre/e e incredulidad (representada por "los judíos") -el que lleva
adelante la trama-. Los actores secundarios -y el lector- son confrontados En efecto, el cuarto evangelio respira un cierto aire gnóstico. El gnosticis•
con señales (semeia) y con testimonios de las Escrituras y de figuras mo es la creencia que la salvación depende fundamentalmente del conoci•
centrales del judaís• mo que apuntan al mesianismo de Jesús (cf. 20,30: se miento (gnosis) de sí mismo, de su origen y de su destino, y de ciertas
escribió "para que crean que Jesús es el mesías"). No por otra razón la prácticas rituales. Ese conocimiento es revelado por un enviado divino. El
actividad de Jesús se .
desarrolla predominantemente en Jerusalén y alrededores, es decir en el gnosticismo fue una tentación en el cristianismo desde temprano34 Jesús
corazón del pueblo al cual Dios se ha estado revelando, y al que se dirige en fue visto como un maestro descendido del cielo que revela cómo obtener la
sendos discursos, entre expositivos e interpelantes. vida celestial y cómo sortear los obstáculos en el camino a la salvación". Sin

La primera parte (cap. 2-12) resalta el testarudo rechazo de los judíos a 34


El gnosticismo es una corriente filosófico-religiosa, de origen platónico, que fue
Jesús, y por ende a su papel revelador del Padre y de su oferta de "vida"; él
ganando terreno en ámbitos inclinados al esoterismo y la mística. Su ética es
es la revelación encarnada. La segunda parte se centra en la relación entre el dualista, y sus doctrinas están envueltas en mitos. En 1945 se encontró en Nag
discípulo, Jesús y el Padre, la cual se expresa en la fidelidad, la unidad y el Hammadi (Egipto) una colección de escritos gnósticos, algunos de los cuales son
amor fraterno; el énfasis ya no está puesto en "entrar en la fe", sino en "estar traducciones coptas de originales griegos del s. 11 d.C. Cf. A. Piñero (cd.),
en la fe", fidelidad; Jesús es pues, la revelación glorificada. Textos gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi, Ed. Trolla, Madrid, 1997 (en
curso, varios volúmenes). San Pablo tuvo que liar con elementos gnósticos en
algunas comunidades.
35
La idea básica gnóstica es que la divinidad envía un salvador que desciende de un
C. Temática mundo celestial, que revela el camino a seguir para llegar hasta ese mundo, y que
retoma a él "para preparar una morada" a los que lo escuchan. Toda persona tiene
El cuarto evangelio es básicamente una exposición teológica, cuyo tema en sí algo de la divinidad, una chispa divina, que anhela regresar a su hogar de
es la revelación de Dios en la persona de Jesús, su enviado. De hecho, Jn es origen. El asunto es cómo llegar. Para eso lo primero es conocer (gnosis) quién
el más teológico de los evangelios. Según Eusebio de Cesarea, Clemente de se es. de dónde se ha venido y cuál es su verdadero hogar. Lo segundo es
Alejandría calificó al de Juan como "evangelio espiritual (pneumatikón)", conocer (gnosis) cómo llegar allá, qué virtudes practicar y vicios evitar, qué
ritos realizar para acercarse a una comunión con la divinidad. Todo esto,
en
como se observa,

374 375
E VA NG ELI O SEG ÚN JUAN T EM ÁTIC A

embargo, el evangelio no es producto de un gnóstico, y no es seguro si su sea citándolo ( 19 veces), mencionando "la Escritura (graphé)" o "la Ley"
autor sufrió de su influencia. El evangelista contrapuso a la gnosis la impor• o, más a menudo, aludiendo de diversas maneras a ella, especialmente en
tancia de la fe como relación existencial con la persona de Jesús -no sus los discursos de Jesús. De hecho, no pocos de los temas provienen del
doctrinas-, y ha utilizado el vocablo "conocer" en el sentido semítico clási• AT y fueron entretejidos en la trama del evangelio, especialmente lo
co de intimidad con una persona (vea abajo). Por eso su notoria concernien• te a Moisés y al Éxodo (señales, maná, agua de la roca,
insistencia en la necesidad de creer en la persona de Jesús, y que esa/e en serpiente de bronce). En Jn Jesús es más claramente el mesías, el rey de
él es la que da vida. Israel, el profeta espera• do, y menciona a los patriarcas y a Moisés más a
menudo que en los otros evangelios. En forma y estilo, los discursos nos
La cercanía del cuarto evangelio al pensamiento gnóstico ha sido obser• recuerdan los de los libros sapienciales (Prov, Sir, Sab). (Vea además lo
vada muchas veces, además del hecho de que éste fue el evangelio favorito dicho arriba sobre los destina• tarios.)
en grupos gnósticos, inclusive el nombre de Juan fue tomado hacia fines del
s. 11 para un evangelio netamente gnóstico, el "Apócrifo de Juan", Jesús el hijo del Padre: identidad
además de otro documento llamado "Hechos de Juan". El gnóstico
Herakleon escri• bió a fines del s. 11 un comentario a Jn. A esto se suma el Los discursos de Jesús en Jn giran principalmente en torno a tres temas
hecho de que Jn no fue aceptado desde temprano por todas las entrelazados: su origen, su identidad y su misión reveladora. La relación
comunidades precisamente por su aparente cercanía al gnosticismo y su entre Dios y Jesús es un tema que recorre a lo largo de este evangelio, que
diferencia con los ya aceptados sinópticos. Las cartas 1 y 2Jn fueron responde a la pregunta por la identidad del Hijo. Para ello recurre tanto a
escritas probablemente para refutar a las corrientes gnósticas que apelaban testimonios diversos, como a las "señales" hechas por Jesús. Todos los
al evangelio afirmando que Jesús no fue plenamente humano (docetismo), discursos, directa o indirectamente, desembocan en la exigencia de una toma
y que la salvación que ofrece viene del reconocimiento (gnosis) de su de postura frente a Jesús: creer o no creer en él.
revelación, no de su muerte.
La centralidad de Jesús en este evangelio es evidente36. Él es el centro de
No hay relación entre Juan y el "monasterio" de Qumrán (con el que se todo; acapara todo el escenario. La clara impresión que se tiene de Jesús,
suele asociar al Bautista) -conocido a través de los documentos (del desde muy temprano, es que se está ante una persona de "naturaleza divi•
Mar Muerto) allí hallados hace medio siglo-. Las semejanzas, p. ej. los na", que contrasta notoriamente con el Jesús humano de los sinópticos.
dualismos, esp. luz-tinieblas y el "nacer de agua", se deben más a la Pero es Jesús en su relación con Dios y con los hombres el tema constante
familiaridad con un tipo de pensamiento común en ese mundo y época, que (cristología, teología y soteriología son inseparables), así como lo que
a influencias de uno sobre el otro. Tampoco hay influencias visibles de las Dios ha hecho por los hombres por medio de Jesús.
religiones paganas del entorno o de alguna filosofía griega.
Para el evangelista Jesús es esencialmente el hijo del Padre, quien lo
El trasfondo más amplio e importante de Jn es e/judaísmo, tanto por el envió; es la revelación encarnada del dios de Abraham, de Jacob y
origen judeo-cristiano de la comunidad como por los conflictos que por eso de Moisés; por eso es que sistemáticamente habla de Dios como su padre.
37

