Estratégicas Pedagógicas En El Desarrollo Cognitivo, Para Promover La
Motivación En El Aula De Los Estudiantes Del Ciclo Básico Del Colegio Comercial
Guatemalteco, Como Mecanismos Generadores De Res8lencia Durante La
Temporalidad 2,023.
Estrategias
Una estrategia se refiere a la forma de dirigir una operación o situación, en
donde es necesario desarrollar diferentes criterios que permitan tomar el control del
asunto, el cual es necesario la implantación de reglas en la cual asegure tener el control
de la situación mediante la toma de decisiones correctas en cada momento.
Las estrategias son un componente esencial del proceso de enseñanza-
aprendizaje. Son el sistema de actividades (acciones y operaciones) que permiten la
realización de una tarea con la calidad requerida debido a la flexibilidad y adaptabilidad
a las condiciones existentes. Las estrategias son el sistema de acciones y operaciones,
tanto físicas como mentales, que facilitan la confrontación (interactividad) del sujeto que
aprende con objeto de conocimiento, y la relación de ayuda y cooperación con otros
colegas durante el proceso de aprendizaje (interacción) para realizar una tarea con la
calidad requerida.
Estrategias Pedagógicas
Las estrategias pedagógicas son una serie procedimientos que realiza el docente
con la finalidad de facilitar la formación y el aprendizaje de los alumnos, mediante la
implementación de métodos didácticos de los cuales ayuden a mejorar el conocimiento
de manera que estimule el pensamiento creativo y dinámico del estudiante.
La importancia de la elaboración de estrategias pedagógicas consiste en la
mayor claridad del conocimiento en los estudiantes que se puede adquirir mediante su
implementación, por ende, también le permite al maestro hacer un análisis sobre el
comportamiento de cada uno de ellos, en donde le permitirá saber que métodos de
enseñanza puede aplicar para elevar la capacidad participativa del estudiante.
Tipos de Estrategias Pedagógicas
Tipos de estrategias pedagógicas Las estrategias pedagógicas son un conjunto
de acciones en donde se realiza un esquema ordenado de forma lógica y coherente
que ayuden al cumplimiento de los objetivos. Por lo tanto, son los fundamentos que
facilitan a la creación de nuevos métodos de manera organizada en la cual contribuya a
mejorar el aprendizaje de los alumnos.
Los tipos de estrategias pedagógicas que se utilizan para la comprensión del
término pedagógico son las siguientes:
Estrategias Cognitivas
Estrategias Meta-cognitiva
Estrategias Lúdicas
Estrategias Tecnológicas
Estrategias Socio-Afectiva
Estrategias Cognitivas
Según la fundamentación científica de las estrategias pedagógicas cognitivas
Camacho Caratón, (2012) define que: “Permiten desarrollar una serie de acciones
encaminadas al aprendizaje significativo de las temáticas de estudio” (p.8). Las
estrategias cognitivas según las autoras que se menciona en el párrafo anterior, es
aquella que desarrolla los lineamientos metodológicos que servirán para estimular el
aprendizaje significativo del estudiante, este tipo de estrategia trata de utilizar diversas
herramientas que ayuden a fomentar el aprendizaje y desarrollo de las habilidades del
niño o estudiante.
Estrategias meta-cognitiva
Según la fundamentación científica de las estrategias pedagógicas meta-
cognitivas Camacho Caratón, (2012) definen que: “Conducen al estudiante a realizar
ejercicios de conciencia del propio saber, a cuestionar lo que se aprende, cómo se
aprende, con qué se aprende y su función social” (p.8).
Las estrategias meta-cognitiva es el aprendizaje que se obtiene a partir de los
contenidos almacenado en la memoria. Estos conocimientos se pueden generar
mediante la elaboración de un trabajo de investigación en el cual es un aporte al
conocimiento y aprendizaje del estudiante.
Estrategias lúdicas
Según la fundamentación científica de las estrategias pedagógicas lúdicas
Camacho Caratón, (2012), define que, “Facilitan el aprendizaje mediante la interacción
agradable, emocional, y la aplicación del juego”.
Por medio de la práctica lúdica se incita a los maestros a realizar una meditación
acerca de la importancia de aumentar la motivación en los estudiantes, el interés, en
tanto que ayuda al progreso del ambiente del aula de clase, mejorando la comunicación
oral, de esa manera permite vencer miedos e incrementar la autoestima y confianza de
los alumnos.
Estrategias Tecnológicas
Según la fundamentación científica de las estrategias pedagógicas tecnológicas,
Camacho Caratón, (2012) define que, “Hoy, en todo proceso de aprendizaje el dominio
y aplicación de la tecnología, hacen competente a cualquier tipo de estudiante” (p.8).
