Universidad de San Carlos de Guatemala
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Derecho de los pueblos indígenas
Quinto semestre
Sección A
Catedrático: Luis Alberto Gómez Medina
CLASE 2 ( 8 de marzo de 2023 )
SUMARIO
1. Legislación en relación al Derecho de los Pueblos
Indígenas Vigente en Guatemala
1.1.k Generalidades
1.2. Constitución Política de la República de Guatemala
1.3. Leyes de Orden Constitucional en Guatemala
1.3.1. Ley de Amparo, Exhibicion personal y
Constitucionalidad
1.4. Leyes Ordinarias
1.4.1. Código procesal Civil y Mercantil
1.4.2. Ley del Organismo Judicial
1.4.3. Código procesal Penal
1.4.4. Ley de Servicio Público de Defensa Penal
1.4.5. Código Penal
1.4.6. Código municipal
1. Legislación en relación al Derecho de los pueblos
indígenas vigente en Guatemala
1.1. Generalidades
Guatemala es uno de los países donde las
organizaciones civiles y organizaciones indígenas han
iniciado sus luchas por la reivindicación de sus derechos
tanto los establecidos en las leyes nacionales como en
los convenios internacionales, aunque en la actualidad se
han regulado y se han creado nuevas leyes que han
incluido algunos derechos propios de los pueblos, tal
como lo regulan las normas nacionales siguientes:
1.2. Constitución Política de la República de
Guatemala
TITULO II
DERECHOS HUMANOS
ARTÍCULO 1o.- PROTECCIÓN A LA PERSONA. El Estado
de Guatemala se organiza para proteger a la persona y a la
familia; su fin supremo es la realización del bien común.
ARTÍCULO 2o.- DEBERES DEL ESTADO. Es deber del
Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida,
la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo
integral de la persona.
ARTÍCULO 3o.- DERECHO A LA VIDA. El Estado garantiza
y protege la vida humana desde su concepción, así como la
integridad y la seguridad de la persona.
ARTÍCULO 4o.- LIBERTAD E IGUALDAD. En Guatemala
todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y
derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su
estado civil, tienen iguales oportunidades y
responsabilidades. Ninguna persona puede ser sometida a
servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad.
Los seres humanos deben guardar conducta fraternal entre
sí.
ARTÍCULO 44.- DERECHOS INHERENTES A LA
PERSONA HUMANA. Los derechos y garantías que otorga
la Constitución no excluyen otros que, aunque no figuren
expresamente en ella, son inherentes a la persona humana.
El interés social prevalece sobre el interés particular. Serán
nulas ipso jure las leyes y las disposiciones gubernativas o
de cualquier otro orden que disminuyan, restrinjan o
tergiversen los de- rechos que la Constitución garantiza.
ARTÍCULO 46.- PREEMINENCIA DEL DERECHO
INTERNACIONAL. Se establece el principio general de que
en materia de derechos humanos, los tratados y
convenciones aceptados y ratificados por Guatemala, tienen
preeminencia sobre el derecho interno.
ARTÍCULO 57.- DERECHO A LA CULTURA. Toda persona
tiene derecho a participar libremente en la vida cultural y
artística de la comunidad, así como a beneficiarse del
progreso científico y tecnológico de la Nación.
1. Participar en la vida cultural y artística
“El artículo 57 mencionado establece el derecho de toda
persona a participar libremente en la vida cultural y artística
de la comunidad y a beneficiarse del progreso científico y
tecnológico de la nación; esta Corte advierte que el vicio de
inconstitucionalidad denunciado por el accionante es
inexistente, pues el contenido de las normas impugnadas no
limita en forma alguna el derecho de las personas a
participar en la vida cultural y artística; su objeto es regular
el uso de las frecuencias radioeléctricas, propiedad del
Estado, para que todos los medios de expresión autorizados
para utilizar tales frecuencias tengan la misma oportunidad
de hacerlo, sin interferencia alguna.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 165-91. Fecha
de sentencia: 10/12/1991.
2. Beneficiarse del progreso científico y tecnológico
“Dentro de los intereses que el texto constitucional impone
al Estado, se encuentran aquéllos denominados “colectivos”,
que se traducen en la obligación de proteger a la persona y
a su familia, garantizar a los habitantes de la República
(entre otros) su desarrollo integral y beneficiarse del
progreso científico y tecnológico de la Nación, mediante el
adecuado conocimiento de la realidad y cultura nacional y
universal, y promover la ciencia y la tecnología como bases
fundamentales del desarrollo nacional; todo ello, para lograr
alcanzar el fin supremo del Estado: la realización del bien
común.
Corte de Constitucionalidad. Expedientes acumulados
825, 1305 y 1342-2000. Fecha de sentencia: 13/08/2003.
ARTÍCULO 58.- IDENTIDAD CULTURAL. Se reconoce el
derecho de las personas y de las comunidades a su
identidad cultural de acuerdo a sus valores, su lengua y sus
costumbres.
“Guatemala se caracteriza sociológicamente como un país
multiétnico, pluricultural y multilingüe, en el que se
desarrollan simultáneamente diversas culturas, cada una
con costumbres y tradiciones propias, algunas que datan de
tiempos precoloniales, otras de la época colonial y las que
se desarrollaron en el Estado poscolonial; de ahí que el gran
reto de la Guatemala actual es lograr la existencia de un
Estado inclusivo que reconociendo la diversidad y riqueza
cultural, construya las bases que permitan su coexistencia y
desarrollo armónico, con la finalidad de lograr una sana
convivencia social que, basada en el respeto recíproco de la
identidad cultural de todas las personas que habitan el país,
haga viable alcanzar su fin supremo que es la realización del
bien común.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 1467-2014.
Fecha de sentencia: 10/03/2016.
“La inclusión de la identidad cultural dentro del elenco de
bienes jurídicos constitucionalmente protegidos reviste
particular acento en realidades nacionales como la de
Guatemala, en la que confluyen distintas vertientes étnicas
y, con ellas, diversidad de herencias ancestrales,
tradiciones, costumbres, cosmovisiones e idiomas, entre
otros rasgos distinguibles. Más aún, si se considera que las
personas indígenas o maya-descendientes forman parte
cuantitativamente considerable de la población y tienen
origen remoto en civilizaciones precolombinas –a diferencia
de lo que ocurre en otras latitudes del mundo, en las que la
heterogeneidad cultural de las sociedades deriva,
principalmente, de fenómenos migratorios más o menos
contemporáneos–”.
Corte de Constitucionalidad. Expedientes acumulados
4783-2013,4812-2013, 4813-2013. Fecha de sentencia:
05/07/2016.
“Es vital tener presente la naturaleza de las municipalidades
o alcaldías indígenas en cuanto son instituciones que
dimanan de la costumbre ancestral de esos pueblos, pues
aquellas tienen valor como ente representativo de una
identidad cultural propia [...]”.
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2906-2017.
Fecha de sentencia: 21/09/2017.
“[...] el Estado de Guatemala debe procurar la participación
de los pueblos indígenas en todos los ámbitos de la
sociedad, adoptando mecanismos apropiados que permitan
su intervención, entre otras, en las instituciones públicas,
especialmente aquellas que formulen y diseñen políticas y
programas de desarrollo social, económico o cultural que les
conciernan, respetando su identidad cultural, por medio de
la incorporación de representantes legítimos, elegidos
conforme a sus propias formas de organización”.
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2066-2019.
Fecha de sentencia: 22/04/2020.
“[...] atendiendo que la designación de los nombres de los
habitantes de los pueblos indígenas de ascendencia Maya
asentados en el occidente del país, no es de conocimiento
de la totalidad de la población guatemalteca, este Tribunal
estima pertinente realizar una evocación del informe
antropológico realizado por la antropóloga M. Guisela
Mayen, en el que se concluyó que la imposición del nombre
deviene de las tradiciones ancestrales propias de esa región,
las que radican en la utilización de un sistema de parentesco
patrilineal consistente en la relación entrañable con la familia
del padre; ello obedece, a que los nombres sean otorgados
de la siguiente manera: - Al hijo mayor, le son impuestos los
nombres del padre, en orden inverso. - Los hijos menores
son nombrados tomando en cuenta el nombre del padre
como primero o segundo nombre y, además el de un familiar
paterno, materno o en su efecto eclesiástico. - A la hija mayor
le es otorgado el segundo nombre de la madre como el
primero, y a las demás hijas los de sus familiares, como
segundo nombre, a todas, les es destinado el del papá. Los
indígenas poseen reglas o normas propias de su cultura, las
que datan de la época prehispánica y que a través del tiempo
han variado mínimamente, sin que ello se ajuste a la forma
establecida en nuestro ordenamiento jurídico civil. [...] esta
Corte hace un llamado a las entidades públicas y privadas,
especialmente al Registro General de las Personas -
RENAP-, a efecto de que sean respetadas las formas de
imposición de nombres propios a los habitantes de esa
referida región, las que distan de lo establecido en el artículo
4 del Código Civil, en virtud de las costumbres propias del
lugar y que lo convierte en derecho consuetudinario, el que
se encuentra debidamente reconocido por la Constitución
Política de la República de Guatemala; de ahí que, su
inobservancia incide en el quebrantamiento del
ordenamiento jurídico guatemalteco”.
Corte de Constitucionalidad. Expediente 4656-2012.
Fecha de sentencia: 16/07/2013.
“La Corte entiende que el derecho a la identidad cultural
tutela la libertad de las personas, inclusive actuando en
forma asociada o comunitaria, a identificarse con una o
varias sociedades, comunidades, o grupos sociales, a seguir
una forma o estilo de vida vinculado a la cultura a la que
pertenece y a participar en el desarrollo de la misma. En ese
sentido, el derecho protege los rasgos distintivos que
caracterizan a un grupo social, sin que ello implique negar el
carácter histórico, dinámico y evolutivo de la cultura.
El Comité DESC, en lo que es útil resaltar, ha destacado,
entre los ‘elementos’ que requiere la realización del derecho
a participar en la vida cultural, los siguientes: a) la
disponibilidad [...] b) la accesibilidad [...] c) la aceptabilidad
[...] d) la adaptabilidad [...].
El Comité DESC, entre las obligaciones estatales referidas
al derecho a participar en la vida cultural, señaló la de
‘cumplir’, que ‘requiere [la] adopción de] las medidas
adecuadas legislativas, administrativas, judiciales,
presupuestarias, de promoción y de otra índole, destinadas
a la plena realización del derecho’, y la de ‘proteger’, que
‘exige que los Estados [...] adopten medidas para impedir
que otros actores interfieran con el derecho a participar en
la vida cultural’. El Comité DESC explicó que los Estados
tienen ‘obligaciones básicas’, entre las que mencionó
‘proteger el derecho de toda persona a ejercer sus propias
prácticas culturales’. Señaló, asimismo, que el derecho se
viola cuando un Estado ‘no toma las medidas necesarias
para cumplir las obligaciones [respectivas]’.”
Corte IDH. Caso Comunidades Indígenas Miembros de
la Asociación Lhaka Honhat (Nuestra Tierra) Vs.
Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
6 de febrero de 2020. Serie C No. 400. Párrs. 240 - 242.
“Al desconocerse el derecho ancestral de los miembros de
las comunidades indígenas sobre sus territorios, se podría
estar afectando otros derechos básicos, como el derecho a
la identidad cultural y la supervivencia misma de las
comunidades indígenas y sus miembros.”
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso
Pueblo Indígena Xucuru y sus miembros Vs. Brasil.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 5 de febrero de 2018. Serie C Núm.