tuvo con el judaísmo del entorno. El autor se apoyó masivamente en el Él


AT,

depende de uno mismo; no interviene la divinidad. E! salvador lo es por cuanto 36


El nombre propio, Jesús, se encuentra 238 veces en Jn, en contraste con 150 en
revela esos conocimientos (gnosis). Valga acotar que la tentación del gnosticis• Mt, 82 en Me y 87 en Le.
mo sigue vigente (p. ej. al priorizar la doctrina o las prácticas virtuosas) -y no 37
Padre, para referirse a Dios, ocurre en J n 120 veces, en contraste con un total de
faltan grupos que se califican como gnósticos, siendo el más conocido "Nueva
42 en Mt, 5 en Me, y 17 en Le. En general, vea M.A. Ferrando, Dios Padre
Acrópolis".
en el evangelio según san Juan, Santiago de Chile, 1996.

376 377
T EM ÁTIC A
E VA NG ELI O SEG ÚN JU A N

simplemente el mesías judío; en Jesús se ve y se oye a Dios mismo. i Ése


es "aquel que bajó del cielo" (3, 13; 6,41 ), y allí volverá (6,62; 16,28). Jesús se es "el camino, la verdad y la vida" de la comunidad42! Y, ¡no es otro que "el
autodefine también como "el enviado del Padre". El Padre es "el que me hijo del Padre"!
envió" (ha pempsas me), expresión que a menudo funge de título para
Dios". Es decir, su identidad está dada por su relación con Dios y por la
misión que le ha encomendado. En eso radica la legitimidad de Jesús: en su TAREA: Observe y anote el contexto en el cual se encuentra cada
ser el envia• do del Padre. Para asentar la identidad de Jesús, Juan apela a una de las afirmaciones "yo soy ... ". ¿Qué papel juega cada uno,
testimonios en las Escrituras, los patriarcas, la Ley, y también a las señales el contexto y la afirmación, y cómo se conjugan?
que hace. La relación de Jesús con Dios expuesta en este evangelio fue
fundamental en las discusiones cristológicas de los primeros siglos.
Jesús se presenta consciente de su calidad divina (8,42.58; 10,30-38; 14,9;
La identidad mesiánica -el otro aspecto de Jesús- está expuesta en 17,5). En 5, 18 es acusado de "hacerse igual a Dios" por hablar de Él como "mi
la serie de títulos que, cual cascada, van apareciendo a partir del testimonio padre" (vea 10,33; 19, 7). ¿Es Jesús otro dios? se preguntan. No, Jesús es
del Bautista en boca de los futuros discípulos que entran en contacto con
la manifestación perfecta de Dios Padre; \o que se predica de Dios se
Jesús (véalos: 1,35-51). El origen del mesías era una credencial
predica de Jesús. A través de él se ve quién es Dios, lo que equivale a decir
fundamental (cf.
que Jesús es la revelación de Dios: "el que me ve a mí, ve al Padre" ( 14,9). La
7,41-43).
expresión de esta manifestación de Dios en Jesús alcanza su plenitud cuando
llega "la hora" (2,4; 7,30; 8,20; 12,27; 17, l)y el hijo es "elevado" (3,14; 8,28;
Los egó eimi (yo soy) son las expresiones más explícitas de la identidad
12,3 l s), que puntualmente es la Crucifixión -en la cual es públicamente
de Jesús: "yo soy... " (con un "yo" enfático en el griego)". En forma absolu• proclamado "rey de los judíos"-. Jesús es el rostro visible del Dios
ta, "yo soy" (8,24.28.58; 13, 19) recuerda la presentación de Dios ante la invisible. En este sentido destacan dos confesiones de fe en Jn: la de Pedro
pregunta de Moisés frente a la zarza ardiente: "Soy el que soy" (Ex 3, 14).
en 6,68s ("Tú eres el santo de Dios") y la de Tomás en 20,28 ("mi señor y mi
Descriptivos de alguna función son los "yo soy + predicado": "Yo soy" el
dios").
buen pastor, el pan de vida, la luz del mundo. la resurrección, la vid verdade•
ra. Cumple una función salvífica +por eso, cristología y soteriología son
El enviado del Padre: misión de
inseparables en Jn-. Si tomamos en cuenta que en el mundo griego algunas Jesús
divinidades se presentaban como "yo soy+ predicado", entonces es pro•
bable que Juan lo emplease para contrastar a Jesús con aquéllas, y habría
La teologíajuánica se centra en la unidad esencial y activa entre el Padre
que entenderlo afirmativamente como "yo (ningún otro) soy ... (para uste•
y el Hijo ( 10,30.38). Las funciones de Éste son las del Padre: hace lo que
des)". Todo esto sugiere la presencia de Dios en Jesús (una teofanía)" -o al haría el Padre -es el dador de vida eterna (3, 13-15; 6,27.53}-. Una de las
menos es el que revela al verdadero dios salvador". Jesús es más que funciones primordiales de Jesús es dar a conocer al Padre (13,31 ). El es el
revelador del Padre, el verdadero dios, el que da la vida43.
JK Jn 4,34; 5,24; 6,38.39; 7, 16.28.33; 8,26.29; 9,4; 12,44.45; 13,20; )
6,5.
Potterie, "Yo soy d camino, la verdad y la vida", en Id. La verdad de
39
Vea el apéndice 4 en el comentario a Jn de R.E. Brown. vol. Jesús,
l.
Madrid 1979, 107-144 (= Sel. Teol. 28( 1968), 313-