Sin duda el uso de la tecnología ha construido de manera significativa en la
educación del estudiante ya que por medio de la tecnología se obtienen medios y
recursos en la cual se pueden utilizar para mejorar las actividades, contenidos y
plantearse objetivos que ayuden a la educación, también es considerada como una
herramienta pedagógica para el estudiante y el maestro.
Estrategias socio-afectiva
Según la fundamentación científica de las estrategias pedagógicas cognitivas
Camacho Caratón,l, (2012) define que, “Propician un ambiente agradable de
aprendizaje” (p.8).La actitud de los docentes hacia los valores y las acciones
promulgadas por la Educación son imprescindibles para llevar a cabo dichas
actividades, puesto que los profesores son los verdaderos guías de la clase, los
encargados de organizar a los alumnos, de programar las estrategias, de moderar, de
ayudar a la regulación de los conflictos y de preparar un motivador y acogedor ambiente
de clase. Camacho Caratón y otros (2012)
Clasificación de las Estrategias de Aprendizaje
Es necesario distinguir dos tipos de estrategias que pueden confundirse: las
estrategias de enseñanza y las estrategias de aprendizaje:
Estrategia de Aprendizaje: Son procedimientos que el alumno utiliza en forma
deliberada, flexible y adaptiva para mejorar sus procesos de aprendizaje significativo de
la información.
Estrategias de Enseñanza: Son procedimientos y arreglos que los agentes de
enseñanza utilizan de forma flexible y estratégica para promover la mayor cantidad y
calidad de aprendizajes significativos en los alumnos.
Diaz –Barriga añade un tipo de estrategia más, que es la Estrategia de
autorregulación. Estas estrategias son complejas y permiten regular procesos de
aprendizaje y solución de problemas. Dentro de este rubro se consideran a las
siguientes: Identificación de la meta de aprendizaje, planificación, supervisión,
evaluación (2010, p.430). Para promover la autorregulación, es importante tomar en
cuenta lo siguiente.
Considerar las características generales de los estudiantes (nivel de
desarrollo cognitivo, conocimientos previos, factores motivacionales, etc.).
Dominio del conocimiento en general y del contendido curricular en
particular del tema a tratar.
Meta u objetivo a lograr; competencias específicas a desarrollar.
Actividad que debe desarrollar el alumno para conseguirla.
Vigilancia del proceso de enseñanza y del avance de los alumnos.
Determinación del contexto intersubjetivo.
Desarrollo Cognitivo
El estudio de los cambios que se producen con la edad en el funcionamiento
cognitivo de las personas, sin duda es fundamental para una comprensión cabal de la
propia mente, de su naturaleza y de la forma en que opera como sede del pensamiento
y el conocimiento humanos y como centro director de la conducta. En este sentido, el
Desarrollo Cognitivo puede considerarse simplemente como una parte esencial de la
Psicología Cognitiva, que, a su vez, no es más que uno de los contribuyentes de la
moderna Ciencia Cognitiva, cuyas fuentes incluyen también otras disciplinas más o
menos afines como la Lingüística, la Inteligencia Artificial o la Neurología. Como señala
Rosser (1994), el objetivo último de este heterogéneo consorcio es el de lograr formular
“modelos de la mente que sean lógicamente consistentes, psicológicamente plausibles
y biológicamente viables” (p. 2). Para ello, los datos sobre el funcionamiento cognitivo
infantil y sobre sus cambios con la edad, suponen tanto una contribución necesaria
como una restricción inevitable (véase Spelke, 1991). La cita de Karmiloff-Smith
(1992/94) con la que hemos encabezado el capítulo, es suficientemente elocuente y
precisa a este respecto. Tal y como en ella se sugiere, posiblemente sólo podamos
comprender la mente adulta (el resultado) en la medida en que conozcamos la mente
infantil y su evolución (el proceso). En este sentido, lo que caracteriza este nuevo
enfoque frente a la psicología evolutiva tradicional, es que sitúa las cuestiones del
desarrollo evolutivo en el contexto de la exploración del funcionamiento cognitivo
humano en general. Pero en relación con este planteamiento conviene hacer dos
puntualizaciones
En primer lugar, ha de tenerse en cuenta que estamos, en realidad, ante un
juego de interdependencias e influencias recíprocas (Keil, 1998); es decir, la
perspectiva del desarrollo cognitivo no sólo es importante para la ciencia cognitiva sino
también a la inversa: la perspectiva de la ciencia cognitiva es importante para el estudio
del desarrollo cognitivo en la medida en que —como decimos—, se vea el estudio del
niño, no únicamente como un fi n en sí mismo, sino también como un medio para
comprender la mente humana en general. En este sentido, el propio Piaget era más un
científico cognitivo —centrado particularmente en su rama filosófica— que un biólogo o
un psicólogo; y, en todo caso, ha de reconocerse que los conceptos derivados de la
ciencia cognitiva han cambiado de hecho la forma de entender y analizar la cognición y,
consecuentemente, el propio desarrollo cognitivo (Halford y McCredden, 1999). La otra
consideración que hemos de hacer es que, al adoptar esta más amplia perspectiva,
dentro de los objetivos científicos que hemos señalado —descripción y explicación—
obviamente la explicación prima sobre la mera descripción de los fenómenos del
desarrollo. Es decir, no interesa tanto la edad a la que los niños hacen las cosas sino
por qué las hacen en un momento y no en otro, y en virtud de qué condiciones y
mecanismos. De hecho, como veremos en el próximo capítulo, este cambio de énfasis
es lo que ha caracterizado la evolución histórica de la propia psicología evolutiva.