346. Párr. 115.
“En consecuencia, conforme a su jurisprudencia constante
en materia indígena, mediante la cual ha reconocido que la
relación de los indígenas con el territorio es esencial para
mantener sus estructuras culturales y su supervivencia
étnica y material, el Tribunal considera que el
desplazamiento forzado de los pueblos indígenas fuera de
su comunidad o bien de sus integrantes, les puede colocar
en una situación de especial vulnerabilidad, que ‘[p]or sus
secuelas destructivas sobre el tejido étnico y cultural [...],
genera un claro riesgo de extinción, cultural o físico, de los
pueblos indígenas’, por lo cual es indispensable que los
Estados adopten medidas específicas de protección
considerando las particularidades propias de los pueblos
indígenas, así como su derecho consuetudinario, valores,
usos y costumbres para prevenir y revertir los efectos de
dicha situación.
“[...] El Tribunal advierte que los Estados, además de las
obligaciones que deben garantizar a toda persona bajo su
jurisdicción, deben cumplir con una obligación adicional y
complementaria definida en el artículo 30 de la Convención
sobre los Derechos del Niño, la cual dota de contenido al
artículo 19 de la Convención Americana, y que consiste en
la obligación de promover y proteger el derecho de los niños
indígenas a vivir de acuerdo con su propia cultura, su propia
religión y su propio idioma.
[...] tomando en consideración la estrecha relación material
y espiritual de los pueblos indígenas con sus tierras
tradicionales [...], este Tribunal estima que dentro de la
obligación general de los Estados de promover y proteger la
diversidad cultural de los indígenas se desprende la
obligación especial de garantizar el derecho a la vida cultural
de los niños indígenas”.
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso
Chitay Nech y otros vs. Guatemala. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 25 de mayo de 2010. Serie C Núm. 212. Párrs. 147, 167
y 168.
ARTÍCULO 59.- PROTECCIÓN E INVESTIGACIÓN DE LA
CULTURA. Es obligación primordial del Estado proteger,
fomentar y divulgar la cultura nacional; emitir las leyes y
disposiciones que tiendan a su enriquecimiento,
restauración, preservación y recuperación; promover y
reglamentar su investigación científica, así como la creación
y aplicación de tecnología apropiada.
“[...] la cosmovisión propia de los pueblos indígenas, sus
creaciones textiles representativas son manifestación propia
de su cultura y cotidianidad; además, son producto de la
herencia de conocimientos tradicionales, por lo que su
protección debe ser regulada en cuerpo normativo ad hoc
que atienda a sus características propias y que no supedite
a las comunidades a formalidades que les son ajenas. [...]
En los cuerpos normativos nacionales y en los instrumentos
relativos a la propiedad intelectual que administran la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y la
Organización Mundial de Comercio no se aborda de manera
expresa lo relativo a la propiedad intelectual colectiva de los
pueblos indígenas con relación a su producción textil; no
obstante, ese panorama no es óbice para afirmar
categóricamente que, a la luz del contenido de la Ley
Fundamental, ese tipo de conocimientos puede ser objeto de
protección. Ello es así, dado que, en esencia, con esto se
propende a la dignificación de los miembros de las
comunidades indígenas; además, dentro del texto
constitucional encontramos artículos como el 59, [...]
igualmente, el 62 [...]. Lo expuesto pone de manifiesto que
la Ley Fundamental contiene enunciados específicos que
respaldan los esfuerzos por brindar protección a los pueblos
indígenas con relación a sus creaciones textiles”.
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2112-2016.
Fecha de sentencia: 17/10/2017.
ARTÍCULO 60.- PATRIMONIO CULTURAL. Forman el
patrimonio cultural de la Nación los bienes y valores
paleontológicos, arqueológicos, históricos y artísticos del
país y están bajo la protección del Estado. Se prohíbe su
enajenación, exportación o alteración, salvo los casos que
determine la ley.
“Se concluye, entonces, que el patrimonio cultural lo
conforman los bienes y manifestaciones tangibles o
intangibles que identifican a las sociedades y que son el
resultado de procesos históricos. De esa forma, cuando se
habla de patrimonio cultural de la nación se hace referencia
a ese tipo de bienes y manifestaciones que identifican a las
sociedades nacionales. En primer término, ha de indicarse
que el artículo 60 de la Constitución Política de la República
de Guatemala hace referencia al patrimonio cultural, en los
siguientes términos [...] En el precepto constitucional
subsiguiente –el 61– se hace referencia a la protección del
patrimonio cultural, de la siguiente manera: [...] Lo transcrito
da cuenta de la preocupación del legislador constituyente
por la protección de bienes que hacen parte del patrimonio
cultural guatemalteco. Sin pretender exhaustividad, ha de
hacerse relación de cómo legalmente es regulado lo relativo
al patrimonio cultural. Para ese efecto, se indica que
localmente se cuenta con el Decreto 26-97 del Congreso de
la República, que contiene la Ley para la Protección del
Patrimonio Cultural de la Nación [...] Aunado a lo anterior, es
pertinente traer a cuenta que el artículo 472 del Código Civil
dispone [...] La existencia de una ley para la protección del
patrimonio cultural de la nación es congruente con la
previsión contenida en el citado código. [...] esta Corte no
comparte [el argumento presentado por la promotora de la
acción], pues la función de la disposición normativa
reglamentaria refutada es desarrollar el contenido de la Ley
para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación, la
cual, en su artículo 2, ya establece qué ‘bienes e
instituciones’ hacen parte de ese patrimonio; es más, el
artículo 3 del mismo cuerpo legal [...] de manera abundante,
indica los tipos de bienes que lo conforman [...]. Debe
tenerse presente también que el artículo 60 de la
Constitución dispone, en términos generales, lo que forma
parte del patrimonio cultural y, en el artículo 61, incluso
precisa algunos de los bienes culturales objeto de
protección. Aunado a ello, es oportuno referir que, antes de
la promulgación de la ley mencionada [Ley para la
Protección del Patrimonio Cultural de la Nación], fueron
emitidas algunas disposiciones por las cuales se declaró que
determinados monumentos serán objeto de protección
especial; ese es el caso del Decreto [...]. Luego, bajo el
imperio de la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural
de la Nación, fueron emitidas otras disposiciones que
declaran como tal a otros bienes; ese es el caso del [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 4054-2019.
Fecha de sentencia: 14/05/2020.
“[...] debe entenderse que aquellos bienes nacionales que la
norma contenida en el artículo 124 constitucional, autoriza
enajenar o disponer de ellos al Estado de Guatemala, serán
todos aquéllos que no constituyan parte del patrimonio
natural y cultural de la Nación, cuya protección le fue
encomendada al propio Estado, estableciéndose también
constitucionalmente la estricta prohibición de su
enajenación. Es decir que el Estado puede disponer de
todos sus bienes conforme lo determine la ley del caso,
siempre que éstos no constituyan parte del patrimonio
cultural y natural de la Nación. [...] El hecho de que algunos
instrumentos jurídicos que autoricen la libre disposición de
los bienes propiedad del Estado conforme al artículo 124
constitucional, no establezca la prohibición de enajenación
de los bienes también propiedad del Estado, que constituyan
el patrimonio natural y cultural de la Nación, tampoco
aparejaría vicio de inconstitucionalidad per se, dado que,
encontrándose dicha prohibición plasmada en la Carta
Magna, resulta innecesario que la misma se plasme de
nueva cuenta en tales normativas, ello, porque como se dijo
dichos bienes gozan de protección estatal.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 1205-2008.
Fecha de sentencia: 17/02/2010.
“Dentro de los derechos sociales regulados en la
Constitución Política de la República, se reconoce
expresamente el derecho a la cultura [...]. Íntimamente
vinculado a lo anterior, es universalmente aceptado que el
patrimonio cultural de un país también se conforma de todos
los vestigios de actividad humana existentes en un entorno
físico determinado, los cuales son fuente invaluable de
información sobre la vida y costumbres de los pueblos y,
también, sobre la evolución histórica de los oficios, las
técnicas, el arte y las manifestaciones espirituales.
Atendiendo a esa circunstancia, la normativa Fundamental
de Guatemala establece que conforman el Patrimonio
Cultural de la Nación “los bienes y valores paleontológicos,
arqueológicos, históricos y artísticos del país”, los cuales
quedan bajo la protección del Estado y, como tales, se
prohíbe expresamente “su enajenación, exportación o
alteración, salvo los casos que determine la ley” (Artículo
60). Sobre los sitios arqueológicos, conjuntos monumentales
y el Centro Cultural de Guatemala, el Artículo 61
constitucional complementa lo anterior al preceptuar que
‘(...) recibirán atención especial del Estado, con el propósito
de preservar sus características y resguardar su valor
histórico y bienes culturales (...)’ Conforme la Ley del
Organismo Ejecutivo, corresponde al Ministro de Cultura y
Deportes, la protección de los monumentos nacionales y
áreas de interés histórico o cultural, la función de atender lo
relativo al régimen jurídico aplicable a la conservación y
desarrollo de la cultura guatemalteca, así como el cuidado
de la autenticidad de sus diversas manifestaciones [Artículo
31]. Congruente con lo anterior, la Ley para la Protección del
Patrimonio Cultural de la Nación dispone que los bienes
inmuebles, públicos o privados, relativos a arqueología,
forman parte del patrimonio cultural de la nación por
ministerio de ley [Artículos 2 y 5], motivo por el cual se
encuentran bajo la salvaguardia y protección del Estado, por
conducto del indicado Ministerio. Ello guarda, asimismo,
armonía con la disposición que en la Carta Magna reconoce
el carácter de bienes del Estado a los monumentos y las
reliquias arqueológicas [Artículo 121 literal f)].”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 4785-2017.
Fecha de sentencia: 03/09/2018.
“En consonancia con lo anterior, se estima pertinente
también hacer alusión a que el Estado de Guatemala ha
ratificado convenios y tratados internacionales con relación
al patrimonio mundial, para lo cual a continuación se
destacan los artículos específicos relacionados con el
presente tema: i) Convención Centroamericana para la
Protección del Patrimonio Cultural (vigente para Guatemala
a partir del veintidós de agosto de dos mil dos, fecha de la
última notificación): [...] y ii) Convención Sobre la Protección
del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (ratificado el
treinta y uno de agosto de mil novecientos setenta y ocho,
según Decreto No. 47-78 y aprobado por el Organismo
Legislativo el veintidós de agosto de ese mismo año): [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 5593-2016.
Fecha de sentencia: 05/06/2018.
Patrimonio cultural de pueblos indígenas.
“[...] es universalmente aceptado que el patrimonio cultural
de un país también se compone de todos los vestigios de
actividad humana existentes en un entorno físico
determinado, los cuales son fuente invaluable de
información sobre la vida y costumbres de los pueblos y,
también, sobre la evolución histórica de los oficios, las
técnicas, el arte y las manifestaciones espirituales.
Atendiendo a esa circunstancia, la normativa Fundamental
de Guatemala establece que conforman el Patrimonio
Cultural de la Nación ‘los bienes y valores paleontológicos,
arqueológicos, históricos y artísticos del país’, los que
quedan bajo la protección del Estado [...]. En cuanto a lo
referente a Lugares Sagrados, ni el texto Fundamental ni la
Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación
hacen alusión expresa en su normativa; sin embargo, la
primera sí reconoce la existencia de diversos grupos étnicos,
entre ellos los grupos indígenas de ascendencia maya, y
establece la obligación del Estado de reconocer, respetar y
promover ‘sus formas de vida, costumbres, tradiciones,
formas de organización social, el uso del traje indígena en
hombres y mujeres, idiomas y dialectos’ (artículo 66), por lo
que todo lo relativo a tales grupos étnicos debe reconocerse
incluido en el concepto Patrimonio Cultural de la Nación,
aunque de naturaleza intangible como lo reconoce
precisamente la indicada Ley en el numeral II de su artículo
3, al definirlo como el constituido por instituciones,
tradiciones y costumbres tales como la tradición oral,
musical, medicinal, culinaria, artesanal, religiosa, de danza y
teatro. Adicionalmente debe tenerse presente que en los
Acuerdos de Paz, específicamente en el Acuerdo sobre
Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, literal C del
numeral III (Derechos Culturales), se plasmó por el Gobierno
el reconocimiento del respeto al ejercicio de la espiritualidad
maya en todas sus manifestaciones [...] A la vez, se
reconoció el derecho de los pueblos Maya, Garifuna y Xinca
de participar en su conservación y administración,
impulsando medidas legales y modificando la
reglamentación para la protección de aquellos centros, con
miras a posibilitar la práctica de la espiritualidad y no pueda
constituirse en un impedimento para el ejercicio de la
misma.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2099-2008.