0
En la traducción griega del AT hebreo, en ciertos pasajes leemos "yo soy ...
322).
" donde el original hebreo lee literalmente "yo, Yahvéh", p. ej. en Isa 41,4; 45, 42
J.-O. Tuñi,Jesús ye/ evangelio en la comunidadjoánica, Salamanca, 1987, 69-
18; Os 13,4; Joel 2,27.
142;
~
1
Quizás por eso el último "yo soy" del evangelista, en 14,6, presenta a Jesús
ld.,Jesús en comunidad, Santander, 1988, cap. 5: Jesús en la
como "el camino, la verdad y la vida". Recordemos que los cap. 15-17
comunidadjoánica.
fueron introducidos más tarde, incluido el "yo soy la vid verdadera" ( 15, 1.5).
Cf l. de la
43
l. de la Polteric. "Cristo como figura de revelación según San Juan", en ld., La
verdad de Jesús, BAC 1979, 299-320; J.-0. Tuñí, El testimonio del evangelio
de Juan, Salamanca, 1983, cap. V.

378 379
E V A N G ELI O SEG Ú N JU A N T E M Á T IC A

Tal es la comunión, que Jesús hace lo que ve hacer al Padre (3, 11.32; 5, eso, todo lo que se dice de él, se dice también de Jesús. Él es el Espíritu
19; santo visto desde su papel de testigo de Jesús, asistente de los discípulos (
8,38), y dice lo que le oye decir(3,32; 8,26.28.40; 12,49; 15,15)-aunque 15,26s). Ese testimonio está plasmado en el evangelio, y su veracidad está
nunca se dice expresamente qué ve o qué oye del Padre-. En otras garantiza• da precisamente por la presencia del Paráclito.
palabras, en Jesús se ve al Padre actuando en este mundo: "el que me ve a
mí, ve al Padre" (14,9; cf. 5,23; 8, 19; 14,7). Sin embargo, también está
claramente dicho que "el Padre es mayor que yo" (14,28; cf. 4,34)"'4. Ésta TAREA: Escriba los textos sobre el Paráclito uno tras otro (14,
es la gran paradoja: subordinación pero identificación, individualidad pero 15-
unidad; son dos pero son uno. El Padre es el que lo envió; Jesús es el 17.25-26; 15,26-27; 16, 7-15. Observe su relación con Jesús y con
enviado. el Padre. Compare su misión con la de Jesús. ¿Por qué están estos
tex• tos todos en el discurso de despedida? Compare los textos del
El hijo es uno con el Padre, pero no son idénticos. Él es "el primer discurso (cap.14) con los del segundo (cap.15 y 16).
equivalente funcional de Dios" (Kysar). Lo que los une es el amor (3,35)-
por tanto son dos individualidades-. El mensaje que Juan comunica es
claro: responder al Hijo es responder al Padre (5,23). Por eso, el que cree en La fe en Jesucristo: la respuesta
Jesús ya tiene la vida eterna (5,24); el que lo rechaza ya ha sido juzgado (3,
18). Quizá el lector pensará que la fe en Jesucristo era tema en los otros
evangelios también, pero en ésos la fe que se pide tiene como objeto
La misión de Jesús no sólo es revelar al Padre, sino lograr "que todos a Dios"; en Jn el objeto de fe es Jesús mismo, el enviado de Dios. Sólo
tengan vida, y la tengan en abundancia" ( 1 O, 1 O). Es una teología aquí leemos reiteradamente la invitación "crean en mí", y de ello se hace
soteriológi• ca. A esa "vida" se llega por el "conocim icnto" de Jesucristo, depen• der la salvación. El que cree "ya está salvado" (lo que nos recuerda
que se logra por el "ver" y "oír" (vea abajo). el discur• so paulino de la justificación por la fe)".

La misión de Jesús continúa con el Paráclito": "él les enseñará todo


y les recordará cuanto les he dicho" ( 14,26 ). Es el mediador de la
revelación de ayer y de hoy. Él es el "otro Parácl ito, que estará con ustedes
nio de Jesús, tarea que deberán actualizar los discípulos ( 15,26s). Juan
para siempre" (14, 16)46. El Paráclito es el continuador de la misión de
empicó este vocablo, que es una suerte de título funcional, en lugar del común
Jesús ( 16, 14s), por "Espíritu" obviamente para marcar una diferencia; Espíritu denota presencia
divina, Pará• clito denota una función -en esencia la misma misión que tuvo
44
Por eso, debemos cuidarnos de proyectar nuestros conceptos teológicos Jesús. Paráclito se asocia más con Jesucristo, y Espíritu con Dios (cf. 4,24).
más modernos, o los dogmas del s. IV. sobre los textos bíblicos. Juan entendía En 20,22 el resuci• tado sopla sobre los discípulos "el Espiritu santo".
la unión de Jesús con el Padre como tan estrecha como la que puede darse 47
La afirmación "tu fe te ha salvado" (Me 5,34; 10,52; etc.) sin indicar el
entre dos personas que piensan y hacen lo mismo unidas por un mismo objeto,
espíritu, pero también estaba consciente de que no son dos dioses! Cada uno debida cuenta de la religión de entonces y la perspectiva del evangelista,
tiene su individua• lidad, por eso el Hijo es obediente al Padre. se puede entender ya sea como "tu confianza en mí" o, más probablemente,
45
El término paráklétos lo usó solamente Juan. Entre sus diferentes acepciones, "tu fe en Dios": Jesús actúa en nombre de Dios, no en nombre propio, no se
en Jn tiene básicamente el sentido jurídico de "abogado", y según el contexto predica a sí mismo, ni pide expresamente una fe teológica en él-como lo es
tam• bién de consolador, ambos con la connotación de asistencia. Vea F. la fe en Dios. Sólo en el cuarto evangelio el objeto de fe es Jesús, quien pide
Porsch, El Espíritu Santo defensor de los creyentes, Salamanca. 1983; el fe en él y se autoprcdica.
apéndice 5 del comentario de R.E. Brown a Jn, vol. II, y el excurso 16 de R. •• Juan usa 107 veces el verbo creer (pistéuein) de un total de 241 que ocurren
Schnackenburg en su comentario a In, vol. llI. en
46
Note la identidad con Jesús. Es Paráclito en cuanto que tiene el mismo papel todo el NT. Todos en referencia a Jesús o algo relacionado con
que tuvo Jesús: dar testimonio del Padre, solo que el Paráclito lo hace dando él.
testirno-
380 381
EVANGELIO SEGÚN JUAN TEMÁTICA