Etapas Del Desarrollo Cognitivo
Para que se produzca el desarrollo cognitivo, (Piaget) establece cuatro etapas o
períodos: Período sensomotor, período pre operacional, período de las operaciones
concretas y período de las operaciones formales. “Ha de quedar claro que la aparición
de cada nuevo estadio no suprime en modo alguno las conductas de los estadios
anteriores y que las nuevas conductas se superponen simplemente a las antiguas”
(Piaget, 1990, p.316).
Período sensomotor (primeros dos años) “La inteligencia sensomotriz es una
adaptación práctica, vivida en el mundo exterior” (Thong, 1981, p.27). Piaget denomina
así a esta etapa, porque el bebé conoce el mundo poco a poco a través de sus sentidos
y las tareas motrices de su cuerpo. Los bebés pasan de ser individuos “reflejos” con
limitado conocimiento, a ser “solventadores de problemas”, programadores que han
profundizado mucho sobre sí mismos y lo que les rodea.
Período Pre operacional (2 a 7 años) Este lo divide a su vez en otras dos etapas:
- Etapa pre conceptual (2 a 4 años): El niño actúa en el nivel de la representación
simbólica, así se puede ver en la imitación y memoria manifiestas en dibujos, lenguaje,
sueños y simulaciones. En el mundo físico maniobra muy de acuerdo a la realidad, pero
en el pensamiento sigue siendo egocéntrico. Cree que todos los elementos tienen vida
y sienten. Piensa que todo lo que sucede tiene una relación causa- efecto. También
cree que todo es tal y como él lo percibe; no entiende otros puntos de vista. - Etapa
prelógica o intuitiva (4 a 7 años): Se manifiesta el pensamiento pre-lógico (por ejemplo,
media taza de líquido que llena un vaso pequeño es más que media taza que no llena
un vaso grande). El ensayo y error puede hacerle descubrir intuitivamente las
relaciones correctas, pero no es capaz de considerar más de una característica al
mismo tiempo (por ejemplo, las bolitas azules no pueden ser al mismo tiempo de
madera). El lenguaje es egocéntrico, lo que refleja sus limitaciones por falta de
experiencia.
Período de las operaciones concretas (7 a 12 años) En esta etapa el niño puede
emplear la lógica sobre lo que ha experimentado y manipularlo de una manera
simbólica (operaciones aritméticas). Piensa hacia adelante y atrás. Reconoce que, si se
pasa media taza de líquido de un recipiente alto a uno corto, sigue siendo media taza,
que es lo que era en un principio. A la capacidad de pensar hacia atrás Piaget la llama
reversibilidad. Esta aptitud ayuda a acelerar el pensamiento lógico y se pueden llevar a
cabo deducciones.
Período de las operaciones formales (12 años hasta la madurez) Cuando el niño
alcanza la edad de 12 años aproximadamente, razona lógicamente sobre cosas
abstractas que nunca había investigado de forma directa. Esto es lo que singulariza el
período de las operaciones formales. El niño está capacitado para hacer un
pensamiento racional e inductivo a través de la forma de una propuesta ofrecida. Sólo
conoce el problema de forma hipotética y puede llegar a una reflexión lógica a través
del pensamiento. Esta última etapa no es lograda por todos los adultos, pero sí es
característico de los científicos, que pueden manejar un gran número de datos y
explicárnoslos claramente. Einstein dijo sobre la teoría de Piaget “Es tan simple que
sólo un genio podía haberla pensado”.
Motivación En El Aula
La motivación está conectada con los factores que dirigen el comportamiento
los seres humanos y otros organismos. Bien puede estar motivada por satisfacer una
necesidad primaria básica o por motivos tremendamente complejos como una
motivación de logro.