Fecha de sentencia: 29/04/2010.
“[...] los conocimientos tradicionales indígenas son aquellos
que son heredados por los pueblos originarios y que
pertenecen colectivamente a los integrantes de esas
comunidades, precisamente por ser parte de su patrimonio
cultural, que es reflejo de su identidad y cosmovisión. Por su
parte las expresiones tradicionales culturales constituyen las
formas como se materializan esos conocimientos. Debe
tenerse presente que los conocimientos referidos guardan
importancia desde el punto de vista cultural, intelectual y
espiritual para las comunidades que los han creado y ahora
ejercen, mantienen y velan por preservar. Estos derivan de
prácticas que se generan, conservan y transmiten en un
contexto tradicional y se asocian claramente a la cultura de
comunidades que los conservan y los trasmiten
intergeneracionalmente, siendo celosas depositarias de
estos, por lo que su apropiación individual o uso indebido
conlleva un perjuicio para los pueblos a los que les
corresponde su titularidad”.
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2112-2016.
Fecha de sentencia: 24/10/2017.
La propiedad sobre la tierra garantiza que los miembros de
las comunidades indígenas conserven su patrimonio
cultural.
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso
Pueblos Kaliña y Lokono Vs. Surinam. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre
de 2015. Serie C Núm. 309. Párr. 138.
ARTÍCULO 61.- PROTECCIÓN AL PATRIMONIO
CULTURAL. Los sitios arqueológicos, conjuntos
monumentales y el Centro Cultural de Guatemala, recibirán
atención especial del Estado, con el propósito de preservar
sus características y resguardar su valor histórico y bienes
culturales. Estarán sometidos a régimen especial de
conservación el Parque Nacional Tikal, el Parque
Arqueológico de Quiriguá y la ciudad de Antigua Guatemala,
por haber sido declarados Patrimonio Mundial, así como
aquellos que adquieran similar reconocimiento.
El Patrimonio Cultural es un bien de todos los
guatemaltecos, [...], su afectación o conservación es un
asunto que afecta tanto a la persona individualmente
considerada como en su condición de integrante de
asociaciones grupales, indistintamente de la forma de estas
y del ordenamiento al que se sometan. La afectación que
infieren las acciones delictivas contra estos afectan el bien
jurídico tutelado del patrimonio (artículos 247, numeral 7 y
252, numeral 7 del Código Penal). [...], no obstante la
carencia de inscripción aludida en el Registro de Bienes
Culturales (institución adscrita a la Dirección de Patrimonio
Cultural y Natural del Ministerio de Cultura y Deportes) debe
tomarse en cuenta que, de conformidad con lo establecido
en el artículo 25 de la ley citada [Ley para la Protección del
Patrimonio Cultural de la Nación], los objetos requeridos son
considerados por la misma ley como arte sacro, los cuales
son, según tenor de la ley antes indicada, estimados como
parte integrante del patrimonio cultural de la Nación [...]. De
esta manera, ante la posibilidad de excluirlos o no de su
estimación como patrimonio cultural, en el presente caso,
tratándose de bienes percibidos como sagrados, por ser
objeto de culto, debe presumirse que su tratamiento debe
ser el propio de los de patrimonio cultural.”
Corte de Constitucionalidad. Expedientes acumulados
2189-2013 y 2311-2013. Fecha de sentencia: 15/01/2015.
“Tal mandato constitucional es desarrollado por la Ley para
la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación [...]; de
igual manera, la Ley Protectora de la ciudad de La Antigua
Guatemala [...], protege a nivel general los bienes que
constituyen el Patrimonio Cultural de la Nación, obedeciendo
a la especial atención que debe tener el Estado de conservar
sus características y resguardar sus tesoros culturales; para
el logro de esas finalidades resulta imperativo dictar las
normas legales que regulen todo cuanto sea atinente al
cuidado, protección, restauración y conservación de los
bienes situados en la misma y en las áreas circundantes que
con ella integren una sola unidad de paisaje, cultura y
expresión artística.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2896-2007.
Fecha de sentencia: 08/07/2008.
ARTÍCULO 64.- PATRIMONIO NATURAL. Se declara de
interés nacional la conservación, protección y mejoramiento
del patrimonio natural de la Nación. El Estado fomentará la
creación de parques nacionales, reservas y refugios
naturales, los cuales son inalienables. Una ley garantizará
su protección y la de la fauna y la flora que en ellos exista.
“[...] el ‘desarrollo sostenible’, que ya se ha dicho que se
encuentra cubierto por la aplicación de la Ley de Áreas
Protegidas, que es general para todo tipo de regulaciones
sobre áreas concretas, debe entenderse comprendido en el
patrimonio natural de la Nación tutelado por el artículo 64
constitucional. De idéntica manera como existe regulación
de interés social sobre el patrimonio cultural también la
preocupación del constituyente ha cubierto el acervo natural
de los habitantes del país. En ambos casos, el principio de
dominio eminente del Estado tiende a proteger una riqueza
que pertenece a las diferentes generaciones guatemaltecas
y, por ello, es viable su regulación legal y administrativa con
fines a su preservación, protección, conservación y
restablecimiento. [...] Siguiendo el contexto del bien jurídico
superior, protegido por el artículo 64 de la Constitución,
Patrimonio Natural, es evidente que no puede haber
contradicción con la protección a los grupos étnicos, la de
las tierras de las cooperativas, comunidades indígenas y
otras formas de tenencia comunal o colectiva de propiedad
agraria, y su administración por éstas, o la dotación de
tierras estatales a dichas comunidades (artículos 66, 67 y 78
de la Constitución) con la declaratoria de determinada área
como protegida para evitar el agotamiento de los recursos
naturales y la degradación ambiental, en detrimento de la
flora, fauna, potencial humano y biodiversidad. Antes bien,
así se cumple no sólo con lo prescrito en el precitado artículo
64 sino con los fines del Estado, previstos en el Preámbulo
y los artículos 1o y 2o Ibid, y, además, con las previsiones
que deben proteger a los grupos a que se refieren los
artículos constitucionales invocados por los accionantes [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 941-2005.
Fecha de sentencia: 05/09/2006.
“[...] el legislador creó el marco normativo que establece las
directrices para la fijación de las políticas de desarrollo
sostenible en las ‘Zonas Intangibles’ del área protegida en
cuestión asegurando el respeto a los factores etnoculturales
de esa región. Sin embargo, el párrafo que aquí se analiza
indica –tratando de interpretarlo– que únicamente durante
cinco años como máximo y por una sola vez, se podrán
autorizar ‘actividades humanas que tengan como fin
primordial la supervivencia’ de las comunidades que se
encuentren rodeando las zonas intangibles; autorización que
quedaría a discreción del ente administrador. De la simple
lectura de esta interpretación y de la textualidad del párrafo
sub judicem, éste denota falta de seguridad y certeza
jurídicas en su literalidad y contexto, además de no ser
coherente con las leyes vigentes y, sobre todo, con la Ley
Fundamental, conforme la jurisprudencia antes anotada; lo
cual produce que la normativa atacada viole precisamente
los artículos 2° y 3° constitucionales, ya que por un lado,
origina inseguridad e incertidumbre para los afectados por
dicha norma [...], no se garantiza la vida de los miembros de
las comunidades en cuestión, según lo considerado en este
apartado, ya que no refiere qué sucederá ante la eventual
prohibición de ciertas prácticas imprescindibles para la
subsistencia de la población.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2130-2005.
Fecha de sentencia: 11/09/2007.
ARTÍCULO 65.- PRESERVACIÓN Y PROMOCIÓN DE LA
CULTURA. La actividad del Estado en cuanto a la
preservación y promoción de la cultura y sus
manifestaciones, estará a cargo de un órgano específico con
presupuesto propio.
ARTÍCULO 66.- PROTECCIÓN A GRUPOS ÉTNICOS.
Guatemala está formada por diversos grupos étnicos entre
los que figuran los grupos indígenas de ascendencia maya.
El Estado reconoce, respeta y promueve sus formas de vida,
costumbres, tradiciones, formas de organización social, el
uso del traje indígena en hombres y mujeres, idiomas y
dialectos.
ARTÍCULO 67.- PROTECCIÓN A LAS TIERRAS Y LAS
COOPERATIVAS AGRÍCOLAS INDÍGENAS. Las tierras de
las cooperativas, comunidades indígenas o cualesquiera
otras formas de tenencia comunal o colectiva de propiedad
agraria, así como el patrimonio familiar y vivienda popular,
gozarán de protección especial del Estado, de asistencia
crediticia y de técnica preferencial, que garanticen su
posesión y desarrollo, a fin de asegurar a todos los
habitantes una mejor calidad de vida.
Las comunidades indígenas y otras que tengan tierras que
históricamente les pertenecen y que tradicionalmente han
administrado en forma especial, mantendrán ese sistema.
ARTÍCULO 68.- TIERRAS PARA COMUNIDADES
INDÍGENAS. Mediante programas especiales y legislación
adecuada, el Estado proveerá de tierras estatales a las
comunidades indígenas que las necesiten para su
desarrollo.
ARTÍCULO 69.- TRASLACIÓN DE TRABAJADORES Y SU
PROTECCIÓN. Las actividades laborales que impliquen
traslación de trabajadores fuera de sus comunidades, serán
objeto de protección y legislación que aseguren las
condiciones adecuadas de salud, seguridad y previsión
social que impidan el pago de salarios no ajustados a la ley,
la desintegración de esas comunidades y en general todo
trato discriminatorio.
ARTÍCULO 70.- LEY ESPECÍFICA. Una ley regulará lo
relativo a las materias de esta sección.
ARTÍCULO 76. SISTEMA EDUCATIVO Y ENSEÑANZA
BILINGÜE. La administración del sistema educativo deberá
ser descentralizada y regionalizada. En las escuelas
establecidas en zonas de predominante población indígena
la enseñanza deberá impartirse preferentemente en forma
bilingüe.
Derecho de acceso a la educación bilingüe intercultural
“El Ministerio de Educación causa agravio a los derechos de
los niños indígenas de una determinada comunidad
educativa, a recibir enseñanza en su lengua materna y con
pertinencia cultural, así como a ser formados en la
interculturalidad; cuando no realiza todas las acciones
necesarias para que en las escuelas de esa localidad, se
desarrolle un proceso educativo que represente auténtica y
plenamente las finalidades, metodología y contenidos
propios de la Educación Bilingüe Intercultural, de
conformidad con establecido en la Constitución [...], el
Derecho Internacional de los Derechos Humanos y las
normativas ordinarias aplicables [...] la diversidad étnica,
cultural y lingüística que caracteriza a la población
guatemalteca, impone a las autoridades competentes en la
materia, priorizar la institucionalización y la efectiva
implementación de un modelo de Educación Bilingüe
Intercultural que asegure la calidad y pertinencia cultural de
la enseñanza en cada comunidad educativa del país, habida
cuenta que el adecuado cumplimiento de la responsabilidad
del Estado en la prestación de ese servicio esencial está
inescindiblemente vinculado a sus deberes: i. de velar por la
igualdad material de los educandos en dignidad y derechos;
ii. de proteger la identidad cultural y la lengua materna de los
educandos, por elemental aplicación de los principios de
interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos;
iii. de formar ciudadanos que, individual y colectivamente,
guarden conducta fraternal entre sí y convivan de modo
natural, respetuoso y solidario con otros que se identifican
con culturas diferentes y iv. de generar condiciones
estructurales que favorezcan la inclusión y desarrollo de los
pueblos Maya, Garífuna y Xinka.“
Corte de Constitucionalidad. Expedientes acumulados
4783-2013, 4812-2013 y 4813-2013. Fecha de sentencia:
05/07/2016.