La función de las señales (semeia) era provocar la fe: "Ésta (Caná) es la También "oír" y "escuchar" se pueden dar en un nivel más profundo que
primera de las señales que Jesús realizó ... Así manifestó su gloria y sus el simplemente sensible, en el sentido de comprensión: "quien escucha mi
discípulos creyeron en él" (2, 11; cf. v.23)49 . Jesús las hace para poner en palabra y cree a aquel que me envió, tiene vida eterna" (5,24)52• Es una
evidencia que él es el mesías (cf. 2, 18); son sus credenciales. Las señales escucha que discierne la palabra de Dios en la del hijo. Por no "oír", los
se "ven"; no un ver físico solamente, sino un ver en sentido de comprensión judíos no pueden creer (8,43).
de lo que trasluce del actor (como una suerte de ventana a través de la cual
se ve quién realmente es el Jesús)5º. Como toda "señal", apunta a otra cosa En resumen, la fe se enraíza en una experiencia sensorial pero va más allá
que a sí misma: apunta a Jesús. Hay pues dos niveles de experiencia: la de ella para afirmar que, además de lo observable, se encuentra también la
satisfac• ción de una necesidad humana y la percepción de estar ante el fe53. En efecto, la fe religiosa resulta de la comprensión de una experiencia, de
revelador de Dios, el mesías. la apreciación de su significado para el individuo, que desemboca en una
decisión que lo compromete con alguien. Oír/ver al Padre en Jesucristo a su
Si bien las señales provocan fe a la cual invitan, también se advierte en Jn vez presupone receptividad, disponibilidad al cambio o a lo nuevo-. Para el
que la fe no debe depender de las señales, aunque puede empezar por evangelista se "ve" a Jesús en su década del 80 en el testimonio de los
ellas: "Si no ven señales y prodigios no creerán" (4,48). El resucitado cristianos en la praxis del amor viviéndolo "como Jesús amó" (13,35; vea
sentencia: "bienaventurados los que creen sin haber visto" (20,29; contraste cuántas veces Juan habló de testimonio), y se le "oye" en la predicación
con 12,37: "a pesar de tantas señales no creían"). Menos aún debe depender guiada por el Paráclito (vea 15,26s).
la fe de la satisfacción de necesidades inmediatas (cf. 6,25ss). Los
intercambios y dis• cursos en los relatos resaltan que las necesidades Ver y oír son medios de conocer. Ya mencioné que no se reduce a un
humanas no sólo son físicas (salud, hambre, vida), sino también conocimiento intelectual o la aceptación de una doctrina, sino que se extien•
espirituales: la ceguera no es sólo de a una compenetración existencial con quien es objeto de ese conoci•
física, sino también existencial -ceguera sugiere oscuridad en la vida, en miento, en línea con su sentido metafórico semítico, que involucra a la perso•
contraste con luz; la curación del ciego simboliza el don de la luz de la vida en na en su totalidad en una relación interpersonal". ¡Eso es fe! Por eso,
sintonía con Dios, cosa que "no ven" los fariseos (vea 9,39-41 ). No se en• no debe extrañar que en ocasiones el evangelista haya empleado el verbo
tienden las señales si no se "ve" su función simbólica: "me buscan cono• cer en el sentido de creer(l4,7. 17; 17,3). Yes que, para Juan(y
porque han comido pan hasta saciarse, no porque han visto señales" Pablo), fe es
(6,26).

De lo dicho se desprende que debemos prestar atención a los verbos ver


y oír, pues a menudo están relacionados a la fe misma. Así, "ver" tiene el 52
Cf. .In 3,32; 5,24-26.30.37; 6,45.60; 8,26.40-47; I0,3. l 8.26s; 12,45-47; 15,
sentido sensorial (denotación) pero también el de la percepción de fe (con• 15;
notación): "el que ve al Hijo y cree en él tiene vida eterna" (6,40); "el que me 18,37.
53
la Fe no es producto de mera meditación, ni es un asentimiento a conceptos. Para
ve a mí, ve al Padre" (12,45)51• Es exactamente el mismo sentido en el que
Jesús "ve" al Padre (5, 19). religiónjudeo-cristiana, la fe se basa en experiencias sensibles, no imaginarias;
no resulta de una mitología. Por eso eran importantes los testimonios de las
expe• riencias religiosas fundantes, que ponen de relieve el "contacto real"
con la divi• nidad. Y Juan insiste en su evangelio en que viendo a Jesús y sus
señales es como
49
A diferencia de los sinópticos, en Jn los «milagros», llamados señales, no 51 Cf.Jn 1,14.51;3,ll.32;5,19;6,40;9,39(todoelcap.); 11,45; 14.7-9.17;
presu• 17,24;
ponen un mínimo de fe, sino que los realiza Jesús para invitar a creer en 20,8.25.29.
él.
'º Cf. F. Ramos Pérez, Ver a Jesús y sus signos, y creer en fil, Roma (PUG),
2004.
se llega a conocer a Dios, que es padre, y al verlo se tenga la fe verdadera, 54
Cf.Jn6,69; 7,28s;8.19.3Is.55~ 10,14s.27.38; 14,7.9.17; 15,21; 16,3; 17,3.7s.25.
no ilusoria. Vea l. de la Potterie, "Oida y ginosko. Los dos modos de conocimiento en
el cuarto evangelio", en Id. La verdad de Jesús, Madrid, 1979, 284-298.

