Historia Crítica de la Educación Boliviana
1er Año de Formación UA. Mcal Andrés de Santa Cruz “San Luis” Sacaca
LA EDUCACIÓN EN LA ÉPOCA COLONIAL.
Las duras condiciones de vida para los autóctonos durante los primeros años de la colonia,
marcarían profundamente el destino de sus descendientes. Primero se les consideró como bestias
y fue un largo recorrido de frailes que lucharon para lograr la declaración papal de su racionalidad y
derechos humanos como descendientes de Adán y Eva (Paulo III, en 1516).
Cuando se logró un poco de educación, ésta perseguía la familiarización de los educandos con el
trabajo y dar a cada uno el oficio que le correspondía según su naturaleza y su talento.
Las primeras escuelas.
El primer colegio en Bolivia fue fundado en La Paz por el padre Alfonso Bárgano, en 1571. En
Chuquisaca en 1599, el obispo Alonso Ramírez fundó el Colegio Seminario, llamado también San
Cristóbal o Colegio Colorado, por el distintivo que se le dio, un medallón rojo. El 22 de febrero de
1621, por orden del virrey Príncipe de Esquilache, don Francisco Borja, se fundó el Colegio
Santiago, denominado más tarde por cédula real del 10 de abril de 1621, San Juan Bautista, o
Colegio Azul, por el distintivo de ese color.
A pesar de los avances logrados, La educación seguía siendo clasista, pues en él ingresaban
solamente los hijos de los caballeros. No fue sino hasta 1792 que Fray José San Alberto,
Arzobispo de la Plata, fundó en Chuquisaca la Escuela de Niñas Pobres « San Alberto». Estaba
convencido de que el progreso del Estado dependía de la buena o de la mala educación de la
juventud. Por ello, el principal trabajo del Estado debía ser la educación de los niños. Las buenas
costumbres son producto de la educación durante los primeros años...
Historia Crítica de la Educación Boliviana
1er Año de Formación UA. Mcal Andrés de Santa Cruz “San Luis” Sacaca
Estos primeros pasos pronto se vieron suprimidos por la política oficial de Carlos IV quién en
Cédula de 1785 estableció que «no conviene ilustrar a los americanos. Su majestad no necesita
filósofos, sino buenos y obedientes súbditos. Autorizó a los conventos y a las parroquias a
establecer escuelas de adoctrinamiento y de enseñanza de las primeras letras, para los hijos de
los españoles y criollos, es decir una educación de casta.
Solamente en las misiones jesuíticas en las reducciones de Moxos y Chiquitos se dio una
educación dirigida a los indígenas. La educación impartida por los Jesuitas estuvo profundamente
enraizada en las necesidades cotidianas y en las condiciones de la región habitada por los
indígenas. Sus métodos fueron prácticos y orientados a la resolución de los problemas planteados
por la actividad productiva y económica de la población. El arte no se quedó atrás y formaron
grandes artistas y músicos. Hasta su expulsión del país desarrollaron una gran obra educativa. El
surgimiento de la Universidad Boliviana.
En el año de 1623, el «Colegio Azul» fue transformado con goce de preeminencias y prerrogativas
e inmunidades de los colegios reales para que pueda dar grados de Bachiller, Licenciado, Maestro
y Doctor en Artes, Teología, Cánones y Leyes, con valor en cualquier universidad. El 27 de marzo
de 1624, el mismo Virrey Príncipe de Esquilache, le reconoce el rango de Universidad Real y
Pontificia con el nombre de San Francisco Javier.
Después de la expulsión de los jesuitas entra en su segunda etapa y se crea en 1776 la Academia
Carolina para la práctica forense de los egresados de la universidad. Esta institución dio nueva
vida a la universidad que en 1780 alcanzó el rango de la Universidad de Salamanca de España.
Sin embargo, no fue sino hasta 1798 que el gobierno español la reconoció como institución oficial
Real y Pontificia con todos los privilegios de la Universidad de Salamanca.