Con respecto a la identidad cultural de los niños de
comunidades indígenas, el Tribunal advierte que el artículo
30 de la Convención sobre los Derechos del Niño establece
una obligación adicional y complementaria que dota de
contenido al artículo 19 de la Convención Americana, y que
consiste en la obligación de promover y proteger el derecho
de los niños indígenas a vivir de acuerdo con su propia
cultura, su propia religión y su propio idioma [...] dentro de la
obligación general de los Estados de promover y proteger la
diversidad cultural se desprende la obligación especial de
garantizar el derecho a la vida cultural de los niños
indígenas.”
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso
Chitay Nech y otros vs. Guatemala. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 25 de mayo de 2010. Serie C No. 212. Párrs. 167 y 168.
1.3 Leyes Constitucionales.
1.3.1. Ley de Amparo, exhibición personal y de
constitucionalidad.
Posee una relación con los derechos que son reconocidos
en favor de los pueblos indígenas en virtud de que la misma
tiene por objeto alcanzar desarrollar garantías y defensas del
orden constitucional y de los derechos inherentes a la
persona que se establecen en la Constitución Política de la
República y que son inherentes a todas las personas y
deberán de ser aplicados sin distinción alguna.
Artículo 8 Objeto del Amparo. El amparo protege a las
personas contra las amenazas de violaciones a sus
derechos o restaura el imperio de los mismos cuando la
violación hubiere ocurrido. No hay ámbito que no sea
susceptible de amparo y procederá siempre que los actos,
resoluciones, disposiciones o leyes de autoridad lleven
implícitos una amenaza, restricción o violación a los
derechos que la Constitución y las leyes garantizan.
El Dr. Vladimir Aguilar Guerra nos establece en su libro “ El
Amparo contra la garantía contra la arbitrariedad “ que
Amparo por excelencia es una garantía constitucional que
se traduce en el mecanismo procesal que protege el goce y
ejercicio de los derechos fundamentales de las personas
previstos en la Constitución, leyes y tratados
internacionales. “ La clave de la protección constitucional
de Amparo es la interdección de la arbitrariedad” ( 31 de
octubre de 2000, expediente 30-2000 la Corte de
Constitucionalidad )
La palabra Amparar proviene del Latín “ anteparáre “ qué
significa prevenir, favorecer, proteger, tutelar. El origen del
vocablo se origina en la Edad Media en los procesos forales
aragoneses. Históricamente como proceso constitucional se
contempla en la Constitución de Yucatán de 1841 en los
(arts 8,9 y 62). Posteriormente el juicio de amparo queda
regulado a nivel federal (1847, 1857,1917) y ha ejercido una
influencia directa o indirecta en gran parte de ordenamientos
jurídicos latinoamericanos.
En Guatemala se origina con la reforma decretada en 1921,
por la Asamblea Constituyente del presidente Carlos Herrera
que modificaba la Constitución de 1879 y desde ese
momento recoge como garantía constitucional. Cada una de
las constituciones han presentado un común denominador
en está materia. Desde los 40 hasta 1985 y se ha
incorporado el tema de Derechos Humanos con diferentes
denominaciones.
“[...] el amparo, como medio protector y garante de los
derechos que el Magno Texto y demás leyes reconocen a
las personas, opera en materia judicial como contralor de las
actuaciones de los órganos jurisdiccionales, a efecto de que
éstos se ajusten a los preceptos constitucionales y legales,
pero no los substituye en sus respectivas jurisdicciones. Ello
porque, el amparo, por su naturaleza subsidiaria y
extraordinaria, no puede subrogar la potestad judicial
ordinaria, si por su medio se pretende la revisión de sus
criterios y estimaciones valorativas.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 459-2019.
Fecha de sentencia: 26/05/2020.
“Para lograr la tutela del amparo, es preciso no sólo que las
leyes, resoluciones, disposiciones o actos de autoridad
lleven implícito violación de los derechos que la Constitución
y las leyes garantizan, sino que con ello se cause o se
amenace causar agravio a los derechos del postulante y que
estos no pueden repararse por otro medio legal de defensa.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 4254-2008.
Fecha de sentencia: 22/10/2009.
“[...] el amparo opera como un proceso constitucional por el
que puede accederse al efectivo ejercicio y disfrute de los
derechos humanos fundamentales, ya sea en forma
preventiva (asegurando su vigencia y respeto ante la
amenaza de violación) o en forma restauradora (cuando se
da la verificación de dicha infracción por decisiones o actos
que pueden ser considerados como indebidos), ello, debido
a que su fin primordial es la tutela en forma oportuna de los
derechos de las personas [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 2875-2005.
Fecha de sentencia: 31/01/2006.
“[...] el amparo es un medio protector de los derechos de las
personas, las que están obligadas a hacerlos valer por las
vías establecidas en la ley, y solamente cuando éstas les
han sido indebidamente negadas, o en las resoluciones o
actos de autoridad se haya procedido con arbitrariedad que
haga nugatorios tales derechos, con violación a los derechos
fundamentales, es que resulta idóneo acudir al amparo, cuya
naturaleza subsidiaria y extraordinaria no le permite invadir
esferas constitucionalmente asignadas con exclusividad a
otros órganos [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 1477-2005.
Fecha de sentencia: 30/11/2005.
“[...] el amparo opera como instrumento constitucional por el
que puede instarse la eficacia de los derechos humanos
fundamentales, ya sea para asegurar su vigencia y respeto
o para restablecer su goce cuando existe amenaza de
violación o violación propiamente de ellos por decisiones o
actos indebidos; pues lo que se pretende en amparo es la
tutela en forma oportuna de la protección de un derecho
esencial; lo que adquiere suprema relevancia cuando se
trata de la protección del derecho a la vida, considerado
como el de mayor importancia en la escala de derechos
fundamentales, ya que todos los demás giran en torno a él.”
Corte de Constitucionalidad.
Expediente 1478-2004. Fecha de sentencia: 02/08/2004.
Artículo 82. Derecho a la exhibición personal. Quien se
encuentre ilegalmente preso, detenido o cohibido de
cualquier otro modo en el goce de su libertad individual,
amenazado de la pérdida de ella, o sufriere vejámenes, aun
cuando su prisión o detención fuere fundada en ley, tiene
derecho a pedir su inmediata exhibición ante los tribunales
de justicia, ya sea con fin de que se le restituya o garantice
su libertad, se hagan cesar los vejámenes o termine la
coacción a que estuviere sujeto.
Nomen iuris: libertad física o individual.
Características :
Es un derecho específico inserto en el derecho a la libertad
general (hacer y no hacer todo lo lícitamente permitido).
Protege la posibilidad de preservar el estado de libertad
física de la persona, o lo que es lo mismo, ampara a la
persona contra toda injerencias que persigan coartarle en
ese estado.
Posee carácter instrumental, pues es condición previa para
el ejercicio del resto de derechos.
Cuenta con sólido reconocimiento y protección
constitucional (artículos 2, 4 y 26 de la Constitución Política
de la República de Guatemala).
También se encuentra protegida en diversos instrumentos
internacionales de derechos humanos. Particularmente,
en el artículo 7 de la Convención Americana Sobre
Derechos Humanos.
Proceso de jurisdicción constitucional de la libertad.
Su finalidad específica: proteger el derecho a la libertad
personal.
Instrumento de verificación de la legalidad de la privación de
libertad.
Para la Corte IDH, es una garantía de verificación judicial de
la legalidad de una medida de privación de libertad, para
lo cual se exige la presentación de la persona ante juez
competente.
Opinión consultiva OC-8-87 de 30 de enero de 1987.
Corte de Constitucionalidad la exhibición personal
“...persigue determinar si la persona que la solicita es
objeto de detención ―o se le amenaza con ella― ilegal o
de trato arbitrario, violatoria, por ende, del derecho a la
libertad”.
Reconocido en los artículos 263 y 264 de la Constitución
Política de la República de Guatemala.
También se encuentra consagrado en el artículo 7.6 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, leído
en conjunto con el artículo 25 de la misma Convención, por
lo que además de constituir una garantía constitucional,
también tiene la naturaleza de derecho humano autónomo.
Su trámite se encuentra desarrollado en los artículos 82 al
113 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad.
Exhibición personal
“[...] la Constitución arbitra, como garantía procesal para
proteger los derechos que consagran, la exhibición
personal (artículo 263) cuya finalidad no es la de
establecer, por carencia de competencia, si un detenido o
procesado es culpable o no de la imputación delictiva que
se le haga, sino de controlar la legalidad de la detención,
de manera que, examinando los antecedentes y
ponderando las circunstancias de cada caso particular,
pueda resolver acerca de su libertad, si la detención o
prisión obedece a ilegalidad, o bien para la subsanación
del procedimiento ilegal. [...] esencia de la exhibición
personal es la de proteger la libertad del individuo, que
solamente puede ser restringida por causas legales [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 73-2000.
Fecha de sentencia: 25/07/2000.
“[...] acerca de la exhibición personal, cabe destacar los
aspectos siguientes: a) La esfera de competencia. El
proceso penal, preceptúa el artículo 5 del Código Procesal
Penal, tiene por objeto la averiguación de un hecho
señalado como delito o falta y de las circunstancias con
que pudo ser cometido; el establecimiento de la posible
participación de sindicado; el pronunciamiento y ejecución
de la sentencia. Y atribuye la potestad de ejecutar la acción
penal y la investigación al Ministerio Público (artículo 8)
con la intervención de jueces de primera instancia
(artículos 46 y 47). La exhibición personal persigue
determinar si la persona que la solicita es objeto de
detención –o se le amenaza con ella– ilegal o de trato
arbitrario, violatoria, por ende, del derecho a la libertad
(artículo 263 constitucional), cuya promoción puede
hacerse ante los tribunales de justicia (artículo 82 de la Ley
de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad).
Se trata, en ésta, de evitar que ocurra o que cese la
restricción del derecho a la libertad cuando, sin causa,
autoridad o particular pretenda refrenar la de quien pide la
exhibición; o le ha apresado u ordenado su detención
careciendo de facultad para ello; o sufre maltratos estando
en prisión o detenido legalmente. Ambos procedimientos,
como se ve, tienen distinta finalidad y, por ello, maneras
diferentes de operar.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 544-99. Fecha
de sentencia: 18/10/1999.
“La exhibición personal [...] da origen a un recurso
jurisdiccional, que, descargado de mayores formalismos,
persigue evitar detenciones ilegales, bien que provengan
del poder público como de particulares, cuyo objeto es
determinar, por la autoridad judicial que conozca, los
fundamentos de la detención. Si tal autoridad la estima
ilegal debe decretar la libertad; en caso contrario debe
denegarla, sin perjuicio de hacer cesar los vejámenes que
pudieran existir, aun cuando la detención o prisión resulten
fundadas en ley.”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 90-98. Fecha de
sentencia: 25/06/1998.
“[...] dada la naturaleza del proceso de exhibición personal
como garantía de la libertad personal, la aplicación
supletoria de las disposiciones relativas al amparo no
permite hacer extensible el recurso de apelación a un
procedimiento caracterizado por su celeridad. Lo estimado
determina que el trámite de la exhibición personal es de
única instancia [...]”