382 383
[ V A N G E LI O S E G l°J N JU A N T E M Á T IC A

esencialmente una relación personal confiada entre dos sujetos, al punto del Hay pasajes en Jn que hablan de una salvación futura (5,28s; 12,25.48;
intercambio íntimo entre ambos55 . 14,2s), y otros que hablan de una salvación ya presente (3, l 8s.36; 5,24; 9,39;
17,3)58. Éstos corresponden a dos convicciones sucesivas. Con la resurrec•
El propósito del cuarto evangelio es alimentar la fe, fortalecer la relación ción de Jesús se pensaba que su segunda venida (parusía) sería pronto para
existencial con Jesucristo, en un clima de incomprensiones, miedos, aposta• juzgar al mundo tras una resurrección universal (vea I Tes 4, 13-18).
sías y pruebas en la comunidad, amén de las hostilidades sufridas por el Como eso no se realizaba, se empezó a pensar que para los creyentes en
rechazo del entorno. Por eso su insistencia en la fe, y en ésta como una Jesucristo la salvación era una realidad que empezaba". Representativo
decisión y un proceso; no como algo que se tiene (estático) sino como algo
de esto es el intercambio entre Marta, la hermana de Lázaro, y Jesús, en
que se va viviendo (dinámico). Las diversas actitudes frente a Jesús
11,21-27 (léalo). Ambas convicciones están yuxtapuestas en el discurso en
refleja• das en el evangelio corresponden a actitudes similares en tiempos
5,20-30. En todos los textos, sin embargo, está claro que la salvación
del autor. Por eso Jn no es un tratado de teología, menos de filosofía o
plena, que incluye la resurrección, se da sólo cuando se esté con
doctrina. Es una invitación a entrar en la trama para reconocer en Jesús al
Jesucristo en su gloria (6,40;
"yo soy", y seguir la estela de su "palabra de vida" (6,68)56. 14,2s; 17,23s).

Que tengan vida: el fruto La cruz acompaña a la revelación de Jesús en Jn, pero no en el sentido de
los sinópticos de pasión y redención, sino en el de glorificación y vivifica•
Juan declaró al final que escribió para que. creyendo que Jesús es el ción. La crucifixión es "la hora" de Jesús, en la que él es glorificado. Esa es la
mesías, "tengan vida en su nombre" (20,31 ). 1-:s el sentido juánico de salva• grandiosa ironía en la presentación de Jesús en el cuarto evangelio. La
ción: vida, y ésta para siempre. Por eso el autor no siempre emplea el califica•
cruz es la meta de la misión reveladora, por eso la última palabra es "(todo)
tivo "eterna". Vida es un terna central en este cvangelio". Este vocablo es el
se ha cumplido (tetélestai)" ( 19,30); en ella se manifiesta plenamente su
equivalente juánico de "salvación". Esta se obt icnc mediante el "ver", gloria. Bien podría decirse que en Jn "la cruz no es patíbulo sino trono" (R.E.
"oír" y "conocer" a Jesús.
Brown). A partir de esa "hora" se fija el juicio.

Creer en Jesucristo introduce en el ámbito de la salvación: "el que cree en


En torno a la cruz-no la resurrección- se deciden las fidelidades. La cruz
míya está salvado" (5,24; cf. 3,36; 6.404 7); "el que no cree ya está
es rechazo de Dios al rechazar a su enviado =por eso los judíos podían decir
condena• do" (3, 18). La escatología (el fin) es una realidad presente. El
"no tenemos más rey que el César" ( 19, 15)-. Ese rechazo ya está anticipado
creyente tiene asegurada la vida eterna, que es lo mismo que la
en la designación como "cordero de Dios" ( 1,29.36) y luego en la escena de
resurrección (5,24s; 8,51;
la expulsión de los mercaderes en el Templo, que por eso Juan puso al inicio:
11,25s), que nos recuerda la certeza de la justificación por la fe, en la
teología será "destruido" su cuerpo (2, 14-22/'º.
de san Pablo.
55
Juan nunca emplea el sustantivo "fe" (o creencia), siempre el verbo (creer). ·" La presencia de ambas "escatologías" en Jn es una evidencia adicional de
que denota dinamismo. Por cierto, el acto de creer también tiene momen• tos distintos de redacción. Si están juntas ha sido porque,
ocasionalmente como objeto una afirmación o confesión (p. ej. 6,68s: 11.27). probablemente, se pensaba que ambas se complementan: la salvación no es
Vea el excurso n. 7 en el comentario a Jn de R. Schnackenburg, vol. l. plenamente ahora, pero el creyente vive ya su garantía por anticipado -lo que
56
En Jn hay toda una teología de "la palabra": vea 1.1 ss; 4,50; 5.24.38: 6,63: se parece en mucho a la convicción de Pablo.
8,31.37.43.51s.55; 12,48: 14,23.24; 15.3.7.20; 17.6.8.14.17. '" Compare, en relación a la resurrección, 6,39s.44 con 5,21.24.26.
57
R. Schnackenburg. "Vida y muerte según san Juan", en Id .. Existencia ''º Vea 3.14-16; 10.15.17s; 11,51s; 12,27-32; 19,30. Con el trasfondo de la
cristiana según el Nuevo Testamento, vol.Il. Estella, 1972, cap. VI. Vida ocurre Pasión hay que entender la escena que abre la última cena: el lavatorio de
en .In 66 de las 135 veces que se encuentra en todo el NT. es decir la mitad de los pies,
las veces' enmarcado por referencias a su muerte ( 13, 1-3.18s).
384 385
E V A N G E LI O S E G ÚN JU A N E L C U A R T O E VA N G E LI O F R E N T E A L A H IS T O R IA

El Prólogo dad de Jesús: "la Palabra era Dios" (v.1 ), sin embargo es diferente de
Dios: "estaba junto a Dios" -debernos cuidamos de leer el Prólogo (del s.
Es un himno famoso, muchas veces recitado, considerado por J) como si fuera el dogma de siglos más tarde.
algunos como un resumen de Jn, por tanto merece unas palabras
explicativas61• Éste tiene la función de "texto programático", que oriente La encamación nos recuerda el himno en Fil. 2,6-11: "la Palabra se
al lector de Jn. Fue introducido como una clave de lectura después de la hizo carne y acampó entre nosotros" (v.14). Es lo que afirman los relatos
redacción principal del evangelio. Es eminentemente cristológico. De de la anunciación en Mt y Le: fue concebido por obra del Espíritu santo,
hecho, fue un texto capital en la discusión posterior sobre la pre- nació de María, y vivió con nosotros compartiendo un tiempo histórico.
existencia y la divinidad de Jesucristo.
En los v.1-5 del prólogo el tema es Dios, creación y palabra; v.6-8 son
El vocabulario y las expresiones son notoriamente diferentes del un añadido posterior sobre el papel del Bautista, como lo es el v.15; v. 9-
resto del evangelio; sólo aquí se habla de Jesús como "el lagos (palabra, 13 que se refieren al lagos en el mundo, en tanto que los v.14-18 son una
verbo)". Este vocablo denota en griego lo que consideramos como afirmación de la realidad de Jesús y su misión.
discurso, propo• sición, tratado, en contraste con la acción (ergon)62•
Difiere del dabar he• breo (Gén. 1) que designa el hecho de hacerse lo
que se dice: "Dios dijo ... , y (como resultado) se hizo"; es dinámico, no
D. El cuarto evangelio frente a la
estático. La palabra de Yahvéh creó y mantiene el orden en el mundo; es
la misma palabra dirigida a los profetas, el puente (medio de historia
comunicación) de Dios a los hombres. En los escritos sapienciales la
sabiduría es personificada ( vea Prov 1-9); en el rabi• nismo se hablaba de Si bien el cuarto evangelio contiene datos desde la perspectiva
la Ley como una persona. En síntesis, el lagos (de Dios) vino a ser una histórica que son confiables, por ejemplo las descripciones de
suerte de personificación de Dios mismo. En Jn I Jesús es la costumbres judías, ~1 ha preservado memorias de algunas escenas
personificación de ese lagos, englobando de alguna manera todos los históricas de Jesús, por ejem• plo que Jesús también bautizaba (3,26; 4,
sen• tidos expuestos (según quién lo lea), pero se trata de una persona, 1) o la duración de su ministerio (tres Pascuas, por tanto al menos dos
no de un concepto, una idea o un mito (subrayado en el v.14). Su años) que incluía más tiempo en Jeru• salén, una lectura atenta nos
trasfondo inmediato es la creación en Gén. l (cf. l Cor 8,6)-en ambos lo introduce rápidamente en un mundo de re• flexiones teológicas, lo que
primero que se crea es la luz, y se contrasta con las tinieblas. resulta evidente si se compara con Me.

