0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas1 página

Crisis de 1917 en España: Causas y Efectos

El documento analiza la crisis general de 1917 en España, sus causas y consecuencias. La crisis surgió debido a tres problemas: las protestas militares de las Juntas de Defensa, los intentos de cambio del régimen político por parte de la oposición en la Asamblea de Parlamentarios, y la huelga general convocada por los sindicatos UGT y CNT. A pesar de que el régimen de la Restauración sobrevivió a la crisis, no pudo emprender las reformas necesarias para avanzar hacia la democracia, lo que finalmente llevó

Cargado por

Mlyrics
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas1 página

Crisis de 1917 en España: Causas y Efectos

El documento analiza la crisis general de 1917 en España, sus causas y consecuencias. La crisis surgió debido a tres problemas: las protestas militares de las Juntas de Defensa, los intentos de cambio del régimen político por parte de la oposición en la Asamblea de Parlamentarios, y la huelga general convocada por los sindicatos UGT y CNT. A pesar de que el régimen de la Restauración sobrevivió a la crisis, no pudo emprender las reformas necesarias para avanzar hacia la democracia, lo que finalmente llevó

Cargado por

Mlyrics
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Analiza la crisis general de 1917: sus causas, manifestaciones y

consecuencias

A partir de 1913 el sistema político de la Restauración empezó a dar muestras de fragmentación y


desajuste. El gobierno liberal de Romanones se enfrentó a la oposición frontal de Maura. Los
gobiernos siguientes ya no disfrutaban de la alternancia pactada y, debido a los numerosos estados de
guerra, la actividad parlamentaria se redujo al mínimo además el cierre de Cortes. Y en 1914 con el
inicio de la Gran Guerra ante la neutralidad española surgió un debate entre los aliadófilos
(republicanos, reformistas y liberales) y los germanófilos (mauristas, carlistas, el Ejército y la
Iglesia). Durante el periodo bélico, la demanda externa produjo un crecimiento espectacular de la
actividad comercial e industrial. Se exportaron: productos textiles de lana, metales, productos
químicos, cuero... Sin embargo, la otra cara fue el aumento de la inflación y el incremento de precios
de los alimentos, pero no de los salarios lo que conllevó pérdida de poder adquisitivo de los
trabajadores, conflictos sociales y reivindicaciones obreras. En 1916 se sucedieron huelgas y
manifestaciones promovidas por la UGT y la CNT.

La llamada crisis del verano de 1917 se dio por la aparición de tres problemas que ponían en riesgo
la supervivencia del régimen de la Restauración: protesta militar (Juntas de Defensa), oposición
política (Asamblea de Parlamentarios) y movilización obrera convocada (huelga general).
A principios de 1917 se constituían las Juntas de Defensa en buena parte de las guarniciones del
país integradas por oficiales de infanterías que se quejaban del fácil ascenso de los militares
destinados en Marruecos; defendían un ascenso por antigüedad (“escala cerrada”) y no por méritos
de guerra y una subida de salarios. En verano, la junta de Barcelona lanza un Manifiesto que era un
ultimátum al gobierno para que aceptaran sus reivindicaciones, pero el gobierno, presidido por
García Prieto, dimite por lo que el rey cede el gobierno a los conservadores de Dato. Reconoció a
las Juntas como órganos del Éjercito y negoció con ellas sus reivindicaciones.
El segundo acto de la crisis de 1917 fue la Asamblea de Parlamentarios. Fue un intento de los
políticos de la oposición por cambiar el régimen político. Esto era debido a que las Cortes estaban
cerradas por miedo a debatir sobre los graves problemas de España. Cambó, jefe de la Lliga, intentó
abrir las Cortes. El gobierno no hizo caso a esa petición y el 19 de julio, en Barcelona, se reunía una
Asamblea de Parlamentarios que fue un fracaso por no contar con el apoyo de las fuerzas
tradicionales (conservadores y liberales) y las diferencias entre los catalanistas y la izquierda.
Estaban a favor de formar un gobierno provisional y celebración de Cortes constituyentes. La
Guardia Civil disolvió la Asamblea, y la Lliga Regionalista pactó con el gobierno por miedo a una
revolución obrera y las huelgas.
Y por último, en 1916 la UGT y la CNT acordaron trabajar juntos para obligar al gobierno a adoptar
medidas contra el alza del coste de vida. En marzo de 1917, se acuerda convocar una huelga
general indefinida. Finalmente, se formó el comité de huelga, encargado de fijar su fecha (desde
las 0 horas del 13 de agosto) y lanzar un Manifiesto al país. Sin embargo, la huelga fracasó cuando
la Lliga desactivó la Asamblea de Parlamentarios y criticó la huelga por miedo al movimiento
obrero. Madrid, Barcelona, Bilbao y otras capitales quedaron paralizadas por la huelga que fue
sofocada por el Ejército, de una manera muy dura.

A partir de 1917 se agudizó la crisis, y a pesar de que el régimen sobrevivió, no fue capaz de
emprender reformas necesarias para caminar hacia la democracia. A la debilidad de los gobiernos, el
militarismo, el autoritalismo, el desastre de la Guerra de Marruecos se le suma la conflictividad
social. El punto final está en 1923 cuando Primo de Rivera instaura una dictadura militar.

También podría gustarte