Corte de Constitucionalidad. Expediente 154-95. Fecha
de sentencia: 18/06/1995.
1.4. Leyes ordinarias.
1.4.1. Código Procesal Civil y Mercantil.
Decreto Ley 107.
“Artículo 163. Intérpretes: si el testigo no sabe el idioma
español, dará su declaración por medio de intérprete, que
será nombrado por el juez, debiendo preferir al titulado.
Si el testigo lo pidiere, además de asentarse su declaración
en español, podrá escribirse en su propio idioma por él o por
el intérprete.”
En el decreto ley 107 se reconoce que en Guatemala se
tiene una nación multilingüe y que muchas personas al
momento sólo pueden expresarse en su idioma materno,
razón por la cual se estableció esta garantía de los
intérpretes a fin de ser auxiliares de las partes y del juez para
poder decretar de forma precisa los fundamentos de las
personas que necesiten de sus servicios.
1.4.2. Ley del Organismo Judicial.
Decreto 2-89.
La ley del organismo judicial armoniza las relaciones de
organización y funcionamiento de dicho organismo, logrando
a través de su uso una mayor eficacia y control de lo
relacionado a este organismo del Estado. En su segundo
artículo establece que la costumbre es una fuente del
derecho media vez no sea contraria a la moral, o al orden
público.
Artículo 2 Fuentes del derecho. La ley es la fuente del
ordenamiento jurídico, la jurisprudencia la complementará.
La costumbre regirá sólo en defecto de ley aplicable o por
delegación de la ley, siempre que no sea contraria a la moral
o al orden público y que resulte probada.
1.4.3. Código Procesal penal
Decreto 51-92
Resulta muy atinado el hecho de que en el código procesal
penal sean reconocidos ciertos derechos que beneficien a
los pueblos indígenas, empezando porque se fomenta el
respeto a los derechos humanos y por ende a todas las
partes que intervienen en cada uno de los procesos. Existen
consideraciones que son impuestos por la Constitución y los
tratados internacionales que se refieren al respeto que debe
haber en favor de los derechos humanos de todos.
CAPITULO I
GARANTÍAS PROCESALES
ARTÍCULO 4. JUICIO PREVIO. Nadie podrá ser
condenado, penado o sometido a medida de seguridad y
corrección, sino en sentencia firme, obtenida por un
procedimiento llevado a cabo conforme a las disposiciones
de este Código y a las normas de la Constitución, con
observancia estricta de las garantías.
ARTÍCULO 16. RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS.
Los tribunales y demás autoridades que intervengan en los
procesos deberán cumplir los deberes que les imponen la
Constitución y los tratados internacionales sobre respeto a
los derechos humanos.
ARTICULO 20.- DEFENSA. La defensa de la persona o de
sus derechos es inviolable en el proceso penal. Nadie podrá
ser condenado sin haber sido citado, oído y vencido en
procedimiento preestablecido y ante tribunal competente, en
el que se hayan observado las formalidades y garantías de
ley.
ARTICULO 21.- IGUALDAD EN EL PROCESO. Quienes se
encuentren sometidos a proceso gozarán de las garantías y
derechos que la Constitución y las leyes establecen, sin
discriminación.
CAPITULO II
SECCION PRIMERA
ACCION PENAL
ARTICULO 25.- * CRITERIO DE OPORTUNIDAD. Cuando
el Ministerio Público considere que el interés público o la
seguridad ciudadana no están gravemente afectados o
amenazados, previo consentimiento del agraviado y
autorización judicial, podrá abstenerse de ejercitar la acción
penal en los casos siguientes:
1) Si se tratare de delitos no sancionados con pena de
prisión;
2) Si se tratare de delitos perseguibles por instancia
particular;
3) En los delitos de acción pública, cuya pena máxima de
prisión no fuere superior a cinco años con excepción de los
delitos tipificados en la Ley contra la Narcoactividad.
4) Que la responsabilidad del sindicado o su contribución a
la perpetración del delito sea mínima;
5) Que el inculpado haya sido afectado directa y gravemente
por las consecuencias de un delito culposo y la pena resulte
inapropiada;
6) El criterio de oportunidad se aplicará por los jueces de
primera instancia obligadamente a los cómplices o autores
del delito de encubrimiento que presten declaración eficaz
contra los autores de los delitos siguientes: contra la salud,
defraudación, contrabando, delitos contra la hacienda
pública, la economía nacional, la seguridad del Estado,
contra la Constitución, contra el orden público, contra la
tranquilidad social, cohecho, peculado y negociaciones
ilícitas, así como en los casos de plagio o secuestro. Durante
el trámite del proceso, aquellas personas no podrán ser
sometidas a persecución penal respecto de previstas para
las personas y de las facultades y derechos del imputado o
acusado.
Los hechos de que presten declaración, siempre que su
dicho contribuya eficazmente a delimitar la responsabilidad
penal de los autores de los mencionados delitos bajo estricta
responsabilidad del Ministerio Público, lo que se establecerá
en la efectiva investigación del fiscal. En este caso, el juez
de primera instancia está obligado a autorizarlo, aplicándose
de oficio en esta oportunidad el sobreseimiento
correspondiente.
La declaración se recibirá con observancia de los requisitos
de la prueba anticipada, procediendo el agente fiscal que
tiene a cargo la investigación a determinar la forma
adecuada de presentación ante juez respectivo. Si el fiscal
tuviere que trasladarse, el juez de primera instancia que
controla la investigación, con carácter urgente y conforme la
ley, deberá en este caso, comisionar al juez competente que
junto al fiscal deberá trasladarse al lugar donde la persona
se encuentra para realizar la diligencia.
El criterio de oportunidad a que se refieren los numerales del
1 al 5 de este artículo no se aplicará a hechos delictivos
cometidos por funcionario o empleado público con motivo o
ejercicio de su cargo.
ARTICULO 25 BIS.- REQUISITOS. Para aplicar el criterio
de oportunidad, en los numerales del 1 al 5 establecidos en
el artículo 25, es necesario que el imputado hubiere
reparado el daño ocasionado o exista un acuerdo con el
agraviado y se otorguen las garantías para su cumplimiento
en el que, incluso, puedan aplicarse los usos y las
costumbres de las diversas comunidades para la solución de
los conflictos, los principios generales del derecho o la
equidad, siempre que no violen garantías constitucionales ni
tratados internacionales en materia de Derechos Humanos.
En caso de no existir una persona agraviada o afectada
directamente, el Ministerio Público o quien haga sus veces
podrá solicitar al juez la aplicación del criterio de
oportunidad, siempre que el imputado repare los daños y
perjuicios causados a la sociedad u otorgue las garantías
suficientes para su resarcimiento en el plazo máximo de un
año. En caso de insolvencia, el imputado deberá retribuir el
daño social mediante la prestación de servicio social a la
comunidad en la actividad que el tribunal designe, en
períodos de diez a quince horas semanales, durante el lapso
de un año, en el que deberá observar, además, las normas
de conducta y abstenciones que el tribunal le señale. Si
desobedeciere las reglas de conducta o abstenciones
impuestas cometerá el delito de desobediencia.
Las reglas o abstenciones que pueden imponerse son las
siguientes:
1) Residir en lugar determinado o someterse a la vigilancia
que determine el juez;
2) La prohibición de visitar determinados lugares o personas;
3) Abstenerse del uso de estupefacientes o de bebidas
alcohólicas;
4) Finalizar la escolaridad primaria, aprender una profesión
u oficio o seguir cursos de capacitación en
la institución que determine el juez;
5) Realizar trabajo de utilidad pública a favor del Estado o
instituciones de beneficencia, fuera de sus
horarios habituales de trabajo;
6) Someterse a un tratamiento médico o psicológico, si fuere
necesario;
7) Prohibición de portación de arma de fuego;
8) Prohibición de salir del país;
9) Prohibición de conducir vehículos automotores; y,
10) Permanecer en un trabajo o empleo, o adoptar en el
plazo que el juez determine, un oficio, arte, industria o
profesión, si no tuviere medios propios de subsistencia.
La aplicación del criterio de oportunidad provocará el archivo
del proceso por el término de un año, al vencimiento del cual
se extinguirá la acción penal, salvo que se pruebe durante
este lapso que hubo fraude, error, dolo, simulación o
violencia para su otorgamiento o si surgieren elementos que
demuestren que la figura delictiva era más grave y que de
haberse conocido no hubieren permitido la aplicación del
criterio de oportunidad.
ARTICULO 25. TER. * CONCILIACIÓN. Formulada la
solicitud por parte del Ministerio Público o por el síndico
municipal, o por el agraviado o el imputado o su defensor
para la aplicación de un criterio de oportunidad, el juez de
paz citará a las partes, bajo apercibimiento de ley, a una
audiencia de conciliación.
Presentes las partes, el juez explicará el objeto de la
audiencia procediendo a escuchar, en su orden, al fiscal o
auxiliar del fiscal o síndico municipal, a la víctima o agraviado
y al imputado. El juez debe obrar en forma imparcial,
ayudando a las partes a encontrar una solución equitativa,
justa y eficaz, para propiciar la solución del conflicto. Su
función es la de ser un facilitador en la comunicación y el
diálogo constructivo entre las partes. Las partes podrán ser
asistidas por sus abogados.
Si se llegare a un acuerdo, se levantará acta firmada por los
comparecientes. Si no hubiere acuerdo, se dejará
constancia de ello y continuará la tramitación del mismo. En
el acta de conciliación se determinarán las obligaciones
pactadas, entre las cuales se contemplará la reparación del
daño y el pago de los perjuicios si hubiere lugar a ello,
señalando, si así se hubiere acordado, el plazo para su
cumplimiento y la constitución de las garantías necesarias.
La certificación del acta de conciliación tendrá la calidad de
título ejecutivo para la acción civil.
Si el Ministerio Público considera que es procedente el
criterio de oportunidad y la víctima no aceptare ninguna de
las fórmulas de conciliación propuestas, podrá otorgar la
conversión de la acción a petición del agraviado.
ARTICULO 25 QUÁTER.- * MEDIACIÓN. Las partes, sólo
de común acuerdo, en los delitos condicionados a instancia
particular, en los de acción privada, así como aquellos en los
que proceda el criterio de oportunidad, excepto el numeral
6o. del artículo 25, con la aprobación del Ministerio Público
o del síndico municipal, podrán someter sus conflictos
penales al conocimiento de centros de conciliación o
mediación registrados por la Corte Suprema de Justicia, a
través de los juzgados de primera instancia penal
correspondientes, integrados por personas idóneas, nativas
de la comunidad o bajo dirección de abogado colegiado
capaces de facilitar acuerdos y, una vez obtenidos los
mismos, se trasladará un acta suscinta al Juez de Paz para
su homologación, siempre que no viole la Constitución o
Tratados Internacionales en Derechos Humanos, para lo
cual bastará un breve decreto judicial que le dará valor de
título ejecutivo al convenio suficiente para la acción civil en
caso de incumplimiento de los acuerdos patrimoniales.
ARTICULO 25 QUINQUES.* CONDICIÓN. El criterio de oportunidad
no podrá otorgarse más de una vez al mismo imputado por la lesión
o amenaza mediante dolo del mismo bien jurídico.
El Ministerio Público tomará las previsiones necesarias para dar
estricto cumplimiento a esta norma.
ARTICULO 26.- * CONVERSIÓN. Las acciones de ejercicio público
podrán ser transformadas en acciones privadas, únicamente
ejercitadas por el agraviado conforme al procedimiento especial
previsto y siempre que no produzcan impacto social, en los casos
siguientes:
1) Cuando se trate de los casos previstos para prescindir de la
persecución penal, conforme el criterio de oportunidad.