El himno se inicia afirmando la pre-existencia de la palabra, antes de El au.or no estaba interesado en presentar la historia de Jesús -cosa
la creación del mundo; de hecho afirma su participación en la creación que los cristianos conocerían-, sino una apreciación teológica de
(como la Sabiduría). Nos recuerda el himno en Col. 1, 15-20 (véalo). Se Jesús con miras a lo que indica al final de su obra: esto "se ha escrito
afirma la divini- para que crean que Jesús es el mesías, el hijo de Dios, y para que
creyendo tengan vida en su nombre" (20,31 ). No se ubica en la
Palestina de los años 30 sino en el vasto judaísmo del último tercio del
61
Vea esp. M.-E. Boismard, El prólogo de san Juan, Madrid, 1967; J. siglo63• Los discursos y pronunciamien-
Jeremías, "La palabra reveladora", en Id. Abba. El mensaje central del Nuevo
Testamento, Salamanca, 1989, cap. 18. ''3 Sobre la angustiosa pregunta por la historicidad en los evangelios, vea P.
62
El lagos era un elemento fundamental en muchas filosofías griegas; era algo Grelot,
así como la mente o la conciencia del universo, extensión del mundo divino. Es Los evangelios y la historia, Barcelona, 1987; P. Moitel, Relatos del
el que establece el orden del cosmos: todo está impregnado de lagos y es lo Evangelio (CB 93), Estella, 1997; G. Lohtink, Ahora entiendo la Biblia,
que une al hombre con el cosmos, mantiene el orden. Por eso es pre-existente y Madrid, 1977, todos con ejemplos desarrollados; con respecto al Magisterio, E.
está al origen de todo. Arens, "Los evangelios y el magisterio", en Id. La Biblia leída en Iglesia, Lima
2003, 51-72 (= Páginas n.141, 97-110).
386 387
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N E L C U A RT O E VA N G E LI O F R E N T E A L A H IS T O R IA

tos ciertamente provienen de la cristologíajuánica, no de Jesús de Nazaret: A todo esto se suma una consideración marginal pero incisiva: ¿por qué
es el Jesús juánico el que habla, con lenguaje y vocabulario juánicos - es Juan el único en relatar esta escena si, supuestamente, éste es el gesto
¡que son los mismos de la carta primera de Juan! Vea por ejemplo el diálogo más portentoso de todos? ¿No se conocía en la tradición cristiana primitiva?
con Nicodemo (3,3-21 ): tiene en mente al público cristiano. Es el Señor En resumen, ¿hubo realmente una resucitación física de Lázaro? Lo más
glorioso y presente por el Paráclito (14, l 6s.28; 15,26s) quien habla a través probable es que no. ¿Por qué se narró entonces? En línea con la razón de
de la boca profética del evangelista, en consonancia con las tradiciones ser del evangelio, el autor lo hizo por su función catequética que
de los que estuvieron con Jesús de Nazaret. Y es que, para Juan, hay una
ilustra el sentido de la afirmación soteriológica central: "Yo soy la
continuidad entre el Jesús histórico y el Cristo glorioso, así las palabras
resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera vivirá" (v.25; vea
del uno son las del otro y Jesús habla en Jn como si ya tuviera conciencia
5,21.24s), con lo que se afirma su especial relación con el Dios de la vida
de la plenitud de su ser -de aquí la insistencia en su unidad con el Padre
(v.22.4ls)65• Lo dicho sobre este episodio se aplica también al importante
y su carácter de enviado. El que habla es el Señor que ya ha sido
episodio catequético de la curación del ciego de nacimiento, en Jn 9, con la
glorificado (lea el cap. 11, esp. v.11-12.20-26).
serie de pequeñas esce• nas de diálogos en forma de obra de teatro66. La
posible veracidad histórica de los hechos (cosa que, además, no se podría
Su propósito era a todas luces presentar el significado profundo y pre•
verificar) no era para Juan tan importante como el mensaje que su relato
sencial del acontecimiento-Jesucristo. Por eso se insiste en lafe en Jesús, se
puede comunicar", que en este
habla de aquellos que dan testimonio de él, y de su relación con el Padre -no
de la historia como tal-, aunque por cierto, se trata del histórico Jesús de
5
Nazaret, no de una figura mitológica. Por eso Juan insiste también en la '' Podemos añadir que, así como en los sinópticos encontramos a Jesús presentan•
do el reino de Dios en parábolas, en Jn, que no incluye parábolas en boca de
humanidad de Jesús64•
Jesús, tenemos relatos que bien pueden calificarse como "parábolas acerca de
Jesús", entre ellas los relatos de la curación del ciego de nacimiento y la resucita•
Si se pregunta si Jesús verdaderamente resucitó a Lázaro, por ejemplo, la ción de Lázaro, que ilustran la afirmación que Jesús es "la luz del mundo" y "la
respuesta que se espera es de índole histórica, es decir un juicio sobre la resurrección y la vida" respectivamente.
probabilidad de su facticidad: sucedió o no sucedió. Para ello hay que recu• ''" Sobre esta perícopa transcribo lo que leí hace unos días: "Un equipo de arqueó•
rrir a las fuentes que hablan de eso, y hay que conocer la naturaleza o género logos descubrió en la antigua Jerusalén las ruinas de la piscina de Siloé, donde
literario de esa(s) fuente(s). Pues bien, la única fuente que tenemos es el Jesús hizo lavar sus ojos a un ciego de nacimiento .... El hallazgo pone
cuarto evangelio, y se trata de un evangelio y no de una crónica. (¿Qué es un puntofinal a la discusión de algunos estudiosos que negaban la existencia de
evangelio? Vea lo dicho en la introducción general.) Al margen de esto, la la piscina de Si loé y, en consecuencia, consideraban al Evangelio de san Juan
lectura .nisma de Jn 11 nos va dando la respuesta; el acento está en el como un docu• mento puramente teológico, sin fundamento en la realidad."
significado de lo narrado, no en hechos como tales: "Esta enfermedad no es (revista Heraldos del Evangelio, sept. 2005, p.42, énfasis míos). La
conclusión es tan simplona como aquella de quien sostuviese que, porque se
de muerte, sino ... para que por ella sea glorificado el hijo de Dios" (v.4.15;
descubrió que existió la ciudad de Cafarnaúm, el evangelio tiene "fundamento en
vea 9,3). El relato tiene como centro la afirmación cristológica "Yo soy la la realidad". El descubrimiento de un lugar --en este caso, la piscina ¡cuya
resurrección y la vida" (v.25) -por eso los judíos, a pesar de la supuesta existencia nunca se ha negado!- no prueba en lo absoluto la historicidad de un
resucitación, no sólo no creen en Jesús, sino que quieren matarlo (v.45-53)-. relato (o de una obra) que lo mencione; una cosa es la historicidad de la curación
de un ciego y otra la existencia de una piscina. La preocupación historicista para
fundamentar una lectura literalista es evidente; es aquella de las sectas
fundamentalistas.
r,, Vea los usos de "hombre" (ánthropos) refiriéndose :1 Jesús, en 4,29; 17
' DV. 11 nos recuerda que "los libros de la Escritura enseñan firmemente, con
7,46;
fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar en las sagradas letras
9, 11.16.24; 10,33; 11,4 7.50; 18, 14; 19,5. -además de designarlo como "hijo del
hombre" ( cf. 12,34).
para nuestra salvación". Es una verdad soteriológica la decisiva-aquella "para
nuestra salvación"- no una verdad cronística o periodística. Así, p. ej., mientras
los sinópticos afirman que los soldados se rifaron los vestidos de Jesús
(Me
388 389
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N E L C U A R T O E VA N G E LI O F R E N T E A L A H IS T O R IA