La motivación es un estado interno que dirige nuestros comportamientos y nos
mantiene en algunas actividades. Aunque seamos capaces de aprender alguna
determinada tarea si no estamos lo suficientemente motivados no controlaremos los
procesos cognitivos voluntarios necesarios para llevar a cabo el aprendizaje. En la
escuela hay que replantearse la situación de motivación en la idea que todos los
alumnos están motivados por algo, la cuestión está en la habilidad del profesor para
determinar de qué forma están motivados sus alumnos.
Según las investigaciones de Maehr y Meyer (1997), la motivación interacciona
con el aprendizaje y el rendimiento de diversas maneras. Un sujeto motivado en una
tarea aumenta su nivel de energía y su nivel de actividad y también sucede, al contrario.
La toma de decisiones de los sujetos está en gran parte influenciada por la motivación
que tengan por cualquier asunto y las consecuencias que encuentren reforzantes.
Cuando un individuo a pesar de los inconvenientes y de los problemas persiste en una
tarea en el tiempo podemos afirmar que está motivado, es decir, cuanto más tiempo
dedique un estudiante a sus tareas académicas mayor será el rendimiento que obtenga.
Pero el tiempo, en sí mismo, no basta para qué la actividad se realice de manera
efectiva. Los procesos cognitivos que un individuo despliega en la tarea son esenciales
para el aprendizaje y la retención a largo plazo la información. Esta implicación
cognitiva es uno de los beneficios más importantes de la evasión, ya que permite al
sujeto mejorar sus aprendizajes de manera autónoma y sin ayuda de los demás.
Aplicaciones Educativas De La Motivación En El Aula
Una investigación de Alonso Tapia (1997), identificó los factores por el cual los
alumnos se sienten más o menos motivados en el interés por la tarea. En primer lugar,
el significado que atribuyan al contenido que se pretende que aprendan en función de
los metas u objetivos que personalmente tengan fijados. En segundo lugar, la
sensación que tienen los alumnos de que la tarea puede ser superada por la
experiencia previa que tengan sobre cómo se acometen ciertas dificultades específicas
que se encuentran en el camino. Por último, el tiempo y el esfuerzo que estiman que les
puede generar superar las dificultades y lograr los aprendizajes. Para el profesor, esto
significa que debe averiguar el significado que una determinada tarea tiene para cada
alumno en concreto. Así, cada uno en función de su orientación personal y de la
experiencia de su vida académica las actividades tendrán más o menos significado.
Ryan y Deci (2000), afirman que cuando el alumno disfruta con las actividades
elevando su nivel de competencia y de destreza, se muestran absortos en su actividad,
buscan información espontáneamente y se autorregule su proceso de aprendizaje de
algún modo es que están intrínsecamente motivados. La motivación intrínseca es el
objetivo que un profesor debería marcarse en su aula a través del planteamiento de su
enseñanza.
Los alumnos, según Coll (2004), pueden estar más o menos motivados en
función de la percepción que tengan que las tareas a aprender tengan más o menos
utilidad. Si el alumno no percibe la utilidad de lo que se va a aprender, el interés y el
esfuerzo disminuye al no encontrar sentido a la razón que lo lleve a aprender. Al
contrario, en la medida que se perciba la utilidad de la tarea el interés y el esfuerzo se
acrecienta.
Las evaluaciones de los alumnos en función de las calificaciones tienden a
realizar un trabajo memorístico y no comprensivo del contenido a aprender, en
detrimento de la comprensión, la lógica y el crecimiento personal. En efecto, los
estudiantes estudian para sacar la nota adecuada y no para saber y comprender una
determinada temática. Lo único que hace al estudiante trabajar es el estímulo abrasivo
de las notas desfavorables cayendo en un aprendizaje mecánico y memorístico.
La conducta intrínseca es mucho más eficaz para aprender y rendir en el aula,
a pesar que la escuela promueve, sobre todo, la motivación extrínseca (Harter, 1992).
Esta suele darse en alumnos con mucha más iniciativa, ambición, aprendizaje
significativo, iniciativa por el estudio, etc., que otros compañeros motivados
explícitamente. A pesar de ello, la motivación extrínseca que es necesaria y puede
complementar a la intrínseca mediante recompensas y refuerzos externos. Esto, en
relación con la pirámide de Maslow que veíamos anteriormente, nos indica que cuando
las necesidades fisiológicas básicas del estudiante estén cubiertas se centrarán con
más facilidad en las tareas académicas. Para ello los profesores deben crear un
entorno de aprendizaje que sea ordenado y predecible, por ejemplo, la organización en
grupos cooperativos, las oportunidades de intervención en el aula, el interés y el afecto
hacia los estudiantes por parte del profesor, desarrollar el sentido de comunidad,
reconocer los logros de los estudiantes, programación de actividades en función del
éxito global y en definitiva hacer todo lo que esté en su mano por facilitar el éxito
académico.
Referencias Bibliográficas
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