2) En cualquier delito que requiera de denuncia o instancia particular,
a pedido del legitimado a instar, cuando el Ministerio Público lo
autorice, porque no existe un interés público gravemente
comprometido y el agraviado garantiza una persecución penal
eficiente.
3) En los delitos contra el patrimonio, según el régimen previsto en el
inciso anterior, excepto cuando se trate de delitos de hurto y robo
agravados, si en un mismo hecho hubiere pluralidad de agraviados,
será necesario el consentimiento de todos ellos, aunque sólo uno
hubiere asumido el ejercicio de la acción penal.
ARTICULO 27.- * SUSPENSIÓN CONDICIONAL DE LA
PERSECUCIÓN PENAL. En los delitos cuya pena máxima
no exceda de cinco años de prisión, en los delitos culposos,
y en los delitos contra el orden jurídico tributario a que se
refiere los artículos: 358 “A” 358 “B” 358 “C” 358 “D”, el
Ministerio Público a solicitud del interesado en gozar de este
beneficio, y previa comprobación del pago del valor de los
impuestos retenidos o defraudados, así como los recargos,
multas e intereses resarcitorios, que acreditará mediante
documentación que debe expedir la autoridad tributaria,
propondrá la suspensión condicional de la persecución
penal. La suspensión no podrá otorgarse a reincidentes, ni a
quien se haya condenado anteriormente por delito doloso.
EL PEDIDO CONTENDRÁ:
1) Los datos que sirvan para identificar al imputado;
2) El hecho punible atribuido;
3) Los preceptos penales aplicables; y,
4) Las instrucciones o imposiciones que requiere,
El Juez de Primera Instancia con base en la solicitud del
Ministerio Público, deberá disponer la suspensión
condicional de la persecución penal si el imputado manifiesta
conformidad admitiendo la veracidad de los hechos que se
le imputan y si a juicio del Juez hubiere reparado el daño
correspondiente o afianzare suficientemente la reparación,
incluso por acuerdos con el agraviado o asumiere o
garantizare la obligación de repararlo, garantía que podrá
consistir en hipoteca, prenda o fianza.
De no existir una persona directamente agraviada o afectada
y en caso de insolvencia del imputado se aplicará la norma
contenida en el párrafo segundo del artículo 25 Bis.
La suspensión de la persecución penal no será inferior de
dos años ni mayor de cinco, ni impedirá el progreso de la
acción civil derivada del incumplimiento de los acuerdos
celebrados entre las partes, en ninguna forma. Transcurrido
el período fijado sin que el imputado cometiere un nuevo
delito doloso, se tendrá por extinguida la acción penal”.
TITULO III
LA ACTIVIDAD PROCESAL
CAPITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
ARTÍCULO 142. IDIOMA.
Los actos procesales serán cumplidos en español. Cuando
una persona se exprese con dificultad en ese idioma, se le
brindará la ayuda necesaria para que el acto se pueda
desarrollar.
La exposición de personas que ignoren el idioma oficial o a
quienes se les permita hacer uso de su propio idioma, de un
sordomudo que no sepa darse a entender por escrito y los
documentos o grabaciones en lengua distinta o en otra forma
de transmisión del conocimiento, sólo tendrán efectos, una
vez realizada su traducción o interpretación, según
corresponda.
Los actos procesales deberán también realizarse en idioma
indígena y traducidos al español simultáneamente. En este
caso, las actas y resoluciones se redactarán en ambos
idiomas.
El idioma en los actos procesales se establece que es el
español, pero si una persona tiene dificultad par poder
expresarse en este idioma se le brindará el apoyo necesario
para que pueda llevar a cabo la diligencia. Se pueden dar
los casos en que sea necesaria la utilización de traductores
o intérpretes a fin de poder desarrollar las audiencias
respectivas.
LIBRO PRIMERO
CAPITULO V PRUEBA
SECCION QUINTA
PERITACIONES ESPECIALES
ARTICULO 243.- TRADUCTORES E INTÉRPRETES.
Si fuere necesaria una traducción o una interpretación, el
juez o el Ministerio Público, durante la investigación
preliminar, seleccionará y determinará el número de los que
han de llevar a cabo la operación. Las partes estarán
facultadas para concurrir al acto en compañía de un
consultor técnico que los asesore y para formular las
objeciones que merezca la traducción o interpretación
oficial.
LIBRO SEGUNDO
EL PROCEDIMIENTO COMÚN
TÍTULO III
JUICIO
CAPÍTULO II
DEBATE
SECCIÓN PRIMERA PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
ARTICULO 362. ORALIDAD.
El debate será oral. En esa forma se producirán las
declaraciones del acusado, de los órganos de prueba y las
intervenciones de todas las personas que participan en él.
Las resoluciones del tribunal se dictarán verbalmente,
quedando notificados todos por su emisión, pero constarán
en el acta del debate. Asimismo también podrá proceder de
acuerdo al párrafo tercero del Artículo 142 de este Código,
en lo que fuera aplicable.
Quienes no pudieren hablar o no lo pudieren hacer en el
idioma oficial formularán sus preguntas o contestaciones por
escrito o por medio de intérpretes, leyéndose o relatándose
las preguntas o las contestaciones de la audiencia.
El acusado sordo y que no pudiere entender el idioma oficial
deberá ser auxiliado por un intérprete para que le transmita
el contenido de los actos del debate. Asimismo también
podrá procederse de acuerdo al párrafo tercero del Artículo
142 en lo que fuere aplicable.
SECCIÓN SEGUNDA DESARROLLO
ARTICULO 376.- PERITOS.
El presidente hará leer las conclusiones de los dictámenes
presentados por los peritos. Si estos hubieran sido citados,
responderán directamente a las preguntas que les formulen
las partes, sus abogados o consultores técnicos y los
miembros del tribunal, en ese orden y comenzando por
quienes ofrecieron el medio de prueba. Si resultaré
conveniente, el tribunal podrá disponer que los peritos
presencien los actos del debate.
Estas disposiciones son aplicables, en lo pertinente, a los
intérpretes.
DISPOSICIONES FINALES
TÍTULO III
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
ARTICULO 552 BIS.- * JUZGADOS DE PAZ
COMUNITARIOS.
En cinco municipios de la República en donde no hubiere
juzgados de paz y en el plazo de tres meses, la Corte
Suprema de Justicia nombrará como jueces de paz en
materia penal a tres personas de reconocida honorabilidad y
arraigo que puedan comunicarse en la lengua predominante
de la región y en español. Para la designación de los jueces
comunitarios, la Corte Suprema de Justicia realizará
consultas con las diferentes autoridades comunitarias.
Los jueces de paz comunitarios tendrán competencia para:
a) Aplicar el criterio de oportunidad, en los casos y formas
en que autoriza el artículo 25 de este Código, salvo el
numeral sexto.
b) Podrán celebrar audiencias de conciliación y aprobar
acuerdos entre las partes en los casos de delitos de acción
privada y de acción pública dependientes de instancia
particular.
c) Recibirán la primera declaración del imputado, dictarán las
medidas de coerción personal que correspondan y remitirán
el expediente al juzgado de primera instancia competente,
poniendo a su disposición al detenido, si lo hubiere, cuando
se trate de delitos graves o cuando no proceda el criterio de
oportunidad o fracase la conciliación.
d) Si no hubiere delegación del Ministerio Público, ordenará
el levantamiento de cadáveres, documentando la diligencia
en acta en la cual se consignen las circunstancias.
Dichos jueces resolverán por mayoría, previa deliberación y
ejercerán su competencia en la circunscripción territorial del
Municipio. Presidirá el tribunal el juez de mayor edad y
resolverán con arreglo a los usos y costumbres, la equidad
y los principios generales del Derecho cuando ello fuere
posible. Sus fallos no podrán violar la Constitución ni las
leyes. La actividad judicial que desarrollen se efectuará
conforme a los principios de oralidad, publicidad,
inmediación y contradicción que inspiran el sistema
acusatorio.
Concluido un año de funcionamiento de los juzgados de paz
comunitarios, con informe favorable de la Corte Suprema de
Justicia, se implementará este tipo de juzgados en los
municipios del país, donde no hubiere juzgados de paz.
1.4.4. Ley de servicio público de la Defensa penal.
Decreto 129-97
Esta ley particularmente posee una vital importancia, esto en
el hecho de que a todas pueden tener el acceso
correspondiente a una defensoría pública gratuita en caso
de no contar con abogado durante un procedimiento o
proceso penal, asimismo se busca con esto que toda
persona sin distinción alguna tenga un sistema rápido, eficaz
y gratuito de justicia.
Dentro de esta ley se encuentra un artículo muy importante
que hace referencia de los derechos de los pueblos
indígenas.
“Artículo. 29 Deber esencial. El defensor público deberá
desempeñarse en forma eficiente y eficaz, con lealtad a su
representado y atendiendo la realidad pluricultural. Deberá
mantener personalmente informado al representado sobre
las circunstancias de su proceso.
Para el ejercicio de su cargo se guiará por los deberes ético
profesionales.”
1.4.5. Código penal Decreto 57-2002
Código Penal.
En al artículo 202 BIS se aborda lo referente a la
discriminación, entendiéndose como tal la que sea ejercida
como forma de distinción, exclusión, restricción o
preferencia basada en motivos de género, raza, etnia,
idioma, edad, religión, situación económica, enfermedad,
discapacidad, estado civil, o en cualesquiera otro motivo,
razón o circunstancia, que impidiere o dificultare a las
personas el ejercicio de un derecho. Con lo anterior queda
más que claro el hecho de que en favor de los pueblos
indígenas se encuentra penada la discriminación y como
manifiestan muchos spots o campañas actuales: “La
discriminación es un delito” y por ende se debe tener esta
consideración a fin de mantener una igualdad entre
personas.
DECRETO NO. 57-2002
EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA
DELITO DE DISCRIMINACIÓN
CONSIDERANDO:
Que la República de Guatemala es parte signataria de la
Convención Internacional Sobre la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación Racial, planteada en la Asamblea
General de las Naciones Unidas y declarada en su
Resolución dos mil ciento seis A (2106 A) de fecha 21 de
diciembre de 1965. Convención que fue ratificada por
Guatemala, a través del Decreto Ley 105-82, en el mes de
enero de 1984, la cual en consecuencia es ley de la
República.
CONSIDERANDO:
Que la República de Guatemala también ratificó el Convenio
169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países
Independientes de la Organización Internacional del
Trabajo, donde se establece que los Estados signatarios
deben eliminar todas las formas de discriminación contra los
pueblos indígenas, y que finalmente el Gobierno en el
Acuerdo Sobre Identidad y Derechos de los Pueblos
Indígenas se comprometió a reconocer y respetar tal
identidad y derechos, lo que incluye la lucha en contra de
todo tipo de discriminación, así como promover la tipificación
de la discriminación étnica como delito, en cumplimiento de
las convenciones citadas.
CONSIDERANDO:
Que de conformidad con el artículo 4o de la Constitución
Política de la República, en Guatemala todos los seres
humanos son libres en dignidad y derechos, no
permitiéndose en consecuencia ningún tipo de
discriminación, por ser ésta no solo contraria a las leyes
internas del país, sino también a los convenios legalmente
ratificados.
POR TANTO:
EN EJERCICIO DE LAS ATRIBUCIONES QUE CONFIERE
EL ARTÍCULO 171 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE
LA REPÚBLICA DE GUATEMALA.
DECRETA
LA SIGUIENTE: REFORMA AL CÓDIGO PENAL
DECRETO NÚMERO 17-73 DEL CONGRESO DE LA
REPÚBLICA
ARTICULO 1. Se adiciona el artículo 202 bis el Código
Penal, Decreto Número 17-73 del Congreso de la República
queda así:
“ARTÍCULO 202 BIS. DISCRIMINACIÓN. Se entenderá
como discriminación toda distinción, exclusión, restricción o
preferencia basada en motivos de género, raza, etnia,
idioma, edad, religión, situación económica, enfermedad,
discapacidad, estado civil o en cualquiera otro motivo, razón
o circunstancia, que impidiere o dificultare a una persona,
grupo de personas o asociaciones, el ejercicio de un derecho
legalmente establecido incluyendo el derecho
consuetudinario o costumbre, de conformidad con la
Constitución Política de la República y los Tratados
Internacionales en materia de derechos humanos.
Quien por acción u omisión incurriere en la conducta descrita
en el párrafo anterior, será sancionado con prisión de uno a
tres años y multa de quinientos a tres mil quetzales.
La pena se agravará en una tercera parte:
a) Cuando la discriminación sea por razón idiomática,
cultural o étnica.
b) Para quien de cualquier forma y por cualesquiera medio
difunda, apoye o incite ideas discriminatorias. c) Cuando el
hecho sea cometido por funcionario o empleado público en
el ejercicio de su cargo.
d) Cuando el hecho sea cometido por un particular en la
prestación de un servicio público.”
El presente Decreto fue declarado de urgencia nacional con
el voto favorable de más de las dos terceras partes del total
de diputados que integran el Congreso de la República,
aprobado en un solo debate y entrará en vigencia ocho días
después de su publicación en el diario oficial.
REMITASE AL ORGANISMO EJECUTIVO PARA SU
SANCION, PROMULCACION Y PUBLICACIÓN. EMITIDO
EN EL PALACIO DEL ORGANISMO LEGISLATIVO, EN LA
CIUDAD DE GUATEMALA, A LOS ONCE DIAS DEL MES
DE SEPTIEMBRE DEL AÑO DOS MIL DOS.
1.4.6. Código municipal. Decreto. Número 12-2002
TÍTULO I
GENERALIDADES
ARTICULO 2. NATURALEZA DEL MUNICIPIO. El
municipio es la unidad básica de la organización territorial
del Estado y espacio inmediato de participación ciudadana
en los asuntos públicos. Se caracteriza primordialmente por
sus relaciones permanentes de vecindad, multietnicidad,
pluriculturalidad, y multilingüismo, organizado para realizar
el bien común de todos los habitantes de su distrito.
ARTICULO 3. AUTONOMÍA. En ejercicio de la autonomía
que la Constitución Política de la República garantiza al
municipio, éste elige a sus autoridades y ejerce por medio
de ellas, el gobierno y la administración de sus intereses,
obtiene y dispone de sus recursos patrimoniales, atiende los
servicios públicos locales, el ordenamiento territorial de su
jurisdicción, su fortalecimiento económico y la emisión de
sus ordenanzas y reglamentos. Para el cumplimiento de los
fines que le son inherentes coordinará sus políticas con las
políticas generales del Estado y en su caso, con la política
especial del ramo al que corresponda. Ninguna ley o
disposición legal podrá contrariar, disminuir o tergiversar la
autonomía municipal establecida en la Constitución Política
de la República.
ARTÍCULO 4. FORMAS DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL. El municipio podrá dividirse en las
siguientes formas de ordenamiento territorial: la cabecera
municipal, aldea, caserío, paraje, cantón, barrio, zona,
colonia, lotificación, parcelamiento urbano o agrario, micro
región, finca, las formas propias de ordenamiento territorial
de los pueblos indígenas y de las demás formas de
ordenamiento territorial definidas localmente al interior del
municipio conforme a lo establecido en el artículo 22 de éste
código.
ARTICULO 5. SERVICIO A LOS INTERESES PÚBLICOS.
Los municipios y otras entidades locales sirven a los
intereses públicos que les están encomendados y actúan de
acuerdo con los principios de eficacia, eficiencia,
descentralización, desconcentración y participación
comunitaria, con observancia del ordenamiento jurídico
aplicable
ARTICULO 7. EL MUNICIPIO EN EL SISTEMA JURÍDICO.
El municipio, como institución autónoma de derecho público,
tiene personalidad jurídica y capacidad para adquirir
derechos y contraer obligaciones, y en general para el
cumplimiento de sus fines en los términos legalmente
establecidos, y de conformidad con su características
multiétnicas, pluriculturales y multilingües. Su
representación la ejercen los órganos determinados en este
Código.
ARTICULO 8. ELEMENTOS DEL MUNICIPIO. Integran el
municipio los siguientes elementos básicos:
a). La población.
b). El territorio.
c). La autoridad ejercida en representación de los habitantes,
tanto por el Concejo Municipal como por las autoridades
tradicionales propias de las comunidades de su
circunscripción.
d). La comunidad organizada.
e). La capacidad económica.
f). El ordenamiento jurídico municipal y el derecho
llllllllconsuetudinario del lugar.
g). El patrimonio del municipio.
TITULO II
POBLACION Y TERRITORIO
CAPITULO I
POBLACION
ARTICULO 11. POBLACIÓN. La población del municipio
está constituida por todos los habitantes de su
circunscripción territorial.
ARTICULO 12. VECINDAD. La vecindad es la
circunscripción municipal en la que reside una persona
individual.
ARTICULO 14. CALIDAD DE VECINO. La calidad de vecino
se prueba con la cédula de vecindad, cuyo uso es
obligatorio, y que deberá extender el Alcalde Municipal,
concejal u otro funcionario que designe el Concejo
Municipal, en el caso de los mayores de edad. Los menores
de edad se identifican con la certificación de su partida de
nacimiento y mantienen la vecindad de sus padres.
ARTICULO 17. DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS
VECINOS.
Son derechos y obligaciones de los vecinos:
a) Ejercer los derechos ciudadanos de conformidad con lo
dispuesto en la Constitución Política de la República y la Ley
Electoral y de Partidos Políticos.
b) Optar a cargos públicos municipales.
c) Servir y defender los intereses del municipio y la
autonomía municipal.
d) Contribuir a los gastos públicos municipales, en la forma
prescrita por la ley.
e) Participar en actividades políticas municipales.
f) Participar activa y voluntariamente en la formulación,
planificación, ejecución y evaluación de las políticas públicas
municipales y comunitarias.
g) Ser informado regularmente por el gobierno municipal de
los resultados de las políticas y planes
municipales y de la rendición de cuentas, en la forma
prevista por la ley.
h) Integrar la comisión ciudadana municipal de auditoría
social.
i) Utilizar de acuerdo con su naturaleza los servicios públicos
municipales y acceder a los aprovechamientos comunales
conforme a las normas aplicables.
j) Participar en las consultas a los vecinos de conformidad
con la ley.
k) Pedir la consulta popular municipal en los asuntos de gran
trascendencia para el municipio, en la forma prevista por
este Código.
l) Solicitar la prestación, y en su caso, el establecimiento del
correspondiente servicio público municipal.
m) Aquellos otros derechos y deberes establecidos en las
leyes.
Los extranjeros domiciliados que sean mayores de edad
tienen los derechos y deberes propios de los vecinos, salvo
los de carácter político. No obstante, tendrán los derechos
que en los términos prevea la legislación electoral general.
ARTICULO 18. ORGANIZACIÓN DE VECINOS. Los
vecinos podrán organizarse en asociaciones comunitarias,
incluyendo las formas propias y tradicionales surgidas en el
seno de las diferentes comunidades, en la forma que las
leyes de la materia y este Código establecen.
ARTICULO 20. COMUNIDADES DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS. Las comunidades de los pueblos indígenas
son formas de cohesión social natural y como tales tienen
derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica,
debiendo inscribirse en el registro civil de la municipalidad
correspondiente, con respeto de su organización y
administración interna que se rige de conformidad con sus
normas, valores y procedimientos propios, con sus
respectivas autoridades tradicionales reconocidas y
respetadas por el Estado, de acuerdo a disposiciones
constitucionales y legales.
ARTICULO 21. RELACIONES DE LAS COMUNIDADES
DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS ENTRE SÍ.
Se respetan y reconocen las formas propias de relación u
organización de las comunidades de los pueblos indígenas
entre sí, de acuerdo a criterios y normas tradicionales o a la
dinámica que las mismas comunidades generen.
CAPITULO II
TERRITORIO
ARTICULO 25. CONFLICTO DE LÍMITES
JURISDICCIONALES ENTRE COMUNIDADES. Los
conflictos de límites que existan o surjan entre comunidades
de un mismo municipio, serán resueltos con mediación del
Concejo Municipal, tomando en cuenta las posiciones de
cada una de las partes en conflicto, en coordinación con las
autoridades reconocidas por las comunidades, promoviendo
la participación de las comunidades afectadas y la
conciliación entre las mismas.
CAPITULO III
PROCEDIMIENTOS PARA LA CREACION Y
MODIFICACION DE MUNICIPIOS
ARTICULO 31. PROCEDIMIENTOS CONSULTIVOS. Si el
Congreso de la República lo considerase necesario podrá
someter a consulta de las poblaciones del o de los
municipios o departamentos afectados, cualquier asunto
dirigido a dividir o modificar su circunscripción, antes de
emitir la ley que lo decida.
TITULO III
GOBIERNO Y ADMINISTRACION DEL MUNICIPIO
CAPITULO I
GOBIERNO DEL MUNICIPIO
ARTICULO 33. GOBIERNO DEL MUNICIPIO. Corresponde
con exclusividad al Concejo Municipal el ejercicio del
gobierno del municipio, velar por la integridad de su
patrimonio, garantizar sus intereses con base en los valores,
cultura y necesidades planteadas por los vecinos, conforme
a la disponibilidad de recursos.
CAPITULO IV
ALCALDIAS INDIGENAS, ALCALDIAS COMUNITARIAS
O
ALCALDIAS AUXILIARES
ARTICULO 55. ALCALDÍAS INDÍGENAS. El gobierno del
municipio debe reconocer, respetar y promover las alcaldías
indígenas, cuando éstas existan, incluyendo sus propias
formas de funcionamiento administrativo.
ARTICULO 56. ALCALDÍAS COMUNITARIAS O
ALCALDÍAS AUXILIARES. El Concejo Municipal, de
acuerdo a los usos, normas, y tradiciones de las
comunidades, reconocerá a las alcaldías comunitarias o
alcaldías auxiliares, como entidades representativas de las
comunidades, en especial para la toma de decisiones y
como vínculo de relación con el gobierno municipal.
El nombramiento de alcaldes comunitarios o alcaldes
auxiliares lo emitirá el alcalde municipal, con base a la
designación o elección que hagan las comunidades de
acuerdo a los principios, valores, procedimientos y
tradiciones de las mismas.
ARTICULO 57. DURACIÓN DE LOS CARGOS DE LA
ALCALDÍA COMUNITARIA O AUXILIAR. Los miembros de
las alcaldías comunitarias o alcaldías auxiliares durarán en
el ejercicio de sus cargos el período que determine la
asamblea comunitaria, el cual no podrá exceder el período
del Concejo Municipal, con base en los principios, valores,
normas y procedimientos de la comunidad, o en forma
supletoria, según las ordenanzas que emita el Concejo
Municipal.
ARTICULO 58. ATRIBUCIONES DEL ALCALDE
COMUNITARIO O ALCALDE AUXILIAR. Son atribuciones
del alcalde comunitario o alcalde auxiliar, en su respectiva
circunscripción, las siguientes:
a) Promover la organización y la participación sistemática y
efectiva de la comunidad en la identificación y solución de
los problemas locales.
b) Colaborar en la identificación de las necesidades locales
y en la formulación de propuestas de solución a las mismas.
c) Proponer lineamientos e instrumentos de coordinación en
la comunidad para la ejecución de programas o proyectos
por parte de personas, instituciones o entidades interesadas
en el desarrollo de las comunidades.
d) Elaborar, gestionar y supervisar, con el apoyo y la
coordinación del Concejo Municipal, programas y proyectos
que contribuyan al desarrollo integral de la comunidad.
e) Cooperar en censos nacionales y municipales, así como
en el levantamiento y actualización del catastro municipal.
f) Promover y gestionar en el ámbito comunitario y municipal
las acciones que garanticen el uso racional y sostenible de
la infraestructura pública.
g) Ejercer y representar, por delegación del alcalde, a la
autoridad municipal.
h) Ser vínculo de comunicación entre las autoridades del
municipio y los habitantes.
i) Rendir los informes que le sean requeridos por el Concejo
Municipal o el alcalde.
j) Mediar en los conflictos que los vecinos de la comunidad
le presenten, coordinando esfuerzos con el Juzgado de
Asuntos Municipales, cuando el caso lo requiera.
k) Velar por el cumplimiento de las ordenanzas, reglamentos
y disposiciones de carácter general, emitidos por el Concejo
Municipal o el alcalde, a quien dará cuenta de las
infracciones y faltas que se cometan.
l) Velar por la conservación, protección y desarrollo de los
recursos naturales de su circunscripción territorial.
m) Las demás que le sean asignadas por la ley y, las que le
delegue el Concejo Municipal o el alcalde municipal, en el
ámbito de sus respectivas competencias. Los funcionarios y
empleados municipales, deberán prestar, en lo que les
corresponda, la colaboración necesaria para el cumplimiento
de las atribuciones del alcalde comunitario o alcalde auxiliar.
El Concejo Municipal sesionará, cuando menos dos (2)
veces al año, con los alcaldes comunitarios o auxiliares del
municipio, para coordinar actividades.
ARTICULO 59. RETRIBUCIÓN A LOS CARGOS DE
ALCALDES COMUNITARIOS O ALCALDES AUXILIARES.
Cada municipalidad, de acuerdo a sus recursos financieros,
regulará en el reglamento municipal la retribución que
corresponda por el servicio de alcalde comunitario o alcalde
auxiliar.
TÍTULO IV
INFORMACION Y PARTICIPACION CIUDADANA
CAPITULO I
INFORMACION Y PARTICIPACION CIUDADANA
ARTICULO 60. FACILITACIÓN DE INFORMACIÓN Y
PARTICIPACIÓN CIUDADANA. Los Concejos Municipales
facilitarán la más amplia información sobre su actividad y la
participación de todos los ciudadanos en la vida local.
ARTICULO 61. FACULTADES DE DECISIÓN. Las formas,
medios y procedimientos de participación ciudadana que los
concejos municipales de desarrollo establezcan en ejercicio
de su potestad para auto- organizarse no podrán en ningún
caso menoscabar las facultades de decisión que
corresponden al Concejo Municipal, el alcalde y los demás
órganos representativos regulados por la ley.
ARTICULO 62. DERECHO A SER INFORMADO. Todos los
vecinos tienen derecho a obtener copias y certificaciones
que acrediten los acuerdos de los concejos municipales, sus
antecedentes, así como consultar los archivos y registros
financieros y contables, en los términos del artículo 30 de la
Constitución Política de la República.
ARTICULO 63. CONSULTA A LOS VECINOS. Cuando la
trascendencia de un asunto aconseje la conveniencia de
consultar la opinión de los vecinos, el Concejo Municipal, con
el voto de las dos terceras (2/3) partes del total de sus
integrantes, podrá acordar que tal consulta se celebre
tomando en cuenta las modalidades indicadas en los
artículos siguientes.
ARTICULO 64. CONSULTA A SOLICITUD DE LOS
VECINOS. Los vecinos tienen el derecho de solicitar al
Concejo Municipal la celebración de consultas cuando se
refiera a asuntos de carácter general que afectan a todos los
vecinos del municipio. La solicitud deberá contar con la firma
de por lo menos el diez por ciento (10%) de los vecinos
empadronados en el municipio. Los resultados serán
vinculantes si participa en la consulta al menos el veinte por
ciento (20%) de los vecinos empadronados y la mayoría vota
favorablemente el asunto consultado.
ARTICULO 65. CONSULTAS A LAS COMUNIDADES O
AUTORIDADES INDÍGENAS DEL MUNICIPIO.
Cuando la naturaleza de un asunto afecte en particular los
derechos y los intereses de las comunidades indígenas del
municipio o de sus autoridades propias, el Concejo Municipal
realizará consultas a solicitud de las comunidades o
autoridades indígenas, inclusive aplicando criterios propios
de las costumbres y tradiciones de las comunidades
indígenas.
ARTICULO 66. MODALIDADES DE ESAS CONSULTAS.
Las modalidades de las consultas a que se refieren los
artículos 64 y 65 de este Código, entre otras, podrán
realizarse de la manera siguiente:
1. Consulta en boleta diseñada técnica y específicamente
para el caso, fijando en la convocatoria el asunto a tratar, la
fecha y los lugares donde se llevará a cabo la consulta.
2. Aplicación de criterios del sistema jurídico propio de las
comunidades del caso. Los resultados serán vinculantes si
participa en la consulta al menos el cincuenta (50) por ciento
de los vecinos empadronados y la mayoría vota
favorablemente el asunto consultado.
TITULO VI
FINANZAS DEL MUNICIPIO
CAPITULO I
FINANZAS MUNICIPALES
ARTICULO 109. TIERRAS [Link] gobierno
municipal establecerá, previa consulta con las autoridades
comunitarias, los mecanismos que garanticen a los
miembros de las comunidades el uso, conservación y
administración de las tierras comunitarias cuya
administración se haya encomendado tradicionalmente al
gobierno municipal; en todo caso, los mecanismos deben
basarse en lo indicado en el Título IV, Capítulo I de este
Código.
TITULO VIII
REGIMEN SANCIONATORIO
CAPITULO IV
DISPOSICIONES FINALES
ARTICULO 175. ASOCIACIONES CIVILES Y COMITÉS.
Las asociaciones civiles y comités, a que se refieren los
artículos 18 y 19 de este Código, autorizados por las
gobernaciones departamentales y otras autoridades,
quedarán, a partir de la vigencia de este Código, bajo la
competencia técnica y legal del alcalde municipal de su
circunscripción territorial. De conformidad con la ley
respectiva las asociaciones civiles y comités quedan
exentos del pago del impuesto de timbres fiscales.
ANEXOS:
DECRETO NÚMERO 24-2006
EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA
LEY DEL DÍA NACIONAL DE LOS PUEBLOS
INDIGENAS DE GUATEMALA
CONSIDERANDO:
Que la nación guatemalteca reconoce la unidad en la
diversidad de culturas en su territorio y que Guatemala está
formada por diversos grupos étnicos y pueblos indígenas,
entre los cuales figuran los pueblos de ascendencia maya.
CONSIDERANDO:
Que Guatemala tiene una Constitución Política en la que se
establece que el Estado reconoce, respeta y promueve las
formas de vida, costumbres, tradiciones, formas de
organización social, el uso del traje indígena en hombres y
mujeres, idiomas y dialectos de estos pueblos indígenas que
habitan el territorio nacional.
CONSIDERANDO:
Que en la cumbre de Guadalajara de 1991, los jefes de
estado y de gobierno de Iberoamérica reconocieron la
inmensa contribución de los pueblos indígenas al desarrollo
y pluralidad de nuestras sociedades y la obligación de
respetar los derechos y la identidad cultural de los pueblos
indígenas.
CONSIDERANDO:
Que es necesario reconocer que estos pueblos indígenas le
han dado la profundidad histórica a nuestra identidad y
nacionalidad, por lo que estamos obligados como nación a
luchar contra la discriminación y la desigualdad que sufre
esta mayoría de guatemaltecos y lograr así el respeto a sus
tradiciones, y a su condición como verdaderos ciudadanos
en el pleno ejercicio de sus derechos y obligaciones, y
dignificar a estos pueblos que históricamente han estado
relegados al margen del desarrollo nacional.
CONSIDERANDO:
Que además de los xinkas y garífunas, las 22 comunidades
lingüísticas mayas que existen en la actualidad son
descendientes de los mayas antiguos y comparten una raíz
común en sus idiomas y culturas, basadas en el clásico
maya; dichas comunidades merecen un reconocimiento
general como pueblos que han sabido con su tenacidad
sobrevivir a las limitaciones culturales limitaciones
culturales, políticas, económicas y espirituales en las que se
han desarrollado
CONSIDERANDO:
Que es importante dar cumplimiento a los mandatos
específicos de la Constitución Política de la República de
Guatemala y de la reciente Ley Marco de los Acuerdos de
Paz, instrumentos en los cuales se puede deducir el retraso
en el cumplimiento del Acuerdo sobre Identidad y Derechos
de los Pueblos Indígenas, y atendiendo a los mandatos de
las Naciones Unidas en torno a la lucha contra el racismo y
la discriminación de los pueblos indígenas, y finalmente
cumpliendo con los convenios internacionales, como el
Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) sobre el derecho de las Poblaciones Indígenas y
Tribales, ratificado por Guatemala.
POR TANTO
En ejercicio de las atribuciones que le confiere la literal a) del
artículo 171 de la Constitución Política de la República de
Guatemala.
DECRETA:
LA SIGUIENTE:
LEY DEL DIA NACIONAL DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS DE GUATEMALA
ARTÍCULO 1. Se declara el 9 de agosto de cada año como
el Día Nacional de los Pueblos Indígenas de Guatemala.
ARTÍCULO 2. Los Ministerios de Educación y de Cultura y
Deportes serán las entidades responsables de coordinar las
acciones para la celebración del día 9 de agosto de cada año
como Día Nacional de los Pueblos Indígenas de Guatemala,
en concordancia a lo establecido por la Organización de las
Naciones Unidas -ONU- como Día Internacional de los
Pueblos Indígenas.
ARTÍCULO 3. La Conmemoración del Día Nacional de los
Pueblos Indígenas de Guatemala incluye a las comunidades
lingüísticas siguientes: Achí Akateko, Awakateko,
Chalchiteko, Chuj, Ch’orti’, Itza, Ixil, Jakalteko, Kaqchikel,
K’iche’, Mam, Mopan, Poqomam, Poqomchi, Q’anjob’al,
Q’eqchi’, Sakapulteko, Sipakapense, Tektiteko, Tzutujil,
Uspanteko, además del Xinka y Garífuna.
ARTÍCULO 4. Se insta a las instituciones públicas y privadas
facilitar la participación de los empleados públicos y privados
en las actividades cívicas y culturales que se programen
para exaltar la existencia de los pueblos indígenas, y para
fortalecer y promover su identidad cultural, lo que implica,
asimismo, un diálogo intercultural entre los pueblos
indígenas y no indígenas que conviven en el territorio
nacional, valorando y resaltando la unidad en la diversidad
de la nación guatemalteca.
ARTÍCULO 5. Los órganos de administración del Estado
guatemalteco contribuirán al realce apropiado a la
celebración del Día Nacional de los Pueblos Indígenas,
incluyendo en sus programas anuales de actividades
nacionales, departamentales y municipales, la adecuada
exaltación de los valores culturales y espirituales de los
pueblos indígenas, rindiendo además un homenaje a sus
líderes ancestrales.
ARTÍCULO 6. Vigencia. El presente Decreto fue declarado
de urgencia nacional, y aprobado por más de las dos
terceras partes del total de diputados que integran el
Congreso de la República y entrará en vigencia el día
siguiente de su publicación en el Diario Oficial.
REMÍTASE AL ORGANISMO EJECUTIVO PARA SU
SANCIÓN, PROMULGACIÓN Y PUBLICACIÓN.
EMITIDO EN EL PALACIO DEL ORGANISMO
LEGISLATIVO, EN LA CIUDAD DE GUATEMALA, EL
UNO DE AGOSTO DE DOS MIL SEIS.