caso es teológico: Jesucristo es "la resurrección y la vida". Ésa también debe El propósito de Juan para escribir su versión del evangelio está
ser la pregunta rectora del lector: ¿cuál es el mensaje, que calificamos expresa• mente indicado en 20,30-31: "para que crean que Jesús es el mesías
como "palabra de Dios"? Y, en relación al autor, la pregunta rectora
(Cristo), el hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su nombre".
debería ser:
Aunque se refiere sólo a las señales (v.30: "estas señales se escribieron para
¿qué pretendía el evangelista (informar, enseñar, exhortar, alentar, corregir)?
... "), proba• blemente incluye las apariciones del resucitado, que deben ser
es decir la intención del autor
inspirado. entendidas a la luz del resto de la trama, especialmente de los discursos que
las acompa• ñan. Por eso hay que complementar esa conclusión con la final
de la Primera parte, en 12,44-50, que se refiere expresamente a los discursos.
¿Cómo leerJn?
Como sea, el propósito indicado en 20,31 manifiestamente le ha acompañado
al evangelis• ta a lo largo de la redacción del evangelio.
Toda obra debe ser leída e interpretada de acuerdo a su género
literario: novelas como novelas, poesía como poesía, evangelios como
No deja de ser cierto que la preocupación primordial de Juan era afirmar
evangelios. Si Jn es, como advertí al inicio, el más evangelio de los cuatro,
en la fe en Jesucristo y aclarar la identidad de Jesús a los miembros de la
debemos leerlo como tal, es decir como el anuncio de una buena nueva: " ...
comunidad. ¿Por qué? Porque eran cuestionados y atacados por quienes
para que creyen• do (que Jesús es el mesías) tengan vida en su nombre"
recusaban a Jesús, y habían sufrido la traumática experiencia de la excomu•
(20,31). Concreta• mente, los relatos deben ser entendidos como catequesis
nión de la sinagoga. Esto se observa en los tonos polémicos y apologéticos
narrativa; los dis• cursos, como dirigidos directamente al lector", como
que constantemente afloran, tonos que reflejan un clima de controversias y
revelación de la identi• dad de Jesucristo e invitación a creer en él. Son
invitaciones a reafirmar la fe en la persona de Jesucristo. Deben ser leídos dolores, de incertidumbres y dudas69.
por tanto "con el mismo espí• ritu con que fueron escritos" (D V, 12).

En el caso de Lázaro, por ejemplo, debe quedar claro que las


preguntas que planteemos tienen que sintonizar con la naturaleza de los
documentos: a libros de historia, preguntas históricas; a libros de catequesis
preguntas catequéticas; a tratados de teología preguntas teológicas. Los
relatos deben ser leídos como relatos, involucrándonos en la trama,
respondiendo así a la invitación a creer en Jesús como revelación del Padre
(vea lo dicho sobre la narratología).

15,24 par.), Juan 19,23s afirma que los soldados "dividieron en cuatro partes
los vestidos" y se rifaron la túnica y "así se cumplió la Escritura ... (cita Sal
22.19)": sacrifica la historia en aras de resaltar el significado de la ejecución de
Jesús (se cumplió la Escritura).
"" Es notorio las veces que se presenta a Jesús dirigiéndose a la comunidad juánica:
"Nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que
hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio" (3, 11 ): ·• Ustedes
adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos" ( 4,22): 9
'' Observe la mención expresa de discípulos que abandonan a Jesús (apostasía), en
"mientras es de día tenemos que trabajar en las obras de aquel que me envió ... "
6,66-68; la advertencia del odio de parte del mundo en 15, 18-25; I 7, 14; las
(9,4 ). Las frecuen• tes menciones de "permanecer en (mi) (ménein: 6,56; 8,31:
invitaciones a "permanecer en" (ser fieles a) Jesucristo (8,.11; 15,2-1 O).
14, 10.17; 15,2-1 O;
19,35)" están dirigidas a la comunidad postpascual, igual que las promesas del
envío del Espíritu-Paráclito.
390 391
B IB LI OG RA F ÍA
E V A N G E LI O S E G Ú N JU A N

Bibliografía Ramos Pérez, F. Ver a Jesús y sus signos, y creer en El. Estudio
exegético•
teológico de la relación "ver y creer" en el evangelio según san
Juan,
Martín Moreno, J.M. Personajes del cuarto evangelio, DDB,
- Blinzler, J. Juany los Sinópticos, Sígueme, Salamanca, 1968.
Bilbao,
Boismard, M.-E. El prólogo de san Juan, FAX, Madrid, 1967.
2002.
* Brown, R.E. El evangelio según san Juan, Cristiandad, Madrid,
Poffet, J .M. Jesús y la samaritana (Jn 4), Verbo Divino, Estella,
1979: Introducción en el vol. l.
1999. Porsch, F. El Espíritu Santo defensor de los creyentes,
----, la comunidad del discípulo amado, Sígueme,
Secretariado Tri• nitario, Salamanca, 1983.
Salamanca,
1983.
- Cárdenas, J. Para seguir el vuelo del águila. Pistas para leer a
San
Juan, Ed. Dabar, México, 1993.
- Cothenet, E. "Evangelio según Juan", en Id., Escritos de Juan y
Carta a los Hebreos, Cristiandad, Madrid, 1985, p.19-138.
- * Destro, A. - M. Pesce, Cómo nació el crisüanistnojoánico, Sal
Terrae, Santander, 2002.
Dodd, C.H. La tradición histórica en el cuarto evangelio,
Cristiandad,
Madrid, 1977.
---- Interpretación del cuarto evangelio, Cristiandad, Madrid,
1978.
- Dorado, G. Moral y existencia cristianas en el IV Evangelio y en
las
Cartas de Juan, Covarrubias, Madrid, 1989.
- Ernst, J. Juan. Retrato teológico, Herder, Barcelona, 1992.
García-Viana, L.F. El Cuarto Evangelio. Historia, teologíay relato.
San
Pablo, Madrid, 1997.
* Guillet, J. Jesucristo en el evangelio de Juan (CB 31 ), Verbo
Divino, Estella, 1980.
Jaubert, A. El evangelio según san Juan (CB 17), Verbo Divino,
Estella,
1969.
-- Kasemann, E. El testamento de Jesús. El lugar histórico del
evangelio de Juan, Sígueme, Salamanca, 1983.
La Potterie, l. de, la verdad de Jesús. Estudios de
cristologiajoanea,
BAC, Madrid, 1979.
López E., El mundojoánico, Oviedo, 1998.
Pontificia Universidad Gregoriana, Roma, 2004. - Vida 1, S. los escritos originales de la comunidad del discípulo
- * Rigaux B. - B. Lindars, Para una historia de Jesús. El testimonio "amigo"
del evangelio de Juan, DDB, Bilbao, 1979. de Jesús, Sígueme, Salamanca, 1997.
Sabugal, S. Cristos. Investigación exegética sobre la - Wengst, K. Interpretación del evangelio de Juan, Sígueme,
cristologlajoanea, Salamanca,
Herder, Barcelona, 1972. 1988.
* Schnackenburg, R. El evangelio según san Juan, Herder, - Mateos, J. - J. Barreta, Vocabulario teológico del evangelio de Juan,
Barcelona, Cristiandad, Madrid, 1980.
1980, especialmente la Introducción en el vol. 1, y los excursos.
- --- El evangelio según san Juan, vol. IV: Exégesis y excursos Comentarios:
com•
plementarios, Barcelona, 1987. * Barrett, C.K. El evangelio según san Juan, Cristiandad, Madrid,
Talavera, S. Pasión y resurrección en el IV evangelio, Universidad 2003. Bartolomé, J.J. Cuarto evangelio. Cartas de Juan, CCS,
Pon• Madrid, 2002.
tificia de Salamanca, 1976. * B lank, J. El evangelio según san Juan, 4 vols., Herder, Barcelona,
*Tuñí, J. El testimonio del evangelio de Juan, Sígueme, Salamanca, 1984-
1984. 87.
- *---, Jesús y el evangelio en la comunidadjuánica, Sígueme, * Brown, R.E. El evangelio según san Juan, 2 vols., Cristiandad,
Sala• Madrid,
manca, 1987. 1979.
---, las comunidades joánicas, DDB, Bilbao, 1988. - Bussche, H. van den El evangelio según san Juan, Studium,
* Tuñí, J. - X. Alegre, Escrltosjoánicos y cartas católicas, Verbo Madrid,
Divino, Estella, 1995. 1972.

392 393
EVANGELIO SEGÚN JUAN

- Castro Sánchez, S. Evangelio de Juan. Comprensión exegético-


existen•
cial, Universidad de Comillas, Madrid, 2001.
- Espinel, J.L. El evangelio según san Juan. Introducción, traducción
y comentario, San Esteban, Salamanca, 1998.
- * Léon-Dufour, X. lectura del evangelio de Juan, 4 vols., Sígueme,
Sala•
manca, 1989-98.
- Mateos, J. - J. Barreta, El evangelio de Juan. Análisis lingüístico
y comentario exegético, Cristiandad, Madrid, 1971.
- * Moloney, F.J. El evangelio de Juan, Verbo Divino, Estella, 2005.
- Ramos, F.F. Evangelio según San Juan. Texto bíblico, La Casa de
la
Biblia, Madrid, 1989.
- * Schnackenburg, R. El evangelio según san Juan, 3 vols., Herder,
Bar•
celona, 1980-86.
- Tilborg, S. van Comentario al evangelio de Juan, Verbo Divino, Impreso en los Talleres Gráficos de
Estella, Ediciones SERRAL S.R.L.
2005. Pasaje Adán Mejía 180
- Wikenhauser, A. El evangelio según san Juan, Herder, Barcelona, Lima 11 - Perú
1972. Teléfono: 4 71-1411 / 994-5996

394

También podría